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Justicia económica global
Updated: 2 hours 49 min ago

Venezuela. ¿nueva víctima colateral de la Guerra Fría?

Sun, 15/03/2015 - 10:00

Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra-Nafarroa

El padre de la Constitución argentina, Juan Bautista Alberdi en su libro “El Crimen de la Guerra “ escrito en 1872 afirma que “las guerras serán más raras a medida que la responsabilidad por sus efectos se hagan sentir en todos los que las promueven y las incitan”, con lo que se anticipa en casi un siglo al final de la escalada nuclear que tuvo su punto de inflexión en la Crisis de los Misiles de Cuba y que culminó con la firma por Kennedy y Jrushchov del Acuerdo de Suspensión de Pruebas Nucleares (1962) y la implementación de la Doctrina de la Coexistencia Pacífica, continuando el estigma de la Guerra Fría hasta finales del siglo XX con la caída del Muro de Berlín. Sin embargo, tras la anexión de Crimea mediante referéndum, asistiremos a la división de Ucrania en dos mitades casi simétricas y separadas por el meridiano 32 Este, quedando el Sur y Este del país (incluida Crimea) bajo la órbita rusa mientras el Centro y Oeste de la actual Ucrania navegarán tras la estela de la UE, episodio que significará “de facto” el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría Rusia-EEUU.Además, según rt.com, Rusia estaría negociando instalar sus bases militares con Cuba, Venezuela, Nicaragua, Seychelles y Singapur con el objetivo inequívoco de ampliar el radio militar ruso, pues según el analista Lajos Szaszdi ”la apertura de la bases en el exterior es necesaria para la disuasión estratégica de Rusia, la inteligencia, así como para verificar los acuerdos del desarme y también determinar qué planes hay de parte del Pentágono en caso de operaciones o intervenciones en el extranjero”, con lo que Venezuela y Nicaragua representarían un peligro potencial para EEUU en su estrategia de asegurarse el control del llamado “traspatio” o “patio trasero”.

La estrategia kentiana de EEUU en América Latina

La importancia de la Alianza del Pacífico fue destacada por el analista y economista Jorge González Izquierdo, quien dijo a la AFP que este bloque en lo político “es un contrapeso al grupo que quiso formar el presidente Hugo Chávez de Venezuela”,en alusión a la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA),integrada por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Ecuador, San Vicente y Las Granadinas y Antigua y Barbuda. Así, tras una fachada neoliberal, se escondería un refinado proyecto de ingeniería geopolítcacuya finalidad última sería dinamitar el proyecto integracionista representado por la UNASUR e intensificar la política de aislamiento de los Gobiernos progresista-populista de la región,en especial de Venezuela tras quedar huérfana del alma mater de la Revolución Bolivariana (Chávez).
Dicha estrategia fagocitadora tendría como objetivos a medio plazo aglutinar el Arco del Pacífico para integrar además a Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá e incorporar por último al Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay). Así, en el discurso de Obama ante el pleno de la VI Cumbre de las Américas celebrado en Cartagena (Colombia) en el 2012, recordó que la Carta Democrática Interamericana declara “que los pueblos de América Latina tienen derecho a la democracia y sus gobiernos tienen la obligación de promoverla y defenderla, por lo que intervendremos cuando sean negados los derechos universales o cuando la independencia de la justicia o la prensa esté amenazada”, advertencia extrapolable a Ecuador y Venezuela.

¿Hacia el final de Petrocaribe?

Petrocaribe fue creado en 2005 por iniciativa de Venezuela con el objetivo de suministrar combustibles a los países miembros en condiciones ventajosas de pago, como créditos blandos y bajas tasas de interés y estaría integrado por 18 países (incluidos Honduras, Guatemala, Cuba, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Belice y una decena de islas del Caribe) y según las autoridades venezolanas, el país exporta 100.000 barriles diarios a los países del bloque que generaban una factura de 4.000 millones de dólares, de la cual una parte se paga en “efectivo” y el resto estaría subsidiado.

La nueva estrategia de EEUU sería estrechar lazos comerciales y militares con los países de Petrocaribe ante el peligro de contagio mimético de los ideales revolucionarios chavistas al depender en exclusiva de la venezolana Petrocaribe para su abastecimiento energético, empezando por el presidente dominicano Danilo Medina. Así, según la agencia EFE, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, en una conferencia sobre energía y cambio climático en el centro de estudios Atlantic Council de Washington afirmó que “si Petrocaribe llegara a caer debido a los acontecimientos en Venezuela, podríamos acabar con una grave crisis humanitaria en nuestra región”. Asimismo, el pasado enero, el Gobierno estadounidense celebró una Cumbre de Seguridad Energética en el Caribe en la que instó a los países de la región a diversificar sus fuentes de energía, confiar más en las inversiones privadas y reducir así su dependencia de Petrocaribe. Por otra parte, China habría asumido el reto de construir el Gran Canal Interoceánico en Nicaragua para sortear el paso del estrecho de Malaca, (dicho estrecho es vital para China al ser la ruta principal para abastecerse de petróleo pero se habría convertido “de facto” en una vía marítima saturada y afectada por ataques de piratas), por lo EEUU procederá a desestabilizar el gobierno de Daniel Ortega dentro de su estrategia geopolítica global de secar las fuentes energéticas chinas.

Venezuela. ¿nueva víctima colateral de la Guerra Fría?

El acuerdo chino-venezolano por el que la empresa petro-química estatal china Sinopec invertirá 14.000 millones de dólares para lograr una producción diaria de petróleo en 200.000 barriles diarios de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, (considerado el yacimiento petrolero más abundante del mundo), sería un misil en la línea de flotación de la geopolítica global de EEUU (cuyo objetivo inequívoco sería secar las fuentes energéticas de China), por lo que no sería descartable un intento de golpe de mano de la CIA contra Maduro, teniendo como brazo ejecutor a unidades de élite de la Armada venezolana ( UOPE) y que significará el retorno a la política del Big Stick o “Gran Garrote”, (cuya autoría cabe atribuir al presidente de Estados Unidos Theodoro Roosevelt), sistema que desde principios del siglo XX ha regido la política hegemónica de Estados Unidos sobre América Latina, siguiendo la Doctrina Monroe ,“América para los Americanos”.

Recordar que tras las reñidas elecciones presidenciales en Venezuela en las que Maduro se impuso a Capriles por el estrecho margen de 200.000 votos, asistimos a una división casi simétrica de la sociedad venezolana que será aprovechada por EEUU para implantar “el caos constructivo de Brzezinski” mediante la aplicación de la teoría kentiana del “palo y la zanahoria “ expuesta por Sherman Kent en su libro “Inteligencia Estratégica para la Política Mundial Norteamericana” (1949). En dicho libro, Kent afirma que “ la guerra no siempre es convencional: en efecto, una gran parte de la guerra, de las remotas y las más próximas, ha sido siempre realizada con armas no convencionales: [...] armas [...] políticas y económicas y los instrumentos de la guerra económica “consisten en la zanahoria y el garrote”: “el bloqueo, la congelación de fondos,el ‘boicot’, el embargo y la lista negra por un lado; los subsidios, los empréstitos, los tratados bilaterales, el trueque y los convenios comerciales por otro”.

Así, tras una sistemática e intensa campaña desestabilizadora que incluirá la drástica reducción de sus compras de crudo a Venezuela con el objetivo inequívoco de lograr la asfixia económica del Gobierno de Maduro (la venta de crudo representa 9 de cada 10 dólares que ingresan el país y según el Departamento de Energía de EEUU, las ventas de crudo venezolano a EEUU serían en la actualidad de tan sólo el 8% del total importado), el brutal desplome de los precios del crudo, el desabastecimiento selectivos de artículos de primera necesidad, la amplificación en los medios de la creciente inseguridad ciudadana y de la legitimidad democrática de Maduro, la toma de las calles por la oposición burguesa y el posterior encarcelamiento de los principales líderes opositores asistiremos a la petición al Ejército para que se erija en “salvador de la Patria” siguiendo el plan diseñado por la CIA y que contando con la inestimable ayuda logística de Colombia (convertida en el portaaviones continental de EEUU),podría terminar por finiquitar el régimen post-chavista.

De todo ello, se deduce que estaríamos en vísperas de la irrupción en el escenario geopolítico de América Latina de una nueva ola desestabilizadora cuyos primeros bocetos ya están perfilados y que terminará de dibujarse en esta década) y que tendrán a Honduras, Paraguay, Nicaragua, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Granada y Panamá como paradigmas de los llamados “golpes virtuales o postmodernos “que protagonizará EEUU en esta década en el nuevo escenario panamericano que surgirá tras el retorno al proteccionismo económico y consiguiente finiquito a la economía global.

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¿A cambio de qué renunciamos a la jurisdicción universal?

Sun, 15/03/2015 - 08:00

Dolores Delgado y Baltasar GarzónElDiario.es

“La soberanía nacional reside en el pueblo español”, lo dice nuestra Constitución, también señala que de éste, del pueblo, emanan todos los poderes del Estado. Resulta que la jurisdicción, entendida como facultad o potestad de juzgar, es una de las expresiones de la soberanía nacional. Por eso cuando esta se limita lo tiene que ser por razones de imperiosa necesidad y además precisa de un amplio consenso entre los representantes del pueblo, y requiere de una transparente explicación.

En 1985 se aprobó una ley por la que se ampliaba el ámbito de la jurisdicción española a base del principio de persecución universal para determinados delitos de extraordinaria gravedad (crímenes de genocidio, guerra, contra la humanidad y delitos referidos al núcleo duro de la delincuencia organizada transnacional como el terrorismo y el narcotráfico) porque, tal como dice la jurisprudencia española, era necesario su reconocimiento “para la protección de bienes esenciales para la humanidad, reconocidos por todas las naciones civilizadas, con independencia de la nacionalidad de los partícipes y del lugar de comisión, en cuanto, en esencia, atiende al conocimiento de los delitos propiamente internacionales”.

Fue, precisamente, esa ley, la que permitió que se iniciaran en nuestro país los procedimientos penales para investigar crímenes de genocidio, torturas, lesa humanidad y de guerra en defensa de miles de víctimas y contra quienes desde el poder habían violentado la confianza de sus ciudadanos y habían quebrantando el mandato constitucional de protegerlos en sus países de origen. Crímenes masivos perpetrados por los represores argentinos y chilenos durante la dictadura de las Juntas Militares y Pinochet, respectivamente; crímenes impunes por las leyes de perdón y obediencia debida que habían dejado miles de hombres y mujeres desaparecidos, muertos, torturados sin medida, niños robados y decenas de miles de exiliados con la aquiescencia de países como Estados Unidos de Norteamérica, bajo el mantos de la doctrina de la llamada “Seguridad Nacional” propagada por la Escuela de las Américas.

Fueron las decisiones de jueces comprometidos y valientes los que en 1998 decidieron que la jurisdicción española, no podía permanecer silente ante tanto atropello e indiferencia; fueron momentos en los que el Tribunal Constitucional dio la talla al acoger el principio de jurisdicción universal puro, como mecanismo imprescindible para luchar contra la impunidad y ofrecer una protección integral a las víctimas.

Los llamados “Juicios de Madrid”, impactaron al mundo del derecho y de los derechos humanos. Por fin, la Justicia, escribía su historia con letras mayúsculas, por encima de intereses políticos, diplomáticos y económicos. El Poder Judicial, se elevo al nivel constitucional que tiene encomendado, enfrentándose al poder arbitrario y criminal de quienes masacraron a miles de víctimas. Estas, encontraron e la justicia la reparación tantas veces negada por las instituciones. Parecía que la civilización se imponía frente a la barbarie. Esta situación se extendió y prendió en muchos países y sobre todo, transmitió un contundente mensaje frente a quienes no ponían más límite que el de su voluntad en el ejercicio de la violencia y el poder.

También y al amparo de esa jurisdicción universal España persiguió a miles de narcotraficantes y terroristas, contribuyendo a una efectiva cooperación judicial para evitar los espacios de impunidad que con tanta facilidad se dibujaban y aun se confeccionen para proteger a quienes perpetraban, financiaban o se aprovechaban de este tipo de crímenes masivos.

Pero el camino iniciado en la segunda mitad de los noventa, se anduvo con dificultad, pero superando los obstáculos y las trampas de quienes no querían ni deseaban su consolidación. Para ellos, este principio y la interpretación progresiva que se le daba, era un auténtico “riesgo”, como lo eran quienes lo aplicaban. El “riesgo” de inestabilidad política era proclamado con argumentos tan pueriles como falsos. Bajo la excusa de la territorialidad y la soberanía nacional, se escondían puros intereses económicos y políticos. Nuevamente, se trataba de proteger a los más poderosos abandonando a las víctimas a su suerte. Afortunadamente, el esfuerzo realizado había prendido en varios países, de ahí que el primer golpe de mano dado arteramente a la Jurisdicción Universal en España, no produjera los resultados que esperaban quienes lo propiciaran.

En el año 2009 y fruto del acuerdo de los dos principales partidos políticos, PSOE y PP, por razones no explicadas pero por todos conocidas y relacionadas con algunos casos especialmente llamativos de crímenes presuntamente cometidos por militares israelíes en Gaza y las torturas imputables a altas autoridades estadounidenses el centro de detención de Guantánamo, se cercenó el ejercicio de esa jurisdicción al exigir una conexión nacional o vínculo de España con el hecho perseguido. No obstante, al existir una posibilidad de interpretación proactiva y en beneficio de la investigación, muchas víctimas siguieron mirando a España con esperanza y muchos de los mandatarios sospechosos de actos criminales lo hacían con temor.

El abandono del liderazgo español en la aplicación de la Jurisdicción Universal, se consumó abruptamente, después de que las autoridades chinas pusieran en cuestión a los jueces españoles por emitir órdenes de detención internacionales contra altas autoridades chinas, supuestamente relacionadas con el genocidio tibetano, investigado por la Audiencia nacional. El 13 de marzo de 2014 a propuesta del Partido Popular y siguiendo un procedimiento “expres” de tramitación, que evitaba informes que en otro caso se hubieran precisado, el partido en el gobierno, impuso su mayoría absoluta, como lo hiciera en 2003 para entrar en la ilegal guerra de Irak y consumó legalmente el “crimen” contra toda la ciudadanía española y contra todas las víctimas de los peores crímenes diseñados por la mente humana, que, a partir del día siguiente gozarán con altas probabilidades de impunidad. La doctrina que la justicia española impartió y extendió durante 15 años en todo el mundo y que ha sido seguida por otros sistemas legales y judiciales, quedó pulverizada, consumando con ello la inverosímil decisión del Tribunal Supremo que dos años antes, había sepultado definitivamente toda posibilidad judicial de investigación, sanción y reparación de los crímenes franquistas.

La orden de archivo de todos los procedimientos de justicia universal, recogida en su disposición adicional, invadía claramente competencias exclusivas de los jueces. No obstante, algunos de ellos, se rebelaron y apelaron a la interpretación propositiva de los convenios internacionales vinculantes para España y a la doctrina constitucional vigente desde 2005 y mantuvieron abiertos los procedimientos, consiguiendo que la debacle no fuera absoluta. No obstante, de nuevo el Tribunal Supremo, poco proclive, desde siempre, al ejercicio real de la jurisdicción universal, la restringió en lo referido  a los crímenes de genocidio, lesa humanidad y de guerra y amparando al legislador, dio una interpretación favorable a la jurisdicción española en los casos de narcotráfico, después de que varios jueces de la Audiencia Nacional pusieran en libertad a múltiples imputados que claramente resultaban impunes con la nueva ley. De nuevo la discriminación en detrimento de los más débiles y en beneficio de unas instituciones (legislativas y ejecutiva) que no estuvieron a la altura para proteger a las víctimas, se unió a la torpeza de quienes por razones poco éticas, emplearon un mecanismos que generó más dificultades que beneficios. Inercia a la que no escaparía el terrorismo y el combate de las organizaciones internacionales que lo practican.

La nueva ley, se desentiende de miles de víctimas que buscaban justicia y ha cedido espacios a la impunidad. El Tribunal Supremo, ha puesto “de manifiesto lo confuso de tal regulación, lo que ha originado que las líneas interpretativas en esta materia, tan sensible en el ámbito internacional, no se hayan producido con la deseable claridad” (STS 23-7-2014). Y, en este contexto, qué ha pasado con los casos abiertos por crímenes contra la humanidad en la Audiencia Nacional? Cuál es el balance tras un año de desesperanza?

En el caso del genocidio de Ruanda que se había iniciado para investigar el asesinato de nueve ciudadanos españoles que se encontraban desplegando su actividad como misioneros y cooperantes, el objeto de la investigación hacía también referencia al “exterminio de forma sistemática y jerarquizada de cerca de 4.000.000 seres humanos, tanto personas refugiadas “hutus” ruandeses como población civil congolesa en su mayoría “hutus”. En aplicación de la nueva normativa y tras avatares jurídicos se acordó el archivo definitivo respecto de todos los procesados por los delitos de genocidio, lesa humanidad y contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado.

En el caso de El Salvador el procedimiento que se había iniciado para investigar el asesinato de los sacerdotes jesuitas de origen español y salvadoreños a manos de miembros del ejercito salvadoreño con la motivación política de que se trataba de defensores de los derechos humanos, el procedimiento se encuentra paralizado para saber si se cumple o no con esa nueva norma.

En el caso de Guatemala, hubo más de 250.000 víctimas y muchas de ellas, antes de morir, fueron objeto de graves torturas. De ellas, más de 45.000 siguen desaparecidas. Cerca de un millón y medio de desplazados internos y unos 150.000 que buscaron refugio en México, también fueron torturados. Unas 430 aldeas fueron borradas del mapa y se han contabilizado unas 667 masacres. El 93% fue perpetrado por agentes del Estado guatemalteco. El 83% de las víctimas eran mayas, el 17% ladinos. En su conjunto, pese al tiempo transcurrido, tales hechos no han sido investigados por las autoridades guatemaltecas, hallándose paralizado el juicio contra el general Ríos Mont, que ejerce una evidente coacción a la justicia. El procedimiento en España se encuentra parado a la espera de conocer aspectos procesales que quizá nunca lleguen.

En el caso de Carmelo Soria los hechos que se investigaban se referían al asesinato en 1976 de Carmelo Soria de nacionalidad española, que trabajaba como personal diplomático para las Naciones Unidas en el CEPAL (Comisión Económica para América Latina), a manos de miembros de la D.I.N.A. de Chile, algunos de ellos integrantes de la “Brigada Mulchen”. Los hechos fueron considerados como un delito de genocidio, un delito de asesinato y un delito de detención ilegal. Actualmente, el procedimiento se halla archivado y pendiente de que surja alguna cuestión procesal que pueda otorgar la competencia, para poder concluir la investigación que estaba en su fase final.

En el caso del Sahara la querella se presentó denunciando la represión ejercitada desde el año 1975 hasta el año 1990 por el Ejército y Policía Marroquíes contra el pueblo Saharaui en el territorio del Sahara Occidental. Desde la ocupación por Marruecos del Sahara Occidental, hasta 1991 (fecha del alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario) se produjeron, de una manera generalizada por parte de las fuerzas militares y policiales marroquíes bombardeos contra campamentos de población civil, desplazamientos forzados de población civil,  asesinatos, detenciones y desapariciones de personas de origen saharaui y en base precisamente a dicho origen. Además de las detenciones, se produjeron encarcelamientos prolongados sin juicio y torturas a personas saharauis por parte de funcionarios militares y policiales marroquíes en diversos centros de detención ubicados tanto en territorio del Sahara Occidental como en Marruecos. En este caso a partir de la consideración del Sahara como territorio español de iure, aunque no de facto, y que sigue siendo la Potencia Administradora, y como tal, hasta que finalice el periodo de la descolonización, tiene las obligaciones recogidas en los artículos 73 y 74 de la Carta de Naciones Unidas, se puede continuar la investigación.

En relación al caso de Guantánamo se ha preguntado a las autoridades estadounidenses si en aquel país se sigue algún procedimiento. El caso está paralizado, a pesar de que una de las víctimas de torturas sistemáticas, es española
En el caso Couso, se sigue el procedimiento contra tres militares norteamericanos supuestamente responsables de la muerte del cámara JOSE COUSO: Teniente Coronel PHILIP DE CAMP, Capitán PHILIP WOLFORD y Sargento THOMAS GIBSON al ordenar y disparar el cañón de 120 mm del vehículo tanque Abrams M1 contra la planta 15 del Hotel Palestina de Bagdad, ocupado por la prensa internacional que cubría la invasión de Irak por las fuerzas internacionales. A consecuencia del impacto el periodista español José Couso Permuy fue alcanzado por la metralla falleciendo varias horas después en el hospital  Ibn Nafis. También falleció el  reportero de la agencia Reuters Taras Protsyuk y resultaron heridos otros tres periodistas Samia Najl, Paul Pasquale y Faleh Kheiber. De momento se ha permitido la continuación del procedimiento hasta que la Audiencia Nacional decida si España es competente para investigar los hechos.

En el caso de Tibet los hechos se referían a los crímenes cometidos como consecuencia de la dominación de la República Popular de China en el Tibet, y su ocupación militar, entre el período comprendido entre 1950 y 1.979.  Como consecuencia de la ocupación y de la imposición de la ideología comunista (transformación comunista de una sociedad eminentemente entregada a la fe budista), se produjeron hechos constatados por la Comisión Internacional de Juristas tales como la pretensión de destruir el grupo budista existente en el Tibet a fin de eliminar la práctica de su religión, empleando métodos como dar muerte a sus dirigentes más representativos, en especial los lamas. La campaña comunista en el Tibet tuvo efectos devastadores según el Comité Preparatorio de la Región Autónoma de Tibet, que refleja la amenaza a la existencia del pueblo tibetano y al budismo, denunciando que miles de tibetanos murieron por la campaña ideológica de la supresión de la rebelión tibetana desde 1959. Desde la ocupación del país por la República Popular China y hasta el año 1979 se sucedieron los crímenes genocidas, asesinatos, muertes ocasionadas por la práctica sistemática de la tortura en prisión y centros de detención, purgas o sesiones públicas de degradación, crímenes desapariciones forzosas, ejecuciones arbitrarias y otros crímenes de lesa humanidad; continuándose produciendo estos hechos en los años sucesivos a 1979. A consecuencia de la nueva ley el procedimiento es archivado definitivamente. Los representantes de las víctimas han recurrido esa decisión.

En el caso de Mauthausen se investigaban los graves hechos criminales constitutivos de delitos de genocidio y crímenes contra la humanidad, cometidos en los campos de concentración de Mauthausen, Sachsenhausen y Flossenburg bajo el régimen nazi. En dichos campos prestaron servicios como guardias armados pertenecientes a las SS Totenkopf, dos de los individuos identificados serían residentes en Estados Unidos. Se acordó el sobreseimiento y archivo de la causa al faltar los presupuestos para el ejercicio de la jurisdicción por nuestros Tribunales previstos en la nueva regulación del art. 23.4 LOPJ.

El caso Falun Gong también ha corrido la misma suerte. Se trataba de investigar la actuación de los mandatarios chinos decididos a erradicar a los practicantes de Falun Gong. Se trata de una práctica centenaria basada en las libres creencias espirituales muy popularizada. Se creó por el Gobierno chino una oficina de control para erradicarlos con el pretexto de su orientación política subversiva y contraria a los principios del régimen comunista. Para ello no se duda en someter a  torturas a sus practicantes para acabar con ella. La consecuencia de ello son  doscientos muertos tras torturas, pérdida de empleo al que no renuncia, internamiento en campos de trabajos forzados; y se culmina con el asesinato de unas tres mil personas. Después de años aportando testimonios y pruebas sobre tales terribles y atroces hechos, el 15 de Julio del 2014 del Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional acordó el archivo del procedimiento por falta de jurisdicción sobrevenida tras la reforma operada por la ley orgánica 1/2014.

El caso de los vuelos de la CIA se investigaban las posibles detenciones ilegales cometidas en nuestro país en esos vuelos. Se trataría de las detenciones al margen de cualquier ordenamiento legal efectuadas por agentes estadounidenses de la CIA y los traslados a centros de detención y las escalas de los vuelos en territorio nacional. En fecha 3 de septiembre del 2014 se acordó el sobreseimiento y archivo de las actuaciones y la causa se encuentra pendiente de recurso de casación.

Mientras tanto, la justicia federal argentina, nos ofrece una lección muy dura para España. Ante la renuncia a investigar los crímenes franquista y el desamparo de mas de 150 mil víctimas, se abrió en 2011 procedimiento en averiguación de los autores de esos crímenes y se han emitido diversas órdenes de detención que España ha rechazado. No obstante, y siguiendo las guías marcadas por los organismos de Naciones Unidas que señalan la impunidad española, el procedimiento continua y en algún momento podrá quizás acontecer lo que sucedió con los represores argentinos, en su momento
Los espacios de impunidad en España se han ampliado sin saber bien a cambio de qué; pero el combate contra los mismos, sigue, una vez más, de la mano de las victimas que siguen mostrándonos el camino con la dignidad que les falta a quienes deberían defenderlas.

eldiario.esEl PluralInfoLibre, y  Público.es publican conjuntamente este artículo y este vídeo con motivo del I aniversario de la reforma de la Jurisdicción Universal.

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El aparato financiero del Estado se conjura para enterrar el caso Bankia

Sat, 14/03/2015 - 14:00

Pedro  Águedaeldiario.es

La investigación penal de la quiebra de Bankia ha movilizado en las dos últimas semanas a gigantes que parecían dormidos durante los dos años y medio que dura ya la instrucción del juez Fernando Andreu. En un hecho insólito, una de las acusaciones, el FROB, ha presentado un escrito en el que ataca sin medianías el informe que sustenta el caso y que certifica que Rodrigo Rato y su equipo maquillaron las cuentas de la entidad con el objetivo de que pudiera salir a bolsa. Lo que ocurrió después es la historia de la quiebra de la entidad, del sistema financiero español y de la crisis económica que ha marcado la vida de los españoles en el último lustro.

Como consecuencia de la crisis financiera, el Gobierno creó por decreto ley en 2009 el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). En el caso Bankia, el FROB está personado como perjudicado por la quiebra de la entidad, rescatada con 23.500 millones de dinero público. Pero en los dos años y medio de instrucción, el resto de las acusaciones no recuerdan que su letrado particular –y no un abogado del Estado– haya pedido una sola diligencia para esclarecer lo que ocurrió. La semana pasada salió de ese letargo para entregar al juez un informe de 77 páginas.

En su confección han colaborado nada menos que el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Sin que el juez lo reclamara, el aparato financiero del Estado se moviliza para hacer lo contrario de lo que se pudiera esperar: intentar tumbar la prueba en la que se sustenta el caso, el informe de los peritos, que ha servido a Andreu para imponer una fianza de 800 millones de euros a Bankia, su matriz, BFA, Rodrigo Rato y el resto del puente de mando que condujo a la entidad al naufragio.

En su contrainforme, el FROB dice que los dos peritos que designó el propio Banco de España y que trabajaron con independencia del supervisor utilizaron una “metodología discutible” y que sus conclusiones plantean “debilidades” cuando no directamente “errores”.

De prosperar la tesis del FROB, el caso no llegaría a juicio. Las partes reconocen que los dos informes de los peritos constituyen el auténtico material de acusación, después de una instrucción marcada por declaraciones autoexculpatorias y de delegación de la responsabilidad de unos en otros.

Pero ¿por qué una acusación rebate la prueba principal de un caso? Las fuentes consultadas coinciden en que una sentencia condenatoria abocaría a Bankia a desembolsar los 3.092 millones de euros que captó de mayoristas y minoristas para la salida a bolsa, lo que devolvería otra vez a la entidad a la UVI y acabaría con las aspiraciones del Estado de recuperar parte de su inversión.

De paso, el Banco de España podría tapar sus vergüenzas en la quiebra de Bankia, que ocurrió sin que el supervisor interviniera. Por último, el exvicepresidente económico del Gobierno de Aznar, Rodrigo Rato, escaparía a cualquier responsabilidad penal en el desastre. Según las conclusiones del FROB, las cuentas de Rato recogían “la imagen fiel” de la entidad. La conclusión implícita es que ni Rato ni los organismos supervisores pudieron hacer nada. La quiebra, por tanto, como el resto de la crisis, habría resultado inevitable.

Coincidencias textuales

El informe del FROB llega apenas una semana después de que el fiscal del caso, Alejandro Luzón, rebatiera igualmente a los peritos. Luzón recurrió la fianza de 800 millones impuesta por el juez con otro ataque a las conclusiones de los funcionarios. En su escrito, el fiscal valora un contrainforme de parte presentado por Bankia y se apunta a la tesis expuesta ante el juez por Francisco González, presidente del BBVA, de que la contabilidad de los bancos “es un chicle”.

Así, el maquillaje que denunciaron los expertos no sería más que el desajuste propio de un cálculo realizado con un método flexible y con una situación macroeconómica muy adversa, que hizo errar en sus previsiones hasta a los organismos internacionales, según el FROB. El equipo de Rato presentó un beneficio de 309 millones de euros. Para sus sustitutos, en realidad se trataba de pérdidas por valor de 2.979 millones.

Luzón consignó que las conclusiones de los peritos son “cuando menos discutibles” y solicita que el juez recabe el criterio del Banco de España y la CNMV. El escrito del fiscal está firmado el 25 de febrero y el informe del FROB, incluyendo las conclusiones del supervisor y el regulador, fue entregado la semana pasada. A pesar de ello, el fiscal incluyó en su informe párrafos calcados del entonces desconocido informe del FROB, como cuando aborda los motivos por los que los inversores pudieron confiar en Bankia. “Los inversores son libres para tomar decisiones de venta”, recogen textualmente ambos escritos.

También ocurre cuando el fiscal y la CNMV –a través del FROB– afirman: “La legislación de la UE permite que los bancos coordinadores de la operación realicen operaciones de estabilización en mercado para evitar que caiga el precio de la acción (como consecuencia de la acción vendedora), sin que dichas compras constituyan manipulación del precio”. En este último párrafo solo difieren en que el fiscal Luzón añade las palabras entre paréntesis.

Cabe recordar que el papel del Banco de España y la CNMV en el caso todavía puede dar un giro más, ya que algunas acusaciones particulares solicitaron en su momento al juez que imputara a sus responsables durante la salida a bolsa. El juez siempre contestó que había que aguardar a las conclusiones de los peritos. En estos momentos, el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, es el presidente de la comisión rectora del FROB.

La acusación popular en el caso Bankia, que ejerce UPyD, va a solicitar al juez que no incorpore al caso el escrito del FROB. “Es un fraude, un abuso. No es más que un intento por salvar la cara de todas las instituciones del Estado implicadas. Indirectamente, también defiende a Rato y a todos lo que llevaron a la entidad al desastre”, asegura Andrés Herzog, responsable de la estrategia jurídica del partido.

Herzog lamenta que si el Gobierno, a través del FROB, el Banco de España, la CNMV y la Fiscalía, pretende evitar un mal mayor con una eventual condena a Bankia, “lo mínimo que podía hacer era justificarlo con un informe económico, pero no lo hace”. “Lo que está haciendo el FROB es defender el archivo del procedimiento”, añade.

Además, señala el abogado, Bankia ha obtenido este año más de 700 millones y, en lugar de dedicarse a indemnizar a los inversores de la salida a bolsa, los ha destinado a repartir beneficios.

Herzog considera esta andanada del Estado el último episodio de una “operación política” que fue la salida a bolsa de Bankia, en un intento de huir hacia adelante por los problemas que presentaba la entidad. En este sentido, recuerda cómo accionistas mayoritarios (Mapfre, Iberdrola, ACS, Telefónica…) a los que se llamaba por teléfono para que invirtieran, ni siquiera se han personado en el proceso como perjudicados. “Si reclamas, te lo cobran por otro lado. Es una muestra más del  capitalismo de amiguetes español”, asegura.

Pero Herzog es optimista y cree que Andreu llevará el caso a juicio. El juez estudió los dos informes de los peritos y los citó para que ratificaran sus conclusiones en cuatro interminables jornadas en las que los abogados de la defensa y el fiscal intentaron hacer tambalear sus afirmaciones. Una vez escuchados, el juez consideró que hay indicios suficientes contra los imputados como para imponer los 800 millones de fianza civil, destinada a asegurar las responsabilidades pecuniarias de una posible condena.

Expulsar al FROB, como Ruz hizo con el PP

UPyD ya ha pedido al juez que expulse al FROB por boicotear la actuación del resto de las acusaciones y pervertir su papel para actuar como defensor de los imputados. “Por mucho menos que esto Ruz expulsó al PP de Gürtel”, asegura Herzog, en referencia a la decisión del compañero de Andreu, ratificada después por la Sala, de  expulsar al Partido Popular de los casos Gürtel y ‘papeles de Bárcenas’ por erigirse entonces en una suerte de segundo abogado defensor del extesorero.

Este lunes, el juez Andreu retomará las declaraciones de imputados por el uso de las tarjetas ‘black’, una pieza separada del caso Bankia. A diferencia de lo que ocurre en la pieza principal por la salida a bolsa, el fiscal está pidiendo fianza para la mayoría de los beneficiarios del plástico. Frente a los más de 3.000 millones en juego con una posible condena, el caso de las tarjetas, a pesar del enorme escándalo que ha provocado, supera en poco los 15 millones.

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El aparato financiero del Estado se conjura para enterrar el caso Bankia

Sat, 14/03/2015 - 14:00

Pedro  Águedaeldiario.es

La investigación penal de la quiebra de Bankia ha movilizado en las dos últimas semanas a gigantes que parecían dormidos durante los dos años y medio que dura ya la instrucción del juez Fernando Andreu. En un hecho insólito, una de las acusaciones, el FROB, ha presentado un escrito en el que ataca sin medianías el informe que sustenta el caso y que certifica que Rodrigo Rato y su equipo maquillaron las cuentas de la entidad con el objetivo de que pudiera salir a bolsa. Lo que ocurrió después es la historia de la quiebra de la entidad, del sistema financiero español y de la crisis económica que ha marcado la vida de los españoles en el último lustro.

Como consecuencia de la crisis financiera, el Gobierno creó por decreto ley en 2009 el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). En el caso Bankia, el FROB está personado como perjudicado por la quiebra de la entidad, rescatada con 23.500 millones de dinero público. Pero en los dos años y medio de instrucción, el resto de las acusaciones no recuerdan que su letrado particular –y no un abogado del Estado– haya pedido una sola diligencia para esclarecer lo que ocurrió. La semana pasada salió de ese letargo para entregar al juez un informe de 77 páginas.

En su confección han colaborado nada menos que el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Sin que el juez lo reclamara, el aparato financiero del Estado se moviliza para hacer lo contrario de lo que se pudiera esperar: intentar tumbar la prueba en la que se sustenta el caso, el informe de los peritos, que ha servido a Andreu para imponer una fianza de 800 millones de euros a Bankia, su matriz, BFA, Rodrigo Rato y el resto del puente de mando que condujo a la entidad al naufragio.

En su contrainforme, el FROB dice que los dos peritos que designó el propio Banco de España y que trabajaron con independencia del supervisor utilizaron una “metodología discutible” y que sus conclusiones plantean “debilidades” cuando no directamente “errores”.

De prosperar la tesis del FROB, el caso no llegaría a juicio. Las partes reconocen que los dos informes de los peritos constituyen el auténtico material de acusación, después de una instrucción marcada por declaraciones autoexculpatorias y de delegación de la responsabilidad de unos en otros.

Pero ¿por qué una acusación rebate la prueba principal de un caso? Las fuentes consultadas coinciden en que una sentencia condenatoria abocaría a Bankia a desembolsar los 3.092 millones de euros que captó de mayoristas y minoristas para la salida a bolsa, lo que devolvería otra vez a la entidad a la UVI y acabaría con las aspiraciones del Estado de recuperar parte de su inversión.

De paso, el Banco de España podría tapar sus vergüenzas en la quiebra de Bankia, que ocurrió sin que el supervisor interviniera. Por último, el exvicepresidente económico del Gobierno de Aznar, Rodrigo Rato, escaparía a cualquier responsabilidad penal en el desastre. Según las conclusiones del FROB, las cuentas de Rato recogían “la imagen fiel” de la entidad. La conclusión implícita es que ni Rato ni los organismos supervisores pudieron hacer nada. La quiebra, por tanto, como el resto de la crisis, habría resultado inevitable.

Coincidencias textuales

El informe del FROB llega apenas una semana después de que el fiscal del caso, Alejandro Luzón, rebatiera igualmente a los peritos. Luzón recurrió la fianza de 800 millones impuesta por el juez con otro ataque a las conclusiones de los funcionarios. En su escrito, el fiscal valora un contrainforme de parte presentado por Bankia y se apunta a la tesis expuesta ante el juez por Francisco González, presidente del BBVA, de que la contabilidad de los bancos “es un chicle”.

Así, el maquillaje que denunciaron los expertos no sería más que el desajuste propio de un cálculo realizado con un método flexible y con una situación macroeconómica muy adversa, que hizo errar en sus previsiones hasta a los organismos internacionales, según el FROB. El equipo de Rato presentó un beneficio de 309 millones de euros. Para sus sustitutos, en realidad se trataba de pérdidas por valor de 2.979 millones.

Luzón consignó que las conclusiones de los peritos son “cuando menos discutibles” y solicita que el juez recabe el criterio del Banco de España y la CNMV. El escrito del fiscal está firmado el 25 de febrero y el informe del FROB, incluyendo las conclusiones del supervisor y el regulador, fue entregado la semana pasada. A pesar de ello, el fiscal incluyó en su informe párrafos calcados del entonces desconocido informe del FROB, como cuando aborda los motivos por los que los inversores pudieron confiar en Bankia. “Los inversores son libres para tomar decisiones de venta”, recogen textualmente ambos escritos.

También ocurre cuando el fiscal y la CNMV –a través del FROB– afirman: “La legislación de la UE permite que los bancos coordinadores de la operación realicen operaciones de estabilización en mercado para evitar que caiga el precio de la acción (como consecuencia de la acción vendedora), sin que dichas compras constituyan manipulación del precio”. En este último párrafo solo difieren en que el fiscal Luzón añade las palabras entre paréntesis.

Cabe recordar que el papel del Banco de España y la CNMV en el caso todavía puede dar un giro más, ya que algunas acusaciones particulares solicitaron en su momento al juez que imputara a sus responsables durante la salida a bolsa. El juez siempre contestó que había que aguardar a las conclusiones de los peritos. En estos momentos, el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, es el presidente de la comisión rectora del FROB.

La acusación popular en el caso Bankia, que ejerce UPyD, va a solicitar al juez que no incorpore al caso el escrito del FROB. “Es un fraude, un abuso. No es más que un intento por salvar la cara de todas las instituciones del Estado implicadas. Indirectamente, también defiende a Rato y a todos lo que llevaron a la entidad al desastre”, asegura Andrés Herzog, responsable de la estrategia jurídica del partido.

Herzog lamenta que si el Gobierno, a través del FROB, el Banco de España, la CNMV y la Fiscalía, pretende evitar un mal mayor con una eventual condena a Bankia, “lo mínimo que podía hacer era justificarlo con un informe económico, pero no lo hace”. “Lo que está haciendo el FROB es defender el archivo del procedimiento”, añade.

Además, señala el abogado, Bankia ha obtenido este año más de 700 millones y, en lugar de dedicarse a indemnizar a los inversores de la salida a bolsa, los ha destinado a repartir beneficios.

Herzog considera esta andanada del Estado el último episodio de una “operación política” que fue la salida a bolsa de Bankia, en un intento de huir hacia adelante por los problemas que presentaba la entidad. En este sentido, recuerda cómo accionistas mayoritarios (Mapfre, Iberdrola, ACS, Telefónica…) a los que se llamaba por teléfono para que invirtieran, ni siquiera se han personado en el proceso como perjudicados. “Si reclamas, te lo cobran por otro lado. Es una muestra más del  capitalismo de amiguetes español”, asegura.

Pero Herzog es optimista y cree que Andreu llevará el caso a juicio. El juez estudió los dos informes de los peritos y los citó para que ratificaran sus conclusiones en cuatro interminables jornadas en las que los abogados de la defensa y el fiscal intentaron hacer tambalear sus afirmaciones. Una vez escuchados, el juez consideró que hay indicios suficientes contra los imputados como para imponer los 800 millones de fianza civil, destinada a asegurar las responsabilidades pecuniarias de una posible condena.

Expulsar al FROB, como Ruz hizo con el PP

UPyD ya ha pedido al juez que expulse al FROB por boicotear la actuación del resto de las acusaciones y pervertir su papel para actuar como defensor de los imputados. “Por mucho menos que esto Ruz expulsó al PP de Gürtel”, asegura Herzog, en referencia a la decisión del compañero de Andreu, ratificada después por la Sala, de  expulsar al Partido Popular de los casos Gürtel y ‘papeles de Bárcenas’ por erigirse entonces en una suerte de segundo abogado defensor del extesorero.

Este lunes, el juez Andreu retomará las declaraciones de imputados por el uso de las tarjetas ‘black’, una pieza separada del caso Bankia. A diferencia de lo que ocurre en la pieza principal por la salida a bolsa, el fiscal está pidiendo fianza para la mayoría de los beneficiarios del plástico. Frente a los más de 3.000 millones en juego con una posible condena, el caso de las tarjetas, a pesar del enorme escándalo que ha provocado, supera en poco los 15 millones.

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Slavoj Zizek: “Estoy harto de esa izquierda que ni siquiera desea ganar”

Sat, 14/03/2015 - 10:00

Entrevista a Slavoj Zizek por Ilya U. Topper – Lobo suelto

Si un pensador puede estar de moda, el del momento actual es el esloveno Slavoj Žižek. Nacido en Liubliana en 1949, su obra se caracteriza por atender a los movimientos sociales y culturales de hoy, desde una perspectiva en la que se abrazan Lacan y Marx, pero donde no es extraño que se cite el cine de Lars von Trier, los dibujos animados de la Warner Bros, los ensayos de Eliot o el éxito Gangnam Style…

 

Un pensador que escribe para que se le entienda y que odia aburrir. Acontecimiento, recién publicado en España por Sexto Piso, es la última entrega de una producción incesante. Al teléfono, Zizek es un conversador entusiasta, que apenas necesita el estímulo de una pregunta para lanzar su discurso y derivar de una reflexión a otra, sin perder nunca el hilo. Es fácil imaginarlo al frente de un aula, fascinando a todo el auditorio. Se le considera como el gran filósofo de la izquierda en Europa. ¿Es una pesada responsabilidad?

Sí, pero porque mi mensaje es pesimista. La izquierda está aún sumida en una profunda crisis, y lo único que nos puede salvar es una nueva izquierda. Las protestas que estallaron en todas partes hace dos o tres años, estaba claro en contra de qué estaban. ¿Pero a favor de qué? ¿Una idea keynesiana? ¿Una reforma del capitalismo? Yo puedo lanzar preguntas, mostrar qué es lo que no funciona hoy, perfilar problemas, pero no tengo respuestas concretas.

Uri Avnery dijo que la izquierda israelí necesita empezar de cero, evitando el error del que quiso deshacerse de un bumerán y lo lanzó… Totalmente de acuerdo. Como dijo mi amigo Alain Badiou: el siglo XX ha terminado. Todas las formas de izquierda del siglo XX, el comunismo estalinista, el Estado de bienestar socialdemócrata, pero también todos estos sueños secretos de democracia directa, movilización permanente, consejos de comunidades locales donde la gente se autoorganiza… No creo que nada lleve a una solución. ¿Cuál ha sido el punto crítico? Pues que no solo en Europa, sino en cualquier parte, algunos políticos o partidos de izquierdas más radicales llegan al poder y la gente está llena de esperanza, piensa que las cosas pueden mejorar, pero luego hay una desilusión. Por ejemplo, Sudáfrica. Todos éramos felices cuando el Congreso Nacional Africano de Mandela llegó al poder; y tal vez ahora las cosas estén un poco mejor. Pero todos los problemas siguen ahí. Lo mismo con el populismo latinoamericano. Europa lo mira: allí tienen la fórmula… ¡No, no la tienen! Yo nunca me he fiado de ese modelo. Pero sí pone su esperanza en Alexis Tsipras, del partido griego Syriza ¿verdad? Sí, ¿sabe por qué? Estoy harto de esa izquierda marginal que no solo sabe que nunca llegará al poder, sino que secretamente ni siquiera lo desea. De Syriza admiro esa seria voluntad de gobernar, de jugar. Pero las cosas serán extremamente complicadas para ellos. Pongamos que gana las próximas elecciones. Tendrán en contra a una enorme mayoría del aparato del Estado; porque Grecia es un gran Estado clientelar, donde dos millones de personas son empleados públicos, con sus chanchullos. Pero deberían ser valientes, intentarlo. Como Napoleón: On attaque, et on verra. Atacas y luego ya verás. ¿Les pide la izquierda algún consejo a ustedes, los pensadores? Muchos se dirigen a nosotros, esperando que en algún momento daremos la gran respuesta. No, no tenemos la fórmula. Mira al grupo de izquierda moderada más popular de ahora, Krugman, Stiglitz, cercanos a los keynesianos… Lo que dicen es muy modesto. Quieren el mismo capitalismo, un poco reformado, con una salida de emergencia para los ricos. No creo que esto vaya a funcionar. Ni siquiera creo que sea posible hacerlo. Desconfía de la democracia básica y asamblearia. ¿Sigue el movimiento de Pablo Iglesias? Sí, yo soy un gran oportunista. ¡A intentarlo siempre! ¡Todo! Y mientras se vaya haciendo, puede que surja algo nuevo, aunque no sea lo que te esperabas. Dirá usted: si soy tan pesimista ¿para qué empezar algo? Porque de verdad pienso que el capitalismo, se ha cavado su propia tumba. No creo que haya una catástrofe inmediata, pero a largo plazo… Lo que hay en el horizonte es la desaparición gradual de la democracia. No hablo de un golpe fascista, sino de que los mecanismos democráticos son cada vez más irrelevantes. Para decirlo en forma de chiste: Hollywood lo sabe. Todos sus grandes éxitos, últimamente, Los juegos del hambre, etcétera, son una visión de una sociedad nueva de clases, postapocalíptica, con apartheid, con organismos ricos depredando a los pobres. Es una tendencia mundial. La ecología… ¿cómo se resuelve eso? Difícil, muy difícil… Casi no hacemos nada. Incluso la propiedad intelectual, me parece interesante. Ya estamos entrando en una fase de comunismo salvaje en este aspecto. La gente se baja de internet películas, música, normalmente copias piratas, ilegales. Pero no sabemos cómo reorganizar la economía legal. ¿Cómo coordinarlo, quién lo controlará? Veo muchos problemas. Y no veo soluciones. Esta es mi posición trágica, si quieres. Carencia de coordinación y control, ¿no sería más anarquismo que comunismo? Ah, no… No olvidemos: para que funcione lo de la propiedad intelectual se necesita una estructura de mecanismos globales muy potentes. No, creo que nuestro problema hoy día no es la democracia local. Nuestro problema son las nuevas formas de organización global. ¿Cómo tratar la ecología? No a través de iniciativas locales. Dios, necesitamos iniciativas globales megagrandes, mucho mayores que un único Estado. Niall Ferguson dijo que la globalización hoy día no hace más que recuperar el nivel que había a finales del siglo XIX, época colonial, cuando mercancías y personas viajaban por todo el mundo. Sí, pero al mismo tiempo es algo muy paradójico. Me gusta lo que escribió mi amigo, por otra parte más bien de derechas, el filósofo alemán Peter Sloterdijk: que la globalización no es simplemente que todos vivimos en una aldea global, sino que también es como un globo, un espacio cubierto, aislado. Algunos están dentro, la mayoría fuera, pero no tenemos realmente contacto con ellos. Los bienes circulan cada vez más, pero para las personas, incluso tras la caída del Muro de Berlín, ahora surgen por todas partes nuevos muros. En África del Norte, el Muro de Cisjordania, la frontera de Estados Unidos con México, etcétera. Capitalismo global significa nuevas formas de apartheid. Y la vieja consigna comunista de obreros del mundo uníos ¿ya no vale? El problema es: quiénes son hoy esos obreros. El primer paso es identificarlos, ubicarlos. Ya no es una única clase obrera, como para Marx. Sabemos que tenemos cada vez a más personas en paro, trabajadores precarios… Por decirlo de manera irónica, hoy la posición de un clásico obrero explotado –vale, te explotan pero tienes un empleo estable con un salario garantizado– es casi un privilegio. He ahí el primer problema. Deberíamos incluir a los que están fuera. No sólo a los inmigrantes indocumentados sino a los parados de larga duración. Creo que en las protestas en España, en Grecia, incluso en Francia e Inglaterra había muchos estudiantes que sabían muy bien que sus estudios no les iban a servir gran cosa. Deberíamos dirigirnos a todos estos grupos descontentos. ¿Y a quién más? Luego está el problema de los así llamados trabajadores intelectuales. Los marxistas siempre tenían ese problema: ¿son o no son parte del proletariado? Yo creo que sí. Algunos marxistas antiguos insisten en que uno debería trabajar físicamente, que eso sería la única clase trabajadora auténtica. Por otro lado, Toni Negri y sus amigos dicen que los intelectuales son los típicos proletarios de hoy en día. No, yo creo que el proletariado está disperso, no se puede encontrar una forma pragmática. Da la impresión de que el proletariado clásico, físico, es hoy quien más vota a la derecha. ¿lo cree así? Los partidos ex izquierda, como New Labour en Inglaterra, incluso los socialistas en España, tienen un terrible miedo a que se les vea como anticuados. Y conozco a la clase obrera que trabaja duro, físicamente, y es comprensible por qué votan a la derecha: sus competidores más inmediatos son los inmigrantes. Son los votantes ideales para partidos conservadores antiinmigración. Es fácil hacer teorías sobre cómo deberían verlo, pero en su experiencia inmediata, los inmigrantes significan competencia. ¿No es el fracaso del llamamiento a la unión de los trabajadores en todo el mundo? Sí, pero hasta Marx se daba cuenta de esto. No creo que podamos conseguir la unidad a la antigua usanza. Deberíamos aceptar esa pluralidad. Mire los últimos resultados electorales de las europeas. ¿Ha visto qué catástrofe? En países grandes, Francia, Inglaterra, el partido más fuerte que emergió era el antiinmigrantes. La clase obrera es cada vez más nacionalista, antiinmigrantes, hasta cierto nivel. Cuando más subes de nivel de capital o de privilegios intelectuales, más la gente puede permitirse ser liberal, multicultural. Los izquierdistas que piensan que al combatir el racismo están al mismo tiempo combatiendo el capitalismo… bueno, quizás a largo plazo. Está en el interés de los grandes capitales permitir la entrada a trabajadores inmigrantes. Porque así se presiona a la propia clase trabajadores, hay más competencia, se bajan salarios, etcétera. Y esa presión es mayor aún si los inmigrantes son indocumentados ¿no? Los legales tienen los mismos derechos que los demás; los ilegales mucho menos. Sí, y creo que esto es otro punto crucial para la unidad. Es como funciona el capitalismo. No se puede tener a todos los trabajadores disfrutando de plenos derechos. Algunos están dentro, otros están fuera. Los legales tienen derechos, pero luego tienes los ilegales, y luego tienes trabajadores baratos, aunque no ilegales, en Turquía, en India, en China… y hay competición entre ellos. No creo que el orden global realmente quiera abolir esa separación. Como Estados Unidos ante México: sí, se quejan que hay demasiados inmigrantes mexicanos, pero si vas a otro Estado, como California, allí juegan un papel crucial los mexicanos ilegales. Todo el mundo los utiliza, como jardineros, para trabajos locales, recoger fruta en verano, etcétera. Son parte de la economía. Y no creo que el capitalismo sea capaz de resolver esa situación legalizando a los inmigrantes. Significaría demasiados conflictos. Otra paradoja: cuanto más global sea, más se convierte en su propia víctima, más antagonismos y más tensiones crea. Si las viejas maneras de la izquierda ya no funcionan…. Pero también cuento entre las viejas izquierdas las llamadas “izquierdas de tercera vía”. El Nuevo Laborismo y eso. Creo que lo que emerge cada vez más es: un partido centrista, que económicamente es neoliberal, pero culturalmente habitualmente muy abierto, matrimonio homosexual, aborto, lo que quieras, y luego la reacción a esto, populista y antiinmigración. Que suscita pasión, pero una pasión muy peligrosa. Y si no surge una nueva izquierda, estaremos atrapados en esa oposición. Ahora estamos cogidos en Europa entre los tecnócratas de Bruselas, esta visión tecnocrática de Europa, y luego los nacionalistas antiinmigrantes. Este es el callejón sin salida. ¿Cree que esta izquierda completamente nueva que reivindica podría surgir poco a poco, mediante elecciones, como Syriza en Grecia, o sólo a través de un cambio radical, algún tipo de cataclismo? No soy tan pesimista. ¿Alguien se habría esperado algo como Syriza hace diez años? O mire a… no sé, a la Primavera Árabe. Puede que sea la mejor metáfora para nuestras esperanzas y nuestros temores. Explotó algo que nadie se esperaba. Un movimiento radical, prodemocrático, casi laico. Pero terminó de una manera muy paradójica: cuando se introdujo un poco de democracia más auténtica, los Hermanos Musulmanes tomaron el poder en las elecciones. Y el resultado es que muchos manifestantes originales de Tahrir apoyaron el golpe militar. Este es nuestro callejón sin salida. Imagino que usted se sentía feliz cuando veía las imágenes de Tahrir.  ¡Totalmente! Contacté con ellos, les seguí… Desde el principio, yo tenía miedo: parecía que estaba todo el mundo en la calle y todo eso. No, no eran la mayoría, en realidad. Según algunas estimaciones, un máximo del 20 por ciento de la gente participaba realmente de forma activa. Creo que éste es el límite de nuestras democracias. No tengo miedo a decir cosas terribles. No creo que lo de “la mayoría del pueblo” funcione. No creo que la izquierda auténtica vaya a ganar las elecciones. No, no soy leninista, no digo que haya que dar un golpe de Estado. Debemos aceptar que quienes realmente mueven cosas son una minoría activa. Lo único que podemos hacer es tener la esperanza de que la mayoría silenciosa nos dé una oportunidad. Usted ha hablado alguna vez de esa idea, según la cual la masa no tiene por qué saber qué quiere sobre todos los aspectos, en todo momento. Para algunos izquierdistas es horrible escuchar eso. No creo que la mayoría de la gente quiera una democracia activa. Quieren una vida tranquila, que las cosas sencillas funcionen en silencio. Voy a ser brutal. Tengo un problema con los partidarios de la llamada democracia directa: piensan que a un nivel local, todos deberíamos estar movilizados, permanentemente activos en política…. Pues perdone, pero a mí no me gustaría vivir en una sociedad así. Mi sociedad ideal es una donde me dejan en paz, y yo me puedo dedicar a mi trabajo, la Filosofía o lo que sea. Ahora llega esta mayoría silenciosa, concluido Tahrir, y le da su oportunidad a los Hermanos Musulmanes.  El problema es que al votar a los Hermanos Musulmanes, la mayoría silenciosa ha hablado. Es la demostración de que la izquierda laica siempre era una minoría. Y es el mismo problema que en Turquía: la protesta por un parque [Gezi] en Estambul… Era claramente muy limitada, de jóvenes de clase media laica pro Occidente; esto hizo surgir algunos vínculos con islamistas de izquierda, pero en el fondo no. En el fondo, Erdogan siempre tenía la mayoría. Cuando en Egipto, Sisi llevó a cabo su golpe de Estado contra los Hermanos Musulmanes ¿usted tenía su corazón en uno de los dos bandos? No, porque yo era pesimista desde el principio. Desde luego, lo bonito habría sido que los manifestantes laicos se organizaran en un movimiento político que de alguna forma se enfrentara a todos los peligros, los Hermanos Musulmanes y los militares. Pero viendo la situación global, esto no funciona. Por eso no estaba demasiado triste, me lo esperaba. Ahora, lo crucial en Egipto es mantener ciertas formas de organización popular: sindicatos, feministas, estudiantes, derechos de los niños etc. Y creo que las redes de las que me hablan todos mis amigos en Egipto son el resultado que permanece y que impide volver a los tiempos de Mubarak: la sociedad civil se ha despertado en Egipto. No es lo mismo. Aquí hubo un progreso. ¿Y Siria?  Igual: tuvo el mismo proceso, pero de una manera mucho más violenta. Empezó como una resistencia ciudadana laica contra Asad y ahora tenemos al régimen de Asad contra el ISIL, contra los fundamentalistas. Y los laicos se han quedado en alguna parte en medio; algunos incluso, por desesperación, prefieren a Asad antes que el ISIL, claro. En Europa también hay una izquierda que siempre ha respaldado a Asad, simplemente porque parece estar bajo amenaza de Estados Unidos. Sí, aunque… no diré que Estados Unidos ahora apoya a Asad aunque casi… Algunos medios aseguran que los bombardeos contra ISIL en Siria oriental se hicieron en coordinación parcial con Asad. Es una situación tan irónica… Y el colmo de la ironía es Iraq, donde ahora Irán y Estados Unidos son esencialmente aliados. Aquí, la situación es totalmente confusa. ¿Cree que en Europa pudieran ocurrir levantamientos radicales, comparables con los de Tahrir, capaces de cambiar de golpe un gobierno o sistema?  No, desde luego. Es lo que envidiamos de Ucrania. No tengo una opinión definitiva sobre los sucesos de Kiev, pero lo que nos fascinó en Europa es que todavía sea posible un suceso tan amplio, que reunía a cientos de miles de personas. Podemos hacer protestas a gran escala, en España, en otros sitios, pero no movilizar a la gente para un objetivo específico de transformación social. Por otra parte, y es una contradicción, yo todavía creo en Europa. Y está realmente en peligro. No tanto por los fundamentalistas como por nuestras propias fuerzas. Creo que Europa es el gran perdedor en esta lucha entre el capital global, democracia global y populismo antiinmigración. Mire las ideas europeas de igualdad, democracia, libertad, derechos humanos, todo eso refleja una cierta visión de la sociedad. Una sociedad justa y libre. En esto soy eurocentrista, por qué no. Si Europa se desvanece, si se convierte en simplemente uno de los centros menores del mundo, ¿qué lo reemplazará? ¿Hay candidatos? Lo triste es que parece que sería –aunque no es correcto llamarlo así porque no tiene nada que ver con una raza– el modelo asiático… Capitalismo con antiguos valores asiáticos. Es decir, un capitalismo autoritario. China, Singapur, incluso Rusia… No será el fascismo a la antigua usanza, con su movilización política total, sino mucho más como Rusia hoy: tienes todas las libertades privadas, pornografía, puedes viajar, lo que sea, pero la estructura del poder es esencialmente autoritaria. En su último libro, Acontecimiento, describe la religión cristiana basada como un ‘evento’ único, ubicado en la historia, el nacimiento de Jesucristo. ¿Necesita Europa esta mentalidad de advenimientos?  No, es algo más complejo, porque no describo una noción de acontecimiento sino diferentes tipos. Un acontecimiento no es algo nuevo, sino algo que ocurre de una manera totalmente imprevisible, casi como un milagro: de la nada surge algo nuevo que reestructura todo. El ejemplo más bonito es enamorarse. Vives solo, llevas una vida satisfecha, y por casualidad, no sé dónde, quizás en los baños de un bar, te encuentras al amor de tu vida y ahí todo cambia. Este es el punto. ¿Y el cristianismo? Para mí es la religión del Acontecimiento, porque Dios no siempre está ahí. Lo que ocurre en el cristianismo es la Encarnación. Y luego, no lo olvidemos, Jesucristo muere. Aquí sigo la interpretación de Hegel: con la muerte de Jesucristo, Dios en persona muere. No hay un poder transcendental. Lo que muere en la cruz es la representación juvenil de Dios. Lo que queda después es el Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo es simplemente el colectivo de los creyentes que deben decidir, en total libertad, qué hay que hacer. Por eso afirmo que el cristianismo es la religión definitiva del ateísmo. Del ateísmo. El mensaje radical es que Dios ha muerto y ya sin dios estamos solos y lo único que nos puede salvar es el Espíritu Santo, es decir nuestra propia autoorganización de una comunidad de iguales. Sin embargo, esto choca con el cristianismo actual, lleno de supuestas leyes divinas… Por eso hay una gran tensión en el cristianismo a lo largo de toda su historia, por eso el cristianismo siempre se metía en luchas. Me gusta citar una anécdota de Napoleón. Lo iba a coronar emperador el Papa, pero cuando éste se le acercó, Napoleón cogió la corona de sus manos y se la puso él mismo. ¿Sabe lo que el Papa le respondió? “Sé lo que quieres: quieres destruir el cristianismo. Pero créeme, nosotros, como Iglesia, llevamos intentándolo casi dos mil años y no lo hemos conseguido” [risas]. Todo el sistema del cristianismo es un intento de controlar, de oprimir el poder explosivo y liberador que está en el núcleo del cristianismo. ¿De quién debería Europa enamorarse ahora para salvarse de su marginación? Veamos, no aplicaría la teoría del amor de esta manera a la política. Soy muy escéptico. Tahrir era un acontecimiento, ocurrió de repente algo inesperado. Todos los regímenes que se justifican a través del amor, por amor, suelen ser regímenes muy autoritarios. …claro, Alemania se enamoró de Hitler… El país que utiliza el amor todo el tiempo es Corea del Norte: amar al líder. Por otra parte, la manera en la que yo interpreto la noción cristiana del ágape, en distinción de eros. El marxista británico Terry Eagleton propuso traducir ágape como “amor político”. Pero en este sentido, amor significa simplemente la idea central de los vínculos en un colectivo emancipado igualitario. Hay muchas formas de este colectivo, desde antiguas órdenes religiosas monásticas hasta partidos políticos progresistas. Respecto al fundamentalismo islámico en Europa, Amin Maalouf dijo que la tragedia de Europa es que traicionó sus propios valores en cuanto trataba con los inmigrantes. ¿Lo comparte? Sí, pero no coincido con algunos izquierdistas que dicen que esta amenaza islámica es una seudoamenaza, que es solo islamofobia, que no son peligrosos… No: sí debemos combatir contra el ISIL, etcétera. No creo en este tipo de multiculturalismo que dice: oh, deja que traten a sus mujeres como lo han hecho según sus tradiciones… No: Europa debe insistir en que se cumplan ciertas normas. Pero nosotros tenemos a nuestros propios fundamentalistas, no solo en Europa: en Estados Unidos, el FBI controla una lista de dos millones de personas que son potenciales terroristas de derechas. Terroristas cristianos fundamentalistas. La pregunta de verdad es: hoy, con la dinámica del capitalismo global, ¿qué engendra el fundamentalismo? Esta es la pregunta. ¿Tiene la respuesta? La respuesta es simplemente la dinámica del capitalismo, con esa carencia de formas de identidad colectiva. Es obvio: la destrucción de comunidades tradicionales o democráticas tiene que ver con las maneras de este nuevo capitalismo tardío después del 68, el capitalismo individual. El fundamentalismo es la reacción. Por eso pienso que solo la izquierda radical nos puede salvar del fundamentalismo. ¿Eso quiere decir que el glorioso mayo de París era también un fracaso?

 

 

París 1968 consiguió algo importante, no lo subestimemos. El feminismo por ejemplo: hoy día tratamos a las mujeres de manera muy diferente. Pero al mismo tiempo, sí, se incorporó perfectamente al capitalismo global. El resultado final de la revuelta fue un cambio hacia una nueva forma del capitalismo. Todos estos valores, contra la teocracia, por las libertades personales, el disfrute, el derecho al sexo… todo se incorporó. Hoy, el capitalismo ya no es la antigua autoridad patriarcal. Es hedonista, permisivo. Así que el 68 casi ganó, pero en la Historia solo le dio un nuevo impulso al capitalismo.

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Slavoj Zizek: “Estoy harto de esa izquierda que ni siquiera desea ganar”

Sat, 14/03/2015 - 10:00

Entrevista a Slavoj Zizek por Ilya U. Topper – Lobo suelto

Si un pensador puede estar de moda, el del momento actual es el esloveno Slavoj Žižek. Nacido en Liubliana en 1949, su obra se caracteriza por atender a los movimientos sociales y culturales de hoy, desde una perspectiva en la que se abrazan Lacan y Marx, pero donde no es extraño que se cite el cine de Lars von Trier, los dibujos animados de la Warner Bros, los ensayos de Eliot o el éxito Gangnam Style…

 

Un pensador que escribe para que se le entienda y que odia aburrir. Acontecimiento, recién publicado en España por Sexto Piso, es la última entrega de una producción incesante. Al teléfono, Zizek es un conversador entusiasta, que apenas necesita el estímulo de una pregunta para lanzar su discurso y derivar de una reflexión a otra, sin perder nunca el hilo. Es fácil imaginarlo al frente de un aula, fascinando a todo el auditorio. Se le considera como el gran filósofo de la izquierda en Europa. ¿Es una pesada responsabilidad?

Sí, pero porque mi mensaje es pesimista. La izquierda está aún sumida en una profunda crisis, y lo único que nos puede salvar es una nueva izquierda. Las protestas que estallaron en todas partes hace dos o tres años, estaba claro en contra de qué estaban. ¿Pero a favor de qué? ¿Una idea keynesiana? ¿Una reforma del capitalismo? Yo puedo lanzar preguntas, mostrar qué es lo que no funciona hoy, perfilar problemas, pero no tengo respuestas concretas.

Uri Avnery dijo que la izquierda israelí necesita empezar de cero, evitando el error del que quiso deshacerse de un bumerán y lo lanzó… Totalmente de acuerdo. Como dijo mi amigo Alain Badiou: el siglo XX ha terminado. Todas las formas de izquierda del siglo XX, el comunismo estalinista, el Estado de bienestar socialdemócrata, pero también todos estos sueños secretos de democracia directa, movilización permanente, consejos de comunidades locales donde la gente se autoorganiza… No creo que nada lleve a una solución. ¿Cuál ha sido el punto crítico? Pues que no solo en Europa, sino en cualquier parte, algunos políticos o partidos de izquierdas más radicales llegan al poder y la gente está llena de esperanza, piensa que las cosas pueden mejorar, pero luego hay una desilusión. Por ejemplo, Sudáfrica. Todos éramos felices cuando el Congreso Nacional Africano de Mandela llegó al poder; y tal vez ahora las cosas estén un poco mejor. Pero todos los problemas siguen ahí. Lo mismo con el populismo latinoamericano. Europa lo mira: allí tienen la fórmula… ¡No, no la tienen! Yo nunca me he fiado de ese modelo. Pero sí pone su esperanza en Alexis Tsipras, del partido griego Syriza ¿verdad? Sí, ¿sabe por qué? Estoy harto de esa izquierda marginal que no solo sabe que nunca llegará al poder, sino que secretamente ni siquiera lo desea. De Syriza admiro esa seria voluntad de gobernar, de jugar. Pero las cosas serán extremamente complicadas para ellos. Pongamos que gana las próximas elecciones. Tendrán en contra a una enorme mayoría del aparato del Estado; porque Grecia es un gran Estado clientelar, donde dos millones de personas son empleados públicos, con sus chanchullos. Pero deberían ser valientes, intentarlo. Como Napoleón: On attaque, et on verra. Atacas y luego ya verás. ¿Les pide la izquierda algún consejo a ustedes, los pensadores? Muchos se dirigen a nosotros, esperando que en algún momento daremos la gran respuesta. No, no tenemos la fórmula. Mira al grupo de izquierda moderada más popular de ahora, Krugman, Stiglitz, cercanos a los keynesianos… Lo que dicen es muy modesto. Quieren el mismo capitalismo, un poco reformado, con una salida de emergencia para los ricos. No creo que esto vaya a funcionar. Ni siquiera creo que sea posible hacerlo. Desconfía de la democracia básica y asamblearia. ¿Sigue el movimiento de Pablo Iglesias? Sí, yo soy un gran oportunista. ¡A intentarlo siempre! ¡Todo! Y mientras se vaya haciendo, puede que surja algo nuevo, aunque no sea lo que te esperabas. Dirá usted: si soy tan pesimista ¿para qué empezar algo? Porque de verdad pienso que el capitalismo, se ha cavado su propia tumba. No creo que haya una catástrofe inmediata, pero a largo plazo… Lo que hay en el horizonte es la desaparición gradual de la democracia. No hablo de un golpe fascista, sino de que los mecanismos democráticos son cada vez más irrelevantes. Para decirlo en forma de chiste: Hollywood lo sabe. Todos sus grandes éxitos, últimamente, Los juegos del hambre, etcétera, son una visión de una sociedad nueva de clases, postapocalíptica, con apartheid, con organismos ricos depredando a los pobres. Es una tendencia mundial. La ecología… ¿cómo se resuelve eso? Difícil, muy difícil… Casi no hacemos nada. Incluso la propiedad intelectual, me parece interesante. Ya estamos entrando en una fase de comunismo salvaje en este aspecto. La gente se baja de internet películas, música, normalmente copias piratas, ilegales. Pero no sabemos cómo reorganizar la economía legal. ¿Cómo coordinarlo, quién lo controlará? Veo muchos problemas. Y no veo soluciones. Esta es mi posición trágica, si quieres. Carencia de coordinación y control, ¿no sería más anarquismo que comunismo? Ah, no… No olvidemos: para que funcione lo de la propiedad intelectual se necesita una estructura de mecanismos globales muy potentes. No, creo que nuestro problema hoy día no es la democracia local. Nuestro problema son las nuevas formas de organización global. ¿Cómo tratar la ecología? No a través de iniciativas locales. Dios, necesitamos iniciativas globales megagrandes, mucho mayores que un único Estado. Niall Ferguson dijo que la globalización hoy día no hace más que recuperar el nivel que había a finales del siglo XIX, época colonial, cuando mercancías y personas viajaban por todo el mundo. Sí, pero al mismo tiempo es algo muy paradójico. Me gusta lo que escribió mi amigo, por otra parte más bien de derechas, el filósofo alemán Peter Sloterdijk: que la globalización no es simplemente que todos vivimos en una aldea global, sino que también es como un globo, un espacio cubierto, aislado. Algunos están dentro, la mayoría fuera, pero no tenemos realmente contacto con ellos. Los bienes circulan cada vez más, pero para las personas, incluso tras la caída del Muro de Berlín, ahora surgen por todas partes nuevos muros. En África del Norte, el Muro de Cisjordania, la frontera de Estados Unidos con México, etcétera. Capitalismo global significa nuevas formas de apartheid. Y la vieja consigna comunista de obreros del mundo uníos ¿ya no vale? El problema es: quiénes son hoy esos obreros. El primer paso es identificarlos, ubicarlos. Ya no es una única clase obrera, como para Marx. Sabemos que tenemos cada vez a más personas en paro, trabajadores precarios… Por decirlo de manera irónica, hoy la posición de un clásico obrero explotado –vale, te explotan pero tienes un empleo estable con un salario garantizado– es casi un privilegio. He ahí el primer problema. Deberíamos incluir a los que están fuera. No sólo a los inmigrantes indocumentados sino a los parados de larga duración. Creo que en las protestas en España, en Grecia, incluso en Francia e Inglaterra había muchos estudiantes que sabían muy bien que sus estudios no les iban a servir gran cosa. Deberíamos dirigirnos a todos estos grupos descontentos. ¿Y a quién más? Luego está el problema de los así llamados trabajadores intelectuales. Los marxistas siempre tenían ese problema: ¿son o no son parte del proletariado? Yo creo que sí. Algunos marxistas antiguos insisten en que uno debería trabajar físicamente, que eso sería la única clase trabajadora auténtica. Por otro lado, Toni Negri y sus amigos dicen que los intelectuales son los típicos proletarios de hoy en día. No, yo creo que el proletariado está disperso, no se puede encontrar una forma pragmática. Da la impresión de que el proletariado clásico, físico, es hoy quien más vota a la derecha. ¿lo cree así? Los partidos ex izquierda, como New Labour en Inglaterra, incluso los socialistas en España, tienen un terrible miedo a que se les vea como anticuados. Y conozco a la clase obrera que trabaja duro, físicamente, y es comprensible por qué votan a la derecha: sus competidores más inmediatos son los inmigrantes. Son los votantes ideales para partidos conservadores antiinmigración. Es fácil hacer teorías sobre cómo deberían verlo, pero en su experiencia inmediata, los inmigrantes significan competencia. ¿No es el fracaso del llamamiento a la unión de los trabajadores en todo el mundo? Sí, pero hasta Marx se daba cuenta de esto. No creo que podamos conseguir la unidad a la antigua usanza. Deberíamos aceptar esa pluralidad. Mire los últimos resultados electorales de las europeas. ¿Ha visto qué catástrofe? En países grandes, Francia, Inglaterra, el partido más fuerte que emergió era el antiinmigrantes. La clase obrera es cada vez más nacionalista, antiinmigrantes, hasta cierto nivel. Cuando más subes de nivel de capital o de privilegios intelectuales, más la gente puede permitirse ser liberal, multicultural. Los izquierdistas que piensan que al combatir el racismo están al mismo tiempo combatiendo el capitalismo… bueno, quizás a largo plazo. Está en el interés de los grandes capitales permitir la entrada a trabajadores inmigrantes. Porque así se presiona a la propia clase trabajadores, hay más competencia, se bajan salarios, etcétera. Y esa presión es mayor aún si los inmigrantes son indocumentados ¿no? Los legales tienen los mismos derechos que los demás; los ilegales mucho menos. Sí, y creo que esto es otro punto crucial para la unidad. Es como funciona el capitalismo. No se puede tener a todos los trabajadores disfrutando de plenos derechos. Algunos están dentro, otros están fuera. Los legales tienen derechos, pero luego tienes los ilegales, y luego tienes trabajadores baratos, aunque no ilegales, en Turquía, en India, en China… y hay competición entre ellos. No creo que el orden global realmente quiera abolir esa separación. Como Estados Unidos ante México: sí, se quejan que hay demasiados inmigrantes mexicanos, pero si vas a otro Estado, como California, allí juegan un papel crucial los mexicanos ilegales. Todo el mundo los utiliza, como jardineros, para trabajos locales, recoger fruta en verano, etcétera. Son parte de la economía. Y no creo que el capitalismo sea capaz de resolver esa situación legalizando a los inmigrantes. Significaría demasiados conflictos. Otra paradoja: cuanto más global sea, más se convierte en su propia víctima, más antagonismos y más tensiones crea. Si las viejas maneras de la izquierda ya no funcionan…. Pero también cuento entre las viejas izquierdas las llamadas “izquierdas de tercera vía”. El Nuevo Laborismo y eso. Creo que lo que emerge cada vez más es: un partido centrista, que económicamente es neoliberal, pero culturalmente habitualmente muy abierto, matrimonio homosexual, aborto, lo que quieras, y luego la reacción a esto, populista y antiinmigración. Que suscita pasión, pero una pasión muy peligrosa. Y si no surge una nueva izquierda, estaremos atrapados en esa oposición. Ahora estamos cogidos en Europa entre los tecnócratas de Bruselas, esta visión tecnocrática de Europa, y luego los nacionalistas antiinmigrantes. Este es el callejón sin salida. ¿Cree que esta izquierda completamente nueva que reivindica podría surgir poco a poco, mediante elecciones, como Syriza en Grecia, o sólo a través de un cambio radical, algún tipo de cataclismo? No soy tan pesimista. ¿Alguien se habría esperado algo como Syriza hace diez años? O mire a… no sé, a la Primavera Árabe. Puede que sea la mejor metáfora para nuestras esperanzas y nuestros temores. Explotó algo que nadie se esperaba. Un movimiento radical, prodemocrático, casi laico. Pero terminó de una manera muy paradójica: cuando se introdujo un poco de democracia más auténtica, los Hermanos Musulmanes tomaron el poder en las elecciones. Y el resultado es que muchos manifestantes originales de Tahrir apoyaron el golpe militar. Este es nuestro callejón sin salida. Imagino que usted se sentía feliz cuando veía las imágenes de Tahrir.  ¡Totalmente! Contacté con ellos, les seguí… Desde el principio, yo tenía miedo: parecía que estaba todo el mundo en la calle y todo eso. No, no eran la mayoría, en realidad. Según algunas estimaciones, un máximo del 20 por ciento de la gente participaba realmente de forma activa. Creo que éste es el límite de nuestras democracias. No tengo miedo a decir cosas terribles. No creo que lo de “la mayoría del pueblo” funcione. No creo que la izquierda auténtica vaya a ganar las elecciones. No, no soy leninista, no digo que haya que dar un golpe de Estado. Debemos aceptar que quienes realmente mueven cosas son una minoría activa. Lo único que podemos hacer es tener la esperanza de que la mayoría silenciosa nos dé una oportunidad. Usted ha hablado alguna vez de esa idea, según la cual la masa no tiene por qué saber qué quiere sobre todos los aspectos, en todo momento. Para algunos izquierdistas es horrible escuchar eso. No creo que la mayoría de la gente quiera una democracia activa. Quieren una vida tranquila, que las cosas sencillas funcionen en silencio. Voy a ser brutal. Tengo un problema con los partidarios de la llamada democracia directa: piensan que a un nivel local, todos deberíamos estar movilizados, permanentemente activos en política…. Pues perdone, pero a mí no me gustaría vivir en una sociedad así. Mi sociedad ideal es una donde me dejan en paz, y yo me puedo dedicar a mi trabajo, la Filosofía o lo que sea. Ahora llega esta mayoría silenciosa, concluido Tahrir, y le da su oportunidad a los Hermanos Musulmanes.  El problema es que al votar a los Hermanos Musulmanes, la mayoría silenciosa ha hablado. Es la demostración de que la izquierda laica siempre era una minoría. Y es el mismo problema que en Turquía: la protesta por un parque [Gezi] en Estambul… Era claramente muy limitada, de jóvenes de clase media laica pro Occidente; esto hizo surgir algunos vínculos con islamistas de izquierda, pero en el fondo no. En el fondo, Erdogan siempre tenía la mayoría. Cuando en Egipto, Sisi llevó a cabo su golpe de Estado contra los Hermanos Musulmanes ¿usted tenía su corazón en uno de los dos bandos? No, porque yo era pesimista desde el principio. Desde luego, lo bonito habría sido que los manifestantes laicos se organizaran en un movimiento político que de alguna forma se enfrentara a todos los peligros, los Hermanos Musulmanes y los militares. Pero viendo la situación global, esto no funciona. Por eso no estaba demasiado triste, me lo esperaba. Ahora, lo crucial en Egipto es mantener ciertas formas de organización popular: sindicatos, feministas, estudiantes, derechos de los niños etc. Y creo que las redes de las que me hablan todos mis amigos en Egipto son el resultado que permanece y que impide volver a los tiempos de Mubarak: la sociedad civil se ha despertado en Egipto. No es lo mismo. Aquí hubo un progreso. ¿Y Siria?  Igual: tuvo el mismo proceso, pero de una manera mucho más violenta. Empezó como una resistencia ciudadana laica contra Asad y ahora tenemos al régimen de Asad contra el ISIL, contra los fundamentalistas. Y los laicos se han quedado en alguna parte en medio; algunos incluso, por desesperación, prefieren a Asad antes que el ISIL, claro. En Europa también hay una izquierda que siempre ha respaldado a Asad, simplemente porque parece estar bajo amenaza de Estados Unidos. Sí, aunque… no diré que Estados Unidos ahora apoya a Asad aunque casi… Algunos medios aseguran que los bombardeos contra ISIL en Siria oriental se hicieron en coordinación parcial con Asad. Es una situación tan irónica… Y el colmo de la ironía es Iraq, donde ahora Irán y Estados Unidos son esencialmente aliados. Aquí, la situación es totalmente confusa. ¿Cree que en Europa pudieran ocurrir levantamientos radicales, comparables con los de Tahrir, capaces de cambiar de golpe un gobierno o sistema?  No, desde luego. Es lo que envidiamos de Ucrania. No tengo una opinión definitiva sobre los sucesos de Kiev, pero lo que nos fascinó en Europa es que todavía sea posible un suceso tan amplio, que reunía a cientos de miles de personas. Podemos hacer protestas a gran escala, en España, en otros sitios, pero no movilizar a la gente para un objetivo específico de transformación social. Por otra parte, y es una contradicción, yo todavía creo en Europa. Y está realmente en peligro. No tanto por los fundamentalistas como por nuestras propias fuerzas. Creo que Europa es el gran perdedor en esta lucha entre el capital global, democracia global y populismo antiinmigración. Mire las ideas europeas de igualdad, democracia, libertad, derechos humanos, todo eso refleja una cierta visión de la sociedad. Una sociedad justa y libre. En esto soy eurocentrista, por qué no. Si Europa se desvanece, si se convierte en simplemente uno de los centros menores del mundo, ¿qué lo reemplazará? ¿Hay candidatos? Lo triste es que parece que sería –aunque no es correcto llamarlo así porque no tiene nada que ver con una raza– el modelo asiático… Capitalismo con antiguos valores asiáticos. Es decir, un capitalismo autoritario. China, Singapur, incluso Rusia… No será el fascismo a la antigua usanza, con su movilización política total, sino mucho más como Rusia hoy: tienes todas las libertades privadas, pornografía, puedes viajar, lo que sea, pero la estructura del poder es esencialmente autoritaria. En su último libro, Acontecimiento, describe la religión cristiana basada como un ‘evento’ único, ubicado en la historia, el nacimiento de Jesucristo. ¿Necesita Europa esta mentalidad de advenimientos?  No, es algo más complejo, porque no describo una noción de acontecimiento sino diferentes tipos. Un acontecimiento no es algo nuevo, sino algo que ocurre de una manera totalmente imprevisible, casi como un milagro: de la nada surge algo nuevo que reestructura todo. El ejemplo más bonito es enamorarse. Vives solo, llevas una vida satisfecha, y por casualidad, no sé dónde, quizás en los baños de un bar, te encuentras al amor de tu vida y ahí todo cambia. Este es el punto. ¿Y el cristianismo? Para mí es la religión del Acontecimiento, porque Dios no siempre está ahí. Lo que ocurre en el cristianismo es la Encarnación. Y luego, no lo olvidemos, Jesucristo muere. Aquí sigo la interpretación de Hegel: con la muerte de Jesucristo, Dios en persona muere. No hay un poder transcendental. Lo que muere en la cruz es la representación juvenil de Dios. Lo que queda después es el Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo es simplemente el colectivo de los creyentes que deben decidir, en total libertad, qué hay que hacer. Por eso afirmo que el cristianismo es la religión definitiva del ateísmo. Del ateísmo. El mensaje radical es que Dios ha muerto y ya sin dios estamos solos y lo único que nos puede salvar es el Espíritu Santo, es decir nuestra propia autoorganización de una comunidad de iguales. Sin embargo, esto choca con el cristianismo actual, lleno de supuestas leyes divinas… Por eso hay una gran tensión en el cristianismo a lo largo de toda su historia, por eso el cristianismo siempre se metía en luchas. Me gusta citar una anécdota de Napoleón. Lo iba a coronar emperador el Papa, pero cuando éste se le acercó, Napoleón cogió la corona de sus manos y se la puso él mismo. ¿Sabe lo que el Papa le respondió? “Sé lo que quieres: quieres destruir el cristianismo. Pero créeme, nosotros, como Iglesia, llevamos intentándolo casi dos mil años y no lo hemos conseguido” [risas]. Todo el sistema del cristianismo es un intento de controlar, de oprimir el poder explosivo y liberador que está en el núcleo del cristianismo. ¿De quién debería Europa enamorarse ahora para salvarse de su marginación? Veamos, no aplicaría la teoría del amor de esta manera a la política. Soy muy escéptico. Tahrir era un acontecimiento, ocurrió de repente algo inesperado. Todos los regímenes que se justifican a través del amor, por amor, suelen ser regímenes muy autoritarios. …claro, Alemania se enamoró de Hitler… El país que utiliza el amor todo el tiempo es Corea del Norte: amar al líder. Por otra parte, la manera en la que yo interpreto la noción cristiana del ágape, en distinción de eros. El marxista británico Terry Eagleton propuso traducir ágape como “amor político”. Pero en este sentido, amor significa simplemente la idea central de los vínculos en un colectivo emancipado igualitario. Hay muchas formas de este colectivo, desde antiguas órdenes religiosas monásticas hasta partidos políticos progresistas. Respecto al fundamentalismo islámico en Europa, Amin Maalouf dijo que la tragedia de Europa es que traicionó sus propios valores en cuanto trataba con los inmigrantes. ¿Lo comparte? Sí, pero no coincido con algunos izquierdistas que dicen que esta amenaza islámica es una seudoamenaza, que es solo islamofobia, que no son peligrosos… No: sí debemos combatir contra el ISIL, etcétera. No creo en este tipo de multiculturalismo que dice: oh, deja que traten a sus mujeres como lo han hecho según sus tradiciones… No: Europa debe insistir en que se cumplan ciertas normas. Pero nosotros tenemos a nuestros propios fundamentalistas, no solo en Europa: en Estados Unidos, el FBI controla una lista de dos millones de personas que son potenciales terroristas de derechas. Terroristas cristianos fundamentalistas. La pregunta de verdad es: hoy, con la dinámica del capitalismo global, ¿qué engendra el fundamentalismo? Esta es la pregunta. ¿Tiene la respuesta? La respuesta es simplemente la dinámica del capitalismo, con esa carencia de formas de identidad colectiva. Es obvio: la destrucción de comunidades tradicionales o democráticas tiene que ver con las maneras de este nuevo capitalismo tardío después del 68, el capitalismo individual. El fundamentalismo es la reacción. Por eso pienso que solo la izquierda radical nos puede salvar del fundamentalismo. ¿Eso quiere decir que el glorioso mayo de París era también un fracaso?

 

 

París 1968 consiguió algo importante, no lo subestimemos. El feminismo por ejemplo: hoy día tratamos a las mujeres de manera muy diferente. Pero al mismo tiempo, sí, se incorporó perfectamente al capitalismo global. El resultado final de la revuelta fue un cambio hacia una nueva forma del capitalismo. Todos estos valores, contra la teocracia, por las libertades personales, el disfrute, el derecho al sexo… todo se incorporó. Hoy, el capitalismo ya no es la antigua autoridad patriarcal. Es hedonista, permisivo. Así que el 68 casi ganó, pero en la Historia solo le dio un nuevo impulso al capitalismo.

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Motores económicos de la destrucción ambiental

Sat, 14/03/2015 - 08:00

Alejandro Nadal – Consejo Científico de ATTAC España

las-maquinas-de-los-sojeros-arrasan-con-el-bosque-del-chaco-para-preparar-la-tierra-destruyendo-el-medio-ambiente-_595_362_64366Las proyecciones demográficas indican que para el año 2050 la población total en el mundo superará los 9 mil millones de personas. Sin duda la presión sobre los ecosistemas del planeta aumentará por el crecimiento demográfico. Pero no todos los humanos tienen el mismo impacto sobre el medio ambiente. Hoy 20 por ciento de la población mundial absorbe 80 por ciento de los recursos naturales consumidos cada año.

Esto no quiere decir que el factor demográfico no es importante. Pero la disparidad en el acceso y consumo de recursos es una señal de que se necesita un análisis menos burdo para evaluar su impacto sobre el medio ambiente. El hecho de que desde hace decenios el hambre está más relacionada con la falta de ingreso que con la escasez de alimentos también debiera orillar a una reflexión más cuidadosa.

Por eso el estudio de las fuerzas económicas que impulsan la destrucción ambiental es vital en cualquier discusión sobre sustentabilidad. Desgraciadamente este análisis está ausente en las evaluaciones que realizan gobiernos y estados nacionales sobre el estado del medio ambiente. Los estudios del Programa de Naciones Unidas sobre medio ambiente y los de la Convención sobre biodiversidad siempre exhiben una gigantesca laguna en este tema. La Evaluación de los ecosistemas del milenio, investigación realizada entre 2001-2005 menciona el tema de los ‘motores’ de la destrucción ambiental, pero su ‘análisis’ se limitó a unos párrafos anodinos sobre el crecimiento del PIB.

La realidad es que tanto el crecimiento como el estancamiento tienen fuertes repercusiones negativas sobre el medio ambiente. La intensificación del ritmo de actividad económica genera presiones sobre muchas dimensiones del medio ambiente, pero su freno conlleva otras fuentes de tensión. Es necesario profundizar en el análisis de estructuras para derivar un cuadro más completo y riguroso.

Entre las principales características de la economía mundial que repercuten sobre la salud de los ecosistemas se encuentra la dominación del sector financiero, la concentración de poder de mercado entre las grandes corporaciones del planeta y la tendencia a la sobre inversión y exceso de capacidad productiva.

El predominio del sector financiero distorsiona los patrones de inversión y gestión, privilegiando la orientación hacia la maximización de rentabilidad a corto plazo, recortando costos en rubros como mantenimiento preventivo o manejo de desechos industriales. Este sesgo es nefasto, pero es especialmente grave en las ramas cercanas a la base de recursos naturales (por ejemplo, en la industria extractiva y de energía). Además, a partir de la desregulación en finanzas y banca la irrupción del capital financiero en los mercados de futuros de productos básicos ha desfigurado el proceso de formación y descubrimiento de precios de todo tipo de commodities, desde granos básicos hasta minerales.

Otro rasgo clave de la economía mundial que tiene fuerte impacto ambiental es la tendencia a la concentración de poder de mercado. Este fenómeno es generalizado en todas las ramas de la actividad económica y ese poder le permite a unas cuantas (y muy grandes) empresas manipular precios de insumos y productos finales. Los creyentes en las virtudes del mercado deben saber que estas y otras prácticas restrictivas afectan el proceso de formación de precios y quitan incentivos para que las empresas ‘escuchen’ las preferencias de los consumidores concernidos por el estado del medio ambiente o por el bienestar social. En su expresión más brutal, este poder permite a grandes consorcios acaparar enormes extensiones de tierras y bosques como reservas precautorias privadas en las que literalmente, hacen lo que quieren lejos de toda supervisión o control oficial.

El exceso de capacidad instalada es otra característica que repercute gravemente sobre el medio ambiente. Está relacionado con la forma en que se realizan las inversiones y la euforia durante la fase ascendente de los episodios de auge y caída del ciclo de inversiones. Los bancos participan de estos ciclos, como lo demuestra el análisis de Minsky. Lo cierto es que hoy en día casi no hay industria que no sufra bajo el peso de altísimos niveles de sobrecapacidad instalada. En el contexto recesivo (y hasta deflacionario) actual, eso es muy mala noticia. En el caso de las industrias cercanas a la base de recursos naturales, las repercusiones ambientales son graves porque la presión para amortizar costos hundidos puede traducirse en tasas de sobrexplotación.

Estos son los factores que inciden en el acaparamiento de tierras, deforestación y en los esfuerzos por privatizar recursos como el agua. En México, el estancamiento económico conduce a los grandes consorcios a buscar desesperadamente afianzar el control sobre el agua como paso para garantizar sus niveles de rentabilidad. El resultado final será mayor degradación ambiental, más concentración de poder y una más intensa asimetría en el consumo de este recurso.

Twitter: @anadaloficial

Artículo publicado en La Jornada

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Alternativas al uso del dinero y del sistema monetario

Fri, 13/03/2015 - 14:00

Ricardo García Zaldívar - ATTAC España

El nuevo libro de Christian Felber se titula Dinero. De fin a medio y lleva en las librerías españolas ya unos meses. Lo ha publicado Deusto (Grupo Planeta, Barcelona, 2014) y es un libro cuya lectura resulta sumamente útil para entender todo el entramado que se articula en torno a lo que llamamos dinero. No es el primer libro que trata el tema del dinero pero la obra de Felber tiene un par de bazas indiscutibles. La primera, que sin ser un libro de divulgación está escrito con una prosa amena y accesible a cualquier lector de esos que escapan como de la peste de los libros de economía sesudos y académicos, que suelen estar trufados de una jerga solo para expertos. Y la segunda, que tras el análisis riguroso pero a la vez didáctico de la función que cumple el dinero en el sistema monetario –y los intereses a los que sirve- el texto de Felber es capaz de estructurar un conjunto de propuestas razonables en la línea de una economía al servicio de las personas –y no al revés- propuestas que son por supuesto discutibles, pero ese es un debate sin duda enriquecedor.

Christian Felber apenas necesita presentación y mucho menos para la gente de ATTAC, ya que fue unos de los fundadores de este movimiento social en su país, Austria. Nacido en Salzburgo, es buen conocedor de nuestro país pues estudió en Madrid y también en Viena, titulándose en disciplinas tan variadas como Filología Hispánica, Psicología y Sociología y Ciencias Políticas.

Su último trabajo profundiza en el contenido del libro que más le dio a conocer al público español, La economía del bien común (Deusto-Planeta, Barcelona 2012) aunque esta vez se centra en lo que denomina piedras angulares de un orden monetario democrático, esto es, quién crea el dinero, la reforma para un dinero libre de deuda, unos bancos centrales democráticos, la solución al problema de la deuda pública, reglas para la concesión de créditos, unos bancos orientados al bien común, la supervisión financiera global y de la UE, los derivados: cerrar el casino, las pensiones futuras, la cooperación fiscal global, el techo para ingresos y patrimonios… para terminar con una propuesta muy clara y precisa, divisas: es el momento de un Bretton Woods II.

El objetivo que persigue el autor al abordar y hacer comprensibles estas piedras angulares que integran el bloque central de su libro va más allá del simple afán didáctico, que sin duda caracteriza a este profesor de Economía de la Universidad de Viena. Lo que pretende Felber en última instancia es que sirvan también para animar los debates de unas asambleas monetarias que propone que se vayan creando poco a poco de forma espontánea dentro del Movimiento de la Economía del Bien Común que lanzó en su libro publicado en 2012. Para ello, al final de este libro dedica todo un capítulo a detallar un Cuestionario para la asamblea monetaria que incluye 47 preguntas agrupadas en 12 bloques que se corresponden con las piedras angulares descritas en el libro (el cuestionario está disponible como descarga gratuita en http://christian-felber.at/buecher/geldbuch/Felber_Dinero_Cuestionario_asamblea_monetaria.pdf)

Una de las propuestas contenidas en la publicación de Felber que llama la atención y que requiere un debate lo más amplio posible es la que se refiere al hecho que la banca privada pueda crear dinero de forma discrecional. Actualmente, los bancos comerciales privados crean nueve de cada diez euros del dinero bancario que circula en la UE. Y el dinero bancario, esto es, los saldos de las cuentas corrientes, es la parte del león de la masa monetaria básica (M1), que incluye también el dinero de curso legal creado por el banco emisor. No es cierto que el dinero bancario creado por los bancos comerciales, básicamente otorgando créditos, dependa estrechamente del dinero depositado por los ahorradores (particulares, empresas o administración): sí debería mantener una relación pero cada banco se las ingenia para saltarse las regulaciones y otorgar créditos a discreción, pues es la parte sustancial de su negocio. Los riesgos que se derivan de este comportamiento (totalmente irresponsable como hemos visto en la crisis actual) los acabamos asumiendo la ciudadanía con los rescates. ¿Habría que retirar a la banca privada el privilegio de crear dinero? ¿Cómo hacerlo?

Las ventajas de que el dinero bancario lo crease exclusivamente el Banco Central Europeo (BCE) son numerosas y bien descritas por Christian Felber en el libro comentado. Primero, la masa monetaria la controlaría exclusivamente el BC con lo que la política monetaria sería mucho más precisa y eficaz, por ejemplo el control anticíclico de la actividad económica. Segundo, los beneficios de la creación de dinero bancario serían para la colectividad, no para el negocio bancario: el dinero entraría en el sistema financiero libre de deuda e intereses y la banca no se apropiaría de los jugosos márgenes comerciales de la creación de dinero bancario. Tercero, los depósitos a la vista de los clientes ahorradores en la banca privada, que estarían claramente diferenciadas de los depósitos bancarios provenientes de créditos para la inversión, constituirían las llamadas cuentas monetarias, que sería consideradas depósitos a la vista en el Banco Central y estarían en consecuencia totalmente a salvo en caso de quiebra de la entidad, por lo que ya no se justificarían los rescates bancarios. Y cuarto, la masa monetaria básica (M1) podría mantenerse absolutamente constante si ese fuera el objetivo de la política monetaria; la razón es que los préstamos del BC a los bancos comerciales para que estos desarrollasen su actividad crediticia destinada a la inversión no entrarían en el cómputo del M1.

Acabar con un sistema monetario y financiero injusto e insostenible como el actual supone un considerable esfuerzo por facilitar la comprensión de los mecanismos y formas que utilizan las finanzas especulativas en lo que se ha definido como el casino financiero. La lectura de este libro constituye un buen instrumento en esa dirección y de hecho, algunos de sus capítulos ya están siendo utilizados por ATTAC España para dotar de contenido a sus foros formativos online.

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Origen, patología, evolución y superación del capitalismo

Fri, 13/03/2015 - 10:00

Leopoldo de Gregoriodegregorio.unaeconomiasocial

PREÁMBULO

degregorioAntes de entrar a desbrozar los temas relacionados en esta serie de artículos someto a vuestra consideración el previsible desarrollo que se habrá de concitar como consecuencia de las pretensiones del Capitalismo por mantener incólumes las desigualdades de las que se ha venido aprovechando; unas desigualdades que han llegado a su máxima expresión con una globalización, y una financiarización que se han saltado todos los parámetros que deben de regir en una economía al servicio de la ciudadanía.

Las previsiones son las siguientes:

Asumida su necesidad de seguir obteniendo beneficios sea cual fuere el método que hubiera de seguir, el Capitalismo se habrá de ver enfrentado con la virtualidad de que debido a la competitividad que demanda el modelo productivo será preciso seguir prescindiendo de mano de obra asalariada para reemplazarla por la informática y la robótica; por una parte se encontrará con quecomo consecuencia del pronóstico de que en muy pocas décadas el 1% de la población detentará la misma riqueza que el 99% restante, esta enorme diferencia porcentual, al no tener trabajo y tener que ser subvenida con los beneficios que el Capital pueda obtener a través de la tecnología, se producirá la singularidad de que ni una sola fracción de los beneficios que haya obtenido podrá seguir engrosándolo. Se habrá convertido en cocinero de unas viandas que constituirán el fruto de sus propias contradicciones. Ese 99% sólo podría gastar lo que como subvenciones hubiera recibido; por lo que consecuentemente, al no poder extraer ninguna plusvalía de la mayor parte del trabajo realizado a través de la tecnología, las actividades del Capitalismo habrán llegado a un punto muerto. Se encontrará en un callejón sin salida; un cul-de-sac en el que (de no ocurrir lo que mucho antes de este estadio habría de acaecer) estará endógenamente consumiendo sus propios recursos. Y para salir de este callejón tendrá que derrumbar todo lo que se pueda interponer en su camino. Lo cual me lleva a rememorar el contenido de la obra “Informe Lugano” de Susan George. Aquél en el que según su autora, para soslayar una situación en la que una parte sustancial de la población estaría sobrando, tendrá que recurrir a algo tan antiguo como aquello que se solvento con el invento del garrote. Lo que ocurre es que en la actualidad el dominio no se suele imponer a garrotazos. Se  intenta llevar a cabo a través de una tecnología que, como consecuencia de la intromisión de un matrimonio que contribuyó a que el ejercicio de la fuerza no fuerza unipolar, resulta bastante improbable. Y esto le ha puesto un molesto bozal a la bestia. Ha incrementado el riesgo; pero ha evitado que a tenor de la existencia de la potencial existencia de ese riesgo, la bestia, más que bestia se hubiera convertido en un morlock. Una bestia con etiquetas gubernamentales o semi-gubernamentales que amparándose en los singulares derechos de todos aquéllos que tremolan una banderita, considera lo que unilateralmente es necesario inmolar. Y la hace de una forma tan solapada, tan abyecta y tan hipócrita, que para la mayor parte de la sociedad es prácticamente imposible conocer qué elementos de los que constituyen su ADN son los que están provocando los desastre que perpetra. Lo único que sale a la luz es a quiénes debe de dirigir sus zarpas; una bestia constituida por un conjunto de sujetos que constituyendo una canalla cobarde y estúpida, en su subjetivismo no puede entender que en el supuesto de que el Capital se pudiera liberar de una u otra forma de todos los problemas que se derivan de la existencia de ese 99%, el endriago no puede subsistir sin la existencia de una víctima.  ¿Para quién iba a producir?; ¿Para un “sí mismo” que al no obtener beneficios de otros tendría que estar paulatinamente consumiéndose? En la asunción de que los que conformaran ese 1% tendrían que solventar este problema detrayendo unos de otros lo que supuestamente considerarían como beneficios ¿no estaría el Capital fagocitándose a sí mismo?; ¿no sabemos que el beneficio se genera en la plusvalía obtenida a través del trabajo enajenado?

Según dijo Epicuro y nos confirma la realidad, “El hombre es rico desde que se familiarizó con la escasez”; es decir, desde que se estableció una diferencia entre lo que poseían unos y lo que no poseían los demás. En el momento en el que todos fueran ricos, ninguno podría serlo.

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Además ocurriría que para impedir que esa tecnología alcanzara una complejidad y autonomía que  pusiera en peligro la subordinación que supuestamente hubiera de desarrollar, estas especificidades de lo tecnológico tendrían que ser supervisadas y consecuentemente controladas por unas entidades desvinculadas de la tecnología; es decir, unos seres provistos de una capacidad de raciocinio y al mismo tiempo despojados de la facultad de ejercer el libre albedrío; (algo parecido a la obediencia debida que se exige a los que han de asegurar el mantenimiento del modelo). Para lo cual, o bien se necesitaría recurrir a una elaborada química, o a unas clonaciones a lo Huxley. Porque lo cierto es que a la velocidad y la irreversibilidad con la que está evolucionando la tecnología, en un futuro a la vuelta de la esquina, los algoritmos con los que procesar su desarrollo estarán haciendo uso de tal cantidad de datos que al poder contrastarse le estarán obligando a la bestia tener que aceptar algo que la bestia, aunque ya lo sabía, no se atrevía reconocer: lo peligroso que es deducir.

En concordancia con lo manifestado en el párrafo anterior, lo más curioso y al mismo tiempo lo más esperanzador de lo que, a través del supuesto contemplado nos habrá de ser dable alcanzar es que en lo que ha sido dicho tenemos la manera de poder soslayar su rigor. Y es que como ha sido mencionado, el factor principal con el que el Capitalismo ejerce su imperio es el control. El control con el que fiscaliza y verifica las actividades de todos los que se hallen fuera de su esfera. Mientras que los de abajo nos encontramos controlados a través de la tecnología, los de arriba supervisan e intervienen el control; y consecuentemente eluden sus funciones. Pero el control se le está escapando de sus garras. Por muchas pseudos leyes con las que sus lacayos le quieran amparar, le habrá de acaecer lo mismo que ocurrió cuando se inventó la imprenta. A pesar de las leyes y las quemas de libros, la expansión del conocimiento fue y es tan imparable como lo es la de la tecnología. Sobre todo si tenemos en cuenta que, como ha sido anteriormente señalado, para llevar a cabo ese control, el Capital necesitará de la colaboración de los de abajo. Incluida la de aquéllos  embridados por la “obediencia debida”; es decir, el control tendrá que ser ejercido por unas entidades extrañas a lo que por su naturaleza está representando el Capital.

Es cierto que a través de la globalización el Capital ha encontrado la forma de prologar su agonía en cada uno de los enclaves en los que se desenvuelve, pero no es menos cierto que a pesar de que está demorando el vaticinio con el que lo sentenció Marx, debido a su insaciable propensión a esquilmar todo lo existente, le resulta imposible evitar lo ineludible. Ha generado tal cúmulo de asonadas y tal el de expolios al que ha sometido al 99% de la población que racionalmente (y digo racional porque las fuerzas que están manteniéndolo no pueden permanecer indefinidamente en contra de la ciudadanía, del ejercicio de una justicia con tal nombre y de la propia capacidad de razonar), que una salida hacia el Exterior en la búsqueda de otros mercados no podrá superar lo que se está produciendo en sus propias entrañas. Esto es lo que el Capitalismo trata de resolver a través del TTPI. Aunar fuerzas con los que se encuentran en su misma situación para poder seguir ejerciendo un predominio ante terceros. Al igual que en este país trató de solventar el problema de la Cajas de Ahorro que fueron quebradas, unificándolas en una entidad que hubo de ser rescatada, el Capitalismo es incapaz de entender que a diferencia de las matemáticas, con la unión de dos menos no es posible conseguir un más. Lo que a tenor de sus propios instintos a la bestia le es dable elucubrar, es estafar a los pequeños ahorradores con unas “Preferentes” que han sido otro de los muchos pillajes perpetrados por la banca.

Como fue denunciado en el video ¿Preparan PP, PSOE, UPyD y Ciu un golpe de Estado bajo la forma del TTPI?, los “Tratados” (como tratan de forzar estos cuatro partidos) no pueden imponérseles al pueblo. Sobre todo sin que el pueblo conozca que es lo que se le trata de imponer. Y sobre todo, denegándole el derecho a que se celebre una consulta popular. Que es lo que estos partidos han votado en contra. Que el PP y Ciu estén de acuerdo en que esta consulta no se lleve a cabo es completamente natural. Están siendo consecuentes con sus ADNs; pero que los otros dos participen en este contubernio no digo clama al cielo; digo que el cielo, como representación de lo metafóricamente justo y deseable es la antítesis de aquello a lo que con su participación tratan de condenarnos. Lo que nosotros entendemos por cielo se encuentra más allá de los intereses partidarios; de las violencias y miserias con las que estos partidos y nosotros mismos pretendemos alcanzarlo. El cielo no se gana a través de un asalto que en función de la fuerza con la que habría de ser éste alcanzado estaría condenado a defenderse por medio de otras fuerzas que subjetivamente trataran de arrancarle su dominio. Se gana dando un salto que nos permita alcanzar un escenario en el que nuestras subjetividades personales (y utilizo este término en la acepción con la que el sujeto se contempla a sí mismo como un ente en oposición al mundo externo), se encuentren determinadas por un control desubjetivado que (elaborado por las subjetividades que democráticamente hubieran participado a través de la colectividad) nos identifique con ese mundo externo con el que permanentemente nos encontramos en oposición. Se gana haciendo que el hedor a podredumbre sea irrespirable para quienes generándolo tenga que convivir con él. Construyendo una comunidad en la que los demás podamos respirar el aire limpio (no sé por cuanto tiempo) que nos está ofreciendo lo coloquial de su bóveda.

Esto es el salto que hemos de dar para que, teniendo que seguir utilizando la robótica, al Capital le sea dable hacerle frente a la coyuntura de no poder ofertar una demanda de mano de obra tanto en su propio mercado como en el mercado exterior. Y es que desde la posición en la que nos encontramos, se está viendo obligado a controlar más o menos despóticamente las inmigraciones que están llamando a nuestras puertas. Está viéndose forzado a llevar a cabo unas importaciones de bienes de carácter primario que están determinando lo que como exportaciones de productos más elaborados pudiera exñpotar. Se encuentra constreñido a que el mayor porcentaje de valor añadido inyectado en sus exportaciones tiene que ser equilibrado con unas acreditaciones que indefectiblemente están endeudando a los países menos desarrollados. Está obligado a exportar a crédito. Se encuentra ante el hecho consumado de que al tener en su propio mercado un volumen ocioso de mano de obra que ha de subvenir, y que por su naturaleza es comparable al que por su escaso desarrollo existe en otros mercados, “su” solución es la que Susan George argumenta en su libro. La de ampliar lo presumible y evitar sus consecuencias. Contemplando una vez más su subjetivo y encubierto consecuente como una acción que por ser alarmante, considera que es justificable.O la de, para decirlo de una manera menos sinuosa (como manifiesta Víctor Arrogante en su artículo “La solución final”), la que está llevando a cabo el PP con su falta de atención a los ancianos sin medios; a los enfermos y a los dependientes. Nos quiere muertos mejor que viejos, parados, enfermos, dependientes o marginados. Nos quiere pobres mejor que ricos, que para eso ya están ellos. Inducen al suicidio al expulsarnos de sus casas sin miramientos y con violencia policial, que es violencia de Estado contra el pueblo necesitado. Una solución totalmente compatible con la cultura y la conducta de los promotores, representantes agregados y afectos que  siguen sin darse cuenta que son ellos los que están enfermos; tan enfermos como ese ser auto-interfecto al que tratan de continuar refrigerando.

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La deuda, los dogmas y las verdades

Fri, 13/03/2015 - 08:00

Raúl Ciriza – ATTAC Navarra-Nafarroa

No hay dinero. Por eso retrasamos operaciones, no suministramos medicamentos a las personas afectadas por hepatitis C y aparcamos en los pasillos a quienes encaman en Urgencias. Por la misma razón, las personas con dificultades económicas severas ven restringido su acceso a la Renta de Inclusión Social (RIS). A su vez, la financiación de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) ha descendido año tras año, también sus becas, mientras las tasas de matrícula se encarecen en una deriva que complica el acceso a educación superior a quienes cuentan con menos recursos.

Pero no sufran, señores de la banca. Para ustedes, y para todo el resto de acreedores, sí hay dinero. Esos 111 millones de euros de intereses que la deuda navarra generó en 2014 irán a sus colmados bolsillos sin ninguna traba. Porque aquí sabemos dónde están las prioridades. En 2011 reformamos el artículo 135 de la Constitución Española para así plasmar negro sobre blanco nuestro deseo primordial: que el dinero que conseguimos con nuestro esfuerzo vaya destinado, en primer lugar, a la banca. Así muramos, así suframos, así mendiguemos, que ustedes tendrán su rentabilidad prometida en tiempo y forma.

Habrá quien diga que esa reforma no fue votada, y que por tanto no tiene validez. Pero descuiden. En esta zona del mundo tenemos la sana costumbre de incluir en nuestro bagaje democrático decisiones que toman entre cuatro jerifaltes. Si se fijan, en la tele nunca sale nadie que discuta al BCE y su curiosa política de prestar a los estados a través de los bancos, tras pago de jugosa comisión. Que sí, que podría ser que prestase directamente a los estados y por tanto el nivel de deuda sería irrisorio. Pero nadie quiere acabar con esta democracia nuestra en que cuatro deciden y el resto acatamos.

En Navarra, la deuda pública se ha multiplicado por cinco en siete años. Debemos unos 3.300 millones de euros, el equivalente al presupuesto de un año de la Comunidad. Habrá quien diga que este incremento tan brutal se ha debido a la pérdida de ingresos derivada de las reducciones de impuestos a las rentas altas, o a la escasa tributación de las rentas de capital. También quien mencione gastos superfluos como el Tren de Alta Velocidad, la ampliación del aeropuerto de Noáin, el circuito de velocidad de Los Arcos, el Reyno Arena, los peajes en la sombra o el rescate encubierto al C.A. Osasuna. Pero quienes saben de economía tienen claro que la culpa de este dislate no tiene que ver con lo anterior. La culpa, ya lo dicen en la tele, es de quienes enferman, de quienes pretenden estudiar, de la gente mayor y de quien tiene descendencia; de las personas dependientes, de quienes vamos en transporte público o de quienes piden más papeleras para tener limpias las calles. Quienes saben de economía saben que todo esto es superfluo porque no da beneficios. Y lo que no da beneficios, sobra.

En ATTAC Navarra-Nafarroa hay unas gentes que quieren montar un grupo de Auditoría Ciudadana de la Deuda. Pretenden discutir las verdades de quienes saben de economía, y poner en cuestión la validez de los instrumentos que nos han impuesto, democráticamente eso sí, entre cuatro. Dicen que quieren información. Cosas como saber si la deuda se ha generado en conchabeo entre los bancos y las administraciones, si se ha utilizado en gastos destinados al bien común o si se ha gastado en rescatar a los mismos bancos a quienes debemos el dinero.

Y dicen que, si conseguimos información suficiente, se podría pedir una quita. Esto es, no pagar la deuda que no haya sido adquirida de forma legítima. Quienes saben de economía dicen que si no pagamos nunca más nos querrán prestar. El premio Nobel Joseph Stiglitz, que parece que de esto sabe un rato, no está de acuerdo, y dice que “empíricamente, hay muy pocas pruebas que acrediten la idea de que una cesación de pagos conlleve un largo periodo de exclusión del acceso a los mercados financieros”. Pero claro, quienes saben de economía no necesitan leer a premios Nobel.

Publicado en eldiario.es

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Conferencia de Juan Torres: “Andalucía en una encrucijada. Perspectivas y alternativas económicas”

Thu, 12/03/2015 - 14:00

Vídeo de la conferencia Andalucía en una encrucijada. Perspectivas y alternativas económicas, a cargo de Juan Torres López, Economista, miembro del Consejo Científico de ATTAC España y catedrático de la universidad de Sevilla.

Ganas de escribir

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Digamos ‘no’ a las políticas tradicionales de fomento del empleo

Thu, 12/03/2015 - 10:00

Eduardo Garzón – Consejo Científico de ATTAC España

Cuando algo no funciona lo lógico y adecuado es cambiarlo. Empecinarse en seguir intentando siempre lo mismo cuando la evidencia empírica demuestra una y otra vez que no tiene buenos resultados es propio de un proceso irracional y absurdo, pero no del método científico. Cuando la realidad no se corresponde con la teoría, sólo los dogmáticos acaban deduciendo que lo que está mal es la realidad en vez de la teoría. Esto es precisamente lo que ocurre con las políticas tradicionales de fomento del empleo.

En la ciencia económica predomina una visión teórica del mercado laboral que es hoy día la base de las políticas de empleo. Esta teoría consiste en entender que las personas desempleadas lo están por no adecuarse a las exigencias del mercado laboral. En otras palabras: el parado lo está porque no quiere desplazar su residencia allí donde hay trabajo, porque no tiene los suficientes conocimientos o habilidades para los trabajos que se exigen, o porque no quiere trabajar en actividades que le resultan ingratas. En consecuencia, el objetivo de las políticas tradicionales de empleo es combatir esos impedimentos, ofreciendo al parado incentivos para desplazarse, formarse y/o cambiar sus preferencias.

A este tipo de incentivos y facilidades se destinan cantidades mastodónticas de dinero público, ya sea en forma de programas de formación de parados, bonificaciones fiscales o subvenciones públicas. Y, sin embargo, los resultados siempre han sido muy pobres. Prueba de ello son las elevadísimas tasas de paro que tanto tiempo llevan azotando las economías europeas. Porque el fracaso de estas políticas de empleo no es exclusivo de España, sino que se comparte con el resto de economías desarrolladas; y tampoco es exclusivo de los años de crisis económica, sino que se comparte con los años de bonanza económica. Está claro que algo falla en esta forma de combatir el desempleo.

Y lo que falla es la teoría, no la realidad. El problema es que tanto en la citada teoría del mercado de trabajo como en las mentes de los gobernantes impera la idea de que los puestos de trabajo están ahí, están dados, y que por lo tanto lo único que hay que hacer es acondicionar a los parados para que encuentren esos empleos. ¡No se enteran o no se quieren enterar de que simplemente esos puestos de trabajo no existen! Podemos gastarnos miles de millones de euros en formar a parados, en darles facilidades para que se muden y en incentivarlos para que sean menos reacios a aceptar determinados empleos, que si esos puestos de trabajo no existen… ¡no servirá de nada! Tendremos a parados muy formados, muy movibles y muy serviciales, pero seguirán siendo parados. Me parece a mí que no hace falta ser economista para entenderlo.

Por eso, si queremos combatir el desempleo lo que hay que hacer es crear directamente esos puestos de trabajo. Poner todas las esperanzas en esperar a que los empresarios creen empleos o que los ciudadanos se autoempleen es absurdo. Simplemente hay puestos de trabajo que no se van a crear porque nadie los va a crear por su cuenta (porque no es rentable de forma individual o porque se necesita una planificación colectiva). Lo que hay que hacer es crearlos de forma directa, y la mejor forma de hacerlo es mediante un Trabajo Garantizado. Hoy día hay millones de personas que quieren y pueden trabajar, y al mismo tiempo hay mucho trabajo que hacer: mejorar servicios de educación, de sanidad, de cuidado a niños y ancianos, de cuidado medioambiental y de espacios, de rehabilitación de infraestructuras urbanas, de ocio y cultura, etc. ¿Por qué entonces no enlazamos a esos parados con esas actividades que queremos se realicen? Esto es lo que tiene que hacer el gobernante, no gastar millones de euros de dinero público en incentivos y formación que luego no servirán para incrementar el volumen de empleo.

Mediante un Trabajo Garantizado se consiguen resolver los tres obstáculos de la teoría tradicional de forma mucho más directa y eficiente. En primer lugar, puesto que es la comunidad local quien decide qué actividades son las más necesarias para sus localidades, los empleos se crearán muy cerca del lugar de residencia del parado. En segundo lugar, como la asignación de esos puestos de trabajo se realiza de forma democrática y participativa, las preferencias de los parados irán incorporadas en el proceso de reparto. Y en tercer lugar, si algún parado necesita una formación particular para el puesto de trabajo en cuestión, se le facilitará; pero la diferencia con los planes tradicionales de formación es que en este caso se estará formando a la persona para un puesto de trabajo que existe, en vez de formar a un parado para que luego se mate buscando un empleo que no existe.

Seamos astutos: puestos a utilizar dinero público con el objetivo de aumentar el volumen de empleo, creemos directamente puestos de trabajo mediante un Trabajo Garantizado y dejemos de malgastar recursos intentando conectar parados con empleos inexistentes.

 Artículo publicado en Andalucesdiario.es 

Saque de Esquina

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Conferencia de Susan George: “Cómo las empresas transnacionales toman el poder. El TTIP como ejemplo”

Thu, 12/03/2015 - 08:02

Conferencia y presentación del libro “Los usurpadores” a cargo de Susan George, presidenta de honor de ATTAC Francia y presidenta del consejo del Transnational Institute. Presentará el acto Ricardo García Zaldívar, miembro de ATTAC España.

Martes, 17 de marzo de 2015, a las 19 h. Círculo de Bellas Artes. Calle de Alcalá, 42. 28014 Madrid. Aforo limitado.

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¿Por qué aparece ahora el acuerdo de libre comercio entre EEUU y la UE?

Thu, 12/03/2015 - 08:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Hoy, como consecuencia de las políticas de austeridad promovidas durante todos estos años de la Gran Recesión por parte de las instituciones europeas -el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo- (influenciadas todas ellas por el gobierno de la canciller Merkel en Alemania, así como por el Fondo Monetario Internacional), la Eurozona está en una situación más que preocupante. Está en medio de una deflación (consecuencia también de las políticas de austeridad), habiendo alcanzado un desempleo del 12%, cifra muy elevada para la mayoría de países de la UE-15 (el grupo de países más ricos de la UE).

Frente a esta situación de recesión hay dos posibles soluciones. Una sería revertir las políticas de austeridad, iniciando unas políticas de estímulo económico y crecimiento de la demanda doméstica (mediante el incremento de los salarios y del gasto público). Esta alternativa, que sería la más lógica y razonable (y que beneficiaría más al bienestar de las clases populares), cuenta con la clara y contundente oposición el gobierno alemán, presidido por la canciller Merkel. En realidad, desde que se iniciaron las políticas de austeridad con la aplicación de la famosa Agenda 2010, diseñada y aprobada por el gobierno del canciller alemán Schröder (que para más inri era dirigente de un gobierno socialdemócrata), las políticas encaminadas a estimular la demanda doméstica fueron claramente marginadas en la UE. Un caso claro de marginación fue lo que le ocurrió al que era Ministro de Finanzas del gobierno Schröder, el economista Oskar Lafontaine, que favorecía el aumento de los salarios y del gasto público como manera de estimular la demanda doméstica y así salir de la crisis. Lafontaine tuvo que abandonar el gobierno primero, y el partido después, creando un nuevo partido, Die Link.

Esta alternativa fue, pues, desechada, y en su lugar se promovió estimular la economía a través de las exportaciones. Este ha sido el pensamiento dominante en el establishment financiero a los dos lados del Atlántico Norte, y debido a su desmesurada influencia, en las instituciones políticas. Según este pensamiento, el aumento de las exportaciones será lo que recuperará la economía. Y es así como aparece el Tratado de Libre Comercio entre EEUU y la UE. El aumento del comercio era y continúa siendo la propuesta neoliberal para salir de la crisis. Y de ahí surge el énfasis en la necesidad de aumentar la competitividad, lo cual, para el establishment europeo, quiere decir, en lenguaje plano, bajar los salarios, diluir la protección social y eliminar las intervenciones públicas que se han desarrollado para proteger a la ciudadanía, bien como trabajadores, como consumidores o como residentes expuestos a sustancias nocivas en sus barrios y hogares. Este es el objetivo del Tratado de Libre Comercio, tratado que, de hecho, tiene muy poco que ver con el libre comercio. En realidad, los aranceles y otros factores que pueden dificultar la movilidad del comercio entre los países a los dos lados del Atlántico Norte, prácticamente han desaparecido y son ya inexistentes.

¿Cuál es el objetivo y propósito de tal Tratado?

No es, pues, el libre comercio lo que motiva el establecimiento de los tratados que llevan tal nombre. Su propósito es debilitar al mundo del trabajo (bajada de salarios) y eliminar la protección que la ciudadanía ha venido adquiriendo históricamente, a base de sus movilizaciones y presiones sobre el Estado. El objetivo de estos tratados –como ha ocurrido con el tratado entre Canadá, EEUU y México, el NAFTA- ha sido desmantelar estas regulaciones e intervenciones –en las áreas de protección del trabajador, consumidor y/o residente-, algo que el mundo empresarial ha intentado, sin poder conseguirlo, dentro de cada país.

La nueva estrategia es establecer un nivel de autoridad por encima de los Estados que pueda imponerles el deseo de las grandes empresas transnacionales. Y ahí está la raíz del problema. Todos estos tratados tienen como máxima autoridad a un tribunal supranacional que tiene potestad sobre los Estados (tribunal que, por cierto, está bajo la influencia de las grandes empresas transnacionales que tienen mayor influencia sobre los Estados de mayor peso económico mundial), forzándolos a debilitar o eliminar aquellas medidas y leyes protectoras de la ciudadanía. De esta manera, una empresa privada puede llevar a un Estado al tribunal supranacional bajo el argumento de que aquella regulación o ley le discrimina y dificulta el desarrollo de su actividad económica.

Pero existe otra razón para oponerse a tales tratados además del desmantelamiento de la legislación laboral, ambiental y de defensa del consumidor. Y es que el debilitamiento del mundo del trabajo que se deriva de las medidas previstas en estos tratados conlleva la disminución de los salarios y del gasto público social, con lo cual la demanda doméstica baja todavía más, causando así el enlentecimiento del crecimiento económico (que puede incluso suponer un descenso anual del crecimiento del PIB de hasta 2 puntos). Y es ahí donde la supuesta solución neoliberal se convierte también en auténtico problema económico. Y esto apenas lo verá en los medios.

Una última observación. El discurso oficial de los promotores de tal tratado es la necesidad de incrementar la relación comercial entre los dos lados del Atlántico Norte, aumentando así la relación entre los dos continentes. No debería, en sí, ser un proyecto contraproducente para el bienestar de las poblaciones a los dos lados del Atlántico. En principio, parecería, pues, un tratado conveniente, e incluso necesario, ya que podría estimular la actividad económica a los dos lados del Atlántico. Ahora bien, este no es el propósito de tales tratados por mucho que sus promotores lo presenten de esta manera. Como he indicado, no hay en este momento ninguna dificultad para que se realice tal intercambio. Los aranceles, como he indicado antes, ya casi no existen. Tales tratados tienen poco de libre y de comercio. El tratado tiene como objetivo incrementar le poder de las grandes empresas transnacionales a costa de las pequeñas empresas y, sobre todo, a costa de los estándares y normas establecidas para proteger la salud, calidad de vida y bienestar de las poblaciones. Así ha ocurrido en gran parte de los tratados que han tenido el mismo título, y así ocurrirá con tal tratado si este se aprobara.

Artículo publicado en Público.es
vnavarro.org

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Grecia en la encrucijada europea

Wed, 11/03/2015 - 14:00

Íñigo ErrejónReporte24.es

Ni regreso ni progreso: este parece ser el escenario de bloqueo en el que se mueve a tientas la vieja Europa. No es casual que imágenes como la del “laberinto de la deuda” o la “ratonera” (Claus Offe) sirvan de diagnóstico de esta situación de evidente bloqueo. Es tan complicado volver al pasado —salida del euro, repliegues nacionalistas antieuropeos, etcétera— como dar pasos hacia adelante engrasando esa maquinaria austericida marcada al compás de una Alemania que, tras la victoria de Syriza, aparece algo más aislada que antes. Por un lado, si se disolviera la eurozona tal y como la conocemos, todos entraríamos en un descomunal juego de suma cero: todas las partes perderían. Por otro lado, es difícil imaginarse cómo las élites políticas de Europa podrían parar el deslizamiento por la pendiente sin renegociar la situación actual e introducir nuevas coordenadas.

En este contexto, la victoria de Syriza ha supuesto, entre otras cosas, el desplazamiento del horizonte de lo posible. Lo supuestamente inexorable ha dado lugar a la hora de la política: se vuelve a discutir en Europa, y de eso se nutre la democracia. ¿Quién nos diría, hace unos años, que la troika, ese horizonte insuperable de nuestro tiempo, pudiera modificarse aunque fuera parcialmente? Sólo puede saludarse este corrimiento como un triunfo de la deliberación y la democracia como herramientas viables contra el despotismo de la austeridad y las oligarquías financieras.

En muchos medios se ha comentado la compleja escenificación que ambas partes han desplegado a fin de imponer sus intereses en la negociación. Pero lo que básicamente ha estado en juego ha sido una batalla decisiva para el futuro de una Europa no ahogada ya bajo la camisa de fuerza del dogmatismo económico de la troika. Hemos asistido a la contienda entre una política del miedo, encarnada en los poderes financieros, los burócratas de la UE y las élites de la ortodoxia de la austeridad encabezadas por Alemania, y la política de la esperanza. No olvidemos que el joven Gobierno griego no es ningún intruso. Es un representante legítimo que cuenta con el mandato democrático de su pueblo.

Que un programa como el de Salónica, que cuenta con propuestas tan sensatas como financiar la deuda en base al crecimiento, suministrar luz eléctrica y alimentos a la población que se encuentre por debajo del umbral de la pobreza y garantizar el derecho a la vivienda de sus ciudadanos, aparezca a algunos ojos como “irreal”, solo revela hasta qué punto la locomotora alemana viaja ensimismada en los últimos tiempos por caminos alejados de la dignidad de los pueblos europeos.

Ante este nuevo telón de fondo sería muy importante que los gestos de moderada simpatía de los Gobiernos de Renzi en Italia y Hollande en Francia se consoliden en la línea de buscar un cambio de orientación en el ajuste. Frente a la ortodoxia alemana, la nueva identidad europea nos coloca ante un nuevo reto que no se corresponde con el diagnóstico de una contraposición entre países adelantados y retrasados o periféricos. No, lo que está en liza no es la guerra de Alemania contra Grecia, sino la guerra de los poderes financieros contra la Europa de los ciudadanos.

Parece obvio que hay fuertes intereses y determinados Gobiernos empeñados en desprestigiar la imagen del reciente Gobierno griego. Pero el efecto Syriza ha conseguido en poco tiempo logros parciales que nos infunden ánimo a los defensores de una nueva Europa. La puesta en marcha por parte del BCE de un plan de expansión cuantitativa no se entiende al margen de la entrada en escena de Syriza. Se trata de un intento de atajar las presiones deflacionistas y el estancamiento económico que está proporcionando un necesario balón de oxígeno a todas las fuerzas políticas contrarias a la austeridad.

Por otro lado, las propuestas políticas del programa de Syriza nos ayudan a repensar ese funesto diseño de la eurozona que ha puesto en marcha rescates tóxicos perniciosos tanto para la periferia como para los países centrales. Es imperativo reflotar la economía social griega a través de un New Deal para Europa. Aquello que hace poco se antojaba impensable, como, por ejemplo, propuestas de “reestructuración de la deuda” defendidas por el premio Nobel Joseph Stiglitz, el FMI o por medios internacionales como Financial Times, hoy abonan el nuevo sentido común de época. Un desbloqueo cultural e intelectual que puede estar precediendo el desbloqueo político de la UE.

A la vista de los últimos acontecimientos, sería un error limitarnos a enfatizar las cesiones de Grecia y la fuerza de la UE con vistas a afianzar su búnker. Como ha resaltado Paul Krugman, Grecia no solo ha conseguido para este año una flexibilidad de la que antes no disponía, sino que los acreedores han puesto a su disposición una financiación que le permite salir adelante durante los próximos meses. La gran batalla sobre el futuro todavía está abierta. La imagen catastrofista con la que se pinta esta pequeña victoria no debe impedirnos mirar el futuro de Europa con optimismo. El Gobierno griego parece haber frenado, por ahora, una lógica insaciable de austeridad cada vez más peligrosa para toda Europa, y abierto un campo de juego diferente, en el que, con renovados ánimos, muy pronto se abrirán nuevos frentes, entre ellos en España. De ahí que no sea momento de juegos, sino de una gran responsabilidad. Esta es la disyuntiva de nuestro tiempo.

Íñigo Errejón es secretario de Política de Podemos.

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Preparando la agresión militar a Venezuela

Wed, 11/03/2015 - 10:00
 Atilio A. Boron - Página/12

Barack Obama, una figura decorativa en la Casa Blanca que no pudo impedir que un personaje como Benjamin Netanyahu se dirigiera a ambas cámaras del Congreso para sabotear las conversaciones con Irán en relación con el programa nuclear de este país, ha recibido una orden terminante del complejo “militar-industrial-financiero”: debe crear las condiciones que justifiquen una agresión militar a la República Bolivariana de Venezuela. La orden presidencial emitida hace pocas horas y difundida por la oficina de prensa de la Casa Blanca establece que el país de Bolívar y Chávez “constituye una infrecuente y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”, razón por la cual “declaro la emergencia nacional para tratar con esa amenaza”.

Este tipo de declaraciones suelen preceder agresiones militares, sea por mano propia, como la cruenta invasión a Panamá para derrocar a Manuel Noriega, en 1989, o la emitida en relación con el Sudeste Asiático y que culminó con la Guerra en Indochina, especialmente en Vietnam, a partir de 1964. Pero puede también ser el prólogo a operaciones militares de otro tipo, en donde Estados Unidos actúa de consuno con sus lacayos europeos, nucleados en la OTAN, y las teocracias petroleras de la región. Ejemplos: la Primera Guerra del Golfo, en 1991; o la Guerra de Irak, 2003-2011, con la entusiasta colaboración de la Gran Bretaña de Tony Blair y la España del impresentable José María Aznar; o el caso de Libia, en 2011, montado sobre la farsa escenificada en Benghazi, donde supuestos “combatientes de la libertad” –que luego se probó eran mercenarios reclutados por Washington, Londres y París– fueron contratados para derrocar a Khaddafi y transferir el control de las riquezas petroleras de ese país a sus amos. Casos más recientes son los de Siria y, sobre todo, Ucrania, donde el ansiado “cambio de régimen” (eufemismo para evitar hablar de “golpe de Estado”) que Washington persigue sin pausa para rediseñar el mundo –y sobre todo América latina y el Caribe– a su imagen y semejanza se logró gracias a la invalorable cooperación de la Unión Europea y la OTAN, y cuyo resultado ha sido el baño de sangre que continúa en Ucrania hasta el día de hoy. La señora Victoria Nuland, secretaria de Estado Adjunta para Asuntos Euroasiáticos, fue enviada por el insólito Premio Nobel de la Paz de 2009 a la Plaza Maidan, de Kiev, para expresar su solidaridad con los manifestantes, incluidas las bandas de neonazis que luego tomarían el poder por asalto a sangre y fuego y a los cuales la bondadosa funcionaria les entregaba panecillos y botellitas de agua para apagar su sed para demostrar, con ese gesto tan cariñoso, que Washington estaba, como siempre, del lado de la libertad, los derechos humanos y la democracia.

Cuando un “Estado canalla” como Estados Unidos, que lo es por su sistemática violación de la legalidad internacional, profiere una amenaza como la que estamos comentando, hay que tomarla muy en serio. Especialmente si se recuerda la vigencia de una vieja tradición política norteamericana consistente en realizar autoatentados que sirvan de pretexto para justificar su inmediata respuesta bélica. Lo hizo en 1898, cuando en la Bahía de La Habana hizo estallar el crucero estadounidense Maine, enviando a la tumba a las dos terceras partes de su tripulación y provocando la indignación de la opinión pública norteamericana, que impulsó a Washington a declararle la guerra a España. Lo volvió a hacer en Pearl Harbor, en diciembre de 1941, sacrificando en esa infame maniobra a 2403 marineros norteamericanos e hiriendo a otros 1178. Reincidió cuando urdió el incidente del Golfo de Tonkin para “vender” su guerra en Indonesia: la supuesta agresión de Vietnam del Norte a dos cruceros norteamericanos –luego desenmascarada como una operación de la CIA– hizo que el presidente Lyndon B. Johnson declarara la emergencia nacional y poco después, la guerra a Vietnam del Norte. Maurice Bishop, en la pequeña isla de Granada, fue considerado también él como una amenaza a la seguridad nacional norteamericana en 1983, y derrocado y liquidado por una invasión de marines. ¿Y el sospechoso atentado del 11-S para lanzar la “guerra contra el terrorismo”? La historia podría extenderse indefinidamente. Conclusión: nadie podría sorprenderse si en las próximas horas o días Obama autoriza una operación secreta de la CIA o de algunos de los servicios de inteligencia o las propias fuerzas armadas en contra de algún objetivo sensible de Estados Unidos en Venezuela. Por ejemplo, la embajada en Caracas. O alguna otra operación truculenta contra civiles inocentes y desconocidos en Venezuela, tal como lo hicieran en el caso de los “atentados terroristas” que sacudieron a Italia –el asesinato de Aldo Moro, en 1978 o la bomba detonada en la estación de trenes de Bologna en 1980– para crear el pánico y justificar la respuesta del imperio llamada a “restaurar” la vigencia de los derechos humanos, la democracia y las libertades públicas. Años más tarde se descubrió que estos crímenes fueron cometidos por la CIA. Recordar que Washington prohijó el golpe de Estado de 2002 en Venezuela, tal vez porque quería asegurarse el suministro de petróleo antes de atacar a Irak. Ahora está lanzando una guerra en dos frentes: Siria/Estado Islámico y Rusia, y también quiere tener una retaguardia energética segura. Grave, muy grave. Se impone la solidaridad activa e inmediata de los gobiernos sudamericanos para denunciar y detener esta maniobra.

Director del PLED, Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales. Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.

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Preparando la agresión militar a Venezuela

Wed, 11/03/2015 - 10:00
 Atilio A. Boron - Página/12

Barack Obama, una figura decorativa en la Casa Blanca que no pudo impedir que un personaje como Benjamin Netanyahu se dirigiera a ambas cámaras del Congreso para sabotear las conversaciones con Irán en relación con el programa nuclear de este país, ha recibido una orden terminante del complejo “militar-industrial-financiero”: debe crear las condiciones que justifiquen una agresión militar a la República Bolivariana de Venezuela. La orden presidencial emitida hace pocas horas y difundida por la oficina de prensa de la Casa Blanca establece que el país de Bolívar y Chávez “constituye una infrecuente y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”, razón por la cual “declaro la emergencia nacional para tratar con esa amenaza”.

Este tipo de declaraciones suelen preceder agresiones militares, sea por mano propia, como la cruenta invasión a Panamá para derrocar a Manuel Noriega, en 1989, o la emitida en relación con el Sudeste Asiático y que culminó con la Guerra en Indochina, especialmente en Vietnam, a partir de 1964. Pero puede también ser el prólogo a operaciones militares de otro tipo, en donde Estados Unidos actúa de consuno con sus lacayos europeos, nucleados en la OTAN, y las teocracias petroleras de la región. Ejemplos: la Primera Guerra del Golfo, en 1991; o la Guerra de Irak, 2003-2011, con la entusiasta colaboración de la Gran Bretaña de Tony Blair y la España del impresentable José María Aznar; o el caso de Libia, en 2011, montado sobre la farsa escenificada en Benghazi, donde supuestos “combatientes de la libertad” –que luego se probó eran mercenarios reclutados por Washington, Londres y París– fueron contratados para derrocar a Khaddafi y transferir el control de las riquezas petroleras de ese país a sus amos. Casos más recientes son los de Siria y, sobre todo, Ucrania, donde el ansiado “cambio de régimen” (eufemismo para evitar hablar de “golpe de Estado”) que Washington persigue sin pausa para rediseñar el mundo –y sobre todo América latina y el Caribe– a su imagen y semejanza se logró gracias a la invalorable cooperación de la Unión Europea y la OTAN, y cuyo resultado ha sido el baño de sangre que continúa en Ucrania hasta el día de hoy. La señora Victoria Nuland, secretaria de Estado Adjunta para Asuntos Euroasiáticos, fue enviada por el insólito Premio Nobel de la Paz de 2009 a la Plaza Maidan, de Kiev, para expresar su solidaridad con los manifestantes, incluidas las bandas de neonazis que luego tomarían el poder por asalto a sangre y fuego y a los cuales la bondadosa funcionaria les entregaba panecillos y botellitas de agua para apagar su sed para demostrar, con ese gesto tan cariñoso, que Washington estaba, como siempre, del lado de la libertad, los derechos humanos y la democracia.

Cuando un “Estado canalla” como Estados Unidos, que lo es por su sistemática violación de la legalidad internacional, profiere una amenaza como la que estamos comentando, hay que tomarla muy en serio. Especialmente si se recuerda la vigencia de una vieja tradición política norteamericana consistente en realizar autoatentados que sirvan de pretexto para justificar su inmediata respuesta bélica. Lo hizo en 1898, cuando en la Bahía de La Habana hizo estallar el crucero estadounidense Maine, enviando a la tumba a las dos terceras partes de su tripulación y provocando la indignación de la opinión pública norteamericana, que impulsó a Washington a declararle la guerra a España. Lo volvió a hacer en Pearl Harbor, en diciembre de 1941, sacrificando en esa infame maniobra a 2403 marineros norteamericanos e hiriendo a otros 1178. Reincidió cuando urdió el incidente del Golfo de Tonkin para “vender” su guerra en Indonesia: la supuesta agresión de Vietnam del Norte a dos cruceros norteamericanos –luego desenmascarada como una operación de la CIA– hizo que el presidente Lyndon B. Johnson declarara la emergencia nacional y poco después, la guerra a Vietnam del Norte. Maurice Bishop, en la pequeña isla de Granada, fue considerado también él como una amenaza a la seguridad nacional norteamericana en 1983, y derrocado y liquidado por una invasión de marines. ¿Y el sospechoso atentado del 11-S para lanzar la “guerra contra el terrorismo”? La historia podría extenderse indefinidamente. Conclusión: nadie podría sorprenderse si en las próximas horas o días Obama autoriza una operación secreta de la CIA o de algunos de los servicios de inteligencia o las propias fuerzas armadas en contra de algún objetivo sensible de Estados Unidos en Venezuela. Por ejemplo, la embajada en Caracas. O alguna otra operación truculenta contra civiles inocentes y desconocidos en Venezuela, tal como lo hicieran en el caso de los “atentados terroristas” que sacudieron a Italia –el asesinato de Aldo Moro, en 1978 o la bomba detonada en la estación de trenes de Bologna en 1980– para crear el pánico y justificar la respuesta del imperio llamada a “restaurar” la vigencia de los derechos humanos, la democracia y las libertades públicas. Años más tarde se descubrió que estos crímenes fueron cometidos por la CIA. Recordar que Washington prohijó el golpe de Estado de 2002 en Venezuela, tal vez porque quería asegurarse el suministro de petróleo antes de atacar a Irak. Ahora está lanzando una guerra en dos frentes: Siria/Estado Islámico y Rusia, y también quiere tener una retaguardia energética segura. Grave, muy grave. Se impone la solidaridad activa e inmediata de los gobiernos sudamericanos para denunciar y detener esta maniobra.

Director del PLED, Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales. Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.

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Un tratado inmenso

Wed, 11/03/2015 - 08:00

Gustavo Duch - Consejo Científico de ATTAC España

Una pregunta para usted. Si fuera parlamentario o parlamentaria, de izquierdas o de derechas, no importa, ¿rebajaría las normativas alimentarias para dar permiso a que en nuestros mercados se puedan vender pollos que saliendo del matadero han estado bañados, digo sumergidos, en cloro, o carne de vaca y cerdo tratada con ácido láctico? ¿Daría su voto favorable a retroceder unos años y que en las granjas el uso de hormonas y antibióticos campe a sus anchas? ¿Tendría problemas éticos en hacer más flexible el uso de pesticidas en nuestros campos aceptando aquellos que se demuestran son responsables de la muerte de millones de abejas? ¿O de permitir dosis más altas de aquellos que en combinación con tantos otros que ya están presentes, acaban combinados en nuestra sangre -como quien hace un cocktail- sin saber qué efecto puede tener esta mezcla? ¿Se dejaría convencer para que las etiquetas que informan de lo que contienen lo que compramos no tuvieran que llevar tantos datos, que en fin, total, nadie se las lee? ¿Aceptaría todo tipo de transgénicos en nuestros platos? O, y disculpe tantas preguntas, ¿daría un paso atrás en aquellas normativas que han venido a ‘humanizar’ un poco el trato y el bienestar de los animales de granja? Pues mire, parece ser que la respuesta general es que no, que un parlamento en su sano juicio, donde la precaución estuviera presente, no aceptaría este tipo de cambios en las normativas higiénico-alimentarias.

chapa-11-oct-ttipDesde hace más de un año, y por el ya demasiado habitual sistema de filtraciones, tanto la sociedad civil europea ¡como el propio Parlamento Europeo!, hemos conocido que lo descrito podría suceder si salen airosas las negociaciones secretas que entre la Comisión Europea y los EEUU están llevando adelante para firmar un tratado que liberalice aún más las relaciones comerciales entre las dos orillas del Atlántico. Las reacciones están siendo sustanciales pues numerosas organizaciones de todos los países europeos estamos trabajando coordinadamente para impedir esta firma y, lógicamente, en el Parlamento Europeo tanto por la presión ciudadana en el cogote, tanto por responsabilidad pública o por haberse sentido ninguneados, no reina el clima propicio para aceptarlo. Entonces, ¿nos podemos quedar tranquilos? Las multinacionales que esperaban redoblar sus ganancias en estas operaciones soñadas ¿se han rendido?

Pues no, claro que no. Como cita el informe ‘Exborrando Derechos’ de VSF-Justicia Alimentaria Global, solo el mencionado sector de aves de corral, calcula que si a través de la firma de la ‘Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP)’, que así se llama el tratado, se eliminaran las barreras normativas que impiden que desde 1997 tengamos en Europa pollos hormonados, con sobredosis de antibióticos y un baño de cloro para que reluzcan, podrían estar comercializando más de 500 millones anuales de US $ a la UE. Y como esto es solo un ejemplo del mucho dinero que sueñan embolsar, ya pueden ustedes imaginarse que los lobbies de la agroindustria están desde sus despachos orquestando una nueva estrategia.

Nueva pero vieja. Como decía es obvio que será muy complicado que, con secretos o no, se apruebe en Europa una regulación, o una desregulación, que abre la puerta a más transgénicos, a más pesticidas y todo sin etiquetar, así que están optando por esperar al momento adecuado, cuando los focos se apaguen. Ya tenemos experiencias similares.

En concreto el diseño de acuerdo que promueven estos lobbies y que la Comisión Europea está aceptando, consiste en incluir entre los puntos del Tratado la figura de un ‘Consejo de Cooperación Regulatoria’. Con el argumento de disponer de un espacio permanente y dinámico para abordar aquellas diferencias que ‘de salida’ ya existen, como aquellas que puedan ir apareciendo, y así ir encontrando una armonización de normativas, se pone en marcha un aparato fuera del control ciudadano e incluso político donde se capacita a un grupo de técnicos a ir tomando las decisiones que consideren. Las bonitas noches de verano, cuando la gente baila en las verbenas populares, será cuando por multiconferencia se decidirá lo que comeremos, quien lo producirá y cómo lo producirán. Una bomba nocturna a la soberanía alimentaria de nuestros pueblos.

El citado informe explica muy bien como en uno de los últimos documentos filtrados, la propia Comisión Europea propone un funcionamiento para este Consejo de Cooperación Regulatoria que, sospechosamente cual correa de trasmisión, recoge a la perfección lo deseado por los grupos de presión. Sintetizando, se propone que (1) para tomar decisiones la directriz principal sea sus resultados desde el punto de vista del comercio, vamos que lo que les mueve es que se venda más a costa de cualquier otra cosa; (2) que para tomar decisiones se han de contar con las aportaciones de las partes interesadas, léase, las corporaciones; y (3) que quienes negociarán y decidirán serán organismos técnicos que muchas veces ya han sido denunciados porque su composición, después de que las puertas hayan girado y girado, son de personas muy próximas a las propias empresas interesadas.

En estas rutas de la neoliberalización hay una lógica aplastante. Cuanto más grande es el mercado y más abierto está, las leyes de la competencia hacen que ganen aquellas que se han hecho grandes a base de explotar al personal, al medio ambiente y fagocitar a las más pequeñas. Eso decía, una lógica que aplasta.

¿Nos dejaremos aplastar por un tratado tan inmenso?

Diari ARA
Palabre-ando

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Un tratado inmenso

Wed, 11/03/2015 - 08:00

Gustavo Duch - Consejo Científico de ATTAC España

Una pregunta para usted. Si fuera parlamentario o parlamentaria, de izquierdas o de derechas, no importa, ¿rebajaría las normativas alimentarias para dar permiso a que en nuestros mercados se puedan vender pollos que saliendo del matadero han estado bañados, digo sumergidos, en cloro, o carne de vaca y cerdo tratada con ácido láctico? ¿Daría su voto favorable a retroceder unos años y que en las granjas el uso de hormonas y antibióticos campe a sus anchas? ¿Tendría problemas éticos en hacer más flexible el uso de pesticidas en nuestros campos aceptando aquellos que se demuestran son responsables de la muerte de millones de abejas? ¿O de permitir dosis más altas de aquellos que en combinación con tantos otros que ya están presentes, acaban combinados en nuestra sangre -como quien hace un cocktail- sin saber qué efecto puede tener esta mezcla? ¿Se dejaría convencer para que las etiquetas que informan de lo que contienen lo que compramos no tuvieran que llevar tantos datos, que en fin, total, nadie se las lee? ¿Aceptaría todo tipo de transgénicos en nuestros platos? O, y disculpe tantas preguntas, ¿daría un paso atrás en aquellas normativas que han venido a ‘humanizar’ un poco el trato y el bienestar de los animales de granja? Pues mire, parece ser que la respuesta general es que no, que un parlamento en su sano juicio, donde la precaución estuviera presente, no aceptaría este tipo de cambios en las normativas higiénico-alimentarias.

chapa-11-oct-ttipDesde hace más de un año, y por el ya demasiado habitual sistema de filtraciones, tanto la sociedad civil europea ¡como el propio Parlamento Europeo!, hemos conocido que lo descrito podría suceder si salen airosas las negociaciones secretas que entre la Comisión Europea y los EEUU están llevando adelante para firmar un tratado que liberalice aún más las relaciones comerciales entre las dos orillas del Atlántico. Las reacciones están siendo sustanciales pues numerosas organizaciones de todos los países europeos estamos trabajando coordinadamente para impedir esta firma y, lógicamente, en el Parlamento Europeo tanto por la presión ciudadana en el cogote, tanto por responsabilidad pública o por haberse sentido ninguneados, no reina el clima propicio para aceptarlo. Entonces, ¿nos podemos quedar tranquilos? Las multinacionales que esperaban redoblar sus ganancias en estas operaciones soñadas ¿se han rendido?

Pues no, claro que no. Como cita el informe ‘Exborrando Derechos’ de VSF-Justicia Alimentaria Global, solo el mencionado sector de aves de corral, calcula que si a través de la firma de la ‘Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP)’, que así se llama el tratado, se eliminaran las barreras normativas que impiden que desde 1997 tengamos en Europa pollos hormonados, con sobredosis de antibióticos y un baño de cloro para que reluzcan, podrían estar comercializando más de 500 millones anuales de US $ a la UE. Y como esto es solo un ejemplo del mucho dinero que sueñan embolsar, ya pueden ustedes imaginarse que los lobbies de la agroindustria están desde sus despachos orquestando una nueva estrategia.

Nueva pero vieja. Como decía es obvio que será muy complicado que, con secretos o no, se apruebe en Europa una regulación, o una desregulación, que abre la puerta a más transgénicos, a más pesticidas y todo sin etiquetar, así que están optando por esperar al momento adecuado, cuando los focos se apaguen. Ya tenemos experiencias similares.

En concreto el diseño de acuerdo que promueven estos lobbies y que la Comisión Europea está aceptando, consiste en incluir entre los puntos del Tratado la figura de un ‘Consejo de Cooperación Regulatoria’. Con el argumento de disponer de un espacio permanente y dinámico para abordar aquellas diferencias que ‘de salida’ ya existen, como aquellas que puedan ir apareciendo, y así ir encontrando una armonización de normativas, se pone en marcha un aparato fuera del control ciudadano e incluso político donde se capacita a un grupo de técnicos a ir tomando las decisiones que consideren. Las bonitas noches de verano, cuando la gente baila en las verbenas populares, será cuando por multiconferencia se decidirá lo que comeremos, quien lo producirá y cómo lo producirán. Una bomba nocturna a la soberanía alimentaria de nuestros pueblos.

El citado informe explica muy bien como en uno de los últimos documentos filtrados, la propia Comisión Europea propone un funcionamiento para este Consejo de Cooperación Regulatoria que, sospechosamente cual correa de trasmisión, recoge a la perfección lo deseado por los grupos de presión. Sintetizando, se propone que (1) para tomar decisiones la directriz principal sea sus resultados desde el punto de vista del comercio, vamos que lo que les mueve es que se venda más a costa de cualquier otra cosa; (2) que para tomar decisiones se han de contar con las aportaciones de las partes interesadas, léase, las corporaciones; y (3) que quienes negociarán y decidirán serán organismos técnicos que muchas veces ya han sido denunciados porque su composición, después de que las puertas hayan girado y girado, son de personas muy próximas a las propias empresas interesadas.

En estas rutas de la neoliberalización hay una lógica aplastante. Cuanto más grande es el mercado y más abierto está, las leyes de la competencia hacen que ganen aquellas que se han hecho grandes a base de explotar al personal, al medio ambiente y fagocitar a las más pequeñas. Eso decía, una lógica que aplasta.

¿Nos dejaremos aplastar por un tratado tan inmenso?

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El khaos griego y sus implicaciones geopolíticas

Tue, 10/03/2015 - 10:00

Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra Nafarroa

La políticas constrictivas implementadas en la UE podría volverse en su contra pues hasta ahora los procesos de adhesión de nuevos países habían funcionado como un instrumento democratizador y reformista del continente pero la doctrina del “numerus clausus” habría finiquitado el proceso de ampliación con el riesgo evidente de que los valores democráticos que la UE ha exportado hacia los países de la extinta URSS sean reemplazados por los ideales expansionistas de la Nueva Gran Rusia, con lo que se alteraría notablemente el escenario geopolítico europeo para la próxima década.

¿Salida de Grecia de la Eurozona?

Las reformas estructurales y fiscales que ha impuesto la Troika a países como Irlanda, Grecia, Portugal, España, Italia, Chipre, Malta y Eslovenia para modernizar la Administración pública y la sanidad, mejorar el mercado laboral y adaptar la presión fiscal a las circunstancias son principios genéricos que se han traducido en sucesivas subidas de impuestos, reducción de funcionarios, supresión de organismos públicos, recortes salariales y máxima flexibilidad en el mercado laboral aunado con una sensible pérdida de jirones del primigenio Carta Social Europea (CSE) o Carta de Turín de 1.961.

En el caso griego, la troika ha obligado a todos los partidos políticos a aprobar suicidas medidas de austeridad que han provocado la pérdida de más de 1 millón de puestos de trabajo y el ascenso al poder de Syriza, hecho que habría provocado que la monolítica doctrina de los países de la Eurozona que gravitan en las elípticas marcadas de antemano por la nomenklatura alemana empiecen a oscilar en sus valores y a sentir la influencia de fuerzas centrífugas que podrían desembocar en la desaparición y posterior remodelación de la actual Eurozona.

Los expertos de la llamada “troika” habrían concluido, según un documento secreto publicado por la web italiana Linkiesta que “Atenas no sólo no podrá hacer frente a sus obligaciones financieras, sino que, además, sufrirá una “fuerte devaluación interna”, una significativa caída de precios y de salarios en los próximos años”. Así, según Efecom, se prevé que la deuda pública del país heleno ascenderá hasta el 200 % del producto interior bruto (PIB) en el 2015, existiendo el temor de que podría pasar del default (incumplir sus pagos) a la quiebra por lo que ” cada vez más empresas europeas y estadounidenses se preparan para lo que antes era impensable”, según The New York Times y en la cadena Fox News, Peter Morici, economista y profesor de la Universidad de Maryland, dijo que “la necesidad de una unión fiscal en la zona euro y de que el BCE adopte un papel similar al llevado a cabo por la Reserva Federal de EEUU, ” y consideró la posibilidad de que “el país heleno abandone el euro para poder así imprimir su propio dinero y resolver sus problemas como lo hizo Estados Unidos a raíz de la crisis financiera”.

¿Nuevo Golpe de los Coroneles?

Caso de producirse finalmente la salida de Grecia de la Eurozona por la presión alemana, asistiríamos a escenarios de devaluación de su moneda (dracma); alta inflación, galopante tasa de paro y deuda desbocada, radicalización de los otrora aburguesados y sumisos sindicatos de clase, (Confederación General Griega del Trabajo GSEE), ruptura del diálogo social con la patronal, frecuentes estallidos de conflictividad laboral y el auge de partidos como el Partido Comunista Griego (KKE). Por otra parte, el lógico desafecto afectivo griego respecto a los países de la UE aunado con su asfixiante falta de liquidez obligará al Gobierno heleno a gravitar en la órbita rusa con su consiguiente impacto geopolítico pues Rusia pasaría a ser aliado natural de Grecia mientras el país heleno se convertiría en el portaaviones continental de Rusia tras la instalación de una megabase naval en Suda (Creta) con lo que quedaría perfilado el triángulo Sebastopol-Suda-Tartus como bases logísticas de la nueva Flota rusa del Mediterráneo, (disuelta en 1992 tras la extinción de la URSS) y cuya columna vertebral estará formada por la Flota del Mar Negro , la del Norte y la del Báltico, estimando que estará operativa para el 2.016 y que supondrá de facto el control del Mediterráneo Oriental por Putin.

Además, por efecto mimético países como Hungría, Albania, Serbia, Rumania y Bulgaria podrían asismismo empezar a gravitar en la órbita rusa, por lo que ante esta situación y sin el paraguas protector de la UE, no sería descartable en Grecia la reedición del golpe de los Coroneles (1967), golpe virtual o postmoderno que sería un episodio local dentro del nuevo escenario de Guerra Fría entre EEUU y Rusia y que contaría con el apoyo encubierto de EEUU dentro de su objetivo de anular los esfuerzos de Rusia para fagocitar países europeos.

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