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Justicia económica global
Aktualisiert: vor 3 Stunden 52 Minuten

Los PGE controlados por Bruselas, no por el parlamento

Sa, 10/12/2016 - 11:45

Carlos Martínez García - Consejo Científico de ATTAC España

La ley más importante del año son los presupuestos generales del estado. Desde que se aprobaron las normas de gobernanza europea de la Unión Europea (UE) las cuentas del reino de España, son supervisadas por la eurocracia de Bruselas y la Troika. No tiene pues el reino de España soberanía para aprobar sus cuentas, so-pena de ser sometida a sanciones, impagos de “ayudas” de la UE y multas.

Por eso en estos momentos se está negociando el techo de gasto entre gestora-PSOE y el PP. El techo de gasto, es el tope que se aplicará en inversión pública, social y servicios del bienestar. Por tanto afecta al Estado en su conjunto, es decir, ayuntamientos, comunidades autónomas y gobierno central. El objetivo es cumplir con las políticas de austeridad que la Troika y ahora el MEDE a través de la UE imponen a los pueblos de Europa. Por tanto no hablamos de una determinada filosofía hacendística o del tesoro, hablamos de una imposición, fundamentada en la doctrina neoliberal.

El presupuesto también marca la proyección de crecimiento económico en España. Hay aquí necesariamente que clarificar que en los presupuestos del PP este crecimiento lo fundamentan a costa del precariado, los bajos salarios y los recortes. Por tanto toda la doctrina presupuestaria derechista, está fundamentada en mantener la bajísima calidad salarial, de las pensiones y los recortes en sanidad, educación, becas o inversión pública. El crecimiento previsto, (que muchas veces no se cumple), será del 3,2% según el Gobierno. Pero no tienen en cuenta ni el Brexit, ni las políticas proteccionistas que Trump en los EE.UU va a aplicar ya en el 2017, ni los quebrantos que algunos grandes bancos europeos sufren. Por tanto el PP se hace trampas en su solitario y nos vuelve a engañar.

Los presupuestos son un arma política. Puramente política y su disponibilidad responde a por ejemplo la política fiscal que se haga y si va a ser progresiva o no. Si las grandes empresas y fortunas seguiran sin casi tributar o no, en cuales van a ser las prioridades políticas de gasto. Si la continuidad de los sueldos basura, los empleos precarios y autónomos agobiados y endeudados,  van a ser los únicos en soportar los impuestos o no. Porqué si algo no hay en reino España, es ni justicia fiscal ni vergüenza.

A la hora de analizar los presupuestos, hay que hacerlo con rigor y por tanto ver y comparar magnitudes. Esto me lleva a leer y estudiar el Plan Presupuestario de 2017 y  su “informe de acción efectiva”; resumiendo mucho podemos decir: nos encontramos ante una congelación de gastos y unas bonificaciones impositivas a los ricos, que solo se pretende compensar a través de los impuestos más injustos, cuales son los indirectos, que son aquellos que gravan el consumo de las familias, siendo los mismos para pobres, obreros, patronos y/o ricos. Todo, para seguir manteniendo la misma deuda pública que solo prevé bajar una décima el Gobierno.

En resumen, un presupuesto semejante al de 2016, con reducciones importantes por ejemplo en las administraciones de justicia y educación. Con todo el descaro del mundo admiten que los gastos de todas las administraciones públicas en salud, educación y empleo serán los mismos que en 2016.

Por tanto solo es posible decir no, al apoyo de estos presupuestos. También a los de la Seguridad Social que en España son independientes, en los que por cierto piensan incrementar sus ingresos a base del crecimiento del empleo indefinido que su propia reforma laboral bloquea. Todo esto nos reafirma en que los recortes seguirán para las clases populares y que pueden verse incrementados en cerca de 10.000 millones de euros si la Troika consigue imponer sus condiciones.

Por eso no se le podía permitir gobernar al PP, que tan solo iba a imponer estos presupuestos y proseguir la austeridad contra la clase trabajadora. Ningún voto socialista para el PP, ningún voto socialista ni para el techo de gasto, ni para estos presupuestos, que por cierto desmienten a Ferraz cuando afirma que apoyando el techo de gasto se pueden obtener fondos para sanidad y educación, cuando lo que se observa es una congelación. Solo una propuesta es posible, movilizaciones ya. Acción política coordinada por sindicatos y partidos de clase, al objeto de frenar recortes, bajos salarios y pensiones y austeridad.

 

Miembro de Alternativa Socialista

Publicado en nuevatribuna

 

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Trabajar menos, ganar más

Sa, 10/12/2016 - 11:44

Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España

Entre las múltiples leyendas acerca del origen del ajedrez se cuenta aquella que atribuye su creación al brahmán Sessa Ibn Daher como respuesta al encargo de un rajá indio. El rajá quedó tan encantado con el invento que prometió conceder al brahmán como recompensa lo que le pidiese. Al principio la demanda parecía muy modesta, tan solo que colocase un grano en el primer cuadrado del tablero, dos en el segundo, cuatro en el tercero, ocho en el cuarto y así sucesivamente en las restantes casillas. Cuál no sería la sorpresa del rajá y de los que le rodeaban al comprobar que le resultaba imposible cumplir su promesa porque la cantidad de grano a entregar era de 18.446.073.709.551.615, suma que no estaba a su alcance conceder.

La leyenda, desde luego, es de dudosa veracidad, pero tiene la virtud de poner el acento en el cambio profundo que experimenta cualquier cantidad por pequeña que sea cuando se la somete a un proceso acumulativo de un número suficiente de términos. Somos poco conscientes de las transformaciones sociales y económicas que acaecen a medio y a largo plazo debidas a los incrementos de la productividad, aun cuando las tasas anuales promedios sean relativamente reducidas (1; 1,5; 2%). Ciertamente estos incrementos son fruto del desarrollo de la técnica, de la ordenación del trabajo e incluso de las condiciones sociales e institucionales, y diferentes, por tanto, en las distintas épocas y sociedades.

Uno de los aspectos más interesantes del libro de Thomas Piketty, “El capital en el siglo XXI” -pero también quizás uno de los que menos se han resaltado- es el esfuerzo que realiza para obtener series históricas de determinadas magnitudes remontándose de manera estimable en el tiempo. Entre las variables que estudia se encuentra la elevación de la renta per cápita como resultado del incremento de la productividad, análisis del que se deducen importantes conclusiones.

El PIB por habitante apenas creció hasta 1700, con lo que tampoco se modificó sustancialmente el nivel económico y el género de vida de las sociedades. La realidad económica comienza a modificarse de forma notable a partir de la Revolución Industrial. En la Europa occidental la renta per cápita pasó de 100 euros mensuales en 1700 a más de 2.500 euros en 2012, con un crecimiento anual promedio del 1%. Por supuesto, la evolución no ha sido homogénea a lo largo de todo este tiempo. En el siglo XVIII el crecimiento fue tan solo del 0,2% anual, elevándose al 1,1% en el siglo XIX y al 1,9% en el siglo XX. El poder adquisitivo promedio en Europa se incrementó escasamente entre 1700 y 1820, sin embargo se multiplicó por dos entre 1820 y 1913, y por seis entre 1913 y 2010.

Las cifras señaladas en el párrafo anterior son inferiores en realidad a los aumentos en todos estos años de la productividad (producción por hora trabajada), ya que los trabajadores a la vez que conseguían retribuciones mayores se mostraban dispuestos a sacrificar una parte de ellas a condición de trabajar menos horas (jornadas más cortas, más festivos, fines de semana más largos y mayores vacaciones). Es decir, compraban ocio, cambiaban dinero por poder disponer de más tiempo libre.

Centrándonos en la segunda mitad del siglo XX, en Europa la producción por habitante creció anualmente como media el 3,4% en el periodo 1950-1980, mientras que entre 1980 y 2012 lo hizo a una tasa promedio de 1,8%. Hay quien interpreta, comenzando por el mismo Piketty, que esta desaceleración obedece a la incapacidad de la economía para mantener el incremento de la productividad a una tasa elevada, de modo que con el tiempo esta termina ralentizándose. No parece que haya nada en la Historia que rubrique tal pretensión. Más bien los incrementos de la renta per cápita han sido por término medio cada vez más elevados, lo cual parece lógico si se observa que la velocidad a la que se producen los cambios científicos y tecnológicos es en cada época mayor que en la anterior.

El periodo 1980-2013 es, muy posiblemente, una excepción que tiene su causa no tanto en las condiciones científicas y tecnológicas, sino en el modelo de organización económica, basado en la globalización y en la deflación competitiva. No es el objetivo del presente artículo ahondar sobre este tema, aun cuando puede ser interesante hacerlo en el futuro. Ahora se trata más bien de tomar conciencia de que a lo largo del tiempo, con tasas más o menos elevadas, la productividad se incrementa y en consecuencia la producción por habitante también. A una tasa de crecimiento del 1,5% la renta per cápita casi se duplica en 40 años, y en ese mismo periodo si el incremento promedio es más modesto, el 1%, esta última variable crece un 50%. En cualquier caso la conclusión es que los incrementos de productividad elevan sustancialmente el nivel de vida de las sociedades y de sus habitantes. Podemos afirmar que por término medio somos cada vez más ricos, por lo que se viene abajo el famoso discurso de la austeridad y ese intento de convencernos de que ahora no es posible lo que ayer sí lo era.

El quid de la cuestión se sitúa en el término promedio, ya que no asegura que todos vayan a beneficiarse del incremento en la misma cuantía: lo lógico sería que si en un determinado periodo la renta media ha crecido el 50%, todas las rentas, incluyendo los ingresos del Estado, se elevasen en ese mismo porcentaje. No ha sido así. En los 35 últimos años el excedente empresarial se ha incrementado bastante más que la media, en detrimento de las rentas del trabajo. El mejor modo de comprobarlo es constatar la evolución de los costes laborales unitarios en términos reales (salarios reales divididos por la productividad) que desde el año 1980 se han reducido en 15 puntos en la Europa de los 15, y en 19 en España. Esta magnitud disminuye cuando los salarios reales crecen menos que la productividad, es decir, la distribución de la renta se modifica a favor de los ingresos empresariales y de capital.

Hay un segundo factor a considerar: históricamente los trabajadores se han apropiado del aumento de productividad a través de un aumento de retribuciones, pero también mediante una reducción de las horas trabajadas: disminución de jornada, más fiestas, fines de semana más largos, mayores vacaciones, incluso por un adelanto de la edad de jubilación. Tampoco esto ha ocurrido en los últimos 35 últimos años, durante los cuales en muchos casos las horas de trabajo más bien se han incrementado.

El aumento de la producción por hora trabajada debería permitir que todos los trabajadores cobrasen más y trabajasen menos. Lo contrario de lo que afirmaba un malogrado presidente de la patronal. Que trabajasen menos, bien en cada jornada bien a lo largo de toda la vida, con una jubilación digna. Pero todo esto es posible tan solo si la renta se distribuye adecuadamente y nadie se apropia en exclusiva del incremento de la productividad. Cuando se produce lo contrario y va a engordar únicamente a las rentas de capital y empresariales, los trabajadores por término medio trabajan más cobran menos y disfrutan de peores y más reducidas prestaciones públicas.

Publicado en República

www.martinseco.es

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Referendo a la italiana y crisis bancaria

Fr, 09/12/2016 - 09:00

Alejandro Nadal – Consejo Científico de ATTAC España

El sistema bancario en Italia es como un espagueti súpercocinado y mal sazonado. No se encuentra el comienzo ni el fin de cada fina tira de pasta. Todas enredadas parecen una serpiente de mil cabezas, pero todas están infectadas de un mismo mal, su cartera vencida. Lo grave es que, como Italia es la tercera economía de la Unión Europea, una crisis bancaria en ese país sería una amenaza mortal para el euro y no podrá ser barrida abajo de la alfombra.

Para el primer ministro Matteo Renzi el referendo del domingo pasado sobre reformas constitucionales habría otorgado un diseño más dinámico a la administración pública para salir de la parálisis política y el estancamiento económico. Pero los críticos de las reformas objetaron la mayor centralización del poder político y económico que resultaría de ganar el . El resultado fue aplastante: alrededor de 60 por ciento de los votantes rechazaron las reformas propuestas. En algunas regiones donde el desempleo es más elevado (por ejemplo en el Mezzogiorno) el rechazo alcanzó 70 por ciento.

¿Qué tiene que ver esto con los bancos italianos y el euro? Sumida en el estancamiento y el desempleo, Italia afronta además la más grave inestabilidad bancaria de su historia. La verdad es que la economía italiana no se ha recuperado de la crisis de 2008. Desde 2009 la economía italiana ha sufrido una contracción mayor a 10 por ciento y el año pasado apenas creció 0.8 por ciento, lo que ha ido agravando el problema de la cartera vencida que hoy alcanza los 400 mil millones de euros (alrededor de 20 por ciento del PIB).

Después de varios intentos fallidos para rescatar y colocarlos nuevamente en pie, los bancos italianos siguen su descenso al infierno de los números rojos. Entre los bancos más importantes con problemas graves se encuentran Monte dei Paschi di Siena (el banco más antiguo del mundo), Banco Popolare y Unicredit. Todos tienen coeficientes de cartera vencida a capital (más reservas) superiores a 100, lo que significa que no tienen suficientes recursos para cubrir sus pérdidas.

Cuando estalló la crisis financiera muchos bancos italianos estuvieron comprando bonos del gobierno, práctica promovida en su momento por el Banco Central Europeo (BCE). Pero la crisis en Grecia demostró que esa no era una buena idea y el BCE y la Unión Europea (UE) dieron marcha atrás cuando se percataron que el nivel de apalancamiento del gobierno italiano era excesivo. Hoy la política sobre rescates en la UE busca impedir que un gobierno preste ayuda para recapitalizar sus propios bancos y fomenta la idea de que en caso de crisis los primeros en absorber pérdidas sean los inversionistas de dichos establecimientos. Las nuevas reglas pretenden evitar los rescates perversos en los que la irresponsabilidad de los dueños de bancos es recompensada con recursos fiscales mientras la deuda privada se convierte en deuda pública. Esto tiene algo de sentido pero los rescates privados ignoran las interdependencias del sistema bancario y las consecuencias sistémicas de un colapso en uno de los grandes bancos.

La irritación que las nuevas reglas han provocado en Italia es considerable porque existen cientos de miles de pequeños inversionistas que compraron papeles de los bancos deteriorados y hoy ven sus ahorros amenazados. Esto explica una parte del voto de castigo en contra del primer ministro italiano en el referéndum pasado.

Para superar el obstáculo impuesto por las nuevas reglas de la UE, Renzi y su ministro de finanzas Pier Carlo Padoan adoptaron la idea de crear un banco malo, es decir, un banco privado capaz de comprar la cartera tóxica de los bancos italianos más expuestos. El resultado fueron dos fondos especiales, Atlante I y II, para recapitalizar y comprar cartera vencida, respectivamente. Pero los Atlantes no tienen los recursos suficientes para afrontar un problema de esta magnitud. Además de la falta de transparencia en sus decisiones sobre cuáles bancos debían ser ayudados, los fondos no pudieron tranquilizar a los mercados que suponen tendrá que venir tarde o temprano otra inyección de fondos públicos, con lo que la deuda pública aumentará y con ello los problemas de su financiamiento en los mercados de capitales internacionales.

El gobierno italiano y el euro afrontan un serio dilema. Los fondos Atlante (el banco malo) no han podido llevar a cabo el salvamento de los bancos. Pero tampoco es evidente que un gobierno que se ahoga en un pantano de deudas pueda seguir operando este rescate con fondos públicos (la relación deuda-PIB en Italia supera 132 por ciento, lo que ubica a este país en segundo lugar después de Grecia). Y tampoco se ve la salida por el lado de una inyección de recursos de países como Alemania.

La crisis de la banca italiana es también la crisis de los bancos europeos cuyas acciones se han desplomado este año. Así que aunque ya no es válido aquello de que todos los caminos conducen a Roma, lo cierto es que hoy la crisis de los bancos europeos pasa por Italia.

 

Twitter: @anadaloficial

Publicado en La Jornada

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Estados Unidos… ¿al borde de abrir su Caja de Pandora?

Fr, 09/12/2016 - 07:00

Gabriel Moreno González - Comisión JUFFIGLO ATTAC España

Escena de la firma de la Constitución de los Estados Unidos HOWARD CHANDLER CHRISTY / WIKIPEDIA

Escena de la firma de la Constitución de los Estados Unidos
HOWARD CHANDLER CHRISTY / WIKIPEDIA

Desde la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, muchos han sido quienes han intentado aplacar sus temores, nada irreales, acudiendo al aparentemente consolidado sistema constitucional norteamericano. Y es que, efectivamente, si hay algo que ha caracterizado siempre a la democracia estadounidense ha sido la ingeniería constitucional que despliega su Constitución con el objetivo de limitar el despotismo a través de su sistema de chekcs and balances. Los “Padres Fundadores” fueron muy conscientes de que estaban construyendo una nueva República en un escenario hasta entonces presidido por Reyes y anquilosados privilegios que escondían las más viles arbitrariedades del poder, por lo que su objetivo en la construcción de los pilares del nuevo Estado fue siempre el diseño de un marco jurídico-constitucional que evitara no solo la posibilidad de que nuevos déspotas realistas se hicieran con las riendas de toda la estructura política, sino también, en la clásica línea del liberalismo, que las mayorías se valieran de su predominancia temporal para aplastar a las minorías.

Las elecciones periódicas, la separación del poder legislativo en dos cámaras con diferentes medios de elección, las débiles funciones encomendadas al Presidente y el poder otorgado a la judicatura (y, sobre todo, a la Corte Suprema), conformaban y conforman un andamiaje institucional diseñado para aplacar, en gran medida, las opiniones cambiantes de las mayorías políticas alternativas…con lo que además ello conlleva desde el prisma democrático al intentar encauzar la legitimidad política en marcos de legalidad prestablecidos. Sea como fuere, el objetivo parece haber funcionado a lo largo de sus más de doscientos años de historia donde, a diferencia de la vieja Europa, el marco constitucional ha conseguido evitar, con mayor o menor éxito, la concentración tiránica del poder y las dictaduras.

Sin embargo… ¿este marco es del todo inmutable? La respuesta nos la ofrece el artículo V de la propia Constitución, donde se recogen sus posibilidades de reforma combinando la legitimidad nacional con la de los Estados. Existen así dos formas de enmendar la vetusta Carta Magna: a través del Congreso, cuando las dos cámaras (la de Representantes y el Senado) aprueben por dos tercios una enmienda, que luego ha de ser ratificada por tres cuartos de los Estados; o a través de una convención constituyente, cuando dos tercios de los Estados requieran su convocatoria y sea posteriormente también ratificada en convenciones estatales.

Hasta ahora, las veintisiete enmiendas a la Constitución han sido aprobadas a través del primer método, es decir, con la iniciativa y aprobación del Congreso, y nunca, en más de dos siglos de historia constitucional, los Estados han sido capaces de ponerse de acuerdo para reunir la mayoría suficiente con el objetivo de convocar a convención, lo que ha posibilitado que la sustancia institucional de la Constitución se mantenga inalterada al haber acogido sólo enmiendas parciales elaboradas por los propios poderes constituidos. No obstante, la posibilidad ha dejado de ser remota y ya se vislumbra la posibilidad en un futuro cercano de que Estados Unidos tenga que afrontar su primera asamblea constituyente. Y ello es debido, aunque pueda parecer extraño, al mantra neoliberal de la estabilidad presupuestaria (balanced budget).

En este sentido, uno de los motivos que explicaban el hecho de que los Estados nunca hubieran logrado la mayoría de dos tercios para convocar una constituyente descansa en la divergencia de intereses contrapuestos que presentan. De la región de Nueva Inglaterra al medio oeste, o de California a Florida, las diferencias políticas y socioeconómicas son abismales, y pareciera no haber existido nunca un motivo real de consenso para aunar en torno a un objetivo común a dos tercios de los Estados, es decir, y a día de hoy, a 34. No obstante, el temor de muchos de ellos hacia el expansionismo del poder federal, que subyace en toda la historia constitucional de los Estados Unidos y que estalló, literalmente, en la Guerra de Sucesión, sí consiguió a finales de los 70 reunir un número nada despreciable de ellos para introducir en la Constitución, vía convención, la regla de la estabilidad presupuestaria (Golden rule) con la que atar presupuestariamente a Washington y frenar la expansión que ha protagonizado en el seno del sistema constitucional desde el New Deal.

La imposibilidad de que el Congreso, calificado entonces como un “establishment derrochador” por quienes abanderaban la iniciativa pro-convención, aprobara por sí mismo un límite constitucional al gasto federal que implicara equilibrar el presupuesto y luchar contra el déficit, hizo que los Estados intentaran activar la casi olvidada segunda previsión del artículo V de la Constitución. Aupados por un fuerte movimiento agrupado en torno a la conservadora National Taxpayers Union (NTU), a figuras carismáticas como el gobernador demócrata de California, Jerry Brown, y a think tanks neoliberales como la Heritage Foundation, los Estados comenzaron a enviar requerimientos, uno tras otro, para que se convocara la convención. Y estuvieron, de hecho, a punto de conseguirlo durante la presidencia de Jimmy Carter (1977-1981), cuando el número de Estados rozó el mínimo exigido. No obstante, la oposición de las estructuras de ambos partidos a la enmienda logró frenar el proceso y “congelarlo” durante las siguientes décadas, basándose no tanto en objeciones económicas a la posibilidad de que la Constitución consagrara el déficit cero, sino sobre todo en la incertidumbre que rodeaba la propia institución de la asamblea constitucional.

En efecto, a la ausencia de antecedentes se suma la parquedad y hasta ambigüedad del escueto artículo V de la Constitución, que no explicita ni cómo ha de ser la convocatoria ni cuál es el alcance real del poder de una convención activada bajo su manto. Los partidarios de la misma, desde finales de los 70, han venido sosteniendo que ésta estaría limitada únicamente a la aprobación de la estabilidad presupuestaria en el nivel federal, pero el consenso entre los académicos y expertos constitucionalistas, y aun entre los propios jueces más conservadores de la Corte Suprema, es que sería la incertidumbre y la práctica diaria de la convención lo que la presidiría, pues por su propia naturaleza, la de ser expresión de la soberanía popular, no podría estar limitada por restricciones externas, y más cuando éstas ni siquiera aparecen implícitamente en el texto habilitante del artículo V. Es decir, la convocatoria de una convención con el objetivo de constitucionalizar la estabilidad presupuestaria a nivel federal podría abrir la “caja de Pandora” de la propia Constitución…como no se ha hecho nunca desde su aprobación en Filadelfia. Y el “peligro”, si así se considera, no sólo no se ha despejado con la derrota de la iniciativa a finales de los 70, sino que está ahora más presente que nunca.

Por extraño que parezca, la falta de previsión normativa de la Constitución al respecto permite que las solicitudes o requerimientos que en su día enviaron los Estados para llamar a la convención no hayan decaído y continúen teniendo vigencia. Solo una decisión explícita de los propios Estados sobre ese requerimiento puede revocarlo, lo cual ha venido ocurriendo, con altibajos, desde Carter, y a día de hoy son 28 Estados los que mantienen su proposición. Sólo faltan, por tanto, 6 para alcanzar el mínimo requerido, 34. El último en sumarse al conjunto de requerimientos estatales ha sido el Estado de Oklahoma, en abril de este mismo año. Las perspectivas son, además, alentadoras para el movimiento pro-convención, al reforzarse éste en los últimos años como consecuencia de la crisis económica, el aumento del gasto y la deuda federales y, sobre todo, la expansión de los ultraconservadores en el seno del Partido Republicano. La principal plataforma que sirve de lobby a favor de una Balanced Budget Amendment tiene de presidente, de hecho, a una destacada figura del Tea Party, que ya ha manifestado su esperanza, fundada en la actual hegemonía republicana en los Estados Unidos, de que se alcance el número necesario de Estados durante el próximo año. De hecho, ya han elaborado incluso un borrador de reglamento de la hipotética convención ante el vacío normativo existente. La constitucionalización de la Golden rule podría además venir acompañada, como hacía el borrador de enmienda de 1995 que elaboró el Senado sobre la materia, de un blindaje cualificado de los impuestos federales, por el que se exigiría desde la Constitución una mayoría reforzada en ambas cámaras para elevarlos. El principal mecanismo de redistribución de la riqueza, los impuestos, quedaría así atado constitucionalmente bajo unas renovadas exigencias de consenso que esconden, en el fondo, sus dificultades para conseguirlo.

Los republicanos no sólo controlan ahora las dos cámaras del Congreso, sino que tienen la Presidencia (y con qué sujeto…) y posiblemente, en los próximos cuatro años, consigan una holgada mayoría en el seno de la Corte Suprema, probable árbitro ante futuras interpretaciones del verdadero alcance del artículo V y, por tanto, de los límites que puede o no tener una convención constituyente. La posibilidad está sobre la mesa y la posterior ratificación estatal que se precisa, aunque añade un plus de complejidad, no garantiza que se impida una reforma regresiva de calado.  El consenso sobre la constitucionalización de la estabilidad presupuestaria a nivel federal, a pesar de todas las consecuencias económicas que puede desplegar y de las dudas técnico-jurídicas que presenta, es cada vez más elevado en las estructuras del Partido Republicano, y las incertidumbres que rodean a una convención constitucional pueden ser “resueltas” por quienes son sus partidarios. Además, la posibilidad de blindar la capacidad fiscal de la Federación bajo mayorías cualificadas protegería el statu quo tributario y dificultaría, en grado sumo, futuras políticas redistributivas. Caso de producirse una convención con estos objetivos… ¿resistiría el marco institucional diseñado por Madison y sus “Founding Fathers” ante la nueva ola ultraconservadora?

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Gabriel Moreno González es Investigador en Derecho Constitucional. Universitat de València

Publicado en CTXT

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Italia, Austria, Vistalegre

Do, 08/12/2016 - 09:00

Juan Carlos Monedero – Consejo Científico de ATTAC España

En Austria una nueva mayoría le ha parado los pies al fascismo. En Italia, una nueva mayoría le ha dicho “no” al burocratismo autoritario de Renzi. Austria ha debido acordarse de que Hitler era austriaco. Las mujeres han salido a dar la cara. En Italia, se han debido acordar de que colgaron a Mussolini boca abajo. Los jóvenes han salido a dar la cara. Como ha escrito Pablo Bustinduy: ” El pueblo italiano ha derrotado el intento de subvertir la Constitución antifascista de 1947, la que dice en su Artículo 1: “L’Italia é una Repubblica democratica, fondata sul lavoro.” Renzi significa traer a la política europea el márketing latinoamericano. Un galán joven y sin ideología para aplicar la segunda fase del modelo neoliberal. Menos Gramsci y más telenovelas. Después del neoliberalismo de la fuerza, ahora el del maquillaje. Un neoliberalismo con rostro amable que ha abducido a la izquierda socialdemócrata y necesita frenar el poder del parlamento. Siempre después de haber convertido la prensa en una sucursal de las torres Trump de turno.

Europa esta volviéndose a buscar. Una parte importante se encuentra en la extrema derecha trayendo presagios de los años treinta. Pero otra, más numerosa, entiende los riesgos y está aprediendo a articularse. Son tiempos de aclarar el discurso, de dar herramientas para defender las ideas y de sumar desde ahí hacia esa nueva mayoría. En los años treinta también nos confrontamos. Aprendamos una lección: ser débiles con los fuertes no ayudó. Llamemos enemigos de la democracia a los enemigos de la democracia. Y perfilemos el futuro. Para que quien escoja sepa qué está escogiendo.

No se trata de adaptarnos a lo que existe. Para ganar a Hofer en Austria, para derrotar a Renzi en Italia, ha hecho falta tomar partido, dar argumentos, enfadar a algunos para que otros entiendan la gravedad del momento. Las nuevas generaciones necesitan tener una escuela donde diferenciar los argumentos que emancipan y los que encarcelan. El populismo de derechas solo agita los excesos del sistema. Lo que venga a ocupar el lugar antaño llamado “izquierda” tiene que atreverse a señalar con el dedo al corazón del sistema. Tanto en lo que funciona como en lo que no funciona. Europa no aguanta su propia legalidad. Por eso necesita dinamitarla envuelta en un traje de Armani. Y por eso los verdaderos antisistema son los que envuelven en cualquier forma de “gran coalición” -incluida la mediocre coalición hispánica- el fin de la política. Cuando se abusa de la indignación moral suelen desaparecer los argumentos.

Renzi llegó al poder sin elecciones, apoyado por la Troika, la patronal y los medios de comunicación. Y la vieja izquierda. Democracia sin elecciones. Como ocurrió con Papademos en Grecia o con Monti también en Italia. Como pasó en España con la reforma del artículo 135 de la Constitución. Trump ganó después de que el Partido Demócrata hiciera trampas para sacar a Bernie Sanders. Fillon sale elegido en las primarias de la derecha porque el Partido Socialista le ha puesto la alfombra roja. Rajoy gobierna con menos del 30% de los votos porque el PSOE es un animal herido que prefiere morir antes que perder la vida. La extrema derecha, donde gana, lo hace porque la izquierda que ha sido hegemónica se ha convertido en una empresa que tiene que pagar dividendos a sus socios y empleados. Y no duda. O rearmamos nuevas mayorías o regresa el fascismo, eso sí, aseadito. De momento, en Austria han sido las mujeres las que han estado a la altura. Y la gente joven que intuye que hay vida más allá del centro comercial.

En España, la reconstrucción de esa mayoría tiene que venir de revisitar lo que significó el 15M. No con esa mirada boba que dice que todo en el 15M fue maravilloso. Lo suele decir gente que no estuvo allí. Mucha gente que estuvo en el 15M ha votado a sus verdugos de la derecha. Hay que ir más allá. Lo más grandioso del 15M es que repolitizó a la sociedad española y la sacó de la resignación. Abrió una grieta. Y es en esa grieta donde debe colocarse la nueva política, para hacer fuerza, sembrar corresponsabilidad, salir de esa solemnidad idiota de la sala de reyes visigodos del Congreso de los Diputados y regresar a una calle y un Parlamento donde esté también la vida. No hay contradicción entre la calle y el Parlamento: basta con recordar que es la calle quien pone a los políticos del Parlamento.

Publicado en Público.es

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Los pepinos de Estados Unidos

Do, 08/12/2016 - 07:00

Gustavo Duch – Consejo Científico de ATTAC España

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JARC Alimentación en una granja porcina.

Si todo sale como las grandes corporaciones quieren -investigaciones recientes muestran que 147 grupos controlan el 40% del sistema corporativo mundial- en un par de años, con toda probabilidad, enfermaremos cual ciudadanos y ciudadanas de Estados Unidos. O, al menos, así será si nuestro criterio de compra de los alimentos se basa exclusivamente en el precio.

Como explica un informe de Amigos de la Tierra, si se aprueba el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones entre Estados Unidos y Europa, el TTIP, en cuestión de ganadería y alimentación de origen animal estaremos en una situación paradójica. Mientras que a los productores europeos se les seguirá exigiendo el cumplimiento de la normativa en materia de higiene de los alimentos que actualmente rige, se permitirá la importación de productos cárnicos de Estados Unidos producidos bajo sus estándares de calidad. Que más que existir para velar por la salubridad de los alimentos y el bienestar animal, desaparecen para facilitar la producción de cuanta más carne mejor y en el menor tiempo posible, cual cadena fordiana de montaje de automoviles.

Hormonas de crecimiento

Con esas ventajas competitivas (aproximadamente el 75% de los animales criados en los sistemas intensivos de producción de carne en EEUU reciben hormonas de crecimiento en su alimentación y el 50% reciben otros promotores del crecimiento, como la ractopamina), el propio Departamento de Agricultura de Estados Unidos ha calculado que sus exportaciones a Europa podrían dispararse un 3.983% en carne de porcino, un 966% en carne de vacuno, un 901% en leche en polvo y un 988% en quesos.

Además de liquidar los sistemas nacionales de producción, la entrada de esta carne de animales culturistas nos igualará en muchas otras cosas con la otra orilla: serán homogéneas las dietas, serán iguales las obesidades y, como dije al principio, se nivelarán también los riesgos de intoxicaciones alimentarias.

Peligro E. Coli

El caso más ilustrativo, pero hay muchos ejemplos más, son las infecciones por E.coli verotoxigenica, aquella que se le atribuyó hace ahora unos cinco años a unos pepinos ibéricos, y que es responsable de cuadros patológicos muy graves, en ocasiones la muerte. Esta bacteria tiene como principal lugar de residencia, o reservorio en términos científicos, el tracto intestinal de los rumiantes. Cuando estos están criados en convivencias estrechas y masificadas, y cuando llegan sucios en sus propios excrementos a mataderos después de largos viajes, las condiciones son óptimas para que contaminen la canal de los animales que se está procesando.

Si además, los mataderos son  cada vez menos y más grandes, se convierten en una excelente puerta de salida centralizada para la dispersión de este patógeno en cada bandeja de carne picada. Los datos, otra vez, son rotundos. Mientras en Europa se confirmaron en el año 2014, 5.955 casos por intoxicaciones de E. coli verotoxigénica, la cifra en los EEUU se elevó a 265.000.

Moriremos, sí, pero con la insignia de ciudadanía globalizada.

 

Coordinador de la revista ‘Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas’

 Publicado en el Periódico

Blog de Gustavo Duch

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La privatización de la guerra en Colombia

Mi, 07/12/2016 - 09:00

NOVACTInstituto Internacional por la Acción Noviolenta

La regulación de las Empresas Militares y de Seguridad Privada (EMSPs) y la definición de un nuevo modelo de seguridad para el país: dos de los mayores retos para la construcción de la paz a los se enfrenta Colombia hoy.

El nuevo informe de NOVACT: “La Fuerza Invisible en Colombia”, analiza el rol y el impacto de las EMSPs en los derechos humanos y en el proceso de construcción de paz.

El acuerdo de paz con las FARC no pondrá fin a la participación de las Empresas Militares y de Seguridad Privada (EMSPs) en el conflicto por los recursos en Colombia. Más bien al contrario, dadas las nuevas situaciones que se han abierto con el fin del conflicto: la descomposición de las leyes locales en el ámbito rural – sostenidas hasta ahora por las FARC -, el reto de la desmovilización y reintegración de miles de excombatientes, o la violencia ejercida por las empresas transnacionales por apoderarse de las áreas ricas en recursos naturales. Son sólo algunas de las nuevas realidades de Colombia que podrían generar nuevas demandas para una industria en auge como es la de la seguridad privada.

Este informe traza un recorrido a través del conflicto interno colombiano para explicar y denunciar el rol y las actuaciones de estas EMSPs en Colombia y señalando, a su vez, los actores que han facilitado y colaborado con su crecimiento e impunidad.

Aunque el Estado colombiano esté sujeto a no contratar a este tipo de actores privados para realizar funciones de su competencia – especialmente aquellas consistentes en el principio de uso de la fuerza-, el marco legal colombiano sigue presentando deficiencias a la hora de controlar legalmente las actividades de las EMSPs, y de prevenir, a su vez, sus malas prácticas.

Si bien el estado Colombiano es el principal cliente de las EMSPs, no es el único. Su uso es también muy significativo por parte de empresas transnacionales privadas dedicadas a sectores como el petróleo, el gas, la construcción o la minería. En estos contextos las EMSPs suplementan al Estado a la hora de proveer seguridad o, simplemente, constituyen otra herramienta más para reforzar políticas neoliberales de desarrollo económico.

Esta es precisamente la razón por la cual la supervisión pública de estas actividades suele ser débil, ya que frecuentemente operan en áreas del territorio donde el Estado tiene un control limitado y están contratadas bajo cadenas sucesivas de subcontratación que carecen de transparencia pública, además de operar, en muchos casos, bajo procedimientos y políticas de seguridad diseñadas exclusivamente por la empresa que las contrata, sin ningún tipo de intervención estatal.

La presente investigación identifica todas estas deficiencias y retos del estado en el control y la supervisión de las actividades de la industria militar y de seguridad privada, y señala numerosos casos de violaciones masivas de derechos humanos en los que estas empresas se han visto involucradas a lo largo de los años.

Víctimas

La peor parte de estas políticas de subcontratación y la falta de regulación adecuada de las EMSPs se la ha llevado la población local. Los colombianos y colombianas han sufrido graves abusos de mano de los contratistas privados de seguridad.

Tal y como se describe en este informe, estos abusos – vividos muchos de ellos en silencio y con poco apoyo público – han violado una larga lista de derechos humanos fundamentales como el derecho a la vida, el derecho a al seguridad, y otros tratos crueles inhumanos o degradantes, la prohibición de la privación arbitraria de libertad, el derecho a la asamblea pacífica, el derecho a la propiedad, el derecho a la privacidad y el derecho de las victimas a remedios efectivos.

Control y Supervisión

El informe confirma como el problema sobre los mecanismos de control y su puesta en funcionamiento sigue presente: hay informes de empresas operando sin licencia y es difícil saber si los accidentes de abusos y violaciones de derechos humanos son gestionados eficazmente por las autoridades públicas.

El organismo oficial colombiano que supervisa las actividades de las EMSPs no puede controlar de forma efectiva estas corporaciones ya que el estatutos legal de las

EMSPs esta establecido por un decreto gubernamental y no tiene por tanto fuerza de ley, mientras que la institución gubernamental responsable de registrar y dar asistencia y reparación a las víctimas de la guerra, no tiene un registro específico para las víctimas causadas por actividades relacionadas con la industria militar y de seguridad privada. A finales de 2015, de los más de 7 millones de víctimas registradas en el Registro Único de Víctimas, las estadísticas oficiales solo reconocen a las víctimas de las guerrillas, de las fuerzas armadas nacionales y de los aliados de estas últimas, las milicias paramilitares.

En el ámbito de la prevención, sigue siendo necesaria una regulación precisa acerca del uso de la fuerza y las armas de fuego, y un entrenamiento adecuado para preservar la integridad física y otros derechos fundamentales de las personas interactuando con personal de seguridad privado.

La inestabilidad del post-conflicto

Todas estas deficiencias son obstáculos para el establecimiento de un nuevo modelo de seguridad en Colombia. Como en gran parte de situaciones de post-conflicto,

Colombia es extremadamente propensa a entrar en períodos de inestabilidad e inseguridad en las áreas rurales hasta ahora controladas por la guerrilla insurgente. En un entorno altamente complejo y volátil, es probable que la industria militar y de seguridad privada expanda y refuerce su capacidad de actuación en un entorno altamente complejo y volátil.

Recientemente, el debate público entorno a la participación de las EMSPs en el conflicto interno de Colombia ha traspasado sus fronteras, dado el incesante aumento de la participación de mercenarios colombianos en distintos conflictos armados en Oriente Medio. Colombia se ha convertido en suministrador de personal para la globalizada y neoliberal industria militar y de seguridad privada, con una presencia constante de mercenarios desde la invasión de Iraq en 2003, hasta la actual campaña antichií encabezada por Arabia Saudí en Yemen. El presente informe incluye una entrevista con uno de estos mercenarios, destinado en Afganistán.

Para más información contactar con: thais@novact.org , (+34) 93.551.32.92

CAS_Nota-prensa_La Fuerza Invisible en Colombia_2016.pdf

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Rentas minimalistas: ¿Se ocuparán Gobierno y Parlamento de subir la pensión mínima y el subsidio por desempleo?

Mi, 07/12/2016 - 07:00

Cive Pérez – ATTAC Madrid

Constitución Española Artículo 41: Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. Artículo 50: Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad.

 

Portada de El Economista.es

 

A raíz de una iniciativa de Unidos Podemos, el Congreso aprobó instar al Gobierno a subir a 800 euros la cuantía mensual del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2018. Horizonte elegido con buen criterio, ya que si la propuesta hubiera sido para 2017, Rajoy la habría descartado olímpicamente en base a la facultad que permite al Ejecutivo vetar proposiciones de ley o medidas del Congreso que impliquen incremento de gasto en relación con el previsto en los Presupuestos. De esta forma, al menos se verá obligado a estudiarla.El caso es que, con la propuesta de la formación morada, en 2017 el SMI se habría mantenido igual que hasta ahora. En eso llegó el PSOE, que, necesitado de rentabilizar algún logro frente a la  situación de debilidad por la que atraviesa el partido, alcanzó un acuerdo con el Gobierno para subir un 8% el SMI, desde 655,20 € a 706 € mensuales.

Los socialistas venden ese acuerdo como una gran victoria: la mayor subida en treinta años. Lo cual, siendo cierto, no oculta el hecho de que en esas tres décadas también gobernaron. Y, salvo durante el primer mandato de Rodríguez Zapatero en el que hubo una subida apreciable, tanto del SMI como de las pensiones mínimas, el resto de sus gobiernos tampoco se preocuparon mucho de conseguir que el SMI estuviera en línea con la media de los países homólogos de la Unión Europea. Nos encontramos a la altura de países como Grecia, Eslovenia o Malta. Muy por debajo de los salarios mínimos establecidos en países como Francia, Reino Unido o Alemania, que duplican el SMI español.

Lo que no se entiende muy bien es el cabreo de sindicatos y podemitas ante esta subida. Los primeros, porque llevan años desaparecidos de este ámbito. Los segundos, porque este aumento no contradice para nada su propuesta. Si acaso, la adelanta en parte, pues, al fin y al cabo, los trabajadores afectados ya pueden contar en 2017 con algo más de dinero en el bolsillo mientras aguardan la llegada de 2018 en la que tendría que aplicarse la subida a 800 euros propuesta por UP. Esta formación debería preocuparse, desde este mismo momento, de ir tejiendo la estrategia necesaria para hacer realidad esa cifra mínima. Porque no basta con enarbolar la bandera, hay que conquistar la posición. Y estas cosas tangibles son las que, de verdad, importan a la gente del común.

Por lo que respecta al SMI, no se puede olvidar que se trata de una renta salarial mínima que, en la práctica, no llegan a percibir la mayoría de los trabajadores precarios. En concreto, más de seis millones de trabajadores, casi uno de cada tres,  (el 31%) tiene unos ingresos inferiores al SMI anual. Lo singular es que se trata de trabajadores con empleo —incluidos los autónomos— y que han estado ocupados alguna vez a lo largo del año. No se trata, por lo tanto, de desempleados o de personas socialmente excluidas.

En efecto, por más que la ministra del ramo diga que en España nadie puede cobrar un sueldo por debajo del SMI, los empleadores tienen a su disposición mil y una estratagemas para burlar este salario mínimo. Unas, asquerosamente legales, como la contratación parcial, por horas, días, etc. Otras, directamente gansteriles, del tipo: “firmas un contrato de media jornada y trabajas ocho horas o te vas a la puta calle”. Y no hay un cuerpo de Inspectores de Trabajo lo suficientemente numeroso y eficaz para controlar esta extorsión laboral generalizada.

Un efecto positivo de la subida del SMI es su reflejo automático en la Renta de Garantía de Ingresos vigente en Euskadi que supondrá una subida de unos 50 euros a los 65.000 beneficiarios de estas prestaciones, que van indexadas al SMI y se revalorizarán de manera automática. La Ley de Garantía de Ingresos aprobada en 2008 y en vigor desde 2009 fijó el cobro de un salario social como derecho para quienes no tienen recursos y también para los que ingresan nóminas o pensiones precarias. Las modalidades básicas se calculan con un porcentaje del SMI, aunque computado a 12 pagas y no a 14, como hace habitualmente el Gobierno central. Una persona con necesidades que viva sola cobra un 88% del SMI, una pareja el 113% y una familia de tres o más miembros el 125%.

Pero hay otras rentas ‘minimalistas’ pagadas por el Estado, de las que no se ocupa el Parlamento, que suponen, de facto, mantener a sus perceptores en situación de pobreza. ¿Se acuerdan de los famosos 426 euros que perciben los desempleados de larga duración en concepto de subsidio por desempleo?

Esa cifra es el 80% del Iprem, una desafortunada medida aprobada con la anuencia sindical que ha devaluado la cuantía del subsidio. Pues, de haber continuado el criterio inicial adoptado en su día por el Estatuto de los Trabajadores, que fijaba el subsidio en el 75% del SMI, ahora, tras la subida de este, la paga de los desempleados sería de 530 euros.

Pero la cifra de 426 euros parece haberse convertido en totémica, pues incluso la iniciativa conjunta puesta en marcha por los sindicatos Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores para solicitar la implantación de una renta mínima (condicional, por supuesto) cifraba su cuantía en los dichosos 426 euros que a nadie saca de pobre.(*)

En fin, el otro gran capítulo de la pobreza establecida por Real Decreto, es el que se refiere a las pensiones. Según publica El Economista.es, nada menos que 4,7 millones de pensiones, prácticamente la mitad de los 9,3 millones que se abonan mensualmente, cobran cuantías inferiores a la que fija el salario mínimo anterior a la subida, 655 euros hasta ahora. En concreto, y según las estadísticas del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, casi 700.000 pensionistas cobran al mes cantidades inferiores a los 300 euros. Los hay jubilados, sí, aunque en este tramo prevalecen aquellos que cobran pensiones de orfandad o en favor de familiares.

Pero es en el siguiente tramo donde se concentra mayor cantidad de personas. Nada menos que 3,5 millones de pensionistas reciben cuantías mensuales de entre 300 y 648 euros. Es más: son casi dos millones, el 23% del total, los que cobran entre 600 y 648 euros. Más allá de la pensión media, situada hoy en los 909 euros (la de jubilación en los 1.047), la pensión típica se sitúa aproximadamente en los 625 euros: ningún otro tramo de renta analizado cuenta, ni de lejos, con tantos perceptores. El siguiente tramo, de hecho, es el de aquellos que perciben entre 700 y 800, que son algo más de 800.000.

Y lo más grave es que el grueso de esa pensión típica no corresponde a pensiones asistenciales, sino a pensiones contributivas, es decir, prestaciones a personas que han cotizado al sistema, y que, en la mayoría de los casos, al verse afectados por el paro de larga duración, cotizaron (vía subsidio al desempleo) por el mínimo al final de su carrera profesional. Siendo sobre ese periodo sobre el que se les calculó la cuantía de la pensión.

Justo sería, pues, que la pensión mínima contributiva (603 €) fuera equiparada al SMI. Pero, descuiden, que nada de esto se hablará hoy entre los asistentes a los fastos del Día de la Constitución. Y lo peor es que tampoco se hablará mañana.

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(*) La prestación que demandan los sindicatos es un derecho subjetivo que dotaría de una renta de 426 euros mensuales a personas de 16 a 64 años demandantes de empleo sin ingresos o inferiores en cómputo anual al 75% del SMI, 5.800 € por persona al año, y que se percibiría mientras se mantengan las condiciones que dan derecho a la prestación.

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¿Se está gestando un Golpe de Estado en Grecia por su acercamiento a Rusia?

Di, 06/12/2016 - 09:00

Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra-Nafarroa

Análisis de la posible reedición en Grecia del golpe de los Coroneles (1967), golpe virtual o postmoderno que sería un episodio local dentro del nuevo escenario de Guerra Fría entre EEUU y Rusia y que contaría con el apoyo encubierto de EEUU dentro de su objetivo de anular los esfuerzos de Rusia para extender su radio de acción a los países europeos.

Europa atraviesa un período muy convulso pues la crisis financiera está poniendo todavía más difícil el proceso de construcción europea (imprescindible para que pueda competir como potencia mundial) y el estancamiento económico que se está haciendo visible en los países periféricos y emergentes y la aparición de brotes deflacionistas en el seno de la UE ha provocado el desapego afectivo europeo y la aparición de fuerzas centrífugas que podrían provocar la desmembración de la actual Unión Europea (Brexit) y el retorno a escenarios ya olvidados de proteccionismo económico y de compartimentos estancos en el horizonte del 2019. Asimismo, las políticas constrictivas implementadas en la Unión Europea podrían volverse en su contra pues hasta ahora los procesos de adhesión de nuevos países habían funcionado como un instrumento democratizador y reformista del continente pero la doctrina del “numerus clausus” habría finiquitado el proceso de ampliación con el riesgo evidente de que los valores democráticos que la UE ha exportado hacia los países de la extinta URSS sean reemplazados por los ideales expansionistas de la Nueva Gran Rusia de Putin, con lo que se alteraría notablemente el escenario geopolítico europeo para la próxima década.

Retorno de la OTAN a la Doctrina Truman

Las bases de dicha Doctrina fueron expuestas por George F. Kennan en su ensayo “Las fuentes del comportamiento soviético “ publicado en la revista Foreign Affairs en 1.947 y cuyas ideas principales se resumen en la cita “ el poder soviético es impermeable a la lógica de la razón pero muy sensible a la lógica de la fuerza”. Así, en la reciente Cumbre de la NATO celebrada en Varsovia el 8 y 9 de Julio, se decidió “el refuerzo del flanco oriental de la OTAN” con el despliegue de “unidades de intervención rápida” ( Speardhead Force) en Polonia, Países Bálticos, Rumania y Bulgaria así como continuar con la quinta fase del despliegue del Euro DAMN, quedando en suspenso el incremento de las partidas de gasto de los países europeos que sería de un exiguo 2% del PIB nacional, quedando el grueso de la financiación en manos de EEUU.(el 70% de cerca del Billón $ del total del presupuesto).El presidente estadounidense, Barack Obama insistió en la política de su Gobierno de fortalecer su presencia militar en Europa además de informar de sus proyectos de colaborar en esa área con países como Ucrania, Georgia y Moldova (EEUU habría enviado ya a Polonia 12 F-16 y 200 soldados de refuerzo tras la crisis ucraniana y el contingente total de sus tropas en Europa ascendería a unos 70.000 miembros), lo que de facto significa la vulneración del Acta Fundacional OTAN-Rusia de 1997 por la cual la OTAN descartaba “el estacionamiento permanente de un contingente sustancial y adicional de tropas de combate en el Este de Europa” y el retorno de la NATO a la Doctrina Truman o de la Contención. Respecto al sistema antimisiles (Euro DAMN), en realidad se trata de un escudo anti-misil global en el que los misiles interceptores emplazados en plataformas móviles pueden abatir blancos en un espacio común (a base de datos transmitidos por todos los radares y sistemas de reconocimiento opto-electrónico) , con el fin maquiavélico de tras un primer ataque sorpresa de EEUU que destruiría el potencial nuclear ruso en su propio territorio, neutralizar posteriormente la réplica rusa por medio de los misiles estacionados en Polonia, siendo previsible que EEUU utilice las peticiones de Polonia como excusa para completar la quinta fase del despliegue del escudo antimisiles en Europa (Euro DAM), lo que tendría como réplica por parte rusa la instalación en Kaliningrado del “ asesino del escudo antimisiles de EEUU”.

La entente greco-rusa, misil en la línea de flotación de la OTAN

El retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría entre EEUU-Rusia tras la crisis de Ucrania y la mutua imposición de sanciones entre la UE y Rusia marcarían el inicio de la división en la otrora monolítica postura de los países de la OTAN ante Rusia. Así, en represalia a las sanciones impuestas por la UE en el 2015, Moscú respondió con un embargo a los productos agroalimentarios europeas que habría tenido como efectos colaterales unas pérdidas estimadas en 150 millones de € diarios según el líder de la Liga Norte italiana y diputado del Parlamento italiano, Matteo Salvini y un monto total de más de 100.000 millones( según datos de la propia CE, la exportación a Rusia de la UE en el 2.013 habría ascendido a los 120.000 millones €.En consecuencia, habría surgido una corriente liderada por Italia, Finlandia y Hungría que serían partidarios de suspender las sanciones a Rusia mientras en la orilla antinómica, tendríamos a Polonia, Gran Bretaña y Países Bálticos como adalides de seguir implementando dichas sanciones en el futuro mediato. Finalmente, no sería descartable que tras las Elecciones de Francia y Alemania en el 2.017, asistamos a una tardía reafirmación de la soberanía europea por parte de ambos países que incluiría la génesis de un nuevo proyecto europeo (Europa de los Siete), integrado por Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, Italia, Luxemburgo y Austria, quedando el resto de países europeos periféricos (Portugal, España, Irlanda, Grecia, Eslovenia, Malta y Chipre) gravitando en sus anillos orbitales mientras que los países nórdicos procederán a la gestación de la Federación Escandinava (integrada por Noruega, Dinamarca, Suecia, Finlandia,Letonia, Estonia y Lituania) que pivotará en la ambivalencia comercial ruso-europea.

En el caso heleno, la asfixiante falta de liquidez estaría obligando al Gobierno heleno a gravitar en la órbita rusa (proyecto conjunto greco-ruso para fabricar en Grecia el fusil de asalto Kalasnikov) lo que habría provocado en el Alto Mando de la OTAN la preocupación por el debilitamiento del Frente Oriental contra Rusia. Caso de producirse finalmente la salida de Grecia de la Eurozona por la miopía geopolítica alemana, Rusia pasaría a ser aliado natural de Grecia mientras el país heleno se convertiría en el portaaviones continental de Rusia tras la instalación de una megabase naval en Suda (Creta), con lo que quedaría perfilado el triángulo Sebastopol-Suda-Tartus como bases logísticas de la nueva Flota rusa del Mediterráneo, (disuelta en 1992 tras la extinción de la URSS) y cuya columna vertebral estará formada por la Flota del Mar Negro , la del Norte y la del Báltico, estimando que estará operativa para el 2.016 y que supondrá de facto el control del Mediterráneo Oriental por Putin. Ello sería un misil en la línea de flotación de la OTAN por lo que ya sin el paraguas protector de la UE, no sería descartable en Grecia la reedición del golpe de los Coroneles (1967), golpe virtual o postmoderno que sería un episodio local dentro del nuevo escenario de Guerra Fría entre EEUU y Rusia y que contaría con el apoyo encubierto de EEUU dentro de su objetivo de anular los esfuerzos de Rusia para extender su radio de acción a los países europeos.

Germán Gorraiz López es Analista internacional

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Europa empieza a dar asco

Di, 06/12/2016 - 07:00

Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

¿Cómo se justifica que se pueda “perdonar” el déficit que genere el gasto militar y no el gasto necesario para salvar vidas humanas o el empleo y los ingresos de millones de personas y empresas? No hay respuesta para esta pregunta.

Manifestación por una Europa de las personas y no del capital el sábado 17 de octubre en Bruselas. - E. C.

Manifestación por una Europa de las personas y no del capital el sábado 17 de octubre en Bruselas. – E. C.

Los dirigentes europeos parecen empeñados en que no pase un día sin que las personas corrientes tengamos que sentir algo más que vergüenza de lo que hacen en materia económica (por no hablar de otras decisiones en temas incluso de mayor calado humano como el de los refugiados).

Se siente vergüenza cuando se empecinan en aplicar políticas que son un manifiesto fracaso pero se siente algo peor cuando se comprueba que no lo hacen por error sino como una farsa gigantesca para poder darles todavía más a los que ya lo tienen casi todo.

Se dijo por activa y pasiva que los recortes sociales y las ayudas multimillonarias a la banca eran la condición necesaria para recobrar la actividad y el empleo, para reducir la deuda y para asegurar definitivamente el sistema financiero. Pero lo cierto es que desde que empezaron a aplicarse en la Unión Europea al estallar la crisis hay unos siete millones menos de empleos a tiempo completo, seis millones más de parados, otros casi seis millones más de empleos no voluntarios a tiempo parcial (en la UE28), cinco millones más de personas en riesgo de pobreza y 35 puntos más sobre el PIB de deuda pública (en la Eurozona). Y los bancos se siguen encontrando en insolvencia y muchos de ellos a punto de estallar de nuevo en cualquier momento. Pero eso no es solo un fracaso o un error sino un engaño porque eran multitud los economistas que habían advertido que esto era justamente lo que iba a ocurrir cuando las autoridades decían a los ciudadanos que sus políticas frente a la crisis eran seguras, las adecuadas y plenamente infalibles.

Se siente algo mucho peor que vergüenza cuando se tiene noticia de propuestas como la que acaba de lanzar  la comisaria europea de Mercado Interior, Elzbieta Bienkowska, como siempre de modo sibilino y completamente al margen de las instituciones representativas y del debate democrático.

Según ha dejado caer la comisaria, la Comisión Europea pretende promover un amplio programa de gasto militar que quedaría exento a la hora de calcular el déficit público que, como se sabe, no debe superar el 3% del PIB de cada economía.

Como he explicado en el libro que acabo de publicar (Economía para no dejarse engañar por los economistas. Ediciones Deusto), este criterio del tres por cien no tiene  base científica ninguna. No hay nada, absolutamente nada que lo justifique. Se podría haber puesto el 1, el 5 o el 30 por ciento con el mismo fundamento económico, es decir, con ninguno. El criterio del 3% del PIB como límite del déficit público se lo inventó un funcionario francés, Guy Abeille, cuando su jefe le pidió alguna norma para que el recién elegido presidente Mitterrand pudiera frenar las demandas de más presupuesto que le hacían sus ministros. En unos minutos tuvo que inventarse algo siendo plenamente consciente de que no había ningún economista ni teoría económica alguna que proporcionaran algo así. Pero como tenía que ofrecer rápidamente una solución a sus superiores se decidió por el 3%.

Tal y como reconoció el propio Abeille años después, el 1% o el 2% le parecía demasiado poco mientras que “el tres es una figura sólida que tiene detrás de él precedentes ilustres [...], un amplio eco en la memoria común: las tres Gracias, la Trinidad, los tres días de la Resurrección, los tres órdenes de la alquimia, la triada hegeliana, las tres edades de Augusto Compte, los tres colores fundamentales, el acuerdo perfecto…, la lista es infinita…”.

Aunque pueda parecer mentira, esa y no otra es la teoría o la ciencia económica que hay detrás del criterio del 3% del PIB que se impone como límite del déficit público a las naciones europeas. Ninguna. Un engaño que hasta el que fue presidente del Instituto Monetario Europeo, Alexandre Lamfalussy, reconoció sin tapujos: “Los gobernadores son gente demasiado honesta y que saben que los criterios son arbitrarios. Yo jamás habría aceptado cifras de este género”.

El criterio del 3% es una arbitrariedad, una farsa, pero, además, algo completamente inútil para lo que aseguraban que iba a servir, es decir, para reducir la deuda: cuando comenzó a utilizarse como criterio de cumplimiento obligatorio para todos los países la deuda era aproximadamente de un 55% del PIB, como media de los países europeos, y ahora, como he señalado, supera el 90%.

La prueba de que se trata de una cifra completamente arbitraria, que no se establece así porque sea mejor o peor para la economía o para reducir la deuda, sino como recurso de los dirigentes europeos para disciplinar y someter a los gobiernos y para anular su capacidad de maniobra, es que se puede incluir o dejar de incluir dentro de ese porcentaje lo que le venga en gana a quien lo impone. Si de verdad fuese imprescindible que el déficit público no sobrepase el 3% del PIB daría igual que fuese a causa del gasto militar o del gasto en educación porque no hay ninguna razón que pueda justificar que el gasto militar sea inocuo desde el punto de vista de la deuda que genere y cualquier otro no. Y si no hay ningún problema para dejar fuera del cómputo del déficit el gasto militar, con el exclusivo propósito de que los grandes grupos industriales hagan negocio con el dinero de la gente ¿por qué no se deja fuera el gasto social, que es imprescindible para evitar que millones de personas vivan en la indigencia, pierdan su vivienda, carezcan de recursos y formación o incluso mueran por falta de atención? ¿dónde está escrito que la economía no se resienta si (al margen de ese 3%) se incrementa el gasto militar y que, por el contrario, sí sufra si aumenta el gasto social que se necesita para que la inmensa mayoría de la población sobreviva y disponga de bienes y servicios esenciales para su sustento diario? ¿qué argumento económico justifica que se pueda “perdonar” el déficit que genere el gasto militar y no el gasto necesario para salvar vidas humanas o el empleo y los ingresos de millones de personas y empresas?

No se cansen: no hay respuesta para esas preguntas. O, al menos, no hay respuesta económica, científica o razonable. Se permite el gasto militar y no cualquier gasto social o humanitario, o incluso de apoyo a la vida empresarial que crea riqueza efectiva, porque el criterio del 3% solo busca amedrentar a los gobiernos y a la ciudadanía para conseguir lo que efectivamente se viene logrando con él: que los más ricos y poderosos lo sean cada vez más.

Decía hace unos días el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, que la integración europea se había debilitado en los últimos tiempos por los populismos. Una opinión que demuestra que las autoridades europeas han perdido completamente el norte y que no entienden el sentido de las cosas que están pasando y de las que se encuentran ya a la vuelta de la esquina en Europa. Eso que llaman los populismos no es lo que debilita la integración europea sino la consecuencia de haber querido integrar a Europa a base de mentiras y de políticas que constantemente han dado como resultado lo contrario de lo que se decía que traerían consigo.

Cuando se ha hecho sufrir a millones de personas y cuando han muerto miles a causa de los recortes, cuando se han deteriorado los servicios públicos y no se han atendido las necesidades básicas de la población porque, según se decía, había que cumplir a rajatabla la norma del déficit, y de pronto se dice que no hay límite para comprar armamento, carros de combate o minas, ¿tienen también culpa los populismos del asco o de los negros fantasmas que comienzan de nuevo a recorrer  Europa?.

Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla.

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Ganas de escribir

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El pacto del PP y PSOE acorde al salario mínimo y al techo de gasto: oro a cambio de madera

Mo, 05/12/2016 - 09:00

Eduardo Garzón - Consejo Científico de ATTAC España

El pasado viernes 2 de diciembre el gobierno anunció un incremento del salario mínimo en un 8% para 2017. Esta medida ha sido vendida como una exigencia del Partido Socialista a cambio de aceptar el techo de gasto público propuesto por el Partido Popular, y por supuesto como un logro histórico en materia laboral y de protección social. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce.

En primer lugar, porque lo que realmente han hecho el PP y el PSOE ha sido pasarse por el arco del triunfo la proposición presentada por Unidos Podemos y aprobada por mayoría en el Congreso de los Diputados, pues ésta pedía un incremento del salario mínimo hasta 800 euros mensuales y el pacto anunciado hoy conlleva un incremento sólo hasta 707,6 euros. Lo que a primera vista parece una medida positiva no es otra cosa que un recorte drástico de la medida que había sido aprobada en el Congreso y que por lo tanto podría haberse adoptado. Pero eso sí, los grandes medios lo venden como un exitoso logro social y al PSOE le sirve para lavarse algo la sucia cara que se le quedó al permitir a Mariano Rajoy ser investido como presidente del gobierno.

En segundo lugar, porque el techo de gasto que ha aceptado el PSOE es en realidad una absoluta barbaridad económica y social que echa por tierra cualquier aspecto positivo del incremento del salario mínimo. A cambio de incrementar en unos tristes 52,6 euros mensuales el salario mínimo –del cual apenas se beneficiará uno de cada 10 trabajadores españoles– el gobierno recortará el techo de gasto en unos mastodónticos 5.057.000.000 euros, que no viene a ser otra cosa que consolidar los recortes que han implementado PSOE y PP desde mayo de 2010: concretamente 78.000.000.000 euros en todas las partidas presupuestarias diferentes de pensiones e intereses de deuda (educación, sanidad, cultura, dependencia, etc). Y ojo, todo ese dinero recortado es parte del salario de los trabajadores: es lo que se conoce como salario indirecto. Al fin y al cabo, para poder acceder, por ejemplo, a servicios educativos cada vez más encarecidos por culpa de los recortes de gasto público al trabajador no le queda otra que utilizar el dinero que recibe en su nómina. Si el salario mínimo aumenta en 52,6 euros pero las tasas universitarias lo hacen en 500 euros, no hace falta ser economista para saber que el efecto resultante es muy perjudicial para el trabajador. Cuantas más prestaciones públicas sean recortadas, más dinero de la nómina tendrán que utilizar los trabajadores para satisfacer sus necesidades. Y el recorte en el techo de gasto que ha permitido el PSOE supone aceptar un recorte brutal del salario indirecto muy superior a lo que aumenta el salario mínimo. En otras palabras: han entregado oro a cambio de madera y nos intentan hacer creer que ha sido un intercambio justo y razonable.

Todo ello no quiere decir que el incremento del salario mínimo sea negativo. Se trata de una medida positiva, aunque claramente insuficiente. En los últimos 6 años el salario mínimo ha caído en términos reales: el salario mínimo nominal ha aumentado un exiguo y ridículo 3,4% mientras que los precios lo han hecho en un 9,4% durante el mismo periodo acorde a los datos del Instituto Nacional de Estadística. De hecho, la Carta Social Europea recomienda que el salario mínimo se establezca en el 60% del salario medio, lo que en España se traduciría en un salario mínimo de 966,8 euros. El salario mínimo español es también inferior al de otros países que tienen menor desarrollo económico, como Eslovenia, y si se tienen en cuenta los precios, también al de Malta y Estonia. Al mismo tiempo, otros países del entorno gozan de un salario mucho más elevado como Reino Unido, Irlanda, Francia, Alemania, Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo. En España hay margen económico para incrementar el salario mínimo, y además es una exigencia social a tenor de las elevadas y creciente cuotas de precariedad laboral que sufre la economía. Lo contrario es seguir condenando a muchos trabajadores a la pobreza (actualmente, el 18% están por debajo del umbral de la pobreza).

Incrementar moderada y progresivamente el salario mínimo no sólo es positivo para los trabajadores que lo cobran (en torno a un 10% de los trabajadores a tiempo completo acorde a la encuesta de estructura salarial del Instituto Nacional de Estadística) sino también para aquellos que cobran o pueden cobrar en un futuro subsidios de desempleo y prestaciones derivadas de FOGASA pues ambas ayudas públicas están vinculadas al salario mínimo. Pero, además, un incremento del salario mínimo se traduce en una mayor capacidad adquisitiva de los trabajadores que puede desembocar en mayores compras y por lo tanto mayores ventas y beneficios empresariales, de forma que también las empresas pueden verse beneficiadas de un incremento del salario mínimo. Según la encuesta de acceso a la financiación de las pequeñas y medianas empresas del Banco Central Europeo, el principal problema del 32,4% de todas las empresas españolas es que no tienen suficientes clientes, algo que se podría aliviar a través del mecanismo señalado. De hecho, que la capacidad de consumo de la gente sea tan baja es precisamente lo que está lastrando la actividad económica a través de una insuficiente demanda agregada. Las empresas no venden todo lo que deberían porque la gente no tiene suficiente capacidad adquisitiva.

Al contrario de lo que señalan determinados mensajes lanzados desde el ámbito de la patronal, incrementar moderadamente el salario mínimo ni afecta a las contrataciones ni pone en riesgo los actuales puestos de trabajo. Las empresas contratan trabajadores cuando los necesitan porque tienen mayor nivel de actividad; el coste de contratación es un elemento secundario (y mucho más cuando éste sólo se incrementa 52,6 euros al mes). Por verlo de otra forma, incluso aunque el salario mínimo fuese de 1 euro al mes, si los empresarios y empleadores no necesitan nuevos trabajadores para su negocio, no contratarán a nadie. Los datos son muy claros al respecto: La encuesta trimestral de coste laboral del Instituto Nacional de Estadística revela que el 93,8% de todas las empresas españolas no contratan porque no necesitan trabajadores. Sólo un 4,4% declara no contratar por el elevado coste de contratación. En otras fuentes de datos como el observatorio autónomo de la Confederación Intersectorial de Autónomos del Estado Español y la encuesta de acceso a la financiación de las pequeñas y medianas empresas del Banco Central Europeo nos encontramos lo mismo: el problema de las empresas y autónomos es que no tienen suficientes clientes, no que contratar sea muy caro por pagar muchos salarios. Por verlo de otra forma, si las empresas viesen incrementar sus ventas podrían permitirse elevar los salarios de sus trabajadores. El problema es de demanda, no de salarios altos.

Evidentemente recibir 700 euros al mes sigue siendo insuficiente para sacar adelante una familia. Por eso es importante exigir un incremento del salario mínimo superior al pactado por el PP y el PSOE. No obstante, esta medida no es la única que hay que adoptar para combatir la elevada precariedad laboral que sufre nuestro país. El trabajo precario no es consecuencia sólo de bajos salarios, sino de malas condiciones laborales, como tener un contrato a tiempo parcial cuando se demanda uno a tiempo completo (así le ocurre al 61,2% de todos los trabajadores a tiempo parcial), o realizar horas extraordinarias y no cobrarlas (más de 3 millones de horas extraordinarias a la semana no se pagan), o no cobrar por tener un contrato de prácticas, o estar contratado por un día, o estar contratado como falso autónomo, etc.

Por lo tanto, lo que hay que hacer aparte de subir más el salario mínimo es combatir el elevado fraude laboral que hoy existe. Además, hay que derogar las reformas laborales del PSOE y del PP y hacer una nueva que proteja más los derechos de los trabajadores, porque hoy día están absolutamente desprotegidos. De todas formas, la mejor manera de acabar con la precariedad es crear empleo, porque hoy día la gente permite que le bajen los salarios y le deterioren las condiciones laborales porque tienen miedo de perder su puesto de trabajo porque hay aproximadamente 4 millones de parados llamando a la puerta. Si en vez de 4 millones hubiese muchos menos, el miedo a perder el empleo sería menor y por lo tanto los actuales trabajadores no cederían tantos derechos laborales. Si el sector privado no se anima a incrementar el empleo en cantidades suficientes, tendrá que intervenir el sector público contratando directamente a personas que quieran y puedan trabajar en actividades necesarias que redunden en beneficio social, ecológico y cultural de nuestro país. Esto, además, debe ir acompañado de un notable incremento de la cobertura pública en materia de educación, sanidad, dependencia, cuidados, etc, para revertir los recortes en salario indirecto que se han aplicado desde 2010.

Que no nos den gato por liebre: aunque sea una medida positiva, el incremento del salario mínimo es puro maquillaje que no compensa en absoluto todo el atropello que venimos sufriendo los trabajadores y las mayorías sociales de este país desde que las políticas de austeridad irrumpieron en nuestras vidas.

Saque de Esquina

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¿Por qué el PP, C’s y el PSOE (y el PDECat en Catalunya) están equivocados en sus políticas económicas?

Mo, 05/12/2016 - 07:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Para responder a esta pregunta hay que ser consciente de que hay diferencias entre las propuestas económicas de tales partidos. No se pueden poner en el mismo cajón, por ejemplo, al PP (un partido conservador-liberal), a Ciudadanos (un partido liberal) y en Catalunya al Partit Demòcrata Europeu Català –PDECat- (un partido liberal perteneciente a la misma familia política que Ciudadanos) por un lado, y al PSOE (un partido socioliberal que se autodefine como socialdemócrata) por el otro. Hay diferencias en sus políticas económicas, pero, a pesar de tales diferencias, comparten los mismos principios que caracterizan las políticas económicas que hoy son dominantes en las instituciones europeas (tales como el Consejo Europeo, la Comisión Europea, el Eurogrupo y el Banco Central Europeo). E incluyo a la familia que se autodefine como socialdemócrata en esta categoría. En realidad, una de las voces más duras con la aplicación de tales políticas ha sido el presidente del Eurogrupo (los Ministros de Finanzas de la UE), el Sr. Jeroen Dijsselbloem, un socialista holandés, Ministro de Finanzas de los Países Bajos, como también lo es el Sr. Pierre Moscovici, Comisario de Asuntos Económicos y Financieros de la Comisión Europea, un político francés que fue Ministro de Finanzas en el gobierno socialista francés presidido por el Sr. François Hollande (y como lo había sido el Sr. Pedro Solbes, también Comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión Europea, y después Ministro de Economía del gobierno socialista del Sr. Zapatero, y más tarde el Sr. Almunia, también socialista, ministro del gobierno socialista presidido por el Sr. Felipe González). Todos estos dirigentes socialistas han sido piezas clave del establishment que ha impuesto las políticas económicas neoliberales, tanto en sus propios países como en la Unión Europea y en la Eurozona.

¿En qué coinciden estos partidos?

En principios básicos de las políticas económicas neoliberales. Incluyen la necesidad de aumentar la competitividad de cada país como manera de salir de la enorme crisis que han sufrido, aumentando las exportaciones, que serán las que estimularán la economía. Y para alcanzar tal aumento de la competitividad hay que hacer reformas (como las reformas laborales) que en teoría aumentarán la flexibilidad laboral, término que ha significado en la práctica bajar los salarios, medida deseada de tales reformas para  bajar los costes laborales, y así abaratar los precios de los productos y de los servicios cuya exportación se desea aumentar. La ideología que sostiene tal política económica es que, puesto que no se puede devaluar la moneda del país, hay que devaluar los costes de producción, entre los cuales, los costes del trabajo se consideran los más esenciales.

En este aspecto, el gobierno Rajoy es presentado por el establishment europeo como el mejor ejemplo de lo que debe hacerse en Europa. No solo la Sra. Merkel, sino también el Sr. Draghi, Presidente del Banco Central Europeo, el Sr. Juncker, Presidente de la Comisión Europea, el Sr. Dijsselbloem, Presidente del Eurogrupo, y el Sr. Moscovici, Comisario de Economía, han mostrado a España como ejemplo a emular en Europa. En España los salarios y la protección social han bajado enormemente, atribuyéndose (erróneamente) el crecimiento de la economía española al aumento de las exportaciones, resultado de una disminución de precios como consecuencia del descenso de los salarios.

Cada uno de estos supuestos es falso

Estos supuestos, descritos en la sección anterior, están siendo reproducidos constantemente por los mayores medios de información del país, así como por los blogs económicos como Nada es Gratis y centros de investigación como FEDEA financiados o próximos al IBEX-35. Escuchen las entrevistas casi semanales a los grandes gurús económicos en Catalunya Ràdio, en TV3, en La Sexta Noche, entre muchos otros, y verán que todos repiten predeciblemente estos postulados como “dogmas y verdades objetivas de las ciencias económicas”.

Estos supuestos se promueven aun cuando la evidencia científica muestra su enorme falsedad. Vayamos uno por uno:

1. El precio de una mercancía, sea un producto o un servicio, no depende solo de los salarios. Hay muchos otros factores que influyen en la determinación de precios de las mercancías, puesto que en el cálculo de los costes de producción se deben incluir muchas otras variables como, por ejemplo, los beneficios empresariales. En realidad, como bien han señalado Torsten Müller, Thorsten Schulten y Sepp Zuckerstätter en su artículo “Wages and Economic Performance” (en Social Europe Journal, 24.11.16), el llamado “milagro Rajoy” tan cacareado por el establishment europeo liderado por la Sra. Merkel, basado en una enorme devaluación salarial (la mayor en la UE), no se ha traducido primordialmente en una reducción de los precios de las exportaciones españolas, sino en un enorme incremento de los beneficios empresariales. En realidad, España ha sido uno de los países que ha visto crecer más las rentas derivadas del capital, a costa de un enorme descenso de las rentas del trabajo.

2. El éxito de las exportaciones en la UE no depende primordialmente del precio de las mercancías (sean productos o servicios) exportadas, sino de la capacidad de compra de los que importan los productos exportados (que depende mucho de la demanda doméstica del país importador), y sobre todo de la calidad y composición del cuadro de exportaciones del país exportador. El gran éxito exportador alemán, por ejemplo, no está basado en los precios de los productos exportados, sino en su mix exportador, de elevado valor añadido. La centralidad de sus exportaciones en las industrias automovilísticas, químicas y de ingeniería son las mayores causas del gran tamaño del sector exportador.

3. Y el supuesto de que las exportaciones deben ser el mayor estímulo de la economía es profundamente erróneo, como bien muestra la evidencia científica existente. Una prueba de ello ha sido, por ejemplo, la situación económica española durante estos años de crisis. Las clases populares han atravesado (y continúan atravesando) un periodo de enorme dolor debido a la Gran Recesión, y, sin embargo, el sector exportador ha continuado siendo exitoso durante todo el período de la Gran Recesión. El éxito del sector exportador tiene un limitado efecto en el resto de la economía en la mayoría de países de la Eurozona, donde tal sector representa solo un 20% de toda la actividad económica. De ahí que intentar salir de la crisis económica potenciando el sector exportador (que es lo que proponen el PP, Ciudadanos, el PSOE y el PDECat) mediante el aumento de la competitividad sea una propuesta enormemente limitada. Durante muchos años vimos el desastre que significaron las políticas económicas de promoción del sector exportador en América Latina.

¿Qué es lo que debería ocurrir?

La única vía para salir de la Gran Recesión es precisamente aumentar la demanda doméstica para estimular la economía a través de medidas que sigan una dirección opuesta a las que se están aplicando. Y puesto que la mayoría de la demanda doméstica procede de las rentas del trabajo, es condición sine qua non para la recuperación económica que aumenten los salarios (y también el gasto público, del cual el gasto social es el gasto público que se traduce en mayor aumento del consumo y la demanda). Una condición para que ello ocurra es que se refuercen los sindicatos y todos los instrumentos del mundo del trabajo (tales como los convenios colectivos), con un giro de 180º en las políticas públicas del país, que deberían estar orientadas hacia crear buen empleo, no solo directamente (mediante inversiones públicas en la infraestructura social, energética y de comunicaciones del país), sino también indirectamente, exigiendo (por parte de las autoridades públicas) a las empresas privadas que paguen buenos salarios como condición para que sean contratadas por el Estado (sea este central, autonómico o local). El Estado es en cualquier país el mayor contratante de servicios, y debe utilizar esta situación para configurar las prácticas empresariales en el sector privado, a favor del mundo del trabajo.

Y esta notable expansión del sector público debería financiarse a través de reformas a las que el PP, Ciudadanos, el PSOE y el PDECat se están oponiendo, tales como el aumento de los ingresos al Estado mediante mayor gravación real a las rentas del capital, a las rentas superiores, recuperando los impuestos de sucesiones y de patrimonio, y reformando el IRPF, haciéndolo más progresivo y redistributivo, medidas que algunos sectores del PSOE podrían apoyar, aunque ello requeriría un cambio notable en la dirección y el aparato de tal partido, y muy en particular de sus asesores económicos, la mayoría de los cuales proceden de los sectores más neoliberales próximos al mundo empresarial, con el cual han establecido amplias complicidades. Sería de desear que estos cambios en el PSOE ocurrieran para poder ayudar a los cambios tan urgentes y necesarios que España (incluyendo Catalunya) necesita. El bienestar de las clases populares depende, en gran medida, de que haya una amplia base de apoyo a estas políticas opuestas a las políticas neoliberales dominantes, con una amplia coalición de partidos políticos y movimientos sociales que exijan su aplicación y desarrollo, interrumpiendo las políticas que se han ido aplicando llevando al país a una situación insostenible e intolerable. Así de claro.

Autor del libro ‘Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante’. Anagrama, 2015

Publicado en Público.es
vnavarro.org

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Hollande y el giro a la derecha

So, 04/12/2016 - 09:00

La Jornada

El presidente francés, François Hollande, anunció ayer que no buscará un segundo periodo como jefe de Estado en los comicios del año entrante. Con ello, el líder del Partido Socialista (PS) se convierte en el primer mandatario de la quinta República Francesa –iniciada en 1958– que renuncia a intentar su relección, desalentado por un índice de popularidad de 7 por ciento, el más bajo que haya tenido cualquier presidente en su país, y por una intención de voto de apenas 10 por ciento para la primera vuelta de las elecciones, que tendrá lugar el próximo 23 de abril.

Al margen de la liquidación de Hollande como figura del escenario político, su pérdida de respaldo popular –inusitada incluso en una sociedad que se caracteriza por la baja aprobación de los mandatarios salientes–, la principal organización de la izquierda institucional de Francia parece hundida en una crisis que es consecuencia, en primer lugar, de la pérdida de identidad: en el mandato de Hollande ha sido la propia izquierda la que se ha encargado de desmantelar la política social que ella misma propugnó desde la oposición y construyó desde el gobierno. Por lo demás, el PS exhibe una desoladora carencia de propuestas propias y claramente diferenciadas de la derecha para afrontar problemas como el estancamiento económico, la amenaza a la seguridad interior por los repetidos ataques terroristas y la llegada en masa de refugiados.

La imposibilidad de enarbolar las conquistas sociales abre la posibilidad de que se repita el escenario electoral de 2002, cuando la izquierda, derrotada en la primera vuelta de la elección presidencial, no tuvo más alternativa que pedir a sus militantes y simpatizantes que votaran en la segunda por el entonces presidente Jacques Chirac, como única forma de impedir un triunfo del ultraderechista Jean-Marie Le Pen, del Frente Nacional. La repetición de tal panorama sería doblemente ominosa en el contexto actual, habida cuenta de que el candidato de la derecha, François Fillon, guarda más similitudes con la postura xenófoba e intransigente del Frente Nacional que con las del resto del espectro conservador, y que es aún más agresivo que el FN en materia de demolición de conquistas sociales.

Mientras en Francia se configura una elección presidencial entre dos opciones inaceptables, este domingo Austria e Italia encaran comicios con resultados potencialmente nefastos. En la nación centroeuropea se llevará a cabo una repetición de las elecciones presidenciales de mayo entre el ex vocero de los verdes, Alexander van der Bellen, y el ultranacionalista xenófobo Norbert Hofer. En la elección original, anulada por irregularidades procesales, el candidato progresista se impuso con apenas 31 mil votos. En Italia, Matteo Renzi, primer ministro de centro izquierda, enfrenta encuestas adversas rumbo al referendo en el que los italianos deben decidir la aprobación de una profunda reforma política orientada a garantizar la gobernabilidad, plebiscito al que el premier ha apostado su futuro político y que podría terminar con un regreso al poder de la derecha más rancia.

De tal suerte, se asiste a un giro a la reacción que podría llevar a la victoria de los sectores más intolerantes en tres naciones claves del espacio europeo; todo ello, para colmo, con el telón de fondo del reciente triunfo de Donald Trump en los comicios presidenciales estadounidenses del 8 de noviembre.

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Juan Torres: “Los gobiernos no pueden hacer las políticas que piden los ciudadanos”

So, 04/12/2016 - 07:00

ENTREVISTA

Juan Torres – Consejo Científico de ATTAC España

Ana Requena Aguilar – eldiario.es

El economista Juan Torres no quiere que sus compañeros de profesión le engañen. Por eso ha escrito Economía para no dejarse engañar por economistas (Deusto) con una premisa clara: detrás de las recetas económicas siempre hay ideología, prejuicios, preferencias. ¿Y cómo se define entonces Torres? Su trabajo, dice, lo guía su compromiso de buscar fórmulas “que repartan mejor el ingreso y las rentas y favorezcan a los más humildes”. No obstante, dice huir de las etiquetas, propias y ajenas.

¿Es la economía una disciplina necesariamente subjetiva?

Sí, Keynes decía que la economía tiene que ver con la moral, con los impulsos de las personas, con los intereses… Hay algunos ámbitos de análisis económicos que son positivos que puede mostrar que algo es sí o no, pero la mayoría, especialmente en el campo de la política económica, responde a preferencias, a intereses y, por tanto, no hay una verdad sobre ellas. Lo deseable si viviéramos en una sociedad plenamente democrática es que estas preferencias se debatieran democráticamente. El problema es que muchas veces los economistas presentan como si fueran verdades lo que son opiniones normativas, y opiniones técnicas que son opiniones políticas.

Entonces, cuando estos años se nos ha dicho que era imprescindible una reforma laboral dura o una subida del IVA, ¿esas decisiones aparentemente inevitables han escondido otras cosas?

Claro, esconden una distribución de la renta a favor de unos grupos u otros. Cuando se dice que no hay recursos suficientes del Estado y que hay que subir el IVA, ¿por qué el IVA, que lo pagamos todos sin distinción sea cual sea nuestra renta, y no hacemos que paguen quienes tienen rentas más altas? Es una decisión ética y, por tanto, política. Quien la toma en favor de determinados grupos trata de esconderla en el interés general, ese es el engaño, hacer creer que algo que beneficia a unos pocos está beneficiando a la totalidad de la gente.

¿Y cómo debe discutir la sociedad esas preferencias? ¿De qué manera?

Deberían llevarse las decisiones a las instituciones representativas donde está la soberanía popular y la decisión ciudadana. No soy politólogo y no estudio esto, pero como economista preocupado por este tipo de economía sí digo que el planteamiento de Angela Merkel es dictatorial y totalitario cuando dice que ningún Parlamento podrá frenar sus criterios sobre la deuda, que son sus criterios y los que interesan a determinados grupos sociales. Un Parlamento tendrá que pronunciarse sobre todo, sobre cuestiones que afectan al bienestar y la felicidad de las personas por la vía económica. Eso es sin ningún tipo de exageración una dictadura.

Asistimos al Brexit, la victoria de Donald Trump… ¿Tienen algo que ver con esta desconexión de la política y la economía de los intereses generales?

Tengo la impresión de que algo de lo que está pasando tiene un poco que ver con la percepción de la gente de que lo que les decían no se corresponde con la realidad. La gente ha estado asumiendo un relato: hay que bajar los salarios para crear empleo, hay que globalizar para que haya crecimiento, si se van las empresas no pasa nada porque vendrán otras, hay que bajar los impuestos a los más ricos porque así gastarán más… Ha llegado un momento en que eso no funciona y de alguna manera eso genera una desconexión intelectual con quien estaba contando ese relato.

El problema es que esa desconexión no garantiza que la reconexión sea con lo más positivo, sino que muchas veces se hace con lo más fácil, con lo que parece más fuerte o lo que responde a instintos o ideas más primarias. Eso explica que soluciones simplistas sean las que se ponen en marcha. En España ya las tenemos porque tenemos un presidente del Gobierno que dice que hay que hacer la política económica como Dios manda. Más simplismo que eso no creo que se haya dado en todo el planeta.

¿Es el TTIP uno de los casos más claros en los que ha habido esa falta de participación ciudadana y democrática?

Es un caso de libro de falta de participación siendo una cosa tan importante. Por una parte nos dicen que es fundamental y clave para el futuro pero no te dejan pronunciarte sobre algo tan importante. Por otro lado, nos dicen que es lo mejor que hay y, sin embargo, no te lo muestran, es secreto. Si fuera algo tan bondadoso y benéfico se estaría enseñando en todas las escuelas.

En el libro habla de la intervención del Estado y de las falsas dicotomías que se crean a veces. ¿Ha sido esa intervención durante la crisis adecuada en intensidad y en forma?

Lo que ha ocurrido en esta crisis es la prueba palpable de que la intervención del Estado no es positiva per se. Hemos vivido unos años de intervención dirigida a privilegiar a unos grupos sociales, a salvar a los causantes de la crisis y a establecer unas políticas económicas que decían que iban a crear empleo, a generar crecimiento y disminuir la deuda y que han creado más desempleo, han frenado el crecimiento y han aumentado la deuda. Y, por tanto, han fracasado estrepitosamente. Eso significa que la opción no es entre intervención del Estado o no intervención, sino en buena o mala intervención del Estado.

Lo que no han conseguido las políticas es reducir la desigualdad, más bien al contrario. Los datos muestran que España es uno de los países donde más ha avanzado. Usted asegura que las políticas para reducir pobreza y desigualdad están claras, pero que no se hacen. ¿Cuáles son? ¿Por qué no se aplican?

Muchos economistas pero también muchos organismos, como el PNUD de la ONU, hacen informes en los que dan pautas: una buena intervención del Estado, participación, combinar políticas de globalización con desarrollo local, políticas apropiadas de infraestructuras… La OCDE, organismo conservador donde los haya, ha dicho que tenemos la desigualdad más grande desde que existen las estadísticas. Otros organismos dicen que los países que plantean afrontar las crisis a base de fomentar la competitividad exterior resuelven peor sus problemas que los que se centran en aumentar la demanda interna. Hace poco un informe de más de 500 bancos decía que la banca pública funciona mejor. Sabemos lo que hay que hacer. ¿Qué ocurre? Que todas estas cosas conllevan un efecto distributivo que implica repartir mejor, menos a los que más tienen, más a los que menos tienen, y eso genera resistencias.

¿Ha servido de algo bajar salarios en España?

Ha servido para que aumente el beneficio empresarial, para crear empleo más precario, ha creado desincentivos en las empresas, porque si una empresa tiene un factor que se abarata tiende a no usar cualquier otro, y entonces son menos innovadoras. Ha tenido un efecto muy negativo y en algunos sectores ha permitido que algunas empresas se aprovechen de los salarios más bajos para posicionarse mejor en el exterior. La evidencia es clara: no puede ser casualidad que España sea el país de la OCDE donde más se han bajado los salarios en los últimos 20 años y tengamos el peor modelo de empleo, con más temporalidad y paro.

¿La subida del salario mínimo destruirá empleo, como alertan algunas voces, como la CEOE?

La evidencia empírica es que la subida del SMI no destruye empleo, salvo quizá algunos efectos negativos en la población juvenil. Pero también es verdad que la política que necesita España no es solo subir el SMI, hay que subir los salarios, pero no solo eso, hay que hacer reformas para que aumente la capacidad de generar actividad económica, facilitar la creación de empresas, optimizar los recursos fiscales, resolver los problemas de coste energético… Es decir, subirlo puede ser positivo pero no tanto si es la única medida o si va acompañada de otras medidas que frenen la actividad, como fomentar un modelo de crecimiento impulsado por la deuda, una política de ingresos inadecuada, un modelo de crecimiento que deja fuera el valor añadido, una caída de la actividad industrial…

¿Hay que pagar con impuestos las pensiones?

No, porque creo que financiarlas con impuestos, salvo casos excepcionales en momentos de emergencia, deja que la financiación de las pensiones dependa del albur de la coyuntura, de lo que ocurra con las coaliciones y la voluntad de los partidos políticos. No le veo necesidad. Creo que lo importante es guardar la unidad del sistema porque es la única manera de defender el principio de solidaridad que lleva detrás. Si la masa salarial guarda una proporción adecuada y equitativa, como la que ha habido incluso en años anteriores, se pueden financiar perfectamente las pensiones.

¿Entonces, cree que si se sacan las pensiones de viudedad y orfandad se corre el riesgo de que acaben siendo asistenciales?

Estoy convencido de ello y me parece que es una trampa. Es significativo que salgan del sistema precisamente las que tienen menos carácter contributivo y las que tienen un componente de solidaridad mayor. Creo que es importante mantener la unidad del sistema y, además, no resuelve nada porque si se siguen haciendo políticas de bajada de salarios mañana el déficit será mayor porque el sistema seguirá en barrena. El problema de las pensiones es la distribución de la renta: desde 1976 hasta aquí se han perdido en euros de ahora 155.000 millones de euros en masa salarial y desde 2012 hasta aquí más de 40.000. Eso es lo que pone en peligro las pensiones.

Entonces, ¿piensa que solo con un aumento del empleo y los salarios bastaría para sostener las pensiones? Incluso los sindicatos están proponiendo otras fórmulas.

Sí, también hay reformas que hay que hacer. El sistema tiene algunas figuras inadecuadas, está financiando ERE fraudulentos, por ejemplo. El impacto de la crisis y del vaciamiento de la hucha ha creado una situación extraordinaria que a lo mejor requiere un apoyo fiscal momentáneo, pero hay que mantener la unidad y reforzar el principio de solidaridad, y entender que el futuro de nuestra sociedad depende de que la renta se distribuya más igualitariamente.

Sobre impuestos, siempre se extiende el temor de que las subidas o la creación de ciertos nuevos tipos, como el impuesto a las transacciones financieras, ahuyente a la riqueza y empresas. ¿Es otra teoría basada en prejuicios?

Vivimos en una economía muy interrelacionada a nivel global y hay que pensar en soluciones globales. Por otro lado, no creo que vayan a huir más de lo que ya lo hacen. Las grandes empresas no tributan en España y no porque aquí haya alta imposición, sino porque hay paraísos fiscales, y eso debe formar parte de la agenda de problemas que afrontar para solucionar la economía española.

Compruebo en las estadísticas que los países con mayor renta per cápita tienen los tipos impositivos más elevados. Si nos limitamos a subir los tipos pues seguramente creemos un efecto rebote y negativo, pero si lo hacemos al mismo tiempo que facilitamos la creación de negocios y la demanda interna, esas empresas tendrán otra forma de obtener beneficios y también crearemos riqueza. Dicho esto, es evidente que las políticas económicas que se han aplicado han creado una situación dificilísima: no hay democracia económica, los gobiernos no tienen posibilidad de hacer las políticas que sus ciudadanos les pidan. Hay fases de transición, lo hemos visto en Grecia, en Portugal, en Irlanda, y es importante afrontarlo con complicidad social y acuerdo político.

¿Es ya el PIB un indicador insuficiente para medir el crecimiento y el bienestar?

Los economistas lo llevamos diciendo desde los años 50 y hasta el propio Sarkozy, que no fue precisamente un presidente de izquierdas, convocó una comisión internacional para encontrar alternativas. Es difícil porque supone un cambio de visión cósmica casi, pero cada día es más necesario. Cada día estamos viendo que el simple incremento de la actividad monetaria no indica nada, tenemos que fijarnos en lo que de verdad resuelve el problema del sustento del ser humano. Hay cantidad de trabajo no remunerado que no aparece, hay actividades no monetarias que no están. Sabemos por dónde hay que ir, pero hay resistencias porque la forma de medir condiciona las políticas.

¿Son los cuidados los grandes desconocidos de la economía?

Para los economistas hay dos grandes invisibles: el medio ambiente y los cuidados, eso que no tiene expresión monetaria y que sin embargo es fundamental para la vida. A mí me gusta decir que el objetivo de la vida económica es el sustento del ser humano y, por tanto, lo primero que tendríamos que priorizar es el cuidado porque sin él no podemos seguir adelante ni vivir. Ahí tenemos un camino que está casi todo por recorrer.

Es un sector además con gran capacidad de creación de empleo, de bienestar, riqueza y de cambio de la economía. Tarde o temprano se tendrá que incorporar al cómputo y a la centralidad de las políticas porque si no lo que se hace insostenible es la sociedad. Para resolver el problema de los cuidados no solo hacen falta recursos, sino acabar con los valores del patriarcado.

Usted elaboró para Podemos un documento con propuestas económicas. ¿Considera que las líneas económicas del partido tienen que ver con él?

No, sobre todo en la estrategia de puesta en marcha. En la última página decíamos cómo poner en marcha esto y hablamos de generar solvencia, complicidad, pedagogía, diálogo y propuestas de pactos en una serie de campos, como los salarios. Creo que eso no solo no se ha hecho sino que hay un alejamiento progresivo.

Ganas de escribir

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Pensiones, un falso debate

Sa, 03/12/2016 - 12:01

Andreu Missé - eldiario.es

Los pensionistas y trabajadores vuelven a sentirse amenazados por una nueva reforma de las pensiones. Saben por experiencia que en esta materia la palabra reforma significa siempre lo mismo: recorte. Las dos últimas reformas, la efectuada por el PSOE en 2011 y la del PP en 2013, representarán en conjunto una rebaja de las prestaciones de entre el 35% y el 40% para los futuros pensionistas, según diversos estudios como los realizados por el catedrático de Economía Aplicada Ignacio Zubiri y la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas).

Todo esto ocurre en un país en el que la mayoría de prestaciones por las pensiones públicas son extraordinariamente bajas. El Gobierno suele recordar que la pensión media de jubilación se sitúa en torno a 1.000 euros al mes. El último dato de la pensión media de jubilación es de 1.049 euros. Pero la realidad es que la mitad de los 9,4 millones de pensiones existentes no superan los 655 euros al mes. En el caso de las pensiones de jubilación, casi el 40% de los beneficiarios no llega a esta cuantía. O dicho de otra manera, casi la mitad de los jubilados no cubre sus necesidades con la pensión pública, según reconoce el Instituto Aviva.

Las autoridades insisten, no obstante, en que los españoles tienen uno de los mejores sistemas de pensiones de Europa. Citan para ello que la llamada “tasa de reemplazo” (relación entre la pensión y el último salario percibido) es del 80%, la más alta de Europa. Es cierto, pero hay que precisar que los salarios españoles son muy inferiores a los de la Unión Europea. El salario mínimo en España, por ejemplo, es de 764 euros en 12 pagas, que es la mitad de lo que perciben, por ejemplo, franceses, belgas, holandeses, alemanes e italianos.

El Gobierno esgrime ahora el espantajo de la demografía. Sin embargo, como señalan los demógrafos Pau Miret y Pilar Zueras, “no hay que echar la culpa a la demografía”. En su opinión, “la pirámide de edad no está envejecida”. Las edades en las que hay más población se extienden de los treinta y ocho a los cincuenta y nueve años, correspondientes a las generaciones del baby boom: son las más numerosas de la historia de España. En síntesis, “no faltan trabajadores, falta trabajo”.

El aumento de la esperanza de vida es un hecho cierto, pero plantear que el principal problema es la demografía es un falso debate. El problema es la falta de cotizantes y  la escasa cuantía de las cotizaciones por la baja calidad del empleo.  A corto plazo, el agujero que se ha generado, que este año rondará los 17.000 millones de euros, se ha producido fundamentalmente por la caída del número de cotizantes y por la aguda devaluación salarial. El colectivo de empleados más pobres ha sufrido una pérdida salarial del 28% entre 2008 y 2014, según Oxfam Intermón. Esto explica que la reciente creación de empleo logra aumentar los ingresos del sistema en poco más del 1%, mientras que los gastos se incrementan a un ritmo del 3% anual.

El agotamiento del Fondo de Reserva, que había llegado a acumular 66.815 millones de euros a finales de 2011 y se ha reducido hasta los 24.207 millones actuales es lo que ha despertado recientemente más alarmas. Si se mantiene el ritmo de retiradas de fondos de los últimos años, sólo quedan reservas para 2017.

A medio y largo plazo el sistema tiene un problema estructural. Los ingresos que actualmente se basan fundamentalmente en las cotizaciones sociales son claramente insuficientes. No hay ninguna razón que justifique que la sanidad y la educación se financien con impuestos y las pensiones por la vía de las cotizaciones sociales. Por esta razón, cada vez hay más voces que abogan por complementar los ingresos de las pensiones con aportación de lo recaudado por impuestos.

Lo cierto es que España tiene todavía margen en este campo. La media española de gasto en pensiones hasta 2060 será del 11,7% del PIB, una décima menos que la media europea.

El problema de las pensiones en España es la idea que se tiene sobre el sistema. Como ha señalado el profesor Zubiri, hay dos concepciones: la actuarial y la social. Según la primera, que es la que se ha aplicado en España, lo recaudado por las cotizaciones es lo que determina la cuantía de las pensiones. Si se recauda menos, se recortan las prestaciones y así se equilibra el sistema. La concepción social, en cambio, indica que las pensiones que se desean mantener son las que determinan los ingresos que debe obtener el sistema mediante cotizaciones e impuestos para lograr las prestaciones previstas.

Ahora existe un cierto consenso entre las distintas fuerzas políticas para reforzar la financiación del sistema de pensiones con impuestos y eliminar las bonificaciones a la creación de empleo. Recientemente, el Gobierno ha lanzado un globo sonda para sacar del sistema las pensiones de viudedad y orfandad para financiarlas con impuestos.

El debate actual coincide con las intensas campañas que están impulsando los bancos y las compañías de seguros para colocar pensiones privadas. El argumento principal es la falta de viabilidad futura de las pensiones públicas. Los bancos y las aseguradoras sostienen que la tasa de sustitución descenderá del 82% al 38% en 2050. Por ello, aconsejan realizar aportaciones de 7.700 euros anuales para no perder poder adquisitivo.

Pero lo cierto es que la caída de los tipos de interés ha reducido sensiblemente la rentabilidad media de los fondos de pensiones, que en los últimos quince años ha sido del 1,58%, según el profesor Pablo Fernández; muy inferior a la de los bonos del Estado, del 5,4%. Muchos han perdido parte de sus ahorros con las pensiones privadas.  El resultado es que los planes de pensiones privados han perdido más de un millón de partícipes desde 2011. La verdad es que los planes privados tienen mucha más incertidumbre que las pensiones públicas, cuya gestión y cuantía puede ser decidida y modulada por los ciudadanos a través del Gobierno.

[Este artículo es el editorial del número de diciembre de la revista Alternativas Económicas, a la venta en quioscos, librerías y app. Ayúdanos a sostener este proyecto de periodismo independiente con una suscripción]

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Renace el autoritarismo al servicio de los beneficios de las élites

Sa, 03/12/2016 - 07:00

Xavier Caño Tamayo – ATTAC Madrid

Entre notícias estentóreas, como la elección de Trump de Presidente de EEUU, se ha difuminado que el gobierno de Italia convocó un referéndum para aprobar que el Senado pierda su función legislativa. Más allá del resultado, sea el que sea, lo grave es que esa medida pretende que haya un gobierno “fuerte”, como ha dicho Mateo Renzi, primer ministro italiano. Y lo de ‘gobierno fuerte’ es preocupante cuando en otra parte de Europa, Viktor Orban, primer ministro de Hungría, actúa autoritariamente, lo que “causa malestar” en la Unión Europea. Pero la UE no reacciona y el gobierno húngaro aprueba impune una ley de prensa fascista que dice qué se puede publicar y qué no. Por otra parte, el gobierno de Polonia pretende controlar los grupos defensores de derechos humanos con un departamento para ‘ordenar el mundo de las ONG’. Y, en el Reino de España, la ‘ley mordaza’ y la reforma del Código Penal atentan directamente contra los derechos políticos de la ciudadanía y pueden convertir en delincuente a cualquier crítico al gobierno.

En la desnortada Europa huele mucho a despotismo y, desde antes de la crisis, se pretende convertir la democracia en un decorado o, cuanto más,  una liturgia simbólica en el que la gente no pinte nada. ¿Que otro significado dar a la declaración del presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, tras el triunfo del No a la austeridad en Grecia, de que “no puede haber ninguna elección democrática contra los tratados europeos”? ¿Los tratados europeos son intocables como la Biblia para los cristianos?

Hoy, como en los años treinta del siglo XX, renacen el miedo y la xenofobia en un mar de incertidumbres, inseguridades, desigualdad y amenazas a los derechos de la ciudadanía. Y, como entonces, también surge el autoritarismo, en ocasiones maquillado, solapado. Ese renacer del autoritarismo empezó hace tres décadas con el pretexto de la llamada guerra contra el terrorismo, tras el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York. Entonces Trent Lott, senador de los EEUU, dejó claro que en lo que el poder entendía como tiempos de guerra “las libertades públicas se abordan de otra manera”. Y ante tal aserto que expresaba la conducta del gobierno, la juez del Tribunal Supremo de EEUU Sandra Day O’Connor alertaba al pueblo estadounidense de que “conocería las peores restricciones a sus libertades de toda la historia”. Por desgracia, la predicción se ha cumplido y no sólo en EEUU. La guerra contra el terrorismo, difusa e inconcreta, preparó el terreno para el autoritarismo actual. Autoritarismo que oculta, impone, agrede y disculpa las sistemáticas violaciones de derechos humanos de la gente y prescinde de la ciudadanía. Y cuando se vulneran los derechos de la gente, se vacía de contenido la democracia. Como en 2005, cuando el laborista ministro de Interior, Charles Clarke, amenazó con rebajar la Convención Europea de Derechos Humanos en el Reino Unido si los jueces no ajustaban su actuación a la política antiterrorista del gobierno, exigiéndoles no entorpecerla en nombre de los derechos humanos.

Hoy, la minoría rica pretende eliminar lo que considera obstáculos para sus beneficios. Como leyes que protejan los derechos de la gente y el medio ambiente. Y esa eliminación de obstáculos se perpetra con actuaciones autoritarias. ¿Qué buscan los tratados bilaterales de comercio e inversión TTIP, CETA, TiSA, TTP… ? Que nada se oponga a sus beneficios. Y lo hacen con los llamados mecanismos de presunta regulación de conflictos con los Estados, fuente de ingresos por medio de demandas multimillonarias contra los gobiernos cuando las corporaciones crean que perjudican sus beneficios. Pero también son medio de extorsión para evitar que los gobiernos actúen a favor de la gente y del medio ambiente por temor a esas demandas. En realidad  son una patente de corso para que la minoría rica haga lo que le dé la gana en su búsqueda de ganancias.

Como ha escrito Eduardo Subirats, “el poder financiero se concentra en pocas manos, en un puñado de corporaciones que impone el autoritarismo del Estado a su servicio con la naturalidad de la voluntad divina”. No es casual que renazca el autoritarismo. Es la herramienta de la minoría al servicio de sus beneficios.

Periodista

Twitter: @xcanotamayo

¡Por razones!

Publicado en CCS, Centro de Colaboraciones Solidarias

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Trump, Castro y nosotros

Fr, 02/12/2016 - 07:00

Albert Recio Andreu - Consejo Científico de ATTAC España

La victoria electoral de Donald Trump y el fallecimiento de Fidel Castro son acontecimientos desconectados entre sí. Han ocurrido en un mismo plazo de tiempo por mera casualidad. Pero ambos apelan, de forma totalmente distinta, a los problemas actuales de la izquierda. Ambos nos preguntan por cómo vamos a actuar en los próximos años. Ambos nos hablan de fracasos, impotencias y de dificultades en las políticas emancipatorias. Y por eso me tomo la osadía de comentarlos conjuntamente.

II

El resultado de las presidenciales norteamericanas son un paso más hacia la barbarie. Quienes ahora minimizan la importancia del radicalismo de Trump y confían en que el “establishment” le pondrá seso, parecen ignorar el legado de anteriores presidentes, especialmente el de Bush hijo, y supervaloran el sentido de contención del “establishment”. La inacabada guerra mundial, que se desarrolla sobre todo en suelo de Oriente Próximo y Afganistán, y sus secuelas de desplazamientos masivos de personas en busca de refugio o la oleada de terrorismo yihadista que ha generado sufrimiento en muchos países, son sin duda la secuela más terrorífica de aquella política (sin contar que a este legado de terror han contribuido otros elementos de tipo local o regional). Y fueron estas mismas élites sociales las que propiciaron las políticas de desregulación financiera que nos condujo de cabeza a la crisis y las que impusieron las políticas de austeridad. Tan solo con que Trump imponga una cuarta parte de sus propuestas, las posibilidades de empeorar sustancialmente las cosas están ahí, y apuntan en muchas direcciones: políticas racistas, machistas, xenófobas, antiobreras…

No acierto a ver en las propuestas de política económica el pálpito keynesiano que algunos vislumbran. Es dudoso que el neoproteccionismo signifique la vuelta de la industria, y en cambio es mucho más probable que las rebajas de impuestos a los ricos (y el programa privatizador de construcción de carreteras) signifique no sólo mayores desigualdades sino también nuevas oportunidades de burbujas especulativas. Y es seguro que si se imponen las nuevas políticas energéticas del lobby petrolero estaremos dando nuevos pasos hacia la catástrofe ecológica. En este sentido, Trump significa una nueva vuelta de tuerca en una derechización creciente de la política americana iniciada con  la premonitoria candidatura de Barry Goldwater en 1964 (sólo obtuvo 50 votos presidenciales, todos en el Sur más conservador) y consolidada después con Reagan, los Bush y el “tea party”. La izquierda del momento, que tomó a choteo el fracaso de Goldwater, no supo advertir que se empezaba a enfrentar a un proceso de mucha mayor profundidad  que acabaría trayendo el neoliberalismo primero y nos conduciría a la actual situación de auge del radicalismo conservador.

Hay un análisis reconfortante para la izquierda sobre por qué ha ganado Trump. Contiene una parte de verdad, aunque a mi entender se deja en el tintero cuestiones cruciales. Lo cierto es que el triunfo de Trump posiblemente entierra definitivamente la “tercera vía” y es, al mismo tiempo, un efecto del modelo de globalización y de políticas económicas y sociales impuestas durante los últimos años. La gente pobre está harta de cierres de fábricas, desempleo de larga duración, precariedad laboral, pobreza. Y acaba votando a un candidato fuerte con un programa conservador que promete generación de empleo para los nativos. Y, también, una parte de esta misma clase trabajadora ha dejado de movilizarse electoralmente porque está desencantada con las políticas llevadas a cabo por sus tradicionales representantes (en este caso resulta evidente que Hillary Clinton era alguien demasiado desgastado y demasiado próximo a las élites financieras para generar entusiasmo entre sus potenciales votantes).

Todo ello es cierto, pero demasiado simplista. Por un lado, podría parecer, en base a este diagnóstico, que basta con que la izquierda ofrezca un verdadero programa anti-liberal para reanimar a sus bases potenciales. Y por el otro, que toda la responsabilidad del giro electoral se debe a que la clase obrera ha sido abducida por una falsa promesa de empleo mediante un populista discurso anti-globalización. Esta es una explicación especialmente apreciada por los progresistas bienestantes que siempre han mirado con  cierto desprecio a la clase obrera real. Al simplismo de la explicación se suma un cierto deje clasista.

Hay varias cuestiones que exigen matizar esta explicación. En primer lugar, es cierto que se ha combinado desmovilización y cambio de orientación del voto obrero, pero esta ni ha sido tan radical como se explica ni hubiera sido suficiente para el cambio. Analizando lo ocurrido en los cuatro estados que han sido claves para decantar el resultado final (Pennsylvania, Ohio, Michigan y Wisconsin) se observa una regularidad persistente: Clinton ganó en los condados de las grandes áreas urbanas (Philadelphia, Scranton, Pittsburg, Cleveland, Cincinnati, Columbus, Toledo, Detroit, Flint, Lansing, Milwaukee, Madison) y perdió en el resto. Más que en las áreas urbanas de clase obrera, donde se decidió el giro electoral fue en las pequeñas y medianas ciudades donde impera una cultura local conservadora (y donde el cierre de alguna planta fabril ha generado un trauma catastrófico). El espacio social en el que se desenvuelven las personas influye también en sus percepciones y valores, y estos resultados apuntan a que las respuestas reaccionarias a los problemas de la gente tienen mayores oportunidades allí donde el ambiente está impregnado de valores tradicionales. Con ello no pretendo reducir el tema a una contraposición urbe cosmopolita–campo conservador (incluido el industrializado), sino sugerir que las respuestas que da la gente a sus problemas están mediatizadas por el medio social en el que viven. Y que, por tanto, la izquierda debe pensar en una intervención global, sostenida, bien adaptada en los diferentes espacios. Pensar una intervención comunitaria que haga florecer respuestas alternativas a las crisis generadas por el capital.

Trump ha ganado además porque ha contado con muchos medios, con una estrategia comunicativa bien orientada para sus intereses, y con la importante base que supone la gente organizada en comunidades religiosas conservadoras e instituciones reaccionarias. Lo que a la gente le lleva a votar reaccionario no es sólo el bolsillo, es también tener la cabeza dominada por ideas, valores o actitudes reaccionarias. Y esto nos obliga no sólo a pensar en términos de alternativa económica, sino también en términos de valores, de cultura y de relaciones sociales. Nos obliga a salir del estrecho economicismo que propagó la versión más cutre de la tradición comunista y actuar en planos diversos y combinados. Es cierto que también en eso la derecha nos lleva ventaja, no sólo con las consolidadas organizaciones a las que me he referido anteriormente, también con los mensajes subliminales que a diario recibimos de los medios de comunicación (incluyendo muchos de los nuevos). Por ello, también es necesario entender que sólo con respuestas económicas no basta. Y que una izquierda que promueva una multiplicidad de formas de acción social, de generación de comunidad, tiene mayores posibilidades de consolidar una base social suficiente.

III

Si la victoria de Trump expresa una nueva fase de consolidación del proyecto reaccionario de la derecha, el fallecimiento de Fidel Castro constituye un episodio terminal de la historia fallida del que para entendernos podemos llamar “experimento soviético”. Mucha gente de izquierdas llora hoy a Fidel Castro. Seguramente porque con todos sus defectos y fracasos fue una persona más íntegra y compleja que otros presuntos revolucionarios. La Cuba de Fidel no es el gulag norcoreano, ni Fidel Castro un corrupto como Ortega. Fidel representó para mucha gente la utopía, una utopía de habla hispana. Y, a pesar de que la imagen de este modelo se ha ido degradando, nunca ha llegado a perder del todo un pálpito de rebelión. Quizás porque para mucha gente lo que cuenta es que, al menos, en Cuba se han garantizado algunos derechos básicos como la sanidad o la educación, y a pesar de que la gestión económica nunca ha garantizado la soberanía alimentaria, se han evitado al menos las hambrunas que han azotado a muchos países pobres.

Pero esto, por sí mismo, ni garantiza que el modelo cubano pueda sobrevivir por mucho tiempo, ni que sea interesante como modelo a seguir. Ni en lo económico, ni en el campo de las libertades políticas, ni en lo social. Al fin y al cabo, la revolución cubana acabó convirtiéndose en una continuación de un modelo soviético en el que se combinó una gestión económica de tipo burocrático con un modelo político autoritario (sin llegar a la brutalidad de las purgas estalinistas), que ha impedido el desarrollo de una sociedad democráticamente madura y ha reprimido cuestiones que ninguna sociedad digna debería reprimir, como la homosexualidad o la libertad creativa. Es cierto que el cerco norteamericano condicionó la política cubana, y favorecieron que acabaran siendo súbditos del modelo soviético. Pero el cerco no explica los errores propios ni permite obviar que la combinación de burocratismo y autoritarismo forman parte de un modelo de pensamiento bastante implantado en una parte de la izquierda.

Por ello, el mayor homenaje que puede hacerse a los valores revolucionarios que encarnaron personas como Fidel Castro o el Che Guevara no es mitificar una experiencia fallida (hace muchos años un amigo mío publicó con el seudónimo Antonio Castaños un breve análisis que tildó a estos experimentos como prehistoria del comunismo), sino tratar de elaborar un proyecto que supere los defectos detectables en aquella experiencia. Creo que hay al menos  en dos planos donde esto es evidente. De una parte, el de la gestión económica. La pretensión de un modelo social donde una burocracia ilustrada planifica toda la actividad económica de la sociedad ha resultado tan utópica como su rival (la utopía del mercado completamente competitivo sin monopolios ni externalidades). De otra, la cuestión de las libertades resulta crucial en planos tan diversos como la sexualidad, los modelos de relación personal, la capacidad de organización, de crítica, de creación. Competir con la irracionalidad (y al mismo tiempo el atractivo) de la dictadura del consumismo, desarrollar una sociedad con sensibilidad medioambiental (y por tanto con sentido de la autocontención), sólo parece factible si la gente entiende que lo que “pierde” en términos de utopía consumista lo compensa con capacidad de actuar en otros planos. El modelo soviético trató de construir un hombre nuevo en base a la burocracia y la disciplina, y allí generó un sufrimiento innecesario y acabó por engendrar una sociedad que se mostró incapaz tanto de dejarse seducir por el escaparate consumista como para autoorganizarse frente al expolio a que fue sometida en la transición hacia el capitalismo (lo cuentan nítidamente las personas entrevistas por Svetlana Aleksiévich en “El fin del “Homo sovieticus””). Y no parece que el pueblo cubano esté preparado para eludir una salida diferente.

IV

Los dos acontecimientos nos enfrentan a dos graves dilemas: el peligro de la barbarie y el sentimiento de fracaso de un proyecto utópico. Por eso, estar a la altura de las circunstancias nos obliga a dos tareas de elaboración y reflexión colectiva. Cómo construir una política a corto, medio y largo plazo que nos aleje de la barbarie (pero tomando como punto de partida la realidad actual). Una política de larga visión que contemple las propuestas, pero también las formas de organización, de construcción de las visiones del mundo, del debate social. Y, al mismo tiempo, articular, a partir del conocimiento existente, de los brotes de nuevas ideas, una propuesta de sociedad alternativa que realmente supere en eficiencia social, libertad, igualdad y gestión ecológica a las sociedades realmente existentes. No son retos fáciles. Pero son absolutamente necesarios para respirar en un mundo donde lo que parecía impensable está tomando peligrosos visos de convertirse en el horizonte inmediato.

mientras tanto

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Fillon y el atavismo de la Grandeur

Do, 01/12/2016 - 09:00

Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra-Nafarroa

Tras su victoria aplastante en la segunda vuelta de las primarias con cerca del 70% de los votos emitidos, François Fiilon es oficialmente el candidato de la derecha francesa a las Elecciones Presidenciales que se celebrarán el 23 de abril en primera vuelta y el 7 de mayo de 2017 en segunda. Fillon tratará de catalizar el chauvinismo de los franceses restaurando el atavismo de la Grandeur, doctrina que conjugaría el culto a la independencia económica, política y militar de Francia con la consolidación de la misión de la Nación y de la cultura francesa en el mundo. Para ello,procederá a la implementación de un poder de corte presidencialista que convertirá a sus asesores en una auténtica camarilla de poder oficioso , emulando al Partido Gaullista, (movimiento que cubría un espectro muy amplio desde el centro-izquierda hasta la extrema derecha y en el que sus dirigentes fueron correas de transmisión subordinadas a la cúpula gaullista). Igualmente, podríamos asistir a la reedición de los plebiscitos de De Gaulle en forma de referendums para aprobar temas como el retraso de la jubilación, la optimización de los recursos de la Administración, la salida de Francia de las estructuras militares de la NATO y la entrada en vigor de la Directiva de Retorno para los inmigrantes, lo que le valdrá el apoyo incondicional de la derecha francesa a la hora de aplicar leyes que rozarán la inconstitucionalidad.

Política doméstica

Tras el estancamiento de la crisis económica con un exiguo incremento del 1,5% en 2016 incapaz de evitar que la tasa de desempleo supere de nuevo la barrera del 10% ( 10,5% en octubre del 2016)), la Deuda Externa escale hasta los 6 billones € y la Deuda Pública supere los 2 Billones € ( 98,2 % PIB), Fillon implementará una política neoliberal que incluye un recorte brutal de 100.000 millones € en el gasto público, una bajada de impuestos de 50.000 millones € y una drástica reducción de 500.000 funcionarios. Asimismo, ainstancias de la Patronal francesa (MEDEF) y con la oposición de los principales sindicatos del país galo (CFDT,CGT y FO), el Ejecutivo de Fiilon accederá a la Reforma del mercado laboral, que implicará la progresiva implantación del despido libre sin indemnización; la optimización del funcionario público ( reducción de 500.000 puestos y aumento de la jornada laboral del funcionariado) así como la instauración de la jornada laboral mínima de 45 horas semanales y el retraso de la jubilación a los 67 años unido a la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y a una drástica reducción de los subsidios sociales ( prestación por desempleo, ayudas a la natalidad, pensión y viudedad).

Como consecuencia de todo lo anterior, asistiremos a la agudización de la fractura social del país que obligará a amplias capas de la población ( especialmente los “sintecho”, los “sinpapeles” y los desheredados de las banlieus) a depender en exclusiva de la beneficencia, quedando así diluidos los efectos benéficos de las clásicas medidas sociales (reducción de impuestos, subida de las prestaciones por desempleo y discriminación positiva en la inserción laboral y en el derecho a voto en las elecciones locales de los inmigrantes) por la cruda realidad de la severa crisis económica. Todo ello provocará la radicalización de los otrora aburguesados y sumisos sindicatos de clase (CGT, CFDT y FO), lo que conllevará frecuentes estallidos de conflictividad laboral aunados con el extraordinario auge de los grupos antisistema, quienes aplicarán técnicas de guerrilla urbana para poner en jaque a las fuerzas de seguridad francesas y teledirigirán las revueltas estudiantes para reeditar el Mayo del 68.

Control de la inmigración ilegal y aplicación de la Directiva de Retorno

En su obsesión por controlar la Inmigración ilegal y tras la creación del Ministerio de Inmigración e Identidad Nacional,el ex-presidente Sarkozy consiguió en Junio del 2008 que la Eurocámara aprobara “la Directiva de Retorno”, eufemismo bajo el que se escondía un severo recorte de los derechos humanos de los inmigrantes (bautizada por Evo Morales como “La Directiva de la Vergüenza “). Caso de implementarse con Fillon, sus efectos serán dramáticos pues se calcula que en los veintisiete países de la Unión Europea viven entre 4 y 8 millones de inmigrantes indocumentados, (de los que casi tres millones serían de países andinos pobres o golpeados por conflictos como Perú, Colombia, Ecuador , Bolivia y Paraguay ) y la aplicación de la expulsión masiva originaría serios problemas de viabilidad económica, (sobre todo en Ecuador y Bolivia cuyas remesas de inmigrantes supusieron en el 2007 el 10% del PIB) y cuyo retorno anticipado podría suponer una debacle económica y social para dichos países.

Política exterior

Fillon asumirá el poder decisorio en Defensa y Exteriores que pasarán a ser “dominio reservado del Presidente” y adoptará un enfoque “activista” en asuntos internacionales, involucrándose personalmente y teniendo “el compromiso con la intervención humanitaria” y el aumento del peso específico de Francia en la Geopolítica Mundial como ejes vertebradores de su política exterior”, con lo que la política doméstica quedará reducida a un mero instrumento de la política exterior que sirva de catalizador de los valores de la Grandeur.

Distanciamiento de EEUU

La implementación de la quinta fase del proyecto de EEUU del Escudo de Misiles Antibalísticos (DAM) sería vista por Fillon como una pérdida de la soberanía europea,( reviviendo el proyecto de Kennedy de Partnership entre los EE.UU. y Europa para proveer al Reino Unido de misiles Polaris de julio de 1962), por lo que podríamos asistir a la salida de Francia de las estructuras militares de una OTAN inmersa en una grave crisis de identidad, (emulando a De Gaulle 1.966) Asimismo, no sería descartable la instalación por EEUU en el Pirineo navarro de una bases de radares (Gorramendi) para escuchar los susurros del Elíseo así como una posterior campaña orquestada conjuntamente con Rusia y China para sustituir el patrón dólar por el oro ( reeditando la sutil jugada de ingeniería financiera de De Gaulle de mediados de los 70 ). Recordar que desde De Gaulle, la resistencia al liderazgo estadounidense ha sido un factor de la política exterior de todos los presidentes franceses, por lo que aunque asistamos al final de la luna de miel de Hollande con Obama debido a la crisis del espionaje de la NSA, la discrepancia será sólo formal, como se comprobó con el apoyo de De Gaulle a Estados Unidos en la Crisis de los Misiles de Cuba (1.962) y en su posterior retorno a la disciplina del Pacto Atlántico en 1.969).

Mantenimiento de la “Force de Frappe”

Aunque la responsabilidad de las fuerzas armadas esté compartida por el Presidente y el Primer Ministro según Constitución Francesa de 1958, un decreto de 1962 sólo atribuye al Presidente la capacidad de autorizar el uso de armamento nuclear. Recordar que la “Force de Frappe” nació en 1960 como consecuencia de la proclamación de la V República Francesa por el General De Gaulle. y fue concebida como uno de los elementos clave de la independencia económica, diplomática y militar del país frente a las dos grandes potencias EEUU-URSS enfrentadas en la Guerra Fría y que en la actualidad y a pesar del anuncio del ex-presidente Sarkozy de reducir el arsenal atómico francés hasta las 300 cabezas nucleares, basa parte de su poder en la utilización de submarinos nucleares balísitcos (SSBN) clase Redoutable y Triomphant I, después de que a finales del pasado siglo se retiraran todos los misiles nucleares de medio alcance basados en tierra (IRBM modelos SSBS S3) y misiles nucleares de corto alcance (SRBM) modelo Plutón.

El nuevo Eje Berlín-París

Tras las previstas elecciones Presidenciales del 2017 en Francia y Alemania, podríamos asistir al robustecimiento del Eje Franco-Alemán como fruto de una tardía reafirmación de las soberanías nacionales francesa y alemana, (reviviendo el Tratado del Elíseo entre De Gaulle y Adenauer (1.963). Dicha entente franco-alemana conjugará los acuerdos preferenciales energéticos con Rusia con la revitalización de la energía nuclear y el extraordinario desarrollo de las energías renovables y será el referente político-económico europeo del próximo quinquenio, no siendo descartable el rediseño de una nueva cartografía europea que supondría el finiquito de la actual Unión Europea y sus sustitución por la Europea de los Seis (Francia. Alemania, Bélgica, Luxemburgo, Holanda y Austria), quedando el resto de países europeos periféricos y emergentes gravitando en sus anillos orbitales. Igualmente, asistiremos a un acercamiento político a Rusia (rememorando el viaje de De Gaulle a Moscú ,1966) que se plasmaría en la Ratificación de la Política de Buena Vecindad con la Rusia de Putin, mediante la firma de acuerdos preferenciales para asegurarse el suministro de gas y petróleo rusos e incrementar los intercambios comerciales, debido a la dependencia energética francesa (21% de las importaciones de petróleo y 40% de gas proceden de Rusia) y el 40% del comercio exterior ruso se realiza con la UE) y cuya primera plasmación sería el acuerdo de compra por Rusia de dos cargueros Mistral valorados en 1.200 millones €.

Pragmatismo en las relaciones comerciales con China y América Latina

La severidad de la crisis y el aumento del déficit comercial en la zona económica de la UE forzará a París a una política de pragmatismo económico que quedaría plasmado en el inicio de negociaciones para la firma de un acuerdo Global para fortalecer unos intercambios comerciales que representan el 18% del total del comercio exterior de la UE, (rememorando el pragmatismo visionario de De Gaulle al reconocer a la China Comunista en 1964), pues China es el principal suministrador de productos a la UE. Asimismo, las relaciones con Iberoamérica vendrán marcadas por el pragmático económico y los acuerdos bilaterales para la venta de productos militares y el traspaso de tecnología a los países sudamericanos, siendo las nuevas relaciones entre Bolivia y Francia un claro exponente como ideologías aparentemente antagónicas se fusionan en aras del interés económico (rememorando el apoyo de De Gaulle a algunas empresas que proveyeron de infraestructura para la construcción del metro en México y Chile), relaciones económicas que se intensificarán especialmente con Brasil tras su asunción del papel de “gendarme de los neoliberales” en Sudamérica.

Continuación de la carrera espacial

Dicha política tuvo su inicio en el 2000 con el objetivo del control militar del espacio y la obtención del Helio 3, elemento presente en ingentes cantidades en la Luna y que podría finiquitar el uso de combustibles sólidos y representar el inicio de la era de los combustibles galácticos (1 Tm de Helio 3 equivaldría al consumo energético anual de EEUU).
Recordar que Francia pertenece a la Agencia Espacial Europea (ESA), formado por Francia , Alemania , Reino Unido , España y otros países y nacida para acabar con la dependencia de los Estados Unidos en el próspero campo de la astronáutica, así como para el lanzamiento de satélites espaciales en órbita geoestacionaria y de la sonda espacial Giotto. La joya de la corona sería el Ariane 5, con una mayor carga útil y desarrollado con vistas al lanzamiento de vehículos tripulados comandados por el transbordador europeo Hermes (programa finalmente cancelado) y a la realización del programa de instalación de una base lunar mediante el programa de alunizaje suave LEDA.

Revitalización de la Francophonie

Respecto a África, asistiremos a una gradual sustitución del tradicional colonialismo paternalista (De Gaulle) por el de un neocolonialismo que bajo el epígrafe de “garante de los Derechos Humanos” continuaría esquilmando los recursos naturales, especialmente uranio, platino,cobalto, manganeso, oro y diamantes además del mediático coltán ,(especie de piedra filosofal para el desarrollo de las tecnologías del futuro como la telefonía móvil, ordenadores, videojuegos, armas inteligentes, implantes médicos, industria aeroespacial y levitación magnética), aprovechándose de los endémicos conflictos tribales y rutinarios golpes de Estado y en feroz competencia con EEUU, Rusia , China y resto de la UE.

Por último, asistiremos a la creación de una sociedad subsidiada en los territorios del ultramar francés desperdigados por África, Oceanía y América con el objetivo de asegurar la paz social y poder preparar un nuevo modelo de economía autogestionaria que permita” reflotar a dichos territorios del subdesarrollo y la dependencia de la metrópolis”, tras la previsible repetición de los disturbios acaecidos en en el 2.009 en la isla de Guadalupe y que se extenderían por efecto mimético hasta la vecina isla de Martinica, de nuevo bajo el lema “contra la carestía de la vida”. La nueva estrategia de París pasaría pues por la sustitución del tradicional colonialismo paternalista francés por una relación interpares de la metrópolis con sus antiguas colonias, dando así finiquito al endémico tratamiento por parte de los sucesivos Gobiernos franceses de los territorios de Ultramar como colonias en lugar de territorios con representación parlamentaria, surgiendo posteriormente un neocolonialismo que intentará la revitalización de la Francophonie como ente político y económico en el escenario mundial en el horizonte del 2020, hija del atavismo de la Grandeur.

Analista internacional

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Cientos de organizaciones Europeas y Canadienses piden terminar con la ratificación del CETA

Do, 01/12/2016 - 07:00

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Cientos de organizaciones europeas y canadienses instan a las/los legisladores a votar en contra del Acuerdo Integral de Economía y Comercio (CETA). Las organizaciones firmantes han aunado sus fuerzas en la defensa de las personas y del planeta contra las amenazas que plantea el Acuerdo UE-Canadá, el cual todavía debe ser ratificado por el Parlamento Europeo.
Si las/los europarlamentarias/os dieran luz verde al Acuerdo, se procedería con el paso siguiente: las ratificaciones en los Estados miembros.

En una carta abierta enviada a las/los eurodiputadas, las organizaciones firmantes han querido expresar las preocupaciones sobre el CETA, cuya ratificación puede debilitar la protección de los trabajadores y del ambiente, y ofrecer a los inversores extranjeros herramientas para atacar regulaciones de interés público.

La carta abierta subraya que:

• El CETA no es un acuerdo de comercio progresista; es aún mas invasivo que lo que preveía la vieja agenda de libre comercio diseñada por y para las multinacionales más grandes del mundo.
• El acuerdo contiene muchas disposiciones preocupantes que ponen relegan a un segundo plano las necesidades de las personas y del planeta.
• Hace falta un cambio de dirección hacia una política comercial transparente e inclusiva

A ambos lados del Atlántico, agricultores, sindicatos, sanidad publica, consumidores, grupos de defensa de los derechos ambientales y digitales y otras organizaciones de la sociedad civil se encuentran en la lista de los firmatarios. Su firme rechazo al CETA es la demostración de la creciente oposición al polemico acuerdo, criticado también por juristas, pequeñas y medianas empresas y un amplio número de economistas.

La activista Pia Eberhardt en nombre del Corporate Europe Observatory, una de las organizaciones que ha suscrito la declaración, afirma:

‘La ratificación del CETA otorgaría a las corporaciones carta blanca para conseguir sus intereses. El CETA contiene unas poderosas herramientas par que las corporaciones puedan intimidar a los gobiernos y demandarles para compensaciones si se introducen políticas para la protección de las personas y del ambiente que puedan afectar los beneficios de las multinacionales. En práctica, asistiríamos a como las corporaciones impidan a los gobiernos hacer el trabajo para el cual fueron elegidos.

Larry Brown, Presidente del Sindicato Canadiense de Empleados Públicos (NUPGE) quien también firmó la carta, añade:

Estamos con los trabajadores europeos y con las organizaciones de la sociedad civil que se están movilizando contra este acuerdo comercial que no sera beneficioso para la gente. Seguiremos luchando contra el acuerdo con Canadá. Queremos que nuestros líderes políticos se alejen del fracasado modelo de los viejos acuerdos comerciales y que promuevan un comercio que beneficie las personas y el ambiente.

El Secretario General de la Federación Sindical Europea de Servicios Públicos (EPSU), Jan Willem Goudriaan, entre los firmatarios, comenta:

‘Los sindicatos han ofrecido numerosas sugerencias a las negociaciones del CETA para la protección de los servicios públicos y el fortalecimiento de los derechos laborales. A pesar de las concesiones de última hora para aclarar la possible interpretación del acuerdo, nuestras preocupaciones no se abordan en el texto. El CETA se ha convertido en un acuerdo perjudicial para los intereses de las personas. Por lo tanto, instamos a las/los miembros del Parlamento Europeo a que defendan las/los ciudadanas/os, los servicios públicos y nuestra democracia y que voten en contra del CETA.

Datos de contacto:

Cuca Hernández,
ATTAC, cucahernandez@gmail.com, +34 629 11 67 71

Francesca Ricciardi,
Ecologistas en Acción, difusion.noalttip@ecologistasenaccion.org , +34 633150207

Notas al editor:
Enlace a la carta abierta dirigida a las/los legisladores (con las traducciones en diferentes idiomas).
• Ha habido cierto malcontento en el Parlamento Europeo con relación a la estricta agenda del CETA. Se prevé que los coordinadores de la Comisión de Comercio Internacional (INTA) decidirán hoy (28 de noviembre) una nueva agenda. Todo apunta a una votación del INTA en enero, después de la cual todas/os las/los miembros del Parlamento Europeo votarán sobre el CETA en febrero.
• Un análisis del texto del CETA y de las muchas declaraciones que lo acompañan, pone en evidencia que las preocupaciones acerca de los impactos negativos para los trabajadores, el ambiente y la democracia son fundadas.

Los ejemplos relativos a las varias voces críticas sobre el CETA incluyen:
• Una cifra récord de 3,5 millones de personas en toda Europa que han firmado una petición contra el CETA y su tratado hermano, el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones, el TTIP
• Mas de 2.100 gobiernos regionales y locales se han declarado zonas libres del TTIP y CETA.
• Una declaración de 101 profesores de derecho de 24 países europeos que se oponen a los derechos de los inversores en el CETA y en el TTIP
• Una iniciativa por parte de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) de toda Europa que instan a los Gobiernos a que rechacen el CETA
• Comentarios académicos y periodísticos de destacados economistas que subrayan como las previsiones del CETA relativas a los ‘recortes de los costes de comercio y de otros’ causarán desempleo, desigualdad y perdida de bienestar (Kohler and Storm, 2016), convirtiendo el acuerdo en un tratado que pertenece a otra época y que debe ser rechazado (Piketty, 2016)

Cabe destacar que el día 29/11 se va a debatir en el Pleno del Congreso de los Diputados una Proposición no de Ley que insta a los grupos parlamentarios a posicionarse para rechazar la ratificación del CETA. Ya se presentó una PNL en la Comisión de Exteriores pero el 29/11 todo el Congreso tendrá que votar si están a favor de las multinacionales o de que se respeten los derechos laborales, el medio ambiente y la salud de las personas.

FIRMANTES

International
Center for International Environmental Law, International
FIAN International, International
GRAIN, International
International Union of Food, Agricultural, Hotel, Restaurant, Catering, Tobacco and Allied Workers’ Associations (IUF), International
IATP – Institute for Agriculture and Trade Policy, International
IOGT International, International
Public Services International (PSI), International
SumOfUs, International
ActionAid International, International
No Vox International, International
European organisations
ClientEarth, Europe
Compassion in World Farming, Europe
European Digital Rights (EDRi), Europe
European Environmental Bureau, Europe
European Federation of Public Service Unions (EPSU), Europe
European Transport Workers’ Federation, Europe
European Secretariat of the World March of Women, Europe
Federation of Young European Greens, Europe
Food & Water Europe, Europe
Foodwatch, Europe
Friends of the Earth Europe, Europe
Greenpeace, Europe
Seattle to Brussels network, Europe
The Health and Trade Network, Europe
UNI Europa, Europe
Canadian organisations
Breaking the Silence Maritime Guatemala Solidarity Network PEI Chapter, Canada
Canadian Centre for Policy Alternatives, Canada
Canadian Environmental Law Association, Canada
Canadian Health Coalition, Canada
Canadian Union of Postal Workers, Canada
Canadian Union of Public Employees, Canada
Citizens in Action, Canada
Common Frontiers, Canada
Cooper Institute, Canada
Coordination québécoise de la Marche mondiale des femmes, Canada, Quebec
Council of Canadians, Canada
Don’t Frack PEI, Canada
Environmental Coalition of Prince Edward Island (ECO-PEI), Canada
Fédération des travailleurs et travailleuses du Québec (FTQ), Canada
Green Economy Network, Canada
Group of 78, Canada
MacKillop Centre for Social Justice, Canada
MiningWatch Canada, Canada
National Farmers Union, Canada
National Union of Public and General Employees, Canada
OpenMedia, Canada
PEI Coalition for a Poverty Eradication Strategy, Canada
PEI Federation of Labour, Canada
PEI Health Coalition, Canada
People’s Health Movement Canada/Mouvement populaire pour la santé au Canada, Canada
PharmaWatch Canada, Canada
Prince Edward Island Food Security Network, Canada
Public Service Alliance of Canada, Canada
Save Our Seas and Shores, Canada
Seafarers International Union of Canda, Canada
Trade Justice Network, Canada
Unifor, Canada
United Steelworkers, Canada
Alliance du personnel professionnel et technique de la santé et des services sociaux (APTS), Canada, Quebec
Alternatives, Canada, Quebec
AmiEs de la Terre Québec, Canada, Quebec
Association canadienne des avocats du mouvement syndical (ACAMS-CALL), Canada, Quebec
Association québécoise des organismes de coopération internationale (AQOCI), Canada, Quebec
Attac-Québec, Canada, Quebec
Centrale des syndicats démocratiques (CSD), Canada, Quebec
Centrale des syndicats du Québec (CSQ), Canada, Quebec
Centre international de solidarité ouvrière (CISO), Canada, Quebec
Centre justice et foi, Canada, Quebec
Chapitre montréalais du Conseil des Canadiens, Canada, Quebec
Coalition des associations de consommateurs du Québec (CACQ), Canada, Quebec
Coalition Solidarité Santé, Canada, Quebec
Collectif pour un Québec sans pauvreté, Canada, Quebec
Comité pour les droits humains en Amérique latine (CDHAL), Canada, Quebec
Confédération des syndicats nationaux (CSN), Canada, Quebec
Conseil central du Montréal métropolitain (CCMM-CSN), Canada, Quebec
Eau Secours! la coalition québécoise pour une gestion responsable de l’eau, Canada, Quebec
Fédération des femmes du Québec (FFQ), Canada, Quebec
Fédération des travailleurs et travailleuses du Québec (FTQ), Canada, Quebec
Fédération étudiante collégiale du Québec (FECQ), Canada, Quebec
Fédération interprofessionnelle de la santé du Québec (FIQ), Canada, Quebec
Front d’action populaire en réaménagement urbain (FRAPRU), Canada, Quebec
Génération nationale, Canada, Quebec
L’R des centres de femmes du Québec, Canada, Quebec
L’Entraide missionnaire, Canada, Quebec
Ligue des droits et libertés, Canada, Quebec
Mouvement d’éducation populaire et d’action communautaire du Québec (MÉPACQ), Canada, Quebec
Réseau québécois des groupes écologistes (RQGE), Canada, Quebec
Réseau québécois sur l’intégration continentale (RQIC), Canada, Quebec
Syndicat canadien de la fonction publique (SCFP-Québec), Canada, Quebec
Syndicat des Métallos, Canada, Quebec
Syndicat des professionnelles et professionnels du gouvernement du Québec (SPGQ), Canada, Quebec
Unifor Québec, Canada, Quebec
Union des consommateurs, Canada, Quebec
Union des employés et employées de service section locale 800 (UES 800), Canada, Quebec
Union paysanne, Canada, Quebec

EU member states

AK EUROPA, Austria
3 F Frederiksborg, Denmark
A contre-courant, Belgium
AB “Švyturys” trade union, Lithuania
ActiveWatch, Romania
ACV-CSC, Belgium
AEFJN, Belgium
Afrika Kontakt, Denmark
Aire, Spain
AITEC, France
AK Fracking Braunschweiger Land, Germany
Aktion gegen arbeitsunrecht (action against labour injustice), Germany
aktion21-austria, Austria
Alcohol Policy Youth Network, Slovenia
ALEBA – Association Luxembourgeoise des Employés de Banque et Assurance, Luxembourg
Alliance D19-20, Belgium
Alliance for Cancer Prevention, United Kingdom
Amis de la Terre, France
AMPOS – Association of Professional Musicians of Symphonic Orchestras, Spain
An Claíomh Glas, Ireland
An Taisce, Ireland
Animalia, Finland
ANSOL – Associação Nacional para o Software Livre, Portugal
Arbeitsgemeinschaft bäuerliche Landwirtschaft (AbL), Germany
Arran Lleida, Spain
Asamblea de andalucia (ada), Spain, Andalucia
ASAMBLEA FRACKING NO MERINDADES NORTE DE BURGOS, Spain
ASiA- Associació Salut i Agroecologia, Spain
Asociația Mai Bine, România
Asociația Pro Educatie, Istorie si Cultură Corvinias, Romania
Asociaţia România Vie / Romania Alive Society, Romania
Associació Catalana de Juristes Demòcrates, Spain Catalunya
Asociación Profesional Elite Taxi, Spain
Ateneu Cooperatiu La Baula, Spain – Lleida (Catalonia)
Ateneu Popular Garriguenc, Spain Catalunya
Attac Austria, Austria
Attac DG, Belgium
Attac Finland, Finland
Attac France, France
Attac Germany, Germany
Attac Hungary, Hungary
Attac Ireland, Ireland
Attac Italia, Italy
Attac Luxembourg, Luxembourg
Attac Norway, Norway
Attac Spain, Spain
AVALOT -Joves de la UGT de Catalunya-, Spain
Balkani Wildlife Society, Bulgaria
Baloldali Alternatíva Egyesülés, Hungary
Berufsvereinigung der bildenden Künstler Österreichs, Zentralverband, Austria
Biodynamiske Forbrugere, Denmark
Bio-Lëtzebuerg, Luxemburg
Blue 21 e.V., Germany
Both ENDS, The Netherlands
Bund für Umwelt und Naturschutz Deutschland (BUND), Friends of the Earth Germany, Germany
Bündnis TTIP Stoppen, Austria
Campact e.V., Germany
Campagna Stop TTIP Italia, Italy
Campaign against Climate Change, United Kingdom
Campaña #NoalTTIP, Spain
Cancer Prevention & Education Society, United Kingdom
Casal d’amistat amb Cuba de Lleida, Spain Catalonia
CEDD – Centrul de Excelenta pentru Dezvoltare Durabila, Romania
CEDSALA, Spain Valencia
Centar za životnu sredinu/ Friends of the Earth Bosnia and Herzegovina, Bosnia and Herzegovina
Center for Encounter and Active Non-Violence, Austria
Centre for Global Education, Ireland
CGIL (Confederazione Generale Italiana del Lavoro), Italy
CGT, France
CGT Lleida, Spain
Christliche Initiative Romero (CIR), Germany
CIG, Spain Galicia
Civilek Mecsekért Mozgalom, Hungary
Clare Says No To TTIP & CETA, Ireland
Clean Air Action Group, Hungary
CLIAB, Spain
Climaxi, Belgium
CNCD-11.11.11, Belgium
COAG, Spain
Colla Ecologista d’Almassora, Spain
Collectif amainte, France
Collectif Roosevelt, France
Comhlámh, Ireland
COMISIONES OBRERAS (CS CCOO), Spain
Comúdelleida, Spain
Confederacion de Autonomos del Taxi de la Comunidad Valenciana, Spain Valencia
Confederación General del Trabajo (CGT-Spain), Spain
Confederación General del Trabajo de Almería CGT-Almería, Spain
Confederación Intersindical, Spain
Coomhola Salmon Trust, ltd., Ireland
Coordinadora d’ONGD i aMS de Lleida, Spain
Coordination Climat Justice Sociale Genève, Switzerland
Coordination Rurale, France
CorA Network for Corporate Accountability, Germany
Corporate Europe Observatory, Belgium
COSPE Onlus, Italy
CRASH – Coalition for Research and Action for Social Justice and Human Dignity, Finland
Csalán Környezet- és Természetvédő Egyesület, Hungary
Csermely Környezetvédelmi Egyesület, Hungary
de-clic.ro, Romania
Den Haag TTIP-vrij, The Netherlands
Deutscher Naturschutzring (DNR), Germany
Distretto di Economia Solidale Altro Tirreno, Italy
Eco Ruralis – In support of peasant farming, Romania
ECOAR))), Spain Galicia
Ecocity, Greece
Ecologistas en Acción, Spain
Economistas Sin Fronteras, Spain
EH TTIP/CETA Ez Kanpaina, Spain, Basque Country
Ekologistak Martxan, Spain, Basque Country
ELA (Basque Workers Solidarity), Spain, Basque Country
Emmaus Aurinkotehdas, Finland
End Ecocide On Earth, Austria
Entrepueblos/entrepobles/entrepobos/herriarte, Spain
Environmental Planning and Education Network, Hungary
Estonian Society for Nature Conservation, Estonia
European Anti Poverty Network Ireland, Ireland
“Europe and We” Association, Bulgaria
EWHN, European Work Hazards Network Denmark, Denmark
Fairtrade Lëtzebuerg, Luxembourg
Fairwatch, Italy
Fauna Alapítvány, Hungary
Fédération Artisans du Monde, France
Federation of Independent Trade Unions in Education (FSIE), Romania
Federation Syndicale Unitaire (FSU), France
Fem Poble (Sant Pere de Ribes), Spain
FENPROF, Portugal
FIAN Deutschland, Germany
FIAN Österreich, Austria
FIAN Sweden, Sweden
FÍS NUA, Ireland
FNCTTFEL, Luxembourg
Focus, association for sustainable development, Slovenia
Fondation COPERNIC, France
Forebyggelses-og Patientraadet.FPR, Denmark
Forschungs- und Dokumentationszentrum Chile-Lateinamerika e.V., Germany
Forum Umwelt & Entwicklung, Germany
Foundation Bluelink, Bulgaria
Foundation for the environment and agriculture, Bulgaria
Frack Free Nottinghamshire, United Kingdom
Fracking Free Bulgaria, Bulgaria
Friends of the Earth Cyprus, Cyprus
Friends of the Earth Finland – Maan ystävät ry, Finland
Friends of the Earth Ireland, Ireland
Friends of the Earth Malta, Malta
Friends of the Earth Spain, Spain
Friends of the Earth Sweden / Jordens Vänner, Sweden
Friends of the Landless, Finland
FUGEA, Belgium, Wallonia
Fundació Ateneu Pere Mascaró, Spain, Illes Balears
Fundacio nous horitzons, Spain
Fundacion mundubat, Spain
Fundacja Kuźnia Kampanierów, Poland
Fundacja Strefa Zieleni, Poland
Fundacja Zielone Światło / Green Light Foundation, Poland
G3W-M3M, Belgium
GAIA – Environmental Action and Intervention Group, Portugal
GegenStrömung, Germany
Gen-ethisches Netzwerk, Germany
GENUK, Gemeinnütziges Netzwerk für Umweltkranke e.V., Germany
Giligan Nature Conservation and Tradicion Preserve Association, Hungary
GLOBAL 2000 – Friends of the Earth Austria, Austria
Global Justice Now, United Kingdom
GMB Trade Union, United Kingdom
GMO Free Bulgaria, Bulgaria
GRECS-Grup de Recerca Exclusió i Control Social-Universitat de Barcelona, Spain
Green Budget Europe, Belgium
Green Economy Foundation, Ireland
Green Foundation Ireland, Ireland
Green institute, Greece
Green Liberty, Latvia
Greentourism Ecologic Association, Romania
4th Group of the United Left – Social movements and individuals, Slovenia
Grupo espeleologico merindades, Spain
Hazards Campaign, United Kingdom
Health and Environment Alliance (HEAL), Europe
Health and Environment Justice Support, Germany
Hungarian Network of Social Forum, Hungary
Icv terres de lleida, Spain
Initiativ Liewensufank- IBFAN Luxemburg, Luxemburg
Initiative Wissenschaft gegen TTIP, Germany
Initiativplattform TTIP stoppen Oberoesterreich, Austria
INKOTA-netzwerk e.V., Germany
Inspi-Ráció Egyesület, Hungary
Institut za trajnostni razvoj – Institute for Sustrainable Development, Slovenia
Institute of Global Responsibility (IGO), Poland
Instytut Spraw Obywatelskich INSPRO, Poland
International Presentation Association, Ireland
International Small Business Alliance, Ireland
Intersindical Valenciana, Spain País Valencià
Irish Congress of Trade Unions, Ireland
Irish Cattle and Sheep Farmers Association, ICSA, Ireland
Iuridicum Remedium, z. s., Czech Republic
Joves d’Esquerra Verda, Spain
Karl Marx Society, Hungary
Kauno regiono energetinių įmonių jungtinė darbininkų profsąjunga, Lithuania
Keep Ireland Fracking Free, Ireland
Kehys – The Finnish NGDO Platform to the EU, Finland
KMU gegen TTIP, Austria
Közép-dunántúli Biokultúra Egyesület, Hungary, Europe
Kulturrat Österreich, Austria
La Casa Azul del Occidente, Spain
Les Amis de la Terre, Belgium
Letterbreen and Mullaghdun Community, United Kingdom
Links Ecologisch Forum (LEF), Belgium
Lithuanian Industry Trade Union Federation, Lithuania
Lithuanian Seafarers’ Union, Lithuania
Lithuanian Trade Union of Health Care Employees, Lithuania
LobbyControl, Germany
LRT darbuotojų profesinė sąjunga, Lithuania
Luonto-Liitto / The Finnish Nature League, Finland
Magosfa Foundation, Hungary
Magyar Antifasiszta Liga, Hungary
Mandate Trade Union, Ireland
Marchas de la dignidad-madrid, Spain
Marea Blanca de Ponent i Pirineus, Spain Catalonia
Mareas ciudadanas, Spain
May Day, Denmark
Mediterranean Antinuclear Watch (MANW ), Greece
MedSOS, Greece
Meer Democratie, The Netherlands
Mehr Demokratie, Germany
Mercy International Association, Ireland
Milieudefensie, The Netherlands
MOC, Belgium
Moral Cerdit Association, Hungary
Mouvement Ecologique, Luxembourg
Mouvement politique des objecteurs de croissance (mpOC), Belgium
Mouvement Rural de Jeunesse Chretienne, France
Mouvement Utopia, France
Movement for Just Society (Gibanje za pravično družbo- GPD), Slovenia
MTVSZ / Friends of the Earth Hungary, Hungary
Mundubat, Spain Basque Country
Nacion humana universal, Spain
National Justice and Peace Network, United Kingdom
Naturefriends Greece, Greece
NaturFreunde Deutschlands, Germany
New Wind Association, Finland
No Transat !, Belgique / Belgium
NOAH Friends of the Earth Denmark, Denmark
Non ao TTIP Galiza, Spain Galicia
ÖBV – Via Campesina Austria, Austria
ÖGB – Austrian Trade Union Federation, Austria
OGM dangers, France
Oikos – Cooperação e Desenvolvimento, Portugal
OMAL, Spain
Open Cages, Lithuania
Organisation des producteurs de lait, France
Padrines i Padrins Flautes de Mallorca, Spain
Paz con Dignidad, Spain
PCS, United Kingdom
PEAH – Policies for Equitable Access to Health, Italy
Pénzügyi Szervezetek Lakossági Figyelője Egyesület, Hungary
People Before Profit, United Kingdom
People’s Front, Hungary
Peoples Movement, Ireland
Physicians for Social Responsibility, Finland, Finland
Plataforma Algarve Loivre de Petróleo, Portugal
Plataforma Não ao Tratado Transatlântico, Portugal
Plataforma no al TTIP Sevilla, Spain
Plataforma pel Dret a Decidir del País Valencià, Spain País Valencià
Plataforma STOP CETA Ponent i Pirineus, Spain
Plateforme Stop CETA & TTIP, Luxembourg
Platform Aarde Boer Consument, The Netherlands
Polyán Egyesület, Hungary
PowerShift e.V., Germany
Presentation Interprovincial Justice Desk, Ireland and the UK
Procés Constituent, Spain (Catalonia)
Protestival, Slovenia
Quercus – Associação Nacional de Conservação da Natureza, Portugal
Quintessenz – Verein zur Wiederherstellung der Bürgerrechte im Informationszeitalter, Austria
Red andaluza no al TTIP, Spain
Réseau Semences Paysannes, France
Rettet den Regenwald, Germany
Right2Water Campaign Ireland, Ireland
Skiftet, Sweden
Slow Food Ireland, Ireland
Slow Food Italy, Italy
Social movement for Sustainable Development of Slovenia – TRS (Drštvo Gibanje TRS9), Slovenia
Social Justice Ireland , Ireland
Sociedad cultural gijonesa, Spain
Solidary Bulgaria, Bulgaria
SOM ENERGIA, Spain
Som lo que Sembrem, Spain Catalonia
STEI Intersindical, Spain Balearic Islands
Stop CETA Alliance Ireland, Ireland
STOP Desahucios Hernani, Spain
Stop TAFTA Luxembourg, Luxembourg
StopTTIP uk, United Kingdom
STOP TTIP CETA TiSA Greece, Greece
Stowarzyszenie Ekologiczne EKO-UNIA, Poland
Students against TTIP UK, United Kingdom
Susivienijimas ŽALI.LT, Lithuania
Sustainable Water Network, Ireland
SZAB, Hungary
Technical Engineering and Electrical Union, Ireland
The Barn Owl Foundation, Hungary
The Danish Ecological Council, Denmark
The Environmental Pillar, Ireland
The Irish Food Writers’ Guild, Ireland
The Irish Wildife Trust, Ireland
Tid til fred – aktiv mod krig, Denmark
Towards Sustainability Association, Hungary
Trade Justice Movement, United Kingdom
Trade union of Lithuanian food producers, Lithuania
Trades Union Congress, United Kingdom
transform! italia, Italy
Transitie Nederland, The Netherlands
Transnational Institute (TNI), The Netherlands
Trócaire, Ireland
TTIP and Agriculture coalition, The Netherlands
TTIP Network Finland, Finland
TTIPunfairHandelbar, Germany
UAB Siauliu energetikos statyba profesine sajunga, Lithuania
UFISC, France
UGT (Unión General de Trabajadores), Spain
UGT de Catalunya, Spain
UGT LLEIDA, Spain – Lleida Catalonia
ULC Union Luxembourgeoise des Consommateurs nouvelle a.s.b.l., Luxembourg
Umanotera, Slovenia
Umweltinstitut München e.V., Germany
Unconditional Basic Income Europe, Belgium
Unión Sindical Obrera (USO), Spain
Union Syndicale Fédérale, Europe
Union syndicale Solidaires, France
UnternehmensGrün e.V., Germany
USTEA (Unión de Sindicatos de Trabajadoras y Trabajadores en Andalucía), Spain
Utopia, Slovakia
Vaistinių darbuotojų profesinė sąjunga, Lithuania
Védegylet Egyesület, Hungary
Vida, Austria
Visnyeszéplaki Faluvédő és Közművelődési Egyesület, Hungary
Voice of Irish Concern for the Environment, Ireland
Vrijschrift, The Netherlands
War on Want, United Kingdom
WEED – World Economy, Ecology & Development, Germany
Wicklow (Eire)&Friends Against TTIP/CETA, Ireland
Women’s International League for Peace and Freedom Netherlands, The Netherlands
World March of Women(WMW)- Cordination CATALONIA, Spain Catalonia
wwoof italia, Italy
XminY het actiefionds, The Netherlands
Young Friends of the Earth Cyprus, Cyprus
Za Zemiata, Friends of the Earth Bulgaria, Bulgaria
ZDRUŽENJE ZA EKONOMSKO DEMOKRACIJO, Slovenia
Zelena akcija / Friends of the Earth Croatia, Croatia
ZERO – Association for the Sustainability of the Earth System, Portugal
Zivilcourage Innviertel, Austria
Zöld Akció Egyesület (Green Action), Hungary
Zold Volgyert Egyesulet, Hungary

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Presidencia sitiada de Trump: ambiente de guerra civil

Mi, 30/11/2016 - 13:00

Alfredo Jalife-Rahme - La Jornada

El choque tectónico del triunfo de Trump ha sacudido las entrañas del epicentro de EU y provocado reverberaciones telúricas a sus dos fronteras, México y Canadá, y a los cuatro rincones del planeta donde, en medio del caos doméstico/global que lega la sectaria presidencia de Obama, permanecen como fractales dos superpotencias, Rusia (a escala geoestratégico nuclear) y China (a escala geoeconómica); mientras, en Medio Oriente se consolida como el gran vencedor Israel, en la etapa de Estado Apartheid/racista/paria del primer Netanyahu y, en cierta medida, con las victorias relativas de Turquía y Egipto, que gozan de óptimas relaciones con Trump.

Ya había advertido los prolegómenos de “guerra civil larvada (https://goo.gl/2JHxaK)” y el “fracking doméstico” de la revuelta del trumpismo, con o sin Trump: supremacismo/populismo/nacionalismo blanco (https://goo.gl/i86rDg).

Los multimedia rusos culpan a George Soros de organizar una guerra civil: una revolución de color púrpura para el cambio de régimen en EU.

Dos manifestaciones multitudinarias anti Trump de los grupos que maneja Soros serán celebradas, una el 20 de enero, día de la toma de posesión, y otra el 21 con la marcha del millón de mujeres pro Hillary, las cuales en forma ominosa colisionarán con la avalancha de 2 millones de supremacistas/populistas/nacionalistas WASP que viven fervientemente, a mi juicio, el cuarto despertar de los fundadores nativistas/puritanos de EU (https://goo.gl/RMSQvT).

Pese a que dejen mucho que desear (https://goo.gl/y687jO), una reciente encuesta Gallup expone que 77 por ciento de los estadounidenses perciben a su país muy dividido en los valores más importantes.

Siguen las manifestaciones en las universidades, calles y en varias ciudades, a favor y en contra de Trump.

A mi juicio, similares manifestaciones multitudinarias de los WASP hubieran sucedido en caso del triunfo de Hillary, quien también hubiera tenido su presidencia sitiada.

Soros, supremo perdedor que financió a Hillary con Goldman Sachs y los Rothschild, versó ahora 10 millones de dólares para combatir las fuerzas oscuras de Trump (https://goo.gl/eNaJ4Z).

El grupo global de Soros maneja en forma incontinente el término odio, de acuerdo con la técnica Hasbara, que significa odio ajeno cuando no provenga de Israel.

Es irónico que Soros, desde su malignidad, que encubre de filantropía, evoque una inmanente y demente superioridad moral de la que carece cuando ha sembrado el caos por doquier, con el fin de obtener exorbitantes ganancias bursátiles (https://goo.gl/8M7b0s).

Entre los escollos centrífugas que enfrenta Trump, antes de su toma de posesión, que desestabilizarán aún más a EU, se encuentra la súbita cuan extraña resurrección de Jill Stein, del Partido Verde, con uno por ciento del voto popular (https://goo.gl/KwpStz), que pagó 5 millones de dólares por un recuento de votos en Wisconsin (10 votos electorales; diferencial de 27 mil 257 sufragios entre Trump y Hillary), dejando bajo la espada de Damocles a Michigan (16 votos electorales; diferencial de 11 mil 612 votos) y Pensilvania (20 sufragios electorales; diferencial de 68 mil 236 votos) que en teoría podrían revertir el resultado y poner en tela de juicio la legitimidad del Colegio Electoral que emitirá su sufragio el 19 de diciembre (https://goo.gl/FQHBkT).

Detrás del insólito recuento desestabilizador en Wisconsin se encuentra Soros (https://goo.gl/jXRvTG).

En plena transición suena inverosímil que Obama coadyuve una permuta presidencial.

Lawrence Lessig, jurista de Harvard (pro Hillary), incita al Colegio Electoral a pronunciarse por Clinton, mientras no faltan quienes alegan que existió ciberfraude (https://goo.gl/g7XP6s). ¿Un INE mexicano en EU?

California busca(ba) su secesión antes de Trump –Calexit: plebiscito para su independencia en 2019–, y hoy menos que nunca querrá ser gobernada por un presidente que abomina.

Muchos estados de la Unión buscan la secesión: desde Oregon hasta Texas.

Los alcaldes demócratas de Chicago, el israelí-estadunidense Rahm Emanuel (ex jefe de gabinete de Obama), y de Nueva York, Bill de Blasio, han declarado a ambas ciudades santuarios ante la inminente deportación masiva de 3 millones de ilegales.

No es para menos la sicosis colectiva que ha provocado el choque tectónico de Trump: desde México –donde un accionista de Televisa exigió en forma sicótica el magnicidio de Trump en un twitt que luego borró (https://goo.gl/BBwhKP)– hasta Fred Hiatt, editor del Washington Post, rotativo del establishment , quien aboga la lucha para defender la democracia, como si, guste o disguste, los 306 votos electorales de Trump –36 más del mínimo de 270 y 74 más que Hillary– fueran anti-democráticos (https://goo.gl/sFTKST). ¡No, bueno!

El grave problema, aún para mentes brillantes, en esta fase de descomposición de EU –y quizá de su balcanización– es que sucumben a sus soliloquios onanistas que niegan la nueva realidad nacionalista/populista que no asimilan en su gueto mental.

El incendiario Pat Buchanan, ultraconservador católico y ex jefe de prensa de Nixon/Ford/Reagan, marginado por los multimedia controlados por Wall Street, diagnostica que EU se encuentra dividido sin esperanza (sic) en temas culturales, morales y políticos, y cada vez más en los ámbitos raciales y étnicos, por lo que la presidencia de Trump “estará sitiada (https://goo.gl/iluT41)”.

A mí nunca me preocupó tanto Trump como el trumpismo per se, cuyas tendencias detecté con bastante antelación e, incluso, 12 horas antes de la elección, como consta en mi ponencia auspiciada por Casa Lamm/ La Jornada (https://goo.gl/9ZlC9h).

EU sufre poderosas fuerzas centrífugas que carcomen su Unión, en sincronía de fuerzas centrípetas nacionalistas anti EU en el mundo, mientras que, en forma paradójica como reflejo del caos global, el dólar escala los niveles más altos de los pasados 13 años y sus bolsas superan récords históricos.

Hace ocho años señalé que el decano diplomático ruso y especialista en ciberguerras, Igor Panarin (IP), había vaticinado 10 años atrás, la protobalcanización de EU en seis pedazos y su debacle económica (https://goo.gl/IWwY6n): 1. La República de California; 2. La República de Texas; 3. La República Centro/Norte; 4. EU del Atlántico, que a mi juicio se uniría al Brexit; 5. Alaska, y 6. Hawaii (https://goo.gl/9x7SjN).

En forma impactante, tres de los seis pedazos balcanizados de EU por IP (https://goo.gl/Vjgcs9) prevalecieron: el voto costero occidental del eje California/Oregón/Washington se volcó por Hillary, frente al voto pro Trump en el cinturón industrial (rust belt), dominado por el eje Pensilvania/Michigan/Ohio, y el cinturón bíblico (bible belt), encabezado por la República de Texas.

Sea el escenario que fuere en EU, lo real es que su destino etno-teo-geopolítico alcanzó también a sus dos vecinos: Canadá y México, que no disponen de muchos anticuerpos geopolíticos ni geofinancieros.

Lo peor que puede suceder, como en forma insensata operó el frívolo Senado del México neoliberal itamita, es tomar partido en una guerra civil ajena porque se corre el grave riesgo de sufrir las consecuencias colaterales. México debe serenarse.

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

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