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Justicia económica global
Updated: 1 hour 44 min ago

La España del PP es para los ricos, neoliberal y franquista

Sat, 08/08/2015 - 07:00

Xavier Caño Tamayo – ATTAC Madrid

En el Reino de España, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha denunciado ante la Fiscalía General del Estado la ilegal persistencia de monumentos que ensalzan el franquismo y “la violencia de la dictadura”, así como algunas declaraciones de políticos conservadores que injurian a víctimas del franquismo.

Ya véis, además de ser el país europeo más complaciente con la mal llamada austeridad que impone el neoliberalismo, España no deja de ser franquista. La España gobernada por el PP. No es un debate académico sino pura vulneración sistemática de derechos humanos. Unas conculcaciones de esos derechos que esta gente ha metido en nuevas leyes (como la ley ‘Mordaza’ y la reforma del código penal), que las corrompen y hacen más antidemocráticas. Además de ser el país con más desaparecidos forzados del mundo (140.000), tras la Camboya de los jemeres rojos. Y el Estado sin hacer nada. Sin olvidar que no se investiga, enjuicia ni condena los crímenes de guerra y de lesa humanidad de la dictadura. Al revés, se ponen obstáculos a quienes sí los investigan. Crímenes que la ONU ya denunció en 1946, reiteró en 1997 y el Consejo de Europa condenó en marzo de 2006. No es, por tanto, debate académico sino política real.

A mayor abundancia, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas denunció hace unas semanas al gobierno de España por ignorar olímpicamente las recomendaciones de obligado cumplimiento de esa organización en defensa de los derechos humanos de la gente. Como derogar de una vez por todas la ley española de Amnistía de 1977 que encubre de hecho a presuntos criminales de guerra y de lesa humanidad de la dictadura franquista e impide la reparación a las víctimas de la misma. Porque esa ley de Amnistía es una licencia de impunidad para no rendir cuentas por las desapariciones forzadas y otros crímenes en la guerra civil y durante la dictadura. El gobierno del Partido Popular ha respondido que actúa “según nuestra Constitución y nuestras leyes”. Pero es una mala respuesta. Hitler también actuaba según sus leyes.

Como Naciones Unidas condenó, el franquismo fascista se alzó en armas contra el legítimo gobierno de la República y la dictadura franquista perpetró sistemáticamente crímenes contra la paz, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. El historiador Paul Preston ha explicado al respecto que “los crímenes políticos que cometió Franco fueron muy superiores a los cometidos por Hitler”.

Sin embargo sigue el encubrimiento de crímenes franquistas. El uno de julio de 2011, por ejemplo, PSOE y PP votaron juntos en el Congreso español oponiéndose ambos partidos a que fueran declaradas nulas las ilegítimas condenas a republicanos dictadas por tribunales franquistas. Y es que la España gobernada por el Partido Popular, con algunas complicidades más, apesta a franquismo, la dictadura totalitaria que devino autoritaria de la peor ralea y continuó criminal hasta el fin de sus días.

No lo olvidemos. Por eso fue condenada España por la Asamblea General del Consejo de Europa, por haber “pruebas suficientes de violaciones numerosas y graves de los Derechos Humanos, perpetradas por el régimen franquista”. Es más, el informe reciente del Comité de Derechos Humanos de la ONU denuncia de nuevo la persistencia de torturas en España a detenidos bajo custodia policial, así como la concesión de indultos a policías condenados por torturas, como documentadamente ha denunciado varias veces Amnistía Internacional. Todo muy franquista. Ese Comité de derechos ha instado también al gobierno a rehacer la Ley de Seguridad Ciudadana (‘ley Mordaza’) por vulnerar los derechos de expresión, manifestación y reunión. En definitiva, la ONU pide hoy a España que respete los derechos de la ciudadanía de una vez. Democracia es bastante más que votar cada cuatro años.

Y sobre la postura del gobernante Partido Popular al respecto, Vicenç Navarro recuerda que éste “nunca ha condenado explícitamente el franquismo”, cuando la dictadura franquista ha sido “la mayor fuerza terrorista de España en el siglo XX, culpable del mayor número de asesinatos políticos que haya habido en la historia del país. El franquismo fue régimen de terror, de asesinatos políticos-insiste Navarro- y, por cada asesinato político de Mussolini, Franco perpetró 10.000”.

La ONU ha instado además al Estado español a investigar todas las violaciones de derechos humanos del franquismo, identificar a los culpables, juzgarlos, imponer penas según la gravedad de los crímenes perpetrados y ofrecer reparación a las víctimas o sus descendientes.

No es nostalgia de abuelo. Además de que en esta España neoliberal la gran banca ha ganado casi 8.000 millones, mientras más de la cuarta parte de población está en riesgo de pobreza y Rajoy dice estar “orgulloso” de Albiol (el racista del PP que fue alcalde de Badalona) y que “tiene las ideas claras“, entre otros males y vergüenzas, si España no investiga, resuelve y condena de una vez los crímenes y responsabilidades de la dictadura franquista y la dictadura no es condenada por todos sin fisuras, persistirá el hedor y corrupción franquistas. Y España nunca será una auténtica democracia.

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“La presidenta del Parlamento griego ha salvado el honor de Syriza”

Fri, 07/08/2015 - 13:00

F. Fafatale - Diagonal

“Ahora el Gobierno de Tsipras se convierte en cómplice de los acreedores en violaciones de derechos humanos”. Pronuncia estas palabras Eric Toussaint, el coordinador científico de la Comisión de la Verdad sobre la deuda griega, constituida bajo el auspicio del Parlamento heleno el pasado mes de abril, que también se enfrenta a consecuencias. “Seguiremos mientras la presidenta siga y si no, funcionaremos de manera autoconvocada”, sostiene. El politólogo belga ha propuesto alternativas frente a la “capitulación” ¿Qué políticos griegos podrían llevarlas a cabo? “Hay una mayoría del Comité Central de Syriza que está en contra del acuerdo y a favor de tomar medidas radicales”, responde. Toussaint considera que “la salida del euro ahora se convierte en una perspectiva necesaria”.

¿Cómo valoras la capitulación firmada por Tsipras?

Es una verdadera capitulación con efectos tremendos, porque ahora el Gobierno de Tsipras se convierte en cómplice de los acreedores en violaciones de derechos humanos. Entre febrero de 2015 y ahora no era el caso, porque las leyes que había adoptado el Parlamento griego eran leyes que buscaban restablecer los derechos de manera parcial, insuficiente, pero eran leyes de restablecimiento de derechos afectados por cinco años de políticas dictadas por la Troika.

Pero a partir de ahora, y se ve de una manera muy clara con lo que se adoptó en las noches del 15 al 16 y del 22 al 23 de julio, el Parlamento adoptó leyes propuestas por el Gobierno pero dictadas por los acreedores que afectan de manera muy grave, y por eso hablo de violación de los derechos económicos, sociales, civiles y políticos de los ciudadanos griegos. Una de las dos leyes que se votaron en la noche del 22 al 23 es una ley que permite a los bancos organizar el desahucio de familias con deuda hipotecaria no pagada. En España ustedes saben de qué se trata, no es una ley tan nefasta como la española actual, pero va en la misma dirección.

Hay también que mencionar el alza del IVA sobre una parte importante de los alimentos al 23% y la reducción de las jubilaciones, también las que están bajo el umbral de la pobreza absoluta, que van a volver a ser rebajadas después de haber sido reducidas un 40% entre 2010 y 2014.

También hablo de violaciones de derechos. No respetar el voto popular del referéndum del 5 de julio es una violación de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos griegos, obligar a votar leyes sin posibilidad de enmienda y entregar el proyecto de ley 24 horas antes es una violación del poder legislativo y por tanto de los derechos de los ciudadanos griegos.

¿Por qué piensas que lo ha hecho?

Lo ha hecho porque no está dispuesto a desobedecer a los acreedores, cuando la única forma para construir una correlación de fuerzas favorable al pueblo y al Gobierno de Grecia hubiera sido suspender el pago de la deuda, tomar el control de los bancos en contra de los accionistas privados, que son minoritarios pero que siguen dictando la política. El Estado griego tiene acciones preferentes, que no dan derecho a voto, entonces el Gobierno de Tsipras habría tenido por ley que haber cambiado el estatuto de sus acciones, pero no lo hizo para no entrar en confrontación no solamente con los acreedores de la UE o del FMI, sino también con los banqueros privados griegos, a pesar de que ellos son los responsables de la crisis bancaria e incluso de la llegada de la Troika a partir de 2010. Habría tenido también que haber lanzado una moneda electrónica complementaria y no lo hizo para no entrar en confrontación con el BCE.

¿Qué consecuencias va a acarrear?

A nivel de consecuencias, va a provocar probablemente una gran desilusión, una decepción que todavía no existe en el pueblo griego, que sigue apoyando en los sondeos la gestión del Gobierno de Tsipras. Las consecuencias de la capitulación van a aparecer ante los ojos de la gente a partir del otoño seguramente y puede haber un cambio rápido en la opinión pública. Veremos. Pero lo que es absolutamente claro es que va a haber una decepción muy grande que puede incluso llevar dentro de un año o más a fortalecer el voto popular en favor de Amanecer Dorado.

¿Y qué consecuencias habrá en la Comisión de la Verdad sobre la deuda griega?

Es muy importante subrayar que Zoé Konstantopoulou, la presidenta del Parlamento griego que creó la Comisión, ha salvado el honor de Syriza con los 31 diputados que votaron en contra del acuerdo el 15 de julio. Esa presidenta ha decidido no dimitir de su función. Mientras ella siga, seguiremos con la Comisión bajo el estatuto actual. Y si hay un golpe para dimitirla por la fuerza, es decir, una votación de la derecha y una parte de Syriza, o si ella decide cambiar su posición respecto a dimitir o no, la Comisión en ese caso seguirá autoconvocándose con su participación. Ella de todos modos seguirá trabajando con la Comisión. En resumen, seguiremos mientras la presidenta siga y si no, funcionaremos de manera autoconvocada.

De todo lo descubierto por la Comisión de la Verdad de la Deuda Pública Griega ¿qué es lo que te parece más grave?

Lo mas grave de lo descubierto por la Comisión de la Verdad es claro: Es que toda la deuda reclamada por los acreedores de la Troika es ilegítima, odiosa ilegal e insostenible. No es una parte, es la totalidad de esa deuda.

¿Qué escenarios se abren a partir de ahora en Grecia?

El Gobierno de Tsipras ahora está preso de la derecha, es decir, que tiene una mayoría gracias a los votos de To Potami, PASOK y Nueva Democracia y los Independientes aliados en el Gobierno (ANEL), pero estamos en una situación en la cual los tres partidos de derecha que perdieron el referéndum el 5 de julio son los que están dictando con los acreedores las leyes que tiene que adoptar el Parlamento. Lo que se aprobó en la noche 22 al 23 de julio es una reforma del Código Civil que ha sido escrita durante el mandato del Gobierno de Samaras y que ahora ha sido aprobada por la nueva mayoría de los diputados de Syriza, más Independientes, PASOK, To Potami y Nueva Democracia. La situación política está en total contradicción con la orientación mayoritaria del 5 de julio.

Pero eso es insostenible. ¿Cuándo se convocarán elecciones?

Hacer pronósticos a mí siempre me parece imprudente. Lo que es cierto es que el acuerdo actual no va a dar los resultados presupuestarios exigidos por los acreedores. Ellos van a seguir exigiendo todavía más contrarreformas y leyes de austeridad. ¿Hasta cuándo Tsipras va a aguantar implementar una política contraria al programa de Syriza? Quién sabe. No se sabe tampoco si los trabajadores y ciudadanos de Grecia van a entrar en acciones masivas de protesta. Hasta ahora no hubo este tipo de protestas, seguramente no serán masivas este verano, porque la gente esta agotada. Todavía una parte guarda la esperanza de que Tsipras va a lograr relanzar la actividad económica. También la expectativa de algún éxito de Tsipras paraliza la acción. El agotamiento es un elemento fundamental. La gente participó masivamente en huelgas y protestas callejeras de 2010 a 2013 y no está en condiciones o convencida de la posibilidad, a través de protestas, de lograr un cambio político.

Recientemente has escrito posibles alternativas frente la capitulación de Tsipras ¿Qué partido, corriente o políticos griegos podrían llevar a cabo las alternativas que propones?

No sabemos cuándo tendrá lugar un Congreso Nacional de Syriza, pero hasta ahora hay una mayoría del Comité Central de Syriza que está en contra del acuerdo y a favor de tomar medidas radicales. Pero mientras no haya una reunión del Comité Central o un Congreso Extraordinario, no sabemos lo que va a ocurrir. Va a haber mucha presión de los partidarios de Tsipras.

En tu alternativa a la capitulación también mencionas la posibilidad de una exclusión de la zona euro. ¿Está cambiando la postura del pueblo griego sobre la permanencia en la eurozona?

La mayoría de los griegos quiere seguir en el euro, pero no sé hasta qué punto esos sondeos son realmente creíbles, porque antes del referéndum daban el sí casi a igualdad con el no. Personalmente imagino que sigue todavía una pequeña mayoría a favor del euro.

La salida del euro es una opción. Hay que profundizar la discusión sobre esta opción en el caso griego. Pienso que la salida del euro ahora se convierte en una perspectiva necesaria. Yo he hablado de medidas fuertes de desobediencia a los acreedores en términos de socialización de la banca, control de movimientos de capitales y una moneda complementaria. Eso era factible sin salir del euro, pero esto podía llevar luego a una salida del euro. Ahora bien, los que dicen que solamente se puede elegir entre aceptar las condiciones de los acreedores o salir del euro, eso para mí es un falso dilema, hablando de la situación en la que se encontraba Grecia desde enero hasta junio de 2015.

¿Qué te parece la postura de Podemos respecto a Grecia y la deuda?

Yo espero que Podemos se distancie de la capitulación de Syriza y saque como lección que hay que tener un programa alternativo radical si quiere ser un Gobierno que cambie la situación en favor de los pueblos de España y europeos. El peligro es que Podemos se convierta en una organización más del sistema político que denuncia pero integrándose en él. Espero que no.

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Konstantopoulou: “Es un día muy negro para la democracia en Grecia y en Europa”

Eric Toussaint es profesor en la Universidad de Lieja, portavoz del CADTM internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia. Ha sido miembro de la Comisión de Auditoría Integral de la deuda de Ecuador. Actualmente es el coordinador científico de la Comisión de la Verdad sobre la Deuda de Grecia.

Publicado en Diagonal

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El timo de la estampita y del tocomocho van de la mano

Fri, 07/08/2015 - 09:00

Antonio Aramayona – ATTAC España

troika

Lo siguen llamando democracia, como si el pueblo fuese quien tuviera el poder y estuviera mandando en España. Atengámonos a los hechos: la mayor parte de las medidas socioeconómicas adoptadas en los últimos seis años por los últimos Gobiernos son recortes inhumanos y sistemáticos de los derechos humanos fundamentales y las libertades cívicas de la ciudadanía. ¿Democracia?

El objetivo principal del poder político es preservar y fomentar los derechos básicos del pueblo (vivienda, sanidad, educación, pensiones, atención a la dependencia…). El poder político pierde toda legitimidad si atenta sistemática y directamente contra tales derechos humanos.

Hablan de la separación de poderes, pero los partidos políticos, vía parlamentaria, designan a los jueces más proclives a su ideología y programa. De esta forma, Gürtel, Púnica, caja B del PP, y un largo etcétera más quedan lesionados de raíz. ¿Independencia judicial? ¿Objetividad fiscal? Justicia con la venda sacada y bien sacada de sus ojos, con su balanza trucada más de una y dos veces.

¿Crecimiento económico? Sin duda alguna, para la minoría creciente de superricos frente a la mayoría creciente de superpobres que decrecen y decrecen y decrecen.

¿Creación de empleo? Buena parte de los contratos de los que tanto se ufana Rajoy son basura, solo basura y nada más que basura. También explotación y situaciones rayanas en la esclavitud.

¿Pretenderá alguien engañar al pueblo afirmando que su programa económico, social y político no se ajusta por completo, sin salirse una micra de los dictados de la Troika, de los amos de la alimentación, de la energía y del dinero?

“La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”. Sí, sí, repasando la historia de España el rey suele ser un irresponsable.

X va al banco, pide un crédito, no se lo conceden por ofrecer pocas garantías. Es un banco rescatado. ZP había avalado a cinco Cajas de Ahorro con un crédito de 100.000 millones de euros (octubre 2008). Rajoy solicitó (2012) un crédito de 100.000 millones de euros para rescatar la banca (“un préstamo en condiciones muy favorables, mejores que las del mercado”). Todo ese dinero es hoy deuda pública (¿ilegítima?) a pagar por el pueblo español. También por X, a quien se le ha denegado la concesión de un crédito minúsculo.

Los partidos políticos, principalmente PSOE y PP, deben 205 millones de euros a la banca. ¿Alguien puede creerse que van a hacer alguna vez una política fiscal más justa y equitativa, salvo en beneficio de la propia banca y las empresas del Ibex 35? ¿O que los directivos principales de la banca no estarán amparados por el correspondiente indulto?

La novia más solicitada en el espectro político español: Ciudadanos. ¿Cuál de los dos partidos, PP o PSOE, logrará llevarla al altar de los cargos y del oropel para gobernar España tras las elecciones generales de finales de 2015?

La ministra Báñez invoca a la virgen del Rocío. Fernández Díaz concede una medalla a la virgen María Santísima del Amor y nos informa de que estamos bajo la protección de santa Teresa de Jesús. El ex alcalde Belloch, hoy juez de la Audiencia Provincial (¡líbreme san Pancracio de comparecer alguna vez ante su tribunal!), dedicó una calle zaragozana a Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei. ¡¡¡Así nos va!!!

Defensa gasta 15.000 millones más de lo presupuestado (debería ser exclusivamente el sueldo del retiro de los militares aún en activo) en diez años en sus programas de armamento. El ministro Morenés fue principal cargo directivo de las principales empresas fabricantes y acreedoras del Estado español antes de asumir la cartera ministerial. Hay quien piensa que en la cartera de Defensa solo había y hay recortes de periódicos en lugar de billetes de dinero.

Hay desahuciados por no poder pagar el alquiler de su vivienda. La Iglesia católica no paga IBI (900 millones de euros anuales), recibe anualmente un total de entre 8.000 y 9.000 millones de euros procedentes de “partidas indirectas de carácter público” (la misma cantidad que todos los recortes en sanidad y educación en un solo año), posee en España más de 100.000 propiedades, fiscalmente exentas, que ocupan más de 120.000 hectáreas de terrenos. Atengámonos a los hechos y no a las declaraciones: ¿Ha habido algún grupo político, salvo IU, que haya movido un dedo para derogar el Concordato de 1953 y los Acuerdos de 1979?

Wert nombrado embajador de España en la OCDE (10.000 euros al mes, más gastos de representación). Trabajará en el mismo sitio con Montserrat, su muer. Wert va a París, y no al banquillo de los acusados y a la cárcel por su letal política antieducativa. Va a París, y no a la cárcel.
Arnaldo Otegi sigue encarcelado. ¿Por qué? ¿Por qué?

Artículo publicado en El Diario.es Aragón

La Utopía es posible

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Las Marchas, Podemos, IU y Equo participarán en Bruselas en una gran movilización contra la austeridad

Fri, 07/08/2015 - 07:02

Sato Díaz - www.cuartopoder.es

Boceto del autobús con el que las Euromarchas recorrerán el trayecto entre Cádiz y Bruselas. / Marchas de la Dignidad

Boceto del autobús con el que las Euromarchas recorrerán el trayecto entre Cádiz y Bruselas. / Marchas de la Dignidad

La iniciativa se llama Euromarchas. Y pretende reunir en Bruselas, desde el 15 al 17 de octubre, a movimientos sociales y fuerzas políticas de toda Europa para exigir una “Unión Europea al servicio de las personas, no del capital”. Por parte del Estado español, participan en la iniciativa, de momento, algunas fuerzas políticas como Podemos, IU, Equo y Anticapitalistas, así como movimientos sociales y sindicatos. Entre ellos, destacan las Marchas de la Dignidad, ATTAC, Ecologistas en Acción, CGT y algunos sectores de CCOO. Los participantes del Estado español se insertarán en la columna del suroeste, la cual partirá desde Cádiz el día 1 de octubre, y desarrollará paradas en Gibraltar, Sevilla, Mérida, Cáceres, Toledo, Madrid, Zaragoza, Tortosa, Barcelona y Andorra, antes de continuar rumbo a Francia. Dentro del programa de actividades provisional, pues todavía quedan ciertos flecos por cerrar en próximas asambleas según explican a cuartopoder.es los organizadores, están previstos recibimientos en los ayuntamientos gobernados por candidaturas de unidad popular de Cádiz, Madrid, Zaragoza y Barcelona.

“Sabemos reconocer al opresor, el poder tiránico de los muy ricos y sus grandes empresas y negocios financieros del capitalismo, hoy global; pero también hemos aprendido a conocer y desenmascarar a sus lacayos, políticos que se eligieron para servir al pueblo y sin embargo sirven al poder del dinero”, dice el llamamiento de Euromarchas, al que ha tenido acceso este periódico. El texto advierte de que “los ciudadanos habremos de decir basta” frente a los representantes que “han supeditado la democracia a la codicia de los mercados” y manifestarnos en contra de que a los países del sur de Europa “se les niegue, mediante la Europa monetaria y el pacto del euro, la posibilidad de poder realizar políticas autónomas”. También se muestra el manifiesto en contra del TTIP, los paraísos fiscales o el deterioro del medio ambiente, entre otras reclamaciones. “Ha llegado la hora de que la ciudadanía asuma su papel histórico de rebelión contra la tiranía de los pocos. Unión Europea sí, pero otra unión al servicio de las personas, no del capital“, concluyen, para llamar a la sociedad a la movilización y participación en las Euromarchas.

Según la planificación prevista, la ruta en autobús comenzará en Cádiz el día 1 de octubre, donde el día previo los participantes serán recibidos en el Ayuntamiento. El recorrido previsto para la jornada inicial parasará por Gibraltar y culminará en Sevilla. La ruta proseguirá hacia el norte, parando en Mérida y en Toledo, y el sábado 3 se llegará a Madrid. En la capital está previsto que se desarrollen diferentes manifestaciones desde distintos puntos de la región, a modo de columnas que confluyan en el centro madrileño, tal y como se han manifestado las Marchas en otras ocasiones. El día siguiente, el domingo 4, los participantes en las Euromarchas serán recibidos en el Consistorio regido por Manuela Carmena, para luego seguir viaje rumbo a Zaragoza, ciudad en la que también mantendrán un encuentro con representantes del equipo de Zaragoza en Común.

Desde Zaragoza partirán el lunes 5, rumbo a Tortosa, donde se desarrollará un acto en defensa del agua pública, para proseguir el camino hasta Barcelona, también donde se prevé una recepción en el Ayuntamiento gobernado por el equipo de Ada Colau. El martes 6 la expedición cruzará la frontera hasta Andorra, y luego viajará por Francia hasta Toulouse, Marsella y Lyon. En todas las paradas se celebrarán actos de protesta y de difusión con fuerzas políticas, movimientos sociales y sindicatos locales. La llegada a París está programada para el 10 de octubre, desde donde una pequeña columna se desplazará a Berlín para participar en la manifestación contra el TTIP que ese día tendrá lugar en la capital alemana. Desde París partirán a Troyes, a Estrasburgo y, luego, a Louvain, pasando por Luxemburgo, el día 14. El día 15 se llegará al destino final: Bruselas.

Ya en la capital belga, esta columna confluirá con movimientos sociales provenientes de distintos lugares de Europa, como la Marcha Mundial de las Mujeres, y celebrarán diferentes actos de protesta y de concienciación durante los dos días siguientes. En esas fechas coincide una Cumbre Europea de representantes de los gobiernos de los estados miembros de la UE en la ciudad. Por ello, está programado un cerco no violento a la cumbre, el mismo día 15, y una gran manifestación el día 17, Día Mundial contra la Pobreza.

Contra los paraísos fiscales

En la ruta que las Euromarchas desarrollarán desde Cádiz a Bruselas, los manifestantes pasarán por tres de los llamados paraísos fiscales: Gibraltar, Andorra y Luxemburgo. Para los organizadores, “es uno de los pilares de la protesta denunciar la existencia de los paraísos fiscales y exigir que se termine con ellos”. “Cuando en Europa existen territorios paraísos fiscales, que poseen secreto bancario, baja fiscalidad y otras normas en beneficio de las personas ricas, grandes capitales y empresas, y son plataformas para la elusión, evasión y fraude fiscal, para los negocios turbios, la especulación financiera o el lavado del dinero de los corruptos y de la criminalidad organizada, habremos de decir basta”, aseguran en su llamamiento. En las tres ciudades se desarrollarán protestas contra la existencia de estos territorios.

Además, una vez finalizadas las Euromarchas, las Marchas de la Dignidad llaman a una jornada de lucha social el día 22 de octubre. “Finalmente no será una huelga general, será un día de diferentes luchas sociales”, explica a este medio uno de los organizadores. “Esta jornada de lucha se preparará en una asamblea ciudadana convocada el día 19 de septiembre en Madrid, a la que asistirán personas de todo el Estado y donde nos dividiremos en grupos de trabajo para después reunir las conclusiones en un plenario”, declara este coordinador de las Marchas de la Dignidad. En un principio, tal y como contó este medio, las Marchas tenían previsto convocar una huelga general en otoño, pero, según han explicado los organizadores, esta idea se ha sustituido por dicha jornada de lucha social.

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La Economía Social y Solidaria frente al consumismo depredador

Thu, 06/08/2015 - 18:00

Rodrigo Fernández Mirandawww.elsalmoncontracorriente.es

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¿Cómo se puede incidir en los estilos de vida asociados al consumo?

El consumismo es un modelo que hace del consumo un fin en sí mismo; la necesidad percibida, más que con el objeto que se compra, se relaciona con el propio acto de comprar. Aunque escondido detrás de la tiranía del deseo, el consumismo tiene un marcado trasfondo ideológico. La Economía Social y Solidaria tiene el reto de promover otros consumos y disputar la batalla cultural a una lógica implacable.

En las sociedades de consumo, el consumismo es una práctica social que ocupa una centralidad y tiene un fuerte contenido ideológico. Además de ser un eje fundamental del proceso de reproducción social de sentidos y hábitos, en la base de este modelo subyace un sistema de ideas y de valores que, a pesar de ser poco visible, tiene gran capacidad de influencia sobre amplios sectores de la ciudadanía.

Este modelo de consumo se constituye como una respuesta, no a las necesidades humanas, sino a las necesidades de acumulación y reproducción del capital en el sistema capitalista. Sus lógicas, dinámicas y connotaciones sociales, culturales y subjetivas serían inconcebibles e incomprensibles sin tener en cuenta el aparato publicitario que existe detrás. Todo se puede vender y se puede comprar; incluso las propias personas que producen y consumen también se constituyen como objetos de consumo con un valor asignado.

De esta manera, el modelo consumista apunta a la vertebración del estilo de vida dominante en las sociedades de mercado. Los objetos y las prácticas de consumo tienden a abarcar cada vez más ámbitos de la vida: el objetivo parece ser que todo cuanto se haga deba tener asociado antes, durante o después un producto o un acto de consumo.

Los desafíos de la Economía Social y Solidaria

¿Cuál es el papel que debería jugar el movimiento de la Economía Social y Solidaria (ESS)? ¿Cuáles son algunos de los principales desafíos que tiene por delante? ¿De qué manera puede incidir en los estilos de vida y los sentidos dominantes asociados al consumo? La ESS se entiende como una forma de economía centrada en la valorización del ser humano, y no en la maximización del lucro, y en la reproducción de la vida, y no del capital. Así, puede decirse que de su propia concepción anticapitalista, que defiende otras lógicas económicas e impulsa otro sistema de valores sociales, se desprende la relevancia del consumo y la comunicación en sus prácticas.

  • Consumo como ámbito y herramienta política

Resulta interesante considerar al consumo, también, desde una perspectiva política. En este sentido, el avance de las prácticas consumistas y las lógicas mercantiles producidas a lo largo de las últimas décadas fueron generando un retroceso en el ejercicio de la ciudadanía y un vaciamiento de su contenido. [1] El estilo de vida consumista, centrado en la mercancía y organizado por el mercado y el marketing, tiende a incrementar la desvinculación social y a reducir la participación y la responsabilidad sobre lo colectivo y sobre lo común.

Al movimiento de la ESS le corresponde interpelar ideológicamente a este estilo de vida y contribuir a la politización del consumo. Si el consumismo contribuye a un modelo de “ciudadanía des-ciudadanizada”, la politización del consumo también puede vincularse con un proceso de “reciudadanización”.

Por una parte, se trata de una interpelación a las personas en su rol de ciudadanas, y no únicamente de consumidoras; evitando apelar a la responsabilidad y a la iniciativa individual, sino a la corresponsabilidad y a la iniciativa colectiva. En su arista productiva, la ESS promueve relaciones de producción asociativas y solidarias, la colectivización de los medios de producción, la participación y la gestión democrática.Esto confluye en un punto de partida: visibilizar el marco ideológico del consumismo, sacando a las prácticas de consumo del ámbito privado e individual y fomentando su politización.

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  • La batalla cultural por otros consumos

Un segundo eje de los retos de la Economía Social y Solidaria se vincula con sus políticas, estrategias y capacidades de comunicación. ¿Qué elementos deberían orientar la comunicación de las organizaciones de la ESS con el objetivo de promover otros consumos? ¿Cómo podría ser posible disputar los sentidos del consumo?

La ESS se encuentra con la cuestión de intervenir sobre esa conciencia consumista y de visibilizar todo aquello que está detrás de este modelo, generando un conflicto con el sistema de ideas y valores dominantes en la sociedades de consumo. No sólo se trata de denunciar los impactos psicosociales, ambientales, culturales y económicos del consumismo, sino también de problematizar lo que en la ficción publicitaria se presenta como una fuente de felicidad, placer y diversión.

En ese camino hacia la promoción de otros consumos las organizaciones de la Economía Social y Solidaria tienen el reto de fomentar otro sistema de valores e ideas, promoviendo un cambio de eje en el sustento ideológico de estas prácticas. Para lo cual, justamente, se debe comenzar por correr el velo de la ideología del consumismo y la comunicación publicitaria, generando unos contenidos comunicacionales que posibiliten un consumo crítico e informado.

La ESS no puede rehuir al uso de la publicidad y la comunicación masiva para fomentar otros consumos, que en definitiva son herramientas neutras. Es pertinente no centrar los mensajes en los resultados finales, esto es, los productos y los precios de venta, sino en visibilizar y poner de relieve la importancia de los procesos previos que son necesarios para obtener el bien a un precio determinado. Esto supone poner en valor a través de la comunicación a los productores, los procesos productivos, los regímenes de propiedad, las formas de organización para el trabajo, el origen de las materias primas o los costos de elaboración y distribución de un producto de la ESS, entre otros. Este impulso de otro consumo como una herramienta para intervenir y transformar la realidad, es una respuesta política que conlleva necesariamente una dimensión comunicacional.

La economía no es ni libre ni autónoma, y para abogar por una economía que ponga la vida en el centro también se debe promover una sociedad solidaria e igualitaria, fuera de las lógicas del crecimiento, el individualismo y la competencia. Y, en este proceso, la reapropiación de la integralidad del consumo se constituye como un motor para contestar a este monólogo de los poderes económicos concentrados, a su profusión vertiginosa de productos “nuevos” y a la mercantilización de todo cuanto exista. Básicamente, que el movimiento de la ESS sea un actor político que impulse un consumo crítico e informado, poniendo en ejercicio una ciudadanía activa que permita seguir construyendo y transitando la transformación social.

Rodrigo Fernández Miranda es miembro del Centro de Estudios de la Economía Social de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, del equipo de investigación social de AlbaSud, y de ConsumeHastaMorir.

Notas

[1] Fernández Miranda, R. (2013). “Politizar el consumo, recuperar la ciudadanía”. Alba Sud.

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El diktado de Alemania

Thu, 06/08/2015 - 13:00

Ignacio Ramonet – Consejo Científico de ATTAC España


Sólo en las películas de terror se ven escenas tan sádicas como las que vimos el 13 de julio pasado en Bruselas, cuando el primer ministro griego Alexis Tsipras –herido, derrotado, humillado– tuvo que acatar en público, cabizbajo, el diktado de la canciller de Alemania, Angela Merkel, renunciando así a su programa de liberación por el cual fue elegido, y el cual precisamente acababa de ser ratificado por su pueblo mediante referéndum.

Exhibido por los vencedores como un trofeo ante las cámaras del mundo, el pobre Tsipras tuvo que tragarse su orgullo y tragar también tantos sapos y culebras que el propio semanario alemán Der Spiegel, compadecido, calificó la lista de sacrificios impuestos al pueblo griego de “catálogo de horrores”…

Cuando la humillación del líder de un país alcanza niveles tan espeluznantes, la imagen se queda en la historia para aleccionar a las generaciones venideras, incitadas a no aceptar nunca más un trato semejante. Así han llegado hasta nosotros expresiones como “pasar por las horcas caudinas” (1) o el célebre “paseo de Canossa” (2). Lo del 13 de julio fue tan enorme y tan absolutamente irreal que quizás este día también será recordado en el futuro de Europa como el día del “diktado de Alemania”.

La gran lección de ese escarnio es que se ha perdido definitivamente el control ciudadano con respecto a una serie de decisiones que determinan la vida de la gente en el marco de la Unión Europea (UE) y, sobre todo, en el seno de la zona euro, hasta tal punto que podemos preguntarnos: ¿de qué sirven las elecciones si los nuevos gobernantes se ven obligados a hacer lo mismo que los precedentes en los temas esenciales, es decir, en las políticas económicas y sociales? Bajo este nuevo despotismo europeo, la democracia se define, en menor medida, por el voto o por la posibilidad de escoger y, en mayor medida, por el imperativo de respetar reglas y tratados (Maastricht, Lisboa, Pacto Fiscal) adoptados hace tiempo y que resultan verdaderas cárceles jurídicas sin posibilidad de evasión para los pueblos.

Al presentar a las muchedumbres a un Tsipras con la soga al cuello y coronado de espinas –“Ecce Homo”–, Merkel, Hollande, Rajoy y los otros pretendían demostrar que no hay alternativa a la vía neoliberal en Europa. Abandonad toda esperanza, electores de Podemos y de otros frentes de izquierda europeos; estáis condenados a elegir gobernantes cuya función consistirá en implementar las reglas y los tratados definidos una vez por todas por Berlín y el Banco Central Europeo.

Lo más perverso es que, al igual que en un juicio estalinista a semejanza del “Proceso de Praga”, se le ha exigido a quien más criticó el sistema, a Alexis Tsipras, que sea quien se humille ante él, que lo elogie y que lo suplique.

Los que ignoraban que vivíamos en un sistema despótico lo han descubierto en esta ocasión. Algunos analistas dicen que ya estamos en un momento que podríamos calificar de “postdemocrático” o de “postpolítico”, ya que lo que pasó el 13 de julio en Bruselas demuestra el desgaste del funcionamiento democrático y del funcionamiento político. Además, muestra que la política ya no consigue dar las respuestas que los ciudadanos esperan, aunque voten mayoritariamente a favor de ellas.

La ciudadanía observa, desesperanzada, cómo se exige al partido griego Syriza, que ganó las elecciones y que ganó un referéndum con un discurso contra la austeridad, que aplique con mayor brutalidad la política de recortes que los electores rechazaron. Consecuentemente, muchos se preguntan: ¿para qué sirve elegir una alternativa si la alternativa acaba siendo exactamente una repetición de lo mismo?

Lo que Angela Merkel ha querido demostrar de manera muy clara es que, hoy en día, no existe lo que llamamos alternativa económica, representando ésta una opción contraria a la política neoliberal de recortes y de austeridad. Así, cuando un equipo político elabora un programa alternativo, lo somete a la ciudadanía para que pueda elegir entre éste y otros programas y cuando dicho programa gana las elecciones y un equipo nuevo alcanza legítimamente, democráticamente, la dirección de un país, ese equipo de gobierno, con su proyecto alternativo antineoliberal, descubre que, en realidad, no tiene margen de maniobra. En materia de economía, de finanzas y de presupuestos no dispone de ningún tipo de margen de maniobra porque, además, están los acuerdos internacionales, que “no se pueden tocar”; los mercados financieros, que amenazan con sanciones si se toman ciertas decisiones; los lobbys mediáticos, que hacen presión; los grupos de influencia oculta como la Trilateral, Bildeberg, etc. No hay espacio.

Todo esto significa, simplemente, que el gobierno de un Estado de la zona euro, por mucha legitimidad democrática que posea y aunque haya sido apoyado por el sesenta por ciento de sus ciudadanos, no tiene las manos libres. Sí las tiene si decide realizar reformas legislativas para modificar aspectos importantes de vida social como, por ejemplo, el aborto, el matrimonio homosexual, la reproducción asistida, el derecho a voto de los extranjeros, la eutanasia, etc. Sin embargo, si desea reformar la economía para liberar a su pueblo de la cárcel neoliberal, se encuentra con que no puede hacerlo. Sus márgenes de maniobra aquí son prácticamente inexistentes, no sólo por la presión de los mercados financieros internacionales sino también, sencillamente, porque su pertenencia a la zona euro le obliga a someterse a los imperativos del Tratado de Maastricht, del Tratado de Lisboa, del Pacto fiscal (que exige que el presupuesto nacional no puede tener un déficit superior al 0,5% con respecto al PIB del país), del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (que endurece las condiciones impuestas a los países que necesitan un crédito), etc.

Como consecuencia, se ha creado, efectivamente, en Europa en la actualidad, el estatus de “nuevo protectorado” para los Estados que han pedido un rescate. Grecia, por ejemplo, es gobernada de manera “soberana” para todas las cuestiones que tienen que ver con la gestión de la vida social de sus ciudadanos (los “indígenas”). No obstante, todo lo que tiene que ver con la economía, con las finanzas, con la deuda, con la banca, con el presupuesto y, evidentemente, con la moneda está gestionado por una instancia superior: la tecnocracia euro de la Unión Europea. Es decir, Atenas ha perdido una parte decisiva de su soberanía, el país ha sido rebajado al grado de protectorado.
Dicho con otras palabras: lo que está ocurriendo no sólo en Grecia sino en toda la zona euro –en nombre de la austeridad, en nombre de la crisis– es, básicamente, el paso de un Estado de bienestar hacia un Estado privatizado en el que la doctrina neoliberal se impone con un dogmatismo feroz, puramente ideológico. Estamos ante un modelo económico que está arrebatando a los ciudadanos una serie de derechos adquiridos después de largas y, a veces, sangrientas luchas.

Algunos dirigentes conservadores tratan de calmar al pueblo diciendo: “Bueno, se trata de un mal periodo, un mal momento que hay que pasar. Tenemos que apretarnos el cinturón, pero saldremos de este túnel”. La pregunta es: ¿qué significa “salir del túnel”? ¿Nos van a devolver lo que nos han arrebatado?¿Nos van a restituir los recortes salariales que hemos padecido? ¿Van a restablecer las pensiones al nivel en el que estaban? ¿Vamos a volver a tener créditos para la salud pública, para la educación?

La respuesta a cada una de estas preguntas es “no”. Porque no se trata una “crisis pasajera”. Lo que ocurre es que hemos pasado de un modelo a otro peor. Y ahora se trata de convencernos de que lo que hemos perdido es irreversible. “Lasciate ogni speranza” (3). Ése fue el principal mensaje de Angela Merkel el pasado 13 de julio en Bruselas mientras exhibía, cual teutónica Salomé, la cabeza de Tsipras en una bandeja…

(1) La batalla de las Horcas Caudinas tuvo lugar el año 321 a. C., entre los ejércitos romano y samnita. Los samnitas de Cayo Poncio, gracias a su posición estratégica, rodearon y capturaron a un ejército romano de unos 40.000 hombres. Los soldados fueron desarmados, despojados de sus vestimentas y, únicamente con una túnica, fueron obligados a pasar de uno en uno por debajo de una lanza horizontal dispuesta sobre otras dos clavadas en el suelo, lo que les obligaba a inclinarse como condición para ser liberados. Esta derrota es el origen de la frase “pasar por las horcas caudinas” o “pasar bajo el yugo”, utilizadas en varias lenguas occidentales cuando hay que pasar un trance difícil, humillante y deshonroso por la fuerza.
(2) El “paseo de Canossa” hace referencia al viaje del emperador Enrique IV del Sacro Imperio Romano Germánico desde Espira (Speyer, Alemania) al castillo de Canossa (Italia) para ver al Papa Gregorio VII en enero de 1077. El objetivo era solicitarle que le levantara la excomunión. Cuando llegó a Canossa, Enrique IV tuvo que permanecer arrodillado a las puertas del castillo tres días y tres noches, nevando, vestido como un monje, con una túnica de lana y descalzo, para poder conseguir el perdón papal. Hoy en día, la expresión “Paseo de Canossa” (“Gang nach Canossa” en alemán, “Walk to Canossa” en inglés, “Aller à Canossa” en francés y “L’umiliazione di Canossa” en italiano) se usa para señalar una petición humillante.
(3) “Abandonad toda esperanza”, Dante Alighieri, La Divina Comedia. El Infierno. Canto III.

Le Monde diplomatique en español

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Grecia: Sobre el famoso Plan B y las acusaciones de traición

Thu, 06/08/2015 - 09:00

Yanis Varoufakis · James K. Galbraith – sinpermiso

Comunicado de la oficina de Yanis Varoufakis, exministro de Finanzas, diputado del Parlamento de la República Helena sobre el Grupo de Trabajo del Plan B del Ministerio de Finanzas y el sistema de pagos paralelo.

A lo largo de las negociaciones del gobierno griego con el eurogrupo, el ministro Varoufakis superviso un Grupo de Trabajo con la tarea de preparar planes de contingencia contra los esfuerzos de los acreedores por minar al gobierno griego y a la vista de las fuerzas que obraban en el seno del eurogrupo para que se expulsara a Grecia del euro. El Grupo de Trabajo fue convocado por el ministro a petición del primer ministro y lo coordinó el profesor James K. Galbraith.

Ha de hacerse notar que, con anterioridad a la confirmación por parte del señor Varoufakis del mencionado Grupo de Trabajo, el ministro recibió numerosas críticas por haber descuidado esos planes de contingencia. El Banco de Grecia, el BCE, el Tesoro de los distintos estados miembros de la UE, los bancos, las organizaciones internacionales, etc., todos habían elaborado esos planes desde 2012. El Ministerio de Finanzas de Grecia se hubiera comportado de modo negligente si no hubiera intentado elaborar planes de contingencia.

Desde que el señor Varoufakis anunció la existencia del Grupo de Trabajo, los medios informativos se han permitido artículos inverosímiles que dañan la calidad del debate público. El Grupo de Trabajo del Ministerio de Finanzas trabajó exclusivamente en el marco de la política del gobierno y sus recomendaciones estuvieron siempre encaminadas a servir al interés público, respetar las leyes del país y mantenerlo en la eurozona.

Con respecto al reciente artículo del diario Kazimerini titulado “El Plan B implicaba desvíos e intrusión informática”, el hecho de que Kazimerini no contactara con el señor Varoufakis para requerir sus comentarios y las erróneas referencias de su periodista a “interceptar los números de los expedientes fiscales de todos los contribuyentes” sembraron la confusión y contribuyeron a la desinformación inducida por los medios. El artículo se refiere al proyecto del Ministerio tal como lo describió el ministro Varoufakis en su discurso de despedida durante la ceremonia de traspaso del cargo en el ministerio de Finanzas. En esa alocución, el señor Varoufakis afirmó claramente: “El Secretariado General de Sistemas de Información había empezado a investigar los medios por los cuales Taxisnet (el Interfaz de la Red Fiscal del Ministerio) pudiera llegar a ser algo más de lo que actualmente es, y convertirse en un sistema de pagos para terceras partes, un sistema que mejore la eficiencia y minimice los atrasos del Estado a los ciudadanos y viceversa”. Ese proyecto no formaba parte del ámbito del Grupo de Trabajo, lo presentó completo al gabinete el ministro de Finanzas, y debía, en opinión del ministro Varoufakis, aplicarse independientemente de las negociaciones con los acreedores de Grecia, pues aportará avances considerables de eficiencia en las transacciones entre el Estado y los contribuyentes, así como entre contribuyentes.

Para concluir, durante los cinco meses de negociaciones que tuvieron a Europa en vilo y cambiaron el debate en toda Europa, el Ministerio de Finanzas hizo todo lo posible por servir al interés público frente a muchas dificultades. La actual campaña mediática para mancillar estos esfuerzos no logrará mellar el legado de una lucha crucial de cinco meses en favor de la democracia y el sentido común.

27 de julio de 2015

Comunicado del profesor James K. Galbraith sobre el Grupo de Trabajo del Ministerio de Finanzas convocado por el exministro de Finanzas, Yanis Varoufakis

James K. Galbraith

Pasé cinco meses, de principios de febrero a principios de julio, en estrecha relación con el ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, y formé parte del Grupo de Trabajo que realizó planes de contingencia para afrontar potenciales intentos de asfixiar la economía griega, entre ellos medidas agresivas para forzar la salida del país del euro. Puesto que se ha derivado una gran confusión acerca de estos esfuerzos, debería quedar claro lo siguiente:

(1) En ningún momento se dedicó el Grupo de Trabajo a abogar por la salida ni por opción alguna de medidas políticas. El trabajo se limitó estrictamente a estudiar los problemas operativos que surgirían si Grecia se viera obligada a emitir pagarés o se viera forzada a salir del euro.

(2) El grupo operó siguiendo el axioma de que el gobierno se encontraba plenamente comprometido con la negociación dentro del euro, y adoptó precauciones extremas para no poner en riesgo ese compromiso no permitiendo que llegara ningún atisbo de nuestro trabajo al mundo exterior. No se produjeron filtraciones de ninguna clase hasta que la existencia del grupo fue revelada por el exministro de Finanzas mismo, en respuesta a las críticas de que su ministerio no había llevado a cabo ningún plan de contingencia, cuando era sabido que había fuerzas dentro de la eurozona que planificaban la salida forzada de Grecia.

(3) La existencia de planes preliminares no podía desempeñar papel alguno en la posición negociadora griega, puesto que su difusión (antes de que existiera la necesidad de aplicarlos) habría desestabilizado la política gubernamental.

(4) Aparte de una conversación telefónica tardía y nada concluyente entre el diputado Costas Lapavitsas y yo, no mantuvimos ninguna coordinación con la Plataforma de Izquierda, y las ideas de nuestro Grupo de Trabajo tenían con las suyas poco en común.

(5) Nuestra labor terminó a efectos prácticos a principios de mayo, con un extenso memorándum en el que se delineaban cuestiones e hipótesis de importancia que habíamos estudiado.

(6) Mi trabajo en este terreno no fue ni remunerado ni tuvo carácter oficial, y se originó por mi amistad con Yanis Varoufakis y mi respeto por la causa del pueblo griego.

27 de julio de 2015

Acusaciones de traición: lo que esconden alegaciones tan estrafalarias

Yanis Varoufakis

El estrambótico intento de hacer que se me procese bajo…acusaciones de traición, presuntamente por conspirar para sacar a Grecia de la eurozona, es reflejo de algo mucho más amplio.

Refleja un esfuerzo decidido por deslegitimar nuestra negociación de cinco meses (del 25 de enero al 5 de Julio) con una troika furiosa por que tuviéramos la audacia de discutir la sabiduría y eficacia de su fracasado programa para Grecia.

El objetivo de mis sedicentes perseguidores consiste en caracterizar nuestra desafiante posición negociadora como una aberración, un error o, todavía mejor desde la perspectiva del establishment oligárquico griego amigo de la troika, como un ‘crimen’ contra el interés nacional de Grecia.

Mi ruin ‘delito’ fue que, al expresar la voluntad colectiva de nuestro gobierno, yo personificaba los pecados de:

• Encararme con los dirigentes del eurogrupo como un igual que tiene derecho a decir ‘NO’ y a presentar poderosas razones analíticas para rechazar lo catastróficamente ilógico de enormes préstamos a un Estado insolvente a condición de seguir una austeridad contraproducente.

• Demostrar que se puede ser un europeísta comprometido, esforzarse por mantener al propio país en la eurozona y, al mismo tiempo, rechazar las políticas del eurogrupo que dañan claramente a Europa, desconstruyen el euro y de modo crucial, atrapan al propio país en una esclavitud de austeridad impulsada por la deuda.

• Planificar contingencias con las que mis colegas principales del eurogrupo y funcionarios de alto rango de la troika me amenazaban en debates cara a cara.

• Desvelar de qué modo convirtieron anteriores gobiernos griegos departamentos del gobierno de importancia crítica, como el Secretariado General de Ingresos Públicos y la Oficina Estadística Helena, en departamentos controlados de hecho por la troika y presionados de forma fidedigna para ponerse al servicio del socavamiento del gobierno electo.

Está sobradamente claro que el gobierno griego tiene el deber de recuperar la soberanía nacional y democrática sobre todos los departamentos del Estado y, en particular, sobre los del ministerio de Finanzas. De no hacerlo así, seguirá renunciado a los instrumentos de decisión política que los votantes esperan que utilice para cumplir con el mandato que le han encomendado.

En mi empeño ministerial, mi equipo y yo ideamos métodos innovadores para desarrollar los instrumentos del Ministerio de Finanzas a fin de enfrentarnos a la escasez de liquidez a la vez que recuperábamos poderes ejecutivos anteriormente usurpados por la troika con el consentimiento de anteriores gobiernos.

En lugar de procesar y perseguir a quienes, a día de hoy, operan en el sector público como secuaces y lugartenientes de la troika (a la vez que reciben cuantiosos salarios de los contribuyentes griegos, tan sufridos), los políticos y partidos a los que condenó el electorado por sus esfuerzos para convertir Grecia en un protectorado se dedican ahora a perseguirme a mí, con la ayuda y complicidad de los medios de los oligarcas. Llevo estas acusaciones como emblemas honoríficos.

La orgullosa y honesta negociación que llevó a cabo el gobierno de Syriza desde el primer día que fuimos elegidos ha cambiado ya los debates públicos sobre Europa para bien. El debate acerca del déficit democrático que afecta a la eurozona es hoy imparable. Ay, los animadores domésticos de la troika no parecen capaces de soportar este éxito histórico. Sus esfuerzos por criminalizarlo se harán pedazo contra los mismos escollos que destrozaron su desvergonzada campaña de propaganda contra el ‘No’ en el referéndum del 5 de julio: la gran mayoría del valiente pueblo de Grecia.

29 de julio de 2015

Yanis Varoufakis, exministro de finanzas del gobierno griego de Syriza, es un reconocido economista greco-australiano de reputación científica internacional. Es profesor de política económica en la Universidad de Atenas y consejero del programa económico del partido griego de la izquierda, Syriza. Fue recientemente profesor invitado en los EEUU, en la Universidad de Texas. Su libro El Minotauro Global, para muchos críticos la mejor explicación teórico-económica de la evolución del capitalismo en las últimas 6 décadas, fue publicado en castellano por la editorial española Capitán Swing, a partir de la 2ª edición inglesa revisada. Una extensa y profunda reseña del Minotauro, en SinPermiso Nº 11, Verano-Otoño 2012.

James K. Galbraith es profesor de gobierno y relaciones empresariales en la Escuela Lyndon B. Johnson de Asuntos Públicos de la Universidad de Texas. Presidente de la Association for Evolutionary Economics, su último libro publicado es “Inequality and Instability” , una soberbia investigación empírica y teórica sobre el capitalismo de nuestros días. Está actualmente terminando de escribir un libro intitulado The End of Normal (El final de la normalidad).

Traducción para sinpermiso: Lucas Antón

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Un análisis de la Unidad Popular desde la Economía Política

Thu, 06/08/2015 - 07:01

Alberto Garzón – Consejo Científico de ATTAC España

En los siglos XVIII y XIX los economistas clásicos analizaban los fenómenos sociales usando una herramienta llamada Economía Política, que expresaba en sí misma el error de analizar por separado los fenómenos económicos (de producción, distribución y consumo) de los políticos (relaciones institucionales de poder). La preocupación de estos economistas, que iban desde Adam Smith hasta Karl Marx, residía en las formas de distribución del excedente económico entre clases sociales. Es decir, otorgaban una importancia nuclear al análisis de las relaciones de producción y de las condiciones materiales de vida de las personas.

Con la llegada de la teoría neoclásica a los centros de estudio (universidades e instituciones de pensamiento) la economía política se vio desbordada por  la llamada desde entonces ciencia económica o economics. Desde ese momento la economía se convertiría en un espacio fundamentalmente autónomo de la política y de cualquier otro ámbito social. Ya no importaba la estructura de clases en la sociedad ni tampoco la distribución funcional de la renta, sino que todo quedaba relegado a un análisis instrumental para la asignación de recursos escasos. La economía, vista así, pasaba a considerarse equivalente en rigor y capacidad a cualquier ciencia técnica. Así las cosas, emergía una consecuencia esencialmente política: sería posible formar a técnicos o tecnócratas de lo económico, capaces de gestionar los recursos desde la neutralidad ideológica. Emancipar las instituciones económicas, tales como los bancos centrales, de las decisiones políticas y democráticas sería por lo tanto una decisión correcta.

Curiosamente, casi al mismo tiempo y en el ámbito del análisis político una ola de pensadores también defendía la idoneidad de desconectarse de lo económico. Así, la idea de que existía una autonomía plena de lo político fue haciéndose fuerte entre los pensadores sociales. En la práctica significaba defender la posibilidad de explicar los fenómenos sociales –y también los electorales- sin atender a la estructura económica. La pobreza de esos análisis ha sido tal que ha derivado en meros estudios sobre la comunicación política, sobre el discurso político, sobre el tacticismo electoral y siempre bajo una concepción de la política puramente mercantilista. Es decir, análisis de lo político basados en la existencia de un mercado tanto de oferta (productos, que son los partidos y sus representantes) como de demanda (votos, que son los ciudadanos). Un lugar éste donde la ideología, lo económico y las condiciones materiales de vida de las personas no parecen explicar nada.

He comenzado con las precisiones anteriores porque me parece fundamental desvelar las insuficiencias y riesgos que arrastran los análisis que no aceptan la relación dialéctica que existe entre la economía y la política. No se trata de asumir que el hecho económico es el único hecho determinante, como establecían los estrechos manuales soviéticos. Se trata, más bien, de asumir que el análisis de la coyuntura se encuadra siempre en una estructura económica, y que dentro de ella se produce un juego recíproco de acciones y reacciones entre el aspecto económico y otros factores. Esa es, creo, la mejor tradición de análisis y la herramienta más potente para explicar los fenómenos sociales actuales.

Por eso conviene aclarar que considero imposible entender el momento actual sin atender al menos a tres aspectos. El primero, cómo se ha modificado la estructura social en las últimas décadas. El segundo, cómo ha variado la concepción del mundo de las gentes que conforman nuestra comunidad política. El tercero, cómo se desenvuelve el plano internacional, esto es, las relaciones dentro de la economía mundial. Sostengo que sin estudiar estos tres aspectos de análisis, cualquier intento de interpretar los fenómenos sociales es simplemente construir castillos en el aire.

El análisis de la coyuntura desde la economía política

En primer lugar, las transformaciones del capitalismo en España desde 1978 han sido extraordinarias. El proceso de inserción en la economía mundial, fundamentalmente a través del ingreso en la Unión Europea, ha conllevado un proceso de especialización productiva de nuestra economía así como un acentuado proceso de desindustrialización. Todo ello ha convertido a nuestra economía en dependiente tanto de centros industriales –caso de Alemania- como de la demanda internacional de turismo. La situación de fragilidad de nuestra economía es prácticamente total, con una especialización en sectores de bajo valor añadido y, en consecuencia, con difícil capacidad para elevar los salarios reales de los trabajadores en dichos sectores. En términos de modelo de crecimiento conviene insistir en que la burbuja inmobiliaria y el llamado milagro económico sólo fueron posibles gracias al elevado endeudamiento privado y la financiación por parte del sistema financiero privado internacional (especialmente bancos alemanes y franceses). Ambos fenómenos se retroalimentaban en un juego de relaciones económicas simbióticas consentido y promovido desde la propia Unión Europea.

Esa dinámica económica ha ido modificando claramente la estructura social del país. Al fin y al cabo, España no ha estado ajena a la transformación social ocurrida en todos los países capitalistas de Occidente en los que las formas de organización fordista han ido dando paso a formas posfordistas. Hasta tal punto que podríamos sostener que en nuestro país conviven hoy y al mismo tiempo dos sociedades antagónicas. Una es de carácter fordista, caracterizada por la seguridad laboral, los contratos indefinidos, la garantía de cobro de futuras pensiones y, en esencia, certezas económicas y vitales. La otra sociedad es de carácter posfordista, caracterizada prácticamente por todo lo contrario: los contratos temporales, parciales y de absoluta precariedad, la ausencia de propiedades y la incertidumbre respecto al futuro económico y vital. A ello hay que añadirle el análisis generacional, en tanto que la mayoría de los jóvenes caemos en la sociedad posfordista mientras que nuestros padres viven aún en la sociedad fordista. Estos fenómenos han sido a veces analizados como el fin de la clase media y la existencia de una ruptura generacional. Estoy de acuerdo, con matices, con tales tesis.

En segundo lugar, todos esos fenómenos económicos han modificado la concepción del mundo de las personas. ¿Cómo va a pensar la política y la economía de la misma forma quien cobra dos mil euros, tiene una vivienda en propiedad y veintitantos años cotizados que quien vive a salto de mata y sólo contempla la posibilidad de emigrar para intentar sobrevivir? Ello afecta, en consecuencia, a los relatos políticos, tales como los dominantes desde 1978 y la Cultura de la Transición, y también a los relatos vitales, tales como el famoso vivirás mejor que tus padres. Algo que es por cierto transversal políticamente, dado que afecta a izquierda y derecha de las organizaciones tradicionales. No es de extrañar, entonces, que uno de los motores de cambio sean las personas jóvenes que buscan nuevos relatos políticos así como oportunidades vitales. La creencia en lo tradicional se apaga y emerge la necesidad de la alternativa.

En tercer lugar, el plano internacional y cómo se desenvuelve la economía mundial también importa. Ya no estamos en los años inmediatos que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, y actualmente son muchos las economías nacionales que compiten internacionalmente por un hueco en el mercado. Además, en las últimas décadas el dominio casi absoluto del capital financiero sobre la economía productiva y la política ha convertido a la economía mundial en terreno abonado para las crisis financieras. Las últimas inyecciones billonarias de liquidez al sistema financiero no es sino la enésima prueba de ello. Pero, también, la crisis económica de los países del sur ha sido aprovechada como oportunidad política para un mayor ajuste neoliberal. Un ajuste caracterizado por una nueva vuelta de tuerca consistente en procesos de desregulación, privatización, reformas laborales ampliamente regresivas y reformas de adelgazamiento del Estado en general.

Ello puede entenderse mejor si atendemos al verdadero proceso constituyente que ha dominado toda Europa en las últimas décadas. Un proceso que tiene como objetivo adecuar las instituciones políticas y jurídicas a las necesidades del capitalismo financiarizado y globalizado. Así es como debemos entender el Tratado de Maastricht, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, la fracasada Constitución Europea –recuperada en el Tratado de Lisboa- y el futuro Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos. Pero no sólo. La reforma del artículo 135 de la Constitución Española así como las reformas financieras, laborales, de las instancias del Estado y las administrativas son también parte del mismo proceso constituyente. Todo ello inserto en un escenario donde la economía se ha alzado como reina y ama de la política, dejando así a los gobiernos institucionales como meros apéndices del poder y, en el mejor de los casos, como pequeñas molestias desorganizadas.

Hablamos de un proceso constituyente dirigido por las oligarquías económicas y políticas de la Unión Europea, pero que necesita destituir a su vez el orden social e institucional precedente, es decir, el conocido como Estado Social. Precisamente eso es lo que está en juego en este momento en todo el sur de Europa, también en España. Y es la destrucción de esas conquistas sociales, que es una destrucción progresiva pero aparentemente imparable, la que ha provocado la reacción de la sociedad en diferentes formas. Con formas que ya predijo el propio Karl Polanyi con su tesis del doble movimiento.

El aspecto político del proceso

El hito del 15M fue, a todas luces, la manifestación de la frustración de la gente ante un proceso que aunque era imperceptible para la mayoría sí que provocaba efectos más que evidentes en sus vidas cotidianas. El paro, la precariedad y los desahucios alimentaban la conciencia de las gentes sencillas y corrientes, los de abajo, pero también el hambre, la miseria y la desigualdad amenazaban con convertir el escenario social en un hervidero.

El Fondo Monetario Internacional lo sabía, y por eso en su informe de Agosto de 2013 sobre España alertó sobre el riesgo de estallidos sociales y sobre el riesgo del desplome del bipartidismo. Era el verano en el que las mareas estaban demostrando su fuerza contra las privatizaciones y en defensa de los servicios públicos. También las marchas de la dignidad buscaban encontrar nuevas herramientas de organización al margen -o en el mejor de los casos junto con- los partidos políticos tradicionales y sindicatos. Ante ello, el Gobierno respondió en pocos meses con una Ley Mordaza y con mayor represión.

La irrupción de Podemos en la primavera de 2014 pilló al Régimen y las instituciones internacionales por sorpresa, obligándoles a reaccionar. La Casa Real fue la primera, con un lifting de restauración borbónica. Las grandes empresas y las grandes fortunas buscaron nuevas formas de responder, desde la política, a la canalización de la rabia y frustración que estaba haciendo la izquierda, ahora con porcentajes de estimación de voto que superaban el 25%. Así vino el apoyo empresarial y del Régimen a nuevas fuerzas políticas de restauración. Una restauración política que, en el seno del Estado, supondría la consolidación del neoliberalismo como forma de vida y del proceso constituyente neoliberal como forma institucional.

Este es el punto aproximado en el que nos encontramos en la actualidad. Con fuerzas sociales y políticas de transformación ofreciendo una alternativa al Régimen –en su aspecto más político- y al capital financiero europeo –en su aspecto más económico. Y con una fuerte respuesta de ambos enemigos, que es lo que son, tanto en Grecia como en España.

En esta tesitura sólo hay una oportunidad para la mayoría social: la Unidad Popular. El 24M ha emergido como segundo hito político, tras el 15M, para revelar la potencialidad que tiene la unidad popular como fuerza de desborde de las fuerzas políticas del bipartidismo y del Régimen en general. Sólo en las elecciones municipales, y particularmente en ciudades con presencia de candidaturas de Unidad Popular, ha sido posible romper la espina dorsal del bipartidismo. En los procesos autonómicos ha sido imposible. Conviene, además, saber distinguir entre los partidos del Régimen y el Régimen mismo, que suma a las nunca neutrales instituciones del Estado.

La Unidad Popular no es, por lo tanto, una herramienta para la maximización de actas de diputados. Tampoco es una consigna electoral. Es, por el contrario, el único instrumento posible para la salvación de una sociedad y una comunidad política que se está disputando una forma de vida. No sólo en el Estado español. Se trata de escoger entre la consolidación del neoliberalismo, facilitado por un futuro triunfo del bipartidismo, o entre la constitución de una alternativa económica y social construida desde la ruptura democrática y desde abajo. Desde las entrañas de una sociedad que demanda pan, trabajo, techo y dignidad. Reiteremos nuestro llamamiento a la altura de miras ante un momento político crucial para la historia de los pueblos de Europa.

agarzon.net

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Jorge Fabra desmonta en el Supremo la teoría conspiratoria del Gobierno contra las renovables

Wed, 05/08/2015 - 13:00

Ramón Roca - elperiódico de la energía

El exconsejero de la CNE y expresidente de REE declara en el tribunal como perito en el recurso de Anpier contra el recorte a las renovables y asegura que la administración conocía de antemano que los windfall profits a la nuclear e hidráulica generaron la mayor parte del agujero eléctrico.

Poco a poco los juicios de los recursos contra el recorte a las renovables van tomando cuerpo. Los peritos de los recurrentes que han presentado sus informes de la reforma eléctrica llevan varias semanas prestando declaración en los distintos casos. El pasado 2 de julio, el encargado de acudir a la Sala Tercera del Tribunal Supremo fue el expresidente de Red Eléctrica y exconsejero de la Comisión Nacional de la Energía, Jorge Fabra. El economista acudió al Alto Tribunal para explicar su informe pericial, presentado por el recurrente Anpier, la asociación nacional de productores de energía fotovoltaica, que defienden en su caso a miles de afectados por los recortes.

Fabra explicó brevemente su informe de 33 páginas, titulado Ausencia de diagnóstico, alternativas no analizadas, arbitrariedad y discriminación en la nueva regulación del Sector Eléctrico, al que ha tenido acceso este diario. El expresidente de REE se dedicó a desmontar la teoría del Gobierno de que las energías renovables fueron las únicas culpables del enorme agujero que se creó en el sistema eléctrico español hasta 2013. Un déficit que llegó a alcanzar los 30.000 millones de euros en su mayor auge.

El exconsejero de la CNE es uno de los mayores expertos del funcionamiento del sistema eléctrico. Como tal, conoce los entresijos de toda la regulación del sector eléctrico en los últimos años. Fabra explicó a los magistrados del Supremo que la Administración actuó de forma totalmente arbitraria y discriminatoria a la hora de legislar la reforma eléctrica de los últimos años al conocer sobradamente la verdadera causa del déficit eléctrico generado en buena parte en los últimos 10 años.

Informes de la CNE

Según la prueba pericial, “el Informe de la Comisión Nacional de la Energía CNE de 20 de mayo de 2008 sobre la propuesta de revisión de la tarifa eléctrica a partir del 1 de julio de ese mismo año refleja con claridad que la principal responsabilidad de la brecha entre precios y costes del mix energético recae en la retribución de la generación de las centrales históricas y, entre ellas, en particular, por la retribución de las centrales nucleares e hidroeléctricas”.

Fabra explica la procedencia de estas sobre retribuciones que en el argot económico se conocen como los wind fall profits del sector eléctrico español, los beneficios inesperados que las centrales nucleares e hidroeléctricas han percibido durante los últimos años.

Para ello, Fabra echa la vista para atrás y traslada al Supremo y a la Abogacía del Estado hasta 1997. “El Gobierno pactó con las empresas de Unesa el conocido como Protocolo para el establecimiento de una Nueva Regulación del Sistema Eléctrico Nacional, que acordó la fijación del sistema marginalista de fijación precios por el cual todas las centrales de generación pasarían a cobrar el precio de la última central que completa la cobertura de la demanda de electricidad. Es decir, el precio más alto ofertado en las subastas horarias realizadas cada 24 horas”.

“En el Protocolo igualmente se estableció la compensación a las centrales históricas, vía los llamados Costes de Transición a la Competencia (CTC), por los quebrantos que se estimó podría causar el nuevo sistema regulatorio a las inversiones correspondientes a aquellas centrales históricas. El Protocolo y su conexión con la Ley del Sector Eléctrico 54/97, constituyen una prueba fehaciente de que empresas y Gobierno fueron conocedores y conscientes de que, ingresados por las empresas por las dos vías previstas en las normas legales (vía tarifa y vía mercado por exceso sobre el precio estimado) la compensación pactada (CTC’s por 8.664  millones de euros) además de precios de mercado superiores a 36 MWh y otros complementos retributivos regulados, las inversiones a las que nos referimos quedaban ya recuperadas”, explica el economista en su informe. Es decir, con lo percibido por los CTC las inversiones realizadas en las centrales nucleares e hidroeléctricas fueron devueltas a las eléctricas.

“La Comisión Nacional de la Energía (CNE) en un informe de fecha 2 de diciembre de 2009, (…), concluye que los CTC’s cobrados entre el 31 de diciembre de 1997 y el 30 de Junio de 2006 por las empresas eléctricas firmantes del Protocolo han sido 10.187,20 millones de euros, en valor actual neto a 31 de diciembre de 1997, es decir, 1.523.60 millones por encima y a pesar del límite máximo autorizado de 8.664 millones”, explica Fabra en su informe. Por cierto, que el informe de la CNE fue a petición del Ministerio, por lo que tenía total conocimiento de la situación.

Sobre retribución

Pero la cosa no se queda ahí. El informe pericial muestra cómo las instalaciones nucleares e hidroeléctricas se han llevado cuantiosos beneficios en los últimos años desde que el Gobierno socialista acabara con los CTC en 2006. La prueba que ha presentado el exconsejero de la CNE fue un informe del regulador datado el 20 de mayo de 2008. “El Informe de la Comisión Nacional de la Energía CNE de 20 de mayo de 2008 sobre la propuesta de revisión de la tarifa eléctrica a partir del 1 de julio de 2008 refleja con claridad que la principal responsabilidad de la brecha entre precios y costes del mix energético recae en la retribución de la generación de las centrales históricas y, entre ellas, en particular, por la retribución de las centrales nucleares e hidroeléctricas”.

Además, el informe de la CNE “refleja con claridad que la posición de ventaja de las tecnologías nuclear e hidroeléctrica que les suministra, con el actual diseño de mercado, una alta retribución, no es una posición o ventaja competitiva que pueda ser legitimada por los mercados. La moratoria nuclear (de derecho o de hecho) y la inexistencia (en términos significativos) de nuevos aprovechamientos hidroeléctricos económicamente explotables, determinan la inexistencia de libertad de entrada en estos segmentos tecnológicos para que nuevos entrantes puedan disputar los beneficios observados. Por consiguiente, no hay posibilidad alguna de que exista competencia real con estas tecnologías, cuestión que las deja fuera del mercado con toda independencia de que las normas reconozcan los precios del mercado el baremo de su retribución”.

Las cuentas de Fabra

En su reflexión final, Fabra se pregunta: ¿Qué rentabilidad están teniendo desde hace casi ya diez años las centrales históricas, típicamente nucleares e hidroeléctricas?. En su informe hace el cálculo:

1- La energía producible media de las centrales hidroeléctricas es de 30.007.000 MWh; considerando que sus costes remanentes de producción se sitúan, bajo hipótesis generosas, en torno a 11 € MWh, y que sus ingresos se han situado entre 53 y 66 euros MWh, el conjunto de estas centrales estarían experimentando anualmente, desde junio de 2005 hasta el presente, beneficios inesperados entre 1.275 y 1.670 millones de euros anuales.

2- La energía producible media de las centrales nucleares es de 59.888.000 MWh; considerando que sus costes remanentes de producción se sitúan, bajo hipótesis igualmente generosas, en torno a 22 € MWh, y que sus ingresos se han situado entre 40 y 50 euros MWh, el conjunto de estas centrales estarían experimentando anualmente, desde junio de 2005 hasta el presente, beneficios inesperados entre 1.078 y 1.692 millones de euros anuales.

“En resumen: desde junio de 2005, fecha de recuperación de los CTC’s, las centrales nucleares e hidroeléctricas, cuya inversión se produjo, en todos los casos, antes de 1997 bajo un marco regulatorio que retribuía sus costes incluyendo una tasa razonable de rentabilidad, han generado unos ingresos inesperados (Wind Fall Profits en la literatura económica) que se han situado –según las moderadas hipótesis antes mencionadas- entre 2.335 y 3.361 millones de euros anuales. Es decir, en 10 años estos ingresos inesperados han alcanzado una cifra de orden de magnitud semejante a la del Déficit Tarifario -30.000 millones de euros- que hoy representa el desequilibrio financiero que pretendidamente ha justificado el conjunto de normas de diferente rango emitidas bajo la genérica denominación de Reforma Eléctrica, sin que ninguna de estas normas haya, no solo no analizado, ni siquiera hecho mención a esta cuestión”, asegura Fabra en su informe.

Por todo esto, Fabra acusa al Gobierno de haber actuado con deslealtad, de forma arbitraria y discriminatoria, en los recortes a las renovables, convirtiendo a estas tecnologías como las únicas culpables del agujero del déficit cuando en realidad no ha sido así. Y quien lo dijo fue la CNE. Por cierto, ante la explicación de Fabra, los abogados del Estado se quedaron enmudecidos y no le preguntaron absolutamente nada. Ahora el recurso de Anpier sigue su curso (valga la redundancia) en el Supremo tras presentarse toda la documentación tras las declaraciones de los peritos. Además de Fabra, Anpier presentó otro informe más técnico sobre el cálculo de las retribuciones a las instalaciones de los afectados.

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Germexit en lugar de Grexit

Wed, 05/08/2015 - 09:00

Salvador Martínez Mas - eldiario.es

Aunque Angela Merkel haya logrado que la mayoría en el Parlamento alemán apoye por ahora la propuesta de un tercer rescate a la economía de Grecia, la idea de que este país mediterráneo termine saliendo de la zona euro se ha popularizado en cierto sector de la población germana, incluida en buena parte del partido de la canciller, la Unión Cristiano Demócrata (CDU). Sin embargo, fuera del territorio germano, y a rebufo del tenso debate sobre el Grexit, vuelve a oírse hablar de esa idea que a muchos sonará peregrina y que consiste en imaginar a Alemania, la mayor economía europea, saliendo de la moneda única.

El influyente periódico conservador alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung recogía hace unos días que en Francia se está haciendo cierto eco la idea del Germexit. Con ese término se alude a un eventual abandono de Alemania de la moneda única. Esa expresión la utilizaba recientemente en un editorial Luc Le Vaillant, periodista del diario progresista galo Libération. Le Vaillant planteaba en su columna: “¿Y si echamos fuera a Alemania?¿Y si la dejamos que se pudra en su riqueza?”. Tal era la propuesta que planteaba el editorialista de Libération con el objetivo de, entre otras cosas, “liquidar el rigor recesivo que impone Berlín como una evidencia propia de quienes no comprenden que se pueda poner en entredicho una ideología vestida con la sobrepelliz del realismo”.

En su artículo, citaba este periodista francés la descripción de Alemania contenida en el último ensayo del líder izquierdista galo Jean-Luc Mélenchon, Le Hareng de Bismarck, le poison allemand (Ed. Plon, 2015) – “El arenque de Bismarck, el veneno alemán”. En ese libro, Alemania aparece como la principal responsable de una Europa transformada en “una apoteosis contrarrevolucionaria, un gran mercado cristiano, una avanzadilla del ordoliberalismo”, según resumía Le Vaillant el contenido del volumen firmado por el eurodiputado del Frente de Izquierda francés.

La respuesta del Frankfurter Allgemeine Zeitung al artículo de Le Vaillant ha sido calificar los comentarios del periodista de Libération como el resultado del “florecer de un gran resentimiento anti-alemán” en Francia. Sin embargo, la salida de Alemania del euro no es algo que se plantee exclusivamente en países donde hay más o menos motivos para que florezca una renovada germanofobia. Por ejemplo, en Estados Unidos, el economista indio Ashoka Mody, quien fuera director adjunto del departamento europeo del Fondo Monetario Internacional (FMI), escribía hace unos días que, dada la crisis de la eurozona, “Alemania, no Grecia, debería salir del euro”.

“El regreso alemán al Deutsche Mark (DM) causaría que el valor del euro cayera inmediatamente, dando a los países de la periferia de Europa un más que necesario impulso a su competitividad”, señalaba Mody en una columna para la agencia de noticias internacional Bloomberg. “La alteración de una salida alemana sería menor”, porque “el DM compraría mas bienes y servicios en Europa (y el resto del mundo) de lo que el euro lo hace hoy”, y, además, “los alemanes se harían más ricos”, añadía.

Esta idea no la ha gestado Mody, actualmente profesor de Economía Internacional en la Universidad de Princeton. Hace tres años, el magnate y filántropo estadounidense de origen húngaro, George Soros, ya popularizó por un tiempo el Germexit. Lo hizo a través de su participación en varios foros en los que defendió esa tesis. También se apoyó para lanzar ese debate en un artículo que firmó para la prestigiosa revista estadounidense New York Review of Books.

Titulado The Tragedy of the European Union and How to Resolve it – “La tragedia de la Unión Europea y cómo resolverla” –, Soros planteaba en dicho ensayo que, “sin Alemania, la zona euro no tendría dificultades para llevar a cabo un cambio de 180 grados que de otro modo necesitaría el consentimiento de la canciller Merkel”. “Una salida de Alemania sería un evento que perturbaría por un tiempo” la eurozona “pero sería gestionable” a diferencia “del caótico y extendido efecto dominó que tendría que los países con deudas se vieran obligados a salir del euro”, agregaba Soros.

No obstante, en Alemania, éstas ideas están muy lejos de ser tenidas en cuenta. Ocurre, más bien lo contrario. Las altas instancias germanas parecen querer preparar el terreno para remodelar una zona euro de modo que ésta pueda perder miembros si no queda más remedio. En este sentido, el Consejo Asesor de Economistas del Gobierno alemán se ha pronunciado recientemente a favor de la creación de un mecanismo que permita abandonar la moneda única a aquellos miembros insolventes.

Esta influyente institución germana no planteaba esta idea para ofrecer herramientas con las que ayudar a países como Grecia, aunque el Grexit, según el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, puede ser “el mejor camino para Grecia”. En realidad, los conocidos como “sabios” de la economía alemana están pensando en los votantes de los países donde reina el escepticismo respecto a la onerosa política de rescates. “Para asegurar la cohesión monetaria deberíamos tomar nota de que el electorado de los países acreedores no está dispuesto a financiar a los países con deudas de manera permanente”, ha aclarado Christoph Schmidt, el presidente del Consejo Asesor de Economistas teutón. En los planes de Schmidt y compañía no figura que Alemania deje una zona euro en la que, no en vano, el país de Angela Merkel es el más influyente.

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Germexit en lugar de Grexit

Wed, 05/08/2015 - 09:00

Salvador Martínez Mas - eldiario.es

Aunque Angela Merkel haya logrado que la mayoría en el Parlamento alemán apoye por ahora la propuesta de un tercer rescate a la economía de Grecia, la idea de que este país mediterráneo termine saliendo de la zona euro se ha popularizado en cierto sector de la población germana, incluida en buena parte del partido de la canciller, la Unión Cristiano Demócrata (CDU). Sin embargo, fuera del territorio germano, y a rebufo del tenso debate sobre el Grexit, vuelve a oírse hablar de esa idea que a muchos sonará peregrina y que consiste en imaginar a Alemania, la mayor economía europea, saliendo de la moneda única.

El influyente periódico conservador alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung recogía hace unos días que en Francia se está haciendo cierto eco la idea del Germexit. Con ese término se alude a un eventual abandono de Alemania de la moneda única. Esa expresión la utilizaba recientemente en un editorial Luc Le Vaillant, periodista del diario progresista galo Libération. Le Vaillant planteaba en su columna: “¿Y si echamos fuera a Alemania?¿Y si la dejamos que se pudra en su riqueza?”. Tal era la propuesta que planteaba el editorialista de Libération con el objetivo de, entre otras cosas, “liquidar el rigor recesivo que impone Berlín como una evidencia propia de quienes no comprenden que se pueda poner en entredicho una ideología vestida con la sobrepelliz del realismo”.

En su artículo, citaba este periodista francés la descripción de Alemania contenida en el último ensayo del líder izquierdista galo Jean-Luc Mélenchon, Le Hareng de Bismarck, le poison allemand (Ed. Plon, 2015) – “El arenque de Bismarck, el veneno alemán”. En ese libro, Alemania aparece como la principal responsable de una Europa transformada en “una apoteosis contrarrevolucionaria, un gran mercado cristiano, una avanzadilla del ordoliberalismo”, según resumía Le Vaillant el contenido del volumen firmado por el eurodiputado del Frente de Izquierda francés.

La respuesta del Frankfurter Allgemeine Zeitung al artículo de Le Vaillant ha sido calificar los comentarios del periodista de Libération como el resultado del “florecer de un gran resentimiento anti-alemán” en Francia. Sin embargo, la salida de Alemania del euro no es algo que se plantee exclusivamente en países donde hay más o menos motivos para que florezca una renovada germanofobia. Por ejemplo, en Estados Unidos, el economista indio Ashoka Mody, quien fuera director adjunto del departamento europeo del Fondo Monetario Internacional (FMI), escribía hace unos días que, dada la crisis de la eurozona, “Alemania, no Grecia, debería salir del euro”.

“El regreso alemán al Deutsche Mark (DM) causaría que el valor del euro cayera inmediatamente, dando a los países de la periferia de Europa un más que necesario impulso a su competitividad”, señalaba Mody en una columna para la agencia de noticias internacional Bloomberg. “La alteración de una salida alemana sería menor”, porque “el DM compraría mas bienes y servicios en Europa (y el resto del mundo) de lo que el euro lo hace hoy”, y, además, “los alemanes se harían más ricos”, añadía.

Esta idea no la ha gestado Mody, actualmente profesor de Economía Internacional en la Universidad de Princeton. Hace tres años, el magnate y filántropo estadounidense de origen húngaro, George Soros, ya popularizó por un tiempo el Germexit. Lo hizo a través de su participación en varios foros en los que defendió esa tesis. También se apoyó para lanzar ese debate en un artículo que firmó para la prestigiosa revista estadounidense New York Review of Books.

Titulado The Tragedy of the European Union and How to Resolve it – “La tragedia de la Unión Europea y cómo resolverla” –, Soros planteaba en dicho ensayo que, “sin Alemania, la zona euro no tendría dificultades para llevar a cabo un cambio de 180 grados que de otro modo necesitaría el consentimiento de la canciller Merkel”. “Una salida de Alemania sería un evento que perturbaría por un tiempo” la eurozona “pero sería gestionable” a diferencia “del caótico y extendido efecto dominó que tendría que los países con deudas se vieran obligados a salir del euro”, agregaba Soros.

No obstante, en Alemania, éstas ideas están muy lejos de ser tenidas en cuenta. Ocurre, más bien lo contrario. Las altas instancias germanas parecen querer preparar el terreno para remodelar una zona euro de modo que ésta pueda perder miembros si no queda más remedio. En este sentido, el Consejo Asesor de Economistas del Gobierno alemán se ha pronunciado recientemente a favor de la creación de un mecanismo que permita abandonar la moneda única a aquellos miembros insolventes.

Esta influyente institución germana no planteaba esta idea para ofrecer herramientas con las que ayudar a países como Grecia, aunque el Grexit, según el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, puede ser “el mejor camino para Grecia”. En realidad, los conocidos como “sabios” de la economía alemana están pensando en los votantes de los países donde reina el escepticismo respecto a la onerosa política de rescates. “Para asegurar la cohesión monetaria deberíamos tomar nota de que el electorado de los países acreedores no está dispuesto a financiar a los países con deudas de manera permanente”, ha aclarado Christoph Schmidt, el presidente del Consejo Asesor de Economistas teutón. En los planes de Schmidt y compañía no figura que Alemania deje una zona euro en la que, no en vano, el país de Angela Merkel es el más influyente.

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Sanidad pública menos pública “gracias” a Boi Ruiz

Wed, 05/08/2015 - 07:00

Àngels Martínez Castells – Consejo Científico de ATTAC España

Escribe hoy Jéssica Mouzo Quintans en la edición de Catalunya de ElPais que el consejero de Salud de la Generalitat, Boi Ruiz, retaba desafiante a la oposición en el Parlament: “¡Díganme algo que yo haya privatizado!”. Y no sólo reta al Parlament. También tuve oportunidad en 8tv de ver a Boi Ruiz blasonar de su defensa de la sanidad pública, de la ausencia de imputados en sanidad (?), de que la Oficina Antifrau sólo pedía “pequeños retoques”… y de lo contenta que la gente estaba con su gestión!

Boi Ruiz se especializa en cruzar los límites y “quedarse” también con la buena relación y agradecimiento de las personas enfermas hacia quienes les tratan -en circunstancias laborales adversas gracias al señor Ruiz en gran medida- con toda su entrega y buen nivel profesional. Convierte el alivio y respeto de las personas enfermas tratadas en la sanidad pública en aplauso a su gestión. Si antes Pujol era Catalunya (y ahora lo quiere ser Mas), Boi Ruiz es la sanidad. Porque puestos a quedarnos con lo que es de todos, esos señores de Convergencia no se andan con chiquitas en las maniobras de desposesión: Boi Ruiz se apunta en su haber, directamente, la estima de las personas enfermas a los profesionales que las atienden.

Para su arte de trilerío este conseller usa y abusa de los medios de comunicación. Nadie como Boi Ruiz pretende utilizar sus repetidas y melifluas apariciones en radio y televisión para mentir, mientras se hace la víctima incomprendida ante unas cámaras que, a su pesar, no le “quieren” nada y dejan filtrar su hipocresía de gran devastador… Y ahora cuenta la periodista cómo Boi Ruiz llevó su ya usadísimo “yo no he sido” ante el Parlament, negando la privatización sanitaria global de la que se le acusa por todas partes menos por una: la que se beneficia de sus atropellos. Y si bien es cierto que Boi Ruiz, al frente de su conselleria, no ha “vendido” (que se sepa) nada a entes privados, ni los pacientes tienen que pagar (REPAGAR) en el momento de ser atendidos en un centro público, las empresas privadas sí tienen cada vez más peso en el sector público a través de dos grandes eufemismos: la externalización de servicios y las alianzas estratégicas.

Y sigue: “La cúpula de Salud puso sobre la mesa desde el inicio de la legislatura un cambio de modelo del sistema sanitario. Dos informes de la consultora PriceWaterHouse Coopers (PWC) a petición del Departamento dibujaban la hoja de ruta del equipo de Boi Ruiz: el primero pasaba por trocear el Instituto Catalán de la Salud en una veintena de empresas abiertas al capital privado. El segundo sugería dejar en manos de entes con afán de lucro a 18 hospitales de la red pública propiedad de fundaciones y consorcios, y subastar 30 laboratorios y las ambulancias.”

Punts de Vista

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Sanidad pública menos pública “gracias” a Boi Ruiz

Wed, 05/08/2015 - 07:00

Àngels Martínez Castells – Consejo Científico de ATTAC España

Escribe hoy Jéssica Mouzo Quintans en la edición de Catalunya de ElPais que el consejero de Salud de la Generalitat, Boi Ruiz, retaba desafiante a la oposición en el Parlament: “¡Díganme algo que yo haya privatizado!”. Y no sólo reta al Parlament. También tuve oportunidad en 8tv de ver a Boi Ruiz blasonar de su defensa de la sanidad pública, de la ausencia de imputados en sanidad (?), de que la Oficina Antifrau sólo pedía “pequeños retoques”… y de lo contenta que la gente estaba con su gestión!

Boi Ruiz se especializa en cruzar los límites y “quedarse” también con la buena relación y agradecimiento de las personas enfermas hacia quienes les tratan -en circunstancias laborales adversas gracias al señor Ruiz en gran medida- con toda su entrega y buen nivel profesional. Convierte el alivio y respeto de las personas enfermas tratadas en la sanidad pública en aplauso a su gestión. Si antes Pujol era Catalunya (y ahora lo quiere ser Mas), Boi Ruiz es la sanidad. Porque puestos a quedarnos con lo que es de todos, esos señores de Convergencia no se andan con chiquitas en las maniobras de desposesión: Boi Ruiz se apunta en su haber, directamente, la estima de las personas enfermas a los profesionales que las atienden.

Para su arte de trilerío este conseller usa y abusa de los medios de comunicación. Nadie como Boi Ruiz pretende utilizar sus repetidas y melifluas apariciones en radio y televisión para mentir, mientras se hace la víctima incomprendida ante unas cámaras que, a su pesar, no le “quieren” nada y dejan filtrar su hipocresía de gran devastador… Y ahora cuenta la periodista cómo Boi Ruiz llevó su ya usadísimo “yo no he sido” ante el Parlament, negando la privatización sanitaria global de la que se le acusa por todas partes menos por una: la que se beneficia de sus atropellos. Y si bien es cierto que Boi Ruiz, al frente de su conselleria, no ha “vendido” (que se sepa) nada a entes privados, ni los pacientes tienen que pagar (REPAGAR) en el momento de ser atendidos en un centro público, las empresas privadas sí tienen cada vez más peso en el sector público a través de dos grandes eufemismos: la externalización de servicios y las alianzas estratégicas.

Y sigue: “La cúpula de Salud puso sobre la mesa desde el inicio de la legislatura un cambio de modelo del sistema sanitario. Dos informes de la consultora PriceWaterHouse Coopers (PWC) a petición del Departamento dibujaban la hoja de ruta del equipo de Boi Ruiz: el primero pasaba por trocear el Instituto Catalán de la Salud en una veintena de empresas abiertas al capital privado. El segundo sugería dejar en manos de entes con afán de lucro a 18 hospitales de la red pública propiedad de fundaciones y consorcios, y subastar 30 laboratorios y las ambulancias.”

Punts de Vista

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¿Por qué las derechas continúan ganando a los dos lados del Ebro?

Tue, 04/08/2015 - 13:00

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Hoy el problema mayor que tiene España es el enorme deterioro del bienestar y calidad de vida de la población, especialmente acentuado entre las clases populares (constituidas por las clases medias y la clase trabajadora) de los distintos pueblos y naciones que constituyen España. Todos los indicadores de calidad de vida y bienestar muestran este gran deterioro, siendo el más llamativo el incremento muy notable de la tasa de suicidios, lo que refleja el enorme estrés al cual están sujetos millones de españoles.

Este deterioro se debe, en gran parte, a la aplicación de políticas públicas llevadas a cabo por los partidos gobernantes en España, incluyendo Catalunya, políticas impuestas bajo la presión y dominio de las instituciones europeas responsables de la gobernanza de la Eurozona (tales como el Consejo Europeo –claramente dominado por el gobierno alemán-, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo o BCE, además del Fondo Monetario Internacional o FMI).

Estas políticas, definidas como neoliberales, consisten en debilitar, por todos los medios posibles, a la clase trabajadora (el centro sociológico de las clases populares) mediante la imposición de leyes y reformas (que no estaban en los programas electorales de los partidos gobernantes) tales como las sucesivas reformas laborales, responsables del enorme deterioro del mercado de trabajo (con un descenso muy notable de los salarios y del número de asalariados, y un gran incremento de la precariedad), y los enormes recortes de derechos laborales y sociales, con un gran descenso del gasto público social que financia las transferencias sociales (como las pensiones) y los servicios públicos del Estado del Bienestar (como la sanidad, la educación, la vivienda social y los servicios sociales, entre otros), los cuales, como consecuencia, han visto deteriorada su accesibilidad y calidad. Toda la evidencia científica existente muestra que tales medidas neoliberales han contribuido a generar la Gran Recesión primero, y a retrasar la recuperación económica más tarde.

El dominio de las derechas

A la luz de estos hechos ampliamente documentados, parece sorprendente que los partidos gobernantes responsables de tanto dolor y sufrimiento continúen siendo partidos mayoritarios hoy, tanto en España como en Catalunya. En realidad, hoy los partidos conservadores, liberales y los socioliberales (que se autodefinen, estos últimos, como socialdemócratas) que llevan a cabo tales políticas han caído en picado en la mayoría de países de la Eurozona, excepto en España. ¿Por qué?

La respuesta es compleja. Pero una de ellas es que dichas fuerzas políticas, e incluso más importante, los intereses económicos y financieros que representan, controlan y dominan las mayores instituciones responsables de la generación y reproducción de valores, noticias e información, tales como los mayores medios de comunicación y persuasión. Tanto los grandes canales de televisión como los mayores rotativos tienen como objetivo persuadir a la ciudadanía de la bondad de las políticas que benefician a esos intereses. Hacer esta observación no quiere decir que no aparezcan voces críticas en tales medios, aunque estas son claramente minoritarias, de manera que su posible impacto es menor e insuficiente para afectar el territorio ideológico dominante que define la “sabiduría convencional” del país, la cual marca las fronteras de lo que es considerado respetable, aceptable y de sentido común, definiendo toda actitud crítica como radical, utópica, irrealizable, totalitaria o, últimamente, bolivariana. En el discurso dominante, incluso términos y conceptos necesarios para entender científicamente y definir la realidad que nos rodea (términos tales como clase social, o clase trabajadora, o lucha de clases) desaparecen completamente. Ni en España ni en Catalunya los dirigentes de izquierdas utilizan ninguno de estos términos, por miedo a aparecer como anticuados. Hago esta observación no como crítica a los dirigentes de izquierdas (pues tal narrativa facilita el ataque del adversario), sino como descripción de una realidad, realidad que, a su vez, tiene sus costes, pues la narrativa que domina y que emplea el término “clases medias” para definir a la clase trabajadora, es limitada para entender, por ejemplo, que el objetivo de tales políticas es precisamente conseguir el debilitamiento de la clase trabajadora. ¿Cómo se explica, si no, el gran decrecimiento de las rentas del trabajo a costa del enorme aumento de las rentas del capital como porcentaje de la renta total?

Los nacionalismos conservadores como elementos clave del mantenimiento del dominio de las derechas

El hecho de que el partido gobernante de la Generalitat de Catalunya, responsable de tales políticas, pudiera ganar el próximo 27 de septiembre las elecciones catalanas es porque, astutamente, ha desarrollado una lista electoral transversal, en la que la figura del Presidente Mas aparece diluida entre muchas otras figuras provenientes de la vida y cultura catalanas (lista que se presenta, erróneamente y sesgadamente, como representante de la nación catalana) llamando a la independencia, con una ruptura con el Estado español, al cual la derecha catalana atribuye la responsabilidad de la crisis social que está causando un enorme dolor a las clases populares en Catalunya. Un punto acordado en la preparación de esta lista por todos los que la han configurado, es que en caso de ganar, el gobierno Mas continuaría gobernando en Catalunya, reproduciendo el dominio político (claramente abusivo) que el partido dominante, con el apoyo del mayor partido independentista, ERC, tiene sobre la gran mayoría de medios de comunicación y persuasión en Catalunya. Lean la prensa en Catalunya y verán que el tema nacional lo absorbe todo, ocultando el auténtico drama social. Dicho abuso se justifica con el argumento de que las clases populares vivirán mejor bajo una Catalunya independiente, ignorando que es más que probable que esta estuviera gobernada por el mismo establishment político-mediático que ha controlado Catalunya desde la Transición. El Ministro de Economía sería probablemente el ultraliberal que quiere privatizarlo todo –desde las pensiones a la sanidad- y a quien la televisión pública TV3 define como el “economista de la casa”, siendo el economista más promocionado en los medios de Catalunya. Y como Ministro de Sanidad habría una persona de idéntica sensibilidad neoliberal que el actual Conseller de Salut, que había sido Presidente de la Patronal Hospitalaria Privada, y que ha dirigido los recortes de gasto público sanitario más fuertes de Europa, privatizando y desmantelando el Servicio Nacional Catalán según un proyecto predeterminado y definido en las declaraciones que hizo al poco de ser nombrado conseller, en las que alentaba a la población en Catalunya a cogerse un seguro privado.

Hoy, CDC, el partido liberal que ha estado gobernando durante el 80% del periodo de gobierno democrático desde la Transición, un partido manchado por la corrupción con quince de sus sedes embargadas, es probable que continúe gobernando durante muchos más años, aplicando las mismas políticas, y ello con la ayuda de un partido que se considera de izquierdas (ERC), que tenía que haber liderado la oposición y que, en lugar de eso, ha sido su mayor apoyo.

El nacionalismo españolista

Pero al otro lado del Ebro nos encontramos con una situación con muchos puntos en común, en la que otro partido conservador neoliberal puede continuar en el gobierno bajo el pretexto de salvar la patria “frente a rojos y separatistas” que amenazan la unidad de España, el mismo grito de batalla utilizado por los golpistas contra la democracia española el 18 de julio de 1936. Y aunque esta expresión aparece en su máximo esplendor en el partido heredero de aquellos que hicieron el golpe y controlaron más tarde el Estado dictatorial en España durante cuarenta años, también está presente en el otro partido mayoritario en el Estado español (con la excepción de “salvarlo frente a rojos”, empleando en su lugar términos como “radicales extremistas” o “bolivarianos”, aunque ahora más frecuentemente como syrizarianos).

Este nacionalismo españolista está enormemente extendido en la cultura política y mediática dominante en España y es el mayor obstáculo para la redefinición de España como un Estado plurinacional en el que las naciones puedan escoger su pertenencia a tal unidad por propia voluntad en lugar de a la fuerza, como impone la famosa Constitución Española, que atribuye al Ejército el garantizar la unidad de España. Y este dominio, también reflejado en sectores de las izquierdas, es el mayor obstáculo para resolver el problema nacional y también  el problema social de España. Ahora bien, tales nacionalismos no son equivalentes, pues es primordialmente el nacionalismo españolista el que genera el nacionalismo catalanista. El mayor promotor de votos independentistas en Catalunya es precisamente el Partido Popular. Como decía un tanto cínicamente la Consejera de Educación de la Generalitat de Catalunya, perteneciente al partido liberal, “nosotros generamos catalanistas y el PP nos produce los independentistas”. La actitud de hostilidad del partido gobernante, el PP, hacia la nación catalana explica, en parte, el crecimiento del independentismo en Catalunya.

La urgencia de redefinir España

De ahí la enorme importancia de que las izquierdas consideren la redefinición de España como un proyecto de una enorme urgencia, pues, de no resolverse, los temas nacionales siempre serán hegemónicos, y ocultarán la situación social. Y el hueso más duro de roer es el cambio de las izquierdas españolas, pues son clave para conseguir esta redefinición. De ahí lo enormemente positivo que es que los dos partidos mayoritarios de las izquierdas españolas –Podemos e IU- reconozcan el derecho a decidir de las distintas naciones que constituyen España, de manera que las tensiones territoriales se diluyan para que puedan aparecer en su versión original los autores de las crisis enormes que están ocurriendo, ocultadas bajo el tema nacional. Si se les sacan a Rajoy y a Mas las banderas detrás de las cuales se esconden, quedarán desnudos, pudiendo verles como lo que son, los responsables de las políticas públicas que han hecho tanto daño en este país. Adversarios en el conflicto de banderas, han sido aliados (aprobando leyes e imponiendo medidas) en las Cortes Españolas, causantes de la Gran Recesión y de su lenta e insuficiente recuperación.

Última aclaración. Quisiera acentuar que, con estas notas, no estoy indicando, como maliciosamente se interpretará por voces de los nacionalismos, y muy en particular del dominante en España (cuya mayor característica es definirse como no nacionalista), que todos los nacionalismos son iguales, o que los movimientos independentistas en Catalunya sean de derechas, o que todos estén instrumentalizados por el gobierno de derechas catalán. Repito que no estoy diciendo esto. Lo que digo y repito es que el gobierno Mas está utilizando el tema nacional para esconder el tema social. Para que ello no ocurra, habría que eliminar la sensación de opresión nacional que existe en los llamados “nacionalismos periféricos” y que responde a una realidad ocultada por el nacionalismo españolista.

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

Publicado en Público.es

vnavarro.org

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La nueva gran transformación

Tue, 04/08/2015 - 09:00

Raúl ZibechiLa Jornada

Una de las pocas ventajas de las grandes crisis es que nos ayudan a descorrer el velo con el cual el sistema encubre y disimula sus modos de oprimir. En este sentido la crisis que vive Grecia puede ser fuente de aprendizajes. Para ello propongo dejarnos inspirar en el largo camino recorrido por Karl Polanyi al escribir La gran transformación. Para comprender el ascenso del nazismo y del fascismo se remontó a los orígenes del liberalismo económico, situados en la Inglaterra de David Ricardo.

El capitalismo de libre mercado, los mercados no regulados, desarticuló las relaciones sociales y destruyó comunidades sometiendo a los individuos, desgajados de sus pueblos, al hambre y la humillación. El cercamiento de los campos –inicio de este proceso– fue una revolución de los ricos contra los pobres, dice Polanyi. Luego de la Paz de Cien Años se produjo la desintegración de la economía mundial y el Estado liberal se vio remplazado en numerosos países por dictaduras totalitarias (La Piqueta, 1997, p. 62).

La transformación que estamos viviendo en las últimas décadas ha sido analizada como la hegemonía de la acumulación por desposesión (o despojo), como señala David Harvey en El nuevo imperialismo (Akal, 2004). Las raíces de este proceso, siguiendo los pasos de Immanuel Wallerstein y Giovanni Arrighi, hay que buscarlas en las luchas obreras de la década de 1960 (y de 1970 en América Latina), que desarticularon la disciplina fabril neutralizando el fordismo-taylorismo, una de las bases de los estados de bienestar. La clase dominante decidió pasar de la hegemonía de la acumulación por reproducción ampliada a la dominación mediante acumulación por saqueo.

Sin embargo, el concepto de acumulación por desposesión no se detiene en el tipo de Estado adecuado para esta etapa. El régimen político para imponer el robo/despojo no puede ser el mismo que en el periodo en el que se apostó a la integración de los trabajadores como ciudadanos. Este es, a mi modo ver, el núcleo de las enseñanzas de las crisis griega (y de las crisis en varios procesos latinoamericanos).

Estamos ante el fin de un periodo. Una nueva gran transformación sistémica, que incluye por lo menos tres cambios trascendentes, que deberían tener su correlato en el ajuste de las tácticas y estrategias de los movimientos antisistémicos.

El primero ya fue mencionado: el fin del estado de bienestar. Incluso en América Latina en la segunda posguerra asistimos a un relativo desarrollo industrial, la adjudicación de derechos a las clases trabajadoras y a su progresiva e incompleta inserción como ciudadanos. La desindustrialización y la financiarización de las economías, a caballo del Consenso de Washington, enterraron aquel desarrollismo.

La segunda transformación es el fin de la soberanía nacional. Las decisiones importantes, tanto las económicas como las políticas, pasaron a tomarse en ámbitos fuera del control de los estados nacionales. La reciente negociación entre el gobierno griego y el eurogrupo muestra claramente el fin de la soberanía. Es cierto que muchos gobernantes, de derecha e izquierda, naufragan entre la falta de escrúpulos y la falta de proyecto. Pero no es menos cierto que el margen de acción del Estado-nación es mínimo, si es que existe.

El tercero es el fin de las democracias, estrechamente ligado al fin de la soberanía nacional. De esto no se quiere hablar. Quizá porque son muchos los que viven de las migajas de los cargos públicos. Pero es uno de los núcleos de nuestros problemas. Cuando el uno por ciento tiene secuestrada la voluntad popular y el 62 por ciento es sometido al 1 por ciento; cuando esto sucede una y otra vez en uno y otro país, es porque algo no funciona. Y eso que no funciona se llama democracia.

Creer en la democracia, que no es sinónimo de ir a las elecciones, es un grave error estratégico. Porque creer en la democracia es desarmar nuestros poderes de clase (léase de trabajadores, mujeres pobres, indios, negros y mestizos, sectores populares y campesinos sin tierra, pobladores de periferias, en fin, todos los abajos). Porque sin esos poderes, los llamados derechos democráticos son papel mojado.

La democracia funciona desarmando nuestros poderes. Y aquí es necesario introducir varias consideraciones.

Una. Democracia no es lo opuesto a dictadura. Vivimos la dictadura del capital financiero, de pequeños grupos que nadie eligió (como la troika) e imponen políticas económicas contra las mayorías, entre otras cosas porque los que llegan al gobierno son comprados o amenazados de muerte, como bien nos recuerda Paul Craig Roberts: Es muy posible que los griegos sepan que no pueden declarar suspensión de pagos e irse, pues si lo hacen serán asesinados. Seguramente se los han dejado muy claro (http://goo.gl/rAoXbG). Sabe lo que dice, porque viene de allá arriba.

Dos. Desde que la burguesía aprendió a manejar el deseo y la voluntad de la población por medio del marketing, imponiendo el consumo de mercancías absurdas e innecesarias, la democracia está sometida a las técnicas de mercadeo. La voluntad popular nunca alcanza a expresarse en las instituciones estatales, en los términos y códigos que las clases populares emplean en sus espacios-tiempos, sino mediada y tamizada hasta ser neutralizada.

Tres. Los poderes de clase han sido codificados en derechos. No es lo mismo reunirse, publicar folletos o crear mutuales con base en las propias fuerzas y sorteando la represión, que dejar que los estados regulen y disciplinen esos modos de hacer por medio de subsidios. La represión es a menudo el primer paso para conseguir la legalización.

Ahora el problema es nuestro. Podemos seguir, como hasta ahora, poniendo todo en las elecciones, en las marchas y los actos, en las huelgas reguladas, y así. Nada de lo anterior es descartable por alguna razón de principios. El problema está en construir una estrategia centrada en esas herramientas, reguladas por los de arriba. Las herramientas del amo nunca desmontan la casa del amo, escribió la feminista negra Audre Lorde.

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Grecia en Europa: cuando los amigos se odian

Tue, 04/08/2015 - 07:00
Alejandro Nadal – Consejo Científico de ATTAC España

La crisis en Grecia muestra los vicios esenciales de la integración europea bajo el neoliberalismo. Los funcionarios de la troika y del eurogrupo (ministros de finanzas de la zona euro) no tienen idea de la catástrofe que han desencadenado con sus obsesiones y dogmas neoliberales. Aunque no son hombres de ciencia, recuerdan el tremendo Canto CXV de Ezra Pound:

Los científicos están aterrados

Y la mente europea se detiene.

La historia europea está repleta de errores de cálculo y percepciones equivocadas que repetidamente han llevado a cataclismos y guerras. La nueva fase de la crisis en Europa es el más reciente episodio. Hay que responder varias preguntas para descifrar su significado.

¿Cómo se definió la estrategia de negociación de Syriza? Este partido tuvo que formar una coalición para integrar su gobierno y eso ha sido determinante para su estrategia de negociación. Su socio en el gobierno es ANEL, un partido de centro derecha: es desconfiado del gran capital, nacionalista y no es alérgico al gobierno. ANEL está vinculado a las pequeñas y medianas empresas, ha favorecido a los trabajadores en repetidas ocasiones pero no es amigo de soluciones radicales. De manera sistemática se opuso a los paquetes de rescate y sus condiciones. Sin otros apoyos, Syriza no tenía otra opción.

El objetivo de Syriza en las negociaciones fue terminar con la austeridad y reducir de manera significativa una deuda que todo mundo sabe es impagable. Todo esto, y aquí viene lo complicado, sin salirse de la unión monetaria. Para lograr la cuadratura del círculo, Syriza pensó era posible convencer a sus socios europeos de la bondad de introducir cambios importantes en el modelo de integración europea para transitar hacia un proyecto social y humano diferente.

En repetidas ocasiones Tsipras y Varoufakis buscaron rescatar lo mejor de los valores europeos. Pero no se dieron cuenta que su retórica chocaba con una ideología y los dogmas de la disciplina fiscal, la estabilidad de los mercados y la falacia de que los bancos son intermediarios que operan en el mercado de fondos prestables. Ésta es quizás la gran madre de todas las mentiras que la troika quiere seguir disfrazando.

Los negociadores de Syriza subestimaron al enemigo que tenían enfrente: no pudieron comprender que no está interesado en hacer un análisis certero sobre la crisis y la austeridad. Esperaron demasiado y sin elaborar un plan paralelo: el referendo sobre el ultimátum de la troika debió haberse convocado hace por lo menos un mes, cuando Tsipras y Varoufakis sabían que no habría otra salida. Para ese entonces el panorama era muy claro: la troika no claudicaría en sus condiciones. ¿Por qué esperar hasta el final?

No existe un mecanismo legal para expulsar a Grecia de la esfera del euro. Ni la moratoria, ni una respuesta negativa en el referendo son sinónimos de una salida del euro. Y aunque se piensa que la falta de liquidez y el colapso del sector bancario llevará a Grecia en esa dirección, quizás todavía el gobierno en Atenas tiene algunos recursos de los que se habla muy poco.

Todo mundo ha olvidado que el banco central de Grecia (BCG) tiene la capacidad de imprimir euros, tanto en el sentido clásico de la palabra (billetes físicos) como en el sentido moderno, con inscripciones de saldos electrónicos al amparo del ELA, sistema de apoyo de liquidez en caso de emergencia. El BCG es parte del sistema de bancos centrales europeos en los cuales se ha delegado la facultad de imprimir euros. Claro, todo esto se hace hoy en día bajo las instrucciones del Banco Central Europeo (BCE), pero si el gobierno decide tomar el control del BCG e imprimir euros en Atenas, sería muy difícil distinguir entre esos nuevos euros y los anteriores.

Sería todavía más difícil diferenciar entre euros creados electrónicamente. Pero el propio BCE cerró el apoyo del ELA a los bancos griegos hace tres días. Entre obedecer a los empleados de Mario Draghi y apuntalar un sistema bancario que está derrumbándose, ¿qué hará el gobierno de Syriza? Quizás Atenas no tendrá otra alternativa que proveer a los bancos de herramientas para mantener vivo el sistema de pagos interbancario. Claro que en el caso de una corrida generalizada sobre los bancos, sería vital contar con dinero en efectivo, lo que conduce a considerar seriamente la opción de imprimir (físicamente) euros mientras se prepara la transición. Todo lo anterior sirve para ilustrar el dramatismo y el sentido de urgencia que recorre Grecia y las opciones que están siendo consideradas en este momento en Atenas.

Los negociadores de la troika no pueden aquilatar las consecuencias que el descalabro en Grecia acarrea. Si el país helénico llega a salir del euro la supuesta sacrosanta integridad de la unión monetaria habrá sido vulnerada y con ella, la credibilidad de las instituciones. Los tecnócratas europeos han subestimado el daño que el mal trato a Grecia acarrea para toda Europa.

Quizás el mismo Canto CXV de Pound nos da la pauta para reflexionar:

Cuando los amigos se odian

¿cómo puede haber paz en el mundo?

Twitter: @anadaloficial

Publicado en La Jornada

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Grecia ocupada

Mon, 03/08/2015 - 13:00

Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España

crisis-griega

Para entender adecuadamente lo que está ocurriendo en Grecia y, en general, en la UM, resulta imprescindible distinguir entre déficit público y déficit de la balanza de pagos, así como entre endeudamiento público y endeudamiento exterior, e incluso –dentro de este último– entre aquellos préstamos que están nominados o no en moneda extranjera. Sin embargo, estas distinciones apenas se tienen en cuenta.

La propia Unión Europea, imbuida del pensamiento neoliberal, tanto en el Tratado de Maastricht como en el Pacto de Estabilidad consideró que el peligro se encontraba en el déficit y en el endeudamiento público, olvidando el déficit y el endeudamiento exterior, sin ponderar que este ultimo puede no estar constituido, al menos en su totalidad, por el público sino también por el privado. La gravedad de uno y otro comienza cuando se formalizan en préstamos externos y en una moneda que no es la propia, y la gravedad aumenta si el telón de fondo es la libre circulación de capitales.

Recuerdo, recién licenciado, mis primeros años en el Servicio de Estudios del Banco de España, años setenta, coincidiendo con las llamadas crisis del petróleo que provocaron una enorme subida de precios de este producto y numerosos desequilibrios en las balanzas de pagos, con la excepcional acumulación de recursos en manos de los países productores. El profesor Rojo, entonces director general del Servicio de Estudios, veía el fenómeno con gran preocupación, anunciaba la parálisis del sistema financiero internacional y el colapso de los medios de pago, ya que parecía imposible reciclar toda esa ingente cantidad acumulada de dólares (petrodólares).

La solución que el ínclito profesor no era capaz de vislumbrar, parece que los agentes financieros no tardaron mucho en intuirla. Los países productores colocaron los recursos en la banca internacional y esta encontró pronto acomodo para ellos, prestándolos a los países subdesarrollados, principalmente de América Latina, con la complicidad de sus gobiernos en su mayoría corruptos.

Desde ese momento, y puesto que los créditos estaban nominados en dólares, los países quedaron a expensas de sus acreedores y de su máximo representante, el FMI, que les suministraba fondos de los que las sociedades no veían ni un dólar porque iban directamente a los bancos acreedores, aunque, eso sí, sufrían las graves consecuencias de las políticas que se les imponían siguiendo lo que se llamaba “el consenso de Washington”, en la línea más dura del neoliberalismo económico, incluida por supuesto la libre circulación de capitales. El resultado era la depresión económica, la huida de recursos y la necesidad de más y más endeudamiento.

El círculo vicioso se rompió tan solo cuando los acreedores llegaron al convencimiento de que era imposible que los deudores hiciesen frente a sus compromisos y que se precisaba un nuevo acuerdo que reorganizase la deuda, ya que mejor era cobrar algo que nada. La década perdida de América Latina es un claro ejemplo de cómo el endeudamiento exterior nominado en una moneda extranjera deteriora la soberanía de los Estados y los deja en manos de los acreedores internacionales o de aquellos poderes que ocupan su lugar.

La Unión Monetaria se constituyó sin tomar conciencia de que los desajustes en la balanza de pagos podían conducir a una situación parecida a la que vivió América Latina y que, por consiguiente, los límites no había que situarlos tanto en el déficit público como en el déficit y en el superávit por cuenta corriente de la balanza de pagos. En ambos, porque todo déficit comporta superávit y tan responsables deberían ser los países excedentarios como los deficitarios. En los primeros años del euro el peligro se fue transformando en realidad. Mientras que Alemania y algunos otros países del norte (Holanda, Bélgica, Finlandia, Luxemburgo, etc.) generaban excedentes, los del sur originaban déficits desproporcionados que se trasformaban en endeudamiento externo, en unos casos, como el de Grecia, público, en otros, como Irlanda o España, privado. Endeudamiento que no solo era externo sino en una moneda que si bien en teoría era la suya, en la práctica no podían controlar, tanto más dado el estatuto conferido al Banco Central Europeo.

Conviene insistir en esta idea. No son el déficit público ni el déficit por cuenta corriente de la balanza de pagos, ni siquiera el endeudamiento exterior, sino el endeudamiento en una moneda que no se controla lo que hace perder soberanía a los Estados. El problema de Grecia y, en general, el de la mayoría de los países de la eurozona es que han trasferido soberanía a una institución (BCE) carente de cualquier principio democrático.

Ha sido el BCE, cortando el grifo a los bancos griegos (después se hablará de unidad bancaria), el que ha puesto de rodillas al Gobierno y a la sociedad griegos, dejando en papel mojado el referéndum. Pero en España ya habíamos experimentado hasta dónde puede llegar el chantaje del BCE cuando Jean-Claude Trichet, entonces presidente de esta institución, envió sendas cartas a los gobiernos de Italia y España imponiéndoles las medidas (por supuesto, de las más regresivas) que habían de adoptar si querían que actuase en los mercados defendiendo las deudas de ambos países. Capacidad que la institución posee tan solo porque los Estados se la han trasferido.

Los primeros años del euro fueron de euforia. Alemania y otros países del norte se encontraron en una situación de privilegio y pudieron incrementar de forma espectacular sus exportaciones amparados en que su moneda no se podía revalorizar frente a las otras monedas de la eurozona (todos compartían el euro). Sus bancos pudieron fácilmente reciclar los excedentes de las balanzas de pagos, prestando a los bancos de los países deficitarios, que a su vez lo prestaron a los Estados y a los ciudadanos, generando un falso bienestar, falso ya que todo el crecimiento era a crédito.

Nadie quiso darse cuenta del problema. Ni el gobierno alemán ni los bancos acreedores ni los bancos de los países del sur ni el resto de gobiernos europeos. Todos han sido responsables de cerrar los ojos a la crisis de deuda que se estaba gestando. Tan responsables son aquellos que asumen cargas que después no van a poder pagar, como los que prestan sin medir adecuadamente el riesgo. Se achaca a Grecia haber engañado, falsificando las cuentas públicas; amén de las muchas complicidades que concurrieron en tal falsificación, hay que preguntarse si la evolución de la balanza de pagos no era suficientemente expresiva en sí misma.

La crisis de las hipotecas subprime al otro lado del Atlántico con las turbulencias financieras subsiguientes pusieron sobre el tapete los graves desequilibrios que acechaban a la eurozona y la división que se había generado entre países deudores y acreedores. Lo cierto es que Alemania –amparada por unos tratados claramente defectuosos– supo imponer sus tesis y salir claramente vencedora. En aquel consejo fatídico de mayo de 1910, Merkel con la complicidad de Sarkozy y la cobardía de los gobiernos del sur forzó unas medidas que traerían graves consecuencias para el futuro. Se acuñó el sistema de rescates (más bien de intervención) con Grecia como adelantada y se originaron dos modificaciones sustanciales en el statu quo.

Primero, los créditos de los que eran titulares los bancos alemanes pasaron a manos de las instituciones y por lo tanto de todos los Estados, con lo que, en realidad, Alemania no solo no aportaba más dinero, sino que distribuía el riesgo entre los otros países y les hacía cómplices de sus políticas. Eso explica el contrasentido de que los países del sur, netamente deudores, hayan apoyado a Alemania a la hora de humillar e intervenir políticamente a Grecia. Esos 26.000 millones que en estos días tanto han invocado los hombres del PP, en realidad no se los entregamos a Grecia sino a los bancos alemanes. Segundo, el riesgo que era privado (bancos) pasó a ser público y a gravitar sobre los contribuyentes de toda la eurozona.

Lo que ha sucedido estos últimos días con Grecia es difícil de creer y solo se explica por el contrasentido de construir una Unión Monetaria sin Unión Política, y por la ancestral querencia de Alemania a conquistar Europa. A un país, sin perder una guerra se le somete a condiciones durísimas, se le desposee de sus bienes para que sean gestionados por extranjeros y se le dicta la política que debe seguir hasta en los mínimos detalles, tales como los horarios comerciales, es decir, se le obliga a implantar aquellas medidas que no van a servir para superar la grave crisis en que se encuentra, sino para favorecer al capital internacional. Grecia está ocupada no por ejércitos enemigos sino por los “hombres de negro” y el BCE a las órdenes de Merkel. ¿Acaso se le puede reprochar a Tsipras que afirme que no está de acuerdo con el Tratado pero que no le ha quedado más remedio que firmarlo? Como aseveró un diplomático griego, lo ha hecho con una pistola en el pecho.

Alguna lección deberíamos sacar el resto de países del sur. “Cuando las barbas de tu vecino…”. Lo que le está pasado a Grecia puede ocurrirle a cualquiera de los países deudores y España lo es, el stock del endeudamiento exterior apenas se ha reducido. Dentro de la Unión Monetaria estamos sometidos a la dictadura de los acreedores y del BCE. Esta institución puede poner contra las cuerdas a cualquier país que pretenda rebelarse y salirse de lo que llaman la ortodoxia. En cualquier momento podemos oír lo que tuvo que escuchar Tsipras: “Firma el acuerdo o destruimos tu economía”.

Artículo publicado en LaRepública

www.martinseco.es

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La gran banca europea ‘trasvasa’ beneficios a paraísos fiscales para evadir cientos de millones a Hacienda

Mon, 03/08/2015 - 09:00

Carlos Enrique BayoPúblico.es

Los mismos grandes bancos europeos a los que Grecia ha de pagar principal e intereses religiosamente, porque la Troika prohíbe hacer quitas de la deuda pública, se dedican a trasvasar cientos de millones de euros de sus beneficios a paraísos fiscales para evadir los impuestos correspondientes a las Haciendas de sus respectivos países. Y los cinco primeros del ránking de esa elusión fiscal internacional (Royal Bank of Scotland, Deutsche Bank, Rabobank Group, Standard Chartered y Barclays) están entre los mayores beneficiarios de las descomunales primas de riesgo que se le han aplicado al Estado griego durante la crisis financiera global, en la que alguno de ellos tuvo que ser rescatado con decenas de miles de millones de las mismas arcas públicas a las que ahora defrauda.

Estas son las conclusiones del informe encargado a la consultora Richard Murphy FCA por el grupo de Los Verdes/ALE, tras una larga investigación efectuada por el Comité Especial sobre Impuestos del Parlamento Europeo (TAXE Committee), a cuyo contenido ha tenido acceso Público.

Maniobras de la ‘Gran Coalición’ para socavar el control a la banca europea

Los primeros indicios sobre estas prácticas defraudadoras, que detraen de las arcas públicas de cada miembro de la UE cantidades gigantescas en impuestos impagados, surgieron del escándalo LuxLeaks, filtración por la que salió a la luz que el Gobierno de Luxemburgo –cuya jefatura ostentaba entonces el actual presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker– cerró acuerdos secretos con más de 300 grandes multinacionales para que transfiriesen sus beneficios al Gran Ducado a cambio de abonar tipos impositivos incluso inferiores al 1%, frente al 20% o 30% que deberían abonar por impuesto de sociedades en los países donde en realidad hacían esos beneficios… incluida España, por supuesto.

A raíz de ese escándalo, los grupos de izquierda y ecologistas de la Eurocámara trataron de impedir la designación de Juncker como presidente de la CE (el ejecutivo de la Unión Europea) y de crear un Comité de Investigación sobre Impuestos para desentrañar esas maniobras secretas de ingeniería fiscal en Luxemburgo, Holanda e Irlanda que esquilman las haciendas públicas del resto de los países. Pero la Gran Coalición (populares, socialistas y liberales) impuso a Juncker al frente de la CE y “sólo permitió crear una comisión especial, que tiene muchas menos atribuciones que un comité de investigación”, recuerda Ernest Urtasun, eurodiputado de ICV y uno de los 45 europarlamentarios de todos los países que trabajan ahora en ese comité.

“En realidad, tuvieron que acceder a que se crease un comité especial porque ocurrió algo parecido a lo del TTIP”, el tratado de libre comercio UE-EEUU, explica Urtasun. “Hubo muchos socialistas que se descolgaron [de las órdenes de la cúpula de sus partidos], nos firmaron la propuesta y al final se logró formar el comité. Pero ahora hemos pedido las actas del grupo de trabajo sobre información fiscal, en el que los Estados miembros intercambian información a puerta cerrada, y no nos la quieren dar“.

De hecho, muchos países no están colaborando con el comité, como la misma España, subraya Urtasun: “Los Estados que nos han pasado información son Finlandia, Luxemburgo, Reino Unido, Eslovaquia… y no todos los documentos. Por ejemplo, España aún no nos han mandado nada de lo que le hemos pedido. Si los Estados miembros siguen poniéndonos trabas para conseguir la información, volveremos a presentar en el Parlamento Europeo una solicitud de un comité de investigación, con autoridad para reclamar el material a cada Gobierno, y esta vez la presión política será mucho más fuerte”.​

No obstante, el comité especial ya ha logrado reunir el suficiente material como para encargar el citado informe European Bank’s Country-by-Country Reporting de Richard Murphy FCA Tax Research LLP Report, que muestra cómo la gran banca europea “ha estado sobrevalorando sus beneficios en jurisdicciones de bajos impuestos o en lugares identificables como paraísos fiscales, al tiempo que los infravaloraban en donde tienen sus mayores centros de operación”. Hasta ahora, la investigación ha identificado un movimiento de evasión de beneficios superior a los 100 millones de euros, cantidad que parece pequeña sólo porque la mayor parte de los bancos no informan sobre las transacciones dentro de su propio grupo bancario, de forma que ocultan esa fuga de capitales a lugares donde tienen oficinas operativas propias.

Según las conclusiones preliminares del Tax Research LLP Report, los 26 mayores bancos de la Unión Europea hacen transitar sus ingresos a través de al menos 39 jurisdicciones nacionales para trasvasar sus beneficios hasta paraísos como Singapur, Hong Kong, Emiratos, Jersey, Malta, Curaçao, Mauricio o la Isla de Man. Pero también se los llevan a Estados de la UE que en realidad funcionan como tapaderas, ya que tienen regímenes fiscales especiales con tasas mínimas, como Irlanda, Holanda, Bélgica o el propio Luxemburgo.

“España no está colaborando con el TAXE Committee y debería hacerlo”, insiste Urtasun, “porque los acuerdos que se han hecho en Luxemburgo y en Holanda han tenido un impacto sobre la Hacienda española que nos gustaría calcular, ya que todos esos son ingresos fiscales que España no ha recibido. Son multinacionales que venden productos aquí y que han derivado ingresos a Luxemburgo para pagar un impuesto de sociedades inferior al 3%. Es algo muy grave y tenemos presentada una moción en el Congreso que ni siquiera sabemos si dará tiempo a que se debata en esta legislatura”.

Sorprende, por tanto, que los mismos gobiernos que se muestran implacables con la devolución de la deuda pública de países como Grecia, se dediquen a obstruir las investigaciones sobre las fortunas que esas mismas grandes entidades financieras, beneficiadas por dicha política económica, están defraudando a sus propias haciendas. Tal parece que los gobernantes de las potencias económicas de la UE no defiendan los intereses de sus ciudadanos y sus Estados, sino los de la gran banca y en detrimento de las arcas públicas.

Por ejemplo, el coloso financiero germano, el Deutsche Bank, con ingresos anuales de 33.000 millones de euros, deriva sus beneficios hacia la isla de Malta –un conocido paraíso fiscal de las corporaciones alemanas– y el informe estima que puede haber evadido así alrededor del 18% de sus ganancias, que rondan los mil millones de euros anuales. Este gigante bancario, con sede en Fránkfurt (igual que el BCE) y operaciones en 70 países, tuvo que abonar el año pasado multas por valor de 2.500 millones de euros, impuestas por las autoridades reguladoras de EEUU y del Reino Unido por haber manipulado las tasas de interés de referencia.

Tantos son los tejemanejes financiero/fiscales del Deutsche Bank, que lo que tiene que pagar luego en abogados, gastos judiciales y penalizaciones por sus infracciones y maniobras ilegales está empezando a socavar sus cuentas de resultados: según Bloomberg, en sólo tres años tuvo que gastarse 7.100 millones de euros en litigios.

Durante la crisis, el DB también engaño a los reguladores bancarios estadounidenses y europeos, ocultando pérdidas por valor de 12.000 millones de dólares en las operaciones con derivados que acabaron hundiendo el casino bursátil, según confesaron en EEUU tres exempleados del coloso financiero. Y su inmenso tamaño tampoco le salvó de la necesidad de ser rescatado con fondos públicos, ya que recibió 11.800 millones de dólares del rescate de la aseguradora AIG, hundida por el estallido de esa burbuja global. Aunque nunca se reconoció que la entrega de esa suma al Deutsche Bank constituyó un rescate del banco alemán, pese a que procedía de los más de 160.000 millones de dinero público con los que se rescató la AIG.

Pero el Deu​tsche Bank no es más que el segundo del ránking de defraudadores bancarios listados en el informe. El primero es el Royal Bank of Scotland (RBS), cuyos beneficios antes de impuestos se duplicaron hasta superar los 3.700 millones de euros sólo en los primeros seis meses de este año y que, según el informe, “redistribuye” cerca del 32% de sus ganancias en países inopinados, como Finlandia, para evadir impuestos.

Además, el caso del RBS es especialmente sangrante porque en 2008 tuvo que ser rescatado con el dinero de los contribuyentes británicos: el Gobierno de Cameron nacionalizó el 82% de la entidad pagando un precio elevadísimo por acción. Esos casi 54.000 millones de euros de dinero público están muy lejos de ser recuperados, ya que Reino Unido ha estado vendiendo paquetes de acciones a la mitad de lo que le costaron.

El tercer banco en esta clasificación de mega-evasores fiscales europeos es el gigante holandés Rabobank, que transfiere el 19% de sus ganancias a paraísos como Curaçao, donde declara altísimos beneficios que sin duda nada tienen que ver con la magnitud económica de la isla. Sus beneficios netos anuales rondan ahora los 2.000 millones de euros, pero es otra de las entidades financieras que recibieron parte del fabuloso rescate de la AIG y que fueron identificadas por una investigación del muy conservador The Wall Street Journal, que estimó en 50.000 millones lo que recibieron los bancos europeos y estadounidenses de esa operación encubierta con dinero público.

Más abajo se puede leer (en inglés) el informe completo European Banks’ Country-by-Country Reporting, que repasa prácticamente todos los grandes imperios financieros europeos, incluidos los españoles (el BBVA está sexto en la lista), y del que se extrae una conclusión general escandalosa: las mayores entidades bancarias de la UE están defraudando masivamente a las haciendas públicas, pocos años después de que los contribuyentes europeos tuvieran que sufragar con cientos de miles de millones de euros los rescates de muchos de esos bancos privados.

Eso sí, esas entidades financieras no pueden perdonar a los Estados ni un céntimo de los intereses que les cobran por su deuda pública. ¿Cómo pretenden convencernos de eso Merkel y Juncker?

European Banks CBCR June 2015 Final

@tableroglobal

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El déficit democrático de las democracias occidentales

Mon, 03/08/2015 - 07:00

Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra-Nafarroa

Edward L. Bernays, sobrino de Sigmund Freud y uno de pioneros en el estudio de la psicología de masas, escribió en su libro Propaganda (1.928), “La manipulación deliberada e inteligente de los hábitos estructurados y de las opiniones de las masas es un elemento importantes en las sociedades democráticas. Aquellos que manipulan este oculto mecanismo de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder dirigente de nuestro país. Somos gobernados, nuestras mentes están amoldadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran medida por hombres de los que nunca hemos oído hablar”.Asimismo, fundamenta el sustento de todos los sistemas de gobierno en la “manipulación de la opinión pública”, al afirmar que “ los Gobiernos, ya sean monárquicos, constitucionales, democráticos o comunistas, dependen de la aquiescencia de la opinión pública para llevar a buen puerto sus esfuerzos y, de hecho, el Gobierno sólo es Gobierno en virtud de esa aquiescencia pública”.

En otro de sus libros, “Cristalizando la opinión pública”, desentraña los mecanismos cerebrales del grupo y la influencia de la propaganda como método para unificar su pensamiento. Así,según sus palabras “la mente del grupo no piensa, en el sentido estricto de la palabra. En lugar de pensamientos tiene impulsos, hábitos y emociones. A la hora de decidir su primer impulso es normalmente seguir el ejemplo de un líder en quien confía. Este es uno de los principios más firmemente establecidos por la psicología de masas”, por lo que la propaganda del establishment será dirigida no al sujeto individual sino al Grupo en el que la personalidad del individuo unidimensional se diluye y queda envuelta en retazos de falsas expectativas creadas y anhelos comunes que lo sustentan.

Así, el estadounidense Harold Lasswell (uno de los pioneros de la “mass comunicación research”), estudió después de la Primera Guerra Mundial las técnicas de propaganda e identificó una forma de manipular a las masas ( teoría de “la aguja hipodérmica o bala mágica”), teoría plasmada en su libro “Técnicas de propaganda en la guerra mundial (1.927) y basada en “inyectar en la población una idea concreta con ayuda de los medios de comunicación de masas para dirigir la opinión pública en beneficio propio y que permite conseguir la adhesión de los individuos a su ideario político sin tener que recurrir a la violencia”, fruto del encefalograma plano de la conciencia crítica de la sociedad actual favorecida por una práctica periodística peligrosamente mediatizada por la ausencia de la exégesis u objetividad en los artículos de opinión y el finiquito del código deontológico periodístico que tendría su plasmación en la implementación de la autocensura y en la sumisión “nolis volis” a la línea editorial de su medio de comunicación (fruto del endemismo atávico de la servidumbre a los poderes fácticos del status quo) y que habrían convertido al periodista en mera correa de transmisión de los postulados del establishment o sistema dominante.

El actual sistema dominante o establishment de las sociedades occidentales utilizaría pues la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable mediante las técnicas de manipulación de masas. Así, el sociólogo y filósofo alemán Herbert Marcuse, en su libro “El hombre Unidimensional (1.964), explica que “la función básica de los medios es desarrollar pseudonecesidades de bienes y servicios fabricados por las corporaciones gigantes, atando a los individuos al carro del consumo y la pasividad política”, sistemas políticos que serán caldo de cultivo del virus patógeno conocido como “autos-kratos” o autocracia, forma de Gobierno ejercida por una sola persona con un poder absoluto e ilimitado, especie de parásito endógeno de otros sistemas de gobierno (incluida la llamada democracia formal), que partiendo de la crisálida de una propuesta partidista elegida mediante elecciones libres, llegado al poder se metamorfosea en líder Presidencialista con claros tintes totalitarios (inflexible, centralista y autoritario), lo que confirma el aforismo de Lord Acton “El Poder tiende a corromper y el Poder absoluto, corrompe absolutamente”.

Sin embargo, gracias a la interactividad que proporcionan las redes sociales de Internet (el llamado Quinto Poder que enlaza y ayuda a la formación de las identidades modernas), se estaría rompiendo el endémico aislamiento y pasividad del individuo sumiso y acrítico de las sociedades consumistas occidentales (Hombre unidimensional) y estaría ya surgiendo un nuevo individuo reafirmado en una sólida conciencia crítica, sustentado en valores caídos en desuso pero presentes en nuestro código atávico como la solidaridad y la indignación colectiva ante la corrupción e injusticia imperantes y dispuesto a quebrantar las normas y las leyes impuestas por el sistema dominante, Individuo Multidimensional generador de un tsunami popular de denuncia del actual déficit democrático, social y de valores e instaurador del caos constructivo que terminará por diluir el opiáceo inhibidor de la conciencia crítica (consumismo compulsivo).

En consecuencia, en los próximos años asistiremos al final de la democratización de la información (siguiendo la senda emprendida por los llamados “países totalitarios”, mediante la imposición de leyes que prohíben el uso de determinados términos (en China, por ejemplo, “democracia” o “derechos humanos”) para continuar con la implementación de filtros en los servidores de los ISP, de lo que sería paradigma el SmartFilter fabricado por la compañía estadounidense Secure Computing. Así, según un estudio de la organización OpenNet (integrada por las universidades de Oxford, Cambridge, Harvard y Toronto), 25 países ejercerían la censura de webs con contenidos políticos o sociales “peligrosos” e impedirían asimismo el acceso a aplicaciones como YouTube o Google Maps aplicando sofisticados métodos de censura gracias a la colaboración de empresas occidentales, doctrina que se implementará en la vieja Europa tras los atentados yihadistas de París y que tendrá como efecto colateral la imposibilidad del acceso universal a la red en la próxima década y el retorno a sus orígenes de la Red de Redes al quedar Internet convertido en herramienta exclusiva de las élites políticas, económicas y militares, lo que de facto constituirá una deriva totalitaria y la implementación del déficit democrático como estigma recurrente de las llamadas democracias formales occidentales o “estilo Westminster”.

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El Banco Central Europeo reconoce que el euro ha sido un fracaso

Sun, 02/08/2015 - 13:00

Marco Antonio Moreno - Consejo Científico de ATTAC España

650_1200 (1)Tras siete años de crisis y de vacas flacas que han dejado al descubierto las vulnerabilidades del euro y los enormes desequilibrios monetarios entre norte y sur, el BCE reconoce que la moneda única no funciona como se había previsto. Lejos de facilitar el desarrollo y la integración entre los países miembros, la unión monetaria ha potenciado las divisiones entre el norte prestamista y el sur deudor. Grecia, que al inicio de la crisis tenía una deuda equivalente al 90 por ciento del PIB, la ha incrementado al 190 por ciento. Si la deuda griega, equivalente al 2,5 por ciento del total de la deuda europea ha desatado tantos conflictos en los últimos cinco años, ¿qué pasará cuando se acelere el incumplimiento de los países que tienen el 97,5 por ciento restante de la deuda?

Durante estos cinco años se ha pretendido hacer creer que Grecia es el problema, cuando en verdad el problema es la propia moneda única que no cumple con los requisitos para ser un elemento integrador. Por eso hemos afirmado que la situación de Grecia es una arista muy pequeña de la gran crisis del euro. Todos los falsos rescates griegos no han hecho más que acentuar la eclosión dado que el dinero va a parar a los grandes bancos mundiales y a las instituciones internacionales como el BCE o el FMI. El sinceramiento que hace esta vez el BCE en su último informe es un paso adelante en la linea de reformular la moneda única y ver qué países deberían hacer un abandono escalonado del euro.

El informe del BCE reconoce que no ha habido ningún tipo de avance hacia la convergencia real entre los 12 países que formaron parte del euro en sus años iniciales: Alemania, Francia, Italia, Bélgica, Finlandia, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal y España. Las decepcionantes cifras de competitividad, empleo y crecimiento, están muy lejos de lo que se pensó inicialmente. La experiencia ha demostrado que el euro no estaba preparado para evitar shocks exógenos dado que no había solidez en los marcos institucionales. Los grandes flujos de capital del núcleo a la periferia no han tenido ningún éxito dado que no se han aplicado eficientemente en la economía real y solo han permitido la proliferación de burbujas de toda índole.

Dejar a los bancos privados la tarea de unir a Europa ha sido un fracaso estruendoso que así como ha envuelto a estos países en la mayor crisis de su historia, no presenta ninguna vía de salida y la crisis se puede alargar por otros ocho años sin que exista ninguna luz real al final de este largo túnel. Esta gráfica del BCE muestra la caída en el PIB per cápita en Grecia, España, Portugal e Italia, desde el estallido de la crisis, el año 2007:

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Las causas de la crisis del euro van más allá de la crisis misma dado que en la propia concepción de la moneda única se cometieron muchos errores y no se tomó en cuenta el rol hegemónico de la banca y los altos niveles de corrupción que giran en torno al sistema financiero. Esto tiene profunda relación con la visión neoclásica sobre el rol del dinero en la economía. La crisis ha demostrado que el dinero no es neutral, pero los sistemas y las instituciones operan basados en esa neutralidad. Es como pensar que no existen consecuencias con la corrupción, o que sus consecuencias son “neutrales”. Habida cuenta de la abultada corrupción en la creación ilimitada de dinero; en la corrupción con la generación de préstamos que se sabía serían incobrables; y en la corrupción en la manipulación de las tasas y los tipos de interés, está claro que la moneda única no abría precisamente las puertas al paraíso para todos, sino solo a la banca. Por eso que a siete años del estallido de la crisis Europa sigue entrampada y sin poder dar vuelta la página de la crisis.

El reconocimiento que hace el Banco Central Europeo es una clara advertencia de las dificultades que vienen. La crisis de Grecia solo fue el tibio prolegómeno de un problema que irá en aumento a medida que los países no puedan romper el círculo vicioso del estancamiento y el desempleo. Este hecho tendrá serias repercusiones a la hora del pago de los intereses y la amenaza de una cadena de incumplimientos obstaculizará aún más la economía. Italia, Francia y España están en el primer lugar de la lista. Cuando llegue ese momento lo de Grecia habrá parecido un juego de niños.

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