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Attac Planet

Photos de l'ESU 2014

News from Attac France - 1 hour 19 min ago

L'ESU, l'université d'été des mouvements sociaux à l'initiative du réseau des Attac d'Europe, a réuni à Paris plus de 2 000 personnes, venues de 44 pays, du 19 au 23 août.

Plus de photos de l'ESU sont disponibles sur la page Flickr d'Attac France.

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Yo embauco, tú timas, nosotros estafamos

News from Attac Spain - 5 hours 11 min ago

Antonio Aramayona – ATTAC España

Asomaba el verano del 2012, cuando la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, se sumó al año jubilar mariano (¡casi nada!) declarado por su Gobierno para la aldea de Almonte (Huelva) y agradeció, conmovida y torera, a la virgen del Rocío “nuestra salida de la crisis”, tras dar a conocer al mundo el axioma científico de que “de la virgen un capote siempre llega”.

Entretanto, a J., casado, tres hijos, la empresa le debe nueve mensualidades seguidas (que jamás cobrará) y ahora cobra una nómina cada tres meses. A J. aquel optimismo de la ministra le parece ciencia ficción, al igual que a B., que vive con los 400 euros mensuales de una beca de investigación predoctoral conseguida a base de echar horas y horas de trabajo. Por si fuera poco, en aquel capote de la señora Bañez no caben seis millones de desempleados ni con ayuda ni sin ayuda de la Blanca Paloma.

P., muy leída, recuerda que el artículo 23.3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos deja muy claro que “toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social”, lo cual es contradictorio con su trabajo de terapeuta ocupacional en una residencia de ancianos, contratada por 2 horas diarias, pero con compromiso de exclusividad; o sea, que tiene que estar disponible a cualquier hora del día. El caso de su marido aún es peor: cada noche leía el artículo 25 de la Declaración: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”, pero él, como enfermero, está recibiendo habitualmente 17 contratos de un día en el mismo mes, lo cual cuenta como 17 nuevos contratos en la EPA, producto del capote mariano de la ministra Fátima Báñez. Menudo milagrazo: ¡un solo hombre, 17 nuevos empleos en un solo mes, ¡cotizables en la Seguridad Social!

Román no da crédito a lo que le sucede cada semana: trabajador con antigüedad de bastantes años en una fábrica de embutidos del sudeste, firma ahora contratos de lunes a viernes (cada lunes, contrato nuevo) por lo que el fin de semana no cuenta. Sin duda, otro milagrazo: cincuenta y tantos nuevos empleos al año creados por un solo hombre. Un remedo de Zaratustra entra cada lunes en la fábrica, predica la muerte del sistema y lee el artículo 35.1 de la Constitución Española: “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo”, pero Román y sus compañeros lo mandan a hacer puñetas, porque, de no tragar los dictados de la empresa, a ver quién lleva un trozo de pan y longaniza a casa o compra zapatillas nuevas al hijo que ha destrozado las que tenía jugando al fútbol.

Otros se lo toman ya a chirigota, como T. (32 años, 16 horas a la semana, 400 euros al mes) o C. (22 años, lunes a viernes, 8 horas, más sábados, por menos de 400 euros al mes), sobre todo cuando les preguntan cuándo alquilan una casa, viven juntos y tienen un par de hijos, que a T. se le está empezando a pasar el arroz.

Diariamente se perpetra el timo de que en un país donde la brecha social entre ricos y pobres cada vez es mayor, el Gobierno se empeña en llamar empleo a lo que a menudo son sólo migajas de dinero, de muchos colores, a cambio de la precariedad y la explotación de una ciudadanía que cada vez tiene menos futuro y menos herramientas de subsistencia. Toman el pelo proclamando la inamovilidad de la Constitución, cuando su artículo 40.1 es un cruel golpe de sarcasmo: “Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica. De manera especial realizarán una política orientada al pleno empleo”.

Una empresa de rimbombante nombre anglosajón hace firmar a los contratados el compromiso de no formar comité de empresa ni pertenecer a sindicato alguno. H. entra en una empresa de limpieza para cubrir la segunda quincena de agosto por la tarde y tiene que acudir a cuatro sitios diferentes, pagándose el transporte y cobrando sólo por las horas de trabajo realizadas en cada centro (a 5 €/hora). Es decir, cuatro horas diarias, que se convierten en más de seis por la distancia entre centros, y de los que hay que descontar los billetes de autobús. F. lleva hasta cuatro contratos consecutivos en menos de un mes para el mismo puesto y durante varios años. Ni un día de vacaciones pagadas. 700 euros mes con licenciatura.

Fátima Báñez y su capote rociero tienen hoy más personas sin trabajo que cuando comenzó la legislatura. Allí, en plena comparecencia ante la prensa en el ayuntamiento de Almonte, impulsada por su devoción, pronunció y sigue pronunciando la última palabra sobre el asunto: “¡Viva la Virgen del Rocío!”.

Artículo publicado en El Huffington Post

La Utopía es posible

 

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Appel de 6 associations et syndicats à soutenir la lutte du Collectif pour la sauvegarde de la zone humide du TESTET

News from Attac France - 7 hours 54 min ago

Depuis 2011, le collectif pour la sauvegarde de la zone humide du Testet lutte pour protéger cette zone humide menacée de destruction par le projet de barrage de Sivens sur la rivière Tescou dans le département du Tarn. Le projet sacrifierait la dernière zone humide importante du bassin du Tescou qui abrite au moins 94 espèces animales protégées et 353 espèces de plantes vasculaires.

La manière dont les autorités locales ont géré voir manipulé ce projet rappelle les méthodes utilisées dans d'autres projets inutiles comme celui de l'aéroport de Notre Dame des landes : existence de projets sur le site depuis 1969, aucune concertation avec des associations de protection de l'environnent et des milieux aquatiques, avis défavorables cachés durant l'enquête publique, refus du conseil général du Tarn et de la préfecture de débattre publiquement, de suivre les avis des scientifiques du Conseil Scientifique Régional du Patrimoine Naturel (CSRPN), des experts nationaux du Conseil National de Protection de la Nature (CNPN) nommés par l'Etat, de la Commission d'enquêtes publiques, de la Fédération de Pêche et des milieux aquatiques, des services de l'Etat chargés de l'eau (ONEMA)…

Devant l'imminence des travaux et avant l'issue des recours juridiques déposés et face à l'intransigeance des autorités locales qui n'hésitent pas à utiliser la force publique, 3 opposants ont décidé d'entamer une grève de la faim le 27 août.

A Notre-Dame-des-Landes, le gouvernement s'est engagé à ce que les recours déposés contre le projet de transfert d'aéroport soient examinés par la justice avant que les travaux ne puissent commencer.

Les organisations signataires exigent que le même principe soit appliqué pour le projet de barrage de Sivens, apportent leur soutien aux grévistes de la faim et demandent qu'un débat démocratique s'ouvre enfin pour apporter toutes les réponses aux questions posées et débattre des propositions alternatives du collectif de sauvegarde du Testet.

Paris le 29 août 2013

Pour en savoir plus : http://www.collectif-testet.org/

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Contrarréplica a Arcarons, Raventós y Torrens sobre el artículo de renta básica

News from Attac Spain - 9 hours 10 min ago
Eduardo Garzón – Consejo Científico de ATTAC España

 

Una de las críticas más elaboradas y detalladas que recibió mi artículo de La Marea Siete argumentos contra la Renta Básica y a favor del Trabajo Garantizado” fue la plasmada en un artículo de Sinpermiso por Jordi Arcarons, Daniel Raventós y Lluís Torrens. Agradezco infinitamente que economistas con tan prolongada trayectoria profesional y con tanta experiencia en el estudio de la Renta Básica se hayan tomado la molestia de leer mi texto y darle una respuesta seria y completa, puesto que su valiosa aportación en el debate no puede hacer sino enriquecerlo intensamente. A continuación procedo a comentar con profundidad y detalle su análisis, deteniéndome especialmente en los puntos en los que las posturas quedan más enfrentadas, con la esperanza de que ello nos pueda a servir a todos para seguir reflexionando sobre este tema tan interesante y necesario.

Tal y como los autores señalan en la introducción del artículo, su réplica se centra en destacar los errores que según ellos yo había cometido al abordar la naturaleza e implicaciones de la RB. Por lo tanto, las alusiones al TG son muy reducidas; de hecho, mi impresión al terminar de leer su texto es que los autores recibirían con los brazos abiertos el diseño del TG siempre que se combine con la RB y siempre que quede relegado a un segundo plano. Del mismo modo y en consecuencia de lo anterior, en este texto se hablará principalmente de RB.

Permítaseme señalar que aproximadamente una tercera parte del artículo publicado en Sinpermiso está dedicada a matizar y desarrollar las notas que escribí en referencia al concepto de RB, al considerar los autores que eran insuficientes o incluso deficientes. En efecto, la sucinta definición de RB que ofrecí podría ser más concreta y completa, pero no era ése el objetivo de mi artículo. Recordemos que en mi texto se pretendía humildemente comparar la RB y el TG atendiendo a una serie de elementos. La definición de ambas propuestas ni siquiera era necesaria (se presuponían conocidas), pero las introduje como recordatorio rápido, especialmente en el caso de la RB que es una medida mucho más famosa. Considero que las críticas deben ser enfocadas hacia el marco y contenido de lo que se critica, porque de no ser así siempre habría cabida para las mismas, señalando todo lo que queda ausente. No tiene sentido reprobar en base a lo que no está, a no ser que sea de una importancia crucial, y en este caso y en mi opinión no lo era (quizás piensen lo mismo los autores a tenor de su frase “para salir del paso puede aceptarse” al referirse a mi escueta definición de RB). Entiendo que vieran conveniente para su propósito ofrecer una definición de la RB más detallada, pero en ese caso no era necesario presentarla formalmente como respuesta a mis anotaciones (hasta seis hay) y mucho menos señalar lo que yo “no acometo”.

Además, entiendo que lo verdaderamente enriquecedor es debatir sobre el contenido de las propuestas y no de la forma o método de comunicarlas. A este respecto me parece conveniente señalar un extracto del artículo publicado en Sinpermiso que no hace justicia a lo que yo escribí. Mis palabras fueron las siguientes: “Aunque hace mucho tiempo que se concibió la Renta Básica Universal (RB), no ha sido hasta hace poco cuando ha cobrado importancia en los círculos académicos españoles e incluso en la agenda política y mediática. Esta presencia se ha intensificado especialmente a raíz de la irrupción de Podemos en el panorama político español”. Su contestación a este párrafo fue la siguiente:

Esta afirmación podía ser cierta hace unos 15 años. Después, ya no. La RB ha salido del reducido ámbito académico ya hace algunos lustros, y ha entrado en las preocupaciones políticas no precisamente a raíz de la irrupción de Podemos.

Si se fija con detenimiento el lector podrá advertir que la crítica es injusta porque hace referencia a algo que yo no dije. En primer lugar, cuando escribí “hace poco” es imposible saber si me refería a hace 20 años, a 15, a 2 años o a 5 meses. Teniendo en cuenta que se puede encontrar una propuesta de renta básica hace 65 años, en Canadá, hablar de 15 años atrás es efectivamente referirse a un punto cercano en el tiempo. Por lo tanto, no entiendo por qué los autores decidieron darle a mis palabras la interpretación más desfavorable de entre todas las posibles, especialmente teniendo en cuenta que en cualquier debate y frente a las limitaciones comunicativas siempre ha de primar lo contrario. En segundo lugar, yo no dije que la RB “ha entrado en las preocupaciones políticas precisamente a raíz de la irrupción de Podemos”; sino que se había intensificado gracias a ese acontecimiento. Son dos cosas muy diferentes.

En fin, insisto en que este tipo de matices que no van al grano no hacen sino enturbiar la discusión académica, así que no me detendré más en ellos. Vayamos al meollo de la cuestión.

Cuando apunté que no tiene sentido que mantengamos inactivas a personas que pueden y desean trabajar mientras las necesidades de nuestros conciudadanos no estén cubiertas, y tras enumerar esas necesidades la respuesta fue la siguiente:

¿Es que la RB se opone o es un impedimento a cualquiera de estas realidades expuestas?

En ningún punto de mi artículo se dice o sugiere algo así, y precisamente por ello puede dar la impresión de que es una pregunta que busca caricaturizar mi posición, aunque estoy seguro de que no era ésa la intención de los autores. La clave del asunto es que el TG aborda esos problemas directamente e intenta darles solución a través de su diseño como medida económica. En cambio, la RB se limita a dar la libertad y financiación suficiente a los ciudadanos, confiando en que éstos luego se organicen voluntariamente y por iniciativa propia para satisfacer esas necesidades sociales y ecológicas. Tal y como argumenté en el punto 2 de un artículo reciente en el que contestaba a las críticas al TG, considero que es mucho más eficaz y eficiente abordar estos problemas de forma directa a través del TG y no de la RB.

Con respecto a la respuesta desde la oferta productiva (aumento de salarios y precios o destrucción de puestos de trabajo) a la introducción de la RB, señalan:

Es un triste argumento para los que además de defender la RB defendemos que los salarios deben ser dignos. El autor cae de bruces en la trampa de la teoría utilitarista-marginalista. Es cierto que puede haber trabajos que desaparezcan porque no son rentables si se pagan a un salario digno, extremo que nos parece fantástico y muy recomendable. En algunos conocidos y citados países los salarios mínimos son más altos (por ejemplo, el doble en Francia, y vemos que sigue siendo líder mundial en turismo, por ejemplo, el sector emblemático de sueldos bajos). Su argumentación nos llevaría a dar más razones a la patronal y al FMI que reclaman salarios más miserables para competir por costes bajos. Sí, desaparecerán algunos trabajos remunerados. Algo que nos parece muy recomendable dadas las condiciones para la población que ocupa estos trabajos.

Es categóricamente falso que se trate de un argumento enraizado en la teoría utilitarista-marginalista; se trata de uno basado en el análisis marxista. Los medios de producción privados pertenecen a –y son controlados por– sus propietarios, de forma que ellos son los que establecen los salarios y los precios, y siempre en función de las posibilidades de negocio. Si estos empresarios se enfrentan a la necesidad de subir los salarios y no quieren perder margen de beneficio (obviamente por regla general nunca quieren), subirán también los precios. Si esa subida de precios es intolerable por el mercado (existencia de competidores más aventajados, compradores sin suficiente capacidad adquisitiva, etc), el negocio (o buena parte de él, como los trabajadores más prescindibles) tendrá que desaparecer. Así que, una vez apliquemos la RB, nos encontramos con dos posibilidades: inflación o destrucción de negocios y puestos de trabajo.

El ejemplo del turismo en Francia es idóneo, lástima que los autores sólo se centren en el salario y olviden la otra parte crucial del análisis: los beneficios y por lo tanto los precios. Claro que sí: los salarios en Francia son superiores a los españoles en el sector del turismo, ¡pero es que lo mismo ocurre con los precios! La respuesta de los empresarios con margen de maniobra a una subida salarial es el incremento de los precios, de forma que no pierden margen de beneficio. Esto es algo que se han podido permitir con creces los empresarios del sector turístico en Francia, principalmente por dos motivos: 1) no compiten con otros países en precio. Los autores se equivocan: Francia no recibe turistas por sus precios bajos (como ocurre fundamentalmente en otros países como los del norte de África, por ejemplo), sino por su patrimonio cultural, histórico, gastronómico, arquitectónico, etc. El turista está dispuesto a pagar precios mayores por una calidad mayor; y 2) todo sector del turismo está compuesto precisamente por pequeños nichos de mercado que no compiten vía precio directamente entre sí (cuando uno visita cualquier ciudad, por ejemplo París, no se le aparecen todas las opciones de restaurantes en el mismo sitio y en el mismo tiempo para que pueda decidir qué precio es el más bajo; amén de las diferencias en calidad y otras características del servicio).

Esta argumentación ni es triste ni tiene nada que ver con la de la patronal o el FMI; simplemente responde al análisis objetivo y riguroso de una realidad que es consecuencia de la existencia de un sistema económico capitalista en el que la competencia juega un papel muy relevante en buena parte de los sectores económicos y en el que los empresarios tienen mucho más poder que el resto de ciudadanos (destacando el poder de imponer precios como defensa a un aumento de salarios). Resumiendo: frente a la necesidad de aumentar salarios derivada de al aparición de la RB, si el empresario puede, aumentará sus precios (como ocurre en sectores menos competitivos como el turismo francés), y si no puede preferirá cerrar su negocio a sufrir pérdidas (como ocurre en sectores más competitivos como el textil o el comercio minorista).

Por el lado de la demanda, una vez resaltado que a mayor capacidad adquisitiva de la población unido a menor oferta de bienes y servicios generaría tensiones inflacionistas, los autores contestan:

La demanda solo crecerá por la diferencia entre la propensión al consumo de los pobres que recibirán más dinero y la de los ricos que ahora tendrán menos. En un contexto económico de crisis, con  5 años de caídas del consumo privado que en términos reales lo han retrotraído una década, con un tejido industrial muy lejos de la plena utilización de la capacidad productiva, con una caída del 25% de la superficie comercial o con tres millones de viviendas vacías [1], que cuarenta o cincuenta mil millones de euros pasen de manos de los ricos al resto lo que menos nos ha de preocupar es que sea inflacionista, aunque sí pueda haber alguna tensión que, dicho sea de pasada, en un entorno deflacionista como estamos, también bienvenida sea. Y esto de que la RB se evapore es una exageración tan grande y dicha a la ligera que no parece ser fruto de una reflexión. Además, la RB en las propuestas que defendemos puede estar indexada con el umbral de la pobreza, si éste sube nominalmente, también lo hará la RB.

No es la propensión al consumo lo que importa, sino la cantidad de dinero que cambiará de manos y el tipo de consumo de los emisores y receptores de ese dinero. El dinero que antes usaban los más acaudalados para comprar en buena parte bienes de lujo (vehículos de alta gama, joyas, servicios de elevada calidad, etc) se utilizará ahora para comprar bienes y servicios corrientes, que además han visto menguar su cantidad puesta a la venta (o sus precios incrementados) por el efecto de la oferta mencionado arriba. El precio de los bienes y servicios de lujo disminuiría, pero aumentaría el precio de los bienes y servicios básicos (habría más personas que antes queriendo comprar productos que se venden en menor volumen que antes).

Con respecto a la capacidad ociosa de la economía no importaría tanto (aunque sí algo) que debido a la crisis hoy día y en buena parte de los sectores la capacidad utilizada sea inferior a la instalada (en román paladino y simplificando: no importa que en las empresas se usen sólo 4 máquinas de las 5 instaladas porque no venderían todo lo que producirían con las 5 máquinas): resulta que cuando el empresario pierde la posibilidad de emplear de forma rentable (tal y como he argumentado arriba), de nada le sirve tener capacidad ociosa (máquinas inutilizadas). Simplificando: vale, vienen más clientes a mi tienda porque tienen mayor capacidad de compra pero, ¿cómo voy a producir todos los bienes y servicios que me piden si necesito que trabajen más personas o durante más tiempo y la remuneración es ahora tan elevada que no me sale rentable? Obviamente esto no ocurrirá en todos los ámbitos empresariales, pero sí en suficientes para tener en cuenta el efecto de cuello de botella señalado.

Ahora bien, es cierto, como señalan los autores, que la generación de inflación no es el fin del mundo, ni mucho menos. De hecho, en un contexto de bajos precios o deflación como el actual este efecto podría venir bien. Otra cosa es que se mantuviese en el tiempo, convirtiendo la deflación en una inflación acelerada, que es lo preocupante. Sin embargo, lo que es importante resaltar es que mientras los principales medios de producción sean de propiedad privada y sujetas a la lógica de la rentabilidad para poder sobrevivir (o imponerse), la inflación será siempre un fenómeno bastante ajeno al control público: al fin y al cabo quienes deciden qué precio ponerle a los productos son los empresarios y no los legisladores.

Si el efecto de la inflación es intenso, no es ninguna exageración decir que el efecto de la RB (que no la RB, como apuntan erróneamente los autores) se evaporaría: si los productos se encarecen a ritmos elevados de nada servirá tener un ingreso que no es capaz de seguirle el ritmo. Y si le sigue el ritmo (por ejemplo, indexándolo al umbral de la pobreza –entendido como ingreso mínimo para garantizar un adecuado estándar de vida-) sería mucho peor: se generaría una preocupante espiral inflacionista. Si tras aumentar los precios y por lo tanto el umbral de renta se incrementara la cuantía de la renta básica, el primer efecto es que los receptores de la renta básica no perderían capacidad de compra. Pero los salarios se verían perjudicados en comparación al ingreso fijo de la RB, y más a medida que el incremento de éste sea más intenso. Los ciudadanos que reciben renta también por su trabajo exigirían que este tipo de renta se incrementara, no sólo el de la RB. Llevándolo al extremo podría ocurrir que la mayoría de lo que un trabajador ingresara fuese por la RB (lo único que aumenta) y el resto por su trabajo (lo que se mantiene estancado), lo cual no es ni ética ni económicamente sostenible. En consecuencia, la lógica consecuencia sería aumentar los salarios también, de forma que volveríamos a entrar en el ámbito del empresario, que para no perder margen de beneficio empresarial volvería a subir los precios de sus productos. Y así se repetiría el proceso (con crecimiento exponencial) hasta que se tomaran medidas anti-inflacionistas drásticas.

Con respecto a la financiación del TG los autores me cogieron la palabra cuando puse por ejemplo una remuneración de 10 euros por hora, pasando a señalar que prácticamente un tercio de los asalariados a jornada completa cobran menos así como otras estimaciones que muestran lo difícil que sería hacer viable la creación de tantos puestos de trabajo a ese coste. Tienen razón, probablemente la remuneración a 10 euros por hora sea excesivo, pero es que mi ejemplo fue expuesto a la ligera porque mi objetivo era resaltar que el ingreso debía ser siempre fijo para evitar tensiones inflacionistas. Lo importante en una propuesta incipiente y poco conocida es presentar su esencia, no concretar los detalles; eso ya vendrá después.

Además, ellos mismos conciben la posibilidad de que la remuneración sea inferior, aunque lo que me sorprende es su afirmación posterior:

Otra cosa sería rebajar el coste por hora de este TG, en ese caso ya reharíamos los números pero ya aventuramos que los costes económicos y organizativos continuarán siendo extraordinariamente elevados.

En este caso no puedo sino reprobar su prejuicio frente a la financiación del TG: sin ningún cálculo numérico no hay forma de estar tan seguros de que los costes económicos no se puedan afrontar. Además, ¿no sería sostenible económicamente acaso un TG con remuneración de 3€ a la hora, por ponernos en un extremo? Por otro lado, me sorprende muchísimo esta incredulidad frente a la financiación del TG cuando la RB se enfrenta a desafíos similares e incluso de mayor envergadura. Por ejemplo, si suponemos simplemente que la cuantía por persona es la misma tanto en el RB como en la RB, es fácil concluir que la financiación de la RB es muchísimo más complicada al tener que movilizar recursos para 47 millones de personas, y no para unos 13 (en el peor de los casos) como ocurriría en el TG. Por todo ello, creo que en este punto los autores se precipitaron imprudentemente.

En relación a los costes de organización, es cierto que el TG los tiene y además de un volumen considerable (aunque recuérdese que buena parte de los empleos serían gestionados por el sector sin ánimo de lucro y por lo tanto no habría ningún coste de gestión para el Estado), pero esto es algo que ocurre también en cualquier empresa, y a un nivel muy destacado en las empresas más grandes. Además, y lo más importante, esa gestión es ya en sí misma una ocupación mediante la cual se lleva a cabo algo útil y en la que una persona encargada recibe un salario por ello. ¡Es más creación de empleo! Piénsese en los departamentos de recursos humanos y de planificación estratégica de las empresas: es lo mismo pero sin el calificativo de “burocracia” que es lo que tiene, injustamente, la connotación negativa. Seguro que a nadie le parece mal que una empresa tenga que dedicar buena parte de sus recursos a remunerar a los encargados de esos departamentos. Pues debería ser lo mismo con el Estado, y por lo tanto con el TG.

En mi artículo señalé que si España tuviese moneda propia, el aumento de capacidad adquisitiva de las capas medias y bajas se traduciría en una depreciación de la moneda, puesto que estos receptores comprarían productos provenientes del extranjero debido a las limitaciones en cuanto a estructura productiva de la economía española.

“Si el mar no tuviera marea alta”. El Rey de Inglaterra y Dinamarca, Canuto II (995-1035), conocido como el “príncipe de las mareas”, ordenó en persona en las orillas de la playa que el mar detuviera las engorrosas mareas altas. Evidentemente, si no lo llegan a rescatar la marea alta se lo hubiera engullido. “Si España tuviese moneda propia”… no es cosa menor y, convendremos, no es para pasado mañana. En cambio, las necesidades de la gente son perentorias.

La RB se financia, según nuestra propuesta, con una transferencia de ricos a pobres, entre otras características. Y que nosotros sepamos los coches de importación de lujo, los viajes recreacionales al extranjero, las delicatessen y la cosmética también de lujo extranjera, son adquiridos por los ricos, o sea que su propensión a importar o gastar allende las fronteras es más elevada que la de los pobres.

Vale, salirse del euro no es para pasado mañana, ¿pero es que acaso la RB o el TG sí? No entiendo por qué los autores consideran apropiado proyectar una situación en la que existiría RB o incluso TG pero no en la que tengamos moneda propia. Además, no creo que fuese necesario acudir a una crónica ridícula para mostrar desaprobación con mi hipótesis, a no ser que su objetivo fuese ridiculizar mi postura, claro. En cualquier caso, insisto en la conveniencia de tener en cuenta los efectos de una medida como la RB en más de un contexto económico, especialmente en el citado cuando buena parte de los defensores de la RB son también quienes abogan por abandonar el euro.

Me reitero en mi afirmación de que lo importante no es la propensión a importar, sino el volumen total de dinero efectivamente utilizado para comprar productos extranjeros. Los ricos podrán utilizar mayor proporción de su renta para importar que los pobres, pero lo que importa es que hay muchísimos menos ricos que pobres, de forma que la cantidad de dinero que utilicen todos esos pobres para importar puede ser mucho mayor que la que utilicen los más adinerados. La mayoría de los productos de lujo citados por los autores suelen venir del extranjero, pero es que ocurre lo mismo con los productos básicos que compramos el resto de mortales: la ropa, juguetes y otras manufacturas corrientes provienen del sudeste asiático, los materiales utilizados en la fabricación de automóviles de media gama provienen del centro de Europa, los teléfonos móviles provienen de Corea, EEUU y China, los muebles provienen del norte de Europa, la madera de Finlandia y Austria, los productos químicos utilizados para la industria de Países Bajos, Irlanda y Bélgica, los productos farmacéuticos de EEUU y Alemania, la maquinaria eléctrica y no eléctrica de Alemania, el gas natural del norte de África, el petróleo de Oriente medio y Rusia, etc. Es la consecuencia lógica de tener una economía fuertemente especializada en el turismo, en la construcción y en la agricultura y pesca, y muy poco en el resto de sectores económicos.

Eso sí, una importante reforma fiscal que redistribuya recursos desde los ricos a los pobres (algo que por cierto no es exclusivo de la RB; para el TG también debería acometerse) tiene efectos positivos en cuanto a intercambio de divisas por el lado de las transferencias financieras. Al fin y al cabo son los ricos quienes más dinero depositan en unos bancos (españoles o extranjeros) que realizan su negocio fundamentalmente fuera de nuestras fronteras. Reducir la renta de los más adinerados supondría limitar estas transferencias bancarias y por lo tanto se reduciría la presión devaluadora sobre la hipotética moneda propia.

Sobre si la RB es una medida anticíclica o no:

La RB es anticíclica completamente a corto plazo puesto que mantiene los recursos más estables precisamente en la capa de la población que soporta más el consumo interno y por lo tanto la demanda interna, principal motor económico cíclico. Y en épocas de expansión, al crecer la renta per cápita también lo haría la RB lo que también limitaría las desigualdades de renta, precisamente una de las causas contrastadas de las recurrentes crisis capitalistas.

Honestamente he de decir que no entiendo el razonamiento expuesto. Sospecho que no tenemos la misma concepción de lo que es una medida anticíclica. Desde mi punto de vista una medida de este tipo ha de reducirse cuando la economía se acelere, e incrementarse cuando la economía reduzca velocidad. Por ejemplo, el subsidio de desempleo es una medida anticíclica, porque se reduce cuando la actividad económica es boyante (ya que hay menos parados), y aumenta cuando la actividad económica se ralentiza (puesto que aumentan los despidos). En este sentido la RB no es en absoluto anticíclica, porque su efecto es constante y al mismo nivel: el ingreso es entregado independientemente del calentamiento de la economía. Los propios autores reconocen que en épocas de expansión la RB aumentaría, por lo que se trataría de una medida procíclica, no anticíclica.

Nuestra postura es que la RB no es una propuesta que abandona a su suerte a los trabajadores, al contrario, debe combinarse con un refuerzo del llamado estado del bienestar, una progresiva subida del salario mínimo a los estándares que recomienda, por ejemplo, la Carta Social Europea.

No habría mayor refuerzo del llamado estado del bienestar que la aplicación del TG, siendo además mucho más eficaz y eficiente que cualquier partida típica del gasto público al dirigirse exclusivamente a aquellos que más lo necesitan.

Una existencia material que permita el ejercicio de la libertad y una potenciación de la tarea sindical y de su capacidad negociadora en favor de unas mejores condiciones laborales, incluido, por ejemplo, un reparto equitativo de las ganancias de la productividad.

Volvemos de nuevo al mismo punto discordante que antes: los autores creen que los empresarios van a doblegarse fácilmente frente a mayores exigencias de condiciones laborales, cuando desde mi punto de vista no lo harían sin aumentar los precios de sus productos para no perder margen de beneficio (si el mercado se lo permite) o sin estrangular su propio negocio (si el mercado no se lo permite).

A continuación los autores reconocen que el TG crea directamente puestos de trabajo cuyo objetivo es a) mejorar las condiciones de vida de muchas personas que lo necesitan y b) cuidar y respetar el medio ambiente, pero alegan que ello correría el riesgo de que en épocas de bonaza se pierdan trabajos en el sector social. Este riesgo se puede solucionar siguiendo la propuesta de Mitchell y Wray, en la que existe un núcleo de empleos dentro del TG que son fijos e inamovibles, y que son precisamente los que realizan las actividades sociales más esenciales. Al margen de este núcleo se situarían el resto de empleos de menor necesidad social, que serían los que se crearían y destruirían en función del ciclo económico.

La propuesta de TG olvida además y como ya hemos apuntado con anterioridad que existen tres tipos de trabajo (remunerado, reproductivo o doméstico y voluntario) y solo uno está retribuido monetariamente. El TG se olvida de la gente que no puede trabajar con contratos laborales estándares por sus circunstancias personales o de la gente que quiere emanciparse para formarse, para montar un nuevo negocio o empresa, a los que condena a ganarse el sustento trabajando para el estado o las ONG partners que colaboren con él en unos sectores específicos. El TG da mucha menos libertad que la RB.

El TG no se olvida del trabajo reproductivo. Este tipo de trabajo está compuesto por el realizado por la madre durante los primeros meses (embarazo, alumbramiento, lactancia) y por el conjunto de atenciones y cuidados necesarios para el sostenimiento de la vida y la supervivencia humana: alimentación, cuidados físicos y sanitarios, educación, formación, relaciones sociales, apoyo afectivo y psicológico, y mantenimiento de los espacios y bienes domésticos. El TG no puede hacer nada frente a los cuidados de la madre hacia su hijo durante los primeros meses y tampoco frente a la alimentación y apoyo afectivo. Pero el resto de áreas pueden ser perfectamente cubiertas por los programas del TG: recordemos que el TG emplearía a muchas personas para cubrir necesidades sociales, y entre ellas están los cuidados físicos y sanitarios, la educación, la formación, las relaciones sociales, el apoyo psicológico y el mantenimiento de los espacios y bienes domésticos.

En la actualidad ya existen ONG que se ocupan de muchas de estas labores (y verían como agua de mayo la aparición de nuevos trabajadores en sus filas); sólo haría falta diseñar nuevos proyectos para cubrir el resto. Con respecto a los cuidados de la madre hacia su hijo se pueden aprobar medidas que le otorguen un ingreso especial, como ocurre en la inmensa mayoría de países que tienen elevados niveles de Estado del Bienestar.

Con respecto a la libertad, Obviamente la RB libera de cualquier responsabilidad y por lo tanto uno tiene todo el tiempo libre para hacer lo que desee. Pero tener tanto tiempo libre no tiene por qué ser una virtud, sino que puede ser incluso una maldición. En el punto 1 de un artículo anterior ya recogí los múltiples beneficios sociales y personales que concede el tener un empleo. En ese sentido el tiempo libre que uno deja de disponer porque está trabajando en realidad está siendo invertido en beneficio personal y social, al igual que el receptor de RB lo invertiría en cualquier otra cosa. Además, el TG no implica empleos de jornada larga, sino todo lo contrario. La inscripción en un programa de TG permite trabajar pero también disponer de bastante tiempo libre. Recuérdese que también es un objetivo del TG lograr puestos de trabajo con condiciones laborales dignas.

El TG solo forma en aquellos sectores que interesa dar trabajo social, no en los que interesan al ciudadano. La RB permitiría disponer de una mayor libertad que en la actualidad para decidir qué quiere hace cada uno con su formación (que incluye aspectos mucho más dilatados que el de la formación laboral).

Esto no es del todo cierto, precisamente porque buena parte de la formación que interesa al ciudadano coincide con las necesidades sociales. En el TG el desempleado que quiere trabajar elige –dentro de unos límites- la actividad que quiere realizar: puede dedicarse a enseñar, a entretener, a divertir, a formar, a los cuidados personales y medioambientales, etc. Al mismo tiempo que el ciudadano se realiza en lo que le interesa, satisface necesidades sociales y ecológicas. Si alguien quiere formarse en una actividad que no esté recogida en el TG, que lo haga en su tiempo libre, que para algo el TG persigue jornadas laborales que permitan descanso y tiempo libre al trabajador. ¿Quién necesita 24 horas cada día para dedicarse a lo que le gusta? ¿Y qué pasa si la pasión de esa persona es, por llevarlo al extremo, formarse en el mundo taurino? ¿Tenemos que pagarle toda la sociedad ese abominable deseo, y además a cambio de nada?

¿Qué ocurrirá entonces, situándonos en la lógica del propio autor del artículo que contestamos, cuando la economía se recupere pero en cambio haya desaparecido el genuino sector, sus directivos y cuadros, etc.? Se habrá producido una “garantía/nacionalización” encubierta de una parte muy significativa de la economía y difícilmente a corto plazo ésta pasará de nuevo al sector privado o público-privado y nadie tendrá interés en invertir en ella si la espada de Damocles del TG pende permanentemente sobre ella, ¿Y qué ocurrirá si vuelve una crisis y los sectores tradicionales para el TG  ya han sido pasados al sector “garantizado”? ¿Qué nuevos sectores sufrirán la competencia del TG? Otro sinsentido económico. 

¿Qué problema hay en que buena parte de la economía quede finalmente nacionalizada/garantizada? ¿No es esto lo que buscamos todos aquellos que estamos en contra de un sistema regido por la lógica de la rentabilidad económica que crea puestos de trabajo miserables y actividades perjudiciales para el ser humano y el medio ambiente? El sector del TG aseguraría puestos de trabajo de condiciones dignas y persiguiendo el bienestar social y ecológico. Es decir, el TG supondría una progresiva configuración del sistema por la cual buena parte de la economía pasaría a estar subordinada a los intereses de las personas y del medio natural, y no al revés como fundamentalmente ocurre en la actualidad.

Artículo publicado en La Marea

Saque de Esquina

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TISA, negociaciones comerciales secretas para acelerar el proceso de privatizaciones y desregulaciones

News from Attac Spain - 11 hours 10 min ago
Agnes Rousseaux - Rebelión

 

Se trata de un gran acuerdo comercial del que nadie habla, negociado en la mayor opacidad. Cincuenta países, incluyendo a los más fervientes defensores de la liberalización están discutiendo actualmente la apertura del “mercado de servicios” a la competencia internacional. Educación, salud, transportes, telecomunicaciones, servicios financieros… Todo se está exponiendo en la mesa de negociaciones. Sin que los ciudadanos ni los parlamentarios digan una palabra. Los negociadores –sometidos a las fuertes presiones de los lobbies– se reunieron recientemente en Ginebra en el 7° encuentro de intercambios internacionales, que podría amenazar seriamente a los servicios públicos y a las tentativas de regulación del sector financiero.

Este nuevo embate podría terminar con los servicios públicos, el agua, la educación o la salud, el fin de todo propósito de regular los mercados financieros o de proteger los datos de la ciudadanía. En síntesis un escollo jamás visto en el ejercicio de la democracia y el funcionamiento de las políticas públicas. El Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (ACS) dentro del Trade in Services Agreement (TISA) se está negociado entre 50 países (1) incluidos los de la UE. Fue lanzado por los EE.UU. y propuesto a los países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) bautizado como el grupo “Verdaderos buenos amigos (de los servicios)” (Really Goods Friends).

“Calmar la frustración de las empresas”

Estas negociaciones se desarrollan fuera del marco de la OMC con los países que son más partidarios de la liberalización de los servicios, contrariados por el impasse de las negociaciones de Doha iniciadas en 2001 (2). Esos países representan más de las dos terceras partes del comercio mundial en servicios. Numerosos sectores se hallan incluidos: educación, transportes, correos y telecomunicaciones, servicios de auditoría y contabilidad, ingeniería y logística, salud, seguros, nuevas tecnologías y transferencia de datos, investigación, bancos y servicios financieros… El objetivo es abrir más aún a la competencia del sector de los servicios públicos e impedir toda intervención pública.

“Estas negociaciones son la oportunidad más prometedora de las últimas dos décadas para promover el comercio de servicios a escala internacional”, se entusiasma el lobby de la industria de los servicios en los EE.UU. La Coalición Internacional de las Industrias de Servicios (GSC) que integra el Medef es aun más explicita: este acuerdo se ha concebido “para apaciguar la frustración de las empresas, ocasionada por el impasse de Doha en materia de servicios” declara (3)

Prohibir toda intervención de los Estados

”Se trata de una tentativa de ampliar secretamente los aspectos más nefastos del infame acuerdo AGCS que generó, en el pasado, protestas mundiales”, responde Rosa Pavanelli, secretaria general de la Internacional de Servicios Públicos (ISP). Según esta organización, que reúne a los sindicatos del sector y representa a 20 millones de trabajadores, el ACS limitaría la capacidad de los gobiernos de legislar en algunos sectores como la seguridad de los trabajadores, el ambiente o la protección de los consumidores “El AVS se inscribe en una inquietante nueva ola de acuerdos comerciales y de inversión, fundado en poderes jurídicamente obligatorios que institucionalizan los derechos de los inversores y prohíben toda intervención estatal en un amplio abanico de sectores indirectamente vinculados al comercio”, menciona la organización internacional en un detallado informe.

Varios aspectos del acuerdo han sido duramente criticados por las organizaciones sindicales y no gubernamentales. En primer lugar todo sector que no se halle explícitamente excluido, protegido por cada país, podría estar incluido en el acuerdo. Con todos los peligros que eso implica. Estos acuerdos abrirían ampliamente la puerta a un flujo de empresas privadas en el sector educativo europeo, alerta la federación internacional de sindicatos de maestros. Una cláusula de estatu quo fijaría los actuales niveles de liberalización de cada país volviendo imposible la remunicipalización de los servicios de agua corriente, por ejemplo, o complicaría el restablecimiento de monopolios públicos en sectores actualmente abiertos a la competencia (4). Otro principio, la “cláusula con efecto cliquet (sic) que inmovilizaría toda liberalización futura de un determinado servicio. Una parte del seguro de desempleo, ¿estaría privatizada, como en el Reino Unido? Las jubilaciones, ¿estarían desmanteladas en beneficio de los fondos de pensión? ¡Imposible retroceder! Un atentado a las libertades democráticas fundamentales, denuncia la federación sindical internacional que ve en este futuro acuerdo una manera de volver permanente e irreversible un sistema de privatizaciones para todas las generaciones futuras”. Y los gobiernos absolutamente maniatados por las decisiones de sus predecesores: he aquí porque sería un grave atentado al funcionamiento democrático.

Bloquear las privatizaciones

Otro problema es que el acuerdo podría imponer a las autoridades públicas una “obligación de neutralidad económica” entre prestatarios de los servicios públicos y privados, denuncia el ISP. Es decir, que todo aporte financiero a los servicios públicos debería hacerse extensivo al sector privado “Si en un sector existen servicios privados junto a servicios públicos (por ejemplo, hospitales, escuelas) ambos tendrían derecho a las mismas subvenciones, en nombre de “la libre competencia y no falseada”, explica la organización Stop TISA. De modo que una universidad estadounidense podría instalarse en Suiza solicitando una financiación similar a la de las demás universidades públicas con cargo a los contribuyentes”. Un estado que subvencionase la construcción de un hospital público, ¿deberá financiar también una clínica privada en su cercanía? Estas y otra críticas incluidas en un documento de la Comisión Europea que sintetiza la consulta realizada a los “decididores y a las ONG”.

Las negociaciones comenzaron en febrero de 2012 y deberían concluir en 2015. Los negociadores de los países participantes se reúnen regularmente en Ginebra, bajo la conducción de los EE.UU. y Australia (5). En junio de 2013 un lapidario comunicado anunció que “los miembros de la OMC que están analizando nuevos planteos dirigidos al progreso de la liberalización del comercio de servicios están satisfechos de los progresos de las discusiones sobre el comercio de servicios (TISA)”. E invitan a incorporarse a otros países, miembros de la OMC que comparten estos mismos objetivos. China apoyada por la UE ha solicitado ya participar en estas negociaciones. Sus divergencias con los EE.UU. en torno a otros acuerdos comerciales no le han permitido aun ser admitida en la mesa de las discusiones..

Negociaciones secretas

Los participantes estimaron en noviembre de 2013 que el acuerdo se hallaba ya suficientemente “maduro” y lanzaron la etapa de “comercialización de ofertas iniciales” en la que cada país debe precisar cuáles son los sectores que desea incluir en el acuerdo y las modalidades que propone en cuanto a “apertura” a la competencia internacional de esos sectores, según un marco predeterminado por el acuerdo. A principios de 2014, la mayor parte de los países han intercambiado sus propuestas, actual base de las discusiones en curso. Algunos como Suiza y Noruega las han hecho públicas (6) mientras que otros países se hallan poco inclinados a que las conozcan sus ciudadanos.

No se sabe sin embargo gran cosa del contenido de las negociaciones ni de los términos generales del acuerdo, ya que se desarrollan dentro del “mayor secreto y al margen de los derechos democráticos”, subraya Rosa Pavanelli. En febrero de 2013, la Comisión Europea solicitó al Consejo, representante de los Estados miembros, dar libre paso alas discusiones. La apertura de las negociaciones fue inmediatamente validada por el Parlamento Europeo en julio de 2013 por 536 votos a favor y 111 en contra (7), con los votos franceses del PS y del UMP. Frente de Izquierda y ecologistas votaron en contra. En su resolución el Parlamento lamenta sin embargo que el Consejo haya adoptado una decisión sin tener en cuenta la opinión de los diputados. Y observa que: “el mandato de negociación de la UE fue propuesto por la Comisión y adoptado por el Consejo sin haber sido analizado el impacto”. Algo que no ha impedido ser votada por una amplia mayoría…¡Cuando están en juego los intereses económicos, la democracia se vuelve facultativa!

Los lobbies industriales han sido consultados, pero los ciudadanos no

Wikileaks acaba de aclarar un poco la opacidad que reina en estas negociaciones, divulgando el anexo del acuerdo relacionado con los servicios financieros. De acuerdo con ese documento, especialmente redactado por los EE.UU. y Europa, las propuestas han sido clasificadas como confidenciales durante “cinco años a partir de la entrada en vigor del ACS o si no se ha llegado a ningún acuerdo cinco años después del cierre de las negociaciones”, el documento establece que su divulgación no está autorizada y que el texto debe ser “guardado en una construcción, una habitación o un contenedor cerrado y asegurado”.

Es evidente que los lobbies de la industria y los servicios tienen mucho más acceso a las informaciones que los ciudadanos y sus representantes: la Global Service Coalition ha enviado sus delegados a Ginebra con ocasión de las negociaciones de abril de 2014. Y se felicita en un comunicado de haber podido confirmar su apoyo sin reticencias al proceso y haber compartido sus puntos de vista con los negociadores.

Un acuerdo con muchas expectativas para las empresas

Lo menos que puede decirse es que las multinacionales de los países involucrados se hallan muy motivadas por las expectativas del acuerdo: “Las caídas del TISA podrían ser enormes para las empresas del sector servicios, explica la Cámara de Comercio de los EE.UU., está convencido de que las actuales negociaciones son “una oportunidad única para demoler los obstáculos al comercio internacional”. “Este palpitante nuevo acuerdo tiene el potencial de inflar el crecimiento económico y la creación de empleos en los EE.UU. y en el exterior”, señala la Cámara de Comercio. Un acuerdo tan “palpitante” que podría duplicar las exportaciones de servicios de los EE.UU. con una ganancia de 869.000 millones de dólares y 3 millones de empleos (8). Pero esta es la teoría. ¡Se esperan siempre centenares de miles de empleos que la apertura a la competencia posibilitaría a diferentes sectores de la Unión Europea!

¿Qué es lo reclaman las empresas y sus representantes? Los países que firmen el acuerdo deberán en primer término eliminar las regulaciones consideradas barreras comerciales “Si reconocemos la necesidad de algunas regulaciones (para la seguridad nacional, la protección de los datos…) deberían establecerse límites y parámetros para su aplicación”, afirma el lobby estadounidense de las industrias de servicios. Su bestia negra: la distorsión de la competencia entre el sector público y privado. “La competencia desleal por parte de las empresas subvencionadas o mantenidas por el Estado, de las empresas públicas o controladas por los Estados constituyen un obstáculo cada vez más importante para la provisión de los servicios por parte de las empresas estadounidenses en muchos mercados”. Se trata de proteger al sector privado “contra los comportamientos anticompetitivos de las empresas publicas”, alega igualmente la Cámara de Comercio de los EE.UU.

El lobby estadounidense del sector desea abolir toda preferencia nacional, obligaciones de localización o las cuotas de empleados locales. Y liberalizar mucho más los sectores de los medios y de la diversión “Ningún país debería estar autorizado a introducir nuevas restricciones o excepciones que deroguen o debiliten los compromisos existentes del AGCS”, sugiere (9). Los representantes de las empresas solicitan que el acuerdo incluya un mecanismo de regulación de los diferendos. Es decir, el establecimiento de tribunales de arbitraje privados para solucionar los litigios, en el marco de una jurisdicción extranacional, donde los intereses privados son ley (10). Suiza, en la última ronda de negociaciones, ha redactado una propuesta en tal sentido.

Congeladas las regulaciones financieras

El acuerdo también incluye los servicios financieros. Y podría provocar importantes consecuencias sobre el sector. A pesar de la crisis bancaria, los promotores del TISA tratar de eliminar aún más las reglamentaciones de los mercados mundiales de servicios financieros”, analiza Wikileaks. El anexo referente a los servicios financieros permanece aún en secreto “es una propuesta que solo puede gustar a los banqueros”, denuncia el abogado Lori Wallach de la ONG estadounidense Public Citizen: el principio del statu quo mencionado en este anexo impediría, por ejemplo, establecer nuevas reglamentaciones financieras, consideradas necesarias por los gobiernos, dado que constituirían restricciones a las empresas involucradas. Resultado: el acuerdo congelaría las regulaciones financieras en el estado actual, algo totalmente insuficiente para prevenir nuevas crisis bancarias, estima el abogado. De donde se deduce el riesgo de inestabilidad financiera en los años futuros.

También se ve en este anexo la firme voluntad de los EE.UU. de lograr la liberalización de los flujos de datos. Es decir, permitir sin trabas el intercambio de datos personales y financieros entre países. Una amenaza para las libertades fundamentales, porque muchos de los países que participan en estas negociaciones, en lo referente a protección de datos, son mucho menos exigentes que Europa. El lobby internacional de servicios desea lograr una disposición que obligue a las autoridades públicas a justificar todas las medidas que podrían restringir la transferencia de datos entre países (11).

¿Un acuerdo extensivo a todo el planeta?

“Lo que resulta terriblemente inquietante, es que el ACS está siendo negociado fuera del marco comercial multilateral por los países más inclinados a la liberalización, que no esconden su voluntad de arrastrar en este acuerdo, una vez concluido, al resto del mundo”, explica Rosa Pavanelli. Los negociadores tratan de que este acuerdo sea compatible con el marco de la OMC. O en el idioma de la Comisión europea: “Velar porque la estructura del acuerdo permita una futura multilateralización”. Un modo de permitir a los 50 países signatarios presionar sobre los demás miembros de la OMC para que acepten estas reglas (12). Como para debilitar la posición de los BRICS –Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica– excluidos, por el momento, de las negociaciones o de países africanos completamente ignorados.

Se ha formado un comité “Stop TISA” y se ha lanzado un pedido. Una carta firmada por 340 organizaciones no gubernamentales en la que expresan su oposición a estas negociaciones y se envió en 2013 a los ministros de Comercio. En vista de los desafíos democráticos, económicos y políticos, así como la opacidad de estas negociaciones, las movilizaciones podrían aumentar en los meses próximos.

Notas

1) Australia, Canada, Chile, Colombia, Corea, Costa Rica, Estados-Unidos, Hong Kong, Islandia, Israël, Japon, Liechtenstein, Mexico, Noruega, Nueva-Zélanda, Pakistan, Panama, Paraguay, Perú, Suiza, Taïwan, Turquia, más los 28 paises de la Union Europea.

2) “El TISA se está negociando fuera del marco de la OMC sobre la base del artículo V del Acuerdo General sobre Comercio y Servicios (AGCS) Sobre esa base diferentes países pueden bajo ciertas condiciones ampliar entre ellos la liberalización del comercio de servicios, más allá de lo que establece la OMC, sin que esta liberalización preferencial sea sometida a la cláusula de nación más favorecida del AGCS”, Fuente: Secretaría de Estado de Economía, Suiza.

3) Correo del Comisario Europeo de Comercio, 10 de setiembre de 2013

4) «It was agreed that commitments on national treatment would in principle be applied on a horizontal basis to all services sectors and modes of supply, i.e. the understanding on national treatment would be closer to the GATT model. Exemptions to this horizontal application would have to be listed in the countries’ national schedule of commitments. Participants in the negotiations might also agree that commitments would in principle reflect actual practice (the « standstill clause ») and that future elimination of discriminatory measures would be automatically locked in (the so-called « ratchet clause ») unless an exemption were listed. » Memo de la Comisión europea Negotiations for a Plurilateral Agreement on Trade in services, 15 de febrero de 2013

5) Ver la cronología de las negociaciones en los sitios de los ministerios suizo y australiano.

6) Ver la oferta de Suiza publicada en el sitio del ministerio de Economía (SECO) el de Noruega y el de Islandia.

7) Ver el texto votado y el detalle de la votación. El Consejo había otorgado mandato a la comisión europea en marzo de 2013 para negociar en nombre de la UE.

8) “Eliminating barriers to trade in services could boost U.S. services exports by as much as $860 billion—up from 2012’s record $632 billion—to as much as $1.4 trillion, according to the Peterson Institute. Such a dramatic increase could create as many as three million American jobs. »

9) Fuente: Comunicado de la Cámara de Comercio de los Estados-Unidos.

10) Ver sobre este tema nuestro artículo sobre las negociaciones del Acuerdo Comercial Transatlántico TAFTA/ttip

11) « However, the agreement should include a commitment that when an act, policy or practice of a relevant authority seeks to restrain cross-border data transfers or processing, that authority must demonstrate that the restriction is not an unnecessary restraint of trade or investment in light of alternative means by which to achieve the objective of protecting the identity of the customer, security of the data or the performance of prudential oversight. », Comentarios de la Coalición de industrias de servicios (CSI) por pedido de la Oficina de Representantes comerciales sobre el acuerdo TISA, 26 de febrero de 2013

12) Especialmente los 129 países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que han asumido compromisos en función del Acuerdo General sobre Comercio y Servicios ( AGCS).

Traducción del francés por Susana Merino

Fuente: http://www.cetri.be/spip.php?article3616&lang=fr

 

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El califato contra todos los demás

News from Attac Spain - Sun, 31/08/2014 - 13:00

Immanuel Wallerstein - La Jornada

En los interminables realineamientos geopolíticos de Medio Oriente, el califato del Estado Islámico (antes Isis o Isil) parece haber amedrentado al resto de los grupos involucrados en la política de Medio Oriente, orillándolos a formar una alianza geopolítica de facto. Repentinamente, encontramos a Irán y a Estados Unidos, a los kurdos (tanto en Siria como en Irak) y a Israel, a Turquía y al gobierno sirio de Bashar al Assad, a Europa occidental (Gran Bretaña, Francia y Alemania) y a Rusia persiguiendo, por diferentes vías, un mismo objetivo: impedir que el califato se expanda y se consolide.

Esto no ha alterado significativamente otros loci de conflicto geopolítico tales como Palestina-Israel y Ucrania, pero es seguro que tendrá un impacto sobre ellos. Por supuesto, todos estos actores están persiguiendo objetivos de mediano plazo que son bastante diferentes. No obstante, miren lo que ha ocurrido durante la primera quincena de agosto.

Nouri al Malaki fue derrocado como premier de Irak por la presión combinada de Estados Unidos, el gran ayatola Alí al Sistani, Irán y los kurdos, primordialmente porque se resistió a contemplar un papel significativo para los sunitas en el gobierno iraquí. ¿Y por qué era esto importante? Porque para todos estos actores parecía la única manera de minar el califato desde dentro.

Estados Unidos ha comprometido sus drones (aviones no tripulados), una nueva fuerza de cerca de mil infantes de marina y fuerzas especiales para salvaguardar a los yazidís y a los cristianos iraquíes de ser masacrados (operación que recibió la asistencia de facto de Bashar al Assad), así como para frenar el avance del califato en Erbil –la capital kurda de Irak, donde hay un consulado estadunidense y un número significativo de ciudadanos de dicho país–; probablemente logre otras cosas tras una evaluación en el terreno que está ocurriendo en estos momentos. El presidente Barack Obama se rehusa a indicar una fecha límite para esta operación y, por tanto, es casi seguro que dejará incumplida su promesa firmada de retirarse por completo de Irak durante su presidencia.

El gobierno turco ha cerrado la frontera abierta para las fuerzas anti Assad en Turquía, lo que previamente fue un elemento clave en su política hacia Siria. El ex senador Joseph Liberman, conocido halcón y ardiente promotor de las políticas israelíes, ha encomiado públicamente a Obama por lo que ha hecho, mientras los iraníes se han abstenido de criticarlo. Los saudíes, que no se pueden decidir respecto de su política hacia Siria, aparentemente han decidido que el silencio y el misterio son la mejor táctica.

Entonces, ¿qué sigue? ¿Y quién se aprovecha de este realineamiento? Parece haber tres ganadores en el corto plazo. El primero es el califato mismo. La re-entrada de Estados Unidos a la lucha militar iraquí le permite al califato presentarse como fuerza importante que desafía al diablo encarnado, Estados Unidos. Le servirá para conseguir muchos reclutas adicionales, sobre todo en el mundo occidental. Y uno puede esperar que intentará involucrarse en actividades hostiles al interior de Estados Unidos, así como en Europa occidental. Por supuesto esta ventaja de corto plazo podría colapsarse, si el califato fuera a sufrir reveses militares serios. Pero tomará tiempo para que esto ocurra, si sucede alguna vez. El ejército del califato parece todavía ser la fuerza militar más entrenada y comprometida de la región.

Un segundo ganador importante es Bashar al Assad. El respaldo exterior para las fuerzas contrarias a Assad siempre ha sido mucho menos decisiva y es probable que se seque aún más en el corto plazo, conforme más y más oponentes sirios se alineen con el califato.

El tercer beneficiado importante son los kurdos, que han consolidado su posición dentro de Irak y mejoraron sus relaciones con los kurdos en Siria. Ahora recibirán más armas de los países occidentales y posiblemente de otros, haciendo que sus combatientes, los peshmerga, se tornen una fuerza militar aún más consolidada.

¿Y los claros perdedores? Uno, sospecho, es Estados Unidos. A menos que el califato se desmorone en el futuro cercano (algo que parece muy improbable), este esfuerzo militar muy pronto expondrá, de nuevo, los límites de las capacidades militares estadunidenses y la inconsistencia de sus posiciones públicas con respecto a Irak, Palestina y Ucrania. Y Obama habrá perdido su alegato principal en cuanto a logros geopolíticos. El público estadunidense respalda los logros, no empantanamientos.

Y hay por lo menos tres grupos cuyo futuro inmediato como ganadores o perjudicados permanece incierto. Uno es Irán. Si Estados Unidos e Irán están del mismo lado en Irak y Afganistán, ¿puede Estados Unidos negarse a llegar a algún arreglo de compromiso con Irán respecto de los asuntos relacionados con la energía nuclear? La posición iraní en esta negociación por lo menos quedó fortalecida.

Un segundo caso es Hamas. Los israelíes están bajo una pesada presión internacional para reformular sus posición en torno a Palestina. ¿Será que este énfasis en los peligros del califato sirva de presión adicional? Es lo más probable, pero los israelíes se quedarán el mayor tiempo posible.

El tercer caso es Rusia. Mientras escribo esto, el gobierno de Kiev está resistiendo la entrada de los camiones que dicen los rusos que es una misión humanitaria para auxiliar a los atrapados y sufrientes habitantes de Lugansk, población rodeada por las tropas ucranias que buscan hambrearlos hasta que se rindan. ¿Acaso es esto algo en verdad diferente de los esfuerzos del califato por hambrear a los yazidís en su montaña para que se sometan? Si Estados Unidos y Europa occidental están en favor de la ayuda humanitaria en un lado, ¿pueden sostener una posición en contra en otras partes?

Vivimos tiempos interesantes.

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein

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Rompiendo el régimen desde los municipios

News from Attac Spain - Sun, 31/08/2014 - 09:00

Diego MendozaPeriódico En lucha / Diari En lluita

Ante la fuerte crisis de régimen y con las elecciones municipales a la vuelta de la esquina, el impulso de candidaturas municipales rupturistas es una gran oportunidad para las personas que quieren cambiar el mundo. ¿Pero qué entendemos por municipalismo de ruptura?

La traducción de esta idea no es tan sencilla como podría parecer. Ser rupturista en mi opinión supone la capacidad de conseguir no ser asimilado por el sistema dentro de un proceso social más amplio que intenta conseguir su superación. No podemos presuponer que lo conseguiremos en este intento, pero el hecho de podernos mantener fieles a este fin nos acabaría enmarcando en un espacio enfrentado al régimen y no en su regeneración.

Para toda candidatura que prevé un fuerte apoyo electoral, hoy en día es imprescindible un programa de ruptura si no quiere ser asimilada por el sistema. Un programa no sólo participativo y ciudadano, sino con demandas que no puedan ser absorbidas por las dinámicas de la política institucional. Aunque alejaría algunos votos, es necesario mantener un compromiso firme con los movimientos y los sectores más concienciados garantizando no renunciar a las demandas sociales claves bajo ningún concepto.

El municipalismo alternativo y los movimientos

La política (influir en cómo se toman las decisiones sobre la sociedad) está en todas partes y va mucho más allá de la institución. En España los movimientos sociales juegan un papel importantísimo como agentes políticos.

Las candidaturas ciudadanas que hoy están triunfando no vienen de la nada, pues ha habido durante los últimos años una gran acumulación de fuerzas en base a las luchas sociales y laborales. Han sido las personas que han hecho el paso del “no nos representan” (movimiento del 15M) al “sí se puede” (la PAH, las mareas por la educación o la sanidad públicas, etc.) para terminar en la construcción de alternativas políticas (CUP, Podemos, Guanyem Barcelona, etc.). Las nuevas candidaturas están recogiendo lo que la lucha social ha sembrado.

El municipalismo permite la confluencia por la base de muchas personas comprometidas que vienen o se encuentran desde los movimientos sociales hasta los partidos tradicionales de izquierdas. A nivel local, las barreras existentes entre siglas se minimizan y la voluntad de tejer un proyecto transformador permite la unidad efectiva y real de las personas implicadas.

¿Supone esto que los proyectos electorales quitan fuerza a las luchas? Depende. Si un proyecto institucional quiere absorber los espacios autoorganizados para poner en el centro el trabajo institucional, entonces sí. Pero si una candidatura pone en el centro las luchas sociales, dando a éstas el protagonismo a la hora de luchar por conseguir demandas o mejoras, está contribuyendo mucho a dar visibilidad a la fuerza que tiene la autoorganización popular y la lucha.

No todos los movimientos son iguales y hay que entender sus contradicciones, fortalezas y debilidades. La creación de un proyecto político municipal debería ser capaz de evitar ser un tapón para las demandas más avanzadas y rompedoras de los movimientos. Asimismo debería poder ser capaz de no asumir sus enfoques o dinámicas más conservadoras.

¿Cómo damos fuerza a los movimientos desde el municipalismo?

Para poner las candidaturas al servicio de los movimientos se necesita una campaña y programa con un mensaje explícito de la necesidad de luchar fuera de la institución. Por ejemplo, se puede dar voz o incluir en las listas a las personas implicadas en luchas reales. En campaña y dentro de la institución es necesario ser altavoz de las manifestaciones, actividades, acciones y demandas por las que están luchando los colectivos.

Una victoria electoral de un proyecto municipalista comprometido con las luchas puede inundar de ánimos los movimientos sociales. Si se mantiene este mismo compromiso y se conectan las demandas y personas implicadas en estas luchas se forma una red sólida de movimientos sociales que retroalimenta todo el tejido asociativo.

Queda mucho camino por recorrer y hay que traducir los votos en fuerza real en las calles, centros de estudio o de trabajo si queremos cambiarlo todo. Necesitamos seguir luchando y sembrando empoderamiento en la sociedad para fortalecer las alternativas políticas y profundizando en la solidez de sus propuestas. Debemos contribuir a que la gente crea en sus propias fuerzas y no en delegar su lucha.

 

Diego Mendoza (@diegomenlluita) es militante de En lucha / En lluita

Fuente: http://enlucha.org/articulos/rompiendo-el-regimen-desde-los-municipios/#.U-oR6kjc0gM 

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Basilea III, la normativa bancaria que hay que conocer

News from Attac Spain - Sun, 31/08/2014 - 07:00

Aurora Martínez Hernández – ATTAC Madrid

“En el conflicto entre el poderoso y el desposeído, el no intervenir no significa ser neutral;  sino ponerse al lado del poderoso”. (Paolo Freire). Y los bancos son los poderosos y todos ellos juntos, la fuerza que impide implantar  una normativa para superar la crisis financiera que padecemos. Y los ciudadanos ¿qué pintan en todo esto?

Qué es un banco.

José Luis Sampedro, en sus clases por los años 60, repetía que en los colegios se aprendía  la lista de los reyes godos, pero que no se enseñaba lo que era un banco. Y  ahora, más que nunca, los ciudadanos tienen que saber lo que es un banco para que puedan ejercer un  control  a su gestión que permita tener los ahorros seguros,  invertir en la economía real buscando  al bienestar general de los ciudadanos y evitar que se repita otra crisis de deuda.

La  definición de la palabra banco del Larrousse es sorprendente: “Organismo público de crédito”. ¿Da por sentado que la actividad bancaria es un servicio público? O esta otra: “Conjunto de organismos que facilitan los pagos de los particulares y las empresas, por medio de préstamos e incluso mediante la creación de medios de pago”. Esta última definición es más ajustada a la realidad que la definición tradicional que  considera a los bancos “sólo” intermediarios entre los ahorradores y los inversores.

Se considera al desarrollo del comercio en el Renacimiento la principal causa del nacimiento de la banca moderna. Banqueros como los Medicis en  Florencia, o los  Fugger, que le prestaron al futuro  emperador Carlos V el dinero para comprar los votos de los electores, han funcionado como auténticas potencias políticas. Y ya en tiempos más recientes, los banqueros Rothschild aparecen  unidos a la creación del Estado de Israel.

Los principales indicadores de salud  de un banco.

La gran disyuntiva de los  bancos es la de elegir entre riesgo y rentabilidad: si se presta sin poner en riesgo a la entidad, no se obtienen beneficio porque los márgenes de intereses son bajos. Por lo tanto, el beneficio no les viene principalmente de prestar el dinero que los ahorradores depositan en el banco. El beneficio les viene, sobre todo, porque los bancos crean dinero bancario y pueden prestar muchísimo más de lo que tienen en sus cajas y porque invierten en productos financieros de alto riesgo. Por eso los bancos realmente son una bomba de relojería. Por un lado necesitan endeudar a ciudadanos, empresas y Estado para ganar dinero llevando a la economía a una crisis de deuda; y por otro, se crea un sistema financiero que asume mucho riesgo al crear productos especulativos buscando el beneficio a corto plazo.

Quién dicta las normas internacionales bancarias. Basilea III.

La confianza en la banca viene principalmente del nivel adecuado de tres  indicadores: la solvencia, la liquidez y el endeudamiento (o apalancamiento). Y  es el Banco de Pagos de Basilea – banco central privado de los 56 países más significativos del mundo – forzado por la crisis, el que el año 2010 ha actualizado las normas que deben regir para todos los bancos a nivel internacional respecto de estos tres indicadores. En Europa, ese marco regulatorio se ha plasmado en la directiva 2013/36/UE -conocida con el nombre CRD IV- y en un reglamento -el CRR.  Y para España, en la reciente Ley 1010/2014 del 26 de junio  de ordenación, supervisión y solvencia de entidades de crédito, que unifica el marco normativo vigente de dichas entidades.

Un banco es solvente cuando el tamaño de su patrimonio puede absorber las pérdidas que se puedan ir produciendo. También se puede explicar diciendo que el valor de sus deudas sea inferior al valor de los bienes y derechos de cobro de ese banco. En otras palabras, un banco es solvente si los acreedores pueden cobrar si se vendiera el banco. Este es el gran problema de los bancos actuales: les falta capital, o mejor dicho,  fondos propios. Los fondos propios  -el capital aportado por los socios y los beneficios no distribuidos, principalmente- tienen como misión cubrir las pérdidas inesperadas que se produzcan. Pero  como hay un gran desfase entre el tiempo que normalmente se tarda en devolver un préstamo –el hipotecario 20 o 30 años- y el tiempo que los impositores dejan su dinero en el banco, el volumen de capital debe ser alto.

Los cambios principales propuestos por Basilea III para el capital son: se elevarán los fondos propios (Common Equity o Core Capital) al  4,5%  respecto del valor del riesgo que entrañan sus activos -bienes y derechos de cobro- de dentro y fuera de su balance; el Capital Tier 1 (core capital más otras cuentas que absorban pérdidas) al 6%  y un Capital Tier II (que absorbe pérdidas cuando el banco es insolvente, básicamente deuda subordinada que cobra intereses si hay ganancias) del 2%, también respecto del valor del riesgo de todos sus activos   En total: Capital Tier1 + Capital Tier 2 / Valor del riesgo de sus activos > 8%. Hay que añadir a estas ratios  los “colchones de capital” que se irán introduciendo paulatinamente.  Como se ve, difícil de explicar y difícil de comprobar. Porque son los propios bancos los que siguen autoevaluando su riesgo con ayuda de las poco fiables agencias de calificación de riesgos.

Un activo es líquido si se puede convertir rápidamente en dinero sin perder casi valor. Así mismo, la liquidez de una entidad se define como la capacidad que tiene ésta de pagar a tiempo sus deudas. Un banco no tiene problemas de liquidez si tiene dinero en su caja o en el banco central para pagar sus deudas cuando se las reclamen. Antes de 1990, en España se exigía un coeficiente de caja del 17%.  Es decir, los bancos deberían tener en su caja y en el banco central el 17%  del valor de sus cuentas corrientes. Actualmente, en Europa el coeficiente de caja viene a ser el 1%. Otra forma de garantizar que el dinero no va  a faltar para hacer frente a los pagos es el mercado interbancario. Cuando los bancos se fiaban unos de otros, los bancos se prestaban entre sí. Ese tipo de interés es el famoso Euribor. Hoy en día, en Europa, el que realmente presta a los bancos y resuelve su problema de liquidez es el Banco Central Europeo. Éste ha estado ofreciendo prácticamente barra libre a los bancos que necesitan euros para hacer frente a los pagos. ¡Y ahora, al 0,15%!

Las normas de Basilea III  proponen dos ratios (coeficientes) de liquidez: la ratio de cobertura de liquidez y la ratio de financiación neta estable. La ratio de cobertura de liquidez está formada por los activos líquidos de alta calidad que permiten pagar todas las cuentas que se presenten durante 30 días en un escenario adverso. Es decir, el banco tiene que tener efectivo  vendiendo sus activos líquidos (letras del Tesoro, bonos y obligaciones del Estado, de las Comunidades, créditos comerciales…) para 30 días cuando la economía vaya mal. La ratio de financiación neta estable establece que un banco tiene que tener  financiación a más de un año en una cantidad superior a  las cuentas que necesita pagar durante un año. Además, para conocer de forma sencilla el capital que realmente tiene un banco, se exige una ratio de endeudamiento o apalancamiento  mayor del 3%. Esta ratio se obtiene dividiendo  el capital Tier 1 entre: todos sus activos,  más el valor de sus derivados y más las exposiciones al riesgo que no aparecen en su balance.

Pero estas obligaciones que está exigiendo el Banco de Basilea a los bancos no va en el camino de solucionar la crisis sistémica que padecemos, ni tan siquiera pretende arreglar el sistema financiero, tan inestable, porque: no cambia el principio del beneficio a corto plazos que siguen las finanzas internacionales, no ataca frontalmente el terrible riesgo que soportan los bancos por su gran endeudamiento ni es posible medir éste, ni su falta de capital, ni el gran tamaño de las entidades, ni el control de los derivados o la existencia de paraísos fiscales. Y hacer más pequeños el balance de los bancos a costa de accionistas y acreedores o fijar sueldos razonables para sus directivos, ni nombrar. El objetivo de Basilea III no es la economía real, sino  la supervivencia de sus accionistas y en concreto de sus directivos y su poder. Del retraso en la puesta en práctica de la regulación de Basilea, se encargan los lobbystas.  Y aunque las ratios de capital se tienen que cumplir en 2014 y la de liquidez a 30 días,  en 2015, la de liquidez estable y la de apalancamiento se dejan para 2018. En EEUU, Canada y Suiza ya es exigible esta última.

Hasta un millonario, Warren Buffett, comprendió que “los bancos son culpables por haber asumido un riesgo excesivo”. Y  por eso necesitamos una banca verdaderamente pública y con control social. Pero  mientras  tanto, conocerlos se hace imprescindible, aunque  el tema resulte difícil. Todo un desafío.

Aurora Martínez Hernández es miembro de la Plataforma por una Banca Pública

 

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Crisis del paradigma energético mundial

News from Attac Spain - Sat, 30/08/2014 - 13:00

Germán Gorraiz López - ATTAC Navarra-Nafarroa

Según Edgar Ocampo, cada año, el mundo fagocita la mitad de las reservas de un país petrolero importante (México) y dado que las energías alternativas todavía necesitan enormes subsidios como para ser viables en los países en vías de desarrollo, la práctica del fracking ( especie de panacea universal que resolverá los problemas energéticos de la Humanidad) es todavía incipiente y suscita recelos medioambientales y la inercia de los activos petroleros no permitirá que las grandes compañías abandones sus equipos e infraestructura actuales, se deduce que la economía mundial seguirá gravitando sobre la dependencia del petróleo en la próxima década.

El gas natural se presenta como el único sustituto ante una presunta escasez de petróleo, pero este recurso también sigue el mismo camino de inestabilidad, por lo que los principales países desarrollados cuentan con reservas estratégicas de petróleo que destinan exclusivamente para uso en situaciones críticas para garantizar el consumo interno durante un par de meses además de implementar medidas cosméticas de ahorro de energía. Así, el presidente estadounidense, Barack Obama, anunció que el Gobierno norteamericano reducirá sus emisiones de gases con efecto invernadero un 28% para 2020 (de alcanzarse el objetivo fijado, supondría ahorrar 250 millones de barriles de petróleo para 2020) y en China, se habría fijado el Plan Energético Quinquenal 2010-2015 con el objetivo de reducir la dependencia del carbón y del petróleo en el 2016, aunque según Greenpeace con un “insuficiente incremento de las energías renovables del 1%”, en un país donde el carbón cubre el 70% de las necesidades energéticas y si continúa la tendencia actual, la combustión actual de carbón se duplicará en 15 años.

Declive de la producción de crudo convencional (Peak Oil)

Según la Asociación para el Estudio del Petróleo y el Gas, (ASPO), la producción mundial de crudo convencional habría iniciado ya su declive, fenómeno que se explica por medio de los métodos de análisis del geólogo King Hubbert sobre la producción de petróleo de los Estados Unidos, método conocido como la “curva de Hubbert”, quien calculó en 1956 con extraordinaria precisión, la fecha en que los Estados Unidos no podrían producir más petróleo de forma convencional aunque se perforaran más pozos. Así, la producción de petróleo de forma convencional en EEUU alcanzó su máximo nivel en 1970 y después comenzó a declinar, teniendo que importar en el 2005 casi el doble del total de crudo producido en dicho país.

La producción actual de petróleo proviene en más de un 60% de campos maduros,(que tienen más de 25 años de ser explotados de manera intensiva) por lo que las nuevas prospecciones se realizan en regiones más remotas (Ártico, Amazonas), con mayor coste productivo ( 120 $) y menor rentabilidad, amenazando en muchas ocasiones a reservas y parques naturales (Ártico, Alaska, Amazonas) y siendo el desfase entre el consumo mundial y los descubrimientos de nuevas explotaciones abismal (en una proporción de 4 a 1). Además, según los expertos , el tiempo necesario para poner en marcha a pleno rendimiento un yacimiento es de alrededor de 6 años, por lo que cualquier descubrimiento no podrá entrar en operación hasta después del 2015.

Recordar que el 90% de la producción de crudo saudí procede de tan sólo cinco campos maduros y hasta el 60% procedería del megacampo de Ghawar y que los nuevos proyectos de infraestructura petrolera de extracción de crudo considerados como “grandes,” (aquellos de más de 500 millones de barriles).en Arabia Saudí para el 2015 son prácticamente inexistentes, lo que aunado con el espectacular incremento de la producción de crudo saudí en el 2013 (10,5 millones de barriles día) para suplir la drástica reducción de la producción de crudo de países como Libia, Siria e Irak, acelerará la fecha de caducidad de sus reservas ociosas.

Según datos publicados por la Administración de Información de Energía de EEUU (AIE), dicho país habría alcanzado una producción mensual de crudo equivalente a 6,5 millones de barriles diarios provenientes de los campos tradicionales y de las nuevas explotaciones de petróleo en roca porosa (Dakota del Norte), pero se estima que alcanzará su cenit en el 2020 y teniendo en cuenta que el consumo doméstico de EEUU se movería en la horquilla de los 16 a los 20 millones de barriles diarios, seguirá siendo importador neto de crudo (el 45% de las importaciones de crudo de EEUU proceden de Oriente Medio y Norte de África), mientras tan sólo el 8% del total importado procede de Venezuela.

Por su parte, la producción mexicana también llegó a su cenit en el 2004, pues el principal yacimiento de México es el Cantarell, (que genera las dos terceras partes de la producción mexicana) tiene fecha de caducidad con la perspectiva de convertirse en importador neto de crudo en el horizonte del 2020 y Venezuela necesita urgentemente nuevos hallazgos petrolíferos pues caso de seguir el ritmo actual de producción podrían agotarse sus reservas probadas en el 2021, por lo que habría firmado un acuerdo por el que la empresa petro-química estatal china Sinopec invertirá 14.000 millones de dólares para lograr una producción diaria de petróleo en 200.000 barriles diarios de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, (considerado el yacimiento petrolero más abundante del mundo) mientras Noruega aspira a explotar conjuntamente con Rusia la plataforma continental del Mar de Barents (reservas estimadas de más de 7.000 millones de petróleo y gas convencional) ante el agotamiento de sus reservas del Mar del Norte, que alcanzó su cenit en el 2009 ( 6 millones de barriles al día).

En cuanto a Rusia, según la Agencia Internacional de Energía (AIE), la producción de petróleo en dicho país alcanzó su máximo histórico (11,41 millones de barriles diarios) en el año 1988 cuando todavía formaba parte de la Unión Soviética, pero tras el declive provocado por la crisis económica del 2008, la producción ha ido in crescendo hasta alcanzar los 10,59 millones de barriles por día (bpd) en el 2013 con una fecha de caducidad de 20 años.

Además, el acuerdo de cooperación energética del 2010 entre Irak, Irán y Siria para la construcción del gasoducto de South Pars a Homms que conectaría el Golfo Pérsico con el Mar Mediterráneo permitiría la llegada del gas iraní a la Unión Europea y aliviaría la severa rusodependencia energética europea, relativizando de paso la importancia estratégica de Turquía dentro del Proyecto del Gasoducto Trans-Adriático (TAP) así como el papel relevante de Arabia Saudí y Emiratos Árabes como suministradores de crudo a Occidente, pero tanto Irak como Siria estarían inmersos en procesos internos destructivos fruto de la balcanización implementada por EEUU siguiendo su doctrina del caos ordenado por lo que la exportación de productos petrolíferos de dichos países se antoja harto complicada.

En cuanto a Irán, posee, según los expertos, las terceras mayores reservas probadas del mundo de petróleo y gas tras Arabia Saudí e Irak , pero al parecer carece de la tecnología suficiente como para extraer el gas en los yacimientos más profundos . Además, la industria petrolera iraní necesita una urgente inversión multimillonaria pues corre el peligro de sufrir un deterioro irreversible y de acuerdo con el quinto plan quinquenal (2010-2015) puesto en marcha por el régimen, el Gobierno está obligado a invertir unos 155.000 millones de dólares para el desarrollo de la industria petrolera y gasífera, pero el contencioso nuclear con EEUU y las posibles sanciones en forma de inanición financiera exterior podrían dejar obsoleto dicho plan.

¿Nueva crisis alimentaria?

La Agencia Internacional de la Energía(AIE), en un reciente informe titulado “Perspectivas mundiales de inversión en energía”, advierte que será necesario invertir 48 Billones $ hasta el 2035 para cubrir las crecientes necesidades energéticas mundiales, pero el estancamiento del precio del crudo en el bienio 2008-2010 (80 $), ha imposibilitado a los países productores conseguir precios competitivos que permitirían la necesaria inversión en infraestructuras energéticas y búsqueda de nuevas explotaciones. por lo que no sería descartable un posible estrangulamiento de la producción mundial del crudo en el horizonte del 2.018, al concatenarse la recuperación económica de EEUU y la UE con factores geopolíticos desestabilizadores.

Así, el cambio de patrones de consumo de los países emergentes debido al aumento espectacular de la clases medias y su poder adquisitivo ha provocado un brutal incremento del consumo de materias primas y productos elaborados por parte de dichos países (especialmente China e India con espectaculares crecimientos de dos dígitos de los PIB anuales en el último decenio). Si a ello le sumamos la intervención de los brokers especulativos en el mercado de futuros de las commodities agrícolas, el resultado sería una espiral de aumentos de precios en las materias primas imposibles de asumir por las economías del Primer Mundo (al no poder revertirlas en el precio final del producto dados sus altos costes de producción) y el finiquito de los Objetivos del Tercer Milenio de reducir el hambre en el mundo, pues según la FAO, desde el 2005 el índice de precios de cereales habría aumentado al doble y el número de desnutridos crónicos en el mundo rozaría en la actualidad los 925 millones de personas.

El economista de la FAO Abdolreza Abbassian, en declaraciones a The Associated Press, ha señalado que para alimentar la población mundial, (que llegará a 9.000 millones de personas en el 2050), se necesitará un incremento de 70% de la producción global de alimentos en los próximos 40 años, tarea que se antoja titánica pues mientras la población mundial crece un 1,55% anual, los rendimientos del trigo (la mayor fuente de proteína en países pobres), habrían sufrido un descenso del 1%. Mención especial merece Egipto, país en el que un tercio de sus 80 millones de habitantes vivirían en el umbral de la pobreza y que se ve obligado a destinar ocho millones de toneladas de trigo anuales ( de los que 6 millones serían importadas), para producir el pan subsidiado, imprescindible para evitar las revueltas sociales del 2007 y lastrado por un desarrollo económico suicida, caracterizado por el crecimiento desmesurado de macrourbes y megacomplejos turísticos y la consiguiente reducción de la superficie destinada al cultivo agrícola,por lo que es urgente que revise sus políticas agrícolas y retorne a la arcana costumbre de disponer de reservas propias de granos para situaciones de emergencia.

Todo ello, originará presumiblemente una psicosis de desabastecimiento y el incremento espectacular del precio del crudo hasta niveles del 2008 (rondando los 150 $) que tendrá su reflejo en un salvaje encarecimiento de los fletes de transporte y de los fertilizantes agrícolas, lo que, aunado con inusuales sequías e inundaciones en los tradicionales graneros mundiales y la consecuente aplicación de restricciones a la exportación de commodities agrícolas de dichos países para asegurar su autoabastecimiento, terminará por producir el desabastecimiento de los mercados mundiales, el incremento de los precios hasta niveles estratosféricos y la consecuente crisis alimentaria mundial que afectaría especialmente a las Antillas, México, América Central, Colombia, Venezuela, Bolivia, Egipto, Mongolia, Corea del Norte, India, China, Bangladesh y Sudeste Asiático, ensañándose con especial virulencia con el África Subsahariana y pudiendo pasar la población atrapada en la inanición de los 1.000 millones actuales a los 2.000 millones estimados por los analistas.

 

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Qué es la casta

News from Attac Spain - Sat, 30/08/2014 - 09:00
David Locoesta - Les CommunardsHablar de casta política (a menudo abreviado en ‘casta’ a secas) era hasta hace poco monopolio de la derecha. Era algo muy de votante de UPyD. Hablar de la casta y sus gastos, de los asesores del Senado, de los coches oficiales y de las dietas de los diputados. Y era y es algo que desde la izquierda detestamos. Nos empeñamos en decir, sin descanso, que hay que mirar al capitalista y no al político, porque este en última instancia no es más que un títere de los ricos.Unos meses atrás irrumpió en el panorama político español Podemos, un partido dirigido por intelectuales de clase media que recogió el descontento de la propia clase media, a la que es fácil agitar en tiempos de crisis. También va ganando votos entre los obreros, clase que normalmente se ciñe a votar a uno de los grandes partidos.El caso es que Podemos y su líder (aunque él no quiera autodenominarse así, por considerarlo lenguaje negativo y parte de la ‘vieja política’) comenzaron a bombardear los platós televisivos con el término casta. Y claro, a mí me hizo gracia. Y a la gente de izquierdas en general también. Pero pensé que era inteligente robarle a la derecha esa palabra y darle otro significado, algo que jamás habría pasado por las mentes de un partido de izquierdas clásico.Al principio la casta eran sólo los políticos ‘del régimen’. ¿Qué significa ser del régimen? Significa básicamente ser rico, no trabajar para el pueblo sino para “las eléctricas, la banca…” y ya que estamos ser corrupto. O pertenecer a un partido corrupto. O sea, que ser de la casta equivale a ser un político burgués. Un servidor público que no sirve a la mayoría sino a una minoría muy poderosa. Los intelectuales de Podemos se limitaron a cambiar un término hoy en día ridículo (político burgués) por otro nuevo entre los votantes progresistas (casta).

Podemos ha ganado su apuesta por el término casta. Ahora se escucha en muchas partes, en la prensa y los debates, en las bromas de los círculos de izquierdas etc. Y algún idiota con pocas miras, como Felipe González, adopta el término (obviamente negativo)… y se lo atribuye a sí mismo. “Soy de la casta que creó la sanidad pública”, dijo. Para alguien que entienda de política y tenga capital cultural la frase de Felipe Gonzalez es genial, es un zas para los de Podemos. Pero en términos populares el expresidente socialista la cagó. Errejón dijo que cuando ellos utilizan el lenguaje que tú has creado es que estás ganando. Y es cierto. ¿Cuál fue la última vez que un partido de izquierdas introdujo un término, o cambió un significado con éxito? Probablemente desde la Segunda República no conseguíamos algo así. Normalmente nosotros tragamos con su lenguaje, o nos encerramos en lo poco que queda del nuestro de forma bastante patética.

Todo esto está muy bien, pero ‘casta’ sigue siendo un término demasiado ambiguo. ¿Cómo podríamos definir a la casta? ¿son sólo políticos, o también caben los poderes económicos? ¿y algo más? Es lo que me propongo a continuación: dar un contenido a este palabro y responder al título del artículo.

La casta como alianza intersectorial de poderes
La casta es una alianza entre poderes. Decir esto requiere antes que nada definir qué es ser el poder. ¿Cómo sé si soy parte del poder?

Podemos definir el poder como una capacidad estable y extendida en el tiempo de poder hacer que los demás se adapten a tus deseos. El banquero que ‘sugiere’ al político que vote a favor de una ley que le beneficia tiene poder aunque no lo ejerza directamente. Tener poder de verdad significa poder hacer que quienes mandan trabajen para ti. Si el parlamento crea una ley pro-desahucios los demás se tienen que adaptar quieran o no, y si se niegan se manda a la policía y punto. Así de fácil.

Pero claro, no todo el poder está concentrado. Si le preguntamos a un comunista sin demasiada formación quién detenta el poder nos dirá que es la burguesía quien manda. Pero la realidad es mucho más compleja, aunque la anterior afirmación tenga mucho de cierta.

La prensa, por ejemplo, también es un poder. El ejército otro, aunque ahora esté latente. La policía también. La casta viene a ser una alianza entre todos estos poderes para lograr la realización de intereses contrarios a los de la mayoría. Es decir, la casta estaría compuesta por un conjunto de personas que trabajan en los distintos poderes de la sociedad (el poder económico, el poder político, el poder militar, el poder mediático, el poder educativo…) para lograr ciertos objetivos.

Entonces, tendremos que decir qué objetivos son esos. ¿En función de qué actúa la casta? ¿hay algún poder que predomine? Por ejemplo, ¿podemos decir que predomina el poder militar? Va a ser que no: de lo contrario probablemente veríamos una sociedad más militarizada, la nacionalización de empresas armamentísticas etc. ¿Predomina el poder político? Vistas las continuas declaraciones de los partidos de que deben adaptarse a ‘los mercados’ tampoco parece que sean ellos los que mandan. Plantear que la prensa es el poder dominante entre la casta tampoco tiene mucho sentido, pues suele difundir un mensaje u otro dependiendo de lo que requieran los otros poderes, es decir, la prensa no tiene intereses propios (o al menos no significativos) sino que es mas bien un instrumento.

¿Entonces cuál es el poder real? ¿quién manda en la casta, ese conglomerado de personas poderosas contrarias al interés de la mayoría? Demos la palabra a Iñigo Errejón, uno de los dirigentes de Podemos:

¿Cuál es el poder real? ¿es el poder que tienen los diputados? Pues tienen un poquito de poder,  pero ese no es el poder fundamental. El poder real está entre quienes acumulan muchísimo [dinero] en muy pocas manos. Tienen un inmenso poder que jamás pasa por las elecciones, y es elegido sistemáticamente por mecanismos no democráticos. ¿Cuáles son esos mecanismos no democráticos? Son los mecanismos de la economía.

El poder económico son básicamente los grandes empresarios y banqueros. Estos dominan al poder político y al mediático y además cuentan con el favor de las fuerzas represivas que están sometidas al Gobierno.

A los políticos los suelen controlar de dos formas. La primera es mediante el soborno, sea financiando al partido (hemos visto ejemplos en el PP) o contratando a sus altos cargos en empresas (hay cientos de casos de políticos que al acabar sus funciones estatales fichan por alguna gran empresa). No hay más que ver el destino de Aznar o González (Endesa), o el simple hecho de que nuestro Ministro de Defensa trabajase anteriormente en una empresa armamentística y el de Economía en un banco. La segunda es mediante la amenaza de sabotear la economía, pues en realidad son estos poderes económicos los que la controlan. Pueden perfectamente sentarse con el Gobierno y decir “mira, si subes el salario me llevo la empresa al tercer mundo” o “mira, si me subes los impuestos me llevo la pasta a un paraíso fiscal” o “si gana este las elecciones monto un boicot económico”.

En cuanto a la prensa, sencillamente son ellos los que la financian. El periódico de información general más leído en España, El País, está pagado con el dinero de grandes inversores (Liberty Acquisition Holdings Corp posee el 47% de las acciones), banqueros, y familias de magnates. Le sigue El Mundo, propiedad de Unidad Editorial, a su vez propiedad de un gigante económico italiano financiado entre otros por Fiat.

Por su parte, las fuerzas de represión (policía y, en última instancia, ejército) tienen que estar por fuerza sometidas a la casta. De hecho esta unión llega hasta el punto que las cúpulas policiales pueden ser parte de la propia casta, aceptando el sometimiento consciente al poder económico.

De algún modo, podemos concluir que el poder económico es la cabeza de la casta. Son los que en última instancia mandan. Dicho esto, pueden existir conflictos entre los componentes de la casta, y dentro de los propios aparatos del poder. Por ejemplo, pueden existir y existen periodistas y policías que trabajen para la casta pero que en realidad estén resentidos con ella. Y es perfectamente posible que quienes trabajan para la casta sin ser parte de ella se rebelen y se pongan del lado de la mayoría social.

Es decir que entre los propios sectores que mandan en nuestra sociedad hay contradicciones, contradicciones que se pueden y deben explotar. En el seno de un partido político de la casta, como el PSOE, puede haber ciertos mandatarios en desacuerdo con que el Gobierno trabaje para los ricos. Y esos conflictos pueden estallar en cualquier momento. También hay policías que deben estar deseando detener al banquero que evade impuestos, y no hablemos ya de los inspectores de Hacienda.

La mayoría de aparatos de los que dispone el poder económico son eso: aparatos, instrumentos. No son fines en sí mismos sino herramientas para la dominación.

¿Cómo acabar con la casta?
Si hemos admitido que la cabeza de la casta es el poder económico (los propios dirigentes de Podemos así lo piensan), podemos concluir que para acabar con ella bastará con decapitarla. Con esto quiero decir que no es necesario destruir todo lo que controlan los grandes empresarios y la banca, sino que lo que debemos hacer es controlarlos nosotros. Controlar la prensa, el ejército y la política desde abajo. Una vez acabemos con el poder económico (expropiando y nacionalizando siempre para ponerlos al servicio de la mayoría) la propia casta política, militar, informativa etc. tenderá a desaparecer. Sus servidores tendrán que adaptarse a la nueva realidad.

Por ejemplo, es difícil imaginar que la prensa en general siga emitiendo opiniones favorables a un poder económico que ya no existe. Siempre quedará un Intereconomía, pero es de esperar que sea marginal. También la policía dejará de desahuciar, dado que no habrá bancos que ordenen desahucios. Las aulas de economía serán por fin críticas y plurales, no serán necesarios alumnos que repiten dogmas liberales.

Pero las ideas que haya difundido la casta a través de sus propios componentes (mandamases universitarios, intelectuales, periodistas, cineastas…) seguirán flotando en la sociedad, y lo primero es combatirlas. Porque son ideas contrarias al bien común que no sirven más que a los cuatro ricachones de este país. En eso ya anda trabajando Podemos.

 

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¿Recuperación? Estamos entrando en la tercera recesión

News from Attac Spain - Sat, 30/08/2014 - 07:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

No hay duda de que cuando se escriba la historia de la Unión Europea, y de la Eurozona dentro de ella, se mostrará hasta qué punto una religión laica –el neoliberalismo- se puede reproducir a pesar de que toda la evidencia empírica acumulada que muestra, no solo que estaba equivocada, sino también el enorme perjuicio que dicha religión está causando a las clases populares de los países de la Unión. La religión laica se promueve con un espíritu apostólico a base de una fe impermeable a la evidencia científica que señala claramente su enorme falsedad. Hoy, esta fe, reproducida por la mayoría de los medios, está anunciando que España y la Eurozona se están recuperando, cuando, en realidad, estamos entrando en otra recesión. Veamos los datos.

Desde que, en el año 2007, empezó la Gran Recesión, que para muchos países ha sido peor que la Gran Depresión, ha habido en la Eurozona nada menos que dos recesiones, consecuencia de la aplicación de las políticas neoliberales. La primera ocurrió en el periodo 2008-2009. Fue seguida de una ligerísima recuperación (con un crecimiento económico de la Eurozona de solo un 0,5% del PIB) en el periodo 2009-2010, para caer de nuevo en otra recesión que duró 18 meses y que anuló el escasísimo crecimiento que había ocurrido en la etapa de crecimiento anterior. En el 2012 se inició otra timidísima recuperación con un crecimiento de solo 0,2% del PIB, recuperación que se está revertiendo de nuevo, iniciando ahora una tercera recesión (el PIB de la Eurozona ha caído un 0,2%), alcanzando tres recesiones en cinco años. ¡Todo un récord! En realidad, la economía de la Eurozona nunca se recuperó desde el bajón de 2007, cuando se inició la Gran Recesión. Las pequeñísimas recuperaciones eran, más que nada, pequeños saltitos desde el fondo del abismo.

Estamos ahora en el inicio de la tercera recesión

Lo que es importante subrayar es que esta tercera recesión, a diferencia de las otras dos anteriores, se inicia y está focalizada en los países centrales de la Eurozona, Alemania, Francia e Italia. Las otras dos anteriores se habían centrado en los países periféricos, Grecia, Portugal, España e Irlanda. En cierta manera, esta tercera recesión es la culminación de la Gran Recesión, que, finalmente, ha alcanzado también de lleno al centro y eje de la Eurozona. El PIB de los tres países centrales suma 8,8 trillones de euros, que es el tamaño de la economía de China. Y, puesto que la economía de Alemania (que representa un tercio del PIB de la Eurozona) se basa mucho en las exportaciones, que representan un 56% de su economía, este bajón de la economía del centro de la Eurozona augura un bajón de la economía mundial.

Los hechos políticos que están ocurriendo en el continente europeo, de los cuales el conflicto de Ucrania es de gran importancia, han contribuido, aunque no causado, a esta tercera recesión. El golpe de estado ocurrido en Ucrania, con el apoyo de los gobiernos de la Unión Europea y de EEUU, inició una situación de conflicto, reavivando la Guerra Fría, que está ya teniendo un coste económico considerable (ver mis artículos sobre Ucrania: “Lo que continúa ocultándose en la cobertura mediática de Ucrania”, “Cómo el establishment estadounidense quiere presentar mediáticamente lo que ocurre en Ucrania”, “El silenciado movimiento de tropas estadounidenses cerca de Ucrania”, “Las falsedades de los mayores medios españoles en su cobertura de Ucrania”, “Lo que no se está diciendo sobre Ucrania. Parte II”, “¿Qué está pasando en Ucrania? Su relevancia para la Eurozona”  y “Lo que no se está diciendo sobre Ucrania”). Pero la causa principal de la tercera recesión son las políticas neoliberales basadas en la austeridad (los infames recortes y el desmantelamiento del estado del bienestar, la bajada de salarios y el crecimiento del desempleo), que están destrozando el bienestar de las clases populares.

Y estas políticas se están llevando a cabo para beneficio y gloria de lo que se llamaba antes el capital, hegemonizado por el capital financiero, que ahora se llama el 1%. Hoy, el establishment (es decir la estructura de poder económico, financiero, mediático y político) europeo, centrado en la Comisión Europea, el Banco Central Europeo, el Consejo Europeo y el gobierno alemán y sus aliados, como el gobierno Rajoy, está llevando a cabo estas políticas con toda crudeza, respondiendo a cada crisis con la predecible respuesta de que el hecho de que no se salga de la crisis es porque se necesitan aplicar incluso con mayor fuerza y contundencia, llevando a la ruina a las clases populares. Tres recesiones en cinco años es el resultado.

Y el gran drama es que las izquierdas gobernantes han aceptado y continúan aceptando el dogma neoliberal. Su versión es la versión light de las mismas políticas. No hay más que ver las propuestas económicas de los principales partidos socialdemócratas en la oposición, incluyendo el PSOE (cuyo nuevo secretario general enfatizó en su entrevista en El País como su punto central de su programa económico mejorar la competitividad europea y española), para darse cuenta de que no hay un cambio sustancial de estas políticas, bajo el argumento de que las que promueven son las únicas posibles, acusando de utópicas, demagógicas y toda una serie de epítetos descalificativos a las únicas alternativas que permitirían romper con esta serie de recesiones. La experiencia histórica muestra que para salir de esta recesión crónica (que repito, alcanza dimensiones de depresión en muchos países) es necesario un cambio casi de 180º de la política que se está aplicando.

Hay alternativas

Si, por ejemplo, nos centramos en uno de los mayores problemas –el endeudamiento de las familias y de las grandes y pequeñas empresas-, la solución es fácil de ver. Los estados tienen que garantizar el crédito, tomando toda una serie de medidas, desde cambiar la gobernanza del euro y del BCE, estableciendo el crecimiento económico como objetivo de este Banco, hasta aumentar la capacidad adquisitiva de las clases populares con un aumento muy notable y masivo del gasto público, incluyendo gasto en las infraestructuras no solo físicas sino sociales del país, facilitando el alcance de la felicidad (sí, ha leído bien, felicidad) como objetivo del nuevo modelo económico-social y no la acumulación de beneficios del capital. Y todo ello, no ocurrirá sin una profunda democratización de las instituciones que reflejen la voluntad y soberanía popular. Hoy, la demanda más revolucionaria existente en Europa no es la nacionalización de los medios de producción sino la exigencia de que cada ciudadano tenga la misma capacidad de decisión en un país, enfatizando las formas de participación directa (el derecho a decidir a todos los niveles), además de democratizar las escasamente democráticas instituciones representativas. Exigir democracia con toda contundencia y agitación (que debe excluir cualquier forma de violencia) es revolucionario, pues entra en conflicto directo con las estructuras que controlan las instituciones que se autodefinen como democráticas. Ni que decir tiene que la propiedad de los medios de producción, distribución, persuasión y legitimación es clave para definir el grado de libertad, democracia y justicia existente en un país. Pero, a no ser que los sistemas escasamente democráticos cambien, no habrá manera de que todo lo demás cambie.

El gran error de muchas izquierdas radicales ha sido limitarse a la agitación sin intervenir en la lucha dentro del estado. De ahí que estas izquierdas deban estar en la calle y en las instituciones, exigiendo cambios radicales (es decir, que van a las raíces del problema de concentración del poder) a los que las estructuras y castas de poder se opondrán por todos los medios. Las clases populares podrán alcanzar lo que desean si se movilizan. El problema principal existente en España no es que la población no sea consciente de las enormes limitaciones de la democracia española, sino que no cree que pueda cambiarse. Pero la historia muestra que sí se puede. En contra de lo que las estructuras de poder han informado, el cambio de dictadura a democracia pasó como consecuencia de la enorme movilización popular, liderada por el movimiento obrero. Fue esta movilización la que terminó con la dictadura. Y estas movilizaciones pueden también forzar el cambio ahora, democratizando auténticamente el país.

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

Artículo publicado en Público.es

vnavarro.org

 

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Chaparrón democrático

News from Attac Spain - Fri, 29/08/2014 - 18:00

Jorge Urdánoz Ganuzaeldiario.es

 

¿Se acuerdan de aquella memorable escena del Jovencito Frankenstein? En el cementerio, de noche y con un cadáver por desenterrar, el pobre Gene Wilder no puede creer que la cosa pueda empeorar, pero Aigor le desengaña. “Podría llover”, elucubra. Y, dicho y hecho, chaparrón al canto. Algo muy similar está ocurriendo con la reforma electoral que plantea el Gobierno. Cuando ya nada quedaba por decir de nuestro desdichado modelo representativo –desigual, manipulado, maquiavélico, preconstitucional, absurdo, desproporcional–, cuando todos los movimientos que persiguen regenerar la democracia lo han ensartado en sus picotas de cabecera, cuando desde Podemos hasta Vox el lamento unánime es el ya célebre del “no nos representan”, cuando suena insistente una reforma constitucional de calado… entonces, justo entonces, el Gobierno se descuelga con esto.

¿Y qué es esto? Pues, según parece, una ley por la que todo partido que logre –en las elecciones municipales– más del 40% de los votos pero menos del 50% pasará automáticamente a copar el 51% de los concejales y, por tanto, a nombrar al alcalde. El resto de partidos, que por definición sumarán siempre entre un 50% y un 60% de los votos y, por tanto, serán por definición y siempre una mayoría si votan conjuntamente, reciben siempre y por definición menos de un 49% de los escaños y quedan por tanto siempre y por definición (perdonen que insista) en minoría.

Es decir, que se trata de una ley que, siempre y por definición, solo puede ser catalogada como minoritaria. Esto es, de una ley gracias a la cual ciertas alcaldías serán ganadas por una minoría de electores. Una ley, por tanto, que viola directa y explícitamente el principio de mayoría, una de las intuiciones básicas de la democracia. Algo que debería indignar a cualquier ciudadano demócrata, a derecha y a izquierda, pero que, con todo, no viene solo. Hay al menos otras dos anomalías democráticas que han sobrevolado todo este proceso y que merecen un poco de detenimiento.

Lo primero que sorprende es la candidez con la que la prensa –a la que hemos de suponer al servicio de la verdad y no de la propaganda, y cuyo olfato en esas lides debería encontrarse especialmente entrenado– ha mordido el tosco y goebelsiano expediente del nombre de la cosa. Bautizar,  denominar, designar… Todo eso son acciones que encierran siempre un ejercicio de poder, y el deber de la prensa es informar, no ejercer de caja de resonancia.

Si yo llego hoy a clase, explico a mis alumnos el contenido de este proyecto de ley y les pido que le otorguen un nombre, todos o casi todos me van a decir lo obvio: es una ley que da poder a la minoría, una ley minoritaria. Ellos ven la realidad y la nombran sin intermediarios. Que el Gobierno utilice la expresión “ley de elección directa de alcaldes” para referirse a su proyecto es pura manipulación lingüística, como lo es denominar “impulso aventurero” al exilio laboral de buena parte de la juventud de este país o “movilidad exterior” a la fuga de cerebros. “Ley de elección minoritaria de alcaldes” sería el nombre obvio. El que pronunciaría el niño frente al emperador desnudo.

Pero, ay, hace tiempo que aquí ya no miramos la realidad con la frescura de los niños, como demuestra la curiosa relación que este país mantiene con la noción de “consenso”. Según se afirma por doquier, lo verdaderamente imperdonable de esta ley es que se ha hecho sin consenso. Pero mucho me temo que es todo lo contrario. Lo peor es que, si hubiera habido consenso entre los dos grandes, al parecer no hubiera habido problemas. Una creencia que constituye una anomalía democrática muy arraigada entre nosotros y que haríamos bien en revisar.

En esta pobre democracia en la que transitamos sin fin se presupone erróneamente que lo importante no es lo acordado, sino que sean muchos los que se ponen de acuerdo. Pero que exista “consenso” (en realidad lo que se quiere decir es “mayoría amplia”, pero en fin) con respecto a una ley no la convierte en democrática. Hace falta, antes de eso, que su contenido no pisotee derechos fundamentales. Derechos que se identifican con la esencia misma de la democracia y que ninguna ley puede lesionar.

Pongamos un ejemplo. Si el 98,5% de blancos decidimos negar el derecho de sufragio al 1,5% de los negros, eso no será democrático por muy amplio que sea tal “consenso”. El derecho al voto está antes de la propia votación y no puede someterse a ella, y por eso lo normal es que se encuentre protegido constitucionalmente, esto es, frente a los posibles desmanes del Gobierno de turno. Es lo que ocurre en las democracias avanzadas, aunque no en la nuestra. Y, de la misma manera que todos han de poder votar, es de cajón que el resultado de la elección ha de reflejar el sentir de la mayoría… no de la minoría. Porque, de nuevo, si es la minoría la que gana, entonces eso no es democracia. Es lo contrario, por mucho consenso que le echemos.

Así que no es cuestión de consenso, es cuestión de esencia. De esencia democrática y de semántica elemental. La minoría no puede gobernar, la democracia no es eso. Si no tenemos –a derecha y a izquierda– las ideas claras y los vocablos precisos, la profecía de Aigor se cumplirá y todo empeorará sin remedio. En las siguientes elecciones municipales no pocas minorías gobernarán y no pocas mayorías se verán relegadas al papel de oposición. Y todo ello con la ley en la mano. Será ley, pero no democracia. Con o sin consenso, es el mundo al revés.

 

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Pucherazo electoral del Partido Popular

News from Attac Spain - Fri, 29/08/2014 - 13:03

Alberto Garzón – Consejo Científico de ATTAC España

Todo parece indicar, según revela la prensa, que el Partido Popular está dispuesto a modificar en solitario la ley electoral municipal. El objetivo inmediato parece obvio: tratar de garantizar el mantenimiento de los gobiernos municipales. Probablemente hayan hecho números, a partir de las encuestas públicas o de otras de su propia cosecha, y hayan llegado a la conclusión de que dado el actual panorama electoral es probable que aunque el PP no obtenga mayoría absoluta sí pueda lograr ser la lista más votada. Fácil concluir que un pucherazo electoral, cambiando las reglas a mitad de partido, puede proporcionarles esa garantía.

En primer lugar, hay un asunto económico de fondo: el mantenimiento del poder municipal como medio de garantizar la aplicación de los planes de ajuste, esto es, del desmantelamiento del Estado del Bienestar o Estado Social.

El Fondo Monetario Internacional ya advirtió en 2013 que el programa de reformas estructurales en España enfrenta una serie de riesgos. El primero, los disturbios sociales derivados de la frustración ciudadana. El segundo, la pérdida de popularidad del bipartidismo. De ahí se deduce la necesidad -su necesidad- de leyes de represión ciudadana, como la Ley de Seguridad Ciudadana, y la necesidad de leyes que compensen esa pérdida de popularidad, como la anunciada Ley de Reforma Electoral Municipal. Así las cosas, el mantenimiento en el poder municipal no es un fin en sí mismo sino un medio para mantener el programa de reformas estructurales en todos los ámbitos posibles de la administración pública.

Hay un antecedente interesante para la reflexión: el recurso al Tribunal Constitucional por parte del Defensor del Pueblo y a instancias de Izquierda Unida. El 29 de noviembre de 2013 el Gobierno aprobó una reforma del sistema financiero que incluía una disposición adicional para permitir a los gobiernos municipales en minoría aprobar planes de ajuste incluso a pesar de que el pleno municipal estuviera en contra. La filosofía es clara: la minoría se impone a la mayoría en aras de aplicar planes de ajuste. El propio Gobierno lo justificó en su memoria como una “medida extraordinaria para eliminar obstáculos que afectaran a la estabilidad”. Donde obstáculo quiere decir democracia procedimental. En contra de aquella barbaridad sólo votó el Grupo Mixto e Izquierda Unida. Luego nosotros pedimos amparo al Defensor del Pueblo y éste acepto. El recurso sigue pendiente, pero está claro que el Gobierno quiere adelantarse legalizando, en cierta manera, que las minorías puedan imponerse a las mayorías.

En segundo lugar, el problema procedimental. La democracia entendida como procedimiento está basada en la idea de que la voluntad popular asciende por una pirámide de representación en cuyo vértice se sitúa el poder ejecutivo. Si la democracia representativa fuera de tipo ideal, entonces los representantes serían un mero espejo de los representados -como pretendía Rousseau- y el parlamento sería a su vez el reflejo en miniatura de la sociedad misma. Sin embargo, en la práctica hay un enorme conjunto de elementos mediadores que hacen que eso no funcione así. Uno de ellos es la ley electoral.

La ley electoral siempre media entre la voluntad ciudadana y su traducción en representantes que la pongan en marcha. Pero hecha la ley, hecha la trampa. Pues hay innumerables formas de diseñar las leyes electorales, y sin duda el diseño condiciona el resultado.

El tipo ideal democrático es sin duda alguna el sistema electoral proporcional, donde cada persona es un voto y donde la pluralidad del conjunto de los representantes será idéntica a la pluralidad del conjunto de los representados. Es decir, el parlamento estará constituido por representantes que reflejan adecuadamente a los representados -al menos teóricamente. Cualquier desviación de este diseño es un intento de desvirtuar el principio democrático. Y eso es lo que hace la ley electoral inscrita en la Constitución del 78 -que permite que el 44% de los votos se conviertan en mayoría absoluta, penalizando además a los partidos pequeños de ámbito estatal- y también la anunciada ley electoral municipal, que se convertiría en un sistema mayoritario de facto, donde el 40% podría tener mayoría absoluta.

En definitiva, estamos ante una vuelta de tuerca que el Gobierno del PP pone en marcha con objeto de intentar asegurarse el poder municipal que le permita mantener su programa de reformas regresivas. Es obvio que temen los posibles resultados electorales. Pero no sólo el PP, sino también la troika y las élites económicas. Su problema es que está en juego el desmontaje de las redes clientelares que se han instalado en el régimen político-económico desde hace décadas. Esa alineación de intereses entre la élite política y la élite económica, y a la que denunciamos desde hace años, está en riesgo precisamente porque se espera -a golpe de encuesta- que la voluntad popular la desmonte. De ahí que el enemigo del PP sea, precisamente, la desnuda voluntad popular. Sin embargo, encontrará el PP muchos obstáculos, puesto que ni tiene garantizado el éxito ni en un escenario de descomposición electoral será fácil que fructifiquen sus ideas. Más bien puede acelerar la propia descomposición electoral.

Un alternativo escenario de candidaturas alternativas y rupturistas con el bipartidismo puede desbordar al propio régimen político-económico, convirtiendo de ese modo las elecciones en un momento constituyente. Y en eso estamos trabajando quienes creemos que hay alternativa económico-política al drama actual.

Pijus Economicus

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Photos de l'AlterVillage 2014

News from Attac France - Fri, 29/08/2014 - 09:44

La septième édition de l'AlterVillage s'est déroulée dans la Drôme du dimanche 27 juillet au dimanche 3 août 2014.

Merci aux photographes, Geneviève Binet, Alexandre Papadopoulos, Marie Belcour et à R. T.

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¿El problema base es de “casta política” o de clase social?

News from Attac Spain - Fri, 29/08/2014 - 09:00

Manel García Biel - NuevaTribuna.es

El grito más representativo en las plazas del movimiento del 15M era el de “no nos representan”. Es evidente que era una exclamación de negación pero que no comportaba ninguna posición prepositiva. Podemos decir que era la expresión de una profunda indignación ante una realidad social profundamente decepcionante.

La aparición de Podemos como opción política en las elecciones europeas significa que una parte de gente procedente o no del movimiento 15M ha decidido pasar de una posición negativa de rechazo a una propuesta en positivo de acción política. En este sentido lo podemos considerar como un paso adelante.

No hay duda de que el éxito de Podemos ha sorprendido a la propia empresa, pero no podemos decir que sea un movimiento sin precedentes similares. Podríamos relacionarlo, a pesar de sus profundas diferencias políticas con fenómenos como el de Grillo en Italia, un movimiento que se basa en un fenómeno de capacidad comunicativa, en torno a una personalidad de referencia con carisma popular, caso de Grillo en Italia, o Pablo Iglesias en España, y que se presenta como una impugnación a la totalidad de una política hoy vista como degradada a los ojos de mucha gente. Son movimientos poco estructurados en su aparición y con planteamientos simples y fácilmente popularizables o incluso populistas. Se trata de ofrecer a la “gente” un enemigo simple e identificable, que en ambos casos llaman la “casta” refiriéndose a los políticos en general.

 

No quisiera equiparar ambos fenómenos, podemos decir que en el caso de Grillo es un movimiento profundamente antipolítico y populista, con algunas expresiones y actuaciones que se pueden denominar como antidemocráticas, y que en todo caso atacan la política en general sin ofrecer ningún tipo de alternativa.

Creo que en el caso de Podemos hay detrás gente con voluntad y preparación política que tratan de crear a partir de planteamientos que en algunos casos son claramente populistas algún tipo de alternativa todavía no suficientemente concretada.

La demostración más clara la podemos ver en su diferente adscripción en los grupos del Parlamento Europeo. Mientras los eurodiputados de Grillo se adscriben a los grupos más antieuropeos, Podemos se ha integrado en el grupo de la Izquierda Unitaria.

Hay que decir que el fenómeno de Podemos no ha sido único en Europa. En Italia ha surgido un movimiento claramente de izquierdas, que reivindica los viejos valores de la izquierda italiana y que bajo el nombre de “Otra Europa con Tsipras” logró recoger 250 mil firmas para presentarse, en poco más de dos meses de vida, consiguió 1.108.457 votos y cinco eurodiputados, los mismos que Podemos y que de entrada ya optaban por formar parte del Grupo de la Izquierda Unitaria. Es un fenómeno muy diferente formado por gente de reconocida trayectoria de izquierdas y que no utiliza los métodos ni el lenguaje populista y que se reivindica de la mejor tradición de la izquierda italiana, la de Gramsci y Berlinguer.

Una vez definido el campo de aparición habría que analizar algunos planteamientos de Podemos. El conflicto fundamental que plantea está entre una “casta” o élite política que tiene secuestrado el poder en beneficio de los poderes finaciero-empresariales. Una “casta” poco concretada, en general parece que referenciada a dirigentes presuntamente corruptos que vincula de forma transversal con el PP y PSOE, pero en la que por lo general identifica con una genérica “casta” política caduca.

Esta “casta” o élite política es la que hay que derrotar por parte de la “gente” en genérico a la que quiere representar Podemos. No se trata de un enfrentamiento de clases sino algo más transversal, interclasista entre la “gente” en general y la “élite” corrupta. En palabras de Pablo Iglesias: ”Lo que hay que hacer es algo que va mucho más allá de la izquierda y la derecha: Tiene que ver con amar a tu gente”.

El discurso de Podemos se puede calificar de discurso frente a la política. Y presenta la política y los políticos como el principal adversario a batir.

Podríamos decir, en términos marxistas, que el discurso de la gente de Podemos centra el problema principal en un conflicto dentro de la superestructura política, sin ir más allá ni entrar en el conflicto básico, el que se da a nivel de la estructura económica entre explotados y explotadores.

Podemos huye en su discurso del enfrentamiento entre clases típico de un planteamiento clásico entre izquierda y derecha, y por tanto no diferencia el hecho de que no todos los políticos ni todos los partidos son iguales y que no forman parte de una misma “casta” política.

Podemos quiere aparecer como algo nuevo, pero cuando plantea propuestas, éstas no se alejan mucho, e incluso se quedan cortas, de las que han planteado de forma reiterada pero sin eco mediático las fuerzas de la izquierda alternativa.

Porque el problema de nuestro país es un problema de clases. Es el problema de un capitalismo financiero-especulativo y concesional que está imbricado con aquellas fuerzas políticas que han dominado el panorama político del bipartidismo, es decir del PP y del PSOE, con el apéndice de CiU. La “casta” política que denuncia Podemos, no es más que el representante político de una clase social capitalista que como la española no es ni siquiera industrialista, sino como hemos dicho parasitaria que vive de la especulación y la concesión pública y que es la base de un sistema que respalda la corrupción.

Estamos ante un conflicto de clases que no se puede ni se debe ocultar. Contra un sistema económico y político que nos ha llevado a una crisis profunda económica, social, política e institucional, ante el que hay que levantar una gran alternativa social y política que conlleve un cambio de radical.

Por eso no se puede centrar únicamente en el problema de una “casta” política corrupta que vive holgadamente mientras la “gente” lo padece. Estamos ante un sistema económico propio de un capitalismo parasitario que hay que enfrentar planteando un cambio global. Y hay que distinguir, y eso sería bueno plantearlo, entre los miembros de la supuesta “casta” diferenciando entre los representantes ideológicos de este capitalismo parasitario como son el PP y CiU, y los que han claudicado como es el caso del PSOE . No es bueno poner a todos en el mismo saco, ni es justo. El PSOE que desde hace mucho aplica la misma política económica y fiscal que la derecha, que acepta las políticas económicas de la derecha representa un centro- izquierda social liberal que como mínimo tiene unas políticas con respecto a los derechos individuales diferentes de la derecha, y hay que entender que es una fuerza a la que una alternativa de izquierdas debe intentar arrastrar hacia posiciones de cambio si es posible y si tiene una mínima posibilidad de regeneración.

Habría que exigir a Podemos una mayor claridad de planteamiento y de propuestas. Y esto hoy pasa por que se defina. ¿Está de acuerdo en confluir en una alternativa plural y unitaria para un cambio democrático económico, político y social? O prefiere continuar un camino en solitario de quien se presenta como el depositario único de la limpieza del sistema de la “casta” sin aceptar el hecho de que aquí estamos ante una dominación de clase representada por el poder económico y el bipartidismo y que lo que hay es una continuación de la lucha entre explotadores y explotados, entre izquierda y derecha, que es la realidad profunda del conflicto social y político.

Podemos deberá elegir, y la realidad concreta le obligará a definirse más allá de proclamas o “slogans” publicitarios triunfadores.

 

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El progresivo distanciamiento de la ciencia económica frente a la sociedad y la naturaleza

News from Attac Spain - Fri, 29/08/2014 - 07:01

Eduardo Garzón Espinosa – Consejo Científico de ATTAC España

Sin ánimo de ser exhaustivos se presenta a continuación las diferentes visiones de la Economía que han ido apareciendo a lo largo de la historia reciente, centrándonos en cuáles han sido sus principales campos de estudio. Este análisis irremediablemente demostrará que el pensamiento económico ha ido vaciándose poco a poco del contenido propio de la Economía, entendida como la ciencia que estudia la forma por la cual se organiza una sociedad a través de la producción,  la distribución y el consumo. Y para poder llevar a cabo esas tres actividades es necesario que el ser humano recoja y elabore materias naturales que se encuentran en el medio ambiente. Por lo tanto, la Economía opera en un medio social, en cuanto a que determina la organización de los individuos de una comunidad; y opera en un medio natural, en cuanto a que depende de los recursos de la naturaleza y además requiere que sea éste el espacio donde se produzca la actividad económica. Así las cosas, la Economía no puede ir desligada de su entorno social ni de su entorno natural. Sin embargo, y como se verá, las escuelas de pensamiento más influyentes han olvidado o la relación que tiene la Economía con la sociedad, o la que tiene con la Naturaleza, o ambas relaciones.

Economía-ecológica

La primera vez que empezó a hablarse de economía fue en la época de la Grecia clásica. De hecho, el término “economía” proviene etimológicamente del griego, al hacer referencia al arte de administrar la casa (oikos: casa; nomos: administrador). Por aquel entonces su principal preocupación era el conjunto de los problemas de la vida cotidiana, como la producción, el comercio, la moneda, los precios, la división del trabajo… y todo ello orientado principalmente a la formulación de preceptos morales y reglas prácticas de conducta, pues no hemos de olvidar que la economía es una ciencia estrechamente relacionada con las consideraciones éticas.

Las ideas y reglas morales siguieron siendo el núcleo de la economía durante todos los siglos que separan la Grecia clásica de los primeros vestigios del sistema capitalista, a finales del siglo XVII. Los profundos cambios que provocaba la lenta pero progresiva instauración del sistema económico capitalista inevitablemente lograron que los pensadores dejaran de lado las consideraciones morales y se interesaran plenamente por la nueva situación. Al mismo tiempo, la lógica capitalista contrastaba fuertemente con algunos planteamientos morales que impedían ciertas prácticas muy rentables, como por ejemplo el cobro de intereses derivados de un préstamo, que durante mucho tiempo fue considerada una práctica usurera. Como dice Naredo[1] “la antigua moral que entorpecía el deseo de hacer ganancias ilimitadas dio paso a la nueva ciencia que las justificaba como el camino idóneo de acceder al bien común”. Paralelamente a la consolidación del sistema capitalista, las viejas consideraciones éticas fueron relajándose y limitándose. En ello podemos ver los primeros indicios de vaciamiento de la economía, en cuanto a que los pensadores de la época fueron abandonando poco a poco la dimensión ética que necesariamente ha de tener la ciencia económica.

En 1615 se utiliza por primera vez la expresión Economía Política, de la mano de Montchrétien. Con ella se quiso expresar que las relaciones económicas tienen lugar en una comunidad organizada políticamente, y que la dimensión económica interactúa inevitablemente con la política. Por lo tanto el estudio económico debe tener en cuenta los flujos de poder existentes.

Los “fisiócratas” es la denominación que reciben una serie de pensadores que vivieron en el siglo XVIII en Francia. Para entonces en ese país el sistema capitalista ya iba cogiendo forma a través del capitalismo mercantil y el artesanado que lo surtía con sus productos. Sin embargo, la agricultura seguía siendo crucial en la economía del país, y además, era considerada mucho más que una simple ocupación: era toda una forma de vida. Incluso en cierta manera podía considerarse una forma de arte. Por lo tanto no es de extrañar que para los fisiócratas el tema central fuese el papel de la agricultura como fuente de toda riqueza. Para Quesnay, su principal figura, la economía es una máquina alimentada por materiales del seno de la naturaleza, que se limita a elaborarlos sin aportarles ningún tipo de valor[2]. Queda claro que los fisiócratas tenían muy en cuenta la relación existente entre la economía y la naturaleza. Pero tampoco se olvidaban del componente social: los fisiócratas engrandecían la agricultura con la intención de conservar una antigua sociedad en la que los propietarios rurales gozaban de superioridad social y privilegios, y al mismo tiempo rechazar las intromisiones del capital mercantil y las fuerzas industriales que de él se derivaban.

La próxima escuela de pensamiento relevante es la “clásica”, que surge y se desarrolla cuando el capitalismo ya se había instalado sólidamente en la mayoría de países europeos. Si bien es cierto que dentro de este grupo se enmarcan autores de muy diverso pensamiento (como Adam Smith, David Ricardo, John Stuart Mill, Karl Marx…), no se puede negar que todos ellos mantienen una preocupación común: la interpretación de las leyes de conducta y evolución de la economía que ellos viven. Se centran en el plano productivo, pues es en él donde se asientan las relaciones sociales entre las personas. Por ejemplo, las personas que lideren los medios de producción –los empresarios– tendrán un status social, unas costumbres, un punto de vista, unos intereses y una forma de vivir muy diferentes al status social, costumbres, punto de vista, intereses y forma de vivir de las personas que trabajen en el mismo medio de producción aportando su fuerza de trabajo –los trabajadores. Las articulaciones sociales de los individuos que componen una comunidad vendrán determinadas por los papeles que cada uno de ellos mantenga en la dimensión productiva de la economía. Los clásicos entienden que la Sociedad está estrechamente vinculada a la Economía, y al revés. Son dos dimensiones inseparables que interactúan constantemente, siendo imposible analizar una sin atender a la otra. Sin embargo, no ocurre lo mismo con la Naturaleza, la tercera dimensión que antes habíamos comentado. Los clásicos centraron toda su atención en el ciclo productivo (producción, distribución y consumo), dejando en un plano muy superficial la entrada de materiales y de energía distintos del trabajo. Para ellos era más importante lo que ocurría con los materiales durante su elaboración en las empresas que el hecho de que fuesen elementos extraídos de una biosfera relativamente delicada. Muy pocos clásicos abordaron el tema de la extracción de recursos como un coste ambiental, así como la mayoría de ellos ignoraron las consecuencias perjudiciales que suponen para el medio ambiente el vertido de residuos.

Esto fue así por muchas razones, entre las cuales destacan tres: en primer lugar, la Revolución Industrial de la época conllevó profundas transformaciones sociales en muy poco tiempo que cambiaron por completo las condiciones de vida de muchísimas personas. La ruina en el campo provocó el gran éxodo rural que inundó las zonas urbanas de personas que no tenían otro medio para subsistir que no fuera la venta de su fuerza de trabajo. Las durísimas condiciones a las que eran sometidos estos trabajadores en las fábricas y el hacinamiento que sufrían en las zonas residenciales provocó terribles situaciones entre este colectivo. No es de extrañar, por lo tanto, que al contemplar esta situación los analistas económicos centrasen su atención en cómo mejorar los desequilibrios económicos que empobrecían a los trabajadores más que en cualquier tipo de problema medioambiental, puesto que parecía tener menos importancia. En segundo lugar las actividades de la Revolución Industrial eran principalmente urbanas y mantenían muy poca relación con la naturaleza. Las grandes fábricas de las ciudades recogían materias primas que venían del exterior y las convertían en nuevos productos útiles para los consumidores, pero en todo ese proceso no había ningún contacto con el medio natural que facilitaba los recursos. Puesto que era algo que prácticamente no se veía, difícilmente iba a poder ser el centro de atención. En tercer lugar, por aquella época aún no se conocían las leyes de la Termodinámica, y por tanto no se conocía el comportamiento de la energía ni su conservación. Los clásicos podrían haber imaginado que el planeta es un sistema cerrado en cuanto a materiales y abierto en cuanto a energía, pero difícilmente podrían haber entendido que es mucho más fácil la conversión de los materiales en energía que la conversión de energía en materiales.

La “escuela neoclásica” supone un nuevo y destacado cambio en la percepción de los fenómenos económicos y en la metodología utilizada para analizarlos. Al igual que ocurre con los clásicos, dentro de la escuela neoclásica se encuentran autores con enfoques muy diferentes entre sí. El denominador común de todos ellos es la perspectiva de una economía organizada por el mercado como consecuencia del comportamiento de individuos racionales cuyas decisiones configuran todo el espectro económico. El plano de la producción pierde importancia, así como la sociedad que pasa a ser prácticamente la suma agregada de todos esos individuos racionales. Asimismo, las clases sociales pasan a un segundo lugar y sólo reaparecen en momentos puntuales. El núcleo central de la investigación es el equilibrio de los deseos, necesidades, y ofertas de unos individuos racionales, y no tanto los individuos en sí. Es, en definitiva, el radical abandono de la dimensión social en el análisis de los fenómenos económicos. Si ya los clásicos se habían olvidado del entorno natural, los neoclásicos hacen lo propio con el entorno social. Así las cosas, la escuela neoclásica pasa a centrarse en la economía a secas, considerándola como un campo independiente de cualquier otra consideración ética, social, política o ecológica.

Durante la hegemonía académica de las tesis neoclásicas fueron apareciendo otros enfoques económicos de especial importancia, como el keynesianismo o el monetarismo. Sin embargo, y a pesar de todas las diferencias que presentaban frente a la escuela neoclásica, lo cierto es que siguieron tratando a la ciencia económica como una dimensión no relacionada con la ética, la sociedad y el medio ambiente.

Es en este contexto es en el que hay que ubicar los planteamientos del pensamiento económico actual.

[1] Citado en Torres, J. Economía Política, Pirámide, Madrid, 2010

[2] Martínez González-Tablas, A. Economía política mundial. I. Las fuerzas estructurantes, Ariel, Barcelona, 2007

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Publicado en http://ssociologos.com/

Saque de Esquina

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El #pucherazoPP es un golpe de Estado, según Cospedal

News from Attac Spain - Thu, 28/08/2014 - 18:00

Rosa María Artal – Comité de Apoyo de ATTAC España

Al menos, así calificó una reforma electoral, guiada, según ella, por similares intereses que los que alumbran ahora al PP.  Las referencias a sus palabras están bastante desaparecidas en youtube, esto es lo único que he encontrado. Sus palabras y sus mentiras posteriores, están clarísimas.

El PP de Rajoy sigue empecinado en hacer alcalde al candidato de la lista más votada, con el 40% de los votos y primando el resto, probablemente con un bonus de concejales que nadie ha elegido. Lo explicaron muy claro, esta cacicada es para echar a partidos hoy pequeños que pueden estropearles el  tinglado. Y mucho se juegan cuando están apostando tan fuerte. Es decir, hacen una ley en su propio provecho como partido. Es tan osado y descarado que cuesta creerlo.

El pucherazo les beneficiaría y lograrían más alcaldías. Conseguirían también que no se destaparan las miserias que, con seguridad, guardan las alcaldías largamente dirigidas por el PP como Madrid o Valencia.

Nosotros también nos jugamos mucho: la democracia. Si esto sale adelante, este país se ha acabado. Porque aún late en algunos rincones que quieren acallar.

El catedrático de derecho constitucional Javier Pérez Royo escribe hoy en El País una tribuna titulada: Basta ya. Entresaco la idea fuerza aunque es imprescindible leer lo que antecede:

“En mi opinión, el asunto tiene tal gravedad que exigiría que los partidos de la oposición se negaran a participar en el simulacro de negociación que está ofertando el Gobierno. Los partidos deberían anunciar que renuncian a participar en la tramitación parlamentaria de la reforma. Rechazo frontal al proyecto o proposición de ley en el momento en que se deposite en el Registro del Congreso. Y nada más. Ni presentación de enmiendas, ni participación en el debate en comisión y en pleno, así como en la votación. Los partidos de la oposición no deben dar cobertura parlamentaria a lo que es una quiebra del consenso constitucional.

Lo que está en juego es la expresión del principio de legitimación democrática del poder, que se pretende alterar por primera vez desde la recuperación de la democracia tras la muerte del general Franco. Es un momento para decir BASTA YA”.

Parece que Cospedal no andaba tan descaminada.

El Periscopio

 

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¿Quién y cómo destruye empleo en España y quién y cómo puede crearlo?

News from Attac Spain - Thu, 28/08/2014 - 13:00

Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

Después de publicar mi anterior artículo (Propuestas que podría tomar Podemos y que aterrorizan a la casta) algunos economistas me han criticado afirmando que con esas medidas no se crea empleo, que es el primer y más importante problema que tiene nuestra economía. Llevan razón, pero creo que solo en parte. Es verdad que son propuestas simplemente dirigidas a que la ciudadanía esté bien informada sobre las causas de nuestro males económicos. Pero esto no es solo algo necesario en sí mismo, sino que también influye en nuestra capacidad de crear empleo, como mostraré enseguida.

En otros lugares, como otros muchos economistas, y especialmente en trabajos publicados junto a Vicenç Navarro, he tratado de explicar las causas que han producido una destrucción de empleo tan grande como la ocurrida recientemente en España, y a partir de ahí he propuesto medidas para poder volver a crearlo de calidad (por ejemplo, en Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España). Trataré de sintetizar a continuación las ideas principales al respecto.

A mi juicio, la primera exigencia para poder crear empleo en España es conocer bien qué factores lo han destruido y creo que éstos están bastante claros:

1. El estallido de una burbuja inmobiliaria que disparó el desempleo en el sector de la construcción y en las actividades vinculadas a él.

2. La debilidad estructural de una economía como la española en donde la actividad agraria e industrial y las fuentes de generación de mayor valor añadido han ido perdiendo peso o vinculación con nuestros intereses en los últimos decenios, lo que ha hecho que, al estallar la crisis de la construcción, no se dispusiese de “colchón” suficiente en otros sectores para generar nuevo ingreso y absorber el empleo que allí se iba perdiendo.

3. La crisis financiera derivada, al mismo tiempo, de la internacional y de la originada en el sector bancario nacional como consecuencia del gran negocio que hizo la banca española endeudándose para financiar la burbuja inmobiliaria (y haciendo luego que esa deuda la asumiera el conjunto de los españoles).

4. El extraordinario y vertiginoso incremento de la deuda pública desde que estallaron esos problemas, lo que ha hecho que el sector público disminuyera su capacidad de generar empleo y de ayudar a que lo genere el sector privado (el Estado español ya gasta más en intereses que en personal).

5. El gran incremento de la desigualdad producido en los últimos años que ha generado una gran concentración del ingreso en los sectores de renta con menor propensión a consumir, debilitando así el mercado interno de bienes y servicios.

6. Las políticas de austeridad europeas que han disminuido el ingreso y el empuje de la economía justo cuando ésta ya se estaba hundiendo, produciendo lo que los economistas llamamos un efecto “procíclico” que ha impedido (en beneficio de la banca y de las grandes empresas) que se saliera antes y mejor de la crisis y de la destrucción de empleo.

Todo ello ha dado lugar a tres grandes y coincidentes problemas que han hundido nuestra economía:

a) Una crisis de demanda como consecuencia de la caída del consumo (por la pérdida de renta, sobre todo en las clases de menor ingreso), de la inversión (por las menores expectativas de beneficio de las empresas que viven de ese consumo), y del gasto productivo del Estado. Como no puede ser de otra manera, al caer la demanda de bienes y servicios (y apenas recuperarse un poco las exportaciones), las empresas han perdido ventas y beneficios y han cerrado o han tenido que despedir a millones de trabajadores.

b) Una crisis de financiación, pues la banca española, prácticamente en quiebra generalizada, ha dejado de financiar a las empresas y familias, lo que ha agravado los efectos del punto anterior.

c) Una crisis de deuda soberana que, aunque no ha llegado al límite, dificulta la llegada de inversión productiva hacia España y se convierte, por el contrario, en fuente de salida de capital y en incentivo para la especulación, lo  que empeora todos los problemas que vengo señalando.

A lo anterior habría que añadir que el Gobierno del Partido Popular y antes el de Zapatero no han hecho frente a este tipo de males. Se han dedicado a satisfacer los intereses de la banca y las grandes empresas (que son las que viven en menor medida del consumo y del mercado interior) aplicando medidas de reforma laboral que simplemente facilitan el abaratamiento del trabajo y que el empleo fijo o a tiempo completo se sustituya por otro temporal y a tiempo parcial, dando así la imagen falsa de que se crea empleo cuando en realidad sigue disminuyendo, porque baja el total de horas trabajadas y los ingresos salariales.

A la vista de todo ello, creo que se pueden deducir algunas ideas básicas a tener en cuenta si se quiere crear empleo en España:

1. Hay que recuperar los ingresos porque el empleo depende, sobre todo, de que haya suficiente demanda en el mercado de bienes y servicios. Y para ello es imprescindible poner freno al incremento de la desigualdad y a la concentración de la renta: hay que subir los salarios más bajos, aumentar su peso en la renta total y forzar un gran pacto de rentas que lleve ingreso adicional a la demanda que sobre todo va a la pequeña y mediana empresa. Se pueden tomar además otras medidas para aumentar la renta disponible de las familias (que con las políticas de Rajoy no deja de bajar) como moratorias o reducciones temporales en el pago de hipotecas de las familias con menor ingreso. Y se pueden reducir los gastos de las familias vinculados a servicios de empresas cuasi monopolistas como las de la luz, el agua y otros servicios esenciales, ahora excesivamente altos por su dominio político de los mercados y las instituciones.

Querer recuperar el empleo bajando aún más los salarios con el pretexto de que la economía española sea más competitiva es una quimera, por no decir que un gran engaño. Es mucho más realista, efectivo y socialmente beneficioso recuperar la actividad de las empresas y el empleo consiguiente sacando adelante el mercado interior. Aunque ello no quita que al mismo tiempo haya que realizar reformas que faciliten la búsqueda de empleo y la contratación, que eliminen incentivos perversos y que hagan más efectivas las políticas activas de empleo en los mercados de trabajo sin empeorar la calidad del empleo y el bienestar social.

2. Hay que disponer inmediatamente de una banca que financie a las empresas que pueden generar empleo. Banca que debe ser pública, pero dirigida con la mayor solvencia técnica y controlada férreamente para que no se reproduzcan los males que ha provocado la actual clase política en las cajas de ahorros.

3. Hay que llevar a cabo un programa de ahorro, mejora y racionalización de todas las administraciones públicas para acabar con todo tipo de despilfarro y realizar una reforma fiscal basada en tres pilares fundamentales: el apoyo a la creación de riqueza sostenible, la equidad y la lucha contra el fraude.

4. Sin perjuicio de que España debería afrontar a medio plazo cuál debe ser su papel en Europa y en qué medida está dispuesta a aceptar las imposiciones de potencias extranjeras o de una moneda europea diseñada erróneamente o solo para beneficiar a las grandes corporaciones y bancos, se puede empezar a utilizar una moneda complementaria que aumentaría casi de modo inmediato el poder de compra de los sectores con más propensión al consumo y que serviría de motor inmediato para la recuperación de la mediana y pequeña empresa.

5. Puesto que es materialmente imposible (y además indeseable) que la economía española vuelva a crear empleo basándose en la construcción, en el endeudamiento generalizado, en la especulación o en el “tirón” (como ingenuamente quería el Gobierno) de un minúsculo sector de empresas exportadoras, es imprescindible orientar la inversión empresarial hacia nuevas actividades, aprovechando en la mayor medida posible el capital generado hasta la fecha: remodelación urbana y residencial, energías alternativas, producción local y de proximidad, etc. Y muy particularmente debe ser prioritario en este aspecto acabar con el trabajo negro, dignificar todo tipo de empleo y promover con la mayor intensidad posible el empleo femenino, para lo que hoy día es fundamental el desarrollo de un potente sector de cuidados y acabar con todo tipo de prácticas laborales discriminatorias.

Naturalmente, ni estas ideas son todo lo que hay que poner en práctica para crear empleo ni la concreción adicional a la que hay que llegar es todo lo que se necesita.

Como dijo en su día alguien nada sospechoso de izquierdismo, el profesor Fuentes Quintana, cuando fue nombrado ministro de Economía y vicepresidente del Gobierno: “Las soluciones de los problemas económicos nunca son económicas, sino políticas. No hay oscuras fórmulas técnicas que permitan resolver las dificultades en un clima de gabinete. Los problemas económicos de un país solo pueden superarse mediante el esfuerzo y la colaboración de todos (…). Sé, desde luego, que solo puede esperar esa colaboración un Gobierno en quien ustedes confíen como veraz y que les merezca credibilidad”.

Es una ingenuidad, por tanto, creer que un grupo de tecnócratas o gobiernos como los que está teniendo España en los últimos años pueden proporcionar soluciones definitivas para crear empleo, o que esto se puede conseguir mientras los ciudadanos se dejen engatusar por lo que dicen quienes están a sueldo de una exigua minoría social. En España se han destruido millones de puestos de trabajo porque la “solución” política de los últimos años fue la impuesta al conjunto de la sociedad por un grupo muy reducido de españoles-banqueros, promotores y grandes empresarios ayudados por políticos venales y corruptos. Y, por eso, lo que ahora es prioritario para crear empleo es invertir el orden de preferencias para hacer que la prioridad sea repartir los recursos de modo más igualitario y permitir así que la mayor parte de ellos se conviertan en fuentes de ingresos para todos, y no en gigantescos patrimonios parásitos o dedicados a especular destruyendo empresas, riqueza y empleos, como hasta ahora.

Por eso es tan importante que la inmensa mayoría de los españoles se informe sobre todos estos temas y sobre las causas de nuestros males. No se trata de mirar atrás para cultivar la curiosidad o la revancha, ni mucho menos, sino justamente de lo contrario: el reto es generar respuestas entre todos que impidan que en el futuro unos pocos vuelvan a imponer sus intereses sobre el conjunto de la sociedad con las consecuencias que ahora estamos sufriendo.

Artículo publicado en Público.es

Ganas de escribir

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Reforma fiscal, mujeres y familias

News from Attac Spain - Thu, 28/08/2014 - 09:00
María Pazos Morán – Consejo Científico de ATTAC España

 

La reforma fiscal de 2014 supondrá una pérdida de recaudación de 9.000 millones de euros, que se distribuirán entre todas las personas actualmente contribuyentes para “aumentar su renta disponible”. Un aumento generalizado, y por tanto pequeño, que no cambiará la vida de las personas actualmente contribuyentes, pero que sí supondrá una merma en los recursos disponibles para atender a las personas que más lo necesitan: familias sin ningún ingreso, personas dependientes que ahora no acceden a los servicios públicos, personas sin atención sanitaria, criaturas sin acceso a una escuela de educación infantil, etc.

Como siempre que disminuyen los recursos disponibles para protección social, las mujeres saldrán especialmente malparadas por varias razones: en primer lugar porque son un alto porcentaje de las personas sin ingresos suficientes y de otros colectivos desfavorecidos, como familias monoparentales o personas mayores que viven solas. En segundo lugar porque son mujeres las personas que suplen en la familia la falta de atención pública de las necesidades de cuidado. En tercer lugar porque la mayoría de las personas empleadas en los servicios públicos son mujeres, por lo que los recortes implican siempre una gran pérdida de empleo femenino.

Todos estos factores de mayor pobreza y precariedad femenina son consecuencia de la actual estructura social vertebrada por la familia “sustentador masculino/esposa dependiente”, en la que las mujeres se especializan en el cuidado familiar y los hombres en el empleo. Esta es la “tradición” pero familias hay muchas más y todas deberían importar. Así que la pregunta es: ¿qué hay específicamente de política familiar en esta reforma fiscal? ¿Qué familias se atienden y qué tipo de familia se promueve? ¿Cuáles son las consecuencias para las personas, y en particular para las mujeres?

Sería más simple y justo establecer prestaciones universales por descendientes con independencia del nivel de renta

Las novedades anunciadas en política familiar son dos. La primera “un fuerte aumento de los mínimos familiares por hijos, ascendientes y personas con discapacidad a cargo”, que en su mayoría “tendrán un aumento superior al 25%”, según la Nota de Prensa de Moncloa. Pues bien, haciendo los cálculos no se ve ese incremento. Por ejemplo el mínimo por el primer descendiente aumenta de 1.836 a 2.400 euros, efectivamente un 31%. Pero esa no es la desgravación real: teniendo en cuenta que el tipo impositivo que se aplica a esas cantidades es de un 24,75% en 2014 y pasará a ser de un 19% en 2016, la desgravación real, o disminución de la cuota a pagar por la persona contribuyente, aumentará en 1,6 euros (de 454,41 a 456 euros).

Tengamos en cuenta también que la franja inferior de rentas excluidas de estas desgravaciones se ensancha, precisamente porque el mínimo exento será mayor; y para esas rentas excluidas no se prevén prestaciones por descendientes. En lugar de estas desgravaciones que cada vez excluyen a más personas, precisamente a las más necesitadas, ¡cuánto más simple y justo sería establecer prestaciones universales por descendientes independientes del nivel de renta! Esta no es ninguna propuesta novedosa sino la práctica habitual en los países más avanzados en política social, por ejemplo todos los países nórdicos.

La segunda novedad en política familiar, que tendrá más importancia cuantitativa para las familias afectadas, es que se crean tres nuevas deducciones: para familias con hijos dependientes con discapacidad; para familias con ascendientes dependientes; y para familias numerosas. Cada una de estas desgravaciones ascenderá a 100 euros al mes o, si esta segunda cantidad es inferior, al total de las cotizaciones a la Seguridad Social del contribuyente y de su empleador; y también se podrá cobrar como prestación. O sea, funcionará como la actual desgravación/prestación para las madres trabajadoras con hijos menores de tres años, con la diferencia de que en este caso el contribuyente no tendrá que ser mujer.

Desgravar por la declaración conjunta perjudica el empleo femenino

¿A quienes se aplicarán estas nuevas deducciones y qué efectos tendrán? Darán derecho a estas deducciones dos tipos de contribuyentes: personas empleadas que tengan a su cargo una familia numerosa; y personas empleadas que acojan a una persona dependiente (ascendiente o descendiente), siempre que los ingresos de la persona dependiente sean inferiores a 8.000 euros anuales. No afectarán, pues, a las personas dependientes que vivan solas o con familiares desempleados, ni a las familias numerosas cuyo progenitor o progenitores estén desempleados.

En resumen, estas nuevas desgravaciones/prestaciones no son precisamente para las personas más necesitadas de atención a la dependencia o de un ingreso mínimo. Si aumentamos el zoom e imaginamos qué tipo de familia se beneficiará, veremos una familia con más de dos criaturas o con al menos una persona dependiente (o con las dos condiciones). Veremos también a una persona con empleo. ¿Qué más? O bien veremos mucho dinero para comprar servicios de cuidado en el mercado, que no se compran con esos 100 euros mensuales por cada una de las circunstancias citadas, o inevitablemente nos encontraremos con una cuidadora familiar informal, o sea una mujer cuidando las 24 horas.

Hasta aquí las novedades de la reforma fiscal respecto a la familia. Pero hay más: la reforma mantiene la desgravación por declaración conjunta. Curiosamente, tanto el Anteproyecto como el Gobierno y la Comisión de Expertos se han cuidado de no aludir a la existencia de esta desgravación a pesar de que, con la reducción de la desgravación por rendimientos del trabajo, pasará a ser el mayor gasto fiscal del IRPF. Si es una desgravación a la familia, ¿cómo es posible este olvido? Muy sencillo: porque nadie contradice hoy en día que esta desgravación es regresiva y proporciona un incentivo adverso a la participación laboral de las mujeres casadas. Es decir, otro incentivo más al mismo tipo de familia “sustentador masculino/esposa dependiente”.

En resumen, ni Hacienda somos todos y todas ni por esta reforma nos aproximamos a serlo.

María Pazos Morán es investigadora del Instituto de Estudios Fiscales, autora del libro Desiguales Por Ley y una de las promotoras del Llamamiento urgente ante la reforma fiscal que prepara el Gobierno

 Artículo publicado en El País

maríapazos.com

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Janet Yellen y Mario Draghi confirman el fracaso de la política monetaria

News from Attac Spain - Thu, 28/08/2014 - 07:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

650_1000_janet-yellen-fed-imprentaLas políticas monetarias de la zona euro para hacer frente a la crisis financiera han sido un fracaso total, como ha reconocido el propio Mario Draghi en su discurso en Jackson Hole, el congreso donde se reúnen los principales banqueros centrales del mundo. El precio que la eurozona está pagando por estas políticas ha comenzado a socavar incluso la estabilidad de los países del norte trasladando una crisis que, según Ángela Merkel, era de los países del sur. Alemania está sufriendo un serio retroceso, Italia ha vuelto a entrar en recesión, y Francia puede ser el siguiente país en volver a la senda recesiva dado que su economía se encuentra en una situación desastrosa. Ayer renunció el primer ministro Manuel Valls asegurando que Francia no podrá cumplir los objetivos de déficit. El gobierno de Francois Hollande es uno de los más impopulares de todos los tiempos y el avance de la ultraderechista Marine Le Pen aterra a los conservadores franceses.

Marine Le Pen quiere que Francia salga del euro dado que culpa a Bruselas de los problemas galos. Se envidia la política monetaria laxa de la Reserva Federal en Estados Unidos, que ha permitido bajar el desempleo del 10% al 6,2 por ciento, aunque Janet Yellen confiesa que el resultado es mediocre dado que gran parte del empleo creado corresponde a trabajo precario y mal remunerado. Nadie parece tomar en consideración que la economía de las burbujas financieras desatadas en los años 90 han colapsado y que ahora todas esas burbujas se están derrumbando. El mundo de las altas finanzas elaborado en el período de la euforia ha tocado fondo y eso es lo que tiene a la economía mundial en un estancamiento de largo plazo. Japón se encuentra en su tercera década de crecimiento cero o negativo pese a las cuantiosas inyecciones de liquidez de sus gobiernos. China ha comenzado a verse inestable y su crecimiento se está desacelerando rápidamente mientras el gobierno debe lidiar con miles de millones de dólares de prestamos fraudulentos. Europa comienza a sufrir el efecto boomerang de la crisis de Ucrania y las sanciones a Rusia, aunque aún no se aclara la verdad del derribo del MH17 y el tema ha pasado completamente al olvido por los medios europeos.

Al borde del abismo

Mientras los banqueros centrales reunidos en Jackson Hole confirman que las políticas monetarias han fracasado, podemos afirmar que la economía mundial nunca había estado en tan mal pie pese a las inyecciones de miles de millones de dólares al sistema financiero. Esto es porque la política monetaria no crea empleo ni crecimiento económico: sólo riqueza para las élites financieras que no dejan de apostar en el gran casino de la renta variable y que tiene a lo mercados bursátiles en una enorme burbuja.

Todos aquellos que pensaban que la política monetaria era un instrumento de precisión y relojería como estigmatizó durante 17 años Alan Greenspan, pueden ver hoy la profundidad de sus errores. Ahora se necesita un nuevo paradigma de política monetaria y está claro que los banqueros centrales de hoy siguen apegados al viejo dogma, aunque Janet Yellen y Mario Draghi comienzan a ver la ineficacia de estas políticas.

El descontrol financiero que en sólo dos décadas elevó los pasivos a más de mil billones de dólares (700 billones de dólares reconocidos por el Banco de Pagos Internacionales el año 2011, esto es más de diez veces e producto bruto global) es lo que tiene a la economía mundial en el ditirambo. La lección de humildad que han dado Yellen y Draghi sobre la ineficacia de las políticas monetarias es sólo un primer paso. Falta reconocer que la política monetaria no sólo ha sido cómplice del hinchamiento de las burbujas, sino también de los enormes desequilibrios globales que tienen a la economía en estado de coma.

 

El Blog Salmón

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