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Justicia económica global
Actualizado: hace 3 horas 55 mins

Los gritos de las víctimas

Dom, 14/04/2013 - 07:00

Alberto Garzón Espinoza – Consejo Científico de ATTAC España

Recordaba el filósofo esloveno Žižek que es “mucho más difícil para nosotros torturar a un individuo que permitir desde lejos el lanzamiento de una bomba que puede causar una muerte mucho más dolorosa a miles de personas”. Y es que la clave de un acto violento no está tanto en el método con el que se ejerce como en sus efectos, que son los que verdaderamente permiten valorar el daño real causado a la víctima.

Estamos rodeados de actos violentos. No sólo de aquella violencia que vemos a través de imágenes en los telediarios y en las grandes producciones cinematográficas y que se refieren bien a eventos ficticios bien a eventos lejanos para nosotros. También nos rodea la violencia ejercida desde los despachos de los ejecutivos de las grandes empresas y desde las reuniones de los parlamentos nacionales. Esta segunda violencia no es que sea invisible, porque sus efectos son bien evidentes, pero sí que tiene la apariencia de estar desconectada.

A menudo no es fácil percibir que cuando un ejecutivo firma un despido está en realidad desposeyendo a un trabajador del único medio que tiene para sobrevivir y que, en consecuencia, está empujando al susodicho a un abismo del que quizás no pueda salir nunca. Similarmente, cuando los diputados del Partido Popular presionaron el botón verde para aprobar los recortes en sanidad, robando así a los inmigrantes su categoría de ciudadanos, el efecto real fue cerrarles las puertas de los ambulatorios y hospitales a miles de personas. Ejercieron, sin contacto físico, una violencia inigualable.

Es acertado afirmar que estamos padeciendo una estafa, pero no lo es menos añadir que ésta es también de carácter violento. En nuestro país se están saqueando las arcas públicas para salvar los beneficios de los bancos internacionales, y para ello se están dinamitando los derechos sociales y económicos de los trabajadores. Y una de las manifestaciones más claras de todo este proceso ha sido la inacción de un Gobierno que ha permitido que las sagradas leyes del mercado expropiaran sus viviendas a personas que ya no podían seguir pagándolas. El Gobierno ha permitido, de esa forma, que miles de familias sufrieran que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado asaltaran sus viviendas y que con extraordinaria agresividad expulsaran a todos los miembros y solidarios vecinos del interior. Un acto, el del desahucio, que sólo tiene como objetivo transferir la propiedad efectiva de una vivienda a los bancos. Bancos, no lo olvidemos, que son los principales responsables de que nuestro país esté en bancarrota. Bancos, también, rescatados con el dinero fruto del esfuerzo de los trabajadores que pagamos impuestos honradamente y que no somos como los Bárcenas, Urdangarines y Borbones varios, cuyos corazones residen en Suiza.

Según las encuestas en nuestro país el apoyo a los escraches está por encima del 70%. Ese es uno de los rasgos de la solidaridad con las víctimas de los desahucios, y que son aquellos que sólo encuentran esta forma para expresar su desesperación ante la violencia ejercida por sus trajeadas señorías. Algunas de estas señorías disfrutan de varias viviendas y cobran 1.800 euros al mes para hacer frente a gastos de mantenimiento. Que ahora se enojen por escuchar los gritos de las víctimas de sus propias acciones es el colmo de la hipocresía y el cinismo. Que con la paz social dinamitada, con autoría en estas mismas señorías, exijan respeto a las instituciones que ellos mismos rompen e insultan, sólo puede servir para disfrutar del estruendo de una enorme carcajada colectiva. Es posible que a los diputados del PP no les guste expulsar a los trabajadores de sus casas, pero lo cierto es que lo promueven. Y, lo que es más importante, podrían evitarlo y no lo hacen.

No, manifestarse ante los diputados para exigir justicia no es un acto violento ni tampoco ilegítimo. Se trata de la reacción lógica de quienes aún desde el pacifismo responden a sus agresores y a quienes legalmente les arrebatan sus vidas.

Publicado en La Opinión de Málaga

Pijus Economicus

 

 

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La Monarquía, centro del “establishment” español

Sáb, 13/04/2013 - 13:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Este artículo señala la posición fundamental que la Monarquía juega en el mantenimiento y reproducción de las instituciones del Estado español que se caracterizan por su enorme insuficiencia democrática. El artículo también critica a Paul Preston por su idealización de la figura del Rey y de la Monarquía en España que contrasta con su demonización del dirigente comunista Carrillo.

Hoy estamos viendo en España, incluyendo en Catalunya, la crisis más profunda que haya existido desde el momento de la Transición, crisis que no es sólo financiera y económica, sino también política. La crisis de legitimidad del sistema representativo es profunda, como muestran varios indicadores, siendo el más significativo el elevado acuerdo existente entre la población con el eslogan, enunciado inicialmente por el movimiento 15-M, de que los políticos que nos gobiernan y constituyen la clase política gobernante “no nos representan”. Tal pérdida de apoyo popular y cuestionamiento de su legitimidad, incluye desde la Corona y el Congreso de los Diputados (y el Parlament de Catalunya) hasta los distintos componentes del Estado español, sea éste central, autonómico o local. Contribuyendo a esta situación, existe la protesta ciudadana, resultado de una mayor y creciente exigencia democrática y consecuente rechazo a la corrupción, que se percibe que está generalizada entre la clase política gobernante- Tal rechazo está bien definido en el eslogan, también del movimiento 15-M, que indica que “no hay pan para tanto chorizo”. Tal percepción de la existencia de corrupción es extensa y afecta a todas las instituciones del Estado, desde la Corona hasta los distintos niveles de la administración pública, tanto central y autonómica, como local o municipal, percepción de corrupción que es incluso más acentuada en el mundo financiero y gran empresarial, cuya excesiva influencia sobre la clase política es una de las causas de la baja calidad de la democracia española. Un indicador de tal influencia son las políticas de austeridad, con recortes de derechos sociales y laborales, impuestas a la población, tanto por el gobierno conservador español, como por el gobierno conservador catalán, políticas que no tienen ningún apoyo ni mandato popular, pues no estaban en las propuestas y programas electorales de los partidos gobernantes.

La Transición inmodélica, causa de la enorme crisis política

Esta situación de crisis financiera, económica y política no puede explicarse sin remontarnos a nuestra historia. El presente es fruto directo del pasado. Y este pasado nos señala los siguientes hechos:

1. La limitada democracia española, que se expresa en las limitadísimas oportunidades que tiene la ciudadanía en la gobernanza del país (limitándose a votar cada cuatro años) y en sistemas electorales escasamente representativos (muy poco proporcionales), es fruto del enorme dominio que las fuerzas ultraconservadoras tenían sobre el aparato del Estado y sobre los medios de información y persuasión en el momento de la transición de la Dictadura a la Democracia.

2. Tal proceso fue profundamente inmodélico, pues fue resultado de un enorme desequilibrio de las fuerzas políticas en aquel proceso. La nomenclatura procedente del Estado dictatorial (que controlaba todas las ramas del Estado, desde el ejecutivo al legislativo, así como el judicial, policial y fuerzas armadas) era enormemente fuerte, y su cúspide era la Monarquía, máxima autoridad en todas las ramas del Estado. Las izquierdas (que habían liderado el movimiento democrático) por el contrario, eran débiles y no pudieron canalizar la enorme protesta popular que había forzado el fin de la dictadura. Tales fuerzas políticas acababan de salir de prisión y/o habían vuelto del exilio. La enorme represión del régimen dictatorial (por cada asesinato político cometido por Mussolini, la dictadura de Franco cometió 10.000) había debilitado tales partidos políticos hasta entonces clandestinos.

3. Hablar de que la Transición fue resultado de un consenso entre los herederos de los vencedores y los herederos de los vencidos de la Guerra Civil, como Santos Juliá, Javier Pradera y gran número de intelectuales del establishment mediático español han presentado aquel proceso es una exagerada idealización de aquella Transición. El primer objetivo de las izquierdas fue que se permitiera su existencia, aún cuando ello fuera en situación de desventaja, como así fue. Hablar de consenso entre los herederos de los vencedores y los herederos de los vencidos, cuando los primeros lo tenían prácticamente todo y los segundos casi nada, es abusar del término “consenso”.

4. La Constitución fue fruto de este desequilibrio. Los mismos autores que promovieron la definición de aquella Transición como modélica, defendieron aquella Constitución como ejemplar, “siendo una de las más avanzadas de las hoy existentes en Europa”, tal como Santos Juliá la definió. En realidad, tal documento se caracterizó por su insensibilidad social y su inhabilidad en reconocer el carácter plurinacional del Estado español. Como consecuencia, España continúa hoy, tras más de treinta años en esta democracia, con uno de los gastos públicos sociales por habitante más bajos de la Unión Europea de los Quince, y sin todavía haber admitido que Catalunya, por ejemplo, es una nación. El “café para todos” es un producto de esta Constitución. Y el Tribunal Constitucional es un fruto de tal Constitución y del proceso inmodélico que la creó.

5. La Transición significó una apertura del Estado, heredado de la dictadura, altamente desequilibrado, permitiendo la entrada de las izquierdas y otras fuerzas democráticas en su seno, pero dentro de un contexto en el que las fuerzas conservadoras tenían una influencia desmesurada en los aparatos del Estado (tanto a nivel central como autonómico) y en el que los grupos fácticos, como la banca y la gran patronal, continuaron teniendo un enorme dominio en la vida política del país. Acaba de publicarse un libro Oligarquía financiera y poder político en España, escrito por un ex banquero, Manuel Puerto Ducet, que a pesar de sus obvias limitaciones (presenta al presidente de la compañía Abertis como un empresario ejemplar –la compañía Abertis debe su supuesto éxito empresarial precisamente a sus conexiones políticas con los gobiernos conservadores que han dominado la vida política de Catalunya desde el inicio de la democracia-) contiene información que, como el autor señala, muestra como los vencedores de la Guerra Civil y la nomenclatura del régimen dictatorial continúan controlando el capital financiero de este país. Lo que la Transición significó fue la abertura de tal sistema a las izquierdas, con la incorporación de personalidades de las izquierdas gobernantes en un entramado financiero-empresarial-político que constituye el establishment español (incluyendo el catalán) y que controla la vida política y también mediática del país.

6. El poder de tal establishment se mantiene predominantemente a través de tres tipos de intervenciones. La primera es el enorme control de los medios de información y persuasión, tanto públicos como privados, con clara marginación y discriminación hacia las izquierdas (lo que ocurre tanto en España como en Catalunya). Esta enorme represión ideológica es un indicador de su enorme inseguridad. Hoy España (incluyendo Catalunya) es el país de la Unión Europea con menor pluralidad ideológica en sus medios, sin prácticamente medios de izquierda. El establishment español, incluyendo el catalán, es consciente de que se asienta sobre un volcán potencial, pues las encuestas muestran que la población española y catalana está más a la izquierda que el establishment, siendo también el país en la Unión Europea en el que su población está menos satisfecha con sus instituciones llamadas representativas, tanto las españolas (incluyendo las catalanas) como las europeas. De ahí el enorme temor y represión a voces de izquierdas, pues saben que el potencial de movilización es muy elevado.

El segundo tipo de intervenciones es la represión económica, creando gran inseguridad entre las clases populares, lo cual consiguen a través del aumento del desempleo (que crea inseguridad y temor en toda la población) y el descenso de la protección social.

Y el tercer tipo de intervención es la represión física y policial que ha aumentado con el gobierno PP. España tiene el mayor número de policías y el menor número de personas adultas por 10.000 habitantes trabajando en los servicios públicos del Estado del Bienestar de los países de la Unión Europea de los Quince.

7. La Monarquía es el centro del establishment y es el que le da garantías de seguridad. Todos los mecanismos de información de mayor difusión se movilizan para crear una popularidad de los miembros de la Corona, comenzando por el Rey, (desde la imagen errónea de que el Monarca haya sido el que ha traído la democracia a España, a su supuesta accesibilidad y campechanía. En realidad, gran número de personajes, incluso progresistas, ha sucumbido a esta percepción, siendo el caso más extremo el de Paul Preston, que en su libro Juan Carlos. Un Rey del Pueblo describe al Monarca como el Rey del Pueblo. Tal libro es de un oportunismo denunciable, pues idealiza la imagen del Rey sin percibirse que la Monarquía es el centro del establishment español responsable de las enormes limitaciones de la democracia española. Es incoherente en extremo denunciar, como hace Preston, el silencio sobre los desaparecidos o “la corrupción masiva que hay en España, herencia del franquismo” (entrevista a Paul Preston en La Vanguardia 06.04.13) y a la vez alabar al Rey y a la Monarquía que ha contribuido en gran manera al silencio sobre el pasado y a que tal corrupción exista en España. Y no me estoy refiriendo sólo a los miembros de su familia real, sino a todo el sistema de corrupción heredado del dominio ultraconservador sobre los aparatos del Estado. Tal generosidad con el Rey contrasta, por cierto, con la dureza de Paul Preston en su libro sobre Santiago Carrillo, Zorro Rojo. Conocí a Santiago Carrillo, con el cual tuve desacuerdos, así como acuerdos. Pero me desagrada en extremo el oportunismo de Paul Preston, que aparece de nuevo ahora al escribir tal libro, sólo unas semanas después de su muerte, acusando a tal dirigente comunista de ser ambicioso en extremo, y de haber alcanzado su deseada prominencia a base de sacrificar a sus colaboradores. ¿No cree Preston que el Rey fue enormemente ambicioso, sacrificando a amigos y colaboradores en su deseo de retener el trono, a costa de fuera quien fuera, incluyendo a su padre? El contraste como Paul Preston trata al Monarca, idealizándolo, con la manera como analiza al dirigente comunista Carrillo, demonizándolo, es signo, además de oportunismo (en sus formas y calendario), de falta de coherencia y rigor. Paul Preston debería haber sido más riguroso y exigente en su análisis del contexto político que determinó la existencia de la Monarquía en España y el papel central que tal institución juega en la reproducción de las enormes limitaciones que tiene la democracia española.

Existe hoy un intento muy visible mediáticamente de evitar el desprestigio total de la institución monárquica, aupando la figura del Príncipe Felipe para que pueda sustituir al Monarca actual. Los medios de mayor difusión están trabajando cuarenta y ocho horas al día para promover tal figura, pues son conscientes de la centralidad que el Rey (que, según la Constitución, es el jefe de las Fuerzas Armadas) y la Monarquía, juegan en el entramado de poder que gobierna nuestro país. Su desaparición significaría el inicio de la pérdida de tal entramado. De ahí la enorme preocupación por su posible disolución

Artículo publicado en Público.es

vnavarro.es

 

 

 

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La rebelión de los ricos

Sáb, 13/04/2013 - 09:00

Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España

Resulta bastante evidente, y todos los datos así lo indican, que uno de los efectos queridos, y quizá perseguido como principal, por la revolución neoliberal que comienza a expandirse por el mundo a mediados de los setenta es el incremento de las desigualdades. Ello parece bastante lógico. La liberalización de mercados tanto de productos y servicios como financieros conduce a que el capital pueda imponer sus condiciones a los poderes públicos o, al menos, a que estos se escondan tras la globalización para aplicar medidas reaccionarias que de otra manera las sociedades no permitirían.

Pero es en el proyecto de la Unión Europea donde aparece de forma más clara el intento de subversión del capital respecto de las ataduras democráticas. En la UE los mercados, los de mercancías al igual que los de capital, se hacen plenamente supranacionales mientras que todos los aspectos políticos y el resto de los aspectos económicos quedan confinados en los Estados nacionales. La Unión Monetaria ha venido a perfeccionar este panorama dejando inermes a los gobiernos y obstaculizando su política redistributiva. El resultado solo puede ser el incremento de la desigualdad y de los desequilibrios no solo personales sino también regionales, al carecer la Unión de mecanismos redistributivos entre los países.

Tradicionalmente, el Estado Social y de Derecho se basa, con mayor o menor intensidad, sobre una cuádruple unidad: comercial, monetaria, fiscal y política. Es sabido que las dos primeras generan desequilibrios regionales, tanto en tasas de crecimiento como en paro, desequilibrios que son paliados al menos parcialmente mediante las otras dos unidades, la fiscal y la política. La unión política implica que todos los ciudadanos tienen los mismos derechos y obligaciones independientemente de su lugar de residencia. La unión fiscal, como consecuencia de la unión política y de la actuación redistributiva del Estado en el terreno personal (el que más tiene más paga y menos recibe), realiza también una función redistributiva en el regional, que compensa en parte los desequilibrios creados por el mercado.

Confirmación de lo anterior la tenemos en el comportamiento de cualquier Estado, federal o no, y por más liberal que sea. Incluso cuando después de la Segunda Guerra Mundial, los aliados -con el fin de evitar que Alemania pudiese repetir en el futuro los comportamientos pasados- imponen su partición y la división de la zona occidental en una serie de länder, se tiene muy presente la necesidad de este equilibrio interterritorial. Principio que se recoge en la Constitución de Bonn de 1949, que se concreta en la Ley de 1950, aún en vigor, y que obliga a que los Estados más fuertes ayuden a los más débiles con “el fin de mantener la uniformidad en las condiciones de vida”. Así mismo, en 1991 con la unificación de las dos Alemanias se creó el pacto de solidaridad por el que los cinco länder del Este recibían, y seguirán recibiendo hasta 2019, 105.000 millones de euros para paliar su déficit en infraestructuras y 1.000 millones anuales para asistencia social y desempleo. Todo ello se financia con el llamado impuesto de solidaridad, un recargo del 7,5% en el impuesto sobre la renta hasta 1998, que se ha convertido en el 5,5% desde esa fecha hasta 2019.

La Unión Monetaria europea ha roto este equilibrio creando una unidad comercial y monetaria pero sin que se dé, ni se busque, la unidad fiscal y política entre los países, lo que genera una situación económica anómala. La UM está produciendo resultados muy desiguales, beneficiando en gran medida a Alemania y a algún que otro país pequeño de su órbita y perjudicando a todos los demás. La renta per cápita del país germánico que antes de la creación del euro perdía posiciones respecto a la media europea a partir de la constitución de la UM las gana, mientras que la mayoría de los otros miembros de la Eurozona las pierden. Sin esa unión fiscal, la UM deviene imposible porque lo que ahora se está produciendo es una transferencia de fondos en sentido inverso, transferencia a través del mercado, opaca y encubierta, pero no por eso menos real. El mantenimiento del mismo tipo de cambio entre Alemania y el resto de los países empobrece a estos y enriquece a aquella; genera un enorme superávit en la balanza de pagos del país germánico mientras que en las de las otras naciones se provoca un déficit insostenible. Se crea empleo en Alemania y se destruye en los demás países miembros.

La UM no solo está incrementando la disparidad y el enfrentamiento entre los países de la Eurozona, sino que propicia las fuerzas centrífugas dentro de cada país. De hecho, algunas Comunidades Autónomas aspiran a copiar el modelo de desarticulación fiscal europeo y que incurramos dentro de nuestro país en unos desequilibrios territoriales semejantes a los que se están generando en la Eurozona. Cataluña o la Italia del Norte pueden preguntarse por qué tienen que financiar ellos a Andalucía o a la Italia del Sur, si Alemania no lo hace, obteniendo beneficios similares o mayores de la unión mercantil, monetaria y financiera.

El ejemplo ha cundido y ha llegado incluso a los länder alemanes. Los Estados ricos del sur, Baviera, Hesse y Baden-Württemberg, los tres con un PIB per cápita superior a los 36.000 euros, se quejan, protestan e incluso recurren al Tribunal Constitucional porque consideran que transfieren demasiados recursos a los Estados con menores rentas per cápita, principalmente Berlín (29.000 euros) y Sajonia oriental (23.000 euros). Es la rebelión de los ricos.

En nuestro país, a pesar de que las diferencias de renta per cápita entre las regiones son bastante mayores que en Alemania (la de las cuatro primeras, País Vasco, Madrid, Navarra, Cataluña, casi dobla a la de las dos últimas, Extremadura y Andalucía), también se ha producido la rebelión de los ricos. Comenzando porque el País Vasco y Navarra lograron introducir en la Constitución un régimen fiscal especial, el concierto, que los deja al margen de toda política redistributiva. El mantenimiento de este sistema no es ajeno al puesto que ocupan en el ranking de renta per cápita.

Aunque el nacionalismo catalán lleva ya mucho tiempo protestando por lo que considera un exceso de solidaridad, ha sido a partir del Estatuto y principalmente en los momentos actuales con el pacto fiscal cuando la ofensiva se ha hecho más radical, hasta el punto de amenazar con la independencia en el caso de que no se conceda a Cataluña un régimen de financiación parecido al del País Vasco. Incluso los políticos madrileños que siempre han estado al margen de estas reivindicaciones comienzan a quejarse de que a Madrid no se la trata adecuadamente.

Detrás de todo lo anterior se encuentra la pretensión de los ricos de romper los mecanismos redistributivos, es decir, de copiar el modelo de la Unión Europea, que implica la integración de los mercados y una moneda única, pero sin querer oír hablar de unión presupuestaria y fiscal. Los resultados de ese modelo en Europa están claros, abrir progresivamente una enorme brecha entre el Norte y el Sur que cierra toda perspectiva de futuro y que abocará, se quiera o no, a la marcha atrás. Es un modelo condenado al fracaso. Repetirlo miméticamente dentro de los Estados miembros, amén de injusto resulta totalmente inviable porque la ruptura fiscal y presupuestaria entre las regiones conduciría a romper también la unidad monetaria y de mercado.

Artículo publicado en República.com

www.telefonica.net/web2/martin-seco

 

 

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Estrellón de la moneda digital Bitcoin confirma que estamos en una economía de casino

Sáb, 13/04/2013 - 07:00

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

bitcoin capitalizacion mdo
Culminando una escalada de cuatro semanas y media, la moneda digital Bitcoin reventó y tocó los cielos este miércoles al alcanzar máximos de 266 dólares y cuadruplicar su valor en 30 días. Sin embargo, ayer jueves se hundió más del 50 por ciento demostrando que esta moneda sólo ha vivido un período de gloria impulsado por el ánimo de los inversionistas que temieron lo peor tras el castigo que propinó la Troika a Chipre.

Tras la operación chipriota, que en la práctica está significando la pérdida de un 60% de su riqueza a los ahorradores con más de 100 mil euros, se temió que el castigo podría propagarse a otros países europeos. Como no está claro si el objetivo de la Troika es propinar un castigo a la mafia rusa que lava su dinero en los bancos de Chipre para desde ahí inyectarlos a los flujos europeos, o se trata de una arremetida sincera contra los paraísos fiscales, los inversionistas han apostado fuerte a esta divisa electrónica cuyo control, aparentemente, está en manos de los propios usuarios.

Bitcon no cotiza en ningún mercado oficial, pero su precio se cuadruplicó en las últimas semanas ante la penosa actuación de la instituciones europeas en el rescate a Chipre. Esto ayudó a disparar la burbuja bitcoin en la idea de una “divisa refugio”, con real independencia de los gobiernos y los bancos centrales suficientemente aproblemados con el euro.

Sin embargo, las fuertes fluctuaciones impulsadas por la euforia (en la compra) y el miedo (en las ventas) en la transacciones de esta divisa electrónica, está significando que Bitcoin deje de ser una alternativa real a las monedas tradicionales. Se dice que bitcoin es “una divisa matemática que está libre de la política y el error humano”. Pero una moneda requiere algo más que eso.

Una moneda debe tener un valor relativamente estable dado si se hace demasiado volátil comienza a generar problemas en sus transacciones. Quienes aceptaron bitcoin el miércoles por la tarde a un valor de referencia de 266 dólares, en menos de 24 horas perdieron el 50 por ciento de su valor con el desplome de esta divisa virtual.

El ejemplo de Bitcoin demuestra que los tiempos actuales están abiertos a la especulación masiva y el juego de casino. Este es el entorno más perfecto para quienes aún siguen sacando ventajas de la crisis y ayudando a agravarla aun más. Pero es un hecho que puede, a la larga, puede pasar factura a esta divisa electrónica que se consideraba ajena a maniobras especulativas.

El Blog Salmón

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El pensamiento lógico de un votante del PP

Vie, 12/04/2013 - 18:05

Rosa María Artal – Comité de Apoyo de ATTAC España

Los votantes del PP, como gran parte de los españoles, también andan tristes y preocupados por la situación que vivimos. La corrupción -aunque su hedor atufe- no es algo que les preocupe especialmente dado que, argumentan, “todos los hacen”, “siempre ha sido así y suelen corear con grandes sonrisas el orgullo español del robo y la trampa, mal llamados “picaresca”. Pero sí les duele algo el bolsillo y, por encima de todo, el futuro de sus hijos y los jóvenes en general.

Están desencantados. El 21 de noviembre de 2011, exultantes, ya hacían planes, de empleo, casa y vacaciones. Y ahora el plazo de la presunta recuperación se alarga a 2014, cuando ya había sido anunciada para Junio de 2013.  Es que la “herencia” socialista está siendo difícil de roer.  Aquel despilfarro de los “cheques bebé” (4.000 millones en 3 años) o el “Plan E” (13.000) o subir mínimamente la inversión social para dar cobertura por ejemplo a la Dependencia. Sin llegar jamás, ni de lejos, a la media europea. Y, además, el déficit que se les disparó a las comunidades autónomas, la mayoría en manos… del PP. Ahora hay más paro, más recesión, se han recortado servicios esenciales y la deuda se ha catapultado del 68,5% al 85.3%. El votante del PP, ni aún frustrado, logra relacionar estas variables. No consigue aceptar que se han restado muchos más millones a la sociedad de los que hubiera necesitado compensar el “despilfarro” de Zapatero. Que estamos infinitamente peor que hace año y medio y que nos dan mucho menos, por muchos más impuestos y repagos. “Hay que dar tiempo a las reformas. ¿Cuánto? No saben. ¿Qué reformas? ¿Las destinadas a precarizar el empleo? ¿Las de dejarnos sin sanidad o educación públicas?

“No hay otra solución”, “es que les debemos dinero a los bancos”. ¿Y los miles de millones que han recibido de fondos públicos?  ¿Y los beneficios que sacan a nuestra costa con la inventada “crisis de la deuda” los bancos alemanes sin ir más lejos? ¿Y la ingente evasión a paraísos fiscales que se detrae del erario? “Siempre ha sido así. Pero ahora es peor. “Ya cambiará, hay que dar tiempo. Además, “la crisis ya se acaba”. Y ¿volverán las oscuras golondrinas portando en las alas todo lo que nos han quitado?

Vieron un halo de esperanza en los cinco mil empleos creados en la Semana Santa de marzo, la primera en ese mes desde el inicio de la crisis en 2008. Aunque se les argumente que han sido en el sector servicios, han bajado todos los demás, y son efímeros. Que una cosa es el paro registrado y otro el real. “Cuando falta el aire, sirve respirar. Uno respira un rato, luego vuelve ahogarse, pero hay que ser “positivos”… cuando algo es obra del PP. Por eso también están dispuestos a aceptar todos los recortes: “algo es mejor que nada ”. Las viejas cadenas que viven y viven. “Si todos nos sacrificamos un poco, saldremos adelante”. Olvidando a quien, lejos de “sacrificarse”, se lucra obscenamente.

¿Y las mentiras? ¿Por qué alguien que ha engañado hasta nuestra extenuación va a decir finalmente una verdad? Ni se inmutan. El incumplimiento del programa electoral, la presunción de falsos logros, las esperanzas en futuros inmediatos de recuperación persistiendo en los errores, son, para un votante del PP ilustrado, “la dialéctica política tradicional”. Para el conjunto, el “todos los hacen”. No reparan ni en la impúdica entrega del Registro Civil nada menos que a los Registradores de la Propiedad (cuerpo al que pertenece Rajoy) o en la gestión de alto riesgo con la hucha de las pensiones.

Lo que no entiendo –avanza alguno – es por qué “antes” no había tanto paro. Por añorar, añoran hasta a Felipe González al cuál ponían tibio. De la crisis internacional no les hables, es un tema demasiado amplio.  De hecho abrevian las explicaciones y piden una respuesta corta. Un culpable. Uno. ¿La burbuja inmobiliaria ? Por lo menos la gente tenía trabajo. Pero se estaba gestando un enorme problema, no podía durar. El votante del PP no logra tampoco establecer esa relación. Si así se creaban empleos, no hay porqué dejar de construir.

De ahí -entre otros muchos descalabros- han venido los desahucios, les dices. En este punto se ilumina su rostro: pueden explayarse en la respuesta. Todos, sin excepción, conocen a alguien que “se embarcó en un crédito sin tener ingresos suficientes ”, que se convierte en regla de oro. Ya, pero otros, la mayoría, contaban con un trabajo que se esfumó y no por su culpa, o les rebajaron el poder adquisitivo, y no advirtieron las trampas de los bancos en cláusulas muy bien camufladas. “Siempre ha sido así”, “no hay otra solución”, “nos apretamos todos un poco”, cortan rápido para poder avanzar su postura: “es que la dación en pago tampoco es solución, quebraría el sistema”. Otros países la tienen. “Bueno, pero estas protestas van a acabar en violencia”.

Un votante del PP, lo mismo que los “apolíticos” y muchos establecidos de toda condición, mantienen una idea de la violencia de doble dirección. No entienden como tal la que se ejerce contra los ciudadanos, en sanidad, educación, vivienda o el trato con los bancos (no les salpica directamente sangre en la cara). Solo reventarle un ojo a una ciudadana en una manifestación les parece que es “pasarse un poco”. Pero les resulta intolerable la protesta o la presión pacífica a los suyos. “Hay que respetar la intimidad de las personas, la de los políticos también, aunque ellos no respeten ni nuestros derechos. Por ejemplo, el de manifestación al acotar los escraches.

La lección surtida por los medios, por algún intolerable presunto debate-encerrona a Ada Colau camuflado de progresista, ha trocado la admiración por la PAH en recelo. Un votante del PP es muy aficionado a los debates sesgados en los que le dicen lo que tiene que pensar, lo que quiere pensar. Y no puede ni llegar a concebir que, quien tiene sus mismas ideas y –sobre todo- habla en televisión, pueda obedecer a intereses espurios.

Por eso, los papeles de Bárcenas “no son verdad hasta que se pruebe”, aunque se amontonen evidencias. Todas las corrupciones que emergen necesitan el trámite judicial, siquiera para informar de ellas, por más que sepamos de dilaciones, amnistías e impunidad. “Siempre ha sido así”. Y… “todos lo hacen”, ese peligroso meme que pretende hundir la democracia más de lo que está.  Hasta risas histéricas provoca el ascenso en intención de voto de Izquierda Unida. Para un votante del PP, para todos ellos casi sin excepción, IU es un remedo de la Rusia de Stalin, y quiere salir de Europa, lo cual –como socios “privilegiados” que somos- es un horror. A Rosa Díez y su UPyD la ven, en cambio, con muy buenos ojos. Es lista y no tiene pelos en la lengua, aunque los haya mudado cien veces . Y decantarse por EQUO es… una ingenuidad. “No, no, yo voto a quien tiene posibilidades de gobernar”, afirman con alta suficiencia. Y ésos son PP y PSOE, el único que –de mal grado- admite su imaginario.

Porque esa sociedad que salió a la calle el 15M con un enorme grado de aceptación popular -aplaudida también por votantes del PP y de otros partidos que… terminarían por otorgar a los conservadores la mayoría absoluta- no es una alternativa para ellos. “Sería el caos”. ¿Mayor del que ahora vivimos?

Están tristes pese a todo. Cuando tienen en su mano exigir responsabilidades si consideran que –a pesar de las evidencias que se anticipaban y obviaron ver- fueron “engañados”. Pero, según muchos de ellos –todavía, aunque parezca inconcebible-, “hay que darles tiempo”. A que la putrefacción nos embadurne hasta la mirada, el oído, el olfato y el gusto, si no lo ha hecho ya. A que todas las mentiras – 2013 el último año de la crisis y demás- caduquen dejando el esqueleto de la más aguda precariedad. Se acabó la tregua. Y la paciencia. Los votantes del PP son responsables de los males que hoy sufrimos el resto. Tienen que saberlo y afrontarlo.

(“Que no me lloren, que luchen”, dijo José Luis Sampedro antes de irse. Pues eso).

Artículo publicado en eldiario.es

El Periscopio

 

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Chávez, la epifanía

Vie, 12/04/2013 - 13:00

Ignacio Ramonet – Consejo Científico de ATTAC

“Como en sí mismo al fin la eternidad lo cambia”1, Hugo Chávez, fallecido el pasado 5 de marzo en plena gloria política, se reúne a partir de ahora y para siempre, en el imaginario de los humildes de América Latina, a la pequeña cohorte de los grandes defensores de la causa de los pueblos: Emiliano Zapata, Che Guevara, Salvador Allende…

Fue sin duda el dirigente político más célebre de su tiempo. Lo cual no significa que su pensamiento y su obra hayan sido reconocidos. Porque fue también el líder más odiosamente atacado y satanizado por los grandes medios de comunicación dominantes. Si su trayectoria política, desde que llegó al poder en Venezuela en 1999, ha sido relativamente bien estudiada, no ocurre lo mismo con los periodos anteriores de su primera vida. ¿Cómo surge Chávez? ¿Dónde se formó? ¿Qué influencias recibió? ¿Cuándo decidió conquistar el poder? Estos aspectos de su epifanía, es lo que quisiéramos recordar aquí.

En un principio, nada deparaba a Hugo Chávez su destino tan singular. En efecto, vino al mundo en el seno de una familia muy pobre en lo más recóndito del “lejano oeste” venezolano, en Sabaneta, un pequeño pueblo de los Llanos, esas llanuras infinitas que se extienden hasta el pie de los Andes. Cuando nació, en 1954, sus padres no habían cumplido veinte años. Maestros interinos en una aldea perdida, mal pagados, tuvieron que confiar a sus dos primeros hijos (Hugo y su hermano mayor Adán) a la abuela paterna de los niños. Rosa Inés, mestiza afroindígena, los crió hasta la edad de quince años. Persona muy inteligente, muy pedagoga, dotada de una notable sensatez y desbordante de amor, esta abuela ejerció una influencia determinante en la educación del pequeño Hugo.

A las afueras del pueblo, Rosa habitaba una casa amerindia de suelo de tierra, muros de adobe y cubierta de hojas de palma. Sin agua corriente, ni electricidad. Desprovista de recursos pecuniarios, vivía de la venta de unos pasteles que ella misma elaboraba con las frutas de su pequeño jardín. De tal modo que, desde su temprana infancia, Hugo aprendió a trabajar la tierra, podar las plantas, cultivar el maíz, cosechar los frutos, ocuparse de los animales… Se impregnó del saber agrícola ancestral de Rosa Inés. Participaba en todas las tareas del hogar, iba a por agua, barría la casa, ayudaba a hacer los pasteles… Y, desde que tuvo siete u ocho años, fue a venderlos recorriendo las calles de Sabaneta, pregonando a las salidas del cine, la gallera, el juego de bolos y el mercado…

Este pueblo, “cuatro calles de tierra –contará Chávez–, que, en invierno, se transformaban en lodazales apocalípticos”2– representaba, para el joven Hugo, todo un mundo. Con sus jerarquías sociales: los “ricos” vivían en la parte inferior de la ciudad en edificios de piedra de varias plantas; los pobres en la ladera de la colina en cabañas cubiertas de paja. Con sus diferencias étnicas y de clase: las familias de origen europeo (italianos, españoles, portugueses) poseían los principales comercios así como las escasas industrias (serrerías), mientras que los mestizos constituían la masa de la mano de obra.

Su primer día de escuela se quedó grabado para siempre en la memoria de este “poquita cosa”3 venezolano: fue expulsado por llevar alpargatas de cáñamo y no zapatos de cuero como correspondía… Pero supo tomarse la revancha. Su abuela le había enseñado a leer y a escribir. Y, muy rápidamente, se impuso como el mejor alumno del grupo escolar, convirtiéndose en el ojito derecho de las maestras. Hasta tal punto que, durante una visita solemne del obispo de la región, los docentes lo eligieron para que leyese la alocución de bienvenida al prelado. Su primer discurso público…

También le habló mucho su abuela de historia. Incluso le mostró sus vestigios en Sabaneta: el gran árbol centenario a la sombra del cual Simón Bolívar descansó antes de su hazaña del Paso de los Andes en 1819; y las calles donde todavía resonaba el galope de los fieros jinetes de Ezequiel Zamora cuando pasaron por allí rumbo a la batalla de Santa Inés en 1859. Así, el pequeño Hugo creció con el culto a estas dos personalidades: el Libertador, padre de la independencia; y el héroe de las “guerras federales”, defensor de una reforma agraria radical a favor de los campesinos pobres cuyo grito de guerra era: “¡Tierra y hombres libres!” Además, Chávez conocerá que uno de sus antepasados participó en esa famosa batalla y que el abuelo de su madre, el coronel Pedro Pérez Delgado, alias Maisanta, muerto en prisión en 1924, fue un guerrillero muy popular en la región, una especie de Robín de los Bosques que despojaba a los ricos para abastecer a los pobres.

No hay determinismo social automático. Y Hugo Chávez, con esta misma infancia, hubiese podido tener un destino totalmente distinto. Pero ocurrió que, desde muy pequeño, su abuela le inculcó fuertes valores humanos (solidaridad, ayuda mutua, honestidad, justicia). Y le transmitió lo que podríamos llamar un poderoso sentimiento de pertenencia de clase: “Siempre supe dónde estaban mis raíces –dirá Chávez–, en las profundidades del mundo popular; de ahí vengo. Nunca lo olvidé”4.

Cuando ingresa en el instituto, el joven Hugo abandona Sabaneta y se instala en Barinas, capital del Estado del mismo nombre. Nos hallamos en 1966, la guerra de Vietnam está en la portada de todos los periódicos y Che Guevara va a morir pronto en Bolivia. En Venezuela, donde la democracia se restableció en 1958, también abundan las guerrillas; numerosos jóvenes se unen a la lucha armada. Pero Chávez es un adolescente que no se interesa por la política. En esa época, sus tres ardientes pasiones son: los estudios, el béisbol y las chicas.

Fue un bachiller brillante, sobre todo en las asignaturas de ciencias (matemáticas, física, química). Le encantaba dar clases de recuperación a sus compañeros menos capacitados. A lo largo del tiempo, irá adquiriendo un gran prestigio en el instituto debido a sus buenas notas y a su sentido de la camaradería. Las diferentes organizaciones políticas del instituto –entre las que se hallaba la de su propio hermano Adán, militante de extrema izquierda– se peleaban por incorporarlo. Pero Chávez sólo pensaba en el béisbol. Estaba literalmente obsesionado por ese deporte. Fue un temible “pitcher” (lanzador) zurdo, y participó con éxito en los campeonatos escolares. Hasta la prensa local hablaba de él, de sus éxitos deportivos. Lo que confortaba su aura personal.

Durante estos años de instituto, su personalidad se consolidó, se afirmó. Era una persona segura de sí misma, se expresaba bien en público, manejaba el humor y se sentía cómodo en todas partes. Se convirtió en lo que llamamos un “líder natural”, primero de la clase y excelente en deportes. Como deseaba ser un profesional del béisbol, una vez obtenido su bachillerato, optó por pasar el examen de ingreso a la Academia Militar, porque allí estaban los mejores entrenadores del país. Aprobó. Y así fue como, en 1971, aquel joven procedente de tan lejana provincia llegó a Caracas, capital tan futurista y aterradora a sus ojos como la Metrópolis de Fritz Lang.

Las cuestiones militares le apasionaron de inmediato. Se olvidó del béisbol. Chávez se entregó en cuerpo y alma a los estudios militares. Éstos acababan de ser modificados. Ahora la Academia sólo admitía a bachilleres. El cuerpo profesoral también se había renovado. Enseñaban allí los oficiales superiores considerados “menos seguros” o “más progresistas” por las autoridades que se negaban a colocar tropas bajo sus órdenes… pero que no dudaban en confiarles la formación de los futuros oficiales… Desde 1958, después de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, los principales partidos –en particular Acción Democrática (socialdemócrata) y Copei (democracia cristiana)– habían establecido un acuerdo entre sí, el pacto de Punto Fijo, y se habían repartido el poder alternativamente. La corrupción era general. En 1962, estallaron dos rebeliones de oficiales, aliados a organizaciones de extrema izquierda, en Puerto Cabello y en Carúpano. Otros militares se unieron a las diversas guerrillas en las montañas. La represión fue atroz. Las ejecuciones sumarias, la tortura y las “desapariciones” se volvieron moneda corriente. La presencia de representantes de Estados Unidos era muy ostensible, no sólo en los sitios petroleros, sino en el seno mismo del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. También la Central Intelligence Agency (CIA) envió allí a varios agentes y ayudó a perseguir a los insurgentes.

Chávez absorbió literalmente la enseñanza teórica que recibió en la Academia. Uno de sus profesores, el general Pérez Arcáis, gran especialista en Ezequiel Zamora, ejerció en él una influencia determinante. Lo educó al bolivarianismo. Chávez leyó toda la obra de Bolívar. La aprendió de memoria. Era capaz de reproducir detalladamente, sobre un mapa, con los ojos cerrados, la estrategia de cada una de sus batallas. También leyó a Simón Rodríguez, el maestro enciclopedista de Bolívar. Y pronto desarrolló su tesis de las “tres raíces”: Rodríguez, Bolívar y Zamora. De los textos políticos de estos tres autores venezolanos, extrajo las tesis de la independencia y de la soberanía; de la justicia social, de la inclusión, de la igualdad; y de la integración latinoamericana. Tesis que se convirtieron en los pilares principales de su proyecto político y social.

Chávez poseía una mente de científico y una memoria prodigiosa. No tardó en convertirse en uno de los mejores estudiantes y en el “líder” de los cadetes de la Academia. Leyó (a escondidas) a Marx, Lenin, Gramsci, Fanon, Guevara… Y se puso a frecuentar, fuera de la Academia, distintos círculos políticos de extrema izquierda: el Partido Comunista (PCV), La Causa R, el Movimiento Izquierda Revolucionaria (MIR), el Movimiento al Socialismo (MAS)… Se reunía clandestinamente con sus dirigentes. De nuevo, cada uno de ellos quiso incorporarlo a su organización, ya que el entrismo en las Fuerzas Armadas siempre fue una ambición izquierdista. Después de haber estudiado bien las rebeliones militares en Venezuela, Chávez se convenció de que era posible tomar el poder para acabar de una vez con la pobreza endémica. Pero el único modo de evitar las derivas “gorilistas” (dictaduras militares de derechas) consistía en forjar una alianza entre las fuerzas armadas y las organizaciones políticas de izquierdas. Esta será su idea matriz: la “unión cívico-militar”.

Examinó la experiencia en el poder de los militares revolucionarios de izquierdas en Latinoamérica, en particular: Jacobo Arbenz en Guatemala, Juan José Torres en Bolivia, Omar Torrijos en Panamá y Juan Velasco Alvarado en Perú. Se reunió con éste en Lima, durante un viaje de estudios, en 1974, y quedó fuertemente impresionado por él. Hasta el punto de que, veinticinco años después, una vez en el poder, hizo editar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, aprobada por referéndum en 1999, en el mismo formato y color que el célebre “pequeño libro azul” de Velasco Alvarado…

Chávez había ingresado en la Academia Militar sin la menor cultura política, pero salió de ella cuatro años más tarde, en 1975, a la edad de 21 años, con una sola idea en la mente: terminar de una vez con aquel régimen injusto y corrupto, y refundar la República. A partir de ese momento, ya todo estaba muy claro. Tanto política como estratégicamente. Portaba en él el proyecto bolivariano de reconstrucción de Venezuela.

Pero su epifanía tendría aún que esperar veinticinco años. Veinticinco años de conspiraciones silenciosas en el seno de las Fuerzas Armadas. Y el efecto de cuatro acontecimientos decisivos: la gran revuelta popular –el “Caracazo”– contra la terapia de choque neoliberal en 19895; el fracaso de la rebelión militar de 1992; la fecunda experiencia de dos años de cárcel, y el encuentro, en 1994, con Fidel Castro. A partir de ahí, su victoria electoral era ineluctable. Lo cual se verificará en diciembre de 1998. Porque, afirmaba Chávez citando a Victor Hugo, “no hay nada más poderoso en el mundo que una idea a la que le llegó su hora”.

NOTAS:
(1) Verso de Stéphane Mallarmé, extraído de Le tombeau d’Edgar Poe (1877)
(2) Conversaciones con el autor.
(3) Cf. Alphonse Daudet, Poca cosa (1868), novela autobiográfica.
(4) Conversaciones con el autor.
(5) Dictada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) e impuesta por el presidente socialdemócrata Carlos Andrés Pérez, esta “terapia de choque” fue un verdadero plan de ajuste estructural que se tradujo en medidas de austeridad, un desmantelamiento del embrión del Estado del bienestar y el alza de los precios de los productos de primera necesidad. El 27 de febrero de 1989, la población de Caracas se sublevó. Fue la primera rebelión en el mundo contra las políticas neoliberales. El gobierno “socialista” recurrió al Ejército. La represión fue feroz: más de 3 000 muertos. Hugo Chávez dirá: “El pueblo se nos adelantó. Y el gobierno utilizó a los militares como si fuesen un Ejército de invasión del FMI contra nuestros propios ciudadanos.”

Artículo publicado en Le Monde Diplomatique

 

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El compromiso del nuevo Papa con los pobres

Vie, 12/04/2013 - 09:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Counterpunch es una de las revistas digitales más conocidas e influyentes en círculos progresistas de EEUU. Su contenido es diverso y goza de una gran credibilidad debido al rigor de sus artículos. Esta revista acaba de publicar un dossier sobre el sacerdote argentino Jorge Mario Bergoglio (más tarde elegido Papa por el Cónclave de Cardenales), escrito por Nancy Scheper-Hughes, profesora de antropología de la Universidad de California, Berkeley, y autora de varios libros sobre la represión en varios países de Latinoamérica y muy en especial en Brasil (Death Without Weeping: The Violence of Everyday Life in Brazil) y en Argentina (The Ghosts of Montes de Oca: Naked Life and the Medically Disappeared – A Hidden Subtext of the Argentine Dirty War). Conocida por su rigor y por su detallismo, transcribe y escribe sobre los interrogatorios hechos a Jorge Mario Bergoglio por tribunales argentinos (a raíz de la represión realizada por la Dictadura argentina) y profundiza en su pensamiento, analizándolo dentro del contexto político en el que este se desarrolló.

La profesora Scheper-Hughes presenta a Bergoglio como uno de los dirigentes jesuitas en América Latina que se opuso a la Teología de la Liberación, que estaba bastante extendida entre los jesuitas en América Latina. Éstos habían mostrado en varios países de aquel continente su simpatía por lo que llamaban la Teología de la Liberación de los pobres, facilitando su organización en comunidades de base que pudieran resistir y liberarse de las fuerzas que los explotaban y oprimían. Este movimiento nació en 1968 en Medellín (Colombia). Ni que decir tiene que tal movimiento estaba influenciado por los movimientos sociales, tanto en el campo (entre los campesinos sin tierra) como en las ciudades (entre los obreros sin trabajo) que, con sus agitaciones, estaban amenazando las estructuras de poder con la cuales la jerarquía de la Iglesia católica se había siempre identificado en aquel continente.

En realidad, la religión católica, interpretada por la jerarquía de la Iglesia, constituía la ideología que proveía cohesión social a tales estructuras. El general Jorge Videla, el dictador en Argentina, era profundamente religioso, muy influenciado y próximo al Opus Dei, la parte de la Iglesia más próxima a la dictadura fascista española, que también influenció a un gran número de dictaduras de América Latina, amenazadas todas ellas por tales movimientos. Es en este contexto en el que el Obispado argentino había justificado su apoyo al golpe militar, pues creía que este había parado la posibilidad de que surgiera un régimen marxista. La jerarquía de la Iglesia argentina fue, en su gran mayoría, cómplice de aquella dictadura militar. Esta complicidad era por activa (con apoyo explícito a la dictadura) o por pasiva (permaneciendo en silencio frente a los horribles crímenes cometidos durante la dictadura, incluido el asesinato y desaparición de 30.000 personas).

Nancy Scheper-Hughes detalla varios casos de estos silencios, que incluían muchas ambigüedades de Bergoglio, en los posteriores interrogatorios a los cuales fue sometido durante el periodo democrático (ver también mi artículo sobre el nuevo Papa en Público, “Las contradicciones del nuevo Papa”, 21.03.13).

Pero lo que es importante en lo que escribe esta autora, que ha entrevistado a un gran número de personas, tanto víctimas de la represión como figuras religiosas próximas al jesuita, es que su aproximación a la religión es profundamente mística, muy cercana a la del Papa anterior, cuyos postulados dogmáticos interpretaba de la misma manera. Ni que decir tiene que su estilo es profundamente distinto, pero su tipo de religiosidad era muy próxima a la del Papa anterior y a la del Papa Juan Pablo II. Su compromiso con el pobre estaba imbuido de tal misticismo, encontrándose incómodo (incluso hostil) frente al compromiso terrenal, de tipo organizativo, que consideraba político y, por tanto, impropio del sacerdocio. Esta situación le puso en una postura de confrontación con muchos otros jesuitas, incluidos Orlando Yorio y Francisco Jalics, que tenían una visión de proximidad, apoderando a los excluidos y pobres mediante su desarrollo colectivo de tipo comunitario y que implicaba un compromiso político. Su desacuerdo llegó al nivel de que Bergoglio, siendo su superior en la Orden de Jesuitas, les quitó la protección que tenían como miembros de la Compañía de Jesús, dos semanas antes de que fueran detenidos y torturados por los marines de la Armada. Fue esta expulsión la que dio luz verde a la dictadura para que los detuvieran. Era imposible que Bergoglio no conociera el riesgo que tal decisión implicaba para los jesuitas. Él era consciente de que la dictadura y las fuerzas conservadoras argentinas veían a los sacerdotes y a las monjas que trabajaban en las comunidades pobres (facilitando su liberación terrenal) como enemigos y terroristas, lejanos a la sensibilidad religiosa representada por Bergoglio.

En realidad, Bergoglio estaba en minoría dentro de la comunidad jesuita. En El Salvador, Guatemala, Perú, Colombia o Brasil, hubo jesuitas que habían protestado frente a los horrores de las dictaduras, pagando con su vida en muchos de estos países. El caso más conocido fue en El Salvador, en la Universidad Centroamericana, donde seis jesuitas fueron asesinados por miembros del Ejército en 1989. En realidad, nada menos que el superior de los jesuitas, el Sr. Pedro Arrupe, en 1975 había redefinido la misión de la Orden de Jesuitas, considerando como su prioridad el apoyo a la justicia social, misión que implicaba un enfrentamiento con las dictaduras existentes en el Cono Sur y en Centroamérica.

De ahí el escepticismo que Nancy Scheper-Hughes tiene sobre el llamado compromiso con los pobres que el nuevo Papa está subrayando como su eje central. En realidad, es imposible que tal compromiso se realice sin que lleve al que lo sostiene a oponerse a las causas de la pobreza. Y, hasta hoy, parece que ha actuado más para frenar que para estimular a aquellos que luchan para eliminar la pobreza.

Ni que decir tiene que el cambio de estilo y de actitud que el nuevo Papa representa en comparación con el anterior, es un cambio valioso que creará un gran enfrentamiento con la jerarquía de la Iglesia, como gran parte de la española. Ahora bien, ésta está tan a la derecha, en realidad, ultraderecha, que la sociedad española no debería evaluar al Papa por su distancia de la jerarquía actual, sino por su coherencia en su noble compromiso con los pobres. Tal compromiso exige apoyar a aquellos que quieren eliminar la pobreza. Y hasta ahora, tal dimensión está poco visible en su biografía y en su escaso apoyo, en realidad oposición, a aquellas monjas y sacerdotes que fueron coherentes en su compromiso.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

Artículo publicado en elplural.com
vnavarro.org

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España-Portugal, una hora de diferencia

Vie, 12/04/2013 - 07:00

Isaac Rosa – Comité de Apoyo de ATTAC España

Pues no, España y Portugal no son lo mismo, demos la razón a nuestros gobernantes. Es verdad que cada vez que oímos la lista de medidas aprobadas en Portugal, y sus efectos, nos suenan demasiado familiares: recortes en sanidad y educación, subida de impuestos, bajadas de sueldos, pérdida de una paga extra de los funcionarios, reforma laboral y de pensiones… Y sus efectos: más paro, más caída del consumo y del PIB, más desigualdad, más pobreza, e incumplimiento de los objetivos.

Pero insisto: no es lo mismo. De la misma manera que España y Portugal se manejan con husos horarios diferentes, también en materia de austeridad brutal funcionan con una hora de diferencia: España recorta una hora antes del rescate, Portugal recorta una hora después del rescate.

Fíjense en cómo se explican las medidas a un lado y otro: Portugal aprueba recortes porque ha sido rescatada; España aprueba recortes para que no la rescaten. Portugal aprueba contrarreformas después de la visita de la Troika; España aprueba contrarreformas antes de que venga la Troika. Portugal empobrece a sus ciudadanos porque le obligan a hacerlo; España empobrece a sus ciudadanos para que no le obliguen a hacerlo. Portugal ha entregado su soberanía porque ha pedido el rescate; España ha entregado su soberanía para no pedir el rescate.

La hora de diferencia también se mide en hasta dónde llega la tijera, es verdad: la portuguesa, siempre un poco más allá de la nuestra. Los dos países suben el IVA, pero los portugueses dos puntos más que los españoles. Los dos abaratan el despido, pero en Portugal con menos indemnización que aquí. Los dos suben tasas y bajan ayudas, pero los portugueses un paso más. Y así con todo, ellos siempre una hora más lejos, lo que significa que en cuanto la aguja del reloj avance, llegaremos al mismo sitio. Y si un día acabamos pidiendo el rescate total, Portugal ya habrá pedido el segundo rescate que hoy roza.

En resumen: Portugal sufre las consecuencias del rescate que pidió; España sufre las consecuencias del rescate que no ha llegado a pedir. Así que, o admitimos que en realidad estamos ya intervenidos, que el rescate para los bancos, el memorándum de condiciones y el apoyo del BCE para relajar la prima son una intervención en toda regla; o quedamos como tontos por haber renunciado a nuestra soberanía antes de que nos la quiten, de forma preventiva. A diferencia de Portugal, nosotros no necesitamos que nos amenace Bruselas: nos amenazamos nosotros solos, en su nombre.

Eso sí, el Tribunal Constitucional ha llegado en ayuda de los ciudadanos en Portugal una hora antes que en España. A ver si no se nos hace muy larga la hora hasta que el nuestro diga algo.

Artículo publicado en eldiario.es

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¿Asistencialismo social del PSOE?

Jue, 11/04/2013 - 18:00

Antonio Aramayona – ATTAC CHEG Aragón

“España no puede permitirse que haya gente que no pueda comer”, dijo Rubalcaba el pasado siete de abril. Inmediatamente, me vino a la mente el artículo 25.1 de la Declaración Universal Derechos Humanos de la ONU, que reconoce el derecho “a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”. Del mismo derecho habla el artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU de 1966: derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia. Los Estados Partes tomarán medidas apropiadas para asegurar la efectividad de este derecho, reconociendo a este efecto la importancia esencial de la cooperación internacional fundada en el libre consentimiento”.

Y me formulé entonces la siguiente pregunta: ¿Rubalcaba plantearía la solución del problema como un derecho o solo como una cuestión simplemente asistencial?

El secretario general del PSOE propone crear un “fondo de urgencia” de 1.000 millones de euros destinado a Ayuntamientos (400 millones), comunidades autónomas (400 millones) y ONG (200 millones), con el fin de “atajar” la pobreza en España. Acudí rápidamente entonces  al diccionario de la RAE, que me ilustró sobre el significado de “atajar”: “Ir o tomar por el atajo. Salir por algún atajo al encuentro de personas o animales que huyen o caminan. Cortar o dividir algún sitio o terreno, dejando alguna parte de él separada de la otra por medio de un tabique, un biombo, un cancel, un surco, etc. Señalar con rayas en un escrito la parte que se ha de omitir al leerlo, recitarlo o copiarlo. Dividir un rebaño en atajos o porciones, o disgregar de él una parte. Cortar o interrumpir alguna acción o proceso. Atajar el fuego, un pleito. Interrumpir a alguien en lo que va diciendo. En algunos deportes, parar una pelota lanzada por un jugador. Atrapar algo que ha sido arrojado por el aire. Reconocer o explorar la tierra. Cortarse o correrse de vergüenza, respeto, miedo o perplejidad. And. beber hasta trastornarse los sentidos). Cuba U. para pedir ayuda para atrapar a un ladrón que huye”. De todos aquellos significados me quedé con el único que no me llevaba por un atajo a la confusión: “Cortar o interrumpir alguna acción o proceso”.

Rubalcaba, pues, no se refiere a erradicar la pobreza, sino solo a interrumpirla (sin ni siquiera decir hasta cuando).

Ciertamente, Rubalcaba habla de “situación dramática” y “emergencia nacional”, por lo que plantea un pacto entre todas las fuerzas políticas e instituciones y agentes sociales “para impedir que la situación vaya a peor”, lo cual parece excluir (al menos, de momento) cualquier planeamiento que proponga combatir radicalmente la pobreza hasta su desaparición.

A continuación, transcribo algunas de las acciones propuestas por el secretario general del PSOE en relación con la pobreza (fuente: El País): ayudas para alimentación (paquetes de alimentos o vales para las tiendas), pañales o contribuir a gastos de suministro de viviendas; ayudas para comedor, libros o transporte escolar; ayudas a los desempleados; ayudas a domicilio medicamentos de dependientes o ancianos; gastos de albergues, centros de acogida, centros de día, o viviendas tuteladas, destinados a las personas sin hogar…

Me pregunto si Pablo Iglesias o Largo Caballero estarían de acuerdo con estas medidas contra la pobreza de los ciudadanas y las ciudadanas en la actual situación del país.

Tanto en los Estatutos como en el Programa Electoral 2011, el Partido Socialista Obrero Español se autodefine como “una organización política de la clase trabajadora y de los hombres y mujeres que luchan contra todo tipo de explotación, aspirando a transformar la sociedad para convertirla en una sociedad libre, igualitaria, solidaria y en paz que lucha por el progreso de los pueblos”. Allí el PSOE afirma también que “nuestra razón de ser es la de contribuir a alcanzar una sociedad mejor, detectando los problemas y aportando soluciones, sobre la base de los principios de libertad, igualdad, solidaridad y justicia social”. A mi entender, estas palabras tienen muy poco que ver con un fondo asistencial contra la pobreza, pues contienen como hilo conductor la transformación radical de la sociedad. Conociendo a no pocos militantes socialistas, no puede sentarles muy bien ese presunto  asistencialismo social del secretario general de su partido.

Descartando cosas tan horrendas dentro del PSOE como su antigua aspiración a socializar los medios de producción (en 1979, bajo la secretaría de Felipe González, el PSOE terminó asumiendo en su 28º Congreso la economía de mercado y renunciando a su hasta entonces definitoria relación con el marxismo), echo de menos que a Rubalcaba no se le haya ocurrido, al menos, proponer y exigir como medida necesaria y eficaz contra la pobreza, por ejemplo, la banca pública, la nacionalización de los sectores esenciales de la economía, el salario mínimo interprofesional de 1.000 euros al mes (72% de la media de los seis países de la UE que lo tienen más alto), la renta básica universal para todo ciudadano y ciudadana, una política fiscal de progresividad real entre las diversas rentas de la ciudadanía para una redistribución justa de los recursos, persecución del fraude fiscal, de la economía sumergida y de los paraísos fiscales; personal e infraestructuras adecuadas para los inspectores de la Hacienda Pública. Y como a eso no se puede llegar con el actual sistema electoral, también la reforma del sistema electoral que refleje con justeza la voluntad popular.

Fuera de esta vía, solo resta añadir otros 1.000 millones a los anteriores 1.000 millones ya empleados y gastados.

¿Asistencialismo o justicia social real, señor Rubalcaba?

Quiero acabar con una conocida frase de Warren Buffett, inversor profesional, tercera persona más rica del mundo :”Hay una guerra de clases, es cierto; pero es mi clase, la clase de los ricos, la que la libra, y la estamos ganando”.

Pregúntese entonces, señor Rubalcaba, hasta qué punto usted y su partido no están contribuyendo a esta victoria de los ricos a costa de los derechos fundamentales y del bienestar básico del pueblo.

 La Utopía es posible

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Mensaje de ATTAC España a “Médicos sin fronteras”

Jue, 11/04/2013 - 10:15

Queridos compañeros de MSF (Médicos sin fronteras):

La Asamblea de ATTAC España de los pasados 6 y 7 de abril os desea remitir un mensaje de apoyo.

Hemos visto con mucha simpatía el éxito de la campaña contra las pretensiones de Novartis sobre alguna de sus patentes farmacéuticas. La resolución de un Tribunal indio, las presiones populares y la campaña al respecto de MSF han permitido, por el momento, abrir una esperanza no solo en la India, sino en todo el mundo, especialmente en el más necesitado. Sean los retrovirales para el SIDA u otras medicinas de gran consumo, la FarmaIndustria debe ajustarse a los avances de regulación y fabricación de los genéricos  y renunciar a la creación de patentes de productos que no son nuevos realmente, como impulsó hace años el gobierno brasileño.

Decimos por el momento, ya que no quisiéramos ver triunfar las presiones comerciales de la UE para dar marcha  atrás a esa medida, chantajeando con aranceles y controles  de cuotas en las importaciones de  otros productos indios, como pudieran ser los coches Tata, utilitarios económicos en el mercado europeo.

Como organización internacional ATTAC España hará un llamamiento a su red mundial para detectar y denunciar  las consecuencias desastrosas  especulativas de las transnacionales y sus derivados financieros que alimentan armamentismos y gobiernos corruptos e inciden en las necesidades económicas, alimenticias y en las carencias de  infraestructuras sanitarias de cientos de millones de personas, mientras sus élites de gobierno, con frecuencia, las saquean  con la complicidad de los paraísos fiscales, lacra de todo el sistema financiero mundial a erradicar.

Por todo ello creemos que en ATTAC tenéis un interlocutor interesado en una perspectiva alternativa a un mundo que requiere de nuestros esfuerzos junto con el mayor  número de  aliados posibles, un mundo con un mapa de sufrimiento del que formamos parte  también como damnificados, con millones de personas en España.

También queremos recordar el larguísimo secuestro de dos cooperantes en Somalia, que nos recuerda la talla humana de estas personas desarmadas, ayudando a tantas víctimas económico-sociales de un mundo que sigue siendo implacable con los más débiles.

Un abrazo solidario

ATTAC España

11 abril 2013

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Grupos de consumo: retomar el control sobre la alimentación

Jue, 11/04/2013 - 09:00

Esther Vivas – Consejo Científico de ATTAC España

¿Qué comemos? ¿De dónde viene, cómo se ha elaborado y qué precio pagamos por aquello que compramos? Son preguntas que cada vez se formulan más consumidores. En un mundo globalizado, donde la distancia entre campesino y consumidor se ha alargado hasta tal punto en qué ambos prácticamente no tienen ninguna incidencia en la cadena agroalimentaria, saber qué nos llevamos a la boca importa de nuevo, y mucho.

Así lo ponen de manifiesto las experiencias de grupos y cooperativas de consumo agroecológico que en los últimos años han proliferado por doquier en todo el Estado español. Se trata de devolver la capacidad de decidir sobre la producción, la distribución y el consumo de alimentos a los principales actores que participan en dicho proceso, al campesinado y a los consumidores. Lo que en otras palabras se llama: la soberanía alimentaria. Que significa, como la misma palabra indica, ser soberano, tener la capacidad de decidir, en lo que respecta a nuestra alimentación (Desmarais, 2007).

Algo que puede parecer muy sencillo, pero que en realidad no lo es. Ya que hoy el sistema agrícola y alimentario está monopolizado por un puñado de empresas de la industria agroalimentaria y de la distribución que imponen sus intereses particulares, de hacer negocio con la comida, a los derechos campesinos y a las necesidades alimentarias de las personas. Sólo así se explica tanta comida y tanta gente sin comer. La producción de alimentos desde los años 60 hasta la actualidad se ha multiplicado por tres, mientras que la población mundial, desde entonces, tan solo se ha duplicado (GRAIN, 2008), pero, aún así, casi 900 millones de personas, según la FAO, pasan hambre. Está claro que algo no funciona.

Algunas características
Los grupos y las cooperativas de consumo plantean un modelo de agricultura y alimentación antagónico al dominante. Su objetivo: acortar la distancia entre producción y consumo, eliminar intermediarios y establecer unas relaciones de confianza y solidaridad entre ambos extremos de la cadena, entre el campo y la ciudad; apoyar una agricultura campesina y de proximidad que cuida de nuestra tierra y que defiende un mundo rural vivo con el propósito de poder vivir dignamente del campo; y promover una agricultura ecológica y de temporada, que respete y tenga en cuenta los ciclos de la tierra. Asimismo, en las ciudades, estas experiencias permiten fortalecer el tejido local, generar conocimiento mutuo y promover iniciativas basadas en al autogestión y la autoorganización.

De hecho, la mayor parte de los grupos de consumo se encuentran en los núcleos urbanos, donde la distancia y la dificultad para contactar directamente con los productores es más grande, y, de este modo, personas de un barrio o una localidad se juntan para llevar a cabo “otro consumo”. Existen, asimismo, varios modelos: aquellos en que el productor sirve semanalmente una cesta, cerrada, con frutas y verduras o aquellos en que el consumidor puede elegir qué alimentos de temporada quiere consumir de una lista de productos que ofrece el campesino o campesinos con quien trabaja. También, a nivel legal, encontramos mayoritariamente grupos dados de alta como asociación y unos pocos, de experiencias más consolidadas y con larga trayectoria, con formato de sociedad cooperativa (Vivas, 2010).

Un poco de historia
Los primeros grupos surgieron, en el Estado español, a finales de los años 80 y principios de los 90, mayoritariamente, en Andalucía y Catalunya, aunque también encontramos algunos en Euskal Herria y el País Valencià, entre otros. Una segunda oleada se produjo en los años 2000, cuando éstas experimentaron un crecimiento muy importante allá donde ya existían y aparecieron por primera vez donde no tenían presencia. A día de hoy, estas iniciativas se han consolidado y multiplicado de manera muy significativa, en un proceso difícil de cuantificar debido a su propio carácter.

El auge de estas experiencias responde, desde mi punto de vista, a dos cuestiones centrales. Por un lado, a una creciente preocupación social acerca de qué comemos, frente a la proliferación de escándalos alimentarios, desde hace algunos años, como las vacas locas, los pollos con dioxinas, la gripe porcina, la e-coli, etc. Comer, y comer bien, importa de nuevo. Y, por otro lado, a la necesidad de muchos activistas sociales de buscar alternativas en lo cotidiano, más allá de movilizarse contra la globalización neoliberal y sus artífices. De aquí, que justo después de la emergencia del movimiento antiglobalización y antiguerra, a principios de los años 2000, una parte significativa de las personas que participaron activamente en estos espacios impulsaran o entraran a formar parte de grupos de consumo agroecológico, redes de intercambio, medios de comunicación alternativos, etc.

Comer bien versus cambio político
De este modo, observamos dos sensibilidades que integran a menudo dichas experiencias. Una que apuesta, en términos generales, por “comer bien”, dando un mayor peso a cuestiones relacionadas con la salud y otra que, a pesar de tener en cuenta estos elementos, enfatiza más el carácter transformador y político de estas iniciativas. He aquí el reto de los grupos y las cooperativas de consumo, reivindicar una alimentación sana y saludable para todo el mundo. Lo que implica no perder de vista la perspectiva política de cambio.

Si queremos una agricultura sin pesticidas ni transgénicos es necesario empezar por exigir la prohibición de los cultivos transgénicos en el Estado español, puerta de entrada, y paraíso, de los Organismos Genéticamente Modificados en toda Europa. Si queremos una agricultura de proximidad, que no contamine el medio ambiente, con alimentos que recorren miles de kilómetros de distancia (Amigos de la Tierra, 2012), es imprescindible una reforma agraria y un banco público de tierras, que en vez de especular con el territorio lo haga accesible a quienes quieren vivir de trabajar la tierra. En definitiva, o cambiamos radicalmente este sistema o “comer bien” se convertirá en un privilegio sólo accesible para quienes se lo puedan permitir.

Los grupos de consumo son sólo un primer paso para avanzar hacia “otra agricultura y otra alimentación”, pero deben ir más allá y cuestionar el sistema político y económico que sustenta el actual modelo agroalimentario. La comida, como la vivienda, la sanidad, la educación…, no se vende, se defiende.

Referencias bibliográficas
-Amigos de la Tierra (2012) Alimentos kilométricos en: http://issuu.com/amigos_de_la_tierra_esp/docs/informe_alimentoskm
-Desmarais, A. (2007) La Vía Campesina. La globalización y el poder del campesinado. Madrid. Editorial Popular.
-GRAIN (2008) El negocio de matar de hambre en: http://www.grain.org/articles/?id=40
-Vivas, E. (2010) “Consumo agroecológico, una opción políticas” en Viento Sur, nº 108, pp. 54-63.

Artículo publicado en la revista Ae Agricultura y Ganadería Ecológica de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, nº11, primavera 2013.

 esthervivas.com/

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Paraísos fiscales, ¡fuera!

Jue, 11/04/2013 - 07:00


Federico Mayor Zaragoza
– Comité de Apoyo de ATTAC España

Buena parte de lo que está sucediendo, sobre todo en Occidente, se debe a la insolidaria ocultación de inmensos caudales en paraísos fiscales.

Cuando el famoso “rescate” de las instituciones bancarias norteamericanas en noviembre de 2008, los “mandatarios” de la plutocracia mundial representada por el G-20, capitaneados por los Presidentes Bush y Sarkozy y la Canciller señora Merkel, prometieron la regularización inmediata de los flujos financieros y la erradicación de los paraísos fiscales.

Y, sin embargo, los “mercados” están absorbiendo, como potentísimo “agujero negro”, a la política y la democracia, mientras que los paraísos fiscales se hallan más colmados que nunca.

Es urgente la reacción ciudadana. Es apremiante terminar con esta evasión de capitales y responsabilidades.

Para iniciar el proceso de recuperación de la actual crisis sistémica (ética, social, política, económica, medioambiental, alimentaria…) que padecemos, el poder ciudadano debe expresarse sin dilación, tanto de forma presencial como a través del ciberespacio.

Debería proponerse la retirada de las nóminas de aquellas instituciones bancarias que, en el plazo de tres meses, no demostraran que ya se hallaban completamente desvinculadas de los paraísos fiscales.

Y que dejarían de consumirse los productos de aquellas empresas que directamente o a través de sus directivos mantuvieran fondos en cuentas que esquivan sus deberes fiscales.

Una gran reacción popular para terminar con indebidos recortes en educación, salud, ciencia y justicia, cuando los recursos acumulados en los “paraísos” representan un auténtico infierno para tantos y tantos seres humanos, situados al borde del colapso.

Clamor popular, con medidas concretas.

Paraísos fiscales ¡fuera!

http://federicomayor.blogspot.com.es

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Jornadas «Otro mundo es necesario, otro mundo es posible»

Mié, 10/04/2013 - 23:07

El Foro Social de Segovia ha presentado en su asamblea un año más, las Jornadas «Otro mundo es necesario, otro mundo es posible» que tendrán lugar en la Academia de Historia y Arte de San Quirce (antigua Universidad Popular) de Segovia, los días 11, 12 y 13 de abril, a la 19:30 horas.
Las Jornadas son una iniciativa colectiva del Foro Social de Segovia de ciudadan@s que se encuentran, comparten, participan y proponen alternativas.

Así mismo queremos invitar a que la sociedad segoviana a generar una comunicación libre y reflexiva. Las Jornadas “Otro mundo es necesario,Otro mundo es posible” del abril 11,12 y 13 queremos que sean una heramienta para la reflexion ciudadana en la busqueda de otro mundo posible. La entrada es gratuita hasta completar aforo.

Día 11. «La dictadura de los mercados y ciudadanía»
Ponente: Lourdes Lucía.
Nació y pasó parte de su infancia en Dajla (Sáhara). Estudió y se licenció en derecho en la Universidad Complutense y, aunque no ejerce en la actualidad, es miembro del Colegio de Abogados de Madrid. Desde hace más de veinte años trabaja en el mundo de la edición de libros. Veterana activista, en el año 2000 fue una de las fundadoras en España del movimiento Attac. Colabora con diversos movimientos ecologistas y organizaciones de defensa de los derechos humanos. Ha participado en congresos, jornadas, charlas y conferencias de varios movimientos sociales, tanto dentro como fuera de España. Es coautora de los libros Reacciona (Aguilar, 2011) y Actúa (Debate, 2012), así como del cómic Yes we camp! (Dib-buks, 2011). Actualmente dirige la editorial de pensamiento crítico y ensayo social Clave Intelectual.
Introducción: Nos enfrentamos a una cruel dictadura de los mercados sobre la ciudadanía y los pueblos del Mundo, que está liquidando lo mejor del legado europeo, es decir los logros conseguidos en cuanto a un modelo de bienestar, solidaridad, democracia representativa y paz. Esta crisis ha sido generada por la avaricia desmedida de los mercados, desreglamentados por nuestros políticos al dictado de las antidemocráticas instituciones financieras internacionales. Acumular beneficios para conseguir más y más poder ha constituido el único fin de unas corporaciones que han desplazado a los Estados y a la soberanía popular del legítimo poder democrático.

Día 12. «El kit de la lucha en internet»
Ponente: Margarita Padilla.
Es informática, socia de la cooperativa de trabajo asociado Dabne y exdirectora de la publicación Mundo Linux. Le gusta decir que trabaja «haciendo internet». Tras su implicación en el movimiento obrero, inicia su itinerario tecnopolítico en el centro social okupado El Laboratorio I, a finales de los noventa en Madrid, donde aprendió GNU/Linux y entendió los usos sociales y políticos de las entonces nuevas tecnologías (algo que en la Universidad nunca le enseñaron). Participa en la construcción del espacio telemático Sindominio desde su inicio, así como en diversas actividades relacionadas con el software libre. Siempre con otros y otras, emite el programa de radio www.unalineasobreelmar.net, dedicado a hacer «filosofía de garaje», y comparte una tienda de «software libre al peso», @softwarealpeso, en el mercado de San Fernando en el barrio de Lavapiés (Madrid). También intenta traducir metáforas de la red al mundo presencial, organizando encuentros bajo el modelo de un login_presencial, en el marco del proyecto LoginMadrid.net.
Ha publicado diversos artículos sobre acción política y sobre las nuevas tecnologías comunicativas, como «Agujeros negros en la red», en la revista Archipiélago; «Penélope, tejiendo y destejiendo la red», en el libro Ciberguerrilla de la comunicación (Virus) o ¿Qué piensa el mercado?, en la revista Espai en Blanc. Recientemente ha publicado El kit de la lucha en internet (Traficantes de Sueños).
Introducción: «Internet se hace, deshace y rehace en tiempo real en un torbellino de bucles y contrabucles. Los mercados, la industria, los gobiernos… se pasan el día pensando y haciendo Internet, al igual que WikiLeaks, Anonymous, Hacktivistas y cualquiera –de mil maneras diversas y con distintas e incluso contradictorias imágenes de igualdad y de libertad– la hacen y rehacen luchando desde una nueva esfera público-privada por la socialización de los bienes inmateriales y el acceso a la nueva abundancia.»
Pocas dudas caben ya de que Internet se ha convertido en un terreno de batalla crucial para el futuro del desarrollo de la crítica, la transformación y los propios movimientos sociales. A partir de algunas de las principales propuestas ciberactivistas que se han desarrollado en los últimos años como WikiLeaks, Anonymus o Hacktivistas, este libro apuesta por la libertad en Internet, la lucha contra la censura y la falsa escasez de los bienes inmateriales.

Día 13. «La epidemia química»
Ponente: Carlos de Prada.
Es uno de los más prestigiosos comunicadores especializados en temas medioambientales. Ha desarrollado una ingente labor divulgativa, caracterizada por la independencia y el compromiso, en importantes medios de comunicación españoles, en los que ha trabajado, como colaborador o director de diversos programas, durante casi 25 años.
Su trabajo en prensa, radio y televisión ha sido reconocido y galardonado, entre otros, con el Premio Global 500 de las Naciones Unidas, el Nacional de Medio Ambiente, el Castilla y León o el Internacional Vida Sana.
Periodista y escritor, es autor de varios libros y ha desarrollado una amplia labor como conferenciante. Es considerado un experto solvente sobre cuestiones de medio ambiente y le suelen consultar como tal diversas entidades de ámbito nacional e internacional.
Uno de los temas que más le ha ocupado y preocupado es el de la contaminación química y sus efectos en la salud y el medio ambiente, sobre el que versa su último libro La epidemia química. Es un contundente «yo acuso» que denuncia, con una potente base científica, el verdadero alcance de los daños que produce la omnipresente polución química cotidiana y su asociación con una parte del incremento de casos de cáncer, infertilidad, problemas neurológicos, etc. Es presidente del Fondo para la Defensa de la Salud Am-biental (Fodesam) y director de la campaña Hogar sin Tóxicos.
Introducción: Si damos por buena la aseveración de que somos lo que comemos, lo que respiramos y lo que bebemos y aceptamos las modificaciones genéticas que se producen atendiendo a la influencia que sobre ellas ejercen los cambios que el medio ambiente acumula, tendremos que aceptar, finalmente, que nuestra genética esta siendo modificada de forma perversa por determinados factores ambientales que no están tan alejados de nuestra realidad cotidiana.Numerosos son los estudios e investigaciones que demuestran la asociación de determinados factores ambientales con la aparición de determinados cánceres. Por poner algún ejemplo, científicos de la Universidad de Liverpool, Inglaterra, descubrieron que los químicos que se encuentran en determinados productos de uso cotidiano como detergentes, insecticidas, plagicidas e incluso en productos derivados de la leche, juegan un papel más importante como causante de cáncer de lo que anteriormente se creía.

Esperamos que estas Jornadas “Otro mundo es necesario,Otro mundo es posible” tenga una gran acogida y que la asistencia superará con creces la de años anteriores, así que ¡no dejéis pasar la ocasion!

Agradecemos la difusión,la propuesta lo requiere.

«Otro mundo es necesario, otro mundo es posible»
http://forosocialsg.blogspot.com.es/

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El gran desfalco que amparan los gobiernos

Mié, 10/04/2013 - 13:00

Rosa María Artal – Comité de apoyo de ATTAC España

Mi amigo y gran periodista Juan Tortosa ha recopilado las informaciones que -muy calladamente- han aparecido estos días sobre lo que puede calificarse de un gran desfalco global, en efecto.
Esta chusma que nos gobierna -aquí y fuera- tiene el cuajo de pedir austeridad, de recortar servicios esenciales,  de ver a gente que por su culpa pasa hambre, a quienes se les niega la sanidad… mientras permiten que se evadan billones de euros y dólares sin costo alguno.  De ningún tipo. Ni en impuestos ni en responsabilidad penal. De hecho, el gobierno del PP en España acaba de colar uno de sus decretos para que ni siquiera vayan a la cárcel si pagan una multita. La impune Amnistía Fiscal, de todos modos, ya hemos visto como opera.
Los conservadores portugueses están yendo incluso más allá. El Constitucional ha fallado en contra de sus ajustes. Prometieron que, si tal cosa sucedía, “tendría consecuencias”. Se pensó que dimitirían como pedía la oposición socialista (allí tienen oposición socialista) y van y salen con lo siguiente: El Constitucional “ha creado inestabilidad” y solicitan reunión urgente con el presidente de la República (allí tienen presidente de la República y República) para “clarificar la situación”. De poner los pelos de punta.
Muchos de ellos participan incluso de la estafa:  130.000 políticos y empresarios de 170 países esconden entre 18 y 24 billones de euros en paraísos fiscales.
Así lo ha resumido Juan:
Se lo oí por primera vez este jueves en “La Ventana” a mi querido José María Izquierdo:
Millonarios particulares de todo el mundo tienen entre 16 y 24 billones de euros en territorios de fiscalidad reducida
Luego lo leí en “Le Monde”:
Un tercio de la riqueza mundial se guarda en paraísos fiscales y el 50% del comercio ocurre allí
Y en “El País” Miguel Mora lo explicaba de manera muy gráfica:
El dinero que mueven los evasores de todo el mundo en los paraísos fiscales equivale a la suma de los PIB de Estados Unidos y Japón
>En “El Confidencial” le ponían nombres y caras al asunto:
Jean-Jacques Augier, viejo amigo de Hollande y tesorero de su campaña electoral; Imelda Marcos jr., el presidente de Azerbayaán, la ex mujer de Marc Rich, la baronesa Thyssen, la mujer del viceprimer ministro ruso…
Pero esto es solo la punta del iceberg. Se calcula que en este desfalco global están involucrados 130.000 políticos y empresarios de 170 países. Porque conviene repetir la cifra del fraude: entre 16 y 24 billones de euros.
Leo, releo, compruebo y escribo estos datos y me pregunto: ¿cómo es que esta información no está copando las aperturas de los informativos de todo el mundo?
Estos datos son producto de una investigación que ha realizado el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), una agencia de periodismo de datos que tiene su sede en Washington y en la que colaboran 160 profesionales de 60 países, entre ellos la española Mar Cabra.
Hace unos meses, esta agencia informativa estadounidense tuvo acceso a más de dos millones y medio de fichas robadas por dos empleados “arrepentidos” que trabajaban en bancos y empresas de la Islas Caimán, Samoa, Singapur o las Islas Cook entre otros paraísos fiscales. Entidades que ofrecen servicios offshore (de deslocalización) y que tienen organizado un sistema de evasión fiscal, tan escandaloso como gigantesco, que blanquea miles y miles de millones procedentes, como decíamos,  de 170 países diferentes en todo el planeta.
Todo ese dinero estaría camuflado nada menos que en 120.000 sociedades opacas. En ”El Confidencial”, el medio español que participa en el trabajo, explican el proceso así, transcribo textualmente:
Para afrontar este trabajo, el grupo de periodistas aglutinados en torno a ICIJ ha colaborado con responsables de importantes medios internacionales como el periódico británico The Guardian y el consorcio público de medios BBC, el diario francés Le Monde, la cabecera y emisora alemanas Süddeutsche Zeitung y Norddeutscher Rundfunk, el estadounidense The Washington Post, la televisión pública canadiense CBC y otros 31 asociados más de todo el mundo, entre los que figura El Confidencial. Fruto de esta colaboración de 90 periodistas en casi 50 países se han descubierto secretos y negocios ocultos de políticos, estafadores y grandes fortunas de todo el mundo.
Los archivos filtrados han proporcionado datos y pruebas (transferencias de efectivo, fechas de incorporación, vínculos entre sociedades opacas y sus dueños) que ilustran perfectamente cómo el secreto financiero internacional se ha ido extendido progresivamente a lo largo de todo el mundo, permitiendo que ricos e influyentes puedan evadir impuestos, al tiempo que en ocasiones llegan incluso a generar o amparar situaciones de corrupción castigadas por la ley. En total, la investigación revela los intereses ocultados en paraísos fiscales de personas y compañías a lo largo de más de 170 países y territorios.
Este botín de documentos representa LA MAYOR CANTIDAD DE INFORMACIÓN PRIVILEGIADA  sobre el entramado offshore JAMÁS OBTENIDA. El tamaño total de los archivos, medido en gigabytes, es más de 160 veces mayor que la filtración de documentos del Departamento de Estado de Estados Unidos realizada por Wikileaks en 2010.
Pues bien, a pesar de las descomunales dimensiones de este escándalo, la mayoría de las portadas de los medios de todo el mundo lo están obviando.
¿Por qué?
Y éste es el reportaje elaborado sobre esta gran estafa por euronews. 5 minutos.

El Periscopio

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“Sanidad y educación son fundamentales en la lucha contra las desigualdades”

Mié, 10/04/2013 - 09:00



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Manuel Menor - Revista Escuela

ENTREVISTA

“La salud privada no existe, existe la sanidad privada. La salud, por definición, siempre es pública”

Àngels Martínez Castells (Mollet del Vallés, 1948) es buena conocedora de las políticas económicas, especialidad de la que ha sido profesora en la Universidad de Barcelona y sobre la que había escrito su tesis doctoral. Ha aplicado su saber a asuntos como las deslocalizaciones industriales, feminismo, Europa, la crisis económica, las relaciones entre género y trabajo, y, sobre todo, la salud pública. Ha tratado todos estos asuntos en una gama amplia de revistas y también ha participado en obras colectivas de gran impacto lector, como Reacciona (Aguilar, 2011) o Actúa (Debate, 2012). Lo suyo es la defensa de los servicios sociales y el derecho a ser ciudadanos exigentes con lo que es de todos. Es fundadora y presidenta de “Dempeus per la salut publica” y acaba de ser elegida para el Consejo Científico de ATTAC. Tiene un blog personal bilingüe: http://puntsdevista.wordpress.com/. Su asociación es más directamente accesible en:http://dempeusperlasalut.wordpress.com/. Si se quiere dialogar sobre cuestiones candentes como las que aquí comenta, se puede twittear con ella en: @angelsmcastells

Salud-sanidad. La sanidad solo es un componente de la salud, del mismo modo que creo estaremos de acuerdo con que la enseñanza solo es un ingrediente más de la educación, por importante y central que sea su papel. La sanidad previene, atiende y trata de curar a las personas enfermas. Pero la salud es mucho más: significa poder vivir la vida de forma autónoma y solidaria (porque las relaciones entre personas son siempre interdependientes) y nos permite ser felices. Para ello hay que considerar la sanidad como un determinante más de la salud, tan importante como un trabajo digno, un subsidio de paro asegurado que nos permita sobrevivir si hemos perdido el empleo o una pensión de jubilación que no degrade a las personas mayores. Y, junto con ello, son determinantes de salud también una alimentación nutritiva, una vivienda en condiciones en un barrio saludable y participar de un buen sistema educativo.

Sanidad-derechos sociales. Sanidad y educación públicas están en el centro de la conquista de los derechos sociales. Si se enfocan hacia la equidad, son instrumentos fundamentales en la lucha contra las desigualdades. Pero también pueden utilizarse para objetivos espurios: la enseñanza puede alejarse de la formación de ciudadanos y ciudadanas, y convertirse en un mero adiestramiento de mano de obra –en diferentes grados de cualificación– según las necesidades de las empresas; y la sanidad pública centrarse, en gran medida, en la mera “reparación de daños” para acortar el tiempo de bajas. Sin embargo, podemos asegurar que cumplan su cometido como derechos fundamentales si ampliamos su dimensión social y conseguimos que se afirmen como núcleo de un amplio sistema de servicios públicos al servicio de las personas.

Derecho universal a la sanidad. Precisamente este verano recordaba en la UIMP, en la presentación del libro Actúa y para explicar la actualidad del capítulo “La sanidad como mercancía, la salud como botín”, la obra legal que, con graves quebrantos, había iniciado el Ministro de Sanidad Ernest Lluch (1982-1986). Con el RD-ley 16/2012 de 20 de abril, de “medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones”, el Gobierno del PP nos obliga a un viaje en el tiempo; elimina, de un plumazo, conquistas fundamentales en derechos de ciudadanía. Con el Decreto-ley del pasado abril, Ana Mato se propone enterrar definitivamente la universalidad de la sanidad iniciada por Ernest Lluch.

Junto a la desaparición de los derechos de ciudadanía por derechos derivados de situación laboral, con un claro sesgo de género, reaparece el carácter de la beneficencia, al que se podrán acoger todas las personas con nacionalidad española, extranjeros residentes o “titulares de unas autorización para residir en España”, “siempre que acrediten que no superan el límite de ingresos determinado reglamentariamente”.

Desaparecido el ciudadano como sujeto de derecho, en el Decreto-ley se considera imprescindible regular la condición de asegurado, como condición previa a partir de la cual (en tiempo verbal de futuro) “se podrá garantizar una asistencia pública gratuita y universal”… ¡Una asistencia pública universal a la que ya teníamos derecho hasta que se ha puesto en vigor el Decreto- ley! Y así, serán “asegurados”, pues (y tendrán derecho a asistencia sanitaria con cargo a fondos públicos), quienes formen parte de la población activa (personas empleadas por cuenta propia o ajena, o en paro), los pensionistas, quienes acrediten su condición de “beneficiario” por su relación de dependencia, quienes acrediten su falta de medios. El estatuto de “beneficiario” tendrá una relación efectiva similar. Finalmente, se podrá acceder a la asistencia sanitaria pública mediante el pago de contraprestación o cuota derivada de un convenio especial… Y aquí convendrá leer atentamente la reglamentación que acompañe la medida, porque de hecho puede significar una mayor apertura hacia mutuas privadas (o seguros privados) para que sigan colonizando el servicio público de salud.

Insisto en la necesidad de leer con atención, puesto que el retroceso de la universalidad entendida como un derecho ciudadano fundamental, se expresa claramente en el propio texto del Decreto-ley cuando dice textualmente, que lo que era en anteriores disposiciones legales un sistema de salud “universal”, pasa ahora a tener “vocación universal” (2ª línea Decreto-ley)… Y por los artículos y disposiciones que siguen, creo que cabe dudar, con sobrados motivos, de dicha “vocación universal”.

Salud pública-salud privada. La salud privada no existe, existe la sanidad privada. La salud, por definición, siempre es pública. Vale la pena insistir en la diferencia porque ayuda a entender mejor las causas inmediatas de la enfermedad, los condicionantes de salud y las políticas (o causas de las causas) que pueden fomentar una sociedad autónoma y solidaria (sana) o una sociedad con paro, marginación, precariedad, miedo… (una sociedad enferma). Pero es que además, cuando la atención sanitaria se convierte en mercancía (y, por ejemplo, se obtiene a cambio del pago de una cuota a una mutua privada), solo se nos aceptará como “clientes” si gozamos de buena salud. Probemos a contestar a alguna de las ofertas que actualmente proliferan: “su oferta me viene de maravilla porque tengo 65 años, padezco diabetes, una enfermedad autoinmune y me han hecho un triple bypass”…; le colgarán el teléfono antes de que pueda acabar de contar sus males reales o imaginarios. Si no fuera por la sanidad pública, una auténtica conquista de civilización, la selección natural de nuestra sociedad sería incluso peor –de forma relativa– que en sociedades de muchos menos recursos.

Privatización del sistema sanitario público. En el inestable equilibrio de un sistema mixto público-privado, basado en el supuesto de “colaboración” entre ambos, descubrimos de hecho un proceso de colonización del sistema privado que parasita el sistema público y consigue que se privaticen los servicios más rentables. Con ello convierte la satisfacción de necesidades y el ejercicio de derechos universales en maximización de beneficios para unos pocos bolsillos. Tenemos las alertas sobre qué significa este proceso para el bienestar, la salud y la vida, en los múltiples estudios realizados sobre el proceso de privatización del sistema público británico iniciado en tiempos de Margaret Thatcher; y conocemos también los pobres resultados en términos de esperanza de vida, bebés muertos al nacer y mujeres que fallecen durante el parto en países con alto nivel de PIB, pero con sistema privado de salud.

Pago/copago/repago. El agravamiento en las condiciones de co-repago, con la exclusión de prótesis y productos por determinar, la introducción del repago en servicios ambulatorios fundamentales como el transporte asistido para diálisis, tratamientos invalidantes, etc., va a significar (significa ya, de hecho) la pérdida de servicios y medicamentos fundamentales para personas que los necesitan para su salud y bienestar, en tanto que supondrá una carga burocrática costosa e ineficaz por la complicada (e injusta) aplicación de los distintos tramos de repago, incluido el repago con que se grava a pensionistas y la fórmula (todavía por concretar) en que se efectuará la devolución de los límites de gasto permitido (pero siempre en contra de la persona enferma).

El repago ha dado lugar a acciones de protesta de distinto tipo. Por ejemplo, en Catalunya, desde asociaciones de vecinos, iaioflautas y Dempeus per la Salut Pública, hasta negarse a pagar el euro adicional que impone el govern de CiU por receta, y que discrimina con alevosía a las personas más enfermas. Algunas han elegido no tomar sus medicamentos, con el consiguiente peligro para su salud. Personal de atención sanitaria de primaria ya está advirtiendo que mujeres y hombres que antes no pagaban por sus medicamentos por estar en la jubilación y siguen necesitando sus medicamentos, les preguntan si se los pueden facilitar de muestras gratuitas porque, de otra manera, tienen que escoger entre comer o pagar a la farmacia…

“Resulta inadmisible que, bajo la excusa de los recortes, se esté produciendo un grave retroceso en los derechos de las mujeres”

Mujeres y nuevo sistema sanitario (repercusiones). Resulta inadmisible que, bajo la excusa de los recortes económicos, se esté produciendo un grave retroceso en los derechos de las mujeres, tan duramente conquistados. También es salud la despenalización del aborto voluntario y su inclusión efectiva en el Sistema Nacional de Salud. Volvemos a ello casi 30 años después de la Ley Orgánica 9/1985. Aquella “Ley de despenalización del aborto” o “Ley de interrupción voluntaria del embarazo” –que incluía la reforma del Artículo 417 bis del Código Penal (Anexo 1) –, tuvo que hacer frente a fuertes oposiciones y graves problemas. Vino precedida por otra conocida sentencia del Tribunal Constitucional (sentencia 53/1985) – que se pronunció sobre el recurso de inconstitucionalidad que paralizó el proyecto de despenalización parcial del aborto durante dos años–, y a su amparo se elaboró el texto definitivo que entró en vigor en 1985. Dicha Ley, aprobada después de superar todos los escollos clericales y acientíficos, despenalizó el aborto inducido en tres supuestos: riesgo grave para la salud física o psíquica de la mujer embarazada o supuesto terapéutico; el supuesto criminológico, cuando el embarazo era el resultado de violación; y, finalmente, el supuesto relacionado con malformaciones o graves deficiencias físicas o psíquicas. Naturalmente, el movimiento feminista no estuvo de acuerdo con las limitaciones establecidas por la Ley, aunque valoró que se abriera un proceso despenalizador que debía continuar a medida que se fueran venciendo las hipocresías de sacristía que implican –siempre– el sometimiento de las mujeres.

Gallardón se opone a la actual ley de interrupción del embarazo mintiendo: dice que es por la liberación de las mujeres, que por “opresión” se ven obligadas a abortar (y mientras, el Gobierno del cual forma parte recorta sanidad, enseñanza, prestaciones y todas las políticas amigas de las mujeres para “activarlas”, seguramente, y que encuentren su liberación en embarazos no deseados…). Y lo hace engañando: porque alega que quiere volver a la Ley de 1985, pero sin contemplar el supuesto de malformación, equiparando al ser nacido con problemas a los embriones (una vieja polémica que el Ministro se empeña en reabrir). Y lo hace enfureciendo con toda razón a las mujeres que siguieron luchando por la ampliación de derechos que había abierto la Ley de 1985 hasta la reforma de la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo.

Los grandes beneficiados del nuevo sistema. Sin duda, las mutuas y las clínicas privadas, los laboratorios farmacéuticos que han intervenido en la elaboración de las listas de medicamentos excluidos de financiación… Pero sus beneficios privados son insignificantes comparados con los graves quebrantos para toda la sociedad y la salud pública de este nuevo sistema que intenta parecerse al de Estados Unidos. Pero hay que saber que, en dicho país, el primer riesgo de quiebra para muchos hogares de clase media es una intervención quirúrgica complicada y una larga enfermedad. En ambos casos, incluso teniendo seguro de enfermedad, las mutuas procuran abandonar a las personas enfermas a su suerte, con mil y una excusas que las eximen del contrato suscrito. Y que no quieran presentar como beneficio que se excluya a personas inmigrantes de la atención primaria, porque significa mayor afluencia al servicio de unas urgencias ya ahora colapsadas en muchos casos y un peligro real para la salud pública. Los policías y los burócratas distinguen entre papeles en regla y no. Los microbios y los virus no distinguen en absoluto.

Sanidad y Educación: puntos de contacto
Como Dempeus per la Salut Pública nos parecería que un programa mínimo inicial que potenciara la salud en nuestra época debería pasar por:

1) Desmercantilizar la salud pública y la atención sanitaria, como la quieren el control privado, la influencia del neoliberalismo y la industria biomédico- farmacéutica. En este sentido, rechazar tanto las propuestas de recortes de salarios del personal como de plantilla, copago, etc., que en la práctica reducen las prestaciones que reciben los pacientes y tienen por objetivo real potenciar un sistema público con doble lista de espera (una lenta y precaria para las clases populares, y otra acelerada y diligente para quienes paguen también un seguro privado).

2) Desbiomedicalizar la salud proponiendo avances en la educación, la prevención, la humanización y la atención de la salud a través de una integración entre lo biológico, lo psicológico y lo social, en una visión integral de la salud.

3) Integrar la atención sanitaria dentro de la salud pública, haciendo especial hincapié en la prevención primaria de la enfermedad y la promoción de la salud. Por ello, es imprescindible hacer pedagogía activa de los determinantes sociales de la salud y de la equidad en salud. Potenciar la equidad en salud es también potenciar una sociedad de personas más iguales, en una sociedad más justa.

4) Vigilar y proponer políticas para cambiar los principales determinantes de la salud y de la equidad, como recomienda la Comisión de Determinantes de Salud. Hoy está más claro que nunca que deben ser las políticas surgidas desde las personas, sus derechos y sus necesidades, las que marquen las políticas de salud. En este sentido, una sociedad excluyente, con una tasa media de paro del 25% de la población activa –que prácticamente se dobla en la población menor de 25 años–, es un elemento de desigualdad y una atentado a la salud pública de primer orden.

5) Hay que conseguir que el lema de salud –en todas las políticas sea más útil que nunca. Esto significa hacer posibles las medidas que satisfagan los derechos y las necesidades, con su evaluación relativamente constante. Si la política planteada puede afectar negativamente a la salud o incrementar las desigualdades debe desestimarse e impulsar otras que favorezcan la mejora de la salud entendida de forma global.

6) Hay que explicar qué es la equidad en salud y por qué la equidad puede no corresponderse con lo que está escrito o lo que parece más igualitario. Como se sabe perfectamente en el mundo de la enseñanza, ni es justo ni permite alcanzar la igualdad tratar de manera igual a los desiguales…

7) Hay que hacer énfasis en la figura del trabajador/a social, que junto con los médicos y médicas de atención primaria constituyen una figura de proximidad estrechamente en contacto con los sectores más débiles de nuestra sociedad, donde hay que invertir más solidaridad y toda la ayuda necesaria, especialmente para los colectivos más vulnerables.

8) Promover el reconocimiento del papel imprescindible que deben jugar los agentes educativos (escuela formal y no formal) en la promoción de la salud de la comunidad. Su acompañamiento en el desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes de las personas, así como la situación de proximidad cotidiana que les permite conocer los contextos socioeconómicos de niños, jóvenes y familias, sitúa a los agentes educativos como elementos claves en la promoción de modelos de vida y entornos físicos y psicosociales saludables.

9) Finalmente, nos parece fundamental democratizar la salud pública y la atención sanitaria con participación de la población. Mejora su salud de forma directa –por la misma acción e implicación de las personas– e indirecta –por el impulso de objetivos que de otra manera podrían no llegar nunca a estar en la agenda de quienes hacen las políticas. Esta participación debe ser libre e insurgente, con voz propia; debe crear un contrapoder fuerte, real, con propuestas alternativas. Solo así tiene sentido hablar de participación de la sociedad civil.

La propuesta de Dempeus per la Salut Pública es por una sociedad sana, equitativa, plenamente democrática y saludable, en armonía, autonomía y solidaridad. Y exigimos además, como un valor de salud fundamental, que nuestros chicos y chicas dispongan de un sistema de enseñanza presidido por contenidos y valores humanistas, y se eduquen en la solidaridad y la libertad, sin los peligros reductores y empobrecedores de magias trasnochadas, fundamentalismos integristas, y el virus empobrecedor para las mentes y la convivencia en democracia que representa el pensamiento único.

Entrevista de Manuel Menor a Àngels Martínez, experta en políticas económicas, feminismo y salud pública, para la revista ESCUELA Núm. 3.978 (560) del 4 de abril de 2013.

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“Gracias, José Luis”

Mié, 10/04/2013 - 07:00



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Alberto Garzón Espinoza – Consejo Científico de ATTAC España

Se ha ido uno de los grandes. José Luis Sampedro nos ha dejado. Pero la tristeza de no poder volver a escuchar sus lúcidas reflexiones queda compensada por la satisfacción de saber que podremos contar por siempre con la totalidad de su obra. Una obra que a muchos nos ha ayudado a estimular la conciencia crítica y el pensamiento humano, aquel que sitúa a las personas y a la naturaleza por delante del dinero y del libre mercado. Y aunque suelen destacarse sus trabajos de divulgación y de reflexión general sobre economía política, lo cierto es que los firmes fundamentos de Sampedro procedían de un estudio pormenorizado de cómo opera el sistema económico capitalista.

La primera vez que leí a Sampedro fue en su libro Conciencia del subdesarrollo (1973), uno de los textos que abrió en España la línea de investigación sobre el subdesarrollo económico y social. Sampedro fue catedrático de Estructura Económica en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y sus estudios fueron sin duda el inicio de toda una escuela de pensamiento económico. Uno de sus discípulos más brillantes fue Carlos Berzosa, quien fuera durante mucho tiempo rector de la UCM, y con quien actualizó aquel libro veinticinco años después para encontrar que la vigencia de los planteamientos era absoluta.

Aquella línea de pensamiento abierta por Sampedro, que hunde sus raíces en el marxismo y en el llamado pensamiento estructuralista y dependentista, sobrevive en nuestros días en las muchas generaciones que nos hemos formado en el departamento de economía aplicada I de la UCM. Es fácil comprobar, por ejemplo, que la comisión de economía del 15-M y colectivos como Economía Crítica, Colectivo Novecento y Econonuestra están repletos de economistas formados en aquel departamento. Por todas partes transpira y sobrevive el pensamiento al que Sampedro dio forma con sus obras.

Sampedro siempre atacó a la economía convencional, aquella que intenta abstraerse de su anclaje social y que trata a las personas como meros recursos humanos, como simples mercancías preparadas para ser compradas y vendidas. A diferencia de la también recientemente fallecida Margaret Thatcher, cuyo individualismo le llevó a anunciar la no existencia de la sociedad,  Sampedro fue siempre un defensor de la cooperación y de la reciprocidad. Nos enseñó que el sistema capitalista de competencia debería ser sustituido cuanto antes por un sistema de cooperación en el que primara la satisfacción de las necesidades humanas que van mucho más allá de las cifras.

Su trabajo como divulgador económico cristalizó en un estupendo libro titulado El Mercado y la Globalización (2002) en el que de una forma nítida se desglosaba todas las deficiencias de un modelo de sociedad organizado en torno al dinero y la búsqueda de ganancia económica. Uno de los libros más recomendables para entender nuestra situación actual. De hecho, Sampedro era un economista que no ignoraba el mundo en el que vivía y que entendió perfectamente los riesgos de seguir organizándonos como sociedad bajo un sistema económico capitalista.

En definitiva, se nos ha ido una de las mentes más brillantes de nuestro país y todo un ejemplo de lucha social y de compromiso intelectual. Pero nos queda el deber moral de continuar su proyecto, buscando conquistar nuestro lugar en el mundo.

 Artículo publicado en Huffington Post

Pijus economicus

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Asamblea ordinaria de ATTAC España

Mar, 09/04/2013 - 22:40

Nota de prensaMadrid, 9 de abril 2013
logoattacchapaATTAC España ha celebrado, durante los días 6 y 7 de Abril, su asamblea ordinaria interterritorial durante la cual se han reunido en Madrid cerca de una cincuentena de delegadas y delegados procedentes de los diversos Attac territoriales del estado.
En el transcurso de esta asamblea se han abordado fundamentalmente cuestiones en torno a la organización interna y los objetivos estratégicos de la asociación. En el primer eje, se han buscado y discutido vías para fortalecer los mecanismos de democracia participativa y cuanto más directa, mejor, en la toma de decisiones. En cuanto a los objetivos estratégicos, se ha afrontado el reto de interconectar las realidades y problemáticas locales con las dinámicas nacionales, europeas e internacionales que inciden en la actual financiarización de todos los ámbitos de la vida, al objeto de continuar siendo una herramienta útil en manos de la ciudadanía. Se ha discutido, asimismo, el Manifiesto de ATTAC España elaborado en 2011 y publicado ahora con las aportaciones realizadas por las diversas territoriales estos días, en los que hemos podido revalidar la vigencia y actualidad de su contenido. El manifiesto será publicado en breve en la web de ATTAC España.

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Los paraísos fiscales son una amenaza

Mar, 09/04/2013 - 13:00

Juan Hernández Vigueras – Consejo Científico de ATTAC España
Al relatar los escándalos sobre la utilización de los paraísos fiscales o centros off shore, se suele olvidar que es una operativa ordinaria legal en el marco europeo y en cualquier entorno, porque hasta las corporaciones chinas utilizan Hong Kong para grandes operaciones en el exterior.
Habrá delito cuando resulte ilegal el origen del dinero ocultado en los paraísos fiscales mediante sociedades mercantiles (una ficción jurídica porque carecen de actividad económica in situ y gozan de privilegios allí para su actividad en el exterior). Y siempre que se logre demostrar que el titular referido lo sea realmente y no haya declarado en su país de residencia esas rentas generadas por esas entidades instrumentales. Son los casos conocidos de la baronesa Thyssen, el exsenador Luis Bárcenas, Iñaki Urdangarin y el profesor Diego Torres o el dimitido ministro de Hollande, como tantos otros revelados últimamente por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.
Obviamente, merecen la condena moral de los contribuyentes pero apuntan una amenaza para la democracia. Porque estos hechos bancarios, financieros o comerciales, muestran la dimensión muy dañina de los centros financieros off shore que reducen la recaudación fiscal de los estados; obstruyen la persecución del fraude fiscal, el blanqueo, la corrupción, etcétera; y, en definitiva, constituyen una seria amenaza para la credibilidad de los gobiernos y los estados democráticos.
Cuando en abril del 2009, el G-20 celebrado en Londres, con la presencia de Barack Obama, afirmó oficialmente que «se acabó el secreto bancario», nuestros gobernantes se apresuraron a declarar que los paraísos fiscales se habían terminado. Pero algunos documentamos entonces que era una cortina de humo para ocultar el fracaso reformista, como se ha corroborado después. Y es que, pese a la crisis sistémica global (irresuelta aún), aquel G-20 optó por mantener el consenso neoliberal del sistema financiero mundial garantizando el libre movimiento de capitales; y acordó únicamente modificaciones funcionales del sistema con exclusión de cambios estructurales, que fue la opción de Obama para la reforma financiera en EEUU.
Por entonces ya se incluían, entre las causas identificadas del colapso bancario, los centros off shore o paraísos fiscales como parte del shadow banking o banca en la sombra junto con otros elementos de riesgo sistémico para los mercados financieros, como los derivados, los repos, las finanzas estructuradas con filiales bancarias para recaudar fondos destinados al banco matriz.

Han crecido

Toda una amenaza para la seguridad y la estabilidad porque esa banca en la sombra sin supervisión de los bancos centrales ha crecido, según el Financial Times. Y como siguió intacta la opacidad, rasgo básico de los países y territorios considerados paraísos fiscales, aumentaron las operaciones internacionales con sociedades off shore, que operan comercialmente en cualquier bolsa o mercado sea del arte o de fincas en Argentina.

Artículo publicado en elPeriódico.com

www.laeuropaopacadelasfinanzas.com/

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Escrachado estoy: escrachemos, entonces

Mar, 09/04/2013 - 09:00

Antonio Aramayona – ATTAC CHEG Aragón

Me están haciendo escrache a todas horas, desde que me levanto hasta que me acuesto. En casa, en la calle y hasta en el último pliegue de mi cerebro padezco sin tregua ese escrache. Por ejemplo, no para de bullir mi cabeza desde que la lista de Hervé Falciani sacaba a la luz 130.000 cuentas bancarias en Suiza de defraudadores y blanqueadores de dinero europeos, entre ellos, españoles de pro y patriotas confesos. Pero el escrache proviene sobre todo de que la cosa ha ido quedando en el limbo de los ceros a la izquierda, sin que ninguna autoridad competente hiciera algo al respecto, salvo reducir en solo tres años 263 personas el numero de inspectores de la Agencia Tributaria y no convocar nuevas plazas de Inspectores de Hacienda desde hace tres años. Eso sí que es escrache, eso sí que atenta contra la esencia de la democracia (utilizo una expresión de Alfonso Alonso, portavoz del PP en el Congreso) y eso sí que es una auténtica tomadura de pelo.

Y el escrache viene de lejos: ya a finales de 2006 sólo una veintena de grandes familias eran propietarias del 20,14 por ciento del capital de las empresas del Ibex-35 y una pequeña élite de 1.400 personas, que representan el 0,0035 por ciento de la población española, controlaba recursos que equivalen al 80,5 por ciento del PIB. Y a renglón seguido, me voy a donde se concentran los miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y compruebo cada vez los dramas enormes y los callejones sin salida en que se hallan muchos de ellos. ¿Cómo va a parar así el escrache que a la vez a duras penas aguanto y que mantiene viva mi esperanza?

Por si fuera poco, una red periodística acaba de filtrar una lista de 134.000  evasores fiscales a nivel planetario, también españoles, que guardan en paraísos fiscales billones de dólares sustraídos al fisco nacional y a los servicios e infraestructuras necesarios de sus países respectivos. “Primeros ministros, baronesas, empresarios, familiares de dictadores, artistas, políticos, militares, mafiosos, mercenarios, abogados, dentistas… Unidos por el dinero, y por el deseo de esconderlo bajo el velo de secretismo que alimentan legalmente los paraísos fiscales, miles de individuos que entran en estas y otras muchas categorías han empezado a ver expuestos sus nombres y sus movimientos bancarios en lugares como las Islas Vírgenes británicas, las Caimán o Singapur” (Periódico de Catalunya). ¿Es eso escrache? ¿Es escrache por antonomasia? ¿Cuándo irá la policía a detener y enchironar a todos esos delincuentes, envueltos casi todos en la bandera rojigualda de los patriotas de pro?

Los financieros que provocan la crisis y arrojan de sus casas a los que previamente han echado de sus puestos de trabajo controlan los mercados de derivados (que supone unos 700 billones de dólares) y los fondos de inversión. Algo que no es difícil si se tiene en cuenta que el 80 por ciento de estos últimos está radicado en Londres y que el mercado de los primeros está controlado, según The New York Times, por una élite que se reúne el tercer miércoles de cada mes en algún lugar del Midtown de Manhattan que, aunque sea secreto, no debe resultar muy difícil para las autoridades dar con él (información sacada del libro Hay Alternativas, de ATTAC España). Esa élite hace las leyes, dicta las leyes, impone las leyes que luego debemos cumplir para –dicen- ser buenos ciudadanos. ¿Para cuándo un político que se rebele real y radicalmente contra este estado de cosas, que reúna al pueblo para derrocar al poder financiero y llevarlo ante la justicia, ante una justicia no controlada por esa élite? ¿Para cuándo un político que me libre de este continuo escrache que me toca padecer diariamente en mi ánimo?

Y sigue el escrache: la Unión Europea exige que en España se produzca el despido masivo de diez mil trabajadores bancarios y a la vez alienta el rescate de 40.000 millones de euros a la banca que despide. Esa misma banca ha provocado 400.000 desahucios en los últimos años en España. ¿Acaso no atenta básicamente eso contra los derechos humanos fundamentales? ¿Sigue señalando como único escrache el realizado por Stop Desahucios Jesús Posada, presidente del Congreso de los Diputados, cuya esposa, Blanca de la Mata, manejó 180 millones de pesetas (al cambio actual, 2,5 millones de euros) en dinero negro en 1988 a través de unos pagarés diseñados para esquivar a Hacienda? La mujer del presidente del Congreso me está haciendo escrache insufrible, señor Posada.

España está muy por debajo del promedio de la UE-15 en pensiones, sanidad, educación, servicios de ayuda a las personas con dependencia, escuelas de infancia, servicios sociales, etcétera. En España sólo un 9 por ciento trabaja en los servicios del Estado del bienestar,  mucho más bajo que en Suecia (25 por ciento). Un español de cada diez trabaja en su Estado del Bienestar comparado con un sueco de cada cuatro (información. Hay Alternativas)

Los profesores de religión designados por los obispos hispanovisigóticos nos cuestan 500 millones de euros.Según Europa laica, el costo en capellanes de hospitales, cuarteles y cementerios para el Estado ronda los 50 millones de euros anuales. Cruje mi alma entera bajo el peso abrumador de este escrache.

Desde hace años mueren de hambre entre 30.000 y 35.000 personas todos los días en el mundo y unos 2.700 millones de personas carecen de acceso. La carencia de agua potable causa la muerte de unas 5.500 personas también todos los días del año.

Volvamos, pues, a la fuente misma del escrache como único método para eliminar este escrache institucional que asola nuestras vidas: Manifestación pacífica en la que un grupo de activistas de Derechos Humanos se dirige al domicilio o lugar de trabajo de alguien a quien se quiere denunciar. Acción directa que tiene como fin que las denuncias y reivindicaciones se hagan conocidas a la opinión pública. Hagamos, pues, del mundo y de la vida un inmenso escrache.

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Sobre la privatización del agua en Cuenca

Mar, 09/04/2013 - 07:00



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ATTAC Castilla-La Mancha / Comisión Servicios Públicos ATTAC-España

En los últimos años la excusa de la crisis, provocada por el propio sistema financiero y su lógica neoliberal, está permitiendo que los propios responsables de dicha crisis estén expoliando a los ciudadanos de unos derechos tan básicos como son los servicios públicos. Y, con ser los más graves, no son sólo sanidad, educación y servicios sociales los únicos bienes públicos, de todos, de la ciudadanía, los que están sufriendo una voladura controlada por parte del capital. Otro de los más relevantes, aunque tenga menor repercusión mediática, es la privatización del agua. Un bien público y colectivo de primera necesidad que está sufriendo el mismo saqueo que el resto.

Los beneficiarios son los de siempre, entidades financieras y grandes constructoras, esos parásitos de las arcas públicas que arruinaron el país con obras tan faraónicas como inútiles durante el boom de la construcción. Los responsable también los de siempre, tanto el PP como el PSOE (o CiU en Cataluña), cuyas posiciones a favor o en contra de las privatizaciones dependen sólo de que estén en el gobierno o en la oposición.

Las nefastas consecuencias para las arcas públicas a medio y largo plazo, para el bolsillo de los vecinos y para la calidad del servicio y del agua en sí misma no es un augurio aventurado. En España son numerosos los informes técnicos independientes que advierten de las consecuencias sobre los precios y la calidad del servicio en los lugares que ya han externalizado la gestión del agua. Sin embargo el gran negocio que supone para los gigantes de la construcción en plena crisis del ladrillo hace que el avance de la privatización parezca imparable.

Una de las últimas ciudades que ha dado el paso de privatizar la gestión del ciclo integral del agua ha sido Cuenca. Después de oponerse frontalmente al intento privatizador del anterior alcalde del PP, de encabezar una “plataforma ciudadana” contra dicha privatización en 2009 y de comprometerse públicamente en marzo del año pasado a no privatizar el servicio municipal de aguas en caso de obtener la alcaldía, el ahora alcalde, esta vez del PSOE, retoma aquella fórmula para “sanear las arcas municipales”.

Ni es la primera ni será la última vez que el PSOE opta por la privatización de los servicios públicos para “garantizar su sostenibilidad” o que se opta por este paso intermedio antes de su cesión completa a una multinacional del sector mediante una concesión administrativa o la venta de acciones de la recién creada Sociedad Anónima de titularidad municipal. Sin embargo, la peculiaridad de esta actuación del consistorio conquense es el hecho de que para acallar la contestación ciudadana surgida en contra haya recurrido al aval mediático de la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS).

El consistorio socialista insiste en que la cesión a una “empresa pública” no es una privatización porque la titularidad sigue siendo pública, como si las ya más de dos décadas de privatización de los servicios públicos en España, de la mano tanto del PP como del PSOE, permitiesen seguir engañándonos con simples juegos de palabras. Como si las burda falacia del PP de que la “colaboración público-privada“ no son privatizaciones de nuestra sanidad pública porque la titularidad detrás de esas concesiones administrativas así como su financiación sigan siendo públicas.

Desde luego la ocurrencia no es del alcalde, es una perversa estrategia ideada por el FMI, la Organización Mundial del Comercio y el Banco Mundial en los años ochenta, y plasmada en el Tratado de Maastricht. El burdo truco, como explica literalmente el Tratado de Maastricht de 1992, es el siguiente: “No se considerará endeudamiento público el contraído por empresas públicas acogidas a gestión privada, aunque toda su financiación fuese con dinero público, o por servicios contraídos por el sistema público con empresas privadas”. A partir de ahí basta con marcar a fuego en los tratados anteriores un techo de déficit y de endeudamiento público para que en la práctica suponga para las administraciones públicas la obligación de privatizar todos sus servicios públicos y que las empresas privadas puedan hacer negocio y enriquecerse con ellos.

Y en esa estrategia la figura de las “empresas públicas acogidas a gestión privada” juegan un único papel, hacer de escalón intermedio, de colchón que amortigüe el rechazo social que supone la privatización directa de los servicios públicos. Una presión social que, por su experiencia en Latinoamérica, las grandes corporaciones multinacionales saben que es capaz de frenar enormes negocios a costa del agua y otros bienes y servicios de dominio público, pero que se ve frenada en gran medida cuando en la gestión “pública” se han introducido previamente todos los males de la gestión privada. Éste es el objetivo de la otra gran diferencia entre una gestión completamente pública y la de una “empresa pública acogida a gestión privada”, la sustitución del derecho administrativo por el derecho laboral, mucho más laxo en sus requisitos de transparencia y control. Se abre así el camino a las contrataciones a dedo de amigos, parientes y ex-cargos del partido, a las asignaciones arbitrarias de sueldos, las tomas de decisiones opacas sin control institucional, las contratas y subcontratas sin los correspondientes requisitos de la contratación pública, la evasión de recursos a manos privadas, el deterioro y precarización de las condiciones laborales de los trabajadores, el empeoramiento del servicio, y todo de escándalos e irregularidades. No es por casualidad que los tan numerosos casos de corrupción que salpican por toda la geografía nacional al PP, al PSOE e incluso a la Casa Real, estén relacionados con Fundaciones Públicas y con Empresas Públicas acogidas a gestión privada. Quien verdaderamente está detrás de este tipo de maniobras sabe muy bien lo fácil que resulta una vez conseguido el desprestigio social y el balance económico negativo vender a la opinión pública su privatización completa. Ya sea mediante la licitación directa o con el paso intermedio de la empresa pública, lo que hasta el momento era un quebradero de cabeza para el Consistorio por la dificultad de mantener un servicio óptimo sin una constante subida de tasas pasa a ser de pronto un jugoso y atractivo negocio con beneficios millonarios.

Porque curiosamente en la gestión privada de los servicios públicos no se cumple el axioma básico de los que creen en las bondades del sistema de libre mercado por el que la propia competencia, a modo de selección natural de tipo darwinista, se encarga de quebrar las empresas con peor gestión y hacer prosperar las más eficientes. Aquí no hay competencia posible. Los vecinos no pueden elegir el agua que sale por el grifo de su hogar. Pero tampoco existe el riesgo de que una mala gestión lleve al cierre de la actividad. Dada la condición de servicio básico de primera necesidad al Ayuntamiento no le queda otra opción en caso de mala gestión que negociar a la baja el canon percibido o subir el precio privado -que ya no tasas- del agua, cuando no una indemnización por lucro cesante. ¿Es necesario recordar de nuevo el ejemplo de las autopistas? Una vez más el truco de privatizar los beneficios y socializar las pérdidas. Por supuesto impensable recuperar llegados a este punto el control público de la gestión, dado que las abusivas indemnizaciones pactadas en caso de cancelación de la concesión lo hacen inviables.

La peculiaridad del caso de Cuenca es haber querido ocultar esta estrategia privatizadora mediante el aval de AEOPAS con unos objetivos en su creación centrados en la lucha contra esta oleada privatizadora. La Plataforma por los Servicios Públicos de Cuenca se ha opuesto frontalmente al cambio de gestión llevado a cabo por el ayuntamiento.

ATTAC España y ATTAC-CLM en modo alguno respaldan el apoyo de AEOPAS al Ayuntamiento de Cuenca en la decisión de cambiar la forma de gestión del agua en Cuenca y coincide plenamente en las críticas y la oposición llevadas a cabo por la Plataforma en Defensa de lo Público de Cuenca, de la que ATTAC también forma parte activa.

 

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