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Justicia económica global
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La nueva Europa teleonómica

vor 2 Stunden 58 Minuten

Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra-Nafarroa

El Brexit y el triunfo de Trump escenificaron el finiquito del “escenario teleológico” en el que la finalidad de los procesos creativos eran planeadas por modelos finitos que podían intermodelar o simular varios futuros alternativos y en los que primaba la intención, el propósito y la previsión y su sustitución por el “escenario teleonómico”, marcado por dosis extremas de volatilidad que afectarán de manera especial a la vieja Europa. Así, Europa estaría sufriendo una aguda crisis identitaria agravada por el triunfo del Brexit y por el “proceso de balcanización europeo” ideado por EEUU para mediante selectivos atentados terroristas y la crisis de los refugiados, provocar la aparición de fuerzas centrífugas que aceleren la desmembración de la actual Unión Europea.

Salida de Gran Bretaña de la Unión Europea (Brexit)

En el Reino Unido convergían una mayor exposición a los activos tóxicos (hipotecas subprime), a los activos inmobiliarios y una libra revalorizada que había estancado sus exportaciones, por lo que el Banco de Inglaterra se vio obligado a realizar sucesivas bajadas de tipos de interés, implementar medidas cuantitativas (Quantitative Easing) para incrementar la base monetaria y depreciar repetidamente su moneda para estimular sus exportaciones . Sin embargo, tras retornar al poder los conservadores liderados por David Cameron y fieles a su política euroescéptica (nula voluntad británica de embarcarse en un proyecto en decadencia en el que la soberanía británica estaría supeditada a los mandatos de Bruselas), incluyeron en su programa electoral del 2.015 la convocatoria de un referéndum sobre la salida de la UE para el 2016, con lo que Cameron tranquilizó a las bases más radicales de su partido al tiempo que arrebató la bandera al partido en alza de los euro-escépticos( UKIP) en la creencia de un cómodo triunfo y de la continuación de Reino Unido en la Unión Europea en condiciones similares a Suiza. Sin embargo, la irrupción de fuerzas centrífugas lideradas por el ex-alcalde de Londres, Boris Johnson consiguió la victoria inesperada de los partidarios del Brexit que consideran que el Reino Unido no necesita de Europa ya que podría convertirse en la Singapur de Occidente desde su atalaya financiera de la City londinense al tiempo que metrópolis del comercio de Ultramar al pilotar la nave capitana de una renacida Commonwealt, siguiendo la filosofía de Winston Churchill : “Estamos en Europa, pero no en ella”, con lo que tras el triunfo del Brexit, podríamos asistir al renacimiento de la Commonwealt y a un nuevo conflicto de las Malvinas.

El khaos griego

Las reformas estructurales y fiscales que ha impuesto la Troika a países como Irlanda, Grecia, Portugal, España, Italia, Chipre, Malta y Eslovenia para modernizar la Administración pública y la sanidad, mejorar el mercado laboral y adaptar la presión fiscal a las circunstancias son principios genéricos que se han traducido en sucesivas subidas de impuestos, reducción de funcionarios, supresión de organismos públicos, recortes salariales y máxima flexibilidad en el mercado laboral aunado con una sensible pérdida de jirones del primigenio Carta Social Europea (CSE) o Carta de Turín de 1.961. Así,en la cadena Fox News, Peter Morici, economista y profesor de la Universidad de Maryland, dijo que “ la necesidad de una unión fiscal en la zona euro y de que el BCE adopte un papel similar al llevado a cabo por la Reserva Federal de EEUU, no llegarán a tiempo para salvar a los países periféricos y consideró la posibilidad de que “dichos países abandonen el euro para poder así imprimir su propio dinero y resolver sus problemas como lo hizo Estados Unidos a raíz de la crisis financiera”.

En el caso griego, la troika que comprenden la UE, el FMI y el BCE llevan tiempo presionando a Grecia con un riguroso programa de privatizaciones debido a su desorbitante Deuda Pública (de 320.000 millones de euros) y ha obligado a implementar reformas estructurales y fiscales para modernizar la Administración pública y la sanidad, mejorar el mercado laboral y adaptar la presión fiscal a las circunstancias (rebajar el IVA situado en la actualidad en el 23%,) se han traducido en subidas de impuestos, reducción de funcionarios, supresión de organismos públicos, recortes de salarios y pensiones de jubilación, flexibilidad en el mercado laboral y brutal pérdida de puestos de trabajo (más de un millón desde el inicio de la crisis). Además, se estima que la deuda pública del país heleno ascenderá hasta el 200 % del producto interior bruto (PIB) en el 2016, existiendo el temor de que podría pasar del default (incumplir sus pagos) a la salida de la Eurozona (medida drástica que contaría con las bendiciones de su principal acreedor, Alemania) , por lo que “cada vez más empresas europeas y estadounidenses se preparan para lo que antes era impensable”, según The New York Times.

¿Finiquito a la actual Unión Europea?

La hipotética exclusión de Grecia de la Eurozona supondría el finiquito de la Eurozona pues el resto de países periféricos (Portugal, España, Irlanda, Malta y Chipre), seguirá inexorablemente el movimiento centrífugo de Grecia y deberán retornar a sus monedas nacionales, sufrir la subsiguiente depreciación de las mismas y la regresión a niveles de renta propias de la década de los 70 , con el consiguiente efecto demoledor en los mercados bursátiles.

Así, asistiremos a la reconversión de la actual Eurozona en la Europa de los Nueve ( Alemania, Francia, Bélgica, Holanda, Italia, Dinamarca, Suecia, Luxemburgo y Austria), quedando el resto de países europeos periféricos (Portugal, España, Irlanda, Grecia, Eslovenia, Malta y Chipre), gravitando en sus anillos orbitales y viéndose obligados a retornar a sus monedas nacionales , sufrir la subsiguiente depreciación de las mismas, regresión a niveles de renta propias de la década de los 70 e inicio del éxodo al medio rural de una población urbana afectada por la asfixia económica, embargo de viviendas e ingreso en las listas del paro, con la consiguiente revitalización de extensas zonas rurales y rejuvenecimiento de su población.

Además, el retroceso de las exportaciones debido la contracción del consumo interno de la UE por la recesión económica, ( los intercambios comerciales entre los Estados miembros de la UE alcanzan el 60% del volumen total de su comercio ) y las sucesivas devaluaciones de las divisas de China y países emergentes encarece los productos europeos y reduce su competitividad frente a los países del resto del mundo,(con especial incidencia en países tradicionalmente exportadores como Finlandia) podría provocar que dicho país abandone la Eurozona y proceda a la constitución de una Federación Escandinava (integrada por Noruega, Finlandia,Letonia, Estonia y Lituania) que pivotaría en la ambivalencia comercial ruso-europea.

El resto de países del centro y este de Europa, (integrantes de la llamada Europa emergente), sufrirán con especial crudeza los efectos de la tormenta económica al no contar con el paraguas protector del euro y se verán obligados a depreciar sucesivamente sus monedas , aumentar espectacularmente su Deudas externa y sufrir alarmantes problemas de liquidez y asimismo, deberán retornar a economías autárquicas tras sufrir masivas migraciones interiores, al descartar la CE la modificación de las reglas para la adopción del euro en la Unión Europea y así poder acelerar la adhesión de los Estados miembros del centro y este de Europa y deberán proceder a la reapertura de abandonadas minas de carbón y obsoletas centrales nucleares para sacudirse la rusodependencia energética.

¿Hacia la Europa de los Pueblos?

Las fuerzas centrífugas presentes en el escenario europeo habrían provocado el auge de movimientos independentistas del que Escocia sería paradigma de dicho movimiento y alumno aventajado tras el referéndum celebrado para decidir sobre la permanencia o no de dicha nación en Gran Bretaña. El profesor James Mitchell, responsable de la escuela de Gobierno y Política Pública de la Universidad de Strathclyde (Glasgow, Escocia), explica que las razones de un pueblo para querer su independencia “radican en el fracaso de sus respectivos Estados, pues las naciones subestatales se sienten ninguneadas”.pero según la actual doctrina imperante en Bruselas, “un Estado resultante de un movimiento secesionista perdería su condición de miembro de pleno derecho de la zona euro y habría de comenzar el proceso de readmisión”, lo que en la práctica imposibilita la secesión. Caso de producirse el Brexit, asistiríamos a una progresiva disolución de la actual UE como ente político, momento que será aprovechado por las actuales naciones sub-estatales europeas (Escocia, Flandes, Bretaña, Alsacia, Córcega, Cataluña, País Vasco, Galicia, Padania,Tirol del Sur, Irlanda del Norte, Cornualles e Isla de Man) para conseguir la desconexión de sus antiguas metrópolis y provocar la aparición de un nuevo mapa geopolítico europeo en el horizonte del 2.020.

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Los grandes bancos europeos ganan 25.000 millones en paraísos fiscales

vor 4 Stunden 58 Minuten

redaccion@lamarea.com

Los 20 principales bancos europeos, entre los que se encuentran Santander y BBVA, registran el 26% de sus beneficios en paraísos fiscales, que les reporta 25.000 millones de euros aproximadamente y representan solo el 12% de su facturación y el 7% de su personal, según un informe de Oxfam Intermón y la Fair Finance Guide International, que sostienen que lo hacen para evitar el pago de los impuestos, para facilitar a sus clientes la elusión de estos o sortear ciertas regulaciones o requisitos legales.

Entre las principales conclusiones, la investigación destaca los siguientes datos: las empresas subsidiarias ubicadas en paraísos fiscales resultan el doble de lucrativas para los bancos que las ubicadas en otros lugares. Así, por cada 100 euros de actividad, los bancos obtienen un rendimiento de 42 euros en los paraísos fiscales, en comparación con los 19 euros que obtienen de media en otras ubicaciones.

Además, un empleado o empleada de banco en un paraíso fiscal genera un beneficio medio de 171.000 euros anuales, cuatro veces más que un empleado o empleada medio, que tan solo genera 45.000 euros anuales de media. En 2015, los bancos europeos obtuvieron al menos 628 millones de euros en beneficios en paraísos fiscales en los que no contaban con ningún empleado o empleada, indica el informe. Como ejemplo, el banco francés BNP Paribas obtuvo un beneficio de 134 millones de euros libres de impuestos en las Islas Caimán, donde carecen de personal.

La organización afirma que algunas entidades han reportado beneficios en paraísos fiscales a pesar de reportar pérdidas en otros países: en 2015, el banco alemán Deutsche Bank registró escasos beneficios o incluso pérdidas en sus principales mercados mientras obtuvo 2.000 millones en paraísos fiscales. Los preferidos son Luxemburgo e Irlanda, que concentran el 29% de los beneficios de 2015. Ese mismo año, las 20 principales entidades bancarias europeas obtuvieron un beneficio de 4.900 millones en Luxemburgo, más de lo que obtuvieron en Reino Unido, Suecia y Alemania juntos.

“La nueva normativa de transparencia de la Unión Europea nos permite hacernos una pequeña idea de  la ingeniería fiscal de los principales bancos europeos, y el panorama no es agradable. Los Gobiernos deben cambiar las normativas para evitar que los bancos y otras grandes empresas utilicen los paraísos fiscales para evadir y eludir el pago de impuestos o para ayudar a sus clientes a hacerlo”, afirma Miguel Alba, responsable de sector privado de Oxfam Intermón. Según el documento, los bancos no pagaron impuestos por los 383 millones de euros de beneficio que obtuvieron en siete paraísos fiscales en 2015. En Irlanda, las entidades bancarias europeas tributan a un tipo efectivo de no más del 6% (la mitad del tipo legal). Tres bancos –Barclays, RBS y Crédit Agricole– no pagan más de un 2%.

A costa de la pobreza

Intermón Oxfam denuncia, además, lo que supone esta práctica: “Roban a muchos países fondos que precisan para combatir la pobreza y la desigualdad, siendo los países más pobres los más perjudicados. Cada año, la evasión y elusión fiscal por parte de las grandes multinacionales priva a los países pobres de más de 100.000 millones de dólares en ingresos fiscales, dinero suficiente para financiar servicios educativos para los 124 millones de niños y niñas sin escolarizar o atención sanitaria que podría evitar la muerte de al menos seis millones de niños y niñas”.

La organización, que valora la nueva normativa europea sobre la elaboración de informes país por país, considera sin embargo que la nueva propuesta de la Comisión Europea, dirigida a otros sectores e industrias, tiene importantes carencias como las siguientes: se limita a empresas con una facturación igual o superior a los 750 millones de euros, un requisito que excluiría hasta el 90% de las multinacionales, y no exige a las empresas que informen de sus actividades en todos los países en los que operan, incluidos los países en desarrollo.

“La normativa de transparencia de la Unión Europea está abriendo al escrutinio público el opaco mundo de la fiscalidad de las grandes empresas. Ahora, es necesario ampliarla para garantizar que todas las grandes corporaciones publiquen informes financieros por cada país en el que operan. Esto facilitará a todos los países, incluidos los más pobres, determinar si las empresas pagan los impuestos que les corresponden o no”, concluye Alba.

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Asamblea ordinaria anual de ATTAC España

Mo, 27/03/2017 - 10:24

 

ATTAC España se ha reunido este fin de semana en asamblea ordinaria anual para establecer las líneas estratégicas de trabajo a medio y largo plazo que desarrollen su objetivo básico como movimiento social que es desarmar los mercados financieros a fin de recuperar los espacios democráticos hurtados a los ciudadanos

En los debates mantenidos, se ha ido concretando su estrategia en una serie de objetivos operativos que podríamos resumir en los siguientes:

(*) Coadyuvar a frenar el descontrol y la desregulación de los movimientos financieros  mediante la regulación de los movimientos de capital a través de la Imposición a las transacciones financieras (ITF), la eliminación de los paraísos  fiscales y la prohibición de las operaciones especulativas sobre las materias primas y los alimentos

(*) Insistir en la defensa de lo público frente a las privatizaciones mediante el establecimiento de una fiscalidad que asegure una redistribución justa de la riqueza y garantice a la ciudadanía el acceso a los bienes y servicios públicos y la búsqueda de una estructura financiera beneficiosa para la sociedad en la que la banca pública juegue un papel esencial.

(*) Contribuir a terminar con la esclavitud de la deuda mediante el abandono del recurso insistente al endeudamiento, tanto de naturaleza pública como privada, y planteamientos que sepan contemplar las diversas situaciones personales en lo referente la deuda privada, especialmente para la limitación de desahucios y la neutralización de la pobreza energética.

(*) Rechazar los acuerdos neoliberales que amenazan los derechos de los ciudadanos, la democracia y la sostenibilidad del planeta, en concreto los acuerdos y tratados de comercio internacional TTIP, CETA, TISA etc.)

(*) Avanzar en la búsqueda de un escenario de oportunidades y seguridad para las personas mediante los Ingresos básicos universales (Renta básica universal) y la eliminación de la pobreza en todas sus formas (incluida la energética)

(*) Contribuir a la búsqueda de un modelo económico alternativo capaz de frenar el cambio climático y la amenaza a la vida sobre el planeta.

La Asamblea procedió también a la renovación de responsabilidades de ATTAC España, siendo elegidas Cuca Hernández, Coordinadora, y María Fernanda Gadea, Vice coordinadora, Alberto Górriz Secretario y Ricardo García Zaldívar, Tesorero.

Madrid, 26 de marzo de 2017

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De la Dictadura genocida a la concentración y miserabilización actual

Mo, 27/03/2017 - 09:01

Julio C. Gambina – Consejo Científico de ATTAC España

A 41 años del golpe genocida del 24 de marzo de 1976 hay que hacer memoria y recuperar los objetivos entonces propuestos por las clases dominantes para considerar cuanto lograron y como los profundizan en nuestra cotidianeidad.

Con el terror de Estado se ejerció la “necesaria” violencia para reestructurar la economía, el estado y la sociedad, por eso, la cultura del miedo, represión explícita mediante, para obtener una férrea disciplina social. Por eso no debe sorprender la argumentación ideológica en el presente contra la movilización social en defensa de los derechos de los de abajo. Es la cultura represora de la dominación que defiende el derecho a circular junto a los de propiedad, contra los de las/os trabajadoras/res, sus salarios y las condiciones de empleo.

Hay matices en 41 años, sí, no es lo mismo la dictadura que los gobiernos constitucionales, no necesariamente “democráticos”; pero existen algunas regularidades institucionales que atraviesan todo el periodo.

La más importante es la ofensiva del capital sobre el trabajo y la flexibilización y precariedad laboral constituye una constante en el periodo. El tercio de irregularidad en el empleo es menos que la máxima hacia 2001/02, pero refleja la voracidad de la impunidad empresarial que deteriora derechos y condiciones de vida de las/os trabajadoras/es.

Producto de la ofensiva capitalista cambió la relación cotidiana entre trabajadoras/es y sus empleadoras/es, con la clara intencionalidad de restringir la capacidad de protesta y organización sindical, que no es mayor producto del empecinamiento de una cultura social y sindical en la Argentina, con tradición histórica en diferentes identidades político ideológicas anti capitalistas.

Los instrumentos de la ofensiva capitalista fueron variados, no solo para transformar la relación laboral, sino el tipo y función del Estado, por eso las privatizaciones y el incentivo a la iniciativa privada. Una lógica que hoy se reitera con la pretensión de normalizar la educación privada, mientras que en la escuela pública se “cae” por no haber alternativa para los más empobrecidos.

Con la mercantilización capitalista se organiza la cotidianeidad, en la salud y la educación, en la vivienda, la cultura, la seguridad o la justicia; pero a no olvidar que ese propósito formulado en tiempos dictatoriales se materializó con gobiernos constitucionales y persiste.

La deuda pública es un mecanismo en origen que se potenció en tiempos y turnos constitucionales, con una incambiada “ley de entidades financieras” que rige desde 1977 y cuyo objetivo de concentrar la banca se concretó con creces, más su extranjerización.

No puede pensarse en el modelo productivo actual, readecuado en estas décadas desde el propósito explicitado por el Plan de Martínez de Hoz en abril de 1976, cuyo eje rector tuvo impulso bajo la orientación de Cavallo con presidentes peronistas y radicales.

Los objetivos de la dictadura no solo se materializaron bajo condición de golpe de Estado, sino también con legislación aprobada por el Parlamento, sean las leyes de la impunidad o la ley antiterrorista, antecedente de cualquier protocolo de represión contemporáneo.

Este trayecto es el que permite explicar el 33% de pobreza y la concentración en pocos multimillonarios del petróleo, la construcción o las finanzas. Remito a Alejandro Bulgheroni, Eduardo Eurnekian, Alberto Roemmers, Gregorio Pérez Companc, Jorge Horacio Brito, Eduardo Costantini, o Marcos Galperin. Argentina replica lo que pasa en el mundo, con 8 fortunas individuales que tienen la misma riqueza que el 50% de la población mundial.

Resulta de interés recuperar la memoria, sí, pero también considerar las continuidades esenciales en tiempos constitucionales para hacer funcional a la Argentina al orden capitalista mundial, ahora desafiado en el marco de la crisis a su propio reordenamiento. Este se manifiesta en las críticas a la globalización capitalista desde sus propias clases dominantes, caso del BREXIT o el triunfo de Trump, o la expansión visible de las derechas mundiales que se ofrecen para reformar en su beneficio el capitalismo actual.

Son reformas para relanzar la lógica de la ganancia, de la acumulación y la dominación. Por eso hay que pensar en términos alternativos, lo que supone la crítica a los procesos de cambios que se procesaron o procesan en nuestra región y discutir la necesaria transición desde el orden actual hacia formas sociales de organización de la producción y la cotidianeidad colocando por delante los derechos humanos y los de la naturaleza.

La gigantesca manifestación de recuperación del acontecimiento que supuso el genocidio puede servir para construir subjetividad y propuestas programáticas para una crítica del pasado y el presente, junto al debate sobre el futuro cercano de emancipación social.

Buenos Aires, 23 de marzo de 2017

 

Miembro del Consejo Académico de ATTAC-Argentina

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Las desigualdades sociales matan

Mo, 27/03/2017 - 07:02

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Este artículo analiza el enorme coste humano que conlleva la aplicación de las políticas neoliberales, que han generado un enorme crecimiento de las desigualdades sociales que se ha visto reflejado también en un descenso muy significativo del bienestar social, calidad de vida y salud de la población. El artículo también señala las fortalezas y debilidades que se han aplicado en el intento de reducir tales desigualdades, subrayando que un elemento clave para su reducción es la recuperación de la categoría de clase social como elemento de intervención (además del género y la raza).

Las desigualdades sociales han experimentado un crecimiento enorme en el periodo histórico (desde los años ochenta del siglo pasado) en el que el neoliberalismo ha sido el pensamiento dominante en el mundo capitalista, liberado de cualquier freno como resultado de la derrota del otro polo en la Guerra Fría, la Unión Soviética. En este último país, la derrota significó un coste humano enorme sin precedentes en tiempos de paz. La transición desde lo que se llamaba “socialismo real” al capitalismo, y las enormes desigualdades creadas en tal proceso, costaron más muertos que los que han causado las Guerras Calientes de Irak y Siria puestas juntas. Solo en el periodo 1990-95, el incremento en el número de muertes en lo que había sido la Unión Soviética fue de casi dos millones de personas. Y durante toda la década de los años noventa fue de cuatro millones, algo que fue consecuencia, repito, del enorme crecimiento de las desigualdades causadas por la transición, como se ha documentado extensamente en la literatura científica (ver Shkolnikov, V. M., y Cornia, G. A., Population Crisis and Rising Mortality in Transitional Russia, en The mortality crisis in transitional economies, Oxford University Press, 2000). Mientras la esperanza de vida (años que una persona vive) de las personas con elevadas rentas y niveles de estudios superiores continuaba aumentando en lo que había sido la Unión Soviética, la mortalidad entre las clases populares en aquel país sufrió un elevadísimo incremento como resultado de las políticas públicas de masiva privatización de los mayores medios de producción y de la destrucción de la protección social, que incrementaron espectacularmente las desigualdades sociales. Esta realidad apenas ha sido reflejada en los mayores medios de información del mundo occidental. No hay duda de que si hubiera ocurrido en un país en el que la transición hubiera sido del “capitalismo real” al socialismo, tales hechos hubieran sido la noticia del siglo. Lo fue en dirección contraria, y apenas fue noticia en los mayores medios de información.

Pero el enorme coste humano del neoliberalismo aparece también dentro del propio capitalismo, como consecuencia de la imposición de las políticas neoliberales. En EEUU las políticas de tal sensibilidad neoliberal, aplicadas por la mayoría de los gobiernos federales en EEUU a partir del presidido por el Sr. Ronald Reagan, también han tenido un elevado coste humano. La esperanza de vida de la clase trabajadora blanca (tanto para hombres como para mujeres) ha ido descendiendo. Y, como consecuencia, la esperanza de vida promedio de toda la población se ha estancado y ha dejado de crecer.

La gran mayoría de las políticas antidiscriminatorias no han mejorado el bienestar de las clases populares, pues tales políticas no estaban orientadas a ellas

Es interesante señalar que esta situación detallada en los párrafos anteriores se ha producido en EEUU a la vez que las políticas antidiscriminatorias federales, que intentan corregir las desigualdades por raza y por género, se han establecido y desarrollado, lo cual parecería ser paradójico, ya que, a la vez que se intenta favorecer a los grupos discriminados en la sociedad (y por lo tanto más vulnerables), la calidad de vida, bienestar y salud de las clases populares se habría ido deteriorando, como lo prueban las cifras de esperanza de vida que he citado anteriormente. Esta paradoja se aclara, sin embargo, si uno se da cuenta que en el diseño y aplicación de estas políticas antidiscriminatorias no se tuvo en cuenta la categoría de clase social, centrándose solo en raza y género. Como consecuencia de ello, los grupos sociales que se han beneficiado más de tales políticas antidiscriminatorias han sido los pertenecientes a las clases de renta alta y media alta. La estructura de poder ha cambiado y diversificado su color y su género (hay más afroamericanos y latino, y más mujeres, en las instituciones representativas de EEUU y en las instituciones de poder decisorio en la sociedad civil), sin que ello haya beneficiado sustancialmente a las clases populares (incluidos los grupos discriminados, la mayoría de los cuales pertenecen a tales clases populares).

Las implicaciones de esta realidad son enormes, pues la plutocracia que manda en el país (la casta política y el entramado existente entre los poderes financieros y económicos por un lado, y las instituciones políticas y mediáticas, por el otro) puede ser diversa y variada en cuanto a color y género, y sin embargo, no mejorar el bienestar de las clases populares; solo en el caso de que las políticas públicas incluyan en su diseño y desarrollo el intento de cambiar las relaciones de clase, además de género y raza, habrá un mejoramiento del bienestar de las clases populares.

Las limitaciones de las políticas antidiscriminatorias

Lo dicho en el apartado anterior debería llevarnos a ver la desigualdad como un concepto multidimensional, analizando las desigualdades en base a la ubicación de la persona en la estructura social, consecuencia de una discriminación hacia el grupo al cual el individuo pertenece; por ejemplo, que una persona negra o una mujer sufra mayor desigualdad por el hecho de que él o ella pertenezcan a tal grupo discriminado. La mayoría de políticas antidiscriminatorias tienen como objetivo disminuir la distancia social, y están encaminadas a integrar al sujeto discriminado en el orden existente. Las políticas públicas de la candidata demócrata Hillary Clinton iban en esta dirección. Pero el hecho de que en su campaña no empleara un discurso ni promoviera políticas públicas que se centraran en la clase social como sujeto de intervención, explica que la mayoría de mujeres de las clases populares no votaran su candidatura, haciéndolo en su lugar por los candidatos Sanders y Trump, que enfatizaron el discurso de clase social, además de raza y género, aun cuando la utilización de estas dos categorías (raza y género) fue diametralmente diferente y opuesta entre estos dos candidatos. Trump recurrió a un discurso, además de clasista (presentándose como defensor de los trabajadores olvidados), racista y misógino, mientras que Sanders fue, además de un defensor de la clase trabajadora, defensor de las mujeres y de las minorías. Las encuestas mostraban que el único candidato del Partido Demócrata que podría haber vencido al candidato Trump era el socialista Sanders.

Explotación como generador de desigualdad

La segunda dimensión de la desigualdad es, además de la discriminación, la explotación, concepto raramente discutido o presentado en los medios por poner en evidencia al orden establecido, y del que, comprensible y predeciblemente, los beneficiarios de tal orden no quieren ni oír hablar. Es interesante ver que, ahora, cuando el tema de las desigualdades parece estar de moda (incluso Davos, centro del pensamiento reaccionario neoliberal, decidió centrarse en este tema), la palabra explotación no aparezca por ninguna parte. Y ello a pesar de que es sumamente fácil de detectar. El agente A explota al agente B cuando A vive mejor a costa de que B viva peor (A y B pueden ser clase social, género, raza, nación, o lo que fuera).

Cuando un empresario paga a su empleado o trabajador un salario menor en valor monetario al valor que el trabajador ha aportado al producto o servicio, lo está explotando. Y cuando una pareja, en la que ambos trabajan, llega a casa y uno de ellos se sienta a ver la televisión, mientras que el otro va a la cocina a preparar la cena, el primero explota también al segundo. La explotación es una de las realidades más fáciles de detectar, y sobre la cual se habla (y escribe) menos. Y ahí, la intervención no es la integración en el sistema, sino el cambio del sistema explotador. Y de ahí que el Estado sea mucho más reacio a intervenir en esta dirección de las desigualdades generadas por la discriminación de clase que en las otras formas de discriminación, pues la explotación de clase es el centro del “capitalismo real”.

Lo mismo está ocurriendo en Catalunya y en el resto de España

Una situación semejante está ocurriendo también en Catalunya y en el resto de España. En realidad, tanto una como la otra sufren un retraso político y cultural considerable (resultado de haber sufrido cuarenta años de una dictadura ultraderechista, que científicamente debería ser definida como fascista) en comparación con la mayoría de países europeos, lo que se traduce en el retraso en el surgimiento de movimientos progresistas como el movimiento de liberación de la mujer. Solo ahora está surgiendo un movimiento feminista de gran importancia que, sin lugar a dudas, tendrá un efecto positivo para toda la sociedad. Pero el debilitamiento de los partidos históricamente enraizados en la clase trabajadora explica que la respuesta de las estructuras de poder económico, financiero, político y mediático frente a estos movimientos feministas haya estado más orientada hacia su integración en el sistema de poder que no hacia el fin de la explotación de género y de clase.

Como resultado de ello, nos encontramos, de nuevo, con la situación paradójica que a la vez que hay más mujeres (predominantemente de clase social de renta alta o mediana-alta) en las instituciones, hay un gran crecimiento de las desigualdades por clase social como resultado de la aplicación e imposición de las políticas neoliberales, siendo Catalunya y España el lugar donde han sido impuestas con mayor ahínco y dureza dentro de la Unión Europea de los Quince (UE-15), el grupo de países más ricos de la Unión Europea. A modo de ejemplo, en Catalunya se vio un descenso en el aumento de la tasa de crecimiento de la esperanza de vida con el estallido de la Gran Recesión, algo que sucedió a partir de 2007. En realidad, la tasa de mortalidad en Catalunya creció un 10%, pasando de 7,98 a 8,77 defunciones por cada 1.000 habitantes entre 2010 y 2015 (cuando había descendido en años anteriores). Una situación semejante ha ocurrido en el promedio de España, tanto en el descenso de la tasa de crecimiento de la esperanza de vida como en el aumento de la tasa de mortalidad.

Estos cambios han ocurrido a la vez que aumentaban las desigualdades de mortalidad entre ciudades (de distintos niveles económicos) y entre barrios (también de niveles económicos diferentes) dentro de las mismas ciudades. En Catalunya, la diferencia de esperanza de vida de ciudades de elevada renta como Sant Cugat del Vallès era de ocho años más que en ciudades obreras del cinturón de Barcelona como El Prat de Llobregat o Sant Adrià de Besòs. Y dentro de Barcelona, los barrios con rentas superiores como Pedralbes registraron durante el periodo 2009-2013 una esperanza de vida de 11 años más que el barrio obrero de Torre Baró, que tiene la esperanza de vida más baja de Barcelona.

Y es ahí donde los partidos progresistas deberían tomar como bandera la reducción de las desigualdades sociales, enfatizando las desigualdades por clase social, además de las desigualdades por género y raza. Y ahí hay todavía mucho camino por recorrer. Pero hay que reconocer y aplaudir aquellas autoridades políticas, como las nuevas izquierdas que gobiernan los mayores centros urbanos de España, que están haciendo pasos en esta dirección. Y esto no es un comentario partidista, sino científico. Vean las políticas públicas que se están llevando a cabo y lo verán. En contra de lo que se está diciendo, la dicotomía izquierda versus derecha continúa siendo muy válida cuando se analizan las políticas públicas desarrolladas por las distintas sensibilidades políticas existentes en el país. En Europa se ve claramente que, a mayor poder político de las izquierdas (el norte de Europa), las políticas son más redistributivas que en aquellos países donde las izquierdas son más débiles, como en el sur de Europa. Y las desigualdades sociales son mucho menores en el norte que no en el sur. Así de claro.

Publicado en Público.es

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Evidentemente están al servicio del 0,1 %

So, 26/03/2017 - 09:00

Xavier Caño Tamayo – ATTAC Madrid

En los últimos tiempos se han investigado en el Reino de España créditos sospechosos, ilegales y excesivas remuneraciones, opaca comercialización de productos bancarios, inexplicables cesiones de crédito, maniobras para alterar el precio de acciones… La crisis de la banca y todo lo que la rodea llega a los juzgados. Afecta por ahora a 274 banqueros y consejeros de las antiguas cajas de ahorros y bancos que han sido acusados.

Sucede cuando se hace público que el Tribunal de Cuentas calcula el coste para el Estado por salvar a los bancos españoles en 60.718 millones de euros. Casi un chiste, pues aún suenan las palabras de Mariano Rajoy asegurando que el recate bancario no costaría ni un euro a la ciudadanía. Mariano faltó a la verdad, porque ha costado todo ese dinero que el Estado no recuperará. Y otros 122.000 millones más de recursos comprometidos, garantías, avales… Para salvar a la banca, no a la gente.

Esos miles de millones de euros graciosamente entregados hacen de la banca española la cuarta entidad financiera que más fondos ha recibido directamente desde que estalló la crisis en Europa. Solo superada por banca de Reino Unido, Alemania e Irlanda.

Pero podría ser más dinero aún pues, como el propio organismo público informa, podría resultar que el coste del rescate fuera de más de 75.000 millones. Porque no se han considerado todas las ayudas públicas a la banca, como la generosa financiación del Banco Central Europeo (BCE), ni los créditos fiscales ofrecidos por el ministerio de Economía, ni el aval a depósitos bancarios…

Como recién han publicado algunos periódicos, por diversos conceptos (que no son entrega directa de dinero), el Gobierno español ha movido más de 350.000 millones de euros en ocho años para mantener los bancos a flote. Y los medios lo recuerdan precisamente cuando aparece una noticia que esclarece aún más de que lado están quienes gobiernan la Unión Europea. El BCE, tras gastar cientos de miles de millones de euros en rescatar a la banca europea, ahora compra bonos de deuda de las mayores empresas a bajo interés.

El Tratado de Maastrich prohíbe que el BCE compre deuda directamente a los Estados y, cuando más generoso ha sido con la deuda pública, ha comprado deuda estatal sí, pero a través de bancos privados en el llamado mercado secundario. El Estado paga intereses más altos por la deuda que coloca y los bancos hacen un buen negocio. Y ahora el BCE compra bonos de deuda de corporaciones multinacionales. Ha empezado con Telefónica, la aseguradora italiana Generali y la francesa Engie. Según el BCE, la compra de deuda emitida por corporaciones es para empujar la recuperación de la eurozona. El BCE pretende que, dando dinero a las corporaciones, esa compra repercuta en los préstamos bancarios. En plata, el BCE pretende reactivar la concesión de créditos a empresas y familias que continúa adormecida a pesar de todos los rescates y ayudas. Pero no aprenden y siguen, olvidadas las empresas no tan grandes.

Algunos analistas apuntan que el BCE dedicara 600.000 millones de euros durante varios años a comprar deuda de grandes corporaciones. Una vez más el BCE y la UE pretende reactivar la economía no con ayudas directas a las empresas medianas y pequeñas, que son muchas y en España, por ejemplo, proporcionan el 75% de empleo. Tampoco ayudas a la gente, que es la que aumentaría la demanda interna con otra situación económica. Esa contumaz ayuda indirecta recuerda que el Nobel de economía, Joseph Stiglitz, aseguró que si el gobierno federal de EEUU y la Reserva Federal hubieran entregado dinero a quienes tenían deudas hipotecarias para poder pagarlas, no hubiera sido necesaria la billonaria cantidad para que bancos y aseguradoras financieras no se hundieran. Ni se hubieran envenenado millones de títulos con hipotecas incobrables, porque éstas se hubieran abonado y no hubiera habido esta crisis.

En la vieja Unión Europea, de 2008 a 2015, los Estados miembros han gastado 747.000 millones de euros en rescates y ayudas al sector financiero, y han comprometido más de un billón de euros en garantías de pasivos. Con tales cifras, a final del año pasado la ciudadanía europea había perdido más de 210.000 millones de euros, que no se recuperarán. Y ahora el BCE decide dedicar 600.000 millones de euros a asegurar los beneficios de grandes corporaciones.

¿Cuándo le tocará a la gente?

¡Por razones!

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Semana de acción global contra los paraísos fiscales

So, 26/03/2017 - 07:02

Plataforma fiscalitat justa

1 AL 7 DE ABRIL 2017

MANIFIESTO

 

Sus paraísos fiscales, nuestros infiernos sociales

Somos gente común, que colabora con sus impuestos al bienestar colectivo.

Somos los que honestamente deseamos poner nuestros ahorros o pequeños capitales a trabajar para la sociedad, que no queremos especular con ellos utilizando paraísos fiscales.

Somos gente a la que se niega su derecho al trabajo, a pensiones dignas, a la vivienda, a servicios o suministros básicos; la gente empobrecida por la crisis generada por la codicia de la especulación inmobiliaria y financiera, mayoritariamente a través de Paraísos Fiscales.

Somos la gente más vulnerable de la sociedad. En un Estado de derecho todo el mundo tendría aseguradas sus necesidades básicas si, en vez de evadir dinero a paraísos fiscales, las empresas pagasen sus impuestos en las sociedades en las que operan.

Las pequeñas y medianas empresas, que son las que crean trabajo, tienen dificultades para mantener plantillas y pagar impuestos, mientras que las grandes corporaciones siguen acumulando beneficios que, eso sí, desvían hacia los paraísos fiscales.

Pedimos transparencia y cuentas claras.  Son las élites políticas y económicas las que dominan y sacan provecho de un sistema corrupto, favorecido por la opacidad de los paraísos fiscales.

Queremos una sociedad sana, cohesionada y segura; sin embargo la economía criminal, el terrorismo, el tráfico de personas, el comercio de armas y el narcotráfico, juegan con la vida de la gente, ocultando y lavando sus beneficios vía paraísos fiscales.

Las cifras son suficientemente elocuentes:

  • Desde 2015 el 1 % más rico de la población mundial posee más riqueza que el 99% restante.
  • Todas las empresas del IBEX 35 poseen filiales en paraísos fiscales.
  • Más de la mitad del comercio mundial pasa por paraísos fiscales

 

Los paraísos fiscales son los buques insignia de la actual economía de casino, constituyen una burla a la legalidad internacional y no poseen ninguna base económica de interés para el bien común, sólo sirven a los intereses espurios de las élites económicas, delincuentes financieros y criminalidad organizada. Son auténticas lacras económicas que profundizan la desigualdad, contribuyen a crear desequilibrios, crisis económicas y corroen la democracia. Por lo tanto han de ser erradicados por la comunidad internacional.

Los ciudadanos, ciudadanas y organizaciones firmantes, constituidos en una comunidad de interés, animamos a la sociedad en su conjunto a organizarse para dar una respuesta férrea e inflexible contra los paraísos fiscales; además exigimos a nuestros representantes que emprendan acciones para ir avanzando en el camino de su necesaria abolición, entre ellas:

  • Presionar desde todos los ámbitos administrativos, empezando desde los municipios, para que se aprueben mociones en las que se declaren ZLPF (Zonas libres de paraísos fiscales)
  • Exigir que la ley de Contratación Pública, actualmente en trámite parlamentario, incorpore criterios para penalizar a empresas o bancos vinculados a paraísos fiscales, en la línea de la iniciativa “Zonas libres de paraísos fiscales”.
  • Reclamar a nuestros representantes políticos que presionen a la Unión Europea para que se creen sanciones que penalicen a los países o territorios que conservan el secreto bancario y la opacidad en la propiedad de las sociedades, en perjuicio de las arcas públicas de los estados; así como a aquellos países que utilizan su sistema tributario para realizar dumping fiscal.
  • Obligar a las empresas y corporaciones a que informen anualmente de sus inversiones, beneficios e impuestos pagados país por país, y no globalmente como en la actualidad ocurre, de modo que no puedan esconder sus ganancias.
  • Se debe exigir un ITF (Impuesto a las transacciones financieras) capaz de disuadir el enorme flujo especulativo que se negocia desde estas plataformas opacas.

Queremos hacer visible nuestro rechazo a estas cloacas financieras apoyando las acciones previstas para el 3 de abril, declarado día de acción global contra los paraísos fiscales.

¡Sus paraísos fiscales, nuestros infiernos sociales!

¡Los paraísos fiscales vulneran nuestros derechos y socavan la democracia,  juntos lucharemos hasta su desaparición!

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¿Existió alguna vez la época dorada del capitalismo?

Sa, 25/03/2017 - 10:00

Alejandro Nadal – Consejo Científico de ATTAC España

En muchos círculos de todo el espectro político se habla de una época dorada del capitalismo. La referencia es al periodo que arranca con el Nuevo Trato impulsado por la administración Roosevelt durante los años de la gran depresión y termina hacia finales de la década de los años 1970.
Entre 1945 y 1970 la economía estadounidense experimentó un incremento sostenido en el ingreso promedio de la población y una expansión casi sin precedentes de la clase media. Casi todos los observadores concuerdan en que durante esos años se consolidó una especie de paz social en la que capital y trabajo convivieron para generar un auge económico sin precedente. Hoy la nostalgia por la época dorada hace soñar a muchos a lo largo de todo el espectro político

Pero, ¿realmente existió esa época dorada? Es una pregunta importante y compleja. Nuestra visión sobre la evolución del capitalismo en los tiempos que corren depende de la respuesta. Los objetivos estratégicos de la acción política de partidos, sindicatos y todo tipo de organizaciones también están condicionados por ella. Para simplificar el análisis podemos hacer referencia en primer lugar a la economía de Estados Unidos. No es casualidad que la referencia geográfica para ese periodo de auge sea ese país pues en él nunca existió otra cosa que el modo de producción capitalista.

Para empezar hay que reconocer que entre 1945-1970 la economía de Estados Unidos efectivamente mantuvo altas tasas de crecimiento de manera sostenida. Y durante esos años se alcanzó algo muy cercano al pleno empleo y el crecimiento de los salarios fue constante. Por esos resultados se considera que fueron los años dorados del capitalismo, tanto en círculos conservadores como en espacios más críticos y hasta radicales.

Son muchos los factores que explican este proceso de crecimiento. Uno de ellos tiene que ver con las nuevas oportunidades de rentabilidad que se abrieron para la inversión. Otro se relaciona con el mantenimiento de una demanda agregada apuntalada por salarios que acompañaron los aumentos en productividad. La reproducción de la fuerza de trabajo pudo realizarse gracias a ese crecimiento de los salarios.

Por otra parte, las élites en Washington fueron muy hábiles para explotar la hegemonía estadounidense en la posguerra. En especial, el sistema de Bretton Woods ofreció ventajas singulares a la economía estadounidense al mantener una demanda constante de dólares. No fue sino hasta la primera mitad de la década de 1970 que el régimen de Bretton Woods se desintegró y Estados Unidos tuvo que inventar otro sistema para asegurar la demanda artificial de dólares. Eso lo logró a través de un acuerdo con Arabia Saudita para que sus ventas de petróleo se hicieran en dólares, pero esa es otra historia.

En las narrativas que hablan sobre la época dorada aparece un común denominador. Se dice que el régimen económico estuvo basado en una tregua entre capitalistas y trabajadores. El respiro en la lucha entre clases habría nacido con el Nuevo Trato de Roosevelt diseñado para afrontar los efectos de la gran depresión. Pero un análisis más detallado revela que la supuesta tregua no fue sino una guerra de posiciones y de preparación para la ofensiva final del capitalismo.

Al inicio de la depresión el movimiento sindical en Estados Unidos era débil. Pero entre 1937-1947 la membresía sindical se multiplicó por un factor de cinco y alcanzó los 15 millones de trabajadores. Entre 1945-1970 estallaron más de cien huelgas importantes en sectores estratégicos: estibadores, trabajadores ferroviarios y obreros industriales en diversas ramas. Una de las huelgas más importantes fue estallada a escala nacional por trabajadores de General Electric en 1946. De ahí nació en la empresa un modelo para promover negociaciones directas con los trabajadores a nivel individual y así marginar a sindicatos y organizaciones obreras.

Las estructuras empresariales nunca vieron con buenos ojos las políticas del Nuevo Trato. Para 1945 sus objetivos pasaron a la destrucción de las bases de la contratación colectiva y a la recuperación del control sobre el proceso de trabajo en talleres y fábricas. La guerra ideológica se llevó a las universidades a través de organizaciones que financiaron todo tipo de proyectos sobre las virtudes del libre mercado y los peligros del autoritarismo y la corrupción sindical. Al arrancar la guerra fría el capital buscó recuperar la hegemonía ideológica, al acusar al sindicalismo y a la intervención estatal de acercarse al comunismo. Al final de la década de los setenta, el movimiento sindical había comenzado a fragmentarse y debilitarse.

En síntesis, las condiciones económicas que dieron lugar a la llamada época dorada del capitalismo fueron excepcionales y no volverán a repetirse. La supuesta tregua entre capitalistas y trabajadores corresponde a una mala interpretación de los hechos. Hoy que estamos en plena crisis del neoliberalismo no hay que hacerse ilusiones sobre un pretendido regreso a una mítica época dorada del capitalismo.

Twitter: @anadaloficial
La Jornada

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La sociedad civil se movilizará contra la ratificación del CETA

Sa, 25/03/2017 - 08:00

NoalTTIP

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La sociedad civil se movilizará contra la ratificación del CETA

24/3/2017

La campaña ‘No al TTIP, CETA, TiSA, pide a los grupos parlamentarios tiempo suficiente para un escrutinio exhaustivo de un tratado que impactaría directamente en la población e hipotecaría gravemente su futuro.

Hoy el Consejo de Ministros tiene previsto remitir el tratado comercial entre la Unión Europea y Canadá (CETA) a las Cortes. Es uno de los primeros pasos en el proceso de ratificación estatal después de la firma en octubre y que una mayoría del Parlamento Europeo diera luz verde al tratado el pasado 15 de febrero.

“Tal como habíamos anunciado en febrero cuando el Parlamento Europeo votó sobre el acuerdo con Canadá, nos movilizaremos para impedir la ratificación del CETA en el trámite parlamentario”, comunica la campaña No al TTIP, CETA, TiSA, formada por más de 350 organizaciones sociales, sindicales y políticas opuestas a los tratados comerciales neoliberales.

“El Congreso de los Diputados y el Senado deberían dedicar el tiempo necesario para examinar con detalle este tratado de 1.600 páginas y asegurar que las preocupaciones sobre un texto de tal envergadura sean consideradas bajo la lupa del interés general. Hay graves controversias, por ejemplo, relacionadas con la gestión de los servicios públicos, la posibilidad que tienen los inversores para desafiar leyes con un tribunal de arbitraje específico, el encarecimiento de medicinas con las reglas de propiedad intelectual, la precarización laboral mediante la movilidad temporal de trabajadoras y trabajadores, la prohibición de regular servicios financieros que pueden causar nuevas quiebras bancarias y financieras, los impactos en la contratación pública de los municipios o los capítulos de regulación nacional que rebajan estándares ambientales o ponen en peligro la salud”, señala la campaña.

El mundo rural, las pequeñas y medianas empresas (pymes) y los servicios públicos están entre los grandes perjudicados del tratado comercial con Canadá, así como las personas afectadas por las hipotecas (PAH), las preferentes o las cláusulas suelo.

Las organizaciones integrantes de la campaña solicitan a los grupos parlamentarios la creación de una comisión de estudio del CETA y el encargo de un estudio de impacto independiente.

Portavoces de la campaña han añadido: “Son asuntos de gran peso que merecen ser estudiados y debatidos con el máximo rigor. Asimismo, todas las partes interesadas deben tener la posibilidad de presentar sus análisis ante las y los representantes parlamentarios. Es fundamental que la ciudadanía tenga la oportunidad de ser escuchada en cuantas audiencias hagan falta en sede parlamentaria. Sin estudios previos para conocer los impactos del CETA en el Estado español y sin consultas con la sociedad, es imposible cumplir con la función legislativa y de control parlamentario, es decir, no habría ni transparencia ni democracia”.

Por todo ello, se hace un llamamiento a toda la sociedad a sumarse a la campaña de presión política hacia los grupos parlamentarios para dar a conocer los múltiples peligros que tendría el CETA.

Se pide también a los representantes de parlamentos autonómicos y ayuntamientos que informen de las consecuencias del CETA en su ámbito y expliquen cómo restringiría el derecho a regular y limitaría la autonomía local y la soberanía parlamentaria.

Además de una campaña de información y difusión en medios, se convocarán diferentes movilizaciones para expresar, antes de la votación en las Cortes, el rechazo a un tratado diseñado para los intereses de grandes grupos empresariales y no para los de la mayoría social.

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¿Por qué crece la economía española?

Fr, 24/03/2017 - 10:00

Albino Prada - Comisión JUFFIGLO de ATTAC España

Para el bienio 2015-2016 el INE estima un crecimiento económico en España del 3,2%, con una aportación de la demanda nacional del 3,3% en 2015 y del 2,8% en 2016. Lo que implica una contribución negativa de la demanda externa en 2015, y muy reducida en el 2016. Según el INE más del noventa por ciento de nuestro crecimiento descansó en la demanda interna para el conjunto del bienio.

El motor externo

A pesar de su muy reducida aportación al crecimiento de la economía española debe anotarse en la demanda externa algún aspecto a destacar. Así el conjunto de la balanza de bienes y servicios  ha pasado de fuertemente negativa, antes de la crisis, a ser positiva en casi un tres por ciento del PIB el año 2016. Esto podría ser síntoma de una mejora de nuestra competitividad comercial, pero ¿ha sido así?

De entrada el saldo total de la balanza comercial seguía siendo negativo en 2016. Pero debe añadirse que, aunque dejemos a un lado el saldo energético (que se ha tornado menos desfavorable por razones exógenas y se ha reducido a la mitad en los últimos años, de ser negativo por 45.000 millones a serlo solo en 16.000), el saldo comercial no energético aún sigue siendo negativo. De manera que nuestra competitividad comercial explica en escasa medida la mejora del saldo externo total.

Porque si dejamos a un lado el viento de cola que ha supuesto el abaratamiento de los hidrocarburos en este pasado bienio, la mejora del saldo externo total debe ser imputado sobre todo a los servicios, y dentro de ellos a los turísticos (muy favorecidos por la devaluación salarial interna y la demanda centroeuropea).Una balanza de servicios que anotó en 2016 un saldo positivo por casi un 4.5% del PIB, saldo que compensa sobradamente el, decreciente, déficit de la sub balanza energética y del resto de mercancías. Podría decirse que la devaluación salarial interna no habría mejorado tanto nuestra competitividad comercial cuanto nuestro negocio turístico.

Cabe incluso matizar aquella mejora del saldo comercial no energético en un sentido problemático: ya que el factor decisivo ha sido la congelación nominal de las importaciones a niveles del año 2007 (otro efecto de la devaluación interna) como se observa en el siguiente gráfico con un índice 122 en 2016prácticamente igual al 121 de 2007.Lo que quiere decir que si la tendencia de nuestras importaciones no energéticas continuase en la senda anterior a la crisis abría neutralizado y absorbido toda la mejora exportadora.

Evolución del comercio exterior de mercancías en España

Evolución del comercio exterior de mercancías en España

De manera que la, con todo, reducida aportación del motor externo al crecimiento ha de imputarse, por un lado,a la buena coyuntura de los precios de los hidrocarburos (que abarata nuestras elevadas importaciones), y, por otro, a una devaluación interna que ha frenado las importaciones no energéticas y ha impulsado al mismo tiempo nuestra balanza de servicios turísticos.

En ausencia de estos comportamientos nuestra mejora en el desempeño comercial exportador habría sido insuficiente para mejorar la aportación de nuestra demanda externa al crecimiento del PIB. O, dicho de otra forma, la devaluación interna (salarial, laboral y de rentas) aplicada a la economía española no habría activado el motor externo a pesar de haber contado con el abaratamiento de las importaciones no energéticas y provocado la congelación de las no energéticas.

El motor interno

Analicemos ahora el factor sin duda determinante de la recuperación en el bienio 2015-2016: la demanda interna. Con un crecimiento medio en torno al tres por ciento es aquí donde se sitúan las mayores luces, y también las sombras, de nuestro modelo de recuperación. Y ello aunque comprobemos que mientras en el último trimestre del 2015 dicha demanda crecía a tasas del 3,8%, apenas lo hacía ya al 2,2% en el último trimestre del 2016.

En cualquier caso se agolpan las preguntas: ¿porque crece tanto la demanda interna española?, ¿y cómo lo puede hacer en un país con la mayor tasa de paro y de desigualdad social de la UE?.Tres vectores explicarían, de forma desigual, ese impulso de la actual recuperación. Los recogemos en una gráfica trimestral para el conjunto del bienio.

Desglose de la demanda interna en España (tasas de variación interanual)

Desglose de la demanda interna en España (tasas de variación interanual)

El primer vector, en cuanto a crecimiento interanual, habría sido la inversión empresarial hasta mediados del pasado año. Una inversión empresarial en bienes de equipo (cabe suponer que producto de una recuperación de los márgenes empresariales y de las rentas no salariales en el PIB que también confirma el INE) que sería un factor determinante de primer orden hasta ese momento, pero que en la actualidad ya crece menos intensamente que el conjunto de la economía. Tampoco en el otro vector tradicional de la inversión (la constructora) anota tasas de crecimiento superiores al 2% en 2016. En suma: el conjunto de la inversión presenta una fuerte tendencia a la desaceleración en los últimos trimestres.

Un segundo vector que ayudó a nuestra recuperación fue el consumo público, pero soloa consecuencia de la suavización del ajuste de las cuentas públicas a lo largo del año electoral de 2015. Esta segunda fuerza habría entrado en agudo declive ya a lo largo de todo el año pasado. El retorno a la senda austericida que marca, y supervisa, Bruselas estaría detrás de esa tendencia hacia el crecimiento cero que recoge la gráfica.

De manera que, a finales del pasado año, solo nos restaba una fuerza impulsora del crecimiento: el consumo doméstico o de los hogares. Consumo que se movía según el INE en perfecto ajuste al del PIB total de nuestra economía.

Es éste el factor explicativo menos diáfano y coherente con la elevada tasa de paro, de bolsas de pobreza y de desigualdad del país. Podrían identificarse –sin embargo- dos factores que, pese a ello, explicarían su crecimiento: que sean las rentas medias-altas las que protagonicen ese empujón, y que esta magnitud se vea afectada por las rentas de hogares de residentes extranjeros inactivos.

Aun así no deja de ser una anomalía que el consumo de los hogares en España crezca a tasas muy superiores a las que lo hace en una economía como la alemana como bien se observa en otro gráfico.

Consumo de los hogares (tasas interanuales)

Consumo de los hogares (tasas interanuales)

En mi opinión esto sólo cabe imputarlo a un efecto riqueza derivado de la devaluación salarial y de la deflación de precios en favor del cuarenta por ciento de hogares de mayor renta (ya que en el resto de los hogares son mayoría los que llegan con dificultades a fin de mes). Si se quiere un ejemplo: un aumento del consumo en hogares de renta media alta derivado de los ahorros en pago de servicios domésticos que se habrían abaratado mucho en los últimos años.

Resumen final

La actual recuperación de la economía española finalizó el año 2016 con una dependencia casi absoluta del motor interno vinculado al consumo de los hogares de rentas media-altas. Ni la inversión, ni el consumo público, ni la demanda externa están contribuyendo significativamente a dicha recuperación.

Es éste un modelo de recuperación que confirma al menos dos cosas. Que la devaluación interna solo está beneficiando la actividad turística y de contratación de servicios personales cada vez más precarios, y que los ajustes fiscales impiden que la inversión pública tome el relevo de la inversión privada.

De mantenerse ambas políticas, devaluación laboral-salarial interna y ajustes fiscales, el crecimiento se irá desacelerando necesariamente, dependiendo cada vez en mayor medida del consumo de los sectores de la población de mayor renta. Un problemático modelo de crecimiento ya que alimenta -y está alimentado- por la desigualdad social.

Publicado en Infolibre

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Salvemos el ITF

Fr, 24/03/2017 - 08:00

Óscar Iglesias Fernández - Diario 16

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“España respalda totalmente la propuesta, pero no podemos seguir debatiendo el proyecto eternamente”. Estas palabras, del ministro de Economía español, Luis de Guindos, muestran claramente la situación de bloqueo en la que se encuentra la puesta en funcionamiento del impuesto a las transacciones financieras.

En junio de 2011, el Euro-barómetro del Parlamento Europeo, Los Europeos y la Crisis, hacía la siguiente pregunta: “El Parlamento Europeo ha aprobado recientemente la introducción de un impuesto sobre los Transacciones a nivel mundial, o al menos en la UE al principio. Este impuesto sería muy bajo: 0,05% en cada transacción financiera. No se aplicaría al público en general, sino a las transacciones entre actores financieros (bancos, hedge funds, etc.). Por favor, dígame si usted está a favor o en contra…”. La respuesta de los europeos no dejó lugar a dudas. El 61 por ciento afirmaba apoyar el impuesto; un 26 por ciento se oponían; y un 13 por ciento no expresan su opinión.

En este contexto, hace cuatro años, la voluntad política nos ofreció una noticia positiva en medio de una Europa devastada por el sufrimiento, la angustia y el dolor. Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea, en su reunión del Ecofin, habían aprobado por fin, la puesta en marcha de la tasa a las transacciones financieras (ITF) en once países europeos (Alemania, Francia, España, Italia, Austria, Bélgica, Portugal, Eslovenia, Grecia, Eslovaquia y Estonia). Para conseguirlo, utilizaron el Mecanismo de Cooperación Reforzada. Una figura importante para el progreso presente y futuro del bienestar en nuestro continente, que evitaba que una minoría bloqueara avances como al que nos estamos refiriendo.

En un momento de clamoroso rechazo a las políticas burocráticas de Bruselas, parecía que se producía un cambio de rumbo guiado por la opinión de los europeos, que era tenida en cuenta. Pero, cuatro años después, parece que los largos pasillos de Bruselas y de Estrasburgo están logrando derrotar, o cuanto menos aplazar, de nuevo, la puesta en funcionamiento del impuesto a las transacciones financieras.

Un error económico de primera magnitud, en una UE que no pudo extender el acuerdo a todos los países por la negativa o abstención de países como el Reino Unido (que tiene su propia tasa sobre operaciones de acciones) Suecia, República Checa, Malta y Luxemburgo. Y que ahora se enfrenta al Brexit y unos populismos que quieren acabar con la Unión.

Pero también un error político, porque alimenta un discurso fácil contra la conveniencia de seguir perteneciendo a una Unión Europea que identifican con unas elites económicas y políticas que van contra el bienestar de los europeos de a pie. Olvidando, que es la mayor y mejor construcción humana de paz y de bienestar, aunque necesite de una reorientación ante las políticas de la última década principalmente.

La puesta en funcionamiento del impuesto es necesaria ya, incluso para un sistema financiero que necesita mejorar su reputación ante los ciudadanos, y contribuir a la equidad en Europa. Algo lógico dentro del contrato social que fundamenta nuestra sociedad. Pero aún más, si se recuerda que los europeos han aportado más de 5 billones de euros al sector financiero en los últimos años.

La puesta en funcionamiento del impuesto es necesaria ya, precisamente ahora que se incrementan las incertidumbres políticas en Europa, ya sean por los posibles impactos que puede traer el Brexit; las elecciones en Holanda, Francia y Alemania, o la desregulación del sector financiero que anunció el presidente de EE.UU.

Ya lo afirmé en su momento. Era un primer paso. Y, los ciudadanos tenían que seguir presionando a los gobiernos, que ellos han elegido con su voto, para que se pusiera en funcionamiento, se extendiera y fuera el comienzo para acabar con los paraísos fiscales. Primero, con los que existen en Europa, para dar ejemplo, y después, o en paralelo, con los del resto del mundo.

La puesta en funcionamiento del impuesto es necesaria ya. Y hay que presionar para que en la reunión del Ecofin de marzo se ponga una fecha, sin más excusas ni dilaciones. Este paso, servirá para recuperar una concepción de la democracia donde el ciudadano y su bienestar están por encima de unas oligarquías que vacían de contenido la democracia para solo mantener la ficción de su nombre. Este paso será una forma de decir que queremos otro tipo de sociedad y ya no vamos a parar hasta conseguirlo.

Como dijo Roosevelt, el 4 de marzo de 1933 en su toma de posesión como Presidente de los Estados Unidos de América, “necesitamos dos garantías para impedir que vuelvan los males anteriores: debe haber supervisión estricta de todas las operaciones bancarias, así como de los créditos e inversiones; hay que poner término a las especulaciones que se hacen con el dinero de la gente y contar con una disposición que establezca una moneda corriente, adecuada y firme”

¡Salvemos del ITF!

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Crítica al libro de Rallo “Contra la Teoría Monetaria Moderna”

Do, 23/03/2017 - 10:00

Eduardo Garzón – Consejo Científico de ATTAC España

Recientemente el economista liberal Juan Ramón Rallo ha publicado otro libro para arremeter contra la Teoría Monetaria Moderna (TMM). Yo, que creo muy necesario que la TMM sea ampliamente difundida y explicada porque ofrece poderosas herramientas analíticas para la izquierda, no puedo sino agradecer este nuevo y nada desdeñable empuje publicitario que Rallo le ha brindado porque, aunque sea desde una perspectiva contraria a ella, ofrece la posibilidad de que muchas personas que jamás habían escuchado nada de la TMM acaben conociendo en qué consiste (que no es poca cosa). Además, llama mucho la atención que este conocido economista liberal haya escrito ya su segundo libro en contra de una perspectiva teórica que apenas es conocida (desgraciadamente) en España; lo que creo que evidencia el temor que existe por parte de la derecha económica a que la TMM pueda cobrar importancia en los años venideros. Parecería que existe interés en ponerle palos en las ruedas al vehículo de la TMM para que cuando arranque no pueda avanzar, pero la jugada les puede salir mal porque este movimiento está atrayendo la atención de muchas personas que, tras conocer el vehículo, podrían verse fascinados por él y por lo tanto animados a empujarlo.

Es de agradecer que el libro en general esté redactado con mucho cuidado y rigor a la hora de explicar en qué consiste la TMM. Afortunadamente su autor ha leído bastante sobre el tema y respeta sus planteamientos (de no ser así nunca hubiese dedicado tiempo y esfuerzo a escribir dos libros al respecto), a diferencia de muchos otros economistas que se dedican a ridiculizar la TMM porque se han quedado en la epidermis del asunto y no han comprendido (o no han querido comprender) en qué consiste exactamente este marco analítico. Eso sí, Rallo mete bastante la pata en la portada del libro y en la utilización recurrente del verbo “imprimir” para referirse a la creación de dinero: en la portada aparece un helicóptero distribuyendo billetes y eso no es en absoluto lo que se puede desprender de la TMM (de hecho corresponde a un ejemplo del economista monetarista Milton Friedman), y hablar de impresión cuando se estima que el 97% de todo el dinero que existe en el mundo no es físico (no son monedas ni billetes sino anotaciones electrónicas en cuentas bancarias) es cuanto menos una grave incorrección que probablemente no sea azarosa[1].

En este artículo más que desarrollar una crítica extensa y completa al citado libro (ya tuve ocasión recientemente de extenderme sobre ello –aunque no tanto como me hubiese gustado- en el acto de presentación del mismo) me centraré en la argumentación central que utiliza Rallo en todo su trabajo y también en lo débil que resulta para criticar la TMM.

Rallo acepta las tesis fundamentales de la TMM: un Estado con soberanía monetaria (capaz de emitir la moneda que utiliza) puede crear dinero sin necesidad de haberlo recaudado antes; y que esa creación de dinero no tiene por qué provocar inflación. No es moco de pavo: ojalá muchos otros críticos con la TMM hubiesen llegado al menos a esta etapa de reconocimiento (que por cierto no es más que constatar lo evidente). Lo que ocurre es que él le da la vuelta a la tortilla con rebuscados argumentos y acaba llegando por otros caminos a prácticamente las mismas conclusiones convencionales: “es necesario recaudar dinero para gastar” y “la creación de dinero provoca inflación”. Me explico.

La estructura argumental de Rallo adopta la forma de una pirámide invertida: toda la exposición del libro gira en torno a un argumento central sobre el que se construye el resto de argumentos, que acaban dependiendo de él (la única excepción se encuentra en el primer capítulo, donde se aborda el origen del dinero). Este argumento central es el siguiente: el valor de la moneda que crea el Estado depende de la confianza que tenga la gente en la capacidad de ese Estado a la hora de recaudar impuestos futuros. Es decir, si la gente cree que el Estado será capaz de recaudar suficientes impuestos en el futuro, confiarán en la moneda que crea y por lo tanto su valor será estable (no habrá inflación); e inversamente, si la gente cree que el Estado no será capaz de recaudar suficientes impuestos en el futuro, no confiarán en la moneda que crea y por lo tanto su valor caerá (habrá inflación). Como se puede comprobar, Rallo reduce la problemática a una cuestión de expectativas: que la creación de dinero por parte de un Estado provoque inflación o no depende de la confianza que tenga la gente en que ese Estado termine recaudando suficientes impuestos en un futuro. En otras palabras, Rallo le da la vuelta al orden cronológico de la dinámica fiscal: según él, el Estado puede gastar antes de recaudar, pero necesariamente en algún momento posterior tiene que recaudar aproximadamente la misma cantidad de dinero que creó, o de lo contrario la gente dejará de confiar en el valor de la moneda. Esto supone que, para que no haya inflación, a largo plazo tiene que haber equilibrio presupuestario: el Estado tiene que recaudar aproximadamente la misma cantidad de dinero que creó en su momento.

Insisto en que ése es el argumento central de todo el libro, porque el resto de la exposición gira en torno a él. Ofrezco ejemplos: un Estado puede caer en la quiebra porque si crea mucho dinero la gente no confiará en su capacidad de recaudarlo en el futuro y eso hará que nadie acepte la moneda del Estado, cayendo así en la quiebra; el déficit público no es igual al superávit privado porque si un Estado se excede con el déficit la gente no creerá que luego sea capaz de recaudar suficientes impuestos para absorber ese exceso de dinero, por lo que la elevada inflación hará que riqueza financiera del sector privado no valga nada o casi nada; no se puede llegar al pleno empleo con estabilidad de precios a través de Trabajo Garantizado porque al intentarlo la gente desconfiaría de la capacidad del Estado para recaudar suficientes impuestos en el futuro; etc. Todo, absolutamente todo, basado en las expectativas. Eso sí, en las expectativas que Rallo imagina, claro, porque no hay forma de conocer ni de prever las creencias de las personas que integran una sociedad. Y curiosamente la imaginación de Rallo le conduce siempre al mismo resultado: si el Estado crea más dinero de lo que terminará recaudando, habrá mucha inflación y todo será insostenible. Así es como Rallo se inventa un argumento no contrastable para sortear la solidez de las tesis de la TMM y llegar con su atajo a las mismas conclusiones convencionales de siempre.

Pero basta con desmontar ese argumento central para que toda su exposición se descomponga, y en absoluto es difícil hacerlo: el valor de la moneda no tiene nada que ver con la creencia de la gente en relación a la capacidad de recaudación futura del Estado. Creo que la intuición ya nos dice mucho al respecto utilizando un ejemplo evidente: el dólar es la moneda más sólida del mundo desde hace ya muchas décadas y a nadie se le ocurre pensar que es porque la gente confía en la capacidad del Tesoro de Estados Unidos de recaudar dinero en el futuro (¡y más aún cuando llevan tantas décadas en déficit público permanente y así se prevé que siga siendo!).

También podemos llegar a la misma conclusión desde otra perspectiva. Imaginemos que el padre de dos hijos entrega un vale a cada uno de ellos cada vez que estudian una hora, y que esos vales pueden ser utilizados para diversos entretenimientos (jugar al fútbol, a la videoconsola, ver una película, etc), volviendo de nuevo a las manos del padre una vez han consumido su tiempo de ocio. Los vales funcionarían así como el dinero que necesitan los hijos para divertirse y que se tienen que ganar estudiando. Como los vales sólo los puede crear el padre, éste goza de soberanía monetaria. Así las cosas, según la tesis de Rallo el valor de esos vales dependería de la confianza que tengan los hijos en la capacidad del padre de recaudar los vales en el futuro. A la vista está que eso no tiene ningún sentido. En realidad, los vales serán útiles siempre que se mantenga el compromiso de poder utilizarlos para poder divertirse, y eso en última instancia depende de la confianza que tengan en su padre, de si es capaz de cumplir su palabra o no. Mientras se mantenga ese compromiso el padre no necesitará recaudar en el futuro los vales que él mismo crea sin ningún tipo de esfuerzo, ni lograr que sus hijos crean que lo podrá hacer. Todos los vales creados no tienen por qué volver a las manos del padre, ni a corto ni a largo plazo. Mientras les sean útiles a los hijos, estos los seguirán utilizando.

Lo mismo ocurre con la moneda de los Estados: su valor dependerá de la confianza que tenga la gente en que esa moneda sirva para realizar transacciones económicas, atesorar riqueza y saldar deudas. Mientras sea útil, la gente utilizará la moneda con normalidad; cuando no lo sea tanto, la gente reducirá el valor que le otorga (y habrá inflación). Y que sea útil la moneda no tiene nada que ver con la confianza de la gente en la capacidad del Estado de recaudarla en el futuro. Tiene que ver con el poder institucional, social, cultural, económico, militar, etc, del Estado emisor de la moneda. Si el Estado es poderoso, sólido y opulento, la gente confiará en su capacidad para lograr que su moneda sea útil, y al contrario. Por eso la moneda más sólida de todas es creada por el Estado más poderoso del planeta, y por eso las monedas más débiles corresponden a Estados fallidos, subdesarrollados o gravemente afectados por una crisis.

¿Alguien cree que el panadero del barrio utiliza euros porque confía en que el Estado español, que es deficitario, va a ser capaz de recaudar dinero en un futuro? Es absurdo. Ese panadero utiliza euros porque le sirve para comprar todos los recursos que necesita para desarrollar su actividad, y ese dinero sirve porque el Estado pone todo su empeño (utilizando herramientas fiscales[2] y monetarias, difundiendo mensajes, transmitiendo credibilidad, fortaleciendo sus instituciones y estructura productiva, etc) en que así sea. La confianza que tenga la gente en la capacidad de recaudar impuestos en el futuro no juega ningún papel en todo esto. El Estado puede estar eternamente en déficit público y el panadero puede perfectamente seguir utilizando el dinero sin perder confianza en su valor (es, precisamente, lo que ocurre con la inmensa mayoría de países del planeta) siempre que el Estado siga demostrando que su moneda seguirá siendo útil.

Por lo tanto podríamos decir que sí, que el valor de una moneda depende de las expectativas, pero no de las que habla Rallo (expectativas en que un Estado pueda recaudar impuestos en el futuro) sino de las referidas a que un Estado va a ser capaz de seguir logrando que la moneda en cuestión siga sirviendo. Así de sencillo.

También se puede desmontar el argumento de Rallo recurriendo a uno de los planteamientos más importantes de la TMM[3]: los balances sectoriales. Cada transacción económica tiene dos partes: la que gasta y la que ingresa. No se puede gastar sin que alguien esté ingresando. Teniendo esto en cuenta, si agrupamos todos los agentes económicos en únicamente dos sectores, uno privado y otro público, para que uno de ellos ingrese es necesario que el otro gaste. Por lo tanto, para que el sector privado tenga superávit es necesario que el sector público tenga déficit. No puede ocurrir de otra forma. Y como el sector privado es ahorrador por naturaleza (para soportar gastos imprevistos en el futuro, para afrontar una vejez adecuadamente, para invertir años más tarde, etc), lo normal y habitual es que el sector público tenga déficit. No por casualidad esto es precisamente lo que ocurre siempre en la inmensa mayoría de los países del mundo[4], sin que por ello se tenga que poner en riesgo el valor de la moneda en cuestión.

Y una vez desmontado el argumento central de Rallo, el resto de su exposición cae por su propio peso. Puesto que un Estado con soberanía monetaria puede estar indefinidamente en déficit público sin que su moneda pierda valor (porque ello no depende de la confianza de la gente en que el Estado pueda recaudar impuestos sino en que el Estado asegure que la moneda tiene utilidad gracias a su poderío económico, institucional, cultura, militar, etc): puede evitar la quiebra siempre que se lo proponga, su déficit público incrementa la riqueza financiera privada, y puede alcanzar el pleno empleo sin provocar inflación.

[1] Hablar de impresión en vez de creación de dinero es un recurso perverso muy utilizado por determinados economistas que buscan con ello evocar terribles episodios de hiperinflación (todo el mundo tiene en la cabeza alguna imagen de individuos cargando fajos de billetes para comprar productos básicos).

[2] De hecho, la existencia de un sistema impositivo (uno de los símbolos del poder estatal) es crucial para otorgar valor a la moneda, como bien se señala desde la TMM, ya que impone a los ciudadanos la obligación de obtener dinero para poder pagar impuestos bajo pena de sanción.

[3] Y que desarrollo aquí http://eduardogarzon.net/un-euro-de-deficit-publico-es-un-euro-que-incrementa-el-ahorro-privado/

y aquí http://eduardogarzon.net/el-deficit-publico-es-necesario-para-que-las-familias-y-empresas-puedan-ahorrar/

[4] De 186 economías, sólo 25 registraron superávit en 2016 (la inmensa mayoría son paraísos fiscales o potencias exportadoras).

 

Saque de Esquina

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Unión social, un proyecto de futuro

Do, 23/03/2017 - 08:00

Antonio Piazuelo - ATTAC Aragón

Un suspiro de alivio se pudo escuchar en (casi) todos los despachos gubernamentales de Europa cuando el recuento de los votos holandeses ahuyentó el fantasma de un nuevo Brexit, ahora llamado Nexit. Y ahuyentó también la pesadilla de un segundo rubio oxigenado, xenófobo, eurófobo y parafascista, al frente de un gobierno occidental después de Trump. Más al Este, Hungría y Polonia asoman la patita euroescéptica sin necesidad de nuevas elecciones (ya votaron antes a líderes autoritarios e hipernacionalistas). Holanda, por lo tanto ha salvado la primera bola de partido para la Unión Europea, aunque sea a costa de un nuevo éxito de la derecha y del enésimo batacazo de la izquierda. Es ahora el turno de Francia y Alemania.

El panorama, para los europeístas de izquierdas, no es desde luego como para echar cohetes. El crecimiento de las derechas extremas partidarias de un repliegue nacionalista, que solo alcanzan a contener las derechas tradicionales, y el de las izquierdas muy tibias en relación con la UE (cuando no abiertamente opuestas a ella) dibuja un panorama bien poco prometedor, veinticinco años después de Maastricht y del empuje que una excepcional generación de políticos dio a la construcción de Europa. ¿Qué ha ocurrido desde entonces? ¿Por qué aquella locomotora, que parecía lanzada hacia los Estados Unidos de Europa, ha empezado a ralentizar su marcha y, por momentos, parece que va hacia atrás?

Es claro que la causa de que crezca el apoyo a partidos como el de Marine Le Pen y a líderes como Trump o Wilders (¡y de que crezca entre las clases trabajadoras, sobre todo!) no hay que buscarla en eso tan socorrido del rechazo a la globalización, como hacen los partidarios de unas políticas proteccionistas que tantas guerras comerciales, y de las otras, provocaron en el pasado. No: la globalización económica es un instrumento, solo un instrumento, y no puede culparse al instrumento del mal uso que se le ha dado como no puede acusarse a un cuchillo de cocina porque alguien lo haya utilizado para degollar a un semejante. La razón de esta involución europeísta es algo más simple y muy sencillo de entender si prestamos atención a lo que dice la gente en lugar de dedicarnos a interpretar de forma interesada sus palabras y a manipular sus opiniones difundiendo mentiras. No creo que muchos de los votantes de Trump, Le Pen o Wilders tengan una idea precisa sobre qué es eso de la globalización, y mucho menos sobre el contenido y las consecuencias de esos tratados comerciales de los que abominan tras haber sido inducidos a ello.

Lo que sí es fácil escuchar, si uno habla con sus vecinos, son quejas por la precariedad del empleo, por los recortes en educación o sanidad, por los bajos salarios, por los abusos de los bancos… Y, como la tentación inmediata de cualquier gobierno nacional es sacudirse las pulgas, la mayoría de los gobiernos hace ver que todo eso son imposiciones de Europa. ¿Puede extrañarle a alguien que el afecto de las poblaciones hacia el proyecto de Unión Europea se vaya disolviendo entre las clases populares, como lo ha hecho en Gran Bretaña?

¿Y qué hacen nuestros dirigentes para salir de ese pantano? ¿De qué forma se proponen recuperar la ilusión europeísta de sus ciudadanos? La última genialidad es ir hacia una Europa de dos (o más) velocidades, hacia un europeísmo a la carta por así decirlo. Los países más avanzados podrán dar pasos hacia la Unión Fiscal, la Unión Bancaria o un mayor peso de los pilares europeos de Seguridad y Defensa, mientras los demás pueden optar por permanecer al margen. Y lo primero que se nos puede ocurrir es que la idea contradice en buena medida el sueño de una Europa unida que tuvieron los padres fundadores. Lo segundo es que no veo que nadie vaya a ilusionarse ante conceptos tan abstrusos como Unión Fiscal o Unión Bancaria… mucho menos por el hecho de que se decida gastar más en Defensa. Es evidente que se trata de instrumentos (¡otra vez instrumentos!) útiles para consolidar la UE, incluso es posible que sean imprescindibles, pero con ellos no van a ilusionar a nadie.

Es necesario, pues, encontrar algo más, no simples instrumentos técnicos, que vuelva a hacer que los europeos miren el futuro de la Unión con esperanza. ¿Qué? Lo único que, en mi opinión, puede ilusionar a las numerosísimas víctimas de la crisis económica que apenas empezamos a superar es un decidido avance hacia la Unión Social. Un proyecto político claro que camine hacia la igualdad de derechos sociales y laborales, que haga posible que un trabajador español (o irlandés, o portugués…) goce de los mismos derechos que un trabajador alemán (u holandés, o belga…) y de unas prestaciones sociales similares. Un proyecto que incluya una política común de empleo y pueda reducir las diferencias existentes en esta materia entre los países más avanzados y los más retrasados, así como una inspección laboral comunitaria que vele por el cumplimiento de la legislación laboral europea.

En definitiva, un proyecto que se ocupe verdaderamente de las necesidades de esos amplios sectores de nuestras sociedades que han sufrido y sufren verdaderamente los efectos de la Gran Recesión, de las políticas de austeridad y del mal uso interesado de las posibilidades que ofrece la globalización. ¿Alguien piensa que un proyecto de este tipo no concitaría un gran número de adhesiones renovadas al proceso de Unión Europea y arrebataría a los grupos populistas la supuesta bandera de su defensa de los desfavorecidos?

Hay un problema para ello, claro. Europa tiene por primera vez en su historia a dirigentes de derechas en todos los órganos claves de la UE, en la Comisión, en el Parlamento y en el Consejo. Y es la derecha la que gobierna en la inmensa mayoría de los países comunitarios. Parece difícil que la idea de una Unión Social vaya a entusiasmar a esos partidos, a esos dirigentes y a quienes los patrocinan. También es cierto que la socialdemocracia, de quien podría esperarse una iniciativa así, anda sumergida en el caos también en casi toda Europa, sin un nuevo proyecto que ofrecer a sus antiguos votantes. Bueno, pues ahí lo tienen. Ya tardan los líderes de los partidos socialdemócratas en ponerse manos a la obra y diseñar las líneas centrales de esa Unión Social. Tengo muchas dudas de que lo consigan, pero “Los tiempos están cambiando”

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Un nuevo viraje

Mi, 22/03/2017 - 10:00

Emir Sader – Página/12

Después de la multiplicación espectacular de gobiernos progresistas en el continente, entre 1998 y 2006, que marcó toda la primera década del siglo XXI con sus éxitos, especialmente en el plano social y de soberanía externa, América Latina pasó a sufrir un viraje conservador desde 2015. Este se expresó en las derrotas en la elección legislativa en Venezuela, en las presidenciales argentinas, en el referéndum boliviano y en el golpe brasileño.

Ese viraje encuentra obstáculos muy rápidamente, ya sea en el fracaso de los intentos de recuperación económica de Argentina y de Brasil, con la aplicación a rajatabla del viejo programa de ajustes fiscales, ya sea en un contexto internacional que no correspondió a las expectativas de los proyectos de restauración neoliberal.

Como ocurre en todas partes donde ese programa económico es aplicado, se profundiza la recesión y nunca se recupera la capacidad de recuperación del crecimiento económico.

En el plano internacional, la derecha latinoamericana aguardaba el triunfo de Hillary Clinton, que venía a cosechar sus planes de golpes blandos en países del continente, así como del apoyo a gobiernos de restauración neoliberal. Su derrota y el triunfo de Donald Trump dejan atónitos a los gobiernos como los de Mauricio Macri y de Michel Temer, que han trabajado para debilitar los procesos de integración latinoamericana y se acercan a la Alianza del Pacífico. El proteccionismo de Trump y el debilitamiento de la Alianza para el Pacífico debiera apuntar exactamente en la dirección opuesta, lo que contradice la política externa de esos dos gobiernos, así como su ideología de libre comercio.

Esos dos factores apuntan a un eventual nuevo escenario latinoamericano en 2018. Por una parte, en Brasil, se refuerza la posibilidad de que Lula vuelva a la presidencia del país en las elecciones presidenciales de ese año. Mientras,   la política de puertas cerradas de Trump abre en México un escenario en las presidenciales de 2018: que gane una candidatura que promueva el giro radical en la política externa mexicana hacia el sur del continente, como única forma de defensa frente a la ofensiva norteamericana. Por otra parte, Las dificultades de los gobiernos de Argentina, Brasil y México para revalidar sus mandatos pueden hacer que eventualmente los nuevos gobiernos de los tres países más grandes del continente coordinen sus políticas externas por primera vez en la dirección de la soberanía.

A eso se pueden sumar las evoluciones internas de Ecuador y de Bolivia, el primero depende de los resultados de la segunda vuelta, que apuntan, en principio, hacia la continuidad de los gobiernos de Alianza País. El segundo, con la decisión de Evo Morales y del MAS de que el presidente boliviano vuelva a poder candidatearse en 2020, y su favoritismo para ganar. A ese cuadro se suman las elecciones en Paraguay – que puede ver el retorno de Fernando Lugo a la presidencia del país -, Uruguay, en Chile y en Colombia. Todos esos procesos se verán afectados por ese nuevo marco general: el fracaso de la restauración económica neoliberal y el proteccionismo norteamericano. Se puede reconstituir así, en buena medida, el marco de gobiernos progresistas en gran parte de la región y  en caso de que se confirme lo mencionado, con la integración de México.

Entre sus corolarios estarían los efectos hacia los países centroamericanos, hoy abandonados por México y por Estados Unidos. El otro aspecto, de extrema importancia, sería la posibilidad de una integración más amplia y profunda de América Latina con los Brics, el horizonte de un mundo multipolar que empieza a acercarse. Es la vía que le queda a América latina frente al proteccionismo norteamericano, al fracaso de la Alianza del Pacífico y al agotamiento de la globalización neoliberal.

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Los estibadores se cuelan por las brechas de la crisis política y se convierten en un ejemplo para millones de precarias

Mi, 22/03/2017 - 08:00

Carlos Martínez – Consejo Científico de ATTAC España

El sindicalismo oficial del régimen está de espaldas a los sentimientos y aspiraciones de los trabajadores. La resistencia de los portuarios, de los taxistas, y de otros sectores amenazados en sus trabajos por la precariedad apunta hacia un nuevo sindicalismo- aún en ciernes fundado en la defensa de los intereses de los trabajadores. La dignidad de los portuarios y la solidaridad con ellos es una cuestión de actualidad. El rechazo de la mayoría de Cortes del decreto del gobierno al dictado de la UE y sus sentencias judiciales multiplica sus posibilidades, y su consolidación como bastión sindical contra las privatizaciones y la precariedad.

Retirando el PSOE al apoyo al PP el decreto se ha venido abajo, y por extensión de la misma manera se pueden venir abajo todas las medidas antisociales y antidemocráticas. La victoria de los estibadores no será el resultado de un viacrucis legal, y ello después de entender el contenido mismo del rechazo del real decreto. Solo la lucha de los portuarios y la más amplia solidaridad puede ofrecer alguna garantía de éxito. El problema de la lucha por sueldos dignos y de condiciones de trabajo que protejan los intereses de los trabajadores afecta a la inmensa mayoría. Y en particular afecta a los jóvenes. El ejemplo de la lucha llevada a cabo por las camareras de hotel (que limpian a destajo las habitaciones de la industria más pujante del estado), debe hacernos confiar en la capacidad de los trabajadores para superar en su lucha todos los obstáculos. La situación de precariedad y sobreexplotación de los camareros y camareras, de los transportistas, taxistas, y de las nuevas profesiones… ha convertido estos trabajos en un verdadero polvorín que acumula la indignación de la los trabajadores.

La bandera que han levantado los portuarios, que no es otra que la defensa de los intereses y conquistas, se constituye en buen ejemplo a imitar en formas distintas por millones de precarios. Todos los cuentos que hemos oído de que los trabajadores somos clase media se disuelven como un azucarillo cuando las luchas de los trabajadores se reorganizan con objetivos claros, constituyéndose en nuevas bases del sindicalismo de clase.

 

Ex portuario

De u. SOCIALISTAS / ALTERNATIVA SOCIALISTA

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La Renta Básica que salvará el Capitalismo

Di, 21/03/2017 - 10:00

Rober Gonpane – ATTAC Madrid

El Capitalismo está mutando y es capaz hasta de aceptar que la Renta Básica (RB) terminará siendo inevitable. La izquierda no parecer capaz de ponerse de acuerdo en lo de la RB porque se pierde en el debate de si tiene que ser o no Incondicional, de si es mejor o peor que el trabajo garantizado, etc.

Pero la derecha no pierde tan alegremente el tiempo y en Davos ya salió el tema de la RB y se comenta cada vez más en medios empresariales conservadores y hasta liberales. Y si lo sacaran adelante no sería recreándose en si es un derecho humano o una simple prestación social, no de eso ya se ocupa la izquierda, la derecha lo presentará como una condición necesaria para que el sistema pueda resistir a los cambios que las nuevas tecnologías y la robótica introducen en el Mercado Laboral, que es de largo el más complicado e importante de los mercados.

En este interesante artículo se habla de fiscalizar el trabajo de los robots como lo está el de los trabajadores; fiscalizar para recaudar impuestos que compensen la pérdida de recaudación que supone el creciente número de personas que nunca encontrarán​ un empleo, porque lo terrible de esta crisis del Capitalismo Global, es que deja claro que una gran arte de la Humanidad sobra porque el sistema puede funcionar perfectamente sin que trabajen.

Y esta singularidad irracional del Capitalismo es la que obliga a pensar en soluciones como la RB que puedan resolver la indeterminación matemática y disparate social que supone que el sistema económico global no sea útil a la mayoría de las personas… si la economía no sirve para gran parte de la Humanidad, ¿para qué sirve la economía?

Salud, Amor y Suerte
@robergonpane

noeslomismo

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Vas a vivir peor que tus padres (¿ya lo sabes?)

Di, 21/03/2017 - 08:00
Juan Carlos Monedero – Consejo Científico de ATTAC España

 

La gran diferencia entre la crisis de 2008 -que en verdad arranca de los ochenta-, y las demás del siglo XX -especialmente la de 1929 y la de 1973- es que en esta ocasión la clase obrera no tiene fuelle para pelear y los sindicatos se han convertido en negociadores amables que ya no confían en sí mismos. Los canallas se han envalentonado y la gente decente anda perpleja.

La trama usa hilos de alambre de espinos, flor de lis, viaja en dron y habla inglés en la intimidad. Los capitales internacionales están comiendo el bocadillo a las familias de siempre, China, aliada con las multinacionales norteamericanas arrastran los salarios a un punto de miseria, y las familias de siempre que arrastra España apenas aciertan a mantener sus ganancias –siempre contra la pequeña y mediana empresa- gracias a la cercanía del poder político, con el que se hermanan en una trama esencialmente corrupta al grito de ¡cobarde el último! Por todo esto, y alguna otra cosa más, los hijos van a vivir peor que sus padres. De hecho, los hijos ya viven peor que sus padres. Por eso estalló el 15-M. Por eso el bipartidismo huele a cadáver.

Porque no hay a quién presionar para que se cree empleo de calidad. Las grandes empresas ya no son de nadie que se pueda identificar, y esa hidra de mil cabezas que es dueña de las grandes empresas solo quiere hacer caja. Encargan a capataces para que presionen como lobbies implacables en Madrid o en Bruselas, pero no hay nadie concreto al otro lado del teléfono cuando hay que sancionarles por sus maneras mafiosas. El Ibex 35 genera solamente el 20% del empleo, y el 18% de su capital está en manos de Black Rock, un fondo de inversiones que no duda en desahuciar, despedir, fusionar o arrodillar un país si tiene ocasión de hacer caja. Son dueños de los medios, y cuando nos dicen en portada que hay 150.000 inmigrantes al otra lado de la valla de Melilla, nos lo dicen porque son ellos los que están construyendo la valla de Melilla.

Volar se ha convertido en algo accesible a los sectores populares. Pagan las generaciones futuras que no van a tener tierra limpia en la que aterrizar. Y es funcional a esa válvula de seguridad que es abandonar el país. El millón de jóvenes que está fuera de España, en casa protagonizarían un Gamonal cada fin de semana. Con el low cost pueden emigrar con una preocupación menos. La conciencia de “tener derechos” se ha convertido en algo más lejano que tener una casa en el pueblo y por eso los hijos vuelven a tener condiciones laborales de emigrante fuera y en casa. Condiciones que ya no tuvieron sus abuelos.

La trama de esta colusión entre grandes capitales financieros, mediáticos, tecnológicos, armamentísticos, alimentarios y circunstancialmente industriales tiene su expresión extrema en Donald Trump. La extrema derecha ya ha llegado al gobierno. Y la extrema derecha siempre lo ha sido a favor de las minorías ricas y en contra de las mayorías empobrecidas. Lo demás es anecdótico. Las dictaduras siempre son de clase. Aznar, Guindos y Trump son muy amigos.

En España, la trama siempre aporta un cuadro castizo. De hecho, la casta es la expresión chusca de la trama, la de oligarcas y caciques, de marquesas y vivales. Lo relevante es lo que hay por debajo. Porque nadie va contra la trama. Casta es Urdangarín, la Infanta es trama. Casta era Mario Conde, el rey Juan Carlos trama. Casta es Granados, trama Esperanza Aguirre o Aznar. Casta es Chaves y Griñán y Fernández Villa y Susana Díaz; Solchaga, Felipe González o Fernández Ordóñez, trama.

España se perdió el desarrollo del Estado del bienestar después de 1945. Aquí teníamos una dictadura. De clase. Y esa anomalía histórica consolidó un estado débil con escasa conciencia de lo público. Que hace que el Rector de la borbónica Rey Juan Carlos plagie y los profesores no muevan un dedo para echarle. A ver qué le dicen a los estudiantes si les ven copiando en un examen. O que una parte importante de los abogados del Estado o los economistas del Estado trabajen para el enemigo. Es decir, para esas empresas que no pagan impuestos ni crean puestos de trabajo. Trama. Para la que trabajan el PSOE y el PP. Si Podemos quiere gobernar España tiene que ir buscando a los empresarios patriotas y ser implacable con los sin rostro que saquean países y los convierten en ruinas.

Publicado en Público.es

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La globalización, frente a un enemigo imprevisto

Mo, 20/03/2017 - 10:00

La Jornada Editorial

Después de haber defendido el modelo de gobernanza neoliberal y globalizador con todos los argumentos posibles –y algunos inverosímiles– frente a las impugnaciones de altermundistas, economistas progresistas, organismos sociales y gente provista de sentido común, los ministros de finanzas del Grupo de los 20 (G-20) han comenzado a cuestionarse sobre la viabilidad de buscar una alternativa a dicho modelo sin minar, desde luego, las bases sobre las que descansa el sistema capitalista. Paradójicamente, el motivo de la sorpresiva reconsideración no es una de las múltiples críticas que periódicamente formula la izquierda contra el concepto mismo de globalización, sino la política de hechos consumados que está llevando a cabo Donald Trump, cuya apuesta por el proteccionismo, el establecimiento unilateral de gravámenes en función de los intereses estadounidenses, la relocalización de grandes empresas en su país y el condicionamiento a las inversiones de las mismas golpea en plena línea de flotación al proyecto globalizador.

Resulta difícil, aunque no inconcebible, imaginar una economía mundial de mercado sin la participación de Estados Unidos: esta sencilla verdad está siendo, para los apóstoles del neoliberalismo, más contundente que los razonamientos que sistemáticamente son recibidos, examinados y desechados por los asistentes al Foro de Davos, y que señalan puntualmente los demoledores efectos que la actual gobernanza tiene sobre los países emergentes o en economías de transición. Hace apenas un año, una reunión con la agenda que tiene la que se realizará a partir de hoy en Baden-Baden, Alemania, hubiera sido poco menos que impensable: los encuentros celebrados durante los anteriores 20 años por los miembros del G-20 se habían ocupado (además de poner a sus asistentes a salvo de las iras altermundistas) en afinar y fortalecer los mecanismos de un modelo que privilegia la liberalización de la economía, el debilitamiento del Estado, la reducción drástica del gasto público, la desregulación y el protagonismo irrestricto del sector privado. Y, claro, la noción de globalización entendida como el libre flujo de capitales y –para ponerlo en términos del Fondo Monterario Internacional (FMI)– la integración de las economías del mundo mediante el comercio y los flujos financieros, el desplazamiento de la mano de obra y la transferencia de conocimientos tecnológicos a través de las fronteras internacionales (…)

La recuperación por el nuevo ocupante de la Casa Blanca de la Doctrina Monroe (América para los americanos, donde América significa Estados Unidos) choca con los postulados básicos de la globalización, y como la misma constituye un elemento esencial de la gobernanza neoliberal, es precisamente ésta la que acaba siendo puesta en tela de juicio. Visiblemente preocupada, la titular del FMI, Christine Lagarde, opinó que si la nueva administración estadunidense hace lo que promete, el comercio internacional, el movimiento de capitales y el intercambio tecnológico podrían verse envueltos en serios problemas. Es decir, las inquietudes que afligen a Lagarde y los ministros de finanzas no pasan por la concentración desmedida, la pérdida de peso del Estado, el desempleo y el deterioro de las políticas sociales, secuelas de la gobernanza neoliberal que golpean a las mayorías, sino por la afectación a las tasas de ganancia que sufrirían las corporaciones europeas y asiáticas con relación a las de Estados Unidos.

El conjunto de las medidas previstas por Trump (que habían sido debidamente preanunciadas en su campaña electoral) convierte a éste, en la práctica, en un impugnador del modelo económico mundial vigente. Esto explica, en parte, la atracción (en ocasiones vergonzante) que el republicano ejerció en algunos sectores de la izquierda más radical, los cuales parecían dispuestos a pasar por alto su racismo, xenofobia e intemperancia, a cambio de que hiciera trastabillar el modelo globalizador. Éste es ciertamente indefendible, y su desaparición, deseable. Falta ver si el ataque desde la derecha no resulta un remedio peor que la enfermedad.

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La gran estafa

Mo, 20/03/2017 - 08:00

De cómo la crisis desembocó en el mayor quebranto al erario público de la historia española

Alfredo Apilánez - trampantojos y embelecos

Cuestionario contestado por Alfredo Apilánez el 11 de marzo en el marco de la tercera sesión del “Proceso a la banca española“. Se trata de un Tribunal Popular constituido  al efecto de someter a juicio y exposición pública el colosal quebranto de la cohesión social y las finanzas patrias provocado por la oligarquía financiera así como la flagrante connivencia de los títeres del circo político que, con las draconianas políticas impuestas como consecuencia del rescate fraudulento de los financistas, cercenan sistemáticamente los derechos y las condiciones de vida de aquellos a los que dicen servir.

1)¿Podríamos elegir la fecha de 1992 como momento simbólico del inicio de la explosión del crecimiento de la deuda privada creada por la banca española y de la monumental burbuja inmobiliaria que colapsó estrepitosamente en 2007?

Si, efectivamente, así es.

2)¿Cuáles son los elementos de los que parte para hacer esa afirmación?

En realidad, el origen de la explosión de la deuda privada es global. Se enmarca dentro del proceso de financiarización que arranca en los años 70 al desarrollarse espectacularmente el sector financiero para sostener la menguante rentabilidad del capitalismo en tiempos de crisis adoptando las innovaciones creadas por los magos de Wall Street. A través del “crédito a muerte” se trata de compensar la drástica caída de la demanda salarial provocada por el incremento de la explotación del trabajo con el recurso masivo a la deuda y las innovaciones financieras. Su símbolo es la derogación de la ley Glass-Steagall en 1999 que facilita la incorporación de la banca comercial al casino financiero de la banca de inversión.

En este contexto, un país recién desindustrializado, con una economía estancada, altamente dependiente del capital extranjero y adicto crónico al monocultivo del ladrillo era el candidato perfecto para servir de cobaya del experimento financiarizador. En el caso español, el año 92 es relevante por dos motivos. El  inicio de la titulización hipotecaria con la Ley 19/1992  y la firma del Tratado de Maastricht. Desde un punto de vista legal, la titulización hipotecaria española tiene su origen en la Ley sobre Régimen de Sociedades y Fondos de Inversión Inmobiliaria y sobre Fondos de Titulización Hipotecaria. En el preámbulo de dicha ley, el legislador reconocía que contribuir a abaratar la financiación para la adquisición de vivienda y facilitar la “movilidad” en la concesión de préstamos eran los  objetivos perseguidos al conferir un marco normativo específico a la titulización en España.

En el Tratado de Maastricht se abre el proceso de creación de la unión monetaria propulsando la liberalización de los flujos financieros en la zona euro sin la restricción del tipo de cambio que posibilitará la financiación masiva de la burbuja inmobiliaria española por parte de la banca centroeuropea.

3)Ciertamente, a partir de esa fecha, los datos sobre endeudamiento privado no financiero (de hogares y empresas) y financiero (de la banca española con la extranjera) en España se disparan exponencialmente al tiempo que la actividad prestamista se enfoca principalmente hacia el sector inmobiliario. ¿Podría explicar los motivos por los que afirma que la titulización propulsó la voraz concesión de hipotecas y precisar cuál fue la responsabilidad de la banca privada en la omisión de información pública que le permitió aparecer como acreedor de hipotecas de las que no era titular mientras inflaba la cartera?

La clave reside en la expresión coloquial en el sector financiero acerca de la titulización: “hacer hueco” en el balance. Titulizar permitía vender hipotecas como churros transmitiendo el riesgo a los inversores y despreocupándose totalmente de la solvencia del deudor.

Los fondos de titulización españoles tienen, mayoritariamente, un modelo de estructura pass-through, caracterizada por una conexión entre los ingresos (pagos de intereses y principal) de los inversores y los flujos generados por los activos titulizados. En consecuencia, los inversores tienen una exposición directa al comportamiento de dichos activos. Así pues, bancos y cajas  relajaron enormemente los estándares de concesión de hipotecas –modelo de prestar y vender- inflando la burbuja y sus cuentas de resultados mientras reducían artificialmente su exposición al riesgo.

Sin embargo, cuando las cosas se torcieron con la explosión de la colosal burbuja, los bancos -¿quién había vivido “por encima de sus posibilidades”?- exigieron la deuda de los morosos y se adjudicaron la garantía hipotecaria como si fueran los propietarios reales de todos los créditos. En lugar de comparecer en  los juzgados como apoderados de los Fondos adquirentes de las hipotecas se hacían pasar por los acreedores titulares cuando eran tan solo los mamporreros que administran los cobros. La banca no cumple con lo legislado -según la ley 2/1981 de Regulación del Mercado Hipotecario, cuando se vende un crédito se ha de practicar en el Registro de la Propiedad una anotación al margen-  ya que sería la constatación de que la hipoteca no le pertenece y no tiene legitimidad para exigir la ejecución hipotecaria como han demostrado recientes sentencias.

4)La entrada en el euro propulsó el endeudamiento del sistema financiero español gracias a la financiación a espuertas recibida de los bancos de los países con excesode ahorro (alemanes y franceses). ¿Cree usted que esa deuda contraída con la banca centroeuropea fue causa principal del “sobrecalentamiento” del sistema financiero español y que el principal objetivo del colosal rescate posterior sufragado con fondos públicos fue “liquidar” esos pagos?

Desde luego. Se trata del perverso cepo en el que los llamados PIGS (Portugal, Irlanda, España y Grecia) hemos quedado atrapados con el otrora milagroso euro. Los grandes bancos de las economías del Centro –principalmente Alemania con su enorme supéravit comercial-financiaron masivamente la burbuja inmobiliaria española. La existencia de una moneda única, el euro, alentó este flujo, dado que ya no existía el peligro de una devaluación que agravara el riesgo de impago en caso de crisis en algún país de la periferia. Esto originó una enorme burbuja del crédito privado, principalmente en el sector inmobiliario (recordemos que en la “piel de toro” se construía más que en Alemania, Italia y Francia juntas) aunque también en el consumo. Según el último informe del Banco Internacional de Pagos, la banca española debe todavía más de un billón de dólares a la banca extranjera.

Cuando se produjo el colapso del sistema financiero internacional, la prioridad de la gran banca europea –aliada con el BCE- era evitar las consecuencias sistémicas de un impago generalizado causado por la quiebra de las cajas y bancos españoles. El famoso rescate de 2012 a cuenta de la ciudadanía –“apertura de una línea de crédito” según don Mariano- y toda la política monetaria del BCE vinieron al salvamento de la banca europea y estadounidense atiborrada de paquetes de deuda hipotecaria tóxica incobrable de los bancos y cajas patrios.

5)Afirma usted que los poderes públicos, usando su potestad legislativa de forma torticera, practicaron la connivencia más flagrante con los abusos y latrocinios cometidos por los prebostes de la gran banca privada. ¿Podría precisar esta acusación?

Desgraciadamente, los poderes públicos fueron meros comparsas que bailaban al son de la banca y del bloque del ladrillo. Habría que destacar la vista gorda cuando no complicidad absoluta del Banco de España y la CNMV supuestamente “independientes” en la dejación dolosa de su función de control y supervisión del sistema financiero hasta que le estalló la bomba de relojería en las narices. Incluso llegando a ignorar el informe de la inspección de 2006 en el que se alertaba de los graves riesgos de estallido de la burbuja y de la sorprendente pasividad del supervisor. El Banco de España relajó la política crediticia para la concesión de hipotecas (en la época que el Sr. Jaime Caruana era gobernador, ahora es el General Manager del BIS) y la concesión de créditos al promotor además de propulsar la titulización permitiendo el “truco” de sacar del balance las hipotecas. Todo ello acompañado de una intención flagrante de ocultación de las reales dimensiones del problema y del montante del rescate.

Merece la pena destacar lo que decía entonces el director de supervisión del Banco de España en una presentación en 2010: “El proceso de titulización en España ha sido un tanto atípico y diferente al modo en que se ha desarrollado en otros países: con elevada calidad de sus activos subyacentes, concedidos bajo unos criterios de aprobación rigurosos, sujeto a una regulación y supervisión exigentes. Es cierto que se ha visto afectado por el empeoramiento del entorno económico y el estancamiento del sector inmobiliario pero este deterioro no está vinculado con el negocio de originación y distribución de riesgos, ya que las entidades españolas han fundamentado su operativa desde una óptica basada en la banca tradicional”Súper sic

Las instituciones soberanas pusieron el BOE al servicio del bloque del ladrillo a través de todo tipo de  reformas legislativas –ley Boyer, ley del suelo, la citada desregulación de la titulización y todo tipo de facilidades y deducciones fiscales a favor de la compra en detrimento del alquiler-. Por no mencionar la casi desconocida pero neurálgica complicidad en la renuncia a la soberanía monetaria (Maastricht) al dejar la financiación de la deuda pública en manos de la banca privada. Todo ello para favorecer al que Zapatero calificaba de “sistema financiero más sólido de la comunidad internacional”.

6)Conceder crédito a los promotores a nivel estratosférico significa proporcionar la materia prima de la especulación con el suelo que fue la base -junto con el crédito a espuertas de la banca privada- de la colosal burbuja inmobiliaria. ¿Cree que hubo connivencia por parte del gobierno?

Desde luego. Como hemos dicho, la  incestuosa relación entre grandes inmobiliarias, cajas de ahorros y ayuntamientos alcanza el  nivel legislativo. La Ley del suelo de 1998 tuvo como uno de sus principales objetivos el aumento de suelo urbanizable –barra libre para las recalificaciones y la vorágine constructora que desembocó en la súper burbuja inmobiliaria-, en el razonamiento supuestamente liberalizador y profético de que si se ponía en el mercado más suelo de tal naturaleza, descendería el precio del suelo y, en consecuencia, de la vivienda. Con dicha Ley se daba un importante cambio de rumbo en la clasificación de suelo, por cuanto hasta ese momento se entendía que el suelo no urbanizable era el mayoritario por su carácter residual. Sin embargo, con la Ley de 1998, todo el suelo que no ostentara el carácter de urbano, ni debiera estar protegido y preservado como no urbanizable, pasaría a ser urbanizable con el consiguiente aumento descomunal del festín especulativo.

Asimismo, las administraciones hicieron uso de las semipúblicas Cajas de ahorros como propulsoras de todo el proceso especulativo –en gran parte basado en la masiva y corrupta financiación de promociones urbanísticas faraónicas que acabaron resultando ruinosas- jugando un papel esencial en el crédito a los promotores hasta llevarlas a la ruina ante el derrumbe del castillo de naipes. Eran el núcleo de la podredumbre del monocultivo ladrillil al servir de nexo financiero entre promotores y constructoras por un lado y las venales administraciones públicas por otro. Tenemos como símbolo destacado de esta connivencia incestuosa –para no incidir más en un tema archiconocido- el caso Bankia como símbolo del destrozo.

7)Afirma usted que la complicidad negligente entre los supuestos vigilantes del cumplimiento de la legalidad -notarios, auditores- con la banca privada y la intervención fraudulenta de las calificadoras de riesgo inflando las calificaciones de las entidades y sus emisiones de títulos de deuda para optimizar su salida al mercado fueron el lubricante ideal que propició que la “fiesta” continuara sin molestas interrupciones ni señales de alarma hasta el colapso. ¿Podría precisar algo más su afirmación?

La relación entre la banca y los supuestos vigilantes del sector encargados del cumplimiento de la normativa es un caso flagrante de conflicto de intereses y una pantomima descarada. El descontrol en la asunción de riesgos y la manipulación de las cuentas por parte de las entidades financieras, que financiaban hasta el 100% de la vivienda (muy por encima del 80% establecido legalmente como tope) -incluyendo el coche, el reloj y lo que hiciera falta y partiendo de tasaciones temerarias –fue perpetrado con la complicidad total de auditores y calificadoras de riesgos. Valga un botón de muestra del papel de los encargados de dar fe de la veracidad de las cuentas: En 2011, Bankia declaró ganancias de más de 300 millones de euros, auditadas por Deloitte. Sin embago, menos de un año después el Gobierno español nacionalizó la entidad, que se tragó al menos 23.500 millones de euros. ”Poco después de la nacionalización, resultó que los registros auditados por Deloitte eran incorrectos, ya que el banco, en realidad, había perdido 4.300 millones”

Los notarios dieron su beneplácito a todo tipo de cláusulas abusivas: productos complejos como las cláusulas suelo, comisiones sangrantes, etc. ocultas en la intrincada letra pequeña y omitieron su obligación de asegurarse del entendimiento del contrato por parte del deudor e informarle de las cargas y responsabilidades asumidas. En lugar de velar por los intereses del cliente, al comprobar la legalidad del contrato o explicar las cláusulas que se firman, entre otras labores, se forraron (10% de los gastos de formalización de la hipoteca) dando fe de contratos fraudulentos.

¿Y qué decir de los “vigilantes del mercado”: las calificadoras de riesgos? Un dato bastará también para mostrar su papel de pirómanos de la explosión crediticia. En el caso concreto de la titulización española, el 87% de los valores emitidos entre 1993 y 2007 obtuvieron la máxima calificación crediticia (la famosa AAA) en el momento de su creación, un porcentaje que destaca si se compara con el de otros mercados desarrollados.

8)Para ir concluyendo con este punto ¿Podría decirnos qué otras prácticas predatorias integraron el saqueo perpetrado en el “esquema ponzi” de los años de vino y rosas?

Es imposible consignarlas todas aquí. La banca recurrió a todo tipo de prácticas comerciales predatorias: manejaban a su antojo los índices de referencia –ahí están los fraudes en el Libor y Euríbor, con márgenes a todas luces abusivos- incluían la abusiva cláusula del vencimiento anticipado que autoriza al banco a ejecutar la hipoteca y el desahucio en subasta notarial si se produce el impago de dos o tres cuotas –incluso no siendo ya el acreedor legítimo por haber empaquetado y titulizado el préstamo-, cobraban comisiones leoninas (más que en cualquier otro lugar de Europa) por cualquier cosa, imponían la obligación de contratar seguros de vida con la aseguradora del banco al contratar la hipoteca y un infinito listado de malas prácticas que han recopilado las asociaciones de usuarios. Y eso, por no hablar de las estafas estrella, que han podido suponer un auténtico robo de 50.000 millones de euros, si no más, mediante las participaciones preferentes. Todo lo anterior les haría merecedores del calificativo de depredadores financieros de la ciudadanía.

9)¿Qué más nos puede decir sobre los privilegios de la banca privada en el sistema económico actual?

Muy brevemente, su enorme poder se basa en que la emisión de dinero y medios de pago está privatizada. Estas instituciones tienen el privilegio monopolista de crear dinero-deuda productor de intereses de la nada (el 97% del dinero circulante es dinero bancario privado) planificando a través del monopolio del crédito la actividad económica y dirigiendo la financiación no a la economía productiva sino a las burbujas de activos inmobiliarios y la expropiación financiera de la ciudadanía. Asimismo someten a los estados como España privados de soberanía monetaria a una sangría continua (segundo capítulo de gasto público intereses de la deuda por encima del desempleo). Podríamos afirmar pues que son el pilar sobre el que se asienta la rentabilidad en el capitalismo financiarizado fomentando el rentismo y la especulación con activos y agudizando enormemente la pobreza y la desigualdad.

10)Vayamos ahora a algunos detalles del colosal rescate público de la banca española. En la introducción de los acusados en este proceso, cada uno de ellos, llevan adosados a su ficha personal las diferentes ayudas recibidas por el banco que presiden. Estas ayudas llegan a través de varios y diferentes canales ¿Qué razón hay para esta dispersión de los caudales?

El objetivo era camuflar el cuerpo del delito. Ninguno de los organismos que poseen los datos al respecto (Banco de España, FROB-Ministerio de Economía, Comisión Europea y la infausta Troika) ha tenido la intención de publicar las cifras reales; al contrario, las ha diluido, mixtificado y ocultado. Se hace así para que se pierda el rastro del dinero entregado y se evite una fiscalización eficaz de la colosal cantidad de dinero público entregado a fondo perdido para rescatar a la banca privada ante el colapso de la colosal estafa piramidal en la que se había embarcado.

El Banco de España dio a luz una nota sobre ayudas públicas a la banca (2.9.2013) que vale la pena ver en internet: es un papelillo que parece sacado de los apuntes de un estudiante de empresariales. Una nota, no unos informes periódicos extensos y cuantitativos, que es lo que cabía esperar tratándose de la mayor aplicación de dinero público en la crisis. Pues bien, ahí fueron excluidos manifiestamente algunos elementos esenciales, y los que más pérdidas de dinero público han supuesto: los EPA (Esquema de Protección de Activos).

11)¿Quiere decir que la cantidad de dinero público entregado a la banca tiene cantidades diferentes a las oficiales?

Desde luego. Las autoridades se han entregado a la ocultación y manipulación de las cifras reales mediante su dispersión en distintas rúbricas para dificultar la desoladora visión de conjunto. La cifra inicial se dijo que eran 40.000 millones de euros, después se dijo que 60.000 millones, el Tribunal de Cuentas dice que 104.000 millones pero la cifra más probable está cerca de los 500.000 millones, es decir medio billón de euros incluyendo el rescate europeo cargado a las arcas públicas -con la imposición de políticas concretas que convirtieron al reino en un protectorado de la Troika- y la asunción de toda la basura procedente de la burbuja a cargo de la SAREB.

En 2007 España no tenía un problema de deuda pública –sólo equivalía al 35,5% del PIB–, pero desde entonces ésta no ha dejado de crecer y ya ha superado el 100% del PIB, el nivel más alto desde 1909.

Se trata de minimizar el coste del reflotamiento y magnifican el coste de haberlas dejado quebrar. Siempre cantan la misma milonga: hay que poner dinero público, pero más hubiera costado dejarlas quebrar.

Un experto desmonta esta justificación recurrente del rescate: la presunta protección de los depósitos de los ahorradores. Se nos dice: si se les deja quebrar, esos depósitos corren el riesgo de perderse. Pues no es así. Lo cierto es que no hubieran faltado bancos solventes dispuestos a que les traspasaran esos depósitos, incluso ofreciendo una mayor remuneración.

En suma, rescatar ha sido mucho más caro para los ciudadanos que haber dejado desaparecer, ordenada y socialmente, a las cajas y bancos quebrados.

12)¿Cuánto mayor es el banco menos ayudas del Estado precisa? ¿Los tres más grandes, Santander, BBVA y CaixaBank, no precisaron ayuda de las arcas públicas?

En absoluto. Se trataba de aparentar que una parte del organismo estaba sano y que extirpando el tumor (Cajas de Ahorros) se podría regenerar el resto (grandes bancos). El Banco de España siempre ha aplicado la misma receta como medicina a las “crisis bancarias”: un banco se come a otro banco, se supone que el que es comido es el insolvente. Para que exista un banco solvente –en contraposición a las cajas insolventes- se  lo tiene que maquillar como se han maquillado la contabilidad del Santander, BBVA y CaixaBank. Se proclama enérgicamente que “no consta que hayan recibido ayudas oficiales” pero si constan unos descomunales avales a cargo del contribuyente por 90000 millones de los que no se sabe cómo han acabado así como el “chollo” de los Esquemas de protección de activos para cubrirse de las pérdidas por toda la basura de las cajas liquidadas a precio de saldo a cargo del FROB y el colosal rescate encubierto al ser mantenidos con respiración asistida del BCE para honrar las deudas ante los fondos de inversión internacionales al cerrarse el interbancario en el estallido de la crisis de 2008.

13)¿Esta impresión de solvencia del Santander, BBVA y CaixaBank -ventilada a los cuatro vientos por las autoridades- es pues falsa? Y, en ese caso, de dónde obtuvieron los recursos para el colosal camuflaje?

Totalmente falsa. Además de ayudas públicas –las ya mencionadas más créditos fiscales en la absorción de los restos de las cajas y la venta a precio de oro de sus activos basura a la SAREB- la parte del león del salvamento que recibieron los tres grandes provino como digo del BCE. Desde 2008 a través de la famosa barra libre de liquidez, el BCE -con fondos públicos creados en pantallas de ordenador- prestó al 0% colosales recursos a la los grandes bancos que éstos invertían en deuda pública española al 6-7% provocando la ruina de las finanzas públicas a través del pago de intereses -30.000 millones anuales- por una deuda provocada en gran parte por el propio rescate bancario. ¡Con dinero público del Banco Central Europeo se hunden las finanzas de los Estados! Este absurdo llegó al paroxismo con la expansión cuantitativa (política monetaria no convencional del BCE) y la absorción de enormes cantidades de bonos públicos y privados de la banca española por parte del gran capo de Frankfort –que tiene prohibido financiar a los estados-. En concreto la gran banca patria ha endilgado nada menos que 300,000 millones de emisiones de renta fija -empaquetando todo tipo de préstamos y la basura restante de la burbuja- al BCE en las últimas rondas de la QE. En conclusión: la gran banca goza de la respiración asistida de nuestro banco central para engrosar sus abultadísimas cuentas de resultados y continuar esquilmando las arcas públicas e inflando nuevas burbujas con la colosal inyección recibida.

14) Entonces ¿Hubo un rescate encubierto? ¿Se mintió a los españoles diciéndoles que no había necesidad de una intervención de las finanzas españolas?

De lo expuesto se deduce claramente la respuesta afirmativa. De lo que se trataba es de socializar las pérdidas privadas mediante dinero público cargando al erario con una colosal deuda odiosa e ilegítima y ocultando y dejando impunes las responsabilidades de los que por su acción u omisión produjeron este desastre.

15)¿Si hubiera habido un rescate al uso se tenían que haber practicado quitas sobre la deuda?

El único modo viable de gestionar el rescate público habría sido provocando pérdidas a los acreedores internacionales para hacer viable el pago de la deuda pero los poderes financieros no están dispuestos a ello ya que se derrumbaría todo el castillo de naipes de derivados (los famosos CDS) que se activarían en caso de impago provocando enormes pérdidas a los dueños del casino. El caso griego es un aviso para navegantes de la inviabilidad de reestructuración de la deuda bajo el talón de hierro de la Troika y del fanatismo neoliberal de la UE.

16)Lo que acaba de manifestar es muy importante, nos está diciendo que el gobierno para presumir de una impecable gestión evitando el rescate impidió que los acreedores de la deuda se vieran abocados a tener que perder una parte de su inversión por las quitas ¿Esto fue así?

Afirmativo, se trató de una flagrante socialización de pérdidas. El Gobierno (cual perro guardián de los intereses del capital financiero y obediente esbirro de la infausta Troika) permitió que los bancos y los fondos de inversión cobraran hasta el último euro y no se vieran en la situación perentoria de practicar quitas. Toda la deuda bancaria se cargó a cuenta del sacrificio y las penalidades que sufren los españoles por los recortes supuestamente provocados por el “coste del rescate”.

17)¿Por sus manifestaciones podemos colegir que usted acusa a los responsables de la banca española de malas prácticas y del hundimiento de las finanzas del país?

Sobran los motivos. La banca privada hinchó y se benefició con artimañas de la colosal burbuja; cuando ésta explotó echó de sus casas con trapacerías e ilegalidades a centenares de miles de familias; al colapsar bajo el peso de la montaña de deudas contraída irresponsablemente puso la soga de la deuda impagable en nuestra economía; con dinero casi gratis del BCE se lucró prestando dinero al Estado que graciosamente se estaba encargando de su salvamento a costa del bienestar del ciudadano español. Si, por todo lo anterior,  yo les acuso, a ellos y a los políticos que han participado de esta estafa descomunal con consecuencias catastróficas para la ciudadanía. El castigo administrativo y/o judicial a quienes, por su acción u omisión produjeron este desastre está por ejecutar.

Agradezco especialmente a Salva Torres (asociación 500×20) y a José Manuel Novoa (Asociación de Hipotecados Activos) la invitación a participar en el evento y, muy especialmente, la paciencia y la valiosa ayuda prestadas en la elaboración del cuestionario.

 

Blog del autor y streaming del evento: https://trampantojosyembelecos.wordpress.com/2017/03/12/intervencion-en-la-tercera-sesion-del-proceso-a-la-banca-espanola/

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Corrupción, crimen organizado y paraísos fiscales viajan en el mismo tren

So, 19/03/2017 - 10:00

Xavier Caño Tamayo - ATTAC Madrid

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Rosa Jensen, que fue vicepresidenta del tribunal de Utrecht, aseguraba hace años que asistíamos al nacimiento de una enorme corrupción supranacional. Y el investigador financiero Denis Robert asegura que hablar hoy de corrupción sin ir más allá es quedarse corto, porque es el mismo sistema económico, el capitalismo financiarizado, el que está viciado de raíz.

Prueba de la extensión de la corrupción es que incluso corrompe su propia definición. La entidad más conocida contra la corrupción, Transparency International, se queda corta al definirla. Corrupción sería solo el abuso de un poder público con fines privados. Pero olvida (no de modo inocente) que, además de funcionarios públicos y políticos al servicio del Estado corruptos, los imprescindibles corruptores al otro lado de la ecuación son privados. Si hay corrupción en África, sudeste asiático y América Latina, por citar tres zonas con fama de gran corrupción, es porque en Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea hay grandes empresas, presidentes de consejos de administración y consejeros delegados, grandes fortunas y corporaciones que quieren corromper a funcionarios públicos para obtener beneficios ilícitos. Para que haya corrompidos ha de haber corruptores.

Además, ¿quién osará negar que la supresión de reglas y normas de los movimientos de capital ha hecho más fácil la corrupción? Como asegura Rob Jenkins, profesor de la universidad de Londres, dicha liberalización de las economías (con sus privatizaciones masivas de lo público) ha hecho crecer el pago de comisiones ilícitas por empresas privadas que desean hacerse con parte del pastel público privatizado. Y ahí han sido las empresas privadas las que han tomado la iniciativa de corromper, de pagar comisiones ilegales por concesiones públicas.

Por eso dictadores de toda calaña y políticos profesionales de escasa credibilidad democrática abrieron cuentas y depósitos seguros y secretos donde acumular lo obtenido por su corrompida actuación. Pero para ello necesitaban la discreta y leal colaboración de honorables bancos privados.

Apuntado el calado del verdadero problema de la corrupción, recordemos conceptos básicos. Según el diccionario, corrupción es cohecho, soborno. Pero corrupción también es no pagar impuestos que se deben pagar. Como también es corrupción blanquear el dinero sucio que proporcionan los delitos (tráfico de drogas, de personas, de armas…) Y también lo es financiar ilegalmente partidos políticos a cambio de contratas de obra pública o servicios del Estado otorgados a empresas privadas. Algo de lo que tenemos amplio conocimiento en el Reino de España y en lo que parece estar especializado el gobernante Partido Popular. Pero no es el único, por supuesto; ahí está en Catalunya el caso de Convergencia Democrática que ha estado chupando el 3% de comisiones durante más de treinta años. Presuntamente, claro.

Entre unas y otras corrupciones, solo del campo del delito se blanquean al año de 600.000 millones de dólares a un billón. Así lo consideran tanto el FMI como la ONU. Pero son delincuentes, diría un observador ingenuo. Lo son, pero para blanquear tantísimo dinero, esos criminales necesitan a respetables banqueros, prestigiosos gabinetes de abogados y asesorías fiscales de campanillas, más los imprescindibles paraísos fiscales sin los que no hay blanqueo.

El movimiento social ATTAC define los paraísos fiscales como “países, islas o enclaves geográficos con regímenes jurídicos opacos y reglamentaciones fiscales muy laxas que ofrecen exenciones y beneficios tributarios muy atractivos para el capital financiero a extranjeros no residentes y a sociedades domiciliadas legalmente en el lugar, aunque solo sea con una dirección postal”. No ponen impuestos a los movimientos y operaciones financieras, mantienen una hermética oscuridad sobre esas operaciones y se niegan a facilitar información aunque la pida un ejército de jueces y fiscales. Por lo que cabe deducir que los paraísos fiscales son imprescindibles para blanquear y evadir. Pero no solo paraísos de palmeras y aguas transparentes en el Caribe. También neblinosos lugares como Gibraltar, isla de Man, city de Londres, Austria, Luxemburgo… que blanquean que es un primor en el corazón de Europa.

Pero todo es posible por el intocable secreto bancario y la oscuridad de las transacciones financieras. En fin, a pesar de la complejidad de la cuestión, queda claro y cristalino que corrupción, crimen organizado y paraísos fiscales viajan en el mismo tren.

Periodista
Twitter: @xcanotamayo

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