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Justicia económica global
Actualizado: hace 3 horas 8 mins

¿Educación?: Filosofía

Hace 12 horas 23 mins

Federico Mayor Zaragoza – Comité de Apoyo de ATTAC España

Lo primero que ha hecho la nueva Directora General de la Unesco, Sra. Audrey Azoulay, ha sido enviar al mundo un mensaje con motivo del Día Mundial de la Filosofía – el 16 de noviembre- que coincide con la toma de posesión de la Dirección General en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura

Filosofía, fundamental para ser “libres y responsables” –que es la magistral definición de “educado” que establece el Artículo 1º de la Constitución de la Unesco-. Filosofía para hacer posible el pleno ejercicio de las facultades distintivas de la especie humana: reflexionar, imaginar, anticiparse, innovar, ¡crear!. Filosofía para –como inicia su escrito la Directora General- “poder transformar las sociedades”, para llevar a la práctica los cambios radicales que la situación actual del mundo exige. “El progreso, me decía un día en Oxford el Prof. Hans Krebs, consiste en ver lo que otros también pueden ver …., y pensar lo que nadie ha pensado”.

Es hoy necesario y apremiante, entre tantos enfoques e informes que confunden educación con capacitación y conocimiento con información (y lo que es todavía peor, con noticia) impulsar la Filosofía en todos los grados del aprendizaje.

Filosofía y enseñanzas artísticas para “dirigir con sentido la propia vida”, según la excelente expresión de D. Francisco Giner de los Rios. “La Filosofía crea las condiciones intelectuales para el advenimiento del cambio, el desarrollo sostenible y la paz”, subraya la Directora General. “Exhorto a todos los Estados Miembros a que den vida a este mensaje, que entronca con la esencia misma del mandato de la Unesco”, concluye.

¡Qué bien inicia la Directora General Audrey Azoulay su difícil misión!. Son excelentes augurios. Le deseo lo mejor.

P.D.: El Presidente Trump ha anunciado -¡y va la segunda!- que los Estados Unidos abandonarán la Unesco a finales de 2018. Está claro que Trump, que desdeña los acuerdos sobre la habitabilidad de la Tierra suscritos por su antecesor, no se da cuenta, acostumbrado a mirarse tan sólo a sí mismo, de los perjuicios que su actitud podría producir no sólo en los jóvenes y niños norteamericanos si no del mundo entero. La receta, todavía está a tiempo, es la Filosofía, es la Unesco…

Publicado por Federico Mayor Zaragoza

Categorías: Attac Planet

La nueva tesis once

Mar, 16/01/2018 - 07:00

Boaventura de Sousa Santos - Público.es

En 1845, Karl Marx escribió las célebres Tesis sobre Feuerbach. Redactadas después de los Manuscritos económicos y filosóficos de 1844, el texto constituye una primera formulación de su propósito de construir una filosofía materialista centrada en la praxis transformadora, radicalmente distinta de la que entonces dominaba y cuyo máximo exponente era Ludwig Feuerbach. En la célebre undécima tesis, la más conocida de todas, declara: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modo el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. El término “filósofos” se utiliza en un sentido amplio, como referencia a los productores de conocimiento erudito, pudiendo incluir hoy todo el conocimiento humanista y científico considerado fundamental en contraposición al conocimiento aplicado.

A principios del siglo XXI esta tesis plantea dos problemas. El primero es que no es verdad que los filósofos se hayan dedicado a contemplar el mundo sin que su reflexión haya tenido algún impacto en la transformación del mundo. Y aunque eso haya sucedido alguna vez, dejó de ocurrir con el surgimiento del capitalismo o, si queremos un término más amplio, con la emergencia de la modernidad occidental, sobre todo a partir del siglo XVI. Los estudios sobre sociología del conocimiento de los últimos cincuenta años han sido concluyentes en mostrar que las interpretaciones del mundo dominantes en una época dada son las que legitiman, posibilitan o facilitan las transformaciones sociales llevadas a cabo por las clases o grupos dominantes.

El mejor ejemplo de ello es la concepción cartesiana de la dicotomía naturaleza-sociedad o naturaleza-humanidad. Concebir la naturaleza y la sociedad (o la humanidad) como dos entidades, dos sustancias en la terminología de Descartes, totalmente distintas e independientes una de la otra, tal como sucede con la dicotomía cuerpo-alma, y construir sobre esa base todo un sistema filosófico es una innovación revolucionaria. Choca con el sentido común, pues no imaginamos ninguna actividad humana sin la participación de algún tipo de naturaleza, comenzando por la propia capacidad y actividad de imaginar, dado su componente cerebral, neurológico. Además, si los seres humanos tienen naturaleza, la naturaleza humana, será difícil imaginar que esa naturaleza no tenga nada que ver con la naturaleza no humana. La concepción cartesiana tiene obviamente muchos antecedentes, desde los más antiguos del Antiguo Testamento (libro del Génesis) hasta los más recientes de su casi contemporáneo Francis Bacon, para quien la misión del ser humano es dominar la naturaleza. Pero fue Descartes quien confirió al dualismo la consistencia de todo un sistema filosófico.

El dualismo naturaleza-sociedad, en razón del cual la humanidad es algo totalmente independiente de la naturaleza y esta es igualmente independiente de la sociedad, es de tal manera constitutivo de nuestra manera de pensar el mundo y nuestra presencia e inserción en él que pensar de modo alternativo es casi imposible, por más que el sentido común nos reitere que nada de lo que somos, pensamos o hacemos puede dejar de contener en sí naturaleza. ¿Por qué entonces la prevalencia y casi evidencia, en los ámbitos científico y filosófico, de la separación total entre naturaleza y sociedad? Hoy está demostrado que esta separación, por más absurda que pueda parecer, fue una condición necesaria de la expansión del capitalismo. Sin tal concepción no habría sido posible conferir legitimidad a los principios de explotación y apropiación sin fin que guiaron la empresa capitalista desde el principio.

El dualismo contenía un principio de diferenciación jerárquica radical entre la superioridad de la humanidad/sociedad y la inferioridad de la naturaleza, una diferenciación radical que se basaba en una diferencia constitutiva, ontológica, inscrita en los planes de la creación divina. Esto permitió que, por un lado, la naturaleza se transformara en un recurso natural incondicionalmente disponible para la apropiación y la explotación del ser humano en beneficio exclusivo. Y, por otro, que todo lo que se considerara naturaleza pudiera ser objeto de apropiación en los mismos términos. Es decir, la naturaleza en sentido amplio abarcaba seres que, por estar tan cerca del mundo natural, no podían considerarse plenamente humanos.

De este modo, se reconfiguró el racismo para significar la inferioridad natural de la raza negra y, por tanto, la “natural” conversión de los esclavos en mercancías. Esta fue la otra conversión de la que nunca habló el padre António Vieira (famoso jesuita portugués, 1608-1697), pero que está presupuesta en todas las demás de las que habló brillantemente en sus sermones. La apropiación pasó a ser el otro lado de la superexplotación de la fuerza de trabajo. Lo mismo ocurrió con las mujeres al reconfigurar la inferioridad “natural” de las mujeres, que venía de muy atrás, convirtiéndola en la condición de su apropiación y superexplotación, en este caso consistente en la apropiación del trabajo no pagado de las mujeres en el cuidado de la familia. Este trabajo, a pesar de tan productivo como el otro, convencionalmente se consideró reproductivo para poderlo devaluar, una convención que el marxismo rechazó. Desde entonces, la idea de humanidad pasó a coexistir necesariamente con la idea de subhumanidad, la subhumanidad de los cuerpos racializados y sexualizados. Podemos, pues, concluir que la comprensión cartesiana del mundo estaba implicada hasta la médula en la transformación capitalista, colonialista y patriarcal del mundo.

En ese marco, la tesis once sobre Feuerbach plantea un segundo problema. Es que para enfrentar los gravísimos problemas del mundo de hoy –desde los chocantes niveles de desigualdad social a la crisis ambiental y ecológica, calentamiento global irreversible, desertificación, falta de agua potable, desaparición de regiones costeras, acontecimientos “naturales” extremos, etcétera– no es posible imaginar una práctica transformadora que resuelva estos problemas sin otra comprensión del mundo. Esa otra comprensión debe rescatar, a un nuevo nivel, el sentido común de la mutua interdependencia entre la humanidad/sociedad y la naturaleza; una comprensión que parta de la idea de que, en lugar de sustancias, hay relaciones entre la naturaleza humana y todas las otras naturalezas, que la naturaleza es inherente a la humanidad y que lo inverso es igualmente verdadero; y que es un contrasentido pensar que la naturaleza nos pertenece si no pensamos, de forma recíproca, que pertenecemos a la naturaleza.

No será fácil. Contra la nueva comprensión y, por tanto, nueva transformación del mundo militan muchos intereses bien consolidados en las sociedades capitalistas, colonialistas y patriarcales en que vivimos. Como he venido sosteniendo, la construcción de una nueva comprensión del mundo será el resultado de un esfuerzo colectivo y de época, o sea, ocurrirá en el seno de una transformación paradigmática de la sociedad. La civilización capitalista, colonialista y patriarcal no tiene futuro, y su presente demuestra eso de tal modo que ella solo prevalece por la vía de la violencia, de la represión, de las guerras declaradas y no declaradas, del estado de excepción permanente, de la destrucción sin precedentes de lo que continúa asumiendo como recurso natural y, por tanto, disponible sin límites. Mi contribución personal en ese esfuerzo colectivo ha consistido en la formulación de lo que denomino epistemologías del Sur. En mi concepción, el sur no es un lugar geográfico, es una metáfora para designar los conocimientos construidos en las luchas de los oprimidos y excluidos contra las injusticias sistémicas causadas por el capitalismo, el colonialismo y el patriarcado, siendo evidente que muchos de los que constituyen el sur epistemológico vivieron y viven también en el sur geográfico.

Estos conocimientos nunca fueron reconocidos como aportes para una mejor comprensión del mundo por parte de los titulares del conocimiento erudito o académico, sea filosofía, sea ciencias sociales y humanas. Por eso, la exclusión de esos grupos fue radical, una exclusión abisal resultante de una línea abisal que pasó a separar el mundo entre los plenamente humanos, donde “solo” es posible la explotación (la sociabilidad metropolitana), y el mundo de los subhumanos, poblaciones desechables donde es posible la apropiación y la superexplotación (la sociabilidad colonial). Una línea y una división que prevalecen desde el siglo XVI hasta hoy. Las epistemologías del Sur buscan rescatar los conocimientos producidos del otro lado de la línea abisal, el lado colonial de la exclusión, a fin de poder integrarlos en amplias ecologías de saberes donde podrán interactuar con los conocimientos científicos y filosóficos con miras a construir una nueva comprensión/transformación del mundo.

Esos conocimientos –hasta ahora invisibilizados, ridiculizados, suprimidos– fueron producidos tanto por los trabajadores que lucharon contra la exclusión no abisal (zona metropolitana), como por las vastas poblaciones de cuerpos racializados y sexualizados en resistencia contra la exclusión abisal (zona colonial). Al centrarse particularmente en esta última zona, las epistemologías del Sur dan especial atención a los subhumanos, precisamente aquellos y aquellas que fueron considerados más próximos a la naturaleza. Los conocimientos producidos por esos grupos, pese a su inmensa diversidad, son extraños al dualismo cartesiano y, por el contrario, conciben la naturaleza no humana como profundamente implicada en la vida social-humana, y viceversa. Como dicen los pueblos indígenas de las Américas: “La Naturaleza no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Naturaleza”. Los campesinos de todo el mundo no piensan de modo muy diferente. Y lo mismo sucede con grupos cada vez más vastos de jóvenes ecologistas urbanos en todo el mundo.

Esto significa que los grupos sociales más radicalmente excluidos por la sociedad capitalista, colonialista y patriarcal, muchos de los cuales fueron considerados residuos del pasado en vías de extinción o de blanqueamiento, son los que, desde el punto de vista de las epistemologías del Sur, nos están mostrando una salida con futuro, un futuro digno de la humanidad y de todas las naturalezas humanas y no humanas que la componen. Al ser parte de un esfuerzo colectivo, las epistemologías del Sur son un trabajo en curso y todavía embrionario. En mi propio caso, pienso que hasta hoy no alcancé a expresar toda la riqueza analítica y transformadora contenida en las epistemologías del Sur que voy proponiendo. He destacado que los tres modos principales de dominación moderna –clase (capitalismo), raza (racismo) y sexo (patriarcado)– actúan articuladamente y que esa articulación varía con el contexto social, histórico y cultural, pero no he dado suficiente atención al hecho de que este modo de dominación se asienta de tal modo en la dualidad sociedad/naturaleza que sin la superación de esta dualidad ninguna lucha de liberación podrá ser exitosa.

En tal escenario, la nueva tesis once debería tener hoy una formulación del tipo: “Los filósofos, filósofas, científicos sociales y humanistas deben colaborar con todos aquellos y aquellas que luchan contra la dominación en el sentido de crear formas de comprensión del mundo que hagan posible prácticas de transformación del mundo que liberen conjuntamente el mundo humano y el mundo no humano”. Es mucho menos elegante que la undécima tesis original, cierto, pero tal vez nos sea más útil.

Traducción de Antoni Aguiló y José Luis Exeni Rodríguez

Boaventura de Sousa Santos es sociólogo. Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra. 

Categorías: Attac Planet

Nos estaban dilapidando el Estado… y ahora nos reducen la dieta a la mitad

Lun, 15/01/2018 - 07:00

Rosa María Artal – Comité de Apoyo de ATTAC España

La noticia es de hoy y habla del dinero de todos.

El Gobierno impone un límite del 50% del gasto a los ministerios hasta que haya presupuestos

Los criterios de la prórroga de los presupuestos para 2018 incluyen una cláusula para que los distintos departamentos no puedan comprometer la mitad de lo presupuestado el año pasado. Los gastos adicionales tendrán que contar con el visto bueno del Ministerio de Hacienda. El Ejecutivo aumenta así el control del gasto respecto a otras prórrogas presupuestarias.

Esto quiere decir que Montoro reduce a la mitad el exiguo “gasto” público español, a pesar de todas las advertencias. Debe preferir forzar a sus socios políticos para demostrar quién manda.

A costa de lo que sea. La limitación del presupuesto afectará , entre otras, a las inversiones, ayudas a la dependencia y políticas de género.

Esta misma semana publiqué en el diario.es este artículo. Grandes ahorros ha hecho con nosotros el PP, solo que las cuentas no nos cuadran, pero nada. Ahora la mitad.

Rajoy reúne el día 15 al máximo órgano del PP para fijar la agenda de 2018
La cúpula del PP reunida en la calle Génova EFE

 

Decía Rajoy en 2012, su primer año de mandato, que planeaba lograr “ el Estado más barato de Europa Occidental” y, desde luego, se ha dedicado con fruición a la tarea. Alguien como él, tan aficionado  a los dichos y refranes, debería saber que lo barato es caro. Y no solo para el bien público sino para la pura marcha económica. De ahí que grandes soportes del poder financiero y mediático estén empezando a advertirle que por ese camino están agostando el futuro de nuestro país y nuestra sociedad.  Así lo decía el editorial de El País del lunes, aun con toda su mirada neoliberal. Hablan de medidas de ajuste equivocadas, cuando no fue tanto “la crisis” –eterna excusa – como la decidida voluntad de recortar lo público. Causas distintas para un diagnóstico que comparto: Están dejando el Estado bajo mínimos y es peligroso. El paciente puede morir de inanición.

El Banco de España vuelve a reflejar que el descenso continuo de la inversión pública en España situó a 2017 en el mínimo de los últimos 50 años. Ha sido el 1,9% del PIB, la más baja proporción desde 1970 y la menor de toda Europa. Salvo Portugal que –con un gobierno de izquierdas – anda reponiéndose con sus propias recetas y con éxito. Aquí, Rajoy sigue encantado de su labor. Dando una versión desbordadamente triunfalista de su gestión. El PP ha reducido en un 60% la inversión en infraestructuras. Un 50% las educativas y un 37% las sanitarias.  Abultado porcentaje, aún descontando la previsible corrupción de aquellas obras. IVIV, la Fundación del BBVA, también alerta de los riesgos de tan enorme recorte.

El caos de la nevada, ejemplo del recorte en servicios públicos

El escándalo desatado por la nevada del día de Reyes guarda estrecha relación con haber minimizado el Estado. Con las privatizaciones. Muchos ciudadanos que no siguen la actualidad se habrán enterado de que depende de por dónde circulen para que el Estado se responsabilice de su seguridad.

Hemos llegado a la alucinante situación de ver al Director General de Tráfico culpar a los conductores de haberse quedado –por miles – tirados en la nieve durante horas, hasta 18 horas. En carreteras a su cargo y en una autopista, la AP-6, Villalba-Adanero, abierta, no cerrada en su acceso, que se cortaba en un punto, abandonando a los viajeros a su suerte.  La diatriba entre a quién correspondía activar los quitanieves y distintos recursos quedará probablemente en nada o en poco. No puede decirse que el PP apriete a las concesionarias de autopistas que rescató con nuestro dinero. Obligados por los dadivosos contratos que suscribieron previamente sus administraciones.

La España tabernia y cuñada lo tiene claro: los conductores son culpables…  porque lo dice la autoridad ante la que solo cabe sumisión. En el siglo XXI existen medios para no tener que quedarse en casa a esperar que escampe, como en el XIX, si se van a utilizar carreteras nacionales.

El caos de la nevada es el ejemplo más gráfico de lo que está sucediendo en todos los sectores a los que el PP ha venido aplicando el rigor de su tijera cuando no su guadaña. Porque hay más. La inversión en carreteras ha caído a niveles de los años ochenta. Se preguntan por qué ha vuelto a crecer el número de víctimas de accidentes de tráfico. El deterioro de la red viaria influye decisivamente. Y la antigüedad del parque automovilístico que ha alcanzado la peligrosa media de 14 años. Solo el 35% tiene menos de 10 años que es lo aconsejable. El “pese a la recuperación” les queda muy lejos a buena parte de la sociedad. Abrir los ojos a mucha más.

Sanidad y educación, los otros dos grandes paganos

Hablamos también de recortes drásticos en las infraestructuras de Sanidad. No tienen más que ver el estado en el que se encuentran las  urgencias del Hospital de La Paz de Madrid que era un centro de referencia. Como ejemplo de muchos otros. Y el descenso en las valoraciones internacionales de nuestro Sistema Público de Salud considerado, hasta la llegada del PP, uno de los más eficientes del mundo. O en educación.

Recordemos que el recorte del monto global de estos ministerios fue el primer gran decreto del PP junto con la reforma laboral. Tres grandes pilares, tres grandes bocados. Los dejó temblando. Pero, oiga, si es usted un buen ultraliberal, ahorrando se puede pagar en EEUU  un tratamiento , por ejemplo, para evitar la ceguera por degeneración de la retina. Quién no tiene a mano 850.000 dólares para dedicarlos a ese fin. Además, el laboratorio lo vende a plazos.

Invertir en deseducación

Se preocupan de cómo afectará la falta de inversión en infraestructuras en nuestro futuro. Aún más nos dañará como sociedad la implacable apuesta por la deseducación, cuando no por un puro fomento de la burricie. Ha encontrado un campo fértil. Les salen cuatro charlatanes en la tele salpicando datos en una pizarra y hablando de lo malo y antiguo que es Papá Estado y lo compran. No cuentan entretanto que a Papá Estado lo tenemos a cuerpo de rey con nuestros impuestos y Papá Estado nos devuelve migajas. Pagamos más dinero por menos servicios y encima quienes pagamos, porque también hay privilegiados para el ministerio de Montoro.

Deuda pública en máximos

El gobierno de Rajoy ha logrado unos niveles de inversión en los ciudadanos mínimos y, paradójicamente, tiene la Deuda Pública en máximos. Más de dos tercios de la deuda pública española procede de gestores del PP, municipales, autonómicos y estatales. Medio billón de euros de los 753.000 millones que ha crecido el endeudamiento institucional en la última década. Los presupuestos de 2017 asignaron casi un 10% del total (un 9,4%) a pagar los intereses.  32.171 millones, solo en intereses, además de la amortización.

Pero no son temas que, como otros, colonicen los medios. Presumir de esta gestión y que se la aplaudan es un buen índice de la España de hoy.  El FMI acaba de alertar al gobierno del peligro que representa la descomunal deuda de España. Les recomiendo ver los  gráficos de su evolución comparada y así podrán admirar el garbo de esa flecha casi vertical al techo desde que manda Rajoy.

Crear un agujero en el sistema de pensiones de 100.000 millones de euros –no es un error: 100.000 millones de euros- es otro de los grandes logros de la gestión de este PP que ha llevado la inversión pública en España a mínimos.  Zapatero dejó la hucha con superávit:  de  66.815 millones de euros.

¿Por qué intentan imponer que no es sostenible ya el Estado del Bienestar?

Ignacio Escolar escribía en Actúa, uno de los libros que compartimos: “Si la Europa arruinada de la posguerra fue capaz de construir el Estado del bienestar, ¿por qué la Europa próspera del siglo XXI va a ser incapaz de mantenerlo?”.  Es hora de responder que porque volvió a cruzarse en nuestro camino la codicia de unos pocos, la desinformación, y el miedo y credulidad de una mayoría suficiente de ciudadanos.

Anticorrupción tiene bajo su foco a los cuatro políticos del PP que han presidido la Comunidad de Madrid: Gallardón, Aguirre, González y Cifuentes. Solo este dato, enorme, aunque gota de agua en el océano de la corrupción en España, da idea de lo que para las arcas del Estado supone el saqueo al que vienen siendo sometidas. No hay pan para tanto chorizo. No lo había, y sigue sin haberlo. Pero cada vez parece haber, también, menos ciudadanos hambrientos de dignidad. Y alguna trápala más se cuece en la sombra cuando contemplamos el silencio y la colaboración de partidos y personas en teoría progresistas.  De quien comparte al 100% la ideología del PP poco hay que esperar.

Se está aplicando con tan sistemática eficacia la destrucción del Estado que apenas  va a quedar ya remedio.  Con grandes complicidades.  Nunca pagamos tanto a cambio de tan poco. ¿Para qué sirven ahora nuestros impuestos? Se diría que, básicamente, para mantener los gobiernos varios, las oposiciones varias, la Monarquía y las fuerzas de seguridad. Recordemos que en este momento de inversión mínima en gasto social, el ministerio de Defensa se ha comprometido con la OTAN a aumentar el gasto militar en un 80% hasta 2024.

El recorte en educación, se paga. El PP y sus socios han sabido encumbrar a la España oscura que tiene su razón de ser solo en símbolos y tradiciones inamovibles. Esta etapa ha potenciado la caspa, la ha hecho emerger en sectores que ya la escondían por pudor. Lo cual es una condena para el conjunto si no adopta una actitud activa. Algo incumbe a la propia sociedad, dado que no toda ni mucho menos muestra carencias cognitivas y éticas que cada vez se airean más y con mayor orgullo. Se la culpa se quedarse atrancada en la nieve desoyendo que no hay gobierno serio que la ampare. Pero todavía es más grave que lo acepte y que dóciles colaboracionistas lo aplaudan.

Lo más grave es esta sociedad que se está dejando quitar las bases de un Estado social a cambio de nada, porque se ha dejado convencer de que este estatus de corrupción e ineficacia es a lo mejor que puede aspirar.

  Publicado en eldiarioes el Periscopio
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Inteligencia artificial: el futuro de la especulación financiera

Dom, 14/01/2018 - 07:00

Alejandro Nadal – Consejo Científico de ATTAC España

El tema de la inteligencia artificial despierta grandes inquietudes. Algunas están relacionadas con complicaciones reales, como el de la pérdida de empleos. Otras se vinculan con el problema de si las máquinas podrían adquirir consciencia de sí mismas en la medida en que alcancen mayores niveles de inteligencia. Ese día no está tan próximo como algunos aficionados del tema creen. Pero eso no quiere decir que no existen razones para preocuparse.

¿Cómo definir la inteligencia artificial (IA)? En términos muy sencillos, se puede definir como una tecnología basada en la recopilación de grandes cantidades de datos para usarlos en un proceso de toma de decisiones con una finalidad determinada. Los datos deben estar relacionados con un tema específico y los parámetros que rodean las decisiones deben estar más o menos bien determinados para alcanzar el objetivo buscado.

Las aplicaciones de la IA ya se dejan sentir en todos los sectores de la economía. Pero su penetración en los mercados financieros es particularmente alarmante. En este terreno la inestabilidad y los incentivos perversos de los mercados han mostrado tener un espectacular poder destructivo en los decenios pasados. Y si los reguladores ya tienen dificultades para supervisar el mercado, con la IA sus problemas se están intensificando.

Hasta hace poco tiempo los métodos utilizados por los especuladores en el sector financiero se basaban en el análisis tradicional sobre rendimientos pasados de algún activo y las perspectivas sobre las empresas o agentes que lo habían puesto en circulación. A pesar de la experiencia de los corredores y los operadores financieros, los sentimientos del mercado nunca fueron fáciles de apreciar y cuando ocurría un tropezón las pérdidas de sus clientes se acumulaban.

Hoy se supone que los nuevos equipos y programas de IA ayudarán a evitar errores y reducirán pérdidas para los inversionistas. La gran diferencia con las herramientas del análisis tradicional estriba en la cantidad de datos que esta tecnología permite procesar y en la velocidad a la que se puede analizar esa montaña de información. Mientras el análisis convencional permitía tomar en cuenta un número limitado de mercados simultáneamente, las herramientas de la IA hacen posible considerar al mismo tiempo un gran número de mercados financieros de diferente naturaleza en todo el mundo.

Lo más importante es que la inteligencia artificial hace posible a los operadores identificar oportunidades de arbitraje que el análisis convencional simplemente era incapaz de reconocer. Con la ayuda de la IA hoy las operaciones de arbitraje se pueden llevar a cabo no sólo al interior de un solo mercado y con productos de la misma naturaleza, sino entre todo tipo de mercados y activos heterogéneos. Así, por ejemplo, el especulador puede hoy identificar oportunidades de arbitrajes entre productos complejos en los mercados de futuros de materias primas y en el mercado mundial de divisas en cuestión de segundos. Las recomendaciones sobre la composición de carteras de inversión están basadas en este tipo de estimaciones, pero la fortaleza de estas sugerencias depende de la inestabilidad general de los mercados financieros.

Es cierto que con la IA las comparaciones de precios probables de múltiples productos y la evolución de variables como tipos de cambio y riesgo cambiario, tasas de interés o inflación se llevan a cabo a una velocidad relámpago. Pero quizá en eso reside el enorme riesgo que esta tecnología conlleva para la estabilidad de los mercados financieros.

Algunos analistas piensan que el uso generalizado de la IA conducirá a una mayor eficiencia y reducirá la volatilidad en los mercados financieros, porque la intervención humana se reducirá a un mínimo. Pero esa creencia no tiene bases sólidas. Lo cierto es que la IA no cambiará la naturaleza de la instabilidad intrínseca de los mercados financieros. De hecho, debido a la velocidad con que se realizan los cálculos y estimaciones al usarse esta tecnología, las fluctuaciones en este tipo de mercados financieros pueden amplificarse. Y, por otra parte, los incentivos perversos que muchas investigaciones han identificado en la dinámica de formación de precios de activos financieros tampoco desaparecen con la IA.

Las computadoras ya están diseñando computadoras cada vez más inteligentes. El matemático John von Neumann vaticinó en 1958 que ese proceso recursivo podría desembocar en una inteligencia superior a la humana y en lo que denominó un punto de singularidad: un punto más allá del cual no sería posible la continuidad de los acontecimientos humanos tal y como los conocemos. Todo eso es posible, aunque probablemente faltan varios miles de años para que las máquinas evolucionen de ese modo. Pero si se hacen más inteligentes, ¿por qué habrían de seguir empecinadas en buscar ganancias económicas en la especulación ciega, en lugar de solucionar los problemas de la humanidad en este planeta?

Twitter: @anadaloficial

Publicado en La Jornada

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¿Un nuevo clima de participación?

Sáb, 13/01/2018 - 07:00

Javier Andaluz Prieto - Coordinador Campaña Clima – Confederación de Ecologistas en Acción

[INFORME] HOJA DE RUTA HACIA 2018

El Acuerdo de París ha sido el primer acuerdo internacional ratificado en menos de un año, de esta forma el pasado 4 de noviembre de 2016 entró en vigor. Esta prontitud en la ratificación ha supuesto que las decisiones que la primera CMA debiese haber tomado no estaban cerradas aún y en muchos casos incluso ni han empezado. Ante lo cual durante la cumbre de Marrakech y posteriormente en la cumbre de Fiji-Bonn se optó que el trabajo prioritario hasta 2018 será la elaboración de un “libro de reglas” y el “Diálogo Facilitado. En él se pretende definir una metodología común que permita que los datos sean específicos, medibles, comparables y comunes.

Todavía quedan numerosos acuerdos intermedios que tomar que son analizados en este informe. Estos serán definidos en el conocido como Diálogo de Talanoa. Conocer cuál será la hoja de ruta hacia 2018 nos permite abordar la cuestión de si estaremos a tiempo de frenar las peores consecuencias del cambio climático a tiempo.

Por ello Ecologistas en Acción con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente elabora el presente informe, actualizado tras la COP23, para aportar claridad sobre este camino de las negociaciones internacionales.

[INFORME] ¿UN NUEVO CLIMA DE PARTICIPACIÓN?

DE GRENELLE A LOS PRESUPUESTOS DE CARBONO: ANÁLISIS DE LOS PROCESOS PARTICIPATIVOS EN LEYES DE CAMBIO CLIMÁTICO

La participación está presente desde el inicio de la lucha contra el cambio climático. Si bien es cierto que durante las primeras décadas de los 70 y los 80, es a partir de los años 90 cuando la participación de otros actores no políticos dentro de las cumbres internacionales se refuerza. De hecho, la Declaración de Rio de Janeiro de 1992 que diera origen a las negociaciones climáticas internacionales ya establece en su principio 10.

El Acuerdo de París ha sido el primer acuerdo internacional ratificado en menos de un año, de esta forma el pasado 4 de noviembre de 2016 entró en vigor. Esta prontitud en la ratificación ha supuesto que las decisiones que la primera CMA debiese haber tomado no estaban cerradas aún y en muchos casos incluso ni han empezado. Ante lo cual durante la cumbre de Marrakech y posteriormente en la cumbre de Fiji-Bonn se optó que el trabajo prioritario hasta 2018 será la elaboración de un “libro de reglas” y el “Diálogo Facilitado. En él se pretende definir una metodología común que permita que los datos sean específicos, medibles, comparables y comunes.

En este sentido parece oportuno realizar una evaluación de distintos mecanismos de participación que han servido para la generación de leyes de cambio climático, Identificando las oportunidades y fortaleces que han aportado cada uno de los instrumentos.

Por ello Ecologistas en Acción con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente elabora el presente informe, que evalúa la participación en torno a tres proyectos legislativos: Entorno Grenelle, la Ley Climate Change Act de 2008 y la Ley General de Cambio Climático de México.

 

Javier Andaluz Prieto Coordinador Campaña Clima
Confederación de Ecologistas en Acción

Tel: 645 51 81 04

www.ecologistasenaccion.org/clima

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Las doce victorias del Presidente Maduro en 2017

Vie, 12/01/2018 - 07:00

Ignacio Ramonet – Consejo Científico de ATTAC España

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En este año heroico de brutales ataques e infinitas agresiones, el chavismo ha demostrado su fortaleza y su capacidad de superación.

Para empezar, hay que recordar que el Presidente Nicolás Maduro es el mandatario más injustamente acosado, calumniado y agredido de la historia de Venezuela. Más aún que el propio comandante Hugo Chávez, fundador de la Revolución Bolivariana…Sacar como sea a Nicolás Maduro del palacio de Miraflores ha sido y es el objetivo enfermizo de la oposición reaccionaria interna y de sus poderosos aliados internacionales comenzando por el gobierno de los Estados Unidos de América.

Apenas empezó el año 2017, los ataques contra el Presidente arrancaron de inmediato. La primera agresión vino de la Asamblea Nacional, controlada por la contrarrevolución, que decidió, el 9 de enero,« desconocer » al Presidente. Y acusó a Nicolás Maduro de haber « abandonado su cargo ». Algo falso y absurdo.

Ante esa tentativa de golpe de estado constitucional -inspirado en el modelo de golpe parlamentario que derrocó a Dilma Rousseff en Brasil en 2016-, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) intervino para señalar que, en virtud de la Constitución, la Asamblea Nacional no puede destituir al jefe de Estado, directamente elegido por el pueblo.

Por su parte, el Presidente respondió a esa tentativa de golpe organizando, el 14 de enero, unas masivas maniobras cívico-militares denominadas « Ejercicio de acción integral antimperialista Zamora 200 ». Se movilizaron unos 600.000 efectivos entre militares, milicianos y militantes de los movimientos sociales. Y ofreció de ese modo una imponente demostración de la unidad de las fuerzas armadas, el Gobierno, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y las masas populares. Esa fue la primera victoria de 2017.

Envalentonada por la elección, en Estados Unidos, de Donald Trump  -candidato de la derecha suprematista que tomó posesión de su cargo en Washington el 20 de enero…-, la oposición venezolana trató de intimidar al Gobierno madurista con una gran marcha en Caracas el 23 de enero, fecha de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez en 1958. Pero ahí también fracasó de manera patética. Entre otras razones, porque el Presidente Maduro respondió organizando, ese mismo día, el traslado popular de los restos de Fabricio Ojeda, líder revolucionario del derrocamiento de Pérez Jiménez, al Panteón Nacional. Al llamado del mandatario, acudieron en masa centenares de miles de caraqueños que llenaron las avenidas de la capital. Y se pudo ver netamente cómo el chavismo popular domina las calles, mientras que la oposición exhibía sus divisiones y su escualidez extrema. Esa fue la segunda victoria del Presidente Maduro.

Poco después se produjo la intervención del Tribunal Supremo, el cual subrayó que la Asamblea Nacional se halla en situación de « desacato » desde 2016. En efecto, como se recordará, en las elecciones legislativas del 6 de diciembre de 2015, se denunciaron fraudes en el estado Amazonas. Fraudes demostrados por grabaciones en las cuales la secretaria de la gobernación del estado ofrecía sumas de dinero a grupos de electores para votar por los candidatos opositores. En consecuencia, el TSJ suspendió a esos diputados. Pero la Asamblea Nacional persistió en juramentarlos. Porque la suma de esos tres asambleístas suplementarios le hubiera conferido a la oposición una mayoría absoluta cualificada (dos tercera partes de los diputados) y el poder de derogar leyes orgánicas y de limitar la acción del propio Presidente…

Las tensiones entre un Parlamento y un Tribunal Supremo son relativamente frecuentes en todas las grandes democracias. En Europa por ejemplo, cuando surge un conflicto constitucional entre poderes, es habitual que el Tribunal Supremo asuma competencias del Parlamento. Y en Estados Unidos, hasta un presidente tan esotérico como Donald Trump ha tenido que acatar las decisiones recientes de la Corte Suprema…

Pero, en Caracas, la contrarrevolución utilizó ese debate para relanzar una campaña internacional sobre la pretendida « ausencia de democracia en Venezuela ». Con la complicidad de la nueva Administración estadounidense, montó una colosal operación de linchamiento mediático mundial contra Nicolás Maduro. Movilizando a los principales medios dominantes de comunicación: desde CNN y Fox News hasta la BBC de Londres, más los medios principales de América Latina y del Caribe, y los más influyentes diarios globales, pilares de la hegemonía comunicacional conservadora, así como las redes sociales.

Al mismo tiempo, la derecha venezolana maniobró con la intención de internacionalizar el conflicto interno trasladándolo al seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), «ministerio de las colonias de Estados Unidos» según Che Guevara. Obedeciendo a consignas del nuevo gobierno de Donald Trump y con el apoyo de varios regímenes conservadores de América Latina, Luis Almagro, secretario general de la OEA, asumió entonces el miserable rol de liderar esa maniobra reclamando la aplicación de la Carta Democrática contra Venezuela.

Pero Caracas contraatacó al momento, y consiguió la solidaridad diplomática de la mayoría de los Estados latinoamericanos y caribeños. A pesar de los deshonestos ardides y de los falsos argumentos del Secretario General de la OEA, Venezuela jamás pudo ser puesta en minoría. Venció de manera irrefutable. Y los enemigos de la Revolución Bolivariana, entre ellos Washington, se rompieron los dientes contra la sólida estrategia imaginada por el Presidente Maduro, basada en la realidad de los hechos, la honestidad política y la ética. Finalmente, en abril, Caracas decidió retirarse de la OEA, acusando a esa organización de  «acciones intrusivas contra la soberanía de Venezuela». Con imaginación y audacia, en ese complejo escenario internacional, Nicolás Maduro consiguió así su tercera gran victoria de 2017.

Entretanto, las tensiones aumentaron en Caracas cuando, el 29 de marzo, la Sala Constitucional del TSJ declaró que “mientras persista la situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional, esta Sala Constitucional garantizará que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta Sala o por el órgano que ella disponga, para velar por el Estado de Derecho”. Anteriormente, el TSJ ya había señalado también que la inmunidad parlamentaria de los diputados «sólo se ampara durante el ejercicio de sus funciones», lo cual no era el caso al hallarse la Asamblea Nacional « en desacato »…

La oposición antichavista puso el grito en el cielo. Y con la ayuda, una vez más, de las fuerzas conservadoras internacionales pasó a propulsar un plan sedicioso contrarrevolucionario. Empezó entonces la larga y trágica «crisis de las guarimbas». Durante cuatro interminables meses –de abril a julio- la contrarrevolución lanzó la más desesperada y brutal ofensiva bélica contra el Gobierno bolivariano. Financiadas en dólares por la derecha internacional, las fuerzas antichavistas –lideradas por Primero Justicia y Voluntad Popular, dos organizaciones de extrema derecha- no dudaron en utilizar a paramilitares, a agentes terroristas y a mercenarios del crimen organizado en un despliegue de tácticas irregulares simultáneas, así como a una élite de expertos en guerra psicológica y propaganda “democrática”. Con la finalidad patológica de derrocar a Nicolás Maduro.

Ebrias de violencia, las hordas ‘guarimberas’ se abalanzaron al asalto de la democracia venezolana. Atacaron, incendiaron y destruyeron hospitales, centros de salud, guarderías, escuelas, liceos, maternidades, almacenes de alimentos y de medicinas, oficinas gubernamentales,  cientos de negocios privados, estaciones de metro, autobuses, mobiliario público… Mientras multiplicaban las barricadas en las urbanizaciones burguesas que controlaban.

Los violentos, arrojando decenas de cócteles molotov, se cebaron particularmente contra los efectivos de los cuerpos de seguridad. Cinco uniformados fueron asesinados a tiros. Por otra parte, muchos ‘guarimberos’ dieron muestra de un terrible salvajismo cuando tensaron finos cables de acero en las vías públicas para degollar a motociclistas… O cuando, rebosantes de odio y de racismo, quemaron vivos a jóvenes chavistas. Veintinueve en total, de los cuales fallecieron nueve. Resultado: ciento veintiuna personas asesinadas, miles de heridos y pérdidas millonarias.

Durante esos cuatro meses de arrebato contrarrevolucionario, la oposición también llamó a atacar bases militares, y trató de empujar a las fuerzas armadas a marchar contra el Gobierno legítimo y a asaltar el Palacio presidencial. La extrema derecha golpista lo intentó todo para generar una guerra civil, fracturar la unión cívico-militar, y destruir la democracia venezolana.

Al mismo tiempo, a escala internacional, seguía la frenética campaña mediática presentando a los que incendiaban hospitales, asesinaban a inocentes, destruían escuelas y quemaban a gente viva, como «héroes de la libertad». Era el mundo al revés, el de la ‘post-verdad’ y de los ‘hechos alternativos’…

No fue fácil resistir a tanto terror, a tanta agresión, y controlar el orden público con una visión de autoridad democrática, de proporcionalidad y de respeto a los derechos humanos. El presidente Nicolás Maduro, constitucional y legítimo, lo consiguió. Y logró hallar lo que parecía imposible: la salida del laberinto de la violencia. Con una idea genial, que nadie esperaba. Y que descolocó y desconcertó a la oposición: volver al poder constituyente originario.

El pretexto del terrorismo ‘guarimbero’ residía, en efecto, en el desacuerdo entre dos legitimidades: la del Tribunal Supremo de Justicia y la de la Asamblea Nacional. Ninguna de las dos instituciones quería dar su brazo a torcer. ¿Cómo salir del impase? Basándose en los artículos 347, 348 y 349 de la Constitución chavista de 1999, y apelando a su estatus de Jefe del Estado y de árbitro máximo, el Presidente Maduro decidió reactivar un proceso popular constituyente. Era el único modo de hallar, por la vía del diálogo político y de la palabra, un acuerdo con la oposición. Y de regular el conflicto histórico, para idear soluciones a los problemas del país. Lo pensó muy bien y esperó el momento adecuado. Hasta que, el 1° de mayo, se dieron todas las condiciones. Ese día, el Presidente anunció que la elección de los delegados a la Asamblea Constituyente se efectuaría el 30 de julio. Era la única opción para la paz.

Pero, de nuevo, confirmando su desesperante torpeza política, la oposición rechazó la mano tendida. Entre vítores de la prensa mundial, como parte de la campaña brutal e inclemente contra la Revolución Bolivariana,  los partidos opositores acordaron no participar… Y se dedicaron, al contrario, a sabotear las elecciones, a impedir el acceso al sufragio, a poner barricadas, a quemar urnas y a amenazar a quienes deseaban ejercer su derecho a elegir.

Fracasaron. Fueron incapaces de impedir que, el 30 de julio, la gente saliera masivamente a apostar por la democracia contra la violencia y el terror. Más de ocho millones y medio de ciudadanos acudieron a votar. Venciendo toda suerte de obstáculos. Afrontando paramilitares y ‘guarimberos’. Franqueando calles bloqueadas. Cruzando arroyos y ríos. Haciendo lo imposible para cumplir con su deber cívico, político, ético, moral… Superando las amenazas de adentro y de afuera.

Pocos esperaban tan alto grado de movilización popular, esa afluencia de votantes y el rotundo éxito electoral. Al día siguiente, como lo había vaticinado el Presidente, las ‘guarimbas’ se dispersaban. La violencia se desvanecía. La paz volvía a reinar. Con sutileza, paciencia, coraje y decisión, y una fina inteligencia estratégica, el Presidente Maduro logró de ese modo derrotar a las ‘guarimbas’ y abortar la evidente intentona golpista. Se plantó con firmeza frente a las amenazas, y lo hizo sin alterar lo sustancial de su política. Esa fue su victoria más espectacular del año 2017.

«La llegada de la Constituyente -comentó Nicolás Maduro- significó, sin lugar a dudas, la llegada de un clima de paz que permitió impulsar la ofensiva política de la Revolución Bolivariana.» Y esa ofensiva favoreció lo que muchos creían imposible: otras dos sensacionales y rotundas victorias electorales. La de los gobernadores de los estados, el 15 de octubre, con la conquista de 19 gobernaturas sobre 23 posibles… Entre ellas, la de Miranda y la de Lara, dos estados cuya política social estaba casi en extinción en manos de la oposición. Y más tarde el triunfo en Zulia, un estado estratégico, de gran peso demográfico y poseedor de importantes yacimientos de petróleo y gas…

Asimismo, la Revolución Bolivariana ganó las elecciones municipales del 10 de diciembre, con la obtención de 308 alcaldías sobre 335, o sea el 93% de los municipios… El chavismo se impuso en 22 (de 24) ciudades capitales, incluyendo Caracas. Mientras que la contrarrevolución confirmaba su impopularidad con un descenso en picada de sus electores, perdiendo más de 2 millones 100 mil votos…

Mostrando al mundo la vitalidad de su sistema democrático, Venezuela fue el único país que organizó, en 2017, tres grandes elecciones nacionales… La tres ganadas por el chavismo. Mientras la derecha, desmoralizada por tantos desastres sucesivos, quedaba atomizada, desunida, groggy… Sus líderes enfrentados. Sus seguidores aturdidos. Aunque conservó el apoyo de sus protectores internacionales. En particular el del más agresivo de ellos : el nuevo presidente Donald Trump de Estados Unidos.

A lo largo de 2017 -en continuidad a la orden ejecutiva del 8 de marzo de 2015, firmada por Barack Obama, en la que se declaró a Venezuela “amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad de EE.UU.”-, Donald Trump emitió una lista de sanciones contra la Revolución Bolivariana.

En particular, el 11 de agosto, amenazó con una acción militar. Hablando a periodistas en su campo de golf de New Jersey, Trump dijo: « Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluyendo una posible opción militar, si es necesario.» Luego, el 25 de agosto, en el marco del bloqueo financiero contra Caracas, Trump prohibió que “cualquier persona, entidad, empresa o asociación, legalmente radicada o que realice actividades en Estados Unidos, pueda efectuar negocios con nuevos bonos de deuda que sean emitidos por cualquier instancia del Gobierno venezolano, a saber, bonos de la República emitidos por el Banco Central venezolano o la empresa estatal Pdvsa”.

Esas sanciones apuestan a que Venezuela caiga en default (impago de su deuda externa) porque le cierran al Estado y a Pdvsa las puertas de los mercados financieros asociados a EE.UU. Impidiéndole ofrecer allí bonos, y poder obtener divisas.

Ya Lawrence Eagleburger, ex-Secretario de Estado del presidente George W. Bush, había reconocido abiertamente, en una entrevista a Fox News, que la guerra económica contra Venezuela había sido efectivamente diseñada en Washington: « Debemos usar las herramientas económicas–afirmó el ex-Secretario de Estado– para hacer que la economía venezolana empeore, de tal manera que la influencia del chavismo en el país y en la región se vaya a pique (…) Todo lo que podamos hacer para que la economía venezolana se hunda en una situación difícil, está bien hecho.» El actual secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, confirmó oficialmente que las nuevas sanciones tienen por objetivo «estrangular a Venezuela».

Frente a tan insolentes agresiones, Nicolás Maduro declaró que el default «nunca llegará». Primero porque Venezuela es el país suramericano que más ha pagado su deuda. En los últimos cuatro años, Caracas canceló unos 74 mil millones de dólares…Y porque el gobierno bolivariano “siempre tendrá una estrategia clara” enfilada hacia la renegociación y reestructuración de la deuda externa. El mandatario denunció que lo que buscan los enemigos del chavismo es aislar financieramente a la Revolución Bolivariana hasta que no tenga posibilidades de crédito. Para ir ahogándola poco a poco. Quieren generar temor en los inversores privados, para que no compren bonos, no participen en la renegociación de la deuda y no haya inversión. Nicolás Maduro explicó que más allá de un bloqueo, lo que enfrenta Venezuela es una auténtica «persecución» en la que también participan países como Canadá y los de la Unión Europea. Una persecución activa al comercio, a las cuentas bancarias y a los movimientos financieros.

Pero el mandatario supo esquivar esos ataques. Y sorprendió,una vez más, a sus adversarios cuando anunció, el 3 de noviembre, la creación de una Comisión para consolidar el refinanciamiento y la reestructuración de la deuda externa, con el propósito de superar las agresiones financieras. «Vamos a hacer un reformateo completo de los pagos externos para lograr el equilibrio –declaró- Vamos a romper los esquemas internacionales.» Y así fue. Unos días más tarde, desafiando el bloqueo financiero, y como parte del primer acercamiento para la renegociación y reestructuración planteada por el Presidente, llegaba a Caracas, a reunirse con el Gobierno bolivariano, un grupo de tenedores de deuda venezolana procedentes de Estados Unidos, Panamá, Reino Unido, Portugal, Colombia, Chile, Argentina, Japón y Alemania. Lo cual constituyó una indudable victoria para el Presidente Maduro.

Aquí conviene precisar que el conflicto de cuarta generación contra la Revolución Bolivariana tiene varios frentes e incluye de manera simultánea y continuada cuatro guerras : 1) una guerra insurreccional diseñada por expertos en subversión, saboteo y psicología de masas, con empleo de mercenarios, explosión cíclica de ‘guarimbas’ criminales y ataques terroristas contra cuarteles, objetivos militares e infraestructuras globales (red eléctrica, refinerías, distribución del agua, etc.); 2) una guerra mediática, con la prensa, la radio, la televisión y las redes sociales convertidas en nuevos ejércitos de conquista mediante el empleo planificado de la propaganda orientada a domesticar las mentes y a seducir los corazones ; 3) una guerra diplomática con acoso en algunos foros internacionales, en particular en la OEA, y ataques de los países del llamado “grupo de Lima” a los que se suman regularmente los Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea ; y 4) una guerra económica y financiera con acaparamiento y desabastecimiento de los alimentos y de los medicamentos, manipulación del tipo de cambio de la moneda por oficinas ilegales, inflación inducida, bloqueo bancario y distorsión del riesgo país.

A propósito del riesgo país, no hay que olvidar que, en los últimos cuatro años, como ya se dijo,Caracas honró todos sus compromisos de pago de deuda, sin excepción, por más de 74.000 millones de dólares. Lo cual debería haber hecho disminuir drásticamente el riesgo país. Pues no se corre ningún riesgo prestándole a Venezuela ya que paga religiosamente todas sus deudas. Sin embargo, el riesgo país ha seguido aumentando… Actualmente, según el banco JP Morgan, su riesgo país se sitúa en 4.820 puntos, o sea treinta y ocho veces más alto que el de Chile, país que tiene el mismo ratio de deuda/PIB que Venezuela… Se le hace pagar así, muy caro, a Caracas por haber optado, democráticamente, por un sistema político socialista.

En cuanto al bloqueo bancario, a lo largo de 2017, y en particular después de las sanciones de Donald Trump, las cancelaciones unilaterales de contratos se multiplicaron. En julio, por ejemplo, el agente de pago Delaware informó que su banco corresponsal, el PNC Bank de Estados Unidos, se negaba a recibir fondos procedentes de Pdvsa. En agosto, Novo Banco de Portugal notificó a Caracas la imposibilidad de realizar operaciones en dólares por bloqueo de los bancos estadounidenses intermediarios. Más tarde, el Bank of China Frankfurt, aliado de Caracas, tampoco pudo pagar 15 millones de dólares adeudados por Venezuela a la empresa minera canadiense Gold Reserve… En noviembre, más de 39 millones de dólares -por pago de 23 operaciones de compra de alimentos para las fiestas navideñas- fueron devueltos a Caracas porque los bancos intermediarios de los proveedores no aceptaron dinero de Venezuela…

Por otra parte, a principios de septiembre, se conoció que la empresa financiera Euroclear, filial del banco estadounidense JP Morgan, bloqueó un pago de 1.200 millones de dólares efectuado por el gobierno bolivariano para adquirir medicamentos y alimentos. Eso impidió la adquisición de 300.000 dosis de insulina… Al mismo tiempo, un laboratorio colombiano, perteneciente al grupo sueco BSN Medical, se negó a aceptar el pago por Venezuela de un cargamento de primaquina, medicamento para el tratamiento del paludismo y la malaria.

El objetivo de todos estos bloqueos es impedir que el Gobierno bolivariano pueda utilizar sus recursos para adquirir los alimentos y los medicamentos que necesita la población. Todo ello con la intención de empujar a la genta a la protesta y de generar caos en el sistema de salud, poniendo en peligro la vida de miles de enfermos.

En este caso, gracias a sus relaciones internacionales, el Presidente concretó, en noviembre, la llegada urgente al país de importantes cargamentos de insulina procedentes de India. Centenares de pacientes, en peligro de muerte, pudieron salvar su vida. Lo cual, sin duda, constituyó una nueva victoria de Nicolás Maduro.

Para quebrar el bloqueo financiero,  el Presidente anunció, en noviembre, otra iniciativa: la creación de una moneda digital, el petro. Ese anuncio despertó un fuerte entusiasmo en la comunidad de inversores de las criptomonedas, colocó a Venezuela en la vanguardia de la tecnología y las finanzas globales, y generó enormes expectativas. Tanto más cuanto que el precio del petro no estará vinculado a los caprichos y a la especulación de los mercados, sino que se asociará al valor internacional de activos reales como el oro, el gas, el diamante y el petróleo. Venezuela dio así un paso enorme para poseer un mecanismo revolucionario de financiamiento al que ninguna potencia extranjera podrá imponer sanciones, ni boicotear la llegada de capitales. En ese sentido, el petro es una clara victoria más del Presidente Maduro.

Hay que añadir que, en medio de todas estas batallas,  y a pesar del quiebre total del modelo de dependencia petrolera, el Presidente se preocupó muy particularmente de que el socialismo bolivariano no se detuviese y que a nadie le faltase escuela, trabajo, techo, cuidados médicos, ingresos, alimentos… El Gobierno revolucionario no dejó de financiar obras públicas fundamentales. Ni de edificar viviendas : en 2017, se entregaron más de 570 mil viviendas… Se mantuvo la Misión Barrio Adentro y todas las Misiones sociales. Se consolidó el Plan Siembra. Se extendió la Misión Abastecimiento Soberano. Se multiplicaron las Ferias del Campo Soberano… Se hizo de tripas corazón y en medio de tantos tormentos, el Presidente Maduro consiguió un milagro social de salvación del país. La contrarrevolución no pudo detener el avance del socialismo.

En esa perspectiva, los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), modelo centralizado de distribución directa, continuaron desarrollándose en todo el país y ya alcanzan a cuatro millones de venezolanos de los sectores populares a los que protegen del desabastecimiento causado por la guerra económica.

Además, el Presidente Maduro lanzó, a lo largo de 2017, nuevas iniciativas sociales. La más espectacular fue la del Carnet de la Patria, nuevo documento de identificación que permite conocer, mediante un sistema de códigos QR, el estatus socioeconómico de los ciudadanos. Y favorece de ese modo el acceso de las familias necesitadas a las ayudas sociales de las misiones socialistas. A fines de diciembre de 2017, un total de 16 millones y medio de ciudadanos se habían registrado en el Carnet de la Patria.

El Presidente impulsó también la creación del movimiento ‘Somos Venezuela’ con la finalidad de agilizar el proceso de asignación de las ayudas sociales. Los doscientos mil brigadistas de ‘Somos Venezuela’ tienen por tarea la identificación, casa por casa, de las necesidades de las familias registradas. Después, asignan las ayudas a las familias de acuerdo a las verdaderas necesidades. Otro de los objetivos importantes del movimiento ‘Somos Venezuela’ es garantizar el 100% de pensionados en todo el país, como lo prometió Nicolás Maduro.

El Presidente propuso también el plan ‘Chamba Juvenil’ dirigido a los jóvenes de entre 15 y 35 años de edad, con el propósito de incorporarlos al empleo en áreas orientadas a la satisfacción de necesidades humanas identificadas a través del Carnet de la Patria, y enmarcado en el movimiento ‘Somos Venezuela’. El plan se dirige, en particular, a los jóvenes universitarios desocupados, los jóvenes no escolarizados, las madres solteras con carga familiar, y los jóvenes en situación de calle. Se estima que este nuevo Plan generará unos 800 mil empleos.

Todos estos avances sociales constituyeron, sin ninguna duda, algunas de las más preciadas victorias del Presidente Maduro en 2017.

Podríamos citar también los éxitos obtenidos en el campo de la política extranjera, en particular la extraordinaria gira internacional del mandatario, en octubre, por Bielorrusia, Argelia, Rusia y Turquía que culminó con importantes acuerdos bilaterales destinados a ganarle la batalla a la guerra económica y social. O las incesantes negociaciones mantenidas por el Presidente con los países productores de petróleo (OPEP y no-OPEP) que permitieron, en 2017, un espectacular incremento de los precios del barril en más de un 23% !

Citar igualmente la gran ofensiva contra la corrupción iniciada, por fin, en noviembre con el anuncio de varias decenas de detenciones espectaculares entre los altos mandos gerenciales y directivos de Pdvsa y de Citgo, incluyendo dirigentes de primera línea. Nada parecido había ocurrido en cien años de industria petrolera venezolana. Esta fue sin duda la victoria más comentada del Presidente Maduro a finales de 2017.

Para terminar, hay que volver a señalar que la destrucción de la imagen de Nicolás Maduro es la finalidad principal de las campañas mundiales de propaganda pilotadas por las grandes corporaciones de la comunicación. Sin olvidar la permanente guerra digital en la esfera de Internet mediante múltiples plataformas en la Web, y las redes sociales como Facebook, Twitter, WhatsApp, Youtube, Instagram, etc. Todas estas armas de manipulación masiva tratan de degradar la figura del Presidente y manipularla realidad venezolana. Invisibilizan el nivel de respaldo real de amplios sectores de la población hacia el mandatario, y ocultan las violencias de la oposición. El objetivo es político: doblegar a la Venezuela bolivariana, actor clave del sistema-mundo, no sólo por sus cuantiosas riquezas sino, sobre todo, por su modelo revolucionario y social. Y obviamente por su importancia geopolítica en tanto que potencia anti-imperialista de influencia regional.

Hasta ahora, todos esos planes para defenestrar a Nicolás Maduro han fracasado. Como él mismo afirmó: «El imperialismo no ha podido asfixiarnos, ni podrá contra la Revolución Bolivariana en ninguno de los campos que nos busque.» Al contrario, el Presidente se ha fortalecido en 2017.

Eso le ha permitido retomar la iniciativa estratégica para la pacificación del país. Preocupado por la defensa de los grandes intereses nacionales, y apegado a los principios de honestidad y de máxima humildad, Nicolás Maduro le ha propuesto a la oposición sentarse a la mesa de negociación y retomar el diálogo. Esta vez en el escenario neutro de Santo Domingo. Sobre la base del respeto y del reconocimiento mutuo. Con la idea de restablecer una negociación nacional permanente como método democrático para defender el interés superior de la nación y para regular el conflicto que surge naturalmente de las diferencias políticas en medio de una revolución. Semejante avance hacia la paz ha sido quizás la victoria más apreciada del Presidente.

En este año heroico de brutales ataques e infinitas agresiones, el chavismo ha demostrado su fortaleza y su capacidad de superación. Y ha conseguido ampliar su base de apoyo, incrementando las fuerzas políticas y sociales en favor de la revolución. Ahí está, más sólido que nunca. Lo cual significa un alivio y una luminosa esperanza para toda América Latina. Mal que le pese a sus enemigos, el Presidente Nicolás Maduro ha confirmado –con sus doce brillantes victorias de 2017-que sigue siendo, como dicen sus admiradores, «indestructible».

Periodista y Co-fundador de ATTAC con Bernard Cassen, director general del periódico Le Monde diplomatique, desde 1973 a enero de 2008.

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¿Final del acceso abierto a Internet?

Jue, 11/01/2018 - 07:03

Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra-Nafarroa

Zbigniew Brzezinski, ex-consejero de Seguridad Nacional durante el mandato de Carter en su libro “Entre dos edades: El papel de Estados Unidos en la era tecnotrónica”(1.971) aboga por el control de la población por una élite mediante la “manipulación cibernética” al afirmar que “pronto será posible asegurar la vigilancia casi continua sobre cada ciudadano y mantener al día los expedientes completos que contienen incluso la información más personal sobre el ciudadano, archivos que estarán sujetos a la recuperación instantánea de las autoridades”, lo que anunciaría ya la posterior implementación del programa PRISM o del reciente “affaire Spyon” de la NSA.

En consecuencia, tras ser denunciado EE.UU. por intentar controlar la nube mediante programas secretos como el Programa PRISM, estaríamos ya asistiendo al final de la democratización de la información (siguiendo la senda emprendida por los llamados “países totalitarios”, mediante la imposición de leyes que prohíben el uso de determinados términos para continuar con la implementación de filtros en los servidores de los ISP. Así, según un estudio de la organización OpenNet (integrada por las universidades de Oxford, Cambridge, Harvard y Toronto), 61 países ejercerían la censura de webs con contenidos políticos o sociales “peligrosos” e impedirían asimismo el acceso a aplicaciones como YouTube o Google Maps aplicando sofisticados métodos de censura gracias a la colaboración de empresas occidentales, como ocurre en Egipto y Turquía.

La guerra híbrida como elemento diferencial de la Guerra Fría 2.0

La nueva doctrina geoestratégica conocida como “Guerra Híbrida” sería atribuible al Jefe de Estado Mayor de las FF.AA. Rusas, Valery Gerasimov quien afirmó que “ cada vez es más frecuente que se dé prioridad a un uso conjunto de medidas de carácter no militar, políticas, económicas, informativas y de otro tipo que estarían sustentadas en la fuerza militar. Son los llamados métodos híbridos”, concepto que se habría puesto en práctica por primera vez con ocasión de las recientes Elecciones Presidenciales en EE.UU. Así, en la web de investigación “Mother Jones” apareció una versión reducida del informe de los servicios de inteligencia de EEUU en el que acusaban directamente al Gobierno de Putin de estar detrás de “supuestos ataques cibernéticos de hackers rusos para desequilibrar la campaña electoral de Hilary Clinton e inclinar la balanza a favor del supuesto submarino ruso, Donald Trump”.

Según el citado documento de los servicios de inteligencia de EEUU, el Departamento Central de Inteligencia ruso (GRU) con sede en Moscú, considerado el “servicio de espionaje más poderoso y efectivo ruso en la actualidad tras asumir las funciones del primigenio Servicio de Inteligencia Exterior (SVR) “, se habría servido del pirata informático Guccifer 2.0 así como de la página web DC Leaks.com y de WikiLeaks para “difundir públicamente información de los correos secretos de Hillary Clinton obtenidos mediante hackeo cibernético”, (extremo negado por el fundador de WikiLeaks, Julian Assange), pero que no habría sido óbice para que la red social Twitter haya prohibido toda publicidad en las cuentas de los medios rusos RT y Sputnik tras acusarles de “divulgar informaciones que interfirieron en las elecciones estadounidenses del 2016”.

¿Final del “acceso abierto” a Internet?

Zbigniew Brzezinski, en un discurso pronunciado en una reunión del Council on Foreings Relations (CFR) advirtió que “la dominación de las élites ya no es posible debido a una aceleración del cambio social impulsado por la comunicación instantánea que han provocado el despertar universal de la conciencia política de las masas (Global Political Awakening) y que está resultando perjudicial para la dominación externa como la que prevaleció en la época del colonialismo y el imperialismo”.

La necesidad de escapar al control del Big Brother en redes como Youtube, Twitter o Facebook , habría impulsado la red TOR (Dark web), creada por defensores del software libre para proteger la identidad de los usuarios. Dicha red contó en sus inicios con las bendiciones de los Gobiernos occidentales para permitir el acceso a Internet en “países totalitarios” como China, Corea del Norte, Rusia e Irán, pero tras los atentados yihadistas de París, las actividades propagandística del ISIS estarían siendo monitorizadas y filtradas por las agencias de seguridad occidentales lo que habría forzado al grupo yihadista a utilizar masivamente la nueva aplicación Telegram, al estar sus contenidos encriptados ( sus usuarios pueden formar grupos de hasta 200 personas y utilizar chats secretos donde el material propagandístico se autodestruye), con la consiguiente dificultad de los servicios secretos occidentales para acceder a sus contenidos.

En un nuevo intento para preservar el anonimato de los usuarios en la Red, asistimos a la aparición de las VPN o Red Privada Virtual, herramientas que ocultan la identidad de los usuarios y permiten mantener la comunicación con cualquier país del mundo libre de vigilancia, lo que habría impulsado a países como Rusia o China a imponer normas para el acceso de los usuarios a dichas herramientas. Asimismo, Francia, Gran Bretaña, Indonesia, China y Rusia exigen eliminar los mensajes encriptados en Whatsapp y Telegram, medidas constrictoras que tendrán como efecto colateral la imposibilidad del acceso abierto (Opens Access) a los contenidos de la Red en la próxima década y el retorno a sus orígenes de la Red de Redes, al quedar Internet convertido en herramienta exclusiva de las élites políticas, económicas y militares.

Analista internacional

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Eurostat muestra desnudas las carencias sociales de España

Mié, 10/01/2018 - 07:00

Santiago González Vallejo – Plataforma por la Justicia Fiscal

España tiene un diferencial de siete puntos de presión fiscal respecto a los países de la eurozona

Dado que la reducción del déficit público tiene que realizarse pagando los intereses de una deuda pública de casi el mismo valor que el PIB que supone más del 2% del PIB, el margen que queda es atemperar el crecimiento de gasto en otras partidas presupuestarias

Eurostat ha constatado que España ha reducido en el año 2016, 4 décimas su presión fiscal (la suma de impuestos y cotizaciones sociales dividida por el PIB), hasta llegar al 34,1% del mismo, estando 7,2 puntos por debajo de la presión fiscal de la eurozona.

Ha ocurrido por dos razones: un crecimiento del 3,3% del Producto Interior Bruto, que actúa de denominador, y unos cambios normativos fiscales que han impedido poder recaudar más de 6.000 millones de euros según cálculos del propio Ministerio de Hacienda. Eso, sin entrar en el fraude fiscal. Las decisiones de reducir ingresos fiscales se toman cuando España aún sigue teniendo un déficit estructural (ingresos menos gastos descontando intereses de la deuda) no corregido. Eliminarlo es imprescindible para reducir el tamaño de la deuda pública. Es necesario para tener margen de maniobra para cuando haya un cambio de ciclo o cambien algunos aspectos de la coyuntura beatífica exterior, tipos de interés bajo, política monetaria laxa, tipo de cambio euro-dólar reducido, precio del petróleo relativamente soportable o una excelente demanda turística.

El Gobierno y sus aliados parlamentarios confían en la inercia del crecimiento económico para reducir el déficit excesivo por el que nuestro país está en la lista de países europeos bajo especial observación de la Comisión Europea. Y, aún más, tener margen para alguna de sus prioridades, como bajar impuestos. Pero dado que la reducción del déficit público tiene que realizarse pagando los intereses de una deuda pública de casi el mismo valor que el PIB que supone más del 2% del PIB, el margen que queda es atemperar el crecimiento de gasto en otras partidas presupuestarias. Y también mantener unos criterios normativos restrictivos de gastos que afectan a muchos ciudadanos, por ejemplo, el acceso a las prestaciones de desempleo o la revalorización de pensiones.

Nos encontramos, pues, en una situación de recuperación parcial de datos macro-económicos, con un PIB e ingresos públicos nominales similares a los anteriores a la crisis, pero otros datos muestran que la crisis no se ha superado.

Todos somos conscientes del déficit de la Seguridad Social y cómo las listas de espera quirúrgica no se reducen, así como de la falta de refuerzos en educación para reducir el fracaso escolar.

Hay una necesidad de facilitar de forma sostenible gastos públicos no cubiertos. Ciertas partidas presupuestarias tienen un significado claro de calidad y esperanza de vida. Este sería el caso de la dependencia. El Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales ha reconocido que de 2012 a este año han muerto unas 200.000 personas dependientes, en listas de espera, sin disfrutar de una atención que por ley tenían derecho.

Por todo esto, desde un planteamiento querido por la ideología de la estrecha estabilidad europea, hasta un planteamiento más social y contrario a la creciente desigualdad, la reducción del déficit no debe ser sólo por crecimiento económico, o que provenga de un limitado crecimiento de gasto social por mantener restricciones, por el sacrificio de listas de espera o desatenciones corregibles.

La política de cohesión europea debe construirse con cooperación, armonización y fortalecimiento del tejido productivo donde la distribución del gasto público sea en función de pertenecer a la ciudadanía europea y no del país de nacimiento. España tiene un diferencial de siete puntos de presión fiscal respecto a los países de la eurozona. Pero, hasta hoy la política de estabilidad sólo ha priorizado la reducción del déficit y ralentizar el gasto público para alcanzarlo. Ahora, parece que se quiere incluir un Pilar Social en la estabilidad, que debe incluir la seguridad de cumplimentar las prestaciones sociales. Por eso, que la senda de ingresos públicos sea estable y acorde al crecimiento de las rentas y riqueza es tan importante. Una lectura de cuan coherente sea la política de estabilidad europea es la persecución efectiva de la elusión fiscal de las multinacionales y si se dota de unos mínimos impositivos en las rentas y riquezas de su ciudadanía, aspectos en los que los rectores de la actual construcción europea no han sido muy eficientes.

Pero, volviendo a lo nacional, teniendo en cuenta la falta de coberturas sociales o de inversión y el diferencial de presión fiscal en perjuicio de la ciudadanía española, no se entiende que se quiera aprovechar el crecimiento económico para reducir normativamente los impuestos, eliminando progresividad fiscal. Al respecto, véase la carrera de ciertos gobiernos autonómicos y partidos políticos por reducir el impuesto sobre el patrimonio, sucesiones o IRPF, mientras sobrecargan las rentas del trabajo (ya sea en cotizaciones o IRPF) frente a las rentas de capital y riqueza.

Eurostat muestra desnudo al rey. Sin conseguir la reducción del déficit público al que se ofrecían todos los recortes, independientemente de cómo se lograba, sin lograr alcanzar coberturas sociales en personas vulnerables, con carencias inversoras, se ha reducido la presión y progresividad fiscales, contra una política de estabilidad y mejora de la cohesión y equidad sociales.

Publicado en nueva tribuna

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¿Hacia dónde va la economía en Argentina?

Mar, 09/01/2018 - 07:00

Julio C. Gambina – Consejo Científico de ATTAC España

El gobierno tuvo que modificar las metas de inflación para el 2018 y de una evolución de precios pronosticada en torno al 10%, la pauta se corrigió al 15%. Muchas especulaciones se tejen alrededor del anuncio y existen quienes imaginan nuevos cambios de personajes en el “equipo” económico, de lujo como ellos lo venden. Circuló incluso que el Presidente del BCRA tenía las horas contadas. Más allá de que eso ocurra lo que interesa es discernir lo que acontece. En ese sentido puede pensarse que el gobierno tiene un diagnóstico errado de la situación económica, no solo local sino mundial. No se trata de la herencia recibida sino de las tendencias locales y globales de la actividad económica en el presente y desde hace varios años. Desde lo global existen enormes incertidumbres, desde las amenazas nucleares a los juegos de guerra de los que disfruta Trump, hasta las especulaciones con las tendencias financieras, muy especialmente con las subas próximas de las tasas de interés en EEUU, ya bajo administración amiga del ejecutivo estadounidense. La inestabilidad del sistema mundial es una de las constantes de nuestro tiempo y por ende no alcanza con ideología pro mercado para atraer capitales. Desde la CEPAL se informa que las tendencias mundiales cambiaron y si nuestra región estaba entre los principales destinos de las inversiones externas en la década pasada, eso ya no ocurre. Otros territorios son apetecidos por los inversores globales, especialmente los que dominan y disputan el sistema mundial del capitalismo.

No alcanza con el discurso pro mercado para que los capitales se aventuren sobre la Argentina o Nuestramérica, e incluso es dudoso que ello fuera beneficioso para atender las necesidades de la mayoría de nuestra sociedad. En todo caso, esos inversores demandan se realicen ajustes que abaraten el costo de producción y mientras tanto aprovechar la disposición a la valorización financiera derivada del endeudamiento externo. En efecto, ni bien comenzado el año y con horizonte de ajustes y cambios reaccionarios, el ministro de Finanzas colocó bonos por 9.000 millones de dólares a 5, 10 y 30 años, con tasas más bajas que hace un año, pero más altas que las que pagan los países vecinos u otros que se endeudan por estas horas en el mercado mundial. Argentina sigue siendo riesgosa y por eso es negocio para la especulación global con elevadas tasas de interés que se abonan con recursos fiscales que se restan principalmente al gasto social.

Hemos escrito en anteriores ocasiones que hay presiones desde la derecha, de adentro y de afuera del gobierno para acelerar el cambio, o sea el ajuste fiscal, previsional y laboral, de lo contrario el país ingresará en territorio complicado, sea por la inflación, el “atraso” del tipo de cambio o los déficit gemelos. Para traducirlo en lenguaje corriente, lo que se pretende apunta a inducir un control sobre los ingresos populares, sea conteniendo las demandas salariales por negociaciones colectivas, disminuyendo las actualizaciones de ingresos, caso de las jubilaciones o beneficios sociales y apurar el retiro de los subsidios a los servicios públicos. Imaginan mayor aumento de las tarifas de electricidad, agua, gas, transporte, etc. Pretenden un dólar más competitivo para las exportaciones, aunque ello suponga encarecimiento de importaciones y del costo de vida. Claro que todo ello supone la baja del gasto, especialmente el social y una mejora en la recaudación induciendo beneficios para las ganancias.

El límite es la protesta social y el descontento, lo que se expresa en la fuerte conflictividad social y cierta merma en la confianza y el consenso a la política oficial. Esto amenaza la continuidad del proyecto político, y por eso el gradualismo del sector más “político” en el gobierno, que contrarresta a los juramentados de la ortodoxia y demanda tiempo para cumplir con los objetivos de máxima para una inserción virtuosa de la Argentina en el capitalismo mundial.

Un problema es el financiamiento de esa política y como no acuerdan con la emisión monetaria exacerbada, entonces apuntan al endeudamiento y prorrogan las soluciones para el mediano y largo plazo. Lo que importa es mantener el consenso presente a un gobierno de derecha que por primera vez accede a la gestión pública con el voto de la sociedad. Esa es la apuesta para el logro del objetivo de máxima. En ese camino necesitan ampliar el consenso y si no pueden por la política, el discurso ideológico y cultural, no dudan en la represión. Disciplinar al movimiento popular, de larga trayectoria en la Argentina es preocupación central de las clases dominantes. El rumbo económico lo construyen más allá de sus problemas, con consenso o coerción, con el objetivo de la maximización de la ganancia para la acumulación y la dominación.

El modelo productivo en el fondo

No solo se trata de las cuentas públicas, sino de la orientación de la producción, la distribución, el cambio o el consumo, que por décadas construyó una inserción subordinada a las transnacionales del agro-negocio y la energía; la industrialización dependiente para la exportación y la especulación sobre a base de la extranjerización del sistema financiero y el deliberado endeudamiento externo. Aquí está el meollo de la cuestión, ya que no alcanza con discutir la ecuación macroeconómica, sea el PBI, el Consumo, la Inversión, o el saldo del comercio externo; sino que se requiere discutir el modelo productivo y de desarrollo, en especial vinculación con definiciones a asumir regionalmente y en un marco de integración no subordinada.

Es claro que se trata de una cuestión política, ya que el debate debe superar el límite de lo posible sustentado desde el oficialismo y la oposición sistémica, que cuando mucho discute quien gestiona el orden capitalista. Se trata de discutir precisamente el orden capitalista y confrontar con la ilusión de avanzar en el camino de reformas posibles al orden contemporáneo. La posibilidad de defender y ampliar derechos sociales, económicos y culturales de la mayoría de la sociedad implica discutir las bases materiales que organizan la cotidianeidad y especialmente nuestra superestructura social, ideológica, cultural y política. Por eso hace falta una gran batalla económica, política y sobre todo cultural, como desafío en la disputa de la conciencia social para confrontar las miserias a que nos condenan con la política económica en curso. Que no solo se escuche la presión por derecha para más ajuste, sino que se haga oír la voz consciente de quienes aspiran a una sociedad emancipada.

 

juliogambina.blogspot.com

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La Unión Europea elige defender el interés del gran capital contra el interés de la mayoría

Lun, 08/01/2018 - 07:00

Eric Toussaint – Consejo Científico de ATTAC Francia

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Desde hace varios decenios escribe sobre los sistemas financieros internacionales. Según Toussaint sería necesario que su funcionamiento fuese fácil y totalmente comprensible para todos. Señala que no siempre es fácil convencer a los editores para publicar tus libros si añades otra demanda: que dichos libros sean accesibles gratuitamente en internet. Con los años ha adquirido la reputación de un autor leído y citado a menudo, lo que le ayuda a encontrar apoyo para sus investigaciones entre los ciudadanos que quieren poner en práctica sus alternativas. Su último libro, aparecido en Francia a finales de 2017, se titula Le Système Dette. Histoire des dettes souveraines et de leur répudiation (éditions Les Liens qui Libèrent, París, 2017). Estuvo precedido, entre otros y a título indicativo, por los títulos Bancocracia(2014), 60 Preguntas/60 respuestas sobre la deuda, el FMI y el Banco Mundial (2010) http://www.cadtm.org/60-preguntas-6… y La deuda o la vida (2011) http://www.cadtm.org/La-deuda-o-la-vida

El historiador belga, que además es doctor en ciencias políticas, creció en un pueblo belga de 2.500 habitantes con una treintena de nacionalidades diferentes. Renunció a la carrera académica en Lieja por el activismo y la investigación y fue uno de los miembros fundadores, en 1990, del Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas que participó en la fundación del Foro Social Mundial.

Por invitación del Centro para las Políticas de Emancipación, pronunció en la facultad de Filosofía de Belgrado una conferencia titulada ¿Por qué y cómo abolir las deudas ilegítimas en Europa?, en la que considera las deudas ilegítimas mecanismos creados para servir el interés de una minoría privilegiada en lugar del interés público. Los gobiernos de Ecuador (2007-2011) y Paraguay (2008-2011) y el Parlamento de Grecia (2015) solicitaron la ayuda de Éric Toussaint como asesor en las auditorías de las deudas públicas. También ha participado en iniciativas ciudadanas por la auditoría de las deudas en Europa. Le hemos preguntado por nuestra economía sabiendo que desde 2008 la deuda pública serbia se ha triplicado hasta llegar al 65 % del PIB, pasando de 8.000 a 24.000 millones de euros.

«Yo diría que Serbia como los demás países de los Balcanes, lo mismo que Portugal, España o Chipre, se sitúan en la periferia cuyo centro está constituido por Francia, Bélgica, los Países Bajos, Austria y sobre todo Alemania, que tratan a dicha periferia como un campo de ensayos. La transferencia de capitales y tecnologías del centro a la periferia va acompañada de condiciones políticas y financieras a través de la Comisión europea, el Banco Central Europeo, el FMI y el Banco Europeo de Inversiones. En el sentido inverso, de la periferia parten los flujos financieros en dirección al centro en forma de reembolso de la deuda, de repatriación de los beneficios realizados por las empresas extranjeras que explotan la mano de obra «barata» de la periferia, sin olvidar la fuga de capitales y la evasión fiscal organizada por los capitalistas de la periferia. Hay que añadir la fuga de cerebros y de mano de obra en general que va de la periferia al centro y que representa una riqueza irreemplazable, su mayor riqueza. No se pueden comprar nuevos ciudadanos.

Además, antes de la crisis, un flujo financiero de una amplitud enorme fue del centro a la periferia, principalmente a través de los sistemas bancarios alemán, austriaco, francés, belga, holandés e italiano. Las deudas privadas y públicas se incrementaron y desde la crisis del centro, a partir de 2008-2009, los flujos financieros se han detenido. Desde entonces para algunos países de la periferia se ha vuelto muy difícil reembolsar la deuda, tanto de los hogares como de las empresas o de los estados. Antes de que la crisis bancaria estallase en Alemania y en los demás países del centro parecía fácil obtener dinero del centro, era casi un regalo. No hay que olvidar que los banqueros del centro lo hacían debido a un exceso de liquidez y con la voluntad de invertir para conseguir beneficios. Pero un período de ese tipo siempre va seguido de una crisis. En realidad Serbia no es una cobaya aislada. Es lo mismo en el caso de España, Irlanda, Portugal, Chipre, casi todos los países de los Balcanes, entre ellos Grecia… en resumen, las economías periféricas».

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¿Considera que la UE al menos representa un mal menor para Serbia?
Supongo que la UE continúa siendo atractiva para Serbia. Y entiendo por qué, sobre todo si tenemos en cuenta el mantra de la falta de alternativa. Además vengo de un país del centro, he ido a Ucrania, Bosnia, Croacia, Eslovenia… para responder a las invitaciones lanzadas por las organizaciones de izquierda. Hay que ser un gran optimista y un gran ingenuo para pensar, teniendo en cuenta el desarrollo de los hechos, que la UE elegirá el interés del ciudadano libre y activo antes que el interés del capital. A los ciudadanos solo se les concede la libertad necesaria para que el sistema, que funciona económicamente contra ellos, no esté amenazado. Les recomiendo que sean prudentes con sus deseos de integración en la UE.

El interés de los acreedores privados e internacionales está muy claro, la falta de responsabilidad también. ¿Pero cuál es la responsabilidad de los gobiernos que aceptan los créditos nocivos?

En la mayoría de los países la deuda pública se incrementó debido al rescate de los bancos tras su quiebra. Semejante transformación de la deuda privada en deuda pública se hizo contra el interés de la mayoría de la población, los gobiernos que hicieron eso deberían ser castigados y las deudas contraídas para rescatar a los bancos responsables de la crisis deberían anularse. Por otra parte, las afirmaciones de los gobiernos según las cuales una reducción del impuesto sobre los beneficios de las grandes empresas atrae a los inversores y empleadores interesados por el fair-play, son muy discutibles. La primera consecuencia de ese tipo de decisiones, sin excepción, es la reducción de las rentas públicas. Dado que los ingresos del Estado bajan como consecuencia de esos regalos a los capitalistas nacionales y extranjeros, el Gobierno se ve obligado a financiar el presupuesto por medio del endeudamiento. Además las PYMES no tienen ningún interés en la reducción de impuestos a las grandes empresas, que llevan al hundimiento de la economía nacional, impulsan la actividad hacia el mercado negro y disminuyen más los ingresos públicos. El tercer tipo de responsabilidad de los gobiernos es el fenómeno del «elefante blanco», el financiamiento de proyectos muy costosos que no sirven para nada al interés general. Aquí tienen, por ejemplo, el proyecto «Belgrado Waterfront»1, una empresa excepcionalmente costosa, irrealizable sin financiamiento y préstamos exteriores, que no mejora la infraestructura económica del país ni de la ciudad. Los ciudadanos heredarán la deuda, no los gobiernos que cambian a menudo.

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Imagen del proyecto Belgrado Waterfront

Usted estuvo durante cierto tiempo en contacto con Alexis Tsipras y Yanis Varufakis como asesor en la auditoría de la deuda pública griega. ¿Piensa que Grecia habría podido enfrentarse a la troika de otra forma, sin consecuencias punibles?

Tras las numerosas protestas ciudadanas de oposición a las políticas antisociales impuestas por la troika, Tsipras apareció como representante de una alternativa. En su programa había previsto la auditoría de la deuda, la socialización de los bancos, la reducción de los gastos militares… Debido a sus tensas relaciones con Turquía, Grecia se aprovisiona de armamento estadounidense, francés y alemán en proporciones increíbles, probablemente inútiles y muy costosas. Washington, París y Berlín empujaron a las autoridades griegas a esos gastos ilegítimos y continúan haciéndolo.
Desde el 25 de enero de 2015, tras las elecciones, estaba claro que Tsipras sería el primer ministro y el Gobierno se formó dos días después. Mientras tanto, menos de una semana después, el Banco Central Europeo prohibía a los bancos griegos el acceso normal a las líneas de créditos de liquidez. A partir de ese momento, todos los viernes, el Gobierno de Tsipras se vio obligado a pedir al BCE una ayuda excepcional de liquidez (Emergency Liquidity Assistance, ELA) más cara que las líneas de crédito ordinarias y que además fomenta un sentimiento de inseguridad respecto a los depósitos bancarios (lo que estimuló retiradas masivas por un total de más de 30.000 millones de euros en seis meses). Hubiera sido normal, por lo tanto, que el Gobierno adoptase una actitud de autodefensa frente al BCE y realizase la auditoría de la deuda, que entonces llegaba al 180 % del PIB. Nadie en su sano juicio puede pensar que semejante deuda está totalmente justificada. ¿Por qué es tan terrible comprobar cómo está constituida? Pero Tsipras sucumbió a la presión de los bancos privados extranjeros y griegos, de Jean-Claude Juncker, de Mario Draghi y del FMI y no sancionó a los bancos cuya gestión fue ilegal o sospechosa. Tampoco suspendió el pago de la deuda. Demasiadas concesiones de un Gobierno que se declaraba progresista.


¿Cree entonces que Alexis Tsipras cambió de opinión sobre el rumbo que debía dar a la política griega?  

Muchas personas lo pensaron después de seis meses, en junio, cuando la ruptura con la troika era inevitable. El Gobierno preguntó al pueblo griego, que seguía muy politizado, si deseaba continuar sometiéndose a las exigencias de los acreedores. Unos días antes del referéndum del 5 de julio de 2015, el BCE volvió a presionar cerrando los bancos griegos para atemorizar a los ciudadanos, A pesar de ese chantaje el resultado del referéndum fue claro, el 61,5 % de los griegos votó “No” y rechazó las exigencias de los acreedores, es decir, de la troika. Aquello fue muy valiente. Pero Tsipras era menos valiente que el pueblo que le había elegido. Estoy convencido de que cuando pedía al pueblo que votase “No” tenía la esperanza de que ganase la otra opción. No obedeció la voluntad de los electores. Eso ha provocado un trauma, una terrible decepción no solo en Grecia, sino en todas partes donde existe el deseo de un mundo más justo. El sadismo de la troika con Grecia después del referéndum no ha hecho más que profundizar ese trauma.

¿Tsipras y Varufakis utilizaron las conclusiones y recomendaciones de la auditoría realizada por la comisión que puso en marcha la presidenta del Parlamento griego?  

Nunca las utilizaron. La historia recordará a Tsipras como un traidor, lo que no se puede decir de Varufakis. Finalmente la Asamblea Nacional, con otros 30 diputados de Syriza y cinco ministros, votó el 15 de julio de 2015 contra la capitulación frente a la troika. Se recordará. Pero en realidad su nuevo libro Comportarse como adultos, no es creíble. Varufakis pensaba, al igual que Tsipras, que es posible engatusar a Lagarde, Juncker, Merkel y Schäuble. Por un lado, el 20 de febrero de 2015, firmó un contrato con el Eurogrupo en el que como ministro de Finanzas se comprometía a reembolsar la deuda respetando el calendario y a continuar las privatizaciones. Por otro lado en su libro afirma que desde el mes de marzo intentó convencer a Tsipras para oponerse al FMI y al BCE, ¿por qué nunca se dirigió personalmente contra la política con la que no estaba de acuerdo? Además, en su libro, dice que escribió siete cartas de dimisión y las rompió todas. Debería haber sido más transparente y políticamente más perseverante y radical frente a la UE y el FMI. Dice una cosa públicamente y piensa lo contrario.

Usted señala el «sadismo de los acreedores». Por otro lado se insiste en la pereza y la irresponsabilidad de los griegos, ¿dónde está la verdad?  

Los griegos más ricos han conseguido eludir el impuesto, pero las clases medias y bajas tienen que pagarlo. En Grecia cuando no pagas al Estado caes en la ilegalidad y no puedes disfrutar de los derechos sociales mínimos. Literalmente no eres un ciudadano. Eso no tiene nada que ver con la pereza. Por ejemplo, antes de que Tsipras llegara al Gobierno, 2.105.000 griegos estaban en situación de exclusión a causa de deudas inferiores a 3.000 euros. Nadia Valavani, la viceministra de Varufakis, propuso una medida excelente: permitir que las personas pagasen sus deudas en cien pagos mensuales de 20 euros como mínimo y anular una parte 2. Desde el primer mes, alrededor de 700.000 personas entraron en el sistema, lo que aportó al Gobierno griego una suma importante de ingresos imprevistos. ¿Cree que la Comisión Europea y el FMI lo apoyaron? No, en el tercer memorando incluyeron una medida según la cual quien se retrasase dos veces en el pago de la deuda en 24 horas sería borrado del sistema. En junio de 2016, 250.000 personas habían sido expulsadas del sistema de regularización puesto en marcha gracias a Nadia Valavani. Ahora hay medio millón más de ciudadanos que antes en la ilegalidad.

¿Qué opina del movimiento DiEM25 de Yanis Varufakis?  

No firmé el manifiesto del DiEM25 ni me he adherido a ese movimiento creado en 2016 por Varufakis. Aunque muchas personas a las que aprecio mucho participan en el trabajo de esa organización yo no la apoyo. DiEM25 intenta crear “por arriba” una organización internacional de la izquierda europea antes de las elecciones de 2019 para el Parlamento Europeo, mientras que lo que hace falta es un proceso enraizado en la base, en las luchas y las resistencias. DiEM25 aboga por la reforma de la UE y los organismos financieros, pero Varufakis, como exministro de Finanzas, debería saber mejor que nadie que no parece que la UE se pueda reformar. Los acuerdos sobre los que está fundada la UE solo se pueden modificar con la aprobación unánime de los países miembros, lo que es irrealizable.


Se habla de la ampliación y fortalecimiento de la zona euro, ¿cuáles serían las consecuencias?  

La influencia sobre la economía europea sería pequeña, quizá el incremento de un porcentaje del PIB. Pero aunque la zona euro está al borde del abismo no se va a hundir, ya que no hay alternativa propuesta. En el caso de una ampliación, las economías más fuertes y las grandes empresas privadas serían todavía más poderosas, porque no hay riesgo de devaluación y porque la Comisión Europea y el BCE las apoyan firmemente. Serían las poblaciones de los países de la periferia que entrasen en la UE las que sentirían hasta qué punto la organización europea limita la libertad de tomar decisiones democráticamente. Simplemente el euro en Alemania y el euro en Serbia (aunque ésta entre en la eurozona) no son el mismo euro y nunca lo serán. El euro es una moneda que refuerza las economías dominantes y somete las economías periféricas.


Traducido del serbio por Natalija Stevanetic y Bertrand Fonteyn.
Traducido del francés para Rebelión por Caty R.
Fuente original: Semanario serbio NIN

 

Eric Toussaint

es maître de conférence en la Universidad de Lieja, es el portavoz de CADTM Internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia. Es autor de diversos libros, entre ellos: Bancocracia Icaria Editorial, Barcelona 2015,, Procès d’un homme exemplaire, Ediciones Al Dante, Marsella, 2013; Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, 2010; La Deuda o la Vida (escrito junto con Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global, El Viejo Topo, Barcelona, 2010; La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos, Gakoa, 2002. Es coautor junto con Damien Millet del libro AAA, Audit, Annulation, Autre politique, Le Seuil, París, 2012. Coordinó los trabajos de la Comisión de la Verdad Sobre la Deuda, creada por la presidente del Parlamento griego. Esta comisión funcionó, con el auspicio del Parlamento, entre abril y octubre de 2015. El nuevo presidente del Parlamento griego anunció su disolución el 12 de noviembre de 2015. A pesar de ello, la comisión prosiguió sus trabajos y se constituyó legalmente como una asociación sin afán de lucro.

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Apple se querella contra ATTAC por criticar la evasión fiscal en sus tiendas

Dom, 07/01/2018 - 07:00

La asociación antiglobalización francesa organizó una protesta en las tiendas de Apple para denuncias sus prácticas “de evasión fiscal masiva”

Apple pide que se impida la entrada de ATTAC en sus tiendas francesas porque podría suponer un “riesgo inminente” para la empresa, empleados y clientes

La Comisión Europea impuso a la compañía una multa de 13.000 millones de euros por las ayudas ilegales que recibió en Irlanda

EFE – París 04/01/2018  Apple se querella contra una ONG que critica en sus tiendas la evasión fiscal

Apple se querella contra una ONG que critica en sus tiendas la evasión fiscal

 

Apple se ha querellado en Francia contra ATTAC por las acciones que esta asociación antiglobalización organizó en las tiendas del gigante estadounidense en diciembre para criticar sus prácticas fiscales que considera que son una evasión.

El portavoz de ATTAC, Dominique Plihon, ha indicado, en declaraciones emitidas este jueves por France Info, que este procedimiento pretende amordazarlos y desviar la atención respecto a “la razón principal” de su acción, que era dar cuenta de “la práctica de evasión fiscal masiva que se ha demostrado”.

Una alusión a  la multa de 13.000 millones de euros que le impuso la Comisión Europea el 30 de agosto por las ayudas ilegales que recibió en Irlanda.

Apple en su querella pretende que se impida a la asociación entrar en sus tiendas en Francia por considerar que eso haría correr un “riesgo inminente” a la empresa, a sus empleados y a sus clientes, ya que ATTAC amenaza con repetir esas intervenciones.

Justifica su reclamación de 150.000 euros en caso de que se infrinja esa prohibición por el perjuicio que considera que ya ha sufrido y que podría reiterarse.

A ese respeto, señala su temor de que sus establecimientos sean vandalizados, de que se ponga en peligro la seguridad de sus trabajadores y clientes, y de que la marca de la manzana tenga un perjuicio comercial.

Plion ha replicado que “no hubo vandalismo” y que la acción que organizaron en las tiendas el pasado 2 de diciembre fue “festiva”, “con música y teatro”.

La campaña de ATTAC se planificó para exigir que “Apple pague su multa de 13.000 millones de euros por evasión fiscal y se comprometa a abonar la parte de impuestos que le corresponde en los países donde ejerce realmente sus actividades”.

Para el abogado de la asociación, Julien Pignon las demandas de la compañía “son totalmente desproporcionadas respecto a un principio superior: la libertad de expresión y la libertad de manifestación, garantizadas por la legislación francesa y por el Convenio Europeo de Derechos Humanos”.

Publicado en el diario.es

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La recuperación riesgosa de la economía global

Sáb, 06/01/2018 - 07:00

Joseph E. Stiglitz  - elPeriódico

Cuando el Estado se derrumba

NUEVA YORK

Hace un año predije que el aspecto más distintivo del año 2017 iba a ser la incertidumbre, impulsada por, entre otras cosas, la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos y la votación del Reino Unido a favor de dejar de pertenecer a la Unión Europea. Parecía que la única certeza era la incertidumbre –y que el futuro podría tornarse en un lugar muy engorroso. Lo que en los hechos ocurrió fue que, si bien 2017 no fue un año particularmente bueno, fue un mejor año de lo que muchos temían. Trump demostró ser tan grandilocuente y errático como se esperaba. Cualquiera que presta atención a solo sus incesantes tuits podría llegar a pensar que Estados Unidos se bambolea entre una guerra comercial y una guerra nuclear. Trump fue capaz de insultar a Suecia un día, a Australia al día siguiente, y a continuación a la UE –y, luego procedió a apoyar a los neonazis que se encuentran dentro de su propio país. Además, los miembros de su gabinete plutocrático rivalizaron entre sí en términos de tener conflictos de intereses, ser incompetentes y actuar con absoluta necedad. Hasta la fecha, sin embargo, a pesar de algunos retrocesos regulatorios preocupantes, especialmente con respecto a la protección ambiental, la combinación de las instituciones estadounidenses y la incompetencia de la administración Trump se tradujo en que existe (afortunadamente) una enorme brecha entre la fea retórica del presidente y lo que él realmente ha logrado.Lo más importante para la economía global: no ha habido una guerra comercial. Usando el tipo de cambio entre México y EE. UU. como barómetro, los temores sobre el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte han disminuido en gran medida, incluso cuando las negociaciones comerciales se estancaron. Sin embargo, la montaña rusa en la que nos mantiene Trump nunca termina: 2018 puede ser el año en que la granada de mano que Trump lanzó al orden económico global finalmente explote.Algunos señalan los niveles altos récord que alcanzó el mercado de valores de Estados Unidos como evidencia de que ocurre algún milagro económico trumpiano. Yo considero que esos niveles, en parte, se constituyen en evidencia de que la recuperación de la Gran Recesión, que se extiende ya por una década, finalmente se está robusteciendo. Cada desaceleración –incluso la más profunda– con el transcurso del tiempo llega a su fin; y, Trump tuvo la suerte de estar en la Casa Blanca para beneficiarse del trabajo realizado por su predecesor con miras a establecer este escenario.Sin embargo, también considero lo antedicho como evidencia de la miopía de los participantes en el mercado –su prodigalidad ante posibles reducciones de impuestos y ante la posibilidad de que una vez más vaya a fluir dinero hacia Wall Street, si se llega a restaurar el mundo en el que se vivía el año 2007. Estos participantes ignoran lo que ocurrió en el año 2008 –es decir, se olvidan de la peor caída en tres cuartos de siglo– así como de los déficits y la creciente desigualdad que trajeron consigo en el pasado los recortes de impuestos para los súper ricos. Tratan con displicencia los riesgos asociados a la desglobalización que plantea el proteccionismo de Trump. Igualmente, estos participantes no ven que, si se promulgan los recortes de impuestos financiados por deuda que quiere Trump, la Fed elevará las tasas de interés, lo que a su vez provocará una corrección en el mercado.En otras palabras, el mercado una vez más está mostrando su propensión por el pensamiento a corto plazo y por la codicia pura. Nada de esto es un buen augurio para el desempeño económico de Estados Unidos a largo plazo; y sugiere que, si bien es probable que el año 2018 sea un mejor año que el 2017, existen grandes riesgos en el horizonte.Se presenta una situación similar en Europa. La decisión del Reino Unido de abandonar la UE no tuvo el efecto económico sacudidor que los que se oponían a la misma predijeron, en gran parte debido a la depreciación de la libra. Pero, cada vez se ve más patentemente que el gobierno de la primera ministra Theresa May no tiene una visión clara sobre cómo gestionar la retirada del Reino Unido, o sobre cuál será la relación post-brexit  que sostendrá el país con la UE.Hay otros dos riesgos potenciales más para Europa. Un riesgo son los países altamente endeudados, como por ejemplo Italia, que tendrán dificultades para evitar una crisis una vez que las tasas de interés vuelvan a niveles más normales, como inevitablemente lo harán. Al fin y al cabo, ¿es realmente posible que la eurozona mantenga tasas bajas récord en el futuro previsible, incluso cuando las tasas estadounidenses aumenten?Hungría y Polonia representan una amenaza más existencial para Europa. La UE es más que un simple acuerdo económico de conveniencia. Representa una unión de países comprometidos con valores democráticos básicos –que son los mismísimos valores que hoy en día el gobierno húngaro y el gobierno polaco menosprecian.

La UE está siendo puesta a prueba, y existen temores bien fundados de que se encontrarán deficiencias. Los efectos de estas pruebas políticas sobre el desempeño económico del próximo año pueden ser pequeños, pero los riesgos a largo plazo son claros y desalentadores.

En el otro lado del mundo, la concentración de poder del presidente chino Xi Jinping es palpable; esta concentración se constituye en un ejemplo para otros, y en uno que es respaldado por el ascenso de Trump, mismo que a su vez ha empañado el prestigio de la democracia a nivel mundial. Además, la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda de Xi está cambiando la geografía económica de Eurasia, colocando a China en el centro y proporcionando un estímulo importante para el crecimiento de toda la región.

Pero China debe enfrentar muchos desafíos a medida que atraviesa una transición complicada desde el crecimiento impulsado por las exportaciones hacia el crecimiento impulsado por la demanda interna, desde una economía manufacturera hacia una basada en los servicios, y desde una sociedad rural hacia una urbana. La población está envejeciendo rápidamente. El crecimiento económico se ha desacelerado marcadamente. La desigualdad es más severa que en
EE. UU, la cuarta peor desigualdad entre los países desarrollados (China se sitúa detrás de México, Turquía y Chile). Y, la degradación ambiental plantea una amenaza creciente para la salud y el bienestar de los seres humanos.

El éxito económico sin precedentes de China en las últimas cuatro décadas se ha basado en parte en un sistema mediante el cual las consultas amplias y la construcción de consenso dentro del Partido Comunista y el Estado chino respaldaron cada conjunto de reformas. ¿Funcionará bien la concentración de poder de Xi en una economía que ha crecido en tamaño y complejidad? Un sistema de comando y control centralizado es incompatible con un mercado financiero tan grande y complejo como el de China; al mismo tiempo, sabemos a dónde pueden llevar a una economía los mercados financieros insuficientemente regulados.

No obstante, todos estos son, esencialmente, riesgos a largo plazo. Para el año 2018, la apuesta segura es que China estará al mando de su propio camino, aunque con un crecimiento ligeramente más lento.

En definitiva, a medida que la recesión posterior al año 2008 en las economías avanzadas se desvanece perdiéndose en el pasado distante, las perspectivas globales para el año 2018 se vislumbran un poco mejores que aquellas para el 2017. El desplazamiento desde una postura de austeridad fiscal hacia una más estimulante reducirá la necesidad de políticas monetarias extremas, mismas que casi con seguridad han tenido efectos distorsionadores no solo en los mercados financieros, sino también en la economía real.

Sin embargo, todos los siguientes factores: la concentración del poder en China, el fracaso de la eurozona (hasta la fecha) en cuanto a reformar su estructura defectuosa y, lo más importante, el desdén que muestra Trump por el imperio de la ley a nivel internacional así como el fin de un liderazgo estadounidense confiable, plantean riesgos más profundos para la economía global. No debemos permitir que el éxito de corto plazo nos adormezca llevándonos a la complacencia.

Traducción por Rocío L. Barrientos.

© Joseph E. Stiglitz, profesor de la Universidad de Columbia, es Premio Nobel de Economía, y autor de Freefall: Free Markets and the Sinking of the Global Economy. © Project Syndicate 1995–2017.

 

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Salario mínimo y mercado laboral

Vie, 05/01/2018 - 07:00

Albert Recio Andreu - Consejo Científico de ATTAC España

Cuaderno postcrisis: 3

El acuerdo sobre el aumento del salario mínimo firmado el pasado 26 de diciembre entre Gobierno y sindicatos ha sido presentado por algunos comentaristas como el inicio del cambio en el mercado laboral. De llevarse a cabo, representaría un aumento del 20% del salario mínimo. Su impacto queda diluido porque se produce en un periodo de cuatro años y el aumento más significativo se plantea al final. ¿Se trata de un primer cambio radical en el mercado laboral? ¿Va a tener un impacto importante en la transformación del mercado laboral? Que el salario mínimo aumente significativamente es una buena noticia, aunque cabe ser escépticos respecto a sus resultados por distintos motivos.

En primer lugar, por la propia historia del salario mínimo. Este se encuentra, en términos de capacidad de poder adquisitivo, entre los más bajos de Europa. Y ha experimentado un deterioro real de largo plazo, porque durante largos períodos creció por debajo de la inflación. En la era Aznar se impuso la norma de aumentarlo cada año el 2%, muy por debajo de un ritmo inflacionario en torno al 5% (la devaluación real era mayor porque en el cálculo del IPC no se incluye la compra de vivienda, que en plena burbuja ya se había convertido en uno de los problemas más graves de mucha gente). Cuando llegó Zapatero, se comprometió con los sindicatos a elevar progresivamente el salario mínimo hasta los 800 euros. Y, cuando trató de incluir un mecanismo de revisión automática ante la inflación, Zapatero se enfrentó (y cedió) ante la feroz rebelión de su propio Ministro de Economía (Pedro Solbes) y de la cúpula del Banco de España. Al final de su mandato el salario mínimo se había quedado en 641,4 €uros mensuales (por catorce pagas). Rajoy lo ha tenido congelado hasta finales de 2016, y tras dos aumentos en 2018 se situará en 736 Euros, lejos del objetivo de Zapatero y de los 850 que se anuncian al final. Unos 850 euros condicionados a la marcha de la economía española, o sea con un futuro tan incierto como el compromiso que alcanzaron en el pasado los sindicatos con UGT y CCOO. De llegar a aplicarse la medida, su cuantía situaría el salario mínimo español en el 44% del salario medio a tiempo completo en 2015 (último dato disponible), o en el 51,5% del salario medio total, o sea claramente en una situación de ingreso insuficiente. Lejos de los 1000 € mensuales que los sindicatos plantean como salario mínimo en la negociación colectiva.

En segundo lugar, el escepticismo proviene del limitado papel que juega el salario mínimo en la fijación de salarios. El mismo gobierno calcula que este afecta a medio millón de personas, una cifra no despreciable pero que no cubre la elevada precariedad y deprivación laboral. De hecho, el salario mínimo en España ha jugado un papel menor en la fijación de salarios, pues éstos han estado más influidos por la negociación colectiva, que salvo en unos pocos sectores, nunca han tomado el salario mínimo como referencia contractual. Es más, en los países donde los sindicatos han sido más poderosos, como es el caso de los países nórdicos (y, hasta tiempo reciente, Alemania) no ha existido salario mínimo. La inmensa mayoría de salarios se fijaban en la negociación colectiva. La introducción del salario mínimo en Alemania ha sido el resultado de una demanda sindical cuando las grandes centrales (IG Metall, Verdi…) constataron su pérdida de poder contractual, la aparición de sindicatos amarillistas que negociaban a la baja y la desregulación provocada por la llegada de trabajadores extranjeros de forma desregulada. El salario mínimo es la última línea de protección para evitar un excesivo deterioro salarial. De hecho, es casi la única línea de protección allí donde los sindicatos y la negociación colectiva es casi inexistente (como ocurre en partes importantes del mercado laboral anglosajón). En España, hasta hace poco, la negociación colectiva ha sido un instrumento más importante para regular salarios que el salario mínimo. Y el deterioro salarial actual ha venido de la mano de la erosión de la negociación colectiva provocada por las reformas laborales (especialmente la de 2012), las enormes oportunidades que se ha dado a las empresas para eludir los convenios colectivos y el uso creciente de empleos temporales y a tiempo parcial que generan rentas insuficientes. Con un suelo tan bajo como el plantea el nuevo salario mínimo y sin cambios en la negociación colectiva, en los derechos laborales y en la organización productiva, persistirán las fuerzas que conducen a una situación laboral deteriorada.

El salario mínimo ha jugado un papel reducido en el funcionamiento del mercado laboral, pero ha tenido un papel relevante en otro orden: el del gasto social. Ello es debido a que muchas de las prestaciones sociales, tanto directas (subsidio de desempleo) como indirectas (por ejemplo, acceso a ayudas a la vivienda) se utilizaba el salario mínimo como índice de referencia. Por ello, al fijar anualmente el salario mínimo, el Gobierno determinaba una gran parte del gasto social. Y por eso el deterioro del salario mínimo ha sido uno de los mecanismos utilizados para mantener un reducido nivel de gasto social. Cuando se produjo la reforma de Zapatero, los sindicatos propusieron que se desligase el salario mínimo (orientado a regular parte del mercado laboral) del gasto social. Y para ello se introdujo un nuevo índice, el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples), que pasaría a utilizarse para la fijación de una variada gama de prestaciones sociales (y garantizaría su bajo nivel). Su cuantía es inferior al salario mínimo. Su nivel actual es de 537,84€, y no se prevé un incremento para 2018, con lo que queda inalterada otra de las patas que explica la enorme desigualdad de renta en nuestro país.

Y, a pesar de su modestia y de su poca capacidad de introducir cambios en la distribución de la renta, hay que esperar que antes de 2020 volverán a reaparecer las presiones para que el acuerdo descabalgue. El argumento volverá a ser el de siempre: que un alza del salario mínimo pone en peligro el empleo. Un argumento que se basa en la teoría neoclásica de la demanda de trabajo, según la cual las empresas operan en un contexto de productividad marginal decreciente (cada nuevo trabajador contratado aporta un aumento de producción menor que el anterior, y por eso llega un momento que el coste, es decir el salario, de un nuevo empleado supera el de su aportación marginal) que hace inevitable que cualquier aumento salarial se traduzca en reducción de empleo. Da igual que esta teoría haya sido cuestionada con buenos argumentos teóricos y empíricos. Da igual que exista una amplia evidencia empírica, especialmente en Estados Unidos, que muestra el nulo impacto que han tenido los diversos incrementos de salario mínimo a escala nacional o local. La alianza entre los intereses del capital y el sesgo ideológico (y a menudo la ignorancia) que predomina en la tecnocracia económica muestra una incansable capacidad de manipulación.

Estamos pues ante un acuerdo más vistoso que efectivo. En el mejor de los casos, sólo un pequeño paso de mejora. En el peor, una nueva maniobra de Rajoy para lanzar una cortina de humo tras su estruendoso fracaso electoral en Catalunya. Se puede ser piadoso con UGT y CCOO, que llevan tantos años contra las cuerdas que arañar cualquier reforma puede sonar a victoria. Pero lo que resulta evidente es que la lucha contra la pobreza, la precariedad y la desigualdad, exige de medidas más contundentes. E incluso exigirá movilizarse para que este descolorido acuerdo se cumpla efectivamente.

mientras tanto

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Un fin de año agitado para el Banco Público Bankia

Jue, 04/01/2018 - 07:00

Julio Rodríguez López - Consejo Científico de ATTAC España [1]

En diciembre de 2017 el banco público Bankia ha sido noticia por dos motivos. Primero, el Frob, instrumento controlado por el Tesoro, decidió privatizar el 11 de diciembre  el 7% de las acciones de Bankia, una parte del 67,65% que hasta ahora detentaba. En segundo lugar, en diciembre se ha dado un  paso  formal importante para  realizar la fusión de Bankia con el Banco Mare Nostrum (BMN), del que el Estado posee el 65% de las acciones. Se avanza en la privatización de la banca pública y se acentúa la ya elevada concentración existente en el sistema bancario español.

Como se ha indicado, el Frob decidió vender el 7% de las acciones de Bankia, y ello por un valor neto de 818,3 millones de euros, lo que implica un precio de 4,17 euros por acción. Esta es la segunda operación de venta parcial de acciones de Bankia. En febrero de 2014 el Frob vendió el 7,5% de las  acciones por un valor de 1.304 millones de euros, lo que en su  momento supuso un precio de 6 euros por acción.

A los precios del mercado por acción, el valor de Bankia equivale al 60% del importe que supuso el rescate de Bankia en 2012, 22.424 millones de euros. El Frob ha informado de unas minusvalías de 70 millones de euros en la operación, cifra que no queda claro como se ha obtenido  y que podría ser significativamente superior.

El Memorándum de Entendimiento de 2012 firmado entre el Estado español y la Comisión Europea obligaba a vender  a Bankia y BMN  pasados algunos años. Tanto el Banco Central Europeo  como el Fondo Monetario Internacional han puesto el máximo interés en que se realice dicha venta en un plazo que termina en diciembre de 2019. Esta circunstancia podría dar lugar a que la venta del resto de acciones de Bankia se efectuase con pérdidas respecto de si la misma se realizase sin ningún tipo de agobio temporal. Para dichos organismos internacionales la venta total de Bankia significaría el final de la reestructuración del sistema financiero español iniciada en 2012.

Existen en España plataformas de defensa de que la suma de Bankia más BMN permanezca bajo control del estado español. En Europa es frecuente la existencia de algún segmento público o equivalente dentro del sistema financiero. Esto es así sobre todo cuando este último adolece de un grado excesivo de concentración.

En la segunda semana de diciembre de 2017 la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) aprobó la fusión Bankia-BMN sin imponer ningún tipo de restricciones a la entidad resultante. La práctica absorción de BMN por parte de Bankia ha supuesto un aumento de dos puntos de cuota de mercado para Bankia, ahora el cuarto banco español, tras Santander, BBVA y Caixabank.

El también banco público BMN (entidad  resultante de la fusión de Caja Murcia, Caja Granada, Caixa del Penedés y de SA Nostra) adolecía de serios problemas de viabilidad, como lo revela el que no se publicaron los resultados de dicha entidad en 2016, que ya fueron bastante mediocres en los tres ejercicios precedentes.

Tras la absorción del Banco Popular por el Santander, los cinco mayores bancos de España suponen el 73% de los activos bancarios, muy por encima de la media de la Eurozona, el 48%. La fuerte dependencia del crédito bancario de la que se adolece en España, la posibilidad de que la concentración se acentúe por la compra de Bankia por alguno de los otras tres bancos mayores, la dificultad de captar recursos adicionales para mejorar la solvencia, la imagen poco positiva que la banca ha dejado tras la pasada crisis son factores que evidencian algunas de las consecuencias negativas que pueden derivarse de la venta de Bankia a otro de los grandes bancos privados españoles.

Bankia ha anunciado que no planea abrir nuevas oficinas. Pretende reducir en 2.510 una plantilla total  de 17.376 trabajadores, el 14,4%.  El  nuevo banco tendrá una importante cuota de mercado en Madrid, Baleares y Granada.  Ante la excesiva concentración bancaria de España, debe de dejarse más margen temporal para la venta de Bankia. No es, pues, un despropósito que dicho banco siguiese funcionando bajo control público, siempre que se le asigne la contribución al logro de  algunos objetivos de política económica española a dicho banco público y que la gestión del mismo sea lo más transparente posible.

Una versión de este artículo se publicó en la revista digital “El Siglo de Europa” el 22 de diciembre de 2017

[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis

Publicado por Mercado y Política de Vivienda

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El cambio climático como síntoma : resignificar el progreso

Mié, 03/01/2018 - 07:00

Javier Echeverría Zabalza – ATTAC Navarra-Nafarroa

Cambio climático y progreso son dos expresiones que están a la orden del día, y con frecuencia no se conjugan bien. Cada vez son menos quienes niegan el cambio climático, aunque algunos de ellos tienen mucho poder. Las consecuencias de su presencia y las amenazas que nos plantea cada vez son más evidentes. En cambio, el concepto de progreso, tal como lo define la ideología dominante, es menos discutido e incluso ampliamente deseado. Sin embargo, también comienza a problematizarse debido a las consecuencias que entraña para la sostenibilidad.

Aunque la definición de “progreso” es “avance, adelanto, perfeccionamiento”, desde hace mucho tiempo, el progreso ha quedado circunscrito al plano económico. Se ha asimilado al crecimiento económico, innovaciones técnicas incluidas. Se supone que, si hay crecimiento económico, se producirá progreso social. Pero la realidad de las últimas décadas nos ha demostrado que puede haber crecimiento económico e innovaciones sin que ello suponga mejorar las condiciones de vida de amplios sectores sociales y, mucho menos aún, la sostenibilidad del planeta. De ahí que hace ya tiempo que se ha empezado a medir el bienestar de la sociedad observando los resultados sociales y medioambientales directamente, de forma separada de los factores económicos. El Índice de Progreso Social es uno de los ejemplos.

Nos encontramos en plena globalización neoliberal. Las grandes corporaciones están imponiendo la financiarización de la economía, desregulaciones de todo tipo, la reducción del gasto social, privatizaciones, deslocalización de empresas y normativas laborales que favorecen sus intereses, unos tratados comerciales totalmente a su medida, una competencia a la baja en todo tipo de ámbitos: fiscal, laboral, social, ambiental…, una desigualdad realmente obscena,etcétera. Pero, a la vez, están llevando al planeta, con su irracional sistema de producción-distribución-consumo, a una situación límite que hace temer la transgresión de umbrales de no retorno. El cambio climático es uno de los graves síntomas que tenemos-hay muchos más-, pero para solucionarlo deberemos abordar sus causas.

Sin embargo, sería un grave error considerar que todos estos problemas se han generado sólo en las últimas décadas y que deberíamos volver a épocas pasadas. La situación y la dinámica que vivimos forman parte de un sistema socio-económico que, sobre la base de la propiedad privada, persigue un crecimiento exponencialy, por medio de la explotación de las personas y de todo tipo de recursos naturales, obtener el máximo beneficio en el menor tiempoposible. Un sistema que plantea una contradicción irresoluble: conseguir objetivos infinitos (crecimiento,consumo, acumulación…) sobre la base de la explotación de unos recursos finitos.

En lo que se refiere a las fuentes de energía e innovaciones fundamentales sobre las que se ha basado el “progreso” del capitalismo, hay que recordar que la primera revolución industrial (siglo XVIII) se llevó a cabo con la creación de la máquina de vapor, teniendo como combustible el carbón. Su introducción en las industrias, barcos y ferrocarriles supuso un aumento espectacular de la capacidad de producción y transporte. Y en la segunda mitad del XIX tuvo lugar la segunda revolución industrial con la invención del motor de combustión interna y de la energía eléctrica, que, con el petróleo como energía estrella, favorecieron un progreso tecnológico y económico sin precedentes. Carbón y petróleo en la base.

Pero no sólo la derecha capitalista es responsable de la situación en la que nos encontramos. Los países del socialismo real del siglo pasado, el keynesianismo e incluso los países latinoamericanos que han abordado recientementetransformaciones sociales de calado, también han compartido la filosofía extractivista y expansiva. Sin negar los grandes logros del capitalismo y de los regímenes o sistemas citados en cuanto a creación de riqueza, avances científico-técnicos o derechos civiles y sociales, de lo que se trata en este momento es de analizar las dinámicas socioeconómicas experimentadas hasta ahora y de tomar medidas eficaces y urgentes para reconducirlas.

La urgencia para introducir transformaciones que nos lleven a tiempo hacia un modelo socio-económico compatible con los límites del planeta es enorme.Según la Agencia Internacional de Energía, las emisiones de CO2 aumentarán el 130% de aquí a 2050 con las pautas actuales. Pensar ingenuamente que los avances técnicos solucionarán el problema sin cambiar las dinámicas socioeconómicas es como si en la isla de Pascua hubiesen esperado evitar su colapso en el siglo XVII con la introducción de potentes motosierras para talar árboles; o como si en la isla de Nauru hubieran pretendido en el siglo pasado obviar el colapso con la invención de sofisticadas maquinarias para extraer más eficientemente el fosfato de toda la isla.Cuando se afirma que los avances científico-técnicos nos salvarán,¿de qué estamos hablando?, ¿de que podremos imprimir una dinámica más vertiginosa, aumentar más y más el crecimiento, el consumo, el transporte, la velocidad… y a la vez lograr la sostenibilidad de un planeta cada vez más poblado y con recursos finitos cada vez más escasos, jugando a la ruleta rusa con la posibilidad de traspasar sus límites de no retorno? ¿Es que nadie conoce los principios de precaución y de responsabilidad? Porque ahora no estamos hablando de islas pequeñas, sino del planeta en su conjunto. Nuestro dilema es si tratamos de afrontar el colapso de una manera ordenada, humana y sostenible -eso requiere decisión, coherencia y urgencia-o, por el contrario, dejamos que el colapso tenga lugar de forma caótica: de alguna manera,ya lo hemos empezado. Desde luego, las consecuencias de esta última opción no las vamos a sufrir todas por igual; y lo que parece seguro es que, si seguimos así, algo parecido a un infierno estará cada vez más cerca para la inmensa mayoría.

Por eso, además de abordar la lucha contra el cambio climático de manera coherente y rápida, deberíamos resignificar términos como “progreso” o “desarrollo”, dándoles un contenido centrado en el bienestar de las personas y en la sostenibilidad de la vida, y poniendo a la economía como medio y no como fin. Un contenido que implica comenzar a hacer unas urgentes y complicadas transiciones que deberían tener como ejes fundamentales la transición y soberanía energética, la soberanía alimentaria, la soberanía de proximidad -comunidades relativamente pequeñas con autonomía de vida y capacidad de decisión, coordinadas entre ellas-, una mayor equidad y justicia social, una profundización democrática -también económica y energética-, una I+D+i enfocada a solucionar los importantes problemas de estas transiciones, la economía circular, un trabajo de educación y concienciación para cambiar valores y formas de vida… El desarrollo de estos ejes queda pendiente para otro momento.

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Año Nuevo vida nueva (quizás sea la última oportunidad)

Mar, 02/01/2018 - 07:00

Federico Mayor Zaragoza – Comité de Apoyo de ATTAC España

¡Nos hallamos demasiado pendientes de los móviles y tabletas “sabelotodo”! Es ahora indispensable reflexionar, imaginar… pensar en lo que nadie ha pensado… ¡crear!

En palabras de María Novo, es imprescindible una “reapropiación del tiempo” para ejercer plenamente las facultades distintivas de la especie humana. Sólo así será posible cambiar de rumbo, modificar a contraviento las actuales tendencias, acaparadas en exclusiva por el crecimiento económico, por tener y no por ser.

Las transformaciones mundiales que son inaplazables –nos hallamos ante procesos que son potencialmente irreversibles- requieren intensos y renovados esfuerzos. Me gusta repetir, con Amin Maalouf, que “situaciones sin precedentes requieren soluciones sin precedentes”. El por-venir está por-hacer… ¡y debe inventarse! “No podemos resolver los actuales problemas del mundo con las mismas maneras de pensar que los produjeron”, sentenció Albert Einstein.

Como científico que ha trabajado desde el principio en la prevención de patologías del recién nacido que pueden afectar sin remedio su sistema neuronal  (escribí hace ya muchos años el libro “Mañana siempre es tarde”) he ido llamando la atención, cada vez con mayor apremio, sobre la necesidad de hacer frente –utilizando un nuevo concepto de seguridad que añada a la seguridad territorial la de las personas  que los habitan-  a las grandes amenazas globales (deterioro del medio ambiente, extrema pobreza, armas nucleares).

La aprobación por las Naciones Unidas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y de las medidas sobre el cambio climático aprobadas en el mes de noviembre de 2015 en París, apareció como una manera adecuada y oportuna para, al menos, controlar la situación y evitar un mayor peligro. Pero el neoliberalismo que ha llevado a la presente deriva conceptual, social y económica de la humanidad no ha permitido destinar a estos fines los fondos mínimos necesarios. Por si fuera poco, el Presidente Trump ha anunciado que no pondrá en práctica el compromiso adquirido por su antecesor para el control del cambio climático… y la débil Unión Europea, estrictamente monetaria, no ha reaccionado con la firmeza que merecía la ofensa que la actuación del insólito Trump representa para las jóvenes generaciones de todo el mundo.

Trump y los líderes “blandos” que hoy proliferan en todas partes están desoyendo el mensaje riguroso y dramático de miles de científicos de 184 países que han advertido que pronto será demasiado tarde… Los intereses financieros de unos cuantos se siguen imponiendo a los intereses legítimos de “Nosotros, los pueblos”… El poder mediático es de tal magnitud que, como ha indicado recientemente Iñaki Gabilondo en relación a esta noticia: “¿Saben lo más impresionante de esta noticia? Es que no es noticia”. La mayor parte de los medios de comunicación son “la voz de su amo” y siguen sin dar el relieve necesario a estas advertencias tan severas. Son cómplices.

Por si fuera poco, acabamos de conocer la noticia de que el gobierno español “asegura a la OTAN que su gasto militar crecerá un 80%”. No podía imaginarse una forma más incomprensible y dolosa de augurar un mejor 2018 en relación al año que ahora termina.

¡Reaccionemos! Hoy ya podemos expresarnos. Somos los ciudadanos del mundo los que, con un gran clamor popular a escala planetaria, debemos decir al mundo que es preciso actuar sin demora… y advirtiendo a Trump que si no corrige rápidamente su actitud, dejaremos de adquirir productos norteamericanos.

¡Tengamos en cuenta los motivos esenciales que deben transformar nuestro comportamiento cotidiano! Sólo así el año 2018 podría ser el año de la “vida nueva”.

 

Presidente de la Fundación Cultura de Paz y ex Director General de la UNESCO (1987-1999)

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Medio Oriente: barbarie descontrolada

Lun, 01/01/2018 - 07:05

La Jornada - Opinión

El centro cultural chiíta Tabayan, en la capital afgana, fue destruido ayer por un ataque con explosivos que dejó al menos 40 muertos y decenas de heridos y que fue reivindicado por el Estado Islámico (EI). En Moscú el presidente ruso, Vladimir Putin, calificó como atentado terrorista la explosión del miércoles pasado que causó 14 heridos en un supermercado de San Petersburgo. Y en un solo día –el martes– los bombardeos aéreos de la coalición encabezada por Arabia Saudita dejaron 69 civiles muertos en Yemen en dos acciones distintas: un ataque a un mercado en la provincia de Taiz y otro contra una granja familiar en Hodeia.

Hace ya mucho tiempo que episodios como los enumerados se han vuelto noticia común, si no es que diaria, sin que ninguna potencia mundial o regional sea capaz de introducir factores de sensatez en los conflictos que se dirimen en Medio Oriente y Asia central; por el contrario, las actuaciones de Washington, Moscú y los gobiernos europeos en la zona parecen echar gasolina adicional a viejos y nuevos conflictos.

Las invasiones de Afganistán e Irak por parte de coaliciones occidentales lideradas por Estados Unidos dio al traste con delicados equilibrios regionales; la destrucción del régimen talibán en Kabul no sólo dejó miles de víctimas por sí mismo sino que multiplicó las confrontaciones intertribales e interétnicas; en el caso iraquí, la incursión occidental convirtió a un país hasta entonces laico y estable en un terreno nutricio para toda suerte de facciones extremistas que más temprano que tarde empezaron a organizar atentados de diversa magnitud en territorio europeo y estadunidense, y otro tanto ocurrió con la desestabilización de Libia por parte de Occidente.

En cuanto a Rusia, su injerencismo en Medio Oriente se explica no sólo por razones geoestratégicas sino por el deseo de Moscú de combatir allí integrismos que tienen presencia en los confines de las fronteras rusas e incluso dentro de su territorio, como es el caso de Chechenia. Y aunque su intervención militar en Siria en respaldo del gobierno de Bashar al Assad ha reducido drásticamente la capacidad operativa del EI y de otras facciones fundamentalistas apoyadas por Washington y erosionado la influencia occidental en la región, parece dudoso que logre eliminarlas; en cambio, puede darse por seguro que alimentará los rencores históricos que terminan expresándose en atentados.

Por si algo faltara, la semana pasada el gobierno estadounidense dio un nuevo y absurdo impulso al conflicto palestino-israelí al anunciar el traslado de su embajada de Tel Aviv a Jerusalén, en lo que constituye un reconocimiento de facto –e ilegal, según las disposiciones internacionales– a la segunda de esas ciudades como capital de Israel. Con ello, la Casa Blanca dio un aliciente a los sectores más belicistas del régimen de Tel Aviv para acelerar sus políticas de limpieza étnica en los territorios palestinos ocupados.

Lo peor del caso es que a diferencia de otros momentos, en el actual no hay ni siquiera propuestas sólidas para superar los múltiples conflictos de la explosiva región en forma negociada y pacífica. Por desgracia, a las poblaciones de Medio Oriente y Asia central le esperan, al parecer, años de violencia, destrucción y sufrimiento.

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¿Provocará la salida de Turquía una escisión en la OTAN?

Dom, 31/12/2017 - 07:00

Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra-Nafarroa

Tras la anexión de Crimea a Rusia mediante referéndum asistimos a la división “de facto” de Ucrania en dos mitades casi simétricas y separadas por el meridiano 32 Este, quedando el Sur y Este del país (incluida Crimea) bajo la órbita rusa mientras el Centro y Oeste de la actual Ucrania navegarán tras la estela de la UE, división que quedará refrendado en un nuevo Acuerdo de Ginebra y significará “de facto” el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría Rusia-EEUU, la reactivación de la carrera armamentista mundial y el retorno a la Doctrina de la Contención (Doctrina Truman) cuyas bases fueron expuestas por George F. Kennan en su ensayo “Las fuentes del comportamiento soviético “ publicado en la revista Foreign Affairs en 1.947 y cuyas ideas principales se resumen en la cita “el poder soviético es impermeable a la lógica de la razón pero muy sensible a la lógica de la fuerza”.

La OTAN y la “ lucha contra las amenazas híbridas”

La nueva doctrina geoestratégica conocida como “Guerra Híbrida” sería atribuible al Jefe de Estado Mayor de las FF.AA. Rusas, Valery Gerasimov quien afirmó que “cada vez es más frecuente que se dé prioridad a un uso conjunto de medidas de carácter no militar, políticas, económicas, informativas y de otro tipo que estarían sustentadas en la fuerza militar. Son los llamados métodos híbridos”, concepto que se habría puesto en práctica por primera vez en el conflicto ucraniano y habrían adquirido relevancia mediática con ocasión de las recientes Elecciones Presidenciales en EE.UU. Así, en la web de investigación “Mother Jones” apareció una versión reducida del informe de los servicios de inteligencia de EEUU en el que acusaban directamente al Gobierno de Putin de estar detrás de “supuestos ataques cibernéticos de hackers rusos para desequilibrar la campaña electoral de Hilary Clinton e inclinar la balanza a favor del supuesto submarino ruso, Donald Trump”, extremo negado por el fundador de WikiLeaks, Julian Assange. Las armas principales de la nueva guerra híbrida serían la desinformación (posverdad), la provocación y los ciberataques por lo que en la reciente Cumbre de Bruselas, la OTAN habría firmado un acuerdo de colaboración con la Unión Europea para “garantizar que en caso de una amenaza híbrida, haya claridad sobre quién hace qué y cuándo” mediante el incremento de la transmisión de inteligencia entre Gobiernos y la mejora de los mecanismos de ciberdefensa.

La OTAN como gendarme en Libia y Magreb

El ex-presidente de Egipto, Hosni Mubarak, (derrocado por su negativa a la instalación de bases norteamericanas en suelo egipcio), reveló en una entrevista al diario egipcio El-Fagr la existencia del presunto plan para dividir a toda la región de Medio Oriente, consistente en la instauración del citado “caos constructivo” mediante la sucesiva destrucción de los regímenes autocráticos de Irak, Libia, Sudán, Siria e Irán y reservando para Jordania el rol de “nueva patria del pueblo palestino”, para lo cual ,EEUU se serviría de los grupos takfiríes (especie de hidra cuya cabeza primigenia sería Al Qaeda), para mediante sus acciones terroristas destruir la imagen pacífica del Islam e impedir el enaltecimiento político del mundo musulmán. Tras la inanidad de la Administración Obama, la Cuarta Rama del Gobierno de EEUU (verdadero poder en la sombra que controla ya la Administración Trump), volvió a recurrir al holograma del ataque con armas químicas por parte del Ejército sirio para perpetrar un ataque mediático contra la base aérea siria de Al-Shairat, ataque que en realidad sería un aviso a Rusia, Siria e Irán de que deberán contar con EEUU en la búsqueda de un acuerdo internacional que se plasmaría en la Conferencia de Ginebra II sobre Siria (que será aplazada “sine die” por EEUU hasta que se equilibre la situación militar y que se englobaría en un escenario de solución global a los contenciosos existentes en Oriente Medio (Siria, Palestina, Irak e Irán).

Las premisas de la Administración Trump serían la defenestración de Al Asad y la posterior partición de Siria en tres partes. Así tendremos la Siria alawita, protectorado ruso que abarcaría desde la costa mediterránea hasta Alepo, el Kurdistán sirio tutelado por EEUU y la zona sunita del sur sirio que se englobaría en el nuevo Sunistán sirio-iraquí, lo que unido a la división de Irak consagraría el triunfo de los esfuerzos de Israel para la balcanización de Siria e Irak. Asimismo, la OTAN asumirá próximamente el papel de gendarme en los países árabes del arco mediterráneo con el objetivo inequívoco de establecer un anillo de seguridad que impida la salida anual de cerca de 150.000 personas rumbo a Europa. especialmente desde Libia, Estado fallido en el que el llamado Gobierno de Unidad Nacional sería impotente para controlar la anarquía reinante con el wahhabísmo salafista instaurado en Trípoli mientras grupos takfiríes (satélites de Al-Qaeda) dominan tribalmente el interior.

¿Sacará Erdogan a Turquía de las estructuras militares de la OTAN?

La nueva doctrina geopolítica de Erdogan pretendía dejar de gravitar en la órbita occidental y convertirse en potencia regional y tuvo su plasmación en la compra de sistemas antiaéreos S-400 a Rusia en un claro desafío a la OTAN. Asimismo, Erdogan se negó a participar en las sanciones occidentales contra Moscú y compró a China misiles de defensa antiaérea HQ-9 y manifestó su deseo de integrarse en la Nueva Ruta de la Seda permitiendo inversiones del Banco Industrial y Comercial de China (ICBC). El desencuentro Erdogan-EEUU llegó a su punto de inflexión tras el intento fallido de asonada militar en Ankara y Estambul y la negativa de EEUU de extraditar al líder político y religioso Fethullah Güllen, acusado por Ankara de organizar la intentona golpista, tras la cual Erdogan procedió a una exhaustiva purga del Ejército así como de los aparatos de Justicia, Educación, Policía, Universidades y Mass Media aunado con la posible restauración de la pena de muerte, medidas extremas que alarmaron a todas las cancillerías occidentales así como a la misma ONU y cuyo penúltimo episodio sería la detención de un empleado turco de un consulado de EEUU acusado por Ankara de espionaje y la posterior cancelación mutua de visados entre EEUU y Turquía, contenciosos que podría desembocar en la salida de Turquía de las estructuras militares de la OTAN y su ingreso en el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) y provocar un cisma en la actual OTAN.

¿Escisión en la OTAN?

Aparcado de momento la quinta fase del despliegue del Euro DAMN, asistimos a unas sorprendentes declaraciones del ministro británico de Exteriores, Philip Hammond recogidas por el diario “The Telegrah” en las que afirma que “Londres podría acoger misiles nucleares estadounidenses en suelo británico en medio de las tensiones con Rusia”, lo que podría entenderse como el retorno a una carrera armamentista como la mantenida durante la Guerra Fría con la URSS ( reviviendo el proyecto Partnership entre los EE.UU y Europa para proveer al Reino Unido de misiles Polaris de julio de 1962).

Dentro de este contexto, habría que situar la información de la cadena de televisión alemana ZDF en su programa nocturno ‘Frontal 21’de que “Estados Unidos planea desplegar en una base aérea del oeste de Alemania 20 nuevas bombas nucleares B61-12, cada una de las cuales tiene una potencia equivalente a 80 veces la que lanzaron en Hiroshima” añadiendo que “en 2010 el Gobierno alemán votó por no permitir que haya armas nucleares en su territorio pero la retirada no se produjo y las bombas serán reemplazadas por otras más modernas”. Por su parte, Thomas Hitschler, del Partido Socialdemócrata (SPD) informó que en los próximos años el Gobierno germano planea invertir alrededor de 112 millones de euros en el desarrollo de la base militar de Büchel y varios políticos alemanes han criticado los planes de despliegue de armas estadounidenses en suelo alemán por considerarlos una provocación contra Rusia al tiempo que la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, ya ha expresado su preocupación por la “flagrante violación de los artículos 1º y 2º del Tratado de No Proliferación” nuclear.

Todo ello, podría ser visto por Francia y Alemania como una pérdida de su soberanía y traducirse en una ruptura de la actual OTAN. Así, surgirá una nueva estructura militar que estaría integrada por EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Países Bálticos, Polonia, Hungría, Bulgaria, Eslovaquia, República Checa, Rumanía, España, Italia, Portugal, Malta, Chipre y Grecia con el objetivo inequívoco de ser bloque de contención de los “ideales expansionistas de Putin”. De otro lado, asistiremos al robustecimiento del Eje Berlín-París, liderado por Francia y Alemania que se plasmará en la Agencia Europea de Defensa y que tendrá gravitando en su órbita de influencia a los países de su área de influencia primigenia (Holanda, Dinamarca, Noruega, Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Noruega, Dinamarca y Austria), fruto de la reafirmación de las soberanías nacionales francesa y alemana como estrategia defensiva ante la deriva del otrora “socio americano”, (reviviendo el Tratado del Elíseo entre De Gaulle y Adenauer (1.963).

Así, desde De Gaulle, la resistencia al liderazgo estadounidense ha sido un factor de la política exterior de todos los presidentes franceses, (aunque la discrepancia fundamental será en las formas teniendo como paradigma el apoyo de De Gaulle a Estados Unidos en la Crisis de los Misiles de Cuba (1.962) se traducirá en una salida provisional de Francia de las estructuras militares de la OTAN, (emulando el desmantelamiento de treinta bases estadounidenses en suelo francés por De Gaulle (1.966) y teniendo nuevo como columna vertebral la “Force de Frappe”. Ello conllevará un acercamiento político a Rusia (rememorando el viaje de De Gaulle a Moscú ,1966) y se plasmará en la Ratificación de la Política de Buena Vecindad con la Rusia de Putin mediante la firma de acuerdos preferenciales para asegurarse el suministro de gas y petróleo rusos e incrementar los intercambios comerciales, debido a la rusodependencia energética europea ( el 21% de las importaciones de petróleo y 40% de gas proceden de Rusia).

Analista internacional

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Todo muy bien… Sra. Marquesa

Sáb, 30/12/2017 - 07:00

Eric Toussaint – CADTM

arton13308“Todo va muy bien, señora marquesa” (Tout va très bien, madame la marquise) 1/ es una canción de 1935 que conoció en Francia un gran éxito en plena crisis. Traducida a numerosas lenguas, esta frase se ha convertido en una expresión proverbial para designar una actitud de ceguera ante una situación desesperada.

Las declaraciones de Mario Draghi, de Jean-Claude Junker, de Donald Trump… hacen pensar en esta canción. Se les puede imaginar participando en el diálogo entre el criado James y la señora marquesa.

La situación del capitalismo no es desesperada. Lamentablemente, pues nos gustaría enterrar a este sistema mortífero. No obstante, se están reuniendo diferentes ingredientes de una nueva crisis financiera internacional.

A menudo, en víspera de una crisis financiera, todo parece ir bien. Algunas señales son por ejemplo completamente engañosas. El crecimiento económico parece alentador cuando en realidad está fundado en gran medida en una fiebre especulativa en ciertos sectores. Las quiebras son limitadas, los balances de las empresas parecen sólidos. Recordemos las notas triple A concedidas por las agencias de notación a la firma norteamericana Enron en 2000 antes de que la empresa quebrara, dando la señal de partida para la crisis de las punto-com de 2001-2002. Recordemos las notas triple A atribuidas a los productos estructurados ligados al mercado de las subprimes en 2006-2007. Recordemos las declaraciones tranquilizadoras de Alan Greenspan, director de la Reserva Federal de los Estados Unidos entre 1987 y 2006, en vísperas de la crisis de las subprimes. Afirmaba que los riesgos estaban tan bien diseminados en el sistema y tan bien cubiertos por los CDS (Credit Default Swap, especie de seguros contra los riesgos de impagos) que ninguna crisis estaba a la vista. El FMI, en su informe anual de 2007, pretendía que todo estaba tranquilo y que el crecimiento económico era sólido.

La situación en 2017 hace pensar en situaciones de precrisis en las que todo parece estar bajo control y durante las que los dirigentes políticos hacen declaraciones tranquilizadoras. La situación actual se parece de una cierta forma a lo que ocurrió en 1987. Se había conocido un alza fuerte de los mercados bursátiles y una subida importante de las obligaciones de empresas privadas (las obligaciones de empresas, corporate bonds en inglés, son títulos financieros emitidos por las empresas privadas para financiarse, son promesas futuras de reembolsos a cambio de fondos).

Hay sin duda una diferencia importante entre la situación actual y la de hace 30 años: algunos bancos centrales (el Banco de Japón, el BCE, el Banco de Inglaterra…) poseen una parte de las corporate bonds 2/ y es un elemento de estabilidad pues no corren el riesgo de vender catastróficamente en caso de comienzo de pánico en el mercado privado de obligaciones. La FED, por el contrario, no las ha comprado aún. El año pasado, viendo que el mercado de las corporate bonds corría el riesgo de implosionar en el futuro, su directora general anunció que la FED podría eventualmente ponerse a comprar pero no se ha tomado ninguna decisión hasta hoy. Ahora bien, es el mercado americano el más desarrollado y el que corre más riesgos.

Por otra parte, la FED posee una cantidad enorme de productos estructurados que ha comprado para ayudar a los bancos a afrontar las consecuencias de la crisis de 2008. La FED poseía en octubre de 2017, 1770 millardos de dólares de productos estructurados ligados al mercado inmobiliario (Mortage Backed Securities, MBS) 3/. La FED sabe muy bien que, en caso de intentar revender en un próximo futuro estos productos tóxico, correría el riesgo de provocar un hundimiento del valor de los títulos que tendría un efecto en cadena con quiebras como resultado.

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MBS en manos de la FED- fuente: Board of Governors of the Federal Reserve System (US), Federal Reserve Bank of St Louis Economic Data

 

Los factores de la crisis: las deudas privadas en el corazón del problema

En 2017 asistimos a la prosecución de una importante subida de las capitalizaciones bursátiles que comenzó hace varios años. Se trata de una subida en gran medida especulativa estimulada por las recompras de acciones y la política de dinero fácil seguida por los bancos centrales. La burbuja bursátil acabará por estallar.

Asistimos igualmente a una fuerte subida del volumen de las deudas de las grandes empresas privadas (aumento de 7800 millardos de dólares de las deudas de las empresas privadas no financieras entre 2010 y 2017 en los Estados Unidos). Se desarrolla una burbuja especulativa en el mercado de los corporate bonds. Los junk bonds (obligaciones de empresa de alto riesgo) son muy buscadas pues producen un alto rendimiento.

Se añade el relanzamiento de una burbuja del crédito privado al consumo en el sector del automóvil en los Estados Unidos. El volumen de las deudas en el mercado del automóvil de ese país supera los 1200 millardos de dólares, un aumento del 70% desde 2010. El número de impagos ha comenzado a aumentar y ha alcanzado el 7,5% del total. En consecuencia, los grandes bancos que controlan el 30% de ese mercado intentan reducir su exposición a una burbuja que corre el riesgo de estallar 4/.

En los Estados Unidos, la deuda estudiantil ha superado los 1350 millardos de dólares en 2017 y el porcentaje de impagos alcanza a más del 11% 5/. Una burbuja inmobiliaria se ha formado en Canadá 6/. La deuda de las familias en los Estados Unidos ha superado a comienzos de 2017 el nivel que había alcanzado en 2008 antes de la quiebra de Lehman Brothers. El volumen total de la deuda de las familias se acerca a los 13 000 millardos de dólares. Sin embargo, los impagos son inferiores a lo que eran en 2008-2009.

A escala internacional, aunque el discurso dominante afirme que los bancos han saneado profundamente sus cuentas y que están preparadas para afrontar una degradación de la situación, hemos asistido estos últimos cuatro años a la prosecución de los rescates de bancos privados importantes, en particular en Europa (Austria, Portugal, Italia, España…). La solidez de su balance es completamente relativa y sus fondos propios reales no superan en general el 5% e incluso hay grandes bancos por debajo de esa ratio. La legislación está hecha para ayudar a los bancos a ocultar su situación real. Permite a los bancos declarar que alcanzan una ratio del orden del 10 al 12% y así aprobar los stress test que las autoridades de regulación organizan. Uno de los problemas más importantes de los bancos: el aumento de los impagos en su cartera de créditos (lo que se llama los NPL, los non performing loans). La importancia de los NPL lastra la situación de la mayor parte de los bancos italianos y ha provocado la quiebra en España del Banco Popular en mayo de 2017, uno de los principales bancos españoles.

Recordemos que antes de las quiebras de numerosos bancos en 2008-2009, el sector mostraba beneficios elevados. Lo mismo ocurre hoy.

La subida del endeudamiento privado en China es también un factor potencial de crisis. La prensa dominante que atrae la atención de la opinión pública en esta dirección no se equivoca completamente aunque está claro que prefiere desviar la atención de los elementos de crisis que afectan directamente a las economías occidentales.

Del lado de las grandes empresas privadas occidentales, como hemos mostrado en un artículo precedente, el recurso al endeudamiento es masivo. Desarrollan a fondo operaciones estrictamente financieras y especulativas endeudándose.

Por otra parte, a nivel mundial, las empresas del sector de la siderurgia se ven confrontadas a una sobreproducción. Las grandes empresas petroleras mundiales muestran una subida de sus beneficios pero hay que preguntarse si la subida del precio del barril de petróleo a 60 dólares (observada en octubre-noviembre 2017) no está también provocada en parte por una especulación sobre los stocks y compras futuras. El sector del automóvil conoce una sobreproducción aunque las ventas han recuperado un curso ascendente en gran medida favorecido por compras a crédito.

El coste de la protección contra el riesgo ha alcanzado un nivel históricamente muy bajo

Asistimos por parte de las grandes empresas capitalistas a tal apetito por correr riesgos que el coste para protegerse contra la posibilidad de un impago ha alcanzado un nivel extremadamente bajo. Es contrario al principio de precaución pero es completamente normal en la lógica capitalista. Dado que numerosos capitalistas (Apple y otros) buscan comprar títulos financieros de alto riesgo (junk bonds), las empresas frágiles que los emiten pueden proponer rendimientos más bajos que si la demanda de sus títulos fuera escasa. Así, los rendimientos ofrecidos sobre los junk bonds disminuyen, lo que no quiere decir en absoluto que tengan menos riesgos que antes. El precio de esos títulos deseados aumenta, el rendimiento ofrecido baja y el «mercado» considera que el riesgo disminuye, lo que es contrario a la realidad. En los Estados Unidos, en octubre de 2017, una empresa que quería protegerse contra un impago debía pagar un seguro (un Credit Default Swap, CDS) de un montante de 5,44 dólares para cubrir un riesgo de 1000 dólares en títulos financieros de riesgo. En 2008, en el momento de la crisis, había que pagar 27,80 dólares para cubrir el mismo riesgo.

Esto recuerda las triples A concedidas por las agencias de notación a los productos estructurados subprimes justo antes de la crisis.

Es también señal muy clara de una voluntad de asumir riesgos a fin de aumentar los rendimientos a corto plazo. Esta situación de seguridad aparente puede trastocarse rápidamente como nos enseña la historia del capitalismo.

Y en el caso de una crisis mayor, Jean-Claude Junker, Mario Draghi y Donald Trump podrán entonar juntos «Todo va bien, señora marquesa». A menos que seamos nosotras y nosotros quienes les cantemos esa copla.

Traducción: Alberto Nadal

Notas

1/ Letra y música de Paul Miskari, publicado en las ediciones Ray Ventura. Se puede ver y oir con subtítulos en español en https://www.youtube.com/watch?v=EEO…

2/ El BCE tenía, en octubre de 2017, 357 millardos de euros de corporate bonds, de los cuales 236 eran covered bonds, es decir, los títulos menos seguros. Fuente consultada el 9 de noviembre de 2017:https://www.ecb.europa.eu/mopo/impl... El BCE tiene un tercio del mercado europeo de los covered bonds (ver Financial Times del 27/07/2017)

3/ Fuente consultada el 9 de noviembre de 2017: : https://www.federalreserve.gov/rele…

4/ Financial Times, “US consumer debt pile deters big banks from $1.2tn car-loan market”, 30 mayo 2017.

5/ Federal Reserve Bank of New York

6/ Financial Times, “Canada’s housing rally owes a debt to Europe”, 27 julio 2017

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La mercantilización de la democracia

Vie, 29/12/2017 - 07:00

 Juan Hernández Zubizarreta / Pedro Ramio - OMAL

La mercantilización de la democracia
Jean-Claude Juncker junto a Angela Merkel y Martin Schulz. CONSILIUM

La profunda crisis normativa en la que nos encontramos se ha convertido en un campo más de experimentación donde transformar el Derecho en una armadura jurídica de dominación, pasando a formar parte –de manera expresa y con funcionamiento autónomo– del conjunto de mecanismos de opresión de las mayorías sociales. La mercantilización de la democracia es una de sus expresiones más preocupantes.

Con la crisis económica y financiera que se inició en 2008 se ha ido consolidando esa tendencia por la que los gobiernos deben acatar “normas inviolables” que sustraen las reglas del mercado al control de la democracia representativa. Se trata de aprobar y constitucionalizar una serie de límites no negociables por la soberanía popular. Y así parece que la democracia se convierte en un procedimiento de designación de gobernantes, cuyas decisiones quedan constreñidas por una armadura jurídica infranqueable al margen de la alternancia electoral. Son normas que permiten al mercado actuar sin límites y garantizar la acumulación de riqueza por parte de las grandes corporaciones transnacionales. No podemos olvidar que, al fin y al cabo, las constituciones son “mecanismos estabilizadores” que formalizan jurídicamente las relaciones de fuerza en el combate socio-político.

Desde esta perspectiva, las normas privadas pasan a situarse en la cúspide de la pirámide normativa. Y se convierten en una “constitución económica” que se impone –en la mayoría de las ocasiones sin ninguna oposición de los gobiernos– a los poderes ejecutivo y legislativo, sometiendo la soberanía popular al sistema económico capitalista. Por su parte, el poder judicial queda vinculado a la mera interpretación de esa sacrosanta constitución económica. Como afirman Laval y Dardot, se sustituye el gobierno de las personas por el gobierno de las leyes privadas.

Esta constitución económica, eso sí, no se encuentra formalizada en ningún texto jurídico. Es una suma de normas, disposiciones, decisiones, pactos, tratados, resoluciones judiciales, planes, recomendaciones, rescates, deudas soberanas, indicadores riego-país, tratados comerciales y acuerdos de inversión, laudos arbitrales, etc. Todos ellos entrelazados, “amontonados” y superpuestos, de forma que desacoplan las reglas de la jerarquía normativa, el imperio de la ley y el Estado de Derecho.

De la reforma del artículo 135 de la constitución española hasta la aprobación del CETA, pasando por el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Japón que se ha anunciado hace unos días, se trata de normas que se sustraen a la democracia y a los derechos de las mayorías sociales. Un nuevo marco institucional que fortalece el mercado, la propiedad privada, la privatización y la desregulación de los derechos sociales. Y que se vincula, a la vez, con acciones públicas que incorporan a la armadura jurídica de dominación la estabilidad monetaria, el control de la inflación, la austeridad fiscal, el no endeudamiento, la “independencia” de los bancos centrales, el pago de la deuda… Normas privadas constitucionalizadas que todo el mundo debe obedecer, al margen de los vaivenes de la democracia representativa. Lo que resulta novedoso es que se formaliza constitucionalmente la protección de los intereses de las clases dominantes y se disciplina la soberanía popular a las reglas de derecho privado.

Esta es una tendencia que viene fraguándose desde hace años y que el modelo neoliberal ha ido implementando poco a poco. Sería muy interesante disponer de un análisis detallado sobre los límites que las armaduras jurídicas globales heredadas por los gobiernos progresistas en América Latina han supuesto para el ejercicio de las políticas públicas a favor de las mayorías sociales, ya que nos podría dar mucha luz respecto a las dificultades que conlleva poner en práctica la voluntad popular. En cualquier caso, la Unión Europea es un ejemplo paradigmático en esta línea. Recordemos aquellas palabras de Juncker hace tres años cuando dijo que no podrían celebrarse elecciones que contravinieran los tratados europeos.

Esta afirmación implica limitar los cambios sustanciales que pueda generar la alternancia electoral y, al mismo tiempo, consolidar de facto las reglas económicas por encima de las normas que protegen los derechos humanos y socioambientales que también forman parte de los mismos tratados. Y como nos demuestra la experiencia reciente de Grecia, representa una amenaza latente para toda opción política que pretenda modificar los intereses corporativos constitucionalizados. ¿Qué papel jugaron la Carta Europa de Derechos Fundamentales de la UE o la Convención Europea de Derechos Humanos en las decisiones que la troika impuso al pueblo griego que, por cierto, había ejercido su soberanía por medio de un referéndum democrático? Absolutamente ninguno.

Además, la propuesta de las instituciones comunitarias y de la mayoría de los gobiernos miembros de la Unión incide en la necesidad de filtrar la voluntad de las mayorías al ejercicio “responsable” de la política de los gobernantes, que deben ajustar la soberanía popular a las reglas privadas de carácter económico que consolidan la armadura jurídica de dominación. La aprobación de la reforma constitucional exprés para limitar el déficit público del gobierno Zapatero es nuevamente un ejemplo paradigmático al respecto.

La privatización de las normas jurídicas está dislocando los núcleos centrales y garantistas del Derecho. Así, el “derecho oficial” pierde su centralidad y se desestructura al coexistir con otro derecho no oficial dictado por diversos legisladores –no democráticos, como el Banco Mundial, el FMI, la OMC, el Banco Central Europeo, etc.– en el ámbito de la globalización neoliberal. A eso hay que añadir la “contractualización” de la ley y de las relaciones económicas, lo que provoca la anulación de los procedimientos legislativos, la dislocación de la separación de poderes y la mutilación de la soberanía de los pueblos y naciones. De este modo, se van suprimiendo las normas parlamentarias generales y se sustituyen por sistemas contractuales asimétricos o de adhesión, muy especializados, fragmentados y de una altísima complejidad técnica. Todos ellos, atravesados por las relaciones de poder que imponen las clases dominantes.

Como colofón, los acuerdos y tratados de comercio e inversiones van privatizando el poder judicial mediante los tribunales arbitrales. Igualmente, van “administrativizando” el poder legislativo, subordinándolo a instituciones y procedimientos que profundizan en la libre competencia y en la mercantilización de todas y cada una de las esferas del sector público y el interés general.

La fragilidad de los mecanismos de control, la irresponsabilidad de los poderes públicos, la sustitución de instituciones democráticas por instituciones tecnocráticas y la aprobación de técnicas y procedimientos que evalúan los derechos en función de su eficacia económica, además, provocan que las legislaciones se impregnen de oscuridad y “confusión democrática”. El secreto y la opacidad son elementos constituyentes del nuevo Derecho Corporativo Global y forman parte de su metabolismo funcional. De hecho, las reglas de comercio e inversiones se elaboran fuera del control parlamentario y muy alejadas de la ciudadanía. Casi nunca se conocen los negociadores concretos, los criterios utilizados, las decisiones adoptadas… y se envuelve todo el procedimiento de valoraciones técnicas que “necesitan de la confianza” y “discreción entre los negociadores”. Las decisiones se toman a espaldas de las mayorías sociales y al margen de los procedimientos parlamentarios, “secuestrando” los textos en discusión incluso a los representantes públicos.

Todo ello va alejando a la ciudadanía del control de los centros reales de poder, consolidando mecanismos autoritarios y debilitando la legitimidad de las instituciones representativas. Y es que la privatización de las normas jurídicas y la mercantilización de la democracia están provocando que los derechos humanos sean expulsados del imaginario colectivo y que se esté procediendo a una reconfiguración de quiénes son sujetos de derecho y quiénes quedan fuera de la categoría de seres humanos. Lo que nos conduce a una nueva etapa en la descomposición del sistema internacional de los derechos humanos: las normas privadas están desplazando a los derechos humanos, protegiendo la “seguridad jurídica” de unos pocos frente a los intereses de la mayor parte de la población.

Frente a la hegemonía del proyecto neoliberal, los movimientos sociales y las comunidades en resistencia tenemos el reto de diseñar nuevas formas de participación para todas aquellas personas que viven en los márgenes del modelo político y económico. Y eso requiere, de entrada, reconstruir la democracia y los derechos humanos desde abajo y para las de abajo.

 

Juan Hernández Zubizarreta (@JuanHZubiza) y Pedro Ramiro (@pramiro_) son investigadores del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL)Paz con Dignidad.

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