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¿Por qué las derechas continúan ganando a los dos lados del Ebro?

News from Attac Spain - 2 hours 46 min ago

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Hoy el problema mayor que tiene España es el enorme deterioro del bienestar y calidad de vida de la población, especialmente acentuado entre las clases populares (constituidas por las clases medias y la clase trabajadora) de los distintos pueblos y naciones que constituyen España. Todos los indicadores de calidad de vida y bienestar muestran este gran deterioro, siendo el más llamativo el incremento muy notable de la tasa de suicidios, lo que refleja el enorme estrés al cual están sujetos millones de españoles.

Este deterioro se debe, en gran parte, a la aplicación de políticas públicas llevadas a cabo por los partidos gobernantes en España, incluyendo Catalunya, políticas impuestas bajo la presión y dominio de las instituciones europeas responsables de la gobernanza de la Eurozona (tales como el Consejo Europeo –claramente dominado por el gobierno alemán-, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo o BCE, además del Fondo Monetario Internacional o FMI).

Estas políticas, definidas como neoliberales, consisten en debilitar, por todos los medios posibles, a la clase trabajadora (el centro sociológico de las clases populares) mediante la imposición de leyes y reformas (que no estaban en los programas electorales de los partidos gobernantes) tales como las sucesivas reformas laborales, responsables del enorme deterioro del mercado de trabajo (con un descenso muy notable de los salarios y del número de asalariados, y un gran incremento de la precariedad), y los enormes recortes de derechos laborales y sociales, con un gran descenso del gasto público social que financia las transferencias sociales (como las pensiones) y los servicios públicos del Estado del Bienestar (como la sanidad, la educación, la vivienda social y los servicios sociales, entre otros), los cuales, como consecuencia, han visto deteriorada su accesibilidad y calidad. Toda la evidencia científica existente muestra que tales medidas neoliberales han contribuido a generar la Gran Recesión primero, y a retrasar la recuperación económica más tarde.

El dominio de las derechas

A la luz de estos hechos ampliamente documentados, parece sorprendente que los partidos gobernantes responsables de tanto dolor y sufrimiento continúen siendo partidos mayoritarios hoy, tanto en España como en Catalunya. En realidad, hoy los partidos conservadores, liberales y los socioliberales (que se autodefinen, estos últimos, como socialdemócratas) que llevan a cabo tales políticas han caído en picado en la mayoría de países de la Eurozona, excepto en España. ¿Por qué?

La respuesta es compleja. Pero una de ellas es que dichas fuerzas políticas, e incluso más importante, los intereses económicos y financieros que representan, controlan y dominan las mayores instituciones responsables de la generación y reproducción de valores, noticias e información, tales como los mayores medios de comunicación y persuasión. Tanto los grandes canales de televisión como los mayores rotativos tienen como objetivo persuadir a la ciudadanía de la bondad de las políticas que benefician a esos intereses. Hacer esta observación no quiere decir que no aparezcan voces críticas en tales medios, aunque estas son claramente minoritarias, de manera que su posible impacto es menor e insuficiente para afectar el territorio ideológico dominante que define la “sabiduría convencional” del país, la cual marca las fronteras de lo que es considerado respetable, aceptable y de sentido común, definiendo toda actitud crítica como radical, utópica, irrealizable, totalitaria o, últimamente, bolivariana. En el discurso dominante, incluso términos y conceptos necesarios para entender científicamente y definir la realidad que nos rodea (términos tales como clase social, o clase trabajadora, o lucha de clases) desaparecen completamente. Ni en España ni en Catalunya los dirigentes de izquierdas utilizan ninguno de estos términos, por miedo a aparecer como anticuados. Hago esta observación no como crítica a los dirigentes de izquierdas (pues tal narrativa facilita el ataque del adversario), sino como descripción de una realidad, realidad que, a su vez, tiene sus costes, pues la narrativa que domina y que emplea el término “clases medias” para definir a la clase trabajadora, es limitada para entender, por ejemplo, que el objetivo de tales políticas es precisamente conseguir el debilitamiento de la clase trabajadora. ¿Cómo se explica, si no, el gran decrecimiento de las rentas del trabajo a costa del enorme aumento de las rentas del capital como porcentaje de la renta total?

Los nacionalismos conservadores como elementos clave del mantenimiento del dominio de las derechas

El hecho de que el partido gobernante de la Generalitat de Catalunya, responsable de tales políticas, pudiera ganar el próximo 27 de septiembre las elecciones catalanas es porque, astutamente, ha desarrollado una lista electoral transversal, en la que la figura del Presidente Mas aparece diluida entre muchas otras figuras provenientes de la vida y cultura catalanas (lista que se presenta, erróneamente y sesgadamente, como representante de la nación catalana) llamando a la independencia, con una ruptura con el Estado español, al cual la derecha catalana atribuye la responsabilidad de la crisis social que está causando un enorme dolor a las clases populares en Catalunya. Un punto acordado en la preparación de esta lista por todos los que la han configurado, es que en caso de ganar, el gobierno Mas continuaría gobernando en Catalunya, reproduciendo el dominio político (claramente abusivo) que el partido dominante, con el apoyo del mayor partido independentista, ERC, tiene sobre la gran mayoría de medios de comunicación y persuasión en Catalunya. Lean la prensa en Catalunya y verán que el tema nacional lo absorbe todo, ocultando el auténtico drama social. Dicho abuso se justifica con el argumento de que las clases populares vivirán mejor bajo una Catalunya independiente, ignorando que es más que probable que esta estuviera gobernada por el mismo establishment político-mediático que ha controlado Catalunya desde la Transición. El Ministro de Economía sería probablemente el ultraliberal que quiere privatizarlo todo –desde las pensiones a la sanidad- y a quien la televisión pública TV3 define como el “economista de la casa”, siendo el economista más promocionado en los medios de Catalunya. Y como Ministro de Sanidad habría una persona de idéntica sensibilidad neoliberal que el actual Conseller de Salut, que había sido Presidente de la Patronal Hospitalaria Privada, y que ha dirigido los recortes de gasto público sanitario más fuertes de Europa, privatizando y desmantelando el Servicio Nacional Catalán según un proyecto predeterminado y definido en las declaraciones que hizo al poco de ser nombrado conseller, en las que alentaba a la población en Catalunya a cogerse un seguro privado.

Hoy, CDC, el partido liberal que ha estado gobernando durante el 80% del periodo de gobierno democrático desde la Transición, un partido manchado por la corrupción con quince de sus sedes embargadas, es probable que continúe gobernando durante muchos más años, aplicando las mismas políticas, y ello con la ayuda de un partido que se considera de izquierdas (ERC), que tenía que haber liderado la oposición y que, en lugar de eso, ha sido su mayor apoyo.

El nacionalismo españolista

Pero al otro lado del Ebro nos encontramos con una situación con muchos puntos en común, en la que otro partido conservador neoliberal puede continuar en el gobierno bajo el pretexto de salvar la patria “frente a rojos y separatistas” que amenazan la unidad de España, el mismo grito de batalla utilizado por los golpistas contra la democracia española el 18 de julio de 1936. Y aunque esta expresión aparece en su máximo esplendor en el partido heredero de aquellos que hicieron el golpe y controlaron más tarde el Estado dictatorial en España durante cuarenta años, también está presente en el otro partido mayoritario en el Estado español (con la excepción de “salvarlo frente a rojos”, empleando en su lugar términos como “radicales extremistas” o “bolivarianos”, aunque ahora más frecuentemente como syrizarianos).

Este nacionalismo españolista está enormemente extendido en la cultura política y mediática dominante en España y es el mayor obstáculo para la redefinición de España como un Estado plurinacional en el que las naciones puedan escoger su pertenencia a tal unidad por propia voluntad en lugar de a la fuerza, como impone la famosa Constitución Española, que atribuye al Ejército el garantizar la unidad de España. Y este dominio, también reflejado en sectores de las izquierdas, es el mayor obstáculo para resolver el problema nacional y también  el problema social de España. Ahora bien, tales nacionalismos no son equivalentes, pues es primordialmente el nacionalismo españolista el que genera el nacionalismo catalanista. El mayor promotor de votos independentistas en Catalunya es precisamente el Partido Popular. Como decía un tanto cínicamente la Consejera de Educación de la Generalitat de Catalunya, perteneciente al partido liberal, “nosotros generamos catalanistas y el PP nos produce los independentistas”. La actitud de hostilidad del partido gobernante, el PP, hacia la nación catalana explica, en parte, el crecimiento del independentismo en Catalunya.

La urgencia de redefinir España

De ahí la enorme importancia de que las izquierdas consideren la redefinición de España como un proyecto de una enorme urgencia, pues, de no resolverse, los temas nacionales siempre serán hegemónicos, y ocultarán la situación social. Y el hueso más duro de roer es el cambio de las izquierdas españolas, pues son clave para conseguir esta redefinición. De ahí lo enormemente positivo que es que los dos partidos mayoritarios de las izquierdas españolas –Podemos e IU- reconozcan el derecho a decidir de las distintas naciones que constituyen España, de manera que las tensiones territoriales se diluyan para que puedan aparecer en su versión original los autores de las crisis enormes que están ocurriendo, ocultadas bajo el tema nacional. Si se les sacan a Rajoy y a Mas las banderas detrás de las cuales se esconden, quedarán desnudos, pudiendo verles como lo que son, los responsables de las políticas públicas que han hecho tanto daño en este país. Adversarios en el conflicto de banderas, han sido aliados (aprobando leyes e imponiendo medidas) en las Cortes Españolas, causantes de la Gran Recesión y de su lenta e insuficiente recuperación.

Última aclaración. Quisiera acentuar que, con estas notas, no estoy indicando, como maliciosamente se interpretará por voces de los nacionalismos, y muy en particular del dominante en España (cuya mayor característica es definirse como no nacionalista), que todos los nacionalismos son iguales, o que los movimientos independentistas en Catalunya sean de derechas, o que todos estén instrumentalizados por el gobierno de derechas catalán. Repito que no estoy diciendo esto. Lo que digo y repito es que el gobierno Mas está utilizando el tema nacional para esconder el tema social. Para que ello no ocurra, habría que eliminar la sensación de opresión nacional que existe en los llamados “nacionalismos periféricos” y que responde a una realidad ocultada por el nacionalismo españolista.

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

Publicado en Público.es

vnavarro.org

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Septième numéro des Possibles, la revue éditée à l'initiative du Conseil scientifique d'Attac

News from Attac France - 5 hours 10 min ago

Le septième numéro de la revue trimestrielle Les Possibles, éditée à l'initiative du Conseil scientifique d'Attac, est disponible. Retrouvez ci-dessous le sommaire de ce numéro et inscrivez-vous pour recevoir la revue.

Retrouvez le sommaire de ce sixième numéro.

Les précédents numéro sont disponibles en ligne Numéro 1 ; Numéro 2 ; Numéro 3 ; Numéro 4 ; Numéro 5 ; Numéro 6.

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Face au désastre, que peut-on faire ? (Jean-Marie Harribey, Jean Tosti)

L'Union européenne est un désastre total. En son sein, l'Union économique et monétaire est un désastre au carré. La 21e Conférence des parties (COP 21) de l'ONU qui aura lieu à Paris en décembre prochain pour trouver un accord sur le climat s'annonce comme un désastre programmé. Depuis huit ans, la crise ouverte aux États-Unis et qui s'est répandue partout a engendré une somme de désastres sociaux qu'on croyait ne plus jamais revoir. Tout cela parce que les classes dominantes, d'un bout du monde à l'autre, ont fait le choix de renforcer leur modèle financier plutôt que de le corriger, ne serait-ce que modérément. Ainsi, la crise écologique et le réchauffement climatique sont vus comme des occasions de donner une envergure encore plus grande à la privatisation et à la marchandisation des biens naturels, en les transformant en nouveaux actifs financiers. Et, comme si cela ne pouvait aller sans un corollaire, dans le même temps, les peuples se voient présenter la facture de cette crise capitaliste. Comment interpréter autrement la violence de la pression exercée contre le peuple grec depuis qu'il a osé élire un gouvernement promettant de rompre avec l'austérité et d'engager un programme de réformes structurelles positives et non pas négatives ?

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Dossier : La connaissance Connaissance et rapport capital/travail dans la crise du capitalisme (Carlo Vercellone)

La place grandissante de la connaissance et de la dimension cognitive du travail est l'un des traits marquants du nouveau capitalisme. Toutefois, le rôle clé que la connaissance joue dans la dynamique économique, n'est pas en tant que tel une nouveauté historique. Les questions qui se posent et qui ont constitué le point de départ du programme de recherche sur le capitalisme cognitif peuvent alors être formulées en ces termes : quels sont les outils les plus adaptés pour appréhender le rôle nouveau de la connaissance dans l'accumulation du capital ? Et surtout, quelles sont les relations qu'elle entretient avec les métamorphoses du travail et de la régulation du rapport salarial ?

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Aux fondements du capitalisme managérial : Connaissance et rapports de classe (Gérard Duménil, Dominique Lévy)

Afin de caractériser la nouvelle phase dans laquelle le capitalisme est entré depuis quelques décennies, on peut affirmer sans risque de se tromper qu'il est « financier », « mondial » et « néolibéral »... Cet article se place cependant dans une perspective historique plus longue, et moins consensuelle dans les rangs de la gauche : celle de l'évolution séculaire des « rapports de production » et des « modes de production ». Nos économies et sociétés sont des « capitalismes managériaux », une expression qui souligne une hybridité entre modes de production : capitalisme, d'une part, et managérialisme, d'autre part (en français, un manager n'est rien d'autre qu'un cadre, c'est pourquoi nous préférons parler de capitalisme et de cadrisme). Cette transformation fut le résultat d'une lente évolution amorcée par l'importante révolution des institutions de la propriété des moyens de production au début du XXe siècle. Une de ses manifestations fut l'établissement d'une structure sociale faisant des cadres une nouvelle classe aux côtés des classes capitalistes et classes populaires, initialement une classe moyenne, mais aujourd'hui, une nouvelle classe supérieure.

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À qui appartient la connaissance ? (Hervé Le Crosnier)

Le terme « société de la connaissance » est devenu un signe de ralliement pour décrire les sociétés contemporaines. Il désigne d'une part le basculement technique qui offre une place de plus en plus grande aux machines de « traitement de l'information » dans le processus productif. D'autre part, il souligne la place de la connaissance dans la capacité à faire société... quand celle-ci est partagée. Source d'innovations productives et sociales, la connaissance est également l'enjeu d'un affrontement mondial concernant son mode de production, d'appropriation, son usage et les règles de son partage. Si nous entrons dans une « société de la connaissance », c'est donc au sein même des processus de gestion du savoir que résident les formes nouvelles de la lutte de classes. Car loin d'être inter-classistes, comme le rêvaient les promoteurs de la « société post-industrielle » dans les années 1970, l'organisation de la production et l'usage de la connaissance conduisent au contraire à un renforcement de nouvelles formes de domination. Au point que l'on peut penser que cette appellation recouvre en réalité la seconde phase de la mondialisation, celle qui instaure un nouvel ordre mondial de l'usage des savoirs.

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Les technologies numériques, levier de la mise en marché des connaissances (Gérard Collet)

Pourquoi s'intéresser, au sein d'un dossier sur la « connaissance », à la survenue des technologies de l'information et de la communication (TIC) dans le paysage éducatif ? Il se trouve que lesdites technologies sont au confluent d'attendus économiques majeurs et d'impacts sociaux et éducatifs non moins importants. Leur arrivée dans le paysage de l'éducation depuis une quarantaine d'années est de nature à modifier à la fois le regard que l'on jette sur la connaissance et sa nature même ; elle peut également faire évoluer le système de valeurs qui fonde le système éducatif. Il y a là un faisceau de raisons suffisant pour approfondir le sujet.

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Luttes pour l'accès libre au savoir et à la recherche (Évelyne Perrin)

Depuis une ou deux décennies, se sont succédé, en France, des luttes et mobilisations étudiantes plus ou moins fortes et durables, dont les deux moments forts ont été la lutte contre le CPE (contrat première embauche) au printemps 2006 et les luttes de 2007-2009 contre la LRU (loi Liberté-responsabilité de l'Université), instaurant une privatisation rampante des universités et l'entrée des entreprises dans leur direction. Elles se poursuivent de façon plus fragmentée et sont relayées par les grèves et mobilisations des personnels de l'enseignement supérieur et de la recherche tout au long des années 2013-2015.

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La crise des Lettres en régime néolibéral. Quelles remédiations ? (Martine Boudet)

« Nous sommes aujourd'hui confrontés à une crise des études littéraires, qui s'exprime par les interrogations suivantes : à quoi sert l'enseignement des Lettres ? Faut-il le maintenir ? Et si oui, que faut-il y faire ? » « La crise actuelle des études littéraires est d'abord une remise en cause de leur légitimité. À quoi peuvent-elles servir ? Comment envisager leur avenir ? » Ces interrogations, mises en exergue dans des essais récents, posent une problématique devenue incontournable : « Aujourd'hui la question porte non sur le comment de la production littéraire et de son étude, mais sur l'existence même de la littérature et l'intérêt de son étude. Au-delà, ce qui est sous-jacent, c'est une crise de civilisation qui embrasse à la fois les nouvelles technologies de la communication et l'identité européenne. »

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Naissance, vie, gloire et mort des connaissances médicales (Jean-Claude Salomon, Michel Thomas)

Chaque jour de l'année, autour de 3 000 publications rapportent des travaux originaux dans le seul domaine biomédical. Ces travaux, pour être publiés, sont passés par le crible des comités de rédaction et des lecteurs des différentes revues et sont tous considérés comme porteurs d'un nouvelle avancée, si minime soit-elle, de la connaissance. Il est bien entendu totalement impossible à un médecin ou à un biologiste de lire, voire seulement de prendre connaissance de la totalité, et même d'une proportion un tant soit peu significative de cette immense production. Même en se plaçant dans le cadre d'une spécialité, voire d'une hyperspécialité, il est impossible de tout lire, de tout assimiler. Personne ne s'y risque plus au reste. Seuls certains travaux trouvent leur audience auprès du public professionnel. Encore moins touchent une fraction plus importante du public scientifique, et il est exceptionnel que l'un d'entre eux atteigne le grand public. La situation actuelle n'est différente de celle qui prévalait voici quelques décennies que par le nombre beaucoup plus important de travaux publiés par un nombre croissant de vecteurs, Internet étant venu donner une nouvelle accélération au phénomène. Cependant les mécanismes qui président à la naissance, à la vie, la gloire et l'oubli des connaissances reste le même, et nous allons essayer de les analyser.

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Lutter contre la marchandisation de l'éducation par la FICEMEA (FI-CEMEA)

Manifeste de la Fédération internationale des Centres d'entraînement aux méthodes d'éducation active. La FICEMEA porte cinq axes prioritaires pour promouvoir une société égalitaire, solidaire vectrice de progrès social.

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Anthropologie culturelle et sociale : Savoirs critiques et regards politiques en miroir (Claude Calame)

Une science sociale critique ? Parmi les sciences humaines et sociales sans doute l'anthropologie est-elle par principe susceptible de faire interagir les savoirs sur l'homme et ses communautés, et ceci dans un enrichissement mutuel et critique. Comme savoir sur les sociétés et les cultures différentes, l'anthropologie culturelle et sociale est en effet par principe comparative. La démarche comparative nous engage même à l'approche contrastive, différentielle d'autres communautés humaines, d'autres cultures. En retour, elle nous invite à porter un regard oblique, analytique et critique sur le paradigme social et anthropologique dont nous dépendons, aussi bien dans nos pratiques académiques que dans notre mode de vie.

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Jean Tirole et les fondements de la morale (Gilles Rotillon)

Jean Tirole a publié, dans Les Échos du 7 décembre 2014, une tribune intitulée « L'éthique et le marché », où il feint de s'interroger sur les limites morales du marché, mais d'une tout autre manière que celle d'Adam Smith dans sa Théorie des sentiments moraux. À partir du constat que « les spécialistes des autres sciences sociales (philosophes, psychologues, sociologues, juristes et politistes…), une grande partie de la société civile, et la plupart des religions » (ce qui fait effectivement beaucoup de monde) ont une vision critique du marché sur la base de jugements moraux, il cherche à montrer que ces réticences sont principalement dues à une mauvaise connaissance des travaux récents des économistes. Et il voit dans le « succès planétaire » du livre de Michael Sandel, Ce que l'argent ne saurait acheter : les limites morales du marché, le « symptôme de cette perception », qui donne un rôle primordial à nos indignations.

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Débats Termes de référence de la Commission pour la vérité sur la dette grecque (Eric Toussaint)

Depuis mai 2010, la Grèce poursuit un programme d'ajustement macroéconomique qui constitue une condition d'accès aux prêts du Fonds monétaire international, de la Commission européenne et de la Banque centrale européenne et qui vise à participer à la réduction de son déficit budgétaire. Les mesures qui composent ce programme ont pour vocation, en principe, de ramener le déficit budgétaire et la dette publique du pays à un niveau soutenable. Elles se traduisent par une réduction massive des dépenses publiques, par des suppressions de postes dans le secteur public, par une augmentation des impôts, par des privatisations et des réformes structurelles. Cependant, ces mesures, tant recommandées par les instances internationales, ont plongé l'économie grecque dans une profonde récession (la plus longue en Europe en temps de paix), elles ont poussé des millions de Grecs dans la pauvreté, le chômage et l'exclusion sociale, le tout en entravant brutalement l'exercice des droits humains, en particulier les droits économiques et sociaux, ainsi que le fonctionnement des services publics et des infrastructures (dans l'ensemble du pays, des écoles, des hôpitaux, des tribunaux ont été fermés ou fusionnés afin de réaliser des coupes dans les dépenses publiques).

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Facture ouverte de la Grèce avec Berlin (Harold Neuber)

Dans l'affrontement au sujet de la crise de la dette, Athènes a mis à l'ordre du jour la dette de l'Allemagne datant de l'époque nazie, de même que les demandes de compensations pour les crimes commis par l'Allemagne en Grèce, introduisant ainsi une dimension supplémentaire dans la discussion sur la légitimité de la dette. Harold Neuber explique les détails.

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Dette illégitime : Un concept dangereux, non pour les populations, mais pour le néolibéralisme ! (Pascal Franchet)

Edwin Le Héron (ELH) a produit un article paru dans Les Possibles », n° 6, intitulé : « Dette illégitime : un concept dangereux ! » Il y affirme, mais ne démontre pas, que le concept de dette illégitime est dangereux parce qu'il est fondamentalement, selon lui, « un concept libéral, antidémocratique, moraliste et contradictoire ». […] Ma réponse s'adresse dans un état d'esprit positif à ceux qui doutent de l'existence de possibles, d'alternatives au monde actuel. C'est à cela que ma contribution veut répondre.

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La dette illégitime : des enjeux politiques (Catherine Samary)

La notion de dette « illégitime » est évidemment « problématique » (au sens positif de ce terme) : qui décide ce qui est légitime ou pas, sur la base de quels critères ? Nos amis du CADTM y ont apporté des réponses, appuyées par des expériences internationales. Il était possible de les discuter. Mais ce n'est pas cette question que soulève Edwin Le Héron (ELH) dans sa contribution pour Les Possibles. Il critique ce concept comme « dangereux, parce que libéral, antidémocratique, moraliste et contradictoire ». Au vu du caractère radical d'un tel jugement – fort grave dans le contexte « non académique » de la crise grecque où la délégitimation des acteurs de la dette est un enjeu crucial – on attend des arguments solides. Rien de tel dans cet article.

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Le commencement de la fin de l'hégémonie transatlantique (Peter Whal)

Exactement un mois après le sommet du G7 dans les Alpes allemandes, s'est tenu le 9 juillet 2015 à Oufa, dans l'Oural russe, le sommet des BRICS. Un jour plus tard, était attaché à ce sommet celui d'une organisation internationale peu connue chez nous, la Shanghai Cooperation Organization

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Argentine, Brésil, Mexique entrent dans la tourmente (Pierre Salama)

À partir de 2003 et jusque 2012, une période nouvelle apparaît en Amérique latine. La croissance est plus élevée que lors de la décennie précédente (annexe 2), les « fondamentaux » (soldes de la balance commerciale et du budget, réserves internationales, chômage, emplois formels, inflation) s'améliorent le plus souvent, les politiques sociales sont plus ou moins importantes selon les pays, la pauvreté recule et les inégalités de revenus paraissent diminuer. Grâce à un taux de croissance plus élevé que dans les pays avancés, le revenu par tête de la plupart des pays latino-américains se rapproche de celui des États-Unis, mais à un rythme relativement lent si on le compare à celui des pays asiatiques.

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Mexique, les racines de l'actualité ou la violence et ses liens avec les politiques ultralibérales conduites en Amérique du Nord (Pierre-Luc Abramson)

Quand on considère l'actuelle situation du Mexique, ce qui, d'abord, saute aux yeux, c'est l'incroyable niveau de violence et d'insécurité qui règne dans le pays et qui est dû au trafic de drogue. Certes, le Mexique a toujours été un pays violent, mais si on ne se mêlait pas de politique, de questions sociales ou d'affaires d'amour, le pays était très sûr, beaucoup plus que le Texas. La violence actuelle est omniprésente et il n'y a pas de région qui en soit indemne, même si le phénomène est plus intense dans le nord du pays.

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De la question salariale à la question territoriale et de la contestation légale à l'action extralégale. Assistons-nous à un déplacement de la conflictualité sociale ? (Manuel Cervera-Marzal)

Contrairement à ce que croient certains intellectuels engagés qui se plaisent à voir dans les soulèvements populaires l'application de leurs recommandations personnelles, la praxis révolutionnaire précède généralement la théorie qui lui correspond. En ce sens, le dernier ouvrage du Comité invisible, À nos amis, paru fin 2014 chez La Fabrique, peut se lire comme une tentative de donner un socle théorique commun à des luttes récentes aussi diverses que le No TAV contre la ligne ferroviaire Lyon-Turin, les ZAD qui essaiment sur le territoire français, la reprise ouvrière de l'usine Vio-Me de Thessalonique et l'occupation du parc de la place Taksim d'Istanbul en 2013. « Les insurrections, finalement, sont venues », constatent d'entrée de jeu les auteurs d'À nos amis.

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Une nouvelle sociologie pour les nouveaux mouvements sociaux (Michael Burawoy)

Pour Max Weber, il était clair que l'accroissement de la rationalité formelle, qu'elle prenne la forme de la bureaucratie, de la loi ou de la démocratie de masse, ne réduit pas l'oppression économique et sociale des populations qui lui sont assujetties. Bien au contraire, la rationalité formelle, qui attribue des droits égaux à tous, perpétue les injustices qu'ils subissent. La seule façon de le contester, dit Weber, est d'agir par des moyens informels – ce qu'il appelle parfois « Kadi-justice ». Mais ces moyens informels, qu'il s'agisse de l'opinion publique ou de l'action collective, sont manipulés et mis en scène par en haut. Weber était très méfiant vis-à-vis de ce que nous appellerions aujourd'hui les mouvements sociaux, qu'il considérait comme l'effet d'une « masse incohérente », entraînée par des « sentiments irrationnels ». Sa théorie de l'action collective appartient à cette première vague de la théorie du mouvement social, qui va de Durkheim et Weber à Smelser et Parsons, pour qui l'action collective était une réaction irrationnelle au changement social.

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La mutation social-libérale de la social-démocratie (Michel Cabannes)

Le projet de la gauche réformiste comportait, dès ses débuts, la primauté du social et la primauté du politique, dans le respect de l'économie de marché et des institutions démocratiques. Au niveau des objectifs, la justice sociale était prioritaire, y compris dans les textes « révisionnistes » : « Le sens du socialisme a toujours été et demeure d'éliminer les privilèges des classes dirigeantes et d'apporter à tous les hommes la liberté, la justice et le bien-être » (Programme de Bad-Godesberg du parti social-démocrate allemand, 1959). Au niveau des moyens, les choix collectifs devaient l'emporter sur les forces du marché et sur les grands intérêts privés. Cette primauté, qui ne signifiait pas la négation du marché, traduisait la volonté de concrétiser la démocratie dans l'économie à tous les niveaux. La gauche réformiste préconisait l'État social pour améliorer la condition des travailleurs et l'économie mixte pour maîtriser l'économie.

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Pour une critique raisonnée du progrès humain (Alain Accardo)

L'aggravation des dégâts causés à la planète depuis deux siècles par le développement industriel a eu, entre autres effets, celui d'exacerber l'opposition entre partisans et détracteurs du « progrès ». La réalité à laquelle renvoie cette notion apparemment simple comportant en fait de nombreuses dimensions qui se surdéterminent inextricablement les unes les autres et ont toutes un impact sur la vie individuelle et collective, le débat, comme toujours au sujet d'un fait social total, engage inévitablement le sens même de l'existence des uns et des autres, en tant que personnes singulières et/ou en tant que groupes sociaux. Il n'en est que plus nécessaire de savoir le plus exactement possible de quoi l'on parle.

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Revue des revues Comment les institutions traitent-elles la connaissance ? (Jacques Cossart)

On y trouvera, en lien avec le dossier ci-dessus, un aperçu de la façon dont les institutions (OCDE, Banque mondiale, Agence française du développement, Conseil d'analyse économique) traitent la connaissance. Ce n'est pas sans lien avec la crise écologique car la préoccupation de décarboniser le développement économique et celle de la préservation versus l'accaparement des matières premières deviennent centrales. L'économie renvoie au politique et au social parce que la corruption et le renforcement des inégalités sont une atteinte à la démocratie. Enfin, les perspectives publiées par le FMI pourraient constituer un signal d'alarme si la croyance en l'éternité de la croissance économique n'était pas profondément enracinée. Et, pour que celle-ci dure encore un peu, quoi de mieux que de poursuivre le pillage de l'Afrique ?

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La nueva gran transformación

News from Attac Spain - 6 hours 46 min ago

Raúl ZibechiLa Jornada

Una de las pocas ventajas de las grandes crisis es que nos ayudan a descorrer el velo con el cual el sistema encubre y disimula sus modos de oprimir. En este sentido la crisis que vive Grecia puede ser fuente de aprendizajes. Para ello propongo dejarnos inspirar en el largo camino recorrido por Karl Polanyi al escribir La gran transformación. Para comprender el ascenso del nazismo y del fascismo se remontó a los orígenes del liberalismo económico, situados en la Inglaterra de David Ricardo.

El capitalismo de libre mercado, los mercados no regulados, desarticuló las relaciones sociales y destruyó comunidades sometiendo a los individuos, desgajados de sus pueblos, al hambre y la humillación. El cercamiento de los campos –inicio de este proceso– fue una revolución de los ricos contra los pobres, dice Polanyi. Luego de la Paz de Cien Años se produjo la desintegración de la economía mundial y el Estado liberal se vio remplazado en numerosos países por dictaduras totalitarias (La Piqueta, 1997, p. 62).

La transformación que estamos viviendo en las últimas décadas ha sido analizada como la hegemonía de la acumulación por desposesión (o despojo), como señala David Harvey en El nuevo imperialismo (Akal, 2004). Las raíces de este proceso, siguiendo los pasos de Immanuel Wallerstein y Giovanni Arrighi, hay que buscarlas en las luchas obreras de la década de 1960 (y de 1970 en América Latina), que desarticularon la disciplina fabril neutralizando el fordismo-taylorismo, una de las bases de los estados de bienestar. La clase dominante decidió pasar de la hegemonía de la acumulación por reproducción ampliada a la dominación mediante acumulación por saqueo.

Sin embargo, el concepto de acumulación por desposesión no se detiene en el tipo de Estado adecuado para esta etapa. El régimen político para imponer el robo/despojo no puede ser el mismo que en el periodo en el que se apostó a la integración de los trabajadores como ciudadanos. Este es, a mi modo ver, el núcleo de las enseñanzas de las crisis griega (y de las crisis en varios procesos latinoamericanos).

Estamos ante el fin de un periodo. Una nueva gran transformación sistémica, que incluye por lo menos tres cambios trascendentes, que deberían tener su correlato en el ajuste de las tácticas y estrategias de los movimientos antisistémicos.

El primero ya fue mencionado: el fin del estado de bienestar. Incluso en América Latina en la segunda posguerra asistimos a un relativo desarrollo industrial, la adjudicación de derechos a las clases trabajadoras y a su progresiva e incompleta inserción como ciudadanos. La desindustrialización y la financiarización de las economías, a caballo del Consenso de Washington, enterraron aquel desarrollismo.

La segunda transformación es el fin de la soberanía nacional. Las decisiones importantes, tanto las económicas como las políticas, pasaron a tomarse en ámbitos fuera del control de los estados nacionales. La reciente negociación entre el gobierno griego y el eurogrupo muestra claramente el fin de la soberanía. Es cierto que muchos gobernantes, de derecha e izquierda, naufragan entre la falta de escrúpulos y la falta de proyecto. Pero no es menos cierto que el margen de acción del Estado-nación es mínimo, si es que existe.

El tercero es el fin de las democracias, estrechamente ligado al fin de la soberanía nacional. De esto no se quiere hablar. Quizá porque son muchos los que viven de las migajas de los cargos públicos. Pero es uno de los núcleos de nuestros problemas. Cuando el uno por ciento tiene secuestrada la voluntad popular y el 62 por ciento es sometido al 1 por ciento; cuando esto sucede una y otra vez en uno y otro país, es porque algo no funciona. Y eso que no funciona se llama democracia.

Creer en la democracia, que no es sinónimo de ir a las elecciones, es un grave error estratégico. Porque creer en la democracia es desarmar nuestros poderes de clase (léase de trabajadores, mujeres pobres, indios, negros y mestizos, sectores populares y campesinos sin tierra, pobladores de periferias, en fin, todos los abajos). Porque sin esos poderes, los llamados derechos democráticos son papel mojado.

La democracia funciona desarmando nuestros poderes. Y aquí es necesario introducir varias consideraciones.

Una. Democracia no es lo opuesto a dictadura. Vivimos la dictadura del capital financiero, de pequeños grupos que nadie eligió (como la troika) e imponen políticas económicas contra las mayorías, entre otras cosas porque los que llegan al gobierno son comprados o amenazados de muerte, como bien nos recuerda Paul Craig Roberts: Es muy posible que los griegos sepan que no pueden declarar suspensión de pagos e irse, pues si lo hacen serán asesinados. Seguramente se los han dejado muy claro (http://goo.gl/rAoXbG). Sabe lo que dice, porque viene de allá arriba.

Dos. Desde que la burguesía aprendió a manejar el deseo y la voluntad de la población por medio del marketing, imponiendo el consumo de mercancías absurdas e innecesarias, la democracia está sometida a las técnicas de mercadeo. La voluntad popular nunca alcanza a expresarse en las instituciones estatales, en los términos y códigos que las clases populares emplean en sus espacios-tiempos, sino mediada y tamizada hasta ser neutralizada.

Tres. Los poderes de clase han sido codificados en derechos. No es lo mismo reunirse, publicar folletos o crear mutuales con base en las propias fuerzas y sorteando la represión, que dejar que los estados regulen y disciplinen esos modos de hacer por medio de subsidios. La represión es a menudo el primer paso para conseguir la legalización.

Ahora el problema es nuestro. Podemos seguir, como hasta ahora, poniendo todo en las elecciones, en las marchas y los actos, en las huelgas reguladas, y así. Nada de lo anterior es descartable por alguna razón de principios. El problema está en construir una estrategia centrada en esas herramientas, reguladas por los de arriba. Las herramientas del amo nunca desmontan la casa del amo, escribió la feminista negra Audre Lorde.

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Grecia en Europa: cuando los amigos se odian

News from Attac Spain - 8 hours 47 min ago
Alejandro Nadal – Consejo Científico de ATTAC España

La crisis en Grecia muestra los vicios esenciales de la integración europea bajo el neoliberalismo. Los funcionarios de la troika y del eurogrupo (ministros de finanzas de la zona euro) no tienen idea de la catástrofe que han desencadenado con sus obsesiones y dogmas neoliberales. Aunque no son hombres de ciencia, recuerdan el tremendo Canto CXV de Ezra Pound:

Los científicos están aterrados

Y la mente europea se detiene.

La historia europea está repleta de errores de cálculo y percepciones equivocadas que repetidamente han llevado a cataclismos y guerras. La nueva fase de la crisis en Europa es el más reciente episodio. Hay que responder varias preguntas para descifrar su significado.

¿Cómo se definió la estrategia de negociación de Syriza? Este partido tuvo que formar una coalición para integrar su gobierno y eso ha sido determinante para su estrategia de negociación. Su socio en el gobierno es ANEL, un partido de centro derecha: es desconfiado del gran capital, nacionalista y no es alérgico al gobierno. ANEL está vinculado a las pequeñas y medianas empresas, ha favorecido a los trabajadores en repetidas ocasiones pero no es amigo de soluciones radicales. De manera sistemática se opuso a los paquetes de rescate y sus condiciones. Sin otros apoyos, Syriza no tenía otra opción.

El objetivo de Syriza en las negociaciones fue terminar con la austeridad y reducir de manera significativa una deuda que todo mundo sabe es impagable. Todo esto, y aquí viene lo complicado, sin salirse de la unión monetaria. Para lograr la cuadratura del círculo, Syriza pensó era posible convencer a sus socios europeos de la bondad de introducir cambios importantes en el modelo de integración europea para transitar hacia un proyecto social y humano diferente.

En repetidas ocasiones Tsipras y Varoufakis buscaron rescatar lo mejor de los valores europeos. Pero no se dieron cuenta que su retórica chocaba con una ideología y los dogmas de la disciplina fiscal, la estabilidad de los mercados y la falacia de que los bancos son intermediarios que operan en el mercado de fondos prestables. Ésta es quizás la gran madre de todas las mentiras que la troika quiere seguir disfrazando.

Los negociadores de Syriza subestimaron al enemigo que tenían enfrente: no pudieron comprender que no está interesado en hacer un análisis certero sobre la crisis y la austeridad. Esperaron demasiado y sin elaborar un plan paralelo: el referendo sobre el ultimátum de la troika debió haberse convocado hace por lo menos un mes, cuando Tsipras y Varoufakis sabían que no habría otra salida. Para ese entonces el panorama era muy claro: la troika no claudicaría en sus condiciones. ¿Por qué esperar hasta el final?

No existe un mecanismo legal para expulsar a Grecia de la esfera del euro. Ni la moratoria, ni una respuesta negativa en el referendo son sinónimos de una salida del euro. Y aunque se piensa que la falta de liquidez y el colapso del sector bancario llevará a Grecia en esa dirección, quizás todavía el gobierno en Atenas tiene algunos recursos de los que se habla muy poco.

Todo mundo ha olvidado que el banco central de Grecia (BCG) tiene la capacidad de imprimir euros, tanto en el sentido clásico de la palabra (billetes físicos) como en el sentido moderno, con inscripciones de saldos electrónicos al amparo del ELA, sistema de apoyo de liquidez en caso de emergencia. El BCG es parte del sistema de bancos centrales europeos en los cuales se ha delegado la facultad de imprimir euros. Claro, todo esto se hace hoy en día bajo las instrucciones del Banco Central Europeo (BCE), pero si el gobierno decide tomar el control del BCG e imprimir euros en Atenas, sería muy difícil distinguir entre esos nuevos euros y los anteriores.

Sería todavía más difícil diferenciar entre euros creados electrónicamente. Pero el propio BCE cerró el apoyo del ELA a los bancos griegos hace tres días. Entre obedecer a los empleados de Mario Draghi y apuntalar un sistema bancario que está derrumbándose, ¿qué hará el gobierno de Syriza? Quizás Atenas no tendrá otra alternativa que proveer a los bancos de herramientas para mantener vivo el sistema de pagos interbancario. Claro que en el caso de una corrida generalizada sobre los bancos, sería vital contar con dinero en efectivo, lo que conduce a considerar seriamente la opción de imprimir (físicamente) euros mientras se prepara la transición. Todo lo anterior sirve para ilustrar el dramatismo y el sentido de urgencia que recorre Grecia y las opciones que están siendo consideradas en este momento en Atenas.

Los negociadores de la troika no pueden aquilatar las consecuencias que el descalabro en Grecia acarrea. Si el país helénico llega a salir del euro la supuesta sacrosanta integridad de la unión monetaria habrá sido vulnerada y con ella, la credibilidad de las instituciones. Los tecnócratas europeos han subestimado el daño que el mal trato a Grecia acarrea para toda Europa.

Quizás el mismo Canto CXV de Pound nos da la pauta para reflexionar:

Cuando los amigos se odian

¿cómo puede haber paz en el mundo?

Twitter: @anadaloficial

Publicado en La Jornada

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Grecia ocupada

News from Attac Spain - Mon, 03/08/2015 - 13:00

Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España

crisis-griega

Para entender adecuadamente lo que está ocurriendo en Grecia y, en general, en la UM, resulta imprescindible distinguir entre déficit público y déficit de la balanza de pagos, así como entre endeudamiento público y endeudamiento exterior, e incluso –dentro de este último– entre aquellos préstamos que están nominados o no en moneda extranjera. Sin embargo, estas distinciones apenas se tienen en cuenta.

La propia Unión Europea, imbuida del pensamiento neoliberal, tanto en el Tratado de Maastricht como en el Pacto de Estabilidad consideró que el peligro se encontraba en el déficit y en el endeudamiento público, olvidando el déficit y el endeudamiento exterior, sin ponderar que este ultimo puede no estar constituido, al menos en su totalidad, por el público sino también por el privado. La gravedad de uno y otro comienza cuando se formalizan en préstamos externos y en una moneda que no es la propia, y la gravedad aumenta si el telón de fondo es la libre circulación de capitales.

Recuerdo, recién licenciado, mis primeros años en el Servicio de Estudios del Banco de España, años setenta, coincidiendo con las llamadas crisis del petróleo que provocaron una enorme subida de precios de este producto y numerosos desequilibrios en las balanzas de pagos, con la excepcional acumulación de recursos en manos de los países productores. El profesor Rojo, entonces director general del Servicio de Estudios, veía el fenómeno con gran preocupación, anunciaba la parálisis del sistema financiero internacional y el colapso de los medios de pago, ya que parecía imposible reciclar toda esa ingente cantidad acumulada de dólares (petrodólares).

La solución que el ínclito profesor no era capaz de vislumbrar, parece que los agentes financieros no tardaron mucho en intuirla. Los países productores colocaron los recursos en la banca internacional y esta encontró pronto acomodo para ellos, prestándolos a los países subdesarrollados, principalmente de América Latina, con la complicidad de sus gobiernos en su mayoría corruptos.

Desde ese momento, y puesto que los créditos estaban nominados en dólares, los países quedaron a expensas de sus acreedores y de su máximo representante, el FMI, que les suministraba fondos de los que las sociedades no veían ni un dólar porque iban directamente a los bancos acreedores, aunque, eso sí, sufrían las graves consecuencias de las políticas que se les imponían siguiendo lo que se llamaba “el consenso de Washington”, en la línea más dura del neoliberalismo económico, incluida por supuesto la libre circulación de capitales. El resultado era la depresión económica, la huida de recursos y la necesidad de más y más endeudamiento.

El círculo vicioso se rompió tan solo cuando los acreedores llegaron al convencimiento de que era imposible que los deudores hiciesen frente a sus compromisos y que se precisaba un nuevo acuerdo que reorganizase la deuda, ya que mejor era cobrar algo que nada. La década perdida de América Latina es un claro ejemplo de cómo el endeudamiento exterior nominado en una moneda extranjera deteriora la soberanía de los Estados y los deja en manos de los acreedores internacionales o de aquellos poderes que ocupan su lugar.

La Unión Monetaria se constituyó sin tomar conciencia de que los desajustes en la balanza de pagos podían conducir a una situación parecida a la que vivió América Latina y que, por consiguiente, los límites no había que situarlos tanto en el déficit público como en el déficit y en el superávit por cuenta corriente de la balanza de pagos. En ambos, porque todo déficit comporta superávit y tan responsables deberían ser los países excedentarios como los deficitarios. En los primeros años del euro el peligro se fue transformando en realidad. Mientras que Alemania y algunos otros países del norte (Holanda, Bélgica, Finlandia, Luxemburgo, etc.) generaban excedentes, los del sur originaban déficits desproporcionados que se trasformaban en endeudamiento externo, en unos casos, como el de Grecia, público, en otros, como Irlanda o España, privado. Endeudamiento que no solo era externo sino en una moneda que si bien en teoría era la suya, en la práctica no podían controlar, tanto más dado el estatuto conferido al Banco Central Europeo.

Conviene insistir en esta idea. No son el déficit público ni el déficit por cuenta corriente de la balanza de pagos, ni siquiera el endeudamiento exterior, sino el endeudamiento en una moneda que no se controla lo que hace perder soberanía a los Estados. El problema de Grecia y, en general, el de la mayoría de los países de la eurozona es que han trasferido soberanía a una institución (BCE) carente de cualquier principio democrático.

Ha sido el BCE, cortando el grifo a los bancos griegos (después se hablará de unidad bancaria), el que ha puesto de rodillas al Gobierno y a la sociedad griegos, dejando en papel mojado el referéndum. Pero en España ya habíamos experimentado hasta dónde puede llegar el chantaje del BCE cuando Jean-Claude Trichet, entonces presidente de esta institución, envió sendas cartas a los gobiernos de Italia y España imponiéndoles las medidas (por supuesto, de las más regresivas) que habían de adoptar si querían que actuase en los mercados defendiendo las deudas de ambos países. Capacidad que la institución posee tan solo porque los Estados se la han trasferido.

Los primeros años del euro fueron de euforia. Alemania y otros países del norte se encontraron en una situación de privilegio y pudieron incrementar de forma espectacular sus exportaciones amparados en que su moneda no se podía revalorizar frente a las otras monedas de la eurozona (todos compartían el euro). Sus bancos pudieron fácilmente reciclar los excedentes de las balanzas de pagos, prestando a los bancos de los países deficitarios, que a su vez lo prestaron a los Estados y a los ciudadanos, generando un falso bienestar, falso ya que todo el crecimiento era a crédito.

Nadie quiso darse cuenta del problema. Ni el gobierno alemán ni los bancos acreedores ni los bancos de los países del sur ni el resto de gobiernos europeos. Todos han sido responsables de cerrar los ojos a la crisis de deuda que se estaba gestando. Tan responsables son aquellos que asumen cargas que después no van a poder pagar, como los que prestan sin medir adecuadamente el riesgo. Se achaca a Grecia haber engañado, falsificando las cuentas públicas; amén de las muchas complicidades que concurrieron en tal falsificación, hay que preguntarse si la evolución de la balanza de pagos no era suficientemente expresiva en sí misma.

La crisis de las hipotecas subprime al otro lado del Atlántico con las turbulencias financieras subsiguientes pusieron sobre el tapete los graves desequilibrios que acechaban a la eurozona y la división que se había generado entre países deudores y acreedores. Lo cierto es que Alemania –amparada por unos tratados claramente defectuosos– supo imponer sus tesis y salir claramente vencedora. En aquel consejo fatídico de mayo de 1910, Merkel con la complicidad de Sarkozy y la cobardía de los gobiernos del sur forzó unas medidas que traerían graves consecuencias para el futuro. Se acuñó el sistema de rescates (más bien de intervención) con Grecia como adelantada y se originaron dos modificaciones sustanciales en el statu quo.

Primero, los créditos de los que eran titulares los bancos alemanes pasaron a manos de las instituciones y por lo tanto de todos los Estados, con lo que, en realidad, Alemania no solo no aportaba más dinero, sino que distribuía el riesgo entre los otros países y les hacía cómplices de sus políticas. Eso explica el contrasentido de que los países del sur, netamente deudores, hayan apoyado a Alemania a la hora de humillar e intervenir políticamente a Grecia. Esos 26.000 millones que en estos días tanto han invocado los hombres del PP, en realidad no se los entregamos a Grecia sino a los bancos alemanes. Segundo, el riesgo que era privado (bancos) pasó a ser público y a gravitar sobre los contribuyentes de toda la eurozona.

Lo que ha sucedido estos últimos días con Grecia es difícil de creer y solo se explica por el contrasentido de construir una Unión Monetaria sin Unión Política, y por la ancestral querencia de Alemania a conquistar Europa. A un país, sin perder una guerra se le somete a condiciones durísimas, se le desposee de sus bienes para que sean gestionados por extranjeros y se le dicta la política que debe seguir hasta en los mínimos detalles, tales como los horarios comerciales, es decir, se le obliga a implantar aquellas medidas que no van a servir para superar la grave crisis en que se encuentra, sino para favorecer al capital internacional. Grecia está ocupada no por ejércitos enemigos sino por los “hombres de negro” y el BCE a las órdenes de Merkel. ¿Acaso se le puede reprochar a Tsipras que afirme que no está de acuerdo con el Tratado pero que no le ha quedado más remedio que firmarlo? Como aseveró un diplomático griego, lo ha hecho con una pistola en el pecho.

Alguna lección deberíamos sacar el resto de países del sur. “Cuando las barbas de tu vecino…”. Lo que le está pasado a Grecia puede ocurrirle a cualquiera de los países deudores y España lo es, el stock del endeudamiento exterior apenas se ha reducido. Dentro de la Unión Monetaria estamos sometidos a la dictadura de los acreedores y del BCE. Esta institución puede poner contra las cuerdas a cualquier país que pretenda rebelarse y salirse de lo que llaman la ortodoxia. En cualquier momento podemos oír lo que tuvo que escuchar Tsipras: “Firma el acuerdo o destruimos tu economía”.

Artículo publicado en LaRepública

www.martinseco.es

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La gran banca europea ‘trasvasa’ beneficios a paraísos fiscales para evadir cientos de millones a Hacienda

News from Attac Spain - Mon, 03/08/2015 - 09:00

Carlos Enrique BayoPúblico.es

Los mismos grandes bancos europeos a los que Grecia ha de pagar principal e intereses religiosamente, porque la Troika prohíbe hacer quitas de la deuda pública, se dedican a trasvasar cientos de millones de euros de sus beneficios a paraísos fiscales para evadir los impuestos correspondientes a las Haciendas de sus respectivos países. Y los cinco primeros del ránking de esa elusión fiscal internacional (Royal Bank of Scotland, Deutsche Bank, Rabobank Group, Standard Chartered y Barclays) están entre los mayores beneficiarios de las descomunales primas de riesgo que se le han aplicado al Estado griego durante la crisis financiera global, en la que alguno de ellos tuvo que ser rescatado con decenas de miles de millones de las mismas arcas públicas a las que ahora defrauda.

Estas son las conclusiones del informe encargado a la consultora Richard Murphy FCA por el grupo de Los Verdes/ALE, tras una larga investigación efectuada por el Comité Especial sobre Impuestos del Parlamento Europeo (TAXE Committee), a cuyo contenido ha tenido acceso Público.

Maniobras de la ‘Gran Coalición’ para socavar el control a la banca europea

Los primeros indicios sobre estas prácticas defraudadoras, que detraen de las arcas públicas de cada miembro de la UE cantidades gigantescas en impuestos impagados, surgieron del escándalo LuxLeaks, filtración por la que salió a la luz que el Gobierno de Luxemburgo –cuya jefatura ostentaba entonces el actual presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker– cerró acuerdos secretos con más de 300 grandes multinacionales para que transfiriesen sus beneficios al Gran Ducado a cambio de abonar tipos impositivos incluso inferiores al 1%, frente al 20% o 30% que deberían abonar por impuesto de sociedades en los países donde en realidad hacían esos beneficios… incluida España, por supuesto.

A raíz de ese escándalo, los grupos de izquierda y ecologistas de la Eurocámara trataron de impedir la designación de Juncker como presidente de la CE (el ejecutivo de la Unión Europea) y de crear un Comité de Investigación sobre Impuestos para desentrañar esas maniobras secretas de ingeniería fiscal en Luxemburgo, Holanda e Irlanda que esquilman las haciendas públicas del resto de los países. Pero la Gran Coalición (populares, socialistas y liberales) impuso a Juncker al frente de la CE y “sólo permitió crear una comisión especial, que tiene muchas menos atribuciones que un comité de investigación”, recuerda Ernest Urtasun, eurodiputado de ICV y uno de los 45 europarlamentarios de todos los países que trabajan ahora en ese comité.

“En realidad, tuvieron que acceder a que se crease un comité especial porque ocurrió algo parecido a lo del TTIP”, el tratado de libre comercio UE-EEUU, explica Urtasun. “Hubo muchos socialistas que se descolgaron [de las órdenes de la cúpula de sus partidos], nos firmaron la propuesta y al final se logró formar el comité. Pero ahora hemos pedido las actas del grupo de trabajo sobre información fiscal, en el que los Estados miembros intercambian información a puerta cerrada, y no nos la quieren dar“.

De hecho, muchos países no están colaborando con el comité, como la misma España, subraya Urtasun: “Los Estados que nos han pasado información son Finlandia, Luxemburgo, Reino Unido, Eslovaquia… y no todos los documentos. Por ejemplo, España aún no nos han mandado nada de lo que le hemos pedido. Si los Estados miembros siguen poniéndonos trabas para conseguir la información, volveremos a presentar en el Parlamento Europeo una solicitud de un comité de investigación, con autoridad para reclamar el material a cada Gobierno, y esta vez la presión política será mucho más fuerte”.​

No obstante, el comité especial ya ha logrado reunir el suficiente material como para encargar el citado informe European Bank’s Country-by-Country Reporting de Richard Murphy FCA Tax Research LLP Report, que muestra cómo la gran banca europea “ha estado sobrevalorando sus beneficios en jurisdicciones de bajos impuestos o en lugares identificables como paraísos fiscales, al tiempo que los infravaloraban en donde tienen sus mayores centros de operación”. Hasta ahora, la investigación ha identificado un movimiento de evasión de beneficios superior a los 100 millones de euros, cantidad que parece pequeña sólo porque la mayor parte de los bancos no informan sobre las transacciones dentro de su propio grupo bancario, de forma que ocultan esa fuga de capitales a lugares donde tienen oficinas operativas propias.

Según las conclusiones preliminares del Tax Research LLP Report, los 26 mayores bancos de la Unión Europea hacen transitar sus ingresos a través de al menos 39 jurisdicciones nacionales para trasvasar sus beneficios hasta paraísos como Singapur, Hong Kong, Emiratos, Jersey, Malta, Curaçao, Mauricio o la Isla de Man. Pero también se los llevan a Estados de la UE que en realidad funcionan como tapaderas, ya que tienen regímenes fiscales especiales con tasas mínimas, como Irlanda, Holanda, Bélgica o el propio Luxemburgo.

“España no está colaborando con el TAXE Committee y debería hacerlo”, insiste Urtasun, “porque los acuerdos que se han hecho en Luxemburgo y en Holanda han tenido un impacto sobre la Hacienda española que nos gustaría calcular, ya que todos esos son ingresos fiscales que España no ha recibido. Son multinacionales que venden productos aquí y que han derivado ingresos a Luxemburgo para pagar un impuesto de sociedades inferior al 3%. Es algo muy grave y tenemos presentada una moción en el Congreso que ni siquiera sabemos si dará tiempo a que se debata en esta legislatura”.

Sorprende, por tanto, que los mismos gobiernos que se muestran implacables con la devolución de la deuda pública de países como Grecia, se dediquen a obstruir las investigaciones sobre las fortunas que esas mismas grandes entidades financieras, beneficiadas por dicha política económica, están defraudando a sus propias haciendas. Tal parece que los gobernantes de las potencias económicas de la UE no defiendan los intereses de sus ciudadanos y sus Estados, sino los de la gran banca y en detrimento de las arcas públicas.

Por ejemplo, el coloso financiero germano, el Deutsche Bank, con ingresos anuales de 33.000 millones de euros, deriva sus beneficios hacia la isla de Malta –un conocido paraíso fiscal de las corporaciones alemanas– y el informe estima que puede haber evadido así alrededor del 18% de sus ganancias, que rondan los mil millones de euros anuales. Este gigante bancario, con sede en Fránkfurt (igual que el BCE) y operaciones en 70 países, tuvo que abonar el año pasado multas por valor de 2.500 millones de euros, impuestas por las autoridades reguladoras de EEUU y del Reino Unido por haber manipulado las tasas de interés de referencia.

Tantos son los tejemanejes financiero/fiscales del Deutsche Bank, que lo que tiene que pagar luego en abogados, gastos judiciales y penalizaciones por sus infracciones y maniobras ilegales está empezando a socavar sus cuentas de resultados: según Bloomberg, en sólo tres años tuvo que gastarse 7.100 millones de euros en litigios.

Durante la crisis, el DB también engaño a los reguladores bancarios estadounidenses y europeos, ocultando pérdidas por valor de 12.000 millones de dólares en las operaciones con derivados que acabaron hundiendo el casino bursátil, según confesaron en EEUU tres exempleados del coloso financiero. Y su inmenso tamaño tampoco le salvó de la necesidad de ser rescatado con fondos públicos, ya que recibió 11.800 millones de dólares del rescate de la aseguradora AIG, hundida por el estallido de esa burbuja global. Aunque nunca se reconoció que la entrega de esa suma al Deutsche Bank constituyó un rescate del banco alemán, pese a que procedía de los más de 160.000 millones de dinero público con los que se rescató la AIG.

Pero el Deu​tsche Bank no es más que el segundo del ránking de defraudadores bancarios listados en el informe. El primero es el Royal Bank of Scotland (RBS), cuyos beneficios antes de impuestos se duplicaron hasta superar los 3.700 millones de euros sólo en los primeros seis meses de este año y que, según el informe, “redistribuye” cerca del 32% de sus ganancias en países inopinados, como Finlandia, para evadir impuestos.

Además, el caso del RBS es especialmente sangrante porque en 2008 tuvo que ser rescatado con el dinero de los contribuyentes británicos: el Gobierno de Cameron nacionalizó el 82% de la entidad pagando un precio elevadísimo por acción. Esos casi 54.000 millones de euros de dinero público están muy lejos de ser recuperados, ya que Reino Unido ha estado vendiendo paquetes de acciones a la mitad de lo que le costaron.

El tercer banco en esta clasificación de mega-evasores fiscales europeos es el gigante holandés Rabobank, que transfiere el 19% de sus ganancias a paraísos como Curaçao, donde declara altísimos beneficios que sin duda nada tienen que ver con la magnitud económica de la isla. Sus beneficios netos anuales rondan ahora los 2.000 millones de euros, pero es otra de las entidades financieras que recibieron parte del fabuloso rescate de la AIG y que fueron identificadas por una investigación del muy conservador The Wall Street Journal, que estimó en 50.000 millones lo que recibieron los bancos europeos y estadounidenses de esa operación encubierta con dinero público.

Más abajo se puede leer (en inglés) el informe completo European Banks’ Country-by-Country Reporting, que repasa prácticamente todos los grandes imperios financieros europeos, incluidos los españoles (el BBVA está sexto en la lista), y del que se extrae una conclusión general escandalosa: las mayores entidades bancarias de la UE están defraudando masivamente a las haciendas públicas, pocos años después de que los contribuyentes europeos tuvieran que sufragar con cientos de miles de millones de euros los rescates de muchos de esos bancos privados.

Eso sí, esas entidades financieras no pueden perdonar a los Estados ni un céntimo de los intereses que les cobran por su deuda pública. ¿Cómo pretenden convencernos de eso Merkel y Juncker?

European Banks CBCR June 2015 Final

@tableroglobal

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El déficit democrático de las democracias occidentales

News from Attac Spain - Mon, 03/08/2015 - 07:00

Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra-Nafarroa

Edward L. Bernays, sobrino de Sigmund Freud y uno de pioneros en el estudio de la psicología de masas, escribió en su libro Propaganda (1.928), “La manipulación deliberada e inteligente de los hábitos estructurados y de las opiniones de las masas es un elemento importantes en las sociedades democráticas. Aquellos que manipulan este oculto mecanismo de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder dirigente de nuestro país. Somos gobernados, nuestras mentes están amoldadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran medida por hombres de los que nunca hemos oído hablar”.Asimismo, fundamenta el sustento de todos los sistemas de gobierno en la “manipulación de la opinión pública”, al afirmar que “ los Gobiernos, ya sean monárquicos, constitucionales, democráticos o comunistas, dependen de la aquiescencia de la opinión pública para llevar a buen puerto sus esfuerzos y, de hecho, el Gobierno sólo es Gobierno en virtud de esa aquiescencia pública”.

En otro de sus libros, “Cristalizando la opinión pública”, desentraña los mecanismos cerebrales del grupo y la influencia de la propaganda como método para unificar su pensamiento. Así,según sus palabras “la mente del grupo no piensa, en el sentido estricto de la palabra. En lugar de pensamientos tiene impulsos, hábitos y emociones. A la hora de decidir su primer impulso es normalmente seguir el ejemplo de un líder en quien confía. Este es uno de los principios más firmemente establecidos por la psicología de masas”, por lo que la propaganda del establishment será dirigida no al sujeto individual sino al Grupo en el que la personalidad del individuo unidimensional se diluye y queda envuelta en retazos de falsas expectativas creadas y anhelos comunes que lo sustentan.

Así, el estadounidense Harold Lasswell (uno de los pioneros de la “mass comunicación research”), estudió después de la Primera Guerra Mundial las técnicas de propaganda e identificó una forma de manipular a las masas ( teoría de “la aguja hipodérmica o bala mágica”), teoría plasmada en su libro “Técnicas de propaganda en la guerra mundial (1.927) y basada en “inyectar en la población una idea concreta con ayuda de los medios de comunicación de masas para dirigir la opinión pública en beneficio propio y que permite conseguir la adhesión de los individuos a su ideario político sin tener que recurrir a la violencia”, fruto del encefalograma plano de la conciencia crítica de la sociedad actual favorecida por una práctica periodística peligrosamente mediatizada por la ausencia de la exégesis u objetividad en los artículos de opinión y el finiquito del código deontológico periodístico que tendría su plasmación en la implementación de la autocensura y en la sumisión “nolis volis” a la línea editorial de su medio de comunicación (fruto del endemismo atávico de la servidumbre a los poderes fácticos del status quo) y que habrían convertido al periodista en mera correa de transmisión de los postulados del establishment o sistema dominante.

El actual sistema dominante o establishment de las sociedades occidentales utilizaría pues la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable mediante las técnicas de manipulación de masas. Así, el sociólogo y filósofo alemán Herbert Marcuse, en su libro “El hombre Unidimensional (1.964), explica que “la función básica de los medios es desarrollar pseudonecesidades de bienes y servicios fabricados por las corporaciones gigantes, atando a los individuos al carro del consumo y la pasividad política”, sistemas políticos que serán caldo de cultivo del virus patógeno conocido como “autos-kratos” o autocracia, forma de Gobierno ejercida por una sola persona con un poder absoluto e ilimitado, especie de parásito endógeno de otros sistemas de gobierno (incluida la llamada democracia formal), que partiendo de la crisálida de una propuesta partidista elegida mediante elecciones libres, llegado al poder se metamorfosea en líder Presidencialista con claros tintes totalitarios (inflexible, centralista y autoritario), lo que confirma el aforismo de Lord Acton “El Poder tiende a corromper y el Poder absoluto, corrompe absolutamente”.

Sin embargo, gracias a la interactividad que proporcionan las redes sociales de Internet (el llamado Quinto Poder que enlaza y ayuda a la formación de las identidades modernas), se estaría rompiendo el endémico aislamiento y pasividad del individuo sumiso y acrítico de las sociedades consumistas occidentales (Hombre unidimensional) y estaría ya surgiendo un nuevo individuo reafirmado en una sólida conciencia crítica, sustentado en valores caídos en desuso pero presentes en nuestro código atávico como la solidaridad y la indignación colectiva ante la corrupción e injusticia imperantes y dispuesto a quebrantar las normas y las leyes impuestas por el sistema dominante, Individuo Multidimensional generador de un tsunami popular de denuncia del actual déficit democrático, social y de valores e instaurador del caos constructivo que terminará por diluir el opiáceo inhibidor de la conciencia crítica (consumismo compulsivo).

En consecuencia, en los próximos años asistiremos al final de la democratización de la información (siguiendo la senda emprendida por los llamados “países totalitarios”, mediante la imposición de leyes que prohíben el uso de determinados términos (en China, por ejemplo, “democracia” o “derechos humanos”) para continuar con la implementación de filtros en los servidores de los ISP, de lo que sería paradigma el SmartFilter fabricado por la compañía estadounidense Secure Computing. Así, según un estudio de la organización OpenNet (integrada por las universidades de Oxford, Cambridge, Harvard y Toronto), 25 países ejercerían la censura de webs con contenidos políticos o sociales “peligrosos” e impedirían asimismo el acceso a aplicaciones como YouTube o Google Maps aplicando sofisticados métodos de censura gracias a la colaboración de empresas occidentales, doctrina que se implementará en la vieja Europa tras los atentados yihadistas de París y que tendrá como efecto colateral la imposibilidad del acceso universal a la red en la próxima década y el retorno a sus orígenes de la Red de Redes al quedar Internet convertido en herramienta exclusiva de las élites políticas, económicas y militares, lo que de facto constituirá una deriva totalitaria y la implementación del déficit democrático como estigma recurrente de las llamadas democracias formales occidentales o “estilo Westminster”.

www.tercerainformacion.es

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El Banco Central Europeo reconoce que el euro ha sido un fracaso

News from Attac Spain - Sun, 02/08/2015 - 13:00

Marco Antonio Moreno - Consejo Científico de ATTAC España

650_1200 (1)Tras siete años de crisis y de vacas flacas que han dejado al descubierto las vulnerabilidades del euro y los enormes desequilibrios monetarios entre norte y sur, el BCE reconoce que la moneda única no funciona como se había previsto. Lejos de facilitar el desarrollo y la integración entre los países miembros, la unión monetaria ha potenciado las divisiones entre el norte prestamista y el sur deudor. Grecia, que al inicio de la crisis tenía una deuda equivalente al 90 por ciento del PIB, la ha incrementado al 190 por ciento. Si la deuda griega, equivalente al 2,5 por ciento del total de la deuda europea ha desatado tantos conflictos en los últimos cinco años, ¿qué pasará cuando se acelere el incumplimiento de los países que tienen el 97,5 por ciento restante de la deuda?

Durante estos cinco años se ha pretendido hacer creer que Grecia es el problema, cuando en verdad el problema es la propia moneda única que no cumple con los requisitos para ser un elemento integrador. Por eso hemos afirmado que la situación de Grecia es una arista muy pequeña de la gran crisis del euro. Todos los falsos rescates griegos no han hecho más que acentuar la eclosión dado que el dinero va a parar a los grandes bancos mundiales y a las instituciones internacionales como el BCE o el FMI. El sinceramiento que hace esta vez el BCE en su último informe es un paso adelante en la linea de reformular la moneda única y ver qué países deberían hacer un abandono escalonado del euro.

El informe del BCE reconoce que no ha habido ningún tipo de avance hacia la convergencia real entre los 12 países que formaron parte del euro en sus años iniciales: Alemania, Francia, Italia, Bélgica, Finlandia, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal y España. Las decepcionantes cifras de competitividad, empleo y crecimiento, están muy lejos de lo que se pensó inicialmente. La experiencia ha demostrado que el euro no estaba preparado para evitar shocks exógenos dado que no había solidez en los marcos institucionales. Los grandes flujos de capital del núcleo a la periferia no han tenido ningún éxito dado que no se han aplicado eficientemente en la economía real y solo han permitido la proliferación de burbujas de toda índole.

Dejar a los bancos privados la tarea de unir a Europa ha sido un fracaso estruendoso que así como ha envuelto a estos países en la mayor crisis de su historia, no presenta ninguna vía de salida y la crisis se puede alargar por otros ocho años sin que exista ninguna luz real al final de este largo túnel. Esta gráfica del BCE muestra la caída en el PIB per cápita en Grecia, España, Portugal e Italia, desde el estallido de la crisis, el año 2007:

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Las causas de la crisis del euro van más allá de la crisis misma dado que en la propia concepción de la moneda única se cometieron muchos errores y no se tomó en cuenta el rol hegemónico de la banca y los altos niveles de corrupción que giran en torno al sistema financiero. Esto tiene profunda relación con la visión neoclásica sobre el rol del dinero en la economía. La crisis ha demostrado que el dinero no es neutral, pero los sistemas y las instituciones operan basados en esa neutralidad. Es como pensar que no existen consecuencias con la corrupción, o que sus consecuencias son “neutrales”. Habida cuenta de la abultada corrupción en la creación ilimitada de dinero; en la corrupción con la generación de préstamos que se sabía serían incobrables; y en la corrupción en la manipulación de las tasas y los tipos de interés, está claro que la moneda única no abría precisamente las puertas al paraíso para todos, sino solo a la banca. Por eso que a siete años del estallido de la crisis Europa sigue entrampada y sin poder dar vuelta la página de la crisis.

El reconocimiento que hace el Banco Central Europeo es una clara advertencia de las dificultades que vienen. La crisis de Grecia solo fue el tibio prolegómeno de un problema que irá en aumento a medida que los países no puedan romper el círculo vicioso del estancamiento y el desempleo. Este hecho tendrá serias repercusiones a la hora del pago de los intereses y la amenaza de una cadena de incumplimientos obstaculizará aún más la economía. Italia, Francia y España están en el primer lugar de la lista. Cuando llegue ese momento lo de Grecia habrá parecido un juego de niños.

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Permisos por nacimiento y adopción iguales, intransferibles y pagados al 100

News from Attac Spain - Sun, 02/08/2015 - 11:00

Alberto Garzón – Consejo Científico de ATTAC españa

La asociación International Platform for Equal, Non-Transferable and 100% Paid Parental Leave (PLENT) y su parte española Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPiiNA) llevan varios años proponiendo a las distintas autoridades una reforma legislativa cuyo objetivo es reducir notablemente la desigualdad de género tanto en el mercado laboral como en el trabajo de cuidados. Esta propuesta consiste en que se le concede a cada progenitor permisos por nacimiento y/o adopción de tal manera que sean intransferibles, de igual duración, con la misma parte obligatoria y pagados al 100%.

Lo que se busca en esencia es que los derechos que concede la legislación a los progenitores (en forma de subsidios durante los días que se ausenten del puesto de trabajo para cuidar a sus hijos e hijas) sean exactamente iguales para los hombres que para las mujeres, algo que no ocurre en ningún país del planeta. En España el permiso de paternidad es de dos semanas, siendo intransferible (nadie salvo el padre puede disfrutar de él) y voluntario (el padre puede decidir si acepta el subsidio o no). El permiso de maternidad es de 16 semanas, siendo obligatorio e intransferible durante 6 semanas y voluntario y transferible a su pareja durante las 10 restantes.

Este particular diseño de los permisos se debe a una concepción tradicional de la división sexual del trabajo, según la cual el hombre debe ser el sustentador económico de la familia mientras la mujer debe ser la responsable de los cuidados (de niños, de adultos dependientes y del hogar).

Este desigual trato en los permisos de maternidad y paternidad empuja a las mujeres a quedarse en casa cuidando y a los hombres a continuar en el puesto de trabajo. De hecho, se puede observar cómo la brecha salarial entre hombres y mujeres aumenta a partir de la edad en que tienen un hijo o hija, y se plantean dos itinerarios vitales diferenciados para hombres y mujeres perjudicando claramente a las mujeres. Porque:

  • Frente a los empresarios las mujeres adquieren la etiqueta de “menos disponible para el empleo”, ya que en caso de ser madres se retirarían mucho más tiempo del puesto de trabajo que los hombres. Esto se traduce en que las mujeres tienen muchas más dificultades para acceder a empleos de mayor responsabilidad, dedicación y, por lo tanto, remuneración.
  • Las mujeres se ven solas en el cuidado de sus bebés, quedando obligadas a soportar exclusivamente sobre sus hombros todas las cargas inherentes a los cuidados, e impidiendo a los hombres que disfruten de sus hijos.

Las respuestas a este problema serían, por consiguiente: 1) equiparar los permisos de paternidad a los de maternidad, 2) establecer los permisos como intransferibles, y 3) prestación económica del 100% de la base regulatoria correspondiente. De esta forma, a la hora de contratar los empresarios no discriminarían entre hombres y mujeres porque ambos se ausentarían del trabajo el mismo tiempo en caso de ser padres. A su vez, las ventajas y desventajas de cuidar a los niños se reparten de forma igualitaria entre padres y madres. Es importante que los permisos sean intransferibles porque de no serlos, se correría el riesgo de que fuesen los hombres quienes cediesen parte de su permiso a las mujeres, ya que todavía existen en nuestra sociedad valores que consideran a las mujeres más aptas para dedicarse al cuidado y fuerzas sociales que empujan en esa misma dirección. También es crucial que el subsidio sea del 100% para evitar que los padres y madres renuncien a algunas semanas de cuidado por motivos económicos.

El coste económico de la medida no es elevado. Según datos de la Seguridad Social el gasto en permisos de maternidad alcanzó en el año 2014 los 1.585 millones de euros, mientras que el de los permisos de paternidad supuso 201 millones. La equiparación completa de los permisos costaría la diferencia de esas dos cantidades: 1.384 millones de euros. Se trata de una cantidad igual a la que cuesta construir 75 kilómetros de AVE, o 26 veces inferior a lo que dedica el Estado a pagar a acreedores financieros por los intereses de la deuda pública. Además, como su implantación sería progresiva durante 6 años, el coste por cada año no superaría los 230 millones de euros, que es una cantidad levemente superior a lo que costó levantar el aeropuerto sin aviones de Castellón.

Teniendo en cuenta esta filosofía, no se entiende por qué en la mayoría de países europeos la tendencia es aumentar los permisos de maternidad. Esto a primera vista podría parecer positivo, pero no lo es cuando se tiene en cuenta que existe una discriminación por sexo que penaliza a las mujeres tanto en el mercado laboral como en el ámbito doméstico. Por todo ello, lo primero que hay que conseguir es una equiparación entre los permisos de paternidad y maternidad, y después, la ampliación en la duración de los mismos hasta el momento en el que los hijos puedan pasar a ser cuidados en escuelas infantiles públicas. Además, sólo así podría hacerse justicia: es absolutamente incomprensible que a pesar de que las hombres coticen lo mismo o más por su trabajo que las mujeres, tengan menos derechos de paternidad que las madres.

Por supuesto, la propuesta también tiene en cuenta a cualquier tipo de familia, no sólo la conformada por una madre y un padre (familias monoparentales, de padres o madres del mismo sexo, etc.).

En definitiva, podría decirse que es una medida de fácil adopción y de coste asequible que permitiría lograr un avance notable en ese noble objetivo que pretende la igualdad en derechos de hombres y mujeres.

agarzon.net

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Alemania como problema

News from Attac Spain - Sun, 02/08/2015 - 07:00

Boaventura de Sousa Santos – Público.es

reichstagEl mayor problema de Europa no es Grecia. Es Alemania. Hace poco más de dos años (3 de mayo de 2013) publiqué un texto titulado “El Diktat alemán, en el cual describía las justificaciones dadas por Alemania en el inicio de la Primera Guerra Mundial para las atrocidades que cometió contra un pequeño país, Bélgica, que se negaba a colaborar con sus designios bélicos. El modo destempladamente cruel como Alemania se está vengando de un acto de desobediencia de otro pequeño país, Grecia, nos obliga a examinar la historia reciente de Europa y, a partir de ella, pensar nuestro futuro común.

No se trata de desenterrar fantasmas enterrados hace mucho tiempo y menos de alentar supuestos sentimientos antigermánicos que sólo podrían accionar, por oposición, sentimientos filogermánicos. Eso sucedió hace setenta años y las discusiones que hubo de poco valieron a los pueblos europeos (y no europeos) masacrados por una guerra cruenta. Se trata solamente de repasar las soluciones que fueron dadas al problema alemán después de la Segunda Guerra Mundial, de analizar sus límites e imaginar otras soluciones posibles.

El problema alemán siempre fue el de ser demasiado grande para Europa y demasiado pequeño para el mundo. Por un lado, el expansionismo de los imperios alemán y austro-húngaro; por otro, una de las más pequeñas potencias coloniales europeas, con un corto período colonialista (1884-1919), y sin dejar siquiera la lengua alemana entre los colonizados, al contrario de lo que sucedió con las otras potencias europeas. Para no hablar de la guerra franco-prusiana (1870-1871), dominada por el deseo de Bismarck de unificar Alemania bajo la égida de Prusia y por el temor de Francia de que el resultado fuese un excesivo dominio alemán sobre Europa, la arrogancia bélica de Alemania en las dos guerras mundiales del siglo XX causó una devastación sin precedentes. Sólo en la Segunda Gran Guerra murieron 60 millones de personas, el tres por ciento de la población mundial de entonces. En 1945, la solución encontrada para contener el problema alemán fue la división de Alemania: una parte bajo control soviético y otra bajo control occidental. Esta solución fue eficaz mientras duró la Guerra Fría. Con la caída del Muro de Berlín (1989) y la subsecuente reunificación alemana hubo que encontrar otra solución.

Debe notarse que la reunificación alemana no fue diseñada como un nuevo Estado (como muchos demócratas de Alemania Oriental querían), sino como una ampliación de Alemania Occidental. Ello condujo a pensar que la solución estaba finalmente dada desde que en 1957 se creara la Comunidad Económica Europea (más tarde Unión Europea), con la participación de Alemania Occidental y con el objetivo, entre otros, de contener el extremo nacionalismo alemán. La verdad es que esta solución funcionaba “automáticamente” en tanto Alemania estuviese dividida. Después de la reunificación, tal solución dependería de la autocontención de Alemania. Esta autocontención fue durante los últimos veinticinco años el tercer pilar de la construcción europea, siendo los otros dos el consenso en las decisiones y la progresiva convergencia entre los países europeos. El modo como fue siendo “profundizada” la UE reveló que los dos primeros pilares estaban cediendo y que la creación del euro dio un golpe final en el pilar de convergencia. La importancia trascedente de la crisis griega es la de revelar que el tercer pilar también colapsó.

Debemos a los griegos el trágico mérito de mostrar a los pueblos europeos que Alemania no es capaz de autocontenerse. La nueva oportunidad dada a Alemania en 1957 acaba de ser desperdiciada. El problema alemán está de vuelta y no augura nada bueno. Y si Alemania no es capaz de autocontenerse, los países europeos tienen que hacerlo rápidamente. El antiguo canciller alemán, Helmut Schmitt, vio este peligro con impar lucidez al afirmar hace muchos años que, para su propio bien y el bien de Europa, Alemania no debería ni siquiera intentar ser el primero entre iguales. Mal podía imaginar él que Alemania se convertiría en pocos años en el primero entre desiguales. Y no nos tranquiliza pensar que la Alemania de hoy es una democracia, si esa democracia es über alles (sobre todos).

No olvidemos que la terapia de imposición violenta ejercida hoy contra Grecia fue practicada antes contra una región derrotada de Alemania, la Alemania Oriental, durante el proceso de reunificación. Y de facto estuvo dirigida por el mismo personaje, Wolfgang Schäuble, entonces ministro del canciller Helmut Kohl. La diferencia crucial fue que, en ese caso, la furia financiera de Schäuble tuvo que ser políticamente contenida por tratarse del mismo pueblo alemán. Los griegos y, de aquí en adelante, todos los europeos pagarán caro no ser alemanes. Esto a menos que Alemania sea democráticamente contenida por los países europeos.

No veo muchas ventajas en reaccionar defensivamente ante el regreso del soberanismo. En verdad, el soberanismo está ya instalado en Europa, sólo que bajo dos formas: el soberanismo ofensivo de los fuertes (encabezado por Alemania) y el soberanismo defensivo de los débiles (procurado por los países del sur a los que se junta, todavía medio aturdida, la propia Francia). En el contexto europeo, el soberanismo o el nacionalismo entre desiguales es una invitación a la guerra. De ahí que, por más tenue que sea la posibilidad de éxito, hay que tratar de reconstruir la Unión Europea sobre bases democráticas: una Europa de los pueblos donde dejen de dominar burócratas grises y no electos al servicio de los clientes más fuertes, ante la distracción fácil de representantes democráticamente electos pero políticamente desarmados.

Estas soluciones no resolverán todo, pues el problema alemán tiene otras dimensiones, principalmente culturales e identitarias, que se revelan con particular virulencia en relación a los países europeos del sur. En una carta dirigida a su amigo Franz Overbeck, el 14 de septiembre de 1884, Friedrich Nietzsche reprendía el “mediocre espíritu burgués alemán” por su prejuicio contra los países del sur de Europa: “Frente a todo lo que viene de los países meridionales asume una actitud entre la sospecha y la irritación, y sólo ve frivolidad… Es la misma resistencia que experimenta en relación a mi filosofía… Lo que detesta en mí es el cielo claro”. Y concluía: “Un italiano me dijo hace poco: ‘En comparación con lo que nosotros llamamos cielo, el cielo alemán es una caricatura”. Traducido a los tiempos de hoy, es crucial que los europeos del sur convenzan a los alemanes que el cielo claro del sur no está solamente en las playas y el turismo. Está también en la aspiración de respeto por la diversidad como condición de paz, de dignidad y de convivencia democrática.

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Los brutales acreedores de Grecia han demolido el proyecto de la eurozona

News from Attac Spain - Sat, 01/08/2015 - 13:00

Wolfgang Münchautercerainformación

Un par de cosas que muchos de nosotros dimos por sentadas, y en las que algunos de nosotros creyó, desaparecieron en un solo fin de semana. Al obligar a Alexis Tsipras a una humillante derrota, los acreedores de Grecia han hecho mucho más que lograr un cambio de régimen en Grecia o poner en peligro sus relaciones con la zona euro. Destruyeron la eurozona como la conocemos.

Demolieron la idea de una unión monetaria como un paso hacia una unión política democrática y volvieron a las luchas de poder nacionalistas europeas del siglo XIX y principios del XX. Degradaron la zona euro a un sistema de tipo de cambio fijo tóxico, con una moneda única compartida, en interés de Alemania, que se mantiene unida por la amenaza de la miseria absoluta para aquellos que desafíen el orden imperante. Lo mejor que se puede decir del fin de semana es la sinceridad brutal de los que perpetraron este cambio de régimen.

Pero no fue sólo la brutalidad lo que destacó, ni siquiera la capitulación total de Grecia. El cambio real es que Alemania ha propuesto formalmente un mecanismo de salida. El sábado, Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas, insistió en una salida limitada en el tiempo, una “baja”, como él la llamó. He oído bastantes propuestas locas en mi tiempo, y ésta ya es el colmo. Un Estado miembro empuja a la expulsión de otro. Este fue el golpe de estado real del fin de semana: el cambio de régimen en la eurozona.

El hecho de que un Grexit formal ha sido evitado por el momento es irrelevante. Grexit estará de nuevo en la mesa tan pronto como ocurra el más mínimo fallo político, y todavía hay muchas cosas que podrían salir mal, tanto en Grecia como en otros parlamentos de la eurozona. Cualquier otro país que en el futuro desafíe la ortodoxia económica de Alemania se enfrentará a problemas similares.

Esto nos lleva a una versión más tóxica del viejo mecanismo de tipos de cambio de la década de 1990 que dejó a los países atrapados en un sistema de gestión, principalmente en beneficio de Alemania, lo que llevó a la salida de la libra inglesa y la salida temporal de la lira italiana. Lo que quedaba era una coalición de países dispuestos a ajustar sus economías a la de Alemania. Gran Bretaña tuvo que salir porque no estaba dispuesta a ello.

¿Qué deben hacer ahora los griegos? Olvídese por un momento del debate económico de los últimos meses, sobre temas tales como el impacto de la austeridad o reformas económicas sobre el crecimiento, y hágase esta simple pregunta: ¿De verdad cree que un programa de reforma económica, por la que un gobierno no tiene mandato político, que ha sido rechazada explícitamente en un referéndum, que ha sido forzado a través de chantaje político puro, puede concebiblemente funcionar?

Las implicaciones para el resto de la zona euro son al menos tanto o más preocupantes. Pronto estaremos preguntándonos si esta nueva zona del euro, en la que el fuerte maltrató al débil, puede ser sostenible. Anteriormente, el argumento más fuerte en contra de cualquier pronóstico de ruptura había sido el fuerte compromiso político de todos sus miembros. Si le preguntas a los italianos por qué están en la zona euro, pocos te dirán que por los beneficios económicos. Querían ser parte del más ambicioso proyecto de integración europea emprendido hasta ahora.

Pero si le quitas la aspiración política, puedes terminar con un juicio diferente. Desde un punto de vista puramente económico, sabemos que el euro ha funcionado bien para Alemania. Funcionó moderadamente bien para los Países Bajos y Austria, aunque produjo un punto de inestabilidad financiera en ambos.

Pero para Italia, ha sido un desastre económico sin paliativos. El país no ha visto prácticamente ningún crecimiento de la productividad desde el inicio del euro en 1999. Si quieres culpar a la falta de reformas estructurales, entonces tienes que explicar cómo Italia logró tasas de crecimiento decentes antes de 1999. ¿Podemos estar seguros de que la mayoría de italianos apoyará la moneda única dentro de tres años?

El euro no ha funcionado para Finlandia tampoco. Si bien el país es considerado el campeón del mundo de las reformas estructurales, su economía se ha desplomado desde que Nokia perdió la carrera como el más importante fabricante de teléfonos móviles del mundo. Francia ha funcionado relativamente bien durante los primeros años del euro, pero, también, está ahora teniendo déficit persistente por cuenta corriente. No sólo es en Grecia en donde el euro no funciona.

Una vez que se extirpa de la eurozona cualquier ambición de una unión política y económica, se transforma en un proyecto utilitarista en la que los Estados miembros fríamente sopesarán los beneficios y los costos, al igual que Gran Bretaña está actualmente evaluando las ventajas o desventajas de la adhesión a la UE. En un sistema así, alguien, en algún lugar, querrá dejarla en algún momento. Y el fuerte compromiso político para salvar a la UE ya no estará allí.

 

Wolfgang Münchau es columnista económico del semanario alemán Der Spiegel y coeditor alemán del Financial Times

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El mundo de las democracias sobrevolado por buitres

News from Attac Spain - Sat, 01/08/2015 - 09:00

Ernesto Ruiz Ureta – nuevatribuna

La democracia es la forma política de vida en sociedad menos mala, pero en los tiempos en que vivimos está ya muy debilitada y es poco querida por algunos. El capitalismo mediante la globalización económica actual y especialmente a través de la financiarización de la economía ha conseguido que cada vez sea más normal que los bancos, las grandes fortunas y especialmente los especuladores financieros puedan poner en peligro a países en democracia teórica y, como consecuencia, a sus ciudadanos que ya detentan, como es lógico, escaso poder político. La soberanía del pueblo es un concepto que está quedando vacío y anticuado como la libertad de prensa y la justicia imparcial.

La globalización económica que tenemos ha supuesto un gran escollo para la democracia. Dani Rodrik en su obra La paradoja de la globalización plantea su famosa idea del trilema político provocado por la globalización. “Según este trilema, las sociedades no pueden disfrutar simultáneamente de a) mercados completamente integrados internacionalmente; b) un Gobierno democrático, entendido de forma minimalista como que las decisiones políticas relevantes han de gozar de un apoyo social mayoritario, y c) que estas decisiones se tomen en el marco de una estructura política nacional (el “Estado-nación”). La lógica del argumento es relativamente sencilla: la integración en los mercados internacionales en algún momento generará demandas al sistema político nacional (desregulación, cambios en fiscalidad, etc.) que entrarán en conflicto con las preferencias mayoritarias de la ciudadanía. La única forma de hacer que sean manejables las exigencias mayoritarias de los mercados y las demandas mayoritarias de la ciudadanía es haciendo que estas dos fuerzas operen en el mismo nivel: bien en el nacional (lo cual obligaría a renunciar a la integración plena de la economía en los mercados internacionales), o bien en el internacional (lo cual requeriría la transformación de los sistemas democráticos actuales y la creación de formas de articulación de la democracia a nivel supranacional) (1). Parece que esta idea es muy consistente con las situaciones que algunos países están pasando en Europa.

Los fondos llamados “fondos buitres” son otro escollo para la democracia ya que se han especializado en luchar en un mundo globalizado desregularizado; en el que el respeto por los distintos países cae en picado y donde el neoliberalismo hace imperar el darwinismo social internacional; buscan debilidades en aquellos países más pobres que se han visto arrastrados a un mundo de deudas internacionales y atacan a rivales moribundos a los que la globalización neoliberal, competitiva e individualista, sin tanques y sin armamento nuclear, ha dejado tirados en la lona de la indiferencia. Así “los inversores financieros sin escrúpulos [...] lejos de acudir con capitales para generar riqueza y empleo en países en desarrollo [o con dificultades], acudían a los mercados secundarios de deuda externa devaluada por la crisis, para especular incluso planteando costosos litigios internacionales a fin de lograr unos beneficios inalcanzables con transacciones comerciales (2)”.

Se podía leer en el Financial Times mediante la pluma del destacado economista Wolfang Münchau que “No hay nada polémico en la afirmación de que si la deuda es insostenible necesita ser reestructurada”. Parece obvio que si alguien no puede pagar y cualquiera que sepa las fórmulas del interés compuesto sabrá que la bola de nieve de la deuda puede ser un programa muy eficaz para conseguir impagos (default). Pues bien, los fondos buitre han conseguido aprovecharse de este programa injusto y utilizar la técnica del acreedor disconforme o discrepante. Los fondos buitre con esta técnica se niegan a cualquier acuerdo sobre la reestructuración de deuda, entrando en litigios con los países empobrecidos y muy endeudados, litigios que igualmente salen muy caros a las naciones deudoras y muy suculentos para los fondos buitre.

Según una reciente investigación sobre litigios efectuados contra la deuda soberana, el caso de Argentina ha sido el de mayor coste con un total de 3.700 millones de dólares, seguido por el de Brasil con un importe de 1400 millones de dólares. Si en el siglo pasado había pocos casos de litigio contra los Estados y los que había se iniciaban por las entidades bancarias. En el siglo actual en el 90 % de los litigios los que inician las demandas son los fondos buitre con intereses particulares y con una fuerte inclinación a iniciar disputas legales con los países pobres muy endeudados, por lo que son los países africanos con 80 litigios y los de América Latina con 23 los que absorben la mayor parte de las demandas. ¡Esta es la economía libre que tenemos!

El caso de Argentina es paradigmático en el conocimiento de cómo los fondos buitre pueden destrozar a sus víctimas amparadas en la legislación vigente, sin apenas riesgos y sacando pingües beneficios. El fondo buitre NML Capital Ltd., mediante sentencia del juez federal Griesa de Nueva York consiguió obligar a Argentina a que se le pagase toda la deuda soberana que había adquirido por unos centavos de dólar en el mercado secundario, lo que supuso unas ganancias de un 1.600 %. ¡Esto no puede compararse con la economía real! ¡Es mucho mejor! ¡Dónde va a parar! Esto es una muestra de cómo funciona la globalización actual que saca de nosotros los peores instintos y jugosos beneficios.

El temor de los países de la Eurozona a estas reestructuraciones desordenadas que son muy bien manejadas por los fondos buitre junto con una pretensión de aguantar hasta que pueda haber una mayoría más social en Europa, posiblemente puede haber influido en la decisión de Tsipras de aceptar un tercer rescate y la defensa que Podemos ha hecho de esta decisión. En los fondos buitres como en el mundo de los buitres reales la compasión no es un elemento a tener en cuenta. Cómo los buitres, estos fondos se lanzan a por su víctima ante el menor atisbo de debilidad e indefensión sin dejar rastros de vida. Los estados en este mundo desregularizado financieramente ya no son inmunes a los impagos de la deuda soberana y, por tanto, les puede salir muy caro a sus ciudadanos, especialmente a los más pobres.

Como dice el Papa Francisco “Tenemos que corregir un sistema económico estructuralmente perverso, en el que los ricos explotan a los pobres”. Y yo diría más, el dinero manejado por los peores, aquellos que sacan su lado más egoísta, más avaricioso y más insolidarios, logra explotar y destruir a gran parte de la humanidad. Así la liberación financiera, llevada a cabo por los neoliberales a finales de los años 70 del anterior siglo, ha abierto la caja de los truenos y ha permitido un enriquecimiento ilegítimo sin precedentes. El capitalismo financiero ha llenado el mundo de dinero ficticio que termina en manos de unos pocos “elegidos” y se apropia de los bienes y servicios producidos por los distintos pueblos. Así los que están en la cúspide económica marcan leyes injustas e interesadas y obligan a su cumplimiento, lo que supone los cilicios de este Dios cruel que hemos dejado instalar en nuestras vidas.

(1) Fernández-Albertos, José (2012:78).

(2)Hernández Vigueras, Juan (2015:79). Los fondos buitre, capitalismo depredador. Clave Intelectual, S.L. Libro del que se han sacado algunos de los datos expresados en este artículo.

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Alarmas falaces

News from Attac Spain - Sat, 01/08/2015 - 07:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Este artículo cuestiona algunas de las alarmas más frecuentes que se presentan por parte de economistas conservadores y neoliberales para sostener la tesis de que las pensiones públicas no son viables debido a la transición demográfica, con un mayor número de ancianos y un menor número de jóvenes.

Existe una percepción generalizada de que la transición demográfica (con cada vez más ancianos y menos jóvenes) hace las pensiones públicas inviables. Este argumento ignora varios hechos:

1. En España y Catalunya no faltan jóvenes. En realidad se están yendo por falta de trabajo.

2. El enorme deterioro del mercado de trabajo, consecuencia de las reformas laborales que se han ido aprobando y/o aplicando por partidos conservadores y liberales, han reducido los salarios, aumentado la precariedad y el desempleo, situación que ha provocado una disminución del tamaño de las cotizaciones y del número de cotizantes.

3. El punto anterior y la creciente regresividad en España de las políticas fiscales, sumamente favorables a las rentas del capital a costa de las rentas de trabajo, explican que, mientras que las del capital –como porcentaje de las rentas totales- han aumentado enormemente, llegando a representar casi la mitad de todas las rentas nacionales (aumentando de un 25% a un 48% en los últimos años), las del trabajo (de donde derivan la mayoría de impuestos y cotizaciones sociales) han descendido enormemente, pasando de un 73% a un 52% en el mismo periodo. Puesto que las cotizaciones sociales derivan de las rentas del trabajo, este descenso de tales rentas afecta negativamente a los ingresos de la Seguridad Social y a las pensiones públicas.

4. La prolongación de la esperanza de vida de las personas ancianas, que se ve como un dato negativo para la viabilidad del sistema de pensiones, no tiene en cuenta el crecimiento de la riqueza del país, resultado del crecimiento de la productividad, dato ignorado por el Comité de Expertos nombrado por el gobierno español, cuando indicó que “a principios del siglo XX, la esperanza de vida de los españoles con 65 años era de unos diez años. Hoy esperan vivir veinte años más, y hacia el 2050 se prevé que vivirán 25 años más”, presentando este dato como una amenaza al sistema de pensiones. Ahora bien, si bien es cierto que la esperanza de vida de las personas de 65 años se ha doblado desde 1900 –pasando de 10 a 20 años-, también lo es que la riqueza del país, medida por su PIB, ha crecido nada menos que 24 veces. Es decir, que el PIB de ahora es, no dos veces, sino 24 veces el tamaño del PIB en 1900. ¿No cree el Comité de Expertos que una sociedad 24 veces más rica no tiene recursos más que suficientes para pagar las pensiones de los que han creado tal riqueza?

5. Tal alarma aparece también cuando se dice que hoy hay tres trabajadores por pensionista, y en cuarenta años habrá solo uno (los números cambian según el nivel de alarma que se intente crear). Pero en este argumento se ignora que en 40 años es más que probable que un trabajador produzca lo que hoy producen cinco o seis. Hace 40 años, el 18% de la fuerza laboral trabajaba en el campo. Hoy lo hace solo un 2%, y producen más alimento que lo que producía ese 18%. Cambien la palabra alimentos por pensiones y entenderán la falacia de esta alarma.

vnavarro.org

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La crisis no es griega, europea o china, es mundial

News from Attac Spain - Fri, 31/07/2015 - 18:00

Julio C. Gambina – Consejo Científico de ATTAC España

En un mes, entre mediados de junio y julio cayó un 30% la valorización bursátil en Shanghái, una de las ciudades emblemáticas de la expansión económica de China, y en un año su deuda creció de manera exponencial.

Hasta ahora, solo se escuchaba hablar del crecimiento económico en China, especialmente desde el inicio de la modernización de su modelo económico desde 1978. Las llamadas tasas chinas, del 10% anual o más, así lo verificaban.

En el último tiempo se habló de desaceleración, con tasas del 7%, muy superior a la evolución de cualquier economía nacional, de países desarrollados, emergentes o atrasados. El interrogante es si bajo las nuevas condiciones de crisis evidente esto seguirá así, e incluso afectará la tasa de crecimiento y con ello al sistema mundial en una nueva espiral recesiva.

Vale el interrogante entre nosotros, por ser China uno de los principales compradores de la Argentina y un nuevo proveedor de fondos por inversiones externas o préstamos negados por el sistema mundial. Es una situación bastante generalizada en la región latinoamericana y caribeña, por lo que la situación se incluye en la agenda de preocupaciones de los gobiernos y los pueblos en esta parte del mundo.

El éxito del modelo escondía que junto al crecimiento se consolidaban todas las formas de las relaciones capitalistas, entre ellas el trabajo asalariado estimulado por inversiones externas difundidas por las transnacionales de todo tipo, sustentadas en el aliento del Estado.

Las relaciones capitalistas, el dinero, el Estado y la deuda

Ello suponía una inserción de China en la economía mundial, como gran productor fabril y gestor de una fabulosa masa de dinero, usada principalmente para sostener el déficit estadounidense, convirtiendo a China en el principal acreedor del mayor Estado capitalista, de una deuda pública gigantesca, la más grande del mundo.

Con esas relaciones de producción, distribución, cambio y consumo se consolidó un tipo de desarrollo sustentado en la expansión del consumismo interno y la exportación, favoreciendo el despliegue de un sistema de crédito e inversión especulativa en mercados diversos, especialmente alentando la burbuja inmobiliaria y el crédito personal y empresarial local.

La intervención estatal tuvo ese propósito, la de estimular la expansión de las relaciones mercantiles y monetarias capitalistas.

Parecía que el gigante asiático, ascendiendo en el podio de la producción y la economía mundial quedaba afuera de la crisis mundial del capitalismo.

De hecho, China disputa la primacía de la producción mundial con EEUU y algunos se anticipaban a predecir el surgimiento de una nueva potencia hegemónica en el sistema mundial, replicando otras previas transiciones en la historia del orden capitalista

Parece que no, que la burbuja especulativa tiene ahora su trayecto en China, con un Estado con capacidad de intervenir muy fuerte desde sus tenencias por 4 billones de dólares de reservas internacionales. Es lo que genera incertidumbre y expectativas de control de los desastrosos efectos de toda crisis, especialmente entre los sectores más vulnerables.

El Estado estadounidense tiene para actuar sobre la crisis el poder del monopolio de la emisión de dólares. China lo hace desde el poder de la tenencia de activos globales, especialmente estadounidenses y el intento de hacer circular su moneda por todo el mundo, por lo que generaliza acuerdos sustentados en intercambios en monedas locales. El objetivo es la mundialización del yuan, la moneda local de China.

Desde allí y el poder estatal sobre la propiedad de las principales empresas y la gestión de ámbitos de la regulación de la política económica puede intervenir para aletargar los efectos de la inevitable crisis.

Emisión como política anticrisis                                

Una crisis, que, reiteramos, es mundial y se hizo visible en 2007/2008 en Wall Street, el mercado inmobiliario, de valores y de toda la economía de EEUU, transferida al sistema mundial, con escalas y acontecimientos visibles en España, Europa, con Grecia en el centro de las noticias y la agenda actual.

En todos esos países el tema del endeudamiento es clave. Es un mecanismo utilizado para posponer el problema de la crisis e intentar superarla.

EEUU necesita prácticamente todos los años la autorización parlamentaria a los efectos de incrementar su deuda, que es del 100% de su PBI.

Al mismo tiempo, como esa deuda genera intereses que deben cancelarse, el problema fiscal se constituye en problema estructural y año a año, así como crece la deuda, se sostiene un déficit fiscal (mayores egresos que ingresos) que se explica con emisión sin límite, forzando la posibilidad que tiene cada Estado de imponer la circulación de su moneda.

En el caso de EEUU, el Estado obtuvo desde 1945 la prerrogativa de imponer al mundo la circulación y dominación del dólar, aun con la crisis de la convertibilidad de 1971.

Hoy amenaza con la suba de tasas que provoca la caída de las otras monedas y los precios de las materias primas de exportación, generando condiciones para imponer una salida a la crisis capitalista desde los intereses nacionales de la dominación transnacional global. Pretende atrapar a los capitales excedentes del sistema mundial en búsqueda de rentabilidad y seguridad.

Para el caso griego, el Estado está limitado por los compromisos impuestos por el euro-grupo, y el monopolio en la emisión del euro, que algunos quisieron violentar sin éxito, sugiriendo emitir euros virtuales sostenidos para la circulación en el interior de Grecia. Era parte de lo que se llama Plan B en la situación griega e incluso para otros países atrapados en la lógica del euro y la hegemonía ortodoxa de Alemania y su gobierno.

Algo así como los bonos provinciales de la crisis del 2001, las “cuasi monedas” que favorecían el intercambio entre los habitantes de la Argentina, más allá, claro, de quitas y restricciones de sectores privados a la circulación de esos títulos públicos. Fue el mismo argumento usado en los clubes del trueque, con el reconocimiento y validez que la propia sociedad otorgaba a esos medios de pagos, los que también fueron objeto de especulación y fraude. Fueron medios que desaparecieron con el tiempo, pero el Estado y la Sociedad pudo imponerlos, aun transitoriamente como medios de circulación y pago.

La soberanía de los Estados nacionales está puesta en discusión por la crisis actual y sus manifestaciones monetarias, que entre otros, se explica, según CEPAL, como volatilidades monetarias para América Latina, con respuestas coyunturales diferenciales entre los países, algunos devaluando sus monedas y otros posponiendo las medidas con políticas diferenciadas, pero todos desde una lógica de subordinación al dólar o a las monedas de aceptación en el mercado capitalista mundial.

Crisis, hegemonía y alternativa

Por eso es que sostenemos desde hace tiempo que la crisis no es de algunos países que se hacen visibles por ciertas dificultades, hoy Brasil, Grecia o China, sino que el problema está en el capitalismo en su conjunto y por eso, el principal problema que intoxica al sistema mundial son las relaciones sociales capitalistas y el ejercicio del poder mundial desde el principal Estado capitalista: EEUU, que ejerce con la fuerza del dólar, las armas y la simbología del poder cultural la hegemonía mundial.

El problema es que sus recetas impregnan las instituciones que formulan políticas con pretensión universal, la OMC, el FMI, el Banco Mundial, y con ellos se difunden las recetas liberalizadoras en las cumbres y todo protocolo de asistencia a países con problemas. Cuando no funcionan las recetas es siempre responsabilidad de mal aplicación de los poderes locales, nunca del sistema ideológico que promueve esas medidas.

Asumo la dificultad de romper la lógica de la receta del poder dominante para superar la crisis y restablecer la normalidad de la valorización y la acumulación. Ello supone superar el conjunto de valores culturales de la sociedad capitalista, de un modelo de producción sustentado en la explotación y el saqueo junto a una cultura de consumismo estimulado por las cuotas del irresponsable endeudamiento inducido por el sistema financiero y las políticas públicas del capitalismo contemporáneo.

Tenemos el desafío histórico de hacer realidad las propuestas emancipadoras que sucumbieron ante el proyecto de dominación. Como siempre decimos, parece una tarea gigantesca que se inicia desde el debate y la construcción de una práctica social por otro orden social y cultural de cooperación, solidaridad y pensando en la armonía del metabolismo social, lo que supone el respeto a la reproducción de la naturaleza, o sea, la inclusión de la reproducción de la humanidad, su hábitat  la sociedad.

Buenos Aires, 30 de julio de 2015

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Julio C. Gambina es fundador de ATTAC Argentina

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Syriza y la esperanza que asfixia: Dilemas de economía política

News from Attac Spain - Fri, 31/07/2015 - 13:00

Jon Las Heras Cuenca - Pensar la tierra

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Artículo escrito por Jon Las Heras. Jon es de Gasteiz, actualmente estudia un doctorado en Economía Política en la Universidad de Manchester. Más concretamente, su tesis trata sobre las diferentes estrategias sindicales ante la fragmentación del poder colectivo en la industria de automoción en España. Vivió durante dos años en Atenas (2010-2012) donde estudió un Máster bajo la tutela de Varoufakis y Tsakalotos entre otros. La foto es de una pared de la Facultad Politécnica de Atenas, barrio de Exarhia.

Los gobiernos de los países occidentales que profieran cualquier tipo de ideología, por lo general, intentarán implementar diferentes políticas económicas y monetarias para que la economía (el dichoso PIB) y los niveles de empleo crezcan (en buena parte porque la misma estabilidad del gobierno depende de estos dos factores). Esto no quiere decir que el Gobierno busque una mejor o peor distribución de la riqueza, ni siquiera que busque un mejor o peor tipo de empleo (como podemos ver en el sur de Europa); muy al contrario, los gobiernos que no pongan en tela de juicio los fundamentos del capitalismo (la producción de plusvalía y la apropiación privada de la misma por aquellos que poseen los medios de producción) intentarán asegurar, casi a cualquier precio, unas tasas de crecimiento económicas “saludables”. El “casi a cualquier precio” es obviamente relativo a la situación social, política y económica del país o región en cuestión.

Desde 2010 Grecia se enfrenta a un serio dilema. Teniendo en cuenta la actual estructura del Euro, siendo esta una unión monetaria carente de una unión política y fiscal efectivas (a diferencia de EEUU), el Gobierno griego ha tenido que negociar, o más bien aceptar, una serie de medidas socio-económicas que la Troika exigía para seguir recibiendo dinero del BCE (a través de sus bancos privados) y poder seguir así financiando su actividad ya que los mercados internacionales le prestaban dinero a unos tipos de interés demasiado elevados.
Tres problemas nacen de los memorándums que se firmaron en 2010 y 2012:

1. No se ha utilizado el Banco Central Europeo (BCE) como mecanismo para financiar los Estados miembro, lo que sí ocurre con el resto de países fuera del Euro que poseen banco central. En contraposición, se han utilizado una serie de “artefactos institucionales” de dudosa legalidad y efectividad (como el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera o el actual Mecanismo Europeo de Estabilidad) en los que los países soberanos ponían dinero en un fondo común para financiar el rescate y eximir cualquier tipo de responsabilidad al BCE.

2. La mayor parte de la ayuda financiera (alrededor de un 90%) no ha sido utilizada para financiar las políticas públicas del estado y mejorar su situación social y económica, sino para pagar la deuda contraída con los bancos europeos. De esta forma, ha habido una transferencia del dinero público europeo a las arcas de los bancos privados europeos (primordialmente Franceses y Alemanes) que estaban en una situación difícil a raíz de la crisis financiera del 2008, dejando en un segundo plano las necesidades básicas de la población griega.

3. El gobierno griego, tras someterse a los memorándums,  firmó oficialmente una importante pérdida de la soberanía nacional para otorgársela a unas instituciones ajenas, poco democráticas y opacas (como pueden ser el BCE o el FMI). Es decir, Grecia ha otorgado de facto el control a terceros sobre la delineación de las políticas socio-económicas más importantes del país a cambio de un dinero que no se quedaba en el país.

¿Pero, por qué iba nadie en su sano juicio a firmar semejante contrato que empobrece y aliena a la sociedad griega?

Habría que matizar la situación de los gobernantes que se enfrentaban a tal dilema durante las negociaciones con la Troika mientras que la población (violenta o no) eran continuamente asfixiada con ingentes cantidades de “lacrigono” (o gas lacrimógeno). A la hora de firmar dichos acuerdos, Andreas Papandreou (incluso a costa de su mandato como presidente “socialista”) mantuvo la esperanza de que es mejor “salir vivo” del impasse con la esperanza de mejorar la situación en el futuro, antes que salir del Euro y someter a Grecia a un futuro incierto y arriesgado fuera del “abrigo” del Euro y, muy posiblemente, de Europa. En 2010 y 2012 el gobierno griego aceptó las políticas neoliberales de la Troika, haciendo o no el esfuerzo de autoengañarse sobre la viabilidad de las mismas.

La teoría económica (ortodoxa y quizás no tan ortodoxa como luego veremos) presenta así su Teorema de Marshall-Lerner o la famosa “J curve” (curva de J) como solución a los problemas de Grecia. El economista y anterior ministro de finanzas a Varoufakis, Yanis Stournaras, no hizo más que publicitar durante su mandato “la lógica aplastante” de este teorema y sobre la necesidad de que los griegos “tuvieran fe” en las políticas de austeridad. Un recorte en las rentas salariales y políticas fiscales era la única forma de recudir costes para recalcitrar la competitividad de un país maltrecho y poder pagar así la deuda.

El teorema explica a grandes rasgos que si un país devalúa su moneda lo suficiente:

A. Inicialmente la demanda interna (consumo, inversiones y gasto público) se contraerá  y, por lo tanto la economía en general (PIB) también, ya que el valor de las exportaciones será menor y el valor de las importaciones será mayor. Esto ocurre porque, dicho de alguna manera, después de devaluar necesitas más dracmas para comprar el mismo número de euros.

B. Ya que importar mercancías es más caro que antes, la gente dejará de consumir tantos bienes del extranjero y “corregirá sus hábitos de consumo” por productos nacionales. Esto empuja la producción e inversión nacionales.

C. A su vez, la “economía se hará más competitiva” ya que es más barato producir para el resto del mundo que importar del resto del mundo, por lo que las empresas (nacionales o a través de inversión extranjera) empezarán a producir más en el país y se exportará más.

Digamos que la devaluación se presenta como un reset para poner la economía nacional en equilibro con los mercados internacionales. Inicialmente, el PIB baja por el proceso “A” para posteriormente empezar a crecer en el mediano y largo plazo debido a los procesos “B” y “C”, de ahí la denominada “J curve” (véase el gráfico siguiente).

Pero, y he aquí la cuestión, debido a que dentro del Euro no se puede devaluar la moneda (llamado devaluación externa) excepto si lo hace todos los países del Euro a la vez, la única forma de implementar la “J curve” en un único país es a través de una devaluación interna: bajadas salariales y reducción de gasto público para que los precios se devalúen dentro del Euro.

Este proceso es más doloroso porque:

1. Por una parte, son los propios trabajadores los que de alguna forma tienen que pactar las reducciones salariales (o ya sea por decreto del gobierno), lo cual lo hace todo un proceso más lento y problemático que “apretar un botón” que devalúa todos los precios automáticamente;

2. Por la otra, la reducción de precios impacta mayormente sobre los salarios y no sobre los beneficios del capital. En una devaluación externa los beneficios empresariales también se ven sometidos a una reducción de su valor debido a que los productos también se venden mucho más baratos en el extranjero. En el caso de la devaluación interna, los precios no tienen por qué bajar tanto mientras que los salarios se bajen lo suficiente. En el caso de la devaluación interna, los beneficios de las empresas aumentarán sin que por ello la economía sea “más competitiva”. O dicho de otra manera, la devaluación externa distribuye más las perdidas entre capital y trabajo que la devaluación interna donde directamente el lastre se lo llevan los salarios. Para el capital nacional griego quedarse dentro es a priori mejor que salirse del Euro.

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Como se puede observar en la gráfica superior, las predicciones económicas de la “J curve” de los memorándum de 2010 y 2012 fueron catastróficas. Las políticas neoliberales (reducción de los empleados públicos, bajada de sueldos masiva, reducción de las pensiones, reducción del gasto público y aumento de los impuestos indirectos, privatización de activos públicos y la liberalización del mercado de trabajo) no han hecho más que recrudecer el problema. Todo esto sin tener en cuenta el empobrecimiento de la clase trabajadora. La demanda interna (es decir lo que se produce y consume dentro del país) ha colapsado y las exportaciones no han subido lo suficiente como para contrarrestar tal caída. La deuda Griega externa, y pese a los recortes que han sido otorgados, ha aumentado debido a que su economía se ha hecho mucho más pequeña, por lo que hay que pagar (aunque menos que al principio debido a las ya aplicadas quitas de deuda) mucho más en proporción a lo que se produce en el país. Es por esto que la deuda es “insostenible” ya que no existen recursos suficientes internos para pagarla en los plazos estipulados.

Syriza entra en 2015 al gobierno con una estrategia contestataria y renovadora. Se presenta como el punto de inflexión que los griegos necesitan para escapar de toda esta asfixiante situación. Ya basta de austeridad, ya basta de devaluar salarios y empeorar las condiciones de los trabajadores en pos de un crecimiento económico que nunca llega. La “J curve” se presenta como una falacia para todas aquellas personas que perdieron fe en el discurso de “esperar, que pronto llegaremos al nivel de flotación”. Mientras que la economía griega se hundía, los sueños y proyectos de muchas personas se ahogaban bajo el Egeo.

Así pues, Syriza presenta como indispensable una restructuración y quita parcial de la deuda, a la vez que defiende la construcción de un programa europeo de inversiones. Syriza pide a Europa un gesto de solidaridad internacional histórica para que: los griegos mejoren con inmediatez sus condiciones de vida y puedan a la vez invertir en proyectos que generen riqueza en el país, y, para que en un futuro no muy lejano, se empiecen a construir las bases de un proyecto socialdemócrata europeo que proteja a los ciudadanos de todos los países miembro ante de las contingencias del sistema capitalista.

Pero para ello, y antes de nada, es necesario cambiar las inmediatas reglas del juego y la lógica de los actores e instituciones que intervienen en la crisis griega. Durante el último medio año, Varoufakis y compañía, han negociado con los representantes europeos con uñas y dientes la necesidad de cambiar el modelo de crecimiento griego y europeo. El portazo de la Troika a tal programa político y económico a finales de Junio pusieron a Syriza ante el mismo dilema que sus antecesores gobiernos. ¿Memorándum o Grexit?

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El plan de crecimiento Keynesiano de Syriza fue rechazado con rotundidad y sólo dos opciones quedaron sobre la mesa. Un tercer memorándum (Memorándum IIIa), que venía a ser más de lo mismo o el “Grexit”. Syriza convocó un referéndum sobre el memorándum. Las bolsas Europeas cayeron, la confianza en el Euro se redujo,  el rescate griego se debatió por primera vez en el Parlamento europeo y la Troika ofertó otro nuevo memorándum con mejores condiciones que el anterior mientras imponía un “corralito a medias” a los bancos griegos al darles muy poca liquidez.  A pesar de las negociaciones dentro de este clima de presión, la votación tuvo lugar el 25 de junio. El resultado, un exitoso “NO” a las políticas de austeridad y al miedo infundado por el resto de países del Euro. La Troika respondió con inusitada animadversión al referéndum con “más y peor” austeridad (Memorándum IIIb).

Como muchos críticos sugieren, ni el plan IIIa, y mucho menos el plan IIIb, han sido diseñados para que Grecia los implemente en su totalidad. Hasta el propio FMI niega la viabilidad de los mismos. Estos memorándums son criticados como planes encubiertos para generar una situación cada vez más insostenible y forzar a Grecia salir del Euro, para no tener que enfrentarse continuamente al dilema que Syriza les ha planteado: la necesidad de construir una política fiscal Europea. Para Schäuble, si son capaces de echar a Grecia, sería una espléndida señal para el resto de países que quisieran salirse de los límites prestablecidos. Véase de otra forma, a Grecia se le imponen todas las medidas que los tecnócratas neoliberales europeos puedan concebir para que el Keynesianismo y la socialdemocracia a la antigua usanza no nazcan, ni puedan volver a nacer, en Europa.

Teniendo en cuenta todo esto, es aquí donde el dilema de la “J curve” recobra fuerza y se le presenta de forma más cruel a los dirigentes de Syriza. ¿Cuánto de perjudicados vamos a salir si nos quedamos dentro del Euro o decidimos salirnos? Pero hay un error que cometió Syriza para legitimar su estrategia: la pregunta del referéndum del 25 de junio se ceñía únicamente sobre el plan que la Troika había ofertado al gobierno Griego (memorándum IIIa). Nada más. El rechazar el plan de la Troika era un símbolo de resistencia y valentía ante las amenazas de la Troika y el capital global, la mayor parte del pueblo griego quiso clamar por su dignidad y plasmar su rechazo a la austeridad. El problema de la pregunta que se planteó es que, aunque cargada de simbolismos, no era lo suficientemente clara y no definía de forma explícita la multiplicidad de posibilidades que todavía podían ocurrir.

Por ejemplo: ¿votar “NO” implicaba rechazar cualquier imposición de la Troika y, en última instancia, estar a favor del “Grexit a cualquier precio”? O, en su defecto: ¿el “NO” era un “NO pero sólo como condición para que reafirmemos nuestra postura en las negociaciones dentro del Euro”? Lo que la mayoría de los líderes de Syriza han planteado desde siempre, y en contraposición al Partido Comunista Griego (KKE), era un clarísimo “NO” al memorándum y a la austeridad pero, paralelamente, un clarísimo “SÍ” a Grecia dentro de Europa. ¿Una contradicción teniendo en cuenta la disposición del resto de países? Como se ha visto más tarde, el “SÍ” ha ganado al “NO” en el parlamento, y este “SÍ” a Europa venía acompañada de la nueva situación que se les planteó con el memorándum IIIb: un “SÍ y a cualquier precio”.

El dilema de la “J Curve” empuja al gobierno de Syriza a la misma situación que se enfrentaron los gobiernos anteriores sin que el referéndum fuera un referente de la voluntad popular real ¿Qué futuro es más incierto: memorándum o Grexit? ¿Cuánto estamos dispuestos a arriesgar y a perder para mantener nuestra soberanía nacional? ¿Qué otros factores socio-económicos e imprevistos pueden entrar en juego en cualquiera de los casos (un golpe de estado coordinado por los bancos, la iglesia y el sector militar reaccionario)? Son estas preguntas las que atormentaban a los parlamentarios griegos de Syriza y las que, desgraciadamente, no tienen respuesta alguna. En este caso, el “SÍ” ha optado por un “más bueno lo malo conocido que lo bueno por conocer” que arriesgarse a un “NO” y una inminente salida del Euro.

Ante este dilema que difícilmente puede encontrar una respuesta simple y directa, tanto el actual ministro de finanzas Tsakalotos que votó por el “SÍ”, como el anterior Varoufakis que votó por el “NO”, se han mostrado muy comprensivos. Ninguno de los dos ha defendido que ninguna de las opciones fuera la “más responsable” o la “más radical”, ya que el querer arriesgarse por algo nuevo e incierto no tiene por qué ser más de izquierdas (véase Amanecer Dorado acechando en la trastienda).

La viabilidad económica del Grexit asume implícitamente otro modelo de la “J curve” en la que existe la esperanza de que Grecia, en algún momento, vuelva a crecer: ¿Cuándo?, ¿Cuánto? y ¿Cómo? son preguntas de difícil respuesta. La capacidad de Syriza de articular un “Plan B” podría ser objeto de múltiples cavilaciones que nos llevaran fuera del presente artículo. Syriza, o mejor dicho Tsipras, saltándose el simbólico “NO” del referéndum, y pasando por encima de las importantes discrepancias dentro del partido, no ha tomado dicho camino y ha preferido morder el anzuelo de una “J curve más segura”, alargando e incrementando la asfixia de su sociedad, con la única esperanza de que en Europa la situación política cambie antes de que sea demasiado tarde. Puede que, irónicamente, Tsipras haya tomado apuntes de la propia mitología griega que como sugiere, una vez abierta la caja de Pandora y desatada la tempestad sobre la faz de la tierra, la esperanza todavía es lo último que se pierde. Seguro Tsipras ¿no?

Epílogo:

Sería adecuado subrayar la crítica que Krugman ha hecho al gabinete de Syriza. ¿Si han presionado a la Troika hasta tal punto no era porque tuvieran un “Plan B”? ¿Y si no lo tenían, cómo han osado enfrentarse a la Troika de manera tan abierta y arriesgarse una expulsión no controlada del Euro? El plan de Varoufakis de emitir “deuda griega dentro del Euro” de manera improvisada fue rechazado dentro del partido y también criticado por otros economistas debido a su dudosa viabilidad. Quizás sea por esto que, después de haber dado un paso en falso, la Troika haya decidido aleccionar severamente la “subversión” de Syriza. Es más, la actual falta de legitimidad dentro de su partido así como en la calle para firmar un acuerdo que el mismo Tsipras duramente criticaba una semana antes, pone en entredicho todo su gobierno y plan estratégico. Es muy probable que haya elecciones pronto.

¿Que es posible que ocurra? Debido a la torpeza a la hora de calcular “la correlación de fuerzas” así como de no entender los “límites coyunturales” (Syriza ni tenía realmente apoyos estratégicos en las negociaciones ni tampoco controlaba los mecanismos macroeconómicos que le permitieran cierta soltura para actuar independientemente), límites a los que cualquier estrategia política subversiva se ve sometida de alguna u otra forma hoy día, el aleccionamiento de Syriza es contraproducente para otras posibles “incipientes estrategias radicales” dentro de Europa (véase Podemos o las alcaldías de unidad popular). Especialmente porque el resultado del Memorándum IIIb será utilizado como símbolo de que “portarse bien trae mejores resultados que portarse mal, ¿no habéis visto lo que le ha pasado a los griegos?”. Aquellos países que decidan poner en entredicho la hegemonía neoliberal se las verán con la Santísima Trinidad o, mejor, prefiramos agachar la cabeza y sigamos los pasos que nos ha marcado la Troika tanto nos guste como si no.

Quizás este evento histórico sirva como lección a los movimientos sociales y políticos que quieren acabar con la hegemonía del capital financiero y el capital transnacional así como con el despotismo de los estados capitalistas: el enemigo nos atacará duro en cuanto pueda, sin remordimientos, estemos preparados pues para esquivar sus ataques mientras no seamos lo suficientemente fuertes, organicémonos para crecer en número y entrenémonos para perfilar mejor nuestras armas, entendamos mejor el campo de batalla y la correlación de fuerzas, testemos las defensas del enemigo para saber dónde flaquea pero con calma, sin tener prisa, ataquemos con fiereza cuándo sepamos que el enemigo sea débil y la victoria esté más de nuestro lado que del suyo.

En mi opinión, y por más rabia que me dé, todavía vivimos en un momento histórico en el que hay que tener cierta paciencia, aún nos quedan pasos por dar antes de que podamos correr libres ¡Cuán difícil es siquiera implementar un programa de reformas socialdemócrata en Europa! Cometer errores garrafales no solo nos debilitará con respecto al contrincante sino que alargará la agonía de la lucha. Aprendamos de los errores y pensemos qué podemos conseguir en el corto y medio plazo, e imaginemos cómo tendremos que estar organizados y en qué condiciones para que en el futuro no tan lejano los golpes sean más duros y más certeros. Para que nuestra lucha coseche frutos bellos y llenos de vida. Si no medimos nuestros actos con precisión, podremos debilitarnos más derrota tras derrota, siendo el precio de alguna de estas quizás demasiado caro.

En cualquier caso, toda mi solidaridad con el pueblo griego y las compañeras que con tanta valentía han mirado a los ojos y desafiado a la bestia que corroe nuestras vidas. A todas ellas que viven la asfixia de los Memorándums y quieren respirar hondo les dedico estas palabras.

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Propuesta de ley de Renta Garantizada de Ciudadanía: la llama sigue viva

News from Attac Spain - Fri, 31/07/2015 - 09:05

Comunicado de rueda de prensa

Declaración “Una Cataluña sin pobreza es urgente, posible y necesaria”

15 horas se inició la rueda de prensa para presentar una importante Declaración.

Hoy 23 de julio a las 12:15 horas se inició la rueda de prensa para presentar una importante Declaración.

Previamente, la representación de la Comisión Promotora de la Renta Garantizada de Ciudadanía, se ha dirigido a los medios de televisión, radio y prensa presentes para informar de la situación de la propuesta de ley y responder a sus preguntas.

Brevemente ha informado que las maniobras dilatorias de la mayoría parlamentaria al servicio del Gobierno de la Generalitat han conseguido su propósito de impedir que se aprobase dicha propuesta de ley antes de finalizar la legislatura. La presentación de enmiendas por CiU, ERC, PSC, C’s y PP, diferentes entre sí y alejadas de la propuesta de ley tampoco ha facilitado un dictamen mayoritario en la ponencia y su presentación ante el Pleno para su votación.

En cualquier caso, la propuesta de ley no decae y proseguirá su tramitación en el Parlament resultante de las elecciones del 27S.

El intento de desmovilizar a la ciudadanía a través de la estrategia dilatoria aplicada no ha conseguido su propósito. Desde el ayuno de varios días en septiembre de 2013 en Pza Catalunya, las marchas de trabajadores/as en paro en 2013, 2014, la semana de la dignidad en junio de 2014, el Forum de alternativas al paro, pobreza y desigualdad, y la reciente III Marcha entre los días 6 y 9 de julio, han expresado el apoyo y movilización ampliamente unitaria de la ciudadanía en defensa de la propuesta de ley de la renta garantizada de Ciudadanía. La llama sigue viva y se reforzará tras las elecciones del 27S.

A continuación se da paso a los protagonistas de la rueda de prensa, los representantes de los partidos políticos que presentan y firman la Declaración que se adjunta y que tiene por título ”UNA CATALUNYA SENSE POBRESA ES URGENT, POSSIBLE I NCESSÀRIA”.

Dan lectura a la Declaración, párrafo a párrafo, Laia Ortiz por Barcelona en Comú, Quim Arrufat por la CUP, Joan Mena por EUiA, Joan Herrera por ICV, Albano Dante por PODEM, Nuria Parlon por PSC y Josep Bel por Procés Constituent.

Tras las preguntas de los periodistas finaliza la rueda de prensa.

A continuación el texto de esta importante Declaración:

UNA CATALUÑA SIN POBREZA ES URGENTE, POSIBLE Y NECESARIA

Ante la grave situación de pobreza severa que golpea a una gran parte de la sociedad, a cientos de miles de familias, a los sectores más vulnerables como la infancia, las personas mayores, etc., y en respuesta a la grave recorte a las prestaciones de la RMI de agosto de 2011, se impulsó la Iniciativa Legislativa Popular por una Renta Garantizada de Ciudadanía que desarrolla el arte 24.3 del Estatuto de Autonomía.

Tras superar una larga carrera de obstáculos esta Iniciativa recogió 121.191 firmas, obtuvo la validación correspondiente y fue presentada en el Pleno del Parlamento de Cataluña celebrado el 26 de marzo 2014.

A pesar de su carácter de extrema urgencia social y tramitarse en el Parlamento por la vía de urgencia, la oposición de la mayoría parlamentaria a esta propuesta de ley ha logrado con diferentes tácticas dilatorias impedir a lo largo de 15 meses de que sea aprobada antes de finalizar la presente legislatura.

El Gobierno de la Generalidad no sólo ha estado detrás de esta política de bloqueo, tampoco ha cumplido sus compromisos anunciados de mejorar la contrarreforma de la Renta Mínima de Inserción que excluyó a decenas de miles de personas y familias de esta prestación condenándolas a la miseria.

Está demostración de gravísima insensibilidad social ha causado terribles daños y sufrimientos a cientos de miles de personas en Cataluña. Ha prevalecido su política de ajuste y austeridad, el rescate de los ricos y poderosos a costa del empobrecimiento de la mayoría.

Para las organizaciones que firmamos esta Declaración la Cataluña que soñamos y por la que trabajamos es la que garantiza la cohesión social, los derechos sociales básicos, el pleno empleo en condiciones dignas, la igualdad y la dignidad, lo que implica garantizar a todas las personas y familias el derecho a una Renta Garantizada de Ciudadanía que les asegure los mínimos de una vida digna.

Nos comprometemos ante la ciudadanía de Cataluña, ante las personas que sufren la pobreza y sus terribles secuelas, a promover y defender el contenido original de la propuesta de ley de la Renta Garantizada de Ciudadanía para que sea la primera ley que apruebe el Parlamento surgido de las elecciones del 27 de septiembre.

Queremos que nuestro país garantice los derechos de la ciudadanía e impida la utilización de la pobreza para mantener cautivas a las personas vulnerables a través de redes clientelares que administran la beneficencia con opacidad y arbitrariedad.

Barcelona 23 de julio 2015

Firman:

CUP, EUiA, ICV, PODEMOS, PROCESO CONSTITUYENTE, PSC y BARCELONA EN COMÚN

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Propósitos del Foro Mundial sobre la Educación, realizado en Incheon, República de Corea, los días 19 y el 22 de mayo 2015:

News from Attac Spain - Fri, 31/07/2015 - 09:00

Federico Mayor Zaragoza – Comité de Apoyo de ATTAC España

I. Evaluaciones, región por región y a nivel planetario, de los resultados de la puesta en práctica de los seis objetivos para la educación decididos en Dakar-Senegal, en el año 2000, para el período 2000-2015:

i. Hay un considerable progreso educativo en estos quince años: 84 millones de niños y adolescentes nuevos alumnos en las escuelas, de los cuales 52 millones son niñas; doce millones de maestros han sido reclutados y 34 millones participan gracias a la influencia del movimiento EPT (Educación para Todos).

ii. No obstante, sólo un tercio de los países alcanzaron los objetivos cuantificables de la EPT. En América Latina y el Caribe, solo Cuba logró alcanzarlos. Siguen habiendo más de veinte millones de niños y niñas fuera de los sistemas escolares en el año 2012, y un tercio de los países no cumplió con la igualdad de género en la educación primaria

iii. Persisten, se amplían y profundizan las desigualdades en educación. Los niños pobres y los más pobres entre los pobres tienen mayores probabilidades de estar fuera del sistema escolar y de no terminar la escolarización primaria. Las brechas de aprendizaje, según el origen social, son cada día más pronunciadas y cerca de dos tercios de los 781 millones de adultos con conocimientos mínimos de alfabetización, son mujeres.

iv. Respecto al financiamiento de la educación, la mitad de los países de bajos ingresos gasta menos del 4 por ciento del Producto Interior Bruto en educación. El apoyo de los organismos donantes a la educación se redujo en 1,300 millones de dólares entre 2010 y 2012, y sólo el 2 por ciento de la ayuda se orienta a la educación primaria.

II. Después de un largo período de reflexión y estudio, los nuevos Objetivos de la Educación para el período 2015-2030 de la UNESCO para todos los países del mundo son los siguientes:

i. Velar para que todas las niñas y niños tengan una enseñanza primaria y secundaria completa, gratuita, equitativa y de calidad, que conduzca a aprendizajes pertinentes y efectivos.

ii. Velar para que todas las niñas y niños tengan acceso a servicios de calidad en atención y desarrollo durante la primera infancia y enseñanza preescolar, a fin de que estén debidamente preparados para la enseñanza primaria.

iii. Asegurar el acceso en condiciones de igualdad para todos los hombres y mujeres a la formación técnica, profesional y superior de calidad.

iv. Aumentar el número de jóvenes y adultos que tienen las competencias necesarias, en particular técnicas y profesionales, para acceder al trabajo y el emprendimiento.

v. Eliminar las disparidades de género en la educación y garantizar el acceso en condiciones de igualdad de las personas vulnerables, incluidas las personas con discapacidad, los pueblos indígenas y los niños en situaciones de vulnerabilidad, a todos los niveles de la enseñanza y la formación profesional.

vi. Garantizar que todos los jóvenes y un alto porcentaje de los adultos, tanto hombres como mujeres, tengan competencias de lectura, escritura y aritmética.

vii. Garantizar que todos los estudiantes adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, los derechos humanos, la igualdad entre los géneros, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial, la valoración de la diversidad cultural y la contribución a una cultura.

https://es.unesco.org/world-education-forum-2015/about-forum/declaracion-de-incheon

La fuerza de la palabra

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Juan Torres López: “Vivimos en una dictadura de facto”

News from Attac Spain - Thu, 30/07/2015 - 18:00

Cristina S. Barbarrojactxt.es

cms-image-000002419Ha cambiado los rigores del verano sevillano por el indulgente clima de Gran Bretaña; la cátedra de Economía Aplicada que dirige en la Universidad de Sevilla, por una estancia académica en Oxford que le deja tiempo para pasear, escribir –en breve la prestigiosa editorial Routledge le publicará un libro sobre la crisis en Europa-, para oxigenarse y ver los problemas “con cierta lejanía”.

Cualquiera lo diría (lo de toma de distancia) a tenor de unas respuestas que rezuman emociones. Quizá sea sólo honestidad. Porque no disimula frustración ni desengaño Juan Torres López (Granada, 1954) cuando se le pregunta por Podemos o por el destino del informe que elaboró, junto al profesor Vicenç Navarro, con las recetas para el programa económico de la formación. Ni esconde preocupación cuando advierte sobre “las debilidades y la fragilidad” económica de nuestro país o sobre “una derecha que siempre creyó que España es suya”.

La pasión multiplica los adjetivos en el discurso del economista, miembro del Consejo Científico de ATTAC (la asociación internacional que nació para promover la llamada tasa Tobin) cuando se trata de Alemania y de la Europa nacida de la crisis griega.

Entrecomillo una frase suya: “Lo único que siento en estos momentos hacia Europa y hacia los dirigentes de Alemania es asco”…

Los sentimientos tienen generalmente poca explicación. Salen de dentro como resultado de las emociones que vamos teniendo. Y lo de Grecia me ha resultado emotivo por lo que ha tenido de humillación, de daño consciente, de imposición. El sentimiento que me ha nacido de percibir eso es asco porque creo que un planteamiento tan asimétrico y desigual es inhumano.

Y parece que la crisis griega y europea no ha terminado aún. Hay quien, como Wolfgang Schäuble, sigue abogando por un Grexit temporal.

Ese individuo es un fanático sin más argumento que el de su poder. Intelectualmente sostiene posiciones que hace casi cien años que sabemos que son erróneas. Son las que conviene mantener para poder justificar una distribución de la renta, de la riqueza y de los poderes de decisión muy desigual, en este caso a favor de los grandes grupos alemanes. Es alguien que, además, desprecia claramente la democracia. De hecho, la está desmantelando.

Tiene usted una teoría geopolítica sobre la posibilidad de que Alemania siga tensando la cuerda para empujar a Grecia hacia Rusia.

No es una teoría, es quizá una intuición. Es lógico pensar que era una opción de Grecia si se la forzaba. Y cabía pensar que a Alemania casi le conviene esa deriva porque la reforzaría como cabeza de fila europea frente a un bloque en torno a Rusia en avance. Estados Unidos siempre verá, creo yo, con reserva que Alemania tenga más poderío militar de la cuenta y cualquier excusa para que aumente será deseada por Alemania. Pero digo “era” porque creo que después del acuerdo Grecia ya apenas tiene opciones.

La alternativa –y la justificación de Alexis Tsipras para su cambio de criterio– era la salida del euro. En la Eurozona, ¿qué futuro le espera a Grecia?

Este rescate –¡qué vergüenza llamarlo así!– fracasará también en unos meses. En este euro, y con esta correlación de fuerzas, Grecia está ya condenada. Si no lograba un acuerdo menos desfavorable, o la creación de una moneda paralela, yo hubiera optado por una salida del euro. Bien es cierto que eso tiene grandes costes, pero no olvidemos que los efectos de la austeridad para la economía griega empiezan a parecerse a los de una guerra.

Hace unos años lo advertía usted en un artículo. “Merkel ha declarado la guerra al resto de Europa”, decía.

Creo que es lo que está pasando. Alemania –o mejor dicho, su gobierno–, que defiende a los grandes grupos económicos y que actúa con un fundamentalismo conservador impresionante, es un líder egoísta y totalitario. Está llegando al racismo de nuevo. Nadie lo quiere decir pero es lo que hay en su trato con los países periféricos. El desprecio de sus dirigentes es mucho más que feo, es despótico y cruel, es racista. Y, como en otras ocasiones históricas, lo que hay es la búsqueda de un espacio y la entronización del beneficio como única norma moral.

¿Qué sentimiento le provoca el cambio de opinión de Tsipras?

Antes que nada de respeto y también de reflexión. Cuando alguien es víctima de un chantaje se siente piedad, creo yo. Pero también miedo. Porque se ha puesto en evidencia que vivimos en una dictadura de facto. Y también porque cualquiera que haya leído la historia europea de la primera mitad del siglo XX sabe qué hay detrás de cosas como las que están pasando ahora casi como si fueran un remake.

Y, por otro lado, la verdad es que a mí también me ha sorprendido que el Gobierno de Syriza no tuviera opción B. Francamente, me ha decepcionado. Si no estaba dispuesto a tensar la cuerda hasta el extremo, no debería haber jugado como lo ha hecho porque al  final ha conseguido un acuerdo casi peor y con más coste para su pueblo.

Hable del futuro del euro.

El euro, tal y como lo hemos conocido, está muerto. ¿Qué se puede esperar de una moneda que permite que quiebren países que forman parte de ella? Tendrán que adoptar medidas de reforma muy profundas o todo se irá viniendo abajo en los próximos tiempos. El euro, tal y como está planteado actualmente, necesita una ingeniería financiera compleja que es imposible sin otra económica, que a su vez requiere una arquitectura política muy frágil y, como hemos visto, antidemocrática. Digámoslo claro, un euro diseñado para favorecer solo a Alemania y, dentro de ella, a los grandes grupos empresariales y financieros necesita que en Europa haya una dictadura. Y las dictaduras terminan como terminan.

¿Está España como está Grecia?

No. Tenemos menos deuda, nuestra economía no se ha destruido tanto, nuestras instituciones (con todos los defectos) funcionan mejor, tenemos más capacidad de negociación. Pero ¡ojo! también tenemos debilidades que pueden hacernos muy frágiles en cualquier momento. Y, a poco que suban los tipos de interés, se nos puede ir de las manos.

Pero nuestra deuda… ¿no es igual de impagable que la helena?

La total creo que sí. La pública es prácticamente imposible que podamos pagarla si no cambian las condiciones generales y la política económica. Y, además, sería muy injusto que hubiese que pagarla entera cuando una parte importante es el fruto de medidas muy injustas.

¿Cúal es el riesgo de que después de Grecia vayamos nosotros; en especial, si se produce un cambio de gobierno?

Nosotros ya estamos después de Grecia. Si hay cambio de gobierno, como ha ocurrido siempre, los grupos más poderosos harán todo lo que esté en su mano para acabar con él. ¿Acaso Felipe González era un enemigo del régimen o un antisistema? ¿Ya no nos acordamos de lo que se montó para hacer que perdiera las elecciones? ¿Acaso Zapatero también era un rojo peligroso antisistema? ¿Ya no nos acordamos de que llegaron a acusarlo hasta de ser cómplice de ETA? Aquí hay una derecha económica y financiera que siempre creyó que España es suya y que debe ser como a ella le parezca para seguir ganando dinero a espuertas.

Usted y el profesor Navarro elaboraron el informe en el que se basó el programa económico de Podemos… Visto lo visto, ¿qué vigencia tiene?

Todo lo que queda escrito tiene vigencia. Aún veo que lo cita la gente y me consta que se lee dentro y fuera de Podemos. Por lo demás, las cosas van tan rápido que nunca se sabe. Yo hubiera deseado que Podemos hubiera puesto más énfasis en promover un gran pacto, sobre todo, para combatir la caída en los salarios –porque creo que este es el verdadero cáncer de nuestra economía y lo que más perjudica a las empresas a la hora de crear empleo–. Además, creo que así habría podido convencer más fácilmente. Pero la verdad es que nunca tuve la oportunidad de hablar con sus dirigentes para explicarles lo que había en el documento y cómo creía yo que era mejor llevarlo a cabo. En ese sentido, ha sido una experiencia muy frustrante, como suele ser casi siempre la que tenemos los académicos cuando asesoramos o damos nuestra opinión a quien toma decisiones políticas. Uno se pregunta si vale la pena poner la cara para que unos te la partan por otros, cuando los otros no parece que aprecien o que estén dispuestos a poner en marcha lo que elaboras para ellos. Pero como lo hice porque tenía la convicción moral de que debía hacerlo, me siento satisfecho. Y, para disgusto de quienes más me quieren y sufren cuando me critican y atacan, a veces con bajeza, creo que lo haría de nuevo si me lo pidieran, aunque no para los mismos, claro.

O sea, que su relación con Podemos y Pablo Iglesias ¿es?

No tengo. Ninguna. Algunos Círculos o personas concretas me piden ayuda o que dé charlas. Si puedo, les ayudo.

Volviendo al informe. Otra de sus recetas era promover una reestructuración de la deuda de los países periféricos. Mucho tendrían que cambiar las cosas ¿no?

Esa reestructuración se llevará a cabo. Todas las crisis de deuda han terminado con reestructuraciones y quitas. Las habrá en Europa. La cuestión es cómo se llega a eso. Mi idea es que hay que estar preparado porque la historia también enseña que esos casos se resuelven en función de fuerzas y posiciones políticas y no técnicas.

Lo que proclamaba el informe de que “la globalización neoliberal no es una barrera infranqueable”, ¿lo sigue pensando?

Bueno, quizá no sea infranqueable pero sí muy difícilmente franqueable. Quedan resquicios y eso es lo que hay que saber aprovechar. Mi idea es que en España hemos tenido gobiernos, y en especial los del PP, que no han hecho nada para franquearla sino todo lo contrario

¿Cómo se franquea el ‘nuevo muro de Berlín’?

Ahora el nuevo muro de Berlín parece que va a ser el que separe a Alemania del resto de sus aliados. Han podido conquistarnos económicamente pero, si eso se hace a costa de la sumisión, la humillación y  a costa de la desafección, el muro será tan desastroso como el de la postguerra, o peor.

Con la socialdemocracia catatónica, ¿tiene alguna posibilidad la izquierda?

El neoliberalismo –como dijo con su habitual lucidez neoliberal Margaret Thatcher– buscaba, sobre todo, “cambiar el alma” y ese es el problema. El problema de la socialdemocracia es que ella misma contribuyó a crear esa sociedad formada por individuos (también lo dijo Thatcher: “No hay sociedad, hay individuos”) que al final tienen un alma que no es solidaria ni generosa, que solo saben verse y encontrarse consigo mismos, átomos aislados, ensimismados. Las izquierdas que se consideran más radicales creen que la socialdemocracia ha fracasado y que el lugar ya lo tienen ellas, pero es un error colosal. El problema no es la socialdemocracia sino la deshumanización y fragmentación de la sociedad porque, con individuos atomizados ninguna izquierda tiene futuro posible. En lugar de combatir a la socialdemocracia, las demás izquierdas deberían dedicarse a rehumanizar la sociedad.

Dirigentes de la izquierda, como Pablo Iglesias, han defendido a Tsipras porque “era lo único que podía hacer”.  

Escribí en Twitter que una de las lecciones de Grecia es que no basta con salir a la calle a gritar “Sí se puede”. Hay cosas que, francamente hablando, no se pueden hacer. Ojo, que eso no puede llevar a renunciar a ellas sino a afrontarlas como aquella mole que trataremos de conquistar aun a sabiendas de que a la primera quizá no lleguemos a su cima. Creo que se ha cultivado demasiado voluntarismo como consecuencia de un mal conocimiento de los resortes efectivos del poder y, también, de una escasísima experiencia de gestión y gobierno.

¿Queda alguna esperanza para la Europa de las personas?

La esperanza nunca hay que perderla porque es el resultado de nuestra generosidad y de nuestra bondad como seres humanos. Yo tengo esperanza. Pero también sé que se avecinan  tiempos feos y conflictos desagradables. Quienes tienen el poder lo hacen muy mal –lo estamos viendo– pero no están dispuestos a cederlo ni lo más mínimo, de ninguna manera.

Ganas de escribir

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Ofensiva de la UE contra los salarios

News from Attac Spain - Thu, 30/07/2015 - 13:00

Eliseo Oliveras – elPeriódico

El informe de los cinco presidentes europeos ‘Completar la Unión Económica y Monetaria Europea’, presentado en medio del actual pulso con el Gobierno griego de Syriza, no aporta soluciones para resolver los problemas estructurales del euro, ni el déficit democrático de la eurozona, pero abre la vía para una nueva ofensiva contra los salarios y los derechos de los trabajadores.

El informe ha sido elaborado por los presidentes de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, de la Unión Europea (UE), Donald Tusk, del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, y del Parlamento Europeo, Martin Schulz. El documento se centra en reforzar la coordinación económica de la eurozona mediante la política de austeridad y deja para el 2017 las propuestas para completar el euro con una unión fiscal y una tesorería común.

El déficit democrático en el diseño de la política económica europea se encubre con meros debates parlamentarios y consultas, que no corrigen la «deriva autoritaria y tecnocrática», denunciada por el presidente del Comité Económico y Social Europeo (CESE), Henri Malosse.

Por el contrario, impulsa la creación de nuevas instituciones tecnocráticas, bajo la etiqueta de independientes. Los cinco presidentes proponen crear unas nuevas «Autoridades de Competencia» a nivel nacional y de la eurozona, cuyo mandato será «evaluar si los salarios evolucionan en línea con la productividad y comparar su evolución con la de los otros países de la eurozona y de los principales socios comerciales». También evaluarán los progresos en las reformas económicas y laborales para «mejorar la competitividad de manera general».

Los empresarios y los sindicatos «deberán usar las opiniones de las Autoridades de Competencia como guía durante las negociaciones salariales», destaca la propuesta. Esta imposición de guías a la negociación salarial infringe el principio de diálogo social autónomo, fijado en el Tratado de la Unión Europea (UE) y el derecho de negociación colectiva, establecido en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), como señala el economista Ronald Janssen, asesor del movimiento sindical en Bruselas.

Sanciones a los países

La evaluación de las Autoridades de Competencia será tomada en cuenta por la Comisión Europea al fijar sus recomendaciones anuales de política económica para la eurozona y para cada país. El documento subraya que la Comisión Europea también deberá tenerla en cuenta en sus decisiones en los expedientes por desequilibrios macroeconómicos, que incluyen la posibilidad de sancionar al país que no cumpla las recomendaciones con multas del 0,1% del producto interior bruto (PIB).

Estos consejos de expertos independientes pueden conducir y legitimar a una competencia a la baja de los salarios entre los diferentes países de la eurozona bajo la excusa de incrementar la competitividad.

Juncker, Dijsselbloem y Draghi ya manipularon las estadísticas en su informe de febrero a los líderes de la UE para culpar a las subidas salariales pasadas del alto nivel de paro, como si no se hubiera producido una crisis financiera y una burbuja inmobiliaria por la dejadez de los supervisores y como si no se hubiera aplicado un drástico recorte del gasto público y un cierre crediticio que quebró a decenas de miles de empresas. En realidad, quienes más recortaron los salarios del 2009 al 2013 sufrieron más paro (España, Grecia y Portugal), mientras que donde aumentaron los sueldos la subida del paro fue menor (Alemania, Francia, Holanda, Austria y Bélgica).

«Un país no es más competitivo porque sus trabajadores cobren menos que los de otros países. Es la producción de alta o baja tecnología del país y el tipo de exportaciones lo que marca el éxito económico», recuerda Servaas Storm, profesor de Economía en la Universidad de Tecnología de Delft (Holanda). «El éxito de las exportaciones alemanas no tiene nada que ver con el coste laboral, que es alto. Las empresas alemanas no compiten en costes sino en otros factores distintos del precio: diseño, calidad, fiabilidad y alto contenido tecnológico», subraya Storm.

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Presupuestos participativos, mujeres y clases populares

News from Attac Spain - Thu, 30/07/2015 - 09:00

Pablo Castaño Tiernoeldiario.es

El nuevo Ayuntamiento de Madrid se ha propuesto convertir la participación ciudadana en una de las prioridades de su mandato. Uno de los principales proyectos de la Concejalía de Participación Ciudadana, dirigida por Pablo Soto, es la creación de un presupuesto participativo en la capital. Este mecanismo, que se ha implantado en cientos de ciudades de países como Brasil, Francia, Portugal o España, consiste en que una parte del presupuesto del Ayuntamiento se asigna a proyectos decididos directamente por la ciudadanía en asambleas populares.

Los presupuestos participativos suponen una oportunidad para acercar la gestión pública de la ciudad a sus habitantes y garantizar que el Ayuntamiento atiende a las necesidades más inmediatas de la ciudadanía. El plan del gobierno municipal de Manuela Carmena es un presupuesto participativo que incluya entre el 5 o el 15% del total. Aunque no parece demasiado, hay que tener en cuenta que más de las tres cuartas partes del gasto de un Ayuntamiento se dedica a la gestión (pago a proveedores, salarios, etcétera), por lo que en principio sólo es susceptible de gestión directa el presupuesto de inversión.

Pero el presupuesto participativo no sólo facilita la implicación directa del conjunto de la ciudadanía en la administración de la ciudad, sino que además fomenta la participación política de dos sectores infrarrepresentados en otras formas de acción política: las mujeres y las clases populares. Hace ya décadas que politólogos como Lester Milbrath demostraron que existe una correlación negativa entre la clase social y la participación política, es decir, que los ricos votan en mayor proporción que la clase trabajadora y también se implican más en otras formas de acción política (manifestaciones, recogidas de firmas, boicots…). Aunque hay excepciones, esta es la tendencia general. Por otro lado, las mujeres participan menos que los hombres en prácticamente todas las formas de acción política porque suelen tener menos tiempo libre y menos recursos económicos, ya que la mayoría se ven obligadas a asumir casi todas las tareas domésticas y de cuidados, aunque también tengan un empleo remunerado, y sufren en mayor medida la precariedad laboral. Además, en todas las sociedades siguen existiendo prejuicios sexistas que pretenden mantener a las mujeres apartadas de la vida política.

Los presupuestos participativos son una excepción a estas tendencias. En su análisis de varias ciudades que han implantado esta forma de participación en Europa, Yves Sintomer y Ernesto Ganuza llegan a la conclusión de que las mujeres están más representadas en las asambleas de presupuestos participativos que en los parlamentos. En las experiencias estudiadas por estos autores, entre un 30 y un 50 por ciento de los participantes eran mujeres, mientras que la media mundial de parlamentarias está en el 22 por ciento. En los emblemáticos presupuestos participativos de Porto Alegre, las mujeres participaban más que los hombres y las personas de clases populares más que las de clase media y alta. Además, cuanto más tiempo dura una experiencia participativa de este tipo, más protagonismo adquieren estos colectivos, tradicionalmente infrarrepresentados en otras formas de participación.

No obstante, el estudio del caso de Porto Alegre revela también que las personas de alto nivel educativo y socioeconómico ocupan con mayor frecuencia los puestos de delegados, es decir, los intermediarios entre las asambleas populares y el gobierno municipal, lo que incrementa su poder. Probablemente también existe una diferencia de género en este ámbito y hay más delegados que delegadas, ya que en todos lo espacios de poder la brecha de género suele ser más amplia en la parte alta de la jerarquía.

Por eso el presupuesto participativo de Madrid debería incluir mecanismos dirigidos a evitar que las mujeres y las personas de clase trabajadora se encuentren un techo de cristal que les impida implicarse en esta forma de participación al menos con la misma intensidad que el resto de la ciudadanía. Algunas medidas útiles serían establecer cuotas de género en la elección de los cargos intermedios que existan entre las asambleas y el Ayuntamiento, decidir los horarios de las reuniones teniendo en cuenta la menor disponibilidad de tiempo libre de las mujeres y las personas de clase trabajadora y cursos formativos que faciliten que cualquier persona pueda ser delegada de su asamblea, sea cual sea su nivel educativo. Además, si bien los medios telemáticos son una oportunidad para ampliar la participación, también pueden suponer una barrera para las personas de mayor edad, por lo que deben combinarse de forma equilibrada con encuentros presenciales.

Después de décadas de gobiernos municipales alejados de la ciudadanía, la implantación del presupuesto participativo en Madrid supondrá un cambio radical en la gestión de la capital. Pero además, si se toman las medidas necesarias para favorecer la participación igualitaria de toda la ciudadanía, con especial atención a las mujeres y a las clases populares, el presupuesto participativo de Madrid puede convertirse en un ejemplo para todos aquellos Ayuntamientos que se toman en serio el principio de mandar obedeciendo, dentro y fuera de nuestro país.

Miembro de Podemos

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