MARTES 1 DE DICIEMBRE DE 2009, 7ª CONFERENCIA MINISTERIAL, NEGOCIACIONES OMC
El segundo día de las reuniones ministeriales OMC, en general, todo sale un poco en todas direcciones, lo que es comprensible, ya que las reuniones bilaterales se multiplican en el curso de los encuentros más o menos formales, y que, por lo demás, prosiguen las reuniones oficiales.
El centro de conferencias retumba de ruidos que cortan o contradicen las declaraciones a la prensa, sin hablar de las que se recogen al salir de las reuniones ciertos oficiales que sueltan confidencias más o menos espontáneas.
Primer rumor insistente: se tendría una reunión en primavera, tal vez una “mini-ministerial” sin estatuto jurídico particular, y que permititía hacer avanzar unas negociaciones que podrían estar terminadas en 2010. Si no, de los encuentros bilaterales, de los grupos de trabajo, y otras declaraciones públicas (o no) surge una serie de informaciones que interesa a todos los que siguen las negociaciones, vastos regateos. Entre ellas: Argentina reafirma su posición de la víspera sobre el NAMA (propuesta inaceptable que no puede firmar); de paso reconoce que fue un error1 aceptar la “fórmula suiza” en Hong Kong; Brasil estima que no concluir la ronda de Doha sería muy malo para el sistema de comercio internacional, pero que esta conclusión depende de los Estados Unidos, que no consienten en ningún esfuerzo; los Estados Unidos esperan concesiones por parte de China, la India y Brasil; la India estima que los Estados Unidos y la Unión europea no presentan nada en materia agrícola y no quieren saber nada del modo 4 del AGCS2; la Unión europea reclama de sus partenaires más acceso a los mercados de servicios, espera un acuerdo sólido sobre las indicaciones geográficas, y más en general afirma su adhesión a la liberalización de los servicios medioambientales (modo de luchar contra el calentamiento climático) -lo que no dice tanto es que negocia con América del Sur, y sin duda más tarde con los países ACP, para regular la cuestión del contencioso-bananas en términos de compensaciones a depositar, tema que liga con el de la exportación del azúcar, bajo la presión de los lobbies azucareros (además, los Estados de CARICOM han declarado que la cuestión del contencioso-banana es crucial).
Ya que es cuestión de la Unión europea, he aquí la posición de dos estados miembros: Italia está muy satisfecha de la posición de los Estados Unidos sobre el NAMA (la famosa fórmula suiza), pero no quiere ninguna apertura en la agricultura, no quiere tampoco realmente apertura en los servicios financieros, pues estima que su capacidad de regular todavía este sistema la ha puesto relativamente a salvo de las tormentas financieras recientes. Francia no quiere concesiones sobre agricultura, estimando que la PAC había sido bastante modificada como para eso. Noruega, por su parte, en linea recta con lo que dice la UE, estima que la ronda de Doha debe estar concluida para 2010, que la cuestión del contencioso-algodón debe ser regulada, y que el acuerdo sobre los diversos aspectos de la propiedad intelectual ligados al comercio (ADPIC) debe ser reforzado de modo que haga posibles (y provechosas) las transferencias de tecnologías (verdes, ni que decir tiene). África del Sur estima que las propuestas NAMA no traerían más que supresiones masivas de empleos, que no existe, al nivel de la OMC una definición común del desarrollo, lo que hace difícil cualquier acuerdo, y que por lo demás, ésta no manifiesta interés en la apertura de los servicios financieros. Por otra aparte, parecería que los Estados Unidos hubieran apuntado públicamente a China, África del Sur, la India, Brasil y Argentina por su posición intransigente sobre NAMA –pero de esto ninguna confirmación seria.
Rumores, informaciones parciales, negociaciones sobre puntos de detalles que son todos extremadamente importantes y que pueden tener consecuencias considerables, he aquí las negociaciones de la OMC. Lo que parece más difícil de saber es si habrá mañana un acuerdo para una declaración política general afirmando la voluntad de proseguir las negociaciones: la OMC se reúne oficialmente porque la grave crisis actual se supone que lo es suficientemente para que se haya hecho urgente reflexionar en una “revisión de las actividades OMC, incluyendo el programa de trabajo de la ronda de Doha”, y en “la contribución de la OMC para recuperar el crecimiento y el desarrollo”. Y es ahí donde duele la albarda: las profesiones de fe liberales se recitan como mantras a despecho de todo. Citemos a Pascal Lamy3: la OMC es una “póliza de seguro contra el proteccionismo”; “nunca he oído que el comercio esté en el origen de la crisis (confundiendo a sabiendas comercio y liberalización del comercio); citemos al representante permanente de Brasil en la OMC4, estimando que no hay comercio libre en materia agrícola puesto que sólo el 8% de los productos agrícolas se exportan en el mundo, y que concluye: “el comercio es una parte de la solución para la autosuficiencia”. La crisis global, nutriéndose de sus diversos aspectos, financieros, económicos, sociales, medioambientales, no basta para hacer que los dirigentes políticos constaten que el libre-cambio es una parte del problema: el libre-cambio es la solución, la medicación todavía no ha sido suficientemente aplicada, hay que continuar aún, siempre y por todas partes para que finalmente el enfermo muera curado.
En estas condiciones es importante que los movimientos sociales no pierdan de vista la cuestión del libre-cambio, incluso hasta la tirada a la altura de las apuestas, lo que no parece cierto, vista la amplitud de las movilizaciones sobre la cuestión.
Sin embargo, en Ginebra, si las movilizaciones no han sido este día más masivas que el precedente, sí han tenido lugar: cada día OWINFS, Via Campesina, S2B han organizado un “lobby tour” a través de Ginebra, manifestación surcando la ciudad y haciendo paradas delante de los bancos, los semilleros energéticos y otros criminales: ayer los bancos, hoy los semilleros, mañana los químicos y otras empresas concernientes a medio ambiente. Esta manifestación, muy concurrida, ha movilizado también a mucha policía (incluso un helicóptero). En el interior del centro de conferencias, se ha realizado una acción simbólica que mostraba a Pascal Lamy confrontado al fantasma de la OMC.
Mañana será el último día previsto para este encuentro, pero ya se sabe: la OMC no habrá aportado ninguna solución; la lucha continúa.
Traducción : Mercedes Menendez Viejo, Coorditrad

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