Skip navigation

News from Attac Spain

Inhalt abgleichen
Justicia económica global
Aktualisiert: vor 3 Stunden 41 Sekunden

La Macroeconomía nos dice que se puede reducir la pobreza y la desigualdad y crecer.

So, 25/09/2016 - 13:00

Aurora Martínez – ATTAC Madrid / Plataforma por una Banca Pública

Hay una historia muy bien contada por el profesor David Anisi en “La Economía, la pretensión de una ciencia”. En ella  explica el abandono del  objetivo del pleno empleo por los gobiernos y su sustitución por la lucha contra la inflación. Poner en primer lugar  la lucha contra la pobreza y la desigualdad no puede esperar.

Tras la segunda guerra mundial, el objetivo de todos los políticos fue la consecución del  pleno empleo, y al aplicarse la política monetaria y fiscal adecuadas, la tasa de desempleo pasó a ser  casi despreciable. Había miedo de que la revolución de la URSS se extendiera.  En el  periodo 1973 – 83 los políticos dejaron de considerar prioritario la consecución del pleno empleo  y decidieron acabar con la inflación. Y la inflación se redujo tanto en Europa como en EEUU (pero el paro subió, claro). Anisi, en el documento citado, lanza una hipótesis sobre la causa de este cambio: la crisis profunda que tuvo la Unión Soviética, que hacía de contrapoder, y su posterior desaparición. Y en la actualidad, ¿por qué no se lucha contra el  aumento de la desigualdad y la  eliminación de la pobreza? Nuestra hipótesis es que los  poderosos tienen otra prioridad (aumentar su tasa de beneficios) y no hay suficientes ciudadanos que se lo exijan. Pero soluciones si las hay.

Una solución sería repartir el pastel. En Europa y en España hay una renta per cápita muy superior a la media mundial, que se puede repartir mejor. Otra sería cambiar el pastel. Para explicarlo vamos a echar mano de dos principios básicos de la Macroeconomía.

El primero dice que en un país hay coincidencia entre tres variables: la producción, las rentas derivadas de esa producción y el gasto o demanda de bienes y servicios originadas por esas rentas . El segundo explica que la demanda , es decir el gasto en bienes y servicios  (incluyendo los bienes de inversión) que hacen las familias, las empresas y el sector público  va a ser la variable que va a determinar si una economía se pone a crecer o entra en recesión. Porque si aumenta la demanda  (el gasto en bienes y servicios) de las familias, de las empresas y del sector público, aumenta la producción de ese país: las empresas y el sector público empezarán a producir bienes y servicios. Y si disminuye la demanda de ese país, su producción disminuirá y su renta nacional caerá.

Es mentira que si se reparte mejor el pastel  disminuirá la renta de un país. Al contrario. La renta aumentará porque aumentará  el gasto de las personas con pocos recursos, sin bajar apenas el gasto de los muy ricos (que son pocos) y  eso hará subir  la producción de ese país,  lo que llamamos el PIB.

Y es mentira, también, que los gobiernos no puedan gastar más de lo que ingresan con  los impuestos, porque eso supondría volver a  la crisis y a una terrible inflación. Al contrario. Si en un país hay paro y recursos sin utilizar, el gobierno debe aumentar su presupuesto de gasto. El gasto en pagar a los parados un sueldo por hacer un trabajo necesario para la comunidad; el gasto para hacer nuevas inversiones y el gasto para mejorar los servicios  públicos harán crecer la producción y la renta del país. Lo necesario, para ello, es tener un banco central que cree ese dinero para dárselo al gobierno. Un banco central puede y debe hacerlo siempre que el país esté lejos del pleno empleo. ¡Porque ya no tenemos un patrón oro! Nuestro dinero es fiduciario. Y esto es importante: ¡los bancos centrales como creadores del dinero legal deben financiar a los Estados! Pero el Banco  Central Europeo financia a los bancos y no financia a los ciudadanos. Se calcula que las ayudas del Banco Central Europeo a los bancos y a las corporaciones, las ayudas llamadas de expansión cuantitativa, van a suponer el 17% del producto interior bruto (PIB) de la Zona Euro.

Por todo ello exijamos a Europa, saliendo a las calles, el fin de los recortes y que deje de ayudar a los bancos y ayude a los ciudadanos; y a nuestro gobierno de turno, que  haga políticas de reparto y que exija a los Organismos Europeos que cambien las normas del Banco Central Europeo que le impiden financiar directamente a los Estados. Si no quieren que nos salgamos del Euro.

¡Las personas y el Planeta por encima de las multinacionales!

Kategorien: Attac Planet

¿Cuál es la influencia de las nuevas tecnologías en los movimientos sociales?

So, 25/09/2016 - 09:00

Rodrigo del Olmo

Los aspectos más positivos de Internet señalados con mayor frecuencia por el mundo académico están normalmente articulados en torno a una sociedad y una cultura consistentes con la idea de “esfera pública” definida por JürgenHabermas, es decir, espacio social en el que las personas se reúnen libremente, física ovirtualmente, para debatir, organizarse y actuar sobrecuestiones relevantes y de actualidad (Habermas, 1991). De esta forma, Internet desempeña un papel vital a la hora de interconectar y empoderar a individuos y organizaciones en un discurso público global que facilita las conexiones comunicativas entre los ciudadanos y entre estos y las élites ostentadoras del poder. Siguiendo a SimonCollister observamos cómo además del relativamente fácil acceso a entornos de diversidad social, política y cultural, Internet también ofrece a la ciudadanía una mayor resiliencia para el control y fiscalización de gobiernos, estados o corporaciones, tanto de forma individual como colectiva. Sin embargo, no faltan voces críticas que señalan las deficiencias y los sesgos de esa “esfera pública” creada alrededor de unas nuevas tecnologías que provocan una “brecha digital” a resultas de la cual, la participación universal en los debates políticos y culturales tiende a estar significativamente limitada aaquellos individuos que poseen tanto dispositivos y conocimientos tecnológicos adecuados, como acceso a Internet. Se subraya además que, con frecuencia, la red de redes opera como mero amplificador de las tendencias culturales mayoritarias y occidentales, caracterizado por centrarse cada vez más en contenidos comerciales, modas y entretenimientos. De esta forma, la información consumida por la mayoría del público frecuentemente excluye el ámbito político y democrático, produciéndose una progresiva colonización del ciberespacio por parte de los intereses corporativos y empresariales.  Queda abierta también la posibilidad de que las élites políticas y empresariales coopten y negocien el diseño de la agenda pública online empleándola para crear la falsa ilusión de creciente empoderamiento del individuo cuando lo que realmente está sucediendo es una remoción de la capacidad de agencia individual y un fortalecimiento del “capitalismo comunicativo” que captura poder político e influencia de forma creciente.  Se  está produciendo  una  progresiva  inmersión  del  ser  humano  en  el  entorno  digital  a  través  de multiplicidad de potentes dispositivos conectados a Internet que, como en el caso de los teléfonos móviles  y  tabletas  digitales,  pueden  acompañar  en  todo  momento  al  individuo  registrando  su localización,  sus  movimientos,  sus  conexiones,  sus  búsquedas,  sus  contactos  y  amistades,  su actividad  en  redes  sociales,  sus  preferencias  en  múltiples  cuestiones,  sus  comunicaciones,  sus fuentes de información y sus compras. Este continuo flujo de datos suministrado, en gran medida, inconscientemente por parte de la mayoría de los poseedores de dispositivos informáticos, queda continuamente registrado en distintos servidores generando enormes bases de datos en bruto en las que están contenidas las vidas de personas y organizaciones a la espera de ser gestionadas, tratadas, cruzadas  y  analizadas  para  detectar  correlaciones,  extraer  previsiones  y  visualizar  patrones que, eventualmente,  pueden  ser  empleados,  junto  con  técnicas  proporcionadas  por ciencias  y disciplinas  como  la sociología, la psicología,  la  antropología  o  el  neuromárketing,  para  prever modificar opiniones, actitudes y comportamientos, incluso, sin el apercibimiento del propio sujeto sobre cuya conducta  se  está  actuando.  Cada click e interacción realizada en Internet es susceptible de ser trazada, capitalizada y vendida como producto en una confusa intersección entre los ámbitos de la producción, el consumo, el trabajo, la privacidad y la expresión cultural (Collister 2016).

El cambio tecnológico es a menudo un proceso subversivo que da lugar a la modificación o destrucción de los roles, relaciones y valores sociales establecidos (Volti, 2014). Los avances tecnológicos en transportes y telecomunicaciones han supuesto dos fenómenos que Ritzer y Dean denominan como compresión del espacio-tiempo y distanciamiento del espacio- tiempo.  El primero consiste en una reducción del espacio y una disminución del tiempo requerido por una gran variedad de procesos gracias a los progresos en las tecnologías de transporte y comunicaciones difundidos principalmente por la expansión del capitalismo y las actividades de las corporaciones. Mientras que el segundo hace referencia al alargamiento y ampliación de las relaciones sociales a través del espacio y el tiempo facilitados, cuando no provocados, por el cambio tecnológico. (Ritzer y Dean, 2015)

Los avances en un determinado campo no se producen únicamente a través de mecanismos de corte determinista, necesariamente desencadenados y orientados por propiedades intrínsecas a la ciencia y la tecnología. El desarrollo tecnológico se halla fuertemente condicionado por la estructura y el sistema de valores sociales existentes en cada momento.  Los cambios tecnológicos suelen producirse porque adelantan y promueven los intereses de determinados grupos económicos, políticos o sociales. Por el contrario, algunos avances pueden encontrarse con una férrea oposición porque amenazan los intereses de alguno de esos grupos (como puede ejemplificarse con el caso de las energías renovables en España). Una determinada tecnología no triunfa o fracasa únicamente a causa de sus propios méritos y cualidades. La decisión sobre su desarrollo y despliegue es frecuentemente condicionada por la distribución del poder en la sociedad.  (Volti, 2014: 29)

Desde un punto de vista más economicista, puede afirmarse que disponer de una oferta de nuevos dispositivos y técnicas no garantiza que estos vayan a ser empleados.  Abundan los ejemplos de tecnologías que han languidecido a causa de ir “por delante de su tiempo”. Para que un avance tecnológico transite desde su potencial teórico hasta su expresión e implantación generalizada en el terreno práctico no basta con su mera disponibilidad, es necesario también que haya una “demanda” combinada con la posibilidad de “pagar” y acceder a él.  Esto es lo que los economistas denominarían como “demanda efectiva”, desde esta óptica, la tecnología sería contemplada como cualquier otro bien o servicio, no será producida hasta que alguna persona, grupo u organización la quiera y esté dispuesto a comprarla.  Contemplando la dinámica desde un enfoque marxista, las nuevas tecnologías afectarían directamente a las condiciones materiales de producción. Al mismo tiempo, estas tecnologías crearían lainfraestructura facilitadora de las interconexiones entre individuos, organizaciones y redes que incrementan la velocidad en la mutación de los sistemas de valores de la sociedad.

Los acuerdos sociales y políticos afectan el curso de la evolución tecnológica, influyendo en el tipo de inversiones realizadas, los proyectos de investigación que se financian, y las prioridades generales que se establecen.  Las grandes organizaciones, tales como corporaciones y agencias gubernamentales, a menudo ejercen una influencia desproporcionada sobre el proceso de cambio tecnológico.  Por ejemplo, puede argüirse que, tal vez, con un conjunto diferente de patrocinadores, el desarrollo tecnológico podría haber hecho mayores contribuciones a la solución de una serie de trascendentes problemas sociales como la pobreza o la delincuencia. Al mismo tiempo, sin embargo, se puede argumentar que ciertos tipos de problemas no son susceptibles de simples soluciones tecnológicas. Incluso con cambios significativos en la financiación de las líneas de investigación, podrían no ser posibles soluciones a diversos problemas de índole social o política (Volti, 2014).

En relación con los avances tecnológicos en materia de comunicaciones, los movimientos sociales dependen de los medios de comunicación, tanto de los tradicionales como de los medios sociales de Internet, principalmente para tres propósitos interrelacionadosmovilizar el apoyo político; aumentar la legitimación y validación de sus demandas, y para ampliar el alcance del conflicto más allá de los que lo experimentan. En el terreno de los movimientos sociales se ha observado una convergencia entre los medios que utilizan como plataforma Internet y los tradicionales, especialmente en episodios de revueltas, rebeliones y contextos de efervescencia social generalizada (Millaleo y Cárcamo, 2014). Internet ha supuesto un impacto multinivel en la vida cotidiana a escala global.  En la era 2.0 las redes sociales han demostrado ser una herramienta esencial para los movimientos sociales en la propagación de sus ideas, la consecución de activistas y su movilización a través de la difusión, potencialmente global, de testimonios, fotografías y vídeos en tiempo real (La Rosa, 2014).

Se suele denominar Web 2,0 a la plataforma o conjunto de plataformas en red que proporciona al usuario el control en la creación, el diseño, la mejora y la difusión de contenidos y servicios, siendo la inteligencia colectiva una de sus características fundamentales. En este contexto, la Web 2,0 es del usuario, creada por el usuario y para el usuario. Comprende tecnologías como blogs, wikis, mashups (aplicaciones híbridas, integradas o vinculadas), RSS, podcast, video blogs, etiquetas, marcadores sociales y sitios de redes sociales. Para los gobiernos, estas tecnologías significan, en parte, una pérdida de control debido a la proliferación de la comunicación informal y personal a través de medios y servicios diversos potencialmente ajenos a los controles de los estados (Zahid, 2016: 5).

R.  Kelly Garrett describe tres mecanismos que, potencialmente, enlazan la tecnología con la participación en los movimientos sociales: reducción de costes; promoción (o creación) de identidades colectivas, y formación de comunidades.  En relación a la reducción de costes, la progresiva convergencia de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) permite que el coste de enviar y recibir mensajes sea prácticamente nulo. Estos mensajes pueden ser enviados a todos los contactos o seguidores de un individuo u organización, con la ventaja de la ausencia de límites nacionales para conseguir altos niveles de impacto en otras sociedades. En cuanto a la promoción de una identidad colectiva, la gente puede compartir necesidades, preocupaciones, puntos de vista y objetivos comunes con otras personas relevantes en una creciente comunidad formada por miles de miembros dispersos que constituyen un movimiento cuya existencia se demuestra a través de acciones colectivas llevadas a cabo por personas identificadas con los ideales. En la formación de comunidades, la participación en las acciones virtuales difundidas por el movimiento refuerza la percepción de comunidad y los lazos sociales de muchas personas situadas en distintos lugares.  Aplicando mutatis mutandis los principios de las dinámicas de grupo a la comunidad virtual, podemos hablar de procesos de cohesión dentro del movimiento social (Garrett, 2006).

Van Laer y Van Aelst afirman que Internet ha cambiado el repertorio de acción en los movimientos sociales principalmente de dos modos.  Por un lado, facilitando formas preexistentes de acción, implicando a más personas en modos más simples y accesibles que con otros recursos previos en muy cortos periodos de tiempo.  Por el otro, creando o adaptando nuevas herramientas para incentivar el activismo.  Paralelamente, el repertorio digital se definiría principalmente entre dos dimensiones: El apoyado en Internet versus el basado en la Red de redes. Las tácticas apoyadas en Internet incluyen las tradicionales herramientas a disposición de los activistas mientras que las basadas en Internet existen única y exclusivamente debido a la existencia de la misma (Van Laer y Van Aelst, 2009).

Amaro La Rosa señala algunas características de los movimientos sociales identificadas por Robin Cohen que pueden ser relacionadas con las redes sociales e Internet (La Rosa, 2014):

Capacidad para movilizar con rapidez, garantizada por las conexiones y transmisión de datos en tiempo real.

Visualización de alternativas y mejores condiciones de vida. Los textos, las fotografías o los vídeos despiertan la conciencia de las privaciones relativas padecidas y descubren a la gente que un mundo mejor es posible.

Uso de estrategias no ortodoxas para atraer el apoyo del público y confrontar a las instituciones. Los mensajes transmitidos a través de los nuevos medios suelen ser atractivos, interactivos y móviles (Cohen, 1998).

Para Nicholas Christakis y James Fowler, Internet modifica de cuatro formas las interacciones previas a la generalización de su uso entre las distintas redes preexistentes en la sociedad:

1.  A través de la enormidad generada por el vasto incremento de redes y personas interconectadas.

2.  La comunitariedad, que genera elevadas posibilidades para compartir información y contribuir a los esfuerzos colectivos.

3.  Especificidad, que incrementa las posibilidades de particularidad y especificidad de las relaciones y enlaces.

4.  Virtualidad, que posibilita la creación y desarrollo de identidades virtuales (Christakis yFowler, 2009).

Castells ha sido uno de los primeros académicos en señalar el hecho de que las nuevas tecnologías y especialmente, las plataformas web interactivas y las distintas redes sociales, permiten una forma de comunicación y sociabilidad centrada en sí misma. Este tipo de sociabilidad tiene poco que ver con la idea de “comunidad virtual” que permea las concepciones anteriores de la interacción social en el mundo online. En la nueva sociabilidad promovida por Internet el individuo se convierte en el actor central, es la sociabilidad de la ‘individualismo interconectado. Castells considera el papel del individualismo en red en el contexto global, buscando la forma en la que coexiste con otros patrones culturales.  La cultura mundial está afectada por una tensión entre laglobalización y la identificación, entre el individualismo y comunitarismo (Castells, 2009: 116 -117). Estas tendencias culturales se cruzan entre sí dando lugar a la coexistencia de cuatro patrones culturales:  el consumismo (representado por las marcas), el individualismo en red (representado por Internet), el cosmopolitismo (ya sea ideológico, político o religioso), y el multiculturalismo (Castells, 2009:119). De este modo, aunque el individualismo en red coexiste con otras formas de sociabilidad, también él es un modelo de sociabilidad promovido principalmente a través de las tecnologías en línea. Considerando además el desarrollo de las tecnologías web 2.0, Castells llega a la conclusión de que en el contexto global contemporáneo estamos asistiendo a una transformación de los medios de información y comunicación donde la ‘comunicación de masas del yo’ se ha convertido en un fenómeno cada vez más presente. Esta forma de comunicación se define por el hecho de que los mensajes de auto-generados por los individuos tienen la posibilidad de llegar a un público global por lo que son una forma de comunicación de masas (Castells, 2009: 58-71). En las redes sociales los individuos pueden basarse en contactos personales para crear su propio contexto y mostrar su identidad, lo que a menudo ha sido visto como una transformación radical y positiva que democratiza la producción de medios y contenidos al tiempo que empodera a agentes individuales para lograr el cambio social. Las plataformas web 2.0 facultan a los individuos para reprogramar las redes y recanalizar los mensajes desde el nivel básico, dando lugar a importantes cambios sociales y transformaciones políticas (Castells, 2009:  412-415). De esta forma se conecta con el concepto de “audiencia creativa” de Umberto Eco de forma que la auto expresión a través de las plataformas en redes sociales empodera a los individuos proporcionándoles un nuevo tipo de “autonomía creativa”. (Castells, 2009: 127).

Existe una doble articulación en las nuevas tecnologías y medios de comunicación online de forma que pasan de ser simples objetos a instrumentos que vinculan la esfera privada con la pública y que, a su vez, facilitan la negociación de significado tanto entre ambas como a través de su uso. Los nuevos medios interaccionan con los tradicionales, formando un sistema complejo basado en la adaptación, interdependencia y difusión de poder.  Nuevos y viejos medios se entremezclan, entrecruzan y evolucionan conjunta e interdependientemente porque gran parte del público de los medios digitales continúa utilizando los tradicionales para obtener información y entretenimiento. Una de las novedades más significativas de los medios digitales consistiría en los diversos modos en que reconfiguran los ya existentes y en los que estos vuelven a reconfigurarse a sí mismos en respuesta a los nuevos desafíos.  Nuevos y viejos medios negocian en procesos competitivos e interdependientes de hibridación. Así, la hibridación mediática surge cuando los nuevos medios son asimilados o se vuelven complementarios o parasitarios de los tradicionales dando lugar anuevos ensamblajes en el entorno mediático.  Ensamblajes compuestos por una multiplicidad de individuos, grupos, sitios de Internet e instancias de interacción que involucran a los generadores de noticias y tecnologías de medios interdependientes que conectan y desconectan del proceso de creación y consumo de estas noticias, a menudo en tiempo real.  Los nuevos medios forman ensamblajes complejos cuyos componentes son tecnologías, géneros mediáticos, normas y convenciones sociales, conductas y formas de organización, hibridadas con los tradicionales. Esta hibridación reconfigura las dimensiones sociales del ciclo informativo, reestructurando desde el punto de vista social las relaciones de poder entre los actores, mientras que, en la dimensión temporal, afecta los flujos de información al tiempo que modifica los significados de las noticias.

La aceleración de la vida social no es la única dimensión de transformación de los ciclos de noticias que incorporan los nuevos medios, sino que corresponden más bien a un incremento de la complejidad, incluyendo la incorporación de nuevos actores que participan en la elaboración de noticias (muchos actuando solamente online) así como en la creación de nuevos marcos de significado (frames) y material informativo. Esto ha alterado el tradicional ciclo de la noticia, ya que las historias o fragmentos de ellas que pueden llegar a difundirse, o que ya lo han sido, irrumpen mucho antes en el entorno en línea y permanecen mucho tiempo después del suceso en cuestión (Chadwick, 2013).

Según Castells, con la difusión de Internet, ha surgido una nueva forma de comunicación interactiva caracterizada por la capacidad para enviar mensajes de muchos a muchos, en tiempo real o en un momento concreto, estando el alcance de su difusión en función de las características de la práctica comunicativa perseguida.  A esta nueva forma histórica de comunicación la llama autocomunicación de masas debido a que, potencialmente, puede llegar a una audiencia global mientras que, al mismo tiempo, el mensaje es generado por un individuo que define los posibles receptores y selecciona los mensajes concretos o los contenidos de la web y de las redes de comunicación electrónica que quiere recuperar.  Lo históricamente novedoso y con “enormes consecuencias para la organización social y el cambio cultural es la articulación de todas las formas de comunicación en un hipertexto digital, interactivo y complejo que integra, mezcla y recombina en su diversidad el amplio abanico de expresiones culturales producidas por la interacción humana.” (Castells 2009, 88). La característica común a todos los procesos de construcción simbólica es que en gran medida dependen de los mensajes y de los marcos creados, formateados y difundidos en las redes de comunicación multimedia” (Castells, 2009: 536).

Algunas investigaciones relativas a los medios de comunicación social han demostrado que la propia arquitectura de estas plataformas respalda y desarrolla una forma de comunicación que es individualizada y egocéntrica. Así, una de las características clave de las redes sociales online sería que el propio contexto es creado por el individuo y sus conexiones.  En contraste, otros académicos argumentan que el aumento de la “autocomunicación de masas” ha sido positivo para la participación política. La lógica centrada en sí misma de los medios sociales supone un reto para los activistas, no solo porque fomenta un tipo de participación política que no necesariamente se traduce en el activismo sobre el terreno, sino también por el desafío que supone el incremento de visibilidad del individuo sobre la colectividad, lo que conlleva un mayor peso individual en los procesos colectivos de construcción de significados así como una mayor potencialidad de impacto en la dinámica interna de los grupos políticos. Para la comprensión de las redes centradas en el individuo, es necesario tener en cuenta la fuerte conexión entre la autocomunicación online, el individualismo y el discurso capitalista. Si lo hacemos, nos daremos cuenta de que la experiencia cotidiana de los activistas en los medios de comunicación social se define por la tensión entre la “autonomía individualista neoliberal” del capitalismo digital y su comprensión de la “autonomía política” (Barassi, 2015).

Los movimientos sociales utilizan las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) para dar a conocer con eficacia los problemas que consideran relevantes, intentar establecer o influenciar la agenda informativa y política, movilizar el consenso y lograr que la ciudadanía participe en el proceso político. Además, el empleo de las TIC por los grupos activistas cambia la relación entre los movimientos sociales y los partidos políticos. Si bien no hasta el punto de igualarla entre estos, los equipos coordinadores de un determinado movimiento, actuando inteligentemente, pueden utilizar las TIC de manera capaz de transformar un partido. Aunque entre los científicos sociales existe desacuerdo en cuanto al potencial de las TIC a la hora de reactivar los partidos políticos y promover el efectivo activismo de los individuos más allá del cómodo sillón tras la pantalla de su dispositivo de acceso a Internet, en términos generales, los activistas son por naturaleza optimistas, creen que incluso con un relativamente pequeño grupo de personas organizadas pueden promover el cambio hacia un mundo mejor según sus criterios. La creciente disponibilidad a nivel global de Internet alimenta el optimismo en muchos de estos activistas al considerar que en la era digital son menores y más eficaces los esfuerzos para educar, organizar y movilizar. Más importante aún, creen que pueden utilizar las TIC para dar forma a la política de partidos e influir en los procesos electorales en las democracias, así como comenzar a transformar regímenes totalitarios (Grofman, 2014: 83).

Si se entiende la política como el arte de gestionar el poder en aras a conseguir plasmar determinados objetivos transformadores, “El poder se ejerce mediante la coacción (el monopolio de la violencia, legítima o no, por el control del estado) y la construcción de significados en las mentes a través de mecanismos de manipulación simbólica” (Castells, 2012: 22). Para Castells, “La lucha de poder fundamental es la batalla por la construcción de significados en las mentes” (Castells, 2012: 23).

Mientras que las organizaciones de los movimientos sociales pueden no tener acceso directo a los procesos políticos en el seno de partidos, gobiernos e instituciones, pueden contribuir a configurar la esfera pública y el entorno político general en el que se producen los debates a través del encuadre (framing) o la producción y difusión de significados a gran escala. En este caso, además de las TIC, los medios de comunicación de masas suelen jugar también un importante papel a la hora de ampliar el debate sobre un determinado tema, potenciar al movimiento mediante la movilización de la población cara a la acción y afianzar su legitimidad en la esfera política. Según la estrategia comunicativa seguida por la organización del movimiento, éste, puede establecer como objetivo centrarse en influenciar lo publicado y retransmitido por los medios tradicionales como la prensa escrita y electrónica, la radio y la televisión o concentrarse en el entorno virtual y difundir la información relativa su causa a través de blogs, YouTube, Vimeo, Podcasts, radio online, Reddit, sus propias páginas web, Facebook, Twitter u otros medios sociales. La proliferación de sitios online ha cambiado drásticamente la velocidad del ciclo seguido por las noticias y la manera en que la información se propaga a través del sistema de medios. El Internet de los medios y la información está interconectado a través de una red de interrelaciones que permite a las ideas y eventos difundidos en sitios web, relativamente oscuros, de noticias alternativas cruzar, en ocasiones, la frontera que los separa de la principal corriente informativa. Las organizaciones de los movimientos sociales pueden aprovechar estos vínculos para trasladar sus eventos e informaciones desde sus redes de simpatizantes a los principales lugares en la web. A través de un “staff” tecnológico con el talento necesario pueden aprovechar las posibilidades brindadas por el entorno digital y encontrar nuevas formas de promover sus ideas a través del complejo e interconectado sistema mediático. Los cambios en la industria de los medios de comunicación han alterado el modo en el que los ciudadanos se aproximan a la política y pueden influenciar al cambio social.  En ocasiones, es posible que individuos hábiles en el manejo en las herramientas de comunicación y el entorno digital, en lugar de promover causas o plataformas, se centren en difundir “ideas que cambian el mundo”, perspectivas en consonancia con un amplio segmento de la ciudadanía más allá de los cleavages ideológicos o de clase.  En estos casos, los seguidores y partidarios suelen compartir la creencia de que los partidos políticos están dominados por una élite de “iniciados”, más por algún tipo de adscripción que por méritos, que no rinden cuentas al común de los ciudadanos. Los cambios en la industria de los medios de comunicación, así como el modo en el que los emprendedores de los movimientos sociales operan para promover cambios sociales y políticos se han producido al mismo tiempo como resultado de la proliferación de las TIC. Las organizaciones de estos nuevos movimientos sociales emplean las nuevas tecnologías para potenciarse a través del sistema de medios y promocionar sus ideas tanto en los márgenes como en la corriente principal de los medios de comunicación (Grofman, 2014).

Siguiendo a Mosca y della Porta, podemos concluir que, como otras tecnologías y mediosde comunicación, Internet puede ser empleado para distintos propósitos.  La investigación en movimientos sociales ha subrayado algunos de sus principales usos por parte de las organizaciones de estos movimientos: En primer lugar, Internet tiene la capacidad de incrementar el potencial de movilización ciudadana a través de la difusión de información alternativa a los medios oficiales o de “mainstream” y por medio de protestas. Con la ayuda de Internet distintas comunidades y movimientos pueden difundir información sobre asuntos globales, poniendo de relieve, por ejemplo, las consecuencias negativas de la globalización económica, las posibles alternativas al neoliberalismo u otro tipo de conflictos en diferentes partes del mundo. En segundo término, Internet desempeña un importante papel en la gestión de las organizaciones de los movimientos sociales. Las estructuras organizativas pueden tener una forma diferente gracias a la comunicación mediada por el entorno tecnológico, haciendo a las estructuras organizativas descentralizadas más viables. De hecho, el uso de Internet está dando forma a buena parte de los movimientos según la propia dinámica y estructura web, con hubs (centros neurálgicos de interconexión de individuos y redes) en el centro de las actividades y los enlaces con otros centros que son autónomos, aunque interconectados. Gracias a Internet, las campañas transnacionales son de mayor duración, menos centralizadas, más difíciles de ocultar según los intereses de un grupo reducido, así como más flexibles en términos de organización y metas. Y, en tercer lugar, Internet permite la configuración de un espacio público abierto a la deliberación que facilita la creación de nuevas identidades colectivas. Así, Internet es visto como un medio para ampliar la participación en la vida de las organizaciones, aunque también existe riesgo de exclusión para las personas que no tienen acceso a la red con las desigualdades de poder que ello conlleva. Facilita las interacciones con los periodistas y permite la profundización de las relaciones con los miembros del movimiento multiplicando las posibilidades y frecuencias de comunicación entre individuos dispersos territorialmente (Mosca y della Porta, 2009: 194-202).

Podemos finalizar con las conclusiones operativas que Amaro La Rosa subraya tras su estudio teórico sobre la influencia de las TIC en los movimientos sociales:

- Las TIC pueden activar y revitalizar a los movimientos sociales, pero son necesarias otras condiciones previas de carácter social, político y comunicacional para su emergencia.

- Las mismas herramientas TIC no siempre tienen el mismo impacto en todos los movimientos sociales.

- Las TIC permiten a los movimientos sociales lapsos de tiempo muy cortos entre la planificacióny la implementación de acciones y protestas, incluso antes de que las contrapartes puedan pararlas o adoptar medidas preventivas y disuasorias (La Rosa, 2014).

 

BIBLIOGRAFÍA

Barassi, Veronica. Activism on the Web. Everyday Struggles against Digital Capitalism. Routledge New Developments in Communication and Society Research. New York: Routledge, 2015.

Castells, Manuel. 2009. Comunicación Y Poder. Madrid: Alianza Editorial.

Castells, Manuel. 2012. Redes de Indignación Y Esperanza. Los Movimientos Sociales En La Era de Internet. Madrid: Alianza Editorial.

Chadwick, Andrew. The Hybrid Media System. Politics and Power. Oxford Studies in Digital Politics. New York: Oxford University Press, 2013.

Christakis, Nicholas, and James Fowler. 2009. Connected: The Surprising Power of Our Social Networks and How They Shape Our Lives. New York: Back Bay Books.

Cohen, Robin. 1998. “Transnational Social Movements: An Assessment. Paper Presented to the Transnational Communities Programme Seminar Held at the School of Geography, University of Oxford.”

Collister, Simon. «Introducing the Good, the Bad, and the Ugly of Our Online World». EnThe Good, the Bad and the Ugly of Our Online World, 7-17. Santa Barbara, California: Praeger, 2016.

Garrett, R. Kelly. 2006. “Protest in an Information Society: A Review of Literature on Social Movements and New ICTs.” Information, Communication & Society 9: 202–24.

Grofman, Bernard, Alexander Trechsel, y Mark Franklin, eds. The Internet and Democracy in Global Perspective. Voters, Candidates, Parties, and Social Movements. Vol. 31. Studies in Public Choice. Heidelberg: Springer, 2014.

Habermas, Jürgen. The Structural Transformation of the Public Sphere. An Inquiry into a Category of Bourgueois Society. Cambridge: The MIT Press, 1991.

La Rosa, Amaro. 2014. “Social Media and Social Movements Around the World. Lessons and Theoretical Approaches.” EnSocial Media in Politics. Case Studies on the Political Power of Social Media, 13:35–47. Public Administration and Information Technology. Heidelberg: Springer.

Millaleo, Salvador, and Pablo Cárcamo. 2014. Mediaciones Del Sistema Político Frente Al Activismo Digital. Santiago de Chile: Fundación Democracia y Desarrollo.

Mosca, Lorenzo, y Donatelladella Porta. «Unconventional Politics Online: Internet and the Global Justice Movement1». EnDemocracy in Social Movements, 194-216. Chippenham: Palgrave Mcmillan, 2009.

Ritzer, George, y Paul Dean. 2015. Globalization. A Basic Text. Second Edition. Chichester: Wiley Blackwell.

Van Laer, J, y J Van Aelst. 2009. “Cyber-Protest and Civil Society: The Internet and Action Repertoires of Social Movements.” EnHandbook of Internet Crime, 230–54. Portland: Universia Press.

Volti, Rudi. 2014. Society and Tecnological Change. 7th ed. New York: Worth Publishers. Zahid Sobaci, Mehmet. 2016. Social Media and Local Governments. Theory and Practice. Public Administration and Information Technology. Heidelberg: Springer.

Zahid Sobaci, Mehmet. 2016. Social Media and Local Governments. Theory and Practice. Public Administration and Information Technology. Heidelberg: Springer.

Kategorien: Attac Planet

El neoliberalismo antiliberal

So, 25/09/2016 - 07:00

Gabriel Moreno González – eldiario.es

¿Se puede considerar al neoliberalismo heredero e hijo del liberalismo? Es la pregunta que nos debiera surgir cada vez que los defensores de las ideas neoliberales se escudan en el paraguas liberal para legitimar sus pretensiones. Nunca se hacen llamar, a sí mismos, neoliberales… y no precisamente por una preferencia estética o terminológica.

El liberalismo clásico del que pretenden ser deudores se fundaba, al menos en teoría, en la búsqueda de un poder político limitado, que interviniese lo mínimo posible respetando la independencia de los ciudadanos bajo su manto. El fin: la garantía de un mercado en el que las fuerzas de la oferta y la demanda creasen las condiciones propicias para el libre intercambio entre quienes disfrutan de su conquistada independencia jurídica. Ciudadanos libres e iguales ante la ley que celebran entre sí contratos y que intercambian bienes y servicios en el nuevo ágora que es el mercado, mecido por una mano invisible y bendecido, en todo momento, por el ideal de progreso. Y todo ello en el liberalismo se da por natural, irreversible e imparable.

Paradójicamente, sin embargo, es en ese desarrollo natural del proceso liberal donde se encuentra la necesidad de adaptación de tales postulados iniciales, pues al desplegarse con toda su fuerza las potencialidades del desarrollo económico, el Estado se ve en la obligación de intervenir cada vez más en la realidad social. La industrialización y la creación de mega-urbes en el siglo XIX, producto de los “logros” liberales en la economía, va de la mano de una mayor reglamentación y regulación de lo social por parte del Estado: infraestructuras, nuevos servicios públicos, masas empobrecidas, conflictos demográficos, educación pública que forme a los nuevos trabajadores… Con el liberalismo se da la paradoja, por tanto, de que el Estado-nación se refuerza como nunca antes en la historia. Pero no es una paradoja que surja de una contradicción permanente e insalvable, puesto que los liberales intentaron siempre ir superándola a través de la adaptación y del progreso de sus concepciones. Frente a mayor intervención del Estado, mayor reconocimiento de derechos y mayor participación política. Frente a los nuevos problemas sociales, una respuesta reformadora eficaz que los integre y, por tanto, los neutralice. El liberalismo, transmutado en liberalismo democrático y reformismo social, evoluciona sin perder su esencia y su defensa a ultranza del mercado y de la libertad individual. A Locke le sigue Stuart Mill, y a Smith, Lord Keynes.

Sin embargo, tras la tragedia de la II Guerra Mundial, surge entre varios grupos de intelectuales la pretensión de recuperar las esencias de un liberalismo que ahora creen perdido y completamente desvirtuado. Pero lo harán reinventando el propio liberalismo y desechando algunas de sus ideas vertebradoras.

Como bien han expuesto Christian Laval y Pierre Dardot ( La nueva razón del mundo. Ensayo sobre la sociedad neoliberal, 2013), los ordoliberales alemanes (Röpke, Eucken…) se mostraron contrarios al laissez faire pleno de los primeros liberales y abogan por una intervención del Estado en la vida económica y social. Extraño parece, sí, pero cuando ahondamos en sus obras enseguida despertamos de la incredulidad. En efecto, defienden más intervención estatal, pero la cuestión reside para ellos en la naturaleza de dicha intervención. Lo que el Estado tiene que hacer, a través de la ley, es crear el marco propicio en el que el mercado pueda desarrollarse. El libre mercado, dicen, no es algo natural e inmutable ante lo cual tiene adaptarse continuamente el Estado, como creían los liberales clásicos, es un producto artificial y creado por el hombre, y en tanto tal, tiene que sustentarse en un armazón jurídico que le proporcione seguridad y garantías de funcionamiento. Y aquí es donde está el giro radical: el mercado no es anterior al Estado ni independiente a él, su existencia deriva de él y su supervivencia tiene que venir defendida por él. No hay necesidad de adaptarse a las necesidades progresivas del mercado y de “desvirtuar” los postulados del primer liberalismo al convertirlo en reformismo social, porque el mercado mismo es fruto de nuestra decisión política artificial y podemos moldear sus características a nuestro antojo.

Los neoliberales de corte ordoliberal no sólo le dan importancia al Estado, sino que lo convierten en el centro, en el motor, de los éxitos que pretenden. El marco jurídico estable del que se deriva la existencia del mercado tiene que imponer una serie de “principios constituyentes” (como los llama Eucken), necesarios para el buen funcionamiento del modelo ideado. Entre ellos, los ordoliberales alemanes destacaron dos principios que nos son ahora muy conocidos: la estabilidad presupuestaria y la monetaria. Ambas tenían que ser garantizadas, jurídicamente, por el poder político, pues de ambas se desprendían las condiciones óptimas de un mercado que debe su existencia misma a la acción estatal protectora. Se hace necesario ahora, por tanto, sustentar jurídicamente la libertad de un mercado que ya no se ve como natural, sino como resultado de determinadas políticas: la Unión Europea se amoldaría a la perfección, con el paso del tiempo, a tales fines.

Pero es que además, las pretensiones neoliberales no se reducen a que el mercado sea una esfera libre pero respaldada y creada por el poder político, puesto que, para que el propio mercado funcione, se necesita que sea el Estado el que intervenga en la vida social a través de la educación, la formación y la creación de una nueva mentalidad: el competitivismo. Frente a los liberales clásicos, que veían en el mercado un foro neutro en el que los ciudadanos libres intercambiaban sin obstáculos los bienes que demandaban y ofrecían, limitándose el Estado a proteger las mutuas obligaciones que asumían, los neoliberales quieren que el Estado intervenga en esos mismos ciudadanos libres, que los “reconfigure” conforme a un nuevo paradigma y a unos nuevos valores.

La competitividad llevada a sus últimas consecuencias, la mercantilización de todas las esferas de la vida, la expansión del mecanismo del precio y de la libertad de elección con criterio económico, deben ser inoculados por el Estado en todos los individuos. El libre intercambio cede al extremo competitivismo alentado por el poder político desde el nacimiento de la persona hasta su muerte. Así, un mercado protegido por un marco jurídico estable que garantice ciertos principios inmutables e integrado por operadores económicos que hacen de la competencia el criterio y el objetivo último de todas sus acciones (neoliberalismo hayekiano), es el ideal neoliberal que sustituye a un ya lejano liberalismo.

Pero, se dirá…ese espíritu de emprendimiento, de competencia, ya existía en autores como Smith o Ricardo. Sí, pero desde una perspectiva muy diferente. Para los autores clásicos, como Locke por ejemplo, el resultado del trabajo es propiedad del individuo que lo ha realizado, es un anexo a su persona gracias al mérito propio. El exterior, el resultado del trabajo, pasa a la esfera de disposición del interior, la persona. Por el contrario, en el pensamiento neoliberal esa diferenciación no se da, pues la exterioridad (el competitivismo) se funde en el interior, en la persona, para crear un nuevo individuo con una nueva ética: el emprendedor. No es que uno trabaje para obtener un rédito del que poder disfrutar, es que uno mismo interioriza la ética de la competición y la proyecta sobre todos los aspectos de la vida, incluido el de las relaciones sociales que no sean, en puridad, económicas.

El mercado ya no es, por tanto, el espacio vacío en el que se da un libre intercambio por el que circulan las mercancías, ya no es un medio, sino un fin en sí mismo, regulado a través de políticas estatales concretas e integrado por sujetos que son “mercado” en sí, sujetos completamente nuevos. El emprendedor se inserta en el mercado como homo economicus renovado y auto-constructivo. Los fines y los medios se confunden.

La limitación del Estado, de los poderes públicos, que en el liberalismo encontraba su fundamento en el respeto y garantía de unos derechos considerados naturales, o, al menos, en el mantenimiento de un libre mercado en el que tales derechos pudieran ejercerse, ahora se legitima por las condiciones mismas que hacen funcionar la máquina de la competitividad. Ya no se trata de una legitimación ética o finalista, sino de un argumento puramente instrumental. El Estado (donde incluimos como extensión a la Unión Europea) y el marco jurídico que crea para asegurar el mercado y la competitividad del emprendedor, quedan subordinados a éstos. Si hay un obstáculo que quiere pervertir el marco protector, ya sea el nuevo Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza o las libertades económicas fundamentales de la UE; o si hay un movimiento que pretende desviar el nuevo espíritu inoculado de la competitividad emprendedora, estos deben ser apartados inmediatamente. Incluso, dice Hayek, por la fuerza.

Kategorien: Attac Planet

Banca pública en Navarra

Sa, 24/09/2016 - 13:00

Iosu Pardo / Iñigo Muerza – ATTAC Navarra-Nafarroa

Esta semana el Banco Popular ha anunciado un recorte de 3.000 personas en la plantilla y el cierre de 300 de sus oficinas. A su vez se estima que los procesos de fusión de las Cajas de Ahorros han costado en nuestro país la nada desdeñable cifra de 70.000 puestos de trabajo, y que otros 35.000 empleos pueden correr la misma suerte con los nuevos planes de fusión de la banca española. Probablemente el sector financiero sea, tras el de la construcción, el que más está pagando las consecuencias de la crisis, en buena medida por su decisiva participación en la creación de la burbuja. Sin embargo las consecuencias para los ciudadanos de la crisis en ambos sectores no son similares: en un caso han bajado los precios de las viviendas pero en el otro la bajada de los tipos de interés ha supuesto que los depósitos no se retribuyan y que, pese a la bajada de los tipos de interés, el crédito siga sin fluir: pierde el depositante y pierde el posible inversor.

El sector financiero español, que entre 2007 y 2011 ganó 100.000 millones de euros, ha necesitado más de 60.000 millones de dinero público para evitar la quiebra. Entre todas y todos garantizamos los depósitos, hasta cien mil euros por titular, porque el Fondo de Garantía de Depósitos no tiene recursos. Y si todo va bien, los accionistas —y sobretodo los altos directivos— ganarán mucho dinero que habrá salido de nuestros bolsillos.

Cada vez es mayor la parte de la ciudadanía que se muestra indignada con esta situación y que reclama soluciones alternativas que, desde nuestro punto de vista, pasan por un incremento de la regulación del sector financiero y la creación de una banca pública.

Con la de bancos que hay, ¿para qué queremos uno más?

En realidad tampoco hay tantos bancos ya que entre cinco se reparten casi en noventa por ciento del mercado de Navarra. Y desde luego, lo que no hay es un banco con el modelo que proponemos.

¿Por qué un banco público?

En primer lugar porque el banco público ha de ser un garante de derechos. Hoy en día, para una debida inclusión social, es imprescindible contar con una cuenta corriente para nuestros cobros y pagos, nuestras relaciones con las administraciones e incluso con hacienda; por ello debe haber un agente que la provea de manera gratuita: creemos que los ciudadanos tenemos derecho a disponer de una cuenta corriente, con tarjeta de débito y acceso a través de internet, gratuitos y este servicio lo debe prestar una entidad pública.

Un banco público que, además, contribuya al interés general desarrollando las políticas impulsadas por las administraciones y actuando como banco de reserva para las mismas ofreciendo condiciones no abusivas en financiación y gestión, de manera que quien quiera competir deba mejorarlas.

Y finalmente porque es necesario un banco público que, rigiéndose bajo principios éticos, introduzca una nueva competencia en el mercado y, puesto que su objetivo es el beneficio social y no sólo económico, obligue a las demás entidades a adaptarse o perder cuota de mercado.

Defendemos que la gestión pública no es peor que la privada y recordamos el reconocimiento que de ello hace el propio Banco Munial aceptando “la evidencia del papel contracíclico que han jugado varios bancos públicos durante la crisis”. Tenemos ejempos de ello en países de nuestro entorno que pueden ir desde el nórdico Nordbanken, a la Caisse des Dépôts francesa o al estadounidense North Dakota Bank. Tampoco la banca pública es más cara para los ciudadanos y no pretendemos que esta pierda dinero, sino que su beneficio se mida con amplitud de miras —como cualquier otro servicio público—.

Este jueves el Gobierno de Navarra ha hecho pública la adjudicación de “la contratación de un informe sobre la posibilidad de creación de una institución financiera pública en la Comunidad Foral de Navarra” a la consultora Asesores Financieros Internacionales (AFI), destacada entre otras cosas por sus labores de asesoramiento a la desaparecida CAN y a la malograda Banca Cívica. No parece ser la mejor manera de comenzar el lanzamiento de una entidad que trate de evitar tanto los errores cometidos en el pasado como los abusos del presente desde un proyecto que nos ayude a recuperar parte de la soberanía económica perdida. No parece tampoco que la propuesta discurra por el camino deseado por tres de las cuatro fuerzas sobre las que se sustenta el actual gobierno. Pareciera, en su lugar, que el cambio, a momentos, tiene dificultades para abrirse camino a través de algunos recovecos de una administración que se empeña en seguir moviéndose bajo la inercia de la etapa aterior. No obstante, no nos cabe ninguna duda de que alguna de las sinrazones que estamos viendo en este proceso pronto serán subsanadas, porque si las fuerzas   que han de corregirlo no se ven con fuerzas, fuera van a encontrar los apoyos suficientes.

Kategorien: Attac Planet

Los padres del populismo

Sa, 24/09/2016 - 09:00

Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España

El pasado 11 de septiembre, Javier Solana publicó un artículo en el diario El País bajo el título “Frenar el avance del populismo”. Si lo cito es por ser representativo de una postura muy generalizada, la de aquellos que no han entendido nada. Curiosamente, el Brexit ha dado la señal de alarma removiendo el plácido mundo construido por las elites políticas y económicas internacionales, y les ha hecho ver que el equilibrio que creían inamovible no es tal y que el edificio levantado con tanto esfuerzo se puede derrumbar en cualquier momento. Esa preocupación ha estado presente en la última reunión del G-20 y revolotea sobre las instituciones europeas. Todos reconocen que el descontento anida en amplias capas de la población, enfado que se materializa, con características distintas según los países, en movimientos u organizaciones que llaman populistas y que pueden poner en peligro el sistema. Son conscientes de que en buena medida el origen de la insatisfacción se encuentra en la desigualdad que se ha intensificado desde hace bastantes años en todo el mundo. Pero no llegan más allá.

No entienden nada porque creen que la situación puede solucionarse con buenas palabras y parches, y que no es necesario renunciar a la globalización para conseguirlo. En su artículo, Javier Solana escribe: “La globalización requiere gobiernos nacionales sólidos y capaces de atender las necesidades sociales… Son los gobiernos nacionales quienes deben mantener el contacto y el vínculo con los ciudadanos, defendiendo sus intereses y buscando su beneficio. Nada tiene que ver con darle la espalda a la globalización, ni con introducir medidas proteccionistas, sino con fomentar el equilibrio social que sostiene los sistemas democráticos”. Se pretende cuadrar el círculo, porque precisamente la globalización imposibilita que los gobiernos puedan practicar una política social y redistributiva.

La esencia del Estado social es la subordinación del poder económico al poder político democrático, mientras que la globalización se fundamenta en una enorme desproporción entre ambos. En los momentos actuales la mayoría de los mercados, y por supuesto el financiero, han adquirido la condición de mundiales, o al menos multinacionales, mientras que el poder político democrático ha quedado recluido dentro del ámbito del Estado-nación, con lo que ha devenido impotente para controlar al primero, que campa a sus anchas e impone sus leyes y condiciones. Puede ser que los gobiernos actúen mal, pero es que en el nuevo orden económico no pueden actuar bien aunque quieran porque las decisiones se adoptan en otras instancias. Se ha privado de las competencias económicas a los Estados sin que exista ningún orden político internacional que los sustituya. No solo es un problema de igualdad o desigualdad. Lo que está en juego son los propios conceptos de soberanía y de democracia.

Por otra parte, la globalización de la economía no es un fenómeno inscrito en la naturaleza de las cosas ni un orden que se haya formado por energías imposibles de controlar, como nos han querido hacer ver tanto las fuerzas conservadoras para lograr sus objetivos como la socialdemocracia para ocultar su traición. Véase si no la Tribuna libre que, con motivo de la celebración de los 140 años de vida del Partido Socialdemócrata alemán (SPD), el canciller Schröder escribió en el diario El Mundo bajo el título “El Estado del bienestar reta a la izquierda europea”. Schröder mantenía tajantemente que la globalización no es una alternativa, sino una realidad. El canciller pretendía legitimar los recortes sociales y laborales, y la bajada de impuestos a los ricos que pensaba implementar en los años siguientes, lo que denominó “Agenda 2010”. Y para ello, nada como acudir a la globalización.

Pero la globalización es más bien el resultado de una ideología, la neoliberal, que se ha impuesto a lo largo de estos treinta años y que ha arrastrado a los gobiernos a abdicar de sus competencias. Han renunciado a practicar toda política de control de cambios, permitiendo que el capital se mueva libremente y sin ninguna cortapisa; han desistido en apariencia de cualquier política proteccionista y como consecuencia de ello han relajado los mecanismos de control en todos los mercados. Aunque en honor de la verdad no es cierto que hayan renunciado a realizar políticas proteccionistas, solo las han trasladado al ámbito laboral, social y fiscal, compitiendo los Estados de manera abusiva en la rebaja de los costes laborales y sociales y en la concesión de beneficios fiscales, con lo que hacen a las sociedades cada vez más injustas.
Conviene aclarar, no obstante, que una política de control de cambios de ninguna manera significa eliminar los flujos internacionales de capitales, sino simplemente poner en ellos un cierto orden. No se abandona el ámbito de la libertad, pero se busca una libertad ordenada, sin que devenga en caos. Poner restricciones al libre cambio no tiene por qué conducir a la autarquía ni a la desaparición del comercio exterior; solamente se trata de regularlo de manera que no se produzcan los desequilibrios actuales entre unos países con enormes déficits en sus balanzas de pagos y otros con ingentes superávits.

Son estos desequilibrios los que se encuentran detrás de las actuales crisis.

Las elites políticas y económicas no solo han presentado la globalización como realidad imposible de rechazar sino como fuente de toda clase de bienes y oportunidades económicas. Nos quieren hacer creer que la riqueza y la expansión generadas en los distintos países después de la Segunda Guerra Mundial obedecen precisamente al proceso de globalización. Pero esta visión es tramposa. Los países occidentales tras la Segunda Guerra Mundial han vivido dos etapas muy diferentes. La primera llega hasta el inicio de los años ochenta. En ella los Estados-nación mantienen el control de la economía y los mercados se encuentran regulados junto con un sector público tanto o más fuerte que el privado, que sirve de contrapeso y en cierta medida de árbitro entre los distintos intereses privados y el general de la nación.

Por el contrario, es a partir de los años ochenta cuando los Estados nacionales comienzan a renunciar a sus competencias, asumen en mayor o menor medida el neoliberalismo y dejan en total libertad al capital para que se mueva entre los países imponiendo sus condiciones. Es desde ese momento cuando podemos comenzar a hablar de globalización y es a partir de ese instante cuando las sociedades han evolucionado hacia situaciones más injustas y cuando los desequilibrios, las turbulencias y las crisis se han ido adueñando, al igual que a principios del siglo XX, de la economía internacional.

Una gran parte de la población, especialmente de las clases bajas y medias, ha ido tomando conciencia de las mentiras que subyacían en el discurso oficial. La llamada globalización no ha supuesto que los países crezcan más. Por el contrario, las tasas de incremento del PIB han sido cada vez menores, los porcentajes de desempleo han aumentado, las sociedades se hacen más injustas y se acentúan las desigualdades, los trabajadores pierden progresivamente todos sus derechos y garantías y se afirma que no es sostenible la economía del bienestar o que hay que renunciar o reducir las prestaciones sociales de que disfrutaban los ciudadanos en el pasado. Al tiempo que se defiende que la carga fiscal debe recaer únicamente sobre las rentas del trabajo, porque de lo contrario el capital y la inversión emigrarán a zonas más confortables. Por último, se ha creado un desequilibrio difícil de mantener entre países deudores y acreedores que condena a las economías a fuertes crisis periódicas. ¿Tiene entonces algo de extraño que los ciudadanos se pregunten para qué sirve la globalización y a quién beneficia? ¿No es hora ya de retornar a las políticas anteriores a los ochenta?

Será quizás en el proyecto de Unión Europea y más concretamente en la Eurozona donde ha fraguado de forma más perfecta el proyecto de la globalización, y donde de manera más clara aparece el intento de insurrección del capital de los lazos democráticos. No tiene por qué sorprendernos que sea también en su ámbito donde surjan las mayores reacciones y las críticas más violentas.

Las elites económicas y políticas están muy preocupadas con la aparición en casi todos los países, bien por la derecha bien por la izquierda, de organizaciones a las que denominan populistas y que articulan este descontento. El artículo de Solana es un buen ejemplo de esto. No son conscientes de que son ellas las que de forma indirecta las han engendrado, al adoptar esa nueva modalidad del capitalismo que llaman globalización. En realidad, con mejor o peor acierto, con ideas más o menos verdaderas, con unos u otros valores, han venido a ocupar el espacio que la socialdemocracia había dejado vacio. Son los mismos grupos sociales que se han sentido abandonados y engañados, y a los que no se podrá recuperar sino retornando a ese equilibrio anterior que se daba entre el poder político y el económico.

 

Publicado en República

Kategorien: Attac Planet

El gasto del lobby financiero británico en Brusellas

Sa, 24/09/2016 - 07:00

Juan Hernández Vigueras – Consejo Científico de ATTAC España

Por primera vez en la historia un ex Presidente de la Comisión europea, Jose Manuel Barroso, ha sido contratado este verano por el banco de negocios Goldman Sachs, un megabanco con gran peso en la tecnocracia europea. Porque, como escribió Matt Taibbi en la revista Rolling Stones, “lo primero que se necesita saber sobre Goldman Sachs es que está en todas partes. El más potente banco de inversiones del mundo es un gran calamar –vampiro (Vampire squid) que cubre la faz de la humanidad, atiborrando sus vasos sanguíneos con algo que huela a dinero”. En un momento clave de la política europea, el capitalismo financiero podrá diseñar la Unión Europea post Brexit; gracias a la puerta giratoria que es apoyo básico para la labor de los lobbies financieros.

Un estudio publicado recientemente por la Fundación holandesa Corporate Europe Observatory, titulado “Lobbying for the City of London”, nos recuerda la influencia del lobby financiero británico sobre la Unión Europea. Según ese estudio el sector financiero del Reino Unido gasta por lo menos 34 millones de € al año en lobbies en Bruselas; y emplea a más de 140 grupos de presión para influir en la formulación de políticas de la UE. La potencia de fuego del sector financiero del Reino Unido en Bruselas muestra que los bancos británicos, los fondos de alto riesgo o hedge funds, las compañías de seguros y sus grupos de presión disponen de recursos masivos y disfrutan de fácil acceso a los procesos de toma de decisiones en las instituciones de la UE. Y colectivamente, la industria financiera ha salido victoriosa de muchas batallas de lobby en Bruselas, con victorias clave en la regulación bancaria, la regulación de los fondos de alto riesgo, y los productos financieros complejos como los derivados, a menudo a costa de la regulación en interés público.

Relevancia del lobby financiero británico

Desde diciembre 2014 hasta mayo 2016, los grupos de presión del sector financiero del Reino Unido tuvieron 228 encuentros como lobbies con funcionarios de élite de la Comisión Europea. Además de esto, 71 representantes de “La City de Londres” disponían de pases de acceso al Parlamento Europeo, lo que les permite acumular cientos de reuniones de lobby con los eurodiputados para persuadirles de la bondad de los interese que defienden.

El activista Vicky Cann del Observatorio Europa Corporativa sostiene que:
“El lobby de servicios financieros del Reino Unido es muy activo en Bruselas. Dispone de los recursos, de las personas y del acceso para tener la seguridad de que su agenda se escucha fuerte y claro, y esto se traduce en una seria influencia política en la agenda de los procesos de decisiones de la UE. Los ciudadanos de la UE deben presionar a los políticos para desarmar y derrotar a la potencia de fuego del lobby del sector financiero”.

¿Quién pertenece en el lobby financiero del Reino Unido?

Podría resultar sorprendente por qué los Bancos estadounidenses como Goldman Sachs y Morgan Stanley pueden aparecer como grupos del Reino Unido en las estadísticas. Pero eso tiene mucho sentido debido a la dinámica de los grupos de presión financiera. Los bancos del Reino Unido, como Barclays, Lloyds Banking Group y el Royal Bank of Escocia, comparten posiciones y coordinan esfuerzos en estrecha colaboración con otras grandes entidades financieras con fuerte presencia en las Islas británicas. Incluso la Asociación de Banqueros Británicos (British Bankers ‘Association) incopora miembros no sólo del Reino Unido sino de España, EEUU, Alemania, Suiza y los Países Bajos inclusive. Y la AFME, the Association for Financial Markets para Europa, posible mayor grupo de presión financiera en Bruselas, comenzó en Londres, teniendo a bancos británicos y estadounidense como protagonistas. Por lo tanto, cuando los intereses de la City se presentan por el gobierno del Reino Unido como los intereses de la nación en su conjunto, de hecho son únicamente los intereses de la mayoría de los grupos de poder en el sector financiero.

La investigación de esta Fundación independiente muestra que el mayor gasto en lobby corresponde a la Asociación para los mercados financieros en Europa (AFME) y que se distribuye en más de 7 millones de € por año para hacer lobby en Bruselas. Mientras tanto, la City londinense gastó por lo menos 2 millones de €, justo por delante del banco HSBC. Otros grupos de presión importantes incluidos en el estudio incluyen nombres conocidos del mundo de las finanzas globales, tales como Barclays, Bank of America Merrill Lynch, Goldman Sachs, Morgan Stanley, y el Royal Bank of Scotland.

Esta investigación se basa en varias fuentes de datos sobre lobbies y en el análisis de 50 de los mayores actores de servicios financieros del Reino Unido. Es probable que el gasto real de estos grupos de presión sea muy superior al reseñado en este informe, porque – aclara el citado Observatorio- al efectuar la declaración las diferentes organizaciones sobre gasto en lobby lo hacían dentro de un rango y los investigadores solían tomar la cifra más baja. Además, los jugadores clave que no están en el registro de lobbies de la EU, que sigue siendo voluntario, no pudieron ser incluidos ya que no hay datos disponibles sobre sus actividades como grupos de presión.

En definitiva, estos datos reafirman La lobicracia financiera de Bruselas, analizada en el capítulo III del libro “Los lobbies financieros, tentáculos del poder”, que ayuda a entender lo que ocurre en la Unión Europea de hoy.

 

Publicado por Juan Hdez. Vigueras

Kategorien: Attac Planet

Luces y sombras en la reducción de deuda del ayuntamiento de Madrid

Fr, 23/09/2016 - 13:00

Eduardo Garzón Espinosa – Consejo Científico de ATTAC España

La deuda pública del Ayuntamiento de Madrid ha disminuido en 907 millones de euros durante el primer año de gobierno de Ahora Madrid (desde julio de 2015 hasta julio de 2016). Esta noticia ha sido difundida a través de multitud de medios de comunicación recibiendo lecturas muy diferentes en función de la perspectiva y posición política del público en cuestión. Así, muchos de los que se sienten más afines al proyecto político de Ahora Madrid han querido ver en estos datos una estupenda noticia que demuestra que se pueden aplicar políticas económicas de izquierda en favor de la mayoría social al mismo tiempo que se reduce el endeudamiento. Por otro lado, quienes se sienten más contrarios a las políticas de Ahora Madrid no han tardado en señalar que el desendeudamiento del ayuntamiento se produce gracias a la anterior gestión de Ana Botella. ¿Qué visión se ajusta más a la realidad? En realidad, las dos visiones tienen importantes dosis de verdad, aunque ninguna acierta exactamente en su análisis. Desde el punto de vista del ejecutivo de Ahora Madrid, y concretamente del Área de Economía y Hacienda, la minoración de la deuda pública es una noticia sólo parcialmente positiva, aunque a primera vista pudiera parecer inmejorable.

Es positiva porque el consistorio madrileño está más saneado que antes y porque en el futuro tendrá que pagar menos por intereses de deuda. Pero lo que no es en absoluto positivo es que esos 907 millones de euros hayan salido de los bolsillos de los madrileños y madrileñas a través de pago de impuestos y hayan acabado en los bolsillos de los bancos que prestaron dinero al gobierno del PP en Madrid durante el mandato de Gallardón. No olvidemos que esos préstamos no fueron adquiridos para mejorar las prestaciones sociales del ayuntamiento o para mejorar las condiciones de vida de los más necesitados, sino que se utilizaron sobre todo para financiar macroproyectos urbanísticos de todo tipo que en la práctica sólo beneficiaron a unas pocas pero grandes empresas constructoras, inmobiliarias y financieras, al mismo tiempo que se entregaba lo público a determinados empresarios a precio de saldo, se reducían las prestaciones sociales, y se destruía empleo público. 907 millones de euros que han recibido los bancos pero que podrían haberse utilizado en políticas de empleo, de inversión, de prestaciones sociales, de educación, de cultura, etc. Estamos hablando de casi una cuarta parte de todo el presupuesto de la capital del país; muchísimo dinero.

Partamos de que la enorme deuda que llegó a tener y que sigue teniendo el ayuntamiento de Madrid es una pésima noticia, que continúa limitando las posibilidades de aplicar políticas que mejoren las condiciones de vida de la mayoría de madrileños y madrileñas. Frente a esa situación dada caben dos tipos de respuestas: 1) la reducción acelerada de la deuda para acabar con ella lo antes posible, lo que supone orientar buena parte de los recursos del ayuntamiento a pagar a bancos en vez de ser utilizados para otros menesteres, y 2) la devolución más paulatina de la deuda para dar tiempo a la realización de una auditoría escrupulosa de la deuda pública adquirida por el ayuntamiento para dilucidar si alguna parte de la misma fue contraída de una forma ilegal o incluso ilegítima, lo que permite no volcar tantos recursos públicos al pago de la deuda y dedicarlos a otro tipo de políticas más útiles para la ciudadanía.

Pues bien, la primera estrategia es que la llevó a cabo el gobierno de Ana Botella durante los años 2013, 2014 y 2015: la reducción de gastos e inversiones de todo tipo para dedicar todos los ahorros obtenidos así a la devolución adelantada de la deuda. La segunda es la que está aplicando el gobierno de Ahora Madrid: devolver deuda sólo cuando corresponda, no antes de tiempo, dejando más recursos disponibles para otras partidas presupuestarias más beneficiosas para la mayoría social.

En el gráfico se puede observar cómo la reducción de la elevadísima deuda comenzó ya en 2013, acelerándose a partir de 2014 e incluso más en 2015, llegando a registrar un ritmo muy intenso en el último semestre de 2015 (tasa de disminución semestral del 13,7%). Aunque durante este semestre ya gobernaba el ayuntamiento Ahora Madrid, lo cierto es que los presupuestos del año 2015 habían sido aprobados por el ejecutivo del PP y el nuevo gobierno no tuvo mucho margen para modificarlo, viéndose obligado a mantener la misma tendencia que había iniciado el equipo de Botella. No obstante, el rumbo se modificó con los nuevos presupuestos para 2016, momento a partir del cual se dejó de pagar la deuda de forma adelantada. En el primer semestre de 2016 la deuda sólo se redujo un 3,6% con respecto al semestre anterior, lo que evidencia el cambio de estrategia del gobierno actual, consistente en pagar sólo la deuda que vence y en dejar de pagar antes de tiempo.

Captura-de-pantalla-2016-09-06-a-las-12.03.16

Es importante entender que en el ayuntamiento de Madrid pagar antes de tiempo la deuda no sirve para ahorrar recursos, ya que la mayoría de la misma está cubierta con productos financieros (los famosos swaps firmados por Gallardón) y el coste total es el mismo se pague antes de tiempo o cuando corresponda.

En consecuencia, es cierto que la reducción de la deuda del ayuntamiento ya fue iniciada y planeada por el ejecutivo de Botella, pero lo que no es cierto es que eso sea una buena noticia, ya que el pago adelantado de la deuda detrae recursos de otro tipo de partidas de gasto e inversión más útiles para la mayoría social, sin que ello tenga beneficios futuros en términos de ahorro. No hay motivos para sentirse orgullosos por reducir la deuda del ayuntamiento; lo que hay son motivos para sentirse indignados y rabiosos por tener la deuda más elevada de todas las grandes ciudades europeas.

 

Artículo publicado originalmente en el número 40 de La Marea

Saque de Esquina

Kategorien: Attac Planet

La ‘rentrée’ comienza mal

Fr, 23/09/2016 - 09:00

Carlos Berzosa – Consejo Científico de ATTAC España

Septiembre es un mes marcado por la desgracia. En él se han producido, en años distintos, acontecimientos que han tenido consecuencias catastróficas para la humanidad. El 11 de 1973 un golpe de Estado militar derroca el Gobierno de Allende, a la vez que éste es asesinado. El semanario Triunfo publicó una portada en negro que fue suficientemente explícita de lo que aquello supuso y lo que vendría después. Luto por Chile, por los desaparecidos, detenidos, torturados y exiliados. El 11 de 2001 un ataque terrorista contra las Torres Gemelas de Nueva York. Un terrorismo que ha golpeado con dureza en otros países desarrollados, pero sobre todo en países árabes y otros menos desarrollados. El 15 de 2008 quebró Lehman Brotters, que fue el detonante de la Gran Recesión, cuyas consecuencias aún perduran, a la vez que se está lejos de haber resuelto los graves problemas que se originaron.

El mero recuerdo de estos hechos ya deja un sabor amargo en este mes de restablecimiento en su plenitud de la vida cotidiana, con el comienzo de las clases, la reincorporación al trabajo, el inicio de la temporada del teatro, la ópera, el estreno de películas y novedades editoriales. El amargor del recuerdo viene acompañado por la perduración de males que ya estaban antes, la crisis de los refugiados y emigrantes, el cambio climático, la degradación del medio ambiente, la creciente desigualdad, el paro, la pobreza y el hambre. A lo que hay que añadir la crisis en la Unión Europea, que se ha visto agravada por el Brexit 

En nuestro país el reencuentro con la realidad es bastante duro, se sigue sin Gobierno, la corrupción ofrece nuevos casos, al tiempo que comienzan los juicios contra algunas de las tramas que han tenido lugar. Un robo de grandes dimensiones que se ha hecho a la ciudadanía y que confiamos que se pague por ello. Se está en el fango por la crisis política, la corrupción, blanqueo de dinero, fraude fiscal y evasión de capitales. Un panorama desalentador sin visos de solución. Un sinfín de problemas económicos y sociales se amontona encima de la mesa mientras los políticos se muestran incapaces de ponerse de acuerdo para formar un Gobierno estable y con garantías.

Por lo que concierne a la economía, cabe preguntarse, ¿cómo se encuentra la situación después de ocho años? La primera impresión que se puede obtener es que ha pasado lo peor, pero la leve mejoría no significa que la crisis se pueda dar por terminada. Han quedado por el camino muchos damnificados y no se han corregido las causas que la motivaron. En consecuencia, la incertidumbre continúa y no es descartable nuevos sobresaltos, entre otras cosas, porque aun se padecen graves problemas en grandes bancos europeos que no han sido resueltos. La crisis bancaria aún colea mientras que en España el Gobierno da por perdidos miles de millones que se inyectaron al sistema financiero y que no se pueden recuperar. Cantidades que pagamos los ciudadanos, que además hemos sido víctimas de unos recortes que no hubieran sido necesarios si no se hubiera tenido que destinar tanto dinero al rescate bancario.

El Gobierno, en este caso, engañó a los ciudadanos cuando afirmó reiteradamente que no iba a costar un euro el recate bancario. No ha sido el único engaño. Los escándalos de corrupción, el caso Soria, la imputación a Rita Barberá, las políticas económicas antisociales puestas en marcha, el falso discurso, dificultan, si no lo hacen imposible, un acuerdo con el Partido Popular para formar Gobierno. Lo ha intentado Ciudadanos pero no han conseguido ninguno de los dos más votos a favor que en contra. Pero aquí no se acaban las opciones de formar Gobierno. Lo que hay que demandar a los políticos es un sentido de la responsabilidad para evitar las terceras elecciones, y tratar de atajar los males que nos aquejan que son muchos y que no admiten demora, o es que ¿ya se ha acabado con el desempleo, el paro juvenil, el trabajo precario, la malnutrición infantil, la exclusión social, la pobreza, la desigualdad, el fracaso escolar, y la desigualdad de género? Desde luego que no, por lo que se está lejos de lograr un desarrollo humano que atenúe la desigualdad de rentas, patrimonio, género, oportunidades y derechos, es más, no hay trazas de avanzar en estos terrenos, a pesar del crecimiento habido.

La derogación de la ley mordaza y la LOMCE son urgentes. Comienza el curso escolar con muchas incertidumbres para los estudiantes que quieren acceder a la Universidad. La situación no puede esperar más, así que hay que ponerse a trabajar de verdad en torno a una mesa con propuestas claras que hay que saber negociar, y no solamente con apariciones en los medios de comunicación. Se espera de los políticos que den la talla en las circunstancias actuales que no son nada fáciles ni en España, ni en Europa ni en el mundo.

Catedrático de Economía Aplicada. Universidad Complutense de Madrid

Publicado en nuevatribuna

Kategorien: Attac Planet

MonBayer, la debilidad del dinosaurio

Fr, 23/09/2016 - 07:00

Gustavo Duch - Consejo Científico de ATTAC España

Si los tribunales de la competencia no lo echan para atrás, el próximo año asistiremos al estreno de una nueva supermultinacional, MonBayer, o como decidan llamar a la fusión, entre Bayer y Monsanto después de que la primera haya comprado a la segunda. Y bien, ¿qué puede suponer esto?

Una primera respuesta se sitúa en la lógica habitual de lo que puede representar una empresa tan poderosa como indestructible. Encontramos a quienes lo valoran como un paso natural en el devenir de nuestro modelo económico, afirmando que con empresas así, con su «tecnología infinita», con su «capacidad de llegar a cualquier lugar», con su «eficiencia», todo será inmejorable. MonBayer, con sus semillas mágicas y pesticidas infalibles, será el dios que acabará con el hambre en el mundo y un sueño será cada vez más cercano: pedir comida vía Google desde nuestro apple, que sea servida pocos segundos después por un dron de Amazon y ser felices comiendo perdices MonBayer.

También encontramos a quienes, como muchos de mis colegas, explican que la aparición de esta corporación puede suponer resultados bastante trágicos. Después de la fusión entre Dow AgroSciencies y Dupont, y la fusión entre Syngenta y la empresa paraestatal ChemChina el pasado febrero, la operación entre Monsanto y Bayer deja el sector agrícola -el que nos da de comer- en manos de solo tres imperios, todos ellos, por cierto, vinculados desde su nacimiento no con la alimentación o la sanidad, sino con el sector químico (que bien supo encontrar sinergias con la industria de la guerra).

En concreto, en el negocio de las semillas, entre los tres controlan el 60% de las convencionales y casi el 100% de las transgénicas, y aseguran más del 65% de toda la producción de pesticidas. Como dice la investigadora Silvia Ribeiro de ETC, «nos tiene que preocupar la fuerza de estos gigantes industriales para moldear a su favor acuerdos de comercio agrícola, subvenciones y programas rurales, leyes laborales, de semillas y patentes, normativas de uso del suelo, de uso de agroquímicos y hasta gastos públicos en infraestructuras, todo a favor de sus negocios». Es la pérdida total de la capacidad de decidir respecto a nuestra agricultura y alimentación. Solo las abejas y otros insectos polinizadores pueden estar más preocupados que las personas que defendemos este derecho.

Dos monstruos

dinoPero, ¿hay algún resquicio que nos permita suponer que sumar dos monstruos en uno haga del nuevo Frankestéin algo tan enorme como frágil, patoso y débil? O, ¿puede ocurrir que estos tres dinosaurios, en su juego de tronos particular, peleen a muerte y el resultado final sea su total extinción?

Bien sabemos que el metabolismo de estas empresas funciona en base a un crecimiento continuo, entre otras cosas porque la devolución de los créditos con los que trabajan les obliga a ello. Hasta ahora buena parte del crecimiento lo han logrado ingiriendo a otras empresas, pero ese alimento se agota y ya se zamparon a las 7.000 pequeñas empresas de semillas que existían hace apenas 30 años. ¿Les queda canibalismo?

De la misma manera, se les acaba la facilidad de disponer a precio barato del ingrediente clave en todos los eslabones del negocio de la agricultura industrial: el petróleo. Pero también el producto por el que apuestan fuerte, los transgénicos, está encontrando techos que hacen que peligre el pago que la deuda de la nueva empresa va a tener que gestionar, unos 60.000 millones de euros. El glifosato, herbicida estrella que forma parte del paquete tecnológico de los cultivos transgénicos, está dejando de ser eficaz y ya se contabilizan 24 ‘malezas’ que lo resisten.

La apuesta transgénica

Tampoco le ha hecho ningún bien a sus ventas que haya sido declarado por la OMS como probable cancerígeno. Muchos de estos cultivos, por ejemplo el maíz en EEUU o Aragón, están dando productividades menores de lo esperado. Y desde luego la sociedad civil sigue marcando distancia con estos productos, de hecho la mayoría de países europeos no los autorizan. ¿Se juegan todo a la carta de que el TTIP permita nuevos cultivos transgénicos en Europa o a la entrada de estos desde EEUU?

En cualquier caso, como estamos hablando de lo más esencial, de la alimentación de todos, de la tierra que la permite, de la salud, de respetar el territorio y la cultura que nos acoge, requerimos de un esfuerzo colectivo y creativo para no esperar que los dinosaurios se arruinen en sus éxitos y sea con movilizaciones, boicots y el compromiso con la agricultura campesina, cercana y a pequeña escala, con lo que logremos que esta ocupe el espacio que le corresponde. Generar medios de vida que alimentan y cuidan el mundo.

 

PALABRE-ANDO

Kategorien: Attac Planet

La ocultada causa del impasse político en España

Do, 22/09/2016 - 13:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

En la discusión del porqué uno de los partidos políticos percibidos como más corruptos en Europa, el Partido Popular (dirigido por uno de los personajes menos creíbles existente en la clase política española, que ha dirigido una de las campañas más represivas y mafiosas conocidas en el periodo democrático en España a través de su Ministerio del Interior), continúa gobernando este país, mucho se ha escrito y hablado en los medios de comunicación del comportamiento de los distintos líderes políticos y de su supuesta incapacidad para negociar y establecer pactos que permitan establecer un gobierno, preferentemente (según muestran las encuestas) alternativo al existente, contribuyendo todo ello al descrédito de la mayoría de la clase política. Como parte de esta interpretación de las causas del impasse político, hay toda una campaña mediática para encontrar y denunciar al culpable de dicha situación, cargando toda la responsabilidad en el dirigente político más impopular o menos favorecido por el medio de información y persuasión que está en busca del culpable.

Sin desmerecer la importancia de este debate, es importante subrayar que existen otras fuerzas y personajes (que apenas aparecen en tales medios) que han estado jugando un papel clave en la situación actual, y que son, en gran parte, responsables de tal impasse, actuando a través de las figuras más conocidas en el espectro político, ya sean personalidades políticas en activo, ya sean figuras históricas que, habiendo sido políticos profesionales, continúan siendo activos políticamente en la actualidad, sin ocupar cargos representativos. Estas fuerzas a las que hago referencia (y que raramente aparecen en el debate político) son las que constituyen el eje (y mayor componente) de la Gran Patronal, es decir, los gestores y/o principales propietarios de las mayores empresas financieras, industriales y de servicios, que son el centro del poder económico y financiero del país, y cuyo exponente más visible es el IBEX.

La máxima prioridad del IBEX en el escenario actual

En un interesante artículo publicado (sorprendentemente) en La Vanguardia (11.09.16), su autor, Mariano Guindal, señala cómo el IBEX ha estado movilizándose por todos los medios para parar la posibilidad de que Podemos en 2015 y Unidos Podemos en 2016 gobernase en España (“El IBEX contra Podemos”). Como indica Guindal, hoy parecería posible “un gobierno formado por el PSOE y Podemos y con el apoyo o la abstención de las minorías nacionalistas”. Según el autor, este gobierno “evitaría unas terceras elecciones, desbloquearía el problema catalán e integraría a las nuevas generaciones en el sistema”. Estos argumentos (hechos por el periodista que ha sido redactor jefe de la sección económica de tal rotativo) son argumentos que grupos conservadores con sensibilidad democrática podrían hacer suyos, pues (independientemente del sesgo de la declaración que define lo que ocurre en Catalunya como el problema catalán, cuando en realidad es el problema español, y que considera –predeciblemente en una persona conservadora- que el objetivo de tal política es la integración de las nuevas fuerzas emergentes en el sistema económico-político dominante) tienen una lógica razonable y democrática. Ahora bien, como el mismo autor señala, el mundo empresarial español tiene pánico a un gobierno dominado por las izquierdas en alianza con lo que él llama las minorías nacionalistas, y está utilizando toda su influencia (que es enorme) para intentar por todos los medios que ello no ocurra. El autor añade que la lucha hoy clave está ocurriendo en el seno del PSOE, donde, según él, hay “un auténtico duelo entre las bases socialistas que quieren un gobierno (que el autor define) de frente popular y el IBEX que lo rechaza”. Hasta aquí Mariano Guindal.

El mundo empresarial en España y su sensibilidad política de ultraderechas

Que el mundo empresarial prefiera un gobierno de derechas sobre uno de izquierdas es totalmente predecible. Ocurre en toda Europa. Pero lo que diferencia al mundo empresarial español del resto del mundo empresarial europeo es que el de este país es mucho más derechista que el europeo, y ello debido a que la transición de la dictadura a la democracia en España se hizo en condiciones sumamente favorables a las ultraderechas (que controlaban los aparatos del Estado y la mayoría de los medios en aquel momento), y al mundo empresarial que representaban.

Esta realidad apareció con toda claridad en el hecho acaecido recientemente en Sitges durante las jornadas del Círculo de Economía, el mayor fórum del mundo empresarial en Catalunya, y a las que asistí como asesor en temas económicos de Pablo Iglesias, Secretario General de Podemos (que por primera vez fue invitado por tal Círculo, habiendo sido excluido en todas las jornadas anteriores). La presentación detallada de Pablo Iglesias del programa económico de su formación política fue seguida por una sesión de preguntas de la audiencia, que incluía la élite del mundo empresarial, preguntas hechas algunas con clara hostilidad y otras con escasa simpatía. Pero mi sorpresa fue mayúscula con la última pregunta hecha a Pablo Iglesias, por lo visto guardada para el final del acto por el Presidente del Círculo y moderador de la jornada, el Profesor Antón Costas, cuando este le transmitió la pregunta que, según él, resumía el sentir de un amplio sector de la audiencia: “Sr. Pablo Iglesias, ¿usted, personalmente, cree en la propiedad privada, en el talento, en el mérito y en Dios?”. Es probable que la audiencia no supiera que este fue precisamente el eslogan del movimiento golpista fascista de 1936, que se realizó, según consta en los documentos de los golpistas, “para defender a Dios y al orden establecido- justificado por el mérito y talento de las élites gobernantes-, y a la propiedad privada” (que generaba tal orden a defender). Lo único que cambiaba ahora, en 2015, era el orden de los factores, pasando talento y mérito (autoridad) y propiedad por delante de Dios. Repito que es probable que la audiencia no supiera que la pregunta era prácticamente igual al eslogan del golpe fascista de 1936. Lo único que había cambiado era el orden de los factores. Por lo demás, era idéntica.

La cultura franquista en el mundo empresarial

En base a este y otros muchos hechos semejantes, es razonable concluir que lo que Paul Preston ha definido correctamente como “la pervivencia de la cultura franquista” en grandes sectores de la población española, incluye también a amplios sectores del mundo empresarial, lo cual explica su extraordinaria dureza. Debido al trabajo académico que hago debo leer muchos de los documentos preparados por organismos empresariales y sindicales de España, así como de otros países en los que he vivido y trabajado a los largo de muchos años, a los dos lados del Atlántico Norte. Y sorprende la dureza de los documentos y de las posturas adoptadas por las patronales españolas (incluyendo, por cierto, las catalanas). Pocos dirigentes del mundo empresarial en Europa utilizan expresiones tan arrogantes y provocadoras como las empleadas por las organizaciones empresariales de este país (y que aparecen también en sus medios).

Un ejemplo de ello son las declaraciones del Presidente de la Gran Patronal, Juan Rosell, que había sido antes Presidente de la Gran Patronal catalana, indicando que “tener un trabajo estable es un concepto del siglo XIX” subrayando que los trabajos estables deberían desaparecer, justificando la enorme inestabilidad y precariedad existentes en el mercado laboral español en base a la evolución del sistema productivo y a la revolución digital (observación que, por cierto, también señalan algunas voces de izquierdas, con la diferencia de que mientras la patronal lo aplaude, las izquierdas lo lamentan), ignorando que el elevado desempleo existente en España, incluyendo Catalunya, y la gran reducción salarial tienen muy poco que ver con tal revolución digital, y sí tienen que ver con las políticas públicas neoliberales (reformas laborales que debilitan al mundo del trabajo) impuestas (impuestas, pues no estaban en sus programas electorales) y llevadas a cabo por el gobierno del Partido Popular y por el gobierno de Convergència i Unió en Catalunya, y aplaudidas por Ciudadanos (cuyo pacto con el PP básicamente mantenía tales reformas), partidos todos ellos afines al empresariado español y catalán.

El carácter antidemocrático del IBEX

El carácter antidemocrático del mundo empresarial en España (incluyendo en Catalunya) aparece no solo en su cultura franquista, sino también en su comportamiento, siendo su excesiva influencia sobre los establishments políticos y mediáticos del país uno de los mayores obstáculos para el desarrollo democrático del país. El maridaje y complicidad entre el mundo empresarial y el mundo político, que se refleja en muchos ámbitos del debate público (incluidas las puertas giratorias entre cargos políticos y cargos empresariales), está presente en todos los aparatos del Estado y determina el marco permitido dentro del cual se realiza la vida política. Y en este marco existe hoy el veto a Unidos Podemos en el gobierno, causa del enorme impasse político que está sufriendo el país.

Pero tal excesiva influencia explica también uno de los hechos más escandalosos que han estado ocurriendo y que hasta hace solo unos días los medios (sumamente dependientes, para su supervivencia, del apoyo del mundo empresarial) habían silenciado, a pesar de que era un fenómeno conocido y que unos pocos habíamos señalado. Hace unos días, el Banco de España reconoció lo que habíamos señalado algunos, que el sector bancario había recibido 51.303 millones de euros para rescatarlo, evitando su colapso, y que de estos, 26.300 millones de gasto público no serían recuperados por el Estado (en contra de lo que el gobierno del PP había prometido).

Para entender el tamaño de la “beneficencia” del Estado a la banca, hay que saber que esta cantidad es mayor que la cantidad en recortes de gasto público en sanidad y en educación pública que ha habido en este país. Es decir, que ningún recorte en estos sectores claves del subfinanciado Estado del Bienestar español hubiera sido necesario si no hubiera habido esta ayuda a la banca. Para ponerlo más claro, el significado de estos datos es que el Estado, dirigido por el establishment político y hoy gobernado por el PP, ha estado regalando 26.300 millones de euros a la banca, a la vez que recortaba la sanidad y la educación para las clases populares para reducir el déficit público. Y por mucho tiempo, los medios no han dicho ni pío. Como tampoco han dicho ni pío sobre un hecho que algunos, vetados en los grandes medios, hemos estado señalando durante mucho tiempo: la banca española (en la que los directivos gozan de los mayores ingresos en la UE-15) es de los sectores bancarios de la UE que recibe más ayudas públicas, a la vez que realiza mayor número de malas prácticas (como el caso de las preferentes, que afectó a casi un millón de personas en España) recibiendo a la vez el menor número de sanciones por parte de las autoridades públicas supuestamente reguladoras. Espero que el lector de este artículo, después de leer estos datos, esté de acuerdo conmigo en que en España, la persona que no está indignada es porque no sabe lo que pasa en su país. Le agradecería que distribuyera ampliamente este artículo. Gracias.

 

Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

Publicado en  Nuevatribuna

vnavarro.org

Kategorien: Attac Planet

¿Hacia un nuevo totalitarismo global? (II)

Do, 22/09/2016 - 09:00

Rodrigo del Olmo - El Periscopi

delolmo

 

(Viene de un artículo anterior)

Wolfgang Streeck, sugiere que la actual crisis económica y financiera global es una consecuencia directa del fracaso de los sistemas democráticos a la hora de controlar los excesos y los fallos del mercado, mientras que, seguramente, haya sido una crisis inducida o reconducida para incrementar la desigualdad social y reducir la democracia a nivel global, especialmente en cuanto a su capacidad de fiscalización y control de los mercados y del poder de las corporaciones globalistas. Varios hechos constatados refuerzan este enfoque: las privatizaciones generalizadas en nombre del progreso, los beneficios y la eficiencia; la retirada de capitales invertidos en diversas áreas estratégicas de los intereses nacionales y su desmaterialización en la vorágine de los mercados financieros; el colapso inducido de los modelos keynesianos, que implican una intervención de los gobiernos en la economía y su nada inocente sustitución dogmática por los dictados hayekianos. Así, el presente declive generalizado de la democracia sustantiva a nivel global es debido, principalmente, a la crisis del Estado, a su incapacidad para actuar como un interlocutor potente y decisivo como mediador social, como regulador de la economía y como provisor de seguridad, siendo progresivamente sustituidos los sistemas sanitarios y de seguridad social por consorcios aseguradores privados habitualmente controlados por la gran banca. La desmaterialización del capital, su transformación y licuefacción en productos financieros que pueden ser transferidos en milisegundos de un punto a otro del globo e invertidos en activos materiales e inmateriales diversificados, rompe con la tradición de una economía en la que el capital adoptaba una forma visible y concreta, más o menos integrado en un territorio y susceptible de ser controlado o supervisado por alguna forma de poder político.

En este contexto, el vacío de poder que el Estado deja, es rápidamente ocupado por la élite corporativa global, que lo ejerce sin ningún tipo de control democrático ni institucional con el único fin de aumentar sus beneficios y su poder en una espiral retroalimentada en la que los daños colaterales o externalidades negativas generadas, sean estas cuales sean, son consideradas siempre como asumibles en aras del Beneficio, el fin último de toda corporación capitalista.

Luis Suarez-Villa, en Corporate Power, Oligopolies, and the Crisis of the State, acuña el término “corporatocracia” para describir la crisis del Estado como consecuencia del abrumador poder y prevalencia que los intereses de las corporaciones tienen sobre los gobiernos y los individuos. Dicho poder, implica una servidumbre y sumisión de las líneas maestras de la gestión pública, ante todo y por encima del Interés Público, a las directrices e intereses corporativos marcados por la oligarquía, a través de la financiación de partidos políticos, lobbies, conglomerados de medios de comunicación, Think Tanks y agentes en los altos puestos de responsabilidad de las administraciones, convenientemente sintonizados a través de mecanismos de puertas giratorias y clientelares. De este modo, los intereses corporativos ejercen una influencia decisiva que afecta a todos los aspectos de nuestra existencia: el tipo de gobierno, así como a sus capacidades para diseñar y ejecutar políticas; nuestro bienestar y salud como individuos y como sociedad; la forma en la que vivimos y trabajamos; lo que sabemos y lo que creemos saber; nuestras relaciones interpersonales, y las interacciones con el entorno físico que sustenta la vida en el planeta. La íntima asociación de la neo oligarquía con un capital corporativo oligopolístico cada vez más financiarizado y poderoso ha conseguido que ninguna nación, cultura, región, grupo o comunidad en el mundo pueda considerarse fuera de su alcance e influencia política y económica. Gran parte de la riqueza, el poder y los privilegios de esta neo oligarquía se sustenta en el traslado de sus pérdidas y riesgos al Estado y a los contribuyentes. Para que esto pueda seguir siendo así resulta esencial alinear los intereses de los políticos, a todos los niveles, con los del oligopolismo corporativo, principalmente, mediante tres vehículos de influencia que ya se han apuntado anteriormente: la financiación de partidos políticos; el lobbying, y las distintas modalidades de “puertas giratorias”.

La influencia combinada del poder de la neo oligarquía y el poder oligopolístico sobre la gobernanza, la política, los sistemas judiciales, los medios de comunicación, el sistema financiero, la producción y otras áreas estratégicas, provoca una continua disminución de la justicia social y la equidad. Cuantos más aspectos de la sociedad y la política pasan a ser controlados por la neo oligarquía y los oligopolios, más se resiente el Interés General y el buen gobierno. La corporatocracia, proporciona la plataforma y los medios para conseguir este, para la inmensa mayoría de los ciudadanos, trágico resultado, actuando en combinación con otros factores que están en el núcleo de la crisis del Estado.

Adaptando a este contexto la definición con la que Juan J. Linz describe el totalitarismo, podemos afirmar que estamos en una etapa que podríamos considerar, como mínimo, de pre totalitarista, en la que el clásico modelo de totalitarismo ejercido por el Estado, o las facciones políticas que lo controlen, está siendo sustituido por un totalitarismo de mercado o corporativo privado, más sutil, aunque no menos dañino y despiadado en sus efectos finales agregados.

Linz define a un régimen como totalitario cuando las siguientes circunstancias ocurren al mismo tiempo: una ideología imperante exclusiva; un único partido de masas que puede compartir el poder y el control con otras organizaciones afines; el poder está concentrado en uno o varios individuos y colaboradores que no rinden cuentas o no asumen responsabilidades ante la amplia mayoría de la ciudadanía ni se someten al escrutinio de unas elecciones competitivas capaces de cambiar el modelo imperante a través de medios legales. Cuando alguna de estas características no se produce, el régimen puede ser definido como pre, o post totalitario.

Actualmente, como hemos visto, el capitalismo neoliberal es un modelo económico y político generalizado e imperante a nivel mundial de cuya influencia decisiva ningún Estado puede escapar. En cuanto a la existencia de un partido único, de facto, en la inmensa mayoría de democracias liberales a nivel mundial, casi todos los partidos políticos con posibilidades reales de alcanzar las palancas del poder, prácticamente en todos los niveles de gobierno, dependen, en alguna medida, de los recursos proporcionados por los plutócratas locales o las corporaciones globalistas que, por si fuera poco, están en situación de ejercer un control profundo y opaco sobre los procesos de selección de cuadros en partidos e instituciones, no solo proporcionando, o denegando, recursos sino también promocionando a los elementos tecnocráticos afines a sus intereses en las cúpulas de los partidos y en las élites de los gobiernos. Por ello, suele resultar prácticamente imposible que representantes políticos o partidos que supongan una amenaza real al poder oligárquico, puedan alcanzar palancas de mando o cotas de poder realmente significativas. De este modo, los principales partidos políticos, acaban sintonizando siempre, variando tales o cuales aspectos cosméticos destinados al marketing electoral, con las mismas ideas esenciales o, en última instancia, actuando de manera prácticamente idéntica, por lo que los procesos electorales acaban convirtiéndose en, o percibiéndose por la ciudadanía como, poco menos que irrelevantes o una pérdida de tiempo destinada a legitimar formalmente una tiranía, cada vez más global y poderosa, impuesta por la neo oligarquía.

 

Llicenciat en Ciències Polítiques i de l’Administració. Llicenciat en Sociologia

Kategorien: Attac Planet

Debate sobre el TTIP: Libertad de comercio ¿A qué precio?

Do, 22/09/2016 - 07:00

ATTAC Acordem

no-al-ttip-2016-768x506

Jueces para la democracia

Introducción

La nueva generación de acuerdos de libre comercio, entre ellos el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TTP), el Acuerdo Global sobre Economía y Comercio (CETA) en vías de conclusión entre la Unión Europea y Canadá, y la Asociación Trasatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP), plantean una serie de interrogantes que inquietan a la ciudadanía de los diferentes Estados parte. Desde el secretismo en la negociación, a quienes serán los grandes beneficiados de este tipo de acuerdos y, sobretodo, los principales damnificados.

O la creación de unos tribunales especiales de inversiones de naturaleza arbitral en sustitución de los órganos jurisdiccionales estatales y supraestatales. O como pueden afectar tales acuerdos a los derechos sociales y laborales, incluida la salud y el medio ambiente de los ciudadanos.

La viabilidad de este tipo de acuerdos, en especial del TTIP, resulta incierta. Los procesos electorales en curso o inminentes a ambos lados del Atlántico abren un interrogante a la futura aprobación de este Acuerdo a pesar de los desmentidos de la Comisión Europea.

Por lo que respecta a EEUU, destacar la posición de los dos principales candidatos en las elecciones presidenciales del próximo mes de noviembre. El republicano defiende un proteccionismo a ultranza al tiempo que denuncia los acuerdos de libre comercio por ser perjudiciales para la industria estadounidense ante las deslocalizaciones masivas. La candidata demócrata ha ido variando su postura sobre este tipo de acuerdos dados los perjuicios que sufrirán los trabajadores americanos. Ambos se muestran contrarios tanto al TTIP como al TPP.

En nuestro continente, los gobiernos de Francia, Alemania y Holanda desean poner fin a las negociaciones sobre la base que el indicado Acuerdo rebajaría los estándares de protección de sus ciudadanos en beneficio de los intereses comerciales americanos. Una importante prueba de fuego será la próxima aprobación del CETA, en cuyo contenido se recogen gran parte de los temas abordados en el TTIP.

A algunas de estas cuestiones se intenta dar respuesta en las páginas siguientes:

Documento completo: Libertad de comercio ¿A qué precio?

Kategorien: Attac Planet

¿Hacia un nuevo totalitarismo global? (I)

Mi, 21/09/2016 - 13:00

Rodrigo del OlmoEl Periscopi

En el ensayo escrito junto a Zygmunt Bauman, Estado de Crisis, Carlo Bordoni define la “postdemocracia” como una crisis de igualización y trivialización de los procesos democráticos, en los que la política va perdiendo progresivamente contacto con los ciudadanos desembocando en un estado de incomodidad y hastío que puede ser definido como “antipolítica”. Actualmente suele hablarse de antipolítica en relación con las diversas movilizaciones de ciudadanos, empobrecidos y progresivamente despojados de sus derechos laborales y sociales, indignados contra la corrupción, los escándalos en la administración pública y en la mayoría de partidos políticos, así como con los tratos de favor hacia determinadas corporaciones o sectores empresariales tradicionalmente provisores de suculentas puertas giratorias a los cargos políticos que legislan o reglamentan a su dictado. El efecto de todo ello es una profunda irritación, seguida del alejamiento de una esfera política que se considera inútil y que produce sensaciones de desazón y repugnancia. Ese malestar, en combinación con otros factores, abre una ruta directa hacia los autoritarismos de los que podemos encontrar ilustrativos y trágicos ejemplos en la Europa del primer tercio del siglo pasado.

Algunos de los efectos más característicos de la etapa postdemocrática señalados por Bordoni son:

La desregulación económica, que significa una disminución o cancelación de las capacidades normativas de los Estados para implementar medidas correctoras de los fallos del mercado, así como aquellas tendentes a orientar la economía hacia la satisfacción equitativa y sostenible de las necesidades sociales. Esta desregulación acaba suponiendo la supremacía de los mercados financieros globalizados. Se trata de un proceso ambiguo destinado a la progresiva eliminación de los poderes y controles públicos al que se pretende revestir de un sentido subyacente de “liberación” de las normas y poderes coercitivos del Estado. Es el primer paso hacia el neoliberalismo privatizador de los servicios públicos y drástico reductor del estado de bienestar y de los derechos sociales en aras de unos presupuestos, a nivel macro, sacrosantamente equilibrados. Haciendo olvidar que el Estado no es una empresa privada, cuyo principal objetivo es generar dividendos, sino una red de Administraciones Públicas controladas, en última instancia, por Legislativos elegidos democráticamente cuya finalidad debe ser (entre otras) proporcionar servicios sociales con espíritu equitativo, corregir los fallos del mercado y redistribuir la riqueza.

Una progresiva disminución en la participación política habitual de los ciudadanos, incluyendo los periodos electorales, que ha llegado a ser considerada frecuentemente como “normal”.

La vuelta del liberalismo económico más salvaje (neoliberalismo), que confía al sector privado una parte creciente de las funciones del Estado y de la gestión de los servicios públicos, orientados a través de los mismos criterios de rendimiento económico que una empresa privada. Incluso en los casos en que dichos criterios resulten indeseables para el Interés General y el Bien Común o los servicios prestados tengan difícil objetivación económica pese a resultar imprescindibles para la sociedad y el individuo, como es el caso de los bienes de naturaleza pública.

La reducción de las inversiones públicas junto con el decremento y decadencia del Estado del Bienestar, quedando reducido éste a una serie de servicios básicos de carácter asistencial y caritativo, solo para los más pobres y en circunstancias excepcionales, no como derechos generalizados inherentes a la condición de ciudadanía.

La preponderancia de los lobbies, que incrementan su poder y capacidad para diseñar políticas en la dirección conveniente a sus intereses, aunque estos puedan colisionar contra el Interés General.

La política como espectáculo de masas, en el que las técnicas de marketing y publicidad adquieren un papel preponderante se utilizan para promover el consenso en torno al predominio de la figura de un líder en el que el talento, el carisma y la integridad son menos importantes que los estudios de mercado, el poder de la imagen y una estrategia comunicativa precisa diseñada por los mejores y más caros asesores, frecuentemente externos a los partidos.

El mantenimiento de los aspectos meramente formales de la democracia para conservar la apariencia de unas libertades y derechos ciudadanos garantizados.

Por su parte, Charles Tilly, con el término “desdemocratización” describe la cancelación efectiva de determinadas prerrogativas democráticas, frecuentemente solo por un corto periodo de tiempo, para afrontar acontecimientos excepcionales tales como terrorismo, o desastres naturales. Aunque estos periodos son susceptibles de ir dilatándose, como recientemente ha ocurrido en Francia a causa de la amenaza terrorista de Daesh. Complementariamente, mientras que la “desdemocratización” se evidencia ante la opinión pública con la excusa de la excepcionalidad, el concepto de postdemocracia describe un proceso solapado, presentado como la forma más natural de garantizar las libertades formales mientras que, de hecho, las degrada y las vacía de sus contenidos sustantivos y democráticos reales. Ambos procesos pueden actuar solos o conjuntamente, teniendo como efecto la pérdida progresiva de los derechos y libertades conseguidos a través de una larga e histórica lucha de generaciones.

Continuará.

Llicenciado en Ciencias Políticas y de la Administración. Licenciado en Sociologia

Kategorien: Attac Planet

¿Qué es lo que la derecha propone?

Mi, 21/09/2016 - 09:00

Emir Sader - ALAI, AMÉRICA LATINA en Movimiento

Sigue la derecha, con sus medios de comunicación, sus partidos, sus gobiernos, sus políticas económicas. ¿Pero qué es lo que la derecha tiene a proponer al mundo hoy? ¿Qué balance hace de su desempeño? ¿Qué perspectiva ofrece hoy la derecha?

Sobre guerra y paz, ahí está la política de Estados Unidos de América (EUA) que, desde que pasó a ser la única superpotencia, no hace otra cosa sino multiplicar las guerras por el mundo. Que no logra terminar con las dos guerras que ha iniciado hace ya más de una década, en Afganistán y en Irak, que están netamente en peor situación antes de que fueran invadidos y destruidos como países.

La crisis en el centro mismo del capitalismo ya dura más de 7 años, sin perspectivas de superación. Su modelo de centralidad del mercado, del libre comercio, del Estado mínimo, hace que Europa destruya lo que más generoso había producido: el Estado de bienestar social. Políticas económicas que han salvado a los bancos, han llevado a la quiebra de países y a la expropiación masiva de los derechos de los más vulnerables.

¿Qué se propone la derecha en América Latina? El continente, que tiene los únicos países del mundo que han disminuido la desigualdad, aun en medio de su brutal alza en el mundo, tiene una derecha que trata de inviabilizar la continuidad justamente de los gobiernos que logran esa proeza. ¿Pero qué tiene que proponer la derecha en Argentina, en Venezuela, en Ecuador, en Brasil, entre otros países?

A falta de alternativas, propone el retorno a sus mismas políticas neoliberales, esas que han llevado a esos países a las peores crisis de su historia. Que han llevado a América Latina a la quiebra de sus economías, a la alienación de sus bienes públicos, a la expropiación de los derechos de los trabajadores. Además de ya haber gobernado –en Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia, Venezuela, Ecuador -, y de haber fracasado, siguen gobernando, con sus políticas, en otros países.

México fue el que quedó como uno de los casos ejemplares que los organismos internacionales presentaban como exitosos. Fue el primer país en firmar un Tratado de Libre Comercio (Nafta) con Estados Unidos y con Canadá. El balance que se ha hecho a los 20 años de su vigencia no ha podido ser peor. La misma situación de México no permite otro balance que no sea que el Tratado ha sido bueno – como siempre – para la parte más fuerte, para EUA, y pésimo para México.

Pero otros países siguen el modelo neoliberal, como es el caso de Perú, que presenta, a lo largo de los últimos años, altos niveles de crecimiento de su PIB, pero sin que se altere los pésimos índices sociales del país, haciendo con que se sucedan presidentes que rápidamente pierden apoyo popular y son derrotados al final de sus gobiernos.

¿Qué puede proponer la derecha para Argentina, por ejemplo? ¿Qué actitud puede tener frente a los gobiernos que han recuperado el país de la peor crisis de su historia? ¿Van a cuestionar el modelo de crecimiento económico con distribución de renta? ¿Van a salir de los procesos de integración regional? ¿Van a disminuir el tamaño del Estado, para volver a promover la centralidad del mercado? ¿Retomarán las políticas de paridad con el dólar? Abolirían las políticas sociales, que han hecho que Argentina se recupere de los terribles retrocesos impuestos a su pueblo por la dictadura militar y por el gobierno neoliberal?

¿No fue la derecha, con el gobierno de Cardoso, quien llevó Brasil a su más profunda y prolongada recesión, con un inmenso endeudamiento con el FMI, del cual Brasil solo salió con el gobierno de Lula?

¿No fue la derecha la que prácticamente privatizó PDVSA, la empresa estatal venezolana de petróleo, la que intentó derrocar el gobierno legítimamente elegido de Hugo Chávez con un golpe en 2002?

Fue la derecha la que intentaba privatizar el agua en Bolivia, intento frustrado por la formidable movilización del pueblo boliviano, liderada por Evo Morales. Fue esa misma derecha que intentó dividir al país, para buscar bloquear los extraordinarios avances del primer gobierno indígena de Bolivia.

Fue la derecha la que entregó las riquezas ecuatorianas en manos de Chevron, promoviendo una brutal contaminación de la Amazonia ecuatoriana. ¿No fue la derecha de ese país quien tuvo como candidato a la presidencia al más grande banquero de ese país?

Fue la derecha la responsable por los peores gobiernos que ha vivido el continente: las dictaduras militares y los gobiernos neoliberales. Es la derecha la que quiere imponer un freno a los avances que los gobiernos progresistas han logrado y forzar un retroceso de gigantescas dimensiones en esos países.

Porque no puede decir lo que haría, en casa de que ganara, la derecha se limita a las críticas, a la difusión de un escenario pesimista sobre la economía y sobre el país, al denuncismo vacío. Porque solo si el país va mal, le puede ir bien a la derecha.

 

Emir Sader, sociólogo y cientista político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidade Estadual do Rio de Janeiro (Uerj).

http://www.alainet.org/es/active/81393

Kategorien: Attac Planet

Eludir o evadir impuestos es un crimen

Mi, 21/09/2016 - 07:00

Xavier Caño Tamayo – ATTAC Madrid

En España las ventas de Apple van viento en popa, pero esa empresa no paga impuestos por beneficios. En 2011, a Apple España le salió la declaración a devolver, aunque las ventas se multiplicaran por catorce, como se comprueba en el Registro Mercantil. El truco es que Apple España compra productos Apple a Apple Irlanda a precios muy altos… y factura en Irlanda el 99% de sus ventas aquí. Apple España apenas tiene beneficios y le salió a devolver lo anticipado por impuesto de sociedades.

El truco es no declarar beneficios reales en España. Ingeniería fiscal y contabilidad imaginativa, dicen, pero en un mundo decente sería un delito de evasión de impuestos. Por otra parte, en Europa han señalado a Apple como elusora de muchos millones en impuestos y la Comisión Europea ha advertido que debe abonar muchos millones de euros de impuestos no pagados.

Resultado de este panorama fiscal es que la Agencia Tributaria de España ha decidido investigar el impuesto de sociedades, IVA y sobre la renta de 2009 a 2012 de la filial española de Apple que gestiona once tiendas propias que venden mucho.

La Agencia Tributaria ha colocado también en el punto de mira las filiales en España de multinacionales tecnológicas. ¿Desvían beneficios a otros países? Por eso investigan a Google Spain que también tiene una sede en Irlanda. ¿Casualidad? No, el impuesto de sociedades ahí es solo 12.5%. Apple y Google son avanzadas en elusión fiscal, en no pagar impuestos debidos con estructuras empresariales retorcidas y complejas. La elusión aún no es delito, como la evasión de impuestos, pero debería serlo.

Elusión posible porque países como Irlanda y Holanda ponen impuestos reducidos como paraísos fiscales que son. La elusión también es posible por agujeros y resquicios legales de los países en sus normas fiscales. Y, por supuesto, por la nula de voluntad política al respecto de gobiernos nacionales europeos, gobierno de la UE, Consejo de Ministros de la UE, Ecofin…

De la voluntad política de quienes mandan en esta Unión Europea da cumplida respuesta la del Consejo de Ministros Europeo a la formación de una comisión del Parlamento Europeo de 65 diputados para investigar los Papeles de Panamá. Apenas constituida, el Consejo de Ministros de la UE les ha hecho saber que los Estados miembros no colaborarán con esa comisión. ¿Cuál es el interés del Consejo de Ministros europeo en acabar con la elusión y evasión fiscales? Cero.

Como escribe el economista Fernando Luengo, “el margen de maniobra de las corporaciones transnacionales no cesa de aumentar en un contexto institucional que premia el libre movimiento de capitales y la competencia entre países para recibir inversiones”. Incluida la competencia fiscal. En ese oscuro contexto, a los poderosos les es fácil eludir el pago de impuestos.

Eludir y evadir impuestos ampliamente hace buena la definición de capitalismo de Manuel Freytas cuando afirma que “no es más que una empresa de ladrones comunes que niveló un sistema económico, político y social globalmente para legitimar con leyes un robo masivo y planetario del trabajo social y recursos naturales, disfrazado de economía mundial”.

Nada de eso sería posible sin paraísos fiscales. Un enorme volumen de dinero evadido o eludido transita por esas guaridas financieras. Según la OCDE 240.000 millones de dólares anuales. El resultado de la masiva y continua evasión y elusión de impuestos es que las arcas públicas se reducen, los Estados se debilitan y no se atienden los irrenunciables derechos de la gente.

¿Cómo cabe tanta evasión y elusión fiscales? Porque hasta ahora FMI, G7, OCDE, gobiernos nacionales y UE miran a otro lado ante la evasora conducta de las multinacionales y el fraude de los potentados. Con la complicidad de muchos gabinetes de abogados y asesorías fiscales que proporcionan servicios, trucos y trampas para ocultar información y que los ricos y súper-ricos no paguen impuestos o apenas. Con la ayuda de la banca, por supuesto. Billones de dólares no han sido declarados y no han pagado los impuestos que deberían.

Eludir impuestos o evadirlos es criminal porque quiebra de raíz la solidaridad social imprescindible para que los países no se precipiten en el abismo de la injusticia permanente y la gente pueda vivir con un mínimo de dignidad.

 

Por razones

Kategorien: Attac Planet

Cumbre de las Naciones Unidas sobre Refugiados y Migrantes

Di, 20/09/2016 - 13:00

Melissa Fleming  – ACNUR

06 de septiembre 2016

La Cumbre de Las Naciones Unidas sobre Refugiados y Migrantes se ha establecido para adoptar compromisos clave para una mejor protección.

Un grupo de refugiados y migrantes camina a través de un campo en Eslovenia en Octubre 2015. © ACNUR/Mark Henley

GINEBRA, Suiza, 6 de En la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Refugiados y Migrantes del 19 de septiembre de 2016 se espera que la Asamblea General adopte una serie de compromisos para mejorar la protección de los migrantes y refugiados.

Una vez adoptados estos compromisos, que fueron acordados el 2 de agosto, serán conocidos como la Declaración de Nueva York. La Declaración también contiene dos anexos que pretenden preparar el camino para la adopción del Pacto Mundial en 2018: uno sobre refugiados y otro sobre migrantes. (Anexo 1: Respuesta Integral a la situación de los refugiados; y Anexo 2: Pacto mundial para una migración segura, regular y ordenada).

¿Por qué es importante?

En un momento de múltiples crisis mundiales, y cuando los movimientos a gran escala de refugiados y migrantes desafían a muchos países, incluso llegando a intensificar sentimientos de xenofobia en algunos lugares. Es sumamente significativo que 193 Estados Miembro de las Naciones Unidas se unan para acordar el camino para manejar los desafíos de mejor forma, y juntos.

Una vez adoptada, la Declaración de Nueva York será un hito significativo. En ella, los Estados declaran una profunda solidaridad con las personas que se han visto obligadas a huir de sus hogares; reafirmando sus obligaciones con el pleno respeto de los Derechos Humanos de los refugiados y migrantes y así mismo, los Estados se comprometen a un apoyo más significativo para aquellos países afectados por los movimientos a gran escala de refugiados y migrantes.

La Declaración incluye compromisos comunes con los refugiados y migrantes, incluyendo: combatir la explotación, el racismo y la xenofobia, salvar vidas en las rutas, asegurar que los procedimientos fronterizos estén acorde a los debidos procesos, y en línea con el Derecho Internacional. También incluye el prestarle atención a las necesidades de mujeres, niños, y a quienes tengan necesidades de atención médica, reconociendo y facilitando las contribuciones positivas de los migrantes y refugiados, y facilitando que sean parte del desarrollo de prioridades. Así mismo, asegurar que se cuenten con fondos adecuados, flexibles y previsibles.

Además, la Declaración establece compromisos específicos en relación con los migrantes y refugiados.

En cuanto a los refugiados, algunos de los compromisos específicos incluyen un mayor apoyo a los países y comunidades que acogen a gran cantidad de refugiados. También existen compromisos relacionados para impulsar la educación para los refugiados, crear empleos y esquemas de generación de ingresos para los refugiados y las comunidades de acogida. También hay un énfasis en expandir las oportunidades de reasentamiento y otras formas de admisión en un tercer país.

La Declaración también establece un Marco de Respuesta Integral a la Situación de los Refugiados para ser aplicado como respuesta en los flujos a gran escala de refugiados o situaciones prolongadas. Esta será más amplia que una típica respuesta a la situación de refugiados, que incluye a una serie de tomadores de decisión, entre ellos autoridades locales y nacionales, actores humanitarios y de desarrollo, sector privado y sociedad civil. El Marco también enfatiza la importancia de que los refugiados sean auto suficientes, y de abordar las necedades de las comunidades locales de acogida.

¿Qué significa esto para la protección de los refugiados?

La Declaración de Nueva York reafirma la importancia y aplicación del Régimen de Protección Internacional, La Convención de 1951, Derechos Humanos y Derecho Humanitario, en un momento en el cual las cifras de desplazamiento forzado son récord.

Los Gobiernos reconocen específicamente que la protección de los refugiados y la asistencia a los países de acogida es una responsabilidad compartida, y no únicamente de los países de acogida. Este es un desarrollo crítico.

La Declaración de Nueva York también señala un cambio más allá de una respuesta meramente humanitaria para los movientes de refugiados, que en sí está severamente sub financiada, a una respuesta más amplia, sistemática y sostenible para ayudar a los refugiados y las comunidades que los acogen. Esto significará trabajar en varios frentes al mismo tiempo: abordar las necesidades humanitarias, incluir a actores del desarrollo más temprano para ayudar a los refugiados y sus comunidades de acogida, y comenzar una planificación a un plazo más largo de soluciones que vayan más allá de la fase de emergencia.

El ACNUR también acoge la realización de la Cumbre de Líderes Mundiales convocada por el Presidente Obama, que brinda una oportunidad para que los Gobiernos concreten compromisos para financiar las solicitudes humanitarias y organizaciones internacionales, para admitir más refugiados a través del reasentamiento y otras vías, y aumentar la auto suficiencia e inclusión de los refugiados mediante oportunidades de educación y trabajo.

Formato para la Cumbre

La Cumbre iniciará el 19 de septiembre con una plenaria de apertura presidida por el Presidente de la Asamblea General y con declaraciones de Oficiales de Alto Nivel de la ONU, incluyendo El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi. Habrá dos sesiones plenarias paralelas para declaraciones de los Estados Miembros.

Kategorien: Attac Planet

Recesión y neoproteccionismo en el 2017

Di, 20/09/2016 - 09:00

Germán Gorraiz López - ATTAC Navarra-Nafarroa

El fenómeno de la globalización económica ha conseguido que todos los elementos racionales de la economía estén inter-relacionados entre sí debido a la consolidación de los oligopolios, la convergencia tecnológica y los acuerdos tácitos corporativos, por lo que la irrupción de la crisis económica en la aldea global ha provocado la aparición de nuevos retos para gobiernos e instituciones sumidas en el desconcierto y en la incredulidad, retornando lenta pero inexorablemente a escenarios económicos desconocidos desde la II Guerra Mundial. Así, la sustitución de la doctrina económica de Equilibrio presupuestario de los Estados por la del déficit endémico, (práctica que por mimetismo, adoptarán las economías domésticas y las empresas y organismos públicos y privados), ha contribuido a la desaparición de la cultura del ahorro, endeudamiento crónico y excesiva dependencia de la Financiación Exterior. Asimismo, la política suicida en la concesión de créditos e hipotecas de alto riesgo de las principales entidades bancarias mundiales que inmersos en la vorágine expansiva de la economía mundial del último decenio y en aras de optimizar su cuenta de resultados, habrían actuado obviando las más elementales normas de prudencia crediticia, convirtiéndose en meros brokers especulativos y descuidando las dotaciones a los Fondos de Provisión e Insolvencia.

Ello, unido a la falta de supervisión por parte de las autoridades monetarias de los índices de solvencia de las entidades bancarias, originó la crisis de las subprime de EE.UU., seguida de un goteo incesante de insolvencias bancarias, una severa contracción de los préstamos bancarios y una alarmante falta de liquidez monetaria y de confianza en las instituciones financieras. A ello se sumaría la instauración del consumismo compulsivo en los países desarrollados, favorecido por el bombardeo incesante de la publicidad, el uso irracional de las tarjetas de plástico, la concesión de créditos instantáneos con sangrantes intereses y la invasión de una marea de productos manufacturados de calidad dudosa y precios sin competencia, provenientes de los países emergentes.

Recesión económica y crash bursátil en el 2017

China estaría inmersa en una crisis económica identitaria al tener que implementar una amplia batería de reformas estructurales. Así, entre las fragilidades de su economía se encuentran la todavía limitada integración financiera internacional, su aislamiento y control del aparato estatal en el ámbito interno, así como una asignación de recursos económicos poco eficiente provocada por el paternalismo público y un insuficiente nivel de desarrollo de las redes de distribución, marketing y venta. Los desafíos están centrados en vencer la alta dependencia de China respecto de la demanda de las economías desarrolladas y la incierta capacidad de la demanda privada para tomar el relevo una vez que se agoten los estímulos públicos. Respecto a América Latina y el Caribe, la contracción de la demanda mundial de materias estaría ya provocando el estrangulamiento de sus exportaciones y la depreciación generalizada de sus monedas debido a la fortaleza del dólar, lo que se traducirá en aumentos de los costes de producción, pérdida de competitividad, tasas de inflación desbocadas e incrementos espectaculares de la Deuda Exterior que podrían terminar dibujando un escenario de estancamiento económico secular que obligará a una gran parte de su población a vivir por debajo del umbral de la pobreza. Así, según la Directora Gerente del FMI, Lagarde, “la fortaleza del dólar junto con la debilidad de los precios de los productos crea riesgos para los balances y financiación de los países deudores en dólares”, de lo que se deduce que las economías de América Latina y Caribe estarán más expuestas a una posible apreciación del dólar y la reversión de los flujos de capital asociados, fenómeno que podría reeditar la “Década perdida de América Latina” (Década de los 80), agravado por un notable incremento de la inestabilidad social, el aumento de las tasas de pobreza y un severo retroceso de las libertades democráticas.

Por otra parte, la entrada en escenarios de recesión de países como Noruega, Canadá, Brasil, Rusia y Finlandia debido al desplome de las commodities y ciertos indicadores macroeconómicos recientes de países como China o EEUU han alertado del riesgo de que el estancamiento económico se adueñe de la economía mundial en el 2017, lo que aunado con la próxima subida de tipos de interés del dólar, hará que los inversionistas se distancien de los activos de renta variable y que los bajistas se alcen con el timón de la nave bursátil mundial, derivando en una psicosis vendedora que terminará por desencadenar el estallido de la actual burbuja bursátil. Dicha burbuja sería hija de la euforia de Wall Street (y por extrapolación del resto de bolsas mundiales) tras las políticas monetarias de los grandes bancos centrales mundiales que han inundado los mercados con centenares de miles de millones de dólares y euros con la esperanza de relanzar la economía, más aún cuando las colocaciones sin riesgo ( deuda de EEUU o de Alemania), no retribuyen nada a los inversionistas lo que aunado con un posible repunte del precio del crudo debido a factores geopolíticos desestabilizadores (Ucrania, Libia, Siria e Irak), podría producir un nuevo crash bursátil pues el nivel suelo de las Bolsas mundiales, (nivel en el que confluyen beneficios y multiplicadores mínimos), se movería en la horquilla de los 14.000-15.000 en Mercados Bursátiles como el Dow Jones, a años luz de los estratosféricos techos actuales, rememorando valores de octubre del 2008. Dicho estallido provocará la consiguiente inanición financiera de las empresas y subsiguiente devaluación de sus monedas para incrementar sus exportaciones y tendrá como efectos benéficos el obligar a las compañías a redefinir estrategias, ajustar estructuras, restaurar sus finanzas y restablecer su crédito ante el mercado (como ocurrió en la crisis bursátil del 2000-2002) y como daños colaterales la ruina de millones de pequeños inversores todavía deslumbrados por las luces de la estratosfera, la inanición financiera de las empresas y el consecuente efecto dominó en la declaración de quiebras e incrementos de la tasa de paro hasta niveles desconocidos desde la época de la II Guerra mundial aunado con incrementos espectaculares del déficit Público y de la Deuda Externa.

¿Finiquito a los Tratados Comerciales Transnacionales?

La obsesión paranoica de las multinacionales apátridas o corporaciones transnacionales por maximizar los beneficios, (debido al apetito insaciable de sus accionistas, al exigir incrementos constantes en los dividendos), les habría inducido a endeudarse peligrosamente en aras del gigantismo mediante OPAS hostiles y a la intensificación de la política de deslocalización de empresas a países emergentes en aras de reducir los costes de producción (dado el enorme diferencial en salarios y la ausencia de derechos laborales de los trabajadores). Así, el Tratado de Libre Comercio entre EEUU, Canadá y México (NAFTA o TLCAN), firmado por el Presidente Clinton en 1964 habría provocado que adultos blancos de más de 45 años sin estudios universitarios y con empleos de bajo valor añadido tras quedar enrolados en las filas del paro, habrían terminado sumido en un círculo explosivo de depresión, alcoholismo, drogadición y suicidio tras ver esfumarse el mirlo del “sueño americano”, lo que habría tenido como efecto colateral la desafección de dichos segmentos de población blanca respecto del establishment tradicional demócrata y republicano, por lo que el candidato republicano Trump se propone renegociarlo. Igualmente, la Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés) sería la pieza central de Obama en su política de reafirmación del poder económico y militar en la región del Pacífico para hacer frente a la Unión EuroAsiática que inició su singladura el 1 de enero del 2015 , pero tanto Clinton como Trump incluyen en su programa electoral la salida de EEUU de dicha asociación.

Asimismo, tenemos el TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión entre EEUU y la UE) cuyas negociaciones deberían finalizar para principios del 2017 pues en teoría tan sólo implican la eliminación de aranceles, la normativa innecesaria y las barreras burocráticas pero que en la práctica estarían plagada de escollos, como la normativa alimentaria y fitosanitaria. Francia y Alemania ya expresaron serias reservas a la Comisión ante algunos precedentes en los que las multinacionales han impuesto sus criterios frente a los legisladores gracias a estos sistemas de resolución de conflicto inversor-Estado (en inglés, ISDS) y dado que el euro-Parlamento tiene potestad para tumbar todo el TTIP una vez hayan concluido las negociaciones, no sería descartable en el 2017 el rechazo de la mayoría europarlamentaria a la aprobación de dicho Tratado debido a una tardía reafirmación de la soberanía europeísta por parte franco-alemana coadyuvada por los efectos colaterales de la imposición de sanciones a Rusia.

Por otra parte, el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría entre EEUU-Rusia tras la crisis de Ucrania y la mutua imposición de sanciones entre UE-Japón-EEUU por un lado y Rusia por el otro, marcarían el inicio del ocaso de la economía global y del libre comercio, máxime al haberse demostrado inoperante la Ronda Doha (organismo que tenía como objetivo principal de liberalizar el comercio mundial por medio de una gran negociación entre los 153 países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y haber fracasado en todos sus intentos desde su creación en el 2011. Así, asistiremos al finiquito de los Tratados Comerciales transnacionales (TTIP, NAFTA y TTP) y a la implementación por las economías del Primer Mundo de medidas proteccionistas frente a los países emergentes cuyo paradigma sería el establecimiento por la UE de medidas antidumping contra el acero Chino con aranceles que oscilarán del 18 al 22% y una vigencia de 5 años y que significarán el retorno al Neo Proteccionismo económico. Finalmente, tanto la UE como EEUU implementarán la Doctrina del Fomento del Consumo de Productos nacionales en forma de ayudas para evitar la deslocalización de empresas, subvenciones a la industria agroalimentaria para la Instauración de la etiqueta BIO a todos sus productos manufacturados, Elevación de los Parámetros de calidad exigidos a los productos manufacturados del exterior y la imposición de medidas fitosanitarias adicionales a los productos de países emergentes. Ello obligará a China, México, Brasil e India a realizar costosísimas inversiones para reducir sus niveles de contaminación y mejorar los parámetros de calidad, dibujándose un escenario a cinco años en el que se pasaría de las guerras comerciales al proteccionismo económico, con la subsiguiente contracción del comercio mundial, posterior finiquito a la globalización económica y ulterior regreso a los compartimentos estancos en la economía mundial.

 

Germán Gorraiz López es Analista internacional

Kategorien: Attac Planet

La parte de culpa que nos corresponde

Di, 20/09/2016 - 07:00

Juan Carlos Monedero – Consejo Científico de ATTAC España

39Los dioses escriben recto con renglones torcidos. En España nos tocó uno disléxico que escribe torcido con renglones torcidos. La historia avanza a trompicones, en círculos ascendentes -es la única posibilidad para ser progresistas- pero con recaídas ominosas. Es cuando regresa el pasado con sus modos de felón. A veces la historia se pone fea.

Reviso El precio de la transición, el imprescindible libro de Gregorio Morán recientemente reeditado. Miro los muros derruidos de la democracia actual con el ejemplo de lo que ocurrió a la muerte de Franco. La tristeza se adueña de los geranios. Como si nada dejara huella reflexiva. Nadie, es verdad, escarmienta en cabeza ajena. Cabe añadir: ¿y tampoco en la propia? En una reseña de 1992, cuando salió la primera edición del implacable libro de Morán, Charles Powell, un autor que contribuyó desde la academia al mito de la Inmaculada Transición, tachó al periodista de “maniqueo”, “amargado”, “estridente”, “ofuscado”. Todo por no comprar la versión oficial que dice que la democracia la trajo el rey, por negarse a ese mandato que nos reclama sumisos y obedientes. Siempre en nombre de un consenso sinónimo de resignación. No hace falta grandes sentencias revolucionarias para ser laminado. El pasaporte para recibir tales calificativos pasa por afirmar cosas tan terribles como que Franco , un dictador sangriento, murió en la cama, que los reformistas del franquismo pudieron dirigir la Transición sólo por la debilidad de la oposición, o que las divisiones entre los rupturistas tuvieron mucho que ver con la incapacidad de las fuerzas de la izquierda para confrontar el franquismo. Y también el posfranquismo. Porque se quedaron durante décadas. ¿Cómo repetir sin sonrojo “no pasarán”? No sólo pasaron en el 36 sino que se quedaron los cuarenta años de la dictadura y una buena parte de los decenios posteriores. Mucho tiene que ver con este impasse que vivimos esa celebración falangista del “¡Pasamos!” que resuena aún verbalmente en Rafael Hernando, en Dolores de Cospedal, en Rivera o en Girauta, y en los modos de sus partidos. Cuando un pueblo se gana a pulso la democracia y su relato -también su relato-, no le pasa un Rajoy y su estela de corrupción e ineficiencia con esta impunidad. Tenía razón aquella pancarta del 15-M: “Qué largo se me está haciendo el franquismo”. ¿Por qué la izquierda y sus aires de familia ampliada no se enteran?

A la la muerte de Franco, el régimen estaba fuertemente debilitado -lo demostraba el protagonismo popular de la calle o la necesidad que tuvieron de cambiar a Arias Navarro por Suárez-. Las fuerzas políticas franquistas andaban desorientadas e improvisaban constantemente. Pero la oposición no estaba mejor. La maldita desunión. La misma que subió a Hitler al poder -¿por qué demonios los sindicatos marcharon el 1 de mayo del 1933 con los nazis para celebrar el día del trabajo?- y hoy hace que el neoliberalismo campe por sus respetos con la extrema derecha subiendo y subiendo en Europa y Donald Trump acariciando al lado de su gato el gobierno con más armas nucleares del planeta.

Si en los setentas y ochentas la recuperación de la democracia en España vino de la mano de los actores provenientes del franquismo, hoy podríamos repetir la jugada y permitir que los herederos de aquél régimen sean los encargados de rehacer el nuevo contrato social en España, es decir, uno sin derechos sociales ni laborales, con una judicatura amenazada y rodeada y con unos medios con más capacidad de lijar alternativas que cuando había solamente dos cadenas. Si ayer la permanencia de lo viejo lo logró la división de la izquierda y el miedo al ejército y al terrorismo, hoy lo protagoniza de nuevo la división interna entre las fuerzas de la izquierda -también dentro de las fuerzas del cambio- y el miedo al terrorismo islámico y a las mafias que dirigen la dictadura financiera.

El gran aporte del PCE a la Transición tiene dos lecturas. Desde el régimen del 78 se celebra el “enorme sentido común” que habría demostrado Carrillo, elogiado incluso por los que quisieron matarle durante décadas. Desde una mirada progresista, su gran logro fue, bien al contrario, desactivar la calle. Lo hizo con los Pactos de la Moncloa en 1977 (gracias a lo que les dieron un puesto en la ponencia constitucional) y con la asunción del consenso como entrega impotente. No fue aceptar la bandera, sino negar la movilización popular. Nadie que disfrute de un privilegio lo entrega sin presión.

Hoy no hay movilización popular en el reino de España -salvo en Cataluña- porque se está esperando que Podemos ponga en marcha la regeneración democrática. Y está tardando. Pero se vuelven a repetir esquemas de división interna y externa jaleados por los bancos, los partidos, las empresas y los medios de comunicación a su servicio. ¿Vamos a cometer otra vez el mismo error? ¿Vamos a tener que explicar dentro de veinte años que no pudismo salvar la democracia porque se repitió una “correlación de debilidades”? ¿Van a ser las ambiciones personales y la debilidad democrática interna de las fuerzas del cambio responsables de que se vaya de rositas el PP de Barberá, Bárcenas, Cotino, De la Serna, Fabra, Rus, Arístegui, Rato, González, Granados, Figar, Soria, Cañete, Cospedal, Fernández (y mil más), o el PSOE de Cháves, Griñan, González, Villa, de la reforma del 135, de las peleas de poder internas propias de una empresa mafiosa más que de un partido?

Rajoy se puede suceder a sí mismo de la misma manera que el rey Juan Carlos se sucedió a sí mismo, como Cebrián y la prensa del régimen se sucedieron a sí mismos, como Fraga, Suárez, Cisneros, Pérez Llorca, Fernández Miranda, como los jueces, catedráticos, policías, políticos, empresarios de la dictadura se sucedieron a sí mismos. Y mientras, las fuerzas del cambio se enredan en un juego propio de niños caprichosos que dan prioridad a su ambición antes que al interés del país. Los partidos, con creciente arrogancia, se están presentando como los responsables de que la democracia no crezca. Y ese posfranquismo sociológico penetra incluso en los nuevos partidos (véase el comportamiento de Ciudadanos o algunas de las discusiones que tiene en su seno Podemos). Esa división paraliza a las fuerzas del cambio y es la alfombra roja por donde regresan siempre los de siempre. Como en el Tratado de Maastricht, cuando las fuerzas del cambio, con una confusión proverbial, estaban a favor, en contra y a favor de la abstención, además del “sí crítico” que defendía CC.OO para terminar de confundir a quien aún no lo estuviera. La derecha nunca se equivoca y siempre va junta. Su realismo es quizá su mayor virtud. En España, incluso han hecho un hueco dentro de sus filas para la extrema derecha. Por el contrario, las fuerzas de cambio, en todo su espectro, siempre parecen un paisaje después de la batalla.

¿Parálisis en España? ¿Terceras elecciones? ¿Acuerdo quirúrjico camino de alguna suerte de gran coalición? Y las fuerzas que debieran estar en el cambio afirman: si, no, abstención y apoyo crítico. O como dicen en el Caribe, un arroz con mango. Y en Argentina, un quilombo. Vamos, que un mejunje que no hay quien se lo lleve a la boca. Mientras tanto, los partidos pensando más en ellos mismos que en el país. Culpa de la gente, que les deja solos.

El espectáculo del PSOE es a mayor gloria del esperpento: en el Consejo Federal socialista no saben qué va a hacer su Secretario General, Pedro Sánchez, porque no se hablan con él. Pedro Sánchez ya no sabe qué hacer, obsesionado con ganar tiempo, por el odio que le profesa su Consejo Federal. Susana Díaz, el elefante blanco de la vieja guardia socialista, se desinfla día a día y encima piden cárcel para sus padrinos políticos (el fiscal, una vez más obedeciendo a los intereses del PP, lo anuncia apresuradamente para compensar la imputación de Rita Barberá). Fuera cual fuese el resultado de unas terceras elecciones, el PSOE no está en circunstancias de gestionar nada. Estamos echando aceite y aceite a la mayonesa cortada. A Podemos, después de dos años de elección tras elección, le toca prestarle un poco de atención a lo interno y saber qué quiere ser de mayor. Es normal que tenga ruido. No lo será si no habla con claridad y expresa en qué consisten sus diferencias internas, más allá de los síntomas del “mal de piedra” que muestras ya algunos de sus miembros. Si quiere parchear lo viejo o si quiere abrir nuevas posibilidades. Si quiere ser un partido más o si está dispuesto a enfrentar los enormes retos que amenazan a la Unión Europea. Si se atreve y apuesta fuerte por la democracia o se asusta y quiere intentar ganar credibilidad en el estado de partidos metiéndose en la cama con quienes vino a sustituir. Lo hizo Lula y Dilma Roussef en Brasil. Ya hemos visto cómo se lo han pagado. Volvemos a olvidarnos de que el verdadero viaje empieza cuando se acaban los caminos. Y que lo nuevo nació para ayudar a que lo viejo se marchara. ¿Nos acordamos de aquello del 15-M? Vamos despacio porque vamos lejos.

 

Publicado en Público.es

Kategorien: Attac Planet

Por qué la manera como se estableció el euro es un enorme obstáculo para la economía española

Mo, 19/09/2016 - 13:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

No existe plena conciencia entre la población en España de que la manera como está estructurado el sistema financiero en Europa (directamente relacionado con la manera como está estructurado el Banco Central Europeo, sus funciones y el sistema de gobernanza) está obstaculizando enormemente el desarrollo económico y social del país. Ello se debe, en parte, a la excesiva influencia que el capital financiero (máximo beneficiario de tal sistema financiero) tiene sobre los mayores medios de información y persuasión en España. Estos medios han jugado y continúan jugando un papel clave en la idealización y ocultación de lo que ha significado el euro para España.

Para entender lo que estoy diciendo y sus consecuencias para España, el lector me permitirá que haga una comparación del sistema financiero de España dentro de la Eurozona con el que existe en el Estado de California, dentro de EEUU. California es un Estado con más de 39 millones de habitantes, semejante al tamaño demográfico de España, que, como esta, tiene su economía basada en un potente sector financiero, un sector inmobiliario importante, y una industria de la construcción extensa, un sector turístico de gran valor y una agricultura potente, entre otras características. Tanto California como España tienen también un programa extenso de incentivos para atraer industrias y otras empresas al país.

Es importante ver qué ha pasado en California durante la Gran Recesión y compararlo con lo que ha ocurrido en España durante el mismo período (2008-2016). Y un primer paso en esta comparación es ver cómo ambos países respondieron a la crisis creada a partir del año 2008, año en el que se inició en muchos países la Gran Recesión, resultado, en ambos casos, del colapso de las burbujas inmobiliarias, que afectó de una manera muy marcada al sector inmobiliario y a la industria de la construcción, dos sectores muy importantes en las economías de los dos países. En EEUU, el Estado de California pudo conseguir fondos públicos inmediatamente del Banco Central Estadounidense, llamado Federal Reserve Board (FRB). En España, en cambio, esto no ocurrió. El Estado español no pudo recibir fondos del Banco Central Europeo (BCE). Tuvo que intentar conseguirlos de lo que se llama el mercado financiero (que quiere decir, de los bancos privados), los cuales, sabiendo de la vulnerabilidad del Estado español (que no tenía apoyo del Banco Central Europeo), exigían unos intereses de los préstamos a todas luces exagerados, lo cual llevó al Estado a tener un déficit y una deuda pública enormes, alcanzado casi la bancarrota. Ello determinó que el Estado español recortara millones y millones de euros en su gasto público, reduciendo las pensiones y otras transferencias públicas, así como el gasto en servicios públicos, como la sanidad, la educación los servicios sociales, las escuelas de infancia, los servicios asistenciales o la vivienda social, entre otros. En todos estos sectores sociales hubo recortes muy acentuados. En California, en cambio, el FRB proveyó el préstamo, garantizando así la estabilidad financiera del Estado, sin tener que ir desesperado a la banca privada para poder cubrir el gran agujero que representaba la recesión económica para las arcas del Estado.

¿Por qué el BCE no ayudó a los Estados en la Eurozona?

A la luz de estos datos ampliamente documentados, el lector se preguntará ¿por qué entonces el BCE no hace como hace el FRB en EEUU? Y la respuesta es sumamente fácil de ver y entender. No lo hace porque el BCE está bajo la enorme influencia de los bancos (y muy en especial de los bancos alemanes), a los cuales les va súper bien que los Estados tengan que depender de ellos para conseguir prestado dinero, consiguiendo pingües beneficios en estos préstamos. En realidad, el BCE está en Frankfurt, a escasa distancia del Banco Central Alemán, el Deutsche Bundesbank, bajo su sombra. Y es importante recordar que fueron los bancos alemanes (junto con los franceses) los que proveyeron, directa e indirectamente, la mayoría del crédito que alimentó la burbuja inmobiliaria en España, bancos que financiaron predominantemente a través de sus préstamos a la banca española.

Hay que entender, pues, que la unidad monetaria que estableció el euro beneficia sobre todo a las instituciones financieras a costa de la economía productiva y del bienestar y calidad de vida de las clases populares, que constituyen la mayoría de la población en los países de la Eurozona (y que son las mayores beneficiarias de las transferencias públicas y las que utilizan los servicios públicos del Estado del Bienestar).  El sistema financiero, pues, no podía estar mejor diseñado para favorecer al capital financiero a costa de perjudicar a las clases populares. Los recortes de gasto público, incluyendo el gasto público social, eran necesarios para cubrir las bajadas de impuestos que aprobaron los gobiernos neoliberales, y para pagar la deuda contraída en su gran mayoría con los bancos.

¿Por qué se reproduce esta situación?

Por varias razones. Una de las mayores causas es la enorme  influencia antidemocrática del capital financiero sobre el establishment político-mediático (que está profundamente endeudado y no quiere antagonizar a los que los financian). Otra es su financiación de los mayores centros de estudios e investigación académica del país, y de las revistas económicas que hacen propaganda y promocionan el sistema financiero actual. Y otra causa es la complicidad que tiene con las grandes empresas industriales y de servicios, que dependen, en parte, del sistema financiero, y también porque las propuestas que el sector financiero está realizando –tales como las bajadas de salarios, o las reformas laborales que debilitan el mundo del trabajo- las benefician también. El IBEX-35 tiene todo tipo de empresas, representando el eje del establishment financiero y económico del país. No hay duda de que tal sistema financiero, basado en el euro, está perjudicando a España y a otros países de la periferia de la Eurozona. No puede dejarse tal como está, pues es imposible que con este sistema España pueda desarrollarse y converger con los otros países de la Unión Europea. La evidencia de ello es abrumadora. Los recortes, la austeridad y la precariedad laboral serán lo habitual en la economía española, siempre y cuando el sistema financiero europeo siga estructurado como hasta ahora.

¿Qué puede hacerse?

Lo primero que debe indicarse es que de todas las alternativas posibles, la peor es no hacer nada y continuar con la situación actual. Por desgracia, el PP, Ciudadanos y parece ser el PSOE están hoy en esta dirección: continuar con las mismas políticas.

Ahora bien, es importante señalar la diferencia entre reconocer el enorme daño que tal diseño del sistema del euro está haciendo a España, y otro es que la solución sea salirse del euro. El establecimiento de esta moneda fue un error, resultado del enorme poder del capital financiero, pero de esta observación no se deriva que la solución sea salirse del euro. Puede o no que esta sea la solución, dependiendo del contexto político del país, y cómo hacer la transición al no-euro es un tema del cual apenas se habla.

Pero otra alternativa sería establecer una alianza de gobiernos que estén en desacuerdo con las políticas neoliberales que impone el establishment gobernante del euro y que cuestionen tanto las bases que justifican las medidas regresivas que se están implementando, como su aplicación. Esta alternativa es casi inevitable, pues el número de gobiernos contrarios al continuismo crecerá con los años. Esta alianza es esencial, y de gran utilidad para cualquier vía que se considere. La protesta comenzará en la periferia y acabará afectando al establishment político-financiero, liderado por el alemán.

El reto de las fuerzas progresistas es establecer estas alianzas internacionales en lugar de supranacionales. Es decir, que los movimientos progresistas (como las instituciones que defienden el mundo del trabajo) de cada Estado se alíen entre ellos para conseguir los cambios necesarios en la gobernanza de la Eurozona y en las políticas aplicadas. Mi desacuerdo, expresado en dos artículos recientes en Público (“¿Está el Estado del Bienestar muerto? Crítica a Yanis Varoufakis”, 08.08.16, y “Respuesta de Vicenç Navarro a Varoufakis: inter-nacional no es lo mismo que supra-nacional”, 08.09.16), con Varoufakis es que este cree que los Estados son anticuados (dejando un espacio muy importante, la defensa de la soberanía nacional, en manos de la ultraderecha) cuando yo creo que son las unidades base para democratizar la Unión Europea y la gobernanza del euro. Sin cambios en cada Estado y sin movilizaciones dentro de cada nación aliada con fuerzas progresistas basadas en otra nación, no se producirán cambios en Europa. El trabajador alemán tiene más en común con el trabajador español o griego que con el establishment financiero-político-mediático de su país, cuyas reformas Hertz dañaron a todos.

El éxito del movimiento anti TTIP muestra precisamente cómo se pueden ganar batallas y vencer al establishment financiero-político europeo. El análisis de estos hechos muestra que el rechazo hacia tal tratado tiene lugar no solo en las calles, sino también en los parlamentos nacionales, cuyas movilizaciones explican la retirada del tratado de libre comercio entre EEUU y la UE.

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona

Publicado en nuevatribuna.es
vnavarro.org

Kategorien: Attac Planet

Techo de gasto: tres camisas de fuerza

Mo, 19/09/2016 - 09:00

Albino Prada – Comisión JUFFIGLO ATTAC España

Cuando el Gobierno del Estado -o de la Xunta- establece su llamado techo de gasto marca un límite al crecimiento del mismo. Para el caso de España tanto las previsiones de la Comisión Europea como la última actualización del Programa de Estabilidad del Gobierno (en abril de este año) coinciden en que el gasto público en relación al PIB disminuirá en torno a ocho décimas entre el 2016 y el 2017.

En un país con un deterioro prolongado en los últimos años de los recursos sanitarios, educativos o para innovación, y con un déficit catastrófico en la cobertura de dependientes, desempleados o personas en riesgo de pobreza, un techo de gasto que no suponga incrementar los recursos disponibles de forma sustantiva supone profundizar en una galopante desigualdad y destrucción del tejido social. Una camisa de fuerza.

Porque en vez de reducir en unos 11.000 millones el gasto público total para el 2017, nuestro reto debiera ser ponernos a alcanzar la media de la eurozona (47,6 % PIB), lo que supondría llegar -algún día- a contar con 70.000 millones más para cubrir aquellas necesidades sociales. Claro está que los monaguillos del techo de gasto austericida suelen engatusarnos con lo que hacen con la otra mano: bajar los impuestos. De manera que en aquellas previsiones y en aquel programa nos enteramos de que, a pesar del intenso crecimiento del PIB, a causa de las rebajas populistas los ingresos públicos, solo se incrementarán entre el 2016 y el 2017 en España en una décima del PIB.

Un círculo vicioso, porque se bajan impuestos para crecer más, pero ese crecimiento ni mejora la recaudación ni, menos aún, se construye con una creciente reducción de la desigualdad social y laboral. Un círculo vicioso y desastroso. Otra camisa de fuerza.

Pero tampoco en este caso se abren camino propuestas claras, para no pocos desagradables, de cómo alcanzar en España la media de ingresos de la eurozona (un 46 % del PIB), lo que supondría recaudar unos 80.000 millones más. Y, de paso, reducir así la desigualdad.

Así las cosas llegamos a la tercera camisa de fuerza. Se hace necesario, a pesar de reducir los gastos y por negarse a recaudar a la europea, un endeudamiento anual (déficit público) que año tras año supera el listón del 3 %.

Eso sí después, y esta es la tercera camisa de fuerza, de que a las comunidades autónomas (que son las que gestionan la sanidad y la educación) solo se les permita en el 2017 la tercera parte de déficit que al Estado. Las otras dos partes y los ahorros en austeridad social se los come el rampante capitalismo de amiguetes. De manera que con estas tres camisas de fuerza ni las comunidades autónomas cumplidoras, como Galicia, podrán recuperar el nivel de dotación sanitaria y educativa previa a la crisis, ni el Estado podrá elevar la cobertura a desempleados o dependientes. Sin embargo, las rentas más altas podrán seguir disfrutando de un patriótico paraíso fiscal, creando empleos precarios y empujando así el consumo, la producción y el PIB. Si los primeros aguantan, no dude usted de que los segundos seguirán colocándonos sus tres camisas de fuerza.

 

Publicado en La Voz de Galicia

Kategorien: Attac Planet