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Justicia económica global
Updated: 3 hours 14 min ago

La agenda global oficial contra el fraude fiscal corporativo

Thu, 28/12/2017 - 15:34

ALAI, América Latina en Movimiento

El fraude fiscal corporativo transnacional ha vuelto a poner en el debate la contradicción histórica de la relación asimétrica y de explotación de un Norte rico y un Sur pobre.  Contradicción que había dejado de ser visible en los últimos años, tanto en el ámbito de los organismos internacionales, como en el de las organizaciones no gubernamentales.  Algo muy similar ha pasado con la contradicción entre trabajo y capital, que las nuevas categorías teóricas sobre las relaciones laborales han querido también invisibilizar.

La gravedad y dimensiones de dicho fraude fiscal han obligado a entidades como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el G20, el Fondo Monetario Internacional (FMI) e incluso el Banco Mundial (BM), abanderados históricos de la desregulación y del libre tránsito de los capitales, a plantearse la necesidad de establecer regulaciones y normas que frenen este proceso global de evasión y erosión de recursos tributarios.

El que anualmente transiten en forma opaca y sin pagar impuestos entre $500 y $600 mil millones de dólares por la actividad del comercio internacional, obliga a que el Norte que nos habla de liberalización tenga que empezar a plantear al menos algunos niveles básicos de regulación.

La OCDE, el club de las 35 economías más ricas del planeta, y el G20, que reúne a las 20 mayores economías globales, son los principales actores hoy día en materia de tributación internacional.  Lo más acabado es el programa Erosión de la Base Imponible y Traslado de Beneficios (BEPS por sus siglas en inglés) de la OCDE/G20, el cual trata de determinar las principales estrategias de planificación fiscal agresiva por parte de transnacionales que aprovechan lagunas o vacíos de las legislaciones nacionales para sacar sus utilidades hacia jurisdicciones de baja o nula carga impositiva.

Lo que es cierto es que el sistema de acumulación capitalista de la globalización es el que ha creado este sistema de opacidad y fraude, un sistema que creó y estimuló la formación de sociedades offshore como herramientas legales, promovió que desde los países del Norte se impulsaran con los países del Sur acuerdos bilaterales de comercio, de inversiones y de tributación, así como leyes nacionales que favorecen la desregulación de los flujos de capital y finalmente desarrolló un entramado global de guaridas fiscales, cuyos principales exponentes están bajo el dominio del Norte.

Esta estrategia ampliada de acumulación de ganancias y de expropiación de riqueza funcionó durante décadas sin problemas.  El problema ha sido que, mientras en una parte de la ecuación se daba ese proceso, en la otra, se impulsaban políticas de austeridad en inversión pública y social, estancamiento en el crecimiento de los salarios, deterioro de servicios públicos, precarización de los empleos, crecimiento acelerado de la informalidad laboral, reducción de la cobertura de sistemas de previsión social y de salud.  Es decir, el modelo fue promoviendo el crecimiento de la desigualdad social, el ensanchamiento de la pobreza global y la exclusión de millones de seres humanos de los beneficios del capitalismo.

Una minoría que veía crecer sus patrimonios y ganancias, a niveles nunca vistos, y una inmensa mayoría global que veía descender también a niveles nunca vistos, sus condiciones de vida.  Ahí radica el problema actual, que ha hecho que los círculos del poder global tengan que encontrar algunos mecanismos o estrategias a fin no de eliminar dicha contradicción, sino de hacerla un poco menos asimétrica.

Por tanto, la OCDE y el G20 se convierten, por medio del programa BEPS, en los promotores de una agenda global que enfrente el fraude fiscal; ¿cuáles son las características de esta agenda global contra el fraude fiscal corporativo?

  1. La iniciativa BEPS es una estrategia de acción, totalmente diseñada y consensuada por los países ricos, con una nula participación de los países en vías de desarrollo; los mismos, a partir de su puesta en práctica han tenido que asumirla, sin posibilidades de incidencia o de adecuación de acuerdo con sus capacidades y realidades.
  1. Es una iniciativa que, conociendo los mecanismos utilizados por las transnacionales, se queda en lo aparente y no entra a lo sustantivo para desmantelar dicho sistema.  Dos ejemplos específicos: se sigue insistiendo que el comercio internacional de las transnacionales se desarrolla entre “partes no relacionadas”, cuando las evidencias son absolutas que la mayoría del comercio global se hace entre “partes relacionadas o intrafirmas”; otro ejemplo, el principio que se utiliza de “plena competencia” para determinar los precios de bienes y servicios de dicho comercio, no se ajusta a la realidad, permitiendo que las transnacionales puedan continuar erosionando la base imponible.
  1. Lo determinante, la iniciativa BEPS insiste en que las transnacionales tributen en donde tienen su “residencia” y no en la “fuente” que es el lugar de donde extraen sus beneficios.  De esta forma, la histórica contradicción Norte/Sur se sigue manteniendo, las transnacionales que son del Norte, pero operan principalmente en el Sur global, aportarán un poco más de pago de impuestos, pero lo harán en el Norte, y no necesariamente en nuestros países.
  1. La preocupación para la OCDE y el G20 es gravar con carácter prioritario a las transnacionales que están en el sector de servicios, de infocomunicación, de tecnologías, de comercio electrónico, dado que esos son los sectores en que actúan las transnacionales en el Norte; a pesar de las demandas por parte del Sur global para que se ponga en nivel de prioridad el gravar a las transnacionales de los sectores extractivos, a la fecha no ha logrado prosperar ninguna de dichas solicitudes.
  1. El plan de acción de esta agenda global (BEPS) de tributación internacional que está conformada de 15 acciones, obligará a los países del Sur a realizar una altísima inversión en formación de recursos humanos, en capacidad instalada, en capacidad tecnológica y en fortalecimiento institucional de las administraciones tributarias, algo que no parece viable ni en el corto, ni en el mediano plazo.
  1. Mientras no se transforme la naturaleza jurídica de las sociedades offshore que hoy son consideradas globalmente entidades legales, ese mecanismo para la opacidad seguirá operando como el principal instrumento para facilitar la evasión y la elusión tributaria del mundo corporativo y de las élites económicas a nivel mundial.
  1. Es necesario además eliminar globalmente el secreto bancario; en una buena parte del planeta el secreto bancario sigue siendo la principal barrera para poder investigar y rastrear a los verdaderos dueños de ese mundo offshore que se mueve por el mundo.
  1. Principalmente es urgente acabar con las guaridas fiscales.  Dichas jurisdicciones hoy están básicamente al amparo de los países del Norte.  La OCDE, como la Unión Europea, como el G20 han reducido tanto los aspectos a cumplir en materia de transparencia tributaria, que oficialmente dichas instituciones tienen considerados como paraísos fiscales a un número irrisorio de países, cuando la realidad es que tenemos decenas de jurisdicciones de nula o bajísima tributación.  El subterfugio utilizado por la institucionalidad oficial del Norte para tratar de maquillar la existencia de los paraísos fiscales ha sido declarar a muchos países como “jurisdicciones no cooperantes”, de tal forma que se esconde la esencia misma de lo que son y no se va a la raíz del problema estructural.

En síntesis, podríamos afirmar que la agenda global de la institucionalidad oficial para enfrentar el fraude fiscal corporativo transnacional plantea aspectos que objetivamente son positivos, a fin de empezar a combatir dicho fraude y que pueden contribuir a reducir la evasión y la elusión.

De lo más relevante es la posibilidad de homologar legislaciones e instrumentos técnicos que permitan actuar en forma común a los entes tributarios, independientemente de si son del Norte o son del Sur, a la hora de evaluar la actividad comercial de cualquier transnacional.

Las grandes limitaciones de esta agenda están en que es una iniciativa exclusivamente establecida desde el Norte, sin participación relevante del Sur; en tal sentido es una agenda con serios déficits de inclusión y con serios déficits de participación democrática global.

Pero posiblemente no sólo la mayor limitación, sino que la deficiencia estructural de esta agenda global es que no quiere poner atención directa e incisiva en los aspectos medulares de la estrategia del fraude corporativo, a saber, el mundo offshore, el secreto bancario y los paraísos fiscales.  Mientras no se ponga en prioridad acabar con esos tres elementos clave de la estratagema multinacional para la evasión y la elusión fiscal, lo demás será accesorio y estaremos lejos realmente de revertir una situación que acrecienta la desigualdad social, la pobreza global y el deterioro de la calidad de vida de sociedades enteras.

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La liebre neoliberal y la tortuga europea

Wed, 27/12/2017 - 07:00

Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España

 

El pasado 16 de diciembre los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea debatieron, entre otros temas, el proyecto presentado por la Comisión el día 5 para reformar la Eurozona. Ha quedado pendiente de una próxima reunión. En cualquier caso, las primeras medidas no se aprobarán hasta junio de 2018. En Europa todo va despacio. En 1992 un eurodiputado francés, Maurice Duverger, escribió un libro titulado “La liebre liberal y la tortuga europea”. Creo que el título es suficientemente expresivo de su contenido. Hoy más que nunca parece imposible que la tortuga alcance a la liebre. En Europa se han impuesto las ideas neoliberales. El establecimiento del libre cambio y de la libre circulación de capitales ha ido muy por delante de la construcción de las estructuras e instituciones necesarias para compensar y corregir los previsibles excesos que ello acarreara.

El desajuste se ha hecho más evidente con la creación del euro. Años de euforia y triunfalismo dejaron paso a un periodo de graves dificultades en el que se manifestaron todas las contradicciones, se tambaleó la propia Unión Monetaria. Recuperada una cierta, aunque provisional, tranquilidad, la Comisión y los mandatarios de determinados países parece que han terminado por convencerse de que la Eurozona necesita reformas. Desde Bruselas se afirma que el euro era y es una moneda sin patria, incompleta y vulnerable de cara a una nueva crisis. El ministro de Economía español escribe un artículo en el diario El País (8-12-2017) con el significativo título de “El euro inacabado”. El presidente francés también se ha referido en varias ocasiones a la necesidad de reformas en la Eurozona y parece que entre las condiciones que el líder del SPD pone a Merkel para formar una gran coalición se encuentra la de que Alemania acepte en Europa los planteamientos de Macron. Otra cosa es saber si unos y otros son conscientes de la gravedad del problema y de la importancia de las reformas que serían necesarias.

En la Unión Europea es ya habitual que las reformas que se plantean ni siquiera rocen la piel de los problemas y que, así y todo, según transitan por las distintas instancias vayan sufriendo modificaciones hasta descafeinarse y anular casi por completo el pequeño avance que se pretendía. En esta ocasión, el núcleo fuerte de la reforma propuesta por la Comisión radica en la creación del Fondo Monetario Europeo, que asumiría las funciones que actualmente mantiene el MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad). Se encargaría, por tanto, de financiar a los países que se encontrasen en una situación grave de insolvencia. Eso sí, siempre con la condición de que se someta a los ajustes y reformas que el financiador considere necesario para que se vuelva a lo que se supone la normalidad. La dotación económica se mantiene sin ningún aumento en los 500.000 millones de euros actuales.

En la propuesta de la Comisión este organismo asumiría también la función actual del Fondo Único de Resolución de establecer un cortafuego en el caso de insolvencia de una entidad financiera. Así mismo, se incluye la aprobación de un mecanismo de protección de inversiones orientado a mantener la inversión pública en tiempo de crisis y un presupuesto anticrisis destinado a solucionar los problemas que se susciten en presencia de choques asimétricos.

No es necesario detenerse mucho en los detalles para descubrir que todo el plan se proyecta sin colocar por ahora un solo euro más sobre la mesa, quizás para no incomodar a Alemania, con lo que todo queda en una simple reorganización de las instituciones europeas, sin que vaya a tener impacto significativo ni en el funcionamiento, ni en la solución de los problemas. Sin dinero, la actuación de las instituciones está totalmente limitada.

Hay, sin embargo, un cambio que sí tiene importancia para la Comisión, pero quizás solo para la Comisión. Actualmente el MEDE se encuentra bajo el control del Consejo, es decir, son los gobiernos los que aprueban y deciden acerca de los créditos y las disponibilidades de los recursos. Por el contrario, el futuro Fondo Monetario Europeo se situaría en el ámbito de las instituciones europeas, en cierta forma bajo el paraguas de la Comisión. El director general del Fondo se perfila como un superministro de economía y finanzas que asumiría a la vez la presidencia del Eurogrupo. Desde la Comisión se aduce que la reforma mejoraría la calidad democrática de la Unión, puesto que el nuevo organismo no estaría al margen del Parlamento Europeo, tal como ocurre ahora con el MEDE. La verdad es que, dado el déficit democrático que caracteriza a todas las instituciones europeas, no resulta demasiado fácil contestar a la pregunta de si se ganaría o se perdería en democracia.

Desde medios europeos se compara el organismo propuesto con el Fondo Monetario Internacional y se mantiene que podría acometer en Europa funciones similares a las que el FMI realizó en el antiguo Sistema Monetario Internacional creado en Bretton Woods tras la Segunda Guerra Mundial. Para que esto fuese así, lo primero que se necesitaría sería dotar convenientemente de recursos al Fondo, y ya hemos visto que la propuesta mantiene acerca de ello un prudente silencio. Pero es que, además, existen importantes diferencias entre el antiguo Sistema Monetario Internacional y la Eurozona. La primera es que en la Unión Europea se ha adoptado la libre circulación de capitales, mientras que en Bretton Woods no se privó a los países de poder aplicar políticas de control de cambio. Ello permitía que los Estados pudiesen por sí mismos hacer frente en primera instancia a la presión de los mercados, y el recurso al Fondo solo era preciso si la tensión persistía.

La segunda diferencia es aun más fundamental. El Sistema Monetario Internacional nacido en Bretton Woods era un sistema de tipos de cambio fijos, aunque ajustable. Esto es, cada país mantenía su propia moneda y aun cuando existía el compromiso de mantener las cotizaciones estables, en caso de enfrentarse a choques asimétricos y por lo tanto a desajustes permanentes, se permitía a los países devaluar. La Eurozona, por el contrario, es una unión monetaria en la que existe una sola divisa y la devaluación no es posible.

Las ayudas del FMI tenían, por tanto, un carácter temporal y complementario tendente a hacer frente a la especulación contra una divisa cuando carecía de fundamento o a auxiliar a un país que sufriese choques asimétricos en tanto devaluaba su moneda. En la actualidad, aunque se produzcan choques asimétricos, los países miembros de la Unión Monetaria no pueden acudir al recurso de la devaluación para superar el desequilibrio producido, por lo que la ayuda financiera (crédito) que el nuevo Fondo pudiera concederles resulta insuficiente para solucionar el problema. El ajuste, de producirse, se realiza por el aumento del paro y por la deflación competitiva a través de la reducción de salarios y precios y de los recortes presupuestarios. En un sistema monetario de tipos de cambio fijos pero ajustables, a un país en dificultades le puede resultar suficiente la ayuda transitoria en forma de créditos o préstamos; en una Unión Monetaria, no. Se precisan transferencias de recursos a fondo perdido, es decir, que se cuente con una verdadera unión fiscal.

El ministro de Economía de España en el artículo citado se preguntaba si el euro era parte del problema o la solución. La respuesta parece bastante fácil, es parte del problema porque, como el propio Guindos afirma, esta crisis ha sido de deuda. Pero ha sido precisamente la moneda única la que ha escindido de forma radical la Eurozona entre países deudores y acreedores. En una crisis de deuda la solución no puede venir simplemente por la concesión de créditos. Lo único que se consigue de esta manera es variar la forma y la nominación de la deuda.

Muchos de los mandatarios internacionales dan por terminada la recesión, por la única razón de que se están recuperando las tasas de crecimiento, pero lo cierto es que la salida dada a la crisis ha dejado tales secuelas que estamos muy lejos de poder afirmar que el problema se ha solucionado. El ministro de Economía sostiene también que el euro ha sobrevivido. Tiene razón, pero a tal coste que ante una posible crisis futura sería imposible aplicar la misma medicina. Paul Krugman, tras mantener el firme convencimiento de que la moneda única no podía perdurar y que saltaría por los aires, una vez superada la fase crítica, reconoció en un artículo que se había equivocado, que había infravalorado la capacidad de tolerancia y resignación de los trabajadores de los países deudores. Pero, por eso mismo, podría haber añadido que el peligro estaba lejos de disiparse, puesto que los errores originales del proyecto no se habían corregido ni existía voluntad de rectificar.

Ante una nueva crisis sería imposible que los países del Sur pudiesen soportar ajustes del mismo calibre. Grecia no resistiría un tratamiento parecido al de estos años, y algo similar se podría decir, por ejemplo, de Portugal y de España; incluso, no parece que Italia y Francia estén dispuestas a someterse a estas recetas ni siquiera por primera vez. Pero los desequilibrios entre deudores y acreedores permanecen y los países del Norte se oponen radicalmente a todo lo que signifique transferencias permanentes de recursos entre los Estados, única solución que puede compensar las perturbaciones que produce una unión monetaria.

En la rueda de prensa celebrada tras la Cumbre Rajoy manifestó: “Es imposible una unión económica y monetaria que no vaya acompañada de una unión fiscal”. Resulta gratificante comenzar a escuchar a los mandatarios europeos frases como esta. No obstante, tengo mis dudas de que sean conscientes de lo que significan y de la cantidad de recursos que tendrían que traspasarse de unos países a otros, si al final se constituyera tal unión. Lo cierto es que no se da ni un solo paso en esa dirección. Alemania, Holanda, Finlandia y Austria vetan todo lo que pueda significar mutualización de riesgos, de modo que difícilmente van a aceptar un verdadero presupuesto comunitario y una hacienda pública que aplique una función redistributiva tal como la que realiza cualquier Estado entre sus regiones.

La reunión de jefes de Estado y de Gobierno terminó dejando sobre la mesa para nueva discusión la reforma propuesta por la Comisión, reforma en extremo timorata y en la que no se cuantificaba ningún desembolso adicional de fondos. Así y todo, la oposición de los países del Norte ha sido patente y todo ha quedado para una próxima reunión en marzo. La tortuga europea no alcanzará nunca a la liebre neoliberal. Y se equivoca el que piense que el peligro sobre la Eurozona ha desaparecido y que en la Unión Monetaria no cabe la marcha atrás.

www.martinseco.es

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Los fondos buitre aceleran una brutal desposesión de las familias endeudadas

Tue, 26/12/2017 - 07:00

Éric Toussaint – CADTEM

Gracias a la campaña internacional lanzada por el CADTM, se conoce muy bien la acción nefasta de los fondos buitre con respecto a las deudas soberanas: compran títulos de la deuda soberana a precio de saldo (de un 5 a un 20% del valor inicial) antes de recurrir a los tribunales para recuperar el máximo del valor de la deuda.

El mismo tipo de actividad está en plena expansión en el ámbito de las deudas familiares. Hay que señalar que las posibilidades son enormes, ya que en Europa el volumen de créditos privados en suspensión de pagos llega a un billón de euros (1.000.000.000.000 €).[1] Debido al empobrecimiento de las clases populares, el volumen de estos impagos de deudas familiares y de microempresas aumentará inevitablemente.

El modus operandi de los fondos buitre en el ámbito de las deudas privadas es simple. Compran paquetes de deudas impagadas, principalmente, a bancos,[2] a sociedades de telefonía móvil, a sociedades de crédito inmobiliario o empresas de suministro de energía a particulares. En general, esos fondos buitre adquieren esos impagos al 10 % de su valor, y luego mediante el acoso a las personas endeudadas, y también por procedimientos legales, tratan de recuperar del 20 al 30 % del valor inicial de la deuda.

Parece que en Europa, las sociedades financieras especializadas en ese tipo de actividades carroñeras se desarrollaron activamente, en primer lugar, en Escandinavia, debido a la crisis bancaria de los años 1980-1990. Hablamos de la firma sueca Intrum y de Aktiv Kapital (una filial del grupo estadounidense PRA).

Según un estudio publicado por el banco Morgan Stanley, el volumen total de paquetes de deudas impagadas, en posesión de las siete principales sociedades financieras especializadas en la recuperación de la deuda familiar en Europa, se duplicó entre 2014 y 2017, pasando de cerca de 4.000 millones de libras esterlinas a algo más de 8.000 millones (Financial Times, 23 de noviembre de 2017). En 2016, Intrum obtuvo unos beneficios de 197 millones de euros. Cabot, una sociedad británica, 155 millones de euros; Arrow, británica, 118 millones de euros; Hoist, británica, 93 millones de euros; Kruk, una sociedad polaca, ganó 91 millones de euros. En la página web de Arrow podemos leer que 4 millones de familias se encuentran en suspensión de pagos en Gran Bretaña.

En octubre de 2017, Intrum compró en Grecia un paquete de deudas impagadas por un monto de 40 millones de euros. Pero, probablemente, haya pagado solamente 1,2 millones de euros por esa adquisición, o sea, el 3 % de su valor nominal. Según el director de Intrum, Mikael Ericsson, el mercado griego de deudas impagadas de familias ofrece un extraordinario potencial de expansión, ya que en 2017 cerca del 50 % de las deudas están en suspensión de pagos.[3] Es el equivalente, dice, del mercado formado por Europa central y del este.

Con una competencia en aumento entre los fondos buitre, el rendimiento desciende. Mientras que hace 5 años, una «inversión» de un millón de euros en la compra de deudas impagadas podía permitir obtener 3 millones, en 2017 los fondos buitre sacan entre 1,8 y 2 millones.

Hay otros fondos buitre activos en la compra de esas deudas, como el tristemente célebre fondo Elliot, cuyo dueño es Paul Singer. Elliot compró a dos bancos españoles, Bankia y Santander (que adquirió el Popular en junio de 2017), paquetes de deudas impagadas.

Recientemente, tras la ‘resolución’ del Popular,  Elliot sondeó el mercado para comprar antiguos bonos de Popular a precio de saldo (véase Fátima Martín, «Los fondos buitre carroñean con lo más básico: Techo, pan y luz», http://www.cadtm.org/Los-fondos-buitre-carronean-con-lo). El grupo estadounidense Blackstone se volvió también muy activo en España (véase en castellano: Fátima Martín, «Blackstone, el casero buitre global: De los alquileres protegidos de Madrid a los narcopisos de Barcelona», http://www.cadtm.org/Blackstone-el-casero-buitre-global). Blackstone tiene actividades muy diversificadas: en principio, se especializa en la concesión de créditos de riesgo a microempresas y a PYMES. Para eso, Blackstone se dotó de una división especial de desarrollo de ese tipo de actividades: GSO. Esa división propone contratos de deudas simplificados, mucho más arriesgados y con mayor remuneración, lo que le permite atraer a pequeñas y medianas empresas (PYMES) que ya no tienen acceso a los créditos bancarios normales. Por otro lado, GSO atrae igualmente a los inversores en búsqueda del máximo rendimiento, en particular, a los fondos de pensiones. A éstos les propone que den un anticipo de fondos para prestarlos a las microempresas privadas y a las PYMES. En cierto modo, el Financial Times, en su edición del 17 de noviembre de 2017, hace sonar la alarma al anunciar que los fondos de pensiones hacen correr grandes riesgos al ahorro de sus miembros, debido a su inversión en los productos creados por GSO.[4] Por lo tanto, en principio, Blackstone es un prestamista —que atrae los fondos de pensiones a la búsqueda de altos rendimientos— y finaliza el ciclo comprando las carteras de deudas impagadas.

Cuando la burbuja inmobiliaria estalló en Japón (años 1990), en Estados Unidos (2006-2007), en Irlanda e Islandia (2008), en España (2009), decenas de millones de familias de clases populares fueron abocadas a la suspensión de pagos, y comenzaron a ser víctimas de desalojos masivos. En Estados Unidos, desde 2016, 14 millones de familias fueron desposeídas de sus viviendas por los bancos. En España, son más de 300.000 familias. En un contexto en el que el salario real está bajando, el desempleo es masivo y las condiciones de préstamos son abusivas, esas deudas provocan efectos catastróficos para una parte creciente de las clases populares. A veces, esa población tiene que financiar a crédito su consumo corriente, puesto que sus ingresos normales no alcanzan para pagar los gastos de alimentación, vivienda, vestimenta, calefacción, electricidad, salud, educación… Hay firmas que se especializan en las ventas a crédito a sectores frágiles de la población. A menudo, esos préstamos comienzan con un interés cero, con el fin de atraer a los clientes, pero los tipos de interés aumentan rápidamente si aparecen retrasos en el pago, y comienza el acoso. Otra vez más, nos enfrentamos en los países del Norte a un fenómeno masivo de brutal desposesión. Las deudas privadas tienen un papel clave. En Estados Unidos, la justicia contabilizó no menos de 500.000 casos de contratos inmobiliarios abusivos y fraudulentos, pero la cifra real es, indudablemente, mucho más elevada. En España, la legislación utilizada por los banqueros para desalojar a las familias de sus viviendas data de la época del dictador Franco. En Grecia, en el marco del tercer memorando aceptado por el Gobierno de Tsipras en 2015, los bancos comienzan a tener las manos libres para desalojar a las familias incapaces de pagar sus deudas hipotecarias.

La nueva crisis internacional, que comenzó en 2007, reveló el comportamiento fraudulento de los bancos. Como consecuencia de las expulsiones masivas de las viviendas que se sucedieron en Estados Unidos, España y otros países, cada vez hay más personas que cuestionan esas deudas. Y esto pasa incluso en países donde la obligación de pagar un crédito era, en general, incuestionable. Ada Colau, alcaldesa de Barcelona desde 2015, reunió alrededor de su persona un importante apoyo popular por haber participado activamente en la plataforma contra los desalojos, realizados por los bancos, de familias incapaces de continuar pagando sus hipotecas. Algunos años antes, hubiera sido inimaginable que una mujer o un hombre fuera elegido para ejercer altos cargos después de haber organizado ocupaciones ilegales de bancos, para defender a las familias que no podían seguir pagando sus deudas.

Por todo el mundo, los movimientos sociales y el CADTM cuestionan el pago de deudas privadas ilegítimas, ya sean hipotecarias o de estudiantes, ya sean reclamadas por grandes bancos privados, por agencias de cobro de deudas, por fondos buitre o por agencias de microcrédito.

NOTAS
[1] Un billón € de deudas en suspensión de pagos (conocido también por la sigla inglesa NPL, Non performing loans). Eso representa, según la Autoridad bancaria europea, el 5 % del total de los créditos concedidos por los bancos de la Unión Europea.
[2] Los bancos son presionados por las autoridades de control y por el BCE para deshacerse de las deudas impagadas (NPLs) revendiéndolas a precios de saldo a terceros, como los fondos buitre.
[3] Sobre las causas de esa elevadísima cantidad en Grecia, véase Éric Toussaint «Grecia: los bancos en el origen de la crisis», publicado el 11 de enero de 2917, http://www.cadtm.org/Grecia-los-bancos-en-el-origen-de
[4]  Financial Times, «Blackstone offers “cove-lite” business loans», 17 de noviembre de 2017.

 

Autor del libro ‘Le système dette. Histoire des dettes souveraines et de leur répudiation’, Les liens qui libèrent, 2017. El libro será publicado por Icaria en Enero 2018.

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Presidente Trump: Misión “La Luna”, ¡no! Misión: “ ¡la Tierra!”

Mon, 25/12/2017 - 07:00

Federico Mayor Zaragoza – Comité de Apoyo de ATTAC España

“El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que volverá a enviar astronautas a la Luna 45 años después. El objetivo de regresar a la Luna supone un giro en la política espacial estadounidense… Esta decisión de Trump, una vez más, es reprobada internacionalmente y goza de una baja popularidad en Estados Unidos (Diario Público)”…

Detrás de esta nueva “ocurrencia” del Presidente Trump están inmensas cantidades de dinero que se invertirán en hacer posible este ambicioso proyecto… ¡Si en lugar de llegar a la Luna llegásemos a los que padecen sida, malaria, lepra, Alzheimer, cáncer, hambre, frío…; a los que sufren las consecuencias de catástrofes naturales o provocadas…! Las urgentes necesidades en materia de salud, nutrición, justicia, educación… de la mayor parte de las personas se postergarán una vez más y quedarán supeditadas al brillo de un gobierno y de quienes, en su propio país o fuera de él, no alcanzan a ver, deslumbrados por luminarias fugaces, las consecuencias de no mirar alrededor y hacia delante. Y de no mirar atrás y aprender las lecciones del pasado.

Si Estados Unidos en lugar de conocer mejor la Luna conociera mejor las Naciones Unidas, que están en la misma isla de Manhattan, y lideraran – como hicieron en 1945 – el establecimiento de este marco ético -jurídico que con tanto apremio necesita hoy la humanidad, integrando en el Sistema de las Naciones Unidas el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial (“de la reconstrucción y el desarrollo”, por cierto), la Organización Mundial del Comercio… Si decidieran adherirse sin más demora al Tribunal Penal Internacional; y de esta forma, se dieran cuenta de inmediato que la justicia a escala mundial requiere una particularísima atención: tráficos de toda índole, transgresores en la mayor impunidad, para los que causan un deterioro a veces irreversible del medio ambiente, para los que practican la “contabilidad creativa”… Si decidieran continuar en la UNESCO…

La mayoría de los habitantes de la Tierra aguardan aún que desde el barrio de la abundancia de la aldea global se de la ansiada orden de “Misión, la Tierra”. Pero, desgraciadamente, una vez más, no será así. Como ciudadano del mundo conozco los desafíos mucho más perentorios para las condiciones de vida de la especie humana que quedarán desatendidos. He tenido ocasión de conocer de cerca muchos de los rincones del planeta y admirar la grandeza creadora que anida en la infinita diversidad de sus habitantes, y he procurado contribuir a aliviar la situación en que viven (y mueren) tantos habitantes de la Tierra, que esperaban todavía que los pueblos más prósperos volvieran, por fin, los ojos hacia ellos.

Mirar hacia arriba no es lo difícil. Lo difícil es contemplar los grandes problemas de la Tierra en estos principios de siglo y de milenio y reconocer el fracaso de las fórmulas aplicadas hasta ahora para hacer frente a un buen número de ellos. En lugar de mirar hacia la Luna habría que volver la vista hacia los países explotados y recelosos por tantas promesas incumplidas. Enviar expediciones a países donde viven – sobreviven – miles de millones de personas. Sólo de esta manera los Estados Unidos figurarían en la historia como el imperio que supo protagonizar la inflexión desde una cultura de fuerza a una cultura de conciliación, de convivencia, de paz. Esta sería la mejor “misión” que pueden realizar, la que el pueblo americano se merece. Todos al lado de la vida… en la Tierra. Este sería el liderazgo.

Es urgente reducir, hasta eliminarlos, los caldos de cultivo de miseria, de exclusión, de explotación, de dependencia, donde se genera la frustración, la radicalización, la desesperanza, la violencia. Remediar los desgarros, prevenirlos. Es urgente modificar unas pautas económicas que han ampliado, en lugar de estrechar, la brecha que separa a los ricos de los pobres. Y aprender a dar idéntico valor a las vidas – y a las muertes – de todos los seres humanos, “iguales en dignidad”.

Todos aplaudiríamos una “Misión, la Tierra” que descubriera y eliminara las redes de narcotraficantes (¡empezando por los de arriba!), la compra–venta ilegal de armas, los paraísos fiscales (que son una vergüenza consentida, una realidad sobre la que se hace la “vista gorda”), las mafias y el extremismo.  Millones de personas reconocerían la actuación de quienes de esta forma mejoraran su bienestar.

Ahora, al contemplar la Tierra en su conjunto, nos damos cuenta de la grave irresponsabilidad que supuso transferir al mercado los deberes políticos que, guiados por ideales y principios éticos, podrían conducir a la gobernanza democrática. Al observar la degradación del medio ambiente – del aire, del mar, del suelo -; la uniformización progresiva de las culturas, cuya diversidad es nuestra riqueza (estar unidos por unos valores universales es nuestra fuerza); la erosión de muchos aspectos relevantes del escenario democrático que con denodados esfuerzos construimos… nos parece más inesperada e inadmisible la ausencia de reacción de instituciones y personas, la resignación, la sumisión, el distraimiento de tantos. ¿Cómo es posible? En muchos de estos países, empezando por los propios Estados Unidos, es innegable la irrestricta libertad de expresión. Todos pueden decir lo que quieran… pero con frecuencia los medios de comunicación de mayor difusión seleccionan las noticias y las presentan de tal modo que se favorece el pensamiento único, la aceptación de lo que sucede (de lo que dicen que sucede) y de la forma en que los gobiernos así auto-halagados abordan los problemas.

Debemos apostar por un “Proyecto Tierra” y así, si en lugar de invertir en prestigio hoy hacerlo en el porvenir de los habitantes del planeta.

Los Estados Unidos son un crisol de culturas. Ha sido tierra de acogida y ha sabido – y sabe todavía – atraer a talentos de todo el mundo, lo que le confiere una extraordinaria fuerza creadora. Todos los países deberían unirse para llevar a cabo unos programas espaciales siempre y cuando ello no impidiera ni menoscabara la gran prioridad que representan los seres vivos y, en primer lugar, los seres humanos que ya existen sobre la Tierra.

Estamos ante gravísimas amenazas a la habitabilidad de la Tierra y son precisas acciones decididas con firmeza y a tiempo. Mirar en estos momentos tan sombríos hacia la Luna puede situar a Estados Unidos, indebidamente, muy lejos del corazón de la mayoría de los ciudadanos del mundo. Que no se aleje más. Para ello bastaría con que se tuviera la visión y el coraje de proclamar: “¡Misión: la Tierra!”

La fuerza de la palabra

Artículo publicado en Público.es

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Los ayuntamientos españoles sufren su 155 particular, hace años

Sun, 24/12/2017 - 07:02

Carlos Martínez – Consejo Científico de ATTAC España

Hace ya unos años que los ayuntamientos y corporaciones locales del estado español, sufren la intervención del Gobierno central y han visto recortadas sus esferas de competencia y sobre todo la autonomía local, mermada de forma contundente a partir de 2013, teniendo menos democracia ciudadana real.

Los ayuntamientos sufren además una pinza entre todas las esferas de gobierno, tanto central como autonómico (en todas las comunidades sin excepción) al objeto de controlarlos, tutelarlos, hurtarles competencias y aprovecharse de ellos para diferentes negocios administrativos y en beneficio de su propia gestión. Curioso que los ayuntamientos a pesar de los problemas que ha habido en muchos de ellos y la corrupción que también les ha afectado de forma sustancial durante la época del ladrillo y el endeudamiento de algunos, son de lejos las administraciones mejor gestionadas, que menos despilfarran y a las que más acuden las ciudadanas y ciudadanos para reivindicar problemas de toda índole.

Pero sin embargo las corporaciones locales han sido en el plano político los entes públicos que más han sufrido las políticas de austeridad de la Troika y la UE en su afán de recortar gasto público, es decir robar fondos a las clases populares para rescatar bancos y disminuir democracia en la gestión pública. El objetivo ha sido disminuir ayuntamientos y obligarlos a privatizar sus servicios o recortarles competencias. Los ayuntamientos en la crisis capitalista de 2008 han sido las dianas preferidas para el recorte de sus competencias o la lisa y llana liquidación de muchos de ellos, en Grecia, Portugal y España de forma muy significativa.

El PP en su afán recentralizador ha comenzado por los ayuntamientos y así entre la LARSAL y la aplicación del “techo de gasto” los ha intervenido de forma miserable y contundente. Las comunidades autónomas, ni siquiera con el 155 en Cataluña, han sufrido tanta limitación de competencias como la dictadura impuesta por Montoro y el PP contra el poder local, siguiendo los dictados Troika.

Esa es la clave, el PODER LOCAL. Durante los años gloriosos del municipalismo en la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias) y hasta que llego el “aznarato” hubo una encendida lucha por la defensa del poder local y hoy volvemos a necesitar ese espíritu, al objeto de:

  1. 1.   Exigir financiación adecuada y por tanto volver a exigir la distribución 50-25-25, es decir el 50% o algo menos para las competencias estatales que incluyen caja de las pensiones y muchas prestaciones sociales. El 25% para las comunidades autónomas y el 25% para los GOBIERNOS LOCALES, EL PODER LOCAL. Las CCLL (ayuntamientos principalmente) sin embargo no reciben más allá del 10 o el 13% en el mejor de los casos.
  2. Principio de subsidiariedad. Es decir quien presta el servicio recibe la financiación. Reparto reglado de competencias. Es decir no a las duplicidades y a los inventos autonómicos de constantes nuevas administraciones superpuestas y todo para perjudicar a los municipios o bien incrementar las redes clientelares autonómicas, tan abultadas y escandalosas como inútiles en muchos casos, pues la realidad social, como los municipios nadie la conoce.
  3. Defender la autonomía local que en suma es más democracia y más posibilidad de control ciudadano de las inversiones y servicios públicos. Los municipios desarrollan numerosas actividades sociales, culturales y de vivienda y empleo que ahora el gobierno del PP y el señor Montoro a través de la LARSAL les ha prohibido y que a pesar de ello muchos por sentido de la responsabilidad y la decencia siguen ejerciendo y por tanto hay más insumisión de lo que parece y se sabe. Todo esto, a pesar de que muchos de ellos tienen superávit. Pero esa resistencia hay que organizarla y reagruparla políticamente. Pues los municipios son entes políticos de primera magnitud y son estado. La Constitución del 78 dice claramente que son ESTADO y sus competencias en lo suyo no son menores ni a las de las autonomías y naciones ni a las del estado. Por cierto, tienen más competencias que las CC.AA,
  4. Hay que romper de raíz con la corrupción y los favoritismos y las redes clientelares locales. Hay que devolver la dignidad a los ayuntamientos, mancomunidades y Diputaciones. Hay que fortalecer el PODER LOCAL y para ello el Techo de Gasto la ley de armonización y regulación de las administraciones locales (LARSAL) y las políticas de austeridad contra las clases populares deben desaparecer.

Finalmente, que nadie siga engañando y colaborando con el régimen y el PP, pues con la legislación que tenemos cualquier programa municipal es mentira. Los ayuntamientos y otras corporaciones, no lo pueden cumplir, a riesgo de ser intervenidas, a pesar de lo cual inventan formulas muchos de ellos y lo hacen. Pero eso nadie se lo va a regalar a las personas, vecinas y vecinos, ni a los ediles. La autonomía local la vamos a tener que reconquistar desde la base, desde la base democrática local. El parlamento estatal en estos momentos está controlado por el Gobierno y el PP, por tanto hay que organizar ya la resistencia y se puede y debe hacer, pues así no se puede seguir. Apoyar a ediles que se opongan (no cesarlos) y sobre todo no admitir las condiciones de los Planes Financieros que el Ministerio de Hacienda impone al objeto de facilitar un negocio de usura a los bancos y prohibir las remunicipalizaciones de servicios protegiendo los intereses de los grandes contratistas y concesionarios que son quienes hoy mandan en el estado español. El régimen del 78negando su propia legislación, oprime a los ayuntamientos, sobro todo en estos mismos instantes.

Carlos Martínez es politólogo. Ex Teniente de Alcalde y ex Diputado provincial. Del Comité de Enlace de U. SOCIALISTAS

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¿Una crisis económica y financiera mundial antes de 2030?

Sat, 23/12/2017 - 07:00

Juan Hernández Vigueras – Consejo Científico de ATTAC España

Escribir sobre prospectiva, sobre el futuro, es siempre tan arriesgado que solamente pueden hacerlo con solvencia autores privilegiados, como el polifacético escritor francés Jacques Attali. Dentro de lo que se entiende como prospectiva o futurología, tropezamos a menudo con pseudociencia y con páginas de entretenimiento, apoyadas en especulaciones o recursos alejados de la investigación  científica y de las comprobaciones empíricas; pero también encontramos a veces indagaciones serias y fundamentadas, basadas en el método científico, que apelan a las estadísticas y a otras investigaciones sectoriales previas.  El DRAE define la prospectiva como “conjunto de análisis y estudios realizados con el fin de explorar o de predecir el futuro en una determinada materia“. Como sustantivo, el concepto de prospectiva también se asocia a la futurología, la ciencia del análisis del futuro pretendiendo lograr su comprensión y, así, ejercer una influencia sobre él en la medida de lo posible. En ese sentido, se busca anticipar potenciales escenarios que podrían desarrollarse en el porvenir. Obviamente la prospectiva no puede ofrecernos certezas ya que el futuro, al fin y al cabo, es aquello que aún no ha ocurrido y que está sometido a infinitas variables, imposibles de predecir.

Y en ese campo de la prospectiva podríamos encuadrar el libro “Vivement, aprés demain” (Pronto, pasado mañana) publicado en otoño de 2016, cuyo contenido ratificaba íntegramente su autor, el francés Jacques Attali, en el prefacio escrito en julio de 2017; un libro que pretende – en sus propias palabras- “proporcionar a cada uno los medios de conocer las promesas y las amenazas del mundo, midiendo así las oportunidades y los riesgos para navegar del mejor modo entre los escollos y alcanzar el puerto de su elección” (p.12).

Tales pretensiones únicamente pueden aceptarse cuando proceden de un autor sensible, inteligente y de acreditada solvencia como Jacques Attali; muy conocido, por lo demás, particularmente en el mundo cultural francés, por sus 67 libros publicados y traducidos a 22 idiomas; que durante diez años fue consejero especial del Presidente de la República francesa, François Mitterrand; luego, presidente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo; fundador de la ONG Acción contra el Hambre y actualmente es presidente de la ONG Positive Planet, destinada inicialmente a luchar contra la pobreza mediante el desarrollo de la microfinance. Y además, incluso, ha dirigido varias orquestas en diversos países del mundo.

En el referido libro, después de una breve historia de las variables del futuro, Attali renueva por completo su visión sobre los próximos quince años (2016-2030), a la luz del nuevo conocimiento acumulado en todos los campos, científico, demográfico, ideológico, geopolítico, artístico. Después de interrogarse en miles de lugares sobre las débiles señales que preparan el futuro con sus amenazas y sus promesas para el mundo.

Entre las amenazas que nos acechan, según esta investigación documentada, encontramos la crisis del sistema económico y financiero mundializado, cuyo punto de partida es claro. “En ausencia de un estado de derecho planetario, y  sin actor central capaz de compensar las insuficiencias del mercado, solamente se puede contar con la acción de los bancos centrales para compensar sus insuficiencias. En tal situación de desequilibrio, de la que todos los datos precedentes (que se acumulan en el citado texto) confirman su inevitabilidad,  un pequeño choque podría provocar un gran catástrofe

Del referido libro, reproducimos únicamente aquí unas líneas traducidas – apoyadas en fuentes que omitimos – sobre lo que denomina seis detonadores de una crisis económica y financiera mundial; y que creemos que merecen la atención de los lectores de este blog. Más precisamente, se describen seis chispazos que podrían prender fuego a la pólvora para una crisis global:

1.    En China, las burbujas de endeudamiento del sector inmobiliario, las grandes empresas públicas y entidades financieras no reguladas pueden explotar, arrastrando un crac brutal en las Bolsas chinas y una crisis del cambio mundial en razón de un a fuerte devaluación del yuan, en combinación con una revolución de palacio. En el peor de los casos, China cerrará sus fronteras y desencadenará una ola de proteccionismo; la producción industrial se hundirá, provocando una caída del precio de las materias primas y arrastrando a continuación toda la economía mundial a la crisis.

2.    Una crisis por la exacerbación del proteccionismo. Al enfrentarse a la competencia y a la recesión, un creciente número de países, y en primer lugar los Estados Unidos, se encerrarán en el proteccionismo y el soberanismo. En particular, la Unión Europea o los EEUU podrían ser tentados a encerrarse más aún, dado el miedo a verse sumergidos
por una ola incontrolable de importaciones provenientes de Asia, o de migrantes de México, de Oriente Medio o del Sahel. Eso supondrá, si eso se convierte en algo muy significativo, una crisis mayor del comercio internacional y un hundimiento de la economía mundial.

3.    Una crisis europea podría también desencadenarse por un hundimiento del sistema bancario italiano o alemán, o por la decisión de un país de la eurozona, tras un referéndum,  de volver a una moneda nacional, arrastrando una fuga de ahorradores fuera de ese país. Aun así, la crisis no quedaría limitada a Europa y se convertiría rápidamente en planetaria. Eso podría venir muy rápidamente de Italia.

4.    El estallido de la burbuja gigante de las deudas de los Estados puede ser provocado las liquideces cuasi gratuitas e inyectadas masivamente por los bancos centrales. En todo caso, ese nivel de endeudamiento ya no es sostenible. Eso se traducirá en un alza espectacular de los tipos de interés y del nivel general de los precios. El riesgo es particularmente elevado en Japón, por razón de una monetarización ya muy avanzada y por la perspectiva de un déficit de la balanza estructural de pagos de aquí a cinco años, debida a la subida del número  de jubilados de la población (que tienen  que gastar sus ahorros para vivir); una crisis japonesa podría provocar un devaluación muy fuerte del yen, después afectar por contagio en el mundo entero a toda clase de activos gubernamentales y llevar a una avalancha hacia el efectivo y el oro, seguido de un hundimiento de la economía mundial.

5.    Una crisis financiera en los Estados Unidos, acelerada por la desregulación decidida por Donald Trump, podría desencadenarse por el hundimiento de un actor principal del shadow banking , que hubiera invertido en empresas industriales, estadounidenses o no, demasiado especulativas, llevando a un derrumbamiento del sistema financiero estadounidense y a una crisis mundial de una amplitud inigualada.

6.    Una crisis ligada al precio del petróleo podría ser desencadenada por un bloqueo del estrecho de Ormuz o el de Malaca, por acciones terroristas, campañas de piratería, o una acción estatal, que haría subir el precio del petróleo de modo duradero más allá de los cien dólares el barril, además con consecuencias devastadoras sobre la economía mundial.

Nadie puede decir cuál sería el coste de una crisis global, cada vez más probable, desencadenada por un u otra de esas seis chispas. Es en cualquier caso verosímil que se traduciría en un decenio, al menos, de recesión y de deflación. Una gran parte de la población  mundial vería estancarse o bajar su nivel de vida; en particular, la bajada de nivel de vida de las clases medias tendría consecuencias políticas y militares devastadoras: la democracia no resistiría.”

En el referido libro, tremendamente cartesiano, el autor llega a conclusiones radicalmente nuevas y sorprendentes sobre lo que nos espera y especialmente sobre lo que podemos hacer. Porque, aunque se acumulan muchos nubarrones en el horizonte, como el que hemos transcrito, no faltan los medios para construir el mejor de los mundos posibles, para el desarrollo de las personas, evitando que la dimensiones de la ira y de la furia, que documenta y analiza en el libro, se transformen en violencia global, escapando así de amenazas climáticas, del terrorismo y del suicidio tecnológico. Siempre que comprendamos, como apunta el autor, que la mejor manera de lograr eso, de ser feliz en un mundo sereno, consiste en ayudar a los demás a ser uno mismo, a reemplazar el egoísmo suicida por el altruismo lúcido. Y podamos alcanzar un futuro que es pasado mañana.

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Mentiras de la ONU sobre el hambre en el mundo

Fri, 22/12/2017 - 07:00

Bruno GuigueLe grand soir

Según el dogma el “Tercer Mundo” ya no existe. Por otra parte ya no se habla de “países subdesarrollados”, sino de “países en desarrollo” y el relato moderno nos asegura que esos países se convertirán pronto en “países emergentes”. La ideología poscomunista pronosticaba “el fin de la historia”. Prometía un futuro luminoso en el reino del libre comercio. Anunciaba los nuevos tiempos de la “globalización feliz”. La apertura y la desregulación de los mercados llevaban la promesa de un porvenir radiante.

Propagada desde hace tres decenios, esta fábula liberal se desmorona frente a la realidad. En su último informe sobre El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, la ONU declara que 815 millones de personas sufrieron malnutrición en 2016, es decir, 82 millones más que en 2015. Hablando claro el 11 % de la población mundial se muere de hambre. No solo hemos llegado a un récord absoluto (la humanidad nunca ha tenido tantos hambrientos), sino que además la situación se sigue deteriorando y para 2017 las asociaciones esperan lo peor.

Las desigualdades llegan a cotas vertiginosas. Traspasado a la Edad Media, el abismo que separa a nuestros superricos de las masas empobrecidas habría horrorizado a los aristócratas más egoístas. Pero para nuestros liberales la acumulación y la concentración de capital a niveles astronómicos son signos positivos. Según OXFAM el 1 % más rico posee el 48 % de la riqueza mundial y el 20 % siguiente en riqueza posee el resto. Al 80 % restante, es decir, la aplastante mayoría, solo le quedan migajas.

Este contraste entre 815 millones de hambrientos y un puñado de multimillonarios debería provocar la indignación general. Pero nos acomodamos en el fatalismo como si se tratase de una catástrofe natural. Al correr un púdico velo sobre las causas de semejante injusticia, el dogma oculta deliberadamente la influencia de las estructuras. Entre discursos apaciguadores y clichés neoliberales, los mecanismos que sustentan el enriquecimiento de unos pocos sobre el empobrecimiento de los demás desaparecen de la vista. Por conformismo ideológico, la burocracia de la ONU retuerce la interpretación de los hechos.

Omite, por ejemplo, que el deterioro de la situación alimentaria se explica ampliamente por el retroceso de la agricultura campesina en favor del agronegocio. Bajo el empuje de las multinacionales de la agroalimentación se transforman millones de hectáreas de agricultura variada y ganadería en zonas francas “desfiscalizadas” donde se implantan monocultivos para la exportación. Esta política deja a los pequeños agricultores a merced de las fluctuaciones de los mercados internacionales. Secuestrada por la globalización, la agricultura local y campesina se hunde.

Para la ONU el cambio climático y las guerras de todo tipo son los principales responsables de la malnutrición. Pero esta imputación de la miseria humana a causas accidentales tiene el efecto de minimizar las causas estructurales, limpia de toda sospecha los mecanismos de la explotación capitalista y la mentira implícita es que las multinacionales no tienen nada que ver. Al contrario, la incriminación del cambio climático extiende la responsabilidad de la miseria al ciudadano de a pie. ¿El trabajador que utiliza su coche para ir al trabajo no es tan culpable como Monsanto?

No es culpa del cambio climático que miles de niños se vean obligados a trabajar en las plantaciones de cacao de Costa de Marfil. El sometimiento de ese pequeño país a las multinacionales del chocolate es directamente responsable. Su especialización en este monocultivo de exportación desde la época colonial le ha convertido en un apéndice precario de las economías desarrolladas. Sometido a las fluctuaciones del mercado y a las operaciones especuladoras, Costa de Marfil se empobrece para enriquecer a los accionistas, sin contar el efecto desastroso de las “curas de austeridad” impuestas por las instituciones internacionales.

País de una pobreza extrema, Malí está presa en la inestabilidad política y se enfrenta a una rebelión sobre la que se injerta el terrorismo. Pero el saqueo de sus riquezas mineras por parte de Francia no es ajeno a ese caos de seguridad. La rebelión tuareg se encendió cuando Areva firmó un acuerdo con Níger para la explotación de los yacimientos de uranio ignorando a las poblaciones nómadas. ¿Simple coincidencia? Los países del Sahel son los más pobres del mundo y las tropas francesas están más presentes que nunca.

Con su hipocresía habitual, la ONU olvida decir que el hambre reina en los países donde Occidente se ha dedicado a sembrar el caos. En Sudán del Sur favoreció una secesión catastrófica. En Somalia desplegó sus tropas y ayudó al estallido del país. En Siria atiza el fuego de una guerra interminable. En Libia destruyó un Estado soberano y entregó el país a las milicias. En Yemen suministra las armas con las que Riad masacra a la población civil. La ONU tiene razón cuando dice que las guerras han deteriorado la situación alimentaria. Ahora solo le falta precisar que esas guerras son las guerras imperialistas.

 

Bruno Guigue es profesor universitario de Filosofía en la isla de La Reunión, ex-alto funcionario francés, analista politico especializado en Oriente Medio. Es autor de cinco libros, entre ellos Aux origines du conflit israélo-arabe, L’invisible remords de l’Occident, publicados por L’Harmattan, y de numerosos artículos.

Fuente: https://www.legrandsoir.info/mensonges-de-l-onu-sur-la-faim-dans-le-monde.html

Traducido del francés para Rebelión por Caty R.

Esta traducción se pude reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

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La decepcionante lista de paraísos fiscales elaborada por la UE

Thu, 21/12/2017 - 07:00

Xavier Caño Tamayo – ATTAC Madrid

Mientras haya paraísos fiscales impunes, habrá desigualdad y pobreza.

 

 Flickr PE)

Debate en el Parlamento Europeo sobre los llamados ‘papeles del paraíso’. (Imagen: Flickr PE)

Como era de temer, la lista oficial de paraísos fiscales de la Unión Europea, publicada el 5 de diciembre, ha decepcionado. Recordemos que paraíso fiscal es un territorio soberano donde la oscuridad y opacidad económica y financiera es dogma de obligado cumplimiento y donde especuladores financieros, corporaciones, grandes fortunas y titulares de innumerables transacciones financieras no pagan impuestos o éstos son muy reducidos.

En la lista negra de paraísos fiscales según la Unión Europea solo están Samoa Americana, Bahrein, Barbados, Granada, Guam, Corea del Sur, Macao, Islas Marshall, Mongolia, Namibia, Palau, Panamá, Santa Lucía, Samoa, Trinidad y Tobago, Túnez y los Emiratos Árabes Unidos. Todo muy exótico. Por contra, el sindicato de Técnicos de Hacienda (GESTHA), que se caracteriza por el rigor de sus informes y estudios, ha elaborado su propia lista de paraísos fiscales que incluye 130 territorios offshore. Una lista negra de 30 países y otra gris de 100 paraísos que favorecen la  elusión de impuestos.

GESTHA considera que la lista europea de paraísos es muy incompleta y no sirve para luchar de modo eficaz contra la evasión de impuestos y aún menos contra la elusión, aunque la Unión Europea también haya elaborado su lista gris. Son 47 territorios sospechosos fiscalmente, que no son de fiar. La ingenua idea de la UE es que los paraísos de la lista gris hagan reformas para pasar al blanco impoluto. Pero, la cruda realidad es que en los últimos años no han descendido los paraísos fiscales o guaridas financieras sino todo lo contrario.

En esa lista gris están Andorra, Armenia, Liechtenstein, San Marino, Turquía, Isla de Man, Serbia, Bosnia-Herzegovina, Vietnam, Tailandia, Hong Kong, Suazilandia, Botsuana, Perú, Uruguay, Jamaica, Bermudas, Islas Caimán y Nueva Caledonia. Aparte de que cuesta aceptar que algunos de esos territorios no estén en una lista negra o muy negra, sorprende que no estén Luxemburgo ni Holanda ni Irlanda ni Malta o Austria. Según la UE, si los Estados de la lista “gris” no modifican sus leyes fiscales pasan a formar parte de la lista negra. ¡Imaginen el miedo que les da!

Pero todo esto suena a chiste malo si la Unión Europea no sanciona a los paraísos fiscales, sean del color que sean. Sanciones por mantener leoninos acuerdos de libre comercio o por promover convenios contra doble imposición que no son más que malabarismos normativos para que las multinacionales paguen muchos menos impuestos.

¿Qué sanciones? Pues negar financiación europea a las guaridas financieras sean del color que sean. O prohibir a las instituciones de la UE abrir cuentas en esos territorios e impedir contratar a empresas que operen en paraísos fiscales.

Por cierto, ¿hay listas negras y grises de narcotraficantes? ¿De mafias? ¿De grupos terroristas que operen en guaridas financieras? Dicho de otro modo, ¿por qué la UE tiene tantas contemplaciones de escasas listas negras y listas grises con países que facilitan la elusión fiscal y la evasión de impuestos? ¿No se evalúan los delitos y sus penas por el bien jurídico que agreden? ¿Les parece poca agresión la de los países en desarrollo (empobrecidos) que, en el cálculo más conservador, pierden 85.000 millones de euros de recursos fiscales por elusión de impuestos de grandes empresas a través de paraísos y territorios offshore? Pues no olviden que el bien jurídico agredido en esos países, según informe de Oxfam, son 6 millones de vidas que se pierden al año por no disponer el Estado de la necesaria asistencia sanitaria pública. Y no dispone de esa asistencia porque no puede financiarla. Y no puede financiarla porque se han eludido y evadido impuestos.

La UE debe sancionar a los paraísos fiscales, se llamen como se llamen, que no cooperen de verdad. Y no cooperan los países grandes o pequeños que no cambian sus leyes fiscales y mantienen leoninos acuerdos de libre comercio y convenios contra doble imposición que en realidad son malabarismos normativos para que las multinacionales paguen muchos menos impuestos. Y no cooperan los países, jurisdicciones o como quieran llamarlos que no facilitan toda la información fiscal y financiera necesaria para pillar a los delincuentes que no pagan los impuestos que debieran. Por cierto, las sanciones deben asustar a los infractores fiscales y sus cómplices o no sirven para nada.

Esas sanciones deben ampliarse también a asesorías, bancos, gabinetes de abogados, contables y asesores fiscales que participen o hayan participado en actividades o acuerdos fiscales en territorios offshore o guaridas financieras ilegales, ilícitos o perjudiciales para la ciudadanía.

Pero ¿saben?, nada de eso ocurrirá. Porque más allá de la verborrea política, la mayor parte de la clase política dirigente europea está al servicio de quien está: la minoría económico-financiera que acumula y controla la mayor parte de riqueza.

Lo máximo que han sido capaces de hacer la UE y la OCDE contra la elusión fiscal ha sido ese invento llamado BEPS (por sus siglas en inglés) contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios para que las multinacionales paguen muchos menos impuestos. Esas medidas BEPS no resolverán nada porque son voluntarias y no amenazan con sanción alguna.

¿Acaso creen que el racista régimen de apartheid de Sudáfrica, por ejemplo, hubiera cedido un tanto así si las medidas contra ese régimen que impuso la comunidad internacional hubieran sido de voluntaria aplicación?

En tanto haya paraísos fiscales, jurisdicciones offshore o como demonios quieran llamarlo y no haya medidas duras contra los elusores y evasores de impuestos y sus cómplices necesarios, habrá fraude fiscal a gran escala. Una verdadera industria. Y crecerán sin cesar la desigualdad y la pobreza. Con lo que finalmente cabe concluir que no se solucionan fraude fiscal y elusión hasta que la ciudadanía lo coja en sus manos. No es nada fácil ni se resuelve mañana, pero se puede.

Miembro Plataforma por la Justicia Fiscal

¡Por razones!

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¡NO ASUSTEN, NO INSULTEN! (nuestra inteligencia)

Wed, 20/12/2017 - 07:10

José María Herreros – ATTAC Madrid

El pasado 28 de noviembre Alberto Nadal, Secretario de Estado de Presupuestos, compareció ante la Comisión de Empleo y Seguridad Social del Congreso dentro de las consultas que desde la citada Comisión vienen realizándose a partir de que el Pleno del Congreso, allá por el mes de febrero, aprobó con los votos en contra del PP y Ciudadanos la tramitación de una proposición de ley para el establecimiento de un ingreso mínimo de 426 euros para las familias sin recursos, procedente de una iniciativa legislativa popular promovida por los sindicatos CCOO y UGT.

Según el Sr. Nadal, la introducción de este ingreso mínimo provocaría una fuerte subida de impuestos, supondría ‘la quiebra de la Hacienda Pública’ y ‘el sistema de bienestar se vería en peligro’. También explicó que la secretaría que dirige ha realizado diferentes ejercicios sobre los que sustenta esta afirmaciones, señalando además que para poder sostener esa renta mínima habría que elevar el IRPF un 20% y aumentar en tres puntos todos los tipos de IVA,  lo que supondría una subida impositiva de un nivel tal que volveríamos a los peores años de la crisis económica en términos de crecimiento y creación de empleo. Lo que haríamos, ha afirmado el Sr. Secretario de Estado, es ‘crear las condiciones para que millones de españoles estuvieran en riesgo de exclusión social y se revertiría todo lo ganado en los últimos años’ y terminó afirmando que tal como está redactada la proposición de ley, ‘la medida desincentivaría el trabajo y tendría un efecto llamada muy importante entre ciudadanos de la Unión Europea’. Y se quedó tan ancho.

Les propongo un juego: olvídense por un momento que hablamos de una renta mínima de 426 euros para las familias más necesitadas y piensen qué podría, por su coste, provocar un cataclismo financiero y social de tal envergadura. ¿Tal vez el fraude fiscal? (60.000 millones anuales según Gestha) ¿el rescate a la banca? (60.000 millones según el tribunal de cuentas  o 130.000 millones según otras fuentes que incluyen otros cálculos) o por no seguir elucubrando e ir a lo fácil y seguro: ¿el coste de la corrupción? (90.000 millones anuales). Error. Este acabose lo generarán los 15.000 millones de euros anuales que se estima costaría implantar las rentas mínimas propuestas por los sindicatos.

Sus negros augurios, Sr. Nadal,  recuerdan a los que se lanzaban en Estados Unidos contra el proyecto de ley de Seguridad Social de 1935 que establecía un plan federal de pensiones. ‘Con el seguro de desempleo nadie trabajará. Con el seguro de vejez nadie ahorrará, y el resultado final será la decadencia moral, la bancarrota financiera y el derrumbe de la República’. Estas y otras cosas se escribieron entonces. Hay que reconocer que de decadencia moral y bancarrota financiera algo hay, pero no precisamente por los perceptores de pensiones, sino más bien por los que se oponían entonces y de alguna forma se oponen ahora. Usted ya sabe de quiénes hablo.

Cosas parecidas si no peores se escribieron en Francia con el establecimiento de las vacaciones pagadas. Nadie volvería al trabajo después de las vacaciones, porque los obreros estarían alcoholizados. Y así, con cada uno de los derechos que hoy consideramos irrenunciables. ‘El radicalismo de ayer es el sentido común de hoy’ escribió Gary Willis. Y parece que llevaba bastante razón.

Por no hablar de la tantas veces augurada quiebra de las pensiones. Anunciada para el 2002, después retrasada hasta el 2010 y ahora en sus últimos estertores a causa, entre otros factores,  del vaciamiento de fondo para otros menesteres, que se produce con el fondo del run run mediático sobre el negro futuro de las mismas. Ímprobo esfuerzo para que nos echemos a los brazos protectores de los planes privados de pensiones (pregunte Sr. Nadal en Chile cómo les ha salido el ‘experimento’ y sus consecuencias para la población).

Al final nos pasará como al pobre feligrés que, harto de escuchar desde el púlpito profecías, malos augurios y amenazas, se dirigió al clérigo que las lanzaba diciendo: Sr. Cura, si hay que ir al infierno, se va. Pero deje ya de acojonarnos.

No sea usted antiguo, Sr. Nadal.  ¿No le da un poquito de vergüenza recurrir al miedo? Sí, ya sabemos que es un arma poderosa, porque paraliza, pero de usted se espera algo más. Por otra parte, ¿no cree que ha llegado el momento de salir de esta zona de confort ideológico que en el fondo no hace sino inmovilizarnos ante cualquier propuesta que sea más justa, más eficaz y sobre todo más generadora de igualdad y por tanto más necesaria para cimentar el contrato social que, a pesar de algunos, todavía mantenemos?

Le voy a dar buenas noticias Sr. Nadal. No tenemos por qué gastarnos ese dinero y menos en algo que viene mostrando desde hace tiempo su ineficacia en la lucha contra la pobreza y la desigualdad. Ineficaz y estigmatizador. Porque asignar a las familias más necesitadas una renta cuya cuantía ni siquiera se acerca al umbral de pobreza (684 euros por persona) es crear pobreza por Decreto Ley.  Es lo que tienen las llamadas Rentas Mínimas de Inserción, que, a tenor de los resultados obtenidos, deberían empezar a denominarse Rentas de Inserción Mínima.

Tal vez, Sr. Nadal, haya oído usted hablar de la Renta Básica Universal. Tiene que sonarle. Si no es así, infórmese, porque es una medida que elimina la pobreza y que lleva asociada una propuesta de financiación sin coste adicional alguno. Y por supuesto, sin recortar ninguna partida de gasto social. ¿No le atrae la idea? En España se aplica desde hace tiempo, aunque no de manera universal porque la disfrutan únicamente quienes cobran un sueldo y hacen Declaración de la Renta. Se llama ‘mínimo personal’. Vamos, que se benefician los que seguramente menos lo necesitan. Y parece que esto no ha quebrado el sistema ni ha producido el caos que usted nos augura.

La financiación de una Renta Básica (universal, incondicional, individual y suficiente) de cuantía equivalente al umbral de pobreza no deja de ser un problema de carácter técnico, y como tal, tiene solución, porque dinero hay, aunque muy mal repartido. Le remito al estudio realizado por Red Renta Básica en el que mediante una reforma fiscal nada compleja podría financiarse, como le decía, a coste cero. Y de un año para otro, sin esperas.

Pero tiene algunos efectos secundarios que no sabemos si serían del agrado de sus jefes, conocida su aversión al ejercicio de decidir, me refiero a que los demás decidan. La Renta Básica Universal además de eliminar de golpe la pobreza nos daría unas mínimas cotas de libertad que permitirían, por ejemplo, poder rechazar trabajos de mierda (llamemos a las cosas por su nombre) o al menos poder negociar salario y condiciones teniendo cubiertas las necesidades mínimas. También podría suceder que, teniendo esa mínimas necesidades cubiertas, queramos decidir qué queremos hacer y cómo queremos hacerlo. De entrada suena revolucionario, pero no se asuste, Sr. Nadal. Si lo piensa un poco es lo mínimo que podemos esperar de una sociedad tan desarrollada como la nuestra.

Por estas y otras muchas razones que se intuyen fácilmente venimos a proponerle la Renta Básica Universal como medida de amplio espectro. Además es justa, es necesaria y es posible. Y porque queremos que nuestras vidas dejen de ser un problema a resolver y pasen a ser una realidad a experimentar. Nada más, y nada menos.

Coordinador de Observatorio de Renta Básica de Ciudadanía de ATTAC Madrid

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Comunicado de ATTAC en la Cumbre de los Pueblos, con motivo del Encuentro Ministerial de la OMC en Buenos Aires

Wed, 20/12/2017 - 07:00

Representantes de ATTAC de Argentina, Brasil, Colombia, España, Francia, y Quebec nos hemos reunido en Buenos Aires en el marco de la Cumbre de los Pueblos, donde múltiples organizaciones de los cinco continentes han debatido alternativas a este mal llamado Libre Comercio que se nos quiere imponer desde las negociaciones oficiales de la OMC..

Saludamos la incorporación a la red global de ATTAC de los compañeros y compañeras de Brasil y Colombia que vienen a reforzar la actividad en América Latina, y sobre todo queremos mostrar nuestro agradecimiento a la Confluencia Fuera OMC, y en especial a nuestras compañeras y compañeros de ATTAC Argentina por el esfuerzo organizativo de este magnífico foro.

Nos solidarizamos con nuestro compañero de ATTAC Noruega Petter Slaatrem Titland, retenido en el aeropuerto de Buenos Aires, y deportado a Brasil,  por estar en una lista negra de activistas criminalizados por el presidente argentino. Petter ha podido volver a Buenos Aires, pero se ha prohíbo la entrada a cerca de 60 activistas por el simple hecho de pertenecer a organizaciones que condenan el modelo de comercio neoliberal, en un inútil esfuerzo del gobierno de Macri por criminalizar  el encuentro de la Cumbre de lo Pueblos.

Resultados de la XI Conferencia Ministerial de la OMC en Buenos Aires

Esta conferencia, una vez más, ha fracasado en el intento de crear una política común dentro de la OMC. Los representantes de la administración Trump por un lado, y la Unión Europea por otro han intentado imponer sus criterios políticos y comerciales a las economías más vulnerables.

Los objetivos de esta conferencia eran llegar a acuerdos sobre eliminación de subsidios a la industria pesquera, que favorece la sobreexplotación de los mares, y a la producción agrícola que tanto EEUU como la UE mantienen en sus exportaciones, lo que supone una desventaja para otros países.

Sin embargo EEUU ha impuesto su criterio para que 17 países (Canadá, Japón, Brasil, Uruguay, Argentina, Paraguay, Chile, Perú, Colombia, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, Guatemala, Madagascar, Kenia y Uganda) firmen el acuerdo MSF. Este acuerdo permite a los países establecer sus propias normas en lo que respecta a niveles máximos autorizados de residuos de plaguicidas o limitación del uso autorizado de aditivos alimentario, entre otras cuestiones. Una vez más la eliminación de barreras no arancelarias para priorizar el comercio supone una amenaza ambiental, un riesgo para los trabajadores agrícolas,  además de un riesgo sanitario en nuestros alimentos.

Otro tema que dejan para un futuro encuentro en 2019 es la regulación del comercio electrónico, lo que se ha llamado el “Big Data” Una forma nueva de extractivismo que han creado las multinacionales para comerciar con nuestros deseos más íntimos, nuestros datos médicos y nuestra vida.

Resulta paradójico y sospechoso que en un encuentro de mayoría hombres, la única declaración común haya sido la de “Comercio y Empoderamiento Económico de las Mujeres” Rechazamos la utilización que hacen la conferencia ministerial de la lucha de las mujeres, buscando integrarla en el proceso de liberalización del comercio. Las soluciones a las crisis impuestas por los gobiernos neoliberales en todo el mundo, privatizando los servicios públicos y deteriorando las condiciones laborales han impactado con especial dureza en la explotación y pérdida de derechos de las mujeres. En esta situación resulta insultante hablar del empoderamiento de las mujeres promoviendo el emprendimiento en el comercio. Con ello están promoviendo los trabajos informales, la deuda y en gran medida la doble jornada habitual de la vida de las mujeres.

Cumbre de los Pueblos

La preocupación de este foro alternativo es, precisamente, denunciar esa globalización sin reglas que se ha negociado dentro de la Cumbre MInisterial de la OMC, donde se priorizan las normas y derechos en favor del capital y de las empresas transnacionales, mientras se apropian de las riquezas de los pueblos, explotan a los trabajadores,  expropian a la gente se sus derechos, devastan la naturaleza y los recursos del planeta y limitan la libre circulación de las personas.

Proseguir con las mismas políticas económicas llamando al “crecimiento” es irresponsable, más aún cuando se continua con el deterioro del empleo, la  privatización de los servicios públicos y la desregulación de las finanzas, sin gestionar políticas eficaces de justicia fiscal que hagan desaparecer los paraísos fiscales. En los últimos tiempo hemos visto como se fomentan los privilegios de los más ricos para someter a las poblaciones a través de la austeridad, contribuyendo así a una mayor desigualdad social, y sin ofrecer ningún compromiso serio que solucione a la crisis climática.

Frente al reiterado fracaso de la OMC de las últimas décadas, hemos visto como han surgido diversos Tratados Bilaterales y Multilaterales de Comercio e Inversión, que privilegian los derechos de empresas transnacionales y de inversores frente a los de la mayoría de la población. En ese sentido, seguimos comprometidos en nuestra lucha contra los tratados de nueva generación que se están negociando, o renegociando, de espalda a los pueblos como son el le NAFTA, el Tratado de LIbre Comercio UE-Mercosur, el TISA, o el Tratado UE-Canadá CETA.

La compleja situación que atraviesa América Latina y el Caribe es propicia para que ATTAC se desarrolle en este continente. Por ese motivo, en  esta reunión hemos adquirido el compromiso de crear dos actividades comunes para el próximo Foro Social Mundial (FSM), en Salvador de Bahía, del 13 al 17 de marzo de 2018. Una sobre la financiarización de la economía y la vida: Deuda / Evasión Fiscal / Paraísos Fiscales. La otra sobre el “Libre Mercado”, continuaremos denunciando: el TLC UE-Mercosur y TISA y proponiendo Alternativas.

ATTAC celebrará en 2018 el 20 aniversario de su nacimiento con el objetivo de desarmar los mercados financieros a raíz de una editorial de Ignacio Ramonet en diciembre de 1997. Desde entonces además de seguir reivindicando una justicia fiscal global mediante la aplicación de un impuesto a las transacciones financieras, hemos incorporado a nuestra lucha contra la financiarización económica, la lucha por unos servicios públicos universales, priorizando los derechos de la gente por encima del mal llamado “libre comercio” y la especulación, contra la austeridad y por una Justicia Climática que cambie esta explotación de recursos que pretende la economía verde capitalista.

Suscribimos la Declaración final de la Cumbre de los Pueblos de Buenos Aires, y mostramos nuestro compromiso de seguir trabajando en este tipo de foros alternativos que crean sentimiento de unión y solidaridad entre los pueblos en contra de las políticas neoliberales que amenazan al planeta y levantan fronteras.

 

Buenos Aires, 13 de Diciembre de 2017

ATTAC Argentina

ATTAC Brasil

ATTAC  Colombia

ATTAC  España

ATTAC  Francia

ATTAC  Quebec

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La desimaginación de lo social

Tue, 19/12/2017 - 07:00

 Boaventura de Sousa Santos – Público.es

Lo social es el conjunto de dimensiones de la vida colectiva que no pueden reducirse a la existencia y la experiencia particular de los individuos que componen una determinada sociedad. Esta definición no es neutral. Define lo social por la negativa, lo que permite atribuirle una infinidad de atributos que varían de época a época. Es, por otra parte, una definición eurocéntrica porque presupone una distinción categorial entre lo social y el individuo, una distinción que, lejos de ser universal o inmemorial, es específica de la filosofía y de la cultura occidentales, donde solo se volvió dominante con el racionalismo, el individualismo y el antropocentrismo renacentista del siglo XV, que tuvieron en Descartes a su teórico más brillante. Tanto es así que la máxima expresión de esta filosofía –cogito, ergo sum, “pienso, luego existo”– no tiene traducción adecuada en muchas lenguas y culturas no eurocéntricas. Para muchas de estas culturas la existencia de un ser individual es tan problemática como absurda. Es el caso de las filosofías del África austral y de su concepto fundamental, ubuntu, que puede traducirse por “yo soy porque tú eres”, o sea, yo no existo sino es en mi relación con otros. Los africanos no necesitaron esperar a Heidegger para concebir el ser como ser-con (Mitsein).

Muy esquemáticamente, podemos distinguir en la cultura eurocéntrica que sirvió de base al capitalismo moderno dos interpretaciones extremas de lo social. Por un lado, la interpretación reaccionaria, que confiere total primacía al individuo y lo concibe como un ser amenazado por lo social. Los individuos, lejos de ser iguales, son por naturaleza diferentes y esas diferencias determinan jerarquías que lo social debe respetar y ratificar. Entre esas diferencias, hay dos fundamentales: las diferencias de raza y las diferencias de sexo.

En el otro extremo está la interpretación solidarista, que confiere primacía a lo social y lo concibe como el conjunto de reglas de sociabilidad que neutralizan las desigualdades entre los individuos. Entre estos dos extremos fueron muchas las interpretaciones intermedias, en particular las interpretaciones liberales (en plural), que vieron en lo social la garantía de la igualdad de los individuos como punto de partida, y las interpretaciones socialistas (también en plural), que vieron en lo social la garantía de la igualdad de los individuos como punto de llegada.

Entre estas dos interpretaciones fueron posibles varias combinaciones. Con las revoluciones francesa y americana las dos últimas interpretaciones pasaron a ser las únicas legítimas en el plano ideológico. Con base en ellas se inició la lucha contra la esclavitud y la discriminación contra las mujeres. Sin embargo, al contrario de lo que se supone, la interpretación reaccionaria de la desigualdad natural-social entre los individuos siempre se mantuvo como corriente subterránea. Hasta hoy. Y es intrigante que sea así tras dos siglos de luchas contra la desigualdad y la discriminación. ¿Ha habido progresos? Y, si los ha habido, ¿por qué los retrocesos ocurren recurrente y aparentemente con tanta facilidad? ¿Estamos hoy en una fase de retroceso histórico en la que la interpretación socialista se deshace en el aire y la interpretación liberal parece peligrosamente amenazada por la interpretación reaccionaria?

Las respuestas a estas preguntas dependen de la consideración de varios factores. Me limitaré a uno de ellos y, por tanto, asumo desde el principio que mi respuesta es incompleta. Lo que el pensamiento liberal designó por sociedad moderna democrática y el pensamiento marxista por sociedad moderna capitalista fue, de hecho, una sociedad cuyo modelo de desarrollo económico exigía dos tipos de explotación de la fuerza de trabajo: la explotación de seres humanos teóricamente iguales a sus explotadores y la explotación de seres humanos inferiores o subhumanos. De aquí se derivan dos tipos de devaluación del trabajo, una devaluación controlada en tanto que está regulada por el principio de igualdad, y por ello basada en derechos supuestamente universales, y una devaluación más intensa considerada “natural”, ejercida sobre seres ontológicamente degradados, seres racializados y seres sexualizados, básicamente, negros y mujeres. El capitalismo no inventó ni el colonialismo (racismo, esclavitud, trabajo forzado) ni el patriarcado (discriminación sexual), sino que los resignificó como formas de trabajo superdevaluado o incluso no pagado y sistemáticamente robado. Sin esta superdevaluación del trabajo de poblaciones tenidas por inferiores no sería posible la explotación rentable de la fuerza de trabajo asalariado en la que tanto liberales como marxistas se concentraron, o sea, el capitalismo no se podría mantener y expandir de forma sostenida.

Pero, si así fue, ¿no habrá sido solamente en los albores del capitalismo? En mi criterio, no, y solo el dominio del pensamiento liberal y del pensamiento marxista nos impidió ver que desde el siglo XV, por lo menos, hasta hoy, vivimos en sociedades capitalistas, colonialistas y patriarcales. Obviamente que a lo largo de los siglos hubo luchas y movimientos sociales que eliminaron algunas de las formas más salvajes de devaluación humana, pero solo el dominio de aquellas dos formas de pensamiento moderno fue capaz de crear la ilusión de que la eliminación de esa devaluación sería progresiva y hasta terminaría un día, incluso a pesar de no acabar el capitalismo. Infausto engaño. Lo que sucedió fue la sustitución real o simplemente jurídica de algunos instrumentos de devaluación por otros, o el desplazamiento del ejercicio de la devaluación de un campo social a otro o de una región del mundo a otra. No tener esto en cuenta hizo que confundiésemos el fin del colonialismo histórico (de ocupación territorial por un país extranjero) con el fin total del colonialismo, cuando de hecho el colonialismo continuó bajo otras formas: neocolonialismo, colonialismo interno, imperialismo, racismo, xenofobia, odio antiinmigrante y antirrefugiados y, para espanto de muchos, la propia esclavitud, como reconoce hoy la ONU. De la misma forma que la discriminación contra las mujeres dejó de manifestarse en el sufragio electoral y en los derechos sociales, pero continuó en forma de salario desigual por el mismo trabajo, acoso sexual y violencia, desde la ejercida dentro del núcleo familiar a las violaciones en grupo y el feminicidio. Esta ceguera analítica nos impidió dar relevancia a la composición etnocultural de la fuerza de trabajo desde el inicio, por ejemplo, a las diferencias entre trabajadores ingleses e irlandeses, o entre trabajadores de Castilla y de Andalucía.

¿Por qué razón este argumento es más fácilmente aceptado hoy que hace dos décadas? A mi entender, esto se debe al hecho de que la actual fase del capitalismo exige en la actualidad, tal vez más que nunca, la superdevaluación de la fuerza de trabajo y el sometimiento de vastas poblaciones a la condición de poblaciones descartables, poblaciones a las que se puede robar el trabajo y obligar al trabajo forzado o “análogo” al trabajo esclavo; poblaciones eliminadas por guerras donde solo mueren civiles inocentes, abandonadas a su “suerte” en caso de fenómenos climáticos extremos o encarceladas, como ocurre a buena parte de la población joven negra en Estados Unidos. Estos hechos se deben a la conjugación de dos factores de época y, por tanto, de larga duración: las revoluciones electrónicas y digitales y el dominio global del capital financiero, el sector del capitalismo más antisocial por crear riqueza artificial con escasísimo recurso a la fuerza de trabajo.

La superdevaluación de la fuerza de trabajo y el carácter descartable de vastas poblaciones están siendo hoy ideológicamente respaldadas por la reemergencia del pensamiento reaccionario de la desigualdad natural-social entre los individuos, que se mantuvo siempre como corriente subterránea de la modernidad occidental. Y reemerge bajo formas tan diferentes que fácilmente se disfrazan de desvíos coyunturales o idiosincrasias sin significado. Aflora en el crecimiento de la extrema derecha europea y brasileña y del supremacismo blanco en Estados Unidos. Aflora en la chocante virulencia clasista, racista, sexista y homofóbica de organizaciones brasileñas de extrema derecha, algunas de ellas financiadas por agencias públicas y privadas norteamericanas. Brota en la generalización de la precariedad del trabajo asalariado y de la transformación de los derechos de los trabajadores en privilegios ilegítimos. Aflora en sentencias judiciales que invocan la Biblia para justificar la inferioridad de las mujeres. Surge en el aumento del trabajo esclavo. Y emerge, espántese, en la relegitimación del colonialismo histórico, un fenómeno que por su aparente novedad merece una referencia especial.

No me refiero a políticos como el presidente Nicolás Sarkozy, que en 2007 disertó en Dakar sobre las ventajas del colonialismo para los pueblos africanos, cuya tragedia es no haber entrado hasta hoy en la historia. Me refiero a la justificación científica del colonialismo histórico y a su invocación como solución  para los “Estados fallidos” de nuestro tiempo. Me refiero al artículo de Bruce Gilley, profesor del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Estatal de Portland, publicado en 2017 en la respetada revista Third World Quarterly dedicada a los problemas poscoloniales. El artículo, titulado “The Case for Colonialism”, defiende el papel histórico del colonialismo y aboga por que se vuelva a recurrir al mismo a fin de resolver problemas que los “Estados fallidos” de nuestro tiempo no pueden resolver. Específicamente, propone tres soluciones: “Recomendar modos de gobernanza colonial; recolonizar algunas áreas; crear nuevas colonias de raíz”. La polémica que el artículo suscitó fue tan grande que el autor acabó retirándolo (se eliminó de la versión electrónica de la revista, pero puede leerse en la versión impresa). Mi sospecha es que el artículo, lejos de ser solo una prueba de las deficiencias del sistema de evaluación “anónima” de artículos científicos, es un síntoma de la época, y la polémica que generó no quedará ahí.

Lo que designo como desimaginación de lo social es la imaginación antisocial de lo social. Según ella, en una sociedad de desigualdad natural-social entre los individuos, la responsabilidad colectiva por los males de la sociedad no existe. Lo que hay es la culpa individual de los que no quieren o no pueden competir por aquello que la sociedad nunca ofrece y solo concede a quien lo merece. Los que fracasan, en lugar de apoyarse en la sociedad, deben apoyarse en las religiones que predican por ahí la teología de la prosperidad y el consuelo para quien no prospera. La educación, en vez de crear la ilusión de la responsabilidad ciudadana y de la solidaridad social, debe enseñar a los jóvenes a ser competitivos y saber que están en una guerra de todos contra todos.

Si no queremos esto, es bueno que tengamos clara la noción del enemigo contra el cual debemos luchar con todas las fuerzas democráticas, y sin complacencia.

 

Traducción de Antoni Aguiló y José Luis Exeni Rodríguez

Boaventura de Sousa Santos es sociólogo. Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra. Sus últimos libros en español: Si Dios fuese un activista de los derechos humanos (Madrid, Trotta 2014) y, de próxima aparición, con Maria Paula Meneses, Epistemologías del Sur (Madrid, Akal).

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ATTACMadrid suscribe el informe sobre el gasto militar español de Utopía

Mon, 18/12/2017 - 07:00

Utopiacontagiosa

Resumen del informe y links:

En 2015 lo que se presupuestó para el Ministerio de Defensa llegó para pagar facturas hasta 110 días, hasta el 20 de abril.  Es decir, el Presupuesto del Ministerio de Defensa sólo llegó para pagar 110 días, el 30’13 % del Gasto Militar de 2015 total.

El resto de los 365 días, es decir, 255 fueron ocultados de diversas maneras pero se acabaron gastando a beneficio del Ministerio de Defensa:

  • Luego, 88 días más se pagaron con lo que audita como Gasto Militar la IGAE, con esto se llegó hasta el 17 de julio.
  • Luego, otros 167 días se ocultaron las cifras para acabar acumulando el Gasto Militar de 2015.  Sin ellos, el Ministerio de Defensa no hubiese sobrevivido.

Otro nuevo trabajo monográfico de Utopía Contagiosa, la liquidación del Gasto Militar 2015 según la IGAE (Intervención General del Estado).  Es decir, con cifras oficiales.

Este documento lo podéis consultar en:

En scribd:

https://es.scribd.com/document/367184485/Liquidacion-GM-2015

En google drive:

https://drive.google.com/file/d/1Nmqbn-0EqQSNY2U8I2FUzC2oRtJG8Xct/view?usp=sharing

Y esperamos que os guste.  Hemos hecho un importante esfuerzo en presentar los datos con tablas y gráficos más atractivos y claros, además, de aclarar los conceptos que utilizamos.

Agradeceríamos cualquier ayuda que nos permita corregir errores, o que nos dé nuevas ideas.

También estamos abiertos a nuevos apoyos al documento.

Y, por supuesto, os agradeceríamos su difusión por vuestros círculos habituales, además de ofrecernos a dar charlas para explicar el contenido.

 

DATOS MÁS RELEVANTES:

Presupuesto del Ministerio de Defensa 2015:  5.767’78 millones €

Gasto Militar (auditado por la IGAE) en 2015:  10.250’46 millones de €

Sobregasto militar (auditado por la IGAE) en 2014:  4.482’68 millones €

% de desviación sobre lo presupuestado:  77’72 %

 

Presupuesto del Ministerio de Defensa en 2015:  5.767’78 millones de €

Liquidación del Presupuesto del Ministerio de  Defensa en 2015:  8.102’26 millones de €

+ 2.934’48 millones (+ 40’47 %)

Diferencia entre lo presupuestado y lo liquidado: 6’39 millones € /día

La IGAE no audita el 46’41 % del Gasto Militar

Defensa es el 2º ministerio con más ingresos:  1.047’88 millones de €

IGAE sólo audita el 13’89 % del total de las clases pasivas militares

El 90’8 de la I+D relacionada con Defensa está oculta en otros ministerios

El 34’65 de las inversiones reales del Estado se destinan a Defensa

 Entre 2002-2015:

Presupuestado para el Ministerio de Defensa:  96.656’89 millones de €

Liquidado por el Ministerio de Defensa:  115.955’52 millones de €

+ 19.298’63 millones de € (+ 19’96 %)

Gasto Militar vs. Gasto Social

El Gasto Militar representa:

  • 14’66 veces más que el gasto en Servicios Sociales y Promoción Social
  • 236’94 veces más que el gasto en Fomento del Empleo
  • 12’92 veces más que el gasto en Acceso a la Vivienda y Fomento de la Edificación
  • 3’6 veces más que el gasto del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad
  • 2’77 veces más que el gasto en el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes
  • 4’99 veces más que el gasto en el Ministerio de Justicia

Enlace al informe completo:

https://es.scribd.com/document/367184485/Liquidacion-GM-2015

 

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La OMC, una de las dos mayores organizaciones criminales que existen a nivel mundial, la otra es la OTAN

Sun, 17/12/2017 - 07:00

Atilio Boron - Rebelión

En esta nota nos ocuparemos de la primera, dado que en estos días se está celebrando en Buenos Aires la reunión Cumbre de esa organización. La OMC es la sucesora del Acuerdo General de Comercio y Aranceles Aduaneros pactado a la salida de la Segunda Guerra Mundial. Creada el 1ª de Enero de 1995 durante los años del apogeo del infausto Consenso de Washington (hoy repudiado por el gobierno estadounidense) tiene por misión, al igual que el acuerdo que le precedió, sentar las bases comerciales, financieras y jurídicas (el derecho de propiedad, sobre todo intelectual para preservar las marcas y las patentes de los gigantescos oligopolios que dominan la economía mundial) en el marco del neoliberalismo global; organizar la aplicación de todo tipo de sanciones y represalias sobre los países que violan sus reglas y regulaciones; y perpetuar la actual división internacional del trabajo por la cual los países ricos lo son cada vez más mientras que los pobres se distancian cada vez más de los primeros.

Por supuesto, las reglas de la OMC jamás fueron sometidas a discusión democrática alguna y es la expresión más refinada del orden mundial que desea el imperialismo y sus grandes transnacionales. Podría decirse que la OMC es el ministerio de hacienda del imperio. Se trata de una agrupación con tintes mafiosos, que se encarga de organizar el chantaje y la extorsión ejercidas por el imperialismo y sus principales aliados y empresas sobre los países más débiles. Por ejemplo, sólo algunos gobiernos tienen acceso a la sistemática recopilación de datos sobre comercio y aranceles que maneja la OMC. Las organizaciones sociales, representantes de la enorme mayoría de la población mundial no tiene acceso alguno a sus deliberaciones –¿o conspiraciones?- e inclusive, como se ha demostrado escandalosamente en la Cumbre de Buenos Aires, tampoco se permite la participación efectiva de organizaciones interesadas en promover un orden internacional más justo. Por otra parte, es evidente que nada funciona en el seno de la OMC si no existe un acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea. El problema actual es que el gobierno de Donald Trump se ha parcialmente apartado de la OMC porque, a su juicio, la expansión del neoliberalismo global ha terminado por debilitar a la economía norteamericana, no así a sus grandes transnacionales y la Casa Blanca está retomando las nunca del todo abandonadas banderas del proteccionismo. Y la Unión Europea, lo sabemos, es “librecambista” en los rubros que le conviene y en el campo de la retórica, pero furibundamente proteccionista en los demás, sobre todo en agricultura.

La estructura mafiosa de la OMC se revela, entre muchas otras cosas, en una cláusula que exige a los nuevos miembros su adhesión completa de la totalidad de los acuerdos pre-existentes, los cuales no pueden ser sometidos a revisión. Quien entra acepta todos, y si no se queda afuera y sufre las consecuencias de la marginación del comercio mundial. Pero esto no es lo más grave. Hay otras dos reglas que deben aceptar todos los miembros de esta mafia de cuello blanco, que apadrina paraísos fiscales, el control monopólico de los mercados y la preeminencia de las grandes potencias. Uno, el compromiso de garantizar la “liberalización progresiva” de los diversos sectores de la economía y la irreversibilidad de las reformas neoliberales. El papel ideológico-político se torna absolutamente evidente a partir de este compromiso de estabilizar el holocausto social, económico y ambiental producido por las políticas neoliberales. Dos, gracias a las presiones del gobierno de George W. Bush en la época de gloria del Consenso de Washington la OMC comenzó a incluir en su jurisdicción el “comercio de servicios” y no, como antes, tan sólo el de bienes manufacturados, minerales y productos agropecuarios. Así, pasaron progresivamente a ser regulados por esta organización lo intercambios de “servicios” tales como las comunicaciones, las finanzas, el transporte, el turismo pero también la salud y la educación, adquiriendo de este modo el rango universal de mercancías y sepultando la noción de que se trataba de derechos de exigencia imperativa no susceptibles de ser regulados por las leyes del mercado.

Esto quiere decir que a menos que los pueblos salgan a defender con fuerza e inteligencia sus derechos en pocos años más absolutamente toda la vida económica y social del planeta estará regida por las leyes del mercado. Y en materia educativa, por ejemplo, será ilegal sostener a la educación pública porque sería considerada por la OMC como una práctica discriminatoria que impide la libre competencia en el mercado educativo mundial. Así como se sanciona a un país que subsidia a un producto de exportación se haría lo mismo con quien subsidie su educación o su salud, con las desastrosas consecuencias que son de esperarse. Por eso la OMC se ha ganado en buena ley esta caracterización como una organización mafiosa y criminal, que ha sembrado pobreza y explotación económica a lo ancho y a lo largo del planeta, como lo muestran las láminas que acompañan esta presentación. Por eso también es necesario diseñar una estrategia mundial para neutralizar el proyecto planetario de la OMC. Luchas nacionales o locales aisladas, por abnegadas y heroicas que sean, no controlarán a esta mafia criminal. Se requiere la organización de todos los pueblos del mundo en una “anti-OMC”, o una nueva internacional de los pueblos, que coordine las luchas en los diferentes países para defenderse de la catástrofe que nos amenaza si los planes de la OMC llegaran finalmente a prevalecer. Por algo hablaba Chávez de la necesidad de fundar un Quinta Internacional.

 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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Bitcoin: entre mineros y ballenas

Sat, 16/12/2017 - 07:00

Alejandro Nadal – Consejo Científico de ATTAC España

El lunes se iniciaron las ventas de bitcoin en el mercado de futuros por la empresa especializada en derivados Cboe Global Markets con sede en Chicago. Este acontecimiento muestra cómo las grandes entidades del mundo financiero han decidido introducir esta criptomoneda al carril de alta velocidad de la actividad especulativa.

La incorporación de bitcoin al sistema financiero formal es la culminación de la breve historia de esta criptomoneda y el comienzo de una nueva carrera que se anuncia vertiginosa. El estreno en el mercado de futuros es sólo el preludio, pues pronto vendrá la creación de derivados denominados en bitcoin. La opacidad en el casino de la especulación acaba de aumentar en varios grados de magnitud.

Bitcoin se acompaña de una nueva tecnología de transacciones basada en una red incorruptible. Esa tecnología fue diseñada por un colectivo que usa el seudónimo de Satoshi Nakamoto. Su principal aportación es la solución al problema de la falta de confianza que afecta todo sistema de pagos. Esta complicación es especialmente aguda en el caso de transacciones con medios de pago digitales. A diferencia de un instrumento como un billete que sólo puede existir en un solo lugar a la vez, una moneda digital no ocupa un espacio físico y, por lo tanto, su utilización en una transacción no la retira de su poseedor. Evitar que sea utilizada más de una vez se convierte en un problema difícil de resolver.

Tradicionalmente las soluciones para evitar la doble utilización de un medio de pago digital han recurrido a un intermediario capaz de verificar cuándo una unidad de moneda ya ha sido utilizada. Pero como el riesgo no se elimina por completo y subsiste la incertidumbre, se ha recurrido a distintos métodos de rúbricas digitales para proteger los códigos de las transacciones. Sin embargo ese recurso todavía necesita un agente verificador.

En 2008 Nakamoto creó una solución descentralizada que elimina los intermediarios (su artículo original está disponible en bitcoin.org). Se trata de un innovador sistema de cadena de bloques (blockchain) que permite identificar cada transacción encriptada y añadirla a la secuencia de intercambios de tal forma que todos y cada uno de los nodos de la cadena actualiza su contabilidad instantáneamente. La cadena es como una contabilidad global en la que se inscriben todas las transacciones encriptadas y está abierta a todos los usuarios, eliminando así el problema de la desconfianza. El registro histórico no puede ser alterado y entre más crece la cadena más se aleja la posibilidad de un ataque para perturbarla. Sólo un hacker con un poder computacional superior al de todos los nodos podría aspirar a perturbar la cadena.

Al proceso de verificación de las transacciones y su inscripción en la cadena global se le conoce como minería y es también el mecanismo a través del cual se crean los bitcoin. Los mineros aglutinan las transacciones recientes en bloques pero para ello deben resolver un complejo rompecabezas. La dificultad para armar el rompecabezas varía y es ajustada cada dos semanas. El primero que logra resolverlo puede entonces colocar el nuevo bloque en la cadena y es recompensado con las cuotas de transacción (de todas las operaciones en el bloque) y con bitcoin.

Pero subsisten problemas que esta ingeniosa tecnología no puede resolver. El más grave es el de la especulación. Bitcoin es, al igual que cualquier medio de pago, un activo con reserva de valor. Desde ese punto de vista, es un objeto codiciado por los especuladores que aspiran a adquirirlo cuando su precio está aumentando para venderlo más caro el día de mañana.

Otro problema asociado al de la especulación es el del apalancamiento y la concentración de bitcoin en pocas manos. Los poseedores de grandes cantidades de bitcoin son conocidos como ballenas y hoy tienen gran poder sobre la determinación del precio de esta criptomoneda. Alrededor de 50 por ciento de los bitcoin en circulación está detentado por unas mil personas.

En los pasados 30 días el valor de bitcoin pasó de 5 mil 822 a 17 mil 298 dólares. A los precios que corren no es difícil que muchas ballenas quieran vender una parte significativa de su acervo. Estos grandes cetáceos del océano financiero también pueden comunicarse a grandes distancias para coludirse y afectar los precios. Todo esto es una pesadilla para los reguladores de los mercados financieros. Bitcoin es una criptomoneda, pero formalmente todavía no es un título financiero. Por el momento todavía escapa al radar de las agencias reguladoras, pero las operaciones seguirán siendo difíciles de detectar cuando surjan los derivados como opciones y swaps exóticos de bitcoin en los mercados de futuros.

Se afirma que la tecnología de la cadena de bloques tiene muchas otras aplicaciones al aniquilar el problema de la desconfianza. Pero en sus laberintos nos recuerda aquéllas palabras de T. S. Eliot en sus Coros desde la roca al evocar a aquellos hombres que tratan de escapar de la oscuridad interior soñando con sistemas tan perfectos que nadie necesitará ser bueno.

Publicado en La Jornada

Twitter: @anadaloficial

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Comercio electrónico en la OMC: lo que Argentina no quiso que se oiga

Fri, 15/12/2017 - 07:00

Sally BurchAlainet

¿Cuáles serían las opiniones tan “disruptivas” que el gobierno argentino quiso apartar de la Organización Mundial del Comercio –OMC–, cuando negó la inscripción de unos 60 participantes a la Reunión Ministerial, y a varios impidió el ingreso al país, sea al negarles la visa o, en dos casos incluyendo el mío, mediante la deportación?

Uno de los temas de la agenda de la Reunión Ministerial de la OMC, que hoy se cierra en Buenos Aires, con mínimos acuerdos, es la propuesta de abrir negociaciones sobre el comercio electrónico. Un tema sobre el cual numerosas organizaciones y personas hemos estado advirtiendo que no es conveniente para los países en desarrollo, para nuestros PyMES, ni para la ciudadanía en general.

Hoy el comercio en bienes y servicios digitales está remplazando, aceleradamente, el comercio en bienes y servicios físicos, en numerosas áreas, y eso se extenderá mucho más con el “Internet de las cosas” y la inteligencia artificial. En principio, el comercio electrónico podría traer muchos beneficios, para crear empleos, innovación, entre otros. No obstante, el problema es que, en ausencia de regulaciones, la transición hacia lo digital en muchas áreas favorece una mayor concentración –cuando no monopolización–. Es justamente lo que estamos viendo, cuando un 50% del comercio electrónico en el mundo hoy pasa por Amazon.com, mientras que Google y Facebook concentran gran parte del mercado publicitario en Internet.

Quienes proponen estas negociaciones argumentan que favorecerán a las PYMES; pero las pequeñas empresas son las que menos podrán competir con estas corporaciones, que tienen los beneficios de escala, subsidios, infraestructura nacional, avances tecnológicos, etc. Lo que necesitan son regulaciones y políticas nacionales que les den oportunidades de desarrollar su capacidad tecnológica, acceso preferente a mercados y competencias.

Pero las medidas vinculantes que los países desarrollados quieren imponer en la OMC (y que de hecho ya se habían negociado en los acuerdos comerciales TPP y TISA), buscan más bien la desregulación, y priorizan cláusulas cuyo efecto será reforzar aún más esta concentración de poder en unas pocas grandes empresas transnacionales (ENTs).

Esta agenda pro-ENT, impulsada desde 2016 por EE.UU., y ahora por Europa y Japón (dada la política unilateralista del gobierno de Trump), implicaría, entre otros:

- El “libre flujo de datos”, que en la práctica significa que los datos personales de todos y todas se convierten en un commodity que las grandes corporaciones pueden llevarse y explotar, con grandes ganancias, sin ningún beneficio personal ni colectivo para quienes entregan los datos. Significa también que nuestros países poco podrán hacer para proteger la privacidad de su ciudadanía, ya que se aplicarán las leyes del país donde se almacenan los datos (que en el caso de EEUU, son poco favorables para su población nacional y casi nulos para los usuarios extraterritoriales).

Vale tener presente que los datos son muy codiciados en tanto insumo básico de la economía digital. Si los países en desarrollo renuncian a la posibilidad de regular adecuadamente su extracción y uso (por ejemplo con exigencia de almacenamiento local de datos), estarán sacrificando la posibilidad de sacarles provecho para desarrollar su propio sector tecnológico.

- Se negaría a los países en desarrollo la posibilidad de exigir a los inversores transferencia tecnológica, lo que significa perder una oportunidad para desarrollar conocimiento y capacidad local (formación de trabajadores) y desarrollar su propio sector tecnológico.

- Los países no podrán exigir que las grandes empresas extranjeras de comercio electrónico tengan presencia física en el país. Esto significa, por un lado, pérdida de empleos, o su precarización mediante la tercerización o contratación de trabajadores autónomos, y por otro que los consumidores no tendrán recurso legal dentro del país para reclamos.

- Tampoco podrán exigir a las empresas cuyos servicios digitales se contratan que abran el código fuente, o que usen software nacional. Esto es particularmente preocupante en el caso de la inteligencia artificial, ya que son sistemas con capacidad de tomar ciertas decisiones autónomamente, mediante algoritmos, que si no se sabe cómo operan, difícilmente se podrá pedir rendición de cuentas por malas decisiones o garantizar que no tengan un sesgo incorporado.

Próximos pasos

En todo caso, por ahora, la apuesta de abrir negociaciones no prosperó. Una mayoría de países en desarrollo, liderados por India y casi toda África, se han negado hoy a que se dé este mandato a la OMC. Es un logro, considerando que las presiones para aceptar fueron muy fuertes.

Pero el tema no termina allí. Otros 70 países (principalmente los que son parte de las negociaciones de TISA, y también Argentina), adoptaron una declaración a favor del comercio electrónico “y las oportunidades que crea para el comercio incluyente y el desarrollo”, donde ponen énfasis en las oportunidades para los MiPYMES; y acuerdan emprender un trabajo en paralelo, a partir del 2018, abierto a todos los países, para “iniciar un trabajo conjunto exploratorio hacia futuras negociaciones en la OMC sobre los aspectos relacionados con el intercambio comercial del comercio electrónico” (traducción libre). Todo indica que es una forma de circunvalar los procedimientos formales de la OMC (donde ya existe un grupo de trabajo sobre comercio electrónico, sin mandato negociador), para volver con fuerza en la OMC con un acuerdo pre-negociado, con los MiPYMES como la carnada para concitar adhesiones.

Al igual que muchos otros temas que se discuten en la OMC, el comercio electrónico (y la nueva economía digital) tiene implicaciones de gran importancia para los derechos humanos, el desarrollo, la justicia social, entre otros. Y estos temas no deben discutirse en espacios cerrados y sin voces de la ciudadanía. Sería un error pensar que la agenda del comercio electrónico es un tema técnico que se puede dejar en manos de “expertos”. El futuro de nuestros países y su desarrollo podría estar fuertemente comprometidos si estas negociaciones prosperan.

Todo indica que son las críticas a propuestas como éstas que Argentina quiso minimizar en las reuniones de esta semana.

 

Sally Burch es periodista británica- ecuatoriana, directora ejecutiva de la Agencia Latinoamericana de Información – ALAI.

 

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Economía internacional : Todo va muy bien, señora marquesa

Thu, 14/12/2017 - 07:00

Eric Toussaint - CADTEM / Consejo Científico de ATTAC Francia

«Todo va muy bien, señora marquesa» (Tout va très bien, madame la marquise) |1| es una canción de 1935 que conoció en Francia un gran éxito en plena crisis. Traducida a numerosas lenguas, esta frase se ha convertido en una expresión proverbial para designar una actitud de ceguera ante una situación desesperada.

Las declaraciones de Mario Draghi, de Jean-Claude Junker, de Donald Trump… hacen pensar en esta canción. Se les puede imaginar participando en el diálogo entre el criado James y la señora marquesa.

La situación del capitalismo no es desesperada. Lamentablemente, pues nos gustaría enterrar a este sistema mortífero. No obstante, se están reuniendo diferentes ingredientes de una nueva crisis financiera internacional.

A menudo, en víspera de una crisis financiera, todo parece ir bien. Algunas señales son por ejemplo completamente engañosas. El crecimiento económico parece alentador cuando en realidad está fundado en gran medida en una fiebre especulativa en ciertos sectores. Las quiebras son limitadas, los balances de las empresas parecen sólidos. Recordemos las notas triple A concedidas por las agencias de notación a la firma norteamericana Enron en 2000 antes de que la empresa quebrara, dando la señal de partida para la crisis de las punto-com de 2001-2002. Recordemos las notas triple A atribuidas a los productos estructurados ligados al mercado de las subprimes en 2006-2007. Recordemos las declaraciones tranquilizadoras de Alan Greenspan, director de la Reserva Federal de los Estados Unidos entre 1987 y 2006, en vísperas de la crisis de las subprimes. Afirmaba que los riesgos estaban tan bien diseminados en el sistema y tan bien cubiertos por los CDS (Credit Default Swap, especie de seguros contra los riesgos de impagos) que ninguna crisis estaba a la vista. El FMI, en su informe anual de 2007, pretendía que todo estaba tranquilo y que el crecimiento económico era sólido.

La situación en 2017 hace pensar en situaciones de precrisis en las que todo parece estar bajo control y durante las que los dirigentes políticos hacen declaraciones tranquilizadoras. La situación actual se parece de una cierta forma a lo que ocurrió en 1987. Se había conocido un alza fuerte de los mercados bursátiles y una subida importante de las obligaciones de empresas privadas (las obligaciones de empresas, corporate bonds en inglés, son títulos financieros emitidos por las empresas privadas para financiarse, son promesas futuras de reembolsos a cambio de fondos).

Hay sin duda una diferencia importante entre la situación actual y la de hace 30 años: algunos bancos centrales (el Banco de Japón, el BCE, el Banco de Inglaterra…) poseen una parte de las corporate bonds |2| y es un elemento de estabilidad pues no corren el riesgo de vender catastróficamente en caso de comienzo de pánico en el mercado privado de obligaciones. La FED, por el contrario, no las ha comprado aún. El año pasado, viendo que el mercado de las corporate bonds corría el riesgo de implosionar en el futuro, su directora general anunció que la FED podría eventualmente ponerse a comprar pero no se ha tomado ninguna decisión hasta hoy. Ahora bien, es el mercado americano el más desarrollado y el que corre más riesgos.

Por otra parte, la FED posee una cantidad enorme de productos estructurados que ha comprado para ayudar a los bancos a afrontar las consecuencias de la crisis de 2008. La FED poseía en octubre de 2017, 1770 millardos de dólares de productos estructurados ligados al mercado inmobiliario (Mortage Backed Securities, MBS) |3|. La FED sabe muy bien que, en caso de intentar revender en un próximo futuro estos productos tóxico, correría el riesgo de provocar un hundimiento del valor de los títulos que tendría un efecto en cadena con quiebras como resultado.

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MBS en manos de la FED- fuente: Board of Governors of the Federal Reserve System (US), Federal Reserve Bank of St Louis Economic Data


Los factores de la crisis: las deudas privadas en el corazón del problema

En 2017 asistimos a la prosecución de una importante subida de las capitalizaciones bursátiles que comenzó hace varios años. Se trata de una subida en gran medida especulativa estimulada por las recompras de acciones y la política de dinero fácil seguida por los bancos centrales. La burbuja bursátil acabará por estallar.

Asistimos igualmente a una fuerte subida del volumen de las deudas de las grandes empresas privadas (aumento de 7800 millardos de dólares de las deudas de las empresas privadas no financieras entre 2010 y 2017 en los Estados Unidos). Se desarrolla una burbuja especulativa en el mercado de los corporate bonds. Los junk bonds (obligaciones de empresa de alto riesgo) son muy buscadas pues producen un alto rendimiento.

Se añade el relanzamiento de una burbuja del crédito privado al consumo en el sector del automóvil en los Estados Unidos. El volumen de las deudas en el mercado del automóvil de ese país supera los 1200 millardos de dólares, un aumento del 70% desde 2010. El número de impagos ha comenzado a aumentar y ha alcanzado el 7,5% del total. En consecuencia, los grandes bancos que controlan el 30% de ese mercado intentan reducir su exposición a una burbuja que corre el riesgo de estallar |4|.

En los Estados Unidos, la deuda estudiantil ha superado los 1350 millardos de dólares en 2017 y el porcentaje de impagos alcanza a más del 11% |5|. Una burbuja inmobiliaria se ha formado en Canadá |6|. La deuda de las familias en los Estados Unidos ha superado a comienzos de 2017 el nivel que había alcanzado en 2008 antes de la quiebra de Lehman Brothers. El volumen total de la deuda de las familias se acerca a los 13 000 millardos de dólares. Sin embargo, los impagos son inferiores a lo que eran en 2008-2009.

A escala internacional, aunque el discurso dominante afirme que los bancos han saneado profundamente sus cuentas y que están preparadas para afrontar una degradación de la situación, hemos asistido estos últimos cuatro años a la prosecución de los rescates de bancos privados importantes, en particular en Europa (Austria, Portugal, Italia, España…). La solidez de su balance es completamente relativa y sus fondos propios reales no superan en general el 5% e incluso hay grandes bancos por debajo de esa ratio. La legislación está hecha para ayudar a los bancos a ocultar su situación real. Permite a los bancos declarar que alcanzan una ratio del orden del 10 al 12% y así aprobar los stress test que las autoridades de regulación organizan. Uno de los problemas más importantes de los bancos: el aumento de los impagos en su cartera de créditos (lo que se llama los NPL, los non performing loans). La importancia de los NPL lastra la situación de la mayor parte de los bancos italianos y ha provocado la quiebra en España del Banco Popular en mayo de 2017, uno de los principales bancos españoles.

Recordemos que antes de las quiebras de numerosos bancos en 2008-2009, el sector mostraba beneficios elevados. Lo mismo ocurre hoy.

La subida del endeudamiento privado en China es también un factor potencial de crisis. La prensa dominante que atrae la atención de la opinión pública en esta dirección no se equivoca completamente aunque está claro que prefiere desviar la atención de los elementos de crisis que afectan directamente a las economías occidentales.

Del lado de las grandes empresas privadas occidentales, como hemos mostrado en un artículo precedente, el recurso al endeudamiento es masivo. Desarrollan a fondo operaciones estrictamente financieras y especulativas endeudándose.

Por otra parte, a nivel mundial, las empresas del sector de la siderurgia se ven confrontadas a una sobreproducción. Las grandes empresas petroleras mundiales muestran una subida de sus beneficios pero hay que preguntarse si la subida del precio del barril de petróleo a 60 dólares (observada en octubre-noviembre 2017) no está también provocada en parte por una especulación sobre los stocks y compras futuras. El sector del automóvil conoce una sobreproducción aunque las ventas han recuperado un curso ascendente en gran medida favorecido por compras a crédito.


El coste de la protección contra el riesgo ha alcanzado un nivel históricamente muy bajo

Asistimos por parte de las grandes empresas capitalistas a tal apetito por correr riesgos que el coste para protegerse contra la posibilidad de un impago ha alcanzado un nivel extremadamente bajo. Es contrario al principio de precaución pero es completamente normal en la lógica capitalista. Dado que numerosos capitalistas (Apple y otros) buscan comprar títulos financieros de alto riesgo (junk bonds), las empresas frágiles que los emiten pueden proponer rendimientos más bajos que si la demanda de sus títulos fuera escasa. Así, los rendimientos ofrecidos sobre los junk bonds disminuyen, lo que no quiere decir en absoluto que tengan menos riesgos que antes. El precio de esos títulos deseados aumenta, el rendimiento ofrecido baja y el «mercado» considera que el riesgo disminuye, lo que es contrario a la realidad. En los Estados Unidos, en octubre de 2017, una empresa que quería protegerse contra un impago debía pagar un seguro (un Credit Default Swap, CDS) de un montante de 5,44 dólares para cubrir un riesgo de 1000 dólares en títulos financieros de riesgo. En 2008, en el momento de la crisis, había que pagar 27,80 dólares para cubrir el mismo riesgo.

Esto recuerda las triples A concedidas por las agencias de notación a los productos estructurados subprimes justo antes de la crisis.

Es también señal muy clara de una voluntad de asumir riesgos a fin de aumentar los rendimientos a corto plazo. Esta situación de seguridad aparente puede trastocarse rápidamente como nos enseña la historia del capitalismo.

Y en el caso de una crisis mayor, Jean-Claude Junker, Mario Draghi y Donald Trump podrán entonar juntos «Todo va bien, señora marquesa». A menos que seamos nosotras y nosotros quienes les cantemos esa copla.


Traducido por Alberto Nadal

Notas

|1| Letra y música de Paul Miskari, publicado en las ediciones Ray Ventura. Se puede ver y oir con subtítulos en español en https://www.youtube.com/watch?v=EEO…

|2| El BCE tenía, en octubre de 2017, 357 millardos de euros de corporate bonds, de los cuales 236 eran covered bonds, es decir, los títulos menos seguros. Fuente consultada el 9 de noviembre de 2017: https://www.ecb.europa.eu/mopo/impl… El BCE tiene un tercio del mercado europeo de los covered bonds (ver Financial Times del 27/07/2017)

|3| Fuente consultada el 9 de noviembre de 2017: : https://www.federalreserve.gov/rele…

|4| Financial Times, “US consumer debt pile deters big banks from $1.2tn car-loan market”, 30 mayo 2017.

|5| Federal Reserve Bank of New York

|6| Financial Times, “Canada’s housing rally owes a debt to Europe”, 27 julio 2017

Autor

Eric Toussaint es maître de conférence en la Universidad de Lieja, es el portavoz de CADTM Internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia. Es autor de diversos libros, entre ellos: Bancocracia Icaria Editorial, Barcelona 2015,, Procès d’un homme exemplaire, Ediciones Al Dante, Marsella, 2013; Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, 2010; La Deuda o la Vida (escrito junto con Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global, El Viejo Topo, Barcelona, 2010; La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos, Gakoa, 2002. Es coautor junto con Damien Millet del libro AAA, Audit, Annulation, Autre politique, Le Seuil, París, 2012. Coordinó los trabajos de la Comisión de la Verdad Sobre la Deuda, creada por la presidente del Parlamento griego. Esta comisión funcionó, con el auspicio del Parlamento, entre abril y octubre de 2015. El nuevo presidente del Parlamento griego anunció su disolución el 12 de noviembre de 2015. A pesar de ello, la comisión prosiguió sus trabajos y se constituyó legalmente como una asociación sin afán de lucro.

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China y el final de la economía global

Wed, 13/12/2017 - 07:00

Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra-Nafarroa

La economía global estaría amenazada por la posible aparición de medidas neo-proteccionistas en los países del Primer Mundo, especialmente tras la reciente firma por Donald Trump de la orden ejecutiva “Buy American, Hire American” (compra americano, contrata americanos) así como por la posible retirada de EE.UU del Tratado Internacional suscrito por 195 países en el 2015 para reducir las emisiones contaminantes, conocido como Acuerdo del Clima de París.

¿Finiquito a los Tratados Comerciales Transnacionales?

La obsesión paranoica de las multinacionales apátridas o corporaciones transnacionales por maximizar los beneficios, (debido al apetito insaciable de sus accionistas, al exigir incrementos constantes en los dividendos), les habría inducido a endeudarse peligrosamente en aras del gigantismo mediante OPAS hostiles y a la intensificación de la política de deslocalización de empresas a países emergentes en aras de reducir los costes de producción (dado el enorme diferencial en salarios y la ausencia de derechos laborales de los trabajadores).

Así, el Tratado de Libre Comercio entre EEUU, Canadá y México (NAFTA o TLCAN), firmado por el Presidente Clinton en 1964 habría provocado que adultos blancos de más de 45 años sin estudios universitarios y con empleos de bajo valor añadido tras quedar enrolados en las filas del paro, habrían terminado sumido en un círculo explosivo de depresión, alcoholismo, drogadición y suicidio tras ver esfumarse el mirlo del “sueño americano”, lo que habría tenido como efecto colateral la desafección de dichos segmentos de población blanca respecto del establishment tradicional demócrata y republicano, por lo que Trump se propone renegociarlo.

Igualmente, la Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés) sería la pieza central de Obama en su política de reafirmación del poder económico y militar en la región del Pacífico para hacer frente a la Unión EuroAsiática que inició su singladura el 1 de enero del 2015 , pero el Presidente electo de EEUU, Donald Trump incluyó en su programa electoral la salida de EEUU de dicha asociación. Finalmente, tenemos el TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión entre EEUU y la UE) cuyas negociaciones deberían finalizar para principios del 2017 pues en teoría tan sólo implicaban la eliminación de aranceles, la normativa innecesaria y las barreras burocráticas pero la tardía reafirmación de la soberanía europeísta por parte del eje franco-alemán aunado con el retorno a políticas neo-proteccionistas por parte de Trump, lograrán que la niebla del olvido cubra con su manto el TTIP.

¿Hacia el Neo-proteccionismo?

Por otra parte, el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría entre EEUU-Rusia tras la crisis de Ucrania y la imposición de sanciones por UE-Japón-EEUU contra Rusia , marcarían el inicio del ocaso de la economía global y del libre comercio, máxime al haberse demostrado inoperante la Ronda Doha (organismo que tenía como objetivo principal de liberalizar el comercio mundial por medio de una gran negociación entre los 153 países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y haber fracasado en todos sus intentos desde su creación en el 2011. Así, asistiremos al finiquito de los Tratados Comerciales transnacionales (TTIP, NAFTA y TTP) y a la implementación por las economías del Primer Mundo de medidas proteccionistas frente a los países emergentes cuyo paradigma sería el establecimiento por la UE y EEUU de medidas antidumping contra el acero Chino con aranceles que oscilarán del 20% europeo al 500% estadounidense y que significarán el retorno al Neo-Proteccionismo económico.

Finalmente, tanto la UE como EEUU implementarán la Doctrina del “Fomento del Consumo de Productos nacionales” en forma de ayudas para evitar la deslocalización de empresas, subvenciones a la industria agroalimentaria para la Instauración de la etiqueta BIO a todos sus productos manufacturados, Elevación de los Parámetros de calidad exigidos a los productos manufacturados del exterior y la imposición de medidas fitosanitarias adicionales a los productos de países emergentes. Ello obligará a China, México, Sudáfrica, Brasil e India a realizar costosísimas inversiones para reducir sus niveles de contaminación y mejorar los parámetros de calidad, dibujándose un escenario a cinco años en el que se pasaría de las guerras comerciales al proteccionismo económico, con la subsiguiente contracción del comercio mundial, posterior finiquito a la globalización económica y ulterior regreso a los compartimentos estancos en la economía mundial.

¿Estallido de la burbuja de la Deuda china?

China estaría inmersa en una crisis económica identitaria al tener que implementar una amplia batería de reformas estructurales. Así, entre las fragilidades de su economía se encuentran la todavía limitada integración financiera internacional, su aislamiento y control del aparato estatal en el ámbito interno, así como una asignación de recursos económicos poco eficiente provocada por el paternalismo público y un insuficiente nivel de desarrollo de las redes de distribución, marketing y venta. Los desafíos están centrados en vencer la alta dependencia de China respecto de la demanda de las economías desarrolladas y la incierta capacidad de la demanda privada para tomar el relevo una vez que se agoten los estímulos públicos.

Respecto a América Latina y el Caribe, la contracción de la demanda mundial de materias estaría ya provocando el estrangulamiento de sus exportaciones y la depreciación generalizada de sus monedas debido a la fortaleza del dólar, lo que se traducirá en aumentos de los costes de producción, pérdida de competitividad, tasas de inflación desbocadas e incrementos espectaculares de la Deuda Exterior. Así, según la Directora Gerente del FMI, Lagarde, “la fortaleza del dólar junto con la debilidad de los precios de los productos crea riesgos para los balances y financiación de los países deudores en dólares”, de lo que se deduce que las economías de América Latina y Caribe estarán más expuestas a una posible apreciación del dólar y la reversión de los flujos de capital asociados, fenómeno que podría reeditar la “Década perdida de América Latina” (Década de los 80), agravado por un notable incremento de la inestabilidad social, el aumento de las tasas de pobreza y un severo retroceso de las libertades democráticas.

Por otra parte, los coqueteos con la recesión de países como Argentina, Rusia, Sudáfrica, Brasil y países subsaharianos debido al desplome de las commodities y el riesgo latente de una “tercera ola de la recesión” provocada por el estallido de la burbuja de la deuda china podría provocar que el estancamiento económico se adueñe de la economía mundial en el Trienio 2018-2020. Así, la decisión del Gobierno chino de poner freno al crecimiento descontrolado de la deuda tendría su reflejo en el anuncio del Banco Central de China(PBOC) de la retirada de inyecciones de capital para estabilizar el mercado, lo que aunado con al aumento de rentabilidad de los bonos( 4%) y un claro descenso del crecimiento de la masa monetaria, podría conllevar el estallido de la burbuja de Deuda y provocar un nuevo crash bursátil. Así, el índice CSI 300 tras lograr alzas anuales del 24%, habría sufrido su mayor caída en los últimos 17 meses (cerca del 3%), provocando entre los inversores el temor a que la economía se ralentice (crecimiento por decreto del 6,5 % anual).

Además, la inflación acelerará la subida de tipos de interés del dólar y del Euro en el 2018 haciendo que los inversionistas se distancien de los activos de renta variable y que los bajistas se alcen con el timón de la nave bursátil mundial, derivando en una psicosis vendedora que terminará por desencadenar el estallido de la actual burbuja bursátil ( el nivel suelo de las Bolsas mundiales, (nivel en el que confluyen beneficios y multiplicadores mínimos) en Mercados Bursátiles como Dow Jones, estaría a años luz de los estratosféricos techos actuales que recuerdan a escenarios previos al crack del 29).Dicho estallido provocará la consiguiente inanición financiera de las empresas y subsiguiente devaluación de sus monedas para incrementar sus exportaciones y tendrá como efectos benéficos el obligar a las compañías a redefinir estrategias, ajustar estructuras, restaurar sus finanzas y restablecer su crédito ante el mercado (como ocurrió en la crisis bursátil del 2000-2002) y como daños colaterales la ruina de millones de pequeños inversores todavía deslumbrados por las luces de la estratosfera, la inanición financiera de las empresas y el consecuente efecto dominó en la declaración de quiebras.

Analista internacional

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“Es un hecho inédito y muy grave”

Tue, 12/12/2017 - 09:00

Entrevista a Bernard Cassen, fundador y presidente honorario de ATTAC – Página/12

El presidente de la asociación que busca poner un impuesto a las transacciones financieras está indignado con Macri por las restricciones y las deportaciones. “Nuestro combate fue siempre pacífico”, dijo.

Por Martín Granovsky

Ex director general de Le Monde Diplomatique, Bernard Cassen es el presidente honorario de ATTAC, sigla de la Asociación por la Tasación de las Transacciones financieras y por la Acción Ciudadana. El propio Cassen la fundó en 1998 junto con su colega el periodista Ignacio Ramonet. Ni Cassen ni Ramonet se dedicaron jamás a lanzar arpones contra vallas policiales ni a levantar adoquines en las cumbres globales para arrojárselos a las fuerzas de seguridad. De ahí el asombro manifestado a PáginaI12 por Cassen ante la deportación de los delegados de todo el mundo.

El periodista francés mantuvo una conversación telefónica con este diario a las cuatro de la tarde del domingo parisino, las 12 del mediodía en la Argentina. Justo cuando el Gobierno comenzaba a revisar algunos casos después de notar que el conflicto diplomático con Noruega podía agudizarse y ampliarse a otros países. Tarde, porque la mayoría de los que reciban su permiso se habrán perdido como mínimo la Declaración Presidencial de Buenos Aires, un documento latinoamericano que coincidió en “la importancia de preservar y fortalecer” el sistema multilateral de comercio.

–¿ATTAC apoya las formas violentas de protesta?

–Nunca. Nuestro combate siempre fue pacífico. El Presidente Mauricio Macri deportó expertos y activistas a partir de una base falsa. Yo mismo estuve varias veces en la Argentina sin ningún problema.

–¿Cuándo fue la primera vez?

–En 1971.

–No había ATTAC en el mundo ni democracia en la Argentina.

–No, claro. Mire, en muchas cumbres hay grupos violentos. Los black bloc, por ejemplo, que actúan en Francia o en otros países. La típica imagen de los que usan la táctica de vestirse de negro y realizar acciones duras en medio de protestas contra la globalización. ATTAC nunca los apoyó. Macri cometió un acto ilegal, escandaloso, que revela un total desconocimiento de la política internacional. Es raro, ¿no? En París hubo actos violentos en las manifestaciones que organizamos recientemente contra la reforma que busca la flexibilización laboral. Pero los violentos no eran los manifestantes ni los dirigentes sindicales. Y a veces sucede que para la misma policía es difícil manejar a esos grupos pequeños. Los que no pudieron entrar a la Argentina ya estaban acreditados ante la OMC. O sea que el Gobierno argentino impidió la libre circulación de las personas. Un hecho inédito en este tipo de cumbres. Contraproducente para el Gobierno, a menos que busque algo. Qué busca, deben analizarlo los argentinos. Pero lo que pasó es muy grave y fue registrado por todos los medios de Europa y del mundo.

Origen

En la charla con PáginaI12 Cassen relató que decidieron fundar ATTAC hace 20 años, en medio de una de las grandes crisis financieras de los años ‘90, la de Asia.

–¿Justo cuando cayó la moneda tailandesa en julio de 1997?

–Ése fue el síntoma. Se trató de una crisis que arrastró a las economías asiáticas, primero, y luego se expandió por todo el mundo. Con Ignacio (Ramonet) seguíamos el tema en detalle desde “Le Monde Diplomatique”. Al año siguiente ATTAC empezó a funcionar. Nuestro objetivo era desarmar el peligroso mecanismo que se había generado. Pensamos que una de las formas era ponerles un impuesto a las transacciones financieras. La Tasa Tobin.

–¿Qué peligro querían desarmar, exactamente?

–La libertad total de circulación de todo tipo de capitales impulsada por los países centrales como parte del proceso de mundialización.

–¿La Organización Mundial de Comercio es uno de los ámbitos de esa globalización?

–Sí, por supuesto. Siempre participamos en las reuniones convocadas cada vez que había una cumbre de la OMC, con expertos en economía internacional o en foros paralelos. Nuestra tesis venía de una constatación: en la masa del capital que circula en el mundo solo una pequeña parte se dedica al comercio. La mayoría de esa masa se destina a la especulación. Y la situación es cada vez peor, por el apogeo de las sociedades offshore.

–¿Peor en cantidad o peor debido a la profundidad del daño que producen las sociedades registradas fuera de cada país?

–En los dos sentidos. No más del 4 o 5 por ciento de la gigantesca cantidad de dólares que circula libremente por el planeta es fruto de transacciones comerciales. James Tobin era un liberal que quería facilitar el comercio en el mundo. Ganó el Nobel de Economía. A nosotros nos preocupa más reducir los cimbronazos financieros y la especulación para usar el dinero en salud, en educación, en programas sociales que reduzcan la desigualdad y la pobreza, en el cuidado de la ecología.

Editorial

“Desarmar los mercados” se llamó, justamente, el editorial que publicó Ramonet en Le Monde Diplomatique en diciembre de 1997. Al final se preguntaba si no había llegado el momento de fundar una asociación civil a escala planetaria.

La Tasa Tobin sería uno de los instrumentos propuestos. Tobin, un norteamericano nacido en 1918 y muerto en 2002, Nobel de Economía en 1971, era un liberal que quería evitar las guerras cambiarias para que no dañasen el comercio. A Ramonet y a Cassen su idea de impuesto a las transacciones les resultaba interesante por el carácter práctico. Pero la meta era más amplia: en palabras de Cassen, como “un impuesto mundial en favor de la solidaridad”. A Tobin no le gustaba lo que pensaban Cassen y Ramonet. Se los dijo. Por eso, al final, la sigla ATTAC no incluyó ni la T de Tobin ni la T de tasa. Una T remite a “taxation”, palabra francesa que puede ser traducida como “tasación” o en mejor castellano como “imposición” o “tributación”. La otra T refiere a “transacciones”. Tobin ya no podía enojarse.

“Después del editorial de Ignacio muchísimos lectores nos empezaron a reclamar que formásemos ATTAC”, cuenta Cassen, que entonces era director general de la sociedad que publicaba Le Monde Diplomatique. “Nos dimos cuenta de que si no lo hacíamos nosotros lo harían otros. Y la fundamos, con mucho interés por parte de numerosas organizaciones, en especial sindicales.” Las dos primeras entidades que contactó Cassen fueron el Sindicato Nacional de Enseñanza superior y la Confederación Campesina. Le dijeron que sí.

La reunión preparatoria del lanzamiento de ATTAC se realizó el 16 de marzo de 1998. La asociación civil se constituyó el 3 de junio. En la primera comisión directiva, presidida por Cassen, participaron las dos principales centrales sindicales de Francia, la CGT y la CFDT. En ese momento Ramonet quedó como presidente honorario. El 9 de junio ATTAC se presentó públicamente en la Maison de l’Amérique Latine, el hermoso palacio del barrio de Saint Germain que aún hoy sigue siendo la sede de discusiones mundiales. El 4 de agosto ya tenía mil adherentes. En diciembre de 1998, cinco mil. Continuó creciendo y sobrevivió. Se extendió a muchos países, la Argentina incluida. Fue muy activa en los movimientos para que no se formase un Área de Libre Comercio de las Américas, la iniciativa de los Estados Unidos que terminó desmoronándose en Mar del Plata en 2005 por acción de los presidentes de la Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela. Que al establishment financiero ATTAC nunca le resultó simpática es algo sabido. Pero siempre habían guardado las formas. Ahora, ATTAC podrá incluir en su memoria institucional que un día de de diciembre de 2017, 20 años después del editorial escrito por Ramonet, se convirtió en un peligro físico para el gobierno conservador de un país sudamericano.

martin.granovsky@gmail.com

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Posicionamiento de ATTAC Argentina ante la XI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC)

Tue, 12/12/2017 - 07:00

ATTAC/CADTM Argentina

Anoche, por televisión abierta y en horario principal, algunos conductores televisivos y periodistas expresaron sus opiniones respecto de una situación muy dura y compleja que se está viviendo en Argentina en estos días y, en especial, sus opiniones respecto de ATTAC como red altermundialista. En un contexto muy enrarecido que nuestro país actualmente atraviesa, se refirieron a todo el movimiento altermundialista en general, pero también a ATTAC en particular, como organizaciones violentas que «vienen a romper todo», olvidando la violencia cotidiana del orden contemporáneo y que sufren millones de personas. La conclusión a la que debemos llegar -si sus opiniones fueron de buena fe, claro- es que no tienen la más completa idea de lo que están hablando, confunden hechos y actores, y toman su trabajo con absoluta liviandad e irresponsabilidad hacia las personas que pretenden informar, que son ciudadanos como nosotros.

Del 10 al 13 de diciembre se llevará a cabo en la ciudad de Buenos Aires la XI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Esta Ministerial reunirá no sólo a los delegados de 164 países, sino también a una extraordinaria cantidad de personas que se darán cita para seguir las negociaciones, intervenir en los debates, expresar sus puntos de vista y pujar por defenderlos. La OMC es una organización internacional insignia de la globalización neoliberal y capitalista, como de muchos de los cambios que han favorecido la concentración económica y desigualdad de las últimas décadas. Por ende, es un momento importante para la vida de millones aunque quizás no conocido por muchos de ellos.

Lo que se está viviendo en Argentina es inédito en la historia de la OMC, en sus 22 años de funcionamiento y en sus 10 Ministeriales previas: se está prohibiendo a un grupo de organizaciones no gubernamentales (ONGs) y personas a ingresar al país e impedirles participar de la Ministerial, aun cuando ellas ya se encontraban hacía meses acreditadas por la OMC para el evento. La propia OMC ha expresado su desacuerdo y esta decisión ha puesto al gobierno argentino ante un escándalo internacional que ocupa planas de la prensa mundial y que actualmente está llegando a ser parte de un conflicto diplomático. Nada indica que estas dos personas deportadas o las que se demoran en forma inexcusable para ingresar al país hayan participado de hechos de violencia.

Hasta el momento se han deportado a dos personas acreditadas a sus países respectivos: una ciudadana británico-canadiense y un ciudadano noruego, este último miembro de ATTAC Noruega.

Seguramente ATTAC no sea una organización conocida para muchos. Sin embargo sepan que, para quienes están en temas de globalización, negociaciones sobre comercio e inversiones, paraísos fiscales, lavado de dinero, deuda pública e inequidades sociales causadas por el sistema económico, ATTAC es una organización que muchos sí han oído hablar. La red ATTAC nació en Francia en 1998 formada por ciudadanos comunes con inquietudes sobre estos temas, funciona en Argentina desde fines de 1999 y se constituyó en un gran articulador del foro social Mundial desde el 2001 y de la campaña No al ALCA desde la misma fecha. ATTAC defiende el derecho a la libertad de expresión, aun entre quienes no acuerdan con la OMC o quienes quieran organizar la discusión al interior de la OMC.

No compartimos la política discriminatoria y antidemocrática del gobierno argentino, y mucho menos compartimos las expresiones de una parte no menor del periodismo que intenta utilizar el desconocimiento sobre los debates mundiales actuales y denigran a las organizaciones sociales frente a la opinión pública. Nosotros no infundimos temor a la sociedad. Nos expresamos libremente, de manera fundada, con datos y divulgamos información que no es conocida por la mayoría de la población, que no obstante paga por los costos del enriquecimiento de un 1% de la población mundial y a sus expensas. La desinformación y la explotación son las que arman el escenario para el miedo. Ni Sally Burton (periodista de la agencia ALAI América Latina), ni Petter Slaatrem (líder de ATTAC Noruega) venían a la Argentina «a romper todo», como se sostiene ante las cámaras. Es una pena el nivel del periodismo argentino si toman su trabajo así y no hacen más que manchar su propia profesión, lo cual es muy triste.

La OMC no posee departamento de migraciones, ni controla aeropuertos. Cualquier organismo internacional celebra acuerdos de sede (y si no lo hace, esto se rige por derecho internacional consuetudinario) cuyo objetivo es que, si un país se ofrece para realizar una conferencia internacional como ésta, debería hacer todo lo posible como para facilitar su realización. Ello incluye el respeto de los disensos sobre los propósitos que hacen al objetivo de la OMC. Pues en Argentina, en 2017, está ocurriendo todo lo contrario: se está aplicando una «lista de excluidos» contra ciudadanos nacionales y extranjeros para prohibirles su participación y que se expresen abierta y libremente. Es más, al denegar su ingreso al país impiden protagonizar la semana de acción global y la Cumbre de los Pueblos “Fuera OMC”.

Lamentamos mucho esta situación y rechazamos la política del gobierno argentino. Han colocado a la Ministerial de Argentina en los libros de historia como la primera Ministerial de la OMC en donde se prohibieron voces que fuesen disonantes al discurso de la globalización neoliberal y capitalista. Dan muestra de lo que son. Si la OMC realmente defendiera su discurso democrático, debería suspender esta Ministerial. No nos sorprende si decide no hacerlo. Y el gobierno de Argentina demuestra con su medida que desconoce lo que es organizar un evento internacional de estas características, que no puede manejarlo, y que no da las garantías para un debate mundial franco y abierto que incluya las opiniones críticas, adentro y afuera de la OMC, las cuales evidentemente no son toleradas. Así es como también Argentina asume la Presidencia del G20, y estas decisiones sientan un precedente que oscurece aún más a estos foros internacionales.

Por supuesto que dirán que no es así, que somos locos. Así es como se manejan: teniendo a la opinión pública como coto de caza. Nosotros/as seguiremos trabajando, investigando, difundiendo y colaborando con otras organizaciones con nuestro grano de arena que seguramente es pequeño, pero suficiente como para molestar el engranaje de los mercados financieros globales y los intereses de los poderosos. Se seguirá mintiendo, estafando, desinformando y negociando a las espaldas de la sociedad. Así es el mundo y el país que vivimos: injusto, en un camino hacia una crisis social y ambiental sin precedentes, y en donde son muchos los que quedan excluidos (y no por una lista ni a un evento). Por supuesto no estamos conformes con eso y por supuesto que peleamos y pelearemos para que otro mundo sea posible.

ATTAC Argentina

Buenos Aires, 9 de diciembre 2017.

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Una catástrofe anunciada y desdeñada

Mon, 11/12/2017 - 07:02

Alberto PirisComité de Apoyo de ATTAC España

El pasado 13 de noviembre se hizo público el Global Carbon Budget 2017 (Presupuesto global del carbono en 2017), un documento en el que han participado 77 investigadores de todo el mundo, pertenecientes a 57 organizaciones radicadas en 15 países.

Desde 2005 se cuantifican las emisiones de CO2 atribuyéndolas a la atmósfera, los océanos o la tierra, con lo que midiendo la perturbación que la actividad humana produce en el ciclo natural del carbono los investigadores pueden estudiar y catalogar los principales factores y procesos que intervienen en él.

En resumen, se miden las “entradas” y las “salidas” de CO2 en la atmósfera: aquéllas, producto de la actividad humana y éstas, causadas por la capacidad de almacenamiento de la tierra y los océanos.

Durante 2016, un 60% de las emisiones globales de CO2 correspondió a la suma de China (28%), EE.UU. (15%), UE (10%) e India (7%). Para 2017 se anticipa que, a causa de la utilización de combustibles fósiles (carbón, petróleo o gas), esas emisiones aumentarán en un 2%, lo que es ya una cifra inquietante, dado que va a ser el segundo año con mayor temperatura global media registrada después de 2016, que batió todos los registros históricos. Según un científico, esta predicción “revela un gigantesco salto atrás para la humanidad”, contraponiéndolo a la optimista frase de Neil Amstrong al pisar la Luna.

Todavía no existe la certeza de que este aumento no sea una anomalía temporal que sea seguida por una tendencia descendente o si por el contrario no anunciará el comienzo de una peligrosa fase de crecimiento desencadenado que traiga irreversibles consecuencias.

Una investigadora implicada en este proyecto declaró: “Las emisiones globales de CO2 parecen crecer de nuevo fuertemente tras tres años de estabilidad. Es tan urgente reducirlas que ya deberían estar disminuyendo”. Y comentó: “Se produjo un amplio movimiento favorable para firmar los acuerdos de París en 2005 sobre el cambio climático pero existe la sensación de que poco se ha avanzado desde entonces. Hay que tomárselos ya en serio y hacerlos realidad”.

También el pasado mes de noviembre se reunió en Bonn la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático, que pretende impulsar a los Gobiernos del mundo hacia el cumplimiento de los citados acuerdos de París, que gracias a la acción concertada de todos los Estados intentan que el crecimiento global de la temperatura media no supere en más de 2ºC la temperatura media de la era preindustrial. Para conseguirlo, las emisiones podrían alcanzar un máximo en 2020, para decrecer rápidamente después.

Si el mundo se encamina hacia un calentamiento igual o superior a 3ºC, se avecinará una catástrofe ambiental que afectará a varios centenares de millones de habitantes en territorios que serán inundados al crecer el nivel del mar. Una organización estadounidense que estudia los efectos del cambio climático, Climate Central, difunde los resultados de sus análisis en forma de mapas y gráficos que muestran el resultado de la crecida del nivel del mar en distintas zonas del planeta y para distintos niveles de calentamiento global.

Casi todas las grandes ciudades costeras se verán afectadas, llevando a la desaparición práctica de algunas. Quizá hasta Trump (y sus descendientes) se sienta algo afectado al saber el riesgo de sus intereses turísticos en Florida, donde se prevé la inundación de una tercera parte de la superficie del Estado si el aumento global de la temperatura alcanza o supera 3ºC, según datos de la ONU.

Las temperaturas locales también variarán, según Climate Central. Por ejemplo: si la temperatura global supera 3ºC en 2100, las máximas veraniegas de Madrid alcanzarán un promedio de 36,4ºC, como es habitual hoy en el centro de Irak; pero si se limita a 2ºC, será de 32,7ºC, como ahora en Bamako, la capital de Malí.

En cualquier caso, la perturbación antropogénica del ciclo del carbono ya está produciendo sus primeros efectos, y un alto responsable de la agencia ambiental de la ONU declara: “Nos hallamos en una situación donde no estamos haciendo lo suficiente para proteger a cientos de millones de personas de un futuro miserable”. Una población que no solo sufrirá el riesgo de inundaciones y adversas condiciones climatológicas sino que al concentrarse en las ciudades, donde reside más de la mitad de los habitantes del planeta, sufrirá el efecto llamado de “isla urbana”, porque las ciudades alcanzan temperaturas de unos 7ºC más que el campo que las rodea. Los efectos que esto tendrá en la salud y la economía es algo que los Gobiernos de todo el mundo han de empezar a prever.

Esta es, pues, la crítica perspectiva que la ciencia plantea sobre una catástrofe anunciada pero desdeñada en el diario acontecer de los pueblos.

Publicado en República.com

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