Bitácora de Jutta Sundermann
El Factor Obama
Pittsburgh no va a ofrecer ni el jueves ni el viernes imágenes como las inmensas protestas que tuvieron lugar en 1999 en Seattle con motivo de la Conferencia de la OMC. Entonces, más de 50.000 personas bloquearon el acto inicial de la Conferencia de la Organización Mundial de Comercio.
Seguramente, suceda más bien lo que algunos oradores y oradoras decían el domingo en la manifestación: que aquí se vislumbran los comienzos de un movimiento contra la pobreza, el desempleo, la falta de hogar y contra sus causas, las cuales no pueden ser eliminadas con un par de proyectos estrella.
Los movimientos sociales no tienen fortaleza en la actualidad. He hablado con muchos activistas y les he preguntado por las causas. Algunas de las causas importantes se pueden resumir con el término “Efecto Obama”:
La “Marcha por el Empleo” inicia las protestas contra el G-20 en Pittsburgh
El movimiento estadounidense “Bail-Out-People” comenzó el pasado domingo la semana de acciones contra la cumbre del G20 en Pittsburgh con una marcha de protesta para reclamar puestos de trabajo. Aquí, la gente no espera nada de la inminente cumbre del G20. Exige un giro de gran alcance por parte de la clase política y critica la colaboración estrecha existente entre gobiernos, bancos y corporaciones empresariales, que siempre acaban dejando tiradas a las personas.
Security-Freak-Show y acogida cordial
He llegado a los USA en dos veces.
En Filadelfia he tenido que hacer mi entrada oficial. Al salir del avión se entra directamente en un hall gris oscuro provisto de numerosas ventanillas donde se sientan fundamentalmente empleados de sombría mirada. Y paneles por todas partes : ¿Prohibido hacer fotos ! ¡Prohibido usar el móvil ! Otro panel prohibe también ser desagradable con los hombres de los mostradores. Ningún reloj en la sala. Tengo una hora y media para cambiar de avión y hago cola durante una barbaridad de tiempo.
Huellas digitales, foto, interrogatorio. Mi « empleado de seguridad » personal se empeña en descubrir por qué voy ahora a Pittsburgh. Me gustaría bastante saber cuáles son mis derechos frente a la policía tan bien como lo sé en
Alemania. El hombre frente a mí frunce el entrecejo pero termina por sellar mi pasaporte :estoy autorizada a entrar en los USA. Corro a unirme a la cola siguiente. Contenidos por cordones inamovibles, cientos de personas esperan en largas filas poder franquear el proximo control de seguridad.
