Skip navigation

News from Attac Spain

Distribuir contenido
Justicia económica global
Actualizado: hace 2 horas 10 mins

Que no te engañen con titulares manipulados: ahora hay menos trabajadores que cuando Rajoy llegó a la Moncloa

Jue, 07/08/2014 - 18:00

Eduardo Garzón – Consejo Científico de ATTAC España

Ayer los medios de comunicación convencionales volvieron a demostrar la impresionante habilidad que tienen manipulando la información al destacar como titular: “El paro, por debajo de la cifra que encontró Mariano Rajoy al llegar a La Moncloa”. ¡Y esto incluso a pesar de que el paro sin tener en cuenta los efectos de calendario aumentó de junio a julio! El cinismo y la desfachatez son aterradoras.

Recordemos que el paro registrado (la variable que ha utilizado la maquinaria propagandística) se refiere simplemente a aquellas personas que se registran como parados en el Servicio Público Empleo Estatal (el antiguo INEM). Hoy día hay menos personas registradas en el paro que cuando Rajoy llegó a la Moncloa. Vale, ¿y qué? Eso no quiere decir que los que dejaron de estar registrados estén ahora trabajando.

Vamos a ver cuántos trabajadores había cuando Rajoy llegó a la Moncloa y cuántos ahora, utilizando además dos indicadores para reforzar el análisis: número de ocupados de la EPA y número de afiliados a la Seguridad Social.

1) Cuando Rajoy ganó las elecciones había 17.807.500 trabajadores; ahora hay 17.353.000.

2) Cuando Rajoy ganó las elecciones había 17.229.921 afiliados a la Seguridad Social; ahora hay 16.747.102.

¡Qué sorpresa, estamos peor que cuando Rajoy llegó a la Moncloa!. No lo parece al leer los manipuladísimos titulares de unos medios de comunicación que están al servicio del gobierno. Tenemos que estar alerta para que no nos engañen.

Saque de Esquina

Categorías: Attac Planet

Lo que los ministros de Economía españoles nunca hubieran dicho

Jue, 07/08/2014 - 13:03

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

En noviembre del año pasado, uno de los arquitectos de la política económica y fiscal del gobierno federal de EEUU, el Treasury Secretary (equivalente al ministro de Economía y Finanzas del gobierno), el Sr. Larry Summers, durante la época Clinton (y más tarde, principal consejero económico del Presidente Obama), dio una conferencia en la reunión anual del Fondo Monetario Internacional, el FMI, que fue sorprendente. Ni que decir tiene que pasó desapercibida en la prensa española, incluyendo la financiera. No me puedo imaginar que su equivalente español en los gobiernos españoles, incluyendo los socialistas —desde Miguel Boyer, Carlos Solchaga, Pedro Solbes a Elena Salgado—, hubiera hecho un discurso semejante.

El Sr. Summers, que fue uno de los responsables de las políticas públicas que contribuyeron a crear la enorme crisis (conocida como la Gran Recesión), admitió indirectamente que su lectura de la crisis, así como de sus causas y consecuencias, no era del todo acertada. Y vino a decir —a reconocer— que algunas de las voces críticas (definidas como heterodoxas por el establishment económico) llevaban razón. Ni que decir tiene que no lo dijo tan claro como yo lo estoy escribiendo, pero el que sepa leer entre líneas puede ver que dijo lo que yo digo. Vayamos por partes.

Comenzó el discurso indicando lo que es obvio: que las economías de EEUU (y de los países más ricos) se habían estancado desde hace tiempo, solo sostenidas por un enorme endeudamiento. Ello ocurría desde finales de los años setenta y principios de los ochenta. La economía estaba funcionando muy por debajo de su potencial. Concretamente, un 10% por debajo de lo que podría y debería estar. El crecimiento económico había sido bajo, y, en ocasiones, mucho más bajo de lo que podría haber sido. Y ello a pesar de que continuaba el crecimiento de la productividad. Pero este crecimiento no se traducía en un crecimiento paralelo de la economía o en un aumento de la riqueza del país, medida por su PIB. ¿Por qué ello era así?

La autocrítica de Larry Summers

Larry Summers dio la explicación que no había dado antes. Este estancamiento se debía a un bajón de la demanda, que reflejaba, a su vez, una disminución de los salarios. Es decir, que la riqueza creada por el aumento de la productividad iba al 1% de la población (los miembros de la Corporate Class o clase corporativa) en lugar de ir al mundo del trabajo. En realidad, el enorme crecimiento de la concentración de la riqueza, conseguida a costa de un empobrecimiento de la clase trabajadora, era la responsable del descenso de la demanda (y, podría haber añadido, del endeudamiento de las familias). El Sr. Summers lo insinuó durante su discurso, pero, frente a las preguntas que le hicieron durante la sesión posterior a su discurso, lo expandió y queda clara su explicación.

Lo que es interesante de este discurso es que lo dio uno de los economistas que siguió más de cerca las recetas neoliberales que se habían iniciado con el Presidente Reagan en 1981 (en realidad, se iniciaron en 1977 con el Presidente Carter) en EEUU, y con la Sra. Thatcher en el Reino Unido un par de años antes, y que fueron responsables de este enorme crecimiento de las desigualdades. Es más, el Sr. Summers fue el que, siguiendo dichas recetas, inició la desregulación del capital financiero, eliminando la Ley Glass-Steagall, que facilitó la especulación financiera, responsable de la crisis financiera.

La respuesta del establishment

Y por si fuera poco, el Sr. Summers criticó cada una de las explicaciones que la ortodoxia liberal ha dado sobre las causas de la crisis y que todavía hoy los gurús mediáticos ultraliberales (con o sin chaquetas llamativas) continúan proveyendo en los medios para explicar la crisis y el elevado desempleo, a saber: la supuesta rigidez del mercado, su falta de adaptabilidad a las necesidades de la economía, la escasa formación de los que entran en el mercado de trabajo, la insuficiencia del capital humano, y otras tesis que han probado ser insuficientes para explicar la falta de crecimiento y la falta de producción de empleo. En realidad, nunca antes los mercados de trabajo habían estado tan desregulados, nunca antes había estado la juventud tan formada como ahora, y nunca antes el nivel educativo había sido mayor. Y, sin embargo, nunca antes el desempleo había sido mayor.

Ni que decir tiene que el discurso cayó como una bomba. Mientas que Paul Krugman, Premio Nobel de Economía 2008, y columnista del New York Times, lo aplaudió, muchos en los fórums financieros y económicos lo condenaron, presentándolo como una “traición”. Fue semejante a que el Papa hubiera dicho que los contraceptivos son buenos y necesarios para tener actividad sexual, o que el aborto es un derecho de la mujer, o que las mujeres pueden ser sacerdotes. Los dogmáticos neoliberales acusaron a Summers de blasfemia.

Ahora bien, el Sr. Summers se quedó corto, supongo que por limitado conocimiento. Pero podría haber añadido que tales políticas neoliberales estaban diseñadas para conseguir lo que están consiguiendo: una enorme concentración de la riqueza, a base de debilitar a la mayoría de la población trabajadora y su bienestar y calidad de vida. En otras palabras, dichas políticas no son el resultado de un error o ignorancia, sino consecuencia de un diseño capaz de una enorme insensibilidad hacia el dolor que tales políticas neoliberales están causando a las clases populares. El control de los medios de información y persuasión por parte de empresas financieras explica que tales políticas pasen a ser parte de la “sabiduría convencional”, que las promueve, presentándolas como necesarias y las únicas posibles, tal como todos los Ministros de Economía y Finanzas de los sucesivos gobiernos españoles (incluyendo los socialistas) han ido enfatizando, tanto durante su mandato como después, sin nunca reconocer que tales políticas no eran ni necesarias ni las únicas posibles.  Spain, después de todo, is different.

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

Artículo publicado en Público.es
vnavarro.org

Categorías: Attac Planet

Quitemos los buitres (financieros) de nuestras vidas

Jue, 07/08/2014 - 10:43

Nuestro derecho penal se formó con la Ilustración, en contra del poder arbitrario de los Estados, pero hoy el poder arbitrario es económico, y no hay instrumentos penales para contenerlo
Ministro de la Corte Suprema Argentina D. Raúl Zaffaroni, el 3 de agosto de 2014

Daniel Vila Garda – ATTAC Madrid

buitres_colina

Cuentan una anécdota de Albert Einstein: cuando le pidieron en una reunión de amigos que explicara de modo accesible su teoría de la relatividad, respondió a su interlocutor que lo intentaría pero que, previamente, este le explicara cómo se hace un par de huevos fritos. Arrancó el relato poniendo la sartén al fuego con aceite y cuando iba a cascar los huevos, Einstein le interrumpió para indicarle, amablemente, que lo hiciera suponiendo que él desconocía lo que era una sartén, el aceite, una gallina,…

Las dificultades que tiene escribir sobre cuestiones financieras presuponiendo una información inexistente en el lector son mucho más ligeras que la explicación de la teoría de la relatividad, pero hacen estragos. Espero que no suceda en este caso.

La disputa en un Tribunal de Justicia de Nueva York entre el Gobierno argentino y varios fondos buitres (MNL y otros) contiene elementos jurídicos, como no podía ser de otra forma, y elementos políticos, como es negado machaconamente por quienes nos quieren persuadir de la “justa” reclamación de los especuladores Paul Singer y Cía y de la “objetividad” de la sentencia dictada por el Juez Griesa.

Cuando en una sentencia judicial las partes han negociado antes, negocian durante y el Juez ha propuesto que sigan negociando después, algo significa en términos políticos y no sólo jurídicos. Porque las sentencias están para ser cumplidas, incluso cuando la República Argentina aceptó en 1976, contra toda idea de soberanía, la jurisdicción de los Tribunales de Nueva York y su apelación a la sentencia desfavorable del Juez Griesa ante la Corte Suprema de los EEUU fue desatendida. Simultáneamente esta Corte Suprema, contradiciendo la posición del propio Gobierno de Obama, emitió un discovery para obligar al Gobierno argentino a declarar todos sus bienes visibles y ocultos en el exterior con objeto de trabar embargo de la cantidad que se debe pagar según esta sentencia. Segundo golpe “legal” de las finanzas a la soberanía nacional.

En su sentencia, el Juez Griesa hizo una interpretación jurídica restrictiva al atenerse a la textualidad del contrato financiero que sustenta los bonos de deuda argentina en poder de los fondos buitres. En Román paladino esto significa que al titular de un bono se le debe pagar el 100% del valor nominal que figura en el mismo con independencia de cuándo se compró y cuanto pagó por él al adquirirlo. Singer y Cía los compraron a precio de saldo a sus tenedores cuando se negociaba la salida del default declarado por Argentina en 2001 que fue aceptada en 2005 y 2010 por el 92,4% de los acreedores. Sin intención de negociar en ningún momento, compraron a sabiendas un pleito para reclamar la totalidad a pesar de que se admitieron quitas importantes por la inmensa mayoría de los bonistas que entraron en los canjes mencionados y que están cobrando religiosamente (como le gustaba decir a mi abuela). La doctrina Champerty establece que es ilegal comprar deuda a precio vil de una empresa en suspensión de pagos con la intención manifiesta de exigir, al margen del concurso de acreedores, el total del importe adeudado. Aquí aparece también el Juez Griesa que, en un caso que afectó al Perú, estableció que esta doctrina no rige para la deuda soberana. El beneficio especulativo de los fondos buitres es, en este caso, enorme (el Ministro de Economía argentino la cifra en más del 1000%).Tercer golpe.

Como los negocios entre partes son sagrados, el Juez admite cualquier acuerdo entre ellas sobre el importe a saldar. ¿Imagina la lectora que los especuladores van a negociar un cantidad inferior cuando están muy confiados en una sentencia a su favor por el total de la deuda, al tratarse de un Tribunal de Nueva York que asume las razones de la posición acreedora para reforzar el carácter de plaza financiera global de Wall Street? Yo no.

Pero hete aquí que ha surgido un imprevisto problema de carácter sistémico que se resume en un latinazgo y una sigla: pari passu y cláusula RUFO. Ambas se traducen en que la República Argentina aceptó en 2005 reconocer a los bonistas que han entrado voluntariamente en la reestructuración de la deuda pública cualquier mejora que otorgue a quienes no entraron en esos canjes. Con una fecha límite: el 31 de diciembre de 2014. Si se paga a los fondos buitres el 2 de enero de 2015 no hay que extender esas condiciones a los demás. Estimado lector, ha acertado: el Gobierno argentino pidió al Juez Griesa un stay, que quiere decir una suspensión de la ejecución de la sentencia hasta el 31 de diciembre de 2014 para que no se active la cláusula RUFO. El Juez no lo concedió y saltaron las alarmas en la aldea financiera global. ¿Qué futura reestructuración de deuda soberana se podrá hacer si cualquier fondo buitre que no entre en el acuerdo puede hacerla saltar por los aires?

No aburriré con la lista de quienes, desde dentro y fuera de las salas de máquina financieras globales, están alertando sobre la gravedad del asunto. Es vox populi y agradezco que se me permita ahorrar erudición a esta nota.

En el momento en que escribo hay dos frentes abiertos más que dan cuenta de cómo son las cosas en el mundo financiero del siglo XXI: por una parte, se negocia la compra de los bonos a los fondos buitres por varios bancos privados con una quita que le dé un pellizco a la obscena rentabilidad ya mencionada y le deje un margen de ganancia a los compradores que sólo tendrán que esperar 6 meses para cobrar y superar así, la fecha del 31 de diciembre (otra vez JP Morgan acudiendo en auxilio de Wall Street, como en 1907). Por otra parte, han entrado en escena los CDS, que son seguros de impago de deudas que se negocian fuera de los mercados regulados y que pueden ser contratados por cualquiera que apueste a que se producirá el siniestro (el impago de la deuda por Argentina). Los propietarios de CDS han apostado a que el Gobierno argentino no pagará y si sucede tal cosa cobrar una indemnización. ¿Quién determina que se ha producido el siniestro cuando el deudor afirma que está pagando y quiere seguir haciéndolo? Sospecho que no lo adivinó usted: un organismo privado conocido como ISDA que está formado por 15 bancos y fondos de inversión que dirimen estos asuntos en los que nos va la vida fuera de la publicidad debida (“over the counter” o sobre el mostrador) y que ayer han votado cuatro puntos por unanimidad en los que se afirma, según mi interpretación del comunicado, que si se trata de un default, pero no tanto. Para entendernos: se da más tiempo para negociar y no dejar a Wall Street a los pies de los caballos con jinetes ingleses y belgas, las dos plazas que compiten con Nueva York por el negocio financiero. Es la interna financiera, que diría un argentino.

Estoy seguro que usted deseará, como yo, saber quiénes compran estos seguros. Nos responderán que es imposible saberlo en el inmenso mar proceloso de las finanzas. Cambiemos, pues, las preguntas: ¿Han comprado CDS Singer y Cia? Porque si es así, ganan ganando si cobran y ganan perdiendo si no les pagan. ¿Cuántos CDS tienen que cubrir los grandes bancos como UBS y CitiBank? Porque no querrán tener que indemnizar demasiado.

La posición argentina ha puesto en evidencia la necesidad de establecer garantías legales internacionales de que los acuerdos de deuda que firman los Estados no pueden ser imposibilitados por la acción de una minoría de especuladores (1% de la deuda soberana) refrendada por la total falta de regulación financiera global, conocida como “autorregulación” y que hizo las delicias antes de la crisis del que fue máxima autoridad de la Reserva Federal norteamericana, Sr. Alan Greenspan. La lectora no avisada puede ver la oscarizada película “Inside Job” para hacerse una mejor idea.

Los Gobiernos argentinos posteriores a 2003 han negociado la reestructuración de una descomunal deuda soberana que no contrajeron (superaba el 140% del PIB) y que en una gran proporción no significó mejora alguna en la calidad de vida de la mayoría de los argentinos y están pagando todos los vencimientos sin acudir a endeudamiento exterior, que es la eterna propuesta neoliberal de encadenarse a las finanzas globales endeudándose para pagar deudas.

La última novedad en esta historia es que la República Argentina ha depositado un pago superior a 600 millones de dólares en el banco BoNY de Wall Street para cumplir con un vencimiento de sus bonos reestructurados y el Juez Griesa no ha autorizado a que se entreguen a los bonistas que entraron en los canjes. ¿Argentina ha pagado o ha entrado en default al no estar el dinero en el bolsillo de los acreedores? Doctores tiene la Iglesia que debatirán este asunto pero a nosotros nos conviene estar atentos a las consecuencias políticas de lo que se decida. Por de pronto, las agencias calificadoras de riesgo Standard and Poor y Fitch ya le llaman default “selectivo” (no busque todavía este concepto en wikipedia; es una novedad que conoceremos cuando ellos definan su significado).

Ni los errores del Gobierno Argentino en todo este proceso, ni las continuas declaraciones que realizan sus miembros, sólo interpretables en clave interna argentina, nos deben disminuir un ápice el apoyo que debemos darle desde España en su enfrentamiento con los fondos buitres y en su esfuerzo por poner alguna pica en Wall Street en apoyo de la intervención política en defensa de sus ciudadanos frente a las condiciones leoninas de unas finanzas hasta hoy impunes. Por razones de justicia y por la cuenta que nos trae a la ciudadanía española que vemos como asoman la patita los fondos buitres en el sector inmobiliario español.

Que uno de los graves problemas históricos sin resolver de la Argentina, junto al uso clientelar de muchos recursos financieros, sea la sistemática fuga de capitales que dificulta su capacidad de financiación con el ahorro interno no hace más que agravar las cosas y nos recuerda que no todos los argentinos sufren por igual las consecuencias de la actual situación.

Madrid, 3 de agosto de 2014.

 

Categorías: Attac Planet

Fracking, esa palabra maldita

Jue, 07/08/2014 - 09:00

Txema Hurtado – ATTAC Andalucía

¿Qué se puede decir del fracking que no se haya dicho ya? Daré una pequeña explicación para aquellas personas que no han oído hablar del mismo hasta ahora. Fracking es el acrónimo inglés de Fracturación Hidráulica. Es una técnica utilizada para obtener gas natural de tres fuentes geológicas distintas: (1) de las rocas subterráneas de pizarra o esquisto bituminoso (shale gas), (2) de las rocas de arena compacta (tight gas) y (3) de las capas de de carbón (Coal-Bed Methane o CBM). También se usa esta técnica para la extracción de petróleo de las rocas (1) o (2), shale oil o tight oil.

Esta técnica ha sido desarrollada en aplicación masiva en la última década en EEUU. En Europa todavía está en sus inicios y se busca su empleo para la extracción de gas natural. Aunque es aberrantemente cara, peligrosa y contaminante, su uso está promovido por políticos liberales e industria, ya que puede sustituir, aunque sea parcialmente y por un tiempo muy limitado, a los yacimientos convencionales de gas y petróleo, que ya están agotándose.

Se trata básicamente de perforar el subsuelo por debajo de los acuíferos varios cientos o miles de metros, hasta alcanzar la capa de roca y llegados ahí, continuar la perforación en horizontal a lo largo de la capa durante unos centenares de metros. Mediante explosiones subterráneas que abren fisuras en la capa, seguidas de la inyección de agua potable a altísima presión (hasta 700 atmosferas), acompañada de un coctel químico tóxico en grandes cantidades (3.000 metros cúbicos por plataforma), se fractura la roca y se mantiene así fracturada inyectando, de nuevo, agua con arena para apuntillar las grietas. De esta manera, tras recuperar una parte del fluido inyectado en balsas construidas en superficie (fluido de retorno que viene arrastrando materiales volátiles y minerales tóxicos y radiactivos presentes en la roca), se posibilita la extracción del gas presente en minúsculas partículas en el interior de la capa de roca.

Los daños inevitables al medio ambiente, a la salud humana y de fauna y flora y, en consecuencia, a la economía tradicional local (agricultura, ganadería y turismo) son evidentes. Se produce un sobreconsumo de agua potable que puede llegar al agotamiento de las fuentes, ya de por sí muy explotadas para usos agrícolas (unos 150.000 metros cúbicos por plataforma). Se produce una pérdida del paisaje y de suelos cultivables (cada plataforma ocupa una superficie equivalente a un campo de fútbol, a la que hay que sumar los accesos para camiones y típicamente hay una plataforma cada 2 o 3 km). Se perjudica la salud humana, se pierde biodiversidad y se degrada el uso del suelo rural a través de contaminación de subsuelo, acuíferos, suelo, ríos y aire por gas, por productos tóxicos volátiles y no volátiles (metales pesados, coctel químico, etc.) originados en las fugas de las instalaciones subterráneas y superficiales. Se produce una gran contaminación del aire (y sonora) en zonas limpias por los gases de combustión originados en el uso masivo de máquinas diesel en la instalación y por el incremento espectacular del tráfico de camiones (5.000 transportes por plataforma típica). Se obtienen enormes cantidades de fluido de retorno cuyo tratamiento exige plantas de depuración especiales, por lo que es habitual reinyectarlo en el subsuelo.

Además, si consideramos todo el ciclo de extracción, distribución y combustión del gas natural de esquisto, estas explotaciones son más favorecedoras del cambio climático que el combustible más sucio, el carbón, ya que se producen en la planta considerables pérdidas de gas natural y, este es en su mayor parte metano, que es un gas de efecto invernadero 80 veces más impactante que el CO2 durante los primeros 20 años.

Todo lo anterior ha pasado en la experiencia norteamericana. Por ejemplo, durante la vida útil de un pozo, de un 3,6% a un 7,9% de la producción de gas de esquisto se escapa a la atmósfera en la ventilación de las balsas y las fugas (Howarth et al., 2011).

Pero es que además, como en todo proceso industrial, no son evitables los incidentes al ciento por ciento, ya que resultaría excesivamente cara la explotación y no la haría rentable. Los riesgos que asumimos con estas instalaciones vienen derivados de tres tipos de incidentes: (1) fugas por accidentes en las instalaciones subterráneas, en las de superficie y en el transporte, (2) explosiones e incendios en pozos, planta, gaseoductos y transportes y (3) sismicidad inducida por las altas presiones introducidas y la rotura de la capa de esquisto (recordemos que el almacén de gas Castor de la costa castellonense, con la inyección a sólo 200 atmósferas de presión, motivó terremotos de magnitud superior a 4 en la escala Richter).

Por último hay que destacar el grave riesgo económico que se sufre con el uso de esta técnica, ya que su modelo de negocio es el típico de una burbuja económica y no creo que haga falta recordar las consecuencias de la última que tuvimos en el estado. Los ritmos de decaimiento de la producción de gas de esquisto son tan rápidos (65% a 80% en el primer año) que se tiene que estar perforando continuamente y a alto ritmo nuevos pozos para mantener la producción. ARC Financial Research, en base a los análisis de los 34 productores más importantes de los EEUU, calculó que en 2010 necesitaron 22.000 millones de dólares trimestrales de inversión sólo para mantener la oferta de gas. Como el flujo de caja de estas empresas por la venta del gas producido es de 12.000 millones trimestrales, la actividad arroja un déficit de caja trimestral de 10.000 millones trimestrales.

Por ello, las compañías tienen que pedir dinero prestado continuamente, incluso incrementando falsamente las reservas, como lo ocurrido recientemente en Monterey (California), donde la Agencia Americana de la Energía (EIA) ha reducido las reservas previstas al 4% de lo informado o vender activos en acuerdos de empresas conjuntas para aumentar la caja con la que poder seguir perforando. Si paran de pedalear, se caen y quiebran; si continúan pedaleando, un día se les acabará la financiación por desconfianza de los inversores (ya está pasando) y quiebran. En palabras de Rex W. Tillerson, consejero delegado de ExxonMobil, la mayor compañía mundial de gas y petróleo: aquí todos hemos perdido hasta la camisa.

Txema Hurtado es Vicepresidente de ATTAC Andalucía

attacandalucia.org

Categorías: Attac Planet

La Cuestión ideológica

Mié, 06/08/2014 - 18:00

Alberto Garzón Espinosa – Consejo Científico de ATTAC España

¿Podemos seguir pensando que se acabaron las ideologías? ¿es acaso cierto que sólo queda la resignación en el marco del sistema económico capitalista? ¿está en lo cierto Frederic Jameson (1934-) cuando asegura que «hoy es más fácil imaginar el final del mundo que imaginar el final del capitalismo»? ¿Queda espacio para la utopía, ese no-lugar en el horizonte que según Eduardo Galeano (1940-) nos sirve para caminar?

Sin duda, la primera duda que nos asalta es la siguiente: ¿de qué estamos hablando cuando decimos que algo es ideológico? ¿Se están refiriendo a la misma noción el dirigente comunista que grita «¡las ideas socialistas nos liberarán!» y el tertuliano de televisión que censura a su interlocutor expresando algo del tipo «eso lo dices porque tienes ideas socialistas»? Parece obvio que el primero entiende la ideología como algo positivo, en tanto que instrumentaría la emancipación social, mientras que el segundo la entiende como algo negativo, en tanto que ocultaría o distorsionaría la verdad. ¿Podemos entonces hallar alguna definición que nos satisfaga a todos y sobre la que podamos discutir?

Desgraciadamente el estudio etimológico de la palabra no nos aporta mucho en esta tarea. Originalmente ideología significó el estudio científico de las ideas humanas, pero con el tiempo su significado se transformó en otra cosa muy distinta. Tan distinta que incluso, como estamos acostumbrados a ver en los debates políticos, prácticamente vino a expresar lo contrario, es decir, algo opuesto a lo científico. De hecho, es hoy en día práctica habitual desacreditar al oponente bajo la acusación de ser alguien ideológico.

Parece complicado llegar a algún acuerdo sobre el que poder trabajar. Efectivamente, como decíamos, el dirigente político que llama a la revolución apoyándose en las ideas socialistas está probablemente entendiendo la ideología en su versión positiva, como un sistema de ideas que promociona y legitima intereses políticos tales como los de clase. Por el contrario, el tertuliano de televisión o el político centrista probablemente esté entendiendo la ideología en una versión negativa, como aquellas ideas y creencias que oscurecen la razón y nos impiden entender correctamente la realidad. Hay poco encaje entre ambas concepciones.

Algunos de los primeros autores en estudiar con profundidad el concepto y contenido deideología fueron precisamente Karl Marx y Engels. Ambos escribieron La Ideología Alemanaen 1845, una obra dedicada a la crítica de las ideas filosóficas dominantes en la izquierda alemana. Sin embargo, según el filósofo Terry Eagleton (1943-) en tal obra podemos encontrar hasta tres definiciones diferentes de ideología. Por si fuera poco, en la posterior y magnánima obra de El Capital Marx llegó a trabajar incluso con una nueva definición más. Además, valga decir, ni siquiera todas esas definiciones son compatibles entre sí.

Podríamos, en un ejercicio salomónico, intentar definir la ideología a partir de un enfoque neutral o meramente descriptivo. Así, diríamos que la ideología es el sistema de ideas y creencias que simbolizan las concepciones y experiencias de vida de los grupos sociales. Esta definición nos permitiría deducir que todos los seres humanos tenemos ideologías y que éstas simbolizan nuestra forma de vivir y de ver el mundo en el que nos inscribimos. Pero al hacerlo así, la ideología pierde todo su sentido conceptual al no poder ser utilizada para discriminar. ¿Es la pelea de dos niños que juegan a los cromos un evento ideológico? ¿está dicha pelea al mismo nivel que un conflicto político entre dos naciones? En fin, un lío. No obstante, cada una de las definiciones existentes procede de una tradición filosófica distinta y no ha lugar en este libro a profundizar en ellas[1]. Sin embargo, y en aras de continuar, en este libro nos quedaremos con esta última definición más amplia, sin ignorar sus limitaciones.

Ahora bien, si aceptamos que todos tenemos una ideología estamos diciendo que todos analizamos nuestra realidad a partir de las creencias de las que disponemos, que naturalmente tienen su origen en la sociedad, pero también que todos podemos imaginar futuros posibles a partir de esas mismas creencias. Es decir, disponemos de unas lentes con las que vemos la realidad material y la interpretamos, pero ello también nos permite imaginar nuevos modelos de sociedad y actuar en consecuencia. Así, esas creencias nos pueden empujar a querer transformar la sociedad, a mantenerla tal y como está o a retroceder a un estadio anterior, es decir, a ser progresistas, conservadores o reaccionarios. Precisamente cuando unas determinadas creencias nos empujan a tomar una acción política es el momento en el que es más fácil que todo el mundo las acepte como ideológicas, en cualquiera de sus acepciones.

Pero también parece evidente que hay distintos conjuntos de creencias que operan a la hora de analizar lo que vemos en el día a día. Si nos cruzamos por la calle con un indigente que pide dinero para poder alimentarse podremos observar distintas reacciones, todas las cuales dependen del sistema de creencias que tengamos. Aquellas personas con creencias liberales podrían interpretar que la situación del indigente es merecida, producto de su incapacidad para ganarse la vida por sí mismo. Aquellas personas con creencias cristianas podrían verse movidos por la caridad y aceptarían de buen grado dar unas monedas a fin de paliar su situación de urgencia. Otras personas con creencias socialistas podrían interpretar esa situación como el resultado lógico del desarrollo capitalista, donde el hambre sólo puede erradicarse con una transformación radical, revolucionaria, de la estructura económica y no con acciones de caridad individual. En definitiva, cada interpretación y acción política está condicionada por las creencias que tiene cada uno, es decir, por lo que hemos definido que es su ideología.

Esta definición de ideología que hemos aceptado es coincidente con la noción de concepción del mundo y que Manuel Sacristán (1925-1985) define como:

«una serie de principios que dan razón de la conducta de un sujeto, a veces sin que éste se los formule de un modo explícito. Ésta es una situación bastante frecuente: las simpatías y antipatías por ciertas ideas, hechos o personas, las reacciones rápidas, acríticas, a estímulos morales, el ver casi como hechos de la naturaleza particularidades de las relaciones entre hombres, en resolución, una buena parte de la consciencia de la vida cotidiana puede interpretarse en términos de principios o creencias muchas veces implícitas, “inconscientes” en el sujeto que obra o reacciona.» [2]

Y aquí hemos llegado al punto que queríamos destacar. Todas las personas tenemos unaconcepción del mundo, es decir, a lo largo de nuestro desarrollo vital todos hemos adquirido socialmente principios, valores y costumbres que nos permiten responder en el día a día. Somos capaces de valorar si nos parece bien o mal el esclavismo, el aborto, la pederastia o la especulación financiera de la misma forma que somos capaces de enfrentar determinados dilemas morales que nos afectan individualmente. Y de donde extraemos las herramientas con las que tomar esas decisiones es el repertorio de creencias que podemos convenir en llamar concepción del mundo.

La concepción del mundo es cambiante, y se modifica y rearticula en función de los elementos con los que nos enfrentamos en nuestra vida. Parece evidente que la concepción del mundo de un campesino medieval se modificaría poco a lo largo de su vida, mientras que ello sería bastante distinto para un emigrante del siglo XXI. Así, todos tendríamos una determinada ideología, entendida ahora como esa caja de herramientas que nos muestra cómo es el mundo en el que nos insertamos como seres humanos.

Pero vamos a hacer ahora un ejercicio mental. Si nos encontrásemos con un individuo que niega interesarse por la política, en cualquiera de sus acepciones, y que afirma que su único principio de actuación es el que dicta el sentido común, ¿cómo podríamos interpretar su pensamiento? Es decir, ¿en qué cree el que dice que no cree?

La ideología dominante

Antonio Gramsci (1891-1937) observó que el grupo social dominante en una sociedad no siempre se ve obligado a recurrir a la coerción, o a la violencia directa, para encontrar lalealtad de los dominados. En muchas ocasiones el grupo dominante consigue inocular sus propias creencias en el conjunto de la sociedad de tal forma que aquellas toman la forma desentido común. Al naturalizarse de esta forma las creencias del grupo dominante, y en consecuencia al no ponerse en duda, éstas sirven de legitimación del poder establecido. El conformismo es, por definición, conservador. Pero a partir de ahora el conformismo es también la cristalización de la esclavitud ideológica de los subordinados para con las creencias de los grupos dominantes. Gramsci llamó hegemonía a esta capacidad de dominar política y culturalmente a otros grupos sociales. Este concepto será de extraordinaria utilidad para analizar no ya sólo las formas en las que un grupo consigue dominar «pacíficamente» al resto, sino también como reflexión en torno a cómo arrebatarle tal dominio.

En todo caso, lo que Gramsci venía a decir es que el sentido común no es otra cosa que la ideología de la clase dominante. Es decir, que no hay nada parecido a unas ideas neutrales o asépticas, libres de la contaminación ideológica. Lo que puede haber, en todo caso, es una masiva coherencia ideológica en una sociedad que lleva a los individuos a pensar que sus creencias son atemporales y universales, esto es, que son razonables porque todo el mundo las tiene. Así las cosas, Gramsci impugna la posibilidad de que haya gente que no crea en nada. Además, argumentando de esa forma Gramsci saca a todas esas personas del cómodo cajón de la neutralidad y los sitúa en el más problemático espacio del conflicto político. Si no hay espacio para la neutralidad… todos los seres humanos están tomando partido por algunas de las partes en el conflicto que es la política y la vida en sociedad. De ahí que Gramsci fuera especialmente beligerante con aquellas personas que se declarabanindiferentes ante la realidad política. El pensador italiano partió del reconocimiento de que «la indiferencia es el peso muerto de la historia» y aseguró, de forma tajante, que odiaba «a los que no toman partido» y «a los indiferentes»[3].

Esta visión de la ideología dominante, convertida en ideología hegemónica, es útil para entender cómo las creencias son funcionales al sistema político y económico. Son el ensamblaje perfecto para que los seres humanos acepten su papel en el sistema, para que no pongan en duda su situación concreta y para que se oscurezcan las posibilidades de cambio.

Por eso, aquellos que pretendemos disputar la hegemonía a la ideología dominante, la cual legitima el actual orden social, necesitamos encontrar las formas de tener éxito en nuestra empresa. Y hay que comenzar por no olvidar el papel cultural, educativo, pedagógico e ideológico de las transformaciones políticas. De hecho, Gramsci utilizó el ejemplo de la revolución soviética de 1917 para reflexionar sobre esto mismo. Vamos a verlo.

En octubre de 1917 Rusia era aún un país prácticamente feudal y con un débil desarrollo capitalista. Se trataba de «un país con una reducida renta por habitante y un bajo nivel de vida, debido al escaso índice de productividad del trabajo»[4], resultado de una industria «relativamente poco desarrollada» y de que «la inmensa mayoría de la población se dedicaba a trabajar la tierra, casi siempre en cultivos de muy bajo rendimiento, tanto por hombre como por unidad de trabajo»[5]. El resultado de todo ello era que «la posible tasa de desarrollo industrial era muy precaria»[6]. En esas circunstancias, y teniendo presente que según la teoría marxista del materialismo histórico el socialismo era la etapa siguiente del capitalismo y no del feudalismo, que era más bien lo que existía en Rusia, surgieron intensos debates entre quienes pretendían poner en marcha el socialismo en esas condiciones, los llamadospopulistas rusos, y quienes entendieron que primero era necesario industrializar el país, los llamados marxistas legales. Entre estos segundos se encontraba quien fuera posteriormente el más famoso líder revolucionario soviético, Vladimir Ilich Lenin (1870-1924).

Tras la revolución, y con los marxistas legales habiendo ganado aquel debate, los líderes comunistas compartieron la necesidad de industrializar el país como medio para poner en marcha el socialismo. Si el capitalismo había necesitado de la acumulación originaria, entendida como un inmenso proceso de acumulación de capital que diera inicio al capitalismo, y que según Marx desempeñaba «en economía política el mismo papel que desempeña en teología el pecado original»[7], el socialismo debía tener su propia acumulación originaria socialista. Y ese sería precisamente el papel de la industrialización, el de servir de palanca inicial de constitución de una sociedad comunista. No se trataba tampoco de algo fácil de decir en el marco de las ideas socialistas, pues la acumulación originaria capitalista se había caracterizado por el saqueo, la colonización, el fuego y la sangre. ¿Cuánto sacrificio y esfuerzo necesitaría tal proceso en el caso socialista? ¿sería compatible con el ideal que se defendía?

Además, en un país tan poco desarrollado y con las vías de financiación externa absolutamente cerradas, en tanto que los países capitalistas eran reacios a prestar dinero, el proceso soviético de industrialización se presentaba extraordinariamente difícil. La Nueva Política Económica impulsada por Lenin, que daba margen a la iniciativa privada y que fundamentalmente estaba diseñada para incentivar la pequeña y privada producción agraria, impidió una más eficiente producción a mayor escala pero por el contrario permitió garantizar el apoyo del campesinado. De esa forma, los reducidos excedentes agrarios eran prácticamente la única fuente para industrializar el país. Sin embargo, cada vez más el rasgo bélico imponía sus condiciones y obligaba a acelerar el proceso. Al final, en 1926 se aprobaron las políticas de industrialización rápida y forzada, con inicio en la colectivización total de la tierra, y la puesta en marcha de los Planes Quinquenales a partir de 1928 terminó de romper las alianzas con el campesinado. Eso sí, la industrialización fue extraordinariamente rápida, tanto que incluso permitió a la Unión Soviética enfrentar exitosamente a los nazis en el marco de la II Guerra Mundial, no sin un alto coste en vidas humanas. Y esto, para un país que dos decenios antes era prácticamente feudal, era impensable.

Sin embargo, ante este rápido proceso de industrialización y ante las opiniones favorables al mismo tanto del líder soviético Leon Trotski (1879-1940) como del propio Stalin, se revuelve Gramsci. El italiano observa el problema «desde el punto de vista mucho más complejo de lahegemonía, de la búsqueda no ya de mero consenso político sino de identificación de la sociedad con el proyecto industrializador que se pretende socialista, y de la creatividad social»[8]. Aquí no pretendemos entrar en quién podía o no tener razón, o qué alternativas existían, sino únicamente examinar el enfoque de Gramsci.

Lo que Gramsci sugiere es que puede existir una clase dominante que, sin embargo, carezca de hegemonía. Dice el italiano que en esos casos la hegemonía pertenecería a las antiguas clases dominantes, todo lo cual obstaculizaría un efectivo proceso de transformación. Dicho de otra forma, como los ciudadanos no han interiorizado las creencias que legitimen el nuevo sistema se producirá una disociación ideológica entre los intereses de los nuevos grupos dominantes y los intereses de los dominados, de tal forma que éstos no verían ya más comosuyo el proceso transformador[9]. Eso es lo que Gramsci critica de la estrategia de la Unión Soviética. El éxito de la industrialización rápida se alcanzaría a costa de la hegemonía cultural, cuya consecución necesariamente requiere unas condiciones distintas a las que se dan bajo esa velocidad de industrialización. No obstante, no parece que a la luz de la historia de la Unión Soviética parezca ésta una tesis generalizable. De hecho, los soviéticos consiguieron altos niveles de adscripción ideológica por parte de los ciudadanos hasta el punto de que se dieron experiencias tales como el estajanovismo, debido al minero Aleksei Stajánov (1906-1977), que propugnaba el aumento de la productividad por la vía extensiva, esto es, trabajando muchas más horas a iniciativa de los propios trabajadores.

Para comprender mejor lo que sugiere Gramsci pueden servirnos dos distopías, utopías negativas o contra-utopías, que nos ha dado el mundo de la literatura. Con ellas podremos describir más acertadamente las diferencias entre un sistema político construido bajo un estatus de hegemonía cultural y otro que no.

En la novela 1984, de George Orwell (1903-1950), el Gran Hermano es el sistema totalitario que controla la vida social y privada de los ciudadanos. Este sistema basa su fuerza en la coerción y el miedo, lo que complementa con un uso inteligente y cínico del lenguaje y de la información. Aquel ciudadano que disiente, o que se sale de los estrechos márgenes ideológicos impuestos por el sistema, es vaporizado del mundo. Lo que mantiene a los súbditos obedientes no es otra cosa que el miedo a ser asesinados por los grupos dominantes. Ese hecho provoca que los dirigentes políticos del sistema sean capaces dedoblepensar, esto es, de saber que la información que difunden es falsa pero a la vez aceptarla como verdadera. El ministerio que controla la información y la historia del país,Oceanía, se dedica continuamente a la producción de eslóganes políticos con los que adoctrinar a la población, así como a la reconstrucción de una nueva versión de la historia que legitime la política coyuntural del Gran Hermano. En esta novela tenemos claramente a un poder inmenso, casi omnipotente y omnipresente, que carece de hegemonía cultural. Los ciudadanos asumen la ideología dominante mayoritariamente por el miedo a no hacerlo. Orwell escribió la novela pensando en los sistemas políticos totalitarios del estalinismo, siendo él precisamente un reconocido militante comunista de tendencia trostkista que luchara en la Guerra Civil española en defensa de la II República y en las filas del Partido Obrero de Unificación Marxista (P.O.U.M.).

Por el contrario, en la novela Un mundo feliz, de Aldous Huxley (1894-1963), el sistema político parece a priori mucho más tolerante con los ciudadanos. Aparentemente éstos se comportan como quieren, si bien objetivamente no dejan de ser también súbditos del sistema, pero aceptan las creencias que el sistema impone. Así, los ciudadanos no se mantienen obedientes por medio de la coerción sino por medio del «condicionamiento» o adoctrinamiento social, es decir, de un complejo sistema por el cual a los ciudadanos se les inculca repetidamente una serie de ideas y creencias. Y ello se realiza tanto a través de su vida cotidiana como incluso durante el sueño. Haciéndose esto desde el primer día de nacimiento, los niños van interiorizando determinadas ideas que creerán realmente suyas, sin entenderlas como algo ajeno. La ayuda de sustancias químicas contribuirá, en este sistema, a mantener a los ciudadanos obedientes. Los disidentes en este elaborado sistema son tan pocos, y tan marginales, que se les permite marchar del sistema aunque sea bajo la forma del destierro. Aquí Huxley dibuja un sistema en el que fundamentalmente opera un cierto tipo de hegemonía cultural, ya que el resultado es que los ciudadanos asumen como propias las creencias del grupo dominante y aceptan como suyo el proyecto político en su conjunto. No lo ponen en cuestión.

Dicho todo esto, y saliendo del mundo de la literatura, ¿cuáles son los medios por los cuales los ciudadanos interiorizan las creencias de los grupos dominantes? ¿cómo pueden hacerse dominantes los sistemas de creencias emancipadores? es decir, ¿cómo alcanzar la hegemonía cultural necesaria para acompañar un proceso de transformación radical del sistema?

Los intelectuales y los think-tanks

La respuesta está en los intelectuales, o en cierta concepción de éstos. Y es que precisamente de la necesidad de ensamblar los intereses de los grupos dominantes con las creencias de los grupos dominados surge el papel de los intelectuales y de los llamados think-tanks, o institutos de creación de pensamiento.

Actualmente podríamos decir que la ideología dominante es sin lugar a dudas la que hemos convenido en llamar neoliberalismo. El neoliberalismo, como ideología, se basa en algunas ideas nucleares que exaltan la lógica del mercado y que critican la intervención pública en la economía. Pero esta ideología, naturalmente, no se ha convertido en dominante surgiendo de la nada. Aunque hoy tales ideas trasluzcan en los telediarios, universidades, series de televisión, películas y libros de toda naturaleza, no siempre fue una ideología dominante. Es más, uno de sus padres fundadores, de aquellos intelectuales que supieron compactar en un discurso coherente las ideas que sustentan tal ideología, Friedrich Hayek (1899-1992), definió en los años treinta del siglo XX al discurso económico del neoliberalismo como heterodoxia. Paradojas de la historia, no tardaría demasiados años en convertirse en su contracara, laortodoxia.

Para empezar, el neoliberalismo es una versión moderna, muy adaptada y radicalizada, del liberalismo clásico de la filosofía política. Como tal, postula e impone una visión del mundo «basada en el individualismo, la mercantilización de la vida social, el predominio de la competencia en las relaciones sociales, la cultura de consumo, la exaltación del éxito como criterio de mérito y el desprecio o la irrelevancia de todo tipo de valores comunitarios»[10]. Como fuentes originales, además de los planteamientos del ya citado Hayek, cabe destacar las contribuciones del economista Milton Friedman (1912-2006). De hecho, la génesis del neoliberalismo puede encontrarse en un «un pequeño embrión que, a mitad del siglo XX, se forma en la Universidad de Chicago, con Hayek y sus discípulos como núcleo (Milton Friedman entre ellos), embrión del que progresivamente se deriva una enorme red internacional de fundaciones, institutos, centros de investigación, publicaciones, académicos, escritores y relaciones públicas»[11].

Eso es lo importante para nosotros, lo que pretendemos destacar. Aún en época de dominio de la práctica ideológica keynesiana, que propugnaba la intervención del Estado en la economía, los partidarios del neoliberalismo comenzaron a crear redes de creación de pensamiento. Sin duda muy bien financiadas por aquellos sujetos económicos, tales como grandes empresas y grandes fortunas, que se beneficiarían en la práctica de la puesta en marcha de las políticas basadas en el ideario neoliberal. En todo caso, estas redes sirvieron para elaborar, desarrollar y perfeccionar teorías y discursos tanto políticos como económicos que daban coherencia a la ideología neoliberal y que permitían su difusión internacional. Al final, y llegada la crisis del keynesianismo en los años setenta del siglo XX, el neoliberalismo estaba perfectamente posicionado para dar el salto y alcanzar la hegemonía.

La ideología, convertida en un discurso, penetraba de esa forma en todos los ámbitos de la vida cotidiana –y también de las tradiciones políticas opuestas- de las personas hasta alcanzar la hegemonía. Así fue como el discurso neoliberal se difundió y se convirtió en el nuevo sentido común del que hablaba Gramsci. De hecho, hoy criticar el libre mercado y la competencia como mejor mecanismo de asignación de recursos es visto como de «locos». Incluso un líder teóricamente socialdemócrata, como Alfredo Pérez Rubalcaba (1951-), número uno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), aseguró recientemente en un debate televisado con el politólogo Pablo Iglesias Turrión (1978-) que la nacionalización de un sector energético «son soluciones de otros países, de otros modelos, (…) por ejemplo la Unión Soviética»[12] y que él creía «firmemente en que tiene que haber competencia»[13]porque pensaba «que es mejor que haya un sector eléctrico privado, que haya reglas que garanticen la competencia y que por lo tanto beneficien a los ciudadanos»[14].

No obstante, las redes que conformaban universidades, medios de comunicación, fundaciones y otros tipos de instituciones no son sino meros medios de difusión de las ideas. La clave última reside en los intelectuales, esto es, en las personas capaces de dar coherencia a la ideología y convertirla en completos programas políticos. Crear ideología para dar consistencia a un determinado sistema político.

Sin embargo, no siempre se ha concebido a los intelectuales de esta forma. Autores como Brenda  creían que los intelectuales que «contribuían a intensificar la lucha por los ideales de grupo o partidistas en detrimento de la defensa de los intereses generales y la búsqueda de la justicia imparcial»[15] estaban traicionando su misión universal. Ésta habría de ser aquella que «defendiese la razón contra la pasión, el interés general frente al interés nacional o de clase»[16]. Para Brenda, en definitiva, los intelectuales de verdad, los que hacían honor a esta categoría, eran los que no se comprometían social o moralmente.

Cualquiera puede comprobar aquí que la descripción que hace Brenda de los intelectuales es la de unos seres atemporales, amorales y que se sitúan románticamente por encima de la vida mundana. No se comprometen cuando ven los problemas de sus conciudadanos sino que permanecen al margen. Detrás de esta idea defendida por Brenda estaría la supuesta neutralidad ideológica, que junto con Gramsci hemos impugnado anteriormente. No existe la gente que no cree en nada, no existe la gente neutral y por supuesto tampoco existen los intelectuales neutrales.

Y precisamente volvemos con Gramsci para tratar el papel del intelectual. Si ciertamente el origen de la palabra ideología tuvo lugar durante la Revolución Francesa[17], para Gramsci el intelectual es parte esencial de la actividad revolucionaria. El intelectual es el elemento clave que romperá la hegemonía del grupo dominante bajo el capitalismo y que permitirá construir otra nueva para servir al socialismo. El papel del intelectual es el de ensamblar las ideas de un determinado grupo social subalterno o dominado, a fin de alcanzar suficiente consenso social como para construir una sociedad alternativa.

Claro que, observa de nuevo Gramsci, el grupo dominante también tiene a sus propios intelectuales. Él los llama intelectuales tradicionales, y en nuestra época podríamos sin duda incluir en este grupo tanto a Friedman como a Hayek, por poner dos ejemplos evidentes. Frente a ellos, la tarea de los intelectuales no-tradicionales será la de desvelar y criticar el ya citado sentido común, a fin de romper las creencias dominantes que ensamblan y legitiman el orden social injusto que mantiene las relaciones de dominación entre los grupos. Paralelamente, esas creencias han de ser sustituidas por otras alternativas, lo que significa que el intelectual ha de contribuir a formar una nueva concepción del mundo. Es decir, el intelectual no-tradicional tiene la misión de proporcionar las herramientas para mostrar queotro mundo es posible en las mentes de los grupos sociales dominados.

Y es aquí donde entra, para Gramsci, el partido político. Porque para el italiano, que fue fundador del ya extinto Partido Comunista Italiano (PCI), el partido es el intelectual colectivoque permite tejer alianzas entre el partido y los grupos dominados. Más adelante tendremos oportunidad de analizar con detalle lo que para Gramsci significaba un partido político, concepción la suya que distaba por mucho de lo que hoy entendemos coloquialmente y a la que desgraciadamente nos hemos acostumbrado incluso entre la izquierda alternativa. De momento nos quedamos en el papel ideológico que cumple el partido, a juicio del pensador italiano.

Para Gramsci todas las personas pertenecientes a un partido deben convertirse en intelectuales, de modo que esta categoría no queda reservada a una pequeña élite pensantesino que debe asociarse a todos los militantes. Todos ellos conforman el intelectual orgánicoque debe crear una voluntad colectiva y dar homogeneidad y conciencia a los grupos dominados. Gramsci pensaba que creada esa voluntad colectiva, la clase trabajadora estaría en condiciones de crear un bloque social histórico junto con otros grupos dominados y donde la propia clase trabajadora fuese la directora del proceso.

Lo que Gramsci quiere expresar es que «esta lucha es un aspecto crucial de la estrategias revolucionarias en todas las circunstancias» [18] y que «la disputa de la hegemonía, en la medida que era posible, antes de la transición al poder, es particularmente importante en países donde el núcleo de clase dominante en el poder enlaza con las masas subalternas más que en la coerción»[19].

Por todas estas razones le damos tanta importancia a la batalla de las ideas, o batalla de las ideologías, que como ya vimos Fukuyama quiso desterrar. Pero gracias a este desarrollo también hemos logrado desembarazarnos de una interpretación determinista de la teoría marxista según la cual los cambios en la sociedad serán producidos exclusivamente a través de los cambios en la realidad material. Es decir, la idea según la cual el hombre nuevo de la sociedad ideal nacerá y se extenderá automáticamente una vez se haya logrado cambiar la sociedad misma. Así, para el pensamiento marxista más ortodoxo sólo el cambio en las relaciones de producción, en la base material de la sociedad, es suficiente para alcanzar una nueva sociedad y un hombre nuevo. De esa forma quedan en un plano secundario los elementos ideológicos, entendidos aquí como una simple superestructura que cambiaría prácticamente de forma automática con el cambio en la base material. Dicho de otra forma, la batalla de las ideas pasaba a un segundo plano.

Como el filósofo Norberto Bobbio (1909-2004) explica, «la diferencia fundamental entre el religioso y el revolucionario consiste en que el primero pretende la renovación de la sociedad mediante la renovación del hombre, mientras que el segundo pretende la renovación del hombre mediante la renovación de la sociedad»[20]. La idea es interesante, porque a lo que Bobbio se refiere aquí como revolucionario es a la caricatura del marxismo determinista, según el cual la constitución de una sociedad socialista resolverá todos los males del hombre (y de la mujer). Así, no sólo el egoísmo sino también el desprecio al débil, el racismo o el machismo serán derrotados y desaparecidos del alma humana inmediatamente tras el advenimiento del socialismo. Esta idea, que domina toda una interpretación del marxismo que todo lo reduce al enfrentamiento entre clases sociales en el ámbito productivo, es la que estamos impugnando aquí junto con Gramsci. No cabe duda de que si no hay victorias ideológicas, el socialismo productivo perfectamente podría ser egoísta, machista, homófobo y racista.

En definitiva, si un proyecto ideológico de izquierdas no alcanza la hegemonía cultural, esto es, si no es interiorizado y asumido como propio por la base social y la mayoría de los grupos dominados, entonces cualquier revolución en el mundo material puede fácilmente acabar derrotada tarde o temprano en la arena. Y esa batalla ideológica tiene que ser librada antes de la transición al poder, pero también durante y después de la misma.

El cambio ideológico a través de la acción

Llegados a este punto sabemos que los intelectuales juegan un papel fundamental en la construcción de una ideología alternativa que pueda disputar la hegemonía a la ideología dominante. Sin embargo, surge una pregunta al respecto: ¿los modelos teóricos tienen que impulsarse desde instancias superiores –por ejemplo, los intelectuales- una vez estén construidos o por el contrario aquellos se van construyendo en la práctica cotidiana? Puede parecer una pregunta inocente, pero en absoluto es así.

Podríamos valorar una primera respuesta. Por ejemplo, determinadas tradiciones políticas consideran que la tarea de los intelectuales es enseñar la verdad a los que no la conocen, que son habitualmente los más desfavorecidos de la sociedad. Así, una élite de intelectuales jugaría un papel de vanguardia que, dotada con una ideología, enseñaría a los subalternos cómo rebelarse ante los opresores. Esta relación de alumno/profesor está verdaderamente viciada y es ciertamente peligrosa. Y es que esta idea puede servir para justificar que unpartido, actuando como intelectual colectivo o simplemente como aparato burocrático, anuncie desde un púlpito alejado de todo contacto con la realidad qué es lo necesario para todos y qué no lo es. Al final, si el partido en cuestión está en el poder político puede constituirse como guía errónea y autoritaria, pero si el partido está en la oposición sencillamente cae en el olvido al ser incapaz de conectar con lo que la gente siente cotidianamente.

Más apropiada parece una segunda posible respuesta. Sería en estos sentimientos, en las experiencias cotidianas de la gente, donde se encuentra el germen de toda construcción alternativa. Es decir, es en la vida material donde podemos encontrar los elementos que han de permitir construir un discurso ideológico coherente. Al vecino de un barrio deprimido probablemente no le interesan los grandes discursos políticos, pero sí las explicaciones y las esperanzas que conectan con sus sensaciones e impulsos y que, naturalmente, nacen en su vida en el barrio deprimido. Así, lo que importa es saber qué siente él de la propiedad privada cuando a sus vecinos, o a él mismo, los desahucian de sus casas para que el banco siga acumulando beneficios en su cuenta de resultados. Esa probable frustración ante un hecho que puede estudiarse –la acumulación incesante de beneficios del capital por encima de cualquier derecho humano- es la que permite conectar al pueblo con los discursos ideológicos. Esa y no otra es la tarea de un intelectual: conectar los impulsos, sentimientos y pensamientos superficiales del pueblo con los análisis científicos de la realidad social, articulando de esa forma un discurso ideológico emancipatorio.

Mientras en la primera posibilidad el intelectual era una persona comprometida pero que enseñaba la verdad desde su aventajada y alejada posición social, en la segunda posibilidad el intelectual emerge desde el mismo corazón del conflicto político en una relación dialéctica.

Así pues, lo que estamos diciendo es que la subjetividad se crea fundamentalmente en la práctica cotidiana. Todos tenemos ideas que surgen de la experiencia vital, pero que no están aún conectadas coherentemente ni forman una ideología compacta. A este respecto el lingüista y filósofo Valentin Voloshikov (1895-1936) diferenció entre una ideología comportamental y un sistema de ideas establecido, para dejar constancia de que los comportamientos que nacen impulsivamente muestran también rasgos ideológicos. La ideología comportamental sería la suma de las experiencias vitales y las expresiones externas directamente conectadas. De forma parecida lo analiza el filósofo Raymond Williams (1921-1988), al definir como estructura de sentimiento a «aquellas formas elusivas y no palpables de conciencia social que son a la vez tan evanescentes como sugiere el ‘sentimiento’»[21]. Esa noción de Williams pretende definir las formas de conciencia que luchan por abrirse paso y por convertirse en sistemas de ideas más compactos.

Al fin y al cabo, el propio Gramsci decía esto mismo cuando advirtió que el partido no podía hacer despertar la voluntad popular por medio de actos arbitrarios sino que debía considerar los sentimientos espontáneos de las masas, los cuales deben ser «educados, dirigidos, purificados, pero nunca ignorados»[22]. Es decir, a juicio de Gramsci el intelectual debe estar en el conflicto político escuchando y palpando el sentir popular, y sabiendo distinguir entre aquellas ideas que reflejan la ideología dominante y aquellas otras que reflejan el germen emancipatorio. Esta idea podemos adaptarla a todos los fenómenos concretos de la realidad.

Imaginemos que tenemos un conflicto político en la realidad material. Un desahucio que ejecuta un banco sobre una vivienda de un barrio deprimido en la que vive una familia sin recursos. El nivel de frustración en todo el vecindario es inmenso, y son centenares los vecinos que salen solidariamente a defender a la familia. El comportamiento de los vecinos es puramente reactivo ante lo que consideran una injusticia, pero no alcanza un grado ideológico completo al no inscribir ese hecho concreto, el desahucio, con un proyecto más amplio de transformación social. Es decir, no se visualiza como parte de un conflicto político sino como un fenómeno aislado. Sin embargo, a parar el desahucio también han acudido activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), quienes además de asesorar jurídicamente a la familia afectada se han detenido a explicar a todo el vecindario cuál es la cadena causal que conecta el hecho concreto con el proceso global. Son ellos quienes, con una adecuada estrategia comunicativa, consiguen elevar los sentimientos y la frustración primaria de la ciudadanía a un nivel puramente ideológico. Se despierta, de ese modo, cierta voluntad colectiva. La PAH opera como intelectual colectivo en el sentido gramsciano.

No están solos. Reporteros de diversos canales de comunicación están retransmitiendo el desahucio en directo y en los platós de televisión un puñado de tertulianos valoran la situación desde un enfoque político. Buscan causas políticas y responsables a los que culpar, es decir, buscan dar coherencia ideológica al hecho concreto. Buscan construir un discurso ideológico a partir de los hechos retransmitidos. Y ahí están en disputa pública diferentes sistemas ideológicos. No hace falta añadir que también los espectadores pueden sentirse identificados con las víctimas del desahucio y analizar políticamente el fenómeno a través de las lentes ideológicas que les proporcionan los tertulianos. Así las cosas, la batalla de las ideas se produce en muy distintos niveles. Pero todos comienzan en la base material, en las experiencias vitales del pueblo.

 

[1] Para quienes estén interesados en el tema, es recomendable comenzar por el denso y completo trabajo de Eagleton, T. (2005): La ideología. Paidós, Madrid.

[2] Sacristán, M. (1964): Prólogo a la edición en castellano de Engels, F. (1964): Anti-Dühring. Grijalbo, México D.F.

[3] Gramsci, A. (2011): Odio a los indiferentes. Ariel, Madrid.

[4] Dobb, M. (1972): El desarrollo de la economía soviética desde 1917. Tecnos, Madrid.

[5] Dobb, M. (1972): El desarrollo de la economía soviética desde 1917. Tecnos, Madrid.

[6] Dobb, M. (1972): El desarrollo de la economía soviética desde 1917. Tecnos, Madrid.

[7] Marx, C. (2008): El Capital. Volumen I. Fondo de Cultura Económica, México D.F.

[8] Capella, J.R. (2007): Entrada en la barbarie. Trotta, Madrid.

[9] Coutinho, C. N. (2012): Gramsci’s political thought. Haymarket Books, Chicago.

[10] González-Tablas, A. M. (2007): Economía política mundial. II. Pugna e incertidumbre en la economía mundial. Ariel, Madrid.

[11] González-Tablas, A. M. (2007): Economía política mundial. II. Pugna e incertidumbre en la economía mundial. Ariel, Madrid.

[12] http://www.cuatro.com/las-mananas-de-cuatro/2013/diciembre/Rubalcaba-Pablo-Iglesias-Nacionalizar-electricas_2_1719405069.html

[13] http://www.cuatro.com/las-mananas-de-cuatro/2013/diciembre/Rubalcaba-Pablo-Iglesias-Nacionalizar-electricas_2_1719405069.html

[14] http://www.cuatro.com/las-mananas-de-cuatro/2013/diciembre/Rubalcaba-Pablo-Iglesias-Nacionalizar-electricas_2_1719405069.html

[15] Intelectuales nunca mueren

[16] Intelectuales nunca mueren

[17] Tracy y Eagleton

[18] Hobsbawn, E. ()

[19] Hobsbawn, E. ()

[20] Bobbio, N. (2009): Teoría general de la política. Trotta, Madrid.

[21] Eagleton, T. (2005): La ideología. Paidós, Madrid.

[22] Coutinho, C. N. (2012): Gramsci’s political thought. Haymarket Books, Chicago.

Extracto del capítulo 1 (“El fin de la historia, la ideología y las grandes preguntas”) del libro “La Tercera República”

Pijus Económicus

Categorías: Attac Planet

Villarejo: “Los fiscales generales del Estado que nombró el PSOE me prohibieron investigar a Pujol”

Mié, 06/08/2014 - 13:00

Siscu Baigeseldiario.es

Los fiscales José María Mena y Carlos Jiménez Villarejo elaboraron la querella que se presentó en mayo de 1984, contra el consejo de Administración de Banca Catalana, incluido su vicepresidente ejecutivo, Jordi Pujol, entonces presidente de la Generalitat. En noviembre de 1986, el pleno de la Audiencia de Barcelona desestimó la querella, donde se acusaba Pujol y el resto de consejeros del banco de delitos de “apropiación indebida, falsedad en documento público y mercantil y maquinación para alterar el precio de las cosas”. 33 magistrados votaron en contra de procesar a Jordi Pujol mientras 8 lo hicieron a favor. La confesión del expresidente de la Generalitat del pasado 25 de julio da otra perspectiva a ese proceso. Carlos Jiménez Villarejo entiende que 30 años más tarde, el tiempo ha dado la razón y sentido a la querella que presentó junto con José María Mena. Nos lo explica.

¿Qué le ha sorprendido más? Ser elegido eurodiputado en representación de Podemos o la confesión de Jordi Pujol que durante 34 años ha tenido dinero escondido fuera de España? 

Me ha sorprendido más salir eurodiputado de Podemos. Primero, porque la previsión de votos que teníamos no era la que finalmente fue, mucho más alta de la que esperábamos. Y en segundo lugar porque todo lo que proviene de Jordi Pujol como personaje turbio, que siempre lo ha sido y continuará siendo, no me sorprende.

Esta declaración que ha hecho, que parece la de un pecador que se arrepiente ante un cura, me da pena. Es indignante e inútil. Es la continuidad y la culminación de todo un proceso delictivo al que ha dedicado gran parte de su vida. Y como que parte de este proceso ya lo comprobé muy directamente a través del caso Banca Catalana, no me ha sorprendido.

O los periodistas, los fiscales y los jueces lo hicieron muy mal cuando investigaban este caso, o la explicación del dinero evadido con la herencia es más una excusa que una realidad. 

No tengo porque saber nada de las herencias de Pujol o de cualquier otro político. Pero tengo serias dudas de que lo que ha dicho sea verdad. El origen de ese dinero importa poco. Fluye de muchas partes. De la vida política, empresarial y económica de Jordi Pujol y sus hijos. Esto de la herencia es una forma de confundir a la gente. Hay que saber en qué consiste esta fortuna, donde está y el origen concreto, real y preciso de estos caudales que tiene depositados, al parecer, en varios paraísos fiscales.

¿Puede ser dinero que saliera de Banca Catalana en su momento? 

Esto exigiría una investigación judicial rigurosa y seria que, por ahora, no veo en el horizonte inmediato. Los miembros del consejo de administración de Banca Catalana -todos o la inmensa mayoría-salieron beneficiados porque antes de que se produjera su hundimiento, la quiebra, salvaguardaron perfectamente sus intereses, sus acciones y valores asociados a la actividad bancaria.

Esto, en perjuicio de los miles de accionistas que salieron totalmente perjudicados, y que, confundidos por el planteamiento falso de la quiebra que hizo Jordi Pujol, ni siquiera se atrevieron a personarse en la causa y reclamar lo que habían perdido. Cuando algunos fueron llamados a declarar, tampoco fueron porque estaban engañados y sugestionados ya que Banca Catalana se presentaba como un instrumento de la causa de Cataluña.

A la luz de la confesión actual de Jordi Pujol cuesta más de entender la negativa de la Audiencia a investigar la querella del caso Banca Catalana. 

Siempre fue difícil de entender. Hay un dato que puede parecer anecdótico pero que no lo es. Cuando concluyó la investigación judicial y se inicia la fase oral, el juez instructor preparó toda la documentación del proceso -declaraciones, documentos bancarios de Inspección de Hacienda- y la puso a disposición de los magistrados para que la consultaran y se informaran adecuadamente de las razones por las que la Fiscalía pedía el procesamiento Jordi Pujol y la mayoría de consejeros de Banca Catalana. Muchos de los magistrados que debían pronunciarse ni siquiera fueron a la Audiencia para recoger las fotocopias preparadas para cada uno de ellos, con nombres y apellidos. Y lo tenían muy cerca porque trabajaban allí. Ya tenían predeterminado que votarían en contra y algunos de ellos, incluso, se jactaban, en determinados círculos. Tenían una toma de posesión previa a favor de Jordi Pujol.

Esto demuestra el nivel de connivencia política, ideológica, que había. También de cobardía de magistrados que concluyeron que no había motivo para procesar a Jordi Pujol. Sólo ocho magistrados, encabezados por Antonio Doñate y Margarita Robles pidieron su procesamiento.

La querella se presentó en un momento delicado de la consolidación democrática.

Estábamos en una situación clave en la historia de Cataluña, en la que se iniciaba el proceso autonómico. Pujol había sido elegido presidente de la Generalitat y se había convertido en el símbolo de una nueva etapa en Cataluña y aunque era evidente su responsabilidad penal en los delitos que le imputaban, el Tribunal, a conciencia, evitó que el proceso continuara, que fuera juzgado y eventualmente condenado -que habría sido lo justo- y a partir de ahí se creó un clima de impunidad.

Clima de impunidad que le fue perfecto para seguir operando en su política, social y económica de forma arbitraria y fuera del peligro de cualquier persecución judicial, que sabía que no existiría porque él controlaba perfectamente la parte del poder judicial que le interesaba.

Tendremos que confiar en que un día, algunos de estos magistrados expliquen en sus Memorias razones por el voto contra el procesamiento de Jordi Pujol que hasta ahora no han explicado? 

No creo que se atrevan a contar nada que pueda constituir prevaricación, aunque haya prescrito. Aquella decisión perjudicó la imagen y la respuesta justa que un juez debía dar a una situación en la que había indicios muy claros de la responsabilidad de ese consejo de administración y de Jordi Pujol

Si el caso Banca Catalana se produjera hoy, ¿se resolvería igual? 

No. Hoy no se resolvería igual. Han pasado muchos años. Han tardado mucho en llegar unos jueces, unos fiscales, unos tribunales capaces de afrontar la delincuencia empresarial, “de cuello blanco”. Ya no estamos en los años 1984-1986, los años del proceso de Banca Catalana. Estamos ante una situación diferente. Años después empezaron a caer mitos de las élites sociales y económicas, en su día. El primer símbolo de ello fue la caída de Mario Conde, condenado a 20 años de prisión.

¿Se pueden comparar las actuaciones de Jordi Pujol y Mario Conde?

La situación de Pujol en Banca Catalana fue similar a la Mario Conde en Banesto. Había similitudes, no todas, pero algunas sí. Hoy hay abiertos un conjunto de procesos muy importantes contra todos los responsables de las cajas de ahorros que han hundido estas entidades a través de la emisión de productos fraudulentos y que, además de defraudar a los inversores y ahorradores, se han enriquecido.

Ya veremos cuál es el resultado de estos procesos en marcha, pero muchos dirigentes han declarado como imputados y algunos, como los responsables de Caixa Penedès, ya están condenados, cierto que a unas penas inferiores a las que habría, y el proceso está cerrado. Ha cambiado la perspectiva del enfoque de la delincuencia de “cuello blanco”, los poderosos, en el ámbito económico.

Hoy la respuesta judicial al caso Banca Catalana no sería la misma.

¿Cómo sería Cataluña hoy si el proceso judicial por el caso Banca Catalana hubiera apartado Jordi Pujol de la política? 

Posiblemente, Cataluña estaría más centrada en ser un país no tan envuelto en banderas, mitos y futuros imaginarios, sino preocupado por tener más justicia, más igualdad, mejor reparto de la riqueza, mejor prestación de los servicios públicos universales de sanidad, educación, servicios sociales…

Sería un país diferente que habría acabado con la mitología que rodeó a Jordi Pujol durante 23 años y que luego continuó Mas, después del período corto del tripartito, que recogió las banderas de Pujol para llegar donde estamos ahora. No hay que olvidar que Mas fue consejero de Economía en el último gobierno de Jordi Pujol. Esto ha condicionado mucho la vida política de Cataluña.

Los gobiernos de Jordi Pujol han sufrido bastantes acusaciones de corrupción pero ha habido pocas sentencias firmes contra sus miembros. 

Una quinta parte de los consejeros de Jordi Pujol han sido imputados por algún delito. La Fiscalía de Barcelona abrió diligencias de investigación de consejeros como Macià Alavedra y muchos otros. Hubo momentos en que se planteó al fiscal general del Estado la presentación de querellas contra consejeros de Jordi Pujol por delitos de “apropiación indebida”, “falsedad”, “malversación de dinero público”… Los fiscales generales del Estado, en esa etapa nombrados por el PSOE, me prohibieron que iniciara ninguna investigación y paralizaron siempre cualquier investigación que pudiera perjudicar a Convergencia Democrática y, particularmente a Jordi Pujol a través de sus consejeros.

Fue una etapa de una profunda y amplia corrupción en el seno de los gobiernos de Jordi Pujol, que representaba la continuidad de lo que había empezado en Banca Catalana. Sin embargo hubo un cierre absoluto de los respectivos fiscales generales, todos al servicio de Jordi Pujol. Ahora, cuando se plantea el tema de la relación Cataluña-España, hay que recordar que en aquellos momentos los gobiernos de Felipe González -también los del PP, pero menos- protegieron a Pujol y a los gobiernos de CiU de todas las actuaciones penales que les pudieran perjudicar. Me resulta indignante que ahora hablen de España como si fuera el gran enemigo cuando durante tantos años haciendo actuaciones ilícitas, fraudulentas y delictivas, han sido protegidos por ese Estado que ahora parece que detestan tanto.

¿Qué razón tenía el Gobierno de Felipe González para proteger a Jordi Pujol? 

Entre otras razones porque en alguno de estos periodos, Jordi Pujol apoyó al Gobierno de Felipe González, cuando perdió la mayoría absoluta. Y también porque a partir de la querella de Banca Catalana y la negativa de la Audiencia Territorial de Barcelona a procesarlo, Pujol se convirtió en un personaje invulnerable ante la justicia. Había un pacto más expreso que tácito entre el Gobierno del PSOE y luego el del PP que Pujol era intocable.

Mucha gente dice que se le ha caído la venda pujolista de los ojos después de tantos años. ¿Teme que el proceso independentista se convierta en una venda similar?

Estoy convencido. No sé porque el pueblo de Cataluña debe estar empeñado en buscar un instrumento para taparse los ojos y no ver la realidad que le rodea. La realidad es que vivimos en una sociedad cada vez más desigual, con más pobres, más familias desamparadas, débiles económicamente y casi sin asistencia, con una crisis profunda de todas las instituciones y servicios públicos, como la educación y la sanidad.

Hace unos días visité los pacientes del hospital de Bellvitge que se negaban a ser trasladados de planta porque el departamento de Salud lo quería hacer para cerrar plantas. Había un clima de indignación profunda, de protesta porque lo entendían como una forma de aplastar a las clases sociales y reducir los recursos públicos. “Si perdemos eso lo perdemos todo”, me decían pacientes que hacía dos o tres meses que estaban ingresados en el hospital con enfermedades graves.

¿La causa independentista desdibuja estas luchas?

En una sociedad donde ocurre esto, hablar de mitos y banderas esteladas me parece un engaño más. Como el que planteó Jordi Pujol en 1984, cuando salió al balcón del Palau de la Generalitat y dijo que el gobierno central había hecho una jugada indigna y quería robar la honorabilidad de Cataluña. Hacía falta un nivel altísimo de cinismo porque era perfectamente consciente de que la crisis de Banca Catalana era el resultado de su pésima gestión y del abuso de poder económico que se usó para beneficiar a determinadas personas e iniciativas.

Creo que el dinero que vaciaron de Banca Catalana pudo ir a bolsillos particulares de los consejeros pero también a Convergència Democrática de Cataluña, que estaba empezando a funcionar. Cuando has vivido experiencias como la de Bellvitge, de las muchas que se pueden vivir hoy en Cataluña, es indignante que una parte de la sociedad no se dé cuenta de que estamos ante una de las realidades más injustas del Estado español. Esta situación se ha ido gestando a lo largo de muchos años pero la ha agravado el gobierno de Artur Mas al poner al frente del departamento de Salud a los dirigentes de la patronal privada de la Unión Catalana de Hospitales, con el consejero Boi Ruiz al frente.

¿La confesión de Jordi Pujol supondrá el fin o el principio del fin de Convergència Democrática? 

No me atrevo a hacer pronósticos de ese tipo, porque no es mi especialidad. El dato objetivo es que tenemos una persona que ha confesado que tiene dinero oculto en paraísos fiscales, que ha defraudado a España y Cataluña y que ha presidido el gobierno de este país durante 23 años. Tenemos que concluir que ha habido un delincuente gobernando Cataluña durante 23 años.

¿Pujol, como fundador de CDC, deslegitima con su actuación el partido que hoy preside Artur Mas?

En los gobiernos de aquellos años mandaba el partido de Pujol, CDC. Resulta difícil creer que ninguno de los miembros de esos gobiernos, sobre todo los más vinculados al área económica, como Macià Alavedra o Lluís Prenafeta, no supieran nada del patrimonio oculto de Pujol en paraísos fiscales. Y me resulta difícil creer que el equipo dirigente de Convergència Democrática ignorara esta realidad.

CDC ha perdido la legitimidad democrática que le daban los votos porque ha defraudado a sus votantes y a los ciudadanos de Cataluña y ha utilizado el poder para rque muchos de sus consejeros se enriquecieran, incluido su presidente. Si hubiera pasado sólo un par de años, podríamos pensar que era un caso puntual, pero ha sido un plan predeterminado de quitar a Cataluña gran parte de sus bienes y servicios para llevar a las consecuencias que hemos llegado. No se puede estar 34 años ocultando un patrimonio en un paraíso fiscal sin que las personas más cercanas a Pujol y al partido estuvieran al tanto de lo que pasaba. Ha habido silencios calculados, complicidades y un plan premeditado para permitir que CDC fuera un instrumento de enriquecimiento de sus dirigentes y su presidente en particular.

Esto es inaceptable y deslegitima a CDC para dirigir cualquier proceso, no sólo el soberanista.

Al conocer la confesión de Jordi Pujol, qué sensación ha tenido? ¿Cómo se siente? ¿Resentido? ¿Justificado? ¿Frustrado? ¿Entristecido? 

Es profundamente injusto que se utilice el poder político para confundir y defraudar a los ciudadanos. Eso sí que es una jugada indigna. La que han hecho Jordi Pujol y su partido a lo largo de tantos años, desde 1980 hasta ahora mismo. Una jugada indigna de políticos que han sacrificado los intereses de la sociedad catalana a sus intereses particulares. Una jugada indigna y antidemocrática que hace que CDC no merezca, a estas alturas, ninguna confianza. Y me sorprende que haya partidos de izquierda que, en estos momentos, estén pactando con CDC acuerdos relacionados con el proceso soberanista. Me produce una enorme tristeza, porque no es lo que correspondería a la izquierda catalana.

Categorías: Attac Planet

La mafia financiera internacional contra Argentina… y todos nosotros

Mié, 06/08/2014 - 11:00

Jorge Fonseca – Consejo Científico de ATTAC España

La situación que se respira en estos momentos en Argentina (se palpa en todas las conversaciones de bares y lugares públicos, incluso en las paradas de taxis o autobuses) es de fuerte incertidumbre de lo que ocurrirá si en unas horas no se da con una salida al chantaje planteado por Griesa (“campaña contra Argentina” dijo el The New York Times), que empujaría a Argentina al default técnico de su deuda externa (suspensión de pagos, “técnica” porque no sería Argentina quien la declare).

El juez estadounidense que lleva el caso falló a favor de un fondo “buitre” obligando a Argentina a pagarle a éste inmediatamente 1.300 millones de dólares por unos bonos de deuda que ese fondo compró a 40 millones, pues pagó un pequeño porcentaje del valor nominal de los mismos, que sin embargo es el que ahora Argentina debe pagar con elevados intereses. Es decir: pagar más de 3.000% del valor por el que los compraron los “buitres”. Cuando Argentina renegoció su deuda en 2005 y 2010 obteniendo importantes quitas de parte de los acreedores del 92,4% de su deuda, los especuladores compraron bonos a precio de saldo con la intención de conseguir por vía judicial lo que ahora les da el juez Griesa: beneficios escandalosos, aprovechando que los acreedores imponen que las disputas judiciales sobre deuda se resuelvan en EEUU. El fondo NML Capital, que ha conseguido este fallo favorable, es uno de esos fondos especulativos. Su principal accionista, Paul Singer, es un extremista republicano vinculado al Tea Party que trabaja en apoyo de Israel, país que hoy practica terrorismo de Estado y el genocidio en Gaza asesinando masivamente niños palestinos. Singer trabaja particularmente en contra de la paz en medio Oriente, financiando las campañas que rechazan cualquier acuerdo de paz, en definitiva, a favor de la guerra.

El problema de Argentina es que si acata el fallo del juez Griesa, tendrá que pagar unos 15.000 millones más a otros tenedores de bonos del 7,6% que no entraron en la reestructuración de la deuda. Más grave aún: una cláusula de dicha reestructuración, establece que si Argentina paga más a los bonistas que no entraron en el canje de bonos que a los que sí aceptaron bonos nuevos con quita, entonces estos tienen derecho a reclamar el mismo trato, lo que significa que podrían exigir lo mismo que se le pague a los fondos buitres. Es decir se anularía la quita concedida y Argentina tendría que pagar el 100% de su deuda reestructurada con intereses usurarios, lo que supone una cantidad que oscila entre 150.000 y 500.000 millones de dólares (la diversidad de circunstancias de los distintos tipos de bonos afectados hace muy difícil un cálculo preciso). Esto sería la bancarrota absoluta de Argentina. Por esta razón el gobierno argentino, con acertado criterio, en ningún caso pagará a los fondos buitres. Tiene claro que es preferible declarar un nuevo impago que obligue a reestructurar toda la deuda (incluyendo la que tienen los buitres).

Por otra parte la situación de Argentina hoy, con los problemas propios de un país periférico sometido a las condiciones del orden neoliberal que destruye el trabajo de los pueblos para favorecer a la oligarquía financiera internacional, es muy distinta a la de 2001 cuando se vio forzada a suspender el pago de la deuda. Hoy ha reducido significativamente su endeudamiento y el grueso de la deuda pública es interna, y en pesos argentinos (sólo un 8% del PIB es con acreedores extranjeros). Por esta misma razón en este momento los bancos privados argentinos, con el apoyo del JP Morgan, estarían negociando la compra de los bonos en manos de los fondos buitres para evitar un impago total de deuda por parte de Argentina que les perjudicaría particularmente pues sus bonos de nueva deuda se devaluarían inmediatamente. Pero el tiempo se agota.

Los pueblos y gobiernos de América Latina han expresado su apoyo a Argentina y los de Europa deberían hacerlo también, pues si este chantaje de terrorismo financiero tiene éxito, las próximas presas serán Grecia, Portugal y cualquier país (mañana podría ser España) que consiga una reducción de la deuda externa. Deudas externas que son ilegítimas, pues no fueron contraídas por sus pueblos, pues tanto en Argentina, como en Grecia o España la elevada deuda es el resultado de la conversión en deuda pública de la deuda privada de los monopolios y amigos de gobiernos dictatoriales (como la de Argentina se multiplicó durante la dictadura de Videla) o autoritarios formalmente parlamentarios como los que hoy asolan España y el sur de Europa. Como dice el Premio Nobel Stiglitz: el fallo de Griesa es una bomba de EEUU sobre el sistema económico global.

Profesor de Economía Internacional en la Universidad Complutense de Madrid

Artículo publicado en Público.es

 

Categorías: Attac Planet

ATTAC Acordem: Davant la situació d’emergència a la franja de Gaza, campanya urgent de solidaritat

Mié, 06/08/2014 - 10:41

Malgrat les mobilitzacions i moltes mostres de recolzament al poble palestí, la inacció dels nostres governs i de la comunitat internacional els fa còmplices d’aquest genocidi que dia rere dia i hora rere hora, estem contemplant. Cada noticiari, cada portada de premsa, cada visita a les xarxes socials ens mostren la més crua imatge d’aquesta terrible massacre. Com a membres de la Marxa de la dignitat, ens sentim impotents; ens colpeja i ens dol la injustícia que s’està cometent així doncs volem cridar a la solidaritat internacional, valor inherent al 22M.

Els nostres companys i companyes de l’ILCU* diàriament, ens informen de la situació de col·lapse a la que s’està enfrontant la franja de Gaza. No hi ha llum, ni aigua corrent, el material sanitari mínim està esgotat per fer front als i les mils i mils de ferits i ferides a la franja. Així mateix, els aliments, escassegen cada cop més i estan subjectes al bloqueig per part de les auto israelianes i egípcies, estem doncs davant d’un autèntic drama humà del que ningú sembla tenir la voluntat d’aturar implementant mesures d’urgència, amb una alto al foc, una obertura de la franja per a les organitzacions de DDHH i de solidaritat, acompanyades de sancions per a l’estat d’Israel qui està cometent la major de les massacres del S.XXI

És per això que des de la Marxa de la Dignitat de Catalunya llancem una campanya de recollida de donacions solidaries que ajudin a pal·liar els efectes del càstig col·lectiu al que està sotmès el poble de Gaza. Les donacions que es recullin, durant aquesta campanya seran enviades a l’ILCU per tal de ser distribuïdes entre la població més afectada. És per això, que s’ha creat una comissió d’enllaç entre la Marxa i l’ILCU, per tal d’assegurar la transparència total dels fons recaptats, els quals seran publicats a la mateixa web de la Marxa (www.marxadeladignitat.org).

CATALUNYACAIXA 

[ MARXA PER LA DIGNITAT ] 

ES62 2013 0010 95 0202733386 

Totes les donacions, seran publicades de manera periòdica per garantir la transparència de la campanya. Així mateix, es farà una relació detallada dels llocs i del material al quan hauran anat destinats els fons. També es passarà un informe detallat durant la primera assemblea de setembre de la Marxa de la Dignitat, on a més, es farà una valoració de la campanya.

* L’ILCU (Unió Independent de Comitès de Treballadors) és un sindicat creat al 2002 després de la iniciativa de la segona Intifada sorgit de la necessitat de fer front al deteriorament econòmic i social de la població de la franja. L’ILCU, és un sindicat de base, independent i laic que té com a objectiu principal, la millora de les condicions dels i les treballadores de la franja, com també, tenir una dimensió sociopolítica que fa que intervingui en els moviments que aposten per una societat Palestina que respecti la justícia social i els principis de la igualtat democràtica. 

Cartell solidaritat Gaza

Categorías: Attac Planet

Los ‘cuentos’ de Rajoy y la EPA más falsa que se recuerda

Mié, 06/08/2014 - 09:00

Roberto CentenoEl Confidencial

“Estamos pisando terreno sólido, la recuperación ha llegado para quedarse”, afirmaría Rajoy después de haber publicado la EPA más falsa de la que se tiene memoria, ya que su metodología hace que, si se pierde un empleo de 40 horas y se crean dos de 10 horas, se considera que se ha creado un empleo nuevo y la situación ha mejorado, cuando la realidad es exactamente la contraria. Se han generado 402.400 puestos de trabajo utilizando esta burda trampa, que además se reducen a 61.000 si se desestacionalizan las cifras y se corrigen las mentiras sobre la población activa. Pero el tema es mucho peor: el número de horas totales de trabajo ha caído en 3,86 millones, lo que, junto con la precariedad y los salarios de miseria, está llevando a España al tercermundismo, hacia una sociedad dual: una élite cada vez más rica, una burocracia gigantesca de enchufados adeptos al régimen y el grueso de la población empobrecida y endeudada.

¿Qué es lo que ha pasado con la EPA? Para empezar, para Fátima Bañez y su jefe Rajoy son mucho mejor dos ocupados trabajando 10 horas a la semana que otro trabajando 40 horas, cuando lo que sucede en realidad es que el empleo no se ha doblado, sino que se ha reducido a la mitad. “Hoy tenemos una nueva cultura del empleo” dice la doña. ¡Y vaya si la tenemos! Destruimos empleo decente y lo sustituimos por indecente. Y para seguir: aunque para estos dos ignorantes las cifras brutas solo parcialmente desestacionalizadas tengan el mismo valor que las desestacionalizadas de verdad, no lo tienen en absoluto. Sólo las segundas permiten realizar comparaciones válidas. Ocurre que si además no tienen problema alguno (junto al INE) en mentir descaradamente respecto a la evolución real de la población activa, cualquier parecido entre la cifra oficial y la realidad es mera coincidencia.

Da la impresión de que a efectos de la deriva del mercado laboral África empieza en los Pirineos, aunque no así en el número de millonarios ni en el de burócratas de lujo. Tampoco dicen nada de los 2,5 millones que ni tienen trabajo ni ayuda alguna ni posibilidad real de volver a estar ocupados. Son los parias de este régimen oligárquico, que despilfarra decenas de miles de millones en rescatar a los ineptos y los corruptos y recorta las becas comedor condenando al hambre o la desnutrición a cientos de miles de niños, lleva a la pobreza al 30% de los niños y deja literalmente tirados en la cuneta a 2,5 millones de personas sin ayuda ni esperanza alguna. También ignoran por completo las condiciones de indignidad e incluso ilegalidad de la mayoría de los nuevos empleos: muchas veces los salarios se sitúan en el entorno de los 500 euros y uno de cada tres titulados universitarios (dentro del 50% que tiene la fortuna de no estar parado) ejerce un trabajo para el que no se necesita titulación alguna. Da la impresión de nuevo que a efectos de la deriva del mercado laboral África empieza en los Pirineos, aunque no así en el número de millonarios ni en el de los cientos de miles de burócratas de lujo con más coches oficiales que en Estados Unidos.

Rajoy se hace trampas al solitario

“La mejora del empleo es lo que deseaba anunciar desde que llegué a Moncloa”, dijo Rajoy. ¿Y ha esperado dos año y medio? Entonces, ¿por qué no bajó impuestos desde el primer día y recortó gasto público innecesario? ¿Por qué no redujo la mitad de los ayuntamientos, cerró la mitad de la empresas públicas como había anunciado, cerró diputaciones y concentró autonomías ? ¿Acaso no sabe que por cada empleo eliminado en el sector público se crean 2,5 en el sector privado? Yo se lo enseñé a su ministro Montoro cuando le explicaba Estructura Económica, y me consta que no lo ha olvidado, porque así me lo dijo unos meses antes de ser ministro.

La desvergüenza resulta ya realmente indignante. ¿Cuánto empleo hubiera podido crearse si, en lugar de decidir rescatar a la totalidad de un sistema bancario incompetente y corrupto -algo que no ha sucedido en ningún otro lugar del planeta-, se hubiera analizado qué entidades podían ser salvadas y cuáles no, y haber concentrado todo el esfuerzo en las primeras y cerrado el resto? ¿Por qué había que devolver todo su dinero a las cajas alemanas, francesas y holandesas, que tan irresponsablemente lo prestaron a unas cajas gestionadas por políticos ineptos sin analizar mínimamente los riesgos? Eso tampoco ha sucedido en ningún otro país, donde los prestamistas se han quedado con los restos después de devolver el dinero a los clientes. O sea, la afirmación de Rajoy es sencillamente impresentable, pero además también es mentira lo de la mejora del empleo en forma significativa.

Para empezar, el segundo trimestre es siempre el mejor del año en términos estacionales, por lo que, aun suponiendo que las cifras fueran correctas, habría que esperar a ver qué ocurre en los próximos trimestres para poder hablar de una mejora del empleo. Pero es que ocurre que las cifras están, as usual, groseramente manipuladas. El primer engaño, y además explícito, se refiere a cómo es posible que el todopoderoso Instituto Nacional de Estadística, con los mejores profesionales del sector, presente los datos sin desestacionalizar, o mejor dicho, con una desestacionalización parcial de la Srta. Pepis, cuando ellos podrían hacerlo con el dedo meñique. Esto lleva, por ejemplo, a que al haber caído la Semana Santa en abril y el año pasado en marzo, las cifras ya no son ni homogéneas ni comparables.

Hay otra cuestión, que es ya pura y simplemente una falsedad consciente. Como señala Ángel Laborda, director de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorro, “en el segundo trimestre se observa otra anomalía estadística, que esta vez afecta a la población en edad de trabajar (16 a 64 años). Esta venía reduciéndose a razón de un 0,3% por trimestre desde hace año y medio, mientras que ha permanecido estable en el segundo. Esta es una variable de comportamiento muy inercial, que no puede cambiar tanto de un trimestre a otro. Estamos hablando de que la población en edad de trabajar puede haberse sobreestimado [mintiendo conscientemente, añado yo] en unas 100.000 personas. Si es así, habría una sobreestimación de unas 75.000 personas en el número de activos, de 55.000 en los ocupados y de 20.000 en los parados”.

Teniendo en cuenta todos estos factores, la realidad es que en este trimestre el número de ocupados desestacionalizados habría crecido en unos 70.000. Si se le resta el empleo público creado -8.900 personas, cuando sobran dos millones de enchufados públicos, después de que esa lacra nacional llamada PSOE destruyera la Administración pública con la Ley 30/1984, sustituyendo las oposiciones y los méritos por la libre designación masiva, los asesores y los concursos amañados-, el resultado deja la cifra de empleo realmente creada por el sector privado en poco más de 60.000, lo que choca con la cifra de 402.400 dada falsamente por el INE y transmitida sin análisis alguno por la mayoría de medios. Esto es sencillamente de república bolivariana, y repito lo de siempre, ¿a qué se dedican los chicos de Eurostat, que nos cuestan un ojo de la cara a los contribuyentes europeos? Para tragarse sin analizar las cifras de los servicios estadísticos nacionales, no se necesitan profesionales con sueldos de lujo, basta con cuatro administrativos.

Pero lo realmente letal, como he señalado al principio, es que las horas trabajadas por ocupado están disminuyendo, de una media de 35,5 hace un año a 35 hoy. Según la EPA del segundo trimestre de 2014, se han perdido 3,87 millones de horas respecto al mismo trimestre de 2013, cifra que es mucho peor que la correspondiente al primer trimestre de 2014, en el que el número de horas aumentó. ¿Y qué significa esto? Pues que en los últimos doce meses se han destruido 430.000 puestos de trabajo a tiempo completo frente a los 128.800 ocupados que da la EPA para ese periodo. El resultado es simplemente apabullante: la destrucción de empleo real sigue a todo ritmo, por muchos trabajos basura con los que traten de enmascarar la realidad.

El imparable deterioro del empleo

Hasta finales de los años 70, cuando esta chusma corrupta y oligárquica se hizo con el control del poder, en una familia solo trabajaba (normalmente) el padre y había un solo salario, y eso en la mayoría de los casos era suficiente para mantener dignamente el hogar, para dar unos estudios de alta calidad a los hijos -que encontrarían trabajo sin problemas y que vivirían mejor que los padres- y para comprar una vivienda digna. Esto ha cambiado radicalmente. A día de hoy es casi imposible que una familia pueda mantenerse con un solo salario, los hijos estudian, sí, pero el desplome de la calidad de la enseñanza pública y la situación económica lleva a que la mitad no encuentre empleo al acabar su formación ni lo vaya a encontrar en un futuro previsible, los hijos vivirán -por primera vez en siglos- peor o bastante peor que los padres y además heredarán una gigantesca deuda que lastrará definitivamente sus vidas. Este es el resumen de lo que han hecho con España los oligarcas de la Transición, con un régimen de poder al que eufemísticamente denominan democracia.

Esto está yendo a peor, por mucho que algunos analistas atados o no al pesebre se empeñen en ver brotes verdes de recuperaciónEspaña se encuentra hoy a la cabeza de Europa en los peores indicadores sociales, en desigualdad entre ricos y pobres, que es ya tercermundista, en precariedad laboral (hay regiones donde nueve de cada diez contratos no superan el mes de duración), en pobreza infantil, en fracaso escolar (en un porcentaje que dobla la media europea) o en personas paradas que ya no perciben prestación alguna. Estamos en deriva hacia la precariedad y la temporalidad, hacia los sueldos no ya bajos sino indignos, en lo que eufemísticamente denominan ‘devaluación interna’, que en realidad significa que los márgenes empresariales crecen al 6% mientras los salarios caen al 2,4%, sin que ello se traduzca para nada en un aumento del empleo medido en horas.

Esto está derivando a peor, por mucho que algunos analistas atados o no al pesebre se empeñen en ver ‘brotes verdes’ de recuperación. El comercio exterior era nuestra salvación y ahora es nuestra perdición, porque el saldo de la balanza corriente (las exportaciones caen al 1,3% en valor en mayo y las importaciones suben un 7%) está empeorando a ritmo elevado. La financiación al sector privado sigue desplomándose (-5,5% en mayo) y sin financiación no hay recuperación por mucho que se empeñen. La renta disponible de las familias sigue cayendo con unos impuestos que son ya expropiatorios. Y, por último, las cuentas públicas no cuadran ni de broma, lo que obliga a incrementar nuestra deuda pública para mantener un tinglado de cientos de miles de vagos y maleantes en unos 7.000 millones de euros mes, después de que hayan expoliado sin piedad a la clase media y los trabajadores.

No, España no está caminando hacia la salida de la crisis, sino hacia un default en medio de una situación deflacionista que amenaza a toda Europa, pero que, como en todo lo malo, ataca a España con particular intensidad. La deflación, mala en casi todos los casos, es sencillamente letal en aquellos países con fuertes desequilibrios y elevada deuda, como es nuestro caso. El primer efecto es que, si los precios bajan, el PIB también lo hace, por lo que la relación deuda/PIB sube, y esto vale no solo para la deuda pública sino también para la privada, y además todos disponen de menos dinero para repagarla. El segundo es el encarecimiento automático de los tipos de interés: si los tipos están al 3% y los precios bajan un 1%, lo que estaríamos pagando es el 4%. El tercero se refiere a las mismas causas que están motivando la deflación, es decir, la caída de la renta disponible de los hogares y las bajadas salariales continuadas, que están deprimiendo el consumo y que son el centro de la política económica de estos irresponsables.

La deflación llevaría a familias y pequeñas y medianas empresas a una situación imposible. Por ello, el escenario más probable hoy no es la recuperación, que solo está en la mente de los oligarcas políticos, financieros y empresariales y sus lacayos mediáticos, sino un estallido social, que además es lo único que puede revertir ya la situación de esta monarquía bolivariana. No sé cómo osan decir que “la recuperación es firme y cada vez más intensa”: un crecimiento del 0,6% es metafísicamente incompatible con una caída de precios del 0,3%, con una caída de la capacidad productiva del 75,6% (1T) al 73,4% (2T), con una aceleración de la caída en el consumo aparente de cemento hasta el -4,3%, con un consumo de electricidad que cae hasta el 0% en junio y con el mencionado hundimiento del sector exterior. No tienen vergüenza. Rajoy no ha dicho una sola verdad desde que tomó la primera comunión.

www.elconfidencial.com

Categorías: Attac Planet

Cuando se olvida-adrede-la lucha de clases, los ricos se frotan las manos. No hagamos favores

Mié, 06/08/2014 - 07:00

Carlos Martínez Blay – ATTAC Andalucía

En el estado español o Reino de España, secularmente las grandes fortunas o bien han estado exentas de impuestos o bien nunca los han pagado. En tiempo de Franco no había declaración de la renta, sino un complejo sistema tributario casi voluntario, donde los impuestos indirectos -los más injustos- reinaban más todavía que hoy en día. La corrupción era tremenda, pero estaba prohibido informar.

El escándalo Pujol oportunamente sacado cuando más cogido por los huevos está el hipercorrupto y mafioso PP, ha destapado nuevamente la caza del político. El objetivo de esta campaña no es regenerar la política -eso se logrará tan solo si la izquierda alternativa y constituyente tomamos el poder- no, sino que nos olvidemos de los capitalistas. Los capitalistas han logrado en el estado español implantar la semi-esclavitud y que les besemos la mano por darnos un empleo basura. Tras poner miles de millones de euros para salvar sus bancos, la poderosa oligarquía española sigue intocable desde 1939 -no hablemos de antes de 1931- sin solución de continuidad. El gran pecado de la transición fue no tocar un pelo la oligarquía rentista que había sido sostén de la dictadura. Las mismas familias, siguieron y siguen mandando.

Los más chorizos e hijos de puta son los banqueros y las grandes fortunas, no lo olvidemos nunca. Los ricos roban, defraudan y encima explotan. Los políticos de centro y de derechas, del bipartidismo en su conjunto han robado, sí. Pero las grandes fortunas roban, extorsionan, manejan la política. Que nadie olvide que Rato y Pujol por ejemplo eran banqueros antes que ser políticos.

No olvidéis la lucha de clases y la humillación de tener que soportar que personajes multimillonarios controlen, fijen las leyes e impongan su ley. Los capitalistas son los que mandan. No sea que metiéndonos solo con los criados, olvidemos los amos.

No olvidemos que hay otra puerta giratoria. La oligarquía española siempre destina a becarios de familias del entorno, sobrinos, sobrinas así como segundos o terceros hijos a la política activa. Pero ellos los oligarcas son los que manejan, junto con su apéndice la corona, el poder real. Por eso no olvidemos la lucha de clases.

http://portuarioenexcedencia.com/

Categorías: Attac Planet

El medio rural como alternativa a la pobreza

Mar, 05/08/2014 - 18:00

Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra-Nafarroa

La entrada en recesión de la economía española implementó el estigma de la incertidumbre y la incredulidad en una sociedad inmersa en la cultura del Estado de Bienestar del mundo occidental y derivó posteriormente en un shock traumático al constatarse el vertiginoso tránsito desde niveles de bienestar hasta la cruda realidad de la pérdida del trabajo, posterior desahucio e inmersión en umbrales de pobreza y dependencia en exclusiva de los subsidios sociales, pues el número de hogares con todos sus miembros en paro se ha elevado hasta niveles insoportables y cada vez son más los parados de larga duración que pierden todo tipo de subsidio.

El “rurbanismo”

El término “rurbanismo” describe el movimiento migratorio que se está produciendo en el Estado español de las grandes ciudades a los pueblos más pequeños (migración centrífuga frente a la migración centrípeta hacia las ciudades de la Década de los 60 y 70). Así, un número creciente de jóvenes con estudios superiores recurran al campo como salida profesional y aunque todavía nos encontramos lejos de la media de la UE ( cuya tasa media de incorporaciones sobre la población agrícola es del 6,4% frente al 4% del Estado español), en la actualidad miles de personas se anuncian en diferentes foros abiertamente bajo lemas como “buscamos repoblar pueblo en busca de trabajo” o “busco pueblo que necesite familia”, oferta que podría ser complementaria con la demanda de muchos Ayuntamientos rurales que tratando de repoblar pueblos semiabandonados ofrecen trabajo, vivienda yayudas a la natalidad (el Valle de Erro en el Pirineo Navarro fue pionero hace 18 años y mantiene unas ayuda de 900 € por hijo),con la consiguiente revitalización de deprimidas zonas rurales, rejuvenecimiento de su población y retorno a escenarios ya olvidados de economía autárquica.

La contraurbanización

Roberto Torres Elizburu en su estudio ‘La contraurbanización en la CAPV’ señala que en el período censal 1991-2001 han cambiado los patrones demográficos característicos de la Década de los 60-70 (migración centrífuga frente a la migración centrípeta hacia las ciudades de la Década de los 60 y 70) . Así, los municipios vascos menores de 2.500 habitantes han sido los que mayores tasas de crecimiento demográfico han conocido (3,5% anual de crecimiento atribuido en exclusiva al componente migratorio) y en el caso opuesto se encuentran los municipios urbanos de entre 40.000 y 100.000 habitantes (crecimiento negativo del 4%) de su población, siendo los pequeños municipios rurales los que han reflejado un comportamiento demográfico más dinámico, ( aumento del 6%).

Nueva ideología vital

Gustavo Duch, coordinador de la revista Soberanía Alimentaria, traza el retrato de los nuevos agricultores y ganaderos: “Estas personas que vuelven al campo creen en explotaciones pequeñas y sostenibles cuya base son los cultivos ecológicos y no quieren utilizar las subvenciones agrícolas europeas o depender de las grandes superficies para vender sus productos pues buscan el contacto directo y la distribución por Internet que ha revolucionado este ámbito y supone una gran oportunidad de acercar los productos al consumidor” pues según el ex-secretario general de la UAGN, David Lezaun, “la venta directa permite ofrecer productos locales, de calidad y a precios asequibles pero al mismo tiempo más dignos para los productores, además de reducirse el impacto ambiental al ser menor la necesidad de transporte”.

Así, según naiz.info,la venta directa al consumidor o en «circuitos cortos» supone una oportunidad de desarrollo para el sector agrario que está estudiando utilizar el 57,5% de las empresas navarras de este ámbito, citando un análisis que forma parte de un proyecto conjunto de la Fundación Fundagro, la UAGN, la Sociedad de Infraestructuras Rurales Aragonesa (Sirasa) e Itsasmendikoi (CAV), para el impulso de esta forma de comercialización, que pretende evitar los aumentos de precio a causa de los intermediarios .

Como ejemplos, citaríamos a “Carne ecológica Menaut”, iniciativa pilotada por Juan Ignacio Ibáñez Eseberri que pretende acercar directamente a la mesa del consumidor una carne de potro y cordero ecológico de alta calidad desde su borda de Izalzu (Navarra), a través de Twitter y Facebook y asimismo es obligado citar a Manuel Andueza que fue uno de los pioneros de la producción ecológica a la que decidió sumarse para conseguir un producto diferente y de mayor calidad y que desde su explotación en Oronz ( Navarra), vende pata ecológica de siembra y consumo además de cordero lechal.

Implementación de la Teoría del decrecimiento

Según CCS (Centro de Colaboraciones Solidarias), «no es posible seguir creciendo de forma indefinida pues seguir por esa senda tan solo producirá más miseria social y más destrucción ecológica y para ello hay que gestionar de forma sostenible nuestra riqueza natural».

Agricultura, ganadería, pesca y explotación forestal son sectores que llevan décadas en decadencia, ahogados por la competencia desleal que impone la economía global y sin embargo tienen un enorme potencial para crear eco-empleo pero para ello sería necesaria la implementación por la UE de medidas proteccionistas (Fomento del Consumo de Productos nacionales), en forma de ayudas para evitar la deslocalización de empresas y subvenciones a la industria agroalimentaria para la Instauración de la etiqueta BIO a todos sus productos manufacturados.

Así, se podrían crear en el Estado español cerca de 100.000 puestos de trabajo apoyando la producción ecológica de alimentos, incentivando el consumo local de productos agrícolas y ganaderos autóctonos, creando reservas costeras sostenibles para la flota de bajura o promoviendo la conversión de la actual industria forestal hacia explotaciones que cultiven especies de mayor valor añadido o que produzcan de forma sostenible la biomasa que necesita el país para reducir su dependencia de los combustibles fósiles.

Retorno al medio rural

Según el Consejo Económico y Social, 422.600 hogares vivían gracias a la pensión de los abuelos con ingresos medios de 840 € y que a pesar de su exigüidad constituía hasta hoy el último salvavidas de los restos del naufragio económico español, pero dado que en el 2014 la mayoría de las pensiones ha tenido un exiguo incremento del 0,25% y que no es descartable la congelación de las mismas para ejercicios posteriores, asistiremos a la reducción del grosor del colchón familiar y la elevación del riesgo de pobreza (en el último informe de Intermon Oxfam sobre “Crisis, desigualdad y pobreza”,se advierte que de continuar los recortes sociales, la pobreza en España podría llegar a afectar al 40 % de la población en el horizonte de la próxima década (en la actualidad, según dicha ONG, la tasa de pobreza se situaría en el 27% de la población y afectaría ya a 13 millones de personas), por lo que la tendencia de retorno al medio rural de una población urbana afectada por la asfixia económica, el embargo de viviendas e ingreso en la lista del paro parece irreversible al ser ya el medio rural una de las últimas alternativas a la pobreza en el Estado español.

Analista internacional

Artículo publicado en iniciativadebate.org/

Categorías: Attac Planet

Cinismo y cobardía

Mar, 05/08/2014 - 13:00

Sami Naïr – El País Internacional

Lo que hay que pensar de la estrategia israelí y la de los palestinos de Hamás se ha definido perfectamente aquí mismo, (Miguel Ángel Bastenier, EL PAÍS, 23 de julio): se trata de la historia de siempre, por todos conocida, que consiste en entender de una vez para siempre que Israel, tal y como lo vienen repitiendo sus dirigentes de derechas y de extrema derecha, no aceptará, nunca, la creación de un Estado palestino soberano. Toda la historia de los últimos 25 años lo demuestra rotundamente. Desde el asesinato de Isaac Rabin por unos fanáticos judíos, y, unos años después, el comienzo de la decadencia del laborismo israelí partidario de la paz, se abrió una época de guerra y de provocaciones, alimentada por la reacción integrista de Hamás, y sobre todo, sostenida por la complicidad activa tanto de EE UU como, de hecho, de la Unión Europea. Estos últimos años, Tony Blair, de modo increíble nombrado enviado especial para Oriente Próximo, actuó como agente activo de esa doble complicidad. Es decir, no hizo nada más que silenciar las consecuencias de la colonización cada vez más dramática para los palestinos.

Dos actores se aprovechan de esta situación: Israel y Hamás, pues se encuentran en una situación de auto e interregeneración, como dos cuerpos que tienen que intercambiar sus glóbulos para poder seguir viviendo. Por un lado, Israel consiguió hacer de Hamás su adversario principal, obteniendo de esa forma la solidaridad de EE UU y Europa frente al peligro islamista; por su parte, Hamás logró desacreditar a la Autoridad Palestina, dirigida por un Abbas sin relieve, aliado de Arabia Saudí. Así el círculo se cierra.

Ello ocurre en una época de profundos cambios internacionales, en la que fundamentalmente el peligro de guerras aumenta por doquier. Y todo parece acreditar un cierre de filas en torno a EE UU para no hacer nada en Oriente Próximo, pues al cerrar los israelíes brutalmente la puerta a Barack Obama, este ha capitulado sin gloria frente a dicha intransigencia. Hubiera podido actuar durante la primavera árabe,utilizando la enorme demanda democrática para proponer un acuerdo de paz global en la región. Pero Obama no tuvo el coraje y no lo tendrá. Los europeos comparten, por supuesto, este consenso de la muerte impuesta a centenares de civiles palestinos y de jóvenes militares israelíes. No advierten: “Es un crimen bombardear a poblaciones civiles”. Dicen: “La respuesta es desproporcionada”, lo que significa probablemente: “Sí al bombardeo, pero con ¡menos bombas!”

Dicho de otro modo: en todas partes prevalecen el cinismo, la cobardía y la ceguera. ¿Existe un conflicto eterno en el planeta? Sí. ¿Existe una contienda que está degenerando en masacre de inocentes con la complicidad pasiva del mundo? Sí. ¿Existe un lugar en nuestra época donde la injusticia humana es la más profunda? Sí: todo ello encarnado en la pareja trágica Israel-Palestina.

Categorías: Attac Planet

Ganemos el tablero

Mar, 05/08/2014 - 11:00

Eduardo TeceLa Marea

“Los grupos antisistema se organizan para conquistar el poder en los Ayuntamientos”, titulaba El País esta semana. El artículo, un decente análisis sobre la nueva etapa que encaran los movimientos ciudadanos, venía firmado por una periodista que, tras ser preguntada en redes sociales, reconocía que el titular no lo puso ella, sino el periódico. Grupos antisistema organizándose para conquistar los ayuntamientos. ¿Con piedras y palos? No ¿Capuchas y cócteles molotov? Tampoco. Mediante la participación en las elecciones. Entonces, ¿por qué este titular asustaviejas? Porque están haciendo números y los números no les salen.

Sumando los votos que los ciudadanos pusieron en las últimas elecciones europeas en manos de los partidos que tienen por bandera el cambio de régimen, el régimen tendría un problema muy serio en las municipales de 2015. Juntando apoyos en candidaturas de marca blanca, ni la barrera del 5% ni la Ley D’Hont les servirían ya al bipartidismo como muro de contención. No es una ilusión, ni un queremos, ni un ojalá podamos: son números. En capitales como Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia, Málaga o Zaragoza, por ejemplo, un hipotético Ganemos que aglutinase a partidos y movimientos ciudadanos en cada ciudad, dejaría dibujado un mapa municipal que pondría las opciones de los partidos dinosaurio patas arriba.

En el escenario de unión en torno a una marca blanca, el tablero de ajedrez resultante en muchas capitales es algo parecido a un reparto a tres de concejales: uno para el dinosaurio azul, otro para el rojo descolorido y otro para el mosquito que viene a picarles. Un tablero de ajedrez que obligaría a PP y PSOE a unirse contra el mosquito, acelerando la extinción del dinosaurio menos fuerte. Ya sabemos quién es.

Las dudas no están en los números. Las dudas están en casa. ¿Serán capaces de unir fichas en el tablero IU, Podemos, Equo, Compromís o Partido X para provocar el jaque? Los de la coleta llevan una inercia ganadora que podría hacerles caer en el error de que ellos solos pueden. Podemos nació para cambiar las formas de hacer política, y en este caso, la forma de hacerla es ganando, no pudiendo ganar. Un paso atrás ahora pueden ser muchos pasos adelante.

IU podría plantearse que participar en una marca blanca podría debilitar aún más la ya debilitada marca propia. Me decía ayer alguien que está participando en el nacimiento de un nuevo Ganemos, que IU no puede permitirse mover por separado sus fichas en el tablero. Si no las une a las de los movimientos ciudadanos que quieren cambiar la política municipal, ¿en qué lado les dejaría eso.

Aunque queda mucho, esto ya ha empezado a moverse. Barcelona, Madrid, Málaga, Zaragoza o Valladolid ya han enseñado la patita. Tras el verano veremos como en muchas otras capitales surge un Ganemos la alcaldía, porque los números salen y porque los concejales del ayuntamiento no pueden seguir siendo miembros con carné del partido. Los concejales tienen que entrar en la lista electoral como representantes de los problemas y necesidades de su barrio. Es un momento clave y ni unos ni otros, ni los coleta ni los sin coleta pueden permitirse fallar ahora por culpa de personalismos o amor a siglas. Esto, además de corazón, es ajedrez.

 

Categorías: Attac Planet

¿Por qué el desempleo es tan elevado?

Mar, 05/08/2014 - 09:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

El desempleo es la marca del tiempo que vivimos. Aunque España es uno de los países donde el desempleo es mayor, este fenómeno está hoy generalizado a los dos lados del Atlántico Norte, es decir, en la mayoría de países de la Unión Europea y en Norteamérica. Una de las principales explicaciones que se han dado en los mayores fórums de pensamiento económico (la mayoría de sensibilidad neoliberal) es que la principal causa de que haya un desempleo elevado es la falta de formación de las personas que están desempleadas, que les permita trabajar en los puestos de trabajo existentes. Este desempleo, definido como desempleo estructural, sería resultado, pues, de que no haya un matching (es decir, una correspondencia) entre los puestos de trabajo disponibles y los conocimientos y cualificaciones de los candidatos a tales puestos de trabajo. El elevado desempleo se explica por la falta de formación de los desempleados para realizar la labor de estos nuevos puestos de trabajo.

A primera vista, parecería que la evidencia empírica existente apunta en esta dirección. Así, las proyecciones realizadas por el Ministerio de Trabajo de EEUU (U.S. Department of Labor) muestran que para el período 2006-2016, los tipos de trabajo que están creciendo más rápidamente son aquellos que requieren una elevada cualificación, tales como personal informático, analistas en comunicación, expertos en ordenadores, ingenieros, analistas financieros, y otros. En base a estos datos se ha establecido esta teoría del desempleo estructural. Se indica que hay un enorme crecimiento de aquellos puestos de trabajo que quedan vacíos por falta de personas cualificadas para ocuparlos. Y de ahí se deriva que la solución para resolver el paro pase por formar e incrementar el nivel de cualificación de la población.

El problema con esta teoría es que una cosa es la rapidez en el crecimiento de los trabajos que requieren una elevada cualificación, y otra es el número de puestos de trabajo que pertenecen a esta categoría. La demanda de un tipo de trabajo (por ejemplo, analistas financieros) puede estar creciendo muy rápidamente y, en cambio, el número total de ese tipo de puestos de trabajo puede ser muy menor, con lo cual, por mucho que crezca, su contribución a resolver el elevado desempleo será muy menor. Y esto es precisamente lo que está ocurriendo. El 75% de todos los puestos de trabajo que requieren una elevada cualificación representa solo el 3% de todos los puestos de trabajo existentes en EEUU.

Lo que es importante, pues, para entender las causas del elevado desempleo, no es tanto el elevado crecimiento en la oferta de trabajos cualificados, sino el número y porcentaje que dicho tipo de trabajos representa en todo el mercado de trabajo, así como la tasa de crecimiento de la oferta de la gran mayoría de puestos de trabajo, que no son, por cierto, de elevada cualificación. En realidad, según los mismos datos del Ministerio de Trabajo, el 70% de los puestos de trabajo que se están creando son empleos de baja cualificación. La mayoría requieren aprendizaje más que formación. Entre los servicios donde se crea más trabajo están los servicios comerciales (como personal de ventas), servicios personales (como personal de limpieza), servicios de distribución de alimentos (como personal de restaurantes) y servicios de atención a personas (como servicios domiciliarios a personas dependientes), entre otros. En realidad, la crisis actual muestra el gran porcentaje de personas que están trabajando en tales servicios con cualificaciones muy por encima de las que se requieren para el trabajo que realizan. Parecería, pues, que el crecimiento de puestos de trabajo va en dirección contraria a la que se indica en las teorías del desempleo estructural. Este tipo de problema (que estén trabajando personas en puestos de trabajo que requieren menos cualificación de la que tienen) ha aumentado de una manera muy clara durante estos años de recesión. Es más, otro sector del mercado de trabajo que ha aumentado mucho durante la crisis es el de personas que están trabajando a tiempo parcial, y a las que les gustaría hacerlo a tiempo completo. Este dato muestra el error de atribuir el desempleo y/o falta de empleo a la falta de cualificación del trabajador. Si ello fuera cierto, ¿cómo se explicaría que una persona que ya ha mostrado tener las cualificaciones para ocupar un puesto de trabajo a media jornada, trabajando 20 horas a la semana, no pueda trabajar (a pesar de desearlo) 40 horas a la semana tal como desearía?

La causa del elevado desempleo

 Toda la evidencia muestra que el problema real no es la falta de formación de los candidatos a la oferta de puestos de trabajo (problema que existe, pero es muy minoritario), sino la falta de producción de puestos de trabajo. Tal como señalan John Miller y Jeannette Wicks-Lim, incluso, en el caso de que todos los puestos de trabajo existentes en EEUU que no están ocupados lo estuvieran, el desempleo continuaría siendo muy elevado (“Unemployment: A Jobs Deficit or a Skills Deficit?”). Y lo que incluso es más preocupante es que el número de puestos de trabajo que se están creando en este período de recuperación económica es muy inferior al que se creó en recuperaciones anteriores. Según los trabajos del Economic Policy Institute (uno de los centros de investigación del mercado laboral de EEUU más conocidos y creíbles), la tasa de creación de empleo en el primer año de la recuperación económica fue un 25% inferior a la registrada en la recuperación anterior.

Una de las causas de que la creación de empleo haya sido menor que la que se registró en recuperaciones anteriores, ha sido que la recesión fue, esta vez, mucho mayor que las anteriores. El desempleo ha sido, por lo tanto, mucho mayor, lo cual implica que la demanda de productos y servicios ha sido mucho menor, y por lo tanto el estímulo económico también ha sido mucho menor. Esto es lo que explica la poca producción de empleo. Y los datos están ahí para verlos. El empresariado se queja de la falta de ventas porque la gente no tiene dinero (elevado desempleo quiere decir, también, salarios más bajos, además de menos personas asalariadas), y ello es lo que causa la falta de aumento de la inversión y producción de puestos de trabajo. En realidad, son las pequeñas empresas (que son las que crean más empleo) las que quedan más afectadas por esta falta de demanda, y esto es lo que no aparece con mayor frecuencia e intensidad en los mayores medios de información y persuasión económicos.

La razón de este silencio o falta de visibilidad mediática es fácil de ver. Las teorías del desempleo estructural, que atribuyen el desempleo a la falta de cualificación, individualizan las causas del desempleo, responsabilizando al desocupado de seguir los pasos para resolver su situación de desempleo: la solución está en sus manos, tienen que formarse. En cambio, si el problema del paro se basa en la pérdida de la capacidad adquisitiva de la población, resultado de la disminución de los salarios y de la reducción del gasto público y los estímulos económicos (argumentos que son del desagrado de los poderes económicos y financieros), entonces la responsabilidad es colectiva y se habla menos de ello. Así es como funcionan los medios y los think tanks financiados por ellos.

Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

Artículo publicado en Público.es
vnavarro.org

Categorías: Attac Planet

Universidad de Verano Europea para Movimientos Sociales (ESU)

Mar, 05/08/2014 - 07:00

logo_esu-es

Estimados compañeros y estimadas compañeras:

Durante los días 19 al 23 de Agosto se va a dar lugar en París la Universidad de Verano Europea para Movimientos Sociales (ESU), organizada por la red de los ATTAC de Europa, en la Université Paris-VII Diderot (distrito 13).

Más de 1000 participantes de unos veinte países se reunirán, intercambiaran sus puntos de vista, aprenderán unos de otros, discutirán y desarrollaran herramientas y estrategias para combatir al neoliberalismo patriarcal y reforzar los movimientos sociales a nivel local e internacional.

Habrá multitud de talleres y actividades protagonizadas por los movimientos ciudadanos y organizaciones que están llevando a cabo actividad crítica de ámbito local, estatal o europeo, ATTAC-España participaremos organizando algunos de ellos.
Además se prepararán, entre otras cosas, las movilizaciones contra el Banco Central Europeo, la conferencia internacional sobre el clima de 2015 para una justicia climática, o el próximo Foro Social Mundial que se celebrará en la primavera de 2015 en Túnez.
Para facilitar el encuentro entre las personas que desde el estado español vamos a asistir, tenemos la intención de reunirnos al inicio del evento y así tomar contacto, conocernos, y compartir los cinco días de la ESU2014 de forma colectiva. Para aquellas personas que tengáis interés en asistir a la Universidad, desde ATTAC-España se tomó la decisión de contribuir con una ayuda económica. Si tenéis interés en contactar con nosotras y nosotros tanto para conocer la cita del encuentro como para conocer los términos de la ayuda, enviadnos un correo-e a la dirección coordinacion@attac.es.

Animaos y participad en este importante evento del Movimiento Altermundista Europeo!!!

La Junta Directiva de ATTAC-España.

Categorías: Attac Planet

Un campo con wifi

Lun, 04/08/2014 - 18:03

Gustavo Duch – Consejo Científico de ATTAC España

La Fertilidad de la Tierra, verano 2014. Gustavo Duch

Imaginémonos por un momento, explica Carlos Espín, qué prodigioso fuere que los árboles, perennes o caducos, milenarios o recién brotados, frutales u ornamentales, gigantes o minúsculos, todos, fueran productores de ondas wifi.

Tejos, sauces, abetos, limoneros y castaños; olivos e higueras, la fantástica ceiba, todos serían considerados seres sagrados, templos que defenderíamos con nuestras mejores energías y los más hermosos cuidados.

Los bosques, por decreto popular, serían declarados espacios de Utilidad Pública.

Para amplificar la cobertura wifi, ampliaríamos la cobertura arbórea plantando, que cosa más maravillosa, árboles en los patios de vecinos, en las calles de pueblos y ciudades, cerca de los puestos de trabajo, en los márgenes de carreteras y autopistas.

Embebidos en la fantástica tarea de repoblación de wifi, no dudaríamos en derribar edificios y polígonos que sólo hacen que ocupar espacio. Y de rebote, en poco tiempo acabaríamos con la deforestación, recuperaríamos biodiversidad y el peligro del cambio climático sería cosa del pasado.

* * *

Imaginémonos por un momento nuestros pequeños pueblos rurales con sus calles adoquinadas con la más pulida cerámica, impoluta de excrementos de animales o cagadas de golondrinas, con balcones floreados por geranios de plástico perpetuo y sólo el tenue silencio de las cámaras fotográficas, que en cada clic guardarían como recuerdo esas imágenes en retinas de metal, distraerían del silencio alcanzado sin chavalería molestando.

Imaginémonos a la mitad de nuestros pueblos rurales rodeados de fabulosas pistas de esquí y el mercadeo chic asociado a ésta u otras actividades deportivas; y, a la otra mitad, disfrazada de paraísos para el más idílico y romántico lugar de ‘escapadas con encanto’. Seguro que entonces grandes multinacionales, sponsorizando pueblos -San Vicente de Nestlé o Villa Campofrío- los rescatarían de su ancestral olvido.

Pero, como bien sabemos, los árboles no producen wifi. Y es una lástima, concluye Carlos, pues los árboles son sencillamente esos verticales especímenes que nos dan frutos que son comida; madera y sombra que son morada y refugio; y oxígeno que respirado es vida.

Y deberíamos saber que estúpidos prodigios no son las fórmulas que nuestros pueblos requieren. Los pueblos son muchas cosas, lugares con historia, libros vivos de sabiduría… pero sobre todo su privilegiada relación con la naturaleza les hace idóneos para la producción de alimentos en base al trabajo, esfuerzo y disfrute de parte de su población. Es ahí donde se tienen que fraguar complicidades y apoyos: alimentémonos de nuestros pueblos para que sigan siendo pueblos sin más.

Palabre-ando

Categorías: Attac Planet

¿Argentina en default?

Lun, 04/08/2014 - 13:01

Julio C. Gambina – Consejo Científico de ATTAC España

Llegó el día D en materia de deuda y conflicto con los buitres y la Justicia de EEUU, y se discute si Argentina entró en default o no, y qué consecuencias tiene ello para la sociedad.

Argentina había depositado a fines de junio 539 millones de dólares en el Banco Mellon de Nueva York. El destino era acreditar esos fondos en las cuentas individuales de los bonistas de la legislación estadounidense ingresados a los canjes 2005 y 2010. Con el depósito se manifestaba la voluntad de pago del gobierno.Los dineros siguen en el Banco, por ahora sin acreditarlos a los bonistas, ni reintegrarlos a la Argentina, y ni siquiera embargados por la Justicia para cancelar deuda con los buitres según la sentencia de Griesa.No se trata de desconocer la sentencia de Griesa, como algunos creen. El gobierno teme a la cláusula RUFO, que vence a fin del 2014 y señala que si hay mejor oferta a bonistas no ingresados al canje, los demás tendrán derecho a esas mismas condiciones de oferta.En el gobierno se estima un costo entre 120.000 a 500.000 millones de dólares si prosperara la demanda del 92,4% de tenedores de títulos ingresados a los canjes del 2005 y 2010.Por eso, el Ministro Kicillof solo ofrece idénticas condiciones de pago a los buitres en las negociaciones con el mediador designado por el Juez.Obviamente, los buitres, con una sentencia judicial en firme que indica pago del 100% y al contado presionan para hacerla efectiva y rechazan la oferta de la Argentina.En el medio y tal como trascendió, la banca privada que actúa en la Argentina ofreció depositar una garantía de pago, o comprar la totalidad de los bonos de la sentencia Griesa, para facilitar la liberación de los fondos acreditados en el Mellon. Hablaron de una acción patriótica, aunque está ligada a sus propias tenencias de bonos y a la valorización de sus acciones en el mercado de capitales. Tienen intereses concretos en que no se empaste la situación económica del país.Queda claro que cada cual atiende su juego.El Juez se ampara en el aval de su sentencia, la confirmación en la Cámara de Apelaciones y en la Corte Suprema de EEUU.Los buitres en la sentencia y la posibilidad de lograr su objetivo de cobrar todo con ganancias superlativas.Los bancos privados intentando morigerar el impacto del descalce del país con el sistema mundial por el default selectivo ya declarado por impresentables consultoras al servicio de la especulación y la usura del sistema financiero global.El gobierno intentando llegar a fin de año para superar la RUFO y arreglar, aun con mayores costos el pago a los buitres.Especulación financiera y nueva arquitecturaLos buitres son la carroña del sistema financiero, es verdad, pero amparadas en normas de funcionamiento del orden capitalista contemporáneo que estimula y alienta la desenfrenada especulación.Es más, los Estados del capitalismo desarrollado no escatiman esfuerzos económicos para sostener un sistema infectado de operaciones tóxicas, como se las denominó en 2007.Entre comienzos del 2012 a fines del 2013, la FED emitió mensualmente 85.000 millones de dólares para sostener la crisis de los bancos y empresas y desde comienzos del 2014 viene bajando todos los meses la emisión a los 25.000 millones actuales.La cifra era gigantesca y lo sigue siendo. Es una emisión monetaria que alimenta la inflación en todo el mundo, pues la dominación global de EEUU le permite exportar el efecto monetario de una expansión sin respaldo.Por todo ello el tema de fondo es la necesidad de una Nueva Arquitectura Financiera.¿Es posible avanzar en ese sentido en el orden capitalista?Parece que no, ya que las propuestas en ese sentido no prosperaron. Es una de las razones que explican la proliferación de una nueva institucionalidad de carácter regional.La más reciente es el Banco de los BRICS y su Fondo para contingencias de los países miembros. Es el camino ensayado y no culminado del Banco del Sur y otras iniciativas que adornan documentos de cumbres presidenciales múltiples en la región, e incluso sostenidas en la Comisión de Finanzas de la UNASUR.El problema radica en la subsistencia del orden global, al que se subordina la  nueva institucionalidad, que solo intenta ocupar un lugar en el orden capitalista sin denunciarlo, y menos, confrontarlo.Consecuencias y propuestasEn ese marco es que deben analizarse las consecuencias de la situación en Argentina, más allá de cómo se la designe, si default o Griesafault.Los problemas económicos sociales del país continúan, sea la inflación y su impacto entre los sectores de menores ingresos o las suspensiones y despidos de una desaceleración o recesión de la economía.En el gobierno se apostó fuerte al ingreso de capitales vía inversiones o préstamos y la situación actual puede postergarlos. Las nuevas relaciones y acuerdos con China puede aliviar la situación. Pero todo indica que los problemas estructurales del ciclo económico local se mantienen con impacto social selectivo hacia los más empobrecidos.¿Vale la pena continuar destinando importantes fondos a cancelar deuda con tantas necesidades locales? Son 190.000 millones de dólares lo pagado por Argentina en estos años de deuda con recursos propios, dijo la Presidentsa en la Cumbre de Caracas del Mercosur.¿Por qué privilegiar acreedores de la deuda en lugar de favorecer a los acreedores de deuda social en el país? Claro que avanzar en este sentido tiene costo y lo que debe discutirse es el costo de pagar y el de no pagar.Hay que interrogarse sobre la prórroga de jurisdicción, que viene de la Dictadura, sí, pero convalidada por más de 30 años de gobiernos constitucionales y de común uso para contratos internacionales. Se usó en el acuerdo con Chevron e YPF y ahora con los acuerdos con China, quien podrá litigar nada menos que en Londres.Argentina tiene que denunciar sus tratados bilaterales de inversión y revertir la situación de subordinación a los intereses del capital transnacional construidos por cuatro décadas sobre la base del terrorismo de Estado.Se necesita modificar la situación de impago involuntario por lo explicado del embrollo Griesa y definir una suspensión de los pagos en su conjunto y auditar la deuda.Esa investigación tiene antecedentes en la Justicia argentina, con sentencia en Junio del 2000 (Ballesteros por causa Olmos) y denuncias de 480 casos de fraude sobre la deuda asumida en la Dictadura 1976-1983.Desde entonces existen causas judiciales contra todos los procesos de renegociación de la deuda que son la base de una auditoría integral y con participación popular.Suspender y auditar es la tarea actual, lo que supone la nacionalización del comercio exterior, los puertos y la banca. Luego se puede definir el plan de pago que corresponda, siempre y cuando se establezcan las prioridades de necesidades a atender prioritariamente.Claro que eso requiere de una mayoría política hoy inexistente, pues el sistema político ha definido una política de Estado, con escasas excepciones, por el pago de la deuda. Algunos quieren incluso pagar ya la sentencia Griesa. El gobierno quiere negociarla desde el 2015, pero ambos apuestan al pago riguroso.Hace falta construir esa subjetividad en el pueblo argentino y al mismo tiempo discutir en la región sobre los alcances de la situación local y recrear la dinámica de un conjunto de propuestas anticapitalistas, como sostuvo Chávez al formular su propuesta por el socialismo en el Siglo XXI.Existe la ilusión sobre el rumbo autónomo o nacional del capitalismo en tiempos de la transnacionalización. En ese sentido hay que recordar que la deuda pública es constitutiva de la acumulación originaria del capitalismo, como nos enseñó Carlos Marx en El Capital. Además, la deuda con la Baring nos construyó y condicionó por 80 años entre 1804 y 1904. Qué estos 38 años de deuda cancerosa no se transforme en más décads de penurias para el pueblo argentino.Hace falta suspender los pagos de la deuda  e investigar. Pasar del impago involuntario al voluntario y animarse a proponer otro rumbo para el modelo productivo y de desarrollo en la Argentina, en un marco de integración regional para la emancipación social.Buenos Aires, 31 de julio de 2014

Publicado por

Categorías: Attac Planet

Pensar en Madrid

Lun, 04/08/2014 - 11:02
Ángel Luis Lara / Nacho Murgui / Jacobo RiveroDiagonalperiódico.net

 
Los resultados del 25M han cambiado muchas perspectivas entre ‘las gentes de izquierdas’ que andaban ­dando vueltas a la cuestión de la gobernabilidad. Quizá una de las más interesantes sea que para ‘ganar’ hacen falta muchas dosis de generosidad, de trabajo riguroso y de auda­cia. Cuestiones que no parecían ­estar entre las prioridades de buena parte de las iniciativas que desde hace un tiempo gravitaban en torno a lo que podríamos llamar la ‘cuestión electoral’. Muy al contrario, la sensación que algunos teníamos es que, en la construcción de un posible cuerpo común, cada uno quería salir mejor que el de al lado en la fotografía. Cuestiones de ego aparte, lo cierto es que así era imposible ­llegar a algo que no fuera ocupar el lugar simbólico de opositor recurrente.

Pero la ilusión difusa por las perspectivas de futuro que se abren tras los resultados de Podemos en el 25M, también de IU y de Primavera Euro­pea, así como los porcentajes que ­señalan algunas encuestas para convocatorias futuras, han movido el tablero institucional, también dentro de las filas de las propuestas electoralistas más apegadas a la calle. Más allá de la fotografía final y la colocación de siglas y puestos, parece que la centralidad del debate debería ser –o eso creemos nosotros– el proyecto que se quiere proponer a la ciudadanía. Cuestión que no es menor, al contrario, es indispensable para transformar el sumidero al que nos ha arrastrado el Partido Popular en sus casi 30 años de gobierno en Ma­drid, dando vida entre todos a la posibilidad de construir una ciudad viva, dinámica, ecológica, sugerente, abierta y activa. Dicho esto sin colorantes ni edulcorantes, tampoco con mochilas cargadas de ideología.

Pero también será importante hablar de dónde se colocan los movimientos sociales respecto a estas propuestas, por eso de no repetir sinfonías conocidas de clientelismo y aniquilación del tejido reivindicativo. Parece probable que en Madrid, como en Barcelona, surja una iniciativa que pueda, desde la movilización democrática y desde las urnas, favorecer un cambio político. Parece también que hay sinergias para que los distintos actores políticos no pongan como prioridad llegar el primero sino llegar juntos. Suena como posible, y creíble, que la generosidad y el respeto sean los elementos que presidan esas iniciativas, que el común se imponga sobre las particularidades de cada familia, grupo y tribu. Se escuchan con fuerza conceptos que además se presuponen como nuevos atractivos a la hora de proponer esta cooperación política: servir y no servirse, construir y no destruir, proponer y no imponer, bajar y no subir… En definitiva, mandar obedeciendo. Cuestiones que no deberían ser palabrería, sino que tienen que formalizarse y articularse. Existen ejemplos de cómo se puede gobernar de otra forma desde lo local que no están “ni en montañas lejanas ni en desiertos remotos”.

Ciudadanía organizada
Los procesos de confluencia y encuentro que están en marcha son positivos en buena medida en tanto que favorezcan procesos de fortale­cimiento del tejido social y su ­autonomía. Si no fuera así y la perspectiva de la gestión del poder institucional, al nivel que sea, amenaza o entra en contradicción clara con el fortalecimiento de los movimientos sociales ajenos a la administración, estaremos retrocediendo enor­me­mente. Fruto del 15M, uno de los valores indiscutibles de estos tiempos que vivimos es la afortunada presencia de activismos sociales fuertes y de una ciudadanía cada vez más y mejor ­organizada. El que opciones favorables a la transformación democrática de la sociedad gobiernen es importantísimo, pero no para delegar en esos gobiernos la responsabilidad de cambiar las cosas, sino para usarlos como herramientas de cambio.

Habrá que articular espacios de participación de ida y vuelta, pero también de autogobierno: puesta en marcha de proyectos concretos, articulación de redes locales de cooperación y solidaridad… Algunos ya existen y otros habrá que plantearlos. No tenemos que esperar para poner en marcha un proceso constituyente desde abajo. Está en juego la posibilidad de alcanzar la democracia, nada menos, que en Madrid. Como dicen los zapatistas: “¿Tomar el poder? Apenas algo más difícil, construir un mundo nuevo”.

Ángel Luis Lara, Nacho Murgui, Jacobo Rivero son sociólogo, participante en el movimiento vecinal y periodista respectivamente.
Categorías: Attac Planet

Sobre movimientos sociales y poder electoral. Notas optimistas desde el 2020

Lun, 04/08/2014 - 09:01

Ángel Calle ColladoPeriódico Diagonal

Ya han pasado cinco años desde el 2015. Tiempo de hacer balance de la nueva configuración del tablero político en el Estado español. Tiempos marcados en el plano estatal por: una consolidación del municipalismo que va más allá de las urnas locales y propone una activación política desde barrios y pueblos; el surgimiento a partir de 2016 del movimiento “Toma las plazas y la economía” –que aunó tradiciones de mareas sindicales, de aquel 15M surgido en 2011 y propuestas de economías relocalizadas–; la quiebra del bipartidismo que no pudo gobernar en 2019, a pesar de las alianzas estables entre el PP y el PSOE; y la consolidación de Podemos como primera fuerza política y referente europeo de los partidos-ciudadanía. Todo ello se tradujo, además, en una mayoría legitimada social y electoralmente para iniciar el proceso constituyente que finalizará el próximo año.

Evoluciones que fueron consecuencia de dos factores, fundamentalmente: del descontento mayoritario frente a las embestidas de la agenda neoliberal y del avance de una cultura política que apunta, en sus medios y en sus fines, a una radicalización de la democracia en terrenos sociales, económicos y de la crítica política.

¿Cuál ha sido el papel de los movimientos sociales en este proceso? Los movimientos proponen nuevas gramáticas –discursos, formas de hacer y organizarse– de protesta y de reproducir nuestro mundo. Son buenos, por así decirlo, innovando cuando, frente a un descontento mayúsculo, las herramientas para su superación están caducas y no llegan a la población, están cooptadas o son serviles a un status quo. A partir de aquí construyen escenarios y herramientas que visibilizan conflictos, ganan legitimidad entre públicos descontentos y proponen nuevas articulaciones con otros sectores afectados por injusticias que son “emparentables”.

“Lo llaman democracia y no lo es” fue el principio, que partió de las protestas antiglobalización y eclosionó en el 15M. Fueron necesarias urdimbres más lentas y subterráneas para llegar a sacudir las calles y el mundo laboral en el 2016. “Toma la plaza y la economía” ocupó espacios públicos para crear asambleas y dinamizar cooperativas locales. Pero también entró en centros de trabajo y en instituciones que favorecían la aplicación de la agenda neoliberal. Permitió ser muchos y muchas, a la par que estar articuladas, desde un sindicalismo reconstruido, un revisitado 15M y un movimiento vecinal reactivado. Amplió los niveles de conflicto de manera que los reyes maquiavélicos –élites, monarcas, gestores de la política autoritaria–) no pudieron persuadirnos de que iban vestidos, de que obraban “por nuestro bien”. La fusión, descentralizada y autónoma, de estas renovadas mareas, que eran reinventados 15Ms para, a su vez, reconstruir un nuevo sindicalismo, dió una potencia y un sostenimiento a los cambios operados en la parte más institucional del ciclo político.

Previamente, los años que van del 2000 hasta el 2014, particularmente, son destacables como un saludable entendimiento entre quienes reclamaban más derechos sociales y más protagonismo político. Los nuevos movimientos globales, desde su autonomía conquistada a finales de los 90, sirvieron de herramientas de indignación –conflictivas y atrayentes del descontento– a la vez que de vasos comunicantes –articuladoras– entre estrategias que iban en la misma dirección: el reforzamiento del municipalismo asambleario, la emergencia de Podemos como partido-ciudadanía capaz de arrastrar a otras formaciones hacia la radicalización democrática, la indisoluble relación entre la cuestión económica –enfocada a necesidades desde la sustentabilidad– y la cuestión social –participación, deliberación y realización de otras sociedades–.

Pero los movimientos sociales, siendo condición necesaria de toda transformación rupturista (son innovadores, su horizonte es ético o espiritual y por tanto inspirador y no reducible a tres o cuatro demandas), tienen sus límites para sostener cambios profundos en el tiempo. Con excepciones, como el movimiento campesino actualmente o las sociedades alternativas desplegadas por el movimiento obrero entre el XIX y el primer tercio del siglo XX, su actitud conflictiva les lleva a tener dificultades para afianzar procesos amplios –que pasen de necesidades sentidas a necesidades generales– y largos –que instalen otra cultura, otras instituciones– de manera que sean referencia deseable para la ciudadanía, más allá de minorías muy politizadas y activas. El miedo al cambio –aferrándose a retener migajas o beneficios decrecientes– y la demonización del “enemigo populista” –presentados como portadores de utopías monstruosas e irrealizables– son la baza psicológica primordial que siempre juegan los de arriba para defenderse. Se trata de convencer a los de abajo de lo benigno de seguir confiándoles el poder, la capacidad de decidir y de hacer política desde su dominación: los ideales y las necesidades de los dominados son posibles y “concuerdan” con los planes y valores de las élites autoritarias. Y si no son “convencidos”, entonces sí, entrarían en juego, con redobladas fuerzas, otras dinámicas como: el aislamiento social –estás fuera del “sistema”–, la sanción –el cambio no es “rentable”– o la represión –aniquilando o cortocircuitando la capacidad autónoma de acción, relación y empoderamiento de las personas críticas y descontentas–.

Por otro lado, las instituciones son parcas en la creación de conflicto, ya que en dicho juego las cartas están marcadas por la banca, la deuda o los grandes medios de comunicación. Aparte apoyan, a través de las elecciones y políticas encasilladas –según modelos de desarrollo convencional, en gastos presupuestarios por partidas, atendiendo a reformas sólo “reformistas”– dinámicas de competencia y sectorización de demandas, en lugar de auspiciar paraguas de procesos de cambio global que vienen desde abajo. A lo que hay que añadir la menor capilaridad y la menor vitalidad –creatividad, intervención en lo político o más cotidiano– que presentan los movimientos sociales.

Pero entre el 2015 y el 2019 se lograron dos cosas importantes. Primero, congeniar poder electoral próximo –urnas municipales– y poder social –movimentista– para lanzar un órdago al poder electoral estatal –urnas generales– como antesala de la construcción de otro poder político –nuevas agendas desde nuevas instituciones–. Las candidaturas municipales se transformaron, en sí mismas, en ejercicios de participación y de pedagogía política crítica, a través de diversas iniciativas electorales abiertas, que relegaron a un segundo plano los liderazgos mediáticos, la construcción desde siglas pre-existentes y la idea de sustituir los votos por la construcción de otras sociedades.

Y segundo, desde el punto de vista programático, las apuestas por una democracia participativa –abrir instituciones, derechos sociales, economías endógenas y sustentables, declaración de la ilegitimidad de las deudas impuestas– partieron de un apoyo y una inclusión reales hacia las iniciativas de democracia radical –gestión directa de recursos públicos, deliberación en plazas y centros de trabajo, relocalización de economías, potenciación de redes de cuidados más cotidianos–.

Así, capilaridad y vitalidad se unieron desde el protagonismo social. Empoderamiento social a través de la experimentación de otras sociedades y de una población activa en diversas mareas políticas, decidiendo no sólo cada cuatro años, si no cada cuatro horas –directa o delegadamente, pero eligiendolo en cada momento–. Se produjo, pues, un empoderamiento convivencial –sociedades “paralelas”–, base del poder social –crítica en la calle–, que utilizó el poder electoral –urnas– para modificar el poder político –intervención institucional en bienes comunes y necesidades generales–.

La rebeldía permitió el encuentro de reformas rupturistas y revoluciones constructivas. Y desafiantes: se desplazó, y no sólo se incomodó, al poder político. El protagonismo social y la urgencia de abrir fisuras en la agenda neoliberal estuvo en el centro –no en los laterales– de una diversidad de actores, intereses y culturas políticas que operaron de forma autónoma y articulada.

 

Categorías: Attac Planet

Con una rueda no anda el carro

Lun, 04/08/2014 - 07:00
Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

 

Los datos de la Encuesta de Población Activa publicados esta semana han servido para que algunos echen las campanas al vuelo y proclamen de nuevo que se consolida la recuperación económica, pero me temo que hay demasiado optimismo infundado detrás de ello.

Lo que realmente indican los datos no es que esté aumentando el volumen de empleo que crea nuestra economía sino que está cambiando su composición pues está bajando el número total de horas trabajadas (3,8 millones semanales menos que en el primer semestre de 2013) y también la jornada media (30 minutos a la semana menos en el mismo periodo). Y el hecho de que baje el paro no quiere decir ni mucho menos que las personas que dejan de estar estadísticamente desempleadas pasen a estar ocupadas sino que muchas de ellas se desaniman, emigran o son extranjeras que vuelven a sus países de origen. Como tampoco se puede olvidar que la EPA registra como ocupada a una persona simplemente si ha trabajado una hora a la semana y a cambio de cualquier tipo de retribución, aunque haya permanecido todo el tiempo restante sin empleo alguno.

El aumento en la ocupación que registra la EPA no refleja, por tanto, sino la transformación de miles de puestos de trabajo a tiempo completo en otros a tiempo parcial o discontinuos que lógicamente representan un número de contratos o empleos mucho mayor (en el último año, 3,2 millones de trabajadores temporales firmaron casi 15 millones de contratos de trabajo).

Y es precisamente por ello por lo que tampoco puede pensarse que la situación del mercado laboral sea el resultado de una recuperación efectiva de la actividad o el inicio de una nueva etapa de mayor y mejor rendimiento económico. La impresionante precarización laboral que se está produciendo lleva consigo menor sueldo y productividad más baja y, por tanto, menos capacidad de nuestra economía para crear valor añadido, como demuestra el hecho de que el empleo siga cayendo en la industria. Eso es lo que explica que esté aumentando el empleo estadístico mientras que el consumo y la inversión no se recuperan, cuando aumenta el déficit comercial, cuando se hunde el ahorro de los hogares y aumenta la deuda y cuando la renta disponible baja a un ritmo de casi el 11% anual. Que se registre mayor número de ocupados en estas circunstancias y con un crecimiento insignificante del PIB no es un milagro de la economía española sino la prueba de que eso no significa en realidad más empleo.

Otra cosa es que gracias a esa precarización del empleo se haya recuperado el excedente de las grandes empresas y el de los bancos pero es imposible que con esa sola rueda ande bien el carro de la economía española.

Artículo Publicado en El País Andalucía

@juantorreslopez
Ganas de escribir

Categorías: Attac Planet