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Justicia económica global
Updated: 2 hours 55 min ago

Los precios, variable clave de una economía

Sat, 04/04/2015 - 07:00

Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España

El 22 de marzo, con ocasión de la publicación por el INE del cuarto trimestre de la encuesta de costes laborales, apareció en el diario El País un artículo titulado “Los salarios, variable clave de una economía”, firmado por Ángel Laborda, director de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS) porque, aunque parezca mentira, la Fundación continúa existiendo a pesar de que las cajas de ahorros han desaparecido casi en su totalidad. Si comento este artículo es porque me parece representativo de una concepción totalmente extendida, pero falsa, acerca de la competitividad, ya que cifra esta en todos los casos en los salarios, suponiendo que la reducción o incremento de estos se traslada inmediatamente a los precios, lo que no es cierto dado que en medio se encuentra el excedente empresarial.

No deja de ser curioso que el análisis acerca del aumento o disminución de la competitividad se pretenda hacer en función de la evolución de los costes laborales unitarios (CLU), en lugar de fijarse en el desarrollo de los precios, como sería lógico. El cambio no es inocente puesto que en esta concepción, por una parte, se hace responsable a los salarios y a los gastos sociales de la pérdida de competitividad cuando esta acaece y, por otra, se exige su reducción como único medio de recuperar la competitividad perdida.

En realidad, la mayor o menor competitividad depende del cambio en la relación de los precios interiores con respecto a los exteriores. Cuando la inflación en el interior es mayor que en el resto de los países las exportaciones se reducen y las importaciones aumentan, con el consiguiente desajuste en la balanza de pagos que, antes o después, resulta necesario corregir. La forma tradicional de realizarlo ha sido mediante la devaluación del tipo de cambio que, además, constituye un procedimiento neutral, puesto que abarata frente al exterior en la misma cuantía todos los precios interiores.

El problema, en los momentos actuales, se encuentra en la Unión Monetaria, en cuyo seno es imposible la devaluación del tipo de cambio y, por tanto y tal como reconoce el mismo Ángel Laborda en su artículo, “solo caben dos opciones o salirse del euro y devaluar la moneda o no salirse y hacer lo que se denomina una devaluación interna, es decir, corregir la desviación de los CLU”. He aquí la trampa, porque los que se han desviado y, en consecuencia, hay que corregir no son tanto los CLU como los precios.

Es cierto que detrás del diferencial de inflación que un país presenta frente al resto, puede encontrarse una desviación de los CLU, pero también puede ser al revés, que estos se incrementen como reacción frente a una elevación de los precios, es decir, ante la pretensión de los empresarios y del capital de elevar el excedente empresarial. ¿Qué es antes el huevo o la gallina? Lo que subyace a esta cuestión es una guerra de rentas; lo que se dilucida, en definitiva, es cómo se reparte la renta nacional entre capital y trabajo.

Tiene razón Laborda cuando afirma que desde la creación de la Unión Monetaria hasta el comienzo de la crisis, los CLU han crecido en España más que en Alemania, Italia o Francia, pero también, y esto es lo significativo, lo han hecho los precios. Hoy nadie lo niega, a pesar de que en los años en que se estaba proyectando la moneda única todo el pensamiento oficial aseguraba que la existencia del euro y por lo tanto de una política monetaria común no permitiría que los países presentasen distintas tasas de inflación. Pero como las meigas, haberlas las ha habido y, tal como algunos habíamos pronosticado, con terribles consecuencias para nuestro país: pérdida de competitividad, un enorme déficit en la balanza por cuenta corriente que llegó a alcanzar el 10%, y un descomunal endeudamiento exterior que aún pesa como una losa sobre nuestra economía.

Las razones de las mayores tasas de inflación de nuestro país en esta etapa no pueden buscarse, tal como se ha pretendido a veces, en una incorrecta política fiscal. Los distintos gobiernos españoles mantuvieron una política de estabilidad bastante más rigurosa que la de otros países y, desde luego, más que la de Alemania. Y tampoco en la falta de flexibilidad de los salarios. Habría que hablar más bien de falta de flexibilidad de los precios, porque lo cierto es que muy pocos precios son flexibles, por la simple razón de que apenas hay mercados en los que se dé la plena competencia, que solo existe en los libros de texto y en los razonamientos de algunos economistas. Los salarios, en la mayor parte de los casos, no han hecho más que defenderse de la inflación; no son su causa, sino su efecto.

Para analizar el fenómeno y poder atribuir responsabilidades hay que considerar los costes laborales unitarios, pero no en términos nominales, tal como hacen Ángel Laborda y la mayoría de los analistas oficiales, sino en términos reales (CLUr). Esta variable se define como el cociente entre los costes laborales reales (deflactados) y la productividad. Si se reduce, quiere decir que el numerador se ha incrementado en menor medida que el denominador y que, por lo tanto, el reparto de la renta se ha modificado a favor del excedente empresarial y en contra de la retribución de los trabajadores, y viceversa.

Según el informe de otoño 2014 de Statistical Annex of European Economy, en España, desde 1998 hasta el inicio de la crisis (para elegir el mismo periodo que considera Laborda) los costes laborales unitarios en términos reales se han reducido más de cinco puntos, es decir, los salarios reales han crecido menos que la productividad modificando la redistribución de la renta en contra de los trabajadores y a favor de los empresarios. Solo en los años 2008, 2009 y 2010, los primeros de la crisis, se incrementaron los CLUr, pero la explicación hay que buscarla en la enorme cantidad de despidos que se produce en esos años. No es que se hayan elevado los salarios de los que permanecían en sus puestos de trabajo, sino que la media de las retribuciones se ha incrementado al pertenecer los expulsados del mercado laboral a los colectivos peor pagados.

Las comparaciones con otros países tampoco abonan las tesis de Laborda, si lo que se considera son los CLU en términos reales. En el periodo considerado, estos se reducen en nuestro país más que en Francia e Italia y casi igual que en Alemania, aun cuando este país era un caso excepcional al estar inmerso en el proceso de reunificación. Si las tasas de inflación han sido mayores en España que en el resto de los países, la culpa no puede achacarse a los salarios que tan solo se han defendido, sino a la pretensión del capital de incrementar su rendimiento.

La sustitución de los precios por los CLU como variable estratégica también influye en la concepción que se tiene de la devaluación interior, porque la mera bajada de los salarios no garantiza la reducción de la inflación y por consiguiente la obtención de los objetivos que se pretenden. La devaluación interior presenta una enorme desventaja frente a la depreciación del tipo de cambio. En este último caso, el impacto sobre los precios y sobre los agentes es uniforme y no hay redistribución de la renta. En la devaluación interior, por el contrario, se modifican con toda seguridad los precios relativos y parte de la reducción salarial se desvía del objetivo de la minoración de los precios y va a engrosar el excedente empresarial. La distribución de la renta se modifica.

Artículo publicado en República.com

www.martinseco.es

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Un nuevo Estado, meta del neoliberalismo

Fri, 03/04/2015 - 13:00

Alejandro Nadal – Consejo Científico de ATTAC España

¿Por qué el neoliberalismo surge más fuerte que nunca después de siete años de crisis? Buena pregunta. Y no existe hoy una respuesta satisfactoria por una razón fundamental. Es que la crítica al neoliberalismo descansa en un postulado equivocado: es la idea de que el capital busca reducir el ámbito de influencia del Estado, de quitarlo del camino y hasta de eliminarlo. Muchos encuentran prueba de lo anterior en la ola de privatizaciones y en la eliminación de controles regulatorios para todo tipo de actividades.

Ese postulado proviene de la idea de que el mercado y el Estado son antitéticos. Pero desde hace mucho la historia y la antropología revelaron que las economías de mercado nacieron a través de una fuerte intervención del Estado y sus agencias. Sólo la mitología de los economistas sigue afirmando que primero fue el trueque y después, espontáneamente, nació el mercado.

Es necesario criticar esta premisa y reemplazarla con una nueva perspectiva: el capital financiero no está destruyendo el Estado, sino que lo está reconfigurando y reorganizando para que responda a sus necesidades e intereses. Esta idea proporciona una matriz analítica más rica y se acerca más a lo que está aconteciendo en el mundo.

Hoy tenemos muchas señales indicando cómo el neoliberalismo está construyendo un nuevo Estado. La primera, quizás la más obvia, es la degradación de la vida política. Aquí el síntoma más claro es el predominio del dinero sobre los votos. Las campañas electorales están sometidas a una circulación monetaria que va de los intereses corporativos más descarados a las grandes cadenas de los medios masivos, pasando por la compraventa de candidatos. Las instancias encargadas de organizar y supervisar elecciones están desbordadas o simplemente forman parte de este gran teatro. El ‘mercado electoral’ dejó de ser, hace mucho, una simple metáfora.

Lo anterior marca el deterioro del llamado ‘poder’ legislativo. Los congresos y parlamentos han dejado de funcionar con la meta de defender y cultivar el interés público. Pero eso no quiere decir que han dejado de funcionar. Al contrario, de manera activa los miembros del poder legislativo desempeñan una función de agencias del capital financiero y del neoliberalismo: votan sus leyes contrarias al interés público, erigen nuevas barreras regulatorias en contra de competidores no deseados y, sobre todo, bloquean cualquier iniciativa que pudiera acrecentar el poder ciudadano.

La segunda señal es la concentración de poder económico y la desigualdad. Las grandes corporaciones, nacionales e internacionales, tienen hoy una capacidad nunca antes vista para organizar espacios económicos alrededor de sus intereses y estrategias de expansión. Su tamaño, grado de diversificación y de integración les da acceso a muy fuertes economías de escala y de alcance. Eso les permite adoptar todo tipo de comportamientos estratégicos, desde la segmentación de mercados hasta la manipulación de precios para transferir rentabilidad a lo largo de la cadena de valor. Todo eso conduce a la enorme concentración de poder en todas las ramas de la producción a escala mundial.

Frente a las grandes corporaciones las comisiones regulatorias de los gobiernos no desaparecen. Simplemente se refuncionalizan y adoptan la misión de servir a estas gigantescas empresas para legitimizarlas. El síndrome de las puertas revolventes es una expresión de todo esto. Y cualquiera que se haya escandalizado frente a los abusos del sector financiero o que haya participado en la lucha contra los organismos genéticamente modificados puede dar testimonio de lo anterior.

La desigualdad económica y la concentración del ingreso son el telón de fondo de la acumulación bajo el neoliberalismo. Y eso necesita una nueva y más potente capacidad represora. Por eso tenemos la tercera señal: el extraordinario crecimiento del aparato de seguridad del Estado. Las funciones de represión directa y de espionaje se han reorganizado y hoy se encuentran en el corazón de múltiples agencias a nivel nacional o regional, muchas veces con fuertes vínculos con la delincuencia organizada.

Todo lo anterior se acompaña de un hecho fundamental: la desmovilización de la ciudadanía. Si el voto no es respetado y si el parlamento es corrompido, carece de sentido ir a las urnas el día de las elecciones. Por eso el abstencionismo es el partido mayoritario en todo el mundo y parece confirmar la idea de que es inútil tratar de recuperar el control sobre la vida política. Los abusos de los bancos o de los fabricantes de comida chatarra se convierten en una fatalidad que hay que sufrir cotidianamente. Al final del camino los ciudadanos se transforman en consumidores (de todo tamaño) o en átomos de una materia prima llamada fuerza de trabajo.

El bloqueo y ataque en contra de la democracia no debe ser confundido con la reducción del tamaño del Estado. La izquierda debe tomar nota: estamos frente a un esfuerzo concertado para erigir un nuevo sistema en el que la democracia no tiene cabida.

Twitter: @anadaloficial

Artículo publicado en La Jornada

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Si dejamos la economía como está, nunca llegaremos al pleno empleo

Fri, 03/04/2015 - 09:00

Entrevista a Eduardo Garzón Espinosa – Consejo Científico de ATTAC España

Neftalí Caballero - La Pancarta de Bitácora

La propuesta del Trabajo Garantizado [TG], ofrecer empleos a los ciudadanos desde el Estado, se ha convertido en uno de los puntos estelares del proyecto económico de Izquierda Unida. Malacitano pero nacido en Logroño, Eduardo Garzón (1988) es de los economistas que mayor y mejor defensa pública están haciendo de la medida. A pesar de su juventud, integra el equipo de análisis de la Fundación Europa de los Ciudadanos, tutelada por Izquierda Unida —donde milita—, y forma parte del consejo científico de la organización altermundista ATTAC. «No me preocupa mucho cómo se me presente», indica. Y es que está centrado en desarrollar la idea del TG, con el que se podría «alcanzar el pleno empleo sin necesidad de tener desequilibrios macroeconómicos».

El artículo 35 de la Constitución habla del derecho al trabajo de los españoles. ¿Cómo se ha desarrollado esa idea desde 1978 hasta ahora?

El problema es que la Constitución recoge ese derecho, sí, pero no con la categoría de fundamental, que es la que ostentan los artículos inmediatamente anteriores al 35. Entonces, nos encontramos con que el derecho al trabajo es de carácter orientativo o de guía. Por lo tanto, el ciudadano no tiene posibilidad frente al Estado para, por ejemplo, llevarlo a juicio por no garantizarle un trabajo. La idea del Trabajo Garantizado [TG] es, precisamente, darle la vuelta: hacer que el derecho al trabajo sea de carácter positivo; siguiendo con el ejemplo, que el ciudadano tenga la garantía de poder denunciar al Estado si éste no le garantiza un empleo. ¿La evolución desde el 78? Desde el punto de vista económico, hemos visto cómo ha ido pasando a un segundo plano. Pero ni siquiera por voluntad política, sino porque hoy en día vivimos en una etapa del capitalismo denominada neoliberalismo, donde aumenta la presión de fuerzas externas, la competencia con otras potencias económicas, se liberan los flujos de capital, etc. Por eso ha habido una transferencia del trabajo desde las potencias hegemónicas hacia otras economías que han ido emergiendo. Debido a los obstáculos que plantea este contexto neoliberal, hoy día es aún más difícil llegar al pleno empleo.

¿Habría que cambiar la Constitución para implementar el TG?

No. Tenemos un equipo de especialistas que aún está investigando la viabilidad jurídica de la propuesta. A pesar de que todavía no han terminado el trabajo, ya están en condiciones de asegurar que el TG encaja perfectamente con la legislación española. Por tanto, en este sentido no habría ninguna necesidad de cambio. Aunque desde nuestra postura, la de Izquierda Unida, creemos que es necesario realizar un proceso constituyente en el que la población tenga derecho a decidir. Pero bueno, no es necesario reformar la Constitución para el TG, sólo cambiar algunas leyes. El ejemplo que le comentaba, el de que un ciudadano pueda denunciar al Estado si no le garantiza un puesto de trabajo, es el horizonte final. Porque la idea no es llegar al pleno empleo en unos meses o unos años. La implementación inmediata no tendría esa garantía, sería algo a construir poco a poco.

La idea del TG proviene del postkeynesianismo. No es una medida puramente comunista, ¿no?

El postkeynesianismo es una vertiente que intenta recoger lo mejor del keynesianismo, pero también lo mejor del marxismo: bebe directamente no sólo de [Karl] Marx sino, asimismo, de algunos de sus seguidores, como Joan Robinson, entre otros. Los economistas defensores del TG señalan que esta medida se inserta de forma bastante coherente con la dinámica capitalista y, por tanto, no rompe con el sistema actual. Lo que intenta es conseguir el pleno empleo con estabilidad de precios. Esto es algo que en las Facultades de Economía te enseñan que es imposible, te dicen que habría mucha inflación; sin embargo, estos economistas de la escuela postkeynesiana demuestran que, incluso dentro del marco del capitalismo, se puede alcanzar el pleno empleo sin necesidad de tener desequilibrios macroeconómicos como el de la inflación.

¿Se ha implementado esta medida o alguna similar en otros países?

Similares sí, pero nunca se ha desarrollado un TG universal. En ningún país ni en ningún momento de la historia. Me refiero a experiencias como el New Deal de Estados Unidos en los años 30 u otras posteriores en Nueva Zelanda, Australia, la India…, incluso en Francia y en Suecia. La más reciente es la de Argentina, en el año 2002. Y en Grecia, el gobierno de Syriza tiene ya un plan sobre TG para crear cerca de 700.000 puestos de trabajo desde el sector público. Pero claro, esto entra en contradicción con la política neoliberal de la Unión Europea y por eso, su propuesta está y se encontrará con problemas. La idea es que nunca ha habido un TG de carácter universal, sino orientado a un público determinado. En Argentina, por ejemplo, se destinaba a cabezas de familia con hijos menores a su cargo y sin ningún tipo de ingreso. Así consiguieron crear 2,5 millones de puestos de trabajo en 3 meses.

En el caso de Grecia, ¿sería de carácter universal?

No, tampoco. Grecia cuenta con el handicap de no tener una moneda propia. Por ello, no tiene tanto margen de maniobra fiscal como en el caso que hablábamos de Argentina, por ejemplo, que sí controla la moneda. En Grecia hay actualmente en torno a 1,6 millones de parados, mientras que el plan que tiene recogido la Secretaria de Estado del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social contempla la creación de 700 mil puestos directos. Por lo tanto, aunque sería una cantidad considerable, no es un TG universal. Además, que sepamos, no tienen planificado aumentar la cuantía en un segundo año.

El Estado buscaría lo que ustedes llaman «rentabilidad social» con el TG. El proyecto, ¿es sostenible en el tiempo a pesar de despreciar la rentabilidad económica?

Sí lo es. Hay que cambiar la lógica del planteamiento que siempre usamos para analizar la creación de empleo. En España, 1 de cada 10 puestos de trabajo es público. Esto no se debe a la rentabilidad privada; porque en Suecia, por ejemplo, son 4 de cada 10. Nosotros mantenemos que hay que romper con eso que siempre nos cuentan de que «la economía es únicamente aquello de producir bienes y servicios para luego ponerlos a la venta en el mercado y obtener una rentabilidad, un beneficio que, a través de las transferencias sociales y del Estado, pueda generar creación de puestos de trabajo públicos». Es fácil pensar una sociedad que sea diferente y, además, no hace falta imaginar demasiado. En la Historia ya hemos tenido determinadas experiencias en las cuales una economía entera y de grandes dimensiones se ha organizado sin necesidad de que haya una rentabilidad económica privada. Me refiero a la Unión Soviética. Sin hablar de que sea un ejemplo a seguir: simplemente, nos demuestra que la economía se puede organizar de forma distinta. Cuando se producen un portátil o un teléfono móvil es economía. Porque nos da utilidad y nos permite vivir mejor, sí. Pero también es economía que nos cuiden a nuestros niños, que nos reciten una obra de poesía o que nos ofrezcan una representación artística. Porque estas cosas nos dan utilidad y nos permiten vivir mejor.

Apuntando sobre esto, ¿qué tipos de empleo son los que ofrecería el Estado?

Como sabemos que hay gente que quiere trabajar y tiene los conocimientos específicos para hacerlo, el TG consistiría en algo tan simple como vincular a estas personas con las necesidades y ponerlos, efectivamente, a trabajar. Dividimos los posibles empleos en cuatro apartados:

  • Servicios sociales: educación, sanidad, apoyo psicológico, cuidado de niños y ancianos… Son necesidades que hoy en día no están cubiertas.
  • Respeto medioambiental: cuidado de la fauna y de la flora, de espacios verdes, retirada de residuos, servicios de reciclaje, reparación de productos, rehabilitación de edificios para hacerlos más sostenibles…
  • Infraestructuras urbanas: Hay muchos barrios abandonados en nuestras ciudades y ahí hay muchos trabajos que realizar: pavimentos muy desgastados, fachadas en mal estado… Además, también pensamos en el desarrollo de empleos con la idea de reconfigurar la urbanización de nuestras ciudades, para que no estén tan orientadas a esa lógica capitalista consistente en favorecer que las empresas puedan obtener beneficios. Repensarlas, desde el diseño urbanístico, como espacio público para las necesidades de la gente. Se me ocurren, por ejemplo, las grandes zonas comerciales, que no están planteadas para satisfacer las necesidades sociales, sino sólo los intereses económicos de las empresas.
  • Servicios recreativos y de entretenimiento: Se trata de cubrir necesidades que no son primordiales, no las necesitamos para sobrevivir, pero sí para vivir con dignidad y de una forma mucho más beneficiosa para nuestra salud. Me refiero a acontecimientos deportivos, pintura, conciertos, teatro, espectáculos de magia… Aquí encontramos diversas actividades que redundan en un beneficio social, porque nos hacen vivir mejor, ser más felices. Insisto en que todo esto también es economía. Tenemos muchas personas que se han dedicado a este tipo de oficios y que son, precisamente, quienes más problemas tienen para encontrar trabajo en esta sociedad capitalista. No encuentran su sitio a pesar de que podrían realizar una labor con mucho beneficio social. ¿Por qué no aprovecharlo?

Me da que algunos de los trabajos que me ha enunciado son más vocacionales que otros. ¿Cómo se haría la selección?

El TG es una medida financiada por el Estado —debido a que es la entidad territorial con mayor poder fiscal—, pero la gestión sería llevada a cabo por la sociedad civil. ¿Qué significa esto? Habría canales de participación democrática para que cualquier vecino, asociación u ONG pudiera decidir las necesidades de la localidad y qué trabajos, por tanto, crear. Es cierto que a la hora de decidir la selección de trabajadores hay muchos criterios que se podrían tener en cuenta. Nosotros no tenemos ninguna propuesta cerrada aún, recuerde que éste es un proyecto sobre el que todavía se está trabajando. Es cierto que hay ocupaciones más agradables que otras. Este problema siempre nos lo encontraremos en una sociedad y la solución nunca va a ser perfecta, jamás vamos a tener a todo el mundo empleado en lo que le gusta. Pero debemos circunscribirnos a que el TG es una medida de emergencia, para sacar lo antes posible a la gente de la pobreza al mismo tiempo que satisfacemos una serie de necesidades sociales y ecológicas. Aunque sea importante, lo primordial no es encontrar un puesto donde estés feliz. Eso es algo que habría que ir conquistando a lo largo del tiempo.

Su hermano Alberto [Garzón] y usted mismo ya han explicado que sería posible emplear a un millón de personas en el primer año con el TG en marcha. Como parados hay más, ¿quiénes serían los primeros en recibir este derecho?

Sí, tenemos un debate en torno a ese asunto. Hay varias interpretaciones. Una de ellas es que se priorice a las personas sin ningún tipo de ingreso. Es razonable, pero entra en contradicción con el hecho de que esta población no está distribuida de forma homogénea en el territorio, y habría que reducir el paro en todas las comunidades de forma relativamente parecida. Otro criterio es el de fomentar las actividades más acuciantes, como el cuidado de niños o ancianos o, incluso, el cuidado medioambiental. Dejar las categorías recreativas y cuidado de espacios urbanos para un segundo lugar. Como le digo, aún estamos debatiendo sobre esto. Mi punto de vista es que, en lo económico, la urgencia debe primar y, por ello, debería prevalecer la situación de quienes no tienen ningún ingreso. Según las estadísticas oficiales, son 2,1 millones de personas. Por ello, desde Izquierda Unida también se propone —y desde hace muchísimo tiempo— que, acompañando al Trabajo Garantizado [TG], debería implementarse una renta básica condicionada, para que nadie se quede, en ningún momento, sin ingresar un euro.

¿Sería necesario cambiar el sistema recaudatorio?

La recaudación impositiva tendría que modificarse, sí. Le haré un puntualización: si tuviéramos moneda propia o un Banco Central Europeo que respaldase este tipo de políticas, no haría falta ninguna reforma fiscal. Lo que ocurre es que eso no sucede y, por tanto, no nos queda más remedio que obtener los ingresos de otra forma, que es fundamentalmente a través de la vía impositiva. Por otra parte, en Izquierda Unida somos partidarios de la reforma fiscal no sólo para ingresar dinero en las arcas públicas, sino también para mitigar la desigualdad social que existe en el territorio. Sabemos perfectamente, tal y como revelan todas las estadísticas, que las grandes empresas y las grandes fortunas son las que menos impuestos pagan, las que más defraudan a Hacienda e incluso, cuando abonan, son cantidades inferiores a lo que marca la ley. Para combatir esto hay dos caminos a seguir: perseguir el fraude fiscal al que me acabo de referir y la realización de una reforma fiscal progresiva, consistente en crear impuestos a las transferencias financieras, a la riqueza, etc.

Esta reforma, ¿sería indispensable para poner en marcha el TG?

En realidad, no: siempre nos cabe la última posibilidad. Pensemos en el primer año en el que introducimos esta reforma fiscal. Sus efectos, claro, tardan un tiempo: se necesita que se complete el curso fiscal, que todos los contribuyentes paguen sus impuestos, etc. Tenemos la opción de acudir a préstamos, si se nos dejase, del Banco Central Europeo. Hay un atajo por el que entendemos que sí se nos permitiría: ya en el año 2012 Mariano Rajoy utilizó el Instituto de Crédito Oficial [ICO] para poder financiar a ayuntamientos y comunidades porque precisamente, en aquella época, debido a la prima de riesgo, era muy caro financiarse mediante mercados privados. Y por último, si la reforma fiscal tardase en tener efecto, siempre nos queda la posibilidad de endeudarnos en los mercados financieros. Si lo hemos hecho para rescatar bancos y autopistas, ¿por qué no para generar puestos de trabajo? Al fin y al cabo, esto nos dará una rentabilidad no sólo económica, sino también social y ecológica.

¿Cuánto tiempo se tardaría en conseguir el objetivo del pleno empleo?

Bueno…, no queremos poner ningún límite. Fundamentalmente, porque no somos adivinos. Esto no es algo que vayas controlando. En el primer año, creas 1 millón de puestos en el sector público con el TG. A la par, impulsas el sector privado: la gente utiliza el dinero para ir a comprar, lo que reactiva la economía. Multitud de indicadores económicos revelan que actualmente, el principal problemas de empresas y autónomos es la falta de clientes. El TG ayudaría a resolverlo. Nosotros estimamos que, con ese primer millón de empleos creados, vendría aparejado el aumento de entre 200 mil y 300 mil puestos de trabajo en el sector privado; gracias a la reactivación de la economía provocada por el aumento de la demanda. Es importante tener en cuenta que el TG no consiste en darle un trabajo a cada uno de los 5,5 millones de desempleados que hay, sino que se trata de implementarlo progresivamente para reactivar la economía y que se generen también en las empresas privadas. Así, ese objetivo deseado del pleno empleo no vendría sólo de la mano del TG, sino también con la buena dinámica del sector privado.

En la charla que mantuvimos con el presidente de la Red Renta Básica, Daniel Raventós, nos dijo que “ningún economista serio puede defender la consecución del pleno empleo en menos de 20 años”. ¿Qué opina?

Sí, nos conocemos. Él parte de una consideración que es sólo la del sector privado. Claro, dejando la economía tal y como está hoy día, el pleno empleo no se va a conseguir ni en 20 ni en 30 años. Porque tenemos un 23% de paro y, de hecho, las previsiones más optimistas nos dicen que en el 2020 estaríamos en torno al 20%. Si dejamos la economía tal y como está, nunca llegaremos al pleno empleo. Hay que darle la vuelta a la cosa e introducir nuevos elementos, nuevas estrategias, como la del TG, que consiste precisamente en intervenir en la economía para generar puestos de trabajo. Quién puede negarse a hacerlo, si actualmente hay tantas personas deseando un empleo y, al mismo tiempo, tantas necesidades que cubrir. Es una propuesta imposible de refutar, ¿por qué no vincular esas necesidades sociales con la gente que quiere trabajar?

De hecho, dentro de la izquierda hay un debate muy interesante entre renta básica universal y TG. ¿Ambas medidas son incompatibles?

No creo que sean necesariamente incompatibles, pero habría que bajar al detalle de cada proyecto y ver de qué cuantía y de qué tiempo de implementación hablamos. Una renta básica universal como la que propone mi compañero Raventós, de 650 euros para cada persona, me parece que se nos va de las manos…, en términos macroeconómicos y en términos políticos y culturales. La gente no concibe eso. Imaginemos a un pensionista que haya cotizado y que, por ello, esté cobrando en torno a 600-700 euros. No entendería que se le esté dando esa cantidad a todo el mundo sin haber trabajado. Hay otras muchas limitaciones sobre las que no tiene sentido que me detenga ahora. Desde mi punto de vista, la renta básica tiene otro problema: si aseguramos 650 euros a todo el mundo, los empresarios lo sabrían y dirían: «Oye, si yo te pago 1.000 euros y ya tienes garantizados 650, ¿para qué necesitas que te aumente el salario?». Entonces, el empresario concluiría, «pues te lo bajo a 800 euros. Sumados a los 650 de la renta, cobras más». Así, estaríamos hablando de una especie de subvención a las empresas privadas. Le pongo un ejemplo muy sencillo: en el municipio de La Vall d’Uxó, en Castellón, se le daban 200 euros públicos a cada persona que alquilaba. ¿Qué ocurrió? Los arrendadores aumentaron el precio de los alquileres en 100 euros. Dijeron: «100 para ti y 100 para mí». Me parece que la renta básica tiene ese tipo de inconvenientes que no son menores. Eso la convierte en inferior al Trabajo Garantizado [TG] que, al fin y al cabo, lo que hace es asignar eficientemente los recursos. Aunque la idea de ambas propuestas es la misma: asegurar la existencia material y física de toda la población. De cualquier manera, sí que creo que en un futuro no muy lejano se podrían implementar conjuntamente. Es lo ideal, lo que todos deberíamos perseguir: una economía donde todo el mundo tenga asegurado un ingreso mínimo y además, la posibilidad de trabajar si lo desea. Pero me parece que, en las circunstancias actuales, esto es prácticamente imposible y hay que elegir. Yo me quedo con el TG.

Me decía que los trabajos a realizar se establecerían desde la sociedad civil. Pero, ¿qué institución es la que reparte el dinero?

El dinero vendría del Estado. Habría que canalizarlo a través de instituciones que ya están creadas para, precisamente, un objetivo muy parecido al que estamos buscando con el TG. Me refiero al Servicio Público de Empleo Estatal [SEPE], el antiguo INEM, que tiene las sucursales, los datos de los desempleados y todas las infraestructuras necesarias para realizar esta gestión de vincular las necesidades propuestas desde la sociedad civil y las personas que buscan trabajo.

El diario El Mundo publicó una grabación del año 2012 en la que aparecía la entonces Delegada de Empleo de la Junta de Andalucía en Jaén, Irene Sabalete, diciéndoles a trabajadores públicos que no tenían la categoría de funcionarios que, si no hacían campaña por el PSOE, perderían su puesto. Dentro del plan del TG, ¿hay alguna medida para evitar que se formen este tipo de redes clientelares?

Si se fija, la idea de TG resuelve algo de este problema. Porque, si todo el mundo tiene asegurado un trabajo, no hay posibilidad de que nadie te vaya a chantajear con el despido. En cuanto a la corrupción, la ventaja está en la idea de que el Estado sea el que financie. Cualquier persona empleada mediante el TG tendría un número de la Seguridad Social asignado a su número de cuenta bancaria. Con lo cual, cada vez que realizase su trabajo, el Estado le ingresaría la cantidad correspondiente. Así se evita que haya gobernantes intermediarios, de municipios o comunidades, que pudieran hacer uso de ese dinero. Pero sí, no le negaré que hay un riesgo muy importante a la hora de repartir puestos de trabajo. Ya comentábamos que algunos son más apetecibles que otros. Podría darse la posibilidad de que alguien lo aprovechase en beneficio propio o de allegados.

Al final, creo yo, la posibilidad de aquel chantaje se daba porque hablamos de trabajadores públicos que no tienen la categoría de funcionarios…

Claro, claro. Pero eso no cambia lo que le he dicho: si todos tenemos garantizado el trabajo, nadie se va a encontrar con la amenaza de que lo dejen en la calle.

Pero el TG de carácter universal es a largo plazo. Si en el primer año hablamos de un millón de personas, muchísima gente se quedará fuera.

Por eso no dudo de que habría un riesgo importante. No sólo de este tipo, también un montón más a tener en cuenta. Pero el motivo de que esta mujer chantajease a esos trabajadores no es que exista empleo público, eso lo tenemos que tener muy claro. Aparte de que tenga mucha cara y esté vulnerando la ley, lo que hay que establecer es mecanismos de supervisión y control de la forma más democrática y transparente posible. Y también mecanismos fuertes de sanción para aquellos que vulneren la legalidad. Pero esto no es algo, como mucha gente dice, propio del sector público. Ocurre en cualquier empresa. Hace no mucho, una consultoría famosa publicó un estudio en el que decía que la corrupción en la empresa privada era desorbitada. Manejaba unas cantidades de dinero que no nos podíamos imaginar, llegaban a puntos porcentuales del PIB. Los que más robaban eran los directivos, que son quienes tienen más poder y mayor acceso al dinero. En ese sentido, el problema está ahí. Pero es de la naturaleza humana, de la naturaleza social, no del empleo público. Lo que se trata es de ejercer mecanismos de control, supervisión y penalización, que para eso están ideados en nuestra democracia. Bueno, esa democracia tan imperfecta que tenemos y que debemos ir mejorando paralelamente al establecimiento del TG.

De llevarse a cabo, ¿mejoraría la calidad del empleo en la empresa privada?

Sí. Mejorarían los puestos del sector privado que tengan condiciones inferiores a las establecidas desde el público. Si hay una persona trabajando por menos dinero, va a tener el poder de decirle al empresario que, o le aumenta el salario, o se va al TG. Y no sólo eso, también otras condiciones laborales como vacaciones, horas extraordinarias, etc. Aquí hay otro riesgo: el TG debe ofrecer un sueldo que no sea desorbitado para no desestructurar los empleos privados. Si pagas 1.500 euros, por decir una cantidad, dejarías muchos empleos del sector privado por debajo. Tiene que ser una cuantía razonable. Digna, pero no elevada. Porque al crear empleos desde el Estado, puede darse que compitas con el sector privado. Ya hay empresas dedicadas al cuidado de ancianos. Si el sector público crea puestos de trabajo en ese ámbito, directamente le hace la competencia. Entonces, es obligatorio tener en cuenta el proceso de diseño de las actividades a realizar mediante el TG que le comenté: debe provenir desde la sociedad civil. En una localidad donde ya exista una empresa dedicada al cuidado de mayores, ésta tendrá derecho a participar en los organismos de decisión y argumentar para que no se cree ese TG allí, porque la necesidad está cubierta. Se forma así un equilibrio, porque las necesidades de una población no son las mismas que las de otra. De esta forma, mitigaríamos al máximo este tipo de problemas que, inevitablemente, se dan.

 Saque de Esquina

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ATTAC Acordem: Sobirania segrestada, drets en perill

Fri, 03/04/2015 - 07:02

Tractat de Lliure Comerç i Inversió entre els Estats Units i la Unió Europea (TTIP)

Sobirania segrestada, drets en perill

7 d’abril de 2015 a les 19 h. Pati Llimona. Carrer Regomir, 3. 08002 Barcelona.

Entrevista a Jean Robert per part de membres de la campanya Catalunya No al TTIP.

Negociat en secret en les més altes instàncies político-financeres europees i nordamericanes, el Tractat de Lliure Comerç i Inversió entre els Estats Units i la Unió Europea (TTIP) amenaça la sobirania democràtica i els nostres drets. En aquesta entrevista pública, Jean Robert, arquitecte «desprofessionalitzat», filòsof, historiador, autor i conferenciant de prestigi internacional, nascut en el Jura suís però resident a Cuernavaca, México desde 1972, conversarà amb membres de la plataforma Catalunya No al TTIP i amb el públic present per ajudar-nos a comprendre les amenaces que patiran els distints àmbits de la vida social: treball i drets laborals, educació i altres serveis públics, deute i autonomia, energia i medi ambient, salut i sobirania alimentària, territori, etc.

Organitza: Catalunya No al TTIP.

Col·laboren: GRECS i La Ligne d’Horizon.

Jean Robert-Cartel

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¿Qué encenderá la chispa de la próxima crisis financiera?

Fri, 03/04/2015 - 07:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

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Esta semana, James Bullard, presidente de la Reserva Federal de St. Louis, advirtió que las políticas monetarias de la Reserva Federal de Estados Unidos, con las tasas de interés cercanas al cero por ciento, han avivado una burbuja devastadora que puede estallar en cualquier momento. Las palabras de Bullard fueron recogidas por Financial Times, y se agregan al creciente nerviosismo sobre un nuevo desastre financiero que esta vez tendría consecuencias mucho más graves que el colapso que devino tras la quiebra de Lehman Brothers.

Las advertencias de Bullard se suman a las que ha planteado el Banco de Pagos Internacionales y el Fondo Monetario Internacional, junto a muchas otras que hemos realizado en este blog Dinero barato, burbujas, y nuevo tsunami financieroLas contradicciones de la política monetaria en el corazón de la crisis financiera.

La combinación de imprimir dinero barato y mantener las tasas de interés en cero por ciento solo alimenta el auge bursátil y la volatilidad de los activos. Esto, que resulta tan evidente ahora, ha sido ignorado por los grandes medios que prefieren hacer creer que la crisis ha sido un mero accidente y no el colapso de un sistema que rebasó los límites que lo sustentaban, como la confianza y la credibilidad. Esta demolición controlada del sistema se ejemplifica ahora con la más sórdida guerra de divisas entre los principales países industrializados del planeta y los nuevos planes de flexibilización cuantitativa de los bancos centrales.

Hay pruebas abrumadoras de que la próxima crisis podría llegar en cualquier momento, y asi lo confirman las palabras de James Bullard. Los máximos que han alcanzado los índices bursátiles forman parte de esta burbuja que puede derrumbarse sin control. Nos encontramos al borde de un nuevo colapso que esta vez sería agravado por la falta de liquidez que comienzan a sufrir algunos mercados, y que se estrechará más a medida que la Reserva Federal comience a elevar los tipos de interés… en algún momento de 2015. Mientras más demore la Fed en tomar esa resolución, más devastadoras pueden ser las consecuencias. Teniendo en cuenta que el mercado de bonos es mucho mayor que el mercado de renta variable, crecen los temores de que cuando los inversores traten de vender bonos en masa, la falta de liquidez desencadenará una crisis de magnitud similar a una crisis de crédito.

Los esfuerzos para resucitar al moribundo sistema financiero en un entorno de deflación global, desapalancamiento y alto desempleo, han conducido a la compra masiva de bonos socavando la liquidez. La políticas monetarias que tenían la intención de restablecer las bases del sistema, han terminado creando un monstruo mucho mayor. La ironía es que los más de 16 billones de dólares (U$S16000000000000) creados para salvar al sistema financiero no solo no han tenido el resultado deseado sino que han llevado a la economía mundial a una situación mucho más precaria. La volatilidad del sistema es parte de ese nerviosismo que nos acerca al fin de un sistema que cae víctima de sus propios vicios.

El Blog Salmón

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Una oda a la razón del chavista imperialista

Thu, 02/04/2015 - 13:00
Venezuela, en el centro del tableropolítico y geoestratégico   Santiago Galán Terán - ATTAC ¿Por qué Venezuela?

Es curioso el cúmulo de reacciones que genera Venezuela, lo polarizado que se encuentra el vulgo en general sobre este país y su adorado líder, tanto dentro como fuera de sus fronteras, los enfrentamientos que suscita, y me llama especialmente la atención ese efecto en nuestra sociedad, donde la indiferencia mediática, reflejo de la nuestra y la falta de interés por las causas y efectos de regímenes totalitarios, tiránicos, autocráticos y plutocráticos que han producido y producen injusticias, muertes y hecatombes varias por todo el globo, es antológica.

Reconozcámoslo, somos de mirar para otro lado, de cambiar de canal cuando vemos cosas feas en la tele, niños famélicos en Sudán, violaciones en el Congo, injusticias en Arabia Saudí, genocidio en Ruanda, la masacre de Palestinos, pena de muerte en EEUU, falta de libertad en China “-Es horrible, pero que puedo hacer yo… pon Sálvame, anda” está tan aceptado en nuestra sociedad, que esto en las noticias ya no es noticia,  nos incomoda (que aburrimiento y falta de tacto, mira que morirse a la hora de comer…), no vende y cambiamos de canal para amodorrar los últimos estertores de nuestra inerme conciencia y enterrar aquellos estímulos que podrían despertarla.  Sin embargo estamos ávidos de espectáculo de “información” procedente de las noticias “el caso” de tipo culebrón noticioso o de programas de profundo contenido intelectual diario.

Somos de dar fervorosamente nuestra opinión sin importarnos los datos, de batirnos el cobre con el vecino y la madre que lo parió, de fajarnos dialécticamente, de bebernos la sangre aquiahoramismo y creo que ese es el paradigma en lo que a Venezuela concierne, hacia donde enfocamos nuestro fundamentalismo como si de un partido de fútbol se tratase, sin volver grupas jamás, porque nuestra opinión ya latenemos formada y, como dijo un tal Twain, es mas fácil engañar a la gente que convencerlos de que han sido engañados.

La Historia Para entender Venezuela, debemos detenernos al menos un párrafo en la historia política del continente americano, si, lo se, un coñazo y además no hay dibujitos para colorear, pero sin la historia cualquier análisis es miope. La política de EEUU ha polarizado el continente, desde la doctrina Monroe en el siglo XIX o las políticas de próceres y consejeros áulicos como John FosterDulles o Kissinger e incluso presidentes, grandes hombres de estado, en su mayoría adalides de la paz y la buena vecindad, siempre preocupados por el bienestar de su populacho, pasando por su política de intervenciones desde la 2ª GM que le ha llevado a entrar, ora a tumba abierta, ora sutilmente, allendefronteras, para derrocar regímenes democráticos por todo el continente americano, magníficos ejemplos son el Brasil de Joao Gulart, Chile con Allende, la Guatemala de Árbenz Guzmán, Argentina, El salvador, Honduras, Nicaragua,Panamá y, al fin y al cabo, en la práctica totalidad de países en el continente americano, apoyando dictaduras, financiando escuadrones de la muerte, formando militares latinoamericanos en pacifismo ilustrado en la otrora famosa Escuela de las Américas, realizando intervenciones encubiertas de la CIA, sustituidas hoy en día por malabares y sortilegios democratizadores de entes como Freedom House, USAid, International Republican Institute, National Endowment for Democracy y otras tácticas como las doctrinas de Gene Sharp recogidas en su libro “From Dictatorship to Democracy” tan de moda estos años en las llamadas revoluciones de colores, pasando por la época dorada del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, su Consenso deWashington de infausto recuerdo y el éxito de sus recetas en Latinoamerica en los 80 (y el sudeste asiático en los 90, Europa del este en este nuevo siglo, etc) así como otras medidas de justicia divina y universal siempre civilizadoras, derramadas quirúrgicamente sobre todo un mundo salvaje que pareciera estar en taparrabos, que había que educar al grito de yu-es-ei, yu-es-ei¡¡ bajo bandera flameante y pecho henchido de orgullo patrio. El líder del mundo libre, ahí lo llevas… dices paz? Pues guárdame un nobel.

Creo que nunca he visto exponer un análisis racional sobre Venezuela, con datos positivos y negativos, me gusta, no me gusta, solo aparecen unos u otros según la ideología y lo que los medios opinan, siempre objetivos e independientes, fuente de virtud y conocimiento de la que bebe un pueblo critico y sediento de cultura para ejercer su derecho democrático, así que vamos a hacer un esfuerzo. Seamos un poco simplistas en pro de la comprensión de sus datos:

 

Datos buenos (Chavista)

Venezuela es uno de los países menos desiguales del continente americano según el índice GINI, con un mayor Índice de Desarrollo Humano (IDH), menos endeudados y donde la pobreza y el hambre se han reducido en la primera década del siglo XXI más que en prácticamente ningún otro país del continente (el índice de pobreza ha descendido de 67 en 1997 a 27,4 en 2011), según datos del CIA World Factbook, al igual que el analfabetismo; la educación y la cobertura sanitaria gratuitas alcanza a la práctica totalidad del país, aunque con las deficiencias que conocemos. El desempleo ha descendido del 14,5% al 7,5% desde el año 1999 hasta la actualidad según datos del Banco Mundial.

Datos malos (Imperialista) Venezuela es un país donde hay carencias democráticas, la corrupción campa a sus anchas, la población está polarizada hasta extremos, la economía dependiente del petróleo y sin diversificar, problemas monetarios y de inflación (40,6% en el 2014 según el Banco Mundial), problemas de contrabando, de desabastecimiento y de clientelismo, la violencia y la inseguridad son de las más altas del continente y los secuestros, robos y asesinatos (54 por cada 100K) son habituales, principalmente en Caracas y, ahora, la economía se encuentra en una situación límite, ayudada desinteresadamente por las sanciones de EEUU. También se debe recordar la detención de líderes de la oposición como Antonio Ledezma o Leopoldo López, aunque conviene conocer sus CVs y responsabilidades en las Guarimbas y el golpe de estado del 2002.

Ambas visiones son correctas, pero vayamos a lo mas polémico: democracia y medios de comunicación:

Es cierto que tiene evidentes elementos mejorables en cuestiones fundamentalescomo el sistema democrático y la situación de los medios de comunicación, pero no olvidemos que el partido de Chavez ha ganado en nueve elecciones y cuatro referéndums entre 1998 y el 2012, perdiendo exclusivamente un referéndum en el año 2007.

Las elecciones en ese periodo y en el posterior de Maduro, el profeta del pajarito, han sido supervisadas por organismos e instituciones internacionales como la OEA (Organización de Estados Americanos), The Carter Center, la Unión Europea, o delegaciones de diferentes países como las de España, cuyas opiniones porejemplo, en el 2013 fueron “Creemos que el resultado electoral es fiable por contrastable y porque asegura el ejercicio libre, secreto y universal del voto” texto que está suscrito por Bono (el de U2 no, el otro), el catedrático y exembajador en Venezuela Raúl Morodo y los parlamentarios Daniel Serrano (PP), Antonio Trebín (PSOE) Antoni Picó (CiU), Enrique López (IU) y Aitor Esteban(PNV). Por otra parte,  el ex presidente Jimmy Carter, sospechoso por su reputación de activista subversivo, comunista y de las JONS, se expresó en unos comicios anteriores en estos términos: “Tras analizar nuestras fuentes de evaluación del proceso podemos decir que nuestra información coincide con los resultados anunciados esta madrugada por el CNE.”

Claro que un sistema democrático no es tal sin un libre acceso a la información, aquí los medios juegan un papel fundamental. ¿Como están los medios de comunicación en Venezuela? ¿Hay, o son todos voceros del gobierno bolivariano?

Que hay medios muy críticos con el partido gobernante es evidente para cualquiera que haya visto la televisión, leído periódicos o escuchado la radio de Venezuela, creo que observar la propiedad de los medios es un buen indicador: De 22 canales de televisión nacionales y regionales en señal abierta, 13 son privados, además hay otros 22 canales de señal digital abierta. Hay 11 periódicos nacionales y mas de 60 regionales, todos ellos con su versión digital y hay unas 750 emisoras de radio privadas, publicas y comunitarias ¿Hay presión sobre los medios por parte del gobierno? Por supuesto, algunos hasta cerrarlos, pero seamos realistas, ¿donde no? aquí sabemos lo que es eso, si no que le pregunten a un tal Pedro J y a Exuperancia Rapú. A Jesús Cintora o a Yolanda Álvarez. También fue un dechado de imparcialidad la cobertura mediática de la guerra de Iraq por EEUU o incluso por la BBC del Reino Unido.

 

¿Por qué Venezuela está en todos los medios de comunicación?

¿Qué representa Venezuela, por qué es una amenaza inminente y extraordinaria para EEUU, argumento necesario presentado para imponer sanciones, así como un problema aparente para países como España? No lo es, y esto es evidente para cualquiera que tenga un mínimo conocimiento de estos países y sus capacidades. Sin embargo… Simplemente tres factores: -       Venezuela es el país con las mayores reservas de petróleo del mundo y todos nos acordamos de Iraq y sus armas de destrucciónmasiva… -       Venezuela ha representado una unidad y un liderazgo en latinoamerica para países como Uruguay, Argentina, Ecuador, Bolivia o incluso, Brasil, países donde actualmente predominan las políticas de desarrollo social, al margen de EEUU y sus políticas en el continente, lo que mina su área de influencia. Ha representado un papel determinante en organizaciones e instituciones como UNASUR, CELAC, MERCOSUR o el ALBA. -       El rojismo podemita de cuño bolivariano fraguado en Venezuela, hay quien diría que en el mismísimo Monte del Destino, puede suponer el incremento en grado DEFCON del sistema de defensa de EEUU y sus aliados y, desde luego, una temible amenaza marxista leninista que se cierne sobre nuestras libertades y sobre el inmaculado sistema político de nuestropaís.

Hagamos un ejercicio de memoria, ¿alguien recuerda críticas a gobiernos anteriores donde la corrupción, la pobreza, miseria y falta de acceso a sanidad y educación eran una constante?, gobiernos como el de Carlos Andrés Pérez antes de Chávez, amigo a la sazón de Felipe González, partícipe del pacto de punto fijo AD-COPEI, promotor de la implementación de recortes y privatizaciones del FMI que llevaron al país a una situación insostenible y que derivaron en elCaracazo, donde la represión de la Policía Metropolitana provoco cientos demuertos y miles de desaparecidos. Creo que nadie dijo esta boca es mía.

¿Por qué? Ya lo dijo un negro muy listo, si no estás prevenido ante los medios de comunicación, te harán amar al opresor y odiar al oprimido.

Una reflexión sobre la democracia: En resumen, si realmente nos preocupan conceptos tan elementales como la democracia, los derechos humanos y la libertad, no sería mas lógico tener una preocupación mayor por China, Arabia Saudí o Bahréin, países en los que en comparación en esos conceptos, Venezuela es la Shangri-la latinoamericana? No olvidemos que tanto China como Arabia Saudí son importantes socios comerciales y estratégicos de España y no digamos de EEUU.

Creo que las conclusiones son evidentes y que tanto España, Europa como EEUU supeditamos los intereses comerciales y de política estratégica, a bienes universales como la democracia, los derechos humanos o la libertad. Si un país como EEUU con el sistema sanitario mas costoso e ineficiente del mundo occidental, no es capaz de atender a supoblación, teniendo una mortalidad infantil mayor que la de Cuba; o España,teniendo unos de los índices de desigualdad y paro mayores del mundo, pobreza infantil, más altos de Europa, donde en 2014 se realizaron cerca de 200 desahucios diarios, pasándonos insistentemente nuestra constitución por el arco del triunfo, no creo que estemos en situación de ir dando lecciones de moralidad ni democracia por el mundo.

Es importante racionalizar las cosas y analizarlas con criterio y mentalidad abierta, creo que se deben valorar las políticas por los hechos más que por las palabras y comentarios histriónicos sobre si un pajarito me susurra en sueños pensamientos socialistas, si la tribuna de la ONU huele a azufre o si las interminables diatribas en Aló Presidente probablemente pudieron provocar tendencias suicidas y aperturas arteriales.

En conclusión:

No me seduce especialmente el chavismo, ni el madurísmo, donde hay muchascosas mejorables, injustas e incluso despreciables, pero si me gusta el símbolo que supone como alternativa. Es un claro ejemplo de a lo que se enfrenta unpaís que rechaza la ortodoxia económica y sus tesis de corte neoliberal, surgidas en los años 70, con representantes como Milton Friedman y sus Chicago Boys que tan eficiente labor realizaron de la mano de Pinochet. Proponer una política distinta del dogma de fe universal predominante, con la presión que ello supone, es cuando menos meritorio, independientemente de los efectos.

 

Si el gobierno de Venezuela no gusta a su pueblo, simplemente debe ser apartado del poder mediante sus votos y no por asalto como sucedió en el pasado, ni por  presiones, sanciones o intervenciones extranjeras.

Es fundamental no dejar que los medios de comunicación masivos conformen nuestro criterio sobre Venezuela en particular ni el mundo en general, porque reflexionemos sobre nuestro sistema con un punto de vista interesante: “Los sectores masivos del sistema de adoctrinamiento sirven para distraer a la plebe y fortalecer los valores sociales básicos, a saber, la pasividad, la sumisión ante la autoridad, la virtud superior de la codicia y el beneficio individual, la falta de interés por el prójimo y el temor a los enemigos reales o imaginarios. La meta es que el rebaño desconcertado no deje de estarlo.  Es innecesario que sus integrantes se preocupen por lo que pasa en el mundo, es mas, resulta indeseable. Si se dedican demasiado a mirar la realidad es posible que se propongan cambiarla.”

Como explica Walter Lippmann y otros teóricos de la democracia, el público no esparticipante, sino solamente espectador de la acción. Lo único que puede hacer es ratificar las decisiones de sus superiores y brindarle apoyo a uno u otro, pero no puede interferir en las decisiones que no le incumben, como las de políticas públicas.

Así es nuestra “democracia”, así que antes de proclamarnos jueces imparciales de regímenes y sistemas políticos en otros países, debemos pensar en aquello de paja en ojo ajeno, tronco en el nuestro.

Porque ya lo dijo un tal Goethe, no hay mas esclavos que aquellos que falsamente creen ser libres, y es que querido lector si lo hubiere, si en lugar de informarnos dejamos que nos informen, creyendo que tenemos opinión propia, jamás la tendremos.

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Origen, patología evolución y superación del capitalismo (I)

Thu, 02/04/2015 - 09:00

Leopoldo de Gregorio

Aunque fueron muchos los autores que desde el medioevo observaron, definieron y trataron de superar los efectos que en las economías causaban sus crisis, sólo Marx nos dio a conocer científicamente que éstas, como origen, estaban radicadas en lo que él, en sus diversas acepciones llamó plusvalías.

De antiguo se entendía como algo congénito que una inversión debía tener una rentabilidad; una categoría de lo connatural que al no contemplar la importancia que en sus transacciones tenía el trabajo, sólo la vinculaban con las correlaciones que concurren en el proceso comercial que era preciso materializar para la evolución y el desarrollo de la especie…

Ya Hobbes definió como una utopía un modelo de socio-economía que denominó como de mercado simple, especificándolo como un prototipo en el que “todo el mundo intercambia mercancías; que éstas hacen pasar lo que era poder de inversión en unos, en una resultante que constituye la posesión de otros.” “ que al ser las transacciones que entre sí se han de hacer constituyen tan solo productos, este intercambio mercantil no puede ser un medio por el cual se puedan obtener ganancias haciendo pasar  algunos de los poderes ajenos a sus propios usos.

Con lo cual la ganancia que obtienen cada uno de ellos consiste en el mayor beneficio que se consigue al producir una cosa para el cambio, en vez de producirla para sí.”

(C.B. Macpherson, La Teoría Política del Individualismo Posesivo. Editorial Fontanela, pág. 65).

Este modelo  no sólo es utópico; en función de que es falso que en este intercambio mercantil no se obtengan ganancias, no podemos considerarlo como un prototipo en el que lo obtenido sea deseablemente distribuido; y que consecuentemente no se hayan suprimido las desigualdades que se generan como acumulación. Lo  que para Marx era preciso concienciar era la trascendencia que tenían aquellos factores relacionados con la producción y la distribución; unos factores  que condicionaban la existencia de aquéllos que no participaban en los anteriormente mencionados intercambios mercantiles. Concienciar que los egresos que se hubieran de aportar (para con el trabajo facilitar el desarrollo de sus trapicheos), constituía un simple factor de producción.

Ocurre que como consecuencia de la asunción por parte de los trabajadores de esta concienciación, (y  una vez que los operadores del intercambio mercantil fueron conscientes que la compleja apropiación de una parte del trabajo no abonado estaba generando una contestación), los que con anterioridad se habían considerado exclusivamente como propietarios, terratenientes o rentistas, dejaron de contemplar la relación interesadamente seudo-patriarcal con la que hasta ese momento habían venido explotando a los que se encontraban bajo su égida, se adscribieron el rango y los comportamientos que caracterizan al capitalista. Tuvieron que asumir las relaciones y las obligaciones que dimanaban del trabajo enajenado; y en este contexto, al tener que admitir que esta situación condicionaba en cierta forma las conductas que los poseedores de los medios habían venido desarrollando, para poder asegurar y compensar las demandas llevadas a cabo por los trabajadores decidieron que era preciso ir mucho más allá de la pragmática que regulaba exclusivamente el intercambio. Sobre todo, tras su apercibimiento de que debido a la concienciación que había inculcado Marx, esta concienciación había cristalizado en un nuevo orden social.

En un principio se recurrió al fordismo y al taylorismo. Después, cuando se observó que los rendimientos dimanantes de la plusvalía relativa conllevaba una disminución asimismo relativa con respecto al proceso de inversión, se utilizó como llave con la que superar la imposibilidad de que la oferta se equiparara a la demanda, haciendo uso de un incremento desusado de las acreditaciones; se pospuso el pago ad futuro de lo que en el presente no podía ser consumido. Y todo esto con independencia de estar condenados a continuar este proceso, so pena de ser eliminados; un proceso que demandaba un continuo incremento de la estructura productiva.

 Es por ello por lo que Marx aseveró que “el capitalismo sólo puede existir como una esfera que para mantenerse ha de estar supeditada a un proceso de acumulación.”

Algo que socialmente es tan insostenible como lo es para la física la imagen siguiente:

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A este respecto adjunto unos fragmentos de una obra no comercializada que lleva por título ¿Es posible otra economía de mercado? Dice lo siguiente:

Entiendo que la actividad racional del individuo se mueve por la identificación que en él suscita lo que puede ser aprehendido. Sin embargo, esta racionalización, al pretender trascender en el tiempo, incorpora al proceso un componente que perturbando la interinidad que debiéramos asociar a dicha identificación, va más allá de lo que ésta debería estar representando. Se está ejerciendo sobre ella una injerencia de naturaleza posesiva. A mi entender, de la misma manera que somos capaces de considerar un bien y, reflexivamente pretender resolver su bondad “anexionándonoslo”, es dable conseguir que esa concienciación que nos identifica con el mismo podemos despejarla, si la proyección que en el espacio y en el tiempo representa, la sabemos encauzar de forma que en sus efectos desempeñe una influencia exclusivamente temporal. Estimo que la tendencia hacia la posesión, esa sempiterna inclinación en la que todos estamos implicados, podemos controlarla, siempre que la tengamos que asumir como algo utilizable; algo que al fundirse en nosotros en su uso, unifique y armonice nuestra realidad con la realidad en la que tengamos que desenvolvernos” “Cuando en nuestra sociedad reclamamos como natural el derecho a poseer (es decir, nuestro derecho a la propiedad privada), estamos demandando algo más que el derecho a su uso. Estamos intentando conseguir una substantividad extrínseca; una materialización que al no poder ser incorporada a nuestro ser, va más allá de nuestro natural derecho a considerarla como algo posesible. Nosotros debemos entender que de una forma biológica y hasta psicológica, dependemos de nuestro mundo exterior y que por tanto, necesitamos satisfacer nuestras carencias en las singularidades que para repararlas podemos encontrar en lo que nos rodea. Sin embargo, tenemos que advertir que lo que nosotros tendríamos que demandar de ese mundo exterior, debería ser la cumplimentación de un gozo o la satisfacción de una necesidad; que cuando pretendemos materializar el disfrute de la mayor parte de nuestras demandas, estamos asumiéndolo como la idealización de las cosas en las que se fundamentan; cuando nunca podrán ser las cosas en sí mismas. Lo que nosotros generalmente demandamos no es la complacencia inmediata que en ellas podamos encontrar; lo que invariablemente pretendemos, es que esas cosas sigan estando ahí para que podamos seguir potencialmente disfrutándolas. Ahora bien, aunque aparentemente esta permanencia constituye una razón que supuestamente asegura lo que hubiera de ser nuestro futuro, debido a que hay que conformarla a través de un acaparamiento que obligatoriamente nos tiene que enfrentar con los demás, ésta no es la manera más idónea de conseguir los fines que con nuestra identificación con la cosa poseída hubiéramos pretendido lograr.”

Fin de la cita

Nada ha engañado más a nuestra sociedad que el argumento relativo a la existencia de aquella mano invisible. Y esto, por dos razonamientos a cual más significativo. El primero, porque con ella se nos intentó mostrar la capacidad autorreguladora del libre mercado: el segundo, porque con esta autorregulación se asumía la existencia de una libertad que por contrahecha resultaba inexistente. Y para demostrarlo no es necesario recurrir a demasiados ejemplos. Con respecto al primero, los rebalses de una producción que al no poder ser consumidos constituyen la base de las crisis convencionales. Con respecto al segundo, la existencia de un proceso de acumulación que al estar fundamentado en la utilización de un sector poblacional que para subsistir tiene que alienar su fuerza de trabajo, es totalmente incompatible con esa libertad; un proceso que al no existir hogaño como una concienciada oposición, ha permitido que el Capitalismo la utilizara como una forma de compatibilizar una tendencia relativa a la baja de los salarios con respecto al incremento de la productividad. Como queda demostrado si observamos que entre 1999 y 2011, el aumento de la productividad del trabajo medio en las economías desarrolladas ha sido más de dos veces superior al de los salarios medios; un aumento de la productividad que por otra parte no ha servido para que se produjera una reducción de la jornada laboral. Lo único que ha conseguido ha sido un decremento del número de trabajadores.

Y es curioso porque esta realidad choca frontalmente con la tan traída y tan llevada curva de Kuznets; una curva en la que se describe la tendencia a una reducción de los desequilibrios en la distribución de la renta debido al incremento del crecimiento económico; una curva en la que teniendo que ser asumido como cierto que este crecimiento posibilita una mejora en las familias con menores rentas, a tenor de las diferencias que se suscitan entre los más necesitados y las que obtienen rentas superiores es totalmente incompatible con la reducción de estos desequilibrios.

Para entender las razones que conlleva ese desmedido afán de acaparar riquezas hemos de convenir en que una gran parte de nosotros llevamos en nuestro ADN los mismos componentes que caracterizaron a Fagin. Utilizamos a nuestros semejantes de igual manera a aquélla que éste empleó al hacer uso de unos necesitados que por haber devenidos sujetos de una pésima distribución de las riquezas se veían obligados a colaborar con el que interesadamente le ofrecían un cobijo. Y para contrarrestar  la patología que nos condiciona de una manera subjetiva  hemos utilizado la cultura, la represión, el pasotismo y en última instancia aquellas prácticas que Marx pretendió superar con la modificación de las relaciones sociales de producción y de distribución. 

Aun siendo cierto que según Freud  “la Historia del hombre es la historia de su represión.” que “La cultura restringe no sólo su existencia social, sino también la biológica, no sólo partes del ser humano sino su estructura instintiva”  lo que no es dable tener que aceptar es que esta Historia tenga necesariamente que ser tan cenicienta. Los hombres inventaron el zapatito de cristal, la calabaza convertida en carroza y la existencia de un príncipe azul que solo por serlo daba color a nuestras vidas. Es cierto que la historia determina lo que haya de ser nuestras culturas, pero no es menos cierto que en función de que éstas generalmente conllevan una serie de rasgos que como las religiones y el lenguaje establecen fronteras, lo que hasta ahora ha sido nuestra Historia, no ha sido más que un cúmulo de desencuentros culturales.

Examinando nuestro comportamiento a lo largo de esa Historia podemos darnos cuenta que desde el momento en el que los hombres dejaron de practicar la caza (que hasta entonces les había servido como medio de vida) y comenzaron a ejercer el pastoreo y la agricultura; es decir, desde el momento en que empezaron a ejecutar el acto represivo de renunciar al disfrute inmediato de las cosas -al obligarles los condicionamientos que demandaban su nuevo estilo de vida a posponerlo en el espacio y en el tiempo -, se originó una transformación social de enorme importancia. Lo que hasta entonces tuvo que ser una comunidad (debido a la necesidad de forjar una unión que proveyera a los miembros que pudieran componerla de una manera de afrontar su indefensión), se transformó en una asociación en la que la persona adquirió un carácter de individualidad que actualizando sus ancestrales propensiones, le confirió la convicción de ser una singularidad enfrentada con aquélla en la que anteriormente se había desenvuelto. La noción que como grupo había estado experimentando el individuo se metamorfoseó en un conglomerado de subjetividades que dejaron de contar como partes necesarias en el desarrollo de su comunidad. Es más, me atrevería a decir que ante la disminución de dependencias que en su nueva forma de ganarse la vida lograron alcanzar, incluso llegó a diluirse la vigencia de esa noción de grupo que anteriormente estuvieron manteniendo (a no ser que ese grupo representara una proyección de su propio yo; una proyección puesta al servicio de sus intereses subjetivos). Y las consecuencias de esta subjetividad, (suavizando el ascetismo con el que trató de sortearlas Freud), Herbert Marcuse intentó exorcizarlas  a tenor de la natural desublimación represiva que supuestamente habría de traer la revolución tecnocrática. Lo que ocurre es que esta revolución ni tuvo ni tiene una naturaleza desublimadora. Como consecuencia de un subjetivismo que han puesto a su servicio los avances de la ciencia, se ha producido lo que con toda su crudeza menciona Pedro Luís Angosto en su artículo “La izquierda, la ignorancia y el pueblo” Han servido para derruir los valores que antaño adscribimos a nuestras culturas. Han provocadola dejación de las funciones educativas consustanciales al Estado moderno; se ha producido, gracias sobre todo a la televisión y sus millones de mensajes directos y subliminares, un tipo de ciudadano que no merece ese nombre, grosero, autista, egoísta, déspota, insolidario, un tipo que cree que él y los suyos son sujetos de todo tipo de derechos y de obligación ninguna, un tipo que mide sus triunfos en relación a los fracasos ajenos, un ser que cuya forma de vida primaria ha llegado a modificar el urbanismo de muchas ciudades, ciudades que se han llenado de reservas para la buena gente en forma de urbanizaciones cerradas, de jardines privados robados al espacio público, de colonias periféricas ultravigiladas dónde sólo ellos, los nuevos notables, tienen cabida.”  Hemos llegado a un punto en el que como consecuencia de las inconsecuencias de este modelo, una parte substancial de nuestros jóvenes ni estudian ni trabajan. ¿Qué futuro les espera? ¿Cómo sacian sus ansias de consumo en una sociedad en la que abundan los recursos? ¿Cómo podemos esperar que su conducta discurra por los cánones que otrora conformaron nuestras culturas?

Y ocurre lo mismo con la forma de superarlas con las que nos catequizó Norman O. Brown. Aquéllas con las que se nos arengó (sin ninguna indulgencia para con los aspectos positivos que deben caracterizar a una cultura), que la forma de solventar los contrariedades con las que tenemos que enfrentarnos se encontraba en nuestra disposición a asumir una completa desmitificación de nuestros condicionamientos culturales.

Pero es que si con la transformación del modelo económico que dimanó de la Revolución Industrial no logramos conformar una sociedad mejor (puesto que en gran medida no se dieron las pautas para que los individuos pudieran ejercer la iniciativa privada); si observando las secuelas de lo que hemos dado en llamar “revolución tecnocrática”; si advertimos que con ella hemos podido conseguir tan solo una transformación de las estructuras del poder; si constatamos que la pérdida de los valores que constituyen lo que haya de ser nuestra cultura está llevando a nuestra juventud a una manera de afrontar la vida que pretende simplemente discurrir por ella en la conformación de una manera erótica de concebir la realidad; en la forja de un ego Dionisiaco  que nos lleve a tener que observar (como escribió Nicola Chiaromonte en “Encuentro”) que “los jóvenes nacidos después de 1940 se encuentran viviendo en una sociedad que ni ejerce ni merece respeto”, ¿podemos esperar ser redimidos por un modelo que hasta ahora sólo ha sido una reposición de caras nuevas que con su apalancamiento en el Poder indefectiblemente se tornan caras viejas?

Con independencia de los efectos adversos que suelen acompañar al progreso, tenemos que reconocer que sin éste, todavía estaríamos viviendo en las cavernas; lo cual nos posa una serie de preguntas que obligándonos a tener que buscarles una respuesta, aunque por su variedad y su importancia deberían ser analizadas una a una, en función del cometido que debo perseguir con estas líneas me obliga a limitar a solo una la que debo sacar a la palestra. Con ella me refiero a ese prácticamente unánime reconocimiento de que para que en el ámbito de la economía este progreso pueda materializarse es necesario invertir parte de los beneficios obtenidos como nuevas inversiones; llevar a cabo la reinversiones que nos permitan materializar los anillos que Böhn Bawerk nos mostró en su Teoría Positiva del Capital; hacer que la economía se dinamice; aunque tan sólo dure esa dinamización en tanto en cuanto los efectos de la acumulación no vuelvan a ralentizar esta dinámica. Y aunque es cierto que con el aumento de la complejidad se incrementan unos rendimientos con un mayor valor añadido, no es menos cierto que con ello no logramos salirnos del bosque. En un modelo en el que los beneficios obtenidos a través de una mayor actividad económica no sean equitativamente repartidos no se puede esperar que esta bonanza justifique la que a éste se le haya de adscribir. El bosque hay que contemplarlo desde fuera. Dentro, incluso psicológicamente formamos parte de nuestro entorno; estamos condicionados por lo que somos; y así es muy difícil ver lo que ocurre fuera de nosotros. Desde dentro sólo estamos constatando que este progreso, en su busca de continuos e incrementados beneficios, evoluciona de una forma que en función de su naturaleza y como consecuencia del patrocinio que sobre él ejercen los que representativamente dicen gobernarnos, nos confina a unos espacios cada vez menos transitables. Lo cual nos lleva de nuevo a preguntarnos ¿si la ortodoxia es generalmente positiva cuando su utilización es la base de un modelo socialmente razonable, cuando es empleada para garantizar la existencia de una tiranía, no es obligatorio hacer uso de la heterodoxia? Cuando esa ortodoxia está al servicio de las desigualdades, con la acumulación no sólo se detrae de la sociedad lo que debe ser comunitario, se crea una situación en la que se excluye a los que no son necesarios para seguir incrementando las riquezas. Cuando en función de esta ortodoxia se postula que para superar las crisis es necesario ser más competitivos, la propuesta de los empresarios es la de utilizar unas máquinas inteligentes que les permitan con menores costes incrementar el PIB; (y aquí me viene a la memoria el hecho de que debido al un aumento de la productividad y una legislación laboral que sólo ha repartido miseria, el pregonero de las raíces vigorosas y sus adlátares nos “alumbren” que ese incremento del producto interior bruto es la prueba de que estamos saliendo de la crisis. En nombre de una competitividad fundamentada en la necesidad de comerciar con los mercados ubicados en el Exterior, el progreso se sitúa en contraposición a los derechos de los trabajadores.

Como muy bien apunta Marco Antonio Moreno en su bitácora Jaque al neoliberalismoEl estancamiento de los salarios en los países desarrollados pese al continuo aumento de la productividad confirma que una parte cada vez mayor del ingreso es recaudada por la clase capitalista mientras el porcentaje relativo que reciben los trabajadores sigue disminuyendo. “En general, en el grupo de las economías desarrolladas, el crecimiento del salario real va a la zaga del crecimiento de la productividad laboral en el período 1999 a 2013.”

Es decir, incluso en épocas de bonanza los salarios reales han estado descendiendo.

figura 7

Actualmente estamos viendo como el sumo sacerdote y sus  escribas están pregonando a bombo y platillo que la crisis es cosa del pasado; que la prima de riesgo ha caído por debajo de los cien puntos básicos (como si fuera en el templo de estos fariseos donde radica esta caída); que el consumo está repuntando (sabiendo que ante el desplome salarial, el descenso del total de las horas trabajadas, y el festival de las horas extras no abonadas, las empresas se han visto obligadas a incrementar sus ventas a crédito). Y este consumo marginal, al estar hipotecándonos todavía más, nos va a pasar factura. Tanto a nosotros como a los que lo publican como una señal de bonanza.

¿Ante la descomposición y el olor a podrido que se desprende de este modelo, no creéis que debemos abrir las ventanas y hacer nuestra aquella frase que decía?: “Nosotros somos aquéllos a quienes hemos estado esperando.”

Profecía Indígena Hopi

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La evolución humana es inhumana

Thu, 02/04/2015 - 07:00

Raúl Ciriza Barea – ATTAC Navarra – Nafarroa

Quienes saben de ciencia aseguran que el ser humano se diferencia de las otras especies animales por tener el encéfalo altamente desarrollado. Esta característica le permite aprender de sus errores, intuir el devenir futuro de los acontecimientos y planificar estrategias de mejora. Merced a esta habilidad podríamos deducir que nuestra evolución como especie tiende hacia la perfección, y hoy estamos mejor que ayer pero peor que mañana.
Pasemos esta introducción sobre el filtro empírico. O sea, comprobemos si realmente vamos hacia mejor.
1.
En 1972, el holandés Sicco Mansholt -animal con el encéfalo altamente desarrollado- fue elegido presidente de la Comisión Europea. Hijo de agricultores, Mansholt pensaba que el crecimiento económico únicamente sirve a los intereses dominantes, y su objetivo era frenarlo para estabilizar la brecha mundial entre ricos y pobres. En aquel momento, Mansholt se lamentaba de la dificultad de desarrollar sus propuestas, pues “todo el sistema social insiste en el crecimiento”. Es probable que confiase en que, en pocos años, los seres humanos nos diésemos cuenta de que lo realmente importante no se logra aumentando beneficios, sino distribuyendo adecuadamente los recursos.
Hoy el presidente de la Comisión Europea es Jean Claude Juncker, otro animal con el encéfalo altamente desarrollado y con más años de evolución que Mansholt. Entre otras políticas -legales e ilegales-, Juncker firmó unos acuerdos secretos con 340 multinacionales a las que ofreció impuestos ridículos para que se estableciesen en su país, Luxemburgo. Así, esas empresas que recogen dinero de todos los países del mundo -ricos y pobres- llevan años financiando en exclusiva a un país que ya era rico y ahora, es de suponer, riquísimo.
La opinión pública mayoritaria, por cierto, defiende aún más que entonces en el crecimiento como única política económica posible.
2.
En 1978 se firmó una constitución en España que garantizaba derechos como el de la vivienda o el de un trabajo digno. Además de estas utopías, la constitución incluía un artículo que dice así: “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. No es cuestión de lavar la cara a esos papeles tan traicionados, tan arrugados e inutilizados por quienes hoy más dicen representarlos. Pero extraigamos enseñanzas. Porque entonces, en 1978, quienes dominaban el país tuvieron que incluir esos artículos para contentar la presión popular.
Hace unos meses Alberto Garzón, animal con el cerebro altamente desarrollado, compañero de ATTAC y próximo candidato a la presidencia del gobierno, quiso constatar que teníamos aún más conciencia de nuestros derechos que antaño. Escribió aquel artículo en su twitter, sin entrecomillar. Como si fuera una opinión propia: “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Inmediatamente recibió un aluvión de mensajes en los que le tildaron de comunista, bolivariano, sátrapa o dictador. Había otros, más cariñosos, que le avisaban de que así no, Alberto, que así no vas a conseguir el apoyo popular. La avalancha cesó solo con otro tuit de Garzón, tan lacónico como vergonzante: “Es el artículo 128.1 de la Constitución Española”.´
Cierre
Quizás haya otras historias que verifiquen la afirmación del primer párrafo, y permitan por un momento creer en el ser humano. Pero es difícil ver la botella medio llena días después de la muerte de Miren, que el pasado 21 de marzo se quitó la vida tras haber recibido la negativa de su banco para negociar la hipoteca. Tenía 43 años y hacía dos había sido despedida de una multinacional.
Quienes militamos en ATTAC no podemos evitar relacionar este trágico suceso con la deshumanización a que nos llevan gobiernos y empresas. Miren ha muerto porque durante décadas nos han tratado de convencer de que lo importante son otras cosas. Nos han subido en el carro del crecimiento, que con esa velocidad estúpida arrasa con derechos y con personas. Y hoy, con más fuerza, debemos estar ahí para recuperar el discurso y currar por una evolución humana que, de una vez por todas, sea realmente humana.

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Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica: el pueblo debe alzar su voz para ser escuchado

Wed, 01/04/2015 - 09:00

Amy Goodman, con la colaboración de Denis MoynihanEl Mercurio Digital

El Presidente Barack Obama y los congresistas republicanos están de acuerdo. Sí, leyó bien. No, no están de acuerdo con respecto a la Ley de Cuidado de la Salud a Bajo Precio, el presupuesto, las negociaciones con Irán o la igualdad salarial para las mujeres, sino en lo que respecta a los denominados tratados de libre comercio, que dan más poder a las empresas y disminuyen el poder de la población de gobernarse a sí misma en forma democrática. Esto ha enfrentado al presidente con sus habituales aliados del Congreso, los demócratas progresistas, que se oponen al Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica (conocido como TPP, por sus siglas en inglés), uno de los tratados comerciales de mayor alcance de la historia. El TPP establecerá reglas que regirán a más del 40% de la economía mundial. Obama lo ha estado negociando en secreto, algo que no cayó bien a los demócratas.

La batalla en torno al TPP y a la TPA se está profundizando. Puede resultar confusa esta proliferación de siglas y, justamente, esa es la intención de las grandes empresas de Estados Unidos y el resto del mundo. Las políticas comerciales son intrincadas, complejas y casi el dominio exclusivo de los economistas y tecnócratas. Sin embargo, los acuerdos tienen fuertes repercusiones en la vida real. El Presidente Obama quiere que el Congreso apruebe el TPP, que es un amplio acuerdo comercial entre Estados Unidos y once países de la costa del Pacífico: Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. Para acelerar el proceso, el Presidente Obama está intentando que el Congreso le otorgue la llamada Autoridad de Promoción Comercial (TPA, por sus siglas en inglés), también denominada “vía rápida”. La vía rápida delega al presidente la autoridad para negociar un acuerdo comercial y luego presentarlo ante el Congreso para que lo apruebe o lo rechace, sin que exista la posibilidad de proponer modificaciones. Una coalición cada vez más grande se está organizando en contra del TPP y de la solicitud del presidente de utilizar la vía rápida. El resultado de este conflicto tendrá repercusiones a nivel mundial durante varias generaciones.

Las negociaciones sobre el TPP se han mantenido en secreto. Lo poco que conoce la mayoría de las personas acerca del tratado es gracias a que WikiLeaks, el sitio web de divulgación de documentos secretos filtrados por denunciantes anónimos, publicó varios capítulos del acuerdo hace más de un año. Los congresistas tienen un acceso limitado a los informes sobre las negociaciones en virtud de estrictas normas de confidencialidad que, como ha ocurrido en al menos una ocasión, pueden incluir la amenaza de prisión si se filtran detalles.

El TPP es una versión ampliada de acuerdos comerciales anteriores como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) firmado por Estados Unidos, Canadá y México. El TLCAN, también conocido como NAFTA (por sus siglas en inglés), entró en vigor el 1° de enero de 1994 y fue tan perjudicial para la cultura y la economía de los pueblos indígenas de Chiapas, en México, que se rebelaron ese mismo día en lo que se conoció como el Levantamiento Zapatista. El intento de crear un acuerdo comercial de alcance mundial en el ámbito de la Organización Mundial del Comercio dio lugar a una de las mayores protestas de la historia contra el poder de las empresas organizada en Seattle a finales de 1999. Miles de manifestantes formaron una cadena humana y literalmente impidieron que los delegados ingresaran a la reunión ministerial. La solidaridad sin precedentes que se materializó en las calles entre sindicalistas y activistas por el medio ambiente, a pesar de la violencia policial generalizada, hizo que las negociaciones de la OMC concluyeran en un fracaso absoluto.

De ser aprobado, el TPP pondría en marcha normas comerciales que harían ilegal que los gobiernos aprueben y apliquen leyes sobre todo tipo de asuntos, desde normas medioambientales hasta leyes salariales y laborales, pasando por la duración de los derechos de autor. Por ejemplo, una ley que prohíba la venta de mercancías fabricadas en maquilas en Vietnam podría declararse ilegal por considerársela como un obstáculo al comercio; o podría dejarse sin efecto la normativa que exige requisitos de certificación a los productores de madera en Malasia, para proteger a los bosques primarios de la deforestación.

Lori Wallach, del Observatorio del Comercio Mundial de la organización Public Citizen, es una de las personas más críticas del tratado:

“Lamentablemente, el TPP es un mecanismo de aplicación de muchas de las cosas que quieren [el líder de la mayoría del Senado Mitch] McConnell y los republicanos. Por ejemplo, aumentaría el tiempo de duración de las patentes de las grandes empresas farmacéuticas, lo que significaría que obtengan ganancias excepcionales, pero provocaría un aumento de los precios de los medicamentos. El acuerdo implicaría un retroceso en la regulación financiera de los grandes bancos. Además, podría limitar la libertad del uso de Internet, introduciendo subrepticiamente la Ley para Detener la Piratería en Internet (SOPA, por sus siglas en inglés). Otorgaría privilegios y derechos especiales a las empresas extranjeras para que puedan evitar ser enjuiciadas en nuestros tribunales y puedan demandar al gobierno de Estados Unidos para obtener una indemnización si consideran que las leyes medioambientales o de protección de la salud de los consumidores perjudican sus ganancias futuras, lo que se conoce como el sistema de solución de controversias ‘inversor-Estado’. Además, tendría normas parecidas a las del TLCAN que facilitarían la externalización del empleo, facilitando así que las empresas se trasladen a países donde se pagan salarios bajos. De modo que cabe preguntarse ¿por qué el Presidente Obama quiere el TPP? Está bastante claro por qué McConnell lo quiere. Se negoció con la ayuda de 600 asesores comerciales de empresas de Estados Unidos. El acuerdo se profundizó por iniciativa del Gobierno de Obama. Lo inició [el ex presidente George W.] Bush, pero en lugar de cambiarlo y hacer algo diferente, el Gobierno de Obama lo retomó y, honestamente, lo empeoró”.

Los movimientos sociales se están organizando para oponerse al TPP y a la vía rápida. Su trabajo abarca diversos temas: derechos humanos, libertad en Internet, comercio justo, derechos laborales y medio ambiente. Los intereses económicos en Washington reciben toda la atención del presidente, de modo que apenas tienen que suspirar para que se los escuche. Es hora de que la población alce sus voces al unísono y exija ser escuchada.

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La llaman una decisión justa y democrática, y no lo es: la represión en España

Wed, 01/04/2015 - 07:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

El Estado español ha heredado muchos de los aparatos y aspectos represivos del Estado dictatorial, resultado del desequilibrio de fuerzas existentes durante el periodo de Transición (con gran dominio de las fuerzas conservadoras sobre el aparato del Estado y sobre los medios de información), pasando de una de las dictaduras más sangrientas que haya conocido Europa (según el mayor experto en el tema de la represión fascista en Europa, el Profesor Malekafis de la Universidad de Columbia, por cada asesinato político que cometió la dictadura liderada por Mussolini en Italia, la dictadura liderada por el General Franco cometió más de 10.000, siendo todavía hoy España, después de Camboya, el país que tiene mayor porcentaje de población desaparecida por razones políticas) a una democracia muy incompleta. Todavía hoy España es uno de los países de la Unión Europea con mayor número de policías por 10.000 habitantes, y con menor número de adultos por cada 10.000 habitantes que trabajen en los servicios públicos del Estado del Bienestar como sanidad, educación, servicios sociales y otros.

Uno de los aparatos del Estado que ha cambiado menos ha sido precisamente el estamento judicial, que continúa profundamente conservador, característica aún más acentuada en los altos niveles de la judicatura. Tal cuerpo funcionarial se ve a sí mismo como el máximo defensor, ya no de la justicia, sino del Estado, hoy controlado por los dos partidos mayoritarios del país y que son determinantes de su permanencia y de sus funciones.

¿Quién no respeta la democracia?

La democracia española, conocida internacionalmente por su escasa calidad, es enormemente incompleta (ver mi libro Bienestar insuficiente, democracia incompleta. De lo que no se habla en nuestro país, Anagrama, 2002). Y tal aparato judicial, en sus elevadas instancias, es el máximo defensor de sus carencias. Un ejemplo, entre miles, es la sentencia del Tribunal Supremo condenando a algunos de los participantes de la manifestación en la que dificultaron el acceso de los diputados al Parlament de Catalunya, el día que se tenía que aprobar uno de los presupuestos más austeros y con más recortes que el gobierno catalán (también conservador) haya aprobado desde que existe democracia. Aquel día, el movimiento 15-M (uno de los movimientos más saludables que hayan existido en España en los últimos años) había convocado una protesta frente al Parlament, donde se iba a aprobar la citada ley. Predeciblemente, la mayoría de los actos programados no habían sido autorizados ni permitidos (en contra de lo que indica la Constitución Española) por la policía autonómica, los Mossos d’Esquadra -dependientes de la Generalitat de Catalunya- que los reprimió. El objetivo de la manifestación era no solo protestar por la aprobación de tales presupuestos, sino también denunciar el carácter antidemocrático de tal aprobación, ya que el Parlament no tenía ningún mandato popular que la justificara, pues en ninguna de las ofertas electorales de los partidos gobernantes estaba la de hacer tales recortes.

Era un acto democrático, de desobediencia civil y mayoritariamente pacífico, protegido, de nuevo, por la tan manoseada Constitución Española. Igual de predecible fue la respuesta de la mayoría de los medios de información que, traduciendo y reflejando su escasa cultura democrática, presentaron tales manifestaciones como antidemocráticas y contrarias al poder popular representado por el Parlament, ignorando que la desobediencia civil era y es un componente fundamental del proceso democrático. EEUU no tendría un presidente de raza negra si no hubiera habido desobediencia civil en aquel país.

La desobediencia civil es parte del proceso democrático

En realidad, en las mismas fechas en que ocurrían los hechos en Barcelona, hubo una manifestación muy parecida en el Estado de Wisconsin, en EEUU, cuando su Parlamento iba a aprobar los presupuestos de ese Estado, gobernado por el Tea Party (la ultraderecha que controla el Partido Republicano en aquel país). Los presupuestos eran también de los más austeros que hubiera aprobado tal Parlamento, sin que dichas medidas hubiesen constado en la oferta electoral del Partido Republicano. Las medidas movilizaron a sectores de la población, liderados por los sindicatos, que organizaron la manifestación frente al Parlamento. En aquel acto, los manifestantes que rodearon el Parlamento también dificultaron el acceso de los parlamentarios (con la complicidad por cierto, del Partido Demócrata, que estaba en la oposición al gobierno). Pero en este caso ninguna persona fue llevada a los tribunales ni tampoco hubo ningún asistente herido o apaleado por la policía.

No así en Barcelona, donde la policía sí cargó contra unos manifestantes que eran pacíficos en su gran mayoría (ver mi artículo “En defensa del 15M en Barcelona”, Público, 10.04.2014). Y, es más, varias personas fueron llevadas a los tribunales. La Audiencia Nacional, sin embargo, los absolvió, argumentando correctamente que tales actos encajaban dentro del proceso democrático, y que las formas de presentar su disconformidad estaban en parte justificadas por la falta de oportunidad de expresar su desacuerdo en los mayores medios de información, a los cuales no tienen acceso tales movimientos críticos. Tal dictamen habría supuesto una brecha de esperanza, abriendo la posibilidad de reforma del cuerpo judicial. Pero tal esperanza era en vano. La fiscalía no abandonó su objetivo, que no era el de hacer justicia, sino el de hacer un escarmiento, un objetivo compartido por el Tribunal Supremo, que dictó que los imputados deberían estar encarcelados nada menos que tres años, decisión injusta y a todas luces desproporcionada. Incluso, en el caso de que tales personas ajusticiadas hubieran actuado incívicamente, molestando físicamente a los parlamentarios (lo cual es criticable y punible), la pena de tan largo encarcelamiento es un indicador de la mentalidad represiva de un aparato del Estado, que considera que su función es proteger por todos los medios al Estado, sea o no la medida injusta, como lo había sido en este caso.

Por otra parte, los manifestantes del 15-M no carecían de razón, y fueron sus personajes más visibles los que recibieron una sanción. Pero la pregunta que no se ha hecho y debería hacerse es, ¿quién sanciona a los representantes de la ciudadanía cuando en el curso de su trabajo toman decisiones por las cuales no tienen mandato, perjudicando y dañando el bienestar de millones de personas que no tienen medios para defenderse? Limitar la sanción a que dejen de ser elegidos la próxima vez que se llame a las urnas es tergiversar el principio democrático, que exige que sea la población la que decida sobre aquellas decisiones públicas que afectan sus vidas y su bienestar. La desobediencia de los parlamentarios frente al mandato popular y electoral recibido debería penarse, pues, consecuencia de su acción antidemocrática, miles de personas salen perjudicadas. Precisamente para prevenir este daño, los manifestantes del 15-M se movilizaron para impedir que se hiciera aquel acto antidemocrático que iba a tener lugar en el Parlament. Eran aquellos manifestantes los que estaban intentando evitar que se corrompiera el principio democrático que requiere que los representantes representen a sus representados, en vez de a intereses que no son afines a la voluntad popular. El hecho de que algunos –una enorme minoría- forzaran algunos actos incívicos entre los asistentes, no borra la actitud de nobleza democrática de tal movilización.

Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía Aplicada. Universidad de Barcelona

Artículo publicado en Público.es
vnavarro.org

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De la ciudad compacta a la ciudad difusa

Tue, 31/03/2015 - 13:00

Julio Rodríguez López – Consejo Científico de ATTAC España

[1]   La prolongada crisis económica del periodo 2008-2013, con su secuela de recesión, de destrucción de empleos, de  reducción de las prestaciones sociales y de envilecimiento de las condiciones laborales no ha dejado de influir a las ciudades. Cuanto más prolongada es una crisis mayor es su incidencia sobre el tejido urbano..

La ciudad, imaginada desde siempre como un espacio de integración social y cultural, se ha convertido, en las últimas décadas del siglo XX, en una potente máquina de suspensión de derechos de los individuos y de la colectividad. Esta política… ha requerido una ideología y una retórica: la ideología del mercado y la retórica de la seguridad”  (Bernardo Secchi, La ciudad de los ricos y la ciudad de los pobres”, Los Libros de la Catarata, 2015).

Desde tiempos remotos el miedo a los pobres  y el deseo de distinción de los poderosos llevó a establecer barreras, más o menos visibles, dentro de las ciudades. De América llegaron a Europa las “gated communities”, las ciudades cerradas. Fuera de tales enclaves están los barrios marginados,  que acumulan problemas allí donde el desempleo es masivo y el urbanismo inhumano.

Manuel Valls, primer ministro de Francia, ha hablado recientemente  de la relegación en la periferia urbana y en los guetos de la  miseria social, a la que se suman las discriminaciones cotidianas adicionales. La fractura urbana consolida  compartimentos estancos, sin las necesarias  “zonas grises” que aseguran el carácter mixto de la ciudad como espacio de convivencia y de encuentro con el otro (Rafael Jorba, “La ciudad cercana”, La Vanguardia, 7.3.2015).

La “ciudad difusa” es una creación de la segunda mitad del siglo veinte y responde plenamente al modelo económico neoliberal. El “nuevo urbanismo”, el de referencia, nació en Estados Unidos en los años ochenta, cargado de criterios populistas válidos para las clases medias altas. Tales ciudades aisladas cumplen los requisitos de seguridad y de calidad medioambiental. El creciente desmantelamiento del estado bienestar  conduce  a  una ciudad dispersa, esto es,  a una ciudad individualizada.

El urbanismo europeo se ha visto invadido  por  las aportaciones procedentes de Estados Unidos y América Latina, con su secuela de dispersión y de individualismo. En la ciudad difusa, esta se disuelve  en una zona urbanizada, sin formas y sin límites.  Los agentes involucrados, como promotores inmobiliarios, grupos profesionales y bancos, han asumido y desarrollado tales ideas.  Pero sobre todo la asumen los políticos locales que, junto con los promotores, hacen la nueva ciudad, con escasa o negativa  aportación cualitativa de las administraciones publicas  de ámbito superior en el caso de España.

Un ejemplo destaca al noroeste de  la periferia de Madrid. Entre las cuatro ciudades de Pozuelo, Majadahonda, Las Rozas y Boadilla, que suman 300.000 habitantes,  “se ha implantado un  modelo anglosajón por impulso de los promotores. Ellos han diseñado estas ciudades. A su alrededor han crecido centros comerciales que no favorecen la vida colectiva. El urbanismo ha sido la clave. El que va a vivir ahí tiene una infraestructura privada y vive del coche. La vida asociativa es escasa, pero no falta un coro rociero. En los límites de Pozuelo está la entrada de La Finca, un lugar exclusivo para 70 vecinos. Dentro hay solo un camino adoquinado  bordeado de plantas y árboles. Es un homenaje al individualismo” (Luis Gómez, El paraíso terrenal del PP, El  País, 8.3.2015).

A este urbanismo hay que oponer y enfrentar  un modelo que recupere la ciudad como lugar de encuentro. La nueva ciudad difusa no refleja precisamente valores democráticos. Se construye de manera constante, al margen de las previsiones demográficas y de la evolución de los precios de la vivienda. Los políticos locales  encuentran el ideal en la promoción y en la urbanización indefinida. Las empresas  de cierta dimensión, sobre todo las industriales,  deben de irse lejos y no perturbar el continuo ambiente urbano.

La política de aumento de los equipamientos públicos, de recuperación de los barrios deprimidos,  de desarrollo de parques de viviendas de alquiler social, puede suponer una alternativa y  un impulso a la economía, vía  recuperación de la demanda. Dicha inversión pública   no solo favorece  el crecimiento, sino que puede contribuir a redemocratizar la ciudad. En 1937 el presidente Roosevelt  consideró las ciudades como un gran recurso  para la recuperación de la economía, llegando a propugnar un gran plan de equipamientos públicos.

Por otra parte, no deberían perderse las economías de la distribución que existen en España. ”La competencia por el espacio y la inversión condena a la expulsión de los pequeños negocios. La economía de distribución  se pierde cuando la gran banca, que emplea su liquidez para especular,  captura el 70% del consumo” (Sassia Sasken, Entrevista, Alternativas Económicas, nº 23, Marzo 2015).  La empresa no debe de aislarse de la ciudad,

Una versión de este articulo se publicó en la revista semanal “El Siglo de Europa” de 16 de marzo de 2015 julrodlop.blogspot.com.es
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El circuito del blanqueo de capitales

Tue, 31/03/2015 - 09:00

Pilar Blázquez - ctxt.es

Los bancos y los paraísos fiscales son clave en el engranaje del dinero negro, pero lo más inabarcable es lo que no se ve: la Internet profunda

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Que levante la mano el que, conociendo este tipo de irregularidades, las denunciaría. Esta petición se lanzó hace un par de semanas en un evento cerrado para profesionales de prevención de blanqueo de capitales que tuvo lugar en Madrid. La sala estaba abarrotada de empleados de banca especializados en la materia.

El tema sobre el que los expertos debían manifestarse era el escándalo financiero del momento: la denuncia del Tesoro de EEUU a la Banca Privada de Andorra (BPA) y a su filial Banco Madrid por colaborar con diversas mafias en el blanqueo de capitales, y la implicación directa de sus máximos directivos.

Entre denunciar al jefe y conservar el trabajo, los trabajadores de banca no dudaron. Nadie alzó la mano.

Las leyes de prevención de blanqueo de capitales están diseñadas para que sean los bancos, además de otros sujetos obligados como notarios, abogados, marchantes de arte, etcétera los que denuncien las operaciones sospechosas que detecten, vigilen a los clientes, sus negocios e incluso a sus familias. Pero, ¿qué ocurre si quienes están implicados en la trama de blanqueo, como apuntan las primeras investigaciones en Banco Madrid y BPA, son los altos directivos? Esa colaboración activa desaparece. “No hay nadie mejor que un empleado de banca para detectar las irregularidades, pero sin la existencia de una adecuada política de whistleblowing(denuncias de malas prácticas financieras en el marco de las organizaciones empresariales) que proteja la confidencialidad del que denuncia es imposible esperar esa colaboración”, asegura un abogado especializado en la lucha contra el blanqueo de capitales que prefiere no ser identificado.

Lo que está fuera de dudas es que la lucha desde el exterior de las organizaciones contra el blanqueo no parece ser muy eficaz. Las estimaciones del Fondo Monetario Internacional aseguran que cada año se lavan en el mundo entre 600.000 millones y 1,8 billones de dólares procedentes del crimen organizado. Aun así, la cuantía de dinero sucio que consigue entrar en el sistema equivale al PIB de la octava mayor economía del planeta, según ha destacado en diversas ocasiones Antonio María Costa, exdirector de la Agencia de Naciones Unidas Contra la Droga y el Crimen Organizado. De ellos, apenas el 1% es detectado por las autoridades.

El dinero negro necesita una puerta para entrar en el sistema financiero y durante muchos años la trastienda de la gran banca ha sido el acceso más directo y barato para conseguirlo. Según suele explicar el inspector de Hacienda José María Peláez, montar un banco en Samoa o Barbudas apenas cuesta un millón de euros. Calderilla para cualquier mafia. Son los denominados bancos pantalla. Con ellos, se pone la primera piedra de un entramado financiero compuesto por sociedades interpuestas con sede en diferentes paraísos fiscales que, gracias a su opacidad, permiten ocultar sin demasiada complicación el origen del dinero y la identidad de sus propietarios.

Claro que, ¿quién tiene la necesidad de irse a lugares tan remotos cuando las cosas se ponen fáciles en pleno Paseo de la Castellana de Madrid?

Desde el estallido de la crisis financiera y el compromiso del G20 de luchar contra los paraísos fiscales, los bancos gastan un 53% más en aplicar medidas de prevención de blanqueo, según un estudio de la consultora KPMG. Además, los paraísos fiscales no han parado de firmar acuerdos internacionales de intercambio de información. Hasta tal punto de que la famosa lista de Paraísos Fiscales de la OCDE ya casi está desierta.

Pero visto lo visto, estos esfuerzos parecen papel mojado. Según denunció el Tesoro estadounidense el 10 de marzo, “los directivos de BPA han facilitado, a un altísimo nivel, operaciones de blanqueo de capitales a organizaciones criminales de Rusia, Venezuela y China” a través de entramados financieros entre sus sedes de Andorra, Madrid, Uruguay… Además, el Departamento del Tesoro de EEUU acusa a los directivos de cobrar “sobornos” y “comisiones exorbitantes” de redes de crimen organizado.

Los principales identificados en España son Ping, empresario chino que en 2012 fue cabecilla de una trama criminal cuya investigación todavía está abierta en la Audiencia Nacional; Andrei Petrov, cabecilla de una mafia rusa arrestado en España en 2013, y diversos políticos y empresarios venezolanos.

La noticia no pilló por sorpresa a nadie involucrado en la prevención de blanqueo en España. De hecho, apenas 24 horas después se conoció que el Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales, un organismo que funciona con personal del Banco de España, pero que está bajo la supervisión del Ministerio de Economía, llevaba meses investigando la actividad del banco andorrano. Su actuación ha sido objeto de muchas críticas, ya que el informe se dio a conocer apenas unas horas después de que se publicara el del Tesoro americano. ¿Lo tenían y no lo querían publicar? ¿Ha presionado EEUU? De momento, lo que se sabe es que los investigadores españoles, entre otras cosas, habían concluido que 46 clientes debían ser objeto de vigilancia especial, y habían detectado seis operaciones sospechosas.

Lo que ocurrió después ha sido contado con exhaustividad por la prensa. Dimisión de la cúpula directiva española de Banco Madrid. Encarcelación del consejero delegado en Andorra. Intervención de la entidad madrileña por parte del Banco de España. Desbandada de depósitos. Corralito. Declaración de quiebra.

La operación está llena de dudas también para los profesionales. No se parece en nada al procedimiento habitual que se sigue en estos casos, ni en España ni fuera, según afirma un exdirectivo de la lucha internacional contra el blanqueo que exige el anonimato: “Denuncia. Intervención. Liquidación y quiebra de una entidad por blanqueo. Todo en menos de una semana. Y, además, con filtraciones continuas a la prensa de los datos del informe del Sepblac. Es algo inaudito. Mucho más cuando hablamos de un banco minúsculo en el entramado financiero mundial. La única explicación que veo es que EEUU quiera ponerlo como ejemplo. Pero ni siquiera eso me convence totalmente”, asegura.

Hasta ahora, la actuación que se había seguido en casos similares no pasaba de las sanciones. En muchos casos han sido millonarias, pero irrisorias para el volumen de dinero que manejan las mafias. De hecho, el escaso efecto disuasorio de las multas ha sido una de las debilidades que el principal organismo mundial de lucha contra el blanqueo, el Grupo de Acción Financiera Internacional contra el lavado de dinero (GAFI),  ha denunciado en su último informe sobre España, en el que también afeaba a nuestro país por la lentitud en los procedimientos de investigación judicial.

La multa más alta por este motivo que se conoce en España la recibió Bankinter en el verano de 2013, cuando fue condenado con 1,2 millones de euros por “no esforzarse lo suficiente en frenar el blanqueo a través de sus oficinas de Gran Canaria”. El récord mundial lo tiene el suizo Credit Suisse, que fue multado, en mayo de 2014, con 1.824 millones de euros por ayudar a miles de ciudadanos a evadir impuestos. Pero si se trata de blanqueo de dinero procedente de mafias, la multa más cuantiosa la recibió en 2013 el HSBC. Nada menos que 1.379 millones de euros por facilitar el lavado a los cárteles de la droga de México y Colombia. JPMorgan, Standard Chartered, RBS, ING, incluso Coutts&Co, el banco privado que gestiona la fortuna de la reina Isabel II de Inglaterra, han tenido que pagar multas por delitos relacionados con el blanqueo.

“Todos siguen funcionando. Nunca se planteó su intervención ni, mucho menos, su quiebra. ¿por qué se ha actuado de esta forma con BPA y Banco Madrid? Es un misterio que no sé si algún día se resolverá”, comenta el exdirectivo de la lucha contra el blanqueo.

Todas estas multas reflejan que el coqueteo entre mafias y bancos ha sido una práctica habitual en los últimos años. En 2009, en plena crisis financiera mundial, el entonces director de la Agencia de Naciones Unidas Contra la Droga y el Crimen Organizado, Antonio María Costa, acusó a la banca de aprovecharse de la liquidez que ofrecían las mafias. “Algunos bancos han sido rescatados de esa forma”, aseguraba el alto funcionario italiano. No fue el único en denunciar esa realidad. La Autoridad Financiera Británica (FSA) lanzó en 2011 un duro informe en el que detallaba los principales agujeros del sistema financiero y acusaba a la banca de facilitar en exceso la labor de blanqueo. “Los bancos británicos ningunean las normas de lavado de dinero”, llegó a decir.

Es un secreto a voces que los bancos son una pieza clave en el engranaje mundial del blanqueo. La otra es la opacidad que siguen cultivando los paraísos fiscales, a pesar de sus promesas de colaboración.

El BPA pudo comprar Banco Madrid en 2010 gracias a que Andorra, paraíso fiscal por excelencia, prometió abolir el secreto bancario y compartir información con el resto de países. Andorra solo firmó oficialmente ese acuerdo en 2012. Lo mismo han hecho muchos otros paraísos como Suiza, Panamá o Uruguay. El diablo de esos contratos entre bancos y gobiernos está en la letra pequeña. En ella se dice que el intercambio de información sólo se hará cuando sea solicitada expresamente por las autoridades y referida a casos concretos. Hasta finales de 2017 no se ha establecido el intercambio de información automática. Un compromiso que apenas han firmado 54 países. La realidad es que conseguir datos concretos es casi imposible dadas las trabas burocráticas que ponen los teóricos exparaísos, según han denunciado en muchas ocasiones los inspectores fiscales españoles.

Por si esto no complicara suficientemente las cosas, hay que sumar la propia complejidad del sistema de interconexiones de la banca mundial, diseñado para minimizar los movimientos de dinero físico, pero casi un regalo a los blanqueadores. Según ese sistema, si un banco E (español) recibe un día a diversos clientes británicos que quieren enviar en total 15.000 euros a un banco GB (británico), y en éste hay clientes españoles ordenando transferencias al banco E por valor de 10.000 euros, a lo largo del día se hacen las anotaciones pertinentes y al final de la jornada se liquida el saldo. El banco español le tiene que dar al británico 5.000 euros.

La información de estas operaciones viaja a través de las redes codificada en una jerga que hasta hace poco más de un año ni siquiera tenía que identificar a la persona que hacía la operación. Es lo que se conoce como código SWIFT (parecido al IBAN con el que ahora se identifican las cuentas de las personas físicas). El SEPBLAC denunció esta fuga de información ya en 2007, puesto que con ese sistema es casi imposible rastrear la identidad de sujetos sospechosos en muchas de las operaciones investigadas. En los últimos meses, la metodología está cambiando para incluir datos que ayuden a identificar a los clientes que ordenan las operaciones.

Esto, junto a los mencionados bancos pantalla y la llamada banca de corresponsales configuran el pack casi perfecto para el blanqueo. Un corresponsal es una persona física que representa a un banco fuera de su país; algo así como una oficina andante. Es la figura que utilizan los bancos de los paraísos fiscales para tener presencia en los principales focos financieros del planeta y estar cerca de las grandes fortunas.

Así que aquello de irse con la maleta cargada de billetes a Andorra, Suiza o las Islas Caimán es ya casi una imagen de película. Ahora, es suficiente con concertar una cita en cualquier lugar discreto con uno de esos corresponsales y entregarle el dinero a cambio de un ‘recibí’. Si además este sujeto puede acercarse al Banco Madrid, por ejemplo, y entregarlo sin que le hagan preguntas indiscretas, todo se facilita. El sistema lleva décadas funcionando en lugares como Italia. El Istituto per le Opere Religiose (IOR), el paraíso fiscal del Vaticano, contra el que sigue luchando el papa Francisco, ha lavado millones de euros de las mafias.

Hay que recordar que las leyes de prevención están centradas en controlar a las personas físicas y sus negocios, pero no a otros bancos. Los corresponsales son tratados como cualquier oficina bancaria. Sin preguntas.

El siguiente paso de la operación de blanqueo es establecer el modo de recuperar el dinero ya introducido en el sistema; el menú queda al gusto del mafioso de turno. Según las fuentes consultadas para este reportaje, los productos estrella en Banco Madrid eran las sociedades interpuestas a través de entramados entre diferentes paraísos fiscales, los fondos de inversión ad hoc y los llamados “préstamos de regreso”. Se trata de simular un préstamo, normalmente concedido por un banco extranjero, por la cantidad de dinero blanqueada. En el caso del Banco Madrid, los préstamos se ofrecían desde Andorra.

Sin duda, tras la operación BPA-Banco Madrid el blanqueo se va a complicar, al menos en Europa. Con intención o sin ella, el aviso está sobre la mesa. “El riesgo para la reputación de la banca es cada vez más alto y la tendencia es imparable. Aunque cueste unos años, estamos en el camino de que los blanqueadores profesionales dejen de tener cuentas en Europa”, asegura María García, abogada especializada en prevención de blanqueo de Amber Legal & Advisor, y vicepresidenta de la Asociación Española de Sujetos Obligados en Prevención del Blanqueo (ASEPBLAC).

Pero eso no significa que el final del blanqueo esté cerca. “Simplemente se les complica y se encarecen un poco más las operaciones. Sin la connivencia de la banca, donde con una comisión a los empleados estaba todo solucionado, deberán volver a los sistemas más tradicionales y más costosos”, explica un exdirectivo de organismos internacionales de lucha contra el blanqueo, que añade que el boom inmobiliario que están viviendo Londres y Nueva York refleja la lucha del dinero negro por aflorar.

Escriturar pisos por encima de su valor real, y abrir negocios casi sin actividad o lavanderías como hacía Al Capone son estrategias que vuelven a utilizarse. Pero solo entre las mafias más nostálgicas. Para los más modernos, la llave del blanqueo es Internet. “Los casinos on line se amparan en las jurisdicciones territoriales para realizar sus sospechosas, a veces, actividades de juego. Sobre todo son muy dañinos cuando la propiedad de los casinos pertenece a mafias u organizaciones criminales. Las monedas digitales son otro medio de trasladar montantes de dinero de curso legal a dinero digital para su posterior reconversión”, explica Domingo Martínez, miembro de la Junta Directiva y vocal del Instituto de Expertos en Prevención de blanqueo de capitales y financiación de terrorismo (INBLAC).

Lo más inabarcable de todo, añade este especialista, es la intensa actividad criminal que se desarrolla en la internet profunda. Considerando Internet un iceberg, la internet profunda es todo aquello que no se ve. Según la publicación especializada Popsci, la Internet que todos conocemos, la que rastrean Google y otros buscadores, tiene 147 terabytes; la internet profunda en la que se manejan las mafias y las redes terroristas además de los investigadores más frikis tiene 91.000 terabytes.

Mientras legisladores y autoridades imponen leyes para luchar contra el blanqueo del siglo XX, las mafias ya está inmersas en las inmensas posibilidades que les ofrece el siglo XXI. Y es que, como se dijo hace una semana en una convención sobre blanqueo que se celebró en Los Ángeles,  “el lavado de dinero evoluciona rápidamente y cada vez es más difícil desmontar las capas”.

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El circuito del blanqueo de capitales

Tue, 31/03/2015 - 09:00

Pilar Blázquez - ctxt.es

Los bancos y los paraísos fiscales son clave en el engranaje del dinero negro, pero lo más inabarcable es lo que no se ve: la Internet profunda

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Que levante la mano el que, conociendo este tipo de irregularidades, las denunciaría. Esta petición se lanzó hace un par de semanas en un evento cerrado para profesionales de prevención de blanqueo de capitales que tuvo lugar en Madrid. La sala estaba abarrotada de empleados de banca especializados en la materia.

El tema sobre el que los expertos debían manifestarse era el escándalo financiero del momento: la denuncia del Tesoro de EEUU a la Banca Privada de Andorra (BPA) y a su filial Banco Madrid por colaborar con diversas mafias en el blanqueo de capitales, y la implicación directa de sus máximos directivos.

Entre denunciar al jefe y conservar el trabajo, los trabajadores de banca no dudaron. Nadie alzó la mano.

Las leyes de prevención de blanqueo de capitales están diseñadas para que sean los bancos, además de otros sujetos obligados como notarios, abogados, marchantes de arte, etcétera los que denuncien las operaciones sospechosas que detecten, vigilen a los clientes, sus negocios e incluso a sus familias. Pero, ¿qué ocurre si quienes están implicados en la trama de blanqueo, como apuntan las primeras investigaciones en Banco Madrid y BPA, son los altos directivos? Esa colaboración activa desaparece. “No hay nadie mejor que un empleado de banca para detectar las irregularidades, pero sin la existencia de una adecuada política de whistleblowing(denuncias de malas prácticas financieras en el marco de las organizaciones empresariales) que proteja la confidencialidad del que denuncia es imposible esperar esa colaboración”, asegura un abogado especializado en la lucha contra el blanqueo de capitales que prefiere no ser identificado.

Lo que está fuera de dudas es que la lucha desde el exterior de las organizaciones contra el blanqueo no parece ser muy eficaz. Las estimaciones del Fondo Monetario Internacional aseguran que cada año se lavan en el mundo entre 600.000 millones y 1,8 billones de dólares procedentes del crimen organizado. Aun así, la cuantía de dinero sucio que consigue entrar en el sistema equivale al PIB de la octava mayor economía del planeta, según ha destacado en diversas ocasiones Antonio María Costa, exdirector de la Agencia de Naciones Unidas Contra la Droga y el Crimen Organizado. De ellos, apenas el 1% es detectado por las autoridades.

El dinero negro necesita una puerta para entrar en el sistema financiero y durante muchos años la trastienda de la gran banca ha sido el acceso más directo y barato para conseguirlo. Según suele explicar el inspector de Hacienda José María Peláez, montar un banco en Samoa o Barbudas apenas cuesta un millón de euros. Calderilla para cualquier mafia. Son los denominados bancos pantalla. Con ellos, se pone la primera piedra de un entramado financiero compuesto por sociedades interpuestas con sede en diferentes paraísos fiscales que, gracias a su opacidad, permiten ocultar sin demasiada complicación el origen del dinero y la identidad de sus propietarios.

Claro que, ¿quién tiene la necesidad de irse a lugares tan remotos cuando las cosas se ponen fáciles en pleno Paseo de la Castellana de Madrid?

Desde el estallido de la crisis financiera y el compromiso del G20 de luchar contra los paraísos fiscales, los bancos gastan un 53% más en aplicar medidas de prevención de blanqueo, según un estudio de la consultora KPMG. Además, los paraísos fiscales no han parado de firmar acuerdos internacionales de intercambio de información. Hasta tal punto de que la famosa lista de Paraísos Fiscales de la OCDE ya casi está desierta.

Pero visto lo visto, estos esfuerzos parecen papel mojado. Según denunció el Tesoro estadounidense el 10 de marzo, “los directivos de BPA han facilitado, a un altísimo nivel, operaciones de blanqueo de capitales a organizaciones criminales de Rusia, Venezuela y China” a través de entramados financieros entre sus sedes de Andorra, Madrid, Uruguay… Además, el Departamento del Tesoro de EEUU acusa a los directivos de cobrar “sobornos” y “comisiones exorbitantes” de redes de crimen organizado.

Los principales identificados en España son Ping, empresario chino que en 2012 fue cabecilla de una trama criminal cuya investigación todavía está abierta en la Audiencia Nacional; Andrei Petrov, cabecilla de una mafia rusa arrestado en España en 2013, y diversos políticos y empresarios venezolanos.

La noticia no pilló por sorpresa a nadie involucrado en la prevención de blanqueo en España. De hecho, apenas 24 horas después se conoció que el Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales, un organismo que funciona con personal del Banco de España, pero que está bajo la supervisión del Ministerio de Economía, llevaba meses investigando la actividad del banco andorrano. Su actuación ha sido objeto de muchas críticas, ya que el informe se dio a conocer apenas unas horas después de que se publicara el del Tesoro americano. ¿Lo tenían y no lo querían publicar? ¿Ha presionado EEUU? De momento, lo que se sabe es que los investigadores españoles, entre otras cosas, habían concluido que 46 clientes debían ser objeto de vigilancia especial, y habían detectado seis operaciones sospechosas.

Lo que ocurrió después ha sido contado con exhaustividad por la prensa. Dimisión de la cúpula directiva española de Banco Madrid. Encarcelación del consejero delegado en Andorra. Intervención de la entidad madrileña por parte del Banco de España. Desbandada de depósitos. Corralito. Declaración de quiebra.

La operación está llena de dudas también para los profesionales. No se parece en nada al procedimiento habitual que se sigue en estos casos, ni en España ni fuera, según afirma un exdirectivo de la lucha internacional contra el blanqueo que exige el anonimato: “Denuncia. Intervención. Liquidación y quiebra de una entidad por blanqueo. Todo en menos de una semana. Y, además, con filtraciones continuas a la prensa de los datos del informe del Sepblac. Es algo inaudito. Mucho más cuando hablamos de un banco minúsculo en el entramado financiero mundial. La única explicación que veo es que EEUU quiera ponerlo como ejemplo. Pero ni siquiera eso me convence totalmente”, asegura.

Hasta ahora, la actuación que se había seguido en casos similares no pasaba de las sanciones. En muchos casos han sido millonarias, pero irrisorias para el volumen de dinero que manejan las mafias. De hecho, el escaso efecto disuasorio de las multas ha sido una de las debilidades que el principal organismo mundial de lucha contra el blanqueo, el Grupo de Acción Financiera Internacional contra el lavado de dinero (GAFI),  ha denunciado en su último informe sobre España, en el que también afeaba a nuestro país por la lentitud en los procedimientos de investigación judicial.

La multa más alta por este motivo que se conoce en España la recibió Bankinter en el verano de 2013, cuando fue condenado con 1,2 millones de euros por “no esforzarse lo suficiente en frenar el blanqueo a través de sus oficinas de Gran Canaria”. El récord mundial lo tiene el suizo Credit Suisse, que fue multado, en mayo de 2014, con 1.824 millones de euros por ayudar a miles de ciudadanos a evadir impuestos. Pero si se trata de blanqueo de dinero procedente de mafias, la multa más cuantiosa la recibió en 2013 el HSBC. Nada menos que 1.379 millones de euros por facilitar el lavado a los cárteles de la droga de México y Colombia. JPMorgan, Standard Chartered, RBS, ING, incluso Coutts&Co, el banco privado que gestiona la fortuna de la reina Isabel II de Inglaterra, han tenido que pagar multas por delitos relacionados con el blanqueo.

“Todos siguen funcionando. Nunca se planteó su intervención ni, mucho menos, su quiebra. ¿por qué se ha actuado de esta forma con BPA y Banco Madrid? Es un misterio que no sé si algún día se resolverá”, comenta el exdirectivo de la lucha contra el blanqueo.

Todas estas multas reflejan que el coqueteo entre mafias y bancos ha sido una práctica habitual en los últimos años. En 2009, en plena crisis financiera mundial, el entonces director de la Agencia de Naciones Unidas Contra la Droga y el Crimen Organizado, Antonio María Costa, acusó a la banca de aprovecharse de la liquidez que ofrecían las mafias. “Algunos bancos han sido rescatados de esa forma”, aseguraba el alto funcionario italiano. No fue el único en denunciar esa realidad. La Autoridad Financiera Británica (FSA) lanzó en 2011 un duro informe en el que detallaba los principales agujeros del sistema financiero y acusaba a la banca de facilitar en exceso la labor de blanqueo. “Los bancos británicos ningunean las normas de lavado de dinero”, llegó a decir.

Es un secreto a voces que los bancos son una pieza clave en el engranaje mundial del blanqueo. La otra es la opacidad que siguen cultivando los paraísos fiscales, a pesar de sus promesas de colaboración.

El BPA pudo comprar Banco Madrid en 2010 gracias a que Andorra, paraíso fiscal por excelencia, prometió abolir el secreto bancario y compartir información con el resto de países. Andorra solo firmó oficialmente ese acuerdo en 2012. Lo mismo han hecho muchos otros paraísos como Suiza, Panamá o Uruguay. El diablo de esos contratos entre bancos y gobiernos está en la letra pequeña. En ella se dice que el intercambio de información sólo se hará cuando sea solicitada expresamente por las autoridades y referida a casos concretos. Hasta finales de 2017 no se ha establecido el intercambio de información automática. Un compromiso que apenas han firmado 54 países. La realidad es que conseguir datos concretos es casi imposible dadas las trabas burocráticas que ponen los teóricos exparaísos, según han denunciado en muchas ocasiones los inspectores fiscales españoles.

Por si esto no complicara suficientemente las cosas, hay que sumar la propia complejidad del sistema de interconexiones de la banca mundial, diseñado para minimizar los movimientos de dinero físico, pero casi un regalo a los blanqueadores. Según ese sistema, si un banco E (español) recibe un día a diversos clientes británicos que quieren enviar en total 15.000 euros a un banco GB (británico), y en éste hay clientes españoles ordenando transferencias al banco E por valor de 10.000 euros, a lo largo del día se hacen las anotaciones pertinentes y al final de la jornada se liquida el saldo. El banco español le tiene que dar al británico 5.000 euros.

La información de estas operaciones viaja a través de las redes codificada en una jerga que hasta hace poco más de un año ni siquiera tenía que identificar a la persona que hacía la operación. Es lo que se conoce como código SWIFT (parecido al IBAN con el que ahora se identifican las cuentas de las personas físicas). El SEPBLAC denunció esta fuga de información ya en 2007, puesto que con ese sistema es casi imposible rastrear la identidad de sujetos sospechosos en muchas de las operaciones investigadas. En los últimos meses, la metodología está cambiando para incluir datos que ayuden a identificar a los clientes que ordenan las operaciones.

Esto, junto a los mencionados bancos pantalla y la llamada banca de corresponsales configuran el pack casi perfecto para el blanqueo. Un corresponsal es una persona física que representa a un banco fuera de su país; algo así como una oficina andante. Es la figura que utilizan los bancos de los paraísos fiscales para tener presencia en los principales focos financieros del planeta y estar cerca de las grandes fortunas.

Así que aquello de irse con la maleta cargada de billetes a Andorra, Suiza o las Islas Caimán es ya casi una imagen de película. Ahora, es suficiente con concertar una cita en cualquier lugar discreto con uno de esos corresponsales y entregarle el dinero a cambio de un ‘recibí’. Si además este sujeto puede acercarse al Banco Madrid, por ejemplo, y entregarlo sin que le hagan preguntas indiscretas, todo se facilita. El sistema lleva décadas funcionando en lugares como Italia. El Istituto per le Opere Religiose (IOR), el paraíso fiscal del Vaticano, contra el que sigue luchando el papa Francisco, ha lavado millones de euros de las mafias.

Hay que recordar que las leyes de prevención están centradas en controlar a las personas físicas y sus negocios, pero no a otros bancos. Los corresponsales son tratados como cualquier oficina bancaria. Sin preguntas.

El siguiente paso de la operación de blanqueo es establecer el modo de recuperar el dinero ya introducido en el sistema; el menú queda al gusto del mafioso de turno. Según las fuentes consultadas para este reportaje, los productos estrella en Banco Madrid eran las sociedades interpuestas a través de entramados entre diferentes paraísos fiscales, los fondos de inversión ad hoc y los llamados “préstamos de regreso”. Se trata de simular un préstamo, normalmente concedido por un banco extranjero, por la cantidad de dinero blanqueada. En el caso del Banco Madrid, los préstamos se ofrecían desde Andorra.

Sin duda, tras la operación BPA-Banco Madrid el blanqueo se va a complicar, al menos en Europa. Con intención o sin ella, el aviso está sobre la mesa. “El riesgo para la reputación de la banca es cada vez más alto y la tendencia es imparable. Aunque cueste unos años, estamos en el camino de que los blanqueadores profesionales dejen de tener cuentas en Europa”, asegura María García, abogada especializada en prevención de blanqueo de Amber Legal & Advisor, y vicepresidenta de la Asociación Española de Sujetos Obligados en Prevención del Blanqueo (ASEPBLAC).

Pero eso no significa que el final del blanqueo esté cerca. “Simplemente se les complica y se encarecen un poco más las operaciones. Sin la connivencia de la banca, donde con una comisión a los empleados estaba todo solucionado, deberán volver a los sistemas más tradicionales y más costosos”, explica un exdirectivo de organismos internacionales de lucha contra el blanqueo, que añade que el boom inmobiliario que están viviendo Londres y Nueva York refleja la lucha del dinero negro por aflorar.

Escriturar pisos por encima de su valor real, y abrir negocios casi sin actividad o lavanderías como hacía Al Capone son estrategias que vuelven a utilizarse. Pero solo entre las mafias más nostálgicas. Para los más modernos, la llave del blanqueo es Internet. “Los casinos on line se amparan en las jurisdicciones territoriales para realizar sus sospechosas, a veces, actividades de juego. Sobre todo son muy dañinos cuando la propiedad de los casinos pertenece a mafias u organizaciones criminales. Las monedas digitales son otro medio de trasladar montantes de dinero de curso legal a dinero digital para su posterior reconversión”, explica Domingo Martínez, miembro de la Junta Directiva y vocal del Instituto de Expertos en Prevención de blanqueo de capitales y financiación de terrorismo (INBLAC).

Lo más inabarcable de todo, añade este especialista, es la intensa actividad criminal que se desarrolla en la internet profunda. Considerando Internet un iceberg, la internet profunda es todo aquello que no se ve. Según la publicación especializada Popsci, la Internet que todos conocemos, la que rastrean Google y otros buscadores, tiene 147 terabytes; la internet profunda en la que se manejan las mafias y las redes terroristas además de los investigadores más frikis tiene 91.000 terabytes.

Mientras legisladores y autoridades imponen leyes para luchar contra el blanqueo del siglo XX, las mafias ya está inmersas en las inmensas posibilidades que les ofrece el siglo XXI. Y es que, como se dijo hace una semana en una convención sobre blanqueo que se celebró en Los Ángeles,  “el lavado de dinero evoluciona rápidamente y cada vez es más difícil desmontar las capas”.

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“La riqueza oculta de las naciones”

Tue, 31/03/2015 - 07:00

Juan Hernández Vigueras – Consejo Científico de ATTAC España fraude y evasion 2

(Reseña publicada en TEMAS para el debate. Marzo 2015. Nº 244 sobre el libro La riqueza oculta de las naciones. Investigación sobre los paraísos fiscales. Gabriel Zucman. Ed. Pasado & Presente, Barcelona, 2015)

Ningún gobernante europeo niega hoy que el endeudamiento de algunos Estados europeos haya alcanzado niveles inquietantes, pero se silencia el auge del gran fraude fiscal en todos. Y Europa es la economía más afectada por la evasión fiscal porque “la impunidad de los defraudadores es prácticamente total” y “los paraísos fiscales nunca han gozado de tan buena salud como ahora”, sostiene este libroY lo prueban las más de cien imputaciones de políticos españoles por corrupción, vinculados con paraísos fiscales y delito fiscal. A partir de una investigación estadística, se nos ofrece una serie de reflexiones y conclusiones sobre las fortunas ocultas en paraísos fiscales, constituidas por títulos bursátiles y activos financieros. Y el autor, Gabriel Zucman, es un joven economista francés, profesor de la London School of Economics, a quien Thomas Pikkety agradece de modo particular su colaboración en la primera página de la su ya famosa obra “El capital en el siglo XXI”.

El libro de Zucman relata de modo ameno e interesante sobre cómo se produce la evasión fiscal en la gestión de las fortunas europeas con interesantes observaciones y conclusiones.

Para empezar, sostiene que el secreto bancario en Suiza sigue vivo; y analiza cómo tiene lugar en Suiza la gestión de patrimonios extranjeros, consistente en la custodia de títulos financieros por cuenta ajena que los bancos suizos no contabilizan en sus balances simplemente porque no son suyos. De modo que hoy en día cerca del 60 por ciento de las fortunas gestionadas por las entidades helvéticas pertenecen a residentes de la Unión Europea. En 2013, las fortunas extranjeras en Suiza ascendían a 1,8 billones de euros, de los cuales un billón pertenece a europeos, según los cálculos del autor; lo que seria el nivel histórico más alto. Las cuentas numeradas, que fueron prohibidas para combatir el blanqueo de dinero sucio, han sido sustituidas por los trusts (fideicomisos), las fundaciones y las sociedades-fantasma. Y estos entes jurídicos ya no están domiciliados en Suiza sino en Panamá, las Islas Vírgenes británicas, Liechtenstein u otros paraísos fiscales, aunque la Confederación Helvética pilota el gran circuito de la gestión internacional de las fortunas; y el mayor número de esas sociedades instrumentales se crea desde Ginebra. El libro deja fuera el análisis de la política de la Unión Europea sobre tratados comerciales con Suiza, que ha fortalecido su estatus histórico de paraíso financiero. Las declaraciones oficiales y noticias desinformativas son, pues, desmentidas por una realidad idéntica a la que referimos en nuestro libro que Akal publicó hace más de diez años.

Ahora que Jean-Claude Juncker es el presidente de la Comisión Europea y hemos sabido que durante sus dieciocho años de primer ministro de Luxemburgo firmó 548 acuerdos fiscales con una trama de multinacionales para defraudar al fisco de sus socios europeos, tenemos que destacar las páginas dedicadas al “paraíso fiscal de los paraísos fiscales”. El Gran Ducado, cofundador de la Unión Europea cuando se llamaba Comunidad, y cuando su siderurgia lo era todo y las finanzas no eran nada, actualmente no sería nada sin la industria financiera offshore, para no residentes. Y como colonia de la industria financiera internacional, Luxemburgo está en el centro de la evasión fiscal europea y paraliza la lucha contra esta plaga desde hace decenios; y convertido en una de las primeras plazas financieras del mundo, vive de comercializar su propia soberanía. Finalmente se apunta lo que el autor llama un plan global de actuación contra la evasión fiscal; que incluiría la elaboración de un catastro (sic) financiero mundial o registro mundial de títulos financieros, como elemento de control para poder tasar las fortunas. Y se acompañaría de un intercambio automático de información fiscal entre países, similar al de la ley estadounidense FATCA de 2010-2013, que permitiría un impuesto global progresivo sobre las fortunas. Resumiendo: lectura recomendada para gentes honradas.

La Europa Opaca de las Finanzas

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La medida estrella del PP para autónomos fue un fracaso

Mon, 30/03/2015 - 13:00

Eduardo Garzón Espinosa – Consejo Científico de ATTAC España

El gobierno del PP puso en marcha a principios de 2014 su medida estrella “Tarifa plana para la contratación indefinida” consistente en que las empresas y autónomos que incrementasen el número de trabajadores y trabajadoras con contrato indefinido pagarían sólo 100 euros mensuales en la cotización a la Seguridad Social por contingencias comunes. En principio sólo estaba pensada para el año 2014 pero finalmente el gobierno la prorrogó tres meses más. Izquierda Unida denunció que esta medida no iba a crear empleo porque el problema de las empresas y autónomos no es el coste de contratación sino la falta de clientes y las dificultades para acceder al crédito, fundamentalmente. Catorce meses más tarde, a punto de finalizar el periodo de vigencia de la medida, estamos en condiciones de comprobar si ha cumplido o no sus objetivos y por qué.

El Observatorio de Trabajo Autónomo acaba de presentar su estudio sobre la situación actual de los autónomos españoles, referente a diciembre de 2014. Entre otras muchas consultas se encuentra la correspondiente a la tarifa plana del gobierno, donde se constata que sólo el 7,38% de los entrevistados afirma haber utilizado esta ayuda a la contratación, lo que revela un estrepitoso fracaso de la medida.

1

Al preguntar por los motivos que explican no haberse acogido a la bonificación, el 60,47% de los que no lo hicieron señalan que no han necesitado contratar a nadie porque su actividad estaba en recesión o estancada. Otro 24,65% declaró que aunque su actividad había aumentado, no lo había hecho lo suficiente para contratar más trabadores y trabajadoras.

2

Es más, incluso para aquellos que sí utilizaron la ayuda, el 61,11% declaró que se trataba de una medida insuficiente para incrementar la contratación. Otro 16,67% indicó que la medida no afectaba en absoluto a la contratación.

3

Es evidente que los problemas de la inmensa mayoría de las y los autónomos no se resuelven abaratando los costes de contratación, tal y como señaló Izquierda Unida. Para seguir profundizando en el asunto y aproximarnos a los verdaderos problemas recurrimos a otra pregunta realizada en el mismo estudio. Al comparar la situación actual con la de hace cinco años, casi el 80% de los declarantes señala estar peor en cuanto a ventas, y sólo un 6% dicen estar mejor. En cambio, en cuanto a costes salariales, menos del 60% dicen estar peor mientras que más del 35% declaran estar igual y un 5% mejor. La presión fiscal es otro problema de envergadura similar (debido al aumento de las retenciones de IRPF desde el 15% al 21% aplicado por el gobierno de Rajoy a comienzos de legislatura), sólo por detrás del de la rentabilidad que no es más que la consecuencia del resto de problemas. La financiación es otro problema superior al de los costes salariales, mientras que el de los costes de alquiler es el menos importante.

4

Conviene tener en cuenta lo siguiente: todos los indicadores laborales demuestran que los costes salariales actuales son inferiores a los de hace cinco años, de forma que si muchos autónomos declaran estar en peor situación que antes, ello no se debe al aumento del coste salarial sino a la caída de los ingresos con los cuales hacerles frente. En consecuencia, el problema de los costes salariales es en buena parte consecuencia del problema de las ventas. O dicho de otra forma: si las y los autónomos viesen incrementar notablemente sus ventas podrían cubrir sin problemas el pago a sus trabajadores y trabajadoras. Por lo tanto, la solución a los problemas de las y los autónomos viene del lado de la demanda (necesitan incrementar sus ventas y beneficios), no del lado de la oferta (no necesitan abaratar sus costes y pagar menos a sus empleados y empleadas).

Esta constatación se produce también observando los datos ofrecidos por otras encuestas que no sólo se refieren a autónomos sino también a las empresas. Es el caso, por ejemplo, de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del Instituto Nacional de Estadística, donde en el cuarto trimestre de 2014 el 92,8% de las empresas señala que no ofrecen puestos de trabajo porque no necesitan más trabajadores frente al 5,1% que aduce costes de contratación elevados.

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Lo mismo ocurre con la Encuesta de acceso a la financiación de las pequeñas y medianas empresas del Banco Central Europeo, donde se comprueba que el problema más importante de las empresas españolas es que no encuentran clientes. El problema de los costes laborales se integra en el de los costes de producción y aun así aparece en el cuarto lugar.

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No hay ninguna duda: si hoy día no se crea empleo no es porque les salga caro a los empresarios contratar, sino fundamentalmente porque su negocio no va lo suficientemente bien para necesitar más trabajadores en sus plantillas.

Saque de Esquina

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Hacienda funcional: prosperidad con estabilidad económica

Mon, 30/03/2015 - 09:01

Sandra Soutto – ATTAC Castelló

Hacienda FuncionalLos ingresos de un Estado soberano no dependen, o no tienen porque depender de los contribuyentes o de los mercados financieros, ya que el dinero que estos entregan al gobierno, ya sea mediante el pago de los tributos1 o la compra de deuda pública2 (bonos y letras del Estado), lo han recibido antes del propio gobierno, que a través de la implementación de políticas expansivas del gasto incrementa los saldos de las cuentas de los agentes privados (ciudadanos y agentes financieros) con simples apuntes informáticos (llamados tecleos informáticos). Por ello, un Estado cuya financiación no depende de los mercados financieros ni de la recaudación de impuestos, porque puede emitir su propia moneda, no puede quebrar, es decir, nunca será insolvente en deudas denominadas en su propia moneda.

Sin embargo, políticos, legisladores y algunos economistas que temen los efectos de la inflación, han contribuido a engordar la falacia de que el Estado se puede quedar sin dinero y entrar en bancarrota, mediante la difusión de mantras como: “El gobierno esta sujeto a las mismas restricciones que los hogares: tanto entra, tanto gastas.” En la UE se ha creado una estructura económica-política, la eurozona, que arrebató a algunos de los estados miembros, entre ellos a España, su soberanía monetaria poniéndolos a merced de los agentes financieros, y entregando la misión de emitir moneda al BCE cuya única finalidad es controlar la inflación.

El economista de origen judío moldavo, emigrado a EEUU, Abba Lerner 3, que estudió como controlar los precios en un marco de pleno empleo, en su obra Economics of Employments, propuso una alternativa a las “finanzas responsables” impuestas por los conservadores, en la que expuso la necesidad de dirigir la economía hacia la prosperidad aumentando el gasto público cuando existen recursos ociosos, sin temer a la inflación. Se trata de tomar el control de la política económica e impedir que la economía se hunda con depresiones e inflaciones, implementando políticas de control del gasto, a lo que llamó Hacienda Funcional.

En síntesis, la Hacienda Funcional consiste en:

  1. Cuando tenemos tasas elevadas de desempleo y deflación, la demanda agregada está demasiado baja, entonces, el gobierno debe aumentar el gasto creando empleo, y lo consigue creando los recursos financieros necesarios mediante apuntes (ahora mediante tecleos informáticos) en las cuentas del balance del Banco Central4. Otra opción sería la de bajar los impuestos, aunque ésta no garantiza la creación de empleo, ni aleja al fantasma de la precarización laboral, ya que su creación dependería de la voluntad del sector privado y, como sostiene Kalecki5, a éste no le interesa la creación de empleo, la creación que le interesa es la de un “ejército de reserva de parados” cuya función es presionar a la baja los salarios.
  2. En caso de que el tipo de interés esté demasiado alto, el gobierno a través del Banco Central aportaría los recursos financieros necesarios incrementando las reservas bancarias, para conseguir una disminución del mismo, y al revés si fuera que el tipo es demasiado bajo.

Claro que para su correcta aplicación, es necesario que se den las siguientes condiciones:

  • Abandonar las llamadas “finanzas responsables” que actúan sobre los usuarios de moneda y no buscan la utilidad pública, ya que el Estado no es capaz de garantizar el sustento, la vivienda, el acceso a la salud, la educación de calidad, la protección jurídica y la socialización necesaria para la convivencia.
  • Considerar el dinero como una unidad de medida creada por el Estado.
  • Basar el control en la aplicación de políticas expansivas del gasto con el objetivo del pleno empleo de recursos, la estabilidad de precios, o cualquier otro sobre la economía real.
  • Cualquier valoración de estas políticas debe atender a sus efectos directos sobre la economía real, abandonando el objetivo de mantener el déficit presupuestario por debajo de un determinado porcentaje del PIB, o cualquier otro ratio impuesto de forma arbitraria.

Es importante resaltar que el objetivo de la Hacienda Funcional no es el equilibrio presupuestario sino la plena ocupación de los recursos, entre los que está el pleno empleo para garantizar la utilidad pública y unas condiciones mínimas de supervivencia, ni tampoco será necesario mantener el déficit presupuestario ni la deuda a un determinado nivel. Así, el nivel óptimo de la deuda y del déficit, es el que permita el pleno empleo de los recursos. Es decir, en caso de recesión debería aumentar el gasto social, cuyo comportamiento es anticíclico cuando el objetivo es el pleno empleo, y disminuir la recaudación mediante impuestos, cuyo comportamiento es procíclico con un objetivo de pleno empleo, lo que nos lleva a un aumento del déficit presupuestario. Pero este déficit es necesario y es sostenible, ya que proporciona activos financieros netos que satisfacen la demanda y da estabilidad a los ingresos del sector privado6.

Ahora bien, para que esto sea posible es necesario que el gasto público sea grande, y debe variar suficientemente en sentido inverso al gasto en inversión, con la finalidad de mantener la demanda agregada, la producción y el consumo estable, como decía Hyman Minsky7 . Esto no sería incompatible con un estado estacionario o de crecimiento cero.

Además, la Hacienda Funcional nos permite prevenir las depresiones y las hiperinflaciones8, que pueden suponer un peligro para la sociedad al permitir la aparición de movimientos políticos y sociales radicales y totalitarios, impulsando el justo reparto de la prosperidad.

Y ahora, en medio de la crisis en la que estamos inmersos, con una tasa de desempleo9 en España que se sitúa en torno al 24%, una tasa de desempleo juvenil (menores de 25 años) del 51,8%, y con un IPC acumulado desde enero de este año de -1,4%10, que nos traen a la memoria la gran depresión de los años 30, se hace necesaria la intervención del Estado, para que mediante la aplicación de una política fiscal expansiva se consiga el pleno empleo de recursos, tal como lo expuso el economista Abba Lerner11.

Sin duda esto exige un cambio profundo en las instituciones de la UE, de manera que permita la aplicación de políticas fiscales y monetarias necesarias para conseguir la estabilidad de precios, y cuando hablamos de precios nos referimos a todos, incluso los salarios. Pero además, necesitamos un Banco Central que proporcione las reservas bancarias suficientes que permitan mantener el tipo de interés (precio del dinero), ya que, como antes se ha dicho, sólo un gobierno soberano puede aumentar el gasto público para crear empleo, aumentar las reservas bancarias, y disminuir el tipo de interés, y tendrá más capacidad de maniobra si opera con tipos de cambio flotantes. Aunque también pueden ser aplicadas en países que operan con tipo de cambio fijo, si estas políticas van acompañadas de un fuerte control de movimientos de capitales.

NOTAS:

1 Tributos: http://es.wikipedia.org/wiki/Tributo

2 Deuda Pública: http://es.wikipedia.org/wiki/Deuda_p%C3%BAblica

3 Biografía de Abba Lerner: http://www.eumed.net/cursecon/economistas/Lerner.htm

4 Dos Teorías sobre el dinero:http://attaccastello.blogspot.com.es/2014/01/dos-teorias-sobre-el-dinero_2.html#more

5 Biografía de Michal Kalecki: http://es.wikipedia.org/wiki/Micha%C5%82_Kalecki

6 La necesidad de mantener un déficit público depende de los balances de los otros sectores no sólo del sector público, ya que cuando un estado tiene déficit por cuenta corriente, el sector privado tendrá superávit si el déficit del sector público es mayor al déficit del sector exterior. Recordemos que:

Déficit Público = Ahorro Privado Neto – Exportaciones Netas

7 Hyman Minsky:http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/03/140324_hyman_minsky_secretos_lp

8 De acuerdo con los hechos históricos, como explica Randall Wray, son muchos y diferentes los caminos que llevan a la hiperinflación, y, aunque un aumento del déficit presupuestario y de deuda pública pueden provocar inflación, también hay bancos que financian el gasto privado creando dinero y por ende inflación. Además, todos los casos analizados comparten problemas como: agitación social y política, guerras civiles, colapso en la capacidad de producción, gobiernos débiles y deuda externa denominada en moneda extranjera, entre otros. Por ello, para combatir la inflación aconseja: estabilizar la producción, resolver los problemas que causan la agitación social, reducir la indexación, adoptar una nueva moneda y suspender pagos de la deuda externa.

9 Tasa de desempleo: http://www.datosmacro.com/paro-epa/espana

10 IPC 2015: http://www.datosmacro.com/ipc

11 Obra de Abba Lerner: http://es.wikipedia.org/wiki/Finanza_funcional
__________________________________________________________________

FUENTES:

Teoría Monetaria Moderna. L..Randall Wray , Lolabooks 2015.

Los Impuestos como fuente de ingresos son Obsoletos. Breadsley Ruml:
https://drive.google.com/file/d/0B6i8h_xTr9ZxTzNWS2t6N016bjg/view?usp=sharingLos impuestos y el interés público. L. Randall Wray.https://drive.google.com/file/d/0B5yvo-v5WdmrekpqYXg0QkhYalk/view?usp=sharing

- Seven Deadly Innocent Frauds of Economic Policy. Warren Mosler. https://drive.google.com/file/d/0B5yvo-v5WdmrYTE0OHc4N3BxZXc/view?usp=sharingEn español: Prefacio de Alejandro Nadal,  http://moslereconomics.com/wp-content/pdf/7DIF-spanish-Alejandro-Nadal.pdf  obra traducida: http://moslereconomics.com/wp-content/pdf/7DIF-spanish.pdf

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Una guerra de divisas global y en toda la regla

Mon, 30/03/2015 - 07:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

La guerra de divisas iniciada el año 2010 se ha generalizado en toda la regla, pese a ser una batalla en la que nadie gana. Esto no hace más que confirmar el desorden monetario y la nulidad del sistema financiero internacional generados por políticas macroeconómicas que son débiles e ineficaces. En la actualidad, más de 25 países se encuentran corriendo una escalada devaluatoria y una reducción constante de sus tasas de interés para mejorar la competitividad mediante el hundimiento de su moneda. En esta lucha, Mario Draghi ha tenido un gran éxito al lograr que la moneda única se haya devaluado un 24 por ciento frente al dólar en 12 meses. Esto se conoce como “impulsar la competitividad”. En el actual desorden monetario y ante el débil crecimiento, el tipo de cambio es una de las palancas disponibles para apuntalar la economía de un país. Dentro de la zona euro hay dos grandes ganadores con estas medidas: la industria y los sectores de exportación. Pero esta ganancia es a costa de la reducción de los salarios y la consecuente caída en la paridad del poder adquisitivo. Por tanto, una disminución en la calidad de vida presente y futura.

En esto han derivado los planes de flexibilización cuantitativa. Su confrontación es tan tensa que los bancos centrales se ven impedidos de subir la tasa de interés (como declaró la semana pasada Janet Yellen, de la Reserva Federal), y el desorden monetario continúa propagándose… Esta escalada de flexibilización global adquiere tintes de demolición controlada: Todas las semanas en algún lugar del mundo se reducen más las tasas de interés o se imprime más dinero. Por ejemplo, el Banco Central Europeo con su nuevo “estímulo” de 1,1 billones de euros (€ 1.100.000.000.000), Japón, India, Rusia, Dinamarca, Suiza, han llevado la tasa de interés a un terreno negativo haciendo que para muchos sea más barato alquilar una caja fuerte con guardias bien armados que guardarlo en el banco central.

Miedo a la deflación y a la desaceleración

Los bancos centrales de Suiza, Dinamarca, Noruega y Corea del Sur redujeron la tasa de interés a sus mínimos históricos para combatir el riesgo de deflación y la desaceleración económica. Las monedas de Corea del Sur, Tailandia y Taiwán, están sufriendo los embates de la debilidad del yen y la acción decidida por Tokio para mejorar la competitividad de los productos japoneses.

A su vez, Brasil, Sudáfrica, México, Argentina, Indonesia y Turquía, países productores de importantes materias primas, han visto caer con fuerza sus monedas frente al dólar y en forma acelerada en las últimas semanas. Todos estos países sufren las consecuencias de una recuperación económica más debil de lo esperado y, sobre todo, la desaceleración de la economía china. El super ciclo alcista de los commodities ha terminado y muchos países, especialmente los productores de petróleo, se encuentran con grandes déficit en sus cuentas corrientes y para pedir dinero prestado tienen gran dificultad.

Hasta el momento, el único país que no ha entrado al peligroso juego de la guerra de divisas es China. Si en el pasado, Beijing era acusado de debilitar su moneda para exportar al menor costo, esta vez la realidad del país es diferente y el yuan se aprecia discretamente respecto al euro. China quiere continuar esta tendencia y por eso aumentó sus compras en la zona euro. Pekin sabe que el dólar es una moneda debil y quiere presentar al yuan como una moneda más estable y segura. Este es un requisito clave para hacer del yuan una moneda de reserva internacional que permita instalar al mercado financiero chino en lo alto de la escena mundial. Sin embargo, en algún momento China deberá sumarse a las prácticas devaluatorias. No hay que olvidar que la guerra de divisas es el alma de la guerra comercial.

El Blog Salmón

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Declaración de la Asamblea de los Movimientos Sociales – Foro Social Mundial 2015

Sun, 29/03/2015 - 13:00

28 de marzo por Asamblea de los Movimientos Sociales

¡Los pueblos unidos jamás serán vencidos!

arton11451-784a8Nosotras y nosotros, nos hemos reunido en la Asamblea de los Movimientos Sociales, durante el Foro Social Mundial de Túnez 2015, teniendo en cuenta toda nuestra diversidad para construir una agenda común de luchas contra el capitalismo, el imperialismo, el patriarcado, el racismo y todas las formas de discriminación y de opresión.

Hemos construido una historia y un trabajo en común que ha permitido avances, con la esperanza de conseguir la victoria contra el sistema dominante y poder concretar alternativas en pro de un desarrollo socialmente justo y respetuoso de la naturaleza.

Los pueblos de todo el mundo sufren actualmente los efectos del agravamiento de una profunda crisis del capitalismo, en la que sus agentes (bancos, transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones internacionales) buscan potenciar sus beneficios a costa de una política intervencionista y neocolonialista, con la complicidad de gobiernos neoliberales.

Guerras, ocupaciones militares, tratados neoliberales de libre comercio (Transatlántico, Transpacífico, ALECA, UE-MERCOSUR, ADE, e Israel-MERCOSUR y diferentes tratados bilaterales) y políticas de austeridad se traducen en paquetes económicos que privatizan los bienes comunes y los servicios públicos, rebajan los salarios, violan los derechos, multiplican el desempleo, aumentan la precariedad y la sobrecarga de las mujeres en el trabajo de los cuidados, y destruyen la naturaleza.

Estas políticas neoliberales afectan con intensidad tanto a los países del Sur como a los países del Norte, aumentando las migraciones, los desplazamientos forzados, los desalojos, el endeudamiento, y las desigualdades sociales. Refuerzan el conservadurismo y el control sobre el cuerpo y la vida de las mujeres. Además, nos imponen la “economía verde”, como falsa solución a la crisis ambiental y alimentaria, que no solo agrava el problema, sino que resulta en la mercantilización, privatización y financiarización de la vida y de la naturaleza.

Afirmamos que los pueblos no son responsables de esta crisis y por lo tanto no deben pagar sus consecuencias. No hay salida posible dentro del sistema capitalista. Aquí, en Túnez, nos reafirmamos en nuestro compromiso para la construcción de una estrategia común de combate contra el capitalismo. Y por ello, los movimientos sociales luchamos:

● Contra las transnacionales y el sistema financiero (FMI, BM y OMC), principales agentes del sistema capitalista, que privatizan la vida, los servicios públicos y los bienes comunes como el agua, el aire, la tierra, las semillas, los recursos minerales, promueven las guerras, violan los derechos humanos y saquean los recursos. Las transnacionales reproducen las prácticas extractivistas perjudiciales para la vida, acaparan nuestras tierras y desarrollan semillas y alimentos transgénicos que privan a los pueblos de su derecho a la alimentación y destruyen la biodiversidad.

Luchamos por la anulación de la deuda ilegitima y odiosa que hoy es instrumento global de dominación, de represión y de asfixia económica y financiera de los pueblos. Rechazamos los tratados de libre comercio que los Estados y las transnacionales nos imponen y afirmamos que es posible construir una integración de otro tipo, por los pueblos y para los pueblos, basada en la solidaridad y en la libertad de circulación para todos los seres humanos.

Apoyamos el llamamiento a una jornada de acción internacional contra los tratados de libre comercio prevista para el día 18 de abril de 2015

● Por la justicia climática y la soberanía alimentaria, porque sabemos que el calentamiento global es resultado del sistema capitalista de producción, distribución y consumo. Las transnacionales, las instituciones financieras internacionales y los gobiernos a su servicio no quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Denunciamos la “economía verde” y rechazamos todas las falsas soluciones a la crisis climática como los agrocombustibles, los organismos genéticamente modificados, la geoingeniería y los mecanismos del mercado de carbono, como el REDD (reducción de Emisiones debido a la Deforestación y a la Degradación), que ilusionan a poblaciones empobrecidas con el progreso, mientras privatizan y mercantilizan los bosques y territorios donde han vivido miles de años.

Defendemos la soberanía alimentaria y la agricultura campesina que son la solución real a la crisis alimentaria y climática, y que significan también el acceso a la tierra para la gente que la trabaja.

Llamamos a una gran movilización sobre el clima para el mes de diciembre de 2015 en París. En paralelo a la COP21. Hagamos de 2015 el año de las movilizaciones de los movimientos sociales en todo el mundo por la justicia climática.

● Contra la violencia hacia las mujeres, que se ejerce con regularidad en los territorios ocupados militarmente, pero también contra la violencia que sufren las mujeres cuando son criminalizadas por participar activamente en las luchas sociales. Luchamos contra la violencia doméstica y sexual que se ejerce sobre ellas cuando son consideradas como objetos o mercancías, cuando la soberanía sobre sus cuerpos y su espiritualidad no es reconocida. Luchamos contra el tráfico de mujeres, niñas y niños.

Defendemos la diversidad sexual, el derecho a la autodeterminación de género, y luchamos contra la homofobia y la violencia sexista.

Llamamos a apoyar las acciones de la 4ª Marcha Mundial de Mujeres entre marzo y octubre de 2015.

● Por la paz y contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la militarización de nuestros territorios. Denunciamos el falso discurso en defensa de los derechos humanos y de la lucha contra los integrismos, que muchas veces justifica las intervenciones militares. Defendemos el derecho de los pueblos a su autodeterminación y a su soberanía. Denunciamos la instalación de bases militares extranjeras utilizadas para fomentar conflictos, controlar y saquear los recursos naturales y promover dictaduras en diversas partes del mundo.

Exigimos reparaciones para todos los pueblos del mundo víctimas del colonialismo

● Por la democratización de los medios de comunicación masivos y por la construcción de medios alternativos, que son fundamentales para derrocar la lógica capitalista.

● Por la resistencia y la solidaridad: Luchamos por la libertad de poder organizarnos en sindicatos, movimientos sociales, asociaciones y en cualquier otra forma de resistencia pacífica.

Denunciamos el aumento de la represión contra los pueblos rebeldes, los arrestos, encarcelamientos y asesinatos de activistas, estudiantes y periodistas, así como la criminalización de nuestras luchas.

Inspirada en la historia de nuestras luchas y en la fuerza renovadora del pueblo en las calles,la Asamblea de los Movimientos Sociales convoca a todas y todos a desarrollar acciones, coordinadas en todo el mundo, durante una semana global de luchas contra el capitalismo, del 17 al 25 de octubre de 2015.


¡Movimientos sociales de todo el mundo, avancemos hacia la unidad global para derrotar al sistema capitalista!

Reforcemos nuestra solidaridad con los pueblos del mundo que combaten cotidianamente contra el imperialismo, el colonialismo, la explotación, el patriarcado, el racismo y la injusticia, en Túnez, Palestina, Kurdistán, Siria, Irak, Libia, Grecia, España, Burkina Faso, Malí, República Democrática del Congo, en el África central, en el Sahara occidental…


¡Viva la lucha de todos los pueblos!

¡Los pueblos unidos jamás serán vencidos!

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Grecia en la encrucijada

Sun, 29/03/2015 - 09:00

Yolanda AndreuRevistarambla.net

La victoria de Syriza en las elecciones del 25 enero abre una nueva perspectiva para la izquierda europea. Después de cuatro años de la aplicación del brutal plan de austeridad de la troika (la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional), las masas griegas, que estuvieron a la vanguardia de la lucha de clases en el continente, buscan una alternativa política que rompa con las políticas de ajuste. Un auténtico terremoto que se lleva por delante al Pasok, uno de los referentes de la socialdemocracia, que puede contagiarse a los países más golpeados por la austeridad, empezando por el Estado español.

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Laboratorio de la austeridad

Por su posición periférica en la UE y su estructura económica, Grecia era el socio del euro más vulnerable a la crisis. Los grandes capitalistas (iglesia ortodoxa y armadores) nunca han pagado impuestos, mientras las arcas públicas sostenían un inflado presupuesto militar (era el quinto comprador de armas del mundo, gran cliente de la industria militar francesa y alemana) y los fondos europeos servían para financiar el desmantelamiento de la frágil estructura productiva. Con el asesoramiento de Goldman Sachs -cuya rama europea encabezaba entonces Mario Draghi, hoy presidente del Banco Central Europeo- se ocultó la deuda pública para cumplir los requisitos de entrada en el euro. Sin control sobre la moneda y con la crisis financiera internacional, la bancarrota del estado era inevitabel: el país que en 2004 organizó los Juegos Olímpicos en Atenas, se declaraba en quiebra cinco años más tarde.

Tras ganar las elecciones prometiendo un cuento de hadas, el gobierno del Pasok empezaba imponer los planes de austeridad y acabó por pedir el rescate, que sirvió para que Grecia pagara sus deudas a los bancos franceses y alemanes. A cambio, firmaba un «Memorandum» de austeridad que suponía un ataque salvaje a las condiciones de vida de las clases populares.

La respuesta de la clase obrera y la juventud griega fue ejemplar: 30 huelgas generales, manifestaciones masivas pese a la represión… cayó el gobierno del Pasok y la derecha de Andonis Samarás continuó la ampliación de los mismos planes.

El resultado de cuatro años de ajuste es devastador. El PIB se redujo un 22%, uno de cada tres griegos está parado (la mitad entre los jóvenes), y para los que tienen la suerte de conservar el puesto de trabajo los salarios se recortaron un 30% . Se cerraron 6.000 escuelas, el presupuesto de los hospitales públicos se redujo en un 26%, y tres millones de griegos (los que llevan más de un año en el paro y sus hijos) quedaron fuera de la sanidad pública. Reaparecieron enfermedades erradicadas, como la tuberculosis o la malaria, se dispararon los contagios de HIV, los intentos de suicidio crecieron un 30% . La natalidad se desplomó un 14,6%. Son datos más propios de una guerra que de una recesión. En paralelo aumentaba el IVA y se introducía la Enfía, un impuesto a la primera vivienda que se cobra con el recibo de la luz: 300.000 familias se quedaron sin electricidad por no poder pagarlo. Se suprimieron las leyes laborales, se privatizó el patrimonio público.

El gobierno de la derecha se ensañó con los más débiles: los inmigrantes sin papeles, las prostitutas, los drogodependientes…. Mientras encarcelaba a su dirección por actividades criminales, la política del gobierno abonaba el terreno para los neonazis de Alba Dorada.

Como ha ocurrido ya en tantos lugares del mundo, la receta de la austeridad no servió para reducir la deuda, sino al contrario. Una vez rescatados los bancos con dinero público y tras cuatro años de recorte del gasto social, la deuda griega asciende a 320.000 millones, el 174% del PIB.

El triunfo de Syriza

Con dos años de retraso respecto a la movilización en la calle, las urnas lanzaron un mensaje claro: ya basta de austeridad. Con los dos partidos del régimen convertidos en agentes al servicio de la troica, la izquierda alternativa, que se movía en un 5% de votos, se convierte en el referente político de los que esperan un cambio. Grecia entra uno de esos momentos en los que la historia se acelera.

Syriza ganó con un mensaje de «dignidad» y «esperanza» y, aunque sin despertar un gran entusiasmo, abre una nueva puerta. Su propuesta electoral (el llamado Programa de Salónica) promete afrontar la «crisis humanitaria» que sufre Grecia renegociando la deuda y con una reforma del estado que acabe con los privilegios de la oligarquía.

La respuesta de Alemania y el eurogrupo no se ha hecho esperar. Si se impuso a los griegos la austeridad como un castigo ejemplarizante para el resto de pueblos periféricos de la UE, ahora hay que demostrar que nadie puede salirse del guión. El BCE cortó el grifo del crédito a los bancos griegos, un chantaje en toda regla. Mientras el gobierno griego buscaba la cuadratura del círculo con la deuda.

grecia-revistarambla-03Grecia tiene vencimientos de deuda muy próximos que ahogan cualquier posibilidad de cambio: 2.200 millones de euros al FMI en marzo, 7,5 millones este verano… y si no acata el «Memorandum» se queda sin el último crédito. En las elecciones Syriza había prometido «renegociar» la deuda para cancelar «una parte significativa de su valor nominal» y pagar el resto en la medida en que el país saliera de la recesión.

En las primeras negociaciones, en lugar de partir de una posición de fuerza negándose a pagar, el gobierno griego ha retrocedido hasta solicitar la ampliación del crédito y aceptar continuar negociando con la ‘troica’. La primera fórmula, planteada con el asesoramiento del banquero francés Mathieu Pigasse, planteaba rebajar al deuda al 120% del PIB y convertir el resto en bonos de dos tipos, unos indexados al crecimiento y otros perpetuos (que no tienen vencimiento pero pagan intereses indefinidamente).

En unas de las negociaciones del eurogrupo Varufakis reconoció que habían ofrecido garantizar el pago de toda la deuda y no aprobar ninguna de las medidas de su programa durante 6 meses a cambio de un crédito puente. Pero nada de esto sirvió para hacer ceder al imperialismo alemán.

En Grecia las primera semanas del nuevo gobierno han sido una de cal y una de arena. Políticamente está el acuerdo de gobierno con los Griegos Independientes, una escisión de la derecha, chovinista y antiausteridad, abiertamente xenófoba y muy agresiva contra Turquía a la que han entregado el ministerio de Defensa. Más tarde la propuesta del presidente del país, un exministro de la derecha. Un mensaje de conciliación y unidad nacional.

Se retiraron las vallas que protegían el parlamento de los manifestantes y Tsipras prometió recuperar el salario mínimo a los niveles anteriores a la troica (751 euros) y ofrecer bonos de alimentos, electricidad y transporte gratuito a los parados además de devolver la paga extra a los pensionistas más pobres. También se planteó la prórroga de la moratoria a los desahucios que ya había aprobado el gobierno anterior, así como el restablecimiento de la sanidad pública universal. Tsipras prometió conceder al nacionalidad griega a los hijos de los inmigrantes, pero no dijo nada sobre el cierre de las vergonzantes cárceles de sin papeles, auténticos Guantánamos en suelo griego. Hubo también algunas medidas de reconocimento a luchas simbólicas, como la readmisión de las trabajadoras de la limpieza del ministerio de Economía o la promesa de reabrir la televisión pública. En el frente internacional el gobierno de Syriza puso algunas objeciones a las sanciones contra Rusia por la guerra en Ucrania y se comprometió a bloquear el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

Quedan en la ambigüedad dos asuntos claves, que son fundamentales para la propia supervivencia de un proyecto de cambio en Grecia: las privatizaciones y el control de los bancos. Si en un primer momento se anunció que se frenaba la venta del 67% del puerto del Pireo que sigue en manos del estado, responsables del gobierno han declarado a la prensa que la privatización, una de las más grandes pactadas por el anterior gobierno de Samarás con la troica sigue adelante. El gobierno de Syriza también ha renunciado a colocar a sus representantes en los consejos de administración de los bancos ni a destituir al director del banco central griego. Defender el patrimonio público y controlar los capitales no son medidas ideológicas: son pasos imprescindibles para la supervivencia de cualquier proyecto de cambio hoy en Grecia.

Tsipras tendrá que elegir

Syriza defiende que es posible hacer entrar en razón a la troica, renegociar la deuda para reducir su carga y liberar así recursos para paliar la «crisis humanitaria» en la que se ha hundido Grecia con los planes de austeridad. Que es posible pedir tiempo a los capitalistas europeos para volver al crecimiento y seguir pagando la deuda. Que es posible reformar la Unión Europea para poner a todos los pueblos de Europa en un plano de igualdad. Que es posible hacer compatibles los derechos de las masas griegas con el euro y la pertenencia a la UE. Varoufakis defiende un «New Deal» europeo, basado en los eurobonos y los créditos del Banco Europeo de Inversiones.

Pero esta política es un callejón sin salida. También Obama y Hollande prometieron apostar por políticas de inversión y crecimiento y no lo consiguieron, porque en el momento actual del capitalismo, el capital financiero lo engulle todo y hoy no hay sectores de inversión que garanticen una recuperación de la tasa de beneficio. La única forma que tiene el capital de reproducirse es el expolio del sector público y de los recursos disponibles, aumentar la tasa de explotación. La disyuntiva entre crecimiento y austeridad es falsa: la realidad impone una sola política dictada por la necesidad del gran capital de absorber todo el dinero disponible. Y la deuda (que se deberá seguir pagando hasta 2057) debe ser cancelada, porque primero está las necesidades de la gente, porque no es el pueblo griego quien debe costear el rescate de los bancos franceses y alemanes o todos los créditos que pidieron sus gobiernos corruptos para comprar aviones de guerra a Francia o trenes a empresas alemanas que, casualmente, no funcionaban por el ancho de vía griego.

Tampoco es posible democratizar la UE, que es un entramado institucional al servicio del capitalismo europeo: un acuerdo entre estados para una ofensiva sin tregua contra los trabajadores, para privilegiar el capital finaciero y servir en bandeja a las burguesías centrales los mercados periféricos. El euro fue una «dolarización» a la europea: una forma de imponer el marco alemán al resto de monedas. Para salir de la crisis de acuerdo a los intereses de los trabajadores hay que dejar de pagar la deuda y romper con la UE y con el euro. Tomando los recursos disponibles con la nacionalización de la banca y cortando la fuga de capitales que está vaciando diariamente sus arcas, y esto es solo posible con un Gobierno que se apoye en la movilización obrera y popular para resistir los embates que vendrán tanto de la Unión Europea como de los grandes magnates griegos. Es la única salida para las masas griegas: parar el expolio y reconstruir el país, abriendo un referente para el resto de pueblos de Europa.

Tarde o temprano Tsipras deberá elegir entre dos caminos incompatibles: o una política para defender a las masas griegas que rompa con al deuda y la UE o seguir la subordinación al dictado del capital financiero manteniendo el grueso de las políticas de austeridad. Creer que hay un tercer camino, como argumenta es una utopía y es reaccionario, porque no prepara al pueblo griego para el choque imprescindible para salir del pozo. Si los parti dos socialistas están en caída libre, más acentuada en el sur de Europa, no se debe a particularidades nacionales, sino al hecho que el capitalismo no da las migajas que precisa el reformismo para hacerse creíble.

El problema es político

Y más allá del problema económico, hay otro político. Dar aire al gobierno de Syriza o plantear un acuerdo que Tsipras pueda vender como una victoria facilitaría el «contagio » a otros países, empezando por el estado Español, con las perspectivas electorales de Podemos. Por eso la alternativa para Merkel es domesticar a Syriza o destruirla.

Y será en la lucha de clases, de nuevo, donde todo de resuelva. Si el pueblo griego es capaz de poner en pie una movilización que imponga al gobierno la cancelación de la deuda y la ruptura con la troica y que se avance en las únicas medidas que pueden abrir una salida a la crisis para os trabajadores, como la nacionalización de la banca y los sectores estratégicos. También en la lucha del resto de pueblos de la UE al lado de sus hermanos griegos, comprendiendo que en Grecia se juega hoy el futuro de todos.

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Foto: Franscesc Sans

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Los Estados Unidos del TTIP: Una super constitución de las Grandes Empresas para Europa

Sun, 29/03/2015 - 07:00

Nick Dearden - Common Dreams

 

El TTIP no debe ser visto como un “acuerdo comercial”, sino como algo más cercano a una declaración de derechos corporativa que consagrará la autoridad de las multinacionales sobre los gobiernos, y colocará a las personas y el planeta aún más bajo su dominio.

El acuerdo comercial entre Estados Unidos y la UE, conocido como TTIP, no es otro acuerdo de libre comercio más. Es un fuero para las grandes empresas, que fuerza a los legisladores a defender los llamados “derechos” de los inversores por encima de cualquier otra consideración, derechos humanos, protección del medio ambiente, de rendición de cuentas democrática. Se trata de una constitución para la libre circulación de capitales.

Documentos filtrados de la Comisión Europea revelan que el TTIP será un “acuerdo vivo”, que continuará influyendo en las leyes incluso después de haber sido firmado. Si algo no se termina de definir en el texto final, los grupos de presión empresariales no tienen por qué preocuparse, porque la Comisión está trabajando para consagrar un papel más importante para ellos en el proceso de creación (o paralización) de las regulaciones.

Esto es muy útil, ya que la creciente oposición pública al TTIP ha llevado a que ciertas políticas estén en el punto de mira el uso de productos químicos en el procesamiento de aves de corral y carne de vacuno, por ejemplo. El “acuerdo vivo” permitirá que los temas controvertidos puedan apartarse de momento, para ser retomados más tarde cuando las nuevas reglas hagan que sea mucho más fácil para la agroindustria estadounidense salirse con la suya.

Concretamente, la Comisión Europea está presionando para crear algo llamado Consejo de Cooperación Reguladora. Esa cooperación se llevará a cabo entre los ya amigables legisladores y los grupos de presión empresariales. A lo largo de varios años, estos grupos de presión han estado clamando por el derecho a “co-escribir las regulaciones”, como ellos dicen. Dos años de documentos filtrados muestran que la Comisión está dispuesta a otorgarles ese poder.

Recuerden, el propósito central de TTIP es alinear las regulaciones a ambos lados del Atlántico, ya sean sobre productos químicos, estándares de producción de alimentos o requisitos medioambientales. La primera filtración a finales de 2013, confirmada por filtraciones más recientes, mostraba que la propuesta de la Comisión Europea es que este proceso no termine con las negociaciones. Más bien, a las empresas se les dará la garantía de acceso a los debates normativos en el futuro, y los reguladores tendrán el deber de considerar el impacto que pueda tener cualquier regulación sobre los inversores.

En el corazón de las propuestas de la UE está un Consejo que incluiría reguladores de EEUU y la UE, junto con las “partes interesadas”. En Bruselas, el término “partes interesadas” significa fundamentalmente lobbies empresariales. Mientras se estaba planteando el TTIP, el 92% de todas las reuniones de la Comisión con “partes interesadas” fueron con grupos de presión empresariales.

Los “derechos” de estos actores se establecen en la propuesta de la Comisión. Los lobbies obtendrán una “alerta temprana” de cualquier nueva normativa. De esta manera, a las empresas se les garantizará que puedan dar su opinión con respecto a las regulaciones, normalmente antes de que los representantes electos tengan idea de su existencia. También alcanzarán a revisar las regulaciones existentes. Las sugerencias concretas recibidas de los grupos de presión se compartirán también con los reguladores estadounidenses, y se les otorgará “una especial consideración”

En otras palabras, el Consejo de Cooperación Reguladora representa la consagración de un papel permanente para las grandes empresas en la formulación de políticas públicas.

Aún más, las evaluaciones de impacto obligarán a los reguladores a considerar el impacto de la regulación sobre el comercio y la inversión. En otras palabras, los funcionarios tendrán que evaluar los cambios que quieran hacer por ejemplo, para proteger a las personas o el medioambiente desde la perspectiva de los inversionistas extranjeros.

Esto permite al TTIP convertirse en algo parecido a una nueva Constitución, diseñada para proteger los intereses corporativos, no los derechos de las personas o el planeta. Esta nueva constitución formaría la base desde la cual nuestros gobiernos enfocarían las leyes, las regulaciones y los procesos políticos. Como si se pusieran unas gafas teñidas de TTIP, nuestra sociedad entera viene a parecerse a la zona de juegos de los grandes negocios, y todas nuestras protecciones se ven como obstáculos para su beneficio.

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