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Justicia económica global
Updated: 1 hour 21 min ago

Al borde de un cambio histórico

Sun, 11/01/2015 - 07:00

Alexis Tsipras - El Huffington Post

Grecia está en la cúspide de un cambio histórico. SYRIZA ya no es sólo una esperanza para Grecia y el pueblo griego. También es la expectativa de un cambio de rumbo para toda Europa. Porque Europa no saldrá de la crisis sin un cambio político y la victoria de SYRIZA en las elecciones del 25 de enero reforzará los movimientos de cambio. Porque el callejón sin salida en que se encuentra Grecia es el callejón sin salida en que se encuentra la Europa actual.

El 25 de enero, el pueblo griego está llamado a hacer historia con su voto, a crear un espacio de cambio y esperanza para todas las personas de Europa condenando las fallidas medidas de austeridad, demostrando que cuando la gente quiere, cuando se atreve y cuando supera el miedo, las cosas pueden cambiar.

Sólo la expectativa del cambio político en Grecia ha comenzado a cambiar las cosas en Europa. 2015 no es 2012.

SYRIZA no es un ogro ni una gran amenaza para Europa, sino la voz de la razón. Es el despertador que levantará a Europa de su letargo y su sonambulismo. Éste es el motivo por el que SYRIZA ya no se considera una gran amenaza como en 2012, sino como un reto para cambiar. ¿Todos lo consideran así?

No todos. Una pequeña minoría, condensada en los líderes conservadores del Gobierno alemán y una parte de la prensa populista, insiste en recuperar antiguos cuentos e historias sobre la salida de Grecia.

Pasa lo mismo que con Samaras en Grecia; ya no pueden convencer a nadie. Ahora que los griegos han experimentado su gobierno, saben diferenciar las mentiras de la verdad.

Samaras no ofrece más programa que continuar con las fallidas medidas de austeridad. Se ha entregado a nuevas bajadas en salarios y pensiones y a nuevas subidas de impuestos en el marco de un sinfín de recortes y tasas impositivas a lo largo de seis años. Pide que los griegos le voten para poder implementar este nuevo paquete. Precisamente como se ha comprometido con la austeridad, interpreta el rechazo de esta política fallida y destructiva como una supuesta acción unilateral.

Básicamente, está ocultando que Grecia, como miembro de la Eurozona, está comprometida con objetivos y no con los medios políticos con los que lograr esos objetivos.

Por esta razón, a diferencia del partido dirigente de Nea Dimokratia, SYRIZA se ha comprometido con el pueblo griego para aplicar desde el primer día de gobierno un programa específico, eficiente y fiscalmente equilibrado, “el Programa Thessaloniki”, independientemente de las negociaciones con nuestros colaboradores.

Con acciones dirigidas a contener la crisis humanitaria. Con justicia fiscal para que la oligarquía financiera que no se ha tocado en los cuatro años de crisis tenga finalmente que pagar. Con un plan para relanzar la economía, combatir la tasa de desempleo sin precedentes y volver al crecimiento.

Con reformas profundas en el modus operandi del Estado y el sector público, porque nuestra finalidad no es volver a 2009, sino cambiar todo lo que llevó al país al borde de la bancarrota económica, pero también moral.

El clientelismo, un Estado que es hostil a sus ciudadanos; evasión de impuestos; fraude fiscal; dinero negro; contrabando de petróleo y tabaco son sólo algunos de los aspectos de un sistema de poder que gobernó el país durante años. Este sistema llevó al país a la desesperación y ahora sigue gobernando en nombre de la urgencia nacional y el miedo a la crisis.

Aunque, en realidad, no es miedo a la crisis, sino miedo al cambio. El miedo y la culpa del establishment que llevó a los griegos a una tragedia sin precedentes.

A los responsables de todo esto les digo, si saben algo sobre la tragedia de la antigua Grecia, que tienen muchos motivos para el miedo, porque después de la hibris vienen la némesis y la catarsis.

En cambio, el pueblo griego y europeo no tienen nada que temer. Porque SYRIZA no quiere el derrumbe, sino el rescate del euro. Y para los Estados miembros es imposible salvar el euro cuando la deuda pública está fuera de control.

El problema de la deuda no sólo es griego, sino europeo. Europa en su conjunto merece un debate, así como la búsqueda de una solución sostenible para Europa.

SYRIZA y el Partido de la Izquierda Europea defienden que, en el marco de un acuerdo europeo, tiene que suprimirse la mayor parte del valor nominal de la deuda pública, tiene que imponerse una moratoria del pago y tiene que introducirse una cláusula de crecimiento para revisar la deuda restante con el fin de dirigir los recursos disponibles hacia el crecimiento.

Pedimos unas condiciones de reembolso que no hagan que el país se suma en la recesión y que no lleve a la gente a la desesperación y a la pobreza.

Con su afirmación de que la deuda griega es sostenible, el señor Samaras pone a Grecia en peligro. Él no sólo ha bajado el listón para la negociación, sino que además se niega a una negociación conjunta. Si alguien admite que la deuda es sostenible y que el memorándum es “una historia de éxito”, ¿qué es lo que hay que negociar?

Hoy en día podemos distinguir dos estrategias diametralmente opuestas sobre el futuro de Europa. Por un lado, tenemos la visión de Schauble de que, independientemente de si las leyes y los principios acordados funcionan o no, hay que seguir implementándolos. Por otro, está la estrategia de salvar el euro “cueste lo que cueste” -que primero pronunció el presidente del BCE-. En realidad, las próximas elecciones griegas son una confabulación de estas dos estrategias diferentes.

Creo que la última prevalecerá por una razón adicional. Porque Grecia es el país de Sófocles, que con Antígona nos enseñó que hay momentos en los que la ley suprema es la justicia.

Este post apareció originalmente en el ‘HuffPost Grecia’ y ha sido traducido de la edición estadounidense en inglés por Marina Velasco Serrano.

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La peor empresa del mundo

Sat, 10/01/2015 - 13:00

Gustavo Duch - Consejo Científico de ATTAC España

publiceyeDesde que se iniciara el campeonato, el trofeo que se otorgará este mes de enero, será el más preciado porque en esta ocasión las seis candidatas que compiten han sido seleccionadas entre las 10 premiadas en años anteriores. Es como si se votara entre los últimos 10 ganadores de la bota de oro futbolera para ver entre todos ellos quien es el mejor entre los mejores. Sí, desde hace unos días esta abierta la página web del premio Public Eye Awards que dictaminará cuál es la peor empresa del mundo si las miramos con ojos críticos, con esos ojos que se irritan cuando observan como tan grandes multinacionales se permiten violar repetidamente derechos humanos y laborales; son exitosas en sus operaciones de corrupción; o llevan adelante todo tipo de terribles prácticas que destruyen el medio ambiente.

Ocurre que cuando miras la lista de las seis seleccionadas, te sientes como esos miembros del jurado que repiten — nos ha sido muy difícil escoger, todas son francamente grandes candidatas, por nosotros les daríamos al premio a todas, lo importante es participar. Pues bien, participemos. Estas son las nominadas:

Gazprom, la mayor compañía de gas del mundo, propiedad principalmente del estado ruso, que desatendiendo todas las recomendaciones y sin cumplir con las normativas osó plantificar en medio del Ártico la primera plataforma de perforación petrolera. Sus métodos para controlar posibles vertidos suenan a chiste: “15 palas, 15 cubos, 3 ejes y un martillo”, son sus medidas, explica la propia compañía. La obsesión de Putin para extraer petróleo, como tantos otros mandatarios del mundo, pone en riesgo la frágil y virgen región del Ártico. Los osos blancos votarán por Gazprom, y los peces que han sufrido los temblores de la plataforma Castor frente a las costas del Delta del Ebro, por simpatía, también.

Walmart, la gran superficie que se encuentra por todos los rincones de los EEUU, también es merecedora de este premio, como ya lo fue en el 2005 cuando se alertaba de como ignoraba las condiciones de trabajo de las empresas proveedoras de sus ofertones. Años después la tragedia en la fábrica de Bangla Desh demuestra que, como muchas otras empresas de la alimentación y del textil, nada han hecho en favor de tantas personas explotadas en maquilas, en invernaderos, en pisos francos. Votar por Walmart es votar por Inditex, por Pescanova, por Carrefour o Mercadona, pues no hay diferencias entre quienes se imitan.

El pasado 2 de diciembre se cumplieron 30 años de aquella noche aterradora en Bhopal, en el centro de la India, en el que más de 20.000 personas cayeron muertas en la calle por unos humos tóxicos, y la empresa propietaria de la planta de pesticidas que los emitió, Dow Chemical, aún no ha pagado ninguna compensación, ni ha limpiado la fábrica, ni los barrios, ni se ha hecho cargo de los cuidados que necesitan, incluso, niñas y niños que han nacido después de la tragedia. Votar por Dow Chemical no es votar por 30 años de olvido es votar por 30 años de la digna lucha de las y los afectados. Es el voto de las madres que en Argentina luchan hoy porque se detengan las fumigaciones con pesticidas de Monsanto sobre los campos de soja que rodean -y asfixian- sus barrios y pueblos. De alguna manera es votar también por McDonald y todo el modelo de industria cárnica que engorda sus animales enjaulados con esta soja.

Y ¿a quién votan las personas desahuciadas de sus hogares? ¿A quién vota quienes compraron ‘preferentes’? Que voten a Goldman Sachs, responsable de la crisis que ha endeudado a países como Grecia o el nuestro, provocando la quiebra de eso que llamábamos ‘estado del bienestar’. Con dirigentes giratorios especializados en el arte de la especulación, Goldman Sachs tiene en su nómina haber recuperado la práctica de invertir en granos y tierra agraria, causando subidas de precios en los alimentos que instantáneamente llevan a millones de personas a no poder comer. Por eso también hay quien la votará por votar contra sus crímenes.

Que una sola empresa controle, con sus más de 150 minas en el mundo, no menos del 60% del zinc mundial, el 50% del cobre, el 30% del aluminio y el 25% del carbón es suficiente para otorgarle nuestro voto, pero si observamos que en todos los lugares donde están instalados -menos en Suiza donde solo almacenan beneficios- se habla de expulsión del campesinado, contaminación de ríos y de campos, las motivaciones por votar a Glencore se redoblan.

Como Glencore, la sexta nominada, Chevron, tiene un negro currículum medioambientaldonde destaca el mayor derrame de crudo, 103 millones de litros de petróleo, en las selvas ecuatorianas imposibilitando la vida de la vida y la vida de las comunidades indígenas. Recientemente Chevron, incansable taladradora, ha firmado un convenio con YPF para avanzar en la explotación del yacimiento de Vaca Muerta, territorio mapuche dentro de Argentina, mediante la cuestionada técnica del fracking. Votar por estas dos empresas es señalar con el dedo a quienes se dedican en ahondar en la crisis ecológica de un planeta de recursos finitos.

Y la votación ya esta en marcha, y en esta caso, como nos afecta a todas y todos, todas y todos podemos participar.

 Publicado en http://publiceye.ch/

Palabre-ando

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Las barbas de Sofía

Sat, 10/01/2015 - 11:55

Manuel Millera – ATTAC  Navarra-Nafarroa

Le debemos mucho a Grecia. A lo largo de su historia ha estado rodeada de Estados más grandes, más ricos o más poderosos. Sin embargo, escribieron fascinantes relatos sobre sus dioses-héroes, construyeron hermosos templos y maravillosas estatuas, y dieron algunos de los más interesantes pensadores de la humanidad. Nuestras ideas modernas sobre política, medicina, arte, drama, historia y ciencia se remontan a esos antiguos griegos. Por haber inventado hace 25 siglos, la democracia y el ágora. Por eso y porque además es injusto, no parece de recibo la pretensión alemana de cobrar hasta el último céntimo y no queremos devolver una deuda a base de recortar derechos básicos. Sería muy curioso que, de nuevo, los helenos nos volviesen a dar una lección desde su humildad.

Dice el barbudo Pablo Echenique que las elecciones al Estado español comienzan el 25 de enero, con las elecciones al Parlamento griego. De alguna manera, estoy de acuerdo. Se me ocurren tres puntos de contacto entre ambos países. Para el primero, nos remontamos a 1953, cuando Grecia y España, notablemente perjudicados por el desarrollo de la 2ª Guerra Mundial, perdonaron a Alemania parte de una deuda que el país no podía pagar. Una cancelación de 62% de la misma, firmado en Londres. Según E. Fayanás, Alemania es el país que más se ha negado a pagar sus deudas en el siglo XX, derivadas de su derrota en las dos guerras mundiales que comenzó. Por ello, resulta rechazable la tozudez de la Merkel, y evidencia una muy mala memoria, cuando las condiciones son las contrarias.

El Pericles actual se llama Alexis Tsipras, que ha conseguido reunir a 17 partidos menores para ilusionar a sus paisanos, tras 25-30 huelgas generales y dos elecciones en ascenso. Cada vez que el BM y el FMI asustan a los votantes griegos, parece que Syriza sube. Rodrigo Rato fue presidente del FMI y ya lo conocemos. Sabemos el significado de tocar la campanita con Bankia, un robo sin paliativos.

Del mismo modo que las elecciones de 1998 en Venezuela podrían ser consideradas como la primera piedra de los positivos cambios producidos en América latina, este año 2015 podría suceder algo similar en Europa. En el Estado español, sería una cifra simbólica. Tras 40 años de dictadura y otros 40 de Transición, podrían llegar otros 40 de… ¿mayor justicia social y empoderamiento ciudadano?… Sería muy bonito… ¡pero también un fiasco tremendo, si fracasa!… Una ilusión y un miedo que intentan coexistir, sin que ello signifique que no debamos intentarlo, en absoluto.

La muerte de sendos perros, Lukanikos (persona del año para Time) y Excalibur (de Teresa Romero), debida a la crisis (léase estafa), uno por la brutalidad de la policía en Atenas y otro por la falta de sentido común de un gobierno antisocial en Madrid, hermanó de alguna forma a los dos países y anticipa el siguiente nexo que es ya un clásico en las tertulias de los medios. Syriza y Podemos. No entraré a valorar sus concordancias y discordancias (en ello andan los expertos) pero afirmo que si Syriza consiguiera formar gobierno el próximo mes, superando enormes obstáculos, significará un rotundo fracaso de los partidos que pregonaron el plegado a las órdenes de los bancos, a las agencias financieras y a las de calificación de riesgo. La medicina del rescate vendida por el bipartidismo, no solo no ha curado al enfermo, sino que lo ha debilitado.

La irrupción de Podemos (a través del 15-M, mareas, marchas de la dignidad, etcétera) es una de las dos contradicciones del sistema actual, la otra, su incapacidad para dar una respuesta al problema identitario catalán, vasco o gallego. No es concebible la una sin la otra. Algo que no sea el palo y tente tieso. Lo que digo yo o nada. La ley mordaza. Una derrota de Nueva Democracia allá supondría una debacle para el PP acá. Una barba gallega en peligro.

La tercera pata del taburete griego-español es la monarquía, del griego, poder de uno solo. Unas elecciones municipales bastaron en 1931 para hacer huir al bisabuelo en su Duesenberg de lujo hacia Cartagena, con una maleta llena de millones. Sofía (sabiduría, en griego) de Grecia es la madre de Felipe VI. Esposa no feliz del campechano. Miembro habitual del grupo Bilderberg. Desconozco la densidad pilosa de esta señora, no he estado tan cerca. Pero nos consta que tiene sus barbas a remojo (sabia decisión, el afeitado en seco es mucho más doloroso) desde que su hermano Constantino II de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg salió en 1973 de Grecia tras el golpe de los coroneles. Y mucho más desde que el caso Nóos les acorrala. Mientras tanto, con la otra mano por debajo de la mesa, acapara junto con el cazador Juan Carlos, unos 1.700 millones, cantidad imposible de conseguir con el sueldo declarado.

Merkel dice que si gana Syriza, Grecia debe salir del euro… ¿adivinan quién vendría luego? Se avecina la moderna batalla de Marathon… Filípides, preparado para contar el resultado. La revolución francesa usó la guillotina, quizá ahora baste con meter un papel en una urna. La legitimidad de Felipe VI se sostiene en un palillo húmedo por el calor del agua en una palangana roja. No sería nada extraño que entre las municipales, autonómicas y generales, el régimen se quedase pelado. Hay navajas de afeitar a disposición de la clientela, no hace falta hacer sangre, basta con apurar el corte mientras se sujeta la barbilla. No tenemos pelos en la lengua. Que no nos tiemble el pulso. Una Europa sin TTIP, ni OTAN está en juego. Una Europa social donde la economía no sea más importante que las personas, sino que esté a su servicio, como todas las ciencias. Las de la biblioteca de Alejandría y las del Renacimiento. Las de hoy y las del mañana.

Artículo publicado en Noticias de Navarra

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El terror en París: raíces profundas y lejanas

Sat, 10/01/2015 - 11:43
Atilio A. Boron - Rebelión El atentado terrorista perpetrado en las oficinas de Charlie Hebdo debe ser condenado sin atenuantes. Es un acto brutal, criminal, que no tiene justificación alguna. Es la expresión contemporánea de un fanatismo religioso que -desde tiempos inmemoriales y en casi todas las religiones conocidas- ha plagado a la humanidad con muertes y sufrimientos indecibles. La barbarie perpetrada en París concitó el repudio universal. Pero parafraseando a un enorme intelectual judío del siglo XVII, Baruch Spinoza, ante tragedias como esta no basta con llorar, es preciso comprender. ¿Cómo dar cuenta de lo sucedido?
La respuesta no puede ser simple porque son múltiples los factores que se amalgamaron para producir tan infame masacre. Descartemos de antemano la hipótesis de que fue la obra de un comando de fanáticos que, en un inexplicable rapto de locura religiosa, decidió aplicar un escarmiento ejemplar a un semanario que se permitía criticar ciertas manifestaciones del Islam y también de otras confesiones religiosas. Que son fanáticos no cabe ninguna duda. Creyentes ultraortodoxos abundan en muchas partes, sobre todo en Estados Unidos e Israel. Pero, ¿cómo llegaron los de París al extremo de cometer un acto tan execrable y cobarde como el que estamos comentando? Se impone distinguir los elementos que actuaron como precipitantes o desencadenantes –por ejemplo, las caricaturas publicadas por el Charlie Hebdo, blasfemas para la fe del Islam- de las causas estructurales o de larga duración que se encuentran en la base de una conducta tan aberrante. En otras palabras, es preciso ir más allá del acontecimiento, por doloroso que sea, y bucear en sus determinantes más profundos.A partir de esta premisa metodológica hay un factor que merece especial consideración. Nuestra hipótesis es que lo sucedido es un lúgubre síntoma de lo que ha sido la política de Estados Unidos y sus aliados en Medio Oriente desde fines de la Segunda Guerra Mundial. Es el resultado paradojal –pero previsible, para quienes están atentos al movimiento dialéctico de la historia- del apoyo que la Casa Blanca le brindó al radicalismo islámico desde el momento en que, producida la invasión soviética a Afganistán en Diciembre de 1979, la CIA determinó que la mejor manera de repelerla era combinar la guerra de guerrillas librada por los mujaidines con la estigmatización de la Unión Soviética por su ateísmo, convirtiéndola así en una sacrílega excrecencia que debía ser eliminada de la faz de la tierra. En términos concretos esto se tradujo en un apoyo militar, político y económico a los supuestos “combatientes por la libertad” y en la exaltación del fundamentalismo islamista del talibán que, entre otras cosas, veía la incorporación de las niñas a las escuelas afganas dispuesta por el gobierno prosoviético de Kabul como una intolerable apostasía. Al Qaeda y Osama bin Laden son hijos de esta política. En esos aciagos años de Reagan, Thatcher y Juan Pablo II, la CIA era dirigida por William Casey, un católico ultramontano, caballero de la Orden de Malta cuyo celo religioso y su visceral anticomunismo le hicieron creer que, aparte de las armas, el fomento de la religiosidad popular en Afganistán sería lo que acabaría con el sacrílego “imperio del mal” que desde Moscú extendía sus tentáculos sobre el Asia Central. Y la política seguida por Washington fue esa: potenciar el fervor islamista, sin medir sus predecibles consecuencias a mediano plazo.Horrorizado por la monstruosidad del genio que se le escapó de la botella y produjo los confusos atentados del 11 de Septiembre (confusos porque las dudas acerca de la autoría del hecho son muchas más que las certidumbres) Washington proclamó una nueva doctrina de seguridad nacional: la “guerra infinita” o la “guerra contra el terrorismo”, que convirtió a las tres cuartas partes de la humanidad en una tenebrosa conspiración de terroristas (o cómplices de ellos) enloquecidos por su afán de destruir a Estados Unidos y el “modo americano de vida” y estimuló el surgimiento de una corriente mundial de la “islamofobia”. Tan vaga y laxa ha sido la definición oficial del terrorismo que en la práctica este y el Islam pasaron a ser sinónimos, y el sayo le cabe a quienquiera que sea un crítico del imperialismo norteamericano. Para calmar a la opinión pública, aterrorizada ante los atentados, los asesores de la Casa Blanca recurrieron al viejo método de buscar un chivo expiatorio, alguien a quien culpar, como a Lee Oswald, el inverosímil asesino de John F. Kennedy. George W. Bush lo encontró en la figura de un antiguo aliado, Saddam Hussein, que había sido encumbrado a la jefatura del estado en Irak para guerrear contra Irán luego del triunfo de la Revolución Islámica en 1979, privando a la Casa Blanca de uno de sus más valiosos peones regionales. Hussein, como Gadaffi años después, pensó que habiendo prestado sus servicios al imperio tendría las manos libres para actuar a voluntad en su entorno geográfico inmediato. Se equivocó al creer que Washington lo recompensaría tolerando la anexión de Kuwait a Irak, ignorando que tal cosa era inaceptable en función de los proyectos estadounidenses en la región. El castigo fue brutal: la primera Guerra del Golfo (Agosto 1990-Febrero 1991), un bloqueo de más de diez años que aniquiló a más de un millón de personas (la mayoría niños) y un país destrozado. Contando con la complicidad de la dirigencia política y la prensa “libre, objetiva e independiente” dentro y fuera de Estados Unidos la Casa Blanca montó una patraña ridícula e increíble por la cual se acusaba a Hussein de poseer armas de destrucción masiva y de haber forjado una alianza con su archienemigo, Osama bin Laden, para atacar a los Estados Unidos. Ni tenía esas armas, cosa que era archisabida; ni podía aliarse con un fanático sunita como el jefe de Al Qaeda, siendo él un ecléctico en cuestiones religiosas y jefe de un estado laico.

Impertérrito ante estas realidades, en Marzo del 2003 George W. Bush dio inicio a la campaña militar para escarmentar a Hussein: invade el país, destruye sus fabulosos tesoros culturales y lo poco que quedaba en pie luego de años de bloqueo, depone a sus autoridades, monta un simulacro de juicio donde a Hussein lo sentencian a la pena capital y muere en la horca. Pero la ocupación norteamericana, que dura ocho años, no logra estabilizar económica y políticamente al país, acosada por la tenaz resistencia de los patriotas iraquíes. Cuando las tropas de Estados Unidos se retiran se comprueba su humillante derrota: el gobierno queda en manos de los chiítas, aliados del enemigo público número uno de Washington en la región, Irán, e irreconciliablemente enfrentados con la otra principal rama del Islam, los sunitas. A los efectos de disimular el fracaso de la guerra y debilitar a una Bagdad si no enemiga por lo menos inamistosa -y, de paso, controlar el avispero iraquí- la Casa Blanca no tuvo mejor idea que replicar la política seguida en Afganistán en los años ochentas: fomentar el fundamentalismo sunita y atizar la hoguera de los clivajes religiosos y las guerras sectarias dentro del turbulento mundo del Islam. Para ello contó con la activa colaboración de las reaccionarias monarquías del Golfo, y muy especialmente de la troglodita teocracia de Arabia Saudita, enemiga mortal de los chiítas y, por lo tanto, de Irán, Siria y de los gobernantes chiítas de Irak.

Claro está que el objetivo global de la política estadounidense y, por extensión, de sus clientes europeos, no se limita tan sólo a Irak o Siria. Es de más largo aliento pues procura concretar el rediseño del mapa de Medio Oriente mediante la desmembración de los países artificialmente creados por las potencias triunfantes luego de las dos guerras mundiales. La balcanización de la región dejaría un archipiélago de sectas, milicias, tribus y clanes que, por su desunión y rivalidades mutuas no podrían ofrecer resistencia alguna al principal designio de “humanitario” Occidente: apoderarse de las riquezas petroleras de la región. El caso de Libia luego de la destrucción del régimen de Gadaffi lo prueba con elocuencia y anticipó la fragmentación territorial en curso en Siria e Irak, para nombrar los casos más importantes. Ese es el verdadero, casi único, objetivo: desmembrar a los países y quedarse con el petróleo de Medio Oriente. ¿Promoción de la democracia, los derechos humanos, la libertad, la tolerancia? Esos son cuentos de niños, o para consumo de los espíritus neocolonizados y de la prensa títere del imperio para disimular lo inconfesable: el saqueo petrolero.

El resto es historia conocida: reclutados, armados y apoyados diplomática y financieramente por Estados Unidos y sus aliados, a poco andar los fundamentalistas sunitas exaltados como “combatientes por la libertad” y utilizados como fuerzas mercenarias para desestabilizar a Siria hicieron lo que en su tiempo Maquiavelo profetizó que harían todos los mercenarios: independizarse de sus mandantes, como antes lo hicieran Al Qaeda y bin Laden, y dar vida a un proyecto propio: el Estado Islámico. Llevados a Siria para montar desde afuera una infame “guerra civil” urdida desde Washington para producir el anhelado “cambio de régimen” en ese país, los fanáticos terminaron ocupando parte del territorio sirio, se apropiaron de un sector de Irak, pusieron en funcionamiento los campos petroleros de esa zona y en connivencia con las multinacionales del sector y los bancos occidentales se dedican a vender el petróleo robado a precio vil y convertirse en la guerrilla más adinerada del planeta, con ingresos estimados de 2.000 millones de dólares anuales para financiar sus crímenes en cualquier país del mundo. Para dar muestras de su fervor religioso las milicias jihadistas degüellan, decapitan y asesinan infieles a diestra y siniestra, no importa si musulmanes de otra secta, cristianos, judíos o agnósticos, árabes o no, todo en abierta profanación de los valores del Islam. Al haber avivado las llamas del sectarismo religioso era cuestión de tiempo que la violencia desatada por esa estúpida y criminal política de Occidente tocara las puertas de Europa o Estados Unidos. Ahora fue en París, pero ya antes Madrid y Londres habían cosechado de manos de los ardientes islamistas lo que sus propios gobernantes habían sembrado inescrupulosamente.

De lo anterior se desprende con claridad cuál es la génesis oculta de la tragedia del Charlie Hebdo. Quienes fogonearon el radicalismo sectario mal podrían ahora sorprenderse y mucho menos proclamar su falta de responsabilidad por lo ocurrido, como si el asesinato de los periodistas parisinos no tuviera relación alguna con sus políticas. Sus pupilos de antaño responden con las armas y los argumentos que les fueron inescrupulosamente cedidos desde los años de Reagan hasta hoy. Más tarde, los horrores perpetrados durante la ocupación norteamericana en Irak los endurecieron e inflamaron su celo religioso. Otro tanto ocurrió con las diversas formas de “terrorismo de estado” que las democracias capitalistas practicaron, o condonaron, en el mundo árabe: las torturas, vejaciones y humillaciones cometidas en Abu Ghraib, Guantánamo y las cárceles secretas de la CIA; las matanzas consumadas en Libia y en Egipto; el indiscriminado asesinato que a diario cometen los drones estadounidenses en Pakistán y Afganistán, en donde sólo dos de cada cien víctimas alcanzadas por sus misiles son terroristas; el “ejemplarizador” linchamiento de Gadaffi (cuya noticia provocó la repugnante carcajada de Hillary Clinton); el interminable genocidio al que son periódicamente sometidos los palestinos por Israel, con la anuencia y la protección de Estados Unidos y los gobiernos europeos, crímenes, todos estos, de lesa humanidad que sin embargo no conmueven la supuesta conciencia democrática y humanista de Occidente. Repetimos: nada, absolutamente nada, justifica el crimen cometido contra el semanario parisino. Pero como recomendaba Spinoza hay que comprender las causas que hicieron que los jihadistas decidieran pagarle a Occidente con su misma sangrienta moneda. Nos provoca náuseas tener que narrar tanta inmoralidad e hipocresía de parte de los portavoces de gobiernos supuestamente democráticos que no son otra cosa que sórdidas plutocracias. Hubo quienes, en Estados Unidos y Europa, condenaron lo ocurrido con los colegas de Charlie Hebdo por ser, además, un atentado a la libertad de expresión. Efectivamente, una masacre como esa lo es, y en grado sumo. Pero carecen de autoridad moral quienes condenan lo ocurrido en París y nada dicen acerca de la absoluta falta de libertad de expresión en Arabia Saudita, en donde la prensa, la radio, la televisión, la Internet y cualquier medio de comunicación está sometido a una durísima censura. Hipocresía descarada también de quienes ahora se rasgan las vestiduras pero no hicieron absolutamente nada para detener el genocidio perpetrado por Israel hace pocos meses en Gaza. Claro, Israel es uno de los nuestros dirán entre sí y, además, dos mil palestinos, varios centenares de ellos niños, no valen lo mismo que la vida de doce franceses. La cara oculta de la hipocresía es el más desenfrenado racismo.

* Una versión muy resumida de esta nota, escrita “en caliente” ni bien enterado de los hechos, fue publicada en el día de hoy, 8 de Enero de 2015, por Página/12.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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De la crisis sistémica a la emergencia de la indignación

Fri, 09/01/2015 - 13:00

Esther Vivas – Consejo Científico de ATTAC España

Introducción al monográfico sobre participación ciudadana y sociedad civil, vol. 1. nº 2.

[artículos de Pedro Ibarra, Jaime Pastor , Antoni Aguiló, Jordi Mir, Julia Nuño de la Rosa, Santiago Alba Rico, João Camargo, César Castañón, Oriol Barranco y Óscar Molina]

kulturVivimos tiempos convulsos con procesos de “deconstitucionalización” desde arriba que acaban con derechos y libertades fundamentales, pero también afrontamos la emergencia de iniciativas destituyentes que a partir de nuevos actores sociales y políticos ponen en cuestión las bases del sistema y empiezan a tejer las propuestas de la sociedad del mañana. Se trata de la apertura de un nuevo ciclo de protesta a escala internacional que empezó con el estallido de la crisis económica en el año 2008 en Estados Unidos y que golpeó posteriormente, con la crisis de la deuda soberana, a los países de la periferia de la Unión Europea. Una crisis que ha significado en estos últimos un retroceso muy importante en derechos sociales que parecían consolidados, un empobrecimiento generalizado de su población y un aumento de las desigualdades.

Ante tales medidas, nuevos movimientos sociales han aflorado planteando una crítica radical al sistema político, democrático y económico vigente, conectando con amplios sectores de la sociedad y poniendo contra las cuerdas a los promotores de este modelo, que han sufrido una honda crisis de legitimidad. Una dinámica que ha tenido en los países del sud de Europa, especialmente en el Estado Español, Portugal y Grecia, a uno de sus principales epicentros, pero que ha aprendido de movimientos y protestas en el norte de África, dando lugar a posteriori a la internacionalización del conflicto en países como Estados Unidos y Brasil.

Analizar este nuevo ciclo de protesta “indignado”, en particular en el Estado español, así como sus antecedentes, elementos definitorios, principales actores, y el contexto de crisis de régimen y de movilización global en que irrumpe, es el objetivo del presente monográfico. Una mirada que aborda también la aparición de nuevos instrumentos políticos y el papel de los sindicatos.

El dossier abre con un análisis exhaustivo sobre la crisis de la democracia a partir de preguntarnos qué entendemos o qué intuimos por democracia y en qué consiste una crisis, y plantear una serie de medidas de regeneración democrática. Lo que nos permite situar la emergencia de movimientos que han hecho de la democracia real su bandera. Asimismo, analizamos en profundidad la crisis de régimen en el Estado español y sus pilares de referencia: monarquía, bipartidismo, modelo autonómico y poder judicial. A este fin se centran los primeros artículos a cargo de Pedro Ibarra y Jaime Pastor.

A continuación, pasamos a mirar a los principales actores de este nuevo ciclo de protesta y el modelo de democracia radical que plantean, cómo llevarlo a cabo y construir poder constituyente, a la vez que estudiamos los casos concretos del movimiento del 15M y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), sus orígenes, demandas, significado… con artículos de Antoni Jesús Aguiló Bonet y Jordi Mir.

No olvidemos que esta ola de movilización se da en un contexto global de auge de la protesta. Por este motivo, abordamos las similitudes y diferencias respecto a movimientos sociales anteriores con un peso significativo como los que tuvieron lugar en Argentina tras el crack del 2001, con un texto de Julia Nuño de la Rosa García, y en especial aquellos más representativos de este ciclo global indignado como los enmarcados en la Primavera Árabe y los movimientos contrarios a la Troika en Portugal, con análisis de Santiago Alba Rico y João Camargo.

Finalmente, no hemos querido dejar pasar la oportunidad de analizar la irrupción de nuevas formas e instrumentos políticos, en especial el caso de Podemos que ha marcado un punto de inflexión en la práctica político-social en el Estado español, con un artículo de César Castañón, y abordar el papel y los retos del sindicalismo en la presente crisis y auge del descontento social, con un análisis de Oriol Barranco y Oscar Molina.

Esperamos que este dossier aporte algunas de las claves para entender e interpretar el nuevo ciclo político que se abre.

Leer el monográfico, aquí.

esthervivas.com

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Je suis ‘Charlie Hebdo’

Fri, 09/01/2015 - 09:02

Javier Gallegoeldiario.es

La libertad no se regala, se conquista. Y cuesta tanto alcanzarla como protegerla. Cuesta incluso la vida. Le ha costado la vida a los humoristas y redactores de Charlie Hebdo y a dos policías que trataron de atrapar a los asesinos que ayer irrumpieron a tiros en la redacción de la revista satírica francesa. No soportan la libertad quienes viven dominados por la ignorancia y cegados por el odio. Y menos aún la libertad máxima de la risa. Recuerden cómo Umberto Eco contaba en El nombre de la rosa que los monjes la castigaban incluso con la muerte.

Nietzsche ya nos prevenía contra la seriedad del orden establecido. Al poder no le gusta la risa ni sabe reírse. ¿No se han dado cuenta de que los que mandan parecen hienas más que humanos cuando se ríen? Los fanáticos de cualquier religión, de las divinas y las humanas, temen la risa porque le hace burlas a sus dioses y a sus reyes. La risa les escuece y por eso la persiguen, la proscriben, incluso intentan darle muerte. Y más aún si es risa aguda, ácida y desafiante como la de los humoristas de las publicaciones más indomables. Porque el humor es la gozosa reafirmación de la libertad frente al grillete, de la vida frente a la muerte. Es un grito alegre frente al tétrico “viva la muerte” del fascista económico, político, patológico y religioso. Es un grito de libertad espasmódico, caótico, ingobernable.

Es incontrolable como el baile que brota del cuerpo. Y qué es la carcajada sino el baile del cuerpo y de la cara que brota de la alegría de estar vivo, aunque estés hecho papilla. El humor nos salva incluso de lo que más nos duele. Y por eso es tan importante preservarlo y por eso hemos reaccionado indignados frente a la atrocidad cometida contra la prensa satírica. Porque creo que las personas libres entendemos que atacar a nuestros bufones es atacar al corazón mismo de la democracia. No hay demos, no hay pueblo, si no sabemos reírnos juntos. Juntos frente a los que nos separan.

El humor que se atreve a reírse del que más tiene y más puede, del que menos tolera y menos comprende, es la última frontera que nos separa de la oscuridad, la tiranía y la barbarie. Los humoristas de Charlie Hebdo, y tantos otros que lo siguen haciendo cada día, no dudan en defender esa frontera con sus lápices, su valor y su ingenio. En los últimos años de constantes ataques a la libertad, nos están dando constantes lecciones de dignidad y valentía frente al miedo. En España, desde Hermano Lobo a El Papus, de Orgullo y Satisfacción a Revista Mongolia, los cómicos se han enfrentado mejor que los periodistas a los insultos, amenazas, censuras, incluso atentados. Hoy más que nunca hay que defenderlos a ellos porque si nos quitan la posibilidad de reírnos de quien nos hace llorar, nos quitan el único aire que nos queda libre.

Son malos tiempos para la libertad en toda Europa, amenazada no solo por el yihadismo islámico, también por el yihadismo económico. En España se nos quiere amordazar, los países más pobres viven amordazados por la austeridad y a los griegos les quieren amordazar las manos para que, en lugar de votar libremente, recen a la señora Merkel. Frente a la libertad, el miedo, como explica maravillosamente Maruja Torres en la sublime columna que precede estas líneas (no dejen de leerla). Miedo al cambio, a los kalashnikovs terroristas o al Banco Central Europeo. Pues, bien, frente al miedo, el conocimiento nos protege, la información nos ilumina, la reflexión nos estimula y el humor nos hace fuertes. Debemos hacernos más fuertes después de cada ataque. La única respuesta es no doblarse, como dice Maruja.

Ayer no lo hicimos. “Hemos matado a Charlie Hebdo”, gritaban los asesinos al salir del edificio de la revista. Inmediatamente, en las calles, en Francia, en muchas partes del mundo, se produjo una respuesta para desmentirlo. Dibujantes, periodistas, ciudadanos, levantaron un cartel con un mensaje irrevocable: ‘Je suis Charlie Hebdo’, ‘Yo soy Charlie Hebdo‘. Pueden silenciar, expulsar, censurar, matar, degollar, pero siempre habrá otros que sigan hablando. Y si lo repitiésemos más a menudo, seríamos menos vulnerables. Es una tragedia que hayan tenido que morir doce para que lo recordemos. En cualquier caso, Charlie Hebdo sigue vivo.

Javier Gallego es director de Carne Cruda

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Crisis, antiterrorismo y violencia armada

Fri, 09/01/2015 - 07:00

Xavier Caño Tamayo – ATTAC Madrid

Junto al saqueo de rentas de la clase trabajadora y de la ciudadanía, más el vaciado de la democracia, el antiterrorismo y la violencia armada organizada son la otra gran amenaza contra los pueblos. Buena muestra es lo ocurrido en Iguala (México). En octubre pasado, en el estado de Guerrero, desaparecieron 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa. En México, las escuelas Normales son muy cercanas al campesinado, a la clase trabajadora y a sus reivindicaciones. Se dijo que un grupo narcotraficante era el responsable de la desaparición forzada  y sí, pero no sólo. Como tantas veces desde 1968, fue una  acción conjunta de agentes de fuerzas de seguridad y escuadrón de la muerte.

Como ha escrito Raúl Zibechi, sirva este caso para dejar ya de hablar del narcotráfico como algo distinto a otros negocios de las élites, pues hay alianza real entre éstas y violencia armada organizada. Recordemos los precedentes históricos, recuerda Zibechi; piratas y corsarios actuaron en el enfrentamiento de los imperios español, inglés y francés en el siglo XVII, sin olvidar los pactos de Estados Unidos con la Mafia en la conquista de Sicilia durante la II Guerra Mundial entre otros.

Hoy, recuerda Zibechi, Colombia ha sido tierra experimental de utilización de criminales organizados contra la izquierda y los movimientos populares. Un informe de 1990 de Americas Watch, sección de Human Rights Watch, demostró que el cártel de Medellín de Pablo Escobar asesinó sistemáticamente a sindicalistas, políticos de izquierda, defensores de derechos humanos, periodistas y profesores. Luego, los paramilitares cogieron el testigo de esa alianza de élites, terroristas y cloacas del Estado. La experiencia colombiana se aplica hoy en México y Guatemala, disponible para ser utilizada cuando y donde los intereses de las élites lo precisen. Pues no hay diferencia de objetivos entre crimen organizado y élite económica.

En línea semejante, Jeremy Keenan denunció que la ultraderecha estadounidense creó en 1997 un programa para la dominación mundial de Estados Unidos por medio del proyecto Estrategia, Fuerzas y Recursos para un Nuevo Siglo. Ahí se reconocía que el proceso para el dominio de Estados Unidos será largo, salvo que ocurra algún evento catastrófico como un nuevo Pearl Harbor”. El ataque japonés a Pearl Harbor fue el hecho que hizo entrar en guerra a Estados Unidos y no cabe duda de que los atentados del 11-S en Nueva York fueron ese nuevo Pearl Harbor esperado. A partir del 11-S, la guerra contra el terrorismo ha sido el casus belli, el pretexto, para militarizar regiones según los intereses de las élites.

Por ejemplo, en 2001 el presidente Bush definió el petróleo africano como recurso nacional estratégico que Estados Unidos debía controlar militarmente. Keenan ha explicado que Estados Unidos usó la guerra contra el terrorismo para militarizar África, pero como ahí no había terrorismo, lo fabricaron. En 2002, se creó el grupo P2OG de operaciones encubiertas para estimular reacciones terroristas. Keenan recuerda que en 2003 la primera operación conocida provocó el secuestro de 32 turistas europeos por un grupo hasta entonces desconocido, dirigido por un oficial de inteligencia argelino al servicio de Estados Unidos. El Pentágono calificó entonces el Sahara-Sahel como zona terrorista y, tras diez años de política antiterrorista donde no había terrorismo, Mali, Niger y Chad si son ya zona de guerra. Un vistazo al mapa de conflictos armados (Afganistán, Somalia, Libia, Sudán del Sur, República Centroafricana, Este del Congo, Níger, Ucrania…) y a los recursos de esos países o su importancia geoestratégica permiten ver el mundo de otro modo.

¿Qué decir de Irak, donde se ha gestado la mayor parte de grupos terroristas del siglo XXI tras la invasión y ocupación angloamericana? O en Siria surge de repente un implacable Estado Islámico que asesina a mansalva. El historiador Robert Freeman afirma que el Estado Islámico fue creado por Estados Unidos al convencer a Arabia Saudita de que financiara a los rebeldes sunitas de Siria, precedentes del Estado Islámico. Ya ocurrió en Afganistán. Estados Unidos financió y entrenó a guerrilleros musulmanes que expulsaron a los soviéticos y derrocaron el gobierno para sustituirlo por la dictadura talibán. Los pueblos han de tomar buena nota de que las élites recurren a la violencia armada, oficial y descarada, encubierta o disfrazada, para continuar el saqueo que llaman crisis.

Periodista y escritor
Twitter: @xcanotamayo
Artículo publicado en CCS, Centro de Colaboraciones Solidarias

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Impuestos ¿Para qué?

Thu, 08/01/2015 - 13:00

Sandra Soutto – ATTAC Castelló

En la era del secreto bancario, donde la mitad de los ingresos mundiales es controlado por el 10% de la humanidad, cuando la economía sumergida en España se calcula en el 24 % de su PIB (253.000 millones de euros )(1), cuando los españoles tienen más de 144.000 millones de euros en paraísos fiscales (2), la corrupción da mucho de qué hablar, y aumenta el porcentaje de población que sufre pobreza y exclusión social (3), se hace necesaria una reforma del sistema tributario que garantice la justicia económica y social. Pero no nos confundamos, el sistema tributario sólo es el medio que nos permite conseguir el fin, y su objetivo no debería ser la obtención de ingresos. En este contexto es necesario, primero tener muy claro cuáles son los objetivos a alcanzar, y segundo, qué son y para qué sirven los impuestos.

Considerando que el objetivo está claramente definido en la Constitución española, título I (De los derechos y deberes fundamentales), capítulo III (De los principios rectores de la política social y económica), en este post analizaré la definición de los impuestos, y sus funciones.
En el portal de educación de la AEAT (Agencia Estatal de la Administración Tributaria) (4), reza la siguiente definición, cuyo origen es el artículo 2 de la Ley General Tributaria (5):

Finalmente, los impuestos son los tributos más importantes, pues es a través de ellos como se obtienen la mayoría de los ingresos públicos para costear las necesidades colectivas. Son cantidades que se exigen obligatoriamente por ley sin que exista una contraprestación individualizada específica y que se fundamentan en hechos que demuestran la capacidad económica de los ciudadanos.” Veamos, en este párrafo dice que:

1º- Los impuestos son tributos, es decir, se trata de prestaciones en dinero que los ciudadanos del Estado están obligados por ley a dar a su gobierno en el momento en el que la ley lo imponga y por el importe que así lo determine, con el fin primordial de obtener los ingresos necesarios para el sostenimiento de los gastos públicos. Podrán servir como instrumentos de política económica general y atender a la realización de los principios y fines contenidos en la Constitución.

2º- Los impuestos existen porque una norma de rango legal los crea. Es una ley la que obliga a los ciudadanos de un Estado a pagar una determinada cuantía (deuda tributaria) por un hecho concreto (hecho imponible: determina el nacimiento de la obligación), en un momento determinado. Por ejemplo, la obtención de una retribución o ingreso por un servicio prestado durante un año. 

3º- Los impuestos, constituyen prestaciones que deberán realizarse en la moneda designada por el gobierno del Estado en la norma a través de la cual regula los tributos. Normalmente será la moneda oficial del Estado. Esto significa que los pagos en otra moneda, que no sea la que diga la ley, no liberarán a los ciudadanos de sus obligaciones frente al Estado, y, en el caso de entregar en pago una moneda que no sea la oficial, estos no serán aceptados y los órganos de recaudación del Estado podrán exigir la deuda, incluso vía ejecutiva para saldar la misma. Pues, cuando el ciudadano no cumple con su obligación de pagar sus impuestos el Estado puede embargar y ejecutar bienes y derechos de su propiedad hasta cobrar la deuda completa. Por ejemplo, en España al decir la ley que los impuestos se han de pagar en la moneda de curso legal, lo que quiere decir es que sólo valdrán los pagos en euros, ya que la moneda de curso legal en España ahora, es el euro. Por tanto, no valdrá el pago en pesetas, ni en bitcoins, ni en ninguna moneda social, ni tan siquiera en otra moneda oficial de otro estado, como por ejemplo el yen o el dólar.

4º- Por el pago de los impuestos los ciudadanos no tienen contraprestación directa, ya que el Estado no tiene obligación de dar ni bienes ni servicios a cambio de lo que recibe. Sin embargo la ley deja claro que los impuestos se destinan al sostenimiento de los gastos públicos, eso sí, sin especificar cuáles, al contrario de lo que ocurre con otros tributos como las tasas y las contribuciones especiales. Además dice, que podrán ser utilizados como instrumentos de política económica para la consecución del interés común y bajo los principios regulados en la Constitución española, capítulo III del Título I “De los principios rectores de la política social y económica” (artículos 39 a 52) (6), donde enumera cuales deben de ser los objetivos de la política económica, entre los que destaco el pleno empleo, la formación y readaptación profesional, seguridad e higiene en el trabajo (art. 40), régimen público de seguridad social para todos (art. 41), la salud pública (art. 43), el acceso a la cultura, la ciencia y la investigación científica y técnica, una vivienda digna, y la conservación del medio ambiente. 

5º- Los impuestos se fundamentan en la capacidad económica de las personas obligadas a satisfacerlos bajo los principios de justicia, generalidad, igualdad (de derechos), progresividad (el que más tiene más paga), equidad distributiva de la carga fiscal, y no confiscatoriedad. Dicha capacidad se puede medir mediante el análisis del patrimonio, de las rentas, de las herencias, de las donaciones, e incluso del gasto que realiza cada persona, de ahí que, si los impuestos se configuran bajo los principios antes detallados, podrían constituir un buen indicador de la capacidad contributiva de cada persona. 

6º- Los impuestos se define como ingresos públicos necesarios para la satisfacción de las necesidades públicas, es decir, para la financiación de los bienes y servicios públicos entre otras necesidades.

No obstante, los impuestos son un instrumento de política fiscal y social, y por tanto, no debemos centrarnos en ellos como ingresos públicos destinados a financiar el gasto, olvidando sus verdaderas funciones. Aunque España haya cedido su soberanía monetaria a favor de la Unión Europea, asumiendo una moneda como el euro, que no puede emitir, y renunciando a disponer de un Banco Central con las funciones de las que disponía nuestro Banco de España antes de la cesión, debemos ser conscientes de los efectos que produce la imposición de un impuesto sobre la sociedad y la economía, para poder dar las soluciones adecuadas a los problemas que pesan sobre nuestra población.

Cuando el gobierno define el sistema tributario debe hacerlo en función de los principios rectores de la política social y económica constitucionalmente definidos, y cualquier modificación o reforma de éste sistema debe hacerse de conformidad con los mismos. No olvidemos que tanto el gobierno como las políticas fiscales que éste decida aplicar deben de ser consecuentes con el interés público, claramente definido en la Constitución, y no al propósito de obtener ingresos. Es decir, el gobierno deberá proporcionar los recursos necesarios para el desarrollo de las actividades públicas y deberá fiscalizar los comportamientos sociales y económicos de los distintos agentes del sistema en consonancia con el resto del ordenamiento garantizando la equidad y la justicia.

Ahora, veamos cuales son las funciones más importantes de los impuestos:

1. Poner en valor la moneda de curso legal frente a cualquier otra: creando en los contribuyentes la necesidad de tener moneda para liberarles de sus obligaciones tributarias. Explicado en el punto 3 anterior, al que me remito.

2. Controlar los precios y la demanda, y por ende ayudan a estabilizar el poder de compra de la moneda en la que se pagan. Es decir, una mayor presión fiscal obliga a la ciudadanía a destinar una mayor parte de sus ingresos a saldar sus deudas con el fisco y una menor cantidad al consumo y a la inversión. Por ello, los impuestos actúan directamente sobre:

  • el nivel de precios (inflación o deflación), ya que, un descenso del consumo evitará que los precios continúen creciendo, y
  • sobre la actividad económica, ya que con impuestos muy elevados los inversores no destinarán más recursos a la producción, incluso dejarán de producir si la demanda no se recupera,lo que provocará desempleo; por el contrario, una menor carga fiscal dejará más recursos en manos de los ciudadanos y estimulará la demanda y la actividad económica.

3. Distribuirla riqueza, manteniendo la adecuada proporción entre los medios económicos de cada persona y el pago de impuestos que debe realizar, buscando reducir las desigualdades, para lo que es fundamental disponer de unos tributos justos y progresivos.

Justo lo que a España le falta, ya que nuestro sistema tributario grava las actividades productivas (economía real) y recae principalmente sobre los trabajadores. Prácticamente se han exonerado las operaciones financieras o especulativas en la imposición directa, gracias al tratamiento favorable de los incrementos patrimoniales y rendimientos del capital, y también, en la indirecta (el IVA no grava las transmisiones de valores mobiliarios), ignorando que la mayor concentración de la riqueza está en los titulares del capital (beneficio de empresas, intereses y rentas) y de las propiedades inmobiliarias. (7). Mientras el Impuesto sobre el Patrimonio y el de Sucesiones, que gravan la riqueza, tienen un carácter simbólico.

4. Distribuirlas rentas entre los factores (trabajo y capital) de forma equitativa y justa. Para ello, hemos de saber que el efecto distributivo se consigue principalmente a través del gasto público con la consolidación del estado del bienestar, mediante unos servicios públicos fuertes que satisfagan las necesidades básicas de la ciudadanía según sus capacidades. Así, el destinar los ingresos públicos a gastos en: salud pública, educación, transporte, vivienda social, suministros básicos de agua y energía…, conjuntamente con unos impuestos equitativos y progresivos, reducirá las desigualdades y favorecerá la reactivación económica.

A pesar de ello el gobierno actual pretende distribuir la renta recortando el gasto público, y a su vez, detrayendo los ingresos de las clases media y baja (al reducir la progresividad en el impuesto sobre la renta, entre otras cosas), y haciendo hincapié en la imposición indirecta (impuesto sobre el consumo). Es decir, al ingreso público contribuyen básicamente, los trabajadores a través del impuesto sobre la renta, y el consumo, a través del IVA. Esto explica lo limitado de los efectos distributivos de las políticas económicas aplicadas en los últimos años, y como se puede apreciar en el siguiente gráfico, las desigualdades en España se incrementan desde el año 2008 (8).

grafico6

Fuente: INE, Encuesta condiciones de vida y Jesús Ruiz-Huerta. VII Informe sobre exclusión y desarrollo social en España 2014. Fundación FOESSA.

5. Incidir en la estructura productiva y social del estado premiando o castigando determinadas actividades productiva, ya que constituyen una excelente herramienta de ingeniería social. Por ejemplo, para promover el uso de energías renovables, se podrían implementar exenciones y deducciones a la industria de modo que se graven más las actividades que empleen técnicas de producción intensivas en energías no renovables). Lo mismo se hace con los impuestos que gravan el consumo, como el impuesto sobre el alcohol, el tabaco, los combustibles…

6. Cuando el estado no tiene soberanía monetaria los impuestos pueden financiar el gasto público. Pero, al financiarse con impuestos el estado detrae rentas de los agentes económicos, que dispondrán de menos recursos para su actividad económica, y con la crisis actual esta forma de financiación sólo consigue empeorar la recesión que padecemos.

Como se ha explicado antes, España cedió su soberanía a la UE, pero:

1- ¿Qué suponía tener soberanía monetaria?

La soberanía y la independencia económica de un estado se consolida a través de la dirección de una banca central moderna que emite una moneda que no es convertible (ni en oro ni en ninguna otra mercancía), de esta manera el estado no tendrá que acudir al mercado de capitales para obtener financiación.

2- ¿Qué perdió España al ceder su soberanía monetaria?

España tenía una banca central emisora de moneda (el Banco de España), la peseta, que no estaba ligada a ningún metal ni mercancía, cuyo tipo de cambio fluctuaba. Entonces, podía hacer la política fiscal y monetaria que quisiera. Ahora, en cambio, en un contexto de deflación y con un desempleo altísimo y en alza, a España sólo le quedan tres alternativas para financiar el gasto público:

  • Con los impuestos, transfiriendo coactivamente las rentas de la sociedad al sector público y condenando a gran parte de ésta al infierno del desempleo y la exclusión social, ya que al financiar el gasto público con impuestos se detraen rentas de la sociedad en un juego de suma cero. (9)
  • Emitir deuda pública, pero no para el mercado nacional, si no tendremos el mismo problema que con los impuestos (detracción de ahorro, aunque sea voluntariamente), y al no poder recurrir al BCE habrá que acudir al mercado internacional de capitales. Entonces tendremos otro problema, porque estaremos en manos de los buitres financieros.
  • Suplicar a la Unión Europea que transfiera dinero (transferencias compensatorias de los estados más ricos de la unión a los más pobres), o al Banco Central Europeo que compre deuda pública, algo que no tiene ninguna obligación de hacer, incluso lo tiene prohibido, si bien a Irlanda sí que le compró deuda e incluso se le permitió emitir moneda, claro está, para sanear su banca, como no debemos olvidar.

¿Qué podemos hacer?

  • Propongo hacer de la UE un estado federal, que disponga de un Banco Central independiente del poder financiero, controlado por la ciudadanía y con todas sus funciones, en la que además de la armonización monetaria exista la armonización fiscal. Para poder poner en práctica políticas económicas que permitan dar cumplimiento a los objetivos constitucionalmente definidos.
  • Al no ser factible la solución anterior ni a corto ni a medio plazo, España debería recuperar su soberanía, su moneda propia y un Banco Central controlado democráticamente por el parlamento y puesto al servicio de los objetivos constitucionalmente definidos (el pleno empleo, la formación y readaptación profesional, las pensiones, régimen público de seguridad social para todos, la salud pública, la ciencia y la investigación científica y técnica, una vivienda digna, la conservación del medio ambiente,….)

En síntesis, el objetivo de los impuestos no debe de ser la obtención de ingresos sino la consecución del pleno empleo y de un potente estado del bienestar que provea de los servicios básicos necesarios a la ciudadanía reduciendo las desigualdades y dando estabilidad económica.<

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Notas

(1) Reducir el fraude fiscal y la economía sumergida. GESTHA. http://www.gestha.es/archivos/informacion/monograficos/2011/reducir-el-fraude-fiscal-y-la-economia-sumergida.pdf

(2) Los españoles tienen 144.000 millones de euros en paraísos fiscales. eldiario.es: http://www.eldiario.es/economia/espanoles-millones-euros-paraisos-fiscales_0_267723546.html

(3) Pobreza y trabajadores pobres en España. Fundación 1 de Mayo. Nº 106/2014: http://www.1mayo.ccoo.es/nova/files/1018/Informe106.pdf

(4) Portal cívico de educación de la AEAT: http://www.agenciatributaria.es/AEAT.educacion/Profesores_VT3_es_ES.html#211

(5) Ley 58/2003 de 17 de diciembre, General Tributaria. BOE nº 302: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Fiscal/l58-2003.t1.html#a2

(6) Constitución española, capítulo III del Título I “De los derechos y deberes fundamentales” (artículos 39 a 52). http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/constitucion.t1.html#c3

(7)Informe 03/2013. Distribución de la renta en España: Desigualdad, cambios estructurales, y ciclos. CES. http://www.ces.es/documents/10180/526241/inf0313.pdf

(8) VII Informe sobre exclusión y desarrollo social en España 2014. ¿Afectan los impuestos a la distribución de la renta? Jesús Ruiz-Huerta. Fundación FOESSA. Página 12. http://www.foessa2014.es/informe/uploaded/documentos_trabajo/15102014141612_3244.pdf (9) El déficit público es necesario para que las familias y empresas puedan ahorra. Por  Eduardo Garzón  Espinosa, economista del Consejo Científico de Attac España.     http://attaccastello.blogspot.com.es/2014/11/el-deficit-publico-es-necesario-para.html#more

FUENTES:

+ Los impuestos y el interés público. Por Randall Wray. Traducido por Sandra Soutto. https://drive.google.com/file/d/0B5yvo-v5WdmrekpqYXg0QkhYalk/view?usp=sharing

Original: http://www.economonitor.com/lrwray/2014/06/02/taxes-and-the-public-purpose/

+ Los impuestos como fuente de ingresos son obsoletos. Por Beardsley Ruml. Presidente de la Reserva Federal de Nueva York (Federal Reserve Bank of New York).    Traducido por Sandra Soutto y Laia Martínez de Vera.  https://drive.google.com/file/d/0B5yvo-v5WdmrYUU1cVpPMmJYUnM/view?usp=sharing

Original:https://drive.google.com/file/d/0B5yvo-v5WdmrTjYxUDRlSmYwN28/view?usp=sharing

 + Seven Deadly Innocent Frauds of Economic Policy. Warren Mosler. https://drive.google.com/file/d/0B5yvo-v5WdmrYTE0OHc4N3BxZXc/view?usp=sharing

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El sueño imposible de Navarra

Thu, 08/01/2015 - 09:00

Germán Gorraiz López - ATTAC Navarra-Nafarroa

El fenómeno de la globalización económica ha conseguido que todos los elementos racionales de la economía estén inter-relacionados entre sí debido a la consolidación de los oligopolios, la convergencia tecnológica y los acuerdos tácitos corporativos, por lo que la irrupción de la crisis económica en la aldea global ha provocado la aparición de nuevos retos para gobiernos e instituciones sumidas en el desconcierto y en la incredulidad. Así, la economía navarra se ha basado en el último decenio en la llamada “dieta vasco-navarra”, cuyos ingredientes principales eran el boom urbanístico, el superávit fiscal, la innovación, la exportación y el consumo interno, fórmula que creaba excelentes platos minimalistas, de apariencia altamente sugestiva y precio desorbitado pero vacíos de contenido culinario y con fecha de caducidad impresa (2015), debido al estallido de la burbuja inmobiliaria, la entrada en recesión de los países de la Eurozona y el consiguiente estancamiento del sector exportador de bienes navarro, el lastre de una Deuda desbocada que rozaría los 3.500 millones de € a finales del 2014 y la drástica reducción de los ingresos de la Hacienda Foral al dejar de percibir el monto anual correspondiente a la recaudación del IVA de VW-Navarra (rozando los 400 millones €).

El caos navarro

Por caos (Khaos o “vacío que ocupa un hueco en la nada”) entendemos algo impredecible y que se escapa a la miope visión que únicamente pueden esbozar nuestros ojos ante hechos que se escapan de los parámetros conocidos pues nuestra mente es capaz de secuenciar únicamente fragmentos de la secuencia total del inmenso genoma del caos, con lo que inevitablemente recurrimos al término “efecto mariposa” para intentar explicar la vertiginosa conjunción de fuerzas centrípetas y centrífugas que terminarán por configurar el puzzle inconexo del caos ordenado que se está gestando en Navarra.

Sin embargo, el necesario cambio de mentalidad o metanoia de la sociedad navarra estaría lastrada por el encefalograma plano de su conciencia crítica, favorecida por una práctica periodística peligrosamente mediatizada por la ausencia de la exégesis u objetividad en los artículos de opinión y por el finiquito del código deontológico periodístico que tendría su plasmación en la implementación de la autocensura y en la sumisión “nolis volis” a la línea editorial de su medio de comunicación y que habrían convertido al periodista en mera correa de transmisión de sus amos. Conviene recordar que el establishment o élite dominante en Navarra sería “el grupo élite formado por la unión de las sub-élites política, económica, universitaria y mass media de Navarra”, lobbys de presión que estarían interconectadas mediante “una alianza inquieta basada en su comunidad de intereses económicos y amalgamada por la defensa a ultranza de la “unidad identitaria de Navarra” , doctrina que tendría su plasmación práctica en la perpetuación “sine die” del sistema feudal político-económico imperante en Navarra desde la Guerra Civil del 1939.

Así, cerca de 100 familias o clanes familiares dominarían todos los centros de poder económico, político, universitario y mediático de la Comunidad Foral, aunque tan sólo serian satélites orbitando en la esfera de gravedad del Opus Dei, élite Alfa que habría fagocitado todas las sub-élites del establishment navarro convirtiendo a la Comunidad Foral en un coto feudal en pleno siglo XXI, es decir, una distopía o utopía negativa donde la realidad transcurre en términos antagónicos a los de una sociedad ideal en la que cualquier cambio institucional que se pueda producir en el viejo Reyno foral deberá contar con el visto bueno del establishment del Estado español.

Por otra parte, la obsesión paranoica de la Banca por maximizar los beneficios debido al apetito insaciable de sus accionistas al exigir incrementos constantes en los dividendos, provocó que la Caja de Ahorros de Navarra o CAN (buque insignia de Navarra) se contagiara de la torpe política de proceder a la apertura desbocada de sucursales en otras Comunidades Autónomas e incluso en el extranjero. Así, la CAN bajo la dirección de Enrique Goñi procedió a la compra de una oficina para su “banca cívica” en Washington en el 2008, proyectos de miope ingeniería financiera que llevó a la Caja navarra a su desaparición como marca autónoma,(siendo finalmente absorbida por Caixabank tras un periplo rocambolesco) mientras el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco habría solicitado a la UEDF “investigar el patrimonio de las personas imputados por Kontuz”, auto que aún sin citar nombres afectaría al entonces Director de la CAN, Enrique Goñi y al ex- Presidente foral, Miguel Sanz.

¿Hacia una nueva Gamazada?

La entrega de Barcina en brazos del PP habría supuesto la aparición de un agujero en el cortafuegos protector del blindaje jurídico del régimen privativo foral navarro, quedando al descubierto sus inconcreciones y su deficiente incardinación en las estructuras fiscales y jurídicas del Estado español, por lo que estaríamos en la antesala de un severo recorte de la capacidad de la Cámara Foral para legislar impuestos (autogobierno fiscal navarro), que se enmarcaría en el contexto de la instauración de una nueva Doctrina autonómica por parte del establishment dominante del Estado español, doctrina que consistiría en la implementación de un Estado seudofederal basado en el democrático e igualitario café para todos , doctrina que contará con las bendiciones del PSOE pero que sería un misil en la línea de flotación de la pervivencia del régimen foral diferenciado navarro y su capacidad auto-gestionaria.

Así, permanece vigente el riesgo de la aplicación de nuevas restricciones al autogobierno de la Comunidad Foral en las próximas negociaciones sobre la renovación del Convenio Económico Navarra-Estado ante la cruzada mediática de UPyD y la Comunidad de Madrid acusando al régimen foral de “insolidaridad fiscal con el resto del Estado”, medidas constrictivas que podrían convertir a la Comunidad Foral en un autogobierno devaluado, enconsertado y sometido a los dictados del Gobierno Central o Tribunal Constitucional de turno, por lo no sería descartable la reedición en un futuro mediato de la Gamazada ( reacción popular de la ciudadanía navarra contra la intentona del ministro español Gamazo de suprimir el régimen fiscal navarro establecido en la Ley Paccionada de 1.841).

¿Riesgo de default?

En el plano socio-económico y a pesar de aparecer Navarra en los primeros puestos del Estado español en lo relativo a los parámetros indicadores del índice de calidad de vida de una comunidad (inversiones en I+D, baja tasa de paro, infraestructuras,calidad del sistema sanitario y educativo público,niveles de protección social, dotaciones recreativas y número de policías por habitante), el viejo Reyno navarro estaría lastrado por la esquilmación de las arcas forales durante los sucesivos mandatos de Miguel Sanz y Yolanda Barcina, lo que ha supuesto la entrada en números rojos de la Hacienda foral con una deuda estimada de 3.500 millones € para finales del 2014, deuda que hipotecará seriamente el devenir de Navarra como comunidad diferenciada y auto-gestionada en el futuro mediato ya que se verá agravada por la preocupante reducción de las cifras de exportación (-13% en el pasado mes de agosto).

Además, la reciente demanda presentada por el Gobierno central ante el Tribunal Supremo exigiendo la devolución de Navarra al Estado de la recaudación del IVA de VW-Navarra entre los años 2007-2011 (1.500 millones €, equivalente al 40% del presupuesto anual de la Comunidad Foral), supondría “de facto” la declaración de default por la Comunidad Foral y la asunción de competencias básicas como Educación y Sanidad por el Estado central, por lo que Barcina habría alcanzado un acuerdo tácito con Montoro consistente en la retirada por el Gobierno de Rajoy del recurso presentado por el Estado ante el Tribunal Supremo, quedando no obstante como Espada de Damocles para futuros ejercicios económicos.

Conviene recordar que Navarra sería una comunidad netamente exportadora de bienes (40% de su producción total) pero que adolece de una excesiva dependencia del sector automotriz (las exportaciones de WN representa casi el 50% del total),una preocupante atomización de las empresas agro-alimentarias así como de una necesaria diversificación y búsqueda de mercados alternativos a la Eurozona ( el 30% de sus exportaciones van destinadas a Francia , Alemania e Italia, países que coquetean ya con la recesión económica). Asimismo, Navarra quedaría una vez más desplazada de las principales vías de transporte europeas tras la paralización de la Conexión del TAV con la Y vasca y de la autovía trans-fronteriza Navarra-Francia que dotaba a Navarra de acceso directo a Europa, lo que aunado con la desertización comercial e industrial de amplias zonas de Navarra y la previsible inestabilidad política tras las próximas elecciones forales del 2015, impedirá reeditar en la próxima década la frase de Shakespeare : “Navarre shall be the wonder of the world “(Navarra será el asombro del mundo)”.

Germán Gorraiz López es analista

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Grecia está a punto de dar a la democracia europea una oportunidad

Thu, 08/01/2015 - 07:05

Yanis VaroufakisSin Permiso

Europa6Algo anda mal en nuestra Europa.

Cuando el proceso constitucional de una orgullosa democracia europea parecía conducir, con todo motivo, a unas elecciones (como era el caso en Grecia desde la Caída), la Comisión europea, varios gobiernos y los habituales comentaristas intervinieron, presentando la perspectiva de elecciones (el momento culminante del proceso democrático) como un desastre en ciernes; como una calamidad que debía evitarse a toda costa.

Cuando las elecciones se hicieron ineludibles, los mismos agentes del poder comenzaron a sermonear a los ciudadanos de esta pequeña pero orgullosa nación sobre cómo debían votar. Y cuando esos votantes mostraron sus deseos de votar en sentido distinto, las autoridades de la Unión Europea comenzaron a advertir a cualquier posible gobierno que pueda surgir que deberá considerarse el heredero y ejecutor de los acuerdos que el gobierno anterior había alcanzado con la Unión Europea: que cualquier idea de re-negociación debía ser rechazada instantáneamente.

¿Es esto en lo que se han convertido nuestros sueños de Europa? ¿En qué se ha convertido Europa para que las elecciones sean vistas como un problema, en lugar de posibles soluciones? ¿Los funcionarios y comisarios de Bruselas designados a dedo por los gobiernos europeos se han vuelto tan increíblemente arrogantes como para imaginar que pueden decirle a los electores cómo tienen que votar? ¿Hemos llegado a tal punto que se le dice a un pueblo que si votan a un gobierno que pretende renegociar los términos de un préstamo internacional asfixiante, se arriesgan a que los cajeros automáticos dejen de funcionar en cuestión de días?

De hecho, algo anda mal en nuestra Europa y Grecia, el proverbial canario de la mina, ha sacado ese mal a la superficie. Los europeos, de Helsinki a Lisboa y de Dublín a Chipre, deben comprometerse colectivamente a resucitar lo que una vez nos alentó: la pasión por la democracia.

Yanis Varoufakis es un reconocido economista greco-australiano de reputación científica internacional. Es profesor de política económica en la Universidad de Atenas y consejero del programa económico del partido griego de la izquierda, Syriza. Actualmente enseña en los EEUU, en la Universidad de Texas. Su último libro, El Minotauro Global, para muchos críticos la mejor explicación teórico-económica de la evolución del capitalismo en las últimas 6 décadas, fue publicado en castellano por la editorial española Capitán Swing.

Traducción para www.sinpermiso.info: Gustavo Buster

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Democracia y geopolítica

Wed, 07/01/2015 - 13:00
Samuel Pulido - diagonalperiódico.net

A finales de 2014 el impulso democrático de los últimos años parece agotado en todo el mundo, pese a efervescencias puntuales aquí o allá. ¿En todo el mundo? ¡No! En algunas pequeñas aldeas del sur de Europa (Grecia, España) la movilización popular podría tener finalmente su traducción en sus respectivos gobiernos, reabriendo desde la eurozona un nuevo periodo de incertidumbres y de esperanza. Sin embargo, el contexto económico y geopolítico internacional en el que puede producirse dicho cambio político es complejo.

La crisis financiera de 2007-2008, un capítulo más de la crisis de larga duración que aqueja al capitalismo desde hace cuatro décadas, todavía se deja sentir, sin que hasta ahora se haya instaurado una gobernanza global que mitigue el caos sistémico. La economía mundial sigue creciendo con tasas medias relativamente bajas, las desigualdades sociales continúan agrandándose a marchas forzadas y la degradación medioambiental sigue su curso. Los efectos de las crisis se desplazan por los circuitos financieros. La incógnita consiste en saber dónde y cuándo tendrá lugar la próxima turbulencia.

Aunque tal vez no en el corto plazo, China se va situando en el centro de las preocupaciones de los inversores por la reducción de su crecimiento combinado con el incremento desorbitado de su deuda interna (pública y privada), con importantes vencimientos en 2015: constructoras y promotoras teóricamente deberán reembolsar unos 33.000 millones de dólares (casi el doble que este año) en trusts, vehículos de inversión propios del llamado sistema bancario “en la sombra”.

La reducción de la demanda china y en general de la demanda global de materias primas, junto con excesos de oferta en mercados como los del petróleo, pondrán en aprietos a más de un país de los llamados emergentes, que tendrán más complicado continuar acumulando reservas de divisas y desviando su exceso de ahorro a los mercados de deuda de los países más ricos. Los países emergentes podrían verse afectados además por elementos que escapan a su control: la volatilidad del dólar y el previsible primer aumento en siete años de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de EE UU, tal vez seguido por una medida similar en el Reino Unido. El contraste con el mantenimiento de tipos cero por el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco Central de Japón, junto con la inestabilidad política, podría favorecer aún más el movimiento de capitales en dirección a EE UU, ya iniciado con el fin de los estímulos de la Reserva Federal.

Así pues, podemos decir que de un modo u otro se agudiza la competencia entre los Estados, y en especial entre los más fuertes, por transferir recursos a sus élites respectivas al tiempo que procuran contener a los empobrecidos con medidas cada vez más autoritarias y un discurso cada vez más nacionalista asumido por dirigentes mainstream como Came­ron, Putin, Valls o Modri. En el interior de la UE todo ello ha provocado una mayor vulnerabilidad de la eurozona, lo que motivó que el BCE acabara actuando como representante del capital colectivo al anunciar estímulos (quantitative easing, QE) para comienzos de 2015, contrariando los intereses inmediatos del capital alemán. Esta medida debería garantizar la estabilidad macroeconómica en la eurozona, contrarrestar las tendencias deflacionistas y contribuir al exceso de liquidez generado por los estímulos previos de EE UU y Japón, lo que puede generar nuevas burbujas inmobiliarias. El espejismo que esperan gobiernos en año electoral como el español.

Dicha competencia incluye las negociaciones de acuerdos de libre comercio. Lo que está en juego en ellas es fundamentalmente la convergencia regulatoria y el establecimiento, sin debate democrático, de normas y estándares que no puedan ser cuestionados por alternancias electorales y que favorezcan a las transnacionales que ya los adoptan, especialmente en el ámbito de los servicios y de la economía digital. Así, EE UU negocia con la UE el TTIP y con varios países asiáticos el Acuerdo Trans­Pacífico. Acuerdos menos ambiciosos son los que promueven Rusia y China con sus países vecinos, y entre ellos mismos en materia energética.

Lucha por la hegemonía

Por otro lado, aunque EE UU despliega un liderazgo del que todavía carecen otras potencias –incluyendo China–, se muestran incapaces de representar el papel de agencia hegemónica a la que pueda supeditarse el orden interestatal capitalista. Esto ha sido puesto en evidencia en aquellos territorios donde Estados subalternos perdieron el control efectivo de los mismos. En ocasiones, como consecuencia de revueltas populares fallidas que no lograron sustanciar las demandas democráticas en transformaciones políticas duraderas. En estos casos, Estados Unidos coopera o compite, según, con otras potencias regionales para expandir de manera crecientemente autónoma su área de influencia, en un movimiento de placas tectónicas que a veces provoca sacudidas: la UE y Rusia en el este europeo (Ucrania), Arabia Saudí e Irán en el revuelto enjambre de Medio Oriente tras la primavera árabe, Catar en Medio Oriente y en Libia. Muchos de los conflictos violentos, en particular aquellos protagonizados por grupos armados no regulares, se han enquistado: narcos en Mesoamérica, las diferentes milicias yihadistas que se arraigan en Siria-Irak y en partes de África, etc.

Este escenario no parece nada halagüeño para el avance de la democracia. Pero como ha quedado demostrado en los últimos años, de nosotros depende en parte no someternos al mismo. Del caos también pueden nacer sorpresas positivas.

Samuel Pulido es autor del blog Quilombo
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Lo público no es de todos

Wed, 07/01/2015 - 09:00

Francisco Jurado Gilaberteldiario.es

Imagínense una comunidad de vecinos cualquiera. Un día, una empresa de telefonía contacta con su presidente y le ofrece colocar una antena en la azotea del bloque de la comunidad. El presidente, que fue elegido por la mayoría de los vecinos, accede al ofrecimiento sin someterlo a ninguna votación y, ante cualquier queja vecinal, se remite a las elecciones, argumentando que, para las próximas, se vote a otro, si se quiere. Pero la antena allí seguirá, en virtud del contrato que se haya firmado con la empresa.

¿Podría pasar esto en la vida real? No, porque la Ley de Propiedad Horizontal, que rige todo lo relativo a las comunidades de propietarios, establece que las decisiones más importantes que afecten a la comunidad deben someterse a votación, no bastando el poder que se confiere a su presidente para que las adopte por su cuenta.

Cuando hablamos de “lo público”, tenemos la falsa sensación de que es algo de todos. La sanidad, la educación, los transportes metropolitanos…, los sentimos como nuestros pues, entre otras cosas, se sostienen con cargo de los presupuestos públicos, que resultan, en gran medida, de los impuestos que pagamos. Sin embargo, puede pasar que un servicio publico sea privatizado por decisión de unos determinados cargos electos, en virtud de su  posición de representantes políticos, sin necesidad de recabar aprobación ciudadana alguna. “Vote usted a otro la próxima vez”, pero el daño ya está hecho.

 Tomemos como ejemplo el caso de Telefónica, empresa pública privatizada entre los años 1995 y 1999. Si telefónica hubiera sido de todos, ¿cómo fue posible que se malvendiera -incluyendo toda la red de infraestructuras- sin que la gente pudiera o tuviera nada que decir?

“Lo público” no es de todos, principalmente porque, como sucede con “lo privado”, su propiedad y su gestión son centralizadas, dependen de por completo, en este caso, de la Administración y están sujetas, por tanto, a la voluntad decisoria de las personas que la gestionan o, en última instancia, a las personas que elaboran las leyes que regulan esa gestión. Se confunde, entonces, la titularidad pública con “lo común” que, históricamente, era un régimen de propiedad y de gestión distribuida, que se daba principalmente sobre los bienes y los recursos naturales que compartía una comunidad. Este régimen de enajenación y explotación impedía que ninguna persona, por sí sola, tuviera ningún control exclusivo sobre el uso y disposición de un bien o recurso común.

Cuando, hoy en día, se debate sobre la necesidad de que determinados sectores estratégicos se mantengan bajo dominio público o se renacionalicen, volvemos a caer en la misma confusión. Dotarnos de una banca pública, incluso si está sujeta a una fuerte regulación, no impide que un nuevo juego de mayorías parlamentarias vuelva a pervertirla. Lo mismo sucede con la sanidad o la educación, que viven en permanente riesgo de privatización, y cuya defensa se convierte en un ejercicio continuo de lucha social y judicial, precisamente, porque su titularidad se restringe a la Administración y su gestión depende y se concentra en manos de los representantes políticos del momento.

Cualquier decisión que afecte a los derechos fundamentales que tenemos, como seres humanos, debería poder ser refrendada por todas las personas, en votación directa, como si de una comunidad de vecinos se tratase. La representación política no puede otorgar un cheque en blanco para que los cargos electos decidan unilateralmente sobre cuestiones que afectan enormemente a nuestra vida. Cambiar el voto en las siguientes elecciones no garantiza que decisiones fatales se puedan deshacer o que las suframos durante largos años.

Por todo esto, hay que empezar a diferenciar, tanto en el plano lingüístico como en el jurídico, qué es un bien o servicio de dominio común y cuál uno de titularidad pública. Y en este tiempo, en el que parece que es posible redefinir las instituciones, en el que hay nuevos partidos, con vocación rupturista y renovadora, éstos deberían abanderar en sus programas la vuelta lo común, la defensa de lo común, sobre todo, y a pesar de una hipotética victoria, para que en unos cuántos años no nos vuelvan a birlar o a esquilmar lo que, en realidad, es de todos.

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Christian Felber: “El dinero debería convertirse en un bien público”

Wed, 07/01/2015 - 07:00

Christian Felber – ATTAC Austria

BARCELONA // El dinero como bien público. Ésta es una de las ideas centrales del libro Dinero, de fin a medio (Deusto, 2014), que acaba de publicar el profesor de Economía austríaco , impulsor de la Economía del Bien Común. Cuatro años después del desarrollo teórico de este modelo de reorganización de las reglas del capitalismo, que pone la economía al servicio de las personas y no del beneficio monetario, Felber se ha centrado ahora en la metodología necesaria para llevar a la práctica el cambio y detallar cómo éste debería, a su juicio, implantarse en el sistema financiero. “El dinero debería convertirse en un bien público. Es demasiado delicado y poderoso como para ser considerado un bien privado”, sostuvo Felber este martes en la presentación de la edición en catalán de la obra, celebrada en el Aula Magna de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona.

“Cuando digo lo del dinero como bien público, algunos colegas me tratan de loco, y me dicen que el dinero es el bien más privado que hay. Yo les digo, ‘llamadme loco si queréis, pero después de escucharme’”, expresó Felber, en un tono humorístico y didáctico, que mantuvo durante su exposición. No se trata, como podría pensarse, de que los individuos dejen de tener su propio dinero, sino de establecer mecanismos que garanticen su función social. Un retorno a los orígenes, dinero como medio para regular el intercambio entre personas. El profesor propone medidas como que el dinero sea emitido únicamente por el Banco Central -no sólo el efectivo, también el bancario, que hoy emiten básicamente los bancos comerciales-, que las entidades financieras estén orientadas al bien común -y no al lucro-, o que los créditos sólo puedan concederse a inversiones reales, no a la especulación, y siempre a partir de los depósitos de los que disponga el banco. “Es la contraposición a los ‘mercados financieros libres’, donde no hay límite al tamaño de las entidades financieras -cuyo objetivo supremo es el lucro-, no hay límites para conceder créditos, incluso si son para tumbar economías de los estados; no hay límites a la desigualdad, y no hay una supervisión financiera global”, expuso.

La receta expuesta por Felber, entre otros aspectos, pasa por limitar el tamaño de los bancos a un volumen máximo de activos de 30.000 millones de euros (para hacernos una idea, el Banco Santander cerró 2013 con un volumen de activos superior al billón de euros), y por establecer la obligatoriedad de realizar una valoración ética, además de sobre la viabilidad financiera, en la concesión de créditos. “Los bancos que cumpliesen estos parámetros seguirían gozando de los apoyos públicos, y los que no, quedarían en el mercado libre, pero libre del todo; es decir, no podrían hacer ningún tipo de negocio con el Estado, como refinanciarse, tener seguros que cubran los depósitos, o, en última instancia, ser rescatados”, detalló Felber.

Tal como pregona la Economía del Bien Común, que propone ventajas legales para las empresas que se guíen por valores como la cooperación, la responsabilidad, el respeto a los derechos humanos y al medio ambiente, o eviten la desigualdad salarial, la reorganización del sistema financiero debería partir “desde abajo”. “Los representantes de la ciudadanía no van a aportar ese cambio. En Europa y América del Norte veo muy poca probabilidad, debido a la gran concentración de riqueza en pocas manos, que impide que el sistema se reinvente y se regenere”, afirmó Felber. “Seguramente habrá algunos desde las élites que lo apoyarán, es esperanzador”, añadió, e hizo referencia a la serie de artículos publicados en el Financial Times derivados de una conferencia organizada por los propietarios del diario para buscar alternativas al capitalismo, o al menos reformularlo.

Un proceso “desde abajo”

¿Y cómo llevar a cabo este proceso desde abajo? “El libro sólo tiene una demanda: organizar procesos democráticos”, expuso Felber. La propuesta apunta a la creación de asambleas a nivel municipal y regional que puedan elaborar propuestas que sirvan para confeccionar una “constitución monetaria”, que una “asamblea federal” elaboraría para luego ser sometida a referéndum. Esta constitución debería recoger ideas básicas del funcionamiento del mercado: quién debe emitir el dinero, si los bancos centrales deben ser públicos o privados, si debe haber réditos sobre el capital o no, o si la circulación de capitales debe ser totalmente libre o, por el contrario, debería aplicarse una cooperación fiscal y regulatoria entre territorios.

Estas ideas básicas, defiende Felber, son fáciles de comprender para la ciudadanía. “No se trata de los detalles, sino de cosas básicas -subrayó-, y la mayoría votaría de forma similar”. “Por ejemplo, en las encuestas a nivel europeo, el 90% rechaza los paraísos fiscales, y en cambio se permiten. En Austria, el 70% pide un impuesto a grandes patrimonios, y el Parlamento no hace ni caso…”, detalló.

El modelo desarrollado por Felber no sólo supone un cambio radical de las reglas de mercado actuales (o la falta de ellas), sino de la concepción misma de democracia. “Se trata de una nueva división de poderes: el pueblo soberano elabora la Constitución, y los representantes la redactan a partir de esas directrices”. La idea, expuso Felber, “parte del concepto fundamental de democracia, que es la soberanía. ‘Soberanía’ deriva del termino en latín ‘superanos’, que significa ‘por encima de todo’. Es decir, el pueblo soberano está por encima de todo, debajo queda la Constitución, y debajo, el Parlamento. El Parlamento no puede ni tocar la Constitución, eso es competencia sagrada del pueblo”.

El auge de Podemos, una “pequeña esperanza”

La fe de Felber en el cambio reside en la capacidad de movilización de cada uno de los ciudadanos. “Las instituciones políticas sólo lo van a hacer si los ciudadanos se mueven desde abajo. Si los ciudadanos solamente piden a los representantes, no van a mover un dedo. Pero si se organizan, forman asambleas, esbozan constituciones, en centenares y miles de municipios y regiones, la presión política va a ser tan grande que el Parlamento y los partidos ya no podrán obviarlo”, sostuvo a preguntas de La Marea.

Tampoco cree que el crecimiento de partidos políticos críticos con el sistema capitalista actual, como Podemos en España o Syriza en Grecia, pueda suponer por sí solo una herramienta para el cambio. Aunque a su juicio abre una “pequeña esperanza” a que también desde arriba se empuje en esa dirección. “Aun así, un partido sólo es un partido, y tiene que cooperar con las instituciones, con las empresas, con las estructuras existentes, y depende mucho no solamente de un discurso público convincente, sino de establecer relaciones coherentes, de ganar a muchos actores en el camino”, señaló Felber. En su ideal de futuro, sin embargo, desaparecen los partidos políticos tal como los entendemos hoy en día: “Me gustaría pensar en una democracia alternativa donde ya no exista la competencia entre partidos para llegar a decisiones y a reglas, sino ciudadanos libres y soberanos, con derechos de democracia directa y participativa, y por supuesto que también con representación, pero no en forma de partidos”.

En conversación con La Marea, una vez concluido el acto y a punto de salir para el siguiente evento marcado en una agenda repleta, Felber reveló que su grupo de trabajo está en contacto con partidos europeos de todo el espectro político, no solamente con formaciones de izquierda: “Es un interés totalmente variopinto; y sí, cooperamos, pero siempre de forma no exclusiva y no competitiva”, matizó. De propina, dejó una receta para resolver gran parte del problema de la deuda soberana que ya ha plasmado en alguna de sus obras: “Como la deuda pública está ya transnacionalizada, lo más justo sería un impuesto sobre el patrimonio transnacional, y con los ingresos de este impuesto, pagar parte de la deuda. Sería un circuito en el que los ricos se pagan las deudas que el Estado tiene con ellos. Eso es lo más justo, sería el mismo efecto que una quita, pero a mí me parece más elegante”.

Publicado en lamarea

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Hepatitis C: la bolsa o la vida

Tue, 06/01/2015 - 13:00

Antonio Aramayona – ATTAC España

Mientras sonaban las doce campanadas del Año Nuevo y nos repetíamos los buenos propósitos de siempre para el año entrante, centenares de enfermos de hepatitis C seguían encerrados en hospitales de toda España (Madrid, Girona, Córdoba…) No pedían caprichos y regalos navideños, ni siquiera vivienda o trabajo, sino algo aún mucho más básico y sencillo: continuar viviendo.

Un principio activo (sofosbuvir), comercializado como Sovaldi por el gigante farmacéutico californiano Gilead, ofrecía esperanzas fundadas de curación en combinación con algunos otros medicamentos, pero un gran obstáculo se cruzaba en su camino: su precio. Por obra y gracia de la mano invisible de Adam Smith y de la omnímoda libertad que poseen los dueños del mercado para imponer precios y condiciones, Gilead, que no inventó el fármaco, sino que compró el laboratorio que lo creó, dictaminó que el precio del tratamiento de 12 semanas era de 84.000 dólares, llegando a 168.000 dólares en los casos (pacientes afectados por el genotipo 3 del virus) que precisan tratamiento durante 24 semanas.

El hiperlaboratorio farmacéutico no salía así de su función básica: ganar dinero y obtener el mayor beneficio posible, comprando la patente y comunicando a enfermos e instituciones sanitarias el precio establecido. Sin embargo, los Gobiernos de los distintos países echan cuentas y ven que no tienen dinero suficiente para costear el medicamento para todas las personas afectadas. Y como siempre, la decisión final es que paguen el pato los 130 a 170 millones de seres humanos infectados con hepatitis C. En otras palabras, la historia interminable o el eterno retorno de lo mismo.

Personalmente, procuro hacerme cargo de estas situaciones con empatía con las personas encerradas e infectadas con el virus de la hepatitis C, por lo que mi primer impulso es acosar día y noche a los responsables de las instituciones sanitarias centrales y autonómicas con la esperanza de que se les atraganten el turrón y las uvas, y rectifiquen. Mi segundo impulso es desear con todas mis fuerzas que esos ¿responsables? gubernamentales vivan durante unos meses en el infierno de saberse infectados o saber que sus familiares más próximos están infectados por el virus de la hepatitis C (no otra cosa me viene a la cabeza cuando, salvatis salvandis, me topo con una barrera arquitectónica en un edificio público, equivalente para mi silla de ruedas a subir a la cumbre del Aneto).

Si algo hay hoy realmente intocable y sagrado en el mundo occidental bienviviente es el mito de la propiedad privada. En algunas Constituciones se quiere maquillarlo con expresiones añadidas que poco o nada significan en el terreno de la vida real: economía “social” de mercado, “interés general” o “bien de la comunidad”. De hecho, quien ose poner en tela de juicio los intereses, objetivos y reglas del mercado (=de los grandes propietarios, financieros, empresarios y especuladores en general) será objeto de toda suerte de descalificaciones y sanciones. Arreciará sobre las personas, las instituciones y los Gobiernos que osaren no aceptar el precio de Sovaldi impuesto por Gilead una tormenta de amenazas y presiones por cometer tamaño acto de rebeldía contra los sacrosantos designios de los amos del mercado.

En tal caso, los Gobiernos están entre la espada y la pared, a poco que la ciudadanía despierte de sus letargo: qué es más fundamental e importante, el derecho a la propiedad privada (Constitución española. Art. 33) o el derecho universal a la vida y a la integridad física y moral (Constitución, art. 15; artículo 3 de la Carta Universal de los Derechos Humanos). Dicen los Gobiernos (por ejemplo, el español) que solo pueden atender los casos muy graves por no haber recursos económicos para todos los infectados de hepatitis C (900.000 personas solo en nuestro país). Sin embargo, se me ocurren unos cuantas formas de obtener recursos más que suficientes sin lesionar lo más mínimo los derechos y las libertades de la ciudadanía, pero sobre todo tengo la clara certeza de qué decidir ante el dilema de escoger entre el derecho a la propiedad privada de un producto farmacéutico por parte de un laboratorio, por muy californiano que sea, y el derecho a la vida y a la salud de un ser humano.

Por desgracia, no tenemos gobernantes dispuestos a resolver el dilema a favor de la ciudadanía y hacer realmente efectivos todos y cada uno de los derechos humanos fundamentales y las libertades públicas, pues básicamente son vasallos y lacayos de los verdaderos dueños del mundo: los amos del dinero y de las cachiporras.

Seguir a Antonio Aramayona en Twitter: www.twitter.com/antaramayona

La Utopía es posible

Artículo publicado en El Huffington Post

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TTIP, ¡sacad las manos de la comida!

Tue, 06/01/2015 - 09:00

Esther Vivas – Consejo Científico de ATTAC España

vacasUna nueva vuelta de tuerca se cierne sobre las políticas agroalimentarias en Europa. Se trata del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea, más conocido como TTIP, sus siglas en inglés, la alargada sombra del agronegocio que se extiende del campo al plato. Como vampiros a la sangre, las multinacionales del sector esperan sacar tajada, y mucha, de estas nuevas medidas de liberalización comercial.

Pero, ¿que es el TTIP? Se trata de un tratado negociado en secreto durante meses, filtrado a la luz pública, pendiente de aprobación por el Parlamento Europeo, con una campaña de marketing en marcha, y que tiene como objetivo final igualar a la baja las legislaciones a ambos lados del Atlántico en beneficio único de las grandes empresas.

Sus consecuencias: más paro, más privatizaciones, menos derechos sociales y ambientales. En definitiva, servir en bandeja nuestros derechos al capital. Y, ¿en materia agrícola y alimentaria? Las empresas del sector, desde las compañías de semillas pasando por la industria biotecnológica, de bebidas, ganadera, de comida, de pienso… son las que más han presionado a su favor, por delante incluso del lobby farmacéutico, automovilístico y financiero. Mucho está en juego para multinacionales como Nestlé, Monsanto, Kraft Foods, Coca Cola, Unilever, Bacardi-Martine, Cargill, entre otras. De los 560 encuentros consultivos de la Comisión Europea para la aprobación de dicho Tratado, el 92% se realizaron con grupos empresariales, el 26% restante con colectivos de interés público. Como indica un informe del Corporate European Observatory: “Por cada reunión con un sindicato o grupo de consumidores, había 20 con empresas y federaciones industriales”. De aprobarse, el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea, ¿que impactos tendría en nuestra mesa?

Más transgénicos

La entrada masiva de transgénicos en Europa será una realidad. Si bien hoy ya importamos un número considerable de alimentos transgénicos, en particular pienso para el ganado y muchos productos transformados que contienen derivados de soja y maíz transgénico, como lecitina, aceite y harina de soja, jarabe y harina de maíz, la aprobación del TTIP significará un aumento de dichas importaciones, especialmente de los primeros, e incluso la entrada de transgénicos en la actualidad no autorizados por la Unión. Hay que tener en cuenta que la legislación estadounidense es mucho más permisiva que la europea tanto en el cultivo como en la comercialización de Organismos Modificados Genéticamente. En Estados Unidos, por ejemplo, el etiquetaje que identifica un alimento como transgénico es inexistente, a diferencia de Europa, donde a pesar de las limitaciones, las leyes sí que obligan teóricamente ha dicha identificación. Asimismo, en la Unión tan solo se cultiva con fines comerciales un único alimento transgénico: el maíz MON 810 de Monsanto, a pesar del negativo impacto medioambiental que éste tiene con la contaminación de otros campos de maíz tanto convencional como ecológico. Aunque el 80% de su producción se lleva a cabo en Aragón y Catalunya. La mayor parte de países europeos, lo vetan. En Estados Unidos, por el contrario, el número de cultivos es mucho más alto. De aquí que Europa sea un goloso pastel para multinacionales como Monsanto, Syngenta, Bayer, Dupont… y el TTIP lo puede convertir en una realidad.

Cerdo, vaca y leche con hormonas

El veto a la carne y a los productos derivados de animales tratados con hormonas y promotores de crecimiento hasta el momento prohibidos en Europa se levantará, así como el uso aquí de dichas sustancias, con el consiguiente impacto en nuestra salud. En Estados Unidos, los cerdos y el ganado vacuno pueden ser medicados con ractopamina, un fármaco usado como aditivo alimentario para conseguir un mayor engorde del animal, y más beneficio económico para la industria ganadera. En la Unión, la utilización de dicho producto y la importación de animales tratados con el mismo está prohibida, al igual que en otros 156 países como China, Rusia, India, Turquía, Egipto, al considerarse que no hay datos suficientes que permitan descartar riesgos para la salud humana. En otros 26, como Estados Unidos, Australia, Brasil, Canadá, Indonesia, México, Filipinas, en cambio se utiliza. Lo mismo va a suceder con el uso de la hormona somatotropina bovina empleada, principalmente, en vacas lecheras para aumentar su productividad, y conseguir entre un 10% y un 20% más de leche. Sin embargo, varios son los efectos secundarios asociados a su manejo en animales (esterilidad, inflamación de las ubres, aumento de la hormona del crecimiento…) y su impacto en humanos (algunos estudios lo vinculan a un incremento del riesgo de padecer cáncer de mama o de próstata y al crecimiento de las células cancerosas). De aquí que la Unión Europea, Canadá y otros países prohíban su uso y la importación de alimentos de animales tratados. Aún así, otros como Estados Unidos, principalmente, la utilizan. Por cierto, la empresa estadounidense Monsanto, la número uno de las semillas transgénicas, es la única del mercado que comercializa dicha hormona, con el nombre comercial de Posilac. Menuda coincidencia.

Pollos blanqueados

La carne de pollo “desinfectada” con cloro llegará también a nuestra mesa. Si en Europa se utiliza un método de control de enfermedades de las aves desde la cría pasando por su desarrollo y sacrificio hasta su comercialización, con carácter preventivo, en Estados Unidos han optado por optimizar costes rebajando los estándares de seguridad alimentaria. De este modo, las aves criadas y sacrificadas son desinfectadas únicamente al final de la cadena, sumergiéndolas en una solución química antimicrobiana generalmente a base de cloro o lo que es lo mismo dándoles “un baño de cloro”, y punto. Así los pollos quedan “limpios”, sin bacterias, bien blanqueados, y su tratamiento sale mucho más barato. Una vez más, todo por la pasta. Pero, ¿qué consecuencias pueden tener esto para nuestra salud? En la Unión, desde 1997, se prohíbe la entrada de carne de aves de corral estadounidense debido a dichos tratamientos, y a los residuos de cloro u otras sustancias químicas empleadas para su desinfección que pueden persistir en la carne que después nosotros consumimos. Además, la industria ganadera norteaméricana afirma que estos tratamientos permiten eliminar los microorganismos patógenos, sin embargo las infecciones no disminuyen significativamente e incluso el uso continuado de desinfectantes puede acabar generando resistencias. Nos dicen que los estándares de seguridad alimentaria norteamericanos son de lo más seguros. No apuntan en la misma dirección algunos informesque constatan que una de cada cuatro personas, 76 millones, al año en Estados Unidos enferman por dolencias provocadas por el consumo de alimentos. De estas, 325 mil son hospitalizados y 5 mil mueren. Los expertos señalan que la mayoría de casos podría evitarse con mejoras en el sistema de control alimentario. Saquen conclusiones. Ya va siendo hora que le digamos al TTIP: ¡sacad vuestras sucias manos de la comida!

Artículo en Publico.es

esthervivas.com

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Política, mentiras y vídeos en Grecia: por qué el camino de SYRIZA hacia el poder está sembrado de escollos

Tue, 06/01/2015 - 07:00

Niκος Smyrnaios - sinpermiso

Danzarinas_Canova_2Grecia se dirige a elecciones parlamentarias anticipadas en enero próximo en un clima nauseabundo. El complejo político-financiero y mediático que gobierna el país desde hace cuarenta años da un triste espectáculo. El último episodio de este drama patético es el intento de sobornar a un diputado, registrado en un vídeo. Esta es la enésima vuelta de tuerca en este proceso de desintegración del sistema político tradicional, que, no obstante da esperanzas para el cambio.

El actor en el corazón del drama político

Pavlos Haikalis es diputado por un pequeño partido independentista y anti-austeridad “Griegos Independientes”, desde las elecciones de mayo de 2012. Pero sobre todo es un popular comediante, que  ha tenido papeles esencialmente cómicos en el cine, el teatro y en varias series televisión. Ahora su destino ha sido jugar el papel más importante de su carrera en el vestíbulo de un hotel de Atenas, bajo el lente de una cámara oculta.  Haikalis juega el juego de atrapar a su interlocutor.

En el vídeo, que  se lanzó en una conferencia de prensa organizada por su partido el pasado viernes 19 de diciembre, aparece sentado con Giorgos Apostolopoulos, hombre de las finanzas,  un ex ejecutivo del Deutsche Bank y asesor político oculto.  El financista ofrece a Haikalis varios millones de euros.  A cambio le pide votar por el candidato del gobierno para el cargo -  honorífico – de Presidente de la República.  El objetivo de la maniobra es alcanzar la mayoría parlamentaria calificada de 180 diputados sobre los 300 y, de este modo, evitar las elecciones anticipadas.

La confusión o cómo sofocar una cuestión de Estado

En un país “normal” estas revelaciones habrían constituido un terremoto. Los políticos habrían dimitido; la Justicia habría detenido al agente corruptor; los principales medios de comunicación habrían  revelado el hecho en sus portadas, investigando la verdad sobre los patrocinadores del agente. Pero no en Grecia. Después de cuatro años de austeridad extrema las instituciones dan pena y el complejo político-financiero y mediático que gobierna el país está dispuesto a utilizar todos los medios a su alcance para permanecer en el poder.

Por lo tanto, el primer ministro Samaras anunció que ha presentado una denuncia contra Haikalis (!!) por calumnias, en un intento de intimidación pura y simple. Por su parte el fiscal escuchó al agente corruptor como testigo, sin detenerlo. Los medios de comunicación dominantes -  canales de televisión y periódicos pertenecientes a los magnates del país – informaron ampliamente su versión.  Ellos procesaron a Haikalis  destacando todos los elementos que podrían apoyar la versión de un “montaje”. Para el ciudadano medio, por tanto,  la confusión es total.

Videos en abundancia

Sin embargo, este no es el primer caso que involucra audios y vídeos comprometedores, nacidos en los dos años de la llegada de Samaras al poder. Los extractos de escuchas realizadas por la policía, en el contexto de una investigación por corrupción en el fútbol, revelaron la proximidad de poderosos hombres de negocios con periodistas y  políticos. Aprendemos, por ejemplo,  que el jefe del equipo del Olympiakos, el poderoso armador Marinakis,  ha influido en 2012 en la elección de los diputados del partido del Primer Ministro, a través de un periodista estrella.  Las escuchas involucran al mismo Marinakis y su próximos en los negocios, que van desde el arreglo de partidos de fútbol hasta el tráfico internacional de heroína.

Los nazis de Amanecer Dorado, cuyos principales dirigentes están en la cárcel, también participan en las filtraciones. Dos veces se han registrado comunicaciones que implican al Primer Ministro con uno de sus asesores más cercanos. En el primero,  datado en octubre de 2013, el diputado Takis Baltakos, próximo a Samaras, discute amigablemente  con el portavoz de  Amanecer Dorado y comentan las distintas intervenciones del  gobierno ante la justicia, a veces para proteger o para conducir a los nazis, según los intereses del momento.

En el segundo extracto se escucha al propio Primer Ministro supuestamente dando órdenes a la fiscalía para colocar a los líderes de Amanecer Dorado en prisión preventiva.  Es el momento en que, después de la muerte de Pavlos Fyssas, se ve un cambio en la actitud del gobierno frente a Amanecer Dorado: en lugar de solicitar apoyo frente a la llegada de los “comunistas” de  SYRIZA, ahora trata de destruirlos por vía judicial para recuperar sus “votantes equivocados”.

La estrategia del miedo, bis repetita placent

A pesar de todos estos casos, y a pesar de su política que ha llevado al país a un callejón sin salida, Samaras y sus compinches – los socialistas griegos – todavía están en el poder. Gracias a operaciones de propaganda a gran escala perpetradas con la ayuda de los medios de comunicación, de hombres de negocios poderosos, pero también de las autoridades europeas que no han dejado de asegurar su apoyo a este gobierno.

Desde que la perspectiva de elecciones anticipadas apareció, la  estrategia del miedo, utilizada con éxito en 2012, fue puesta en movimiento.  El principal argumento: la llegada de Syriza al poder conducirá a una catástrofe económica, la salida de Grecia de la zona euro y ¡una corrida bancaria!   El mismo Gobernador del Banco de Grecia lo ha dicho, apartándose de la reserva impuesta por su función. Pero resulta que este Gobernador es Yannis Stournaras, el ex ministro de Economía de Samaras y arquitecto de la austeridad.

En Europa los informes alarmistas de la prensa financiera, los bancos y las agencias de calificación marcan la pauta. Muchos funcionarios  siguen sus pasos. Así, Jean-Claude Juncker, no oculta su apoyo a Samaras para decir que prefería ver “caras conocidas” en el poder en Grecia y evitar la llegada al poder de “fuerzas extremistas”, alusión apenas  velada a la izquierda radical de Syriza.

El “paréntesis de izquierda”

Más allá de la estrategia del miedo, el establishment parece haber puesto a punto una solución de repliegue: el “paréntesis de izquierda”.  Constatando la dinámica de SYRIZA, que la conduce inevitablemente al poder, todo se hace para que él no dure. Por lo tanto, el gobierno avanzó la elección del Presidente de la República después de completar una prórroga de dos meses del Memorándum (acuerdo de financiación a cambio del compromiso de austeridad y desregulación).  En un escenario de elecciones parlamentarias anticipadas ganadas por Syriza, llegaría al gobierno en un momento  donde toda la financiación proveniente de la Troica se suspendería o estaría a punto de serlo. Una manera de los acreedores para meter presión a los nuevos dirigentes.

Otras revelaciones inquietantes de la página de noticias independiente The Press Project de la periodista Vassiliki Siouti: el gobierno y los acreedores tratan de bloquear 11 mil millones de euros, que constituyen un saldo del préstamo acordado a Grecia para la recapitalización de sus bancos. Syriza cuenta con ese dinero para poner en marcha un programa contra lo que  llama la “crisis humanitaria” que azota al país. Sin embargo, la posible congelación del dinero haría que una de sus medidas emblemáticas fuere inaplicable. Finalmente, en los últimos días, el pánico del gobierno y sus diputados, los lleva a votar un sinnúmero de enmiendas en cuentas sin respaldo, para satisfacer a sus clientes y poner el futuro gobierno ante el hecho consumado.

Sin embargo, esta vez la campaña de miedo no está funcionando como en 2012. Gran parte de los griegos ha decidido romper con este sistema. Pero la tarea de SYRIZA en el poder no va a ser fácil. Su gobierno necesitará de mucho coraje y sobre todo del apoyo crítico de su base para no desviarse de su línea. Porque a corto plazo, Syriza  constituye el único rayo de esperanza en este paisaje político devastado.

Niκος Smyrnaios,  es doctor en Ciencias de la Información y la Comunicación por la Universidad de Toulouse y escribe en blog griegos y franceses sobre temas de actualidad

Traducción para www.sinpermiso.info: Carlos A. Suárez

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Algo de lo que deberíamos hablar más a menudo

Mon, 05/01/2015 - 13:00

Gonzalo FanjulPolitikon

La Gran Recesión –una crisis financiera devenida en shock social- será recordada por su impacto sin precedentes en el bienestar de los niños. De acuerdo con la información disponible más reciente, la crisis ha golpeado de manera tangible a los menores, lo ha hecho con más virulencia que a ningún otro grupo social y dejará su huella durante décadas y para el conjunto de una generación. Lo que es aún más inquietante, estos años han puesto de manifiesto la incapacidad (o la falta de voluntad) de los Estados para garantizar las redes de protección que debían haber evitado el problema en primer lugar. Comprender y revertir esta situación debería formar parte de las prioridades de cualquier política pública decente e inteligente.

Estos argumentos conforman la espina dorsal del informe Los niños de la recesión, publicado por el centro de investigaciones de UNICEF (Innocenti) el pasado 28 de octubre. El decimosegundo número de su serie de Report Card sobre bienestar infantil en los países desarrollados (todos los comprendidos en la OCDE o la UE) constituye el esfuerzo más ambicioso realizado hasta la fecha por retratar las consecuencias de la crisis en los niños. Un equipo de investigadores y analistas ha trabajado durante meses en un informe cuyos materiales de investigación están disponibles en la página de Innocenti.

El gráfico animado adjunto ofrece un buen resumen de los datos más relevantes del informe. En conjunto, la cifra neta de niños en situación de pobreza o exclusión social ha crecido 2,6 millones entre 2008 y 2012, pero la fotografía de esta tendencia es muy heterogénea: mientras 23 países veían su pobreza infantil crecer durante el período de análisis, otros 18 contuvieron el impacto o redujeron sus propios números. España, México o Islandia destacan en el primer grupo, mientras Chile, Polonia o Australia lo hacen en el segundo. EEUU es en sí mismo un microcosmos de esta heterogeneidad: 31 de sus estados experimentaron un deterioro de los indicadores de bienestar infantil, pero el conjunto del país aguantó el golpe de manera más que razonable.

Como demuestra la comparación con los mayores de 65 años, la recesión ha castigado de manera particular a los niños. En 28 de los 31 países europeos (la UE más Islandia, Noruega y Suiza), la tasa de pobreza ha aumentado con mayor rapidez (o disminuido más lentamente) entre los jóvenes que entre los ancianos. La pobreza infantil escapa a los grupos tradicionalmente vulnerables (inmigrantes y familias monoparentales, por ejemplo) para convertirse en un símbolo del empobrecimiento generalizado de las clases medias, incluso las que cuentan con empleo.

Más allá de las consideraciones éticas, es difícil no intuir las consecuencias devastadoras de este panorama para los intereses amplios de una sociedad. El análisis de UNICEF se detiene en numerosas ocasiones en el impacto de la recesión sobre los menores en la franja de mayor edad (los llamados ‘adultos jóvenes’). El fracaso y el abandono escolar, el desempleo y la falta de expectativas (véase, por ejemplo, el aumento alarmante de NINI, un término tan despectivo como poco útil) condena a países como España, Italia o Rumania a un futuro de baja productividad e inseguridad familiar. La crisis establece un punto de inflexión tangible en las tasas de fertilidad de un continente cuya pirámide demográfica de base estrecha es un verdadero talón de Aquiles. Lo que es igualmente importante, se trata de un torpedo en la línea de flotación de las democracias: ¿qué lealtad debe cualquiera de estos jóvenes a las instituciones que les dejaron caer?

En ningún momento Los niños de la recesión se involucra en el debate semi-teológico de la respuesta fiscal a la crisis. Pero tampoco lo ignora. En base a un estudio pormenorizado de las respuestas de los diferentes gobiernos, el informe establece una vinculación directa entre las políticas de austeridad y el deterioro del bienestar de los niños, particularmente en los países más afectados por la recesión. También ofrece argumentos iluminadores acerca de la eficacia y la equidad del gasto social: en al menos media docena de países ricos -con España a la cabeza- las políticas de impuestos y transferencias magnificaron la desigualdad generada por el mercado (ver gráfico adjunto). Dicho de otro modo, en estos países el Gobierno fue mucho más parte del problema que parte de la solución.

La explicación de este fracaso varía según los países. En el caso de España, los recursos destinados a la protección de los niños y las familias no solo han sido escasos y decrecientes durante la crisis (una caída de cerca del 15% en términos reales, de acuerdo a los cálculos realizados por la Fundación Tomillo para UNICEF), sino que las reformas del modelo fiscal y las herramientas de protección han ayudado bien poco. El informe más reciente del Comité de Protección Social de la Comisión Europea destaca a España como el único país en el que las transferencias sociales tienen el paradójico efecto de incrementar el riesgo de pobreza de los niños (ver gráfico 71). El abandono de las políticas universales (como el llamado cheque bebé) y la concentración en rentas más altas explican en buena medida este fenómeno.

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La respuesta de los medios de comunicación globales al informe ha estado a la altura de la relevancia de su contenido. Los niños de la recesión ha contribuido a conformar el debate sobre un asunto central del interés público, aunque no todo han sido alabanzas. El semanario The Economist, por ejemplo, publicó en su edición online una pieza de opinión en la que cuestionaba la metodología del informe, lo cual animó a otro comentarista de Forbes a hacer algo similar, en un tono incluso más arrogante. Para estos dos medios, el problema principal parece residir en el uso y la interpretación de los indicadores de pobreza relativa, en concreto en el ‘anclaje’ a una referencia de ingreso del año 2008. Como explica UNICEF en los trabajos que sustentan el cálculo, el propósito de este enfoque es considerar la evolución de la pobreza de los niños con respecto a su situación original al principio de la crisis, y no con respecto a una media nacional de ingreso que ha ido disminuyendo a lo largo de los últimos años (y que diluye el verdadero efecto de pérdida de bienestar).Ambas piezas ofrecen argumentos tan legítimos como discutibles (UNICEF tiene unabuena explicación para justificar por qué utilizó esta metodología y no otra). Pero, en último término, ilustran con nitidez el problema principal, que en ningún caso se limita a los medios de comunicación: ante un panorama abrumador como el que describe este trabajo, ¿todo lo que tienen que decir dos publicaciones que han jaleado el tipo de políticas que están en el origen del problema se limita a su disconformidad con el uso de la ‘pobreza anclada’? ¿Cómo es posible que esta emergencia ética y práctica no forme parte central del debate público?

La respuesta a esta paradoja es menos técnica que política. Por un lado, el ascendiente electoral de los niños es mucho menor que el de cualquier otro grupo social. Por otro, la pobreza infantil es un complejo caleidoscopio de determinantes objetivos y subjetivos del bienestar que escapa a la competencia exclusiva de una administración o un sector. Finalmente, la sociedad tiende a considerar a los niños y a su bienestar como una mera extensión del bienestar de sus padres y familias, lo cual solo es cierto en parte.

Cuando se cumplen 25 años desde su entrada en vigor, la Convención de Derechos del Niño hace aguas precisamente en los países del mundo que cuentan con todas las condiciones para garantizarla. Si existe una asunto que debería ocuparnos a todos, y de manera urgente, es precisamente este.

 

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Las teorías conspiranoicas de Washington y Arabia Saudí para bajar el precio del petróleo y hundir a Rusia e Irán

Mon, 05/01/2015 - 09:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

650_1000_oil-price-2012-2014El precio del petróleo sigue en descenso y ha llegado a los 53 dólares el barril. Si bien muchos atribuyen esta caída al simple resultado de la oferta y la demanda por el hidrocarburo, hay otros, como Larry Elliott de The Guardian, que asignan este descenso a una burda manipulación de la política de Estados Unidos. Para Elliott, si Arabia Saudita fue capaz de cuadruplicar el precio del petróleo en los años 70 para castigar a Estados Unidos por su apoyo a Israel, y luego hundir el precio en los 80 para desestabilizar el régimen de Saddam Hussein, hoy tiene mayores razones para bajar el precio a la mitad y así eliminar a los enemigos número uno de Estados Unidos que son Siria, Rusia e IránSegún Larry Elliott, Washington ha convencido a los saudíes que deben inundar el mercado con petróleo barato para bajar los precios y así diezmar la economía de Rusia e Irán. Con esto se reduciría la resistencia de Moscú para la ampliación del cerco de la OTAN y el aumento de las bases militares estadounidenses en Asia Central. Según esta teoría el plan estadounidense-saudí ha conseguido reducir los precios del petróleo en un 50 por ciento desde sus últimos máximos hace seis meses, creando gran turbulencia en los mercados con un auténtico “golpe petrolero”.Otro autor que confirma la “conspiración” estadounidense es F.William Engdahl, quien en El estúpido secreto entre Estados Unidos y Arabia Saudí sobre el reparto de Siria, señala:

 

“Los detalles entre un nuevo acuerdo secreto, y bastante estúpido, entre Arabia Saudí y Estados Unidos contra Siria y los llamados países del bloque IS están emergiendo… Esto implica el control del petróleo y el gas en toda la región y el inundamiento de petróleo barato por Arabia Saudita para el debilitamiento de Rusia e Irán. Estos detalles fueron acordados en la reunión del 11 de septiembre entre el secretario de Estado estadounidense, John Kerry y el rey saudí… Desde entonces, el reino de Arabia Saudita ha estado inundando el mercado con petróleo barato, lo que provocó una guerra de precios dentro de la OPEP… Los saudíes están apuntando las ventas a Asia y en particular a su principal cliente asiático, China, donde han comenzado a ofrecer el crudo a tan sólo 50 dólares el barril en lugar del precio anterior de 100 dólares el barril. Esta operación de descuento financiero saudí tiene todas las luces de constituir una operación de guerra financiera de Estados Unidos contra Rusia, a través de la oficina de Terrorismo e Inteligencia Financiera anclada en Wall Street, donde se controla el comercio de los derivados del petróleo. El resultado de todo esto ha sido un pánico que cobra fuerza diaria y al cual algunos mercados, como China, están muy felices de comprar petróleo barato, pese a que sus aliados más cercanos, Rusia e Irán, están siendo golpeados severamente…

Lo que se busca, de acuerdo a esta teoría “conspiranoica”, es desestabilizar a la región asiática, ofreciéndole petróleo barato que las haga romper sus vínculos con Rusia, el proveedor oficial que resultaría cobrando precios “abusivos”. De hecho, Arabia Saudí está vendiendo petróleo a China a 50 dólares el barril, bastante menos de los 110 dólares que tenía hace seis meses.

Petróleo barato para hundir a Rusia

Para Rashid Abanmy, Presidente de las Políticas petroleras de Arabia Saudita, con sede en Riad, el colapso de los precios está siendo causado deliberadamente por los saudíes. El motivo esgrimido por Arabia es ganar nuevos mercados ante un debilitamiento global de la demanda de petróleo. Pero la verdadera razón, según Abanmy, es para presionar a Irán sobre su programa nuclear, y hacer que Rusia ponga fin a su apoyo a Bashar al-Assad en Siria. Más del 50% de los ingresos del Estado ruso proviene de sus venta de exportación de petróleo y gas. La manipulación de los precios del petróleo entre Estados Unidos y Arabia está dirigido a desestabilizar a los máximos oponentes de las políticas expansivas de Estados Unidos que hoy se encuentran a un paso de su broche de oro con el Tratado de libre comercio entre Europa y Estados Unidos, que no solo da amplias ventajas a las megacorporaciones de Estados Unidos sino que de acuerdo a un informe independiente generaría la pérdida de 600 mil empleos en Europa.

Si bien las “teorías conspiranoicas” que exponen estos autores tienen un fundamento sólido como lo es la manipulación del precio que realiza Arabia Saudí, hay otros elementos que muestran que el tema es algo más complejo por las presiones geopolíticas que gravitan en el Medio Oriente.

En primer lugar, es efectivo que Arabia Saudí ha manipulado anteriormente el precio del petróleo. En 1973, el presidente egipcio Anwar Sadat convenció al rey Faisal de Arabia Saudi de reducir la producción y aumentar los precios, y luego ir aún más lejos como embargar las exportaciones de petróleo. Todo esto con el objetivo de castigar a Estados Unidos por su apoyo a Israel en su lucha contra los países árabes. El castigo funcionó y los precios se cuadruplicaron al pasar de 3 a 12 dólares el barril. Además, este hecho permitió idear el acuerdo que brindó la protección militar de Estados Unidos a Arabia Saudí y que dió inicio a los petrodólares

En 1986, 1990 y 1998 los saudíes volvieron a manipular los precios para hacerlos caer en picado como una forma de hundir a Rusia. En 1998 tuvieron un gran éxito cuando lograron reducir el precio más del 50 por ciento (de 25 a 12 dólares el barril). Tras este hecho, Rusia dejó de pagar su deuda y entró en una severa crisis económica. La conocida crisis de 1998 que se sumó a la crisis asiática iniciada en julio de 1997 y que dio pie a la quiebra de Long Term Capital Management, la quiebra de Enron y la crisis de las puntocom.

Geopolítica y “guerra de precios”

Sin embargo, la teoría de la conspiración entre Washington y Arabia Saudí se desploma si consideramos que esta “guerra de precios” también destruye la industria del Shale Oil, incubada en Estados Unidos y responsable de reducir el desempleo y aumentar el crecimiento de manera muy significativa. ¿Puede querer, Estados Unidos, destruir sus fuentes de empleo y riqueza por una guerra geopolítica con Rusia? El análisis no es fácilmente atribuíble a una teoría conspiranoica dado que es más complejo.

Al bajar el precio del petróleo Arabia Saudí da un golpe a su principal enemigo en la región que es Irán, país que posee armas nucleares y que a su vez es el principal apoyo del gobierno de Siria en la región. Con su estrategia de bajar los precios, Abdullah da un serio golpe a Siria e Irán. El conflicto es una guerra de poder entre Irán y Arabia Saudi, que atraviesa el Libano, Siria e Irak. Los saudíes saben que Irán es vulnerable al precio del petróleo dado que necesita 130 dólares por barril para equilibrar su presupuesto. Con el petróleo a 50 dólares Irán tiembla y el ayatolá Alí Jamenei puede hacerse más flexible a las presiones de occidente para contener sus ambiciones nucleares. El presidente iraní Hassan Rouhani señaló que la violenta caída en el precio del petróleo era “una conspiración contra los intereses de la región, contra el pueblo musulmán y contra el mundo musulmán”. El descenso en el precio del petróleo afecta a todos los países productores. Las necesidades presupuestarias de Rusia y Arabia Saudí se encuentran casi en el mismo nivel de acuerdo a esta gráfica de Deutsche Bank y el FMI. Pero Venezuela, Nigeria, Algeria, Irán y Libia se deslizan hacia la asfixia financiera por la guerra de precios emprendida por Arabia Saudí.

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El objetivo principal para los saudíes es deshacerse de Bashar al-Assad para romper el acuerdo entre Siria, Irán e Irak y la construcción del oleoducto que va desde el puerto iraní Assalouyeh a la ciudad siria de Damasco a través de Irak. Este proyecto de 10 mil millones de dólares tardaría tres años en terminarse y se alimentaría de gas en los campos de South Pars que Irán comparte con Qatar. Las autoridades iraníes manifestaron su intención de extender el gasoducto hacia el Mediterráneo para suministrar gas a Europa. El temor a que este cordón umbilical económico ayude a consolidar un eje predominantemente chiita en la región siembra los miedos en occidente. Es el miedo que propaga Estados Unidos para impulsar una guerra estratégica que paralice a Rusia y China y evite la creación de una eje euro-asiático que ponga en apuros el orden mundial que controla Estados Unidos.

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Sin embargo la guerra de precios está lejos de hundir a Rusia y más cerca de socavar los avances de Estados Unidos en materia de empleo y crecimiento en los últimos años. Rusia posee reservas por más de 500 mil millones de dólares lo que lo instala muy lejos de un colapso aunque caiga en una profunda recesión. Tras la crisis de 1998 Rusia aprendió la lección (al igual que los países asiáticos tras la crisis de 1997) y ha acumulado una gran cantidad de reservas. Asimismo, la deuda pública de Rusia llega al 14 por ciento del PIB, lo que instala a este país en una situación inmejorable frente a Estados Unidos y los países europeos donde la deuda pública supera el 100 por ciento del PIB. La amenaza de Rusia al igual que los países europeos, es la abultada deuda del sector privado, que llega a los 700 mil millones de dólares.

Los factores que no toman en cuenta las teorías conspiranoicas en torno al precio del petróleo, es quien pierde más a un precio de 53 dólares el barril. Como vemos en la gráfica siguiente, los países de la OPEP tienen un costo promedio de 37 dólares el barril mientras Rusia tiene un costo de 44 dólares el barril. Aún a 50 dólares el barril, Rusia (y por cierto los países de la OPEP) tienen un margen, aunque sea pequeño, de utilidades. No ocurre lo mismo en Estados Unidos donde el Shale-Oil, el producto estrella de Estados Unidos en estos seis años de crisis, tiene un costo de 75 dólares el barril.

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El fuerte descenso en el precio del petróleo afecta, de sobremanera, a Estados Unidos y la industria del fracking se encamina a su desplome. La burbuja del fracking fue la responsable del aumento en la producción de petróleo y la disminución del desempleo en Estados Unidos. La reversa que ha comenzado a sufrir esta industria amenaza con volver a disparar el desempleo en Estados Unidos y devolverlo al epicentro de la crisis. Una vez que se agoten los stocks el petróleo volverá nuevamente a subir y puede volver sin problemas a los 145 dólares el barril de julio de 2008. Y en esta nueva explosión del precio también tendrá mucho que ver Arabia Saudí, el principal manipulador del precio del petróleo.

El Blog Salmón

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Hay que pedir responsabilidades al Banco de España

Mon, 05/01/2015 - 07:00

Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

Como he comentado en otro artículo (¿Salimos de la crisis?) en los próximos meses se registrará una mejora de la actividad económica, aunque muy moderada y desigual, como consecuencia del aumento del gasto propio de un año electoral y de la bajada de los precios del petróleo.

Pues bien, ha bastado que se intuya esa mejoría para que el Banco de España, sin perder un minuto, ya anuncie a bombo y platillo que los salarios no pueden subir afirmando, como siempre, que si lo hacen se perderá la expectativa de recuperación económica.

Una vez más, el Banco de España actúa de parte, es decir, haciendo afirmaciones sin fundamento científico ninguno pero que llevan a que las medidas de política económica que se puedan tomar sean en beneficio de los propietarios de capital y de los bancos y en contra de los asalariados. Algo que de ninguna manera se puede afirmar que sea inevitable que ocurra para que haya recuperación económica.Lo que pide el Banco de España no tiene base científica porque diversos estudios han demostrado claramente que la caída de los salarios no mejora la actividad y el empleo en economías como la española sino que, por el contrario, los empeora (una magnífica y clara exposición de este tema se puede encontrar en el artículo de Nacho Alvarez La recuperación económica impulsada por los salarios: una alternativa a la deflación).

Puede decirse que la economía tiene dos principales motores originarios, los beneficios y los salarios. Los beneficios impulsan la inversión empresarial y ésta la demanda global, generando así crecimiento económico, es decir, más actividad y empleo (dejando ahora de lado las importantes implicaciones que tiene el tipo de crecimiento y de actividad que se genere). Los salarios, por su parte, tienen un efecto que puede ser contradictorio: si bajan, aumenta el beneficio empresarial y eso puede crear -como acabo de decir- más inversión y más actividad y empleo. Pero también puede ocurrir que al bajar los salarios se reduzca el consumo y, por tanto, las ventas y el beneficio empresarial. En consecuencia, no se sabe de antemano qué efecto final tendrá una bajada de los salarios, si predominará el que produce más inversión, actividad y empleo o el que provoca lo contrario. El resultado depende de la naturaleza de cada economía y de su entorno.

Como señala Nacho Alvarez en el artículo citado, la mayoría de los estudios empíricos que se han hecho en los últimos años demuestran que lo que ocurre en las economías europeas y concretamente en la española es que el efecto negativo de la moderación o caída  en los salarios (por la reducción en el consumo) es superior  al positivo (desde el punto de vista de generar actividad) que podría tener el correspondiente aumento en los beneficios.

Se podría argumentar que España tuvo relativamente altos niveles de actividad y empleo antes de la crisis gracias a que los salarios se mantuvieron moderados o cayeron y que por eso el Banco de España acierta en su propuesta. Pero no es así por una razón evidente. Nuestro crecimiento solo fue posible en esas condiciones de moderación salarial a costa de un endeudamiento desorbitado que hizo saltar el modelo y que suframos la crisis en mucha mayor medida que otros países con mejor distribución de la renta.

Solo si tuviésemos un sector exportador muy fuerte podríamos registrar más actividad y empleo con salarios bajos (aunque eso no evitaría, lógicamente, que los beneficios de ese mayor crecimiento estuvieran muy injustamente repartidos). Pero como no tenemos esa capacidad exportadora, ni la vamos a tener a corto ni a medio plazo, la única manera de generar crecimiento a base de salarios moderados, como pide el Banco de España, es generando todavía más deuda (que es “casualmente” el negocio de la banca).

Por tanto, bajar salarios es la peor estrategia que podemos utilizar para reactivar la economía y crear más empleo. Lo que propone el Banco de España es un argumento puramente ideológico para conseguir que la distribución de la renta siga siendo favorable a los beneficios y al negocio bancario, aunque así se perjudique no solo a la recuperación sino al conjunto de la economía española.

Si viviésemos en una auténtica democracia ya se habría constituido una comisión de investigación plural y completamente independiente para depurar las responsabilidades que viene acumulando esta institución privilegiada: se “equivocó” en el diagnóstico de la situación antes de la crisis; actuó con pasividad y dejación cuando los bancos y cajas de ahorros cometían auténticas barbaridades para que se enriquecieran sin límite; ha gestionado las reservas españolas con total incompetencia (o mala fe) provocando la pérdida de miles de millones de euros; falla constantemente en sus predicciones, siendo, junto al Gobierno de España, la institución que más se equivoca; sus directivos ni siquiera disimulan para quiénes trabajan cuando al terminar sus mandatos entran en nómina de los bancos privados; y sus procesos de selección y política de personal son ideologizados, sectarios y por ello contrarios a los principios constitucionales de igualdad, capacidad y mérito.

Alguien tiene que ser responsable de tanto desatino, por calificarlo generosamente. Hay que investigar al Banco de España y exigir responsabilidades porque lo que está claro es que sus errores, su fundamentalismo ideológico y sus privilegios no nos salen gratis a la inmensa mayoría de los españoles. Todo lo contrario, no están costando muy caro.

Ganas de escribir

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Hay que pedir responsabilidades al Banco de España

Mon, 05/01/2015 - 07:00

Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

Como he comentado en otro artículo (¿Salimos de la crisis?) en los próximos meses se registrará una mejora de la actividad económica, aunque muy moderada y desigual, como consecuencia del aumento del gasto propio de un año electoral y de la bajada de los precios del petróleo.

Pues bien, ha bastado que se intuya esa mejoría para que el Banco de España, sin perder un minuto, ya anuncie a bombo y platillo que los salarios no pueden subir afirmando, como siempre, que si lo hacen se perderá la expectativa de recuperación económica.

Una vez más, el Banco de España actúa de parte, es decir, haciendo afirmaciones sin fundamento científico ninguno pero que llevan a que las medidas de política económica que se puedan tomar sean en beneficio de los propietarios de capital y de los bancos y en contra de los asalariados. Algo que de ninguna manera se puede afirmar que sea inevitable que ocurra para que haya recuperación económica.Lo que pide el Banco de España no tiene base científica porque diversos estudios han demostrado claramente que la caída de los salarios no mejora la actividad y el empleo en economías como la española sino que, por el contrario, los empeora (una magnífica y clara exposición de este tema se puede encontrar en el artículo de Nacho Alvarez La recuperación económica impulsada por los salarios: una alternativa a la deflación).

Puede decirse que la economía tiene dos principales motores originarios, los beneficios y los salarios. Los beneficios impulsan la inversión empresarial y ésta la demanda global, generando así crecimiento económico, es decir, más actividad y empleo (dejando ahora de lado las importantes implicaciones que tiene el tipo de crecimiento y de actividad que se genere). Los salarios, por su parte, tienen un efecto que puede ser contradictorio: si bajan, aumenta el beneficio empresarial y eso puede crear -como acabo de decir- más inversión y más actividad y empleo. Pero también puede ocurrir que al bajar los salarios se reduzca el consumo y, por tanto, las ventas y el beneficio empresarial. En consecuencia, no se sabe de antemano qué efecto final tendrá una bajada de los salarios, si predominará el que produce más inversión, actividad y empleo o el que provoca lo contrario. El resultado depende de la naturaleza de cada economía y de su entorno.

Como señala Nacho Alvarez en el artículo citado, la mayoría de los estudios empíricos que se han hecho en los últimos años demuestran que lo que ocurre en las economías europeas y concretamente en la española es que el efecto negativo de la moderación o caída  en los salarios (por la reducción en el consumo) es superior  al positivo (desde el punto de vista de generar actividad) que podría tener el correspondiente aumento en los beneficios.

Se podría argumentar que España tuvo relativamente altos niveles de actividad y empleo antes de la crisis gracias a que los salarios se mantuvieron moderados o cayeron y que por eso el Banco de España acierta en su propuesta. Pero no es así por una razón evidente. Nuestro crecimiento solo fue posible en esas condiciones de moderación salarial a costa de un endeudamiento desorbitado que hizo saltar el modelo y que suframos la crisis en mucha mayor medida que otros países con mejor distribución de la renta.

Solo si tuviésemos un sector exportador muy fuerte podríamos registrar más actividad y empleo con salarios bajos (aunque eso no evitaría, lógicamente, que los beneficios de ese mayor crecimiento estuvieran muy injustamente repartidos). Pero como no tenemos esa capacidad exportadora, ni la vamos a tener a corto ni a medio plazo, la única manera de generar crecimiento a base de salarios moderados, como pide el Banco de España, es generando todavía más deuda (que es “casualmente” el negocio de la banca).

Por tanto, bajar salarios es la peor estrategia que podemos utilizar para reactivar la economía y crear más empleo. Lo que propone el Banco de España es un argumento puramente ideológico para conseguir que la distribución de la renta siga siendo favorable a los beneficios y al negocio bancario, aunque así se perjudique no solo a la recuperación sino al conjunto de la economía española.

Si viviésemos en una auténtica democracia ya se habría constituido una comisión de investigación plural y completamente independiente para depurar las responsabilidades que viene acumulando esta institución privilegiada: se “equivocó” en el diagnóstico de la situación antes de la crisis; actuó con pasividad y dejación cuando los bancos y cajas de ahorros cometían auténticas barbaridades para que se enriquecieran sin límite; ha gestionado las reservas españolas con total incompetencia (o mala fe) provocando la pérdida de miles de millones de euros; falla constantemente en sus predicciones, siendo, junto al Gobierno de España, la institución que más se equivoca; sus directivos ni siquiera disimulan para quiénes trabajan cuando al terminar sus mandatos entran en nómina de los bancos privados; y sus procesos de selección y política de personal son ideologizados, sectarios y por ello contrarios a los principios constitucionales de igualdad, capacidad y mérito.

Alguien tiene que ser responsable de tanto desatino, por calificarlo generosamente. Hay que investigar al Banco de España y exigir responsabilidades porque lo que está claro es que sus errores, su fundamentalismo ideológico y sus privilegios no nos salen gratis a la inmensa mayoría de los españoles. Todo lo contrario, no están costando muy caro.

Ganas de escribir

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