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Justicia económica global
Updated: 3 hours 55 min ago

La deuda ha jugado un papel determinante en la historia

Sat, 09/12/2017 - 07:00

Eric Toussaint - CADTEM

En toda una serie de acontecimientos históricos mayores, la deuda soberana era un elemento determinante. Fue el caso, a partir de comienzos del siglo XIX, en los Estados que luchaban por su independencia, en América latina desde México a Argentina, o Grecia. Para financiar la guerra de la independencia, esos países nacientes contrajeron préstamos con los banqueros de Londres en condiciones leoninas, que les condujeron en realidad a un nuevo ciclo de subordinación.

Otros Estados perdieron completamente, de forma oficial, su soberanía. Túnez tenía una autonomía relativa en el Imperio otomano, pero se había endeudado con los banqueros de París. Claramente, utilizando el arma de la deuda, Francia justificó su puesta bajo su tutela, y su colonización. Diez años más tarde, en 1882, Egipto perdió también su independencia, primero ocupado por Gran Bretaña que quería recobrar las deudas contraídas por el país con los bancos ingleses, antes de ser transformado en colonia.

No se trata de un complot global y sistemático. Cuando los republicanos independentistas griegos y latinoamericanos acudieron a Londres para tomar prestados fondos, lo que iba a ocurrir luego no estaba previsto por la monarquía británica. Pero las grandes potencias percibieron muy rápidamente el interés que podían tener en el endeudamiento exterior de un país para justificar una intervención militar y una puesta bajo tutela, en una época en la que estaba permitido hacer la guerra para recuperar una deuda. 

La crisis de la deuda griega del siglo XIX presenta similitudes con la crisis actual

Los problemas comenzaron como consecuencia de la primera gran crisis bancaria internacional, que estalló en Londres en diciembre de 1825. Los bancos, debilitados, no quisieron seguir prestando, igual que tras la crisis de Lehman Brothers en 2008. Los Estados nacientes como Grecia habían tomado prestado en condiciones tan abusivas, y los montantes percibidos eran tan bajos en relación a los montantes realmente tomados prestados, que eran incapaces de devolver sus créditos sin nuevos préstamos. Cuando los bancos dejaron de prestar, Grecia no fue ya capaz de refinanciar su deuda. Sus reembolsos se interrumpieron en 1827.

Es ahí donde el “sistema deuda” se parece al de hoy: las monarquías francesa, británica y el zar de Rusia -la “Troika”- se pusieron de acuerdo en conceder un préstamo a Grecia y le permitieron nacer como Estado independiente, lo que les vino bien, pues desestabilizaba al Imperio otomano. A cambio, firmaron en 1832 un “convenio sobre la soberanía de Grecia”. Creaba en Grecia una monarquía, cuando los independentistas querían una República. El rey elegido, Otón I, era un príncipe bávaro de 15 años, que no hablaba griego y jamás había puesto sus pies en Grecia. El documento estipula que esta monarquía tenía como deber consagrar prioritariamente en su presupuesto el reembolso de una deuda contraída con las tres potencias, vía el banco Rothschild de Paris, a fin de reembolsar a los banqueros londinenses. Los gastos asumidos por la troika para instalar esta monarquía, con el reclutamiento de 3500 mercenarios bávaros para hacer una guerra “de independencia”, debían también ser reembolsados por Grecia.

Muestro así que a comienzos del siglo XIX, solo el 20% del montante prestado a Grecia llegó efectivamente a Grecia. El resto fue a las comisiones cobradas por el banco Rothschild, al pago de los mercenarios, a sus gastos de desplazamiento a Grecia y a otros gastos para la instalación de la monarquía.

Luego Grecia vivió en una situación de subordinación permanente. Cayó en ella de forma aún más fuerte a partir de 2010. De nuevo, se reunieron poderes públicos para recaudar  fondos que sirvieran para reembolsar a los acreedores privados. En este caso, los bancos franceses, alemanes, belgas y holandeses.

La historia muestra igualmente una especie de alianza objetiva entre las clases dominantes de los países endeudados y los Estados prestamistas

No podemos comprender la historia del sistema sin considerar el papel de la clase dominante local. Esta empuja a las autoridades a pedir prestado en el interior y en el extranjero, pues el préstamo  contribuye a que los impuestos, que pesan sobre la burguesía, no sean elevados. Se comporta también como rentista, invirtiendo ella misma en los bonos de Estado emitidos por su país.

Cuando el régimen del liberal-demócrata mexicano Benito Juárez repudió una parte de las deudas contraídas anteriormente por los conservadores, algunos burgueses demandaron la naturalización francesa, a fin de que Francia interviniera militarmente para derrocarle, en nombre del reembolso a sus ciudadanos.

Sigue ocurriendo hoy. A finales de 2001, cuando Argentina suspendió el pago de su deuda, la burguesía argentina se ofuscó, porque una gran parte de la deuda emitida por Wall Street estaba en manos de capitalistas argentinos.

La noción de deuda “odiosa”, nacida en los años 1920, no provenía de la izquierda, de aquellas personas a las que hoy llamamos “altermundialistas”. ¿De dónde viene?

Durante el siglo XIX, hay una serie de repudios de la deuda. En particular en los Estados Unidos. En 1830, cuatro Estados de los Estados Unidos se ven afectados por disturbios sociales que derrocan a sus gobiernos corrompidos y repudian la deuda que éstos habían contraído con banqueros corruptos. Los proyectos de infraestructuras que supuestamente debía financiar no fueron realizados a causa de la corrupción.

En 1865, cuando los “nordistas” ganaron contra los “sudistas”, decretaron que estos últimos debían repudiar las deudas contraídas con los bancos para financiar la guerra (es el contenido de la 14ª enmienda a la Constitución de los Estados Unidos). Una deuda considerada como “odiosa”, pues fue contraida para defender el sistema esclavista.

A finales del siglo XIX, los Estados Unidos rechazaron igualmente que Cuba, independiente como consecuencia de su intervención militar, reembolsara la deuda que España había contraído en Paris en nombre de su colonia. Los Estados Unidos la consideraron como “odiosa”, pues sirvió para financiar la dominación de Cuba y las guerras que los españoles realizaron en otras partes.

Y cuando en 1919, Costa Rica repudió una deuda contraída por el exdictador Tinoco, en beneficio exclusivo de su familia, fue un antiguo presidente de los Estados Unidos quien intervino como árbitro y ratificó el repudio. Pues el dinero tomado prestado estaba destinado a intereses personales.

Sobre la base de toda esta jurisprudencia un jurista ruso, exiliado tras la revolución bolchevique, elaboró una doctrina jurídica. Afirmaba que un Estado sigue estando comprometido por las deudas contraídas por el régimen anterior, pero añade una excepción: si la deuda ha sido contraída contra el interés de la población y los acreedores eran conscientes de ello, o habrían debido serlo haciendo las comprobaciones oportunas, puede ser decretada odiosa y ser repudiada.

Esta doctrina emana pues de un profesor conservador, que quería defender los intereses de los acreedores, pero igualmente decirles que hay que prestar atención y mirar para quién y porqué prestan. Confirma, al hacerlo, que hay claramente una posibilidad para los Estados de repudiar una deuda si ésta es odiosa.

La deuda griega es “odiosa”

La Troika reclama desde 2010 a Grecia préstamos que fueron claramente concedidos contra el interés de la propia ciudadanía griegas, puesto que se le impusieron medidas que degradaron el ejercicio de sus derechos fundamentales y de sus condiciones de vida. Se ha demostrado que el dinero prestado partió inmediatamente hacia los bancos extranjeros o griegos responsables de la crisis. Y se puede probar que los gobiernos de la Troika eran perfectamente conscientes de ello, pues fueron ellos los que dictaron el contenido del memorándum. Fueron sido actores directos.

Tras un repudio,  los Estados pueden encontrar bancos dispuestos a prestarles

La idea extendida según la cual un Estado no puede repudiar su deuda so pena de no poder ya pedir prestado se muestra en realidad falsa. México, por ejemplo, repudió su deuda en 1861, 1867, 1883, 1913 y en cada ocasión encontró nuevos prestamistas. Porque ciertos bancos no dudan en implicarse cuando ven que un país ha recuperado una buena salud financiera suspendiendo el pago de la deuda o repudiándola.

Portugal en 1837 repudió su deuda. Esto no le impidió contraer 14 préstamos sucesivos con los banqueros franceses. Los Soviets repudiaron en febrero de 1918 las deudas contraídas por el Zar porque habían servido para hacer la guerra. Se decretó un bloqueo, pero fue levantado después de 1922, porque los británicos decidieron prestarles para que Rusia comprase material británico. Alemania, Noruega, Suecia y Bélgica siguieron el ejemplo. Incluso Francia renunció al bloqueo, cuando 1,6 millones de franceses habían comprado títulos rusos al Crédit Lyonnais, repudiados tras la revolución. Fueron los grandes productores de la metalurgia francesa quienes presionaron para que Francia prestara a los soviets, pues veían que las compras les pasaban ante sus narices.

Conclusión : La anulación de la deuda ilegítima es una condición indispensable para liberar medios para poner en pie una política de transición ecológica. ¡Pero es insuficiente! Repudiar deudas y no realizar otras políticas referidas a los bancos, la moneda, la política sobre los impuestos, las prioridades de inversión y la democracia… sería volver a un ciclo de endeudamiento. El repudio debe inscribirse en un plan de conjunto.

Autor del libro ‘Le système dette. Histoire des dettes souveraines et de leur répudiation’, Les liens qui libèrent, 2017. El libro sera publicado por Icaria en Enero 2018.

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“Reinventar el FSM para que los nuevos actores y movimientos sociales se sientan en casa”

Fri, 08/12/2017 - 07:00

Sergio Ferrari - ALAI, AMÉRICA LATINA en movimiento

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FSM 2018 en Salvador de Bahía, Brasil. Foto: Carminda Max Lorin

Del 13 al 17 de marzo 2018 en Salvador de Bahía

Poco menos de dos años después de la edición precedente en Quebec, Canadá, el Foro Social Mundial (FSM) se auto convoca en Salvador de Bahía, Brasil. El próximo evento a realizarse entre el 13 y el 17 de marzo del 2018 incorpora desde ya enormes desafíos. “Los movimientos sociales deben estar en el centro, deben sentirse en su propia casa. El Foro debe reinventarse”, enfatiza Mauri Cruz, del Colectivo Brasilero de organización. “Estoy convencida que una vez en marcha, la convocatoria adquiere su propia dinámica y es indetenible”, subraya por su parte Carminda Mac Lorin, una de las responsables de la edición canadiense de 2016. Miradas cruzadas y complementarias sobre un espacio que algunos lo consideran agonizante y otros, lo visualizan vivo, perfectible, y todavía esencial para la convergencia internacional de alternativas al sistema hegemónico.

“La población de Salvador espera y organiza el próximo Foro con especial entusiasmo. Muchos jóvenes están movilizados en torno al FSM”, explica Carminda Mac Lorin, quien vivió durante cuatro meses en 2017 en la ciudad bahiana y participó en el Seminario Internacional de octubre donde se lanzó oficialmente el Foro del 2018.

La fuerza popular de Salvador de Bahía

Sentí en Salvador, reflexiona, una gran presencia de las comunidades quilombolas, así como de las más diversas iniciativas y organizaciones feministas, ecológicas, sociales y culturales. Hay una fuerza especial que se percibe en esa ciudad y en sus alrededores…Me hizo pensar mucho en el concepto de la “epistemología del Sur”, es decir una manera diferente de ver las cosas que en nuestros países del “norte”, argumenta Mac Lorin, quien anticipa que al menos un centenar de canadienses que participaron en la edición 2016 viajarán para el próximo FSM.

“Intuyo que va a estar bien presente la fuerza de la revuelta histórico-popular de los movimientos sociales locales de este que fue un lugar central en la historia esclavista de Brasil y de la humanidad”. Subrayando la fuerza con la que los movimientos sociales de Bahía están enfrentando al gobierno golpista y para contrarrestar el retroceso de la democracia en el país sudamericano.

Sin desconocer la crisis que vive desde años el Consejo Internacional – instancia facilitadora del Foro Social Mundial- Mac Lorin, que hace parte del mismo, anticipa la necesidad de revisarlo profundamente.  No esconde sus críticas a la caída de participación en dicho Consejo, a la representatividad relativa o escasa de algunos de los miembros, a la lentitud y una cierta burocratización del funcionamiento…en suma, al sentido de la existencia misma de esa instancia. “Mi crítica es al ente colectivo y no a las personas que lo integran, muchas de las cuales son muy valiosas”, afirma la joven militante altermundialista.

“Sin embargo, no podemos confundir el proceso del Foro con esa instancia obsoleta”, aclara. “He podido constatar también, en lo que experimentamos en el 2016 en Montreal, que, una vez que la convocatoria está en marcha nadie la puede detener. Cuando hay 30 mil o 40 mil o 50 mil personas reunidas, la fuerza participativa excede cualquier corsé organizativo, toma vida propia, y cada uno de los participantes se convierte en un protagonista del intercambio de experiencias y búsqueda de alternativas a este sistema hegemónico de explotación mundial. Nadie puede controlar ni apropiarse ese espacio amplio que adquiere un valor en sí mismo”.

“Por eso pienso que el de Salvador va a ser un Foro excelente. En particular porque se va a realizar en una situación política mundial y regional de extremada gravedad. La ofensiva de las fuerzas neo-liberales, conservadoras, reaccionarias, se siente en todas partes del mundo y la convocatoria brasilera puede ser una bocanada de respiro para la militancia, un precioso espacio para oxigenarse, para potencializar su reflexión y práctica, para fortalecer su convergencia, para clarificar sus agendas comunes”, reflexiona.

Los desafíos del FSM “van más allá de Salvador”

“La situación mundial es cada día más compleja. Los dilemas mundiales no son los mismos que en el 2001 cuando el FSM nació en Porto Alegre. Los movimientos y actores sociales también han variado”, enfatiza a manera de introducción el abogado socioambiental Mauri Cruz, de la dirección de ABONG, miembro del Colectivo Brasilero de organización del FSM 2018 e integrante del Consejo Internacional.

Esta nueva realidad mundial exige también nuevas reflexiones y respuestas, explica el experimentado militante social que desde sus inicios ha tenido una relación estrecha con el proceso forista-alter mundialista. Fue uno de los promotores del Foro Temático de las Resistencia de Porto Alegre de enero 2017.

En ese marco, la particular y compleja coyuntura que se vive en Brasil desde el Golpe institucional de 2016, confronta a las organizaciones y movimientos sociales a constantes luchas diarias, explica el también columnista de Sul21. “El enfrentamiento y la protesta social se dan en todas partes y no es simple reunir a todas estas iniciativas en torno a una convocatoria como la del FSM 2018. Las prioridades políticas son acuciantes. Sin embargo, estoy convencido que es una cuestión de tiempo y que cuando nos vayamos acercando a marzo próximo, la convocatoria se irá ampliando”, subraya.

“El optimismo y el convencimiento de las fuerzas sociales bahianas es evidente. Su colectivo organizador reúne a los principales movimientos sociales de la región (entre las cuales la Vía Campesina del Noreste, por ejemplo). Con el apoyo logístico del Gobierno del Estado y de la Universidad Federal, estaremos en capacidad de recibir a miles de personas, incluso de América y de Europa”.

Mirando hacia atrás, el agudo balance crítico de Mauri Cruz desborda cualquier simplicidad de análisis.  “Cuando recordamos los primeros foros, que fueron esenciales para aglutinar el pensamiento/práctica de izquierda, los principales promotores, en su mayoría, eran pensadores, intelectuales, hombres y blancos (sea latinoamericanos o europeos) …Hoy, el movimiento social mundial es muy diferente al de entonces y buena parte del mismo no se reconoce en el FSM”, enfatiza.

Hay una tarea esencial tanto para Salvador como para después, dada la enorme magnitud de la misma: “reinventar el FSM, con una metodología realmente horizontal y participativa, asegurando que esos movimientos se sientan en casa y sus temas sean prioritarios”, enfatiza Mauri Cruz.

¿Cómo lograr realmente esa centralidad efectiva de los movimientos sociales? La fluidez del análisis se dispara sin pausa. Las mujeres, su modo de pensar y actuar tienen que ser hegemónicos en el FSM, porque la sociedad nueva que pretendemos debe ser feminista. La mirada de los pueblos negros tiene que estar en el centro de la superación del modelo capitalista y el concepto de reparación y de las consecuencias de siglos de esclavitud debe estar en el centro de la construcción del FSM. Los derechos de los pueblos originarios, de los pueblos indígenas, de regularización de las tierras y culturas ancestrales, sus relaciones con la Madre Tierra tienen que estar también en la esencia del FSM.

De igual forma que las luchas urbanas, de los sin techo, de los sin trabajo, de los recicladores y de la población que vive en las calles, de las culturas de las resistencias de las periferias…porque la mitad de la población humana vive en las ciudades.  También debe ocupar un punto central, insiste, la economía solidaria, la agroecología, las resistencias económicas y de nuevas formas de hacer la economía, la nueva lógica de producción y de consumo.

Este proceso para reinventar el FSM parte de la premisa de reconocer la validez del mismo. A pesar de sus problemas y tensiones -propios de un espacio donde la lucha de clases no queda afuera-, “es el único, tan amplio y diverso, que sigue existiendo a nivel internacional para facilitar el intercambio de experiencias y búsqueda de alternativas”. Amplitud que, para el militante bahiano, no admite, sin embargo, una visión diluida. “Tenemos que combatir al capitalismo ya que sus consecuencias brutales para la humanidad y la tierra están a la vista. Aceptar una metodología horizontal, participativa, plural, no implica un autonomismo descomprometido”.

“Concebimos nuestra convocatoria para marzo 2018 como parte de un proceso donde el FSM retome el protagonismo mundial en la lucha por Otro Mundo Posible”, insiste. Reconociendo que desde Porto Alegre 2001 hasta ahora, solo han pasado escasos 16 años. Un periodo corto si lo referenciamos al tiempo histórico universal. “Debemos reconocer también que los objetivos que nos impusimos no son tareas simples. Me refiero a reunir a la ciudadanía planetaria, de forma horizontal, para discutir sobre la derrota del capitalismo y la construcción de otro mundo alternativo, radicalmente democrático, ambientalmente sustentable y socialmente justo”, concluye Mauri Cruz.

Los que critican al proceso del FSM por falta de resultados en estos tres lustros, deben recordar que “estamos pensando y hablando de una revolución política, económica, social y ambiental. Dentro de la ética democrática, valor estratégico esencial de los movimientos sociales”, lo que significa un desafío enorme de construcción colectiva, concluye Cruz.

 

Sergio Ferrari, en colaboración con E-CHANGER, ONG suiza de cooperación solidaria activamente implicada desde 2001 en el FSM.

 

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España a la cabeza de la UE por desigualdad

Thu, 07/12/2017 - 07:00

Xavier Caño Tamayo - ATTAC Madrid

La Comisión Europea, es decir el gobierno de la Unión Europea, ha suspendido a España por su muy alta cota de desigualdad en ingresos de la ciudadanía. La sitúa a la cabeza de los países europeos más desiguales. Más desigual que Bulgaria, más que la agredida y destrozada Grecia y más desigual que Lituania.

Lamentablemente el problema de la desigualdad es general, aunque España se lleve la palma. Según informa la Unión Europea, un 30% de los ciudadanos europeos (casi un tercio) no han recuperado todavía los niveles de igualdad que había antes de que estallara la crisis en 2007 y se extendiera como mancha de aceite. Y España, pese a la cacareada recuperación proclamada por el gobierno Rajoy, sus voceros y tiralevitas, está en una de las peores situaciones europeas de desigualdad.La Comisión Europea asegura que el Reino de España apenas ha rebajado el riesgo de pobreza y exclusión social y que las personas empobrecidas son demasiadas. Y destaca los pésimos resultados de España en reducir la desigualdad y la pobreza por la ausencia de políticas sociales que merezcan tal nombre.Por eso el Reino de España es campeón en abandono escolar, en jóvenes que no estudian ni trabajan, jóvenes sin futuro (y por supuesto sin presente), en hombres y mujeres en riesgo de pobreza y exclusión, en pensiones insuficientes, en demasiadas personas con escaso nivel educativo… El Reino de España es el paraíso de la desigualdad en Europa.Esa desigualdad se traduce en que casi 13 millones de personas en este país (y somos 46 millones) están en riesgo de pobreza o exclusión social. Así lo afirma el informe El Estado de la Pobreza. España 2017, documento con datos al día sobre el riesgo de pobreza o exclusión social según el indicador que utiliza la UE, AROPE (por sus siglas en inglés de riesgo de pobreza).El índice AROPE se basa en la Tasa de Riesgo de Pobreza Relativa (ganancias económicas menores del 60% del ingreso nacional medio), Baja Intensidad del Empleo en Hogares (personas mayores de 18 años que solo consigan trabajar la quinta parte de posibilidades de empleo que necesitan en el último año) y Privación Material Severa, como no poder poner la calefacción, no poder pagar el alquiler mensual o no poder comer pollo dos veces por semana. La peor noticia del citado informe es que aumenta la privación material severa.La cifra exacta en España de personas en riesgo de pobreza es 12.989.405. Casi 28% de la población total y cuatro puntos y medio por encima de la media europea del 23,4%. De esos casi 13 millones en riesgo de pobreza, un millón y medio de personas sufren pobreza severa. Lo que nos lleva a concluir que tal vez los datos macro-económicos de los que presume el gobierno hayan mejorado, pero la pobreza ha aumentado y los pobres no notan la recuperación en absoluto. Y no lo notan porque falla estrepitosamente la redistribución de la riqueza. Y la redistribución de riqueza ha de hacerse por medio de un sistema justo, progresivo y suficiente de impuestos que proporccione al Estado los recursos suficientes para asegurar una vida mínimamente digna a la población. Ese es el camino.

Pero resulta que, según datos de Erostat de presión fiscal en la UE en 2015, España está casi siete puntos por debajo de la media de los 19 estados de la Zona Euro. Si el volumen de impuestos recaudados fueran los de esa media de presión fiscal, España recaudaría 58.000 millones de € anuales más y habría más justicia.

 Publicado en elmercuriodigital ¡Por razones!
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La robotización de la producción de bienes y servicios exige un impuesto a las transacciones financieras

Wed, 06/12/2017 - 07:00

Miguel GorospePlataforma por la Justicia Fiscal

Plataforma por la Justicia Fiscal

Alguien como Bill Gates ha dicho que los robots deberían pagar impuestos. ¿Pero qué robots, los de fábricas? ¿Los cajeros automáticos? ¿Los ordenadores? ¿Cómo fijar las tasas?

Hace años, cuando aparecieron las primeras máquinas en la revolución industrial, se eliminaban puestos de trabajo y, al tiempo, se facilitaba tener más bienes producidos por la industria… ¡El progreso!

Más adelante, en el campo, los tractores sustituyeron la mano del hombre, y se consiguió una producción mayor con menor esfuerzo. Pero también se redujo la necesidad de mano de obra.

Esto fue mucho más grave con las maquinas más sofisticadas, como las cosechadoras, las algodoneras… que reducían el número de personas necesarias en tareas agrícolas en el campo, y los salarios se convertían en beneficios económicos que iban a parar a los países fabricantes de esas máquinas y a los propietarios de las fincas… pero se aceptaba porque era el progreso.

Después aparecieron los ordenadores que sustituían a personas en los despachos para mecanografía, en cálculos, en los bancos… mientras los cajeros automáticos sustituían al personal de banca, las máquinas expendedoras sustituían los estancos o algunas compras en bares… hasta hoy que, en los aeropuertos, al entrar en un país, el pasaporte lo comprueba una máquina y te deja entrar … o no.

Hace tiempo que hay robots que construyen coches u otra maquinaria, ensamblan piezas y sustituyen a personas. Y va en aumento.

Alguien como Bill Gates ha dicho que los robots deberían pagar impuestos. ¿Pero qué robots, los de fábricas? ¿Los cajeros automáticos? ¿Los ordenadores? ¿Cómo fijar las tasas? Complejo y de difícil implantación.

Pero hay un problema; en España, de los ingresos presupuestarios (no financieros) para 2017, el 48% son cotizaciones a la seguridad social que las empresas y los trabajadores abonan a la Seguridad Social y el 14% del total de ingresos de impuestos procede de la renta de las personas físicas (IRPF), lo percibido por trabajar. Es decir, el 62% proviene del trabajo.

El problema grave es que los robots, al eliminar el trabajo de personas, personas que tienen un sueldo y cotizan, que aportan a los ingresos del país este 62%, que sirve para cubrir gastos del Estado… eliminan también el dinero necesario para los gastos sociales. Si los trabajadores son sustituidos por máquinas y no va quedando donde trabajar, dejan de pagar impuestos y seguros sociales y pasan a ser personas en paro sostenidas por el Estado. Pasan a ser gasto social y la reducción de sus ingresos repercute también en el consumo…

Por otra parte, en los presupuestos de 2017, se prevé que el impuesto sobre el beneficio aporte el 9% del total de ingresos, pero en 2007 era el doble; ha disminuido la aportación de las empresas al Estado español por impuesto de sociedades, porque muchos proveedores de máquinas esconden sus beneficios en los Paraísos (Guaridas) Fiscales, defraudando a Hacienda, por lo que tampoco cotizan y así se reducen rápidamente los ingresos necesarios para mantener el estado del bienestar.

¿Qué hacer?

Si se cobran impuestos por los robots, con todas sus enormes dificultades, nunca podremos llegar a recibir lo que se deja de cobrar por seguros sociales, IRPF e Impuesto de sociedades (70% de los ingresos no financieros).

Sin embargo, hay caminos de los que se habla hace tiempo, caminos que es imprescindible poner en marcha cuanto antes, para poder captar los recursos necesarios para mantener el estado del bienestar y cumplir con los derechos humanos económicos, sociales y culturales.

En la actualidad, se calcula que el PIB mundial (la suma de todos los bienes y servicios producidos) son unos 75 billones de dólares, pero se calcula que la especulación financiera mundial es muy superior a los 5.000 billones de dólares. Es decir, 70 veces el PIB mundial. Los grandes negocios del mundo están en la especulación financiera que todo domina y puede llegar a hundir o salvar un país económicamente.

Bien, pues a pesar de ser el mayor negocio del mundo, generalmente refugiado en guaridas financieras o paraísos fiscales, y por tanto no paga Impuesto de Sociedades, tampoco paga absolutamente ningún impuesto por la compra o venta de ningún producto financiero.

Si compras una barra de pan, en España pagas un 4% de IVA. Si compras miles de millones de € en productos especulativos, no se paga nada. No hay un IVA financiero. Por eso es imprescindible exigir un Impuesto a las Transacciones Financieras que cubra la reducción de ingresos por la robotización de la actividad económica.

Si no lo hacemos, nuestros hijos no tendrán estado del bienestar

Publicado en Nueva Tribuna

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Argentina preside el G20 y rechaza presencias en reunión OMC

Tue, 05/12/2017 - 07:00

Julio C. Gambina – Consejo Científico de ATTAC España

Mientras el Senado de la Nación aprueba la iniciativa legislativa para sacar 100.000 millones de pesos de los jubilados y jubiladas para transferirlas a los Estados provinciales y nacionales, el Presidente Mauricio Macri toma la posta del gobierno alemán en la coordinación de la agenda del Grupo de los 20 para el 2018. Al mismo tiempo retira la acreditación de por lo menos 70 delegados de organizaciones nacionales e internacionales que iban a participar de la reunión de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Para la media sanción legislativa se contó con el acuerdo de una parte importante de la oposición política, con senadores en acuerdo con sus gobernadores, sumando complicidad a la política de ajuste. El déficit fiscal provincial y nacional se suple parcialmente con recursos de jubiladas y jubilados. La penuria de los ingresos de estos está asociada a la política de un acuerdo de mayoría parlamentaria en la Argentina, que no duda en resolver problemas presupuestarios a costa de empobrecer a buena parte de la sociedad. Cerca del 70% de los perceptores de ingresos previsionales (jubilatorios) están por debajo de la canasta mínima necesaria y con esta orientación se agrava esa perspectiva.

En rigor, es solo una faceta de una política reaccionaria que incluye incrementos de tarifas de servicios públicos, especialmente de luz y gas que escala la inflación en el último mes del año y sedimenta la continuidad del elevado costo de vida para una parte importante de la sociedad argentina de escasos y medianos recursos. Pero no solo es inflación, carestía de la vida y penuria social, sino la confirmación de una orientación elitista y discriminatoria que se manifiesta claramente en el quehacer político internacional.

G20 y OMC

Esta semana asumió Argentina la coordinación de la agenda del G20 para el 2018, y se iniciaron las reuniones técnicas en Bariloche, con un despliegue inmenso de seguridad. Hay temores a las protestas sociales en el país, protagonizada por organizaciones locales y redes sociales y políticas del mundo ante la previsible orientación liberalizadora que surgirá de los diferentes cónclaves del G20 y/o de la OMC.

Este nuevo papel asumido en el G20 ocurre en días previos al desembarco de las delegaciones internacionales a la 11° Conferencia Ministerial de la OMC, que entre otras cuestiones aloja un debate de la “sociedad civil” sobre las discusiones relativas al libre comercio. Es una práctica de años que impulsa la organización internacional desde su creación en 1995, claro que como búsqueda de legitimación. Muchas organizaciones y personalidades rechazan el ámbito de la OMC como espacio para el debate y por eso levantan la consigna FUERA OMC. Otras organizaciones sociales críticas a la OMC consideran que el debate puede hacerse tanto afuera de la cumbre oficial como adentro y por ende se acreditan para esa discusión.

La novedad es que por primera vez en su historia, la OMC tuvo que informar a varios acreditados, locales y extranjeros, que el gobierno argentino los “des-acreditaba”, sin dar explicaciones, las que deben rastrearse en medidas preventivas contra opiniones críticas a la liberalización. El discurso republicano se desvanece y evidencia la veta autoritaria de un gobierno comprometido con los intereses de la liberación para la ganancia, la acumulación y la dominación sin límites ni opiniones divergentes.

Protestas y alternativas

Más allá del accionar gubernamental expresado en la reserva de admisión y la aceptación de la OMC, aún con las disculpas en sus misivas a los des-acreditados, la semana de acción global Fuera la OMC se iniciará en concordancia con la Marcha de la resistencia de las Madres de la Plaza de Mayo.

A continuación se desplegarán un conjunto de iniciativas de debate político, social y cultural relativo al libre cambio y los propósitos de los organismos internacionales y los gobiernos a favor de la liberalización económica, máxima aspiración del capital más concentrado en el ámbito mundial.

La confluencia Fuera la OMC se constituye como movimiento social para instalar la crítica en la sociedad sobre el tipo de inserción internacional que promueve el gobierno de Macri, en sintonía con las aspiraciones de las clases dominantes, las que se reconocen en el programa de la dictadura genocida y la regresiva reestructuración de la economía, el Estado y la sociedad en los 90´, aquella que desembocó en la pueblada del 2001.

No estamos a las puertas de una pueblada de la magnitud y consecuencias de aquella, pero la escalada del conflicto social expresa descontentos que requieren ser articulados políticamente en una perspectiva superadora de experiencias conocidas, que puedan discutir el orden capitalista y construir nuevas posibilidades de un rumbo emancipador.

Buenos Aires, 2 de diciembre de 2017.

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La metáfora Pascua

Mon, 04/12/2017 - 07:00

Ignacio RamonetConsejo Científico de ATTAC España

La Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP23) se llevó a cabo en Bonn (Alemania), del 6 al 17 de noviembre pasado. Recibió a más de 25.000 participantes, incluidas delegaciones nacionales, a representantes de unas quinientas ONG y a más de mil periodistas.

Dos temas influyeron de modo determinante en el desarrollo de la COP23: la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París (COP21) y una mayor incidencia de fenómenos potencialmente asociados al cambio climático en muchos lugares del planeta. Que Fiyi –Estado archipiélago amenazado de desaparición por la subida del nivel del mar– haya presidido la COP23, siendo un conjunto de islas supervulnerable que acaba de enfrentarse, hace solo unos meses, al ciclón más potente registrado y con un programa muy ambicioso de despliegue de energías renovables, pone en el centro del debate los impactos, la adaptación y la mitigación desde el mundo en desarrollo, dejando en evidencia la Administración de Trump, que ha convertido a su país en el único miembro que no formará parte del Acuerdo de París a partir de 2020.

Un sentido de urgencia y la equidad como aspectos centrales del debate marcaron el entorno en que se movió esta COP23.

La cumbre concluyó con un balance paupérrimo, sin apenas progresos, y con el único consuelo de que la comunidad internacional sigue unida en la lucha contra el calentamiento global pese a la deserción de la Administración estadounidense por decisión del presidente Donald Trump. Además, en agosto pasado, Washington anunció que retiraría todos los fondos del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), el órgano de la Organización de las Naciones Unidas encargado de investigar el cambio climático.

Las casi doscientas delegaciones presentes en la antigua capital de la República Federal Alemana no lograron ni siquiera ponerse de acuerdo sobre los mecanismos técnicos que permitirán poner en marcha el acuerdo suscrito hace dos años en París en la COP21. Fue una cumbre decepcionante. Ahora, el peso recae sobre la próxima cumbre, que se celebrará, en diciembre de 2018, en la ciudad polaca de Katowice, situada en el epicentro de una gran cuenca carbonífera…

La cumbre de Bonn fue decepcionante también porque la mayoría de los asuntos han sido, sencillamente, aplazados. A pesar de que un número creciente de sucesos catastróficos nos recuerda cada día la gravedad del problema que, en el último año, se ha agravado al haber crecido un 2% las emisiones de CO2 a la atmósfera, tras dos años de esperanzador estancamiento. Las inundaciones en la India y Nigeria, las sequías en amplios territorios del planeta, los ciclones del Caribe y los incendios que se desataron en Estados Unidos y Europa en este 2017, sirvieron de telón de fondo. “El mar se traga aldeas, devora la costa y arruina los cultivos –declaró Timoci Naulusala, de 12 años, procedente de las islas Fiyi, en un apasionado discurso–. Las muertes por hambre y sed, el realojamiento de personas, los llantos por los seres queridos perdidos… Quizá crean que eso solo afectará a los países pequeños. Se equivocan”.

El gran objetivo de esta cumbre fallida era empezar a redactar el reglamento del Acuerdo de París (2015), pero los actores reconocieron que será preciso un empuje mucho mayor para que el documento esté concluido antes de finales de 2018. La ausencia de Washington en los debates decisivos de la cumbre, suplida en parte por numerosos representantes de la sociedad civil estadounidense, no se dejó sentir demasiado, pero muchos participantes acusaron el golpe, conscientes de que esa deserción hiere gravemente el acuerdo.

“La acción a nivel nacional está muy lejos de lo que se necesita –sintetizó Manuel Pulgar-Vidal, de la asociación WWF–. El abismo entre lo que estamos haciendo y lo que debemos hacer es gigantesco”. En el mismo sentido se pronunció Wolfgang Jamann, de Care International: “Los acuerdos políticos no han abordado suficientemente la dura realidad climática a la que ya se enfrentan millones de personas”. “Nunca había visto una COP con una tasa de adrenalina tan baja”, expresó un diplomático europeo en declaraciones a la agencia France Presse. Y también muy sintomático fue el comunicado emitido por la delegación española: “En Bonn, se ha continuado trabajando para construir el Acuerdo de París y no habido retroceso en ninguno de los temas tratados…”.

Los principales escollos en las negociaciones, que se prolongarán el año que viene en Katowice (Polonia), atañían a dos asuntos clave. El primero, conocido como “Diálogo de Talanoa” (1), es la revisión de los compromisos de reducción de emisiones de CO2 que se anunciaron en París, es decir: qué criterios se aplicarán para que los países ofrezcan propuestas más ambiciosas con vistas al 2020, cuando se pondrá en marcha el nuevo tratado, puesto que las que se encuentran ahora sobre la mesa no garantizan la estabilización de las temperaturas globales, sino que las impulsan más de tres grados por encima de los valores preindustriales. En Katowice, con nuevos datos del IPCC (el grupo de expertos en clima de la ONU), se realizará una nueva evaluación colectiva de cómo están evolucionando el calentamiento global y las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero.

El segundo escollo fue nuevamente la financiación que los países industrializados destinarán para que los países en desarrollo puedan adaptarse al calentamiento global, ahora con el agravante de la ausencia de Estados Unidos, lo que podría obligar a las restantes potencias a aumentar su contribución (la Administración de Trump ya ha anunciado que no abonará su participación al llamado Fondo Verde de la ONU). En la COP15 de Copenhague (2009), se acordó que los países industrializados aportarían 100.000 millones de dólares anuales a partir del año 2020, pero los detalles de la implementación no se han precisado.

Y la urgencia es enorme: “Este año, tres ciclones excepcionalmente violentos devastaron el Caribe, las inundaciones destruyeron miles de hogares y escuelas en el sur de Asia y la sequía trajo devastación a millones de personas en el este de África –declaró Tracy Carty, jefa de la delegación de Oxfam–. Ya no estamos hablando del futuro. Los países y comunidades más pobres del mundo ya están luchando por sus vidas contra los desastres intensificados por el cambio climático”. Por su parte, Jens Mattias Clausen, jefe de la delegación de Greenpeace, añadió: “Hablar no es suficiente. Nos falta la acción. Llamamos a Francia, Alemania, China y otras grandes potencias a intensificar y mostrar el liderazgo que dicen tener. Aferrarse al carbón o a la energía nuclear y desfilar como campeones del clima mientras no se puede acelerar la transición hacia la energía limpia no es más que mala fe”.

Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), las centrales de carbón siguen produciendo casi el 40% de la electricidad mundial, y son uno de los principales factores causantes del cambio climático. Además, la contaminación del aire por la quema de carbón causa enfermedades respiratorias severas y otros muchos efectos nocivos para la salud.

La canciller de Ecuador, María Fernanda Espinosa, destacó en su intervención, en nombre del Grupo negociador G77+China (que agrupa 134 países), que se necesita avanzar prioritariamente en el financiamiento del Fondo Verde para el Clima (FVC), que permite captar recursos financieros de los países desarrollados para que las naciones en desarrollo más vulnerables puedan afrontar las consecuencias del cambio climático. El FVC espera contar con unos 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020. Sin duda, uno de los grandes retos de los próximos años será avanzar en ese tema.

María Fernanda Espinosa recordó también que el planeta ya afronta las consecuencias desastrosas del cambio del clima, a través de graves inundaciones, derretimiento de glaciares, sequías, que además son amenazas para la seguridad alimentaria. Asimismo hizo un llamamiento para proteger a las mujeres, niños, niñas, migrantes y refugiados, quienes son los más afectados por el cambio climático, que calificó de “mayor amenaza global de este siglo”.

Aunque Donald Trump lo niegue, el calentamiento del sistema climático es una realidad inequívoca. Unos 2.500 científicos internacionales, miembros del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evolución del Clima (GIEEC), lo han confirmado de modo indiscutible. Su causa principal es la actividad humana que produce un aumento descontrolado de emisiones de gases, sobre todo dióxido de carbono (CO2), producto del consumo de combustibles fósiles: carbón, petróleo, gas natural. La deforestación acrecienta el problema. Porque los árboles, las plantas y las algas de los océanos absorben y neutralizan el CO2, y producen oxígeno; de ese modo ayudan a combatir el efecto invernadero.

Desde la Convención del Clima y la Cumbre de Río de Janeiro en 1992, y la firma del Protocolo de Kioto en 1997, las emisiones de CO2 han progresado más que durante los decenios precedentes. Si no se toman medidas urgentes, la temperatura media del planeta aumentará por lo menos en cuatro grados. Lo cual transformará la faz de la Tierra. Los polos y los glaciares se derretirán, el nivel de los océanos se elevará, las aguas inundarán los deltas y las ciudades costeras, archipiélagos enteros serán borrados del mapa, las sequías se intensificarán, la desertificación se extenderá, los huracanes, los ciclones y los tifones se multiplicarán, centenares de especies animales desaparecerán…

Las principales víctimas de esa tragedia climática serán las poblaciones ya vulnerables del África Subsahariana, de Asia del Sur y del Sureste, de América Latina y de los países insulares ecuatoriales. En algunas regiones, las cosechas podrían reducirse en más de la mitad y el déficit de agua potable agravarse, lo que empujará a cientos de millones de “refugiados climáticos” a buscar a toda costa asilo en las zonas menos afectadas… Las “guerras climáticas” proliferarán.

Para evitar esa nefasta cascada de calamidades, la comunidad científica internacional recomienda una reducción urgente del 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Único modo de evitar que la situación se vuelva incontrolable.

Por otra parte, debemos cambiar nuestro modelo económico despilfarrador que agota los recursos del planeta. Actualmente, la Tierra ya es incapaz de regenerar un 30% de lo que cada año consumen sus habitantes. Y, demográficamente, estos no cesan de crecer. Somos ya 7.500 millones, y en 2050 seremos más de 9.000 millones… Lo cual complica el problema. Porque no hay recursos para todos. Si cada habitante consumiese como un estadounidense se necesitarían los recursos de tres planetas. Si consumiese como un europeo, los de dos planetas… Y no disponemos más que de una única Tierra. Una diminuta isla en la inmensidad de las galaxias.

A este respecto se recordó en Bonn, en reiteradas ocasiones, la “metáfora Pascua”, en alusión al desastre que conoció la isla de Pascua o Rapa Nui (Chile). A esa tierra, una de las más aisladas del planeta, llegó entre los años 800 y 1200 una expedición polinesia que quedó cortada del resto del mundo. Pequeña (unos 160km2), la isla estaba recubierta con una suntuosa vegetación, rodeada de aguas muy ricas en peces, con costas llenas de moluscos y millones de aves migratorias que allí anidaban. En unos cuantos decenios, los rapanuis se multiplicaron y desarrollaron una brillante civilización (la de los moai), que aún hoy asombra al mundo. Pero lo hicieron a base de explotar con exceso y sin precaución las riquezas de la isla. Resultado: en poco tiempo, no quedaba un árbol en la isla, ni un pez en sus mares, ni un molusco en sus costas, ni un ave en sus nidos… Cuando el escritor francés Pierre Loti visitó la isla en 1872, solo quedaban unos cientos de habitantes, “un pueblo de fantasmas, desnudos, esqueléticos y hambrientos; últimos escombros de una raza misteriosa” (2).

Con la excepción de Donald Trump, cada día quedan menos escépticos frente a las evidencias del cambio climático. Cada habitante de nuestro planeta puede constatar, en particular, estas siete realidades: 1) la temperatura global sigue aumentando (2017 ha sido uno de los tres años más cálidos de la historia desde que existen estadísticas); 2) la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos sigue en aumento; 3) la concentración de CO2 sigue acumulándose; 4) sigue subiendo el nivel de los mares; 5) la acidificación de los océanos no disminuye; 6) las capas de hielo de la Antártida siguen reduciéndose; 7) sigue disminuyendo el hielo marino en el Ártico.

En Bonn, los países más desfavorecidos exigían a los más industrializados que indicasen, con dos años de antelación, cuánto dinero iban a aportar y en qué plazos. Con el objetivo de que pudieran saber con qué fondos podrían contar. Fuentes de la delegación de la Unión Europea (UE) aseguraron que con los márgenes presupuestarios que manejan los países europeos no es factible decir, aquí y ahora –como les estaban exigiendo–, cuánto dinero van a aportar en un horizonte de diez años, si bien no ha sido la UE quien se ha opuesto a avanzar en este exhaustivo reporte, sino Estados Unidos, Australia y Japón. Por su parte, Angela Merkel se comprometió a duplicar los fondos para el clima y ayudar a los países en desarrollo para 2020, y explicitó su compromiso de ayudar a las naciones en desarrollo en iniciativas como sistemas de información climática y gestión de riesgo de desastre.

Pero los participantes se decepcionaron cuando Merkel anunció su plan para reducir la dependencia del carbón de Alemania. Alrededor del 40% del sector energético de ese país depende del carbón y, de seguir así, Alemania no cumplirá sus objetivos en materia de reducción de emisiones contaminantes para 2020. De hecho, la Unión Europea no podrá lograr su objetivo de reducir los gases de efecto invernadero en por lo menos un 40% para 2030, respecto de los niveles de 1990, a menos que cambien las políticas y redoblen sus compromisos. España, por su parte, es uno de los países de Europa Occidental –junto con Polonia y Alemania– que no ha firmado el compromiso gradual para poner fin a la producción de carbón con el año 2030 como horizonte…

En este sentido, desde el inicio, la cruzada de las negociaciones ha tenido como punto central definir cómo pueden los países más ricos ayudar a los menos desarrollados en la adaptación y en la compensación. Bajo el primer concepto entran las distintas formas de cambiar las economías para depender menos del petróleo, gas y carbón.

La tarea, ya de por sí titánica, se complicó este año cuando Donald Trump anunció que sacaba a su país del Acuerdo climático. Desde su campaña electoral en 2016, el republicano prometió esta medida. Y es que, entre otras razones, el presidente Trump considera que el cambio climático es una “mentira” fabricada por los chinos para minar la economía estadounidense…

Sin embargo, el proceso de renuncia lleva tres años, lo que convierte a Estados Unidos en un signatario hasta entonces. Por eso vino a Bonn una pequeña delegación oficial, con el secretario de Estado, Rex Tillerson, al frente. Y es que un grupo rival de gobernadores, alcaldes y líderes empresarios también estuvo presente en Bonn: la desafiante coalición norteamericana “We Are Still In”, liderada por el exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, en nombre del Centro de Acción Climática de Estados Unidos. Así pues, hubo dos delegaciones estadounidenses en la cumbre, lo que llevó a los expertos a preguntarse cuál era la que realmente hablaba en nombre del país y a los asistentes a preguntarse con cuál hablar…

En este contexto, los expertos coinciden en que Estados Unidos dejó un vacío en el liderazgo climático. Más allá del compromiso que muestra la Unión Europea, la lupa se puso en los dos mayores responsables junto a EEUU de las emisiones: la India y China. El primero ya asumió el desafío al hacer de la energía solar un proyecto a gran escala. Por su parte, Pekín también da indicios de no querer echarse para atrás. Con su plan para un nuevo mercado nacional de carbono, China propone poner un precio a las emisiones corporativas.

Visto el fracaso de la COP23 y la inacción gubernamental, y visto que no podemos “bajarnos del mundo” como decía Mafalda, nuestras principales esperanzas residen actualmente en las 7.500 ciudades y entidades de todo tipo, en particular centenares de asociaciones de ciudadanos, que se han propuesto avanzar por su cuenta hacia una sociedad baja o nula en carbono. Está en juego el destino de la humanidad.

NOTAS:
(1) El “Diálogo de Talanoa” es importante para suplir el vacío entre el Protocolo de Kioto (vigente hasta el 31 de diciembre de 2012 y extendido por ocho años más hasta el 31 de diciembre de 2020) y el Acuerdo de París, que entrará en vigor en 2020.
(2) Pierre Loti, L’île de Pâques. Journal d’un aspirant de “La Flore”, Éditions La Simarre, Joué-les-Tours, 2016.

Director de ‘Le Monde diplomatique en español’

Publicado en Público.es

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¿Formarán Rusia, Venezuela, Irak e Irán una nueva OPEP?

Sun, 03/12/2017 - 13:58

Germán Gorraiz López - ATTAC Navarra-Nafarroa

La Agencia Internacional de la Energía (AIE), en un reciente informe titulado “Perspectivas mundiales de inversión en energía”, advierte que será necesario invertir 48 Billones $ hasta el 2035 para cubrir las crecientes necesidades energéticas mundiales, pero el abrupto desplome del precio del crudo hasta los 50 $, imposibilitará a los países productores conseguir precios competitivos que permitirían la necesaria inversión en infraestructuras energéticas y búsqueda de nuevas explotaciones por lo que no sería descartable un posible estrangulamiento de la producción mundial del crudo en el horizonte del 2.025, al concatenarse la recuperación económica de EEUU y la UE con factores geopolíticos desestabilizadores (Nueva Guerra en Oriente Medio). Así, según Rystad Energy, la industria petrolera necesita reemplazar 34.000 millones de barriles de crudo al año pero en el 2.015 tan sólo se alcanzaron los 8.000 millones de barriles debido al drástico descenso de las inversiones en exploración y producción mundial (un 28% en el 2015 y se estima para el 2016 una nueva caída del 20%).

Dependencia mundial de los combustibles fósiles

Según Edgar Ocampo, cada año, el mundo fagocita la mitad de las reservas de un país petrolero importante (México) y dado que las energías alternativas todavía necesitan enormes subsidios como para ser viables en los países en vías de desarrollo, la práctica del fracking ( especie de panacea universal que resolverá los problemas energéticos de la Humanidad) es todavía incipiente y suscita recelos medioambientales y la inercia de los activos petroleros no permitirá que las grandes compañías abandonen sus equipos e infraestructura actuales, se deduce que la economía mundial seguirá gravitando sobre la dependencia del petróleo en la próxima década. El gas natural se presenta como el único sustituto ante una presunta escasez de petróleo, pero este recurso también sigue el mismo camino de inestabilidad, por lo que los principales países desarrollados cuentan con reservas estratégicas de petróleo que destinan exclusivamente para uso en situaciones críticas para garantizar el consumo interno durante un par de meses además de implementar medidas cosméticas de ahorro de energía. Así, en China, se habría fijado el Plan Energético Quinquenal 2015-2020 con el objetivo de reducir la dependencia del carbón y del petróleo aunque según Greenpeace con un “insuficiente incremento de las energías renovables del 1%”, en un país donde el carbón cubre el 70% de las necesidades energéticas y si continúa la tendencia actual, la combustión actual de carbón se duplicará en 15 años.

Cénit del petróleo (Peak Oil)

El declive de la producción mundial de crudo convencional se explica por medio de los métodos de análisis del geólogo King Hubbert sobre la producción de petróleo de los Estados Unidos, método conocido como la “curva de Hubbert” pues dicho geólogo calculó en 1956 con extraordinaria precisión la fecha en que los Estados Unidos no podrían producir más petróleo de forma convencional aunque se perforaran más pozos En la actualidad, la producción actual del petróleo proviene en más de un 60% de campos maduros,(que tienen más de 25 años de ser explotados de manera intensiva) por lo que las nuevas prospecciones se realizan en regiones más remotas (Ártico, Amazonas), con mayor coste productivo ( 120 $) y menor rentabilidad, amenazando en muchas ocasiones a reservas y parques naturales (Ártico, Alaska, Amazonas) En la actualidad, el desfase entre el consumo mundial y los descubrimientos de nuevas explotaciones sería abismal (en una proporción de 4 a 1) y el tiempo necesario para poner en marcha a pleno rendimiento un yacimiento sería de alrededor de 6 años, por lo que cualquier descubrimiento no podrá entrar en operación hasta después del 2021. Así, el 90% de la producción de crudo saudí procede de tan sólo cinco campos maduros y hasta el 60% procedería del megacampo de Ghawar lo que aunado con que los nuevos proyectos de infraestructura petrolera de extracción de crudo considerados como “grandes,” (aquellos de más de 500 millones de barriles).En Arabia Saudí para el 2017 son prácticamente inexistentes y dado el espectacular incremento de la producción de crudo saudí ( 9 millones de barriles día) para suplir la drástica reducción de la producción de crudo de países como Libia, Siria e Irak, acelerá la fecha de caducidad de sus reservas ociosas, por lo que Arabia Saudí sería partidario de mantener los recortes de producción de petróleo en el 2.018, quedando a expensas de la decisión de Putin en la reunión que mantendrán en Viena. ¿Formarán Rusia, Venezuela, Irak e Irán una nueva OPEP?

Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), la producción de petróleo en Rusia alcanzó su máximo histórico (11,41 millones de barriles diarios) en el año 1988 cuando todavía formaba parte de la Unión Soviética, pero tras el declive provocado por la crisis económica del 2008, la producción ha ido in crescendo hasta alcanzar los 10,59 millones de barriles por día (bpd) en el 2013 con una fecha de caducidad de 20 años. Rusia y China sellaron un estratosférico contrato petrolero que se convierte en uno de los mayores de la historia de la industria energética por el que la empresa rusa Rosneft, (la mayor petrolera del país), suministrará petróleo al gigante asiático durante 25 años por valor de 270.000 millones de dólares (unos 205.000 millones de euros). Ello, aunado con el megacontrato gasístico firmado por la rusa Gazprom y la china CNPC por el que Rusia suministrará al país asiático 38.000 milones de metros cúbicos de gas natural por un monto aproximado de 400.000 millones $ y con una vigencia de 30 años a través del gaseoducto Sila Sibiri (La Fuerza de Siberia), sentaría las bases económicas de la Unión Euro-Asiática que inició su singladura el 1 de enero del 2015 como alternativa económica y militar al proyecto de EEUU de crear una Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés).

Respecto a Venezuela, la producción de crudo habría descendido a menos de 2 millones bpd (su menor nivel desde 1989 según datos de la OPEP), por lo que necesita urgentemente nuevos hallazgos petrolíferos (de seguir el ritmo actual de producción podrían agotarse sus reservas probadas en el 2021) así como una urgente financiación para refinanciar una deuda de 60.000 millones $. En consecuencia, Venezuela habría firmado un acuerdo por el que la empresa petro-química estatal china Sinopec invertirá 14.000 millones de dólares para lograr una producción diaria de petróleo en 200.000 barriles diarios de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, (considerado el yacimiento petrolero más abundante del mundo) y la empresa nacional de hidrocarburos PDVSA estaría en negociaciones con la rusa Rosneft, la italiana Eni y la española Repsol para obtener los créditos necesarios para realizar nuevos proyectos de crudo y gas. Recordar que Venezuela habría recibido con anterioridad préstamos por valor de 5.000 millones $ de la rusa Rosneft a cambio de envíos de crudo y combustible, siendo en la actualidad deudor de unos 1.000 millones $ que serán condonados por Putin, quien aprovechará la ocasión para convertirse en “socio estratégico” de Venezuela y reforzar la presencia de Rosneft en en el mercado energético mundial, no siendo descartable la instalación de una megabase naval y logística en Venezuela.

Respecto a Irak y según un artículo publicado por el New York Times, una buena parte de la producción petrolera de dicho país tendría como destino China, dado que las compañías occidentales (Exxon Mobil, Shell, BP y otras serían reacias a invertir en dicho país, pues las regalías, impuestos y otros cargos cobrados en Irak suelen engullir el 90% o más de las ganancias de una empresa petrolera, mientras que las inversiones en EEUU consiguen una ganancia del 50% aunado con el hecho de que EEUU importa tan sólo el 3% de sus necesidades petrolíferas de Iraq. Así, el Gobierno de Al Maliki firmó en 2008 un acuerdo con China cifrado en 3.000 millones de dólares, mediante el cual la firma estatal China National Petroleum Corp. (CNPC) obtuvo los derechos de explotación durante 23 años del campo petrólifero de Al Ahdab (el mayor yacimiento abierto en Irak durante las dos últimas décadas con una producción estimada de 25.000 barriles diarios) recibiendo de parte china la condonación del 80 por ciento de la deuda heredada de la época de Sadam Hussein, estimada en unos 8.500 millones de dólares.

En cuanto a Irán, posee las terceras mayores reservas probadas del mundo de petróleo y gas tras Arabia Saudí e Irak pero precisa de una inversión de unos 155.000 millones de dólares para el desarrollo de la industria petrolera y gasista. En la actualidad, Irán exporta 2,6 millones de bpd de petróleo crudo y condensado de los cuales el 40% se envían a Europa, por lo que Irán trata de acelerar la construcción del gasoducto de South Pars a Homms que conectaría el Golfo Pérsico con el Mar Mediterráneo y permitiría la llegada del gas iraní a la Unión Europea, relativizando de paso la importancia estratégica de Turquía dentro del Proyecto del Gasoducto Trans-Adriático (TAP) así como el papel relevante de Arabia Saudí y Emiratos Árabes como suministradores de crudo a Occidente. Sin embargo, tanto Irak como Siria estarían inmersos en procesos internos destructivos fruto de la balcanización implementada por EEUU siguiendo su doctrina del caos ordenado, por lo que Rusia sería en estos momentos la única potencia capaz de pacificar el avispero sirio y facilitar la exportación de productos petrolíferos de Irak e Irán, tras lo que no sería descartable el nacimiento de un nuevo holding energético pilotado por Rusia que contaría con Venezuela, Irak e Irán como socios energéticos y que utilizaría monedas nacionales en las transacciones comerciales entre dichos países para luego utilizarlas como fuente de acumulación de reservas y así adquirir preeminencia frente al dólar en las operaciones financieras internacionales, dentro de la ofensiva de Putin para acabar con el papel del dólar como patrón monetario mundial tras la imposición por parte de EE.UU. de nuevas sanciones contra Rusia.

Analista internacional

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Los gobiernos europeos deben actuar y revertir la prohibición de la OMC

Sat, 02/12/2017 - 15:15

Comunicado de la Red Europea de ATTAC

La Red Europea de ATTAC condena la decisión a último minuto de prohibir la entrada a la cumbre de la OMC a docenas de expertos/as de la sociedad civil y activistas. La decisión, aparentemente ejercida por el gobierno de Argentina sin dar explicaciones, no tiene precedentes en la historia reciente de la OMC.

A observadores/as de todo el mundo se les han retirado sus acreditaciones aprobadas previamente. Muchos grupos europeos se encuentran entre ellos, incluyendo Global JusticeNow, TransnationalInstitute y 11.11.11. Altos cargos de la OMC han dicho que no saben la razón de la decisión, a pesar de haber solicitado información repetidas veces al Gobierno argentino. Muchas de estas organizaciones han participado en las cumbres desde que se fundó la OMC.

Que a la OMC o a los gobiernos anfitriones se les permita escoger qué representantes de la sociedad civil pueden atener la OMC es una burla a nuestra independencia y habilidad para hacer la OMC y sus gobiernos responsables. Previene el debate público, la discusión y la objeción. Y deja a los/las activistas en el país anfitrión más vulnerables en su trabajo de cuestionar a sus gobiernos y a la misma OMC. La OMC debe desarrollar urgentemente un mecanismo para asegurar la representación independiente de representantes de la sociedad civil.

Pedimos a los/las parlamentarios/as europeos/as impugnar por completo esta decisión. Pedimos a Argentina revertir la decisión de estas exclusiones. Pedimos a la OMC y el G20 reconsiderar urgentemente su decisión de realizar sus cumbres venideras en Buenos Aires, hasta que el gobierno haya revertido y explicado su decisión.

ATTAC Austria

ATTAC Francia

ATTAC Alemania

ATTAC Hungría

ATTAC Irlanda

ATTAC España

Global JusticeNow (ATTAC RU)

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Del neoliberalismo precoz al neoliberalismo tardío

Sat, 02/12/2017 - 13:49

Emir Sader - ALAI, AMÉRICA LATINA en movimiento

formula del neoliberalismo formula del neoliberalismo

Cuando se agotaba el ciclo largo expansivo de la economía capitalista de la segunda pos-guerra, se generó la situación que los economistas han llamado de “estanflación”, la combinación de estagnación con inflación. Los gastos estatales acumulados en la era de gran desarrollo económico y las conquistas sociales comenzaron a pesar sobre los gobiernos, que apelaron a la inflación para atenderlos.

Fue en ese marco que empezaron a surgir elementos que más tarde se configurarían en el ideario neoliberal. Una especie de neoliberalismo precoz estaba contenida en las propuestas de la Comisión Trilateral, compuesta por Samuel Huntington, Michel Crozier y Joji Watanuki, (“The Crisis of Democracy,” New York, New York University Press, 1975), cuando proponen una “democracia restringida”. El Estado se habría vuelto incapaz de atender las demandas de los distintos sectores de la sociedad, los que, actuando en democracia, sobrecargaría sobre las finanzas públicas, el atendimiento de derechos que ya no era posible satisfacer. Surge el tema de la “ingobernabilidad”, que se volvería pieza esencial en la centralidad de los ajustes fiscales, en el modelo neoliberal.

En la misma América Latina, coincidiendo con las transiciones de las dictaduras a las democracias, Fernando Henrique Cardoso (“Autoritarismo e democratização”, Rio de Janeiro, Editora Paz e Terra, 1975) propuso una versión precoz del neoliberalismo, en su Teoría del Autoritarismo, que ha orientado gran parte de esos procesos de transición. En su visión, democratizar sería descentralizar el poder político alrededor del ejecutivo y desconcentrar el poder económico alrededor del Estado. En las dictaduras, en su opinión, el sector hegemónico sería una especie de “burguesía de Estado”, a la que habría que desplazar, para dar lugar a la democracia. Hay elementos claros que apuntaban hacia el Estado mínimo que posteriormente será clave en el modelo neoliberal.

A lo largo de las décadas siguientes, América Latina se volvió la región del mundo con más gobiernos neoliberales y en sus modalidades más radicales. Se conocen los rasgos comunes de esos gobiernos y los personajes que los han protagonizado como presidentes elegidos, reelegidos y posteriormente detestados.

Como herencia del agotamiento del modelo neoliberal, quienes lo siguieron sosteniendo fueron derrotados sistemáticamente en algunos de los más importantes países del continente: Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Ecuador. Hasta que, recientemente, producto de una nueva ofensiva conservadora, explotando debilidades de algunos de esos gobiernos, una ola de restauración conservadora se expande, teniendo como ejes Argentina y Brasil.

Imponen el mismo modelo de hace décadas, como si nada hubiera pasado en nuestros países y en el mundo. Como si ese modelo no se hubiera agotado, como si no se hubiera instalado en el centro mismo del capitalismo una profunda y prolongada crisis recesiva. Se trata de un neoliberalismo tardío.

Flacso Argentina y el Centro Cultural de la Cooperación realizan esta semana, en Buenos Aires, el más importante y completo evento sobre “Estado y Políticas Publicas – El Neoliberalismo tardío”. Un amplio abanico de ejes temáticos, que van desde Control y Ética Publica hasta Políticas de Género, pasando por políticas de educación, salud, cultura, entre otros, componen la agenda del II Congreso Nacional.

Descifrar el neoliberalismo tardío, con sus anacronismos y sus novedades, es condición indispensable para reactualizar la lucha en contra de ese modelo devastador para los derechos sociales, para la soberanía nacional y para la misma democracia.

 

- Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).

 

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El techo de gasto local otra vez a debate, el superávit pasa a ser un problema

Fri, 01/12/2017 - 07:00

Carlos Martínez García - Consejo Científico de ATTAC España

Cuando la Troika y la Unión Europea deciden imponer las medidas mal llamadas de “austeridad” se imponen medidas de recortes.

En los tiempos que vivimos y sobre todo como herencia de la época reciente de la “indignación” se pensó de forma injusta que todas las administraciones despilfarraban. Que si sueldos, que si me entero de que el ayuntamiento de mi ciudad tiene ochenta coches oficiales y lo denuncio, que si… Pero sin embargo el indignado ignora que de los ochenta coches oficiales del ayuntamiento, cincuenta son de los bomberos, diez de manteamiento y obras, cuatro de jardinería, tres de protección civil, diez de Policía Local y tan solo tres para la Corporación local. La anti política hecha escándalo que al final acaba beneficiando solo a la extrema derecha y/o la abstención. Los municipios tradicionalmente han sido las administraciones menos derrochadoras, pero las más criticadas pues son las más próximas.

Cuando la Troika y la Unión Europea deciden imponer las medidas mal llamadas de “austeridad” se imponen medidas de recortes, y así se pasa a recortar no en subvenciones a la banca, el IBEX y las grandes multinacionales que las reciben y muy cuantiosas por diversos caminos, incluidos los regalos por crear empleo precario y temporal, mal pagado. No, en su lugar, se recortan medicamentos, salud, educación, empleo público, infraestructuras y bienestar social. Se privatiza y se recorta todo lo que beneficia a la gente trabajadora, sus hijos y/o sus mayores. Se impone el techo de gasto, es decir un tope en el gasto público sobre todo a regiones y ayuntamientos. A tal efecto, en el reino de España, aprendiz aventajado de todo lo que la Troika impone y en fomentar la desigualdad, se aprueba la “Ley orgánica de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera”, que entró en vigor el 1 de mayo de 2012 tras su aprobación en el Congreso de Diputados con el apoyo del PP, UPyD, UPN y CiU.

Esta ley fruto del golpe a la constitución y al pueblo que supuso la modificación del artículo 135 de la Constitución, de la noche a la mañana -Sr. Rajoy- impuesta por la UE y apoyada entusiásticamente por un Zapatero rendido y noqueado es en resumen, no una medida para equilibrar gasto y reducir deuda pública, sino para impedir, limitar y coartar inversión pública y ayudar a privatizar servicios públicos y/o coartar la capacidad de gestión de los municipios. Previamente campañas de desestabilización, habían echado toda la basura posible contra los ediles. Esta ley, no terminó ni ha terminado con la corrupción local, haya o donde ésta se pueda dar o se dé, pues la corrupción fundamental no venía de la burbuja inmobiliaria –por ahora frenada- y eso que la hubo y mucha, sino de la contratación y subcontratación de servicios públicos a empresas privadas en materias como recogida de residuos, agua, obras, grúas y demás chanchullos varios que tanto han enriquecido a la burguesía patria, por cierto “de las varias patrias”. Esta ley de estabilidad presupuestaria lo único que ha provocado es que los municipios deban recortar obligatoriamente servicios públicos y sociales, culturales y deportivos así como obras de mejora, seguridad y ornato viario. Es decir han producido un gran superávit local de los ayuntamientos pero del que solo se benefician los bancos, pues lo que sí que queda fuera del veto inversor, es pagar a los bancos los préstamos y enjugar deuda bancaria.

¿Que supone el techo de gasto?, pues no poder hacer planes de empleo, limitar la inversión cultural, no poder construir vivienda pública de carácter social, despedir a empleados públicos y prohibir expandir el sector público municipal y lo que más les interesa al PP y los ricos, impedir las remunicipalizaciones y por tanto seguir protegiendo a empresas privadas que son las que se llevan la parte del león de las inversiones a costa de nuestros impuestos y tasas, con contratos negociados todos ellos en la época dorada de las “gurteladas, marbelladas, valencianadas y el palco del Real Madrid o el 3%…”. Por tanto la cosa del techo de gasto impuesto tras una época que la cultura neoliberal nos impuso su visión a casi todas y todos y en la que los indignados se las veían con un concejal de pueblo, pero que jamás criticaron a la gran fuente de corrupción y despilfarro, de mafia y latrocinio que es el capitalismo y las grandes empresas capitalistas, movidas por bancos privados y fondos de inversión capitalista. Esos son los que hacen el negocio a nuestra costa. Esos a pesar del techo de gasto, siguen ganando dinero y para ellos no hay austeridad, sino negocio. Pues el techo de gasto es el gran negocio de los florentinos de turno.

Publicado en nueva tribuna

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Triunfo y crepúsculo del capitalismo

Thu, 30/11/2017 - 07:00

Alejandro Nadal – Consejo Científico de ATTAC España

Antes de la gran crisis financiera de 2007 era raro escuchar hablar de capitalismo. El sistema social y económico existente en el mundo era considerado por la ideología dominante el resultado de un proceso natural. Si en alguna ocasión se hablaba de capitalismo era sólo para indicar que se trataba de un sistema ganador, un esquema de relaciones sociales que había triunfado sobre todos los demás (como lo demostraba el colapso del comunismo en la Unión Soviética). Hoy las cosas han cambiado.

A partir de la debacle de 2007 y del fracaso de la política macroeconómica para superar sus efectos negativos, hablar de capitalismo y de su evolución es algo común. Los reveses que sufre el capitalismo son múltiples y se necesita estar ciego para no percibirlos.

El primer fracaso se sitúa en el plano del crecimiento. Los economistas del establishment piensan que a raíz de la crisis estamos frente a un proceso de lento crecimiento o estancamiento secular. Pero lo cierto es que la tasa de expansión del capitalismo global ha venido disminuyendo desde hace más de 45 años. Entre 1972 y 2017 la tasa de crecimiento anual del PIB de los 20 países miembros de la OCDE disminuyó de 4.2 a 2.5 por ciento. Se trata de una tendencia de largo plazo y no de un problema coyuntural.

El segundo frente en el que fracasa el capitalismo se relaciona con la política económica. Es cierto que en las décadas de la posguerra la mezcla de política macroeconómica dio buenos resultados, pero hoy la política económica no es capaz de sacar a la economía mundial del entumecimiento. La política monetaria explora nuevos territorios mediante la inyección desorbitada de liquidez al sistema financiero, pero el efecto sobre la economía real ha sido muy débil o nulo (como en Japón durante los pasados dos decenios). Por su parte, la política fiscal no ha podido escapar del terrible dilema que le ha impuesto el sistema financiero global: si el Estado no disciplina sus finanzas, el mercado de capitales le castigará.

El tercer fracaso se relaciona con la única fuente de legitimidad social y política que tenía el capitalismo, a saber, su capacidad de mejorar el bienestar de las grandes masas de la población. Ese resultado no sólo depende de la acumulación continua de capital (hoy debilitada), sino de la redistribución de los logros económicos entre la población. Entre 1945 y 1975 el capitalismo desarrollado pudo elevar el nivel de vida promedio de la población. Sin embargo, desde 1973 el crecimiento de los salarios se estancó y el aspecto redistributivo del régimen de acumulación se transformó radicalmente. El ahorro neto privado comenzó a declinar, mientras aumentaba el flujo de crédito hacia el sector privado. Los análisis de Wynne Godley demuestran que el incremento en la demanda agregada alimentado por el crecimiento del endeudamiento fue el principal factor detrás del crecimiento económico en Estados Unidos. A su vez, ese crecimiento estuvo ligado al abultado déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos y al endeudamiento externo. Las siguientes décadas estuvieron marcadas por una desigualdad creciente y la transferencia de recursos desde las clases más bajas hasta los más privilegiados de la pirámide social.

El cuarto frente en el que el capitalismo ha fracasado es quizás el más importante. La red de instituciones que proporcionan estabilidad al capitalismo es compleja y desempeña muchas funciones. Pero quizás el apoyo decisivo lo recibe de la idea de que capitalismo, democracia y libertad son criaturas que nacieron en el mismo nido. La verdad es que en ocasiones el capitalismo no ha tenido más remedio que respetar el sistema democrático, pero cuando se ha sentido fuerte ha escogido el camino de la violencia y la represión. Ese fue el destino de Allende y de Mossadegh.

A veces al capital le ha resultado costoso agachar la cabeza y aceptar esquemas de redistribución y garantías de mayor seguridad social y libertad de asociación para la clase trabajadora. Por eso de la Gran Depresión emerge el estado de bienestar. No fue una concesión graciosa de la clase capitalista. Pero una vez que el capital recuperó sus fuerzas, la democracia pasó a segundo plano. Las decisiones políticas se toman ahora por las élites de las corporaciones, bancos y otros agentes de los mercados financieros. Hoy el crecimiento del sistema financiero y la globalización de mercados y cadenas de valor se encargan de disciplinar a los gobiernos. Por la vía electoral no se puede cambiar la desigualdad o alcanzar un nuevo estado de bienestar. Las elecciones son el camuflaje perfecto para disfrazar la explotación y degradar a los ciudadanos al nivel de simples consumidores (aunque cada vez con menor poder de compra).

El triunfo enfermo del capitalismo reside en haber eliminado a la oposición para mantener operando un sistema disfuncional y a todas luces injusto. Pero ese éxito marca al mismo tiempo el principio del crepúsculo. Si alguna vez lo fue, hoy el capitalismo ha dejado de ser el soporte de una sociedad democrática, justa y estable.

Twitter: @anadaloficial

Publicado en La Jornada Opinión

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“Europa renuncia a valorar el trabajo doméstico pero sí incluye en el PIB actividades como la prostitución y el narcotráfico”

Wed, 29/11/2017 - 07:00

Marisa KohanPúblico.es

La economista y activista social, Carmen Castro, aboga por un modelo económico que ponga en el centro de su actividad la sostenibilidad de la vida y las aportaciones que realizan las mujeres que hoy por hoy no se valoran, ni se visibilizan, pero que pueden suponer el 45% del Producto Interior Bruto los países. Esto significa repensar las políticas públicas y la asignación de recursos económicos. Una economía feminista supone, afirma, replantear los comportamientos individuales, principalmente los que realizan o no realizan los hombres.

¿Cómo influye la economía tradicional, la que tenemos, en la vida de las mujeres?

La economía que tenemos, la ortodoxa o tradicional, está basada en una división sexual del trabajo que genera una asimetría jerárquica por cuestiones de género. Crea una sociedad jerarquizada, sesgada y androcéntrica que no tiene en cuenta las capacidades, las potencialidades ni las condiciones de vida de las mujeres. Esto quiere decir que el sistema productivo que conocemos es posible y se asiente fundamentalmente en un trabajo que es invisibilizado, no es reconocido ni valorizado y que fundamentalmente realizamos las mujeres en el ámbito del hogar y las relaciones sociales.

La economía tradicional parte de postulados como el de la mano invisible de Adam Smith, que dice que no hace falta que intervengas en el mercado porque ya la oferta y la demanda se encargarán de poner las cosas en funcionamiento. Pero el mejor ejemplo de esto es lo que hemos vivido en estos últimos ocho años. Cuando no se establecen regulaciones lo que ocurre es esta inercia de voracidad capitalista y depredadora de acumulación de beneficios.

Usted habla de la economía feminista. ¿En qué consiste?

Consiste en cambiar la mirada y aplicar una perspectiva feminista a cómo se organiza social y económicamente una sociedad y cuáles son las relaciones y los valores que la sustentan. Se trata de poner el foco en visibilizar y hacer emerger todos los desequilibrios y las múltiples desigualdades de género que provoca esta economía ortodoxa, ciega a todo lo que no sea una visión androcéntrica y occidentalizada. Una economía en la que el hombre es el centro de todo.

Supone también poner el centro de atención en las necesidades de sostenibilidad de la vida y las aportaciones que realizan las mujeres en el día a día, que es esa parte invisible del iceberg. Lo que no se ve.

El cambio fundamental de este enfoque consiste en poner los cuidados en el centro como una necesidad social, lo que significa repensar las políticas públicas y el sistema de distribución y asignación de los presupuestos. Pero supone también la necesidad de replantear los comportamientos individuales, principalmente los que realizan o no realizan los hombres.

¿Sería pues una economía que se centra más en las personas que en la generación de riqueza?

Sí. Se trata de poner los cuidados en el centro de las necesidades de las personas y en el centro de atención de las políticas económicas y que el sistema económico se reorganice de manera tal, que el objetivo fundamental sea satisfacer las necesidades para el desarrollo humano y no las necesidades de acumulación de beneficio monetario. Esto se dice muy rápido, pero genera cambios en la superficie y cambios en la estructura.

Gran parte del trabajo que realizan las mujeres, como los cuidados, no se reconoce económicamente. ¿Qué supone esto en términos de pérdida de riqueza?

La mayor parte el trabajo que realizan las mujeres no se reconoce, no se valoriza y no se contabiliza. Como no se reconoce y no se pone en valor, no tiene valor económico, ni siquiera monetario. Esto por una parte. Por otra parte, las actividades económicas o el trabajo que realizan las mujeres de manera remunerada está reconocido con otra base, otro baremo que establece una valoración más baja que la de los trabajos que realizan la mayor parte de los hombres. Son las dos partes de la asimetría.

Las actividades que no se reconocen, no se valoran y no contabilizan son todas las que llamamos producción doméstica. Es decir, las actividades y servicios que se prestan dentro de las relaciones familiares, dentro de los hogares, pero también las que se realizan fuera de los hogares en el ámbito socio comunitario. Se estima que estas actividades suponen entre un 40 o 45% del PIB, lo que es una barbaridad. Esa es la riqueza que se pierde.

Desde algunos países e incluso desde algunas comunidades autónomas en España se empezó a hacer un esfuerzo de poner en valor y de hacer emerger esa contribución que no formaba parte de la economía fomal. Pero a partir del 2014 se abandona por completo esa actividad porque el mandato de la Unión Europea es incorporar en el PIB actividades de la economía que vamos a llamar (si no ilegal) si alegal, como son la prostitución y el narcotráfico. Esto es un indicador de la esquizofrenia política y de las sinergias patriarcales que están dentro del sistema político y económico. Europa ha abandonado el esfuerzo por medir el trabajo doméstico, pero en cambio ordena medir estas otras actividades.

Detrás de todo este movimiento hay un interés de maquillar las cuentas. Porque como los déficits públicos han ido subiendo, de lo que se trata es de buscar estimaciones económicas y monetarias que contribuyan a aumentar el PIB para reducir el porcentaje de déficit. Pero la inclusión de estos supuestos sólo ha supuesto para España entre un 2% a un 4% de incremento del PIB. Pero sólo se trata de una estimación. ¿Cómo vas a cuantificar realmente algo que forma parte de las actividades económica alegales?

La esquizofrenia es total cuando piensas que quién propone estas medidas es la misma institución que luego aprueba las estrategias marco para la igualdad de género. Nos estamos moviendo en ese ámbito de hipocresía cuando hablamos de derechos de las mujeres, porque detrás de estas medidas hay todo un sistema de explotación y de dominación sobre las mujeres y supone aceptar que todo es mercantilizable. Significa dar carta de naturaleza legal a la prostitución y a las redes de trata que hay detrás.

¿Cuáles son las propuesta para cambiar este sistema económico?

Lo que estamos proponiendo es establecer indicadores alternativos al PIB porque no incorpora toda una serie de actividades que generan riqueza y bienestar, como es el trabajo de los cuidados. Hablamos de indicadores de bienestar. Hay diferentes propuestas, como la que hizo Cristina Carrasco, para generar indicadores no androcéntricos que sean alternativos al PIB e incluso al sistema de medición de la EPA (Encuesta de Población Activa), que sigue contabilizando como población inactiva a la mayor parte de las mujeres que desarrollan su trabajo en las actividades domésticas y que debe ser que no existen. Hay otros indicadores que tienen que ver con la coherencia de las políticas públicas. Hay también una serie de indicadores que se llaman de la felicidad bruta, que intentan medir hasta qué punto el desarrollo de capacidades humanas y de funcionalidades genera bienestar individual y colectivo. Indicadores alternativos hay una buena colección.

Según un informe del Foro Económico Mundial, la brecha salarial se está agrandando y se estima que tardaremos 200 años en cerrarla. ¿Se puede cerrar realmente?

El problema es que cuando se habla de cerrar la brecha, se está hablando de cerrar el síntoma, porque esta brecha es un síntoma de que hay algo que no funciona. Y lo que no funciona es lo que está por debajo, es decir, son las bases del sistema. Un sistema que sigue funcionando con asimetría de género, un sistema en el que siguen funcionando los roles y estereotipos de género y en el que se asigna un menor valor al trabajo que realizamos las mujeres en general, tanto lo que está remunerado como lo que no lo está. Por ello no podremos reducir la brecha salarial hasta que no acabemos con estos roles y estereotipos.

Un factor indicativo es cómo va evolucionando el factor de tiempos y de trabajos. Cuando se intenta atajar el problema de la brecha salarial se suele hablar de incrementar la transparencia, lo que es necesario y está bien que se haga al menos vemos las discriminaciones. Pero esto no resuelve la causa que provoca el síntoma. Es decir, si no resuelves la infección que provoca la fiebre, puedes bajar momentáneamente la temperatura, pero en cualquier momento volverá a subir.

La única manera de acabar con la división sexual del trabajo y el desigual reparto de tiempos y responsabilidades es poner en marcha políticas que incidan en el cambio del comportamiento de los hombres y en el reparto de tiempos y de trabajo. Tanto de los remunerados como de los no remunerados. Mientras no atajemos esto no resolveremos la brecha salarial.

¿Cual sería el cambio principal para poner fin a esta asimetría?

Hay dos. No podemos generar un cambio que vaya a las causas si no generamos un cambio político. Es impensable que las mismas instituciones que son los brazos ejecutores del sistema de desequilibrios que tenemos en este momento van a ser las que propicien ese cambio. Eso no es creíble y no va a ocurrir. Hay que combinar acciones a corto y medio plazo.

A corto plazo habría que poner en marcha medidas que incidan en el cambio de comportamiento de los hombres y en el reparto de tiempos en el trabajo remunerado y en el no remunerado. En cuanto al trabajo remunerado hay dos acciones que se pueden implementar: reducción de la jornada laboral para todo el mundo, es decir, que no haya personas que trabajen ocho horas, otras 10 y otras dos. Hay experimentos como el que se hace en Suecia y en Finlandia en algunos sectores productivos. Y la creación de empleo, avalado desde el sector público, en actividades que tienen que ver con la sostenibilidad de la vida y que liberaría a las mujeres de ese tributo patriarcal que estamos asumiendo. Porque el hecho de que no haya servicios para atender las necesidades de cuidados, no quiere decir que estas necesidades desaparezcan.

También hay que hacer un reparto de tiempo de las actividades no remuneradas. Y aquí es fundamental la equiparación de los permisos por nacimientos que sean iguales, intransferibles y remunerados al 100%.

¿Y pensando a medio plazo?

A medio plazo hay que seguir trabajando e invertir en la educación para la igualdad para cambiar los valores y códigos culturales. Estos días estamos viendo cómo la cultura de la violación y de la discriminación está enraizada en nuestro sistema social y cómo se sigue reproduciendo.

A medio plazo también hay que repensar el sistema productivo para decidir qué vamos a seguir produciendo y cómo y evaluar qué efectos colaterales provoca el seguir produciendo con los sistemas que tenemos ahora, que provocan el agotamiento de nuestros los recursos naturales.

Los cambios en materia de genero van lentos…

Sí. Van lentos porque requieren un cambio de educación y de socialización. Si no resulta muy difícil. Y esta es una inversión que dará sus frutos en el medio y largo plazo. Mirando en retrospectiva, hemos avanzado en cuotas de libertad aunque no son suficientes. Otro elemento positivo es que sabemos que cierta orientación de las políticas públicas pueden tener resultados que nos acerquen a ese cambio del modelo de sociedad.

En contra tenemos el peso de la inercia patriarcal y la beligerancia de las políticas neoliberales que son las que tenemos y que nos están comiendo. A nuestro favor lo que tenemos es la energía, el saber que sabemos hacia dónde queremos ir, el que vamos sumando esfuerzos y tenemos identificados que tipo de cambios, reformas e instrumentos para provocar ese cambio de modelo de sociedad.

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Sobre algunas críticas a la renta básica incondicional: ¿miedo a la libertad?

Tue, 28/11/2017 - 07:00

Jordi Arcarons / Daniel Raventós /Lluís Torrens – Sin Permiso

 

La renta básica (RB) sigue despertando exponencialmente el interés de todo tipo de personajes. Estaríamos dispuestos a admitir que el hecho de que se hable tanto ya es bueno. Aunque sea en contra. Porque si la calidad de la crítica es buena, ¡qué duda cabe que ayuda a perfilar los argumentos propios favorables a la RB! Pero desafortunadamente no todo es tan simplón. En fechas recientes han aparecido algunos artículos en distintos medios que pensábamos que sería mejor dejarlos disfrutar de la paz de los muertos, pero algunos amigos y amigas nos han pedido que valía la pena contestar por ser representativos de una forma de entender la RB más o menos extendida. Unos están escritos por algunos autores de la izquierda política (aceptémoslo para no entrar en aspectos que nos despistarían del objetivo) y otros de la derecha. Vamos a comentar dos, de características muy distintas. El primero, “Sueñan los robots con la renta básica universal” es quizás un ejemplo extremo de charlatanería en la especialidad tan bien analizada por Harry Frankfurt: el charlatán no es necesariamente un mentiroso (que miente sabiendo que miente), simplemente no le interesa si lo que dice o insinúa es verdad o mentira. Frankfurt aseguraba que “una actitud displicente hacia la verdad es más o menos endémica entre el colectivo de publicistas y políticos, especies cuyos miembros suelen destacar en la producción de charlatanería, mentiras y cualquier otro tipo de fraudulencia e impostura que puedan imaginarse.” Añadiríamos entre el grupo de charlatanes à la Frankfurt a muchos polemistas de derechas y algunos de izquierdas, académicos o no, contra o acerca de la RB. Y entiéndase bien, no porque estén en contra de la RB (porque hay quien siendo contrario a la RB no podría en ningún caso ser embutido en este desgraciado grupo), sino por la forma visceral de oponerse que tiene más relación con los prejuicios que con las razones. Y recordaba un gran amigo común y maestro de alguno de nosotros, Antoni Domènech, al respecto: “para esta gente lo de menos es la verdad”. La calidad del artículo mencionado es deplorable, y como tal mejor sería dejarlo descansar, pero vale la pena prestar alguna atención porque es representativo de un estado de cosas que sí son más merecedoras de atención que el artículo en sí. Resulta que, para los escribidores del mencionado texto, la RB es un proyecto de la derecha ideológica ultraliberal porque la defendió Milton Friedman hace 50 años. Espectacular (in)consistencia analítica: da igual que la hayan defendido otros muchos pensadores de izquierdas y nada ultraliberales, la RB está apestada porque la defendió Friedman. Que la propuesta de Friedman, en realidad defendió un impuesto negativo sobre la renta, se parezca por objetivos confesados con la que proponemos nosotros (en donde gana el 80% de la población por debajo de las dos decilas más ricas) como un huevo a una castaña, ¡qué más da! Además, por esta regla de tres deberíamos estar en contra de la competencia entre empresas y a favor de los monopolios u oligopolios extractivos, ya que, formalmente, es contrario al pensamiento friedmaniano. También deberíamos estar en contra de un montón de economistas keynesianos de la época de Friedman como James Tobin o actuales como Varoufakis que defienden la RB, o deberíamos estar a favor de las tesis de J.R. Rallo de la escuela liberal antidemocrática (Rallo en eso es consecuente: liberalismo y democracia no se han entendido antes ni se entienden ahora bien), que incluso escribió un libro exclusivamente contra la Renta Básica. Rallo, el mismo que cree que el peso del gasto público debería ser el 5% del PIB como máximo. También deberíamos criticar la RB porque la defienden Jeff Bezos, multimillonario fundador de Amazon, o Bill Gates o Mark Zuckerberg. Claro que entonces, siguiendo su mequetréfica lógica, deberíamos estar en contra de la lucha contra la malaria, de los impuestos sobre las herencias o de cualquier otra causa social que defiendan estos malvados. El “argumento” ad hominem es un viejo conocido de los charlatanes: una afirmación es falsa, se da por sentado, porque lo dice determinado emisor. Puede ser efectivo emocionalmente, pero un churro argumentativo. Típico del charlatán à la Frankfurt. Siguen diciendo en este desafortunado artículo la relación entre los robots (la mecanización, para ser más precisos) y la RB. ¡Cómo si todo empezara con los robots! Da igual que haya habido pobreza desde tiempos inmemoriales, da igual que las revoluciones industriales generaran éxodos masivos de población, pobreza y sobreexplotación en los núcleos industriales. Da igual que la globalización y la acumulación del capital financiero estén concentrando la riqueza en unos pocos. Da igual que en 27 de los últimos 39 años en el Reino de España, con lo que este Estado es el campeón entre los países desarrollados de la materia a mucha distancia del subcampeón, la tasa de paro haya superado el 15% y que los sistemas de protección actual basados en las rentas mínimas condicionadas fracasen una y otra vez en sacar a la población de la pobreza. Da igual todo: la culpa es de la RB… que nunca se ha aplicado. Y da igual la creciente evidencia internacional de que las experiencias de RB o de transferencias incondicionales o de experimentos naturales parecidos a una RB contradigan lo que afirman sobre la estigmatización o la trampa y la cronificación de la pobreza:  lo que debemos hacer, según estos bullshitters, es esperar que el mercado laboral saque de la pobreza a más de 10 millones de parados o subcocupados reales del Reino de España, a base de crear millones de puestos trabajo gracias a los robots, porque a más robots más puestos de trabajo, una extraña ecuación que la copian los autores  de la observación de que Singapur, Corea, Japón y Alemania tienen el paro muy bajo y muchos robots. ¡Gran deducción! ¿Ninguna crítica, por cierto, al trabajo considerado por tantos maestros de los que vale la pena aprender “esclavismo a tiempo parcial”? Más grave aún es que se nos mencione en los comentarios al artículo escribiendo que nuestra propuesta de financiación se basa en eliminar el estado del bienestar, incluido cualquier tipo de subsidio o pensión, y en todo su importe. Quienes hayan leído nuestros artículos y entrevistas o hayan asistido a alguna de las centenares de charlas o clases que hemos dado los últimos años explicando nuestro modelo saben que están mintiendo o que no se enteran de nada (al menos, no hace muchas semanas, uno de los autores del mencionado escrito sí asistió a una de estas sesiones y tuvimos la ocasión de explicárselo personalmente con detenimiento: pero ¡qué más da! A la que dimos la espalda, volvió a repetir lo mismo que le explicamos que estaba mal entendido, como este artículo que comentamos vuelve a evidenciar). El charlatán es ajeno a la verdad, puesto que la verdad es lo que menos le importa.La misma Basic Income Earth Network a la que pertenece la Red Renta Básica desde 2002 declaró de manera solemne en el congreso mundial realizado en Seúl el año 2016 que la RB que apoya es:Una renta básica que sea estable en tamaño y frecuencia y lo suficientemente alta como para ser combinada con otros servicios sociales, como parte de una estrategia política para eliminar la pobreza material y permitir la participación social y cultural de cada individuo. Nos oponemos al reemplazo de los servicios sociales o los derechos, si ese reemplazo empeora la situación de personas relativamente desfavorecidas, vulnerables o de bajos ingresos.¿Está claro? Creemos que de forma meridiana. Pero ¡qué más da! Como ejemplo de “lógica” autorefutatoria, las dos soluciones que apuntan los autores para no defender la RB como salida a la pobreza, son contradictorias entre ellas: por un lado dicen que hay mucho trabajo (remunerado) por hacer y por lo tanto por crear. Una versión de trabajo garantizado que obviamente no dicen lo que costaría ni como se financiaría. Como si crear la industria de Singapur, Corea, Japón y Alemania, y su parque de robots, se consiguiera por arte de magia. Basta para los autores con que empresas y Estado inviertan (sic). Para a continuación defender el reparto del trabajo existente. Pero tampoco explican cómo evitarán los trabajadores pobres, y se limitan a decir que hay que pagar mejores sueldos, y que si se paga más habrá menos substitución de robots por trabajo y, sorprendentemente, menos paro porque de repente nos volveremos Singapur, Corea, Japón o Alemania y pasaremos a liderar las exportaciones tecnológicas mundiales. Aleluya, se ventilan en cuatro líneas cualquier evidencia del impacto de la automatización y todos los estudios que se están realizando sobre el tema. Propio de bullshitters.Acaba el artículo hablando de la distopía de una sociedad en donde solo los robots trabajen. Pues nada, a seguir haciendo trabajos de mierda para ganar sueldos de mierda, lo cual no es una distopía sino la cruda realidad actual.El segundo artículo, más amable y reflexionado, está escrito por un exministro del PSOE de 2008 a 2011. Este artículo destila desconocimiento básico de algunos aspectos de la RB que proponemos (nosotros y otros autores en distintas partes del mundo), y también critica a RB de que podría recortar el estado del bienestar, ¡cómo si la RB fuera la responsable de los recortes del actual estado del bienestar! Nos lo dice él que era ministro cuando se empezó la oleada de recortes del 2010 en el Reino de España que nos llevó a la segunda recesión de la crisis, y que aún no hemos superado 7 años más tarde.  Aunque tampoco se puede negar desconocimiento absoluto de las políticas universales a quien quiso regalar a todos los hogares del Reino de España un pack de 2 bombillas de bajo consumo, aunque solo alcanzara un 33% de éxito -porcentaje del total de hogares que recogieron el pack-, o realizar contratos de eficiencia  energética a 2.330 edificios públicos. Quizás de allí le viene su aprensión a dichas políticas pretendidamente universales. Aunque para reanimarse también le proponemos que lea la definición aprobada por la BIEN sobre lo que es una RB:

La renta básica es un pago periódico en efectivo entregado incondicionalmente a todos de manera individual, sin requisito de prueba o trabajo.

Es decir, la renta básica tiene las siguientes cinco características:

1. Periódica: se paga a intervalos regulares (por ejemplo, todos los meses), no como una subvención única.

2. Pago en efectivo: se paga en un medio de cambio apropiado, permitiendo que quienes lo reciben decidan en qué lo gastan. Por lo tanto, no se paga en especie (como alimentos o servicios) o en cupones dedicados a un uso específico.

3. Individual: se paga de forma individual, y no, por ejemplo, a los hogares.

4. Universal: se paga a todos, sin prueba de medios.

5. Incondicional: se paga sin el requisito de trabajar o demostrar la voluntad de trabajar.

Vamos, que entregar dos bombillas no es una RB, por muy incondicional e universal que fuera. Desconocemos, no obstante, si Amancio Ortega fue a correos a recoger su pack de bombillas.

Empieza el autor cargando contra la miserable propuesta de renta mínima de la ILP promovida por los dos sindicatos mayoritarios del Reino que se está discutiendo en el Congreso de los Diputados afirmando que su coste puede ser muy alto (hasta 15.000 millones de euros anuales según la AIREF) y a que esta cifra puede quedar corta debido a los perversos incentivos que podría generar:

  1. La gente puede verse “tentada” a no aceptar trabajos cuya remuneración sea por la cantidad de la renta mínima (426 euros para un adulto).
  2. Los ciudadanos inactivos se declararían parados para optar a la ayuda.

Y concluye que esto supondría incrementar el coste de la medida hasta 17.000 millones de euros.

Cuando no se tienen ni 426 euros al mes, la tentación no es dilucidar si uno se queda en la cama sin hacer nada, sino saber si estos 426 euros me van a representar 426, 400, 300 o incluso menos si tengo que desplazarme, si tengo que comer fuera o si tengo donde dejar los niños mientras trabajo, y lo que me representa en gasto adicional. Se llama trampa de la pobreza, señor exministro, no “tentaciones”.

Lo de los ciudadanos inactivos también tiene guasa. Ahora resulta que esta ley podría animar a los que han perdido toda perspectiva de encontrar trabajo a reclamar un mínimo de subsistencia. Claro, es mejor quitarles cualquier ayuda, que eso sí que anima.

Quizás hasta aquí podría parecerle a algún despistado que nos hemos reconvertido en defensores de las rentas mínimas condicionadas (y hasta de la deplorable ILP de CCOO y UGT), pero no como se verá. Es entonces cuando el exministro inicia su particular exposición sobre la RB.

Coste de la RB: Empieza haciendo los típicos cálculos del coste bruto de la RB: 500 euros al mes para cualquier residente en el Reino de España, con independencia de la edad: coste 279.000 millones, el 25,4 % del PIB. Impagable.

Luego empiezan los (sus) recortes:

-no se paga a los menores de 16 años. Magnífica propuesta para proteger a las familias. Los niños no comen (o quizás deban ser comidos como defendía la modesta proposición de Jonathan Swift).

-no se paga a los pensionistas y a los parados que ganen más de 500 euros al mes. Y solo se compensa por la diferencia a los que cobran menos de esa cantidad.  Una propuesta más aceptable, si aceptamos que 500 euros mensuales dan para vivir.

-lo mismo con trabajadores asalariados o autónomos: solo se compensa a los que ganan menos.

Este sistema tan peculiar, y rebosante de trampa de la pobreza, reduce los beneficiarios a 10 millones y medio y el coste a 62.800 millones de euros, el 5,7% del PIB. Y concluye que esta magnitud es el límite superior puesto que se podrían eliminar otras ayudas o bonificaciones fiscales, que rebajarían el coste final.

Desconocemos la metodología usada por el autor para alcanzar estas cifras, pero nos parecen muy elevadas para una ayuda tan baja y que en el fondo no es una RB ya que está limitada a las personas cuyos ingresos están por debajo de un umbral. Aun así, ante la evidencia de que un coste del 5% o menos del PIB empieza a ser asumible dado que la presión fiscal en el Reino de España es 7 puntos inferior a la europea, debido a menores recaudaciones en casi todos los impuestos (IRPF, IVA, ambientales, propiedad, etc.), desplaza la discusión a los incentivos.

Contra toda evidencia dice que se trabajará (remuneradamente: los demás trabajos le importan un higo) menos. Da igual que todos los estudios o experimentos sobre renta básica certifiquen justamente una evidencia contraria. Da igual que exista la trampa de la pobreza o de la precariedad en las rentas mínimas condicionadas o garantizadas: una pequeña ayuda de 500 euros reduce las ganas de trabajar. Es sorprendente (o malintencionada) esta afirmación en una economía en donde hay más de 4 millones de personas paradas oficiales y 1,6 millones de trabajadores y trabajadoras a tiempo parcial que quieren trabajar a tiempo completo y no pueden.

También afirma que 500 euros elevan el salario de reserva. O sea, que la gente decidirá no trabajar a sueldos miserables. ¡Vaya desgracia para el cambio de modelo laboral! Sería mucho mejor, suponemos para él,  pagar lo mínimo posible y dar el mínimo de ayudas para forzar a la gente a venderse en el mercado a cualquier precio. Digámoslo claro: es mejor el trabajo semiesclavo para animar a contratar más semiesclavos. Como están haciendo nuestros jóvenes actualmente, cuyos ingresos han caído más de un 25% en términos reales con la crisis. Son opciones políticas, no técnicas. Lo hemos escrito en más de una ocasión: la política económica, tal como indica el orden de las palabras, es primero política y después económica. No hay nada más falso que las cantinelas más repetidas por casi todos los gobernantes europeos del que el autor formó parte en momentos clave: “si no realizamos estas medidas de contención del gasto, toda la población saldrá perjudicada”, “son las medidas que el país necesita”, “son necesarios estos sacrificios para salir adelante”, “la situación económica impone estas desagradables medidas”, etc., etc. Ni una medida de política económica mínimamente importante es neutral en un sentido preciso: que perjudica o beneficia a toda la población. Toda medida de política económica perjudica a unos sectores sociales y beneficia a otros. Ejemplos, meros ejemplos: bajar los impuestos a los más ricos, congelar o bajar las pensiones, facilitar y abaratar los despidos laborales, bajar el sueldo de los trabajadores del sector público, destinar menos recursos a la educación pública, introducir el copago sanitario… ¿Es difícil descubrir quién gana y quién pierde en cada uno de estos casos? Cosa bien distinta es la (supuesta) justificación que se da en cada caso por parte de los responsables gubernamentales. Primero se decide a qué sectores sociales va a favorecerse y después se instrumentan los medios económicos que harán posible lo primero. Así lo hizo, entre otros, el gobierno en los que participó el autor. Facts are facts. En palabras de Joseph Stiglitz: “El gobierno tiene la potestad de trasladar el dinero de la parte superior a la inferior y a la intermedia y viceversa”.

Quizás el exministro debería reflexionar (es un decir) si no sería mucho mejor para el futuro de la población no estrictamente rica proteger a los trabajadores mediante el fomento de mejores salarios, mejor red de protección en caso  de estar en el paro (ya algo habitual para un inmenso número de personas) y mejores políticas activas para ocupar a los parados, en donde el incentivo para los poderes públicos es esforzarse en darles oportunidades dignas a la gente, no en lanzarlos al mercado laboral a venderse a cualquier precio bajo la amenaza de quedarse sin nada. Alguna cifra viene al caso. Son 428.000 las personas que en el 2016 disponen más de un millón de dólares en el Reino de España, según el periódico informe de Credit Suisse. Son los más ricos, una cantidad que representa el 0,9% (menos aún del 1% famoso, por cierto) del conjunto de la población comprendida en las fronteras del Reino de España. Mientras, la mayoría de la población vive mucho peor que hace 10 años. Esto es el resultado también de políticas económicas concretas del partido hoy en el gobierno y del que le precedió, el gobierno del PSOE del cual formó parte el autor del artículo que comentamos.

Más estrambótica es que la pseudoRB que propone el exministro reduciría el incentivo a ahorrar. Pues nada, con menos de 500 euros al mes, lo mejor para la gente debería ser, para esta visión común en las escuelas de estudios empresariales, reducir las pensiones. Creemos que aquí le ha traicionado su pasado profesional en el servicio de estudios de un gran banco, muy interesado en promover los planes de pensiones privados, básicamente por las comisiones que les generan. Ya puestos, le falta afirmar que la sanidad pública desincentiva a la gente a cuidar de su salud y que lo más razonable sería eliminarla y pasar a un sistema de sanidad privada en donde pagas en función de tus riesgos. Son opciones de política económica. Las suyas. No las únicas.

También es curioso el argumento de que su pseudoRB fomentaría la economía sumergida ya que sería incompatible con otros ingresos. Esta afirmación muestra su desconocimiento de la condición de universalidad de la verdadera RB (aunque él la abrevia como RBU), en dónde se cobra con independencia de lo que se gana. Claro que entonces sus aparentemente sencillos cálculos sobre el coste de la RB ya no serían posibles y debería adentrarse en otros cálculos más complejos como los que por ejemplo hacemos nosotros. Nada es gratis. También obvia que en el Reino del que ejerció como ministro, más de tres millones de adultos están en este momento fuera del radar fiscal de la AEAT, que no dispone ni de un solo dato de sus ingresos o medios de subsistencia, probablemente porque están subsistiendo al margen de la economía formal. Una verdadera RB, que fuera a por los 46 millones de residentes, es obvio que haría aflorar, no esconder, esta parte oculta.

Más escandalosa es su afirmación de que la RB generaría menor inversión en capital humano. De nuevo, ¡qué inmenso error! El autor desconoce u oculta que el fracaso escolar tiene su primera y más importante causa en la pobreza de las familias (de allí aún más grave el doble error de excluir a los menores de su pseudoRB) y que ésta es la principal causa de la transmisión intergeneracional de la pobreza: padres poco formados, padres pobres, niños con fracaso. Así funciona el ciclo. En la ciudad de Barcelona por ejemplo la tasa de fracaso escolar de los barrios de menor renta multiplica hasta por ocho la de los barrios de los distritos ricos. Todos los estudios realizados concluyen que la RB incrementa el interés por los estudios y reduce el fracaso escolar (con ejemplos muy contundentes en niños de países en desarrollo). ¡Hasta la RB de las naciones indias norteamericanas que reparten entre sus miembros gracias a los ingresos recibidos por la explotación de los casinos ha incrementado el nivel de estudios de sus hijos! No solo esto, la RB incrementa la capacidad de lanzarse a activarse y crear empresas, ya que reduce el riesgo al fracaso, justo lo que ya disfrutan los hijos de los ricos, dado el colchón familiar.

Finalmente, el último apartado sobre pobreza y desigualdad redunda en los errores anteriores como el supuesto efecto negativo de la RB sobre la formación y su capacidad de “gozar” de los incrementos de productividad del conjunto de la economía. Como si actualmente este goce se estuviera produciendo, cuando los salarios están cayendo y el desenganche de productividad y salarios se está constatando desde hace décadas a causa del triple proceso de automatización-globalización-financiarización de nuestra economía.

Más torpe es considerar que la RB incentivará a las empresas a desprenderse de los trabajadores menos productivos, como si ahora las empresas tuvieran actitudes paternalistas y mantuvieran a “inútiles” en sus plantillas. No discutimos que pueda haber empresas socialmente responsables, pero los millones de parados que tenemos y los que vendrán se van a producir “a pesar” de estas empresas. Son los cierres de empresas, las reestructuraciones las que ya están creando parados de manera masiva. El capital invierte para ganar dinero, no para crear puestos de trabajo. Lo segundo es un medio para lo primero. Y si con una RB podemos eliminar unos cuantos trabajos de mierda y que los trabajadores desempleados puedan hacer otras cosas más útiles para ellos y para el resto de la sociedad, aunque el mercado no las retribuya, bienvenida sea la RB. Lo hemos también escrito muchas veces: la RB aumentaría el poder de negociación de los trabajadores y las trabajadoras. Es una opción, que entendemos no comparta el exministro porque tenga otras prioridades más favorables al 0,92%. Pero sería decente explicitarlo para no estar escondiendo con el humo de determinados argumentos supuestamente técnicos lo que es una prioridad social clara.

El artículo que estamos comentando acaba con que el coste fiscal (indeterminado, pero que según el autor puede estar por debajo del 5% y sin tener en cuenta beneficios adicionales que pueden reducir el coste, por ejemplo, mayor consumo y por tanto más recaudación fiscal, menores costes sanitarios en enfermedades mentales, menores costes sociales en cubrir situaciones de emergencia, etc.) puede repercutir en menor estado del bienestar que empeoraría la distribución de la renta. Volvamos a recordar que una RB progresista como la que proponemos debe respetar el mandato de la BIEN de que:

 Nos oponemos al reemplazo de los servicios sociales o los derechos, si ese reemplazo empeora la situación de personas relativamente desfavorecidas, vulnerables o de bajos ingresos.

Y recordemos también que todas las simulaciones realizadas con nuestra simple propuesta de financiación de RB con IRPF (que podría ser complementada con otras fuentes de ingresos como mostraremos en un libro[1] que está a punto de publicarse) resultan en una reducción espectacular de la desigualdad de la renta, que nos haría pasar de una de las sociedades más desiguales de Europa a una con niveles parecidos a los países nórdicos. La afirmación según la cual la RB  no sería una buena medida contra la desigualdad (“El impacto sobre la desigualdad, sin embargo, es más discutible”, dice el exministro) es precisamente contraria a los estudios que han abordado la cuestión. Por ejemplo, en nuestra propuesta base, se consigue una drástica reducción de la desigualdad de renta, el índice de Gini disminuye más de 11 puntos, situándose en un nivel muy similar al de los países escandinavos.

En resumen, no existe incompatibilidad entre pobreza y desigualdad por culpa de la RB. Se puede acabar con la pobreza y con la desigualdad, otra cosa es que el exministro lo entienda o lo quiera entender. Sí que existen, y en esto agradecemos al autor la sugerencia de una reflexión sosegada, tentaciones de alterar la RB y acercarla a otro tipo de modelos que sí pueden tener consecuencias indeseables.

Para acabar, las condiciones materiales de existencia de gran parte de la población son muy deficientes, peores que las que tenían hace unos pocos lustros. Ante esta situación, a algunos les preocupa dos posibles situaciones: 1) que con una RB estas personas fueran unos vagos, que no tuvieran incentivos para trabajar (remuneradamente), que aumentara la carga fiscal a los “emprendedores” y tutti quanti; y 2) que los “costes” de la RB sean excesivos. Proponemos un análisis que conlleva una política económica diferente: 1) la libertad está amenazada o ya destruida para estas personas que no tienen la existencia material garantizada; y 2) los costes sociales de no implantar una RB ¿no tienen importancia?

Bien es verdad, que al final se trata de decidir la opción social que favorezca al 0’92% y sectores cercanos o al resto. Es decir, seguir como hasta ahora o cambiar aunque sea un poco.

 

[1] Renta básica incondicional. Una propuesta de financiación racional y justa. Ed. del Serbal.

 

Jordi Arcarons es catedrático de Economía Aplicada de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona. Es miembro de la Red Renta Básica. Daniel Raventós es profesor de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona, editor de Sin Permiso y presidente de la Red Renta Básica. Es miembro del comité científico de ATTAC. Lluís Torrens es economista, Director de servicios de planificación e innovación en el Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Barcelona y profesor asociado de la Escuela Superior de Comercio Internacional-Universitat Pompeu Fabra. Es miembro de la Red Renta Básica y de la Asociación REVO prosperidad sostenible.

 

Fuente: sin permiso

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Susan George: “Me preocupa Europa, parece que esté intentando suicidarse”

Mon, 27/11/2017 - 07:00

Angel Ferrero -  Público.es

El procès, Macron, Trump, la venta de armas o la influencia del cambio climático en la política internacional: la autora de ‘Informe Lugano’ y ‘Los usurpadores’ analiza con ‘Públic’ cuestiones fundamentales en el mundo actual.

L'escriptora Susan George, en un moment de  l'entrevista amb Públic

La escritora Susan George, en un momento de la entrevista con Públic.

Politóloga, economista, escritora y activista, la franco-estadounidense Susan George (Akron, Ohio, 1934), presidenta del comité de planificación del Transnational Institute de Ámsterdam y ex vicepresidenta de ATTAC Francia, estuvo el jueves en Barcelona para participar en las jornadas 4 Days 4 Peace organizadas por el Centro Delàs. En ellas habló sobre venta de armas, flujos migratorios y paradigmas de seguridad. La autora de Informe Lugano ve con preocupación hacia dónde se dirige un mundo marcado por el calentamiento global, el crecimiento electoral de la derecha radical en Europa y EEUU y el aumento de la pobreza.

Ha sido una de las intelectuales que ha firmado el manifiesto ‘Let Catalanes Vote’. ¿Qué opina de lo que pasa en Catalunya?

No me he posicionado sobre si los catalanes tienen que abandonar o no España, pero sí lo he hecho para que se les permita hacerlo. Esto es muy diferente a decir que debéis separaros o no debéis separaros. Es un problema que ya viene de antes, cuando gobernaba el PSOE, y el Tribunal Constitucional recortó el Estatuto de autonomía. Este es el origen de los problemas actuales. Creo que Rajoy dará ahora una mayoría a los separatistas. Quizá no la tenían antes, pero creo que la labor que ha hecho Rajoy con su comportamiento antidemocrático [se refiere a las cargas policiales del 1-O y a los casi 900 heridos] permitirá a los separatistas tener una mayoría.

Vive en Francia desde hace décadas. ¿Qué piensa del fenómeno Macron?

Macron es sin duda un neoliberal. Y la gente que seguía las noticias lo sabía ya antes. Mucha gente tuvo la ilusión de que era un regalo de Dios para Francia, porque consiguió una amplia mayoría en el Parlamento, pero nosotros sabíamos -y cuando hablo de nosotros me refiero a la gente de ATTAC y a la gente de izquierdas- que aprobaría la reforma laboral y que empezaría a desmantelar todo lo ganado en los últimos treinta años. Ayer (por el miércoles) la gran noticia en Francia era una convención de todos los alcaldes del país, de ciudades, municipios y aldeas. Sus presupuestos han sido recortados. Muchos servicios sociales serán recortados. Habrá que ver si habrá una revuelta de los alcaldes, pero Macron tiene una mayoría en el Parlamento, así que se dice: “Da igual, lo haremos igualmente”.

En las últimas elecciones vimos el ascenso de dos fuerzas opuestas: el Frente Nacional y el Frente de Izquierdas.

Fuera de Francia mucha gente considera a Marine Le Pen una amenaza. Pero nunca fue una amenaza creíble. El Frente Nacional tiene problemas y se ha dividido, la propia Marine Le Pen tiene ahora mismo problemas, sus finanzas flaquean … incluso durante las elecciones estaba claro que no iba a ganar. En la primera vuelta cuatro candidatos se disputaban pasar a la segunda vuelta: François Fillon, Mélenchon, de la izquierda, y los dos candidatos que pasaron a la segunda vuelta, Macron y Le Pen. El verdadero debate en la izquierda era si votar a Macron, abstenerse o votar nulo. Creo que votar es muy importante, yo siempre voto. Decidí votar a Macron para evitar la victoria de Le Pen, pero no todo el mundo pensó igual. Mucha gente, particularmente jóvenes, se abstuvieron y un 13% de los votos fueron nulos. Finalmente no ganó con una gran diferencia, pero desde el exterior pareció una gran victoria.

“Mucha gente considera a Marine Le Pen una amenaza, pero nunca fue una amenaza creíble”

Los socialistas quedaron barridos, y por su culpa, como en todas partes donde se han vuelto neoliberales. Fíjese en Alemania, donde Angela Merkel está obligada a empezar todo el proceso político de nuevo. ¿Por qué? Porque los socialistas no están, han desaparecido, como casi lo han hecho en Francia, no tienen ningún tipo de futuro. En Alemania, del 25% al 30% de los votantes de la parte oriental votaron Alternativa para Alemania (AFD). En toda Europa hay un desplazamiento a la derecha. Se le llama “populismo” aunque no me gusta este término porque en EEUU el “populismo” siempre ha sido de izquierdas y siempre ha sido gente que trataba de conseguir un mejor acuerdo para la gente. Pero ahora la derecha ha secuestrado el término.

En Polonia y Hungría, por ejemplo, tenemos gobiernos que están más allá de la ley: reciben dinero de Europa pero no obedecen las leyes europeas. Son antidemocráticos. Me preocupa Europa. Creo que Europa está intentando suicidarse. Creo que deberíamos debatir seriamente si deberíamos seguir enviando dinero a Polonia si ésta sigue rechazando permitir llegar los refugiados. O si tenemos que seguir enviando dinero a Hungría, que tiene un líder antidemocrático.

Es una tendencia europea: la socialdemocracia y los conservadores parecen estar en crisis mientras surgen nuevos partidos a su izquierda y derecha respectivamente, llamados “populistas”.

Este proceso comenzó con Tony Blair. En 2002, Peter Mandelson, un asesor de Tony Blair, dijo: “Ahora todos somos thatcheristas“. Si los laboristas anuncian que son thatcheristas, ¡qué podemos esperar? El Brexit es un gran ejemplo. Había gente que se sentía abandonada. Y hasta cierto punto han sido abandonados. El neoliberalismo premia a la gente de arriba del todo, olvidando a la gente que queda detrás. No puedo pensar en un solo país donde no sea cierto. Lo mismo ocurre en Italia, con la división entre el norte y el sur; o en Austria, que acaba de elegir un canciller muy de derechas; o en Holanda, con el partido de Geert Wilders; o en Suecia, Dinamarca y Finlandia, donde no había partidos de este tipo. Europa no era, para mí, esto.

“Allí donde los socialistas se han vuelto neoliberales han desaparecido: no tienen ningún tipo de futuro”

O en EEUU, que escogieron a Trump. Debemos reconocer algunos de los motivos como el fundamentalismo de mercado, según el cual nadie debe nada a nadie (si no tienes éxito es tu culpa) o para el que tener un sistema sanitario universal es socialista. La suya fue una victoria que pocos previeron. A mí no me sorprendió cuando Trump ganó. Sé que mucha gente no lo previó y yo voté Hillary Clinton -porque puedo votar en los dos lugares-, pero no me sorprendió en absoluto. Para la gente que le votó, que son blancos y gente mayor, ser blanco es todo lo que les queda. Puedo ser pobre, puedo no tener educación, puedo no tener un buen trabajo, o no tener ningún trabajo, pero soy blanco. No soy negro ni latino, e incluso eso me lo están robando.

En la rueda de prensa ha señalado el aumento del presupuesto de Defensa. Una traición a lo que prometió en campaña...

El fiscal general, pero también los secretarios de Comercio, Educación, Sanidad, Medio Ambiente, todos ellos están para destruir los departamentos que dirigen. Su única idea es incrementar el presupuesto de Defensa para el Pentágono y reducir los presupuestos que tienen que ver con el bienestar o el medio ambiente o cualquier cosa que solía hacer el gobierno federal. Así que no es sorprendente que este presupuesto esté aumentando porque tiene una agenda beligerante. Me preocupa mucho Corea del Norte, espero que la gente a su alrededor sea capaz de contenerlo. Y espero que puedan prevenir el hecho de que el presidente sea capaz de controlar las armas nucleares. Pero no estamos seguros.

También vemos tensiones con China y Rusia

Rusia ha estado cerca de Trump durante años. Él ha recibido dinero de Rusia. Tiene ciertamente vínculos y obligaciones hacia los rusos. Sabemos que en la Torre Trump, en los apartamentos de lujo, viven muchos oligarcas rusos. ¿Hay algún motivo detrás de esto?

“La derecha ha secuestrado el término ‘populismo’”

En cuanto a Trump, no creo que haya viajado mucho antes de ser presidente, excepto a países como Rusia. Su programa es America First, cortar los vínculos con Asia, y el acuerdo comercial, que posiblemente sea una buena cosa. Pero también rompe el acuerdo del cambio climático, siendo el único país del mundo que lo hace. Trump está en posición de hacerlo y a la gente que le ha votado no le importa, porque nunca ha estado fuera de EEUU y no tienen ningún conocimiento del resto del mundo.

Usted forma parte del DiEM25, el movimiento creado por Yanis Varoufakis.

Conocí a Yanis antes de que se convirtiera en Yanis Varoufakis, por decirlo así. Me pidió formar parte del consejo asesor. Acepté. Estoy a favor de la idea de un gran movimiento europeo, democrático y de izquierdas. Si no lo tenemos, lo perderemos ante las tendencias de derechas de la Comisión Europea y el Consejo Europeo. Ahora no tenemos ninguna manera de controlar este sistema, que se alinea con las élites. Un movimiento de estas características es un paso muy importante para evitarlo. Por eso decidí unirme al consejo asesor. El pobre Yanis viaja ahora todas partes dando charlas y no llega a todo. Tiene mucha energía, es sincero, y tenía toda la razón cuando plantó cara siendo ministro de Finanzas. Desgraciadamente, el Gobierno de Syriza no se puso a sus espaldas. Ahora se tardará generaciones en reparar ese daño. Yanis es un patriota griego y de Europa.

Si me permite, me gustaría hablar del cambio climático …

Por favor, adelante…

El movimiento por la paz debe moverse en un contexto más amplio. La globalización no es un gran movimiento en el que todo el mundo es feliz y, cogidos de la mano, marchan hacia la tierra prometida. Es un movimiento gobernado por las corporaciones, el fundamentalismo de mercado, los bancos. Cogen lo mejor y dejan el resto. Esto debe ser incorporado al movimiento por la paz, de lo contrario se da oxígeno al populismo, a la mentalidad de haber sido dejado detrás que llevó a la elección de Trump o la subida de estos partidos de derecha.

“Si se quiere cambiar la situación de los refugiados, hay que recordar que no se trata sólo de la pobreza en el sur y la riqueza en el norte. Se está convirtiendo en casi imposible vivir en algunos lugares”

El otro factor en este contexto es el cambio climático. Si se quiere cambiar la situación de los refugiados, hay que recordar que no se trata sólo de la pobreza en el sur y la riqueza en el norte la que impulsa este movimiento. Es también el hecho de que se está convirtiendo en casi imposible vivir en algunos lugares del sur. La mayoría de la gente quiere quedarse donde está, y lo hacen si pueden. Pero no ahora. Porque el cambio climático está destruyendo las reservas de agua de mucha gente, incluyendo los granjeros sirios, y, con ello, la capacidad de producir alimentos. Los granjeros sirios vivían en el noreste de Siria, que era el cinturón alimentario, pero se marcharon porque tuvieron tres años de sequía. Y tuvieron tres años de sequía a causa de una presa construida por Turquía que hacía disminuir la llegada de agua. Israel hace lo mismo con Palestina desde hace años: una provocación constante para el mundo árabe.

La pregunta es si podrán permanecer donde ahora están. El año pasado se alcanzaron temperaturas de 53 y 54ºC en algunas partes de Oriente Medio. Los europeos no han tenido ningún debate al respecto. Todo lo que han hecho es pagar para mantenerlos allí. Pero esto no funcionará siempre. Debemos tener un debate serio. ¿Ponemos los guardias del Frontex en las fronteras con ametralladoras para matar cualquiera que trate de llegar? No sé qué piensan. Pero no piensan seriamente esta situación, y es necesario que haya un debate en Europa. Esto es parte del contexto que el movimiento por la paz debe tener en cuenta.

Antes ha mencionado que el cambio climático puede tener un impacto en la política, por ejemplo en el yihadismo.

Si eres un granjero sirio y has tenido que abandonar tu tierra porque has tenido tres años de sequía y no tienes nada que vender, ¿qué haces? Te marchas a la ciudad, a Damasco, donde encontrarás a mucha gente, gente de todo tipo, probablemente yihadistas que te ofrecerán un salario, tres comidas al día y un objetivo en la vida. ¿Por qué no unirse a ellos? ¿Qué hacer? Si te estás muriendo de hambre, no tienes trabajo y no puedes ocuparte de tu familia, entonces dices: vale, adelante. Es sabido que este tipo de reclutamiento tiene lugar cuando la gente es desplazada. Unos cuantos se cansarán de ser yihadistas. La pregunta es: ¿de cuántas opciones dispone esta gente? Nos sorprende, pero no debería sorprendernos.

@angelferrero

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La promoción internacional del fraude fiscal: Credit Suisse

Sun, 26/11/2017 - 07:00

Juan Hernández Vigueras – Consejo Científico de ATTAC España

Como ejemplifican los casos de los bancos suizos Credit Suisse y UBS, investigados por el Senado estadounidense, la promoción del fraude fiscal entre los clientes extranjeros es parte del negocio bancario de nuestros días. La liberalización y globalización del sistema bancario y financiero global ha contribuido a potenciar el impago de impuestos en los países como fuente de liquidez y de beneficio bancario mediante las comisiones y la gestión de grandes paquetes de activos, bases hoy del negocio global de la banca.

En unos casos, el fraude fiscal de los clientes se canaliza de modo pasivo, donde la intervención del banco se reduce a facilitar los deseos de mayor rentabilidad para el capital del cliente. Es el caso de los bancos que ayudaron a crear o crearon las sociedades offshore instrumentales que aparecen en los mediáticos divulgados como papeles de Panamá o del Paraíso y Bahamas leaks,  Y en otros casos como ilustran UBS y Credit Suisse la banca desarrolla y gestiona políticas agresivas de captación de clientes foráneos adinerados incentivando el fraude fiscal en el país de origen.  Mediante una organización interna y una gestión planificada, se persigue facilitar el impago de impuestos en el país de origen para lograr una máxima rentabilidad del titular del dinero y unos beneficios para el banco por su gestión.

El Subcomité permanente de investigaciones del Senado estadounidense (que desde hace años impulsa el senador demócrata por Michigan, Carl Levin) y en el contexto del estudio del secreto bancario, examinó en profundidad el caso del banco suizo Credit Suisse ([i]), intentando comprender el alcance del fraude fiscal en EEUU mediante la promoción bancaria de sociedades offshore en paraísos fiscales y los esfuerzos realizados para que los bancos que utilizaban paraísos fiscales offshore y sus clientes rindieran cuentas y pagaran los impuestos adeudados en EEUU. Siendo el Credit Suisse el segundo banco más grande de Suiza después del UBS, el Subcomité consideró que muy  probablemente también habría de tener un gran número de cuentas suizas no declaradas de clientes estadounidenses, que buscaban evadir impuestos utilizando los servicios de gestión de la llamada de banca privada o personalizada.

La banca globalizada incentiva el impago de impuestos

Con la publicación de los conocidos como Papeles de Panamá o del Paraíso y la filtración de datos del registro mercantil de las Bahamas, se ha demostrado una vez más que existe una práctica generalizada del impago de impuestos por las personas adineradas, identificadas con nombres y apellidos, que se sirve de la gran banca globalizada para la creación de estas sociedades mercantiles instrumentales en los llamados paraísos fiscales, entidades que son puras ficciones jurídicas sin actividad económica local alguna y que son un mero instrumento para la opacidad y ocultación del verdadero titular beneficiario del dinero, proceda del ahorro personal o de negocios ilícitos.
Anotemos que a la expansión de esta actividad bancaria contribuyó  la aplicación de la Directiva europea sobre el ahorro individual en 2005, extendida a Suiza y otros paraísos fiscales europeos mediante convenios bilaterales entre esos países y territorios con la Comisión europea un año después. Esta norma implicaba que los bancos del país helvético debían informar de todas las cuentas de sus clientes extranjeros o bien practicarles una retención tributaria sobre sus ganancias en función de unos tramos, que podían llegar al 35%. Como era de suponer, esto provocó una oleada de pánico entre los grandes patrimonios que tenían dinero escondido en Suiza y otras jurisdicciones offshore como Mónaco, Andorra, Panamá o las islas Vírgenes Británicas, micropaíses con secreto bancario y escasa fiscalidad. Para los afectados, la opción fue la creación de una sociedad pantalla tras la que ocultar su identidad y así evitaban tener que dar información al fisco del país de origen y la consiguiente retención fiscal. Al parecer, sobresalió Panamá por las facilidades del país y la agresiva operativa de despachos como el citado Mossack Fonseca (aunque el bufete también constituía estos instrumentos en otras jurisdicciones como las Islas Vírgenes).

Parece ser que al descubrimiento mediático de estas prácticas masivas en detalle contribuyó la ola de investigaciones sobre casos individuales, desencadenadas al hacerse pública la existencia de la conocida como lista Falciani de delincuentes tributarios, los datos revelados por un ex empleado del HSBC de Ginebra, que permitió de un modo u otro que las Haciendas nacionales europeas accedieran a estos mecanismos innovadores de defraudación fiscal, gestionados desde los departamentos de la denominada  banca privada o personalizada de la gran banca. Sin embargo, tras las revelaciones de los papeles de Panamá y Bahamas no ha habido noticias sobre posibles nuevas investigaciones sobre la labor de los bancos implicados en la cooperación para el fraude fiscal mediante la constitución de esas miles de sociedades offshore. Y el Parlamento europeo prosigue su inacabable debate sobre el Mediterráneo descubierto por las referidas investigaciones periodísticas.

El Credit Suisse, un negocio transnacional ilegal basado en el fraude fiscal

En mayo de 2014, ante las autoridades de los EEUU, el banco suizo Credit Suisse se declaraba culpable de una “conspiración extensa y de gran alcance” para ayudar a clientes estadounidenses a evadir el pago de impuestos y aceptaba pagar cerca de 2.600 millones de dólares en multas, convirtiéndose en el primer gran banco global en las dos últimas décadas que admitía acusaciones de haber cometido delitos penales. ([ii]) La aceptación negociada de la acusación (plea agreement) de conspiración presentada por representantes de los bancos Credit Suisse y su filial Clariden Leu ante un tribunal de Virginia, resolvía una investigación de larga duración sobre el negocio de banca privada o personalizada de este banco suizo, que ayudaba a ciudadanos estadounidenses a ocultar activos en el extranjero. Como parte de este pacto sui géneris, el Departamento de Justicia de Estados Unidos recibiría 1.800 millones de dólares en multas y reembolso; y el Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York recibiría 715 millones más 100 millones que irían a la Reserva Federal. ([iii])  Y el banco suizo mantenía su licencia bancaria a pesar de su actividad delictiva.

Desde el colapso financiero de 2008, Credit Suisse era el primer gran banco acusado de un delito penal, que se declaraba culpable de ayudar a los clientes en el fraude fiscal y a la evasión de impuestos. Y tendría que pagar (en los EEUU) una multa sustanciosa  que, como una novedad, causó un gran impacto general. Pero subrayaba el experto estadounidense James Henry ([iv]), que esa multa para el Credit Suisse representaba solamente una cuarta parte de sus ingresos, por muy elevada que sonara la cifra de 2.600 millones; que puesta en perspectiva representaba sólo un trimestre de ganancias para un banco; que gestiona alrededor de 1,4 billones de activos de sus clientes y que sus propios activos alcanzan en torno a 1 billón de dólares. Es el segundo mayor banco suizo y lo ha sido casi siempre. Y desde siempre ha estado comprometido en este tipo de prácticas, que consisten en ayudar a los estadounidenses ricos y a los ricos de todo el planeta a colocar su dinero en Suiza libre de impuestos.

Como se logró saber, establecieron equipos especiales para tal objetivo que, en el caso de los EEUU deambulaban por las convenciones en torno al arte y cultivando la confianza de la gente rica; de modo que llegó acumular al menos 22.000 clientes selectos. Una actividad muy lucrativa para el Banco. En ese contexto, esa cifra tan elevada no resultaba enorme. Y como ejemplo comparativo, Henry citaba un reciente acuerdo de divorcio en los tribunales suizos entre un oligarca ruso y su esposa, por el cual ella tuvo que conformarse con 4.500 millones. Así comprende que el actual CEO del banco dijera, tras el anuncio de este acuerdo, que esto tendría un impacto trivial, de menor importancia para la rentabilidad del banco.

Los hechos ilegales reconocidos en la confesión acordada

En la declaración de hechos firmada por la representación legal del Credit Suisse y por las autoridades estadounidenses (y registrada en el tribunal de distrito de Virginia oriental en mayo de 2014), se reconocen los hechos básicos que fundamentan la sanción económica aplicada al banco suizo con su conformidad; y que describen la línea de negocio transatlántico ilegal que resumimos a continuación ([v]). En dicho documento judicial se dice que durante décadas antes y durante o en torno a 2009, en el Distrito Este de Virginia y en otros lugares, el banco “Credit Suisse realizó voluntaria e ilegalmente de forma deliberada y a sabiendas, conspirando, combinando, confederándose, y de acuerdo con otros a comisión del siguiente delito contra los Estados Unidos: ayudar voluntariamente,  procurar, asesorar, y aconsejar en la preparación y presentación de falsas declaraciones de impuestos” y otros documentos a la Agencia Tributaria o Servicio de Rentas Internas (IRS) del Departamento del Tesoro, en violación del Título 26, Código de Estados Unidos, Sección 7206 (2), todo ello en violación del Título 18, Código de Estados Unidos, la Sección 371.

Durante décadas antes, durante o alrededor de 2009, “Credit Suisse operaba un negocio bancario transfronterizo ilegal que a sabiendas y voluntariamente ayudaba y asistía a miles de clientes estadounidenses en la apertura y mantenimiento de cuentas no declaradas y ocultando sus activos offshore y los ingresos ante la Agencia Tributaria”. A través de ciertos directivos, empleados y otras personas, Credit Suisse solicitaba de clientes estadounidenses la apertura de cuentas no declaradas, aprovechándose de que el secreto bancario suizo les permitiría ocultar la propiedad de esas cuentas. Credit Suisse admite que utilizó una variedad de medios para ayudar a sus clientes estadounidenses con la finalidad de que ocultaran sus cuentas en ese banco sin declararlas, que según el citado documento comprendían:

  • a.    Ayudar a los clientes en el uso de entidades tapaderas como supuestos propietarios beneficiarios de las cuentas no declaradas;
  • b.    Solicitar los formularios de la Agencia tributaria estadounidense (IRS) que falsamente declaraban bajo pena de perjurio, que las falsas entidades eran beneficiarias de la propiedad de los activos en las cuentas;
  • c.    No conservar en los Estados Unidos los registros relacionados con las cuentas;
  • d.    Destruir registros de cuentas enviadas a los Estados Unidos para su revisión por el cliente;
  • e.    Utilizar gerentes y empleados de Credit Suisse como asesores de inversiones no registrados sobre las cuentas no declaradas;
  • f.     Facilitar retiradas de fondos de las cuentas no declaradas, ya fuera mediante la entrega en mano de efectivo en EEUU o utilizando cuentas en bancos corresponsales del Credit Suisse en EEUU.
  • g.    Estructurar transferencias de fondos para eludir los requisitos de notificación de transacciones monetarias; y
  • h.    Proporcionar tarjetas de crédito y de débito en offshore para repatriar fondos de cuentas no declaradas.

Asimismo, en la citada declaración suscrita por el banco suizo y las autoridades estadounidenses se hace referencia a la utilización de entidades ficticias en paraísos fiscales, como titulares de las cuentas suizas de estadounidenses no declaradas en su país. Los Gerentes de banca privada (conocidos como Gerentes de Relaciones) servían como el principal contacto para los clientes estadounidenses con cuentas no declaradas en el Credit Suisse. Todos estos Gerentes del negocio transfronterizo ilegal con los EEUU, asistían activamente o facilitaban a miles de contribuyentes individuales a establecer o mantener cuentas no declaradas de una manera diseñada para ocultar la propiedad por parte de contribuyentes estadounidenses o de los interesados beneficiadas en dichas cuentas. Credit Suisse mantenía cuentas bancarias corresponsales en los Estados Unidos a través de las cuales los Gerentes de este banco y otros realizaban transacciones financieras en conformidad con su negocio transfronterizo ilegal.

La asistencia técnica para la creación de entidades offshore

El programa internacional del Credit Suisse para la captación y atención del cliente megarrico estadounidense comprendía, inclusive, desplazamientos periódicos de altos empleados a EEUU para la apertura de cuentas suizas vinculadas, el asesoramiento inversor y defraudador evitando informes sobre transacciones, emitiendo tarjetas de crédito y débito y gestionando la creación de sociedades offshore. ([vi]) Según un análisis elaborado por el propio Credit Suisse, sus registros de viaje indican que, desde 2.001 a 2.008, los gerentes suizos de relaciones hicieron más de 150 viajes por separado a los Estados Unidos para reuniones con sus clientes locales y para contactar con nuevos clientes.
El programa del Credit Suisse de promoción del fraude y la evasión fiscal en los EEUU se complementaba mediante la creación y utilización de sociedades offshore. De modo que en la citada declaración de hechos ilegales reconocidos, suscrita por el banco suizo y las autoridades estadounidenses, se hace referencia a la utilización de entidades instrumentales o tapadera en paraísos fiscales como titulares de las cuentas suizas de estadounidenses no declaradas en su país ([vii]); entidades offshore cuya creación facilitaba el propio banco. El resultado de esta actividad ilegal del Credit Suisse, como la de cientos de otros bancos, lo encontramos confirmado en las identificaciones con nombre y apellidos, suministradas por los llamados Papeles del Paraíso, de  Panamá o la filtración de Bahamas.
Las cuentas suizas para clientes estadounidenses del Credit Suisse utilizaban como titulares de cuentas nominales a entidades tapadera en paraísos fiscales; y además, algunos de sus banqueros asistían activamente a los clientes para la constitución de esas entidades instrumentales, banqueros a los que apelaban como  “intermediarios” o “fiduciarios” que actuaban como “proveedores de servicios en la creación y mantenimiento de entidades jurídicas”. Y de los cuales se servía el banco suizo para introducir clientes potenciales. Asimismo, según el propio banco, los banqueros de Credit Suisse remitían a los clientes potenciales o actuales a los intermediarios para que establecieran una entidad jurídica que actuara como titular de la cuenta suiza; y la mayor parte de los intermediarios que utilizaban los banqueros suizos estaban localizados en Suiza o Liechtenstein. La finalidad primordial de las entidades offshore era lograr el enmascaramiento de la titularidad de la cuenta del cliente. Al abrir cuentas suizas para clientes de Estados Unidos, la evidencia muestra que algunos banqueros de Credit Suisse recomendaban la utilización de entidades fantasma o tapadera (Offshore Shell Companies) como titulares de cuentas nominales. Si bien no es ilegal establecer un fideicomiso o entidad en un paraíso fiscal como titular de una cuenta, es una práctica corriente utilizar esas sociedades mercantiles fantasma, fideicomisos o entidades jurídicas similares como titular de una cuenta nominal en vez de un ciudadano que suministra los fondos a la cuenta; de hecho, es una táctica común usada para evadir impuestos tanto en Estados Unidos como en España y el resto de países, porque impide la identificación tanto de las cuentas como de sus titulares estadounidenses. El referido informe relata testimonios de algún ex titular de una cuenta de Estados Unidos, que corrobora estas prácticas que le proporcionarían “una capa más de protección” para sus activos del cliente, aunque este cliente desestimó las sugerencias de “los intermediarios”, a causa de la cargas adicionales involucradas, y porque el cliente se sentía suficientemente seguro después de colocar los fondos en Suiza. En otros casos los clientes firmaban papeles para constituir las sociedades instrumentales en Liechtenstein o Hong Kong.

En los interrogatorios de la Subcomisión del Senado, a las preguntas que pretendían cuantificar  las cuentas suizas vinculadas a los EEUU que fueron abiertas a nombre de entidades offshore, la representación del Credit Suisse informó de que en 2008 habían sido abiertas  1.243 fichas informativas de clientes (CIF) con 4.000 millones de francos suizos en activos a nombre de entidades offshore, que tenían como titulares beneficiarios a clientes estadounidenses que habían omitido presentar un formulario W-9 (a efectos de declaración fiscal) identificando su titularidad de la cuenta como mantenida por una persona de los EEUU.
Esta nota sobre el caso del Credit Suisse se integra en una docena de casos documentados sobre las actividades ilícitas de grandes bancos globales, como contenido de una investigación inédita del autor de este blog.-

 

[i] Offshore Tax evasion: The Effort to Collect Unpaid Taxes on Billions in Hidden Offshore Accounts. (Credit Swiss: Case Study in Swiss Secrecy) Permanent Subcommittee on Investigations, US Senate Report, February 26, 2014; pp. 41- 114.

[ii] Credit Suisse pleads guilty to tax evasion. Financial Times, 19/5/2014 [iii] Credit Suisse Pleads Guilty to Conspiracy to Aid and Assist U.S. Taxpayers in Filing False Returns. Department of Justice. RELEASE, May 19, 2014 [iv] Entrevista con James S. Henry sobre el caso del Credit Suisse en Real Networks, canal de TV independiente por internet.  Es un destacado economista y abogado, que fue economista jefe de la consultora internacional McKinsey & Co; y, como periodista de investigación ha colaborado con numerosas publicaciones como Forbes, The Nation y The New York Times. Fue el investigador principal del informe titulado “The Price of Offshore Revisited” publicado por Tax Justice Network. Video en https://youtu.be/Q5C8_k6fgCo [v] cfr. Credit Suisse. Statement of facts 19/5/2014 [vi] Offshore Tax evasion… (Credit Swiss :..) US Senate Report cit.; pp. 65-113 [vii] cfr. Credit Suisse. Statement of facts; y Offshore Tax evasion… (Credit Swiss…) US Senate Report cit.; pp.73-76

 

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LA EUROPA OPACA DE LAS FINANZAS

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La agonía de Angela Merkel asusta a Europa

Sat, 25/11/2017 - 07:00

Carlos Elordi – eldiario.es

Un estudio alemán plasma la erosión de los grandes partidos a favor de la ultraderecha. EFE

Mientras aquí seguimos obsesionados, y con motivo, por la crisis catalana, en Europa acaba de ocurrir algo que puede determinar el futuro de la UE: Angela Merkel no ha conseguido formar un gobierno, Alemania ha entrado en una situación de inestabilidad política a la que no se ve una fácil salida y dirigentes europeos de todos colores temen que eso provoque efectos muy negativos, incluso insuperables, en el conjunto de la Unión. Porque gustara o no su política Angela Merkel era hasta ahora un referente de seguridad política para todo el continente, el muro contra el que al final chocaban todas las crisis. Y este lunes, por primera vez en su carrera, la canciller ha fallado. Y probablemente ha iniciado su declive.

Diciéndolo más o menos claramente, todos los analistas concluyen que ha sido justamente ella la responsable del fracaso de las negociaciones entre el centro-derecha (su partido, el CSU, y sus aliados democristianos de la CSU bávara) el partido liberal FPD y los verdes para formar un gobierno de coalición a partir de los resultados de las elecciones del pasado septiembre. Y no por haber tomado iniciativas que hayan roto las negociaciones, sino porque ha sido incapaz de cohonestar intereses tan distintos como los que representan esos tres partidos. Y eso para los alemanes, y para muchos dirigentes europeos, es lo peor. Porque indica que la señora Merkel ha perdido el mejor de sus atributos políticos: su mitificado talento para el compromiso.

Las políticas sobre la emigración y los refugiados, así como las medioambientales han sido los principales caballos de batalla de las negociaciones. Y no ha habido acuerdo sobre ellas. Al final ha sido el FPD el que ha roto las conversaciones viendo la imposibilidad de que sus posiciones a ese respecto fueran aceptadas. Pero no pocos ven otro motivo detrás de ese: los liberales siguen recordando que su participación en el gobierno de coalición con el CDU/CSU de 2009 a 2013 les costó el 60% de sus votos y les dejó fuera del parlamento. En las elecciones de septiembre se han recuperado tras 4 años de travesía del desierto. Pero debían tener muy claro que sólo si arrasaban en la negociación se habrían avenido a repetir la experiencia.

Ahora hay tres escenarios posibles: 1) que se intente otra coalición, esta vez con los socialdemócratas. Parece imposible porque el SPD ya dijo hace dos meses que no quería ni hablar de eso y ahora, con una canciller más débil, que podría caer aún más en una nueva convocatoria electoral (el CDU perdió 65 escaños en septiembre), todo indica que lo dirá aún con más fuera si lo preguntan. Y, además también el SPD está escamado por las nefastas consecuencias que para ese partido ha tenido la coalición con el centro-derecha. Porque le ha hecho caer hasta el 20 % de los votos. Está claro que trabajar con Angela Merkel no es precisamente una garantía de éxito.

2) La formación de un gobierno de minoría (CDU/CSU y los verdes) que fuera tirando como pudiera en el parlamento. Esa solución se ha aplicado alguna vez, pero siempre cuando el ambiente en el resto de la cámara no era de animadversión hacia el gobierno. Y ahora la situación es muy distinta: la Alemania política respira aires de cambio y nadie va a hacer favores en esas condiciones. El que menos, el ultraderechista partido AFD (12,6 % de los votos) que no oculta que quiere la cabeza de Merkel y que este lunes ya se ha cobrado una parte de ella.

3) La convocatoria de nuevas elecciones en los primeros meses de 2018. Es la hipótesis más plausible para la mayoría de los analistas. Y aunque los sondeos de urgencia concluyen que hoy por hoy el balance electoral es muy similar al de hace dos meses, sólo con una ligera caída del CDU y un ligero ascenso de la ultraderecha, es lógico suponer que tanto este partido, como los liberales y los socialdemócratas aspiran a mejorar posiciones… a costa del centro-derecha.

La pregunta que queda, y que seguramente seguirá en el aire durante bastantes semanas, es la de si la señora Merkel será de nuevo la cabeza electoral de su formación. Y cabe abrigar serias dudas de ello. Porque a menos que haga un movimiento imprevisible que lo desmienta, la canciller ha dejado de ser el talismán electoral que ha sido durante más de una década y porque ya se la percibe claramente como un político en declive.

Aún no ha tirado la toalla, podía haber presentado su dimisión tras el fracaso de las negociaciones, pero ha querido seguir al frente del gobierno “únicamente para gestionar los asuntos corrientes”. Eso es lo que mandan las leyes alemanas para estas circunstancias. Pero ese término ha sido recibido con consternación por todos los políticos europeos si excepción. Porque eso significa que durante un periodo de al menos 6 meses Alemania estará paralizada políticamente en todo lo que a Europa se refiere. Y eso es muy inquietante. La UE se encuentra en un momento crucial y necesitaba más que nunca que el gobierno de Berlín estuviera en plena forma. En efecto, Alemania no es sólo la primera economía de la Unión, sino que también es el polo de la estabilidad política del continente, el referente y motor principal de cualquier iniciativa de calado que se pueda abordar desde Bruselas.

El asunto que más acucia es el Brexit. Las negociaciones de verdad deberían empezar a mediados de diciembre. Y sin una Angela Merkel en plenitud de facultades, Alemania no va a poder dirigir para entonces la respuesta europea medianamente articulada a las exigencias de Londres. Un nuevo retraso de puede estar perfilando en el horizonte, pero eso solo puede traer consecuencias negativas.

La otra víctima probable de la crisis política alemana es el proyecto de restablecer el eje franco-alemán en el que muchos, y particularmente el presidente francés Emmanuel Macron, confiaban como palanca de la recuperación política y económica de Europa. Sin la canciller tal eje no es factible y sin un nuevo empuje la UE se ve abocada a seguir padeciendo sin paliativos sus problemas más serios: el auge de la ultraderecha en la Europa central -del que es también muestra el ascenso de la AFD alemana, una de las causas principales de los problemas de la señora Merkel-, el capítulo de los refugiados, que si la canciller cae habrán perdido a su principal valedor, y las inquietudes financieras, particularmente graves en el caso de los bancos italianos.

Por si faltaba algo, dentro de unos meses empezará la precampaña para las elecciones europeas y desde entonces los dirigentes de Bruselas estarán dedicados sobre todo a prepararlas.

El panorama no es precisamente tranquilizador. Tras 10 años de crisis sucesivas -la del euro, la de las deudas soberanas de varios países y la de los refugiados- Europa puede entrar en un nuevo periodo en el que se replantee todo. Incluso su futuro.

Publicado en El Diario.es

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En víspera de una crisis financiera, todo parece ir bien

Fri, 24/11/2017 - 11:54
 Eric Toussaint – Miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia

Portavoz de CADTM Internacional 

A menudo, en víspera de una crisis financiera, todo parece ir bien. Algunas señales son por ejemplo completamente engañosas. El crecimiento económico parece alentador cuando en realidad está fundado en gran medida en una fiebre especulativa en ciertos sectores. Las quiebras son limitadas, los balances de las empresas parecen sólidos. Recordemos las notas triple A concedidas por las agencias de notación a la firma norteamericana Enron en 2000 antes de que la empresa quebrara, dando la señal de partida para la crisis de las punto-com de 2001-2002. Recordemos las notas triple A atribuidas a los productos estructurados ligados al mercado de las subprimes en 2006-2007. Recordemos las declaraciones tranquilizadoras de Alan Greenspan, director de la Reserva Federal de los Estados Unidos entre 1987 y 2006, en vísperas de la crisis de las subprimes. Afirmaba que los riesgos estaban tan bien diseminados en el sistema y tan bien cubiertos por los CDS (Credit Default Swap, especie de seguros contra los riesgos de impagos) que ninguna crisis estaba a la vista. El FMI, en su informe anual de 2007, pretendía que todo estaba tranquilo y que el crecimiento económico era sólido.

La situación en 2017 hace pensar en situaciones de precrisis en las que todo parece estar bajo control y durante las que los dirigentes políticos hacen declaraciones tranquilizadoras. La situación actual se parece de una cierta forma a lo que ocurrió en 1987. Se había conocido un alza fuerte de los mercados bursátiles y una subida importante de las obligaciones de empresas privadas (las obligaciones de empresas, corporate bonds en inglés, son títulos financieros emitidos por las empresas privadas para financiarse, son promesas futuras de reembolsos a cambio de fondos).

Hay sin duda una diferencia importante entre la situación actual y la de hace 30 años: algunos bancos centrales (el Banco de Japón, el BCE, el Banco de Inglaterra…) poseen una parte de las corporate bonds[1] y es un elemento de estabilidad pues no corren el riesgo de vender catastróficamente en caso de comienzo de pánico en el mercado privado de obligaciones. La FED, por el contrario, no las ha comprado aún. El año pasado, viendo que el mercado de las corporate bonds corría el riesgo de implosionar en el futuro, su directora general anunció que la FED podría eventualmente ponerse a comprar pero no se ha tomado ninguna decisión hasta hoy. Ahora bien, es el mercado americano el más desarrollado y el que corre más riesgos.

Por otra parte, la FED posee una cantidad enorme de productos estructurados que ha comprado para ayudar a los bancos a afrontar las consecuencias de la crisis de 2008. La FED poseía en octubre de 2017, 1770 millardos de dólares de productos estructurados ligados al mercado inmobiliario (Mortage Backed Securities, MBS)[2]. La FED sabe muy bien que, en caso de intentar revender en un próximo futuro estos productos tóxico, correría el riesgo de provocar un hundimiento del valor de los títulos que tendría un efecto en cadena con quiebras como resultado.

Los factores de la crisis: las deudas privadas en el corazón del problema

En 2017 asistimos a la prosecución de una importante subida de las capitalizaciones bursátiles que comenzó hace varios años. Se trata de una subida en gran medida especulativa estimulada por las recompras de acciones y la política de dinero fácil seguida por los bancos centrales. La burbuja bursátil acabará por estallar.

Asistimos igualmente a una fuerte subida del volumen de las deudas de las grandes empresas privadas  (aumento de 7800 millardos de dólares de las deudas de las empresas privadas no financieras entre 2010 y 2017 en los Estados Unidos). Se desarrolla una burbuja especulativa en el mercado de los corporate bonds. Los junk bonds (obligaciones de empresa de alto riesgo) son muy buscadas pues producen un alto rendimiento.

Se añade el relanzamiento de una burbuja del crédito privado al consumo en el sector del automóvil en los Estados Unidos. El volumen de las deudas en el mercado del automóvil de ese país supera los 1200 millardos de dólares, un aumento del 70% desde 2010. El número de impagos  ha comenzado a aumentar y ha alcanzado el 7,5% del total. En consecuencia, los grandes bancos que controlan el 30% de ese mercado intentan reducir su exposición a una burbuja que corre el riesgo de estallar[3].

En los Estados Unidos, la deuda estudiantil ha superado los 1350 millardos de dólares en 2017 y el porcentaje de impagos alcanza a más del 11%[4]. Una burbuja inmobiliaria se ha formado en Canadá[5]. La deuda de las familias en los Estados Unidos ha superado a comienzos de 2017 el nivel que había alcanzado en 2008 antes de la quiebra de Lehman Brothers. El volumen total de la deuda de las familias se acerca a los 13 000 millardos de dólares. Sin embargo, los impagos son inferiores a lo que eran en 2008-2009.

A escala internacional, aunque el discurso dominante afirme que los bancos han saneado profundamente sus cuentas y que están preparadas para afrontar una degradación de la situación,  hemos asistido estos últimos cuatro años a la prosecución de los rescates de bancos privados importantes, en particular en Europa (Austria, Portugal, Italia, España…). La solidez de su balance es completamente relativa y sus fondos propios reales no superan en general el 5% e incluso hay grandes bancos por debajo de esa ratio. Uno de los problemas más importantes de los bancos: el aumento de los impagos en su cartera de créditos (lo que se llama los NPL, los non performing loans). La importancia de los NPL lastra la situación de la mayor parte de los bancos italianos y ha provocado la quiebra en España del Banco Popular en mayo de 2017.

Recordemos que antes de las quiebras de numerosos bancos en 2008-2009, el sector mostraba beneficios elevados. Lo mismo ocurre hoy.

La subida del endeudamiento privado en China es también un factor potencial de crisis. La prensa dominante que atrae la atención de la opinión pública en esta dirección no se equivoca completamente aunque está claro que prefiere desviar la atención de los elementos de crisis que afectan directamente a las economías occidentales.

Del lado de las grandes empresas privadas occidentales, como hemos mostrado en un artículo precedente 6 comentarios , el recurso al endeudamiento es masivo. Desarrollan a fondo operaciones estrictamente financieras y especulativas endeudándose.

Por otra parte, a nivel mundial, las empresas del sector de la siderurgia se ven confrontadas a una sobreproducción. Las grandes empresas petroleras mundiales muestran una subida de sus beneficios pero hay que preguntarse si la subida del precio del barril de petróleo a 60 dólares (observada en octubre-noviembre 2017) no está también provocada en parte por una especulación sobre los stocks y compras futuras. El sector del automóvil conoce una sobreproducción aunque las ventas han recuperado un curso ascendente en gran medida favorecido por compras a crédito.

El coste de la protección contra el riesgo ha alcanzado un nivel históricamente muy bajo

Asistimos por parte de las grandes empresas capitalistas a tal apetito por correr riesgos que el coste para protegerse contra la posibilidad de un impago ha alcanzado un nivel extremadamente bajo. Es contrario al principio de precaución pero es completamente normal en la lógica capitalista. Dado que numerosos capitalistas (Apple y otros) buscan comprar títulos financieros de alto riesgo (junk bonds), las empresas frágiles que los emiten pueden proponer rendimientos más bajos que si la demanda de sus títulos fuera escasa. Así, los rendimientos ofrecidos sobre los junk bonds disminuyen, lo que no quiere decir en absoluto que tengan menos riesgos que antes. El precio de esos títulos deseados aumenta, el rendimiento ofrecido baja y el “mercado” considera que el riesgo disminuye, lo que es contrario a la realidad. En los Estados Unidos, en octubre de 2017, una empresa que quería protegerse contra un impago debía pagar un seguro (un Credit Default Swap, CDS) de un montante de 5,44 dólares para cubrir un riesgo de 1000 dólares en títulos financieros de riesgo. En 2008, en el momento de la crisis, había que pagar 27,80 dólares para cubrir el mismo riesgo.

Esto recuerda las triples A concedidas por las agencias de notación a los productos estructurados subprimes justo antes de la crisis.

Es también señal muy clara de una voluntad de asumir riesgos a fin de aumentar los rendimientos a corto plazo. Esta situación de seguridad aparente puede trastocarse rápidamente como nos enseña la historia del capitalismo.

NOTAS
[1]    El BCE tenía, en octubre de 2017, 357 millardos de euros de corporate bonds, de los cuales 236 eran covered bonds, es decir, los títulos menos seguros. Fuente consultada el 9 de noviembre de 2017:  https://www.ecb.europa.eu/mopo/implement/omt/html/index.en.html#cspp   El BCE tiene un tercio del mercado europeo de los covered bonds (ver Financial Times del 27/07/2017)
[2]    Fuente consultada el 9 de noviembre de 2017: : https://www.federalreserve.gov/releases/h41/current/h41.pdf
[3]    Financial Times, “US consumer debt pile deters big banks from $1.2tn car-loan market”, 30 mayo 2017.
[4]    Federal Reserve Bank of New York
[5]    Financial Times, “Canada’s housing rally owes a debt to Europe”, 27 julio

 

Publicado en Público.es

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¿Ofensiva Ruso-china para cambiar de patrón monetario mundial?

Thu, 23/11/2017 - 07:00

Germán Gorraiz López - ATTAC Navarra-Nafarroa

Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), la producción de petróleo en Rusia alcanzó su máximo histórico (11,41 millones de barriles diarios) en el año 1988 cuando todavía formaba parte de la Unión Soviética, pero tras el declive provocado por la crisis económica del 2008, la producción ha ido in crescendo. Así, según el diario ruso Vedomosti, la producción petrolera rusa se incrementó un 1,3 % en el 2013 hasta alcanzar los 10,59 millones de barriles por día (bpd) y el principal motor para el alza fue el nuevo campo petrolero Vankor, que desarrolla Rosneft, la mayor productora petrolera del país. Éste alcanzó una producción de 18,3 millones de toneladas en el 2013 y espera alcanzar los 25 millones de Tm en el 2017, lo que le convierte en la principal fuente de la exportación rusa por oleoducto a China (conexión Siberia Oriental-Océano Pacífico (ESPO).

¿Ofensiva Ruso-china para cambiar de patrón monetario mundial?

Putin habría iniciado además una política de diversificación de las ventas energéticas para no depender en exclusiva de la UE, pues la estructura económica rusa controla solo 2,5% de las exportaciones mundiales y adolece de una excesiva dependencia de las exportaciones de gas y petróleo ( el 70 % de los ingresos provienen de estas vías). Así, según la agencia Reuters, Rusia y China habrían sellado un estratosférico contrato petrolero que se convierte en uno de los mayores de la historia de la industria energética por el que la empresa rusa Rosneft, (la mayor petrolera del país), suministrará petróleo al gigante asiático durante 25 años por valor de 270.000 millones de dólares (unos 205.000 millones de euros) lo que aunado con el megacontrato gasístico firmado por la rusa Gazprom y la china CNPC por el que Rusia suministrará al país asiático 38.000 milones de metros cúbicos de gas natural por un monto aproximado de 400.000 millones $ y con una vigencia de 30 años a través del gaseoducto Sila Sibiri (La Fuerza de Siberia), sentaría las bases económicas de la futura Unión EuroAsiática que iniciará su singladura el 1 de enero del 2015 como alternativa económica y militar al proyecto de Obama de crear una Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés), pieza central de EEUU en su política de reafirmación del poder económico y militar en la región del Pacífico, aunado con una posible ofensiva ruso-china junto con los demás países BRICS para cambiar de patrón monetario mundial y sustituir el papel del dólar como moneda de referencia.

China, por su parte, habría asumido el reto de construir un nuevo canal en Nicaragua (Gran Canal Interoceánico) similar al canal del istmo de Kra que tiene proyectado entre Tailandia y Birmania para sortear el estrecho de Malaca, convertido “de facto” en una vía marítima saturada y afectada por ataques de piratas e inauguró en el 2010 el gasoducto que une a China con Turkmenistán y que rodea a Rusia para evitar su total rusodependencia energética al tiempo que diversifica sus compras. Además, China estaría construyendo una extensa red portuaria, que incluiría puertos, bases y estaciones de observación en Sri Lanka, Bangladesh y Birmania y del que sería paradigma, el puerto estratégico en Pakistán, Gwadar, (la “garganta” del Golfo Pérsico), a 72 kilómetros de la frontera con Irán y a unos 400 kilómetros del más importante corredor de transporte de petróleo y muy cerca del estratégico estrecho de Ormuz. El puerto fue construido y financiado por China y es operado por la empresa estatal China Overseas Port Holding Company (COPHC), pues la región circundante al puerto de Gwadar, contiene dos tercios de las reservas mundiales de petróleo y por allí pasa el 30 por ciento del petróleo del mundo y el 80 por ciento del que recibe China y está en la ruta más corta hacia Asia (Ruta de la Seda)

¿Se decantará EEUU por la Doctrina Brzezinski o la Doctrina Kissinger?

De otra parte, México apuesta por duplicar sus exportaciones de petróleo hacia China y aumentar los embarques hacia la India en el 2016 y la petrolera estatal venezolana Pdvsa intenta redireccionar sus exportaciones hacia China e India para suplir la drástica reducción de ventas de crudo a EEUU. Así, el acuerdo chino-venezolano por el que la empresa petro-química estatal china Sinopec invertirá 14.000 millones de dólares para lograr una producción diaria de petróleo en 200.000 barriles diarios de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, (considerado el yacimiento petrolero más abundante del mundo), sería un misil en la línea de flotación de la geopolítica global de EEUU, por lo que tras el golpe de mano del Ejército en Tailandia, asistiremos a sendos golpes de mano de la CIA en Venezuela y Nicaragua para defenestrar a Maduro y Ortega con el objetivo inequívoco de secar las fuentes energéticas de China, hecho que implicará el triunfo de las tesis de Brzezinski sobre la doctrina del G-2 de Kissinger.

La “doctrina Kissinger” abogaba por la implementación del G-2 (EEUU y China) como árbitros mundiales. Así, en un artículo publicado por el New York Times, titulado “La ocasión para un nuevo orden mundial”, Kissinger considera ya a China una gran potencia (felow superpower), desaconseja el proteccionismo o tratar a China como enemigo (lo que llegaría a convertirla en verdadero enemigo) y pide que se eleven a un nuevo nivel las relaciones entre Estados Unidos y China sobre la base del concepto de destino común,( siguiendo el modelo de la relación trasatlántica tras la segunda guerra mundial), con lo que asistiríamos a la entronización de la Ruta Pacífica (América-Asia) como primer eje comercial mundial en detrimento de la Ruta atlántica (América- Europa).

¿China en el punto de mira del DAESH?

Según un artículo publicado por el New York Times, una buena parte de la producción petrolera de Irak tendría como destino China, dado que las compañías occidentales (Exxon Mobil, Shell, BP y otras serían reacias a invertir en dicho país, pues las regalías, impuestos y otros cargos cobrados en Irak suelen engullir el 90% o más de las ganancias de una empresa petrolera, mientras que las inversiones en EEUU consiguen una ganancia del 50% aunado con el hecho de que EEUU importa tan sólo el 3% de sus necesidades petrolíferas de Iraq. Así, el Gobierno de Al Maliki firmó en 2008 un acuerdo con China cifrado en 3.000 millones de dólares, mediante el cual la firma estatal China National Petroleum Corp. (CNPC) obtuvo los derechos de explotación durante 23 años del campo petrólifero de Al Ahdab (el mayor yacimiento abierto en Irak durante las dos últimas décadas con una producción estimada de 25.000 barriles diarios) recibiendo de parte china la condonación del 80 por ciento de la deuda heredada de la época de Sadam Hussein, estimada en unos 8.500 millones de dólares.

Ello suponía un misil en la línea de flotación de la estrategia brzezinskiniana cuyo objetivo confeso sería cortar las fuentes de alimentación energéticas de China para lograr la total rusodependencia energética china y en una fase posterior acabar enfrentándolas entre sí, por lo que bajo la excusa de “acabar con las fuentes de financiación del Estado Islámico”, estaríamos asistiendo al bombardeo sistemático de refinerías y campos petrolíferos controlados por el EI para pasar posteriormente al sabotaje por comandos de Israel y EEUU de grandes campos petrolíferos como el citado de Al Ahdab y que serán atribuidos al Estado Islámico. Así, el objetivo inequívoco de Brzezinski, ex-asesor de Carter y cerebro geopolítico de la Casa Blanca, sería la confrontación con la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), fundada en 2001 por los Cinco de Shanghai (China, Rusia, Kazajistán, Kirgistán, Tajikistán) más Uzbekistán y convertida junto con los países del ALBA e Irán en el núcleo duro de la resistencia a la hegemonía mundial de Estados Unidos y Gran Bretaña, teniendo a Xinjiang como escenarios para sus operaciones desestabilizadoras.

El Turquestán oriental o Xinjiang (“Nueva Frontera”), fue incorporado al imperio chino en el siglo XVIII y representa el 17% de la superficie terrestre del país y el 2% de su población) y la etnia uigur de Xinjiang (de origen turco-mongol y con un total de 8.5 millones de habitantes), conserva características étnicas e islámicas que les situarían muy próxima a sus parientes de Asia central y Turquía, por lo que sería el caldo de cultivo ideal para implementar la estrategia brzezinskiniana del “choque de civilizaciones”. Dicha doctrina consiste en lograr la confrontación de China con el Islam (cerca de 1.500 millones de seguidores) así como secar sus fuentes de petróleo de los países islámicos del Asia Central, pues varios de los más importantes gasoductos de China pasan por Xinjiang en procedencia de Kazajstán, Turkmenistán, Uzbekistán y Rusia, lo que explicaría la importancia estratégica de dicha provincia dentro de la estrategia brzezinskiniana de lograr la total rusodependencia energética china para en una fase posterior acabar enfrentándolas entre sí y finalmente someterlas e implementar el nuevo orden mundial bajo la égida anglo-judío-estadounidense.

Analista internacional

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COP23: promesa ambiental que merece ser respaldada

Wed, 22/11/2017 - 07:02

La Jornada Editorial

Veinte gobiernos que participan en la conferencia de las Naciones Unidas sobre el clima (COP23) en Bonn, Alemania, anunciaron ayer la decisión de establecer un calendario para el cierre progresivo de las centrales eléctricas que operan con carbón de aquí a 2030. En respuesta a una iniciativa conjunta de Canadá y el Reino Unido, Angola, Austria, Bélgica, Costa Rica, Dinamarca, Islas Fidji, Finlandia, Francia, Italia, Luxemburgo, Islas Marshall, México, Holanda, Nueva Zelanda, Portugal y Suiza se propusieron, además, sumar a otros 30 países de aquí a la próxima reunión de la COP que habrá de realizarse en Katowice, Polonia.

Al anunciar el acuerdo, la ministra canadiense de Medio Ambiente, Catherine McKenna, recordó que el carbón genera 40 por ciento de la electricidad en el mundo, pero es una de las mayores fuentes de contaminación y de los problemas de salud de las personas, asfixia lentamente a nuestras ciudades y es responsable de la muerte prematura de un millón de personas al año. Por su parte, Claire Perry, ministra de Cambio Climático e Industria de Gran Bretaña, señaló que la reducción del consumo mundial de carbón debe ser una prioridad urgente para todos los países, porque es la forma más contaminante de generar electricidad.

El acuerdo es una buena noticia para el mundo en general, y mala para el gobierno de Donald Trump, el cual eliminó en marzo pasado las regulaciones para controlar las emisiones de dióxido de carbono en las termoeléctricas que había establecido su predecesor en el cargo, Barack Obama, restableció la entrega de autorizaciones para explotar carbón en terrenos públicos y acabó con la obligación gubernamental de calcular el impacto social de las emisiones de gases de efecto invernadero. En junio, Trump anunció que Washington abandonaba el Acuerdo de París contra el cambio climático, firmado por 195 países, en lo que constituyó una abierta toma de posición en contra de los esfuerzos mundiales por atenuar los impactos ecológicos de la industria y el calentamiento global. Por añadidura, el actual presidente estadounidense puso fin en octubre al Plan de Energía Limpia, que ordenaba para 2030 una reducción de la contaminación ambiental de 32 por ciento con respecto a los niveles de 2005.

Más aún, esgrimiendo los intereses nacionales de su país y con el pretexto de que generan empleos. Trump se ha erigido en un defensor a ultranza de las actividades extractivas en general, y de carbón en particular. De nada han servido para disuadirlo los enérgicos y unánimes señalamientos de la comunidad científica, de las organizaciones civiles e incluso de grandes corporaciones energéticas e industriales como Exxon, Chevron y General Electric, el magnate neoyorquino ha dejado en claro que la agudización de la destrucción ambiental planetaria lo tiene sin cuidado.

Al margen del empecinamiento del gobierno estadounidense, el acuerdo anunciado ayer deberá hacer frente a diversos obstáculos y requerirá de una inequívoca voluntad política por parte de los países que lo suscribieron para emprender o acelerar la transición a energías limpias, remplazar las plantas generadoras a base de carbón por otras menos contaminantes y, lo más importante en términos sociales, sustituir los puestos de trabajo que generan las plantas mismas y la actividad extractiva que las alimenta por empleos menos riesgosos y con mejores condiciones de trabajo en el ámbito de las energías renovables. Por el bien del mundo, cabe esperar que lo logren y que el gobierno de Estados Unidos encuentre que su posición como defensor de la contaminación, el cambio climático y la destrucción planetaria es ética, social, económica y políticamente insostenible.

Veinte gobiernos que participan en la conferencia de las Naciones Unidas sobre el clima (COP23) en Bonn, Alemania, anunciaron ayer la decisión de establecer un calendario para el cierre progresivo de las centrales eléctricas que operan con carbón de aquí a 2030. En respuesta a una iniciativa conjunta de Canadá y el Reino Unido, Angola, Austria, Bélgica, Costa Rica, Dinamarca, Islas Fidji, Finlandia, Francia, Italia, Luxemburgo, Islas Marshall, México, Holanda, Nueva Zelanda, Portugal y Suiza se propusieron, además, sumar a otros 30 países de aquí a la próxima reunión de la COP que habrá de realizarse en Katowice, Polonia.

Al anunciar el acuerdo, la ministra canadiense de Medio Ambiente, Catherine McKenna, recordó que el carbón genera 40 por ciento de la electricidad en el mundo, pero es una de las mayores fuentes de contaminación y de los problemas de salud de las personas, asfixia lentamente a nuestras ciudades y es responsable de la muerte prematura de un millón de personas al año. Por su parte, Claire Perry, ministra de Cambio Climático e Industria de Gran Bretaña, señaló que la reducción del consumo mundial de carbón debe ser una prioridad urgente para todos los países, porque es la forma más contaminante de generar electricidad.

El acuerdo es una buena noticia para el mundo en general, y mala para el gobierno de Donald Trump, el cual eliminó en marzo pasado las regulaciones para controlar las emisiones de dióxido de carbono en las termoeléctricas que había establecido su predecesor en el cargo, Barack Obama, restableció la entrega de autorizaciones para explotar carbón en terrenos públicos y acabó con la obligación gubernamental de calcular el impacto social de las emisiones de gases de efecto invernadero. En junio, Trump anunció que Washington abandonaba el Acuerdo de París contra el cambio climático, firmado por 195 países, en lo que constituyó una abierta toma de posición en contra de los esfuerzos mundiales por atenuar los impactos ecológicos de la industria y el calentamiento global. Por añadidura, el actual presidente estadunidense puso fin en octubre al Plan de Energía Limpia, que ordenaba para 2030 una reducción de la contaminación ambiental de 32 por ciento con respecto a los niveles de 2005.

Más aún, esgrimiendo los intereses nacionales de su país y con el pretexto de que generan empleos. Trump se ha erigido en un defensor a ultranza de las actividades extractivas en general, y de carbón en particular. De nada han servido para disuadirlo los enérgicos y unánimes señalamientos de la comunidad científica, de las organizaciones civiles e incluso de grandes corporaciones energéticas e industriales como Exxon, Chevron y General Electric, el magnate neoyorquino ha dejado en claro que la agudización de la destrucción ambiental planetaria lo tiene sin cuidado.

Al margen del empecinamiento del gobierno estadounidense, el acuerdo anunciado ayer deberá hacer frente a diversos obstáculos y requerirá de una inequívoca voluntad política por parte de los países que lo suscribieron para emprender o acelerar la transición a energías limpias, remplazar las plantas generadoras a base de carbón por otras menos contaminantes y, lo más importante en términos sociales, sustituir los puestos de trabajo que generan las plantas mismas y la actividad extractiva que las alimenta por empleos menos riesgosos y con mejores condiciones de trabajo en el ámbito de las energías renovables. Por el bien del mundo, cabe esperar que lo logren y que el gobierno de Estados Unidos encuentre que su posición como defensor de la contaminación, el cambio climático y la destrucción planetaria es ética, social, económica y políticamente insostenible.

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